sábado, 31 de diciembre de 2011

¿Qué aman y qué detestan los argentinos de las fiestas?


Calor, películas navideñas, compra de regalos, preparación de la comida o reserva de un restaurante o salón para cenar, y mucho más. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo marcan un momento particular del año, donde los argentinos experimentan varias sensaciones relevantes y hacen un balance de fin de año que despierta alegrías y frustraciones de acuerdo a los objetivos trazados hace 12 meses.
Para intentar desentrañar todo ese mundo de diferentes visiones, la encuestadora D'Alessio IROL se preguntó ésto.
El top five positivo determina que en primer lugar se busca empezar el nuevo año con gente amada y en segundo lugar ver la ilusión de los chicos que esperan a Papá Noel. También agrada la típica cena, la alegría y el buen humor y los brindis previos con amigos.
Por el lado negativo se contabilizan las actitudes falsas, la tristeza por los que no están, el consumismo, el estrés previo y las discusiones familiares.
Si bien las fiestas son el momento de encuentro familiar anual, no necesariamente es multitudinario: en el 61% de los hogares la reunión no supera las 10 personas: la mesa festiva tiene mayoritariamente entre 5 y 10 invitados.
En el rubro sensaciones, en los argentinos predomina la alegría y la esperanza. También hay lugar para la melancolía y el fastidio o la indiferencia y en menor lugar la ansiedad.
En el orden personal, 4 de cada 10 consultados sienten la necesidad de hacer un balance personal a fin de año. Existe una necesidad de evaluar el presente revisando las decisiones tomadas y los logros y pendientes y el 74% de los consultados dijo realizar balances personales. Pero el 39% elige hacerlos en esta época del año.
¿En qué rubros siente que en el 2011 cumplió sus propias expectativas? Frente a esta pregunta predominó el trabajo, las relaciones o amistades y la superación personal. En menor medida se logró el cuidado físico y las tareas de estudios.
Así, 7 de cada 10 personas sienten que lograron cumplir sus objetivos en lo laboral y en sus vínculos personales. Y la mitad de los consultados se siente en falta en relación al cuidado de su propio cuerpo.
Si bien el espíritu festivo permanece, todo se simplica: hoy se mandan tarjetas online y se saluda por SMS, porque es más rápido y práctico. Además hay una marcada disminución de las prácticas de rituales religiosos, se cocina menos, no se ocupa mucho tiempo para arreglarnos para la cena de ocasión.
lanacion.com