martes, 21 de diciembre de 2010

¿Neumonía por los antiácidos?

Abrigarse ya no es suficiente para evitar neumonías. Así lo asegura Chun-Sick, del Hospital Universitario Nacional de Seúl (Corea del Sur), quien, tras revisar varios estudios, confirma que el consumo de antiácidos puede elevar el riesgo de padecer neumonía.
"Son los segundos medicamentos más vendidos en todo el mundo. En los últimos 40 años, el desarrollo de mejores fármacos que suprimen la secreción ácida del estómago, como los inhibidores de la pompa de protones (Omeprazol), se han relacionado con una mejoría considerable de los trastornos digestivos del tracto superior. Los expertos consideran que estos productos son muy seguros. Sin embargo, preocupan algunas complicaciones potenciales asociadas a su uso, como la neoplasia gastrointestinal, la mala absorción de nutrientes y la susceptibilidad a infecciones", comentan los investigadores en la última edición del 'Canadian Medical Association Journal'.
De hecho, en la comunidad médica se ha despertado el interés por la posibilidad de que estos medicamentos puedan incrementar el riesgo de infecciones respiratorias, máxime cuando se valora que entre un 20% y un 40% de la población sufre ardor de estómago y que muchos de estos productos se venden sin receta.
El motivo de este posible riesgo reside en que la acidez del jugo gástrico consigue eliminar las bacterias que ingerimos con los alimentos. Al suprimir la secreción ácida, las bacterias que colonizan el estómago pueden ser capaces de alcanzar el aparato respiratorio y causar infecciones como la neumonía. "Dado el uso tan extendido de los inhibidores de la pompa de protones y de los inhibidores de los receptores H2 de la histamina (como Zantac), aclarar cuál es el potencial impacto de la terapia supresora de la acidez del estómago en el riesgo de neumonía tiene una gran relevancia para la salud pública", agregan los investigadores.
Ésta es la razón que les empujó a llevar a cabo una revisión de los trabajos sobre estos productos realizados entre 1985 y 2009 en EEUU, Noruega, Reino Unido, Canadá Dinamarca y Australia. Finalmente, de los 2.377 estudios identificados, analizaron ocho relacionados con los inhibidores de los recpetores H2 de la histamina y 23, de los inhibidores de la pompa de protones.

Posibles afectados

"Nuestros resultados sugieren que el uso extendido de estos fármacos sí se asocia a un incremento del riesgo de sufrir neumonía, por lo que esta implicación es seria. Si asumimos que se producen 19,7 casos de neumonía por cada 1.000 personas que no reciben antiácidos y que ingresan en un hospital y si también asumimos que el riesgo de esta enfermedad respiratoria asociada al consumo de los productos es de 1,22 a 1,27 veces más, se pueden esperar entre 24 ó 25 casos de neumonía por cada 1.000 usuarios de dichos fármacos", destacan los científicos coreanos.
Documentan, además, "que esto se traduce en un caso de neumonía por cada 200 pacientes ingresados tratados con supresores de la secreción ácida. Teniendo en cuenta que entre el 40% y el 70% de los pacientes hospitalarios reciben estos productos, la considerable carga de morbilidad y mortalidad asociada a la neumonía adquirida en el hospital puede ser atribuible a este tipo de terapia. En el contexto de neumonía adquirida en la comunidad, el impacto de estos fármacos podría ser aún más grave".
Los médicos deben "considerar cuidadosamente, la decisión de prescribir estos medicamentos, especialmente en los pacientes que ya están en riesgo de neumonía... Se recomienda utilizar la dosis óptima que es necesaria para alcanzar los objetivos terapéuticos".

Prudencia

Juan Pablo de Torres, del Departamento de Neumología de la Clínica Universidad de Navarra, reconoce a ELMUNDO.es que "en la práctica clínica no existe una gran conciencia de este posible riesgo. Más bien al contrario, precisamente a los pacientes ingresados se les suele recomendar estos productos para evitar complicaciones como las gastritis o úlceras".
Insiste, no obstante, en que aunque el estudio es una nueva señal de alerta, "no podemos olvidar que se trata de un metaánalisis y su valor no es el mismo que tienen otros trabajos. Pese a ello, hay que tener en cuenta los resultados y buscar el equilibrio entre la prescripción adecuada para evitar problemas gástricos y el riesgo de neumonía".
Cree, además, que "sería conveniente llevar a cabo nuevas investigaciones. Se especula con que la razón del aumento del riesgo de neumonía se debe a que las bacterias que colonizan el estómago pueden alcanzar el aparato respiratorio y causar problemas, pero existen pocos estudios sobre esta línea, algo que también puede influir en la decisión médica de seguir recomendando los antiácidos".
elmundo.com

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