LA NACION
sábado, 4 de diciembre de 2010
Perros que ayudan a curar la mente
LA NACION
martes, 30 de noviembre de 2010
Revela investigación en EU que caminar mejora salud mental de ancianos
viernes, 22 de octubre de 2010
Los barrios multiétnicos protegen la salud mental
Compartir vecindario con personas del mismo origen étnico puede proteger a las minorías de sufrir problemas mentales, como depresión o ansiedad, según un estudio británico realizado en varios barrios multiculturales de Inglaterra. La red de apoyos sociales y una menor percepción del racismo pueden estar detrás de este fenómeno.Aunque estos barrios multiculturales suelen coincidir a menudo con las zonas más deprimidas y pobres de las ciudades, el estudio que publica esta semana la revista 'British Medical Journal' detecta ciertas ventajas para sus habitantes que se vienen discutiendo en la comunidad científica desde principios de siglo, con las primeras oleadas migratorias.
Jayati Das-Munshi, del Instituto de Psiquiatría del King's College londinense, entrevistó a más de 4.200 individuos de origen irlandés, caribeño, indio, paquistaní, bangladesí o británico en unas 892 áreas diferentes de toda Inglaterra.
Aquéllos que vivían en áreas con una elevada densidad de vecinos de su mismo origen étnico mostraron en las escalas de salud mental menor tasa de problemas como depresión o ansiedad. Y aunque estas mismas personas manifestaban tener mayor apoyo social y una menor percepción de actitudes racistas en su entorno, los investigadores reconocen que no está claro que sean éstas las causas de su mejor salud mental.
Como explica en un editorial en la misma revista Helen Lester, de la Universidad de Manchester (Reino Unido), la idea de que vivir en un entorno poblado por personas de la misma etnia puede ser beneficioso data ya del año 1928, cuando empezó a estudiarse el efecto que tenían estos vecindarios en elementos como la tasa de ingresos hospitalarios o la incidencia de patologías como la esquizofrenia.
A pesar de ello, reconoce que el debate no está plenamente cerrado con este trabajo y habrá que seguir prestando atención a estas barriadas multiétnicas antes de poder emitir un diagnóstico preciso sobre su efecto benéfico.
elmundo.es
viernes, 15 de octubre de 2010
La salud mental de los chicos, en riesgo
Fabiola CzubajPoco a poco, la realidad va superando cualquier sensación. La violencia y el consumo sin límite de alcohol y drogas a edades cada vez más tempranas en todas las clases sociales ya son, para los psiquiatras infantojuveniles, una "radiografía" de los efectos de la disfuncionalidad familiar o la incapacidad que tienen cada vez más familias de superar los obstáculos cotidianos y desarrollarse.
El año pasado, sólo en el Hospital Psiquiátrico Infantojuvenil Carolina Tobar García, el 95% de los pacientes atendidos, a partir de los 7 años, pertenecía a familias disfuncionales marcadas por una o más de las que se consideran "catástrofes sociales": la situación de calle, la falta de escolaridad, el consumo de drogas/alcohol, el abuso sexual y la ausencia de la figura paterna o materna.
Todo esto causa en chicos y adolescentes episodios de psicosis -o pérdida del contacto con la realidad- en un círculo vicioso de enfermedad mental. Es que después del tratamiento, los pacientes regresan al ambiente que gatilló el trastorno.
"Cambian los síntomas, bajan las edades de los chicos con enfermedades mentales y crecen las patologías duales (combinadas con el consumo de drogas), al tiempo que las familias se modifican o se destruyen. Un 40% de los varones fueron hospitalizados por trastornos asociados con el consumo de sustancias y otros tantos, por trastornos asociados con el quiebre de la familia y la inequidad social", dijo el doctor Roberto Yunes, director del Hospital Infantojuvenil Dra. Carolina Tobar García, el único centro de atención de la salud mental de chicos y adolescentes en América latina.
Fue durante la apertura del III Congreso Salud Mental Infantojuvenil en el Año del Bicentenario, que se realizó esta semana en la Legislatura porteña, con 700 especialistas en ese tema. Allí se presentaron los resultados del relevamiento del Tobar García, que muestra cómo está bajando la edad de los chicos que llegan a la consulta principalmente con síntomas de esquizofrenia (42%) y brotes psicóticos (22%). En el 30% de los casos, esos trastornos están inducidos por el consumo de drogas.
En este centro de referencia y hospital escuela, un equipo interdisciplinario recibe a pacientes de entre 7 y 19 años a pedido de la familia o derivados desde otros hospitales o por intervención de la Justicia. Un batallón de especialistas del hospital de día, los consultorios externos (de atención ambulatoria), el área de prevención y rehabilitación, los servicios de atención complementaria y el área de trabajo social y medicina legal se ocupan de estabilizar y reinsertar socialmente a cada paciente. Este trabajo logra evitar su internación y apunta también a prevenir la estigmatización. Pero, "esa reinserción está hoy dificultada porque estamos reintegrando a un paciente al ambiente hostil que dio lugar a la enfermedad, sin redes sociales ni familia que lo puedan contener", agregó Yunes.
Y la doctora Marcia Braier, jefa del Departamento de Docencia e Investigación del hospital Tobar García, dijo a LA NACION: "En la medida en que no haya una situación familiar ni instituciones que los contengan, estos chicos tendrán cada vez más riesgo de desarrollar enfermedades mentales. Un chico necesita estar contenido en la familia o sus sustitutos, ir a la escuela y tener acceso al sistema de salud y la alimentación adecuada. Nuestros chicos son los futuros legisladores, docentes, periodistas, colectiveros, ingenieros... Si no les damos mejores condiciones, tenemos una altísima posibilidad como sociedad de contar en el futuro con más chicos y adultos enfermos mentales".
