domingo, 2 de mayo de 2010

Las técnicas de lectura de rostros de "Lie to me" son furor entre políticos

Que una serie que se llame "Lie to me" ("Mentime") esté de moda entre los políticos podrá sonarle a algunos hasta coherente. Pero a Sergio Rulicki, un antropólogo recibido en la UBA y experto en análisis de expresiones faciales, no deja de sorprenderle la cantidad de llamados que tuvo en los últimos dos meses desde búnkers de candidatos para 2011. "Les interesa saber si sus gestos se corresponden con lo que dicen, si hay algo en sus expresiones que irrita a los votantes, etc.", cuenta el académico.
Rulicki estudia la comunicación no verbal desde hace años, pero a partir del boom de "Lie to me", en 2009, ya no necesita explicar demasiado su trabajo. En la serie que emite Fox, el doctor Carl Lightman (Tim Roth) ayuda a la policía a desenmascarar a criminales que mienten a través de la lectura de sus expresiones faciales. Lightman es un alterego de Paul Ekman, un científico californiano que desde la década del 60 se dedicó a codificar las más de 10.000 combinaciones de movimientos producidos por los 43 músculos de la cara.
Ekman corroboró que hay señales faciales inequívocas (extremadamente difíciles de impostar) que denotan sí o sí determinadas emociones básicas, como el enojo, la tristeza, el miedo, la sorpresa, el disgusto, el desprecio y la felicidad. "Los políticos revelan con sus caras que lo que están diciendo no es cierto, o que ellos mismos no lo creen, y eso puede ser muy costoso en términos de votos", explica Rulicki. Especialmente, en una era en la que se juega tanto para la carrera electoral en la pantalla de TV, con sus planos medios y la cámara en detalles de gestos de los candidatos.
A pedido de Clarín, Rulicki pasó varias horas analizando las "microexpresiones" faciales (son fugaces y no duran más de un cuarto de segundo) de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, del jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri y del jefe de gabinete, Aníbal Fernández, entre otros políticos. Estas fueron sus principales conclusiones:
Cristina: "Cambió mucho su lenguaje corporal. Dejó de hacer el gesto de manipulación de los micrófonos, a través del cual mostraba inquietud y canalizaba su tensión: su intención de mostrar firmeza ya no se manifiesta de manera tan agresiva", cuenta el antropólogo. Los estudios muestran que el timbre de voz rasposo puede provocar irritación, más allá del contenido de lo que se diga. "Esta característica de la voz de la Presidenta, sumada a un tono agudo, y una cadencia de la enunciación que evoca el sentimiento de compasión, resulta en un estilo que, para algunos, puede ser populista o demagógico", explica.
Macri: "A menudo no consigue ocultar sus verdaderas emociones, ni siquiera cuando le conviene. Se indigna con facilidad, lo que manifiesta en su rostro con la elevación pronunciada de las cejas y marcadas arrugas transversales en su frente, y ahí da la impresión de estar a la defensiva. Cuando algo lo hace enojar, el ceño de Macri se frunce marcadamente, sus ojos centellean y su boca se crispa por la presión de los labios entre sí: la intensidad de su enojo puede llegar a ser muy elevada. Le cuesta más poner en escena gestos y posturas de conciliación y empatía, y por eso, en muchas ocasiones, parece emocionalmente frío, distante e incluso autoritario".
Aníbal Fernández: "Sus estrategias no verbales más habituales consisten en la utilización de miradas intimidatorias, que expresan enojo, reprobación y advertencia. De esta manera consigue, en muchos casos, frenar el avance del cuestionamiento y mantener el control de la situación", destaca Rulicki, autor un best seller sobre "Comunicación No Verbal" (Granica). Y agrega: "También utiliza, como estrategias de control, a las sonrisas de superioridad, sarcásticas y descalificadoras".
En el laboratorio del antropólogo no se salva ningún político, ni del oficialismo ni de la oposición. Uno de los ejemplos más notorios de mal manejo gestual recientes es, para Rulicki, el de las microexpresiones del radical Gerardo Morales durante la interpelación a Amado Boudou en el Congreso.
El eslogan de la serie Lie to me es "La verdad está escrita en tu rostro".

Antecedentes
La idea de que determinadas expresiones faciales corresponden a sentimientos universales fue propuesta en 1860 por Charles Darwin. Se le ocurrió mirando los gestos de su hijo de 5 años, y luego la corroboró en sus viajes.
Paul Ekman, un científico californiano, amplió esta línea de estudio desde la década del 60. Ekman testeó la hipótesis en diversos lugares, desde Nueva Guinea hasta Buenos Aires, donde llegó 45 años atrás invitado por el Instituto Di Tella, para dar una charla.
La serie "Lie to me" tomó las investigaciones de Ekman y las popularizó. Sus trabajos había llegado media década atrás al gran público a partir de "Blink", el bestseller de negocios de Malcolm Gladwell, ex periodista del New York Times.

clarin.com

La fórmula del apego

Cuando un niño nace, todo es alegría rosa o celeste. Sin embargo, los bebes sólo tienen registro de un lugar de llegada sin luces ni festejos. Todo está a oscuras. Es como caminar, sin tener conciencia de uno mismo, por una casa desconocida y con los ojos vendados. Hay que sobrevivir y alguien debe calmar ese estrés que desborda en llanto. Alguien tiene que guiarnos y darle un orden a ese vacío caótico.
El bebe llora. Necesita algo; no sabe exactamente qué, pero no puede solo. En principio, tiene hambre. Precisa quien le dé de comer, quien lo abrace y lo contenga en este raro mundo en el que se siente suspendido.
Todos los modelos y teorías de la psicología reconocen que el lactante requiere de otro para satisfacer sus necesidades más esenciales y poner fin a la tensión interna. En ese momento, cuando la madre responde a esa primera necesidad tan básica para la supervivencia, el bebe "abrocha" una emoción. En esa unión natural e instintiva, de teta y caricias, se produce una experiencia, un aprendizaje. Es el primer vínculo, el primer encuentro.
"Está comprobado que el mero contacto físico entre dos personas hace que el cerebro fabrique oxitocina. Uno de los momentos en los que se libera mayor cantidad de esta hormona es inmediatamente después del parto", explica la psiquiatra María Alejandra Vieitez Bussalleu, para quien "no hay mejor encuentro que el de un padre con un hijo".
"El olor, la piel, el llanto del bebe -continúa- hacen que el cerebro de la madre produzca y libere oxitocina. Cuando el bebe succiona el pezón de su mamá activa la formación de la hormona que se encarga de sellar este vínculo de amor tan esencial." Así, la "hormona del amor" está sindicada por los científicos como la responsable de reforzar los lazos afectivos entre las personas.
Hace cuatro años, el biólogo Paul Zak, fundador y director del Centro de Estudios Neuroeconómicos de la Universidad de Claremont, California, probó con voluntarios que cuando inhalaban oxitocina aumentaba la empatía y la confianza entre ellos. En los estudios que publicó en Nature, concluía que "la oxitocina es el pegamento de la sociedad".
La preocupación por la relación temprana del niño con su madre fue uno de los temas centrales de muchos investigadores. Ya desde 1930 se estudiaba el desarrollo de chicos que habían sido abandonados. Las grandes guerras, las crisis, así como otros eventos sociales devastadores, sirvieron para estudiar el impacto que provocan las separaciones físicas y emocionales entre los pequeños y sus cuidadores.
En la década de 1960, el psicoanalista inglés John Bowlby logró definir la conducta de apego como cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido. El apego proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido emocionalmente.
"El término «apego seguro» fue acuñado por Bowlby para describir relaciones vinculares en las cuales el niño confía en que sus cuidadores serán accesibles en situaciones de estrés, brindándole protección y cuidado", ayuda para una primera definición el psicoterapeuta Juan Balbi, quien está convencido de que "una relación sólida y saludable con la madre o cuidador primario se asocia con una alta probabilidad de crear relaciones saludables con otros, mientras que un pobre apego parece estar asociado con problemas emocionales y conductuales".
El apego refiere a un vínculo central y específico: madre-hijo o cuidador-infante. Es un nexo perdurable que, de ser seguro, produce consuelo, contención, placer. Es el primer encuentro con alguien; ni más ni menos que con aquel que, aparentemente, nos ayudará a sobrevivir. Y sus resultados, según entienden los investigadores de la conducta infantil, determinarán el andamiaje para todas las relaciones que desarrolle en su vida.
"La teoría del apego tiene reconocimiento universal y, definitivamente, desarrolla con rigurosidad la importancia de los vínculos tempranos", señala la licenciada Sonia Klei­man, especialista en psicología vincular de familias con niños, y directora del área en el Instituto Universitario del Hospital Italiano.
"En un primer momento -explica Kleiman- se creía que la experiencia de los primeros años marcaba casi en forma indeleble al sujeto y que lo vivido por entonces era algo así como la causa primordial de los conflictos posteriores. Hoy por hoy, gracias al avance en las investigaciones de muchas disciplinas involucradas en el tema, se ha llegado a la conclusión de que los vínculos que los sujetos habitan a lo largo de su vida pueden producir cambios, transformaciones y novedades en la emocionalidad." Estas característica de flexibilidad y adaptación coinciden con las capacidades dinámicas que se le han otorgado al cerebro gracias a los últimos aciertos de la ciencia moderna.
Las neuronas necesitan amor
El 90% del cerebro que tendremos de adultos ya está disponible cuando cumplimos tres años. Estamos casi listos para ir al jardín de infantes y se han formado los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico. Si el cerebro se forma en tiempos en que el apego es clave, demás está explicar la importancia que existe entre una crianza segura y la calidad de nuestros pensamientos y emociones.
"La ciencia está convencida de que hoy estamos frente a un cerebro dinámico y flexible -explica la doctora Vieitez-. Sin ánimo de reduccionismos biológicos, tenemos que entender que al nacer ya hemos alcanzado algo más de 250.000 conexiones de los nervios disponibles. Esto es producto de nuestra genética, pero también de cada experiencia, que nos hace únicos y diferentes."
Es decir que, más allá de lo innato y de cualquier punto de partida, lo que es adquirido por medio de la experiencia deja una huella que transforma lo anterior. Y la impronta es tanto de aquello de lo que somos conscientes como de lo que dejó una emoción que el cuerpo, seguramente, se encargó de registrar.
Nuestro cerebro vive haciendo conexiones. En cada una hay un aprendizaje. Es la plasticidad neuronal la que permite la inscripción de cada experiencia, la que pone en juego la diversidad y la singularidad. Por eso, si bien todos tenemos cerebro, cada cual tendrá el suyo. Así como la fórmula del apego es universal, cada cual tendrá su historia emocional, acorde a su cultura, a su sociedad, a sus padres, a su primer encuentro.
Cuando escribe sobre el establecimiento de los vínculos afectivos, Elsa Punset, licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Oxford, dice algo clave: "Es importante darse cuenta de que la mayoría de los problemas de apego se deben más a la ignorancia de los padres sobre el desarrollo de sus hijos que al abuso consciente, ya que muchos padres desconocen la naturaleza crítica de las experiencias infantiles en los tres primeros años de vida".
Durante la infancia todo parece depender de "una situación de encuentro". Si bien la figura del padre cada día tiene más participación en el juego del apego, son aún las mamás las que deben anticipar lo que creen que están pensando o sintiendo sus hijos. Ella le enseña un alfabeto emocional; el bebe responde según sus capacidades adquiridas y lo que aprende en cada lección.
Ahora, ¿de dónde obtenemos los padres las capacidades para entender lo que nuestros hijos desean?, ¿quién nos dice que ese tono de voz, ese gesto, esa forma de abrazar es lo que nuestro descendiente necesita? Inevitablemente enseñamos en relación con nuestra historia, con el apego que hayamos experimentado cuando chicos. Así como cantamos las mismas canciones de cuna, solemos cargar con estilos y significados heredados, aunque algunos no llegamos a reconocerlos.
Confiamos en que ahora sabemos de la importancia que tiene el apego, sobre todo en los primeros años de vida. Celebramos la posibilidad de revertir historias traumáticas de la niñez, la capacidad de ser flexibles contra cualquier modelo rígido y desadaptado, la necesidad de resignificar acorde a los nuevos tiempos, a nuestros proyectos y los de nuestros hijos.
Consecuencias del vínculo
Gran parte de las psicopatologías o trastornos severos de la personalidad pueden entenderse como consecuencia del tipo de vínculo afectivo que se haya tenido en una primera infancia o en relaciones posteriores.
Quienes padecen ausencias o separaciones físicas o emocionales, es muy probable que desde muy temprano generen mecanismos defensivos que se movilizan para sobreponerse o sobreadaptarse a la falta o la pérdida. Las ausencias o, lo que es peor, las presencias sin afecto o la falta de contacto, abonan el miedo y las ansiedades crónicas. De hecho, el abandono espiritual, social y económico en la primera infancia suelen ser el motor que impulsa, entre otros cuadros severos, conductas delictivas, actos de violencia, adicciones, fobias y pánicos.
Juana Naguirner es licenciada en trabajo social. Su tarea es reconocida en el Hospital Torcuato de Alvear. Los pacientes que llegan a diario a la consulta son claros exponentes del deterioro social en los vínculos del que somos víctimas los argentinos. "Recibimos a adolescentes y adultos sin red. Perdimos conciencia del valor que tiene la familia", se lamenta la especialista, que cree que "avanzamos mucho en tecnología, informática y comunicación global y digital, pero la comunicación familiar y la de los afectos esenciales no está garantizada. El individualismo ya se instaló dentro de los hogares".
En este contexto resulta impensado hablar de relaciones responsables. Sin embargo, cada día Naguirner, como otros asistentes sociales responsables, trabaja para recomponer el vínculo familiar, entendiendo que "es la única salida posible más allá de las redes o proyectos sociales que puedan surgir desde el Estado u otras instituciones".
"Pasarán las instituciones -sigue Juana-, pero lo único que queda siempre es la familia." Hoy, sin ánimo de levantar el dedo y señalar a nadie, sino con la propuesta de mirarnos un poco más en el espejo y encontrar "padres responsables", hay que asumir que madres y padres ausentes, por depresión, por ambición, por necesidades tan básicas como la comida y tan perversas como el último modelo de equis capricho, son factores de riesgo de chicos menos felices, más ansiosos, obesos, agresivos, deprimidos, antisociales.
"Una experiencia de apego traumática predispone al procesamiento inconsciente de un duelo -retoma Juan Balbi-, lo que a su vez deriva en una variedad de trastornos psicopatológicos, como pueden ser trastornos de la conducta alimentaria, personalidad borderline, trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, e incluso psicosis. La mayoría de estas patologías se manifiestan en la adolescencia y en la juventud."
Por su parte, la trabajadora social cree que, frente a los problemas que se multiplican en una sociedad sin apegos seguros, "hay que trabajar permanentemente con la familia, aun con sus problemáticas, y, cuando no hay familia, apostar a recursos comunitarios que sean soportes sólidos, con garantías". Recuperar el concepto de familia implica recuperar la idea de "soporte", más allá de las disfuncionalidades. Hoy, muchas familias no se enmarcan en los retratos tradicionales. Hay madres solas, padres solos, familias ensambladas, tíos o abuelos con rol de padres; muchas veces, un vecino. Esa es "la familia"; ese es el vínculo existente que hay que fortalecer para que haya alguien que pueda sostener, cuidar, abrazar a quien lo necesita. "Preocupa ver cuántos pacientes llegan al hospital y, en medio de la crisis, sus familiares insisten en que no pueden hacerse cargo."
Doctor en psicología, Balbi cree que "así como todo lo que podamos hablar de apego consiste en una hipótesis científica que se ha comprobado una y mil veces a nivel internacional, cuesta entender cómo un conocimiento tan certero acerca del desarrollo normal del niño no ha desarrollado un campo profesional, a fin de hacer prevención y promoción comunitaria. Suele trabajarse en torno del desarrollo físico e intelectual de niños y adolescentes, pero no hay un campo profesional de aplicación que termine de comprender la importancia que tiene el desarrollo emocional, ya que la salud global del niño depende, en gran medida, de su desempeño en este dominio. Tenemos las herramientas, pero no hay campo donde desplegar lo tan sabido".
Si uno revisa la cantidad de planes y programas que se ofrecen en hospitales y otras instituciones de salud mental, descubrirá cómo proliferaron los grupos de trabajo terapéutico y de acción social. Los hay para combatir las adicciones, la violencia doméstica, los trastornos de alimentación o de ansiedad, las fobias, etcétera. "Nunca hubo tantas redes como ahora", certifica Naguirner, y al mismo tiempo se pregunta: "¿Funcionan?, ¿están debidamente articuladas?, ¿se desprenden de un proyecto integral?".
Tu casa, mi casa... ¿funcionan?, ¿están articuladas?, ¿hay un proyecto? Si hay afecto y contacto, seguro. Si no, buen comienzo. Tal vez valga apuntar en la cocina palabras clave como: sonrisas, abrazos, responsabilidad, flexibilidad, adaptación, límites, experiencias, respuestas, vínculos, respeto, libertad, bienestar, felicidad,.... (sume todas las que crea que hacen a un apego seguro).
Por Eduardo Chaktoura


