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martes, 13 de diciembre de 2011

Arabia Saudí decapita a una mujer por brujería


Las autoridades saudíes han decapitado a una mujer a la que los tribunales habían condenado por practicar "brujería", según ha informado el Ministerio del Interior saudí. La ejecución se produjo este lunes en la provincia de Jawf, en el norte del país, según ha informado la cadena británica BBC.
El Gobierno no ha dado más datos de los cargos que pesaban contra ella ni de los motivos que llevaron a la ejecución, la segunda por brujería que se produce este año en Arabia Saudí. El Ministerio del Interior ha identificado a la condenada con el apellido Nasser y, según la BBC, las fuerzas de seguridad la detuvieron en abril de 2009 y su ejecución fue dictada por los más altos tribunales del país. El periódico Al Hayat, con sede en Londres, ha citado fuentes de la policía religiosa para asegurar que la mujer tenía unos 60 años y supuestamente vendía remedios curativos contra enfermedades.
Un sudanés ya fue ejecutado en septiembre por este tipo de imputación, que también se dictó contra un egipcio que supuestamente lanzaba hechizos para separar matrimonios y que murió decapitado en 2007.
El año pasado, las autoridades saudíes dejaron en libertad a un hombre libanés que había sido condenado a muerte por presentar un programa de videncia en televisión. El Tribunal Supremo saudí determinó entonces que sus acciones no habían causado perjuicio alguno.
Arabia Saudí no define la brujería como una pena capital pero, según Amnistía Internacional, algunos de los imanes más conservadores han instado a que se apliquen los castigos más severos contra adivinos y curanderos por considerarlos una amenaza para el islam.
elpais.com

lunes, 26 de septiembre de 2011

Histórico: podrán votar las mujeres en Arabia Saudita


RIAD.- En pleno siglo XXI, y como si se tratara de una auténtica "revolución", el reino ultraconservador de Arabia Saudita anunció ayer que las mujeres de su país tendrán, por primera vez, derecho a voto, podrán ser candidatas y participarán en el Consejo Consultivo del Reino.
La medida, anunciada por el rey Abdullah ben Abdelaziz al-Saud ante el Consejo Consultivo o Shura , entrará en vigor en las elecciones municipales que se celebrarán dentro de cuatro años, por lo que las mujeres no podrán votar todavía en los comicios de pasado mañana.
El monarca, de 87 años, señaló que las mujeres podrán pertenecer a la Shura en su próxima sesión, en 2013. Los miembros del Consejo Consultivo son elegidos por el propio rey. "Rechazamos marginar a las mujeres de todos los roles de la sociedad saudita que están de acuerdo con la sharia [la ley islámica]", dijo el monarca.
"Es en interés de nuestro país y de nuestros ciudadanos no paralizarse ante los desafíos de este siglo. Debemos apoyarnos en nuestra determinación y nuestra paciencia para afrontarlos y superarlos", añadió.
En Arabia Saudita, las mujeres no pueden trabajar, viajar, visitar a un médico, casarse o estudiar sin el permiso de un familiar masculino. Tampoco tienen permitido conducir vehículos.
En junio pasado, varias mujeres se pusieron al volante para desafiar al régimen. La protesta fue divulgada por las redes sociales, único medio posible para esquivar la censura gubernamental. El delito de conducir está castigado con multas y hasta la cárcel.
Sin embargo, el rey Abdullah habló en su discurso de la "modernización equilibrada" hacia la que, en su opinión, se dirige el país. "No hay lugar para aquellos que intenten frenar esa modernización", dijo, en alusión a los sectores más ortodoxos del país.
Las únicas elecciones que se celebran en el reino wahhabita son las municipales, y sólo desde 2005. Los electores pueden elegir apenas la mitad de los miembros de los consejos locales, mientras que la otra mitad es asignada por el gobierno.
La Shura ya había dado su visto bueno en junio, por 81 votos a favor y 37 en contra, a la participación de las mujeres sauditas en las elecciones, aunque entonces sólo se admitió que fueran votantes y no candidatas.
Sin embargo, hasta ahora la prohibición del voto femenino era justificada por la supuesta dificultad de instalar cuartos de votación separados para hombres y mujeres, como impone la ley islámica.
El derecho al voto es el mayor cambio adoptado por el rey Abdullah, considerado un reformista desde que pasó a ser el gobernante "de facto" en 1995 por la enfermedad del rey Fahd. Abdullah subió oficialmente al trono tras la muerte de Fahd, en agosto de 2005.
La enorme riqueza petrolera del reino y las generosas subvenciones a sus súbditos han evitado las revueltas que se viven en otros países musulmanes. De todas formas, el rey Abdullah ha adoptado algunas medidas para acallar los murmullos de descontento social y de oposición aparecidos en la zona oriental del país, centro de la producción petrolera y poblada sobre todo por la minoría chiita. En marzo pasado, el gobierno anunció que destinaría 93.000 millones de dólares a la creación de empleo y a la mejora de los servicios públicos.
RESPALDO DE EE.UU
Las reacciones al anuncio del rey no se hicieron esperar. El gobierno norteamericano, firme aliado de la monarquía saudita, elogió la decisión. "Estas reformas reconocen las contribuciones significativas de las mujeres en Arabia Saudita y les ofrecerán nuevas formas de participar en las decisiones que afectan a sus vidas. Apoyamos al rey Abdullah y a su pueblo en sus esfuerzos por realizar estas y otras reformas", dijo el vocero del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tommy Vietor.
En la última década, el sufragio femenino logró importantes avances en el Golfo Pérsico, aunque las instituciones siguen estando en manos de los hombres. Según el último informe de Freedom House, en los emiratos del Golfo Pérsico la libertad de las mujeres en la vida política tiene un puntaje de 2 en una escala de 1 a 5.
En el pequeño reino de Bahrein, el sufragio universal fue concedido en 2002, y cuatro años más tarde una mujer se convirtió en la primera y hasta ahora única legisladora del país. En el vecino Qatar, el acceso de las mujeres a la política fue una conquista de 1999. Sin embargo, la presencia femenina en cargos públicos es escasa y los partidos políticos siguen prohibidos. Kuwait sólo permitió el voto femenino en 2005. Desde 2009 hay cuatro mujeres en el Parlamento. En Omán, el sufragio universal fue concedido en 2003, y en los Emiratos Arabes Unidos, en 2006. En uno de los emiratos que integran esa federación, Umm al-Quwain, ayer fue elegida una mujer legisladora por primera vez.
Agencias AP, ANSA y EFE.
lanacion.com