La experta explicó que las condiciones ambientales agravan los síntomas y precipitan el inicio de la enfermedad. Antes, debe existir una estructura biológica (genética o congénita) o problemas en el desarrollo durante el embarazo que puedan afectar la formación del cerebro, como la malnutrición o alguna infección o enfermedad materna, entre otras causas. "Generalmente, existe un entorno desfavorable que causa el estado agudo [episodio] de descompensación", agregó Braier, que participó del estudio presentado.
De hecho, en 2009, apenas el 4% de las mujeres y el 7% de los varones atendidos tenían una familia funcional, mientras que iban a la escuela el 14% de las chicas y el 2% de los chicos solamente.
Y al evaluar los factores de vulnerabilidad de cada paciente, el 34% tenía al padre o la madre ausente. El 27% dijo que en su familia se consumía alcohol, marihuana, cocaína, inhalantes o psicofármacos (sedantes hipnóticos y ansiolíticos); el 14% había sido víctima de abuso sexual; el 13% comentó que vivía en la calle, y el 12% dijo que estaba expuesto a violencia familiar explícita. "Esto representa un enorme desafío en momentos en los que la niñez y la adolescencia son en el mundo y en nuestro país un problema creciente en el área de la salud mental", sostuvo Yunes.
"Nuestros genes no cambian con tanta velocidad"
Durante su discurso de apertura del Congreso de Psiquiatría Infantojuvenil, que finalizó el miércoles pasado en esta ciudad, el doctor Roberto Yunes precisó por qué la realidad social y económica, y no los genes, son los que explican este aumento de la vulnerabilidad infantil.
"Si bien las personas con enfermedades mentales algunas veces presentan cambios en determinados valores químicos en su cerebro, nadie demostró aún que estos últimos sean la causa de la enfermedad psiquiátrica, sino cambios causados por la enfermedad -dijo-. Igual, si bien la vulnerabilidad genética puede ser el fundamento de algunas enfermedades mentales, esto no puede por sí mismo explicar los enormes aumentos de esos problemas en estos años: nuestros genes no cambian con tanta velocidad."
Los principales síntomas con los que llegan los pacientes al hospital Tobar García son psicosis, despersonalización, síndrome confusional, esquizofrenia, síndrome delirante, catatonía (rigidez motriz sin respuesta a estímulos externos), paranoia, trastorno de la sensopercepción y disociativo.
La asociación de estos trastornos con el consumo de alcohol y drogas es menor en las mujeres (11%) que en los varones (39%). "Pero puede darse que el consumo provoque el trastorno o que ya exista un problema psiquiátrico y, además, consumo de drogas", precisó la doctora Marcia Braier, psiquiatra infantojuvenil.
lunes, 11 de octubre de 2010
Las olvidadas enfermedades mentales
El trastorno bipolar es una grave enfermedad mental que produce cambios drásticos en el humor, la energía y la capacidad funcional. La esquizofrenia merma la calidad de vida de quien la sufre y dificulta sus relaciones sociales. Ambas, además, reducen la esperanza de vida.Se calcula que un paciente con trastorno bipolar pierde 12 años de buena salud y puede ver reducida su esperanza de vida en casi 10 años. Y, además de registrar un mayor índice de suicidios que la población sana, tienen de dos a cuatro veces más probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares y cinco veces más riesgo de desarrollar diabetes.
Por su parte, los esquizofrénicos tienen un riesgo de muerte natural 1,8 veces superior a la población general, lo que significa que su esperanza de vida es casi un 20% menor, según un estudio de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.
"Puedes pasarte dos o tres días sin dormir, porque tienes energía para todo lo que quieras. Si coges un coche, puedes ir muy rápido. Si coges una tarjeta de crédito, puedes liquidarla". Así explica Conchi, paciente con trastorno bipolar, una enfermedad que afecta a 2,4 millones de personas sólo en Europa, cómo vive las fases de manía y euforia. Por el contrario, durante las fases de depresión "se sufre muchísimo. Te culpas de todo, te quedas sin palabras y te quedas aislado".
En cuanto a la esquizofrenia, el estudio 'Elementos para la atención de la salud física del paciente con esquizofrenia' desvela que un 65% del exceso de mortalidad que padecen los afectados, que parece ser mayor entre mujeres, se debe a causas naturales, asociado principalmente con patología respiratoria (42%), cardiovascular (38%) y cáncer (18,5%).
Son sólo dos de los trastornos sobre los que las organizaciones sanitarias pretenden alertar a la población con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Mentales, que se celebra el próximo domingo.
Más atención a los países pobres
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que "cientos de millones de personas en los países pobres padecen desórdenes mentales que no son tratados y que se podrían beneficiar con una atención de muy bajo coste".
"Tenemos un error de percepción de que la atención de la salud mental es un ítem de lujo en la agenda sanitaria, pero cuesta dos dólares por persona al año. Es una de las mejores inversiones", indica la directora general de la OMS, Margaret Chan.
Los países africanos en particular carecen de psiquiatras y deben depender de los trabajadores comunitarios y de asistencia primaria para su atención. Etiopía, por ejemplo, tiene unos 85 millones de habitantes y apenas cuenta con 16 psiquiatras. Nigeria, la nación más poblada del continente africano (150 millones de habitantes), carece de personal psiquiátrico entrenado.