Los tres patrones
En base a la experiencia que hayamos tenido en los primeros meses de vida con nuestro cuidador, así como las condiciones familiares y sociales en las que hemos crecido, habremos adoptado un estilo de relación y forma de vincularnos con los demás. Los resultados de tanta investigación definen tres patrones de apego: el estilo seguro, el ansioso ambivalente y el evasivo.
Los niños con estilo de "apego seguro" tienen la capacidad de apoyarse en sus cuidadores cuando algo los preocupa. Saben que sus cuidadores están disponibles y que tienen la sensibilidad suficiente para responder a su angustia. Esa base sólida en la relación les ha enseñado a ser más seguros de sí mismos, más cálidos, estables y coherentes con sus deseos y emociones.
Los chicos de "apego evasivo" se muestran desinteresados y sin ánimo de compartir con sus cuidadores. Se mantienen aislados porque creen que el otro no tiene la capacidad de entenderlos ni de ayudarlos. Tienen miedo de relacionarse o intimar porque no logran confiar ni sentir seguridad.
Los "ansiosos ambivalentes" suelen vivir con mucha angustia la separación. Se resisten a que el otro se vaya con expresiones de protesta, enojo y caprichos. Suelen desarrollar habilidades emocionales inconsistentes, lo que los convierte en inseguros y demandantes.

Un tal Bowlby
John Bowlby nació en Inglaterra, en 1907, en una familia de clase media alta. Fue el cuarto de seis hijos, criado por una niñera, muy a la moda tradicional británica de su época. El pequeño solía ver a su madre una hora al día, después del tea time. Cuando cumplió 4 años, su adorada niñera dejó la casa. A los 7, él ingresó en un internado, algo común para los chicos de su condición social.
Poco tiempo después, relató en sus escritos la separación de su niñera como algo tan trágico como la pérdida de una madre. Estas experiencias traumáticas propias lo ayudaron a desarrollar sus investigaciones y teorías sobre el sufrimiento emocional infantil.
Estudió psicología en la Universidad de Cambridge. Se recibió de médico y se especializó en psiquiatría. A los 30 años se hizo psicoanalista. El origen de la teoría del apego puede rastrearse en la publicación de uno de sus artículos en 1958.
Bowlby se casó y tuvo 4 hijos. Murió en Escocia, en 1990.