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Google Earth muestra ruinas en Arabia Saudí que recuerdan a las Líneas de Nazca

Una rueda hallada en el desierto. |D.K.
Percy Maitland, militar de las fuerzas armadas británicas, las divisó en el aire por primera vez en 1927 pero ha sido la herramienta informática Google Earth la que ha permitido descubrir con detalle complejas estructuras de piedra en Arabia Saudí. Se trata de cientos de áreas con una base circular y largas líneas de cientos de metros, que algunos arqueólogos comparan ya con las famosas Líneas de Nazca, situadas en el sur de Perú.
Según la revista 'New Scientist', el investigador de la Universidad de Western Australia (en Perth) David Kennedy ha sido el que, utilizando las imágenes por satélite accesibles desde Google Earth, ha logrado observar miles de áreas arqueológicas de Arabia Saudí desde su ordenador.
La herramienta de Google se ha convertido en una de las pocas formas de buscar sitios arqueológicos en algunos países de Oriente Medio. Según el investigador Kennedy, estos países normalmente se oponen a que los investigadores realicen vuelos para encontrar yacimientos y ruinas.

Explorar desde el despacho

David Kennedy se ha convertido en todo un experto a la hora de localizar sitios arqueológicos mediante el uso de imágenes captadas por satélite.
A lo largo de este año, Kennedy ha identificado alrededor de 2.000 sitios por toda Arabia Saudí con estructuras lineales que recuerdan a las de Nazca. Algunos de estos lugares muestran dibujos similares a ruedas, con un diámetro que va de los 20 a los 70 metros. La que se ve a la derecha, por ejemplo, medía 35 metros de diámetro. Los arqueólogos creen que fueron trazadas por motivos religiosos.
Las peruanas Líneas de Nazca, que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1994, están localizadas en el desierto del mismo nombre, entre las localidades de Nazca y Palpa (Perú). Los arqueólogos creen que fueron obra de los miembros de la cultura Nazca y están compuestas por cientos de figuras trazadas sobre la superficie terrestre. Desde la Tierra no se aprecian bien. Para tener una visión completa de su estructura hay que divisarlas desde el aire.
Google Earth permite acceder a cualquier lugar del mundo así que cada vez son más numerosos los arqueólogos que dedican parte de su tiempo a explorar desde su despacho. David Thomas, de la también australiana Universidad de Melbourne, encontró en 2008 463 lugares en el desierto de Registan, en Afganistán.
elmundo.es

