
jueves, 8 de diciembre de 2011
¿Deberían tomar las monjas la píldora?

lunes, 21 de noviembre de 2011
Anticoncepción a medida: cómo elegir la opción más conveniente
“La mujer debe elegir el método más adecuado a su actividad sexual y tipo de vida, entre aquellos que no le generen problemas de salud o tengan contraindicaciones. Por eso siempre es necesaria la consulta profesional. Al elegir tenemos que tener en cuenta la frecuencia de las relaciones sexuales, si nuestra pareja es estable o no y si colabora con el tipo de método”, explica Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).
¿Hay un anticonceptivo para cada edad o cada tipo de persona? “La elección es algo personal, pero siempre recomendamos que el anticonceptivo se combine con el uso del preservativo, porque ese es el único método que protege de las enfermedades de transmisión sexual como el VIH”, explica Marisa Lavobsky, miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA).
Según la presidenta de FEIM, para una mujer casada o en una relación estable en la que ambos se han hecho el test de VIH, que ya tuvo hijos o no quiere tener, el método ideal es el DIU, porque la protege por muchos años: “Es barato, no implica tomar hormonas y no afecta las relaciones sexuales”.
Hoy existe un DIU más moderno que incorpora hormonas: el DIU con levonorgestrel. Este método altera los espermatozoides para que no fecunden el óvulo y libera hormonas a nivel local (en el útero). Esto provoca que el endometrio (la capa que se produce en el útero y cae con la menstruación) no se forme, por lo que el sangrado es mínimo o nulo. El costo es de unos $ 2.000, no está cubierto por el Plan Médico Obligatorio y dura cinco años.
“Las argentinas prefieren los anticonceptivos hormonales orales. Hay pastillas con estrógeno y progesterona y otras que sólo tienen progesterona, y la indicación depende de la paciente. Sin embargo, hay otras opciones: parches, hormonas inyectables o anillos vaginales que tienen la misma efectividad y son ideales para las mujeres que suelen olvidarse de tomarla”, sostiene Lavobsky.
Las hormonas inyectables se aplican una vez por mes y el parche una vez por semana, en cualquier parte del cuerpo excepto en las mamas. El anillo vaginal también se coloca una vez al mes por un tres semanas. Al igual que las pastillas anticonceptivas y el DIU, las tres opciones están cubiertas por las obras sociales y los planes básicos de medicina prepaga y se distribuyen y aplican gratuitamente en hospitales públicos.
El preservativo femenino es otra de las opciones que las mujeres tienen a la hora de cuidarse de un embarazo no deseado, con la ventaja de que este método también previene el contagio de las enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, aunque hace 15 años que está en el mercado, en Argentina aún es desconocido. Menos del 1% de los preservativos distribuidos a nivel mundial son femeninos, en Argentina no se comercializan y el sistema público de salud tampoco los distribuye.
“El acceso a la anticoncepción en el país es bueno, pero no óptimo”, subraya Bianco. “Si bien se provee gratuitamente en la mayoría de los servicios públicos de salud, además de obras sociales y prepagas, todavía las mujeres desconocen esa facilidad de acceso y no saben dónde ir a pedirlos. Informar mejor a la población es la deuda que todavía tenemos”.
jueves, 6 de octubre de 2011
Algunos anticonceptivos inyectables duplican el riesgo de transmitir y contraer VIH

miércoles, 14 de septiembre de 2011
El uso del DIU podría reducir a la mitad el riesgo de cáncer de útero

miércoles, 13 de abril de 2011
El día en el que El Vaticano bendijo (por error) los métodos anticonceptivos

jueves, 10 de febrero de 2011
¿Y si hubiera una 'píldora del día antes'?
jueves, 21 de octubre de 2010
Lanzan un anticonceptivo intravaginal mensual
Sebastián A. RíosUn nuevo anticonceptivo que se vale de hormonas para inhibir la ovulación acaba de llegar a la Argentina. Pero esta vez no se trata ni de píldoras ni de parches, sino de un anillo intravaginal que, una vez colocado, brinda un efecto anticonceptivo que se extiende durante un mes.
"El anillo es flexible, cómodo y discreto, ya que lo coloca y lo retira la mujer sólo una vez al mes. De esta forma, se elimina la toma diaria de una píldora y sus posibles olvidos", dijo la doctora Silvina Witis, médica ginecóloga especialista en ginecología endocrinológica, durante la presentación a la prensa de Nuvaring.