lanacion.com

La influyente Lady Gaga

Hace un año, Lady Gaga llegaba para una entrevista al lobby oscuro del Roosevelt Hotel, un lugar de estilo español en el distrito turístico de Hollywood. "Just Dance", el principal tema de su álbum The Fame, era N° 1 en Australia, Suecia y Canadá a comienzos de 2008, pero en marzo de 2009 ella seguía siendo una artista en busca de su lugar en Estados Unidos: un par de miles de entradas en MySpace, un sitio genérico en la red y una corta gira como telonera de New Kids on the Block. Pero Gaga tenía un video. "Mis colegas de la radio en esos tres países acordaron apoyarla si hacía un video", dice Martin Kierszenbaum, presidente de Artistas y Repertorio en su sello, Interscope. El video de "Just Dance" muestra a Gaga bailando con una bola de espejos en sus manos mientras sus amigos están tendidos en un sillón, aunque la mayoría de esas personas eran extras, no amigos. No conocía mucha gente en la Costa Oeste. "No me gusta Los Angeles", me dijo. "La gente es horrible y terriblemente superficial, y todos quieren ser famosos, pero nadie quiere hacer lo que hay que hacer. Yo soy de Nueva York. Yo mataría por conseguir lo que necesito."
Antes del encuentro suponía que alguien con un nombre artístico como "Lady" (su nombre real es Stefani Joanne Germanotta) iba a ser un poco distante. Esa es la estrategia que utiliza la mayoría de los músicos jóvenes en su primera entrevista real. Pero nunca pensé que iba a ser realmente Lady Gaga. En la era de cultura tabloide, del canal televisivo musical VH1, de Behind the Music y de los reality en televisión, los músicos son conscientes de que deben mostrarse a los periodistas con tanto detalle mundano como les sea posible. "Pero Lady Gaga es mi nombre. Si me conoces y me llamas Stefani entonces realmente no me conoces para nada."
Gaga se acomodó en un sillón con tanta gracia como le fue posible dado su vestuario, un mono blanco rígido con una chaqueta a partir de un diseño de Martin Margiela, con las enormes hombreras casi rozándole las orejas. Con sus 1,62 metros, sus 50 kilos el pelo hecho un rodete rubio, se veía como si estuviera haciendo una dieta muy estricta: "Las estrellas pop no deben comer", dijo. Era joven, flaquita y rubia, pero tenía una nariz italiana prominente, el tipo de nariz que rara vez sobrevive en una estrellita en ascenso. Cerca de su mesa, familias de turistas sacaban fotos con sus cámaras sin tomar nota de su presencia y ella pegaba un respingo dramático con cada flash.
Cuando comenzamos la conversación, Gaga habló cuidadosamente en un acento muy extraño, una combinación de Madonna y un robot, efecto aumentado porque se negó a quitarse sus anteojos de sol a lo largo de dos horas. "Lo que he descubierto -reveló Gaga-robot, con una inclinación fotogénica de su cabeza- es que en el arte como en la música hay mucha verdad y hay una mentira. El artista esencialmente crea su trabajo para convertir esta mentira en verdad, pero la desliza entre todas las demás. La pequeña mentira es el momento para el que vivo, mi momento. Es el momento en que el público se enamora."
Gaga estaba encantada con su nuevo "vestido burbuja" y hablamos de su irrealidad, de la belleza de lo imaginario. Todos querían ese vestido, pero no era un vestido: era un montón de pelotas de plástico. "En mi gira -declaró- voy a estar con mi vestido burbuja en un piano hecho de burbujas, cantando sobre el amor y el arte y el futuro. Me gustaría hacer que una persona crea en ese momento, y eso valdría tanto como un disco N° 1." Dejó de lado el acento por un momento -la chica real, sin artificio, estaba justo debajo- y se inclinó hacia mí. "Puedo tener discos exitosos todo el día, ¿pero a quién le importa?", explicó. "Dentro de un año puedo desaparecer y la gente podría decir: «¿Qué habrá sido de esa chica que nunca usaba bombacha?» Pero qué memorable sería que dentro de 30 digan: «¿Te acordás de Gaga y sus burbujas?» Porque por un minuto todos en el cuarto olvidarán todas las cosas tristes y dolorosas de su vida y vivirán en mi mundo burbuja."
Pasado un año, la transformación es completa: con seis éxitos que alcanzaron el N° 1, Lady Gaga es la mayor estrella pop del mundo. Por definición, una estrella pop es una fabricación, y en algunos sentidos ella se ha beneficiado de un modelo muy tradicional de creación de estrellas, uno de los pocos ámbitos aún dominados por los sellos musicales. Pero el éxito puede tener mil autores. Varias personas se han adjudicado el descubrimiento de Gaga, de 24 años, el haberla modelado, dado su nombre, hacer de ella lo que es: Rob Fusari, coautor y productor de sus primeras canciones, la demandó hace semanas por US$ 30 millones, sosteniendo entre otros agravios que tenía un contrato por el 15 por ciento de su merchandising. Y Gaga, por supuesto, se atribuye a sí misma el mérito. "Experimenté muchas revelaciones creativas y artísticas, mucho aprendizaje para convertirme en quien soy. ¿Pequeña mentira? Yo quería ser la artista que soy hoy y me llevó años."
Todos tienen razón en parte. Pero en otro sentido ella fue un accidente, un fenómeno que sucedió en Nueva York en la primera década de un nuevo siglo. Y qué suceso. En un momento en que uno no reconocería los rostros de la gente que hace la mayor parte de la música que escuchamos, Gaga es visualmente icónica. Da vuelta completamente la página al reinado de los cabezas huecas de la década pasada, quitando del centro de la escena a mujeres que hicieron carrera reconociendo que no tenían nada que decir, como Paris Hilton y Jessica Simpson.
La presencia de Gaga introduce la idea hasta ahora impensable de que Madonna, otra chica italiana voraz, puede finalmente, realmente, verdaderamente, estar rumbo al ocaso. Su nuevo look es una apropiación del de Madonna en la época de "The Girlie Show" y "Blonde Ambition" (las cejas oscurecidas, el pelo platinado, los labios rojos) y su director de música y video, Jonas Akerlund, fue un importante colaborador de Madonna en los últimos tiempos. Pero las dos son muy distintas. Madonna no tiene sentido del humor respecto de sí misma desde los años 90, mientras que Gaga es pura diversión y juegos. En el fondo es una joven estudiante de escuela de arte, llena de optimismo y bondad, y embelesamiento infantil con el mundo burbuja. Dice que es una chica a la que le gustan chicos que se ven como chicas, pero también es una chica a la que le gusta verse como un chico o, más bien, una travesti, un chico que finge ser una chica. Hay pocas cosas que le den más placer que el persistente rumor de que es hermafrodita.
Ese es el genio de Gaga: que está dispuesta a ser una mutante, un dibujo animado. Tiene un sentido del humor apabullante, y sabe transmitir diminutos momentos surrealistas todos los días, a todo el mundo, para producirnos placer, como el gigantesco moño de pelo que se puso en la cabeza el año pasado. "Un día le dije a mi equipo creativo: «Gaultier hacía moños, hagámoslo de un modo nuevo». Ibamos y veníamos con ideas y entonces dije [chasquea los dedos]: moño de pelo." Sus videos son epifenómenos globales, como el de "Telephone", con sabor a Tarantino, sus temas lesbianos de prisión y la aparición de Beyoncé como invitada. "A Gaga no le importa tanto la parte técnica, pero se involucra en todos los aspectos creativos", apunta Akerlund. "Nos permitimos ser muy estúpidos juntos y aparecen ideas, como los anteojos de sol hechos de cigarrillos."
La historia de Gaga tiene que ver con ser joven en Nueva York. Stefani Germanotta se crió en un dúplex en el Upper West Side, en una de las manzanas eclécticas que son una mezcla de edificios de ladrillos marrón anteriores a la II Guerra, conventillos y condominios modernos. Su padre tenía una compañía que instalaba Wi-Fi en hoteles y su madre se desempeñó durante algún tiempo como vicepresidenta de Verizon. Mandaban a Gaga y a su hermana menor, Natali, de 18 años, a la Escuela del Sagrado Corazón, un centro educativo católico para niñas calle abajo del Guggenheim. "Sacred Heart era prestigiosa, pero había chicas de distintos tipos", cuenta Gaga. "Algunas eran muy ricas, otras vivían de la seguridad social y tenían becas, y algunas estaban en el medio, que era el caso de mi familia. Todo el dinero que teníamos iba a educación y a pagar la casa." Ella era una de las pocas estudiantes con un trabajo después de clase: era mesera en un restaurante. Con sus primeros sueldos se compró una cartera Gucci de 600 dólares.
Como sus padres le dijeron que se habían sacrificado por su educación, se tomó la escuela en serio desde chica. Uno de sus recuerdos infantiles favoritos es haber dado un concierto de piano en el Sacred Heart a los 8 años. A los once, iba a clases de actuación los sábados. En aquel tiempo era incipientemente Gaga: podía ser un poco demasiado dramática, malcriada, estridente, pero también podía ser una chica agradable, recordada por muchos como amable y generosa, una chica de teatro que comenzaba a expresar sus sentimientos con canciones. Fanática de Pink Floyd y The Beatles, organizó una banda de covers de rock clásico con la que se presentaba las noches de micrófono abierto en el Salón de la Fama del Upper West Side. Incluso grabó un demo de sus baladas de amor y sus padres lo regalaron en su fiesta de Sweet Sixteen [el equivalente, en los países anglófonos, a la fiesta de 15].
Para los 15, Gaga ya tenía una cédula de identidad falsa de Delaware, comprada en la calle Macdougal. También comenzó a salir con un mesero griego de 26 años que había conocido en el restaurante. Pronto tuvo su primer tatuaje: una clave de sol en la espalda. "Antes de hacer mi primer video importante, decidí convertir ese tatuaje en uno inmenso recorriéndome el costado. No podía enfrentarme al mundo con un tatuaje vulgar."
Papá: quiero ser estrella de rock
Tras terminar la secundaria, Gaga se inscribió en la escuela de arte Tisch, de la Universidad de Nueva York, donde ocupó un dormitorio. Pero pronto sintió que estaba más avanzada creativamente que algunos de sus compañeros. "Cuando una aprende a pensar en términos artísticos, se puede ser autodidacta", sostiene. Para el segundo semestre les dijo a sus padres que no volvería a la facultad. Quería ser estrella de rock. Su padre aceptó pagar su alquiler por un año con la condición de que ella se volviera a inscribir en la universidad si no tenía éxito. "Dejé a mi familia, me fui al departamento más barato que pude conseguir y comí porquerías hasta que alguien estuviera dispuesto a oírme."
Gaga se mudó con un futón y un disco de Yoko Ono. En la escuela secundaria tenía claritos rubios y dejaba sueltos sus rulos, pero a partir de allí se tiñó el pelo de negro y comenzó a plancharlo. Organizó la Stefani Germanotta Band y grabó sus baladas estilo Fiona Apple en un estudio que se hallaba debajo de una tienda de bebidas en Nueva Jersey. Dice su manager de entonces, Frankie Fredericks: "Ibamos al lugar, tocábamos, nos emborrachábamos. Decía que quería tener un acuerdo de grabación de un disco para los 21". Era un objetivo lejano. Lo que faltaba casi por completo era alguna idea de cómo lograrlo. Tenía un poderoso carisma sexual, como Madonna, pero mientras ésta parece haber calculado cada paso en su búsqueda del estrellato, la historia de Gaga es en parte de deriva juvenil, de esperar un rayo en cielo sereno, de que se diera un accidente brillante. Por otra parte, Gaga tenía algo que le faltaba a Madonna: una voz realmente muy buena.
El año fuera de la universidad terminaba en marzo de 2006. Una semana antes, la Stefani Germanotta Band actuó en el Cutting Room junto con Wendy Starland, una joven cantante-compositora en el molde de Peter Gabriel. Starland había estado trabajando en canciones con Rob Fusari, un productor de 38 años que era conocido por sus éxitos para Destiny´s Child y Will Smith. Fusari mencionó a Starland que estaba interesado en encontrar una cantante para una banda. "La seguridad de Stefani se sentía en la sala -comenta Starland-. Su presencia es enorme. Y no tiene miedo. Presté atención al tono y al timbre de su voz. ¿Podía tener un registro amplio y dinámico? ¿Podía cantar suave y después golpear? Podía hacer todo eso y transmitir una energía muy poderosa."
Cuando Fusari conoció a Gaga, ella saltó a su piano. "Para ser honesto, pensé que era una John Lennon femenina. Era el talento más extraño." Stefani estuvo de acuerdo en que su nombre no iba a ser un impacto. A Fusari le gustaba cantar Radio Ga Ga, de Queen, y dice que se le ocurrió lo de Lady Gaga a partir de ahí. El éxito tiene muchos autores: Starland asegura que fue resultado de un brainstorming ["tormenta de ideas"].
Gaga no estaba interesada en la moda aún. Le gustaban las calzas y las camisetas, quizá con un hombro desnudo. "Un par de veces vino al estudio en jogging -recuerda Fusari, quien tuvo un affaire con la estrella pop- y le dije: «Prince no va a comprar helado a la esquina vestido como Chris Rock. Ahora sos una artista. Eso no se prende y se apaga»." El problema era que ella no sabía fingir: aunque quería ser una estrella, no tenía una clara idea de lo que era una estrella o hacia dónde fluían las principales tendencias de la cultura pop. Fue en ese momento cuando comenzó a estudiar seriamente: consiguió una biografía de Prince, comenzó a comprar ropa en American Apparel y se quedó embobada con la biblia del New Age, The Secret. Interpretó los comentarios de Fusari como señal de que debía acortarse las polleras y hacerlas más ajustadas, hasta que un día desaparecieron por completo. Sólo quedaba su ropa interior, a veces con calzas debajo.
Llena de confianza, Gaga estaba lista para ser transformada. La música dance resultó encajar perfectamente con su energía altamente sexual: era una artista escénica más que una simple cantante. Pero el negocio en el que buscaba lanzarse era más difícil que nunca. Los sellos exigían a los artistas "acuerdos de 360 grados". En vez de financiar las grabaciones y quedarse con los originales, querían compartir los derechos que tradicionalmente pertenecían al artista, como los de merchandising, de shows y de patrocinadores.
En 2007 Gaga se enamoró locamente de Luc Carl, un baterista de 29 años que era el gerente de un bar rockero donde conoció a Lady Starlight, una figura del Lower East Side de treinta y tantos -maquilladora Mac, DJ y artista escénica-, conocedora del rock y de la historia de los estilos. "Starlight y yo nos entendimos instantáneamente a partir de su amor por el heavy metal y mi amor por los chicos que escuchan heavy metal. En aquellos tiempos, me despertaba en mi departamento con mi novio y su pelo batido, los jeans en el piso, sus zapatillas mal olientes. Tendría puesta la camiseta sin calzoncillos. Luego él se iba a hacer la contabilidad en St. Jerome´s. Yo pasaba discos de vinilo de David Bowie y New York Dolls en mi cocina, y luego escribía canciones con Lady Starlight."
Gaga comenzó tocando sus canciones con Starlight en lugares chicos y a danzar à gogo bajo una lámpara roja, vestida con una bikini y los guantes negros sin dedos de Luc Carl. Bailando, tomando píldoras para adelgazar y comiendo una vez al día, finalmente logró perder peso, cuenta una amiga. Pero Fusari apareció de nuevo en escena en la primavera de 2007, cuando supo que su amigo Vincent Herbert, un "buscavidas con mayúscula", había hecho un acuerdo con Interscope para contratar nuevos artistas. Luego de escuchar un par de canciones, Jimmy Iovine, el jefe de ese sello, se paró y dijo: "Probemos con esto". Gaga estaba preocupada de que no la creyeran lo suficientemente linda para ser cantante. La pusieron a componer temas para las Pussycat Dolls y Britney Spears.
Una tarde, Brendan Sullivan, DJ del canal VH1, le contó del trabajo de Andy Warhol Before and after . Se fue al Metropolitan Museum y se paró delante del cuadro. Compró libros sobre Warhol, lo que la ayudó a entender el sentido de su propia travesía, al mismo tiempo que le proveyó un nuevo vocabulario para hablar de sus creaciones. "Esos libros se convirtieron en su biblia -comenta su amiga Darian Darling-. Los marcaba con una lapicera." Para Warhol, el estrellato es una forma de arte en sí mismo, y las imágenes vacías y vívidas, uno de sus recursos más importantes. La persona detrás de la máscara podía ser aparentemente tan dulce y común como Stefani Germanotta y, de todos modos, ser inmensa. Antes de conocer a Warhol, pertenecía a la categoría general de chica rockera. El la liberó para que se reinventara, se expandiera, convirtiéndose en un espectáculo.
Mientras componía Just Dance, Gaga trató de ampliar su superficie, rehaciendo su estilo como una reina rubia de la era espacial. Comenzó a trabajar seriamente con una coreógrafa, a usar su ropa disco alocada en todas partes. También dio un paso importante en lo personal: terminó finalmente con Carl. Tenía el corazón destrozado, pero esta era su nueva vida. Sus allegados dicen que no se ha enamorado desde entonces y que el asesinato ritual de sus amantes en sus últimos tres videos está relacionado con esta ruptura.
En permanente mutación
Gaga, liberada, tampoco sentía que necesitaba expresar su sexualidad de un modo típicamente femenino y se obsesionó con la androginia, con el aspecto de Liza Minnelli. Comenzó a usar sus anteojos oscuros redondos y sus pelucas, y repetía sus palabras sabias. "Es como si hubiese estado gritando y ahora susurro y todos se acercan para escucharme -dice-. Tuve que gritar tanto tiempo porque sólo me daban cinco minutos, pero ahora tengo quince. Andy dijo que uno solamente necesita quince minutos." Incluso armó su propia "fábrica", la Casa de Gaga. Están Akerlund; su manager, Troy Carter; el equipo central del estilista Nicola Formichetti y su principal colaborador, Matt Williams, al que llama "Dada".
Con el video de Paparazzi (2009) -arrojada desde el techo de su mansión por su novio, renace como un robot de la película Metropolis, de Fritz Lang- se convirtió en la preferida del mundo de la alta moda. Gaga tenía algunas piezas de archivo de Tierry Mugler, pero después de Paparazzi todo cambió. Todos los diseñadores del mundo le mandaban imágenes por e-mail.
Este verano Gaga irá por los Estados Unidos con su tour de estadios, una de las pocas estrellas pop que puede llenar lugares tan grandes hoy. Gastó mucho para lograrlo. Su gira lleva perdidos unos US$ 3 millones, según fuentes de la industria, porque se niega a reducir la calidad en aspecto alguno. Pero pronto llegarán las ganancias. "La gente de Gaga sabe exactamente en qué fecha de este verano boreal comenzará a ganar, y ganará mucho", asegura una fuente. Con su acuerdo de 360 grados, Lady Gaga no es tan dueña de Lady Gaga como uno podría pensar. Esencialmente es un negocio conjunto de Iovine; del CEO de Universal Music, Doug Morris, y del jefe de ediciones de Sony/ATV, Marty Bandier.
En estos tiempos Gaga ya no habla mucho de Warhol: habita plenamente el rol que creó. "Quiere ser loca, hacer declaraciones, hacer arte, canalizar el pasado, experimentar con el arte escénico, probar de todo", dice el fotógrafo David LaChapelle, su colaborador. Sigue siendo demasiado dramática, hablando de monstruos o tratando maliciosamente de presagiar su caída cubriéndose en sangre y colgándose de una soga en los Video Music Awards.
Es un ascenso improbable, un nombre improbable y una imagen totalmente irreal. ¿Pero qué es la realidad? "Creo que todos pueden hacer lo que yo estoy haciendo", apunta Gaga, extendiendo los brazos. "Todos pueden acceder a las partes de sí mismos que son grandes. Yo, a fin de cuentas, sólo soy una chica de Nueva York que decidió hacerlo. ¡Hay que dominar el mundo! ¿Qué sentido tiene la vida si uno no la domina?"
Por Vanessa Grigoriadis (New York Magazine)
New York Magazine. Copyright 2010 New York Media LLC. Distributed by Tribune Media Services. Traducción de Gabriel Zadunaisky

Una máquina de generar noticias
Cada semana Lady Gaga se lleva por lo menos un titular destacado en la prensa internacional. Tiene, entre otros atributos, una variada forma de generar noticias... estruendosas. Que en un sketch de Saturday Night Live, se tiró de los pelos y luego se besó con Madonna; que recibió la bendición de Elton John; que arrasó con los premios en la última entrega de los Brit Awards...
Una de las informaciones que recientemente volvió a ponerla en boca de todos fue su inclusión en la clásica lista anual de la revista Time, donde comparte cartel con Hillary Clinton y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy. Allí los lectores la votaron para personaje más influyente del año.
También encabezó las ventas digitales del año último y Vogue la anotó en su nómina de las mejor vestidas del año.
A propósito de sus excéntricos atuendos y vestuarios casi-casi de ciencia ficción, hace unos meses protagonizó un episodio médico sobre un avión que felizmente no llegó a mayores: en pleno vuelo se sintió indispuesta porque el vestido que llevaba puesto -confeccionado con cintas adhesivas- la tenía tan comprimida que casi le provoca una trombosis venosa.

Un fenómeno completo, el mes pasado, su web alcanzó los mil millones de visitas.
En Estados Unidos, es inminente el lanzamiento de un cómic autobiográfico que la tiene de protagonista.
Perfil de superstar
Nacida en marzo de 1986, Stefani Joanne Germanotta ascendió la escalera a la fama amparada en su nombre artístico -Lady Gaga- y en los últimos dos años se consagró como gran estrella pop. Entre hits de Michael Jackson y Cyndi Lauper, el heavy metal y la música dance, fue haciendo su camino. Hoy es más una camaleónica artista escénica que una simple cantante. Just dance, Paparazzi y Beautiful, dirty, rich, son algunos de sus temas incluidos en el álbum The Fame, cuya reedición en CD doble con el título The Fame Monster, que editó en Argentina Universal Music, incluye un EP con novedades. Está Telephone, cuyo video (¡dura 9 minutos y 32 segundos!) cuenta con la participación de Beyoncé y se puede ver completo en la web oficial de Gaga.
Más datos
www.ladygaga.com
lanacion.com

Diabetes, colesterol alto y afecciones cardíacas, cada vez más temprano

Sebastián A. Ríos
LA NACION
Chicos con enfermedades de adultos y adultos con enfermedades de personas aún mayores es en lo que coinciden médicos de diversas especialidades, que ven llegar a sus consultorios pacientes con enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión, la afección cardíaca o los trastornos del colesterol, a edades cada vez más tempranas.
"Hoy vemos hipertensión a partir de los 12 años, asociada a la obesidad, mientras que en los adultos jóvenes, de entre 25 y 30 años, hay estudios que muestran que un 18% ya es hipertenso", aseguró el doctor Gabriel Waisman, jefe de la sección Hipertensión Arterial del Hospital Italiano.
Un panorama similar surge de dos estudios recientes que confirman que ya no tiene sentido hablar de "diabetes del adulto" al referirse a la diabetes tipo II, ya que ésta comienza a perfilarse desde la adolescencia, cuando no desde la infancia.
Mientras que el estudio Carmela, que evaluó factores de riesgo cardiovascular en ciudades de América latina, halló que ya entre los 25 y los 34 años de edad la diabetes afecta al 2,4% de los porteños, y que entre los 35 y los 44 el porcentaje asciende a 5,9%, un estudio realizado en escuelas secundarias porteñas halló tasas de síndrome metabólico muy elevadas.
El síndrome metabólico es un trastorno en el que coinciden el exceso de peso corporal, las alteraciones de los azúcares en sangre y la presión arterial elevada, entre otros factores de riesgo cardiovascular, que aumenta el riesgo de sufrir un infarto y de desarrollar diabetes.
Entre los chicos de 12 a 14 años que aspiraban a entrar en el Colegio Nacional de Buenos Aires y al Carlos Pellegrini, y que participaron de un estudio realizado desde la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, el 5,4% de los varones y el 1,6% de las mujeres reunía los criterios del síndrome metabólico.
"Que ya tengan esos factores de riesgo a los 13 años está marcando que tendrán una adultez con enfermedad temprana", comentó la doctora Carla Musso, autora del estudio y endocrinóloga del Instituto César Milstein y del Instituto Cardiovascular Buenos Aires.
"Cuando una enfermedad crónica aparece más temprano, también aparecen más temprano las complicaciones de esa enfermedad", agregó el doctor Alfredo Lozada, especialista en lípidos del Hospital Austral y de Fleni, que enumeró diversos trastornos del colesterol (dislipidemia con triglicéridos altos o con colesterol "malo" alto, o colesterol "bueno" bajo) que se ven en personas cada vez más jóvenes.
Si de afecciones se trata, no hay duda de que una de las más temidas es el infarto, que cada vez es más frecuente en menores de 40 años. Eso ha quedado demostrado a partir del registro Grace, que relevó los eventos coronarios de 146 hospitales de 14 países, incluida la Argentina, y que halló que entre 1999 y 2005 la tasa de infarto en menores de 40 años creció un 19,5 por ciento.
"Al mismo tiempo que observamos que hay una reducción de accidentes coronarios agudos [como el infarto] en personas mayores, seguramente gracias a medidas de prevención, hay una mayor incidencia en personas jóvenes", dijo el doctor Enrique Gurfinkel, jefe del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Fundación Favaloro.
Pero más allá del sedentarismo y de la mala alimentación que los expertos consultados coinciden en señalar como causantes directos del sobrepeso que hoy avanza dentro de la población argentina y que explica en gran medida el avance de las enfermedades crónicas mencionadas, ¿puede haber otros factores que expliquen su diagnóstico a edades cada vez más tempranas?
Para el doctor Jorge Ubaldini, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos y de la Unidad Coronaria del Hospital Británico, lo que ha aumentado es la detección. "Hoy hay una mayor alerta y una mayor preocupación en la población por la enfermedad cardiovascular, afirmó. Y esta mayor conciencia, sumada a que hay mejores métodos de diagnóstico, hace que veamos lo que antes no veíamos."
Por su parte, Gurfinkel señala el impacto de otros factores, como el estrés asociado al ritmo de vida y a las exigencias actuales del mercado laboral, y recuerda los resultados de un estudio (nuevamente un subanálisis del registro Grace) que demostró que el estrés y la depresión asociadas a la crisis de 2001 en la Argentina causaron unos 10.000 infartos más por sobre los esperables en los siguientes años.
Si es así, además de hacer actividad física y comer mejor, también hay que hacer algo con los nervios. Fernando Fernández, que desde los 36 años se encuentra en tratamiento para combatir sus elevados niveles de colesterol y de presión arterial (que confluyen en el ya nombrado síndrome metabólico) da fe de que bajar los niveles de estrés colabora con el control de esos factores de riesgo cardiovascular.
"Trabajaba muchas horas por día, y decidí en un momento dejar de trabajar también por las noches, y me ayudó mucho, contó este profesor de educación física de 46 años. Bajar la tensión laboral me ayudó, al igual que comenzar a hacer yoga y a realizar caminatas dos o tres veces por semana."
Las articulaciones también ceden antes
No sólo las enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado aparecen cada vez con mayor frecuencia en personas cada vez más jóvenes. Lo mismo ocurre con algunas afecciones articulares, según dijo a LA NACION el doctor Federico Manfrín, especialista en ortopedia y traumatología, que disertará sobre el tema en el XI Congreso Internacional de la Asociación Argentina de Artroscopia, que comienza el miércoles en la ciudad de Buenos Aires.
"Las artrosis de rodilla, por ejemplo, se ve cada vez más temprano en parte porque la gente hace deporte hasta edades cada vez más avanzadas: antes no se veía con tanta frecuencia a una persona de 50 años jugando al tenis, y ahora uno lo ve permanentemente -comentó el doctor Manfrín-. Eso hace que las artrosis de rodilla que antes se veían después de los sesenta años ahora se empiecen a ver desde los cincuenta o desde los cuarenta."
Por otro lado, las cada vez más populosas carreras de calle también tienen su impacto en el consultorio del traumatólogo. "Más gente practicando deportes; más lesiones de ligamentos", aseguró el especialista. Las lesiones de ligamento cruzado anterior, según señalan la estadísticas, se producen a una tasa de 98 por cada 100.000 habitantes, pero se duplica en las personas que practican deportes.
"Como hay más gente que hace deporte, hay más gente que se lesiona los ligamentos de la rodilla, y eso a su vez hace que la artrosis llegue antes", agregó. Esto, en suma, está bajando el promedio de edad de los implantes de rodilla.
"El último trabajo sobre el tema muestra un promedio de edad para prótesis de rodilla de 63 años, cuando hace diez años el promedio eran los 68 años de edad", dijo Manfrín, y agregó que los implantes realizados a edades cada vez más tempranas señalan la necesidad de contar con prótesis que sean cada vez más duraderas.

NUMEROS ALTOS A EDADES BAJAS
5,9% de los porteños de 25 a 34 años
tienen diabetes, lo que vale para todos los centros urbanos de la Argentina. Pero hay diferencias por sexo: la diabetes afecta al 8,9% de los varones y al 3,2% de las mujeres.

18% de los adultos jóvenes
tiene hipertensión arterial en la Argentina. Un estudio local mostró que en los adolescentes de 15 años esa afección alcanzaba al 5 por ciento.

5,4% de los varones de 12 a 14 años
tiene síndrome metabólico, una condición asociada al exceso de peso, que predispone a desarrollar diabetes y aumenta el riesgo cardiovascular
lanacion.com

Mujeres que no dudan a la hora de patear al arco

Evangelina Himitian
LA NACION.COM
Marco tiene un año y ocho meses y crece bajo un paradigma impensado para las generaciones que lo precedieron: sabe que los miércoles por la noche queda al cuidado de su padre porque, apenas su madre llega del trabajo, se cambia y sale con los botines en el bolso rumbo al club Obras. Es noche de chicas y el plan es jugar al fútbol con sus amigas.
"Un día les propuse a mis compañeras de trabajo hacer algo distinto. Empezamos a averiguar y nos inscribimos en un campeonato de fútbol femenino. Los miércoles nos entrenamos y los sábados, competimos", cuenta Giselle Calas, que tiene 31 años. La semana pasada, Marco fue al entrenamiento con ella. "Para él va a ser algo normal decir que su mamá juega al fútbol", ironiza.
Lo cierto es que cada vez son más las mujeres que en Buenos Aires deciden adoptar sin pruritos este deporte, que tradicionalmente se consideró cosa de hombres. Basta con recorrer complejos de Fútbol 5 como el de Claudio Marangoni, en plaza Las Heras o Madero Sport, en Puerto Madero, para comprobar que cada cuatro o cinco canchas alquiladas por hombres, hay una reservada por mujeres.
No son jugadoras profesionales ni practican el deporte desde hace tanto tiempo. La mayoría son oficinistas o jóvenes profesionales que trabajan en el centro y eligen ésta como su forma de alejarse de la rutina. El fenómeno ha tenido tanto crecimiento en los últimos tiempos, que varios organizadores de campeonatos de Fútbol 5 incorporaron en su oferta torneos femeninos.
"En el último, año las consultas por Internet sobre si había campeonatos femeninos fueron constantes. Tanto insistencia hizo que terminamos por organizar uno este semestre y, en pocos días, ya se habían cubierto todas las fechas", relata Mariano Carmona, a cargo de fuialapelota.com.ar , que organiza torneos en las canchas de Ortiz de Ocampo 3250, en pleno barrio Parque.
La mayoría tiene entre 20 y 25 años, según Carmona, y trabaja y estudia. Los equipos llevan nombres que no ocultan el touch femme . Por ejemplo, en la última fecha se enfrentaron "Hasta la Victoria Secret" y "Pechito y adentro".
"Todos quieren ganar. Mujeres y hombres, pero ellas son más distendidas en los campeonatos. Compiten, pero no está en juego la hombría; entonces, son más relajadas. Se divierten más", asegura Carmona.
Piropos a la número 15
Antonella Baschiera trabaja en un estudio de despachante de aduana y estudia en el Instituto de Capacitación Aduanera. Claro que para el grupo de jóvenes que se apostó sobre Avenida del Libertador para verla entrenar, es sólo un número. "Qué buena está la número 15", le gritan desde la calle. La rubia no hace caso. Ella y sus compañeras del equipo Casia se entrenan para la próxima fecha del campeonato que organiza Gritatugol.com y están acostumbradas a los comentarios masculinos.
"Les llama la atención ver chicas en las canchas. Es como si pensaran que porque jugás al futbol sos machona, y se sorprenden al vernos femeninas. Igual, suelen hacer comentarios del tipo machistas", cuenta Antonella.
Lo que ocurre es que el fenómeno del fútbol femenino es nuevo en el país, sobre todo, si se lo compara con los Estados Unidos, donde prácticamente son más las mujeres que los hombres las que juegan al soccer . Claro que esto está muy relacionado con el hecho de que en las escuelas tanto ellos como ellas tienen la posibilidad de practicar este deporte.
Giselle Salvetti tiene 25 años y es empleada de la Anses. Empezó a jugar en los torneos internos que se armaban cuando trabajaba en la AFJP Consolidar.
"Un día, con las chicas decidimos inscribirnos y nos divertimos mucho. Fue hace dos años y, desde entonces, busco la manera de hacerme un tiempo para no faltar", relata. Tarea que no se le hace sencilla, ya que hace tres meses nació su hijo Matteo. Su marido la acompaña a la cancha con el cochecito, para que ella pueda entrenarse.
"Ha habido un gran crecimiento del fútbol femenino; por eso, tenemos entrenamiento especial para ellas desde hace un tiempo y la verdad es que en casi todas las clases hay nuevas participantes", explica Juan Aguirre, director de Fútbol del club Obras y que tiene a cargo, en persona, el team femenino.

"¡Dale, corré!, ¿o estás de shopping?"

LA NACION presenció uno de los entrenamientos. Las chicas concurrían de jogging o con jeans pero, poco a poco, en el vestuario se producía la metamorfosis.
Canilleras, vendas en los tobillos, protectores en el corpiño, medias altas y botines. Gomitas y vinchas para atar el pelo para que no moleste durante la práctica. Lentamente, las chicas glamorosas y oficinistas se lookeaban como verdaderas futboleras de ley.
"¿Hay botines femeninos en las casas de deportes?", fue la pregunta. "Nike sacó unos rosas, pero en general compramos los botines de hombre porque son mejores. Aunque a veces, si tenés pie chico, no es fácil conseguir número", explica Antonella.
Melina Maiese tiene 19 años y el entrenador la apoda "el fibrón", porque marca a todos. Juega de 2 y cuenta que la primera vez que fue a jugar al fútbol, la acompañó su hermano mayor. "A los hombres les llama la atención, les parece raro. Pero, poco a poco, se van haciendo a la idea", dice.
El entrenamiento comienza con una leve entrada en calor y un poco de trote en torno de la cancha de césped sintético y finaliza con un picadito de cinco contra cinco. Es allí cuando se ve el verdadero carácter y las cualidades de cada una.
Quizás haya sido por la presencia de periodistas pero, en general, las jugadoras parecen menos bulliciosas de lo que lo que podría esperarse de un gran encuentro que incluye a una decena de féminas corriendo tras la misma pelota.
De hecho, ellas no gritan sus goles, o los gritan como con sordina. Eso sí, cada una de las jugadas van acompañadas de comentarios dignos del género femenino, tales como "Sos una diosa"; o el demoledor "¡Dale... movete... ¿o estás de shopping?!

El Dios débil del nuevo cristianismo

En un bello pasaje de "El ocaso de los ídolos", Nietzsche nos cuenta que el mundo real se ha convertido en un sueño. Fue el mundo platónico de las ideas el primero que nos dio la idea del mundo real. Más tarde, el mundo real fue concebido como la tierra prometida tras la muerte (al menos para los virtuosos). Más tarde, para Descartes, el pensamiento del mundo real era la prueba de las ideas claras y distintas (pero sólo en mi mente). Con el positivismo, el mundo real pasó a ser el mundo de las verdades experimentalmente verificadas y, por tanto, un producto del científico experimental (después de todo, más que observar la naturaleza, el científico moderno la estimula y espera como respuesta el surgimiento de algo específico). Llegados a este punto, el así llamado mundo real se ha convertido en una historia que nos contamos los unos a los otros. Es difícil aceptarlo, pero en la actualidad vivimos en una narración del mundo de este tipo.
Al vivir en esta narración del mundo, que hemos creado nosotros mismos, ya no somos capaces de ver la naturaleza: sólo vemos nuestro mundo, un mundo que ha sido crecientemente organizado a través de series enteras de entidades tecnológicas. Cuando hablamos acerca de nuestras necesidades naturales, mencionamos cosas como el ascensor o el cine, cosas que no son en modo alguno naturales, pero que se han hecho habituales en nuestras vidas y aparentemente indispensables.
¿Qué sería de nosotros si tuviésemos que sobrevivir en un mundo en el que nos dejaran totalmente solos?

Nuestras necesidades naturales están definidas por aquello en lo que estemos inmersos, sea lo que sea. Pero no son en absoluto naturales, más bien están estimuladas por la publicidad, condicionadas por la tecnología, etc. Nuestro mundo se ha convertido en un sueño en muchos sentidos. Presenciamos un accidente de coche y corremos a casa para verlo en la televisión: lo que se emite por la televisión está pensado para proporcionarnos una intensa sensación de realidad. Sólo somos capaces de ver el accidente en su completa realidad a través de la televisión: el limitado punto de vista desde el que lo presenciamos en la calle no nos basta. Vivimos en esta realidad televisada local y globalmente, día tras día.
El pensamiento débil.

Que el mundo real se convierta en un sueño también puede expresarse en términos del nihilismo de Nietzsche. Mientras el mundo objetivo se consume a sí mismo, da lugar a una transformación subjetiva no de individuos, sino de comunidades, culturas, ciencias y lenguajes. Esto es lo que teoricé con la noción de pensamiento débil. Si hay una línea emancipatoria en la historia del hombre, tal emancipación no habrá sido fruto de la realización final de una esencia dada definitivamente (lo que significaría que, en cierto modo, deberíamos retornar a nuestro estado de inocencia originaria anterior a nuestro pecado original). Debemos realizar siempre una transformación, desde el momento en el que la naturaleza abre camino a lo cultural, o lo material, a lo espiritual. Esto es lo que Hegel quería decir cuando habló de hacer del mundo la casa del hombre. No es diferente del esfuerzo de hacer de la propia casa un hogar. La decoración de una casa no depende únicamente de conseguir muebles cómodos o de crear un entorno acogedor. Una vez que está todo terminado, si algo se ha perdido o está fuera de su sitio no podemos evitar notarlo enseguida. Lo que hace de nuestra casa un hogar es el orden artificial que establecemos.
Baudelaire escribió algo fantástico: “Allí donde he encontrado virtud, he encontrado siempre algo antinatural”. Es siempre de este modo: la naturaleza es el mundo en el que el pez grande devora al chico. No es un lugar de leyes. La virtud es diferente por cuanto está determinada no por la naturaleza, sino por la cultura. Es también algo que trasciende. En este sentido, la emancipación consiste actualmente en el proceso de secularización, en tener una mejor comprensión del sentido de las Escrituras leyéndolas espiritualmente. Max Weber explicó que el mundo capitalista se fundó en la base de cierta interpretación de la ética protestante. Ahorro, disciplina, contención y represión de los impulsos inmediatos son fundamentales para la constitución del orden del capital. Así, el mundo moderno se formó aplicando, transformando y algunas veces incluso confundiendo el contenido de su tradición, que es primariamente una herencia bíblica.
¿En qué punto termina este continuo proceso de transformación? ¿Cuáles son sus límites? ¿O acaso hemos llegado a un punto donde no hay más límites, donde podemos simplemente hacer lo que queramos?

