domingo, 30 de agosto de 2009

"En la Argentina, el test de VIH debería ser cada vez más popular"


La lucha contra el sida no se ganará sólo con los medicamentos. En la Argentina, debería popularizarse más el test", dijo a Clarín Françoise Barré-Sinoussi por teléfono. Ella es la co-descubridora del virus del sida que quedó opacada por la competencia feroz entre sus colegas varones Luc Montagnier y Robert Gallo en los años 80. Con un muy bajo perfil, sigue investigando, da clases y conferencias por todo el mundo y pone también su energía para combatir la negligencia política con las personas infectadas. Es una de las 35 mujeres que ganaron el premio Nobel: lo recibió en diciembre pasado compartido con otros dos investigadores varones.

¿Por qué enfatiza en que la gente debe hacerse el test del VIH?

Porque sigue habiendo muchas personas que están infectadas pero no lo saben. En la Argentina, como en Brasil o en Francia, hay acceso gratuito a medicamentos antirretrovirales que, desde 1996, hicieron que bajara la mortalidad por el VIH. Pero persiste el problema del test en quienes aún no saben que tiene el virus.

Se estima que, en la Argentina, 2 de cada 3 personas con el virus no saben que lo tienen. ¿Por qué cree que no se hacen la prueba?

La gente aún tiene miedo por desconocimiento. Tiene temor a ser estigmatizado y discriminado por su familia y su trabajo si le da positivo. Deben saber que el resultado del test es confidencial.

¿Por qué deben hacerse el test?

Cuanto más temprano una persona confirma que tiene el virus, más chances tiene de conseguir una mejor respuesta al tratamiento, desacelerar el avance de la infección y mantener una buena calidad de vida. Además, la persona debería estar atenta a cuidarse en las relaciones sexuales para evitar la transmisión a otros. Muchas mujeres descubren que tienen el virus recién cuando se embarazan. Por eso creo que se debería promover más la prueba.

¿Y por qué se discrimina todavía a las personas con el virus del sida?

Es extraño, porque el virus de la hepatitis B también se transmite por relaciones sexuales sin protección. Sin embargo, no se discrimina a los pacientes de la misma manera que se lo hace con los que viven con el VIH. Creo que se debe a que en el inicio de la epidemia, en los años 80, se dijo que la infección era sólo una cuestión de los grupos de riesgo, como los hombres que tienen sexo con hombres. Ahora todo el mundo puede tener la infección. Hoy, todo el mundo está en riesgo.

Usted co-descubrió el virus. ¿Qué más le gustaría saber sobre él?

Me encantaría tener una vacuna efectiva y segura. Esta búsqueda ha sido un poco decepcionante hasta el momento. Creo que los investigadores tenemos que volver a analizar los mecanismos básicos del virus para sobrevivir.

¿Por qué decidió impulsar programas de prevención y tratamiento en Francia y en países más pobres?

Desde que estuve en el descubrimiento del virus, trabajé con médicos clínicos y tuve la suerte de estar en contacto con pacientes. Siempre los escuché y por eso siento que debo ser una voz que informe y llame la atención sobre sus experiencias y sufrimientos.

¿Cambió su vida después del premio Nobel?

No mucho. Sólo tengo más llamadas de periodistas de todo el mundo e invitaciones a congresos. Sigo trabajando más de 14 horas por día.

Perfil
Françoise Barré-Sinoussi

Edad: 62 años

nacio: En París, Francia

Quedó viuda hace poco y no tuvo hijos. Dedica su vida a la investigación y a las clases en el Instituto Pasteur, de Francia.

Recibió el Premio Nobel de Medicina en 2008, con Luc Montaigner y Harald zur Hausen. Es autora de 220 publicaciones científicas.
clarin.com

No te olvides...


Cuando se piensa una rutina de entrenamiento rápidamente se la asocia con la realización de ejercicios musculares. Correr, nadar, caminar, hacer deporte, son prácticas tendientes a mejorar el estado físico en general. ¿Pero qué pasa con el cerebro? ¿Es posible ejercitarlo para que aumente su capacidad y vuelva a sentirse joven?

Desde hace algunos años, la neurociencia estudia el funcionamiento y comportamiento del cerebro en vivo. Esto posibilitó el desarrollo de técnicas específicas para fortalecer las conexiones neuronales y, más aún, de aumentar el potencial de las personas.

Según la doctora Silvia Moos, directora de Klik Mental Fitness, "hasta los 20 años aproximadamente se produce una gran expansión de las conexiones neuronales. Luego empieza un proceso de poda de neuronas determinada por la elección que realiza cada individuo". A partir de esta edad el despertar de la vocación, unido a una elección de especialización que determina una manera de pensar, las neuronas que no son requeridas dejan de conectarse y cesan su actividad.

Todas las personas tienen experiencias de diferentes ámbitos que se guardan en el cerebro, tal como si fueran los archivos del disco rígido de una computadora. Al mismo tiempo estos recuerdos se modifican a medida que se está expuesto a nuevos desafíos. De esta forma se consolidan y se fortalecen. Así se adquiere el conocimiento. Con el paso de los años las conexiones neuronales, llamadas sinapsis, se van debilitando y es posible perder algunas de estas experiencias. El avance de la neurología reside, justamente, en que es posible entrenar el cerebro para activarlas nuevamente y, es más, generar nuevas.

Al respecto, las licenciadas María Roca y Teresa Torralva, del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, aseguran que "la estimulación mental facilita la plasticidad neural aumentando la reserva cognitiva y mejorando el rendimiento intelectual". A este concepto se lo denomina neuroplasticidad.

Cómo lograrlo

Algunos de los ejercicios recomendados, para favorecer la neuroplasticidad, desde Ineco y la Fundación Favaloro, son:

  • Mirar una película y luego explicar con sumo detalle la trama a alguien que no la haya visto.

  • Hacer las cuentas mentalmente en el supermercado y compararlas con el resultado que ofrece la cajera.

  • Lavarse los dientes con la mano no dominante, como por ejemplo con la izquierda en el caso de los diestros.

  • A partir de los 50 años, controlar periódicamente las habilidades mentales (memoria, atención, planificación, etc.) realizando una evaluación sistemática de las mismas.

  • Llevar un estilo de vida sano sin abusar del alcohol y el tabaco.

  • Realizar ejercicio físico periódicamente.

  • Evitar situaciones de estrés emocional.

  • Mantener una amplia gama de intereses y hobbies, y una vida socialmente activa.

  • Intercambiar momentos y opiniones con personas de menor edad.

  • Realizar periódicamente ejercicios para mantener la mente activa.

Los dos hemisferios

Nunca hay tiempo, el tráfico no permite llegar a tiempo, demoras en el subte y tantos otros ejemplos que rodean y atacan la vida diaria de las personas producen un clima tenso y desagradable. Situaciones que generan estrés.

Este es un mecanismo de defensa del cuerpo que lo pone en alerta ante algún peligro. Por eso se producen contracturas musculares, palpitaciones y hasta puede llegar a ataques de pánico. "Hay un impacto directo sobre la capacidad de realizar nuevos aprendizajes dado que los mensajeros químicos que se liberan en nuestro cerebro bajo una situación de estrés actúan directamente sobre el hipocampo, área del cerebro relacionada con la capacidad de realizar nuevos aprendizajes", aseguran Roca y Torralva.

Pero la buena noticia es que la memoria puede entrenarse. Uno de los caminos que Horacio Krell, director de Ilvem, recomienda es la mnemotecnia, conjunto de técnicas de memorización que mejoran su rendimiento. En los ejercicios de mnemotecnia se busca que las personas trabajen sincrónicamente conceptos e imágenes para poner en funcionamiento los dos hemisferios del cerebro- el izquierdo trabaja con los conceptos y el derecho, con las imágenes-. "Hacemos relatos verbales y las personas tienen que ir convirtiéndolos en imágenes mentales. Como se ponen a trabajar los dos hemisferios, la potencia del recuerdo va aumentando -explica Krell-. Otro ejercicio que se suele hacer consiste en que la persona lea un texto y al mismo tiempo vaya extrayendo los conceptos, que después deberá convertir en imágenes."

El cerebro posee dos hemisferios. El izquierdo, asociado con el saber lógico, detallista, racional, y el derecho, asociado con lo holístico, lo global, lo artístico. Si bien, por una cuestión de formación los individuos priorizan uno sobre el otro, hoy en día se sostiene que en el proceso de pensar intervienen ambos hemisferios cerebrales.

Para la doctora Silvia Moos, directora de Klik Mental Fitness, "se interactúa con mundos diferentes, por eso hoy se busca trabajar con el cerebro entero, es decir, con los dos hemisferios".

En las empresas

Los avances que la ciencia ha realizado en el estudio del cerebro también iluminan caminos en la forma de hacer negocios y en la posibilidad de mejorar la performance de los individuos para combatir los olvidos de la memoria.

El doctor Néstor Braidot, director del Grupo Braidot y autor del libro Neuromanagement (Granica 2008), sostiene que "los avances están encontrando las razones por las cuales implementar procesos de cambio es tan difícil".

Asegura Moos que a partir de diversos estudios se llegó a la conclusión de que las personas que ocupan una alta posición en la empresa poseen una alta performance. Pero solamente un tercio de esa población posee un alto potencial. "Cuando se los promueve solamente a una de cada tres les va a ir bien. Las otras dos son promovidas a un nivel de ineficiencia. Pero cuando se trabaja sobre el potencial de las personas se pueden modificar estas estadísticas. Para esto se debe trabajar sobre la capacidad de aprendizaje y la flexibilidad del individuo". Flexibles y abiertos al aprendizaje: dos claves para mantenerse joven en el mundo del trabajo.

Javier Blanco Toledo
Para LA NACION

Jóvenes de edad avanzada

Aquí, algunos ejemplos de personas para las cuales la edad no es una barrera.

  • Eric Kandel, neurobiólogo que nació en Viena en 1929, huyó a los Estados Unidos durante la guerra por la persecución a los judíos. Recibió el premio Nobel en 2000 por haber descubierto el mecanismo de cómo funciona la memoria. Sigue activo a los 80 años como investigador y profesor en la Universidad de Columbia, Nueva York.

  • Reuven Feuerstein, creador del método de la modificabilidad cognitiva para desarrollar el potencial de las personas y mejorar su inteligencia. Nació en Rumania en 1921 y trabaja activamente en aplicaciones de su metodología en Jerusalén, Israel. Participa en workshops en diversas ciudades de Europa

  • Rita Levi-Montalcini, científica italiana, acaba de cumplir 100 años y sigue trabajando. Junto a Stanley Cohen fue galardonada con el premio Nobel en 1986 por sus descubrimientos sobre los factores de crecimiento de las células. La científica afirma que es rídiculo obsesionarse con el envejecimiento y que su cerebro "es ahora mejor que cuando era joven".

  • Arthur Rubinstein, célebre pianista. Nació en Polonia en 1887 y continuó con su carrera artística y giras por todo el mundo hasta que, en 1976, una ceguera progresiva lo obligó a retirarse

  • Arturo Toscanini, considerado el más grande director de orquesta. Nació en Parma (Italia) en 1867 y siguió dirigiendo hasta su retiro en 1954.

Direcciones

Klik Mental Fitness : 5278-3418; www.klik.com.ar ; Ilvem : 4821-5411; www.ilvem.com ; Nestor Braidot : 4771-6777; www.braidot.com ; Fundación Favaloro : 4378-1200; www.fundacionfavaloro.org ; Fleni : 5777-3200; www.fleni.org.ar

Claves para mantener un cerebro joven

El interés por el rendimiento intelectual se ha ido arraigando en la población ya no sólo de edad avanzada, sino en la joven y laboralmente activa durante las últimas décadas. La preocupación por las proyecciones estadísticas para los años venideros en relación con la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, hace que se reciban diariamente numerosas consultas por olvidos frecuentes.... "llevo perdidos varios pares de anteojos, no recuerdo nombres, ¿qué venía yo a buscar?" Con la edad, el cerebro sufre cambios que determinan que la agilidad mental merme y la memoria sufra una leve declinación; se dificulta mucho la realización de tareas en simultáneo y aparecen algunos problemas en la planificación y organización. Estos cambios son propios del envejecimiento normal, y no significan el inicio de un proceso de deterioro cognitivo necesariamente.

El cerebro puede cultivarse a través del sostén de una actividad mental intensa durante toda la vida. Las conexiones y redes neuronales se estimulan con la actividad mental, no sólo académica universitaria; los tipos de trabajos realizados, los hobbies (fundamentalmente aquellos que implican creatividad, estrategias, imaginación, como por ejemplo en el juego de ajedrez), la lectura, el fomento de vínculos y hasta el amor recibido cambian físicamente nuestro cerebro.

Los caminos alternativos

La mente es sabia, cuando ya no puede echar mano de alguna estructura lesionada, busca rutas o caminos alternativos para conseguir la información o resolver el problema planteado. Esa es nuestra reserva cognitiva, la cantidad de "caminos alternativos" creados. En exámenes post mortem, se descubrió que cuanto más estudios había tenido una persona, mayor complejidad y cantidad de ramificaciones había en las neuronas de las áreas del lenguaje. A mayor educación, mayor cantidad de sinapsis (conexiones entre neuronas). Nuevas conexiones brotan y se desarrollan en las neuronas que trabajan más como consecuencia de esas actividades. Este fenómeno se llama "neuroplasticidad" y, pese a que es máximo en los primeros años, nos acompaña toda la vida.

Varios estudios refuerzan esta evidencia: un estudio realizado con 678 monjas de la Escuela de las Hermanas de Notre Dame, en EE.UU., el primero en asociar menor deterioro a mayor educación; otro estudio de la Universidad de Columbia realizado en 2001, y un trabajo más reciente de la Universidad de Barcelona y del Hospital Clínic, de la misma ciudad.

¿Cómo entrenarnos? Incorporando nuevas actividades a nuestras rutinas, no evitando las situaciones nuevas o innovaciones técnicas, nutriéndonos diariamente del pensamiento de otros, planteándonos nuevas exigencias mentales. Para los jóvenes, la educación y la curiosidad se transforman en esenciales; a medida que uno envejece, no "dejar de exigirle al cerebro" es la clave. La jubilación puede implicar explorar nuevos territorios y nuevos desafíos. Evitemos la rutina y facilismo de lo ya aprehendido. Puede ser un buen momento para estudiar un nuevo idioma, intercambiar experiencias con otros, aprender a tocar algún instrumento. Muchos adultos al retirarse de sus empleos pierden un lugar de pertenencia, aislándose progresivamente y limitando actividades que podrían resultar estimuladoras cognitivamente.

En Fleni Escobar, y coordinado por la licenciada Sabe, se está desarrollando un Programa de Estimulación Cognitiva destinado a este grupo etario con un abordaje multidisciplinario (estimulación cognitiva y del lenguaje, musicoterapia, entre otras). Se desarrolla de manera grupal para facilitar nuevas redes sociales.

El estímulo no es la única variable. El control de los factores de riesgo vascular es indispensable. Obviamente, los genes heredados también influyen en esta "reserva", pero lo que nosotros hacemos con nuestro cerebro es fundamental; "úsalo o piérdelo" es el mensaje de Ian Robertson. A esto agregamos. ¡Cuídalo!

Griselda Russo y Jorge Campos
Para LA NACION

Los autores son médicos del Servicio de Neurología Cognitiva, Neuropsiquiatría y Neuropsicología del Instituto Fleni

lanacion.com


Gabriela Mistral y sus cartas más apasionadas


La fluida y ardiente comunicación epistolar entre la poetisa chilena Gabriela Mistral y su secretaria y más tarde albacea Doris Dana, se conoció este domingo con la publicación de un libro que compiló las cartas que permanecieron ocultas por más de 50 años.

"Tú no me conoces todavía bien, mi amor. Tú ignoras la profundidad de mi vínculo contigo. Dame tiempo, dámelo, para hacerte un poco feliz. Tenme paciencia, espera a ver y a oír lo que tú eres para mí", le escribió en abril de 1949 la premio Nobel de Literatura chilena a Dana, una norteamericana 30 años más joven.

"Yo me pongo en el viento y en la lluvia tierna, para que estos, viento y lluvia, puedan abrazarte y besarte para mí", le escribe Dana por esa misma fecha, según extractos de algunas cartas difundidas este domingo por el diario El Mercurio.

Las 250 cartas entre Gabriela y Doris, escritas entre 1948 y 1956, fueron publicadas en el epistolario Niña Errante, editado en conjunto por Randon House-Mondadori y la Biblioteca Nacional de Chile, un proyecto a cargo del conservador de la dirección nacional de bibliotecas Pedro Pablo Zegers.

La correspondencia, contenida en 168 cajas con poemas inéditos, manuscritos, fotografías y otros miles de documentos que fueron donados al Estado chileno por Doris Atkinson, sobrina de Dana, cuando ésta murió en 2006, llegó a Chile en diciembre de 2007 y fue entregada a la Biblioteca Nacional, que se abocó a la labor de clasificarlo.

Gracias a Niña errante, aseguró Zegers al diario El Mercurio, la Mistral se revela "en todo el espectro: tenemos un personaje que se va integrando al mundo, se convierte en un ser de carne y hueso". El editor afirmó que "ex profeso" evitó clasificar de homosexual la relación de ambas mujeres "para respetar la intimidad", aunque reconoció que los lectores podrán hacer su propia interpretación del epistolario.

Dana acompañó a la poetisa en los últimos años de su vida hasta su muerte en Nueva York en 1957, 12 años después de haber recibido el Nobel. Había nacido en 1889 en Vicuña, una pequeña ciudad enclavada entre los cerros del Valle de Elqui, en el norte de Chile. Fue maestra, diplomática, inquieta pensadora sobre los derechos de los indígenas de América Latina y promotora de reformas educacionales.
criticadigital.com

sábado, 29 de agosto de 2009

Cómo elegir píldoras con menos riesgo


Por Pedro Lipcovich

Pastillas anticonceptivas de uso habitual en muchos países, incluida la Argentina, presentan un riesgo aumentado de generar coágulos en las venas profundas del organismo. Así lo indican dos estudios publicados en una importante revista médica británica. Las más peligrosas son las que corresponden a la “tercera generación” de píldoras anticonceptivas –de las que suele publicitarse que no provocan aumento de peso o acné–, en las que el riesgo llega a duplicar el que presentan las de la segunda generación. Estas investigaciones de ningún modo descalifican la utilidad de las pastillas anticonceptivas y el riesgo de trombosis es relativamente bajo, aun con las drogas cuestionadas. Lo que advierten los investigadores es que “muchas mujeres no usan las marcas más seguras en cuanto al riesgo de trombosis”. La eficacia anticonceptiva de las distintas drogas es la misma, y estas investigaciones no constataron que ninguna de ellas produzca menos aumento de peso que las otras. La única diferencia, entonces, es que algunas tienen más riesgos. Y “la opción más segura –según estas investigaciones– es un anticonceptivo oral que contenga ‘levonorgestrel’ combinado con una baja dosis de estrógeno”.

Los dos estudios se publican en el British Medical Journal. Uno de ellos fue realizado en Holanda por investigadores de los departamentos de Ginecología, Trombosis y Medicina Vascular del Centro Médico de la Universidad holandesa de Leiden, integrado por F. R. Rosendaal y otros investigadores. El análisis incluyó a 3284 mujeres de entre 18 y 50 años. Los investigadores recuerdan que, “desde 1961, diversos estudios confirmaron que el uso de anticonceptivos orales incrementó entre dos y seis veces el riesgo de trombosis venosa”. Esta condición consiste en la formación de coágulos sanguíneos en el interior de venas; esto suele suceder en las venas profundas de las piernas o de los brazos; eventualmente, el coágulo puede trasladarse a una arteria de pulmón y bloquearla, en lo que se llama embolia pulmonar.

Entre la población general, cinco personas de cada cien mil sufren trombosis cada año; entre las mujeres que toman anticonceptivos orales, el riesgo se eleva a 15 o 25 de cada cien mil. Este riesgo es bajo y no pone en cuestión los beneficios de la píldora en general (ver recuadro), pero puede reducirse o aumentar según el tipo de píldora utilizada.

Los anticonceptivos orales de uso habitual combinan una hormona llamada estrógeno y otra llamada progestágeno. Hay distintos tipos de progestágenos, y las distintas marcas de píldora incluyen uno u otro. Las de la “segunda generación” de anticonceptivos orales –que siguen siendo ampliamente utilizados– contienen levonorgestrel o, menos a menudo, norgestrel. Las de la “tercera generación” contienen desogestrel o gestodeno; otros fármacos con acción antiovulatoria incluyen drogas como norgestimato, ciproterona acetato y drospirenona.

La investigación de la Universidad de Leiden encontró que “el riesgo de trombosis en las venas difiere claramente según el tipo de progestógeno y la dosis de estrógeno del anticonceptivo”. De entre los progestógenos, el que menos aumenta el riesgo es el levonorgestrel. Para el gestodeno, el desogestrel, el norgestimato, la ciproterona acetato y la drospirenona, el riesgo de trombosis es de entre una vez y media y el doble que con levonorgestrel.

El estudio holandés también investigó la incidencia de la cantidad de estrógeno contenida en la píldora sobre el riesgo de trombosis. Ya se sabía que, con una dosis de 0,03 miligramos de estrógeno (etinilestradiol), el riesgo era casi la mitad que para una dosis de 0,05 miligramos. Los investigadores encontraron que, cuando la dosis de estrógeno bajaba a 0,02 miligramos, el riesgo bajaba un 20 por ciento respecto de la de 0,03.

