jueves, 22 de abril de 2010

El diccionario del adolescente

Te vi en el caretodrómo, chabón, con un montón de botineras.
–Naaaaa, dejá de bardear, que yo me junto con góticos y emos.
–Ahh, ¡qué agreta!
El diálogo podría ocurrir entre un par de adolescentes de un barrio cualquiera, sin que algunos adultos entendieran. Hasta ahora. Porque a una docente y un grupo de alumnos del ex Colegio Nacional de Bahía Blanca se les ocurrió reunir esos y otros vocablos en el Nuevo diccionario adolescente y otras yerbas. Y el libro –que contiene más de 160 palabras y que se realizó a partir de un intenso trabajo de campo por parte de los estudiantes– será presentado formalmente el 6 de mayo en la Feria del Libro de Buenos Aires.
“Este modesto intento de recopilación del habla adolescente propone ver de qué manera las representaciones y las actitudes de los jóvenes frente a las distintas necesidades de comunicación crean, recrean y acompañan constantemente la dinámica social”, dice la contratapa.
Un grupo de jóvenes hizo en 1995 el primer diccionario adolescente como parte de una actividad de clase. Luego la idea creció, ganaron un concurso, el trabajo fue impreso y resultó la base de esta segunda obra.
“Hay palabras que cambiaron su significado y otras que parecen muy modernas pero que son antiquísimas como ‘chabón’, que está en el Martín Fierro”, dijo Elena Di Sarli, la docente que coordinó el trabajo, editado con fondos que aportó el Instituto Cultural de Bahía Blanca.
Sebastián Sáez, uno de sus realizadores, explicó: “Fuimos anotando términos y buscando el significado. Nos dimos cuenta de que usábamos en lo cotidiano muchas palabras que podían estar en el diccionario”. Su compañera, Daniela Giménez, comentó que la música va conformado subgrupos entre los chicos y eso “está especificado en el diccionario y uno puede saber a qué grupo pertenece determinada palabra, por caso, rollingas, emos, góticos”, agregó.
La profesora se mostró preocupada por “el empobrecimiento del lenguaje” de los chicos: “Si un adulto medio utiliza unos 1.600 vocablos, se estima que los adolescentes llegan a emplear sólo un tercio. Los diccionarios del chat y de los mensajes del texto, de hecho, consignan apenas unas 200 palabras”.
El nuevo diccionario pretende, agregó, que se logre “una reflexión sobre la penetración del inglés, la vigencia del lunfardo con sus sutiles cambios semánticos, y la incorporación de un vocabulario informático”.

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