sábado, 31 de diciembre de 2011

La policía de Miami pide que no se dispare al aire para celebrar la Nochevieja

La Policía de Miami ha emprendido una campaña para tratar de impedir que se celebre la llegada del nuevo año con disparos al aire, una peligrosa práctica que se ha convertido en costumbre en Florida y en algunos otros estados de EEUU.
"Es muy importante que la gente sepa que las armas son muy peligrosas y que las balas perdidas pueden herir a numerosas personas", dijo la oficial y portavoz de la Policía de Miami, Kenia Reyes, en vísperas de que este fin de semana se celebre la llegada de 2012. Según explicó, "resulta muy difícil dar con el paradero de aquellos que disparan al aire".
Esa peligrosa práctica se ha convertido en una costumbre en algunos estados de Estados Unidos, como California, Arizona, Hawai, Alaska, Nueva York, Alabama o Puerto Rico, así como Florida. "No sabemos el porqué, pero parece que a las personas les gusta disparar al aire en vez de utilizar fuegos artificiales", dijo Reyes.
Aunque las autoridades no ofrecen datos concretos del número de muertos y heridos por disparos al aire en esta ciudad, su portavoz recordó que hace dos años "un niño italiano resultó herido al salir de un restaurante del centro de Miami" por el impacto de una bala perdida.
En la Nochevieja de 2006 una mujer de 26 años recibió un balazo en la cabeza cuando salió a la terraza de su vivienda de Orlando (Florida) a ver los fuegos artificiales con su bebé de siete meses en los brazos.
Un año antes y en las mismas fechas, un hombre de 75 años también residente de Orlando murió a consecuencia de los disparos hechos con un rifle de largo alcance.
Para tratar de prevenir que se produzcan más víctimas a causa de esta práctica, la Policía de Miami ha enviado el mensaje de que tendrá "tolerancia cero con las personas que conducen embriagadas y con las que disparen al aire", y ha establecido un despliegue especial de agentes por toda la ciudad.
Reyes advirtió de que cualquier persona que muestre un arma en público estará cometiendo un delito porque "viola los derechos de los demás y sus vidas pueden peligrar".
elmundo.es