martes, 27 de abril de 2010

Claves para evitar el uso de prótesis en caderas y rodillas

Proteja a sus articulaciones ahora, o pague después. Si usted es una de las más de 400 mil personas por año (en los EE. UU.) a la que ya le reemplazaron una cadera o rodilla -o una de las que no tiene más opción que pensar en sumarse al grupo-, le ofrecemos nuestra compasión o aliento o felicitaciones, incluso, según cómo esté. Esta columna es para la gente que no está destinada, necesariamente, a convertirse en parte de estas estadísticas.
Si bien el cuerpo humano tiene una asombrosa capacidad para repararse solo, nuestras articulaciones son sorprendentemente frágiles. Cuando se gasta el cartílago que hace de amortiguador entre hueso y hueso, no vuelve a crecer. Ese cartílago adelgazado contribuye a la aparición de la osteoartritis, conocida también como artritis degenerativa, una dolorosa afección, muchas veces debilitante.
Con el tiempo, las articulaciones artríticas se vuelven tan hinchadas y duelen tanto que necesitan ser reemplazadas por sustitutos mecánicos (prótesis). El resultado: más dolor, al menos en el corto plazo, y abultadas cuentas médicas.
Afortunadamente, uno puede tomar medidas ahora, para reducir sus chances de necesitar un reemplazo de este tipo con el paso del tiempo. Algo que debería hacer. El costo (en los Estados Unidos) de una cadera o rodilla nueva asciende a entre 30 y 40 mil dólares. Si tiene seguro, sus costos serán inferiores, pero aún así rondarán entre 3 y 4 mil dólares.
"La artritis solía aparecer en gente de entre 40 y 50 años. Hoy la vemos en gente de entre 30 y 40", dice el reumatólogo y funcionario de la Fundación Artritis (de EE. UU.) Patience White.

Pero si sus articulaciones están intactas o recién comienzan a hacer ruido, los que siguen son algunos consejos para mantener lejos a la osteoartritis:

Controle su peso. Cuanto más pese, más presión deberán soportar sus articulaciones, lo que a su vez puede conducir a lesiones. Cuando caminamos, cada rodilla soporta un peso equivalente a entre tres y seis veces el peso del cuerpo. Los estudios descubrieron una relación entre tener sobrepeso y contraer osteoartritis en rodillas y cadera (en menor proporción).

Haga deportes de bajo impacto. Si bien no se descubrió ninguna relación definitiva entre la osteoartritis de rodilla y correr (o cualquier otro deporte), los médicos especialistas en medicina deportiva no aconsejan correr sobre superficies duras o jugar al tenis en canchas de cemento. Si corre regularmente, trate de hacerlo en una cinta o piense en realizar actividad física de bajo impacto como nadar, andar en bicicleta, levantar pesas o hacer tai chi.

Evite las lesiones. Según un estudio importante, entre 10 y 20 años después de que una persona se lesiona el menisco, tiene un 50 por ciento de chances de tener artritis de rodilla.

Haga ejercicio. Cuanto más tonificados estén sus músculos, menos probabilidades tendrá de sufrir una lesión. Pilates, levantar pesas de forma moderada, el vinyasa yoga y la natación son todas formas de ejercicio que endurecen sus músculos sin poner en riesgo al cartílago.

Desconfíe. No gaste su dinero en productos como el cartílago de tiburón, la glucosamina o la condroitina, que son caros y de beneficios limitados.

La cifra

50 años
Es la edad promedio de reemplazo de cadera en el país, según el doctor Fernando Comba, del Hospital Italiano.
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

clarin.com