"Los problemas de salud mental siguen siendo un gran estigma en estos países para la mayoría de las personas, incluso las familias de las víctimas que eligen ignorarlos con la esperanza de que los problemas desaparecerán", señala Shekhar Saxena, director del Departamento de Salud Mental de la OMS y uno de los artífices de un nuevo manual práctico para que profesionales de la sanidad no especializados manejen patologías como la depresión, la psicosis, el trastorno bipolar, la epilepsia, los trastornos del comportamiento en niños y adolescentes, la demencia, la drogadicción y el suicidio o las conductas autodestructivas.
elmundo.es
martes, 22 de junio de 2010
El primer laboratorio de ideas en salud mental
PATRICIA MATEYMADRID.- Una lluvia de ideas ha caído sobre el aula Laín Entralgo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Complutense de Madrid. Allí, Teresa, María, Javier, Rosario, Laura..., como el resto de jóvenes investigadores españoles asistentes al primer 'Laboratorio de ideas' que pone en marcha el Centro de Investigación Biomédica en Red en el área de Salud Mental (CIBERSAM), han podido conocer y discutir los trabajos que tienen actualmente entre manos cada uno de ellos.
Juan Carlos Leza, director del grupo 12 del CIBERSAM en la Universidad Complutense de Madrid, que junto con Rafael Tabares, de la Universidad de Valencia, ha coordinado este encuentro, recuerda a ELMUNDO.es cómo surgió esta iniciativa. "Es un intento de aprovechar el talento y el empuje de los miembros senior de la Red. Son nuestros investigadores del futuro y nos pareció interesante que todos ellos conozcan las actividades que se están llevando a cabo en otros puntos de la geografía española".
La tarea científica es una cadena, uno de cuyos principales eslabones son los jóvenes doctores que se incorporan con empuje al planteamiento de proyectos y a la formación de profesionales más jóvenes. Desde su tarea asistencial o desde el laboratorio, en hospitales o centros de investigación, hacen de nexo entre los que inician su tarea y los que coordinan los equipos o establecen las prioridades.
Sorprendido por el gran interés que ha despertado este primer encuentro ("no imaginábamos que fuéramos a recibir tantas propuestas"), se muestra también satisfecho porque "en la convocatoria también han tenido cabida grupos de otras redes, como de la Red de Investigación en Salud Materno-Infantil y del Desarrollo (SAMID), la Red Temática de Investigación Cooperativa en Biomedicina Computacional (retic COMBIOMED) o la Red de Trastornos Adictivos (RTA), entre otras".
De las 50 ideas presentadas, han sido finalmente 15 las han sido seleccionadas para ser expuestas y discutidas durante los dos días que ha durado el 'Laboratorio de ideas'. El resto, se han dado a conocer en formato reducido tipo póster. "Lo más importante es que la decisión de qué propuestas iban a ser expuestas se ha tomado entre todos los participantes", comenta Juan Carlos Leza.
María Mayoral, junto con Margarita García, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, han sido elegidas por su proyecto 'Estudio del neurodesarrollo en población sana'. "Llevamos años trabajando con pacientes adolescentes con psicosis a los que hacemos seguimiento con técnicas de imagen y a los que comparamos con personas sanas. Pensamos que sería interesante 'ver', mediante dichas técnicas, la función cognitiva de personas sanas desde que tienen 15 años hasta los 60 y cómo ésta guarda una correlación con el mapa cerebral".
Conocer a los junior
Esta joven investigadora, que presentó su tesis doctoral en 2000, reconoce que su proyecto ha sido bien acogido, aunque todos "han coincidido que es muy ambicioso. Se han alzado manos sugiriendo que se aprovechen las bases de datos ya existentes en otros CIBER".
Tanto a ella como a Teresa Moreno, del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (cuyo trabajo presentado ha sido 'Cannabis y psicosis: influencia de la de inicio en el consumo de cannabis'), defiende que este primer encuentro "es una oportunidad única para conocer de primera mano qué están haciendo otros investigadores. Además, normalmente, conoces al director principal de las investigaciones, pero detrás de ellos hay mucha otra gente que está haciendo cosas muy interesantes", declara Teresa Moreno.
Una de las ideas que más expectación ha causado ha sido la presentada por Laura Pérez, del departamento de Neurociencias de la Universidad de Cádiz, Rosario Pérez y Javier de Diego, ambos del departamento de Psiquiatría del Hospital de Sant Pau (Barcelona). El título: 'Estudio del mecanismo de acción antidepresivo de la Estimulación Cerebral Profunda'. Este tratamiento se basa en el empleo de un dispositivo médico implantado quirúrgicamente que opera por una batería llamado neuroestimulador (similar a un marcapasos cardiaco y aproximadamente del tamaño de un cronómetro) que envía estimulación eléctrica a áreas específicas del cerebro.
"Se trata de una técnica muy novedosa que surge a raíz de los trabajos llevados a cabo en enfermos de Parkinson. Los datos revelaron que mejoraban mucho su estado de ánimo. La hemos llevado a cabo en pacientes con una larga evolución de la enfermedad, que no responden a las terapias convencionales. Es decir, con un 20% de los afectados, que representan el 80% del gasto sanitario en depresión, además del elevado coste en sufrimiento para ellos y sus familiares", comenta Javier de Diego.
Hasta ahora, en el ensayo "han participado ocho enfermos y los resultados, sinceramente, son espectaculares. Hemos logrado cambiar el curso de la enfermedad en estos pacientes", insiste Laura y Rosario.
Debido al éxito y al interés de esta iniciativa, todos los asistentes y los organizadores esperan que éste sea el inicio de una serie de encuentros anuales que conviertan en tradición el 'Laboratorio de ideas en salud mental'.