Como conclusión, el equipo de Leiden encuentra que “la opción más segura con respecto al riesgo de trombosis venosa es un anticonceptivo oral que contenga levonorgestrel combinado con una baja dosis de estrógeno”.

Los investigadores observan que “todos los anticonceptivos orales empleados actualmente son igualmente efectivos para prevenir el embarazo” y desestiman otros argumentos que se han usado para propiciar el uso de una u otra marca: “Con respecto a la posibilidad de aumento de peso, no hay claras diferencias entre los anticonceptivos comúnmente usados”; lo mismo sucede “con respecto al alivio de síntomas premenstruales o incluso respecto del acné”. Entonces, “la elección de un anticonceptivo oral debería priorizar aquellos que tengan menos efectos colaterales” y observa que “dado que cien millones de mujeres usan anticonceptivos orales en el mundo, aun los efectos negativos infrecuentes afectan a muchas”. Entretanto, en relación con el riesgo de trombosis, “muchas mujeres no usan las marcas más seguras de anticonceptivos”, advierten los investigadores de la Universidad de Leiden.

El British Medical Journal publica también un estudio de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, dirigido por Ojvind Lidegaard, a partir de datos que el sistema de salud de ese país registró en un total de 10,4 millones de mujeres, de 15 a 49 años, entre 1995 y 2005: “Los anticonceptivos orales con desogestrel, gestodeno o drospirenona se asocian con un riesgo significativamente más alto de trombosis venosas que los anticonceptivos con levonorgestrel”. En una nota editorial firmada por Nick Dunn, el Journal señala que “la notable concordancia entre ambos estudios sostiene su validez” y observa que “todos los progestágenos recientemente desarrollados, con la posible excepción del norgestimato, parecen estar en desventaja en relación con el tromboembolismo venoso”. Agrega que “las mujeres con historia personal o familiar de tromboembolismo venoso no deberían tomar anticonceptivos orales combinados de ningún tipo”.


Lo que ofrece el mercado

Por Pedro Lipcovich

“Los anticonceptivos de tercera generación, que podrían incrementar el riesgo de trombosis (ver nota principal) son los que más se venden en la Argentina”, señaló Martín Cañás, integrante de Gapurmed (Grupo Argentino para el Uso Racional de los Medicamentos) y asesor de la Fundación Femeba.

“Los laboratorios farmacéuticos suelen buscar alguna pequeña modificación en sus productos para obtener nuevas patentes o captar nuevos mercados –comentó Cañás–. A la tercera generación de anticonceptivos se le atribuyeron virtudes como la de causar menos aumento de peso. Las empresas los publicitan de ese modo en revistas médicas o farmacéuticas, la supuesta virtud del producto se difunde desde los profesionales a las pacientes y después, entre las mujeres, por el ‘boca a boca’.”

Muchas marcas de anticonceptivos en venta en la Argentina incluyen las drogas que, según las investigaciones publicadas por el British Medical Journal, presentan riesgo aumentado de trombosis venosa. Entre los que contienen gestodeno, están: Ginelea, Gynovin, Biofem, Cuidafem, Femiane, Harmonet, Livianne, Mercilon, Secret 28, Aleli, Mirelle, Minesse y Venisse. Entre los que contienen desogestrel, están: Marvelonb, Carmin, Camelia y Lumilac. Entre los que contienen drospirenona, están: Divina, Kala, Yasmin, Kirum, Máxima, Isis, Damsel, Umma, Diva, Yasminelle, Damsella, Isis Mini, Kirumelle y Yaz. Entre los que contienen ciproterona, están: Mileva, Diane 35 y Zinnia.

Entre las que sí cumplen las condiciones de menor riesgo de trombosis indicadas en el British Medical Journal (levonorgestrel combinado con 0,02 miligramos de etinilestradiol) están: Femexin, April, Miranova, Norgestrel Minor y Norfen. Algo más de riesgo, por tener mayor cantidad de estrógeno (0,03 miligramos de etinilestradiol, combinado con levonorgestrel) tendrían: Evelea, Microvlar, Afrodita, Nordette, Microgynon, Norgestrel Plus y Anubis. Aún más estrógeno (0,05 miligramos de etinilestradiol, combinado con levonorgestrel) tiene el Neogynon.

Anticonceptivos en números

Por Pedro Lipcovich

El uso de métodos anticonceptivos evita, cada año en todo el mundo, 187 millones de embarazos no deseados, que hubieran conducido a 105 millones de abortos, 60 millones de nacimientos no planeados, 2.700.000 millones de muertes de niños y 215.000 muertes de mujeres en relación con el embarazo. El 63 por ciento de la población mundial los utiliza.

Según las directivas de la OMS, los requerimientos mínimos para una mujer que se proponga empezar a tomar píldoras anticonceptivas con alguna combinación de estrógenos y progesterona consiste en: examinar la historia personal familiar de trombosis venosas profundas y medir la presión arterial antes y luego de empezar a tomar las pastillas. Este método anticonceptivo está contraindicado para las mujeres fumadoras mayores de 35 años.

La efectividad de cada método debe relacionarse con su aceptación y cumplimiento por parte de la usuaria o la pareja. “El ‘uso típico’ –el que tiene lugar en la realidad– es menos efectivo que el ‘uso perfecto’: así, los anticonceptivos orales y los parches transdérmicos tienen una tasa de fallas de 0,3 por cada 100 mujeres por año, cuando el uso es perfecto, pero esta tasa se eleva al ocho por ciento con el uso típico. En las pastillas que sólo incluyen progesterona, una demora de tres horas en tomarla puede hacerlas ineficaces.

La administración simultánea de ciertos medicamentos, por ejemplo antibióticos como la rifampicina, puede anular la eficacia de las píldoras anticonceptivas.

Además de su efecto anticonceptivo, las píldoras combinadas pueden tener efectos beneficiosos o perjudiciales para la salud general de la usuaria. Entre los beneficiosos están la disminución del riesgo de cáncer de ovario y de útero. Entre los perjudiciales, el aumento del riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, cáncer de cuello de útero e hipertensión.

(Fuente: “Anticoncepción para mujeres: una revisión basada en la evidencia”, por Jean-Hacques Amy y Vrijesh Tripathi. Publicado en British Journal of Medicine.)

pagina12.com.ar

Diez tips para atender mal al público

Ya se sabe, quienes precisan comprar medio kilo de queso o una prenda de vestir, cobrar un cheque, tomar un café, solicitar información telefónica, saber por qué no hay luz en su casa o sacar entradas para el teatro, son enemigos públicos. En todo cliente, en todo contribuyente, en toda persona que hace trámites, habita un espíritu maligno. Nada bueno puede esperarse de la gente que pide, que pregunta, que molesta interrumpiendo a los encargados de atención al público en el momento mismo en que están comentando el último capítulo de “Valientes”, están mirando en su celular las fotos de las vacaciones o están comunicados telefónicamente con su familia para inquirir cuál será el menú de la noche. Personas sin escrúpulos, cargosos que ignoran el concepto de autoservicio y necesitan la ayuda de otro para resolver sus propios problemas y falencias. Encargado-dependientes, en fin, que se encargan de molestar al encargado –valga la redundancia– ya sea de atender un local de ropa, un negocio, un banco o una oficina pública. Por suerte, existen estrategias infalibles para desalentar a los atrevidos que exponen sus necesidades personales en los mostradores como si fueran virtudes. En esta nota, diez tips infalibles para que los que quieran saber algo sigan ignorándolo, los que precisan zapatos número 40 se conformen con un par número 37 y los que quieran queso gruyère se resignen al Mar del Plata.

1- Evite la atención humana. Recurra al maltrato tecnológico.

No gaste en un empleado o empleada encargada de no informar, de no responder y de dejar que el cliente pase sus próximos diez cumpleaños colgado del teléfono.¿Está por montar una clínica? Eche mano de un contestador automático que diga: “Si se está desangrando, marque uno. Si tiene convulsiones, marque dos. Si está por pronunciar sus últimas palabras, marque tres. Si ya falleció, marque cuatro. Si es de los que ven una luz al final del túnel y deciden regresar, marque cinco o espere y será atendido”. Con ligeras variantes, el mismo procedimiento es válido para atender una funeraria, una heladería o una oficina pública. Graham Bell nunca soñó que a través de su invento se podría emular el maltrato humano.

2- Relájese, la incomodidad y la mugre son “cool”.

Si está por montar un bolichito con pretensiones artísticas, elija un lugar inmundo y sin ventilación, pero que quede en Palermo o en algún otro barrio más o menos tilingo. Compre sillas chicas e incómodas que torturen el trasero de sus comensales, ponga poca luz para que no se vea la mugre, contrate mozas y mozos que jamás hayan llevado una bandeja, sirva palitos húmedos, maníes rancios, cerveza caliente y cierre trato con una banda de músicos ignotos que suene espantosa. Es muy importante que la banda en cuestión sea numerosa, aunque no quepa en esa tarima que finge ser escenario. Cada músico traerá como mínimo un invitado que deberá pagar entrada y consumición como cualquier hijo de vecino. De esta manera salvará la noche. Y a no quejarse, que la incomodidad es el precio del esnobismo.

3- Destrate a sus clientes y atienda el teléfono.

El celular siempre tiene razón. Jamás interrumpa un llamado porque a su negocio entró un cliente potencial. Si realmente viene a comprar, será capaz de esperar quince minutos hasta que usted termine de intercambiar tonterías con su interlocutor de turno. Si se va antes de que se cumpla el cuarto de hora de espera, es que no tenía intenciones reales de comprar. En ese caso, hizo bien en no cortar: era un molesto que sólo quería preguntar. Si se la banca, siga tratándolo mal porque va a comprar de todos modos. Por eso, mientras el cliente potencial le pide lo que necesita, consulte sus mensajes de texto y sonría por la ocurrencia del remitente. Y si al atrevido comprador se le ocurre pedirle algo que usted no tiene en existencia, ni se moleste en contestar. Limítese a hacer el gesto de “no” con la cabeza con aire sobrador. ¿Quien puede ser tan desvergonzado como para pedir justo lo que no hay?

4- Compréndalo de una vez: el cliente es un rehén.

Si usted atiende un negocio gastronómico, asegúrese de maltratar adecuadamente a los comensales. Un mozo que se precie debe dejar vagar la mirada en lontananza, mientras el cliente, para pedir una gaseosa, saca a relucir todo lo que aprendió en sus cursos de mimo. Ignorarlo es parte del servicio que brinda la casa. Luego, llegado el momento de cobrarle, desaparezca por largo tiempo con los $ 100 que le dio para pagar una cuenta que no llega a $ 20. Y no admita protestas. Si el señor está apurado, es un problema de él, no suyo. ¿Desde cuándo los rehenes determinan cuándo quieren dejar de serlo? Que no le discutan, que usted hizo el curso de mozo en las filas de las FARC.

5- Estimule la imaginación del comprador: no le muestre nada.

Desconfíe del cliente potencial que utiliza el potencial. Si le dice “me gustaría saber si tienen el pantalón de la vidriera en otro color”, responda literalmente a lo que le pide con un “sí” (o un “no”) y gesto adusto. En otros términos, “no suelte prenda”, es decir, ni se le ocurra mostrarle el pantalón en otros colores. A lo sumo, si el cliente se pone cargoso, enumérelos. Que el verde es verde y el azul es azul en todo el mundo. Como la música, el color es un lenguaje universal. Sí, es cierto, como en la música, también existen los tonos, pero usted vende pantalones, no da clases de teoría y solfeo.

6- No hable. El que está detrás de la ventanilla “no sabe, no contesta”.

Si a usted le pagan por cargar la tarjeta Monedero, vender el Subte Pass o atender una caja bancaria, limítese a sus funciones. Que no intente el desconsiderado del cliente preguntarle si esa línea de subte pasa por la estación Dorrego o si un cheque cruzado puede cobrarse en ventanilla. Neutralícelo hablando con su compañero mientras lo atiende sin mirarlo. Por dar información, se cobra, y usted no es periodista, detective, ni agente de la CIA.

7- Use argumentos a medida. El cliente es tonto.

¿Usted pertenece al grupo de los abnegados laburantes que se empeñan en vender a toda costa? Eche mano de los argumentos ad hoc para clientes idiotas (es decir, para todos los clientes). Por ejemplo, si los zapatos que se probó le aprietan, dígale que se estiran. Si, en cambio, le quedan grandes, asegúrele que se contraen. Si el cierre de los pantalones no sube, infórmele que es la última moda en Londres y queda re cool andar por la vida con el cierre a media asta. Si aun así el cliente insiste en no comprar lo que se prueba, enójese y argumente que no es que los productos sean inadecuados para él, sino que él es el inadecuado y genérele culpa: “¿No te das cuenta de que tenés los pies asimétricos, la cadera ancha y el cuerpo chingado?”

8- Ejerza su poder: la fila hay que hacerla como usted diga.

Si usted es el encargado de encauzar la larga cola de clientes, contribuyentes o pacientes que esperan ser atendidos, debe saber que los tiene en sus manos. Para acceder al vendedor, la ventanilla o el profesional, deberán esperar donde usted dice y como usted dice. Sienta el poder de ser arbitrario. Si hace 40 grados, que esperen al rayo del sol. Si llueve, que esperen bajo la lluvia. Y no permita que alguien pretenda convencerlo de que no viene a hacer ese trámite, sino otro. Porque para convencerlo también tendrá que hacer cola.

9- Sépalo: el movimiento slow también llegó al pago rápido.

El cliente es un ansioso que quiere todo rápido y fácil. Por eso, los lugares de pago rápido y fácil hacen los pagos tan lentos y difíciles. Es que tienen una función terapéutica y educativa: el movimiento slow ha llegado a todas partes. Para pagar la luz, por ejemplo, hay que hacer una larga amansadora en una farmacia. Para pagar el gas, una larga amansadora en un supermercado. ¿No se refleja en esta falta de sentido el sinsentido mismo de la existencia? Sí, el pago rápido es una escuela de vida: atienda la farmacia o la caja del supermercado y no cobre jamás el servicio que el cliente necesita pagar, así este desarrollará tolerancia a la frustración. Además, oblíguelo a abonar con cambio y a esperar lo que sea necesario. Roma no se construyó en un día.

10- Tiranice al pasajero. Dentro del taxi, usted es rey.

Al pasajero hay que domesticarlo. Comience por ponerlo a prueba haciendo que se desgañite elevando su voz sobre los gritos de la radio y los mensajes de la base para lograr que le indique cuál es su destino. Y una vez que el pasajero lo haya logrado, dígale que precisamente no va para ese lado, que tiene que entregar el auto o llevarlo al mecánico. Pero si elige hacer el viaje, abrúmelo con los relatos de su vida íntima, sus consideraciones políticas, sus insultos al resto de los conductores, sus maldiciones a piqueteros y manifestantes y sus frenadas intempestivas. Y cuando el pasajero se haya convertido en una verdadera piltrafa, sólo entonces, continúe jugando a la patrulla policial con la chica de la base, dirija contento, 341 y deposite al masculino o al femenino en el destino indicado.

Por Mónica Lopez Ocón

Editora de Cultura e Internacionales de NOTICIAS

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Las armas antidolor


Son más las personas víctimas de dolor crónico que las de infartos, diabetes y cáncer combinados, pero la mayor parte de los fármacos que se usan para aliviar ese dolor tienen una efectividad limitada y muchos efectos secundarios indeseados. Un niño de 10 años paquistaní, pobre de toda pobreza, fue el inicio de una solución.

Solía llamar la atención de los transeúntes de la ciudad de Lahore, en el noroeste de Paquistán, a fines de los ‘90. Daba espectáculos en la calle para ganarse la vida, caminando sobre carbones encendidos sin mostrar el menor problema, con un rostro tan plácido como si pisara una mullida alfombra. Pero la placidez terminó cuando un genetista de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) se enteró de la situación y empezó a sospechar que en realidad el chico padecía una rara insensibilidad congénita al dolor.

Sin embargo, el investigador nunca llegó a Paquistán a tiempo para corroborar sus ideas, porque el chico murió al caer de un tejado. Su inmunidad al dolor era tal que tampoco gozaba de alguna de sus ventajas: mantenerse alejado de las situaciones potencialmente peligrosas. Lo que hizo el genetista aquel fue unirse con otros especialistas británicos y paquistaníes, para buscar a otras personas que tuvieran la misma condición que el niño; fueron buscadas entre sus parientes, y finalmente aparecieron seis chicos más, todos con la misma condición genética, todos insensibles hasta al dolor más profundo.

Tras seis años de investigaciones, se descubrió que la responsable de la situación era una única mutación genética. Todo sucedía en virtud de un cambio en el gen SCN9A, responsable de la producción de los canales de sodio 1.7, estructuras que se ubican en las paredes de las fibras nerviosas y que son cruciales para desatar el mecanismo del dolor. En las situaciones crónicas, ellas suelen funcionar excesivamente, ya sea porque son estimulados por una inflamación persistente, ya sea porque se produce un aumento en la cantidad de canales, por causas que la ciencia aún desconoce.

Cuando lo que sucede es una mutación genética como la encontrada en los niños paquistaníes, esos canales no funcionan. Ese descubrimiento, publicado en una de las revistas científicas más importantes del mundo (Nature), despertó el interés de la industria farmacéutica para lograr lo opuesto: sabiendo qué es lo que produce insensibilidad en el organismo, es factible fabricar un fármaco que saque de carrera a los canales de sodio 1.7. Bloquearlos, o al menos disminuir su acción, para calmar los peores dolores.Uno de esos laboratorios está ahora a punto de lograrlo. Se llama Newton, es italiano, y justamente se especializa en sintetizar medicamentos contra el dolor. Ya bautizó a la nueva droga que bloquea los canales de sodio 1.7 como ralfinamida, y prevé que podrá salir al mercado en el año 2013.

La promesa. El objetivo de los creadores de la nueva droga es que sea más específica que los analgésicos disponibles en la actualidad, eso la haría más potente y le quitaría efectos secundarios indeseados. De acuerdo con Ravi Anand, coordinador del equipo médico de Newton, la ralfinamida actuará únicamente sobre los canales de sodio 1.7, a diferencia de lo que sucede con otros medicamentos, que atacan indiscriminadamente a otros canales de sodio existentes en las células del cuerpo, aunque los mismos no tengan ninguna relación con el dolor.

El nuevo fármaco está en la última fase de prueba clínicas en seres humanos, a punto de ser remitido para que las autoridades sanitarias lo testeen y aprueben (o no, siempre cabe esa posibilidad). Quienes lo prueban son personas que sufren de dolor lumbar crónico, uno de los más difíciles de erradicar. Aunque esto no implica que su uso, de ser aprobado, se restrinja a este tipo de molestias, sino que una vez comprobada la eficacia y la inocuidad del medicamento, se ampliará la autorización para emplearlo en otros males con dolores fuertes y persistentes.

Lo que hay. La mayor parte de los dolores crónicos son tratados hoy con medicamentos que fueron indicados originalmente para otro fin, que no es el de aliviar el dolor. Por eso los pacientes suelen tener una larga lista de efectos colaterales. Los antidepresivos y anticonvulsionantes, por ejemplo, suelen causar somnolencia y falta de concentración. Y hasta las drogas más específicas traen problemas: la morfina y otros derivados del opio, aún cuando se usen en dosis menores, pueden provocar dependencia. Y, por ende, situaciones de abstinencia cuando se los deja de ingerir. Por otro lado, el uso prolongado de los antiinflamatorios tiene el riesgo de poder causar hemorragias estomacales, además de otros daños graves.

Una de las dudas que los científicos precisan aclarar respecto de la ralfinamida es si ella es capaz de comprometer la sensibilidad a cualquier tipo de dolor, un efecto nada deseable, si se tiene en cuenta que las sensaciones dolorosas son uno de los medios que tiene el organismo para dar a entender que algo no está bien con él. “Es poco probable que vaya a suceder eso”, opina el neurólogo Daniel Ciampi, miembro del Grupo de dolor del Instituto del Cáncer del Estado de San Pablo, en Brasil. ¿Por qué? Porque aún cuando los canales de sodio 1.7 sean uno de los dos elementos principales en el proceso detonante del dolor, no son los únicos. Por lo tanto, el mecanismo de alerta restante no es afectado por la nueva droga y sigue lanzando mínimas señales dolorosas.

La opinión general de los expertos es que el nuevo analgésico será una revolución. “Los remedios actuales suelen aliviar el dolor crónico entre un 60% y un 70% –explica la neurocientífica Silvia Siquiera, del grupo del dolor del Hospital de Clínicas–. Si los ensayos siguen con buenos resultados, la ralfinamida tendrá más efectividad".

A futuro. Mientras tanto, investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España anunciaron esta semana haber dado con un derivado sintético de la morfina que, al ser administrado en ratas, muestra un efecto analgésico cien veces más potente y dos veces más duradero que la droga original, además de tener menos efectos secundarios.

“A pesar de que en los últimos 40 años se han descubierto nuevos compuestos con capacidad analgésica, no ha habido avances significativos en el repertorio de fármacos disponibles para el “tratamiento del dolor crónico”, reconoce Gregorio Valencia, uno de los autores de la investigación.

“Esta es la primera vez que damos con un derivado azucarado de la morfina con más capacidad analgésica que el fármaco original –asegura–. Administrado por vía intraperitoneal, el compuesto es cien veces más potente que la morfina, con efectos dos veces más duraderos. Y no produce adicción tras una administración prolongada.”

Más allá de tantas promesas, lo cierto es que estos estudios recién se están haciendo sobre ratas, con lo cual pasarán varios años, no menos de cinco, antes de tener indicadores de funcionamiento en humanos.