No, puesto que, aunque el acontecimiento del cristianismo pone en funcionamiento los procesos de secularización, podemos también encontrar en las Escrituras un límite a la secularización y, por tanto, una guía para la desacralización: la caridad. Si leemos atentamente los evangelios o los escritos de los padres de la Iglesia, nos daremos cuenta de que, al final, la única virtud que queda es siempre la caridad. Con San Pablo aprendemos que las tres grandes virtudes son la fe, la esperanza y el amor, «pero la más grande es el amor»; incluso la fe y la esperanza acabarán en un punto u otro. Como nos enseña san Agustín: “Ama y haz lo que quieras”.
El lenguaje de Dios.

Este es un mensaje liberador y, al mismo tiempo, incómodo, en el sentido de que sugiere, en relación con el amor, que cualquier otra cosa asociada a la tradición y la verdad del cristianismo es prescindible y bien puede ser considerada mitológica. Por ejemplo, no sé si Dios es realmente tres personas en una, según la definición que da de él la teología clásica trinitaria. Podría parecer indispensable pensar de este modo, pero seguramente hoy no quemaríamos a nadie por hereje por no creer en la trinidad. En vez de aplicar la mano dura de la autoridad de la Iglesia para reforzar la cohesión doctrinal, hoy invitaríamos a los disconformes a que pensaran un poco más acerca del problema. Pero todo sea dicho, cuando uno piensa en tales cuestiones, en lugar de resolver el debate, a menudo llega a dificultades ulteriores. Por ejemplo, cuando pienso en el lenguaje masculino de Dios como padre, no puedo sino maravillarme de por qué Dios debe ser padre y no madre o alguna otra forma de paternidad. El lenguaje de Dios como padre es, obviamente, un lenguaje alegórico. Y una vez que comienzas este camino, no sabes dónde podrás acabar. La cuestión, por tanto, es si uno puede seguir rezando el Padre Nuestro tras reconocer que está culturalmente condicionado. Mi respuesta es que sí, puesto que, cuando rezo, sé precisamente que las palabras que estoy usando no intentan representar cierta verdad literal. Rezo con esas palabras más por el amor a una tradición que por el amor a cierta realidad mítica. Es como la relación que podamos tener con un pariente anciano. Sería insensible pretender que nuestros abuelos compartieran nuestras ideas políticas. Ciertas cuestiones es mejor dejarlas aparte. Podemos tener un respeto especial por su experiencia y el lenguaje que heredaron. En este sentido, las relaciones interpersonales tienen mucho más que ver con la caridad que con la verdad.
¿Los científicos lo son por su amor a la verdad o por su amor a formar parte de la comunidad científica que les permite desarrollar ciertos discursos y en la que encuentran ciertos interlocutores?

Cuando el filósofo Jürgen Habermas habla de racionalidad, admite que la racionalidad consiste en introducir argumentos que pueden sostenerse razonablemente en diálogo con otros. No dice que la racionalidad o la verdad sean lo que corresponde a la “cosa en sí misma”.
La noción de verdad ha cambiado desde San Agustín; pero el giro agustiniano hacia el interior es ya un paso adelante respecto de la noción de verdad objetiva, puesto que una vez que hemos vuelto la vista hacia adentro, también podemos intentar escuchar a otros como nosotros. En nuestros días, la verdad está cada vez más determinada por el acuerdo con los demás. Hemos dicho: “No estamos de acuerdo con que hemos encontrado la verdad, y quizá no podemos estarlo, pero sí podemos decir que, al menos, hemos encontrado alguna verdad cuando nos hemos puesto de acuerdo en algo”. Esto significa, también, que en el lugar de la verdad, hemos puesto la caridad. Es como lo que escribía Dostoyevski hace un siglo: si se viese forzado a elegir entre Cristo y la verdad, elegiría a Cristo. Este sentimiento contrasta con lo que Aristóteles tuvo que decir sobre su maestro Platón: “Amicus Plato sed magis amica veritas” (“Platón es un amigo, pero más amiga es la verdad”).
La violencia de la metafísica.

A lo largo de los siglos, los inquisidores han estado más de acuerdo con Aristóteles que con Dostoyevski en este punto, y el resultado ha sido que, aunque no todas las metafísicas han sido violentas, la gente violenta de gran influencia ha sido metafísica. Si Hitler sólo hubiese odiado a los judíos de su vecindario, habría quemado sus casas; pero cuando comenzó a teorizar acerca de la naturaleza general de los judíos fue mucho más peligroso; así, se sintió justificado en sus esfuerzos para exterminarlos a todos. No creo que sea difícil de entender. Nietzsche es muy explícito en este sentido. De acuerdo con sus teorías, la metafísica es, en sí misma, un acto de violencia, porque quiere apropiarse de las “regiones más fértiles” –esto es, de los principios primeros– para dominar y controlar. En las primeras líneas de la Metafísica, Aristóteles confirma este planteamiento cuando dice que el sabio es el que lo conoce todo. Al conocer las causas primeras, el sabio lo sabe todo y así se supone capaz de controlar y determinar todos los efectos. Nuestra tradición está dominada por la idea de que sólo podemos movernos y actuar libremente si tenemos unos fundamentos estables. Pero el fundacionalismo filosófico no promueve la libertad. Su propósito es más bien el de conseguir algún efecto deseado o consolidar cierta autoridad. Cuando alguien quiere decirme la verdad absoluta, es porque quiere tenerme bajo control, bajo su mandato. ¿Es entonces de extrañar que nos repitan una y otra vez: “Sé un hombre” o: “Haz lo que debes” cuando los que están en el poder mandan a otros a la guerra? ¿Qué relación tiene este discurso con el cristianismo?
No hace mucho, en Turín, participé en un debate con Gadamer, que falleció hace sólo un año. Había sido mi profesor. Algunos han dicho que, en los últimos años, Gadamer había desarrollado una suerte de actitud hermenéutica religiosa que se veía reflejada en sus frecuentes diálogos sobre la religión y las tradiciones religiosas. Además, hablaba cada vez más a menudo acerca del bien. El giro hacia la religiosidad en su filosofía fue, fundamentalmente, resultado de su hermenéutica. Es decir, si no hay una verdad objetiva definitiva, una verdad alrededor de la cual debemos reunirnos todos (para bien y para mal, lo deseemos o no), entonces la verdad ocurre en el diálogo. La verdad de Cristo viene a enseñarnos que la Iglesia no es una verdad completa; su mensaje crece con la historia. De modo similar, no podemos leer a Platón sin tomar en consideración la historia de la interpretación de Platón. Lo que parece natural es, de hecho, histórico.
Después de todo, ¿es acaso sorprendente que cuando los estudiantes de secundaria escriben poesía, sus poemas suenan justo como los de Giovanni Pascoli? Aquí es donde la hermenéutica de la sospecha de Nietzsche es de utilidad: si algo nos parece absolutamente autoevidente, debemos desconfiar. Es probablemente alguna trampa que nos han introducido en el cerebro. Podemos estar seguros de cualquier cosa excepto de nuestras más preciadas certezas, puesto que, probablemente, fueron nuestras tías, nuestros abuelos, nuestras Iglesias y autoridades, y nuestros medios de comunicación los que nos las transmitieron y se dedicaron a evitar que nos las pensáramos dos veces.
Tal y como lo veo, el cristianismo se está moviendo en una dirección que no puede sino iluminar o debilitar su carga moral en favor de su caridad práctico-moral. Y no solamente se da un debilitamiento de sus concepciones morales y metafísicas, sino que con esta transformación, la caridad reemplazará a la verdad. Después de todo, ¿se supone realmente que los católicos tienen que luchar, primero con los protestantes porque no aceptan la autoridad del Vaticano, y después con los budistas y los hindúes porque no creen que Dios sea tres personas en una? ¿Realmente se supone que debemos creer que el Dalai Lama irá al infierno porque no es católico? No, ellos discuten cómo avanzar mutuamente en la dimensión espiritual de la vida humana, y probablemente hacen concesiones en muchos aspectos.
La religión del amor.

El futuro del cristianismo, y también el de la Iglesia, es el de convertirse en una religión de puro amor; cada vez más pura. Hay una canción de Iglesia que resume esta idea y nos muestra cuán lejos estamos de realizar esta promesa: “Cuando hay amor, también hay Dios”. Como muestra este himno, mi lectura del cristianismo no es tan extraña o heterodoxa. Tal como afirmó Cristo: “Cuando dos o más de vosotros os encontráis en mi nombre –no puedo evitar preguntarme si en lugar de «mi nombre», Cristo podría bien haber dicho “caridad”–, yo estoy con vosotros”. Caridad es la presencia de Dios. Es difícil imaginar que, al final, algunos serán condenados por ser budistas, otros por ser musulmanes, etc. Yo digo, al contrario, que nosotros seremos condenados, o, más precisamente, nos condenamos a nosotros mismos en la Tierra, cuando chocamos unos contra otros, cada cual convencido de que posee al Dios verdadero.
Con esto, no pretendo lanzar el habitual mensaje de tolerancia, sino más bien hablar del ideal de desarrollo de la sociedad humana y, por tanto, de la progresiva reducción de todas las categorías rígidas que llevan a la oposición, entre ellas las de propiedad, sangre y familia, además de los excesos del absolutismo. La verdad que nos hará libres es verdadera precisamente porque nos libera. Si no nos libera, debemos desecharla. Así que rechazo admitir que esto (el pensamiento débil, con todo lo que implica) es solamente una hermosa manera de predicar tolerancia. Es mucho más que eso: es un proyecto de futuro que contribuye a la progresiva eliminación de muros (por ejemplo, el muro de Berlín, las leyes naturales construidas como un muro que limita la libertad de los individuos, o la ley interesada de las corporaciones que erige un muro entre su éxito y el bien común).
Recuperar este mensaje de caridad nos permite aligerarnos de cargas dogmáticas y dejar entrar un nuevo espíritu de ecumenismo en la Iglesia. Desde luego, este es también el mensaje de la hermenéutica, de Gadamer y de gran parte de la filosofía contemporánea (la totalidad de la cual ha sido bien acogida). Ha llegado el momento de que el cristianismo realice este destino no religioso, que le pertenece.