La década de las enfermedades mentales
PATRICIA MATEY
MADRID.- Pocos psiquiatras ponen en duda que los próximos diez años configurarán la década de las enfermedades psiquiátricas. No se trata de la llegada de una epidemia, a pesar de que los trastornos mentales tienen una elevada prevalencia, ni tampoco del surgimiento de nuevos trastornos mentales. Se trata, al parecer, de que los hallazgos científicos de los últimos años, que vienen de la mano de la genética y la neurociencia, van a transformar el conocimiento actual de las enfermedades psiquiátricas.
Thomas Insel y Philips Wang, de los Institutos de Salud Mental de Estados Unidos, son los defensores de esta idea que recoge el último 'Journal of American Medical Association' (JAMA). Junto a su opinión, y en la misma edición de la revista, se publican cuatro comentarios que coinciden en apuntar que ha llegado el momento de volver a evaluar los trastornos mentales, sus causas y sus posibles tratamientos.
De hecho, la publicación de la Asociación Médica Americana dedica todo el número a la salud mental, porque "nuestro objetivo es servir de ayuda para que los médicos, las autoridades sanitarias, los pacientes, las familias y las comunidades se muevan en la dirección positiva".
María Jesús Mardomingo, presidenta de honor de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA) y pionera en crear una Unidad de Psiquiatría Infantil en España, que actualmente dirige en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, comenta a ELMUNDO.es que "es probable que este comienzo del siglo se confirme un cambio de paradigma que comenzó en las últimas décadas del siglo XX: Las enfermedades de la mente, que antes fueron del espíritu, pasarán a ser enfermedades del cerebro".
Parte de esta transformación llega también por "la integración plena de la Psiquiatría en la Medicina, dado que es muy probable que los mecanismos de los trastornos mentales sean los mismos que los del cáncer o las enfermedades cardiovasculares", defiende la doctora Mardomingo. Y no sólo porque compartan mecanismos similares sino, también, porque los médicos de familia van a jugar un papel fundamental en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos psiquiátricos. Actualmente, entre el 30% y el 50% de los pacientes de los centros de salud tienen enfermedad mental o síntomas psiquiátricos.
David Kupfer y Darrel Regier, de la Universidad de Pittsburgh (EEUU), recuerdan además en uno de los comentarios que "la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) está programado para su publicación en 2013. Aunque los psiquiatras y otros profesionales de salud mental tienen un alto nivel de interés en esta próxima edición, el resto de galenos también debería estar interesado en él".
Jerónimo Saiz, jefe de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, aclara que "el nuevo manual va a tratar de reflejar la realidad clínica de los pacientes, algo necesario para su correcto diagnóstico y tratamiento. Y, esta vez, no sera DSM-V sino DSM-5, ya que quieren que sea un formato revisable casi de forma continua y es más funcional usar números convencionales que romanos [como se hacía hasta ahora]".
Información genética
Sin embargo, para este especialista, lo más destacable son las transformaciones que van a llegar de la mano de la genómica y de la epigenética. "Estamos viendo que enfermedades como el autismo, la esquizofrenia o el trastorno bipolar comparten un número importante de genes. Ahora se está indagando en cómo interaccionan el neurodesarrollo y el ambiente para que una persona desarrolle una u otra enfermedad".
En este punto insiste, también, la doctora Mardomingo que defiende que "los trastornos psiquiátricos no se deben a una única causa o mecanismo. Todo lo contrario, su etiología es compleja y obedece a múltiples factores. En primer lugar, están los genes, pero la expresión de los mismos en cuadros clínicos concretos depende del ambiente, del medio en el que transcurre la vida del individuo, de los acontecimientos vitales felices o desgraciados con que se va a encontrar y, de modo particular, de las experiencias de los primeros años, experiencias que ya comienzan en el útero materno".
Por este motivo uno de los objetivos fundamentales es conocer de qué modo la "experiencia individual induce cambios moleculares que ponen en marcha alteraciones psiquiátricas. Dichos cambios modifican la expresión de los genes, poniendo en marcha alteraciones de la función neuronal y de los circuitos neuronales que, a su vez, dan lugar a alteraciones de la cognición, las emociones y la conducta", agrega la psiquiatra infantil.
Estas alteraciones que comienzan en la infancia, se prolongan hasta la vida adulta por lo que "puede afirmarse que en torno al 70% de los trastornos psiquiátricos del adulto empiezan en la infancia y en la adolescencia", añade. Por ello, la investigación de estos "apasionantes fenómenos supondrá un nuevo enfoque en la compresión de las enfermedades, sino que tendrá consecuencias en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento", puntualiza.
elmundo.es
domingo, 15 de noviembre de 2009
Contra la soledad y el sufrimiento
La cajera del supermercado pasa el fin de semana llorando. Su hija quedó con la abuela en Corrientes, la dejó para venir trabajar. Llora sábado y domingo. La extraña mucho. El lunes la cajera va a un hospital, busca ayuda. Es muy probable que le prescriban un antidepresivo para que esté mejor y no llore. Tal vez le sugieran una terapia. Una mañana, en el salón que parece recién estrenado, Gustavo Lipovetzky, psiquiatra, cita el hipotético ejemplo de la cajera. Quiere señalar que también existen otros recursos a utilizar. Dice: "Pensamos que la soledad y el sufrimiento mental se pueden aliviar integrando recursos comunitarios a los tradicionales de la psicoterapia y la medicación". Cuando habla con orgullo de "nosotros", habla de Proyecto Suma, la asociación que dirige. La integran psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, enfermeros, nutricionistas, neuropsicólogos y talleristas. Abrió sus puertas en mayo en la ciudad de Buenos Aires -donde muchos ven con preocupación las políticas de desinversión en salud-. No tiene fines de lucro, sí un objetivo ambicioso: ofrecer tratamientos y dispositivos para la integración social y laboral de quienes viven con alguna variante de sufrimiento psíquico. Trastornos afectivos, de pareja, crisis de pánico o dificultades severas como la esquizofrenia. Lipovetzky explica que la farmacología "ha sido determinante para aliviar el sufrimiento y, en muchos casos, mejorar la calidad de vida. Pacientes maníacos, con delirios o alucinaciones, pueden estabilizarse; los psicofármacos y la psicoterapia son muy importantes". Pero en muchos de estos casos los que logran la anhelada estabilización terminan en el sillón de su casa. Hacen zapping frente a la tele.