miércoles, 3 de agosto de 2011

Un edificio de un kilómetro de altura busca el récord mundial

La torre, impulsada por un multimillonario príncipe saudita, costará más de US$ 1200 millones; tendrá una superficie total de medio millón de metros cuadrados
EL CAIRO.- Arabia Saudita dio un paso decisivo para construir el edificio más alto del mundo, superando con ello al vecino de Dubai, el Burj Dubai, que hace menos de dos años inauguró un rascacielos de altura récord.
Los sauditas otorgaron un contrato superior a los 1000 millones de dólares para la construcción de un edificio con una altura superior a un kilómetro, el cual llevará el nombre de Torre del Reino. Tendrá un hotel de la cadena de lujo Four Seasons, departamentos con servicio completo, condominios de lujo y oficinas, todo lo cual abarcará en total unos 501.672 metros cuadrados.
La construcción fue encargada por el multimillonario príncipe saudita Alwaleed bin Talal, quien aseguró que "construir esta torre envía un mensaje financiero y económico que no debe ser ignorado". "Tiene una profundidad política que es decirle al mundo que los saudíes invertimos en nuestro país a pesar de lo que está ocurriendo alrededor con eventos, malestar y hasta revoluciones", agregó.
El proyecto tiene como fin resaltar la importancia económica y cultural del reino, que compite con otros países petroleros del golfo Pérsico en proyectos arquitectónicos de lujo considerados como símbolos de estatus y sofisticación cutural.
Kingdom Holding Co., la rama inversora del multimillonario príncipe Alwaleed bin Talal, dijo que firmó un acuerdo por 4200 millones de riads (unos 1230 millones de dólares) con el Saudi Bin Laden Group para construir la Torre del Reino en las afueras de la ciudad de Yida, junto al Mar Rojo.
Agencias AP y Reuters
lanacion.com

martes, 24 de mayo de 2011

Piden la libertad de una saudí encarcelada por conducir



La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch ha pedido a las autoridades de Arabia Saudí que liberen a la mujer encarcelada después de haber conducido un coche en el país -algo que el régimen prohíbe a las mujeres- y cuya gesta, colgada en el canal de vídeos por internet Youtube para animar a otras compatriotas, ha recibido más de medio millón de visitas.
La mujer, Manal al Sharif, empleada de la compañía ARAMCO, fue detenida una primera vez el pasado 21 de mayo por agentes de la policía de tráfico y la policía religiosa cuando conducía por la ciudad de Jobar, pero fue liberada poco después. Al día siguiente, se puso de nuevo al volante, lo que le costó el segundo arresto.
Al Sharif, encarcelada en la prisión de Damman, según ha informado otra reclusa a HRW, está acusada de "mancillar" la reputación de Arabia Saudí en el extranjero y de "agitar" a la opinión pública.
"Detener a una mujer por trasladar a su familia al volante de un automóvil y por mostrarlo después por Internet coloca a Arabia Saudí ante la condena, y de hecho la burla, de todo el mundo", ha declarado el investigador de Human Rights Watch para Oriente Próximo, Christoph Wilcke.
En Arabia Saudí no existe ninguna ley escrita que prohíba conducir a las mujeres, pero los principales clérigos del régimen han emitido varias fatuas -normas religiosas- en este sentido. En la práctica, las autoridades prohíben conducir a las ciudadanas y les niegan el derecho a obtener el carné de conducir. Un grupo de mujeres realiza una campaña, Women2drive, para lograr ponerse al volante.
elpais.com

