miércoles, 12 de mayo de 2010

Cuáles son los errores más comunes que ocurren en una entrevista laboral

No es raro salir de una entrevista de trabajo seguro de que ha resultado perfecta. Incluso existen quienes terminan con el convencimiento de que el puesto es suyo. La decepción viene, entonces, cuando no vuelve a sonar el teléfono con la confirmación de esta sensación.
¿Qué pudo haber fallado? Según consigna el portal español Cotizalia, existen pequeños detalles tan o más importantes que el propio Currículum Vitae y que el entrevistado pasó por alto.
En este sentido, Cotizalia publica una serie de pautas recomendadas por Trabajando.com sobre lo que “nunca hay que hacer en una entrevista de trabajo”.

•No se puede llegar tarde, pero tampoco con el tiempo justo. Al contrario, llegando con cinco minutos de margen se transmite interés por el puesto de trabajo.
•Por otro lado, aunque es una obviedad, es muy importante conocer bien la empresa que te va a entrevistar. De hecho, en muchas entrevistas se pregunta sobre la propia compañía, por lo que es importante estudiar a fondo todos los aspectos de la misma. Nunca se van a plantear cuestiones enrevesadas ni demasiado especializadas, por lo que el desconocimiento de las mismas muestra apatía.
•Otro punto importante es no hablar mal jamás del anterior puesto de trabajo, jefe o compañeros. Es muy típico en las entrevistas abordar esta cuestión ofrece una pésima imagen contar las malas experiencias laborales previas, aunque sean verdaderas.
•De hecho, en el apartado de la sinceridad hay que saber equilibrar perfectamente lo que se dice. No hay que mentir en una entrevista, pero en muchas ocasiones la verdad es más perjudicial que el maquillaje de una realidad, con lo que es recomendable medir cada palabra sin mostrar tensión o duda.
•Trabajando.com también hace hincapié en otros aspectos del trato con el entrevistador. “La persona de RRHH responsable de nuestro proceso no es un amigo”. En el tiempo que transcurre el encuentro está evaluando la capacidad del candidato, por lo que éste tiene que mostrarse profesional y educado a la vez que cordial.
•Además, hay que huir de los extremos. No se puede pecar de vulgar pero tampoco de todo lo contrario. Una persona demasiado pedante provoca el rechazo inmediato de quién está enfrente.
•Finalmente, uno de los errores más comunes es olvidar que una entrevista dura desde el saludo hasta la despedida, así que el cambio de actitud al terminar el proceso pone en relieve que todo lo contado previamente respondía única y exclusivamente a una fachada.

iprofrsional.com