revista-noticias.com.ar

sábado, 1 de mayo de 2010

Encontrar empleo: misión imposible para alguien con VIH

ISABEL F. LANTIGUA
MADRID.- Despidos injustificados, 'mobbing', violación de la intimidad, exclusión de las oposiciones... Son las trabas que el mercado laboral lleva años imponiendo a los pacientes con VIH y a las que ellos están ya más que acostumbrados. Sin embargo, en la situación actual, en un país con una tasa de paro cercana al 20% y con unas previsiones de crecimiento económico que dejan mucho que desear, el futuro pinta todavía más negro para los seropositivos.
El último informe del Observatorio de Derechos Humanos y VIH de RED2002 muestra claramente que la situación laboral de estos sujetos no mejora con los años. A lo largo de 2009, el 32% de las consultas realizadas a esta ONG fue por cuestiones relacionadas con el empleo, frente al 30% de 2007. Las dudas más frecuentes tenían que ver con los cambios en las condiciones de trabajo (horario, ubicación física, responsabilidades y salario), la vulneración de la confidencialidad de los datos médicos, la solicitud de la prueba del VIH sin que ésta tenga relevancia para el puesto, la exclusión de oposiciones o los despidos.
"A pesar de la existencia de una legislación nacional e internacional que, teóricamente, ampara y protege a las personas con VIH, durante los últimos años venimos constatando la existencia de situaciones de discriminación en el ámbito laboral. Queda mucho por avanzar", explican desde este Observatorio, financiado por el Plan Nacional del Sida del Ministerio de Sanidad y Política Social.
En principio, el trabajador no tiene la exigencia de comunicar que padece VIH (ya que se parte de la consideración de que las relaciones en el ámbito laboral no son una situación de riesgo para la transmisión del virus). Sin embargo, ocultar su estado les genera un estrés excesivamente grande. En ocasiones, llegan a poner en riesgo su propia salud, preocupándose más de esconder su seropositividad ante sus compañeros que de acudir a las citas para que le hagan el seguimiento médico o, incluso, tomar su medicación.
"El temor a ser rechazados o despedidos supone para las personas con VIH una pérdida en sus derechos y una nueva barrera. Los prejuicios y la ignorancia perpetúan un estigma que les infunde miedo y les impide vivir tranquilos con su enfermedad", declaran desde el Observatorio y desde la Federación Trabajando en Positivo.
Las mujeres llevan la peor parte
Según una investigación publicada en 'Health Economics' sobre la relación entre la situación laboral de la población afectada por el VIH y las características socioeconómicas en España, "el género es una variable estadísticamente significativa para predecir la situación en el empleo". Este trabajo, realizado por Juan Oliva, del departamento de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), constata que las mujeres tienen un 13,4% menos posibilidades que los hombres de estar empleadas.
"La probabilidad que tienen de encontrar trabajo las personas portadoras del VIH presenta diferencias importantes por género, pero también influyen la vía de transmisión, el estado de salud y el nivel educativo", explica Oliva, en declaraciones recogidas por la Plataforma SINC. Así, aquellos seropositivos que se infectaron a través del uso de drogas por vía parenteral encuentran más dificultades para acceder a un puesto de trabajo que quienes contrajeron la enfermedad por otras vías.
Para Oliva, el factor psicológico también juega un papel fundamental. "Las personas que necesitan recibir atención psicológica por el impacto de conocer su enfermedad encuentran aún más difícil conseguir un empleo", afirma. De hecho, los pacientes que requieren este tratamiento cuentan con un 14% menos de posibilidades de entrar en el mercado laboral.
El análisis realizado por este investigador se centra en el periodo 1996-2004 y ha contado con la participación de 3.376 individuos entre los 16 y los 64 años (la edad mínima para trabajar en España y la edad de jubilación). Pero los datos con los que cuenta el Observatorio de Derechos Humanos y VIH indican que desde entonces la situación no ha cambiado mucho.

elmundo.es

Polémica por una foto del Rey saudí junto a decenas de mujeres con el rostro descubierto

A primera vista, se trata de una foto de lo más inocente. Un grupo de mujeres de mediana edad sonríen a la cámara junto al rey Abdalá de Arabia Saudí y su heredero, el príncipe Sultán. Pero su publicación ayer en la primera página de los principales diarios saudíes, ha avivado la polémica sobre las estrictas restricciones a las relaciones entre los sexos que imperan en ese país. Que los dos hombres más poderosos del reino aparezcan junto a una de treintena de mujeres, la mayoría de ellas con la cara descubierta, parece algo más que una casualidad.
En Arabia Saudí, hombres y mujeres no pueden mezclarse a no ser que exista un vínculo familiar en primer grado. Sin embargo, la segregación sexual que la nomenclatura religiosa justifica en una lectura puritana del Corán, hace tiempo que viene siendo cuestionada por los sectores más liberales y las nuevas generaciones. En los centros comerciales de las grandes ciudades saudíes es frecuente cruzarse con mujeres jóvenes que, para desmayo de los clérigos, ya no se cubren la cara con el niqab, omnipresente apenas unos años atrás. También cada día son más las que, terminados sus estudios, se niegan a quedarse en casa y buscan un trabajo.
La Administración, la banca o los periódicos mantienen espacios separados para hombres y mujeres, pero unas y otros siempre han trabajado juntos en los hospitales y, cada vez más, en las empresas, donde la segregación resulta antieconómica. El propio monarca parece haber comprendido que el futuro pasa por un modelo distinto y ha apadrinado la Universidad Rey Abdalá de Ciencia y Tecnología (KAUST, en sus siglas inglesas), donde tanto el claustro como el alumnado puede interactuar sin restricciones por razón de sexo y las estudiantes no están obligadas a disimular las formas del cuerpo bajo una abaya o cubrirse el pelo.
Tales excesos traen de cabeza a los ultraconservadores, cuyos argumentos en defensa de la pureza quedaron muy debilitados tras los atentados del 11-S (15 de los 19 secuestradores de los aviones eran saudíes) y la ola de terrorismo que vivió Arabia Saudí entre 2003 y 2005. La mayoría de los saudíes comprendió que la intransigencia que predican aquellos sectores alienta la violencia.
En ese contexto, los liberales interpretan la foto como un mensaje. Para empezar, la noticia a la que hacía referencia (un seminario sobre salud y comunidad en la ciudad suroccidental de Najran) tuvo lugar hace varias semanas. Además, todos los periódicos que la han publicado (Asharq al Awsat, Al Watan y Okaz) tienen vínculos con algún destacado miembro de la familia real. La imagen no es pues ni una exclusiva ni un desnudo, pero ha resultado casi igual de escandalosa.

elpais.es

El aburrimiento es malo para la salud, según un estudio científico

La investigación indica que el aburrimiento no es peligroso en si mismo, sino que podría ser el síntoma de un "comportamiento dañino" relacionado con el exceso de consumo de alcohol, el tabaquismo, la drogadicción y los problemas psicológicos.
Los autores subrayaron en un comunicado que las conclusiones no forman parte de una investigación científica rigurosa, sino más bien de una reflexión dirigida a suscitar el debate y eventuales nuevas líneas investigadoras entre expertos médicos.
El estudio se basó en el análisis de los cuestionarios realizados entre 1985 y 1988 a más de 7.000 funcionarios públicos británicos -mujeres y hombres de entre 35 y 55 años-, a quienes se pidió cifrar la frecuencia con la que se habían aburrido durante el último mes.
Se constató que los que expresaban mayor aburrimiento eran las mujeres jóvenes y que los que decían haber pasado la mayoría del tiempo "muy aburridos" presentaban el índice más elevado de fallecimiento por problemas cardiacos en los años posteriores.
"Constatamos que aquellos que afirmaban aburrirse eran más propensos a morir a una edad más temprana que aquellos que afirmaban que no se aburrían", indicaron los autores de una investigación que publicará el "International Journal of Epidemiology".
"En cualquier caso -matizan- el estado de aburrimiento es únicamente una indicación de otros factores de riesgo".
"Mientras algunos aspectos de la vida no se pueden modificar tan fácilmente, como el grado de una enfermedad o el estatus social, la predisposición al aburrimiento, particularmente entre la población más joven, podría ser indicativa de comportamientos dañinos", afirmaron.
LONDRES, EFE

cambio.com.co

Una mujer de 72 años y su nieto de 26, enamorados y a la espera de un bebé

Ya avisa el dicho que el amor es ciego. Pero a veces, va todavía más allá de los límites del buen gusto y rompe todo tipo de tabúes morales y culturales. Tras cuatro años de relación, una pareja de Indiana acaba de dar a conocer públicamente no solamente que tienen una relación de parentesco, pues son nieto y abuela, sino que piensan tener un bebé juntos gracias a una madre de alquiler.
La mujer, Pearl Carter, piensa invertir los 55.000 dólares de su fondo de pensiones para poder realizar el sueño de maternidad que comparte con su nieto -y amado- Phil Bailey, un joven de 26 años.
La historia de su relación parece sacada del más rebuscado y morboso culebrón de los que circulan por la sobremesa televisiva. Pearl dio en adopción a su hija, Lynette, cuando tenía 18 años, al considerar que no era capaz de proporcionarle una educación adecuada. Desde entonces, esta anciana de 72 años ya nunca más sabría nada de su hija, a pesar de que durante 15 años hizo todo lo posible por encontrarla.
Unos años después de la adopción, se casó y tuvo varios hijos. Su vida discurría con normalidad hasta que, de forma totalmente inesperada, reaparecieron aquellos hechos del pasado, personificados en su apuesto nieto. Lynette Bailey, la madre de Phil, había muerto de cáncer y él decidió encontrar a su abuela para poder contárselo.
Tres años le tomó la empresa, hasta que dio con Pearl. Le escribió una carta y después se empezaron a comunicar por correo electrónico, hasta que el joven le envió una foto suya. Entonces, aún no se imaginaban el giro que darían sus vidas.
"Cuando me envió al correo electrónico una foto, pensé que era un hombre guapo y atractivo antes de darme cuenta de que era mi nieto", explicó la anciana. "Desde la primera vez que lo vi, sabía que nunca íbamos a tener una relación entre abuela y nieto. Por primera vez en años me sentí sexualmente viva", contó la mujer enamorada.
Pearl pudo racionalizar y aceptar sus impulsos después de contárselo a una amiga y de que ésta le hablara de un artículo sobre psicología centrado en la 'atracción sexual genética', un fenómeno que puede ocurrir cuando parientes que la vida separó se conocen de adultos y sienten una atracción amorosa el uno por el otro.
Así, al conocerse en persona, Pearl y su nieto acordaron salir para conocerse y, después de ir de compras, a jugar a los bolos y a cenar, decidieron establecer una relación sexual y sentimental. Ambos eran plenamente conscientes de las dificultades que afrontaban y del rechazo social que generarían, pero su pasión fue más fuerte.
"Sí, la gente se ríe y se mete con nosotros cuando salimos y nos besamos en público, pero no nos importa. No puedes elegir de quién te enamoras", dice el joven. Pearl opina exactamente lo mismo: "No me interesa la opinión de nadie. Estoy enamorada de Phil y él está enamorado de mí. Pronto tendremos en nuestros brazos a mi hijo o hija, y Phil será un padre orgulloso".
Para conseguir ese objetivo, tres años después de estar juntos, publicaron un anuncio en el que buscaban a una 'madre de alquiler' con una 'mente abierta'. Y la encontraron en Roxanne Campbell, de 30 años de edad, que quedó embarazada con la compra de un óvulo de una donante y el esperma de Phil. Así pues, de aquí a unos meses, abuela y nieto serán padres, además de bisabuela y sobrino a la vez.