jueves, 9 de diciembre de 2010

Las fiestas salvajes detrás de la férrea moralidad islámica

Brian Murphy
Agencia AP
DUBAI.- El DJ mantenía la pista de baile a pleno ritmo. El barman servía un cóctel de vodka. El anfitrión era un príncipe, con todo su séquito.
¿Una fiesta de Los Angeles, con invitados selectos? ¿La semana de la moda en París? Nada de eso. Se trata de Arabia Saudita, sede de una errática moralidad islámica, donde se exige policialmente el cumplimiento de los códigos más austeros de Medio Oriente.
Este es el relato directo de un diplomático norteamericano, cuya noche en la ciudad de Jeddah, sobre el mar Rojo (misión: observar la "interacción social" de los jóvenes sauditas más acaudalados), fue resumida en un memorándum confidencial publicado ayer por WikiLeaks. "La vida nocturna clandestina de los jóvenes de elite es floreciente y vibrante", decía el memo. "Todo el espectro de tentaciones y vicios mundanos están allí, al alcance de la mano -alcohol, drogas, sexo-, aunque siempre detrás de puertas bien cerradas."
Un momento, ¿están hablando de Arabia Saudita? ¿El mismo lugar donde a las mujeres se les prohíbe conducir y donde pueden ser encarceladas por relacionarse socialmente con hombres que no pertenecen a su familia? ¿La tierra cuya rama del islam, el wahabismo, es famosa en Occidente por las decapitaciones y su papel de oscuro guardián de las sagradas ciudades de peregrinación, Medina y La Meca?
Para los que no están familiarizados con el trasfondo menos evidente de Medio Oriente, puede resultar difícil de entender. Pero el cable diplomático nos proporciona una lección básica para entender la región: las costumbres públicas y las pasiones privadas suelen estar muy separadas. Es casi como una versión cultural de "No preguntes, no cuentes".
Fiestas salvajes transcurren a pleno ritmo detrás de puertas cerradas en Teherán, incluso mientras los iraníes de línea dura tornan cada vez más rígidas las costumbres. Conservadores jeques del Golfo se aseguran de que sus bodegas estén bien abastecidas de los mejores vinos.
Fuera de Arabia Saudita, no es inusual ver a un viajero del reino del desierto en el bar de un aeropuerto, o desenfrenado en Bahrein, un reducto favorito de fiesta para los sauditas, quienes pueden cruzar un paso elevado y volver a casa zigzagueando.
"Algo que uno advierte rápidamente en Medio Oriente es que hay muchas capas sociales superpuestas", dijo Salman Shaikh, director del Brookings Doha Center, de Qatar. Pero no cree que los funcionarios sauditas vayan a enfrentar muchos castigos por esta revelación.
"Habrá cierta incomodidad, pero una sociedad cerrada como la saudita está basada en una serie de pactos sociales", agregó. "A nadie le conviene llamar la atención sobre esos pactos ni tratar de eliminarlos." No fue posible contactarse con funcionarios gubernamentales sauditas para pedirles que comentaran el asunto.
Detalles intrépidos
El diplomático agregó al cable suficientes descripciones como para darle a la invitación a una fiesta de Halloween un toque intrépido. Es una oportunidad para ver lo que está "oculto tras la fachada de conservadurismo wahabista que se ve en la calle".
Empieza con los detalles referidos a la seguridad del príncipe. Después sigue en un área de guardarropas donde las mujeres se quitaban las túnicas negras que las cubren de la cabeza a los pies. Adentro, los barmen filipinos servían un cóctel de vodka transparente.
Una "empresa estadounidense de bebidas energizantes", cuyo nombre fue tachado del cable, contribuyó a financiar la juerga, que incluyó, según le dijeron al diplomático, algunas prostitutas que se mezclaron entre la multitud. "La escena se asemejaba a cualquier nightclub fuera del reino: alcohol en abundancia, parejas jóvenes bailando, un DJ con sus bandejas y todo el mundo disfrazado", proseguía.
El nombre del príncipe fue eliminado del cable, pero se consignaba su grado de privilegio. "Aunque no ocupa ningún lugar en la sucesión al trono, goza de privilegios como una mansión, un auto de lujo, un estipendio vitalicio y un séquito de seguridad."
Y eso es bastante fuerza política como para tener a la temida policía moral a la distancia. "Los jóvenes sauditas llegan a gozar de una relativa libertad social y se abocan a placeres carnales", decía el cable, "pero solamente a puertas cerradas? y sólo los más ricos."
Traducción de Mirta Rosenberg
lanacion.com

domingo, 25 de julio de 2010

Seducción y cosmética (con 'hiyab')