A fines de agosto estuvo en el país Benedetto Saraceno, Director del Departamento de Salud Mental y Substancias Abusivas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). No se cansó de repetir la palabra "comunidad". Habló de invertir menos en camas psiquiátricas y más en salud mental comunitaria. "Salud mental comunitaria es entrar dentro de la comunidad, utilizar la riqueza de la comunidad", remarcó Saraceno. Lipovetzky retoma: "La deuda que tenemos en Salud Mental es integrar a esos pacientes con patologías severas en la red social y laboral. La enfermedad mental, por el nivel de estigma que hay en la sociedad y a veces en la propia familia, ensimisma y excluye al sujeto de los vínculos y trayectos del tejido social. Mucho más del laboral. No podemos hablar de curación hasta que alguien no tenga algún nivel de integración en la red social. Ahí radica la importancia del trabajo con la comunidad".
La OMS define la salud mental como un estado de bienestar en el que cada individuo puede desarrollar su potencial, manejar el estrés de la vida cotidiana, trabajar productiva y prolíficamente, y hacer una contribución a su comunidad. Proyecto Suma propone una estructura de cruces múltiples para albergar a quien no se sienta parte de esa definición. Consultorios externos, hospital de día, talleres -donde por ejemplo se aprende cómo armar un curriculum- , espacios de reflexión, club de fin de semana, un área de acción comunitaria, otra de docencia e investigación. Daniel Abadi -uno de los fundadores y coordinador junto a Gustavo Guardo, del Hospital de Día- explica que "muchas veces los pacientes vienen por consultorios externos con dificultades de inserción social o laboral. Al disponer de otras herramientas, un taller o el club de fin de semana, esa consulta ambulatoria no termina en un buen consejo o en una receta". Retomando el caso de la cajera del supermercado: "trataríamos también de ver cómo integrarla a algún taller o la contactaríamos con un grupo para que el sábado y el domingo tenga un espacio de encuentro". ¿Podría la cajera del súper costear un servicio así? Los integrantes de Proyecto Suma responden "sí", hablan de honorarios accesibles y becas.
La idea suena bien, recién está empezando a materializarse. Comenzó a gestarse hace más de dos años, entre colegas y amigos ?Gustavo Guardo, Martín Nemirovsky, Daniel Abadi, Luis Herbst y Martín Agrest? que se reunían a correr por Palermo. Al trote dieron forma a este proyecto. Invitaron a otros profesionales. Eduardo Leiderman, Silvia Wikinski, Carlos Lamela, Carmen Cáceres, Adriana Honig, Myriam Monczor, Sergio Giordano, Bemi Fiszbein, Silvina Schapira. "El grupo fundador está integrado en su mayoría por personas que trabajan en salud mental desde hace más de 20 años. Algunos nos recibimos hace 30. Nos conocemos de hospitales, congresos y jornadas. Muchos teníamos experiencia institucional previa. Una de las dificultades para concretar el proyecto era el financiamiento", cuenta Luis Herbst. A fin de 2007 consiguieron el aporte económico de un grupo de filántropos.
Proyecto Suma funciona en una casa en Belgrano. Bajo los techos vidriados de la galería, pacientes del Hospital de Día -los primeros quince- están reunidos a la mesa.
-¿Dónde es la presentación de tu muestra?-pregunta uno de los comensales frente a un humeante pastel de pollo.
-En el Teatro San Martín -responde alguien cuyas obras de arte se exhiben por estos días. Alguien es una de los 450 millones de personas que padecen trastornos metales y del comportamiento, según estima la OMS. Los problemas de salud mental constituyen cinco de las diez causas principales de invalidez a escala mundial. Y estos trastornos, entre los que se cuentan depresión, adicciones, esquizofrenia, trastorno bipolar, son tan importantes en los países en desarrollo como en los industrializados. No es un problema de ricos o pobres, sí de exclusión social.
Sentado a la mesa hay un joven con una de esas caras nacidas para galanes de cine. Tiene menos de 30, pantalones y camisa de marca, se excusa de no participar en la nota: "Disculpáme, estoy medio frágil. No quiero hablar por la vergüenza de mis familiares", dice con voz angelical. Más tarde se acercará: "No sé cómo definirlo, como el sufrimiento es inexplicable, el amor es inexplicable. Hay una frase de Shakespeare que dice que cuando la enfermedad alcanza la desesperación, se necesitan recursos desesperados o nunca más. Acá encontré esos recursos" dice, y sale al jardín.
El Día de la Primavera los pacientes del Hospital de Día repartieron esos plantines de aromáticas entre los vecinos. La idea fue trabajar dos ideas vinculadas a la reinserción. Por un lado el barrio. Por otro, el estigma de vivir con alguna dificultad de salud mental.
-Tené cuidado con estos. Están locos.
-De entrada nos preguntamos cómo abordar el barrio -dice Lipovetzky-. Queríamos evitar la estigmatización de nuestra institución. Tomamos el método de la vieja usanza de la Psiquiatría Comunitaria. Hicimos una lista de "potenciales agentes de salud". Panaderos, porteros, almaceneros. Los invitamos a una charla de inauguración y a comer empanadas.