"Inhibe la ovulación del mismo modo que los anticonceptivos orales, y al igual que éstos sus efectos comienzan desde su colocación en el primer día del ciclo", agregó su colega, el doctor David Fusaro, director del Instituto Ginecológico Buenos Aires.
El anillo se coloca manualmente, ya que no requiere una inserción precisa. Basta que quede alojado en el tramo más profundo (ver ilustración) de la vagina. "No se siente -aclaró Witis-, ya que esa zona de la vagina tiene muy pocas terminaciones nerviosas; tampoco lo va a notar la pareja durante el coito."
Un detalle no menor, agregó Fusaro, "es que el uso del anillo anticonceptivo no incrementa el peso corporal, lo que es una preocupación muy común entre las mujeres que consultan por métodos anticonceptivos".
Diferencias y similitudes
Plástico, flexible y transparente, el anillo presenta ventajas que derivan de su colocación en el interior de la vagina. "A diferencia de las píldoras anticonceptivas, que deben ser metabolizadas por el hígado, libera las hormonas en forma controlada y gradual en la vagina, y de allí pasan directamente a la sangre", explicó Witis.
"Esto permite que las dosis de hormonas utilizadas sean menores, y sean menores también sus efectos adversos", agregó Fusaro. En comparación con las píldoras, ocasiona menos cefaleas, náuseas o mastalgia (sensibilidad y dolor en las mamas), pero tiene tasas más elevadas de mayor flujo vaginal o vaginitis.
Es importante aclarar que el uso de este método anticonceptivo está contraindicado en mujeres que están amamantando; también presenta las mismas contraindicaciones que los otros anticonceptivos hormonales (haber sufrido un infarto o un accidente cerebrovascular; padecer cuadros tromboembólicos; ser fumadora de más de 35 años de edad, entre otras).
Colocado el primer día del ciclo menstrual, ofrece un efecto anticonceptivo equivalente a las píldoras. Pero si se coloca entre el día 2 y el 5, advirtieron Witis y Fusaro, debe complementarse durante los siguientes siete días con un método anticonceptivo de barrera (como el preservativo).
En la Argentina, el costo del anillo anticonceptivo mensual será de 118 pesos, y contará con el descuento del 40% que obras sociales y prepagas suelen realizar a los medicamentos anticonceptivos.
lanacion.com
miércoles, 18 de agosto de 2010
Mitos y verdades a 50 años de la píldora anticonceptiva
Por Víctor Ingrassialanacion.com
La pastilla anticonceptiva, conocida popularmente como "la píldora", que comenzó a venderse por primera vez un día como hoy hace 50 años, no sólo permitió cambiar la forma de relacionarse con una pareja estable u ocasional, sino que generó en la población una revolución en la conformación de la familia y particularmente en la mujer, ya que su uso le permitió planificar su vida, sus estudios y trabajos para poder ascender a puestos jerárquicos privados y públicos.
Justo a comienzo de la década del 60, en aquellos años convulsionados por los jóvenes con fuertes ideales, que buscaban romper los rígidos moldes de la sociedad, emergió la cuestionada píldora, aprobada por la Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA) y luego popularizada en todo el mundo.
Actualmente este anticonceptivo oral hormonal es utilizado por el 19 por ciento de las mujeres entre 15 y 44 años en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud, y más del 60 por ciento de las mujeres entre 15 y 44 años utilizan algún método anticonceptivo. En la Argentina consumen la píldora anticonceptiva el 18% de las mujeres en edad fértil (14 a 45 años). Si bien se prescriben unas 20 millones de recetas por año, se calcula que una de cada tres mujeres que la usan visita al médico para que se las recete.
"Los anticonceptivos orales hormonales tienen como enorme beneficio sobre el resto de los métodos contraceptivos, el hecho que producen la inhibición o anulación de la ovulación. Si una mujer quiere evitar los embarazos y utiliza otros métodos, el seguir ovulando podría estimular la aparición de quistes de ovario, o cáncer de ovario. Además, al no haber ovulación por la toma de pastillas, el efecto anticonceptivo es máximo, ya que los espermatozoides no lograrán encintrar un ovulo. De ahí que el anticonceptivo de máxima seguridad sea al anticonceptivo oral y hormonal", afirmó a lanacion.com el doctor Mario Sebastiani, especialista del Servicio de Obstetricia del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Sebastiani explicó que para lograr la eficacia superior al 99% de anticoncepción, se debe tomar una pastilla cada 24 horas con un rango de más o menos 3 horas. "Es bueno tener asociado una alarma o algún hábito que recuerde la toma de las pastillas. Así mismo, si hubiera diarreas o vómitos las mujeres deben seguir tomando los anticonceptivos pero deben usar preservativo u permanecer en abstinencia hasta 5 días después de estos episodios que puedan afectar la absorción de los compuestos hormonales", agregó el experto.