elmundo.es

La campaña que Louis Vuitton nunca quiso hacer

La noticia se extendió como la pólvora en Internet: Louis Vuitton presentaba su campaña otoño/invierno de 2010 con las fotos de 51 supermodelos sin maquillar. Entre las retratadas están Laetitia Casta (la primera de ellas), Elle Macpherson (la última), Bar Refaeli (segunda encima de las letras) o Karolina Kurkova (la cuarta de la cuarta fila).
Lo increíble es que entre este titular y la verdadera historia media un proceso de malos entendidos, grandes dosis de mala leche o envidia (hacia las modelos) y el cheque en blanco que Internet concede a todo el que quiera expresarse.
Todo comenzó en el blog 'Love magazine', que el pasado 17 de marzo colgó un post titulado 'Las chicas Vuitton'. Actualmente, el texto ha sido eliminado.
El 'altavoz' de tan morbosa y suculenta primicia resultó ser el agregador de noticias Reddit. Y la historia no tardó en cosechar más de 1.700 comentarios entre los usuarios de la web, la mayoría bastante poco benévolos con los rostros de las maniquíes.
Entre los comentarios se leían perlas de dudoso gusto y del tipo "coca, coca, coca, herona, coca, heroína, eyyyy, esa sonríe... coca, heroína..."; "la vida extraterrestre está entre nosotros. Presten atención a las advertencias de Stephen Hawking"; o incluso "muchas tienen la frente enorme y grandes ojos, no son atractivas sin maquillaje... ¡Dejen la coca y coman hamburguesa con queso, señoritas!". En otro foro, éste de un sitio español, se podía leer: "¿con las patas tan finas que gastan como pueden sujetar esas tetorras?" o "creo que se podría jugar un partido de frontón con las cabezas de esas niñas" (sic).
La historia sufrió entonces una segunda metamorfosis. Se pasó a discutir el machismo que destilaban los comentarios, las reacciones que había provocado la imagen o el aluvión de críticas que había desatado la iniciativa de la firma de lujo.
Un poco de orden
Pero aunque la bola de nieve era ya grande, el 'meollo' del asunto, es decir, que las modelos hubiesen posado sin maquillaje para una campaña de moda, seguía sin ponerse en duda. Llegado a este punto, ha sido la propia casa francesa la que ha puesto un poco de 'orden' en este jaleo.
Así, fuentes de la firma han asegurado a elmundo.es que la foto "no es un visual de ninguna campaña" y atribuyen la imagen a una más que posible "filtración" de un desfile. Además han explicado que se trata de un panel de instantáneas que se utilizan en los desfiles para saber en qué orden sale cada modelo. Son fotos polaroid y en ellas las chicas "no están posando, ni son fotos hechas por profesionales".
Por eso, puede que hubiera algunas "ya maquilladas, otras que acaban de vestirse y algunas que, simplemente, acaban de llegar". Con maquillaje o sin él, no hay duda de que en Vuitton la imagen no es nada más que una simple 'herramienta de trabajo'.

elmundo.es

El hombre que ha provocado más de 200 orgasmos

El neurocientífico norteamericano Barry Komisaruk ha sido testigo de más de 200 orgasmos femeninos en vivo en su laboratorio.
Sin más datos, este hombre podría ser uno de los más envidiados del mundo, pero su objetivo está lejos del interés personal sino científico.
El investigador analiza el cerebro de las mujeres cuando llegan al clímax para comprender los mecanismos que disparan este estado de entusiasmo, qué papel juegan las hormonas, los péptidos y las neuronas, y cómo se podrían provocar esas sensaciones de forma más intensa.
"Quiero encontrar una manera de aumentar el placer en la vida de la gente", asegura.
A sus 68 años, Komisaruk trabaja en la Universidad de Medicina de Nueva Jersey y ha pasado gran parte de su vida dedicado a la estimulación vaginal, "profesionalmente hablando", bromea.
Selecciona a voluntarias que se autoestimulan en una máquina de resonancia magnética (fMRI, por sus siglas en inglés) para que él y su equipo puedan estudiar las áreas del cerebro que se activan en ese momento.
Asegura que cuando llega el climax, el sonido amplificado de las neuronas se asemeja al ruido que hacen las palomitas de maíz a punto de estallar en el microondas.
Bloquea el dolor
Durante sus investigaciones, el científico ha aprendido unas cuantas cosas del sexo femenino.
Por ejemplo, que el orgasmo es un bloqueante natural del dolor -es capaz de disminuirlo un 50 por ciento-, y que aumenta la sensibilidad de la mujer al tacto, por lo que las caricias de la pareja se aprecian aún más.
Pero este campo sigue rodeado de misterios, como, por ejemplo, qué función evolutiva cumple el orgasmo femenino, algo que todavía es asunto de debate mientras en el hombre resulta tan claro. Komisaruk cree que hay un propósito para el éxtasis. A su juicio, las contracciones en el útero durante el orgasmo podrían ayudar al semen a alcanzar las trompas de Falopio y conseguir un embarazo.
Por otro lado, parece bastante obvio que el placer puede animar a la mujer a copular varias veces y permite una liberación de la tensión muscular del cuerpo.
Pasar por una de las pruebas de Komisaruk es toda una experiencia para las mujeres voluntarias que "donan" su orgasmo a la ciencia a cambio de 100 dólares.
Para empezar, deben entregar una muestra de orina -para comprobar que la mujer no esté embarazada, ya que el feto podría ponerse en peligro durante el test- y después se tumban boca abajo en la máquina de resonancia magnética, una posición en la que la cabeza está más sujeta y es más fácil ver lo que ocurre en el cerebro durante el escaneo.
Lo demás es fácil de imaginar, aunque difícil de hacer "con cinco científicos mirando" lo que ocurre en los monitores, según confiensan las voluntarias.
El investigador señala que uno de los mayores misterios del orgasmo es que activa la misma parte del cerebro que el dolor.
Las imágenes de las caras de las voluntarias lo reflejan muy bien. Sus expresiones de placer no distan mucho de las de alguien a quien le ha pasado un camión por encima de un pie.
"¿Cuál es la diferencia entre placer y dolor? ¿Qué hace que algo siente bien?", se pregunta Komisaruk. Si tuviera la respuesta "ganaría el Nobel".

ABC.es

Urgencias pediátricas: Los padres, ¿mejor que esperen fuera?

PATRICIA MATEY
MADRID.- A una buena parte del personal sanitario español no les convence la idea de que los padres estén presentes mientras se llevan a cabo procedimientos invasivos a los niños. Y lo cierto es que pocos centros les permiten la entrada. Esta realidad se acaba de confirmar en un trabajo en el que se ha llevado una encuesta con los responsables de Servicios de Urgencias Pediátricos de 32 hospitales en 14 comunidades autónomas.
De hecho, únicamente en el 65,5% de los centros se da la opción de presenciar algunos procedimientos. Sin embargo, tal y como afirma a ELMUNDO.es Carlos Luaces, jefe de la sección de Urgencias, del Servicio de Pediatría, en el Hospital Universitario Sant Joan de Déu, en Barcelona y autor principal del trabajo, "no se trata de decidir si se les permite la entrada, es que tienen todo el derecho a estar presentes. En el último congreso que de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, que se ha celebrado en Sevilla hace dos semanas, se ha debatido este tema de forma amplia. A pesar de no existir una legislación especifica sobre el tema, sabemos , por ejemplo, que en la Carta de Derechos del Niño en los hospitales se reconoce también su derecho a esta acompañados".
Tradicionalmente, "el paciente ha sido considerado como un este pasivo, que no participaba en la toma de decisiones médicas. Tampoco ha sido habitual que los familiares allegados estuvieran presentes, acompañando a su ser querido, durante las exploraciones y los procedimientos invasivos", insisten los autores del estudio.
Pero desde hace más de dos décadas, "en algunos países anglosajones ha surgido un nuevo modelo de atención médica que se basa en el respeto hacia el paciente y su familia. El médico debe tratar al enfermo (y no solo a su enfermedad) en su contexto cultural y familiar. Varias asociaciones pediátricas recomiendan seguir este modelo y dar la opción a los padres de acompañar a sus hijos durante la realización de procedimientos invasivos", recalcan.
Reticencias
Una opción que en nuestro país está claramente limitada, a excepción de escasos centros, como el Hospital Sant Joan de Déu, uno de los pioneros en este campo. "En 1995 ya permitíamos la entrada en algunas intervenciones que en 2000 se ampliaron. Ha sido en 2007 cuando hemos creado un grupo de trabajo para poder articular, cómo debe implantarse el acompañamiento familiar y debe hacerse con la implicación de todo el equipo, que es multidisciplinar. No obstante, hay que reconocer que en algunos centros el personal sanitario aún es reticente a facilitar este derecho".
Así, en su estudio, en 11 de los 32 hospitales que han participado en la investigación, recogida en el último 'Anales de Pediatría', nunca se da la opción a los progenitores de estar presentes. Un total de 15 hospitales permiten su entrada durante una extracción de sangre, en 14 durante la sutura de heridas, nueve; en el sondaje vesical (introducción de una sonda hasta la vejiga) y siete durante una punción lumbar.
En las situaciones más graves, el número de centros que 'pasar' a los padres mientras asisten a sus hijos se reducen drásticamente. Así, sólo uno les permite la entrada en el caso de estar realizando una intubación y también sólo uno cuando se están practicando maniobras de reanimación.
"Al menos en nuestra muestra tan sólo dos hospitales disponen de un grupo de trabajo para la presencia de padres o familiares y un único centro ha elaborado un protocolo específico. A pesar de ello, cabe destacar que dos tercios de los responsables de urgencias pediátricas encuestados opinan que la formación y la creación de protocolos específicos serían necesarias, los que probablemente se traduce en un interés creciente por el tema", confirman los investigadores.
En cuanto a los motivos por los que se 'veta' a los padres en los procedimientos de los hijos, la mayoría de los profesionales alude a los problemas que "se derivan de su falta de preparación y, por tanto, la angustia que puede causarles estar delante en los procedimientos invasivos".
Sin embargo, y tal y como reconoce la doctora Parra Cotanda, del Hospital el Hospital Sant Joan de Déu, en un artículo de opinión recogido también en 'Anales de Pediatría', "la literatura médica publicada hasta el momento está a favor de la presencia de los padres en los procedimientos invasivos. Se ha demostrado ampliamente que ellos así lo prefieren o al menos desean tener la opción de decidir, sin que esto conlleve perjuicios para ellos mismos, el niño o el personal sanitario". Además su 'acompañamiento' reduce el estrés y la angustia de los pequeños, así como el de sus padres.
Las razones
Otras argumentaciones para limitar el acceso de los padres es el temor al peor rendimiento de los profesionales, tal y como ha quedado plasmado en el nuevo estudio. En él se evalúo asimismo el surgimiento de problemas derivados de su presencia, y el más frecuente fue el mareo.
"Dado que los motivos para restringir la presencia familiar no han sido demostrados y la importante evidencia sobre los beneficios de esta práctica, creemos que es fundamental que se creen grupos de trabajo y protocolos específicos que ayuden a superar los argumentos que se esgrimen para la restricción y, así, dar al paciente y a sus familiares un mayor protagonismo", aconsejan los investigadores.
elmundo.es

Mendoza: miles de chicos se "ratearon" de la escuela tras organizarse vía Facebook

Una convocatoria a través de Facebook para faltar al colegio fue un éxito: unos 3.000 alumnos decidieron faltar a la escuela y se reunieron en la Plaza Independencia, en la ciudad de Mendoza. Fue a través del grupo "¿Quién se prende a la gran rateada mendocina?", que juntó unos 11 mil miembros en la famosa red social.
Desde temprano, los estudiantes llegaron a la plaza con mates, tortitas, guitarras y pelotas. La sorpresa de los peatones y turistas fue grande al ver la invasión de jóvenes, que llegaron tranquilos y no produjeron incidentes. "No podés fallar. Venite con tu curso, con tu colegio entero, con amigos. Avisale a otros amigos de otro colegio, invitá a tus amigos del Facebook al evento", fue la invitación que apareció.
Y no fue la única, ya que existe otro grupo, "La gran rateada es el día 30 de abril a las 8:30 hasta la 18:00", que cuenta con más de mil miembros.
La convocatoria fue creciendo a través de cadenas de mails y mensajes de texto. Y se espera que en las próximas horas, crezca la cantidad de alumnos en la principal plaza de la capital mendocina. Por ese motivo, se reforzó la seguridad con efectivos de la policía provincial.
Mientras, desde la Dirección General de Escuelas aseguraron que la única sanción para los estudiantes será una inasistencia, y que no habrá castigos para los organizadores de la masiva "rateada".

clarin.com