Dos matronas envueltas en un chador llaman al timbre y cruzan el umbral. Al poco, llega una joven con un pañuelo que apenas le tapa el pelo y una bata ajustadísima. El vigilante que guarda la entrada ni siquiera vuelve la cabeza. Está acostumbrado. Aunque no hay carteles que anuncien el negocio, el trasiego de mujeres que atrae el local revela que se trata de un salón de belleza. Sin poder exhibir las típicas fotos de modelos espectaculares, su fama depende del boca a boca. Obligadas por ley a esconder sus cuerpos, iraníes y saudíes gastan más per cápita en cosméticos y peinados que el resto de las mujeres de Oriente Próximo.
La puerta se abre a un muro y hay que girar a la derecha para acceder al salón de la peluquería Fahimeh, en el barrio de Jordan de Teherán. En otros locales, es una cortina la que garantiza que no se cuelen miradas indiscretas. Dentro, el mundo cambia. Liberadas de pañuelos y batas, las jóvenes exhiben camisetas de tirantes, pantalones ceñidos e incluso ombligos con piercings, como en cualquier otro lugar; las de más edad, atuendos menos atrevidos, pero modernos. Los salones de belleza son uno de los escasos lugares fuera de sus casas donde las iraníes (y las saudíes) se quitan el hiyab (la cobertura islámica). Gracias a que solo hay mujeres.
Viendo el trajín de peines, horquillas y secadores, una se pregunta qué sentido tiene todo este esfuerzo cuando poco después tendrán que volver a colocarse el pañuelo sobre la cabeza y se destruirá todo el trabajo. "Tenemos nuestras técnicas: con espumas y laca logramos dar consistencia al peinado. Además, elevamos los recogidos para que el pañuelo se apoye sobre ellos y no aplaste el resto del pelo", explica Samy mientras da los últimos toques a un peinado que recuerda a los de las artistas de los años ochenta.
Sima, la encargada, se esmera en una larga melena azabache. Las iraníes están bendecidas con lustrosos cabellos, pero se quejan de exceso de vello corporal. En la entreplanta, varias esteticistas se afanan dando forma a las cejas y depilando el resto de la cara con un hilo tensado, que deja la piel tan suave como enrojecida. "Las iraníes somos muy coquetas", admite Firuzeh, una artista visual que es clienta del salón. "Como nos obligan a cubrir nuestro cuerpo, solo nos queda el rostro para expresarnos; de ahí que le dediquemos tanta atención".
Para entender a Firuzeh, haga la prueba. Colóquese delante de un espejo, coja un pañuelo y ajústeselo bajo el mentón de forma que no sobresalga ni un solo pelo. No importa que usted sea hombre o mujer, habrá envejecido diez años. Solo con un óvalo perfecto y rasgos especialmente agraciados se supera la prueba.
Así que las iraníes (y las saudíes) recurren al maquillaje (además de la depilación del rostro y el perfilado de las cejas). Toneladas, si nos atenemos a los 2.000 millones de dólares (unos 1.560 millones de euros) que gastaron en productos de belleza en Irán el año pasado. Ese consumo representa un 29% del mercado de cosméticos de Oriente Próximo, solo por detrás de Arabia Saudí (cuya renta per cápita casi duplica la de Irán). De acuerdo con un estudio recientemente publicado en la prensa local, cada una de los 14 millones de mujeres iraníes de entre 15 y 45 años que viven en ciudades gasta una media de 5,5 euros al mes en afeites. La cifra resulta significativa cuando el salario mínimo es de 235 euros al mes y el medio poco más del doble.
Y eso que el maquillaje sigue estando mal visto por los sectores más conservadores. De hecho, funcionarias y estudiantes lo tienen prohibido. Tras la revolución islámica, incluso se ilegalizaron los cosméticos, y patrullas de zelotes borraban la pintura del rostro con estropajo. A mediados de los años noventa, el Gobierno volvió a permitir la importación de pintalabios, sombras de ojos y esmaltes de uñas, aunque todavía hoy la mayoría entran en el país de contrabando.
Importados legalmente o por los canales paralelos, de marca o de imitación, perfumes, cremas y otros artículos de belleza constituyen un negocio seguro en Irán. En los últimos años, con la progresiva liberalización de las compras de productos extranjeros, las tiendas de cosméticos han florecido en todas las ciudades del país, e incluso farmacias y grandes supermercados les dedican una sección. Pero donde mejor se aprecia la importancia que las iraníes atribuyen a la imagen personal es en las peluquerías y salones de estética, a los que en la medida de sus economías acuden con regularidad.
No solo para las bodas o las fiestas (clandestinas) de los fines de semana. Las iraníes se maquillan hasta para ir a la compra. Un paseo por cualquier zona comercial de Teherán lo corrobora. Además, no lo hacen únicamente aquéllas en edad de disimular las primeras arrugas, sino incluso las más jóvenes, y dos tercios de los 72 millones de iraníes tienen menos de 30 años. Para muchas, es un signo de rebeldía frente a un régimen que durante tres décadas ha tratado de controlar no solo sus vidas, sino también su apariencia. De ahí que a menudo caigan en el exceso.
El mismo deseo de singularizarse y destacar parece animar el gasto en productos de belleza de las saudíes, que el año pasado alcanzó los 1.870 millones de euros. En un país con apenas 24 millones de habitantes, eso supone uno de los índices per cápita más altos del mundo, y los expertos auguran un crecimiento del 11% en el próximo ejercicio. Pero, además, en su caso, el esfuerzo tiene una audiencia más limitada, ya que la segregación sexual es mucho más estricta que en Irán, y la mayoría de las saudíes aparecen en público no solo ocultas bajo la abaya (equivalente árabe del chador), sino con la cara tapada por el gotwah, un fular negro muy fino que dejan caer por encima del niqab.
¿A quién dedican entonces sus arreglos?

Los estrictos vigilantes de la moral del reino, los ulemas que respaldan el Gobierno de los Al Saud, quisieran que solo sus maridos disfrutaran de su contemplación y se mantienen ojo avizor sobre los salones. Incluso los hay, como el jeque Mohamed al Habadan, que se oponen al uso del rímel y opinan que las mujeres solo deberían enseñar un ojo cuando aparecen en público, porque mostrando los dos pueden despertar pensamientos lascivos. Ajenas a esas preocupaciones, o tal vez conscientes de ellas, también las solteras acuden a lugares como Lubna Beautification Center, Nº 1 for Ladies o el spa del hotel Luthan (un oasis solo para mujeres), todos ellos en la conservadora Riad.
El alto nivel económico de las saudíes les da acceso no solo a las marcas de cosméticos más exclusivas, sino a los últimos tratamientos, desde oxigenación de la piel a activación del colágeno, pasando por todo tipo de ampollas e infiltraciones. Más preocupante es que, tanto en el Reino del Desierto como en Irán, el deseo de emulación de las bellezas artificiales que popularizan los culebrones está llevando a muchas jóvenes a pasar por el quirófano. Claro que en una sociedad en la que casi la única diversión permitida por las autoridades religiosas son las bodas, resulta primordial llamar la atención de las madres o hermanas de potenciales maridos. Cuando faltan pocas semanas para el Ramadán, es temporada alta de casorios y, por tanto, época de citas con la esteticista, maquillajes y peinados espectaculares.

elpais.com

sábado, 1 de mayo de 2010

Polémica por una foto del Rey saudí junto a decenas de mujeres con el rostro descubierto

A primera vista, se trata de una foto de lo más inocente. Un grupo de mujeres de mediana edad sonríen a la cámara junto al rey Abdalá de Arabia Saudí y su heredero, el príncipe Sultán. Pero su publicación ayer en la primera página de los principales diarios saudíes, ha avivado la polémica sobre las estrictas restricciones a las relaciones entre los sexos que imperan en ese país. Que los dos hombres más poderosos del reino aparezcan junto a una de treintena de mujeres, la mayoría de ellas con la cara descubierta, parece algo más que una casualidad.
En Arabia Saudí, hombres y mujeres no pueden mezclarse a no ser que exista un vínculo familiar en primer grado. Sin embargo, la segregación sexual que la nomenclatura religiosa justifica en una lectura puritana del Corán, hace tiempo que viene siendo cuestionada por los sectores más liberales y las nuevas generaciones. En los centros comerciales de las grandes ciudades saudíes es frecuente cruzarse con mujeres jóvenes que, para desmayo de los clérigos, ya no se cubren la cara con el niqab, omnipresente apenas unos años atrás. También cada día son más las que, terminados sus estudios, se niegan a quedarse en casa y buscan un trabajo.
La Administración, la banca o los periódicos mantienen espacios separados para hombres y mujeres, pero unas y otros siempre han trabajado juntos en los hospitales y, cada vez más, en las empresas, donde la segregación resulta antieconómica. El propio monarca parece haber comprendido que el futuro pasa por un modelo distinto y ha apadrinado la Universidad Rey Abdalá de Ciencia y Tecnología (KAUST, en sus siglas inglesas), donde tanto el claustro como el alumnado puede interactuar sin restricciones por razón de sexo y las estudiantes no están obligadas a disimular las formas del cuerpo bajo una abaya o cubrirse el pelo.
Tales excesos traen de cabeza a los ultraconservadores, cuyos argumentos en defensa de la pureza quedaron muy debilitados tras los atentados del 11-S (15 de los 19 secuestradores de los aviones eran saudíes) y la ola de terrorismo que vivió Arabia Saudí entre 2003 y 2005. La mayoría de los saudíes comprendió que la intransigencia que predican aquellos sectores alienta la violencia.
En ese contexto, los liberales interpretan la foto como un mensaje. Para empezar, la noticia a la que hacía referencia (un seminario sobre salud y comunidad en la ciudad suroccidental de Najran) tuvo lugar hace varias semanas. Además, todos los periódicos que la han publicado (Asharq al Awsat, Al Watan y Okaz) tienen vínculos con algún destacado miembro de la familia real. La imagen no es pues ni una exclusiva ni un desnudo, pero ha resultado casi igual de escandalosa.

elpais.es

viernes, 30 de abril de 2010

El príncipe que vive para ser el más rico del mundo

El príncipe Alwaleed Bin Talal se encuentra sentado bajo una luna casi llena cerca de una fogata en su retiro rústico en Riad, Arabia Saudita. Está rodeado de un zoológico que incluye cebras y jirafas, un lago artificial y un alojamiento que tiene piscina interior, saunas y salas de vapor. Hay tres halcones con capucha parados en postes frente a él.
Cinco jóvenes mujeres, vestidas con minifaldas, chaquetas negras y botas hasta la rodilla anaranjadas que concuerdan con su esmalte de uñas, sirven té con clavo y cardamomo a Alwaleed y sus acompañantes, entre ellos, su médico personal.
Esta tarde de finales de marzo, el príncipe se acomoda en su sillón mientras las noticias en una pantalla detrás de la fogata informan de un alza en las acciones mundiales de hoteles, señal de esperanza para el inversor multimillonario que está intentando revivir su menguante fortuna, informa la revista Bloomberg Markets en su edición de junio.
“Los hoteles están subiendo, están despegando”, dice Alwaleed antes de levantarse para acompañar a unas 15 personas colina abajo para un festín de comida saudita, libanesa e italiana. La fortuna de Alwaleed, de 55 años, uno de los hombres más ricos del mundo, subió a u$s 21.100 millones en mayo de 2000, según un recuento de sus inversiones y riqueza personal. Lo logró invirtiendo principalmente en empresas renombradas como Apple Inc. y News Corp.
Desde entonces, muchas acciones se han volteado en su contra, especialmente las de Citigroup Inc. y Time Warner Inc. La fortuna de la familia real saudita ha bajado a u$s 16.600 millones, según el valor de su participación en Kingdom Holding Co. el 31 de marzo y sus activos personales hasta el 10 de febrero.
Alwaleed suele referirse a sí mismo como el “Buffett de Arabia”, aunque en realidad no puede compararse con Warren Buffett, presidente de Berkshire Hathaway Inc. Las acciones tipo A de Berkshire subieron a más del doble en el mismo periodo de casi diez años, lo que aumentó el valor de la participación de Buffett a u$s 48.700 millones.
Alwaleed, sobrino del rey Abdullah de Arabia Saudita, está elaborando un plan de recuperación. Kingdom Holding, firma propiedad del príncipe y con sede en Riad que invierte la mayoría de su riqueza, ha estado retirándose de las acciones de Estados Unidos e invirtiendo miles de millones en hoteles de lujo y proyectos residenciales y comerciales de gran escala en Arabia Saudita y alrededor del mundo.
Kingdom Holding, de la cual Alwaleed es presidente, ha aumentado sus activos relacionados con propiedades, como Four Seasons Hotels Inc., a 75 por ciento de sus participaciones, según el informe anual de 2009 de su compañía. Las acciones que cotizan en bolsa, que constituían hasta el 79 por ciento de los activos de Alwaleed en 2000, ahora sólo representan alrededor del 23 por ciento de su riqueza. El proyecto más ambicioso de Alwaleed es Kingdom Tower en Jeddah, un rascacielos de un kilómetro de alto. Cuando sea completado, el edificio será el más alto del mundo, superando por 21 por ciento al Burj Khalifa de Dubai, que actualmente tiene el récord. El príncipe dice que su cambio de estrategia en Kingdom Holding, que controla con una participación del 95 por ciento, quizá lo coloque camino a superar la riqueza de Buffett, de 79 años. “Cuando él tenía mi edad, no era tan grande como yo”, dijo Alwaleed. “Todavía tengo 20 años”.
El príncipe mantiene un registro meticuloso de los cambios en su fortuna, dice el director financiero de Kingdom Holding, Shadi Sanbar. Alwaleed contrata a tasadores para que valoren sus activos privados, como una colección de joyería valorada en más de u$s 700 millones, y proporciona esos datos a las firmas que publican las listas de los más ricos, dice Sanbar. Tras la publicación de una lista, algunas veces el príncipe emite un comunicado anunciando su posición.
La preocupación del príncipe por su estatus y la evolución de su riqueza, que incluye cuatro jets, un yacht de 86 metros y un palacio de 371 cuartos, también queda al descubierto en la sede de Kingdom Holdging. La torre de vidrio que hizo construir posee un agujero de forma ovalada en la parte superior que se asemeja al ojo de una aguja. En su oficina del piso 66, varios modelos de aeroplanos decoran la mesa de su escritorio. Y los estantes de las paredes despliegan las revistas en las que se menciona la posición del príncipe en la lista de billonarios.
Alwaleed guarda especial aprecio por la correspondencia que ha mantenido con Buffett, tanto por correo electrónico como por fax, a lo largo de los últimos nueve años. El intercambio lo inició Buffett, quien escribió a Alwaleed luego de una estadía de 12 días en el Hotel Plaza de Nueva York. En su carta, de mayo de 1999, Buffett llama al Plaza su hogar en la ciudad y alaba al príncipe, dueño del 42% de la empresa, por el extraordinario servicio que ofrece el hotel. “Realmente le ha devuelto al Plaza su antiguo brillo, sus gerentes han logrado que superara los antiguos estándares, lo felicito”, le escribió. Un mes después llegó la respuesta del príncipe. “Huelga decir que estaría complacido de participar en cualquier inversión futura que usted juzgue pertinente”, aseguró el saudí, pronto a pasar a los negocios.

cronista.com

lunes, 23 de noviembre de 2009

Una Miss Mundo Árabe... de peso

No hay más que ver las fotos para comprender la polémica generada, el pasado 11 de noviembre, con la elección de Miss Mundo Árabe 2009.
El título de la competición, que este año se celebró en El Cairo, recayó sobre la representante de Arabia Saudí, Muwadda Tour, una joven de 90 kilos de peso.
Su constitución física destacaba entre las 15 restantes competidoras, todas algo más próximas a los estándares occidentales de belleza pero ninguna de ellas tan flaca como las jóvenes que se presentan a este tipo de concursos en el resto del mundo.
Pero parece que al jurado no le molestó el exceso de peso: más bien al contrario, debió ser uno de los factores por los cuales Muwadda fue encontrada tan arrebatadoramente bella.
También es cierto que, en la edición árabe, el desfile en bañador es sustituido por otro en traje tradicional que oculta bastante más las curvas que los exiguos trajes de baño. Pese a los comentarios publicados por algunos espectadores
en el blog Wikeez, dedicado a diseccionar el mundo del espectáculo de Oriente Próximo, su nominación parece confirmar ese tópico tan extendido de que las mujeres con curvas tienen mucho más éxito que las delgadas en la región.
elmundo.es