"Encontré a mi hijo con un porro. ¿Qué debo hacer?". "Mi hijo está todo el día en la compu". Con charlas que convocan a hablar de estas cosas, Suma invita a la gente del barrio a algo más que conocer la casa. Y busca que quienes estén en las fases finales de sus tratamientos sean mejor recibidos por la comunidad.
-Hay otra actividad preventiva -agrega Abadi-: que la gente se encuentre y hable entre ella. Generar un punto de encuentro y de intercambio, porque suponemos que ir tejiendo redes también genera condiciones de salud mental, aunque no sea específicamente una charla sobre drogas o esquizofrenia.
-¿Cómo se promueve la salud mental?
-Evitar que la gente esté sola forma parte de promover salud. La gente sola se enferma más que la que está, de alguna manera, agrupada, o en familia, o en pareja, o teje redes con la sociedad-asegura Lipovetzky-. El que no tiene la posibilidad de estar en conexión con el otro, de decir o escuchar, se enferma más. Es mejor estar en red que solo. Y si alguien viene a una charla y se va pensando eso, ya hay una parte de la tarea cumplida.
Un jueves a la tarde, más de veinte profesionales de reunidos en Suma, se sirven gaseosas sin azúcar, se pasan la fuente de empanadas y discuten con vehemencia acerca de la actividades en el barrio. Afuera, los pacientes trabajan en la huerta. Acomodan plantines de aromáticas. Regalaron cientos el Día de la Primavera, que hoy embellecen terrazas y balcones de los vecinos. Regalarlos fue un modo de erosionar la barrera del estigma. Como muestra de su tamaño, Ivana Druetta, coordinadora del área de Acción Comunitaria, siguió de cerca el modo en que operan los prejuicios hacia la gente que vive con algún problema de salud mental. Analizó cómo es tratado el término "Esquizofrenia" en los diarios. "El paciente no es peligroso pero los medios generan la aparición del término en dos secciones puntuales: las de las noticias de Espectáculos y Policiales", concluyó Druetta.
En la pequeña huerta, Pedro Ulloa, ingeniero agrónomo, junto con terapeutas ocupacionales, enseña cómo cuidar de esos brotes frágiles. Los pacientes trabajan la tierra en silencio. El maestro explica que un tutor no debe apretar las habas ni demasiado mucho ni demasiado poco. Uno de los integrantes del taller comenta: "Lo más importante de la huerta son los frutos de la conversación. Las metáforas de las plantas".
Adentro, los colegas discuten acerca de cómo relacionarse con la comunidad. Más allá de las buenas intenciones, Suma necesita tiempo para ver si puede cumplir sus metas y también, atravesar escollos y críticas. "Otros modelos prescriben la medicación, atienden psicoterapéuticamente, y una vez que el paciente está bien empiezan a espaciar las consultas. Llegan hasta ahí. La reinserción es un aspecto de la psiquiatría que no está siendo tenido en cuenta. Vale la pena intentarlo", comenta Martín Nemirovsky, coordinador del área de Rehabilitación y Acción Comunitaria. ¿Qué aborda este tema el sistema público de salud mental? "Los dispositivos de rehabilitación del sistema público son insuficientes. A pesar del enorme esfuerzo de los profesionales de la salud, no dan abasto,", señala Lipovetzky. En la huerta alguien fantasea: "Quizás el día de mañana podamos salir a vender los tomates de nuestra huerta en la puerta de esta casa". Y alguien responde: "Estás del tomate".
Por Maria Eugenia Ludueña
El club de fin de semana
Uno de los espacios más distintivos de Proyecto Suma es el Club de Fin de Semana, orientado a personas con dificultades de integración, para quienes sábado y domingo son días difíciles. "Proponemos un espacio donde atravesar y dignificar el tiempo de ocio. Los pacientes tienen un carnet de socios cuando vienen al club. Coordinan sus actividades, como salir a correr, juntarse a ver una película, ir a un museo", explica Sergio Giordano, el coordinador.
Experiencia modelo en un hospital
Un exitosa experiencia de reinserción funciona desde hace nueve años en el Hospital Estéves de Temperley. En este neuropsiquiátrico de mujeres el Programa de Rehabilitación y Externación Asistida (PREA) se inscribe en la corriente que promueve la desinstitucionalización de los pacientes psiquiátricos y su reinserción comunitaria. Las pacientes conviven en grupos de tres a cinco personas en casas que el hospital alquila en el barrio. "Implica un posicionamiento ético y clínico respecto de los derechos de los ciudadanos en situación de internados. Esta, junto con otras experiencias en nuestro país y en el mundo, demuestra que existen alternativas a la manicomialización en el padecimiento mental severo. Y que es posible en las condiciones de nuestra provincia y nuestro sistema público de salud", escribieron para la revista de psiquiatría Vertex algunas de las profesionales que trabajan en PREA: María Rosa Riva Roure e Ivana Druetta, psiquiatras; Carmen Cáceres, psicóloga, Marisel Hartfiel, socióloga. Julio Ainstein es el director del programa- y del Hospital-, y Patricia Esmerado la coodinadora de esta iniciativa que trabaja con 84 mujeres, de las cuales 55 se encuentran externadas y 29 internadas participando de los Talleres para la externación.
lanacion.com
viernes, 20 de marzo de 2009
El deterioro mental empieza a los 27

Esto incluye la disminución del razonamiento, la visualización espacial y la rapidez de pensamiento.
Según la investigación, publicada en Neurobiology of Aging, los resultados muestran que las terapias para detener o revertir el proceso de envejecimiento deben comenzar mucho más temprano.
"Estos resultados muestran que algunos aspectos del deterioro cognitivo relacionado a la edad comienzan, en adultos sanos y educados, cuando están en sus 20 y 30 años", afirma el profesor Timothy Salthouse, quien dirigió el estudio.
El profesor Salthouse llevó a cabo su investigación durante 7 años con 2.000 adultos sanos de entre 18 y 60 años.
Pruebas de demencia
Para examinar su agilidad mental, los participantes tenían que resolver problemas y acertijos, recordar palabras y detalles de historias e identificar patrones en letras y símbolos.
"Estos resultados muestran que algunos aspectos del deterioro cognitivo relacionado a la edad comienzan, en adultos sanos y educados, cuando están en sus 20 y 30 años" Prof. Timothy SalthouseEstas mismas pruebas son las que utilizan los médicos hoy en día para identificar indicios de demencia.
Tal como señala el científico, en nueve de las 12 pruebas, la edad promedio en la cual se logró el mejor desempeño fue a los 22 años.
Y la primera vez que comenzó a detectarse un deterioro marcado en las capacidades fue a los 27 años en pruebas de agilidad mental, razonamiento y capacidad de resolución visual de acertijos.
Los investigadores descubrieron también que otros factores, como la memoria, permanecen intactos hasta los 37 años, en promedio.
A esta edad las capacidades basadas en conocimiento acumulado, como el desempeño en pruebas de vocabulario o información general, aumentan hasta que el individuo cumple 60 años.
Más jóvenes
Tal como señalan los expertos, este estudio demuestra que el deterioro natural de algunas de nuestras capacidades mentales comienzan mucho antes de lo que se ha pensado.
Y esto podría brindar nueva información para el estudio de enfermedades neurodegenerativas.
"Si logramos entender más sobre la forma como un cerebro saludable se deteriora podremos comprender lo que ocurre en enfermedades graves como Alzheimer", afirma Rebecca Wood, del Fondo de Investigación de Alzheimer.
"La enfermedad de Alzheimer no es una consecuencia natural del envejecimiento, es una enfermedad física que mata a las neuronas y que también afecta a decenas de miles de personas de menos de 65 años".
"Por eso necesitamos urgentemente muchas más investigaciones para poder ofrecer algo de esperanza a los millones de personas que viven con esta enfermedad", dice la experta.
La enfermedad de Alzheimer sigue siendo incurable, y se calcula que entre 2 y 5% de las personas de más de 65 años y 20% de las mayores de 85 sufren la enfermedad.
martes, 21 de octubre de 2008
Legisladores porteños denuncian que los psiquiátricos son tierra de nadie
Hospital Braulio Mayano-Neuropsiquiátrico femenino
Hospital José Tiburcio Borda-Neuropsiquiátrico masculino
jueves, 11 de septiembre de 2008
"Debemos exigir que los gobernantes tengan salud mental"

MADRID. Psiquiatra de nota, académico, autor de numerosas publicaciones, el español José Cabrera Forneiro acaba de publicar un libro que produjo cierta indigestión tanto en la derecha como en la izquierda. Se llama La salud mental y los políticos.
Su tesis es sencilla: "Los ciudadanos tenemos todo el derecho de exigirles un mínimo de salud mental a nuestros gobernantes". Del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dice que es un "esquizoide". Del líder de la oposición, Mariano Rajoy, que está entre la obsesión y la esquizofrenia, y del juez Baltasar Garzón, que es "un mesiánico de libro", pero que, gracias a eso, se juega la piel del modo en que lo hace.
De Cristina Fernández de Kirchner afirma que tiene "importantes cambios emocionales" y que eso la vuelve rígida. Compara su perfil con el del premier británico, Gordon Brown, porque dice que ninguno de los dos llega a creer en su posición.
De Néstor Kirchner opina que es perseverante, seguro de sí mismo y un poco narcisista. De Fernando de la Rúa, que es un depresivo que jamás debió llegar a la Presidencia.
Casado y padre de una hija, el doctor Cabrera Forneiro tiene, a los 50 años, una veintena de libros y trabajos publicados en temas de psiquiatría y drogadependencia. Ha integrado comisiones públicas en la Unión Europea (UE) y ha asesorado a partidos políticos. "Eso -dice- me permitió conocerlos mucho por dentro. "Es doctor en medicina, con especialidad en psiquiatría y también en medicina legal. Miembro de la Academia Médico Quirúrgica Española, en la actualidad ejerce la psiquiatría clínica privada en Madrid. Ha visitado varias veces la Argentina.
-Parece que hubiera cierto rechazo a hablar del tema de la salud mental en relación con los políticos. ¿Es así?
-Lo que no quiere el político es que se sepa cómo es de verdad, porque vive de la cosmética, de la imagen... Pero no es igual en todos lados. En Europa y en América latina, es evidente. En los Estados Unidos, en cambio, el ciudadano considera que tiene derecho a saber cómo son, en verdad, las personas que van a gobernar. Y por eso se las somete a elecciones primarias y a pruebas que no soportaría un político europeo ni de América latina. No resistirían semejante filtro.
-Pero, a la luz de lo ocurrido en estos últimos años, ese filtro tampoco garantiza un buen presidente. Ni que llegue al poder un sujeto equilibrado o consciente de la realidad.
-Estamos de acuerdo. Pero tampoco el reverso del sistema es bueno. Es decir: si va a llegar a presidente sólo aquel que ha hecho una buena campaña cosmética, no sabemos qué contenido tiene ese hombre. Yo he mandado este libro a cada uno de los políticos españoles. Y les ha sentado mal a todos...
-¿A quién le molestó más?
-Creo que a Zapatero. He dicho varias veces que él tiene una personalidad esquizoide, que tiene un mundo interior muy grande pero que le cuesta entender la realidad. Un poco como Don Quijote.
-¡Pero Don Quijote era loco!
-Sí, pero antes era esquizoide. Volviendo a Zapatero, tanto le cuesta entender la realidad que se resiste a la palabra "crisis".
-¿Cuál es el riesgo de que haya un esquizoide en la sala de control?
-Que no se deja asesorar. Entonces, la comprensión de la realidad se le hace difícil. En el PSOE, el partido de Zapatero, les tienen pánico a algunas decisiones de su presidente.
-Y de Mariano Rajoy, ¿qué dice?
-Es un hombre que nunca quiso ser presidente del gobierno ni del partido. Tiene poca ambición. Ahora ha experimentado un cambio psicológico al creer, erróneamente, que sólo él puede sacar adelante al PP.
-¿Se volvió esquizoide él también? ¿O mesiánico?
-Está a caballo entre lo esquizoide y lo obsesivo. ¿Mesiánico? No. Mesiánico es el juez Baltasar Garzón. Lo que ocurre es que, por ser mesiánico, es el único capaz de enfrentarse a ETA.
-¿Y de correr los enormes riesgos que ha corrido y que corre?
-¡Claro! O de pedir el encarcelamiento de Augusto Pinochet. ¿Sabía que cuando Garzón pidió el encarcelamiento de Pinochet Chile le retiró a España contratos por 80.000 millones de dólares?
-No, no lo sabía. Hábleme de una de las personalidades españolas que más páginas llenan: la princesa Letizia. ¿O con eso lo pongo en un brete?
-No. Letizia es una mujer de carácter muy fuerte, que ha aprendido rápido que no es la protagonista, lo que habla de inteligencia. Puede afectarla su soberbia, si es que puedo usar el término en sentido psiquiátrico.
-¿Hacemos un repaso de nombres en la Argentina? ¿Qué dice de Cristina Kirchner?
-No he hablado con la señora Kirchner y no puedo hacer una ficha técnica. Pero a un político se lo puede ver desde afuera: su sonrisa, su mirada, sus gestos, sus reacciones, cómo dice sus discursos. Y lo que veo es que, desde hace mucho, la señora Kirchner tiene un problema de cambios emocionales, que a veces no puede controlar. Se le nota en el gesto, pese a ese hipermaquillaje que esconde expresiones faciales.
-¿Cuál sería el peligro del cambio emocional?
-La rigidez. Esa que mostró en estas últimas movidas con la comunidad agraria. Es una reacción esperable en quien tiene cambios emocionales. Una persona sin cambio emocional y con más seguridad en sí misma es más flexible. Un líder como Cristina, que no termina de creerse su papel, podría ser el premier británico, Gordon Brown. Su predecesor Blair lo tenía claro y llenaba el cargo por completo. Brown, en cambio, no. Y Cristina tampoco. Encima, en mi opinión, ella carga con la sensación de que se piense que está allí por su marido. Y eso es un lastre que le molesta.
-En términos psicoanalíticos, se suele hablar de matar al padre. En su caso, ¿sería, siempre en términos psicoanalíticos, matar al marido?
-Le vendría bien un gesto con el que quedara claro que se desentiende de él políticamente. Pero no creo que lo haga. Es muy rígida, y supongo que debe de serlo también con sus asesores. Con una persona así es difícil negociar.
-¿Qué piensa de Néstor Kirchner?
-Cuando lo escuchaba en campaña y decía "Soy un pingüino", y tal y cual, ¡tenía razón! Si el pingüino tuviera psicología, cosa que no sabemos, sería como Néstor Kirchner. Es un hombre desconcertante, ya desde la mirada, y es, también, perseverante. Pero no por rigidez, sino porque está seguro. Cuando vino a España a negociar con empresarios españoles y los puso a caldo, no fue por rigidez producto de cambios emocionales, sino porque estaba seguro de que eso era lo que había que hacer en ese momento. Ese es, para mí, su valor psicológico. Es, también, reacio a soportar fracasos. Pero eso es por ser un pelín narcisista.
-¿Y de Fernando de la Rúa ?
-Era un depresivo, un hombre que no podía con sus pies. No hubiera debido ser presidente. Un depresivo lo seguirá siendo. Si los ciudadanos no lo ven es por la campaña de imagen de la que hablábamos al principio. Por eso un líder europeo o de América latina no aguanta ni un asalto en una primaria de los Estados Unidos. Ninguno superaría lo que superaron Barack Obama y Hillary Clinton. En comparación con ellos, que son profesionales, los nuestros son aficionados.
-Nos quedan algunos políticos argentinos. ¿Elisa Carrió?
-Es una mujer fiable, sintónica, franca, valiente, que llega a la gente. Pero es muy impulsiva y tiende a la fantasía. Eso puede equilibrarse si se rodea de buenos asesores.
-¿Mauricio Macri?
- Es un poco distante, pero, desde lo psiquiátrico, me parece el más sano y el más aferrado a la realidad.
-Perdón, pero, a estas alturas, ¿no será la sociedad argentina la neurótica?
-Las sociedades eligen entre lo que hay. Da la sensación de que la gente que triunfa en la vida civil no quiere lanzarse a la política. Ahora, otra cosa es que, una vez elegido un gobierno, se le exija. Me da la sensación de que en la Argentina suele darse un voto visceral, de corazón. Un voto muy poco técnico.