Producto de la colaboración entre investigadores estadounidenses (de la Universidad de Carolina del Norte) y fineses (de la Universidad de Helsinki), llega también el descubrimiento de un nuevo blanco terapéutico para controlar el dolor. En este caso, se trata de una proteína que, normalmente, actúa en el momento en el que las neuronas (o células nerviosas) convierten ciertos mensajeros químicos que provocan dolor en unos que los suprimen.

La batalla se da en el interior más profundo del cuerpo humano, y lo novedoso es que un antiguo conocido de los científicos ahora cobra nueva dimensión y un nuevo rol. Una proteína cuyo nombre técnico es PAP, usada de manera rutinaria para diagnosticar el cáncer de próstata, es una de las dos sustancias que convierten la señal de dolor en una señal de no dolor. Cuando los investigadores inyectan ciertas cantidades de PAP en la espinal dorsal de ratas, la sensibilidad al dolor disminuye “hasta 8 veces más que cuando se les administra morfina, pero por mucho más tiempo”, asegura Mark Zylka, desde los Estados Unidos.

Esta alternativa es la más lejana de las tres en estudio: todavía es necesario que los investigadores hallen el modo de sintetizar la sustancia y transformarla en una píldora, un jarabe, una inyección que sea posible administrar sin riesgos y con efectividad. Pero todos los caminos parecen llevar a una buena lucha contra el dolor en un horizonte próximo y accesible.

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Arrepentidas de las cirugías

Para las famosas, el amor a primera vista existe. Lo que no entra por los ojos difícilmente lo haga a fuerza de talento. Por eso, un menú extendido de operaciones y tratamientos estéticos logra tentar hasta a la más apática. Pero después del atracón viene el arrepentimiento. Como el de la curvilínea Sabrina Rojas (26) que se lamenta públicamente por haberse puesto tantos mililitros de siliconas pero no se anima a cambiar el talle por temor a una nueva desilusión quirúrgica: “Tener lolas grandes fue sólo una moda pasajera y me arrepiento de haberme operado en su momento”. Florencia Raggi (37) también tiene remordimiento plástico. “No volvería a pasar por ningún cirujano. No me gusta cómo queda nada retocado por el bisturí”, dijo y hasta reconoció que pensó en sacarse las prótesis. “No está bueno tener en el cuerpo algo inorgánico”, dice ahora que ya adquirió su cuota de robustez frontal.

Otras pasan del autorreproche a la acción y vuelven a subirse a la camilla para corregir o dar marchar atrás. Fue el caso de Gloria Carrá (38), quien después de tener a su hija se puso siliconas y menos de un año más tarde decidió quitárselas: “Eran dos cosas grandes y duras”, confesó. “y yo ni siquiera usaba escote”.

Más recientemente, la modelo y premiada actriz Mónica Antonópulos (27) se sacó las prótesis que se había colocado a los 21 años: “Lo hablé mucho en terapia y también con mi novio”, le contó a NOTICIAS. “Cuando me puse los implantes fue todo en una semana, sin pensarlo. Pero para sacármelos pensé mucho más. Quería saber si era un deseo genuino o estaba condicionada, porque ahora hay tanta teta por todos lados que te asquea”. En los pasillos de Telefe, cuentan que el año pasado cuando le dieron el protagónico de la premiada tira “Vidas Robadas” a Antonópulos la conminaron a bajar el perfil. Así, su cambio físico fue un movimiento de ajedrez que la alejó de la tapa de revistas masculinas y la acercó al mundo de las actrices cool.

Más es menos. Lo más común es disminuir el tamaño del implante. Antonópulos pasó de 90 a sus 85 originales. “Me generaba rechazo la imagen que me devolvía el espejo, ya no tenía nada que ver conmigo. En el último tiempo, usar un escote era un garrón, ahora me acepto de otra manera”, asegura.

María Eugenia Ritó (31) se puso, se sacó y se volvió a poner pero menos que al principio. Su cambio también persiguió un objetivo profesional. “Cuando me oscurecí el pelo y me saqué un poco de lolas, empecé a verme como una mujer más natural. Ya no era la chica plástica con exceso de siliconas y pelo platinado que había sido. Eso –dice– me permitió hacer ficción y acercarme más a las amas de casa y a los chicos”.

En la estética hay dos reglas fundamentales. La proporción y la armonía (que se quiebran en el caso de las que tienen más de 100 de busto con 1.60 metros de altura). Si eso no se respeta, las consecuencias se hacen sentir. La ley de gravedad queda potenciada por siliconas exageradas y se produce desde caída prematura hasta dolores agudos de espalda y desviaciones de columna. “No es fácil cargar con tanto peso. Por eso, muchas vienen para reducir el tamaño”, detalla el doctor Julio Ferreira, presidente de la Academia Sudamericana de Cirugía Cosmética. Coincide el cirujano Diego Schavelzon: “A mayor tamaño, más problemas. Si una mujer tiene un implante de 700 ml probablemente tenga dolor, arrugas en la piel, caída y encapsulamiento de mamas”. Silvina Luna asumió públicamente que sus lolas eran incómodas para la vida cotidiana y también reconoció que el ajuste de brasier tuvo que ver con motivos laborales: “Tengo bastante decidido no hacer revista y seguir en comedia y ficción. Fui explotando un poco ese lado y está bueno esto de verme más natural”. Karina Jelinek (27) también apuesta al menos es más. “Soy una nueva Karina. Me gusta la imagen que doy ahora, mucho más estilizada y glamorosa. La chica Baywatch ya fue, antes tenía 95 de busto y decidí sacármelo para quedar en 90. No es que vaya a desfilar para alta costura, pero hace poco sólo me llamaban para hacer catálogos de ropa interior y ahora puedo cerrar una pasada de novias”, se entusiasma.

No sólo el escote vuelve a su cauce. Griselda Sánchez (24), la chica del último Gran Hermano que lloraba porque otra le venía a copar la parada del encierro con extensiones renovadas, le hizo “reward” a una operación de glúteos. “Me hice una lipo sectorizada en las piernas y esa grasa me la puse en la parte superior de la cola. También me coloqué hilos tensores de oro. Fue de colgada, pensé que iba a estar mejor, pero me sentía mal con una belleza artificial. La grasa ya se reabsorbió y los hilos me los saqué enseguida”, le contó a NOTICIAS.

Adriana Brodsky (53) enarbola uno de los emblemas históricos de la disconformidad posquirúrgica. La chica Olmedo pasó por cuatro operaciones de nariz y cinco de lolas. “Cuando te empieza una adicción así es porque tenés un desequilibrio en la cabeza. Me la agarré con la nariz. Era como una anoréxica o una bulímica: no le encontraba la onda, la veía mal”, explica.

Quién soy. El efecto mutante de Michael Jackson es un ejemplo de la obsesión hecha carne e implante. Algo de eso vivió Laura Franco “Panam” (35). “Me dejé llevar y me operé todo: la cola, la nariz, los labios, los pómulos. Creo que sólo los hombros tenía naturales. Me deformé y después me arrepentí”, asegura. En la reconversión, influyó su padre, quien antes de morir le pidió que parara de transformarse. “Era un monstruo lindo. En lo profesional me servía, pero a nivel personal me perjudicó. Después traté de volver a lo natural: me arreglé la boca y me saqué las prótesis de las tetas”, detalla.

Pero, ¿se puede estirar, sacar, rellenar el cuerpo como si fuera de plastilina? La fantasía popular es que sí, pero la realidad es que no. “El cuerpo es uno solo y la gente tiene que saber que hay tratamientos y cirugías que son irreversibles”, señala Shavelzon.

Yuyito González (49) se redujo el busto tres talles y se felicitó porque “las lolas ya no me nacen desde la garganta”. Según parece, el cambio exterior va en consonancia con su vuelco a la fe evangélica. “Me hice de todo: me puse y me achiqué. He asignado mucho dinero, mucho riesgo y mucho tiempo que podía haber utilizado mejor. Lo mejor que nos puede pasar es amarnos como somos. Dios manda eso”.

(Re) operadas. Raquel Mancini (45) quedó grabada en el bronce tras una liposucción que la dejó al borde de la muerte. En 1996, una cirujana plástica le dijo que le podía hacer en el cuerpo algo similar a las pincitas que le habían hecho en un vestido que había mandado a achicar. Después, una reacción a la anestesia la dejaría dos días en coma. La mala pata de Mancini sumó la lesión que el año pasado la excluyó de “Patinando por un sueño” pero dice que “ni loca” se haría una plástica en la cicatriz que le quedó, no por pánico quirúrgico sino por estigma mediático. “No me agarran nunca más. Todavía se habla de mis operaciones aunque a las nuevas chicas, si alguien les acercara un encendedor, se prenderían fuego de tanta silicona”, se desahoga.

Los caminos del arrepentimiento pueden ser varios. Decepción por los resultados de la primera operación, mala praxis, moda o que las necesidades y gustos de ayer no sean los mismos que los de hoy. “Las pacientes dicen que quieren algo “natural”. Cada vez se escucha más esa palabra. Respecto de los implantes mamarios, estamos en un momento de transición en el que se están reviendo los volúmenes”, asegura Ferreira, quien recibe entre 8 y 10 consultas mensuales de mujeres que quieren achicar sus prótesis.

Sacar y poner, dos caras de la misma moneda en la que el ser y el parecer se disputan el reinado.

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Prueban que la presión alta puede causar problemas de memoria


La alta presión sanguínea está vinculada con problemas de memoria en las personas mayores de 45 años, según un artículo que publicó esta semana la revista Neurology, de la Academia Estadounidense de Neurología.

El estudio determinó que las personas con alta presión diastólica (el número más bajo), tienen más probabilidades de padecer problemas cognitivos, de memoria o relacionados con las destrezas de pensamiento, que las personas con lectura diastólica normal. Por cada punto de incremento en la lectura, las probabilidades de que una persona tenga problemas cognitivos aumentan un 7%. Los resultados mantuvieron su validez aún después de ser ponderados con otros factores que pueden afectar a las capacidades cognitivas, tales como edad, tabaquismo, ejercicio, educación, diabetes o colesterol alto.

El estudio involucró a casi 20.000 personas mayores de 45 años que no padecieron infartos. Un total de 1.506 participantes (el 7,6%) padecía problemas cognitivos y 9.844 (el 49,6%), tomaban medicamentos para la alta presión sanguínea. La presión sanguínea alta se define como una lectura de 12/9 (140/90) o más alta. "Es posible que mediante la prevención o el tratamiento de la presión sanguínea alta podamos prevenir los impedimentos cognitivos, que pueden ser precursores de la demencia", dijo el autor del estudio, Georgios Tsivgoulis, de la Universidad de Alabama en Birmingham, y miembro de la Academia Estadounidense de Neurología. La investigación ha mostrado que la alta presión diastólica conduce a un debilitamiento de las arterias pequeñas en el cerebro, lo cual puede llevar al desarrollo de pequeñas áreas de daño cerebral. Tsivgoulis dijo que se necesita más investigación para confirmar la relación entre la alta presión arterial y los impedimentos cognitivos.