jueves, 8 de octubre de 2009

Mil latigazos y cárcel por contar su vida sexual


Un ciudadano saudí que contó en un canal de televisión internacional árabe sus aventuras sexuales en la ultraconservadora Arabia Saudita fue condenado a recibir mil latigazos y a cumplir 5 años de prisión.
El diario saudí Al Riad informa que un tribunal de la ciudad de Yeda, en el mar Rojo, de donde es oriundo el acusado Mazen Abdel Yawad, lo encontró culpable de "extender el vicio" a través de un medio de comunicación.
Asimismo, Abdel Yawad, divorciado y padre de cuatro hijos, tendrá que someterse a tratamiento psiquiátrico por su osadía y tras cumplir condena no podrá abandonar el país en otros cinco años.
El pasado julio, el acusado apareció en un programa del canal internacional libanés "LBC", conocido como la Oscura Línea Roja, en el que relató sus "aventuras sexuales" en su ciudad natal de Yeda.
Cinco amigos de Abdel Yawad, tres de los cuales aparecen en un momento del vídeo, se sentaron junto a él en el banquillo de los acusados.
Los tres acusados que participaron en la grabación, que confesaron ante la cámara que para ellos el sexo constituía una parte muy importante de sus vidas, pasarán dos años en la cárcel y recibirán 300 latigazos cada uno. Los otros dos sentenciados, uno de los cuales recibirá 70 latigazos, pasarán dos y tres meses en un presidio.
En Arabia Saudita, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región, el adulterio y las relaciones sexuales pueden castigarse hasta con la muerte.
criticadigital.com

jueves, 12 de febrero de 2009

La tímida rebelión de las princesas saudíes

La princesa Amira al Tawil
MÓNICA G. PRIETO desde Beirut
Muchos consideran que el final de las tradiciones sociales, tribales y religiosas que oprimen a las mujeres de medio mundo vendrán de la mano de nuevas generaciones de féminas educadas, y no de las intervenciones militares o de la imposición de modelos occidentales. En Arabia Saudí, uno de los países más retrógados en lo que a la condición femenina se refiere, esa nueva generación comienza a tener voz.
En el país wahabi, las mujeres no tienen derecho ni siquiera a votar o conducir, algo que ni siquiera ocurre en la teocracia iraní. De hecho, se trata del único país del mundo donde las féminas no pueden manejar un coche.
Según algunas interpretaciones, la prohibición no proviene del Islam o de la Sharia, la ley islámica, sino de los edictos religiosos de clérigos ultraconservadores que consideran que una mujer al volante supone una "tentación pecaminosa", al tener que relacionarse con policías, mecánicos, vigilantes y otros conductores.
La norma obliga a las familias a contratar conductores a disposición de las mujeres, o bien las hace depender de sus familiares varones para desplazarse por las carreteras. Eso no quiere decir que muchas mujeres no conduzcan o no defiendan su derecho a hacerlo, como demuestra la existencia del Comité de Demandantes del Derecho de las Mujeres a Conducir Coches. Muchas no quieren tener que verse en una situación de emergencia, por ejemplo como única responsable de conducir a un herido o un enfermo al hospital, y no saber cómo hacerlo.
Pero la novedad es que las voces a favor de cambiar esa situación provengan de Palacio, y no de organizaciones sociales o, en el mejor de los casos, de los diputados. La voz más reciente es la de la princesa Amira al Tawil, esposa del sobrino del rey Abdallah, el príncipe Walid bin Talal, quien se ha rebelado en la medida que su posición se lo permite.
En declaraciones al diario saudí Al Watan, su alteza ha admitido abiertamente que sabe conducir y que disfruta haciéndolo. "Por supuesto que estoy preparada para conducir un coche", afirmó. "Tengo el permiso internacional de conducir y conduzco en todos los países a los que viajo", asegura la princesa en la entrevista con el citado diario. "Prefiero conducir mi coche con un familiar o un amigo al lado que ser conducida por un conductor que no es [alguien cercano]".
Su marido, el príncipe Walid, el 13º hombre más rico del mundo según la revista Forbes, ve probablemente con buenos ojos la postura de su esposa. No en vano ha reconocido que, si se levanta la prohibición, tanto su mujer como su hija podrán llevar sus automóviles con toda libertad.
Pero eso no implica que haya cambios en perspectiva. El problema y la frustración femenina al respecto data de muchos años atrás. Ya en noviembre de 1990, 47 mujeres, muchas con licencias internacionales, se dieron cita en el aparcamiento de un centro comercial de Riad, la capital, para desafiar las reglas. Pidieron a los conductores varones que las acompañaban que se alejasen y tomaron por sí mismas el volante. El paseo, ebrio de sensación de libertad, no duró más de una hora: la policía detuvo a las valientes saudíes, que pasaron algo menos de un día en prisión, y les arrebató sus pasaportes impidiéndoles abandonar el país durante varios meses.
Hoy, 18 años después, las cosas no han cambiado. Eso, incluso pese a la oposición de voces tan destacadas como Lolwah al Faisal, hija del difunto monarca saudi Faisal. En 2007, a la princesa Lolwah –considerada la más importate de todas las féminas de la familia real saudí- le preguntaron, durante la Cumbre Económica de Davos, qué cambiaría en su país si tuviera poder para modificar alguna de sus políticas. Y su respuesta fue tajante: "Antes que nada, permitiría a las mujeres conducir", dijo sin inmutarse.
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