viernes, 30 de abril de 2010

El miniskate, otra manera de viajar a dedo

"¡Muy bueno ese flip air de 360 aterrizando en el bowl!", grita el presentador entre eufórico y emocionado. Y algo llama la atención: ¿dijo aterrizando en el bowl? Claro: en el liliputiense mundo del fingerboard o patineta de dedo , lo que en la realidad sería una pileta vacía, a esta escala no supera la medida de una ensaladera.
La disciplina del skate en miniatura se inventó en Alemania varias décadas atrás. Cuenta un rumor que sus mentores eran skaters que, en pleno invierno, no querían dejar de rodar. Entonces tradujeron su habilidad para hacer los trucos, usando los dedos en lugar de los pies. Así, platos, muebles y zócalos sirvieron de pista.
"¿Están listos los jueces? Vamos a dar comienzo con los primeros cinco minutos de jam sessions , en 3, 2, 1, ¡tiempo!", grita nuevamente el presentador. En Perú Beach, Acassuso, el último sábado al mediodía se realizó el Primer Campeonato de Fingerskate de la Argentina, organizado por Intek, distribuidora de Tech Deck, la única marca de miniskates. Compitieron 21 participantes, de entre 4 y 12 años, en dos pistas preparadas para la ocasión.
Para empezar, los minimaestros de Tech-Deck, Iker, Mateo y Astor, demuestran sus mejores trucos al público. El resto de los ansiosos concursantes invade de tanto en tanto la pista, impulsados por las ganas de jugar ellos también. Es que se respira skate en el aire; en las rampas de al lado, la escuelita Skate & friends festeja sus dos años.
Llega el momento de practicar, y los concursantes copan las minipistas con ollies , flips , grinds y boardslides en los rampones, barandas, cajones, escaleras y demás obstáculos. Sube el volumen, y cuatro b-boys toman el escenario, para despatarrarse y bailar breakdance ante los anonadados niños. Al rato vuelve el turno de los miniskaters: es el momento de dejar todo en la pista. "No vale agarrar al skate con tres dedos, eso es trampa, ¡eso no es finger!", aclara el coordinador.
Arranca la competencia con hinchadas de aliento de fondo. "Excelentes transiciones. Flip 360, ¡muy bueno! Fuerte el aplauso. ¡Qué bien ese flip varial transfer !", se oye el grito en un lenguaje sólo para entendidos. Cocó, la única exponente femenina, con sólo 7 años, muestra su flip, truco que le costó varios años de práctica. "Quiero aprender el varial flip", cuenta. Su hermano Astor, de 12 años, es una eminencia en el asunto.
"Miniskate es mucho más fácil que skate", dice Astor. "En casa sacamos todo lo que hay en la mesa, armamos rampas y le sacamos platos a mi mamá. Si no, juego en la bañera hasta que alguien la tenga que usar, siempre y cuando haya terminado la tarea", detalla. Iker, de 6 años, otro de los jueces, cuenta que practica a veces. "Mi papá me armó una rampa con cartón pero no me parecía buena, no tenía bien hecho el diseño y se desarmaba. Pero vi un video y me dieron ganas de usar el lavamanos", dice y se ríe. Cuando se le pregunta cómo hace para manejar el miniskate, explica resuelto que desliza la tabla, se acerca a la baranda, hace "pick", y listo. Como si fuera tan fácil.
La competencia termina con una entrega de premios y el éxodo de los fans del miniskate hacia las pistas contiguas, para ver patinar a los más grandes. La próxima competencia será a mediados de mayo. Para sumarse, http://tech-deck.com.ar .
Carolina Pierro

lanacion.com