"Este estudio, lo que hace es reafirmar lo que venimos manteniendo en los últimos tiempos sobre que los factores vasculares están íntimamente relacionados con el mayor riesgo de padecer un deterioro cognitivo.

Tanto la hipertensión arterial como la hipercolesterolemia, el tabaquismo y todas aquellas entidades que aumentan el riesgo cardiovascular incrementan a su vez el riesgo de padecer enfermedad cerebro vascular, lo cual está íntimamente relacionado con el deterioro cognitivo, involucrando tanto la memoria como el resto de las aéreas cognitivas del cerebro. Esto ha sido ratificado en estudios internacionales y reafirmado en la última conferencia sobre Neurología de la Asociación sobre Neurología Americana que se realizó este año en Estados Unidos.

Si bien aquellas personas que han tenido un infarto tienen mayor riesgo de desarrollar demencia que aquellas que no presentan problemas cardiovasculares, se sabe que todo cambio de estilo de vida, en la alimentación, realización de ejercicio (tanto intelectual como físico), que conlleve a la prevención de riesgo cardiovascular, disminuye a su vez el riesgo de padecer trastornos cognitivos", dice Daniel Martínez, coordinador de la Clínica de Demencias del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO).

Un trastorno, varios mitos
"Si le encuentran la presión elevada a una persona joven, lo atribuyen a los nervios, y no la tratan. Y si es mayor de 70 años, le dicen que es normal para la edad. La realidad es que si una persona tiene una presión normal, por más que esté nervios, su presión será normal", comentó el cardiólogo Conrado Estol en ocasión de presentar un estudio sobre ese tema en 2006. Aclaró además que los hipertensos no sólo deben bajar de peso y reducir el consumo de sal: también debe medicarse.
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La tecnología está cambiando la relación médico-paciente


Internet y las tecnologías digitales, aplicadas a la medicina permiten, por ejemplo, que enfermos crónicos sean monitoreados a distancia de modo permanente (ver infografía). Pero -dicen los especialistas- este y muchos otros progresos técnicos no deberían interferir en lo esencial de la relación médico-paciente.

La tecnología no respeta tradiciones. Y ya alcanzó a un centenario aliado de los médicos, el estetoscopio. La empresa 3M vende estetoscopios que digitalizan los sonidos y pueden enviarlos, de modo inalámbrico, a la computadora. La empresa Alcatel-Lucent trabaja en un producto similar.

A su vez, existen cardiodesfibriladores que se implantan en el pecho de los pacientes y transmiten vía Internet los datos que recogen.

Silvia Vázquez, jefa de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Fleni, cuenta que ya hay en el país tomógrafos que en 16 segundos obtienen una detallada imagen de un cerebro. Vázquez señala que otros de los equipos de punta son unos resonadores que señalan qué áreas cerebrales se activan cuando el paciente habla, o cuando mueve los brazos. Así, los cirujanos pueden tener un mapa de los puntos a evitar en una operación.

Luis Pozzer, vicepresidente de la Federación Argentina de Cardiología, cuenta que son notables los avances en el diagnóstico de arritmias y taquicardias. Hoy se identifica con una precisión nunca alcanzada el punto de origen de una arritmia. Y se puede recorrer en pantalla reproducciones 3D de corazones. Luego, esas reproducciones sirven de "mapa" cuando un catéter recorre el corazón real. Dice Pozzer que un progreso aun más importante es la reciente robotización de las intervenciones (aún no llegó al país), que aumenta todavía más la precisión y reduce riesgos.

Enrique Gurfinkel, investigador del Conicet y jefe de Cardiología de la Fundación Favaloro, dice que entre las prácticas de diagnóstico es en la obtención de imágenes donde más se está evolucionando. "Hoy en medio día se reúne casi toda la información necesaria para tomar decisiones terapéuticas", explica.

Las proezas tecnológicas de la medicina son muchas e indiscutibles, pero ¿afectan la relación médico-paciente? Luis Cámera, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina y jefe de Medicina Geriátrica del Hospital Italiano, señala que aunque los adelantos ayudan mucho, no hay que olvidar que todo debe arrancar en un buen interrogatorio y un examen físico, y sólo en función de ello decidir la tecnología a usar. "En la actualidad -dice el médico-, prácticamente hay una tecnología para cada síntoma, pero hay que tener cuidado, porque se puede cargar al paciente con una catarata de estudios, lo que sería angustioso para él, y muy costoso".

"Vía correo electrónico he hecho hasta diagnósticos, de una afección en la piel, por ejemplo, con ayuda de fotos que el paciente tomó con su celular. Sin embargo, la relación cara a cara sigue siendo insustituible", dice Cámera.

En ese sentido, Daniel Grassi, jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario Austral, indica que los usos de los estudios de avanzada deben ser indicados para necesidades objetivas, para confirmar un diagnóstico provisorio hecho en el consultorio. "Los estudios no deben reemplazar un interrogatorio profundo y un examen físico, prácticas que hoy, en términos generales, están en desuso", señala.

El Hospital Garrahan, con modernos telediagnósticos
En los próximos días, el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan pondrá en funcionamiento un sistema de tecnología de punta para la realización de consultas médicas a distancia. El sistema, denominado Telepresencia, comunicará inicialmente al Garrahan con el Hospital Castro Rendón, de Neuquén.

Mediante cámaras de alta definición y monitores de gran tamaño (que muestran los rostros a tamaño natural), los médicos del centro de salud neuquino podrán consultar casos con sus colegas del Garrahan. Luis Carniglia, titular del Programa de Referencia y Contrareferencia del Garrahan, cuenta que el sistema de telepresencia (provisto por Cisco) es una evolución del sistema de consultas a distancia que el hospital ofrece desde 1997 (vía e-mail, teléfono y fax) y que hoy responde consultas de unos 75 centros de salud de todo el país. "Uno de los objetivos es evitarle a los pacientes viajes innecesarios a Buenos Aires", dice Carniglia.

Controles por mensaje de texto
Un grupo especializado en Informática Médica y Tecnologías para la Salud de la Universidad Nacional del Centro desarrolló un sistema de control domiciliario de pacientes crónicos, embarazadas que viven en zonas rurales y obesos mórbidos, basado en SMS. Pedro Escobar, investigador que coordina el grupo, explicó a Clarín: "Si se trata de pacientes diabéticos, ellos deben enviar regularmente mensajes de texto desde un celular con sus mediciones de glucosa, esos datos son recibidos por una PC y almacenados en una base de datos. Los médicos, vía Internet, tienen acceso a las mediciones; y pueden establecerse alarmas. Así se hace un seguimiento más cercano de los pacientes, sin que deban visitar al médico".

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Cuando se tramita el duelo con el cuerpo


Por la Dra. Elsa Rappoport de Aisemberg

En estos días en que los argentinos, como el resto del mundo, estamos tan preocupados por el comprensible temor a contraer la Gripe A, y a la vez, en otro plano, los psicoanalistas que pertenecemos a la Asociación Psicoanalítica Internacional nos preparamos para asistir a nuestro Congreso, esta vez a realizarse en la ciudad de Chicago, quisiera transmitir algunas ideas básicas acerca de la psicosomática o somatosis, o cómo el cuerpo entra en escena dentro del Psicoanálisis Contemporáneo.

Ante todo debemos aceptar el carácter multifactorial de estos síntomas: lo genético, lo epidemiológico - que no son de nuestro resorte - y lo psíquico, siendo este último nuestro objeto de estudio como psicoanalistas. Es decir, se trata de encontrar las relaciones entre las emociones y los síntomas somáticos.

En Buenos Aires, desde que se inició la Asociación Psicoanalítica Argentina, hace más de sesenta años, los fundadores estuvieron preocupados por este tema. Así Arnaldo Rascovsky, Ángel Garma y Enrique Pichon Riviere nos transmitieron la importancia del cuerpo y del soma en la formación analítica.

A posteriori, describimos con David Liberman a los pacientes sobreadaptados. Se trata de personas que sobrevaloran el éxito y lo perentorio en detrimento de la reflexión y las emociones, lo que los hace candidatos a enfermedades graves o a sufrir muerte súbita, como el personaje central de la película "All that jazz".

Actualmente pienso que el abordaje clínico de las enfermedades somáticas está en el centro del psicoanálisis contemporáneo. Se trata de lo que denomino el funcionamiento primitivo de la mente que coexiste con el funcionamiento más organizado de la misma. Y esta coexistencia se da en un grado mayor o menor en todos nosotros.

Este funcionamiento más organizado remite a un psiquismo estructurado con ideas y sus afectos correspondientes, sueños, pensamientos, conflictos edípicos, que nos permite pensarnos, cuestionarnos, reflexionar, reconocer las emociones; mientras que el otro funcionamiento, el primitivo, remite a una zona no organizada, que estaría entre cuerpo y psique, serían las huellas sensoriales o marcas de las experiencias con el objeto primario que sostiene: la madre o sustitutos, huellas que no han podido traducirse al psiquismo. Estas marcas traumáticas pueden entrar en circulación a raíz de un trauma o un duelo actual, que actúa como desencadenante.

Se tramita el duelo con el cuerpo, favoreciendo una enfermedad somática a partir de una zona vulnerable, en vez de hacerlo con la mente. Es lo que he denominado "una peculiar patología del duelo".

Si esta puesta en escena de las huellas sensoriales primitivas tiene lugar durante el tratamiento, podemos intentar construir con el paciente un significado que le fuera útil, transformando dichas marcas en psiquismo, que permitirá el desarrollo de la capacidad de pensar. Este trabajo creativo tiene algo en común con la actividad artística: transformar las trazas dolorosas en algo nuevo.

Con esto he querido transmitir que en el psicoanálisis contemporáneo, además de recuperar los recuerdos reprimidos de los traumas infantiles, también amplía nuestro campo de abordaje construyendo psiquismo allí donde aún no era posible.

La autora es ex vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Internacional.

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La polifarmacia en los mayores y el "efecto cascada"

Con la vejez disminuyen la regeneración celular, la cantidad de agua en el organismo, la fuerza física y las funciones de diferentes órganos. Los tejidos de la persona añosa tienen, a la vez, una mayor labilidad, son más frágiles, menos resistentes, más vulnerables a la toxicidad.

Esta es una de las razones por las que, en teoría, hay que estar más atentos al efecto de los medicamentos en las personas de más de 65 años, que no casualmente son quienes más medicamentos consumen, sea para controlar enfermedades crónicas, para paliar dolores o para que los síntomas de deterioro físico no empeoren su calidad de vida.

A esa dialéctica hay que sumarle otras cuestiones no menores: que con la edad hay menos capacidad para filtrar los residuos de los medicamentos en el organismo, y que la polimedicación indiscriminada ?y la característica de un sistema de salud que obliga a cada persona a deambular de un especialista a otro sin una visión integral suele favorecer esa "polifarmacia"? genera una suerte de "efecto cascada" donde la persona puede terminar descompensándose pero la causa se perdió de vista.

Basta poner por ejemplo el caso hipotético de un paciente que va al psiquiatra y este le receta un psicofármaco que produce temblores similares a los de la enfermedad de Parkinson como efecto adverso. En vez de discontinuar el primer medicamento, un neurólogo le receta una segunda droga contra el Parkinson. Este segundo remedio a la vez lo constipa, lo que se resuelve mediante un laxante: el laxante puede generar un desequilibrio hidroelectrolítico con lo que a su vez se genera hipertensión arterial, y esta potencialmente asociarse a una caída, y así sucesivamente, sin contar el riesgo de daños renales o hepáticos por sobremedicación, que es tanto mayor a medida que aumenta la edad.

"Lo grave es que además muchas veces esos medicamentos que se administran juntos tienen efectos contrapuestos", explica el geriatra Moisés Schapira, miembro de la Sociedad Argentina dde Geriatría y Gerontología (SAGG) y director médico del centro privado Hirsch de San Miguel. Schapira cuenta que en los estudios realizados de los que participó se verificó que entre los pacientes del PAMI, cada persona recibía en promedio 9,6 medicamentos a la vez.

Cantidad versus especificidad

El problema, señala el especialista, no siempre pasa por una simple cuestión de cantidad, ya que a veces en geriatría se combinan más medicamentos aún, y la polimedicación es una estrategia aceptada y desarrollada adrede. Pero existe una diferencia entre esa polimedicación racional y la polifarmacia indiscriminada, que implica el uso indiscriminado de múltiples drogas: "Para el uso racional y adecuado se requiere un estudio integral del paciente, y un acompañamiento que ayude a cumplir el esquema de medicación: la adherencia es una de las partes más difíciles de cualquier tratamiento crónico", sostiene.

Otro problema se da cuando no se controlan los efectos secundarios de los medicamentos, que es lo que generalmente ocurre. Por eso el seguimiento de la historia clínica de cada paciente es fundamental. ¿Todos los médicos lo hacen al recetar un nuevo fármaco?

Los llamados criterios de Beers definen qué medicamentos son apropiados para ser utilizados con seguridad en los ancianos y cuáles no. Según estos criterios internacionalmente aceptados por la comunidad de especialistas en gerontología, son inapropiados los antihipertensivos de efecto muy intenso y veloz, así como las benzodiazepinas (tranquilizantes de alta vida media), algunos opiáceos y laxantes, antidepresivos tricíclicos o los anticolinérgicos (antialérgicos) que pueden producir confusión un descenso de la presión al pararse, entre otros.

Los órganos más vulnerables

Entre los órganos que frecuentemente deterioran su función con la edad están los riñones, que como es sabido cumplen, entre otras, una función de "filtro" del organismo. Esto significa que la capacidad de eliminar los residuos de los medicamentos que se utilizan también es menor en las personas más añosas, que quedan, por lo tanto, más expuestas a la potencial toxicidad que puedan tener.

En las personas con insuficiencia renal, condición que según la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) afecta a una de cada nueve personas y en especial a las de más edad, hay que regular de manera diferente la medicación. "Ante la dificultad del riñón para filtrar esos residuos, estos quedan en el organismo, o tardan más en ser eliminados", explica la doctora Susana Roperto, médica nefróloga del Hospital de Clínicas "José de San Martín" y miembro de la SAN.

Así resulta evidente que como en las personas con la función renal deteriorada los residuos de las sucesivas dosis no llegan a ser eliminados al recibir la siguiente, el potencial tóxico se acumula. Para evitarlo se debe, por lo menos, espaciar más de lo normal las dosis, y esto es particularmente importante en el caso de los analgésicos de venta libre, que las personas suelen comprar y consumir sin receta médica.

"Una alteración de la hemodinamia es reversible si se suspende la medicación", señala Roperto, pero en caso de que se produzca un tipo de lesión conocido como glomerulopatía renal, dependiendo del grado y de la persona, "no es reversible". Las personas de mayor edad y las que presentan otros factores de riesgo son las más expuestas a este peligro.

La especialista resalta la importancia de que todas las personas mayores de 65 años chequeen su función renal a través de un análisis de creatinina en sangre, y se realicen un hepatograma para verificar la función hepática: el hígado, centro del metabolismo, y los riñones, son órganos vitales cuyo buen funcionamiento es imprescindible para la salud general, pero además son decisivos para determinar la manera en que la persona responde a los medicamentos, más aún si recibe muchos y tiene más de 65 años.

Marcelo Rodríguez

Depresión: las terapias online son efectivas


La psicoterapia cognitivo-comportamental realizada a través de Internet, en tiempo real, ha demostrado ser tan efectiva como cuando esa misma terapia se realiza cara a cara, según demostró un estudio de investigadores de la Universidad de Bristol, cuyos resultados fueron publicados en la revista médica The Lancet.

"Lo que es realmente bueno de este estudio es hallar que diferentes formas de hacer terapia pueden adaptarse mejor a ciertas personas. Algunas personas sentirán un gran alivio de no tener que verse cara a cara con el terapeuta", declaró a la cadena inglesa BBC el doctor David Kessler, investigador de la Universidad de Bristol y principal autor del estudio.

Tras cuatro meses de seguimiento, el 38% de los participantes del estudio que recibieron terapia a través de Internet experimentaron un alivio de los síntomas de la depresión, en comparación con el 24% de los que recibieron psicoterapia en forma convencional. Tras otros cuatro meses de seguimiento, el alivio alcanzó al 42% de los pacientes online , frente al 26% del grupo control.

Quienes recibieron psicoterapia vía Internet tuvieron sesiones de 55 minutos, en las que el psicoterapeuta interactuaba con el paciente en tiempo real, a través de sistemas de mensajería instantánea ( chat ). En total, el estudio incluyó a 297 pacientes con depresión, de entre 18 y 75 años de edad.

En respuesta a la difusión de los resultados del estudio, el Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica (NICE, según sus siglas en inglés), de Inglaterra, aconsejó que las terapias online sólo sean utilizadas en casos leves a moderados.

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La niña de la guerra que sobrevivió para contarlo


Jorge Fernández Díaz
lanacion.com

A los niños les encantaba escaparse de la casa, bajar a la playa y ver cómo los aviones bombardeaban la ciudad. Era un espectáculo emocionante, con explosiones, humaredas y rugido de motores, y ellos eran demasiado pequeños como para entender cabalmente el drama que implicaban aquellas piruetas nazis, aquellos fuegos fatuos.

A Begoña le decían Begoña; a Dolores la llamaban Lolis, y a José, Chiqui. Tenían quince, diez y ocho años, respectivamente, y habían nacido en Las Arenas, una ciudad sobre el Cantábrico que está cerca de Bilbao, en el corazón del País Vasco. Para los hijos de Pepe Barquín, todo era un juego, como esconderse en cualquier sitio cuando venían los fascistas a caballo con aires amenazantes. La vida era bella.

Pepe estaba casado con María, trabajaba de contador y militaba en el nacionalismo vasco. Mayo de 1937 fue un hito para los Barquín y Lolis lo recuerda ahora con un cigarrito Virginia Slim entre los dedos. Estamos sentados en un bar de Pueyrredón y Santa Fe tomando una lágrima, y ella es una dama guapa y lúcida de 82 años que logra con su cinematográfico relato de fugas y peripecias borrar durante cuatro horas esta ciudad soleada y llena de pesadumbres argentinas.

En mayo de 1937 el gobierno vasco impulsó la idea de enviar fuera del área de conflicto a la mayor cantidad de niños posible. Transcurría la sangrienta Guerra Civil Española y los alemanes, en solidaridad con el falangismo, acababan de bombardear la ciudad de Guernica. Habían muerto cientos de vascos en esa operación. Y Barquín era inflexible: a pesar de las protestas y ruegos, sus dos hijos menores debían marchar de inmediato con los demás. "Es para seguridad de los niños", se consolaba. La madre y los abuelos les prepararon a Lolis y a Chiqui una valijita y un paquete con chocolates y galletas. Y los despidieron en Bilbao con llantos desgarradores.

El hermano menor de Lolis se aferraba a su falda, asustado por aquel barco y aquella travesía hacia la soledad y lo desconocido. Había otros trescientos niños de la guerra, algunos sin ropa y hambrientos: Lolis les repartió todos los chocolates y todas las galletitas porque le daban mucha pena. Se quedó solamente con un bizcocho que los marineros les habían regalado en cubierta. El buque partió, protegido por naves inglesas, y de pronto todos pudieron ver cómo un crucero ligero de los nacionales apuntaba sus cañones contra el barco de los niños. Los ingleses apuntaron a su vez al crucero, y lo disuadieron a último momento. Y fue así como los niños lograron llegar a Francia.

Allí, los hijos de comunistas siguieron viaje hacia Rusia, algunos se embarcaron a Inglaterra y los "niños católicos" fueron destinados a Bélgica. Lolis y Chiqui eran católicos y terminaron en un caserón antiguo, situado en un pueblo francés de nombre indescifrable, donde los vacunaron y los trataron con aspereza. Les daban pésima comida, que les destruía el estómago, y los despiojaban despiadadamente con rasuras y querosén. Lolis organizó enseguida una fuga. Salieron de noche con dos o tres nuevos amigos, cruzaron a pie el monte en la más grande oscuridad y tuvieron que regresar porque los chicos lloraban de miedo. Al volver, a Lolis le dieron dos bofetones y la mandaron para la cama.

Vivieron tres meses de incertidumbre en aquel caserón hasta que llegó la orden de trasladarlos a Burdeos. De ahí, en tren a Bélgica. Llegaron a Bruselas y los metieron en un colegio abandonado. Durmieron sobre pajas y lonas, y fueron a misa ese mismo domingo: los belgas veían en la iglesia a esos chicos desamparados y lloraban de tristeza. Ellos espiaban los manjares de las confiterías. Les sirvieron un desayuno magnífico en el colegio, pero cuenta Lolis que no podían comer bien porque seguían con el estómago arruinado a causa de los platos horripilantes servidos en aquel pueblo francés.

Empezó luego la subasta. Grupos de belgas llegaban con el objeto de escoger, entre todos los niños, uno o dos para llevarse a sus hogares. Elegían por la pinta, y el matrimonio Speibrouc manifestó que quería llevarse a María Dolores Barquín, pero no a su hermano. "Bueno, Chiqui, no llores -le decía Lolis abrazándolo-. Ya nos encontraremos, verás que sí."

Chiqui fue llevado por una condesa y Lolis fue conducida hasta la casa de los Speibrouc, que fabricaban embutidos en su sótano. Al llegar, la niña descubrió que le habían comprado muchos juguetes. Una pequeña y entrañable muñeca alemana se transformó en su gran compañía. Ellos no entendían el castellano y Lolis no comprendía el francés, de manera que andaban todo el día de aquí para allá con un diccionario bilingüe.

Al poco tiempo, una maestra llevó a Chiqui de visita. El niño lloraba todo el día a pesar de que la condesa lo había recibido como a un hijo más. "Lolis, ¿cómo te tratan estos viejos?", le preguntó en un susurro. "Bien, ¿y a ti?", le respondió. Chiqui asentía. "Pero quiero estar contigo", se quejó, haciendo puchero. "Mira, vivimos cerca y nos veremos seguido", le prometió Lolis, que fue siempre muy madura. El hermano regresó más tranquilo con la condesa, y ella empezó en la escuela sin saber el idioma. La sentaron con la mejor alumna y se la pasaba copiando, sin entender ni jota, renglón por renglón. Al mes ya hablaba en francés. Y paseaba con los Speibrouc. Para Navidad, los padres sustitutos preparaban los regalos de Santa Claus y ella se hacía la dormida para no desilusionarlos.

Sus compañeras de clase le tenían afecto y respeto. Todas querían tener su madurez y llamarse "Dolores". Le preguntaban: "¿Es cierto que en España todos son gitanos?". Lolis les respondía: "Sí, por supuesto, y las mujeres andan siempre con la daga en la liga". Las llenaba de historias y embustes ingeniosos y fantásticos. Les enseñaba también a tirar al techo chicles con muñequitos de papel y otras travesuras menores. Un día, la directora la llamó aparte, le dijo que "había traído la revolución española al colegio" y le quitó los bonos de buena conducta.

* * *

Tres años pasaron los hermanos Barquín como huérfanos y adoptados, en un país extraño y sin certeza alguna de poder ver de nuevo con vida a sus verdaderos padres. Pepe Barquín estaba en la resistencia vasca, y cruzaba con frecuencia a Francia para llevar documentación. Una madrugada tocaron a la puerta donde vivía con María, y le avisaron a ella dos cosas: que ambos tenían dictada la pena de muerte por su ligazón con el partido, y que los nacionales habían entrado en Bilbao y venían fusilando. La madre de Lolis, con su hermana y su hija Begoña, escaparon en un barco pesquero a Santander. Allí estaba lleno de comunistas y de santos decapitados dentro de las parroquias. María se hizo pasar por una locuaz militante del marxismo leninismo y consiguió comida. Luego navegó hacia Francia, donde Pepe acababa de ser anoticiado de que los falangistas habían desvalijado y destrozado su casa de Las Arenas, y que su mujer y su hija se habían fugado y estaban desaparecidas.

Lograron, después de muchas vueltas y averiguaciones, encontrarse en suelo francés, juntar unos pesos con trabajo y cruzar a Bélgica con identidad cambiada para encontrar a los niños de la guerra. Vivieron en una pensión barata y Pepe buscó con desesperación un empleo, pero sólo lo aceptaban como ilegal y clandestino, y sus jefes tenían que esconderlo en el baño cuando pasaban los inspectores.

Fue en esa época en que los cinco miembros de la familia volvieron a encontrarse. Los belgas que tenían a Lolis y a Chiqui tragaban saliva. En el fondo, querían que esos padres originales no hubieran reaparecido y quedarse para siempre con aquellos hermanos, por quienes sentían devoción. Pero afortunadamente no mostraron esos deseos inconfesables. Y los cinco Barquín se abrazaron con alivio y alegría. Pepe, sin embargo, quiso ser realista: "Lolis, no puedo pagarte un colegio tan caro -le dijo a su hija menor-. Tienes que quedarte a vivir con los belgas." No había más remedio. Los perseguidos no pueden elegir. Al tiempo, lograron también enviar a Begoña a España para que se quedara en casa de sus abuelos y para tener una boca menos que alimentar en el exilio.

Después de mucho penar, Pepe Barquín consiguió un trabajo en una fábrica de provincia y pudo alquilar un departamentito: finalmente, los niños dejaron a la condesa y al matrimonio Speibrouc para gran consternación de ellos, y se mudaron con sus padres. Al mes apareció de visita una prima suya, casada con un misterioso inglés que parecía realizar acciones de espionaje: les traían un gran fajo de dólares desde el País Vasco, que les enviaba el abuelo. El pronóstico no era favorable: la guerra se extendía por Europa y en ningún sitio estarían a salvo.

Los vecinos de los Barquín eran jóvenes, y el hombre estaba en la trinchera. Pero una noche Pepe escuchó ruidos, se levantó y tocó a la puerta. El soldado salió y le dijo: "Sí, Barquín, se ha roto el frente, los alemanes están entrando, he venido a buscar a mi mujer para huir con ella en bicicleta". Barquín despertó a María y a los dos niños, les ordenó que juntaran lo esencial, corrió hasta la fábrica y robó un camión. Con ese camión regresaron a Bruselas, y los niños volvieron provisionalmente a sus hogares sustitutos. Caían bombas sobre la ciudad sitiada, mientras los niños se escondían en los sótanos y los padres buscaban alojamiento. Con los dólares en la mano Pepe consiguió convencer al chofer de un auto de que los llevara a la frontera. Los Speibrouc le pidieron que no se fuera con los niños, trataron de convencerlo de que sin ellos iría más rápido. "Una vez los dejé -les respondió-. Nunca más voy a hacerlo."

Escapar de los fascistas italianos, de los nazis y de los franquistas, de los bombardeos y las ejecuciones sumarias, atravesar la campiña en medio de ingleses y alemanes que se disparaban con pasión, esperar un tren bajo lluvia de agua y de bombas, cruzar a Francia y ser detenidos en la aduana. Burlar la prohibición de ser extranjero e ingresar en ese país con la ayuda de un descuido. Todo eso experimentaron los Barquín antes de vivir cientos de nuevas y amargas aventuras.

Aprovecharon un cambio de guardia para mentirle a un oficial que eran belgas, pasaron a desayunar a una confitería fronteriza, salieron por la otra puerta y se adentraron, libres y furtivos, en territorio francés. Luego tomaron otro taxi y dijeron: "A París". Llegaron a la capital cercada, y los vascos que residían allí les advirtieron que nadie podía salir de ella. "Yo saldré", porfió Pepe, y consiguió otro taxi. Puso rumbo a Biarritz, y alquiló un chalecito sabiendo que no podía dejarse engañar: pronto los nazis entrarían en París y se les vendrían encima. Mandó a Lolis y a Chiqui a casa de sus abuelos con aquel enigmático amigo inglés proclive al espionaje que aparecía una y otra vez en sus vidas. Y mientras Pepe cruzó caminando esas escabrosas distancias de regreso a casa, María volvió de contrabando en tren a Bilbao, entró disfrazada con chambergo a la casa de su suegro, se reencontró con los tres hijos y vivió seis meses sin salir ni dejarse ver, escondida de quienes le tenían jurada la muerte.

* * *

Eligieron la Argentina porque quedaba lejos de todo. Pepe se tenía que adelantar para preparar el terreno. Tardó más de un año en llegar. Se embarcó en un buque que paró dos veces en Casablanca, donde estuvo prisionero en un campo de concentración, y luego en sus calles, a merced de bandidos y cuchillazos, logró escapar a Cuba y más tarde a México. Todo el mundo le parecía menos peligroso que Buenos Aires, donde la comunidad vasca lo recibió y lo ayudó a aterrizar.

Mientras, sus tres hijos iban a las playas del Cantábrico, y los guardias civiles les preguntaban con rencor: "¿Dónde está tu padre?" Ellos respondían siempre lo mismo: "En Caracas". Salir de España no fue sencillo. Eran la familia de un fugado, y hostigaban todo el día a su abuelo. Sólo la amistad, que a veces se pone por encima de la política, evitó que la cosa pasara a mayores y facilitó que les autorizaran finalmente los pasaportes. Llevaban un sello significativo: "Sin regreso". Pero aún así viajaron a la Argentina con el corazón en la boca, esperando que de un momento a otro el policía que iba a bordo los denunciara y ordenase que los deportaran a España. Era 1942, y en ese mismo barco venían el legendario cantante malagueño Miguel de Molina y su troupe . El pianista del grupo, cuando se emborrachaba, tocaba el himno nacional español y los Barquín hacían lo imposible para esfumarse, puesto que había que cantarlo de pie y con el brazo derecho en alto. Al final, cuando el barco de carga atracó en Buenos Aires, el policía español que los vigilaba se le acercó a la niña de la guerra y le dijo: "Bueno, Lolis, que sean muy felices". Y le guiñó un ojo. Más corazón que odio. Al pisar suelo argentino y reencontrarse con Pepe Barquín lo celebraron en grande. Por fin eran libres. Se habían salvado.

La vida que les esperaba era, como para todos, agridulce. Les fue aproximadamente bien a esos vascos laboriosos y cabezas duras. María engordó veinte kilos y vivió 92 años. Pepe hizo dinero y murió del corazón en 1966. Begoña se hizo monja y Chiqui falleció el año pasado después de tener cinco hijos y seis nietos. Durante todo aquel tiempo, Lolis se casó y enviudó, tuvo dos hijos y tres nietos, y a pesar de que fuma cigarritos Virginia Slim como si tuviera treinta años sus pulmones están milagrosamente intactos.

Nunca dejó de escribirse con el matrimonio Speibrouc, por quien tenía verdadero cariño. Un día la belga mandó una carta donde le pedía permiso para regalarles sus juguetes a los refugiados húngaros. No se había atrevido a tocar, en todas aquellas décadas de ausencia, los juguetes de ella. Luego una sobrina le envió otra carta a Lolis para informarle que ambos habían muerto con pocas semanas de diferencia y que le enviaba una encomienda con aquella muñequita alemana que tanto la había acompañado en los años de orfandad. Viajaba con ella una medalla con cadena que había pertenecido a los Speibrouc. Ese matrimonio yermo y marchito no había querido deshacerse de aquella muñeca. Como si hubieran querido retener con ella, hasta la muerte, algo de lo que habían atesorado y perdido.

Lolis se dirigió a la aduana y abrió la caja. La cadena y la medalla habían sido birladas, y los ladrones habían destrozado la muñeca buscando algún tesoro oculto en su interior. El tesoro, naturalmente, no existía. Sólo existían los recuerdos, y eso nadie podía robárselo a Dolores Barquín. "Tomá -le dijo Lolis al funcionario, devolviéndole la muñeca rota-. Tomá, y que les aproveche." Prendió uno de sus cigarritos y caminó, sola, hacia la melancolía.

El personaje

MARIA DOLORES BARQUIN
Sobreviviente del horror

  • Quién es: hija de un militante del nacionalismo vasco, fue enviada junto con su hermano de 8 años y otros 300 chicos al extranjero mientras los alemanes y los falangistas bombardeaban España. Vivió con unos padres sustitutos en Bélgica, sin saber cuál sería su destino.

  • Qué pasó: sus padres escaparon de los fusilamientos y las venganzas, y reencontraron finalmente a sus hijos en Bruselas. Pero tuvieron que experimentar una cinematográfica fuga por la Europa nazi. Una odisea que los llevó a Casablanca, Cuba y México. Y que terminó en la Argentina.