"La píldora anticonceptiva generó grandes cambios en la sociedad y particularmente en la mujer desde la década del 60. Hoy en día, las pastillas tienen poca concentración de estrógeno y progesterona (de 35 a 15 microgramos), a diferencia de lo que ocurría hace 50 años (150 microgramos), lo que generaba problemas de sangrado, aumento de peso y otros efectos adversos frecuentes", explicó Inés de la Parra, doctora en medicina de la UBA y ginecóloga del Hospital Italiano.
De la Parra afirmó que existen dos tipos de píldoras que se utilizan según su composición variada de estrógenos y/o progestágenos, y que la presentación viene en 28 unidades, donde 21 de ellas son activas con estrógeno y progesterona y 7 son inactivas. También existen presentaciones de 21 unidades que se consumen diariamente y que luego de la ovulación, se suspende su ingesta durante 7 días. "Además existen otros métodos como los anillos vaginales que tienen estrógeno y progesterona, los parches que duran tres semanas y los depósitos inyectables que se dan una vez por mes", indicó.
Sebastiani adelantó que existen anticonceptivos orales combinados en los que varían los compuestos derivados de los estrógenos y cuyas distintas cantidades dependerán de la edad de la mujer y de los efectos colaterales que pueda mostrar el anticonceptivo. Con respecto a los progestágenos, los mismos varían de acuerdo a su acción antiandrogénica y eficacia anovulatoria. También existen píldoras sólo progestágenos que se utilizan fundamentalmente en mujeres que amamantan u otras que muestran factores de riesgo y en las que se beneficiarían por la ausencia de los estrógenos.
Efectos secundarios. Respecto a los efectos secundarios que pueden manifestarse, Sebastiani indicó que las nauseas o una cefalea se dan en el 1 por ciento de las mujeres y los episodios de trombosis en cambio son absolutamente raros. Además, una de cada diez mujeres que toma anticonceptivos orales aumenta un kilo al año.
Por su parte, De la Parra puntualizó que además de ser un método con muy alta efectividad anticonceptiva, la píldora es recetada para problemas de acné uresto en adolescentes, ya que bloquea la enzima de testosterona, disminuye la presencia de pelo en la cara y es indicada para pacientes con endometriosis recientemente operadas. Además es recomendada a mujeres con anemia, ya que disminuye el sangrado y mejora las reservas de hierro, corrige dolores e irregularidades menstruales y disminuye la aparición de quistes ováricos.
Respecto al mito que las pastillas hacen retener líquido y suba de peso, De la Parra explicó que la aplicación inyectable es más cómoda (se aplica una vez por mes), pero puede aumentar el peso. Y que las pastillas que existen en el mercado se diferencian por el gestágeno que utilizan, siendo las recomendables aquellas con drospirenona.
La experta afirmó que no existen dificultades para quienes suspenden su ingesta y buscan un embarazo. "Las píldoras deben ser suprimidas dos meses antes, mientras se comienza a tomar ácido fólico", señaló y agregó que en el último congreso europeo de anticoncepción en Holanda, donde estuvo presente, ya se estudia el lanzamiento para 2011 o 2012 de una pastilla anticonceptiva que incluya ácido fólico para quienes luego de su uso, busquen quedar embarazadas, además de nuevos estrógenos asociados.
lanacion.com
lunes, 16 de agosto de 2010
Anticoncepción posmoderna: cada vez más parejas recurren a la esterilización
“El siglo XXI será el del congelamiento de óvulos y espermatozoides y la esterilización de los jóvenes.” La predicción del científico Carl Djerassi, uno de los padres de la píldora antinconceptiva, parece estar cada vez más cerca de convertirse en una realidad. Un reciente informe de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) reveló que una de cada tres parejas norteamericanas ya eligen como método anticonceptivo la ligadura de trompas o la vasectomía (dos intervenciones quirúrgicas seguras y efectivas), incluso por encima del uso de la píldora, el preservativo y el DIU.La tendencia también parece pisar fuerte en otros países del mundo. En Australia, el 28% de los matrimonios recurrió a la anticoncepción quirúrgica; en Nueva Zelanda, el 23% y en España, el 14%. Pero el fenómeno aún no caló en América latina, donde la esterilización no figura entre las principales formas de controlar la natalidad. En la Argentina, a pesar de que desde 2006 existe la Ley Nº 26.130, que garantiza el derecho de hombres y mujeres a acceder en forma gratuita a prácticas de contracepción quirúrgica, apenas el 1,5% de las parejas eligen estos métodos.
¿Por qué estas prácticas no tienen eco entre los argentinos, a diferencia de lo que sucede en EE.UU. o Australia? Para los especialistas consultados por PERFIL no hay una sola causa, sino que entran en juego factores culturales, de género y también trabas “extralegales”.
Decisión. La esterilización es un procedimiento quirúrgico que consiste en cortar y ligar las trompas de Falopio, en el caso de la mujer, y los conductos deferentes, en el caso del hombre (ver gráfico).“La vasectomía es una buena elección para las parejas adultas, con hijos, que ya no quieren tener más chicos. Se lo considera un método de esterilización porque es reversible sólo en el 80% o 90% de los casos. De ese porcentaje, sólo la mitad de los pacientes recupera la fertilidad. Por eso, la decisión debe ser considerada como definitiva”, explicó Jorge Vázquez, jefe de Andrología de la división Urología del Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires.
El especialista señaló que a pesar de que la cirugía es sencilla y no dura más de media hora, en el Hospital sólo se realizan unas seis operaciones de este tipo al año. “La razón es que hay muchos mitos relacionados con la vasectomía. Los hombres piensan que va a afectar su vida sexual. Y la realidad es que no influye en la erección ni en la eyaculación”, aseguró Vázquez.
Para Mabel Bianco, directora de la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (Feim), el hombre es muy renuente a realizarse este procedimiento porque relaciona su virilidad con la capacidad de engendrar hijos. “Es un problema cultural. Existe un valor muy arraigado en todos los estratos de la sociedad y es que sólo la mujer debe ocuparse de la anticoncepción”, dijo Bianco.
En el caso de la ligadura de trompas, la operación se realiza durante una cesárea o después de dar a luz, por laparoscopia o minilaparotomía. “El principal riesgo es que la mujer se arrepienta de su elección. Por eso, se trabaja mucho en la toma de decisión. Las pacientes firman un consentimiento informado, donde se les explica que si bien existe un procedimiento de reversión, el hospital no lo realiza y las chances de éxito son pocas”, explicó Analía Messina, jefa del servicio de Obstetricia del porteño Hospital Alvarez.
Del total de nacimientos que se producen al año en ese centro asistencial, el 5% (unos 75) va acompañado de la decisión de una ligadura. El promedio de edad de las pacientes es de 35 años y todas tienen entre cuatro y siete hijos.
Dificultades. “Se realizan pocas ligaduras porque todavía muchas mujeres desconocen que tienen este derecho”, afirmó Bianco, quien también advirtió que en algunos hospitales existen trabas para acceder a la antinconcepción quirúrgica. (ver aparte).
Otro de los motivos es que en la sociedad está arraigada la idea de que ser mujer es equivalente a ser madre. Por eso, ciertos profesionales médicos se resisten a realizar esta clase de intervención. Para los especialistas, a medida que las personas tengan más información y los médicos más formación en el área, la realidad va a cambiar.
“En muchos hombres jóvenes ya hay una mayor preocupación por el tema de la anticoncepción”, sostuvo Bianco, para quien, sin lugar a dudas, la vasectomía será el método de control de la natalidad del futuro.
Testimonios criollos
Giselle tiene 34 años, acaba de nacer su cuarto hijo y decidió realizarse la ligadura de trompas, tras sufrir varias complicaciones durante su última cesárea. “La decisión tuvo que ver con mi salud porque soy hipertensa, pero también con que no quiero tener más hijos. Lo hablé con mi marido y él estuvo de acuerdo”, le dijo a PERFIL, desde su casa en Avellaneda.
Aunque prefirió el anonimato y se negó a ser fotografiada, Giselle aseguró que no se arrepiente de su decisión. “Para mí estuvo bien. No me siento menos mujer por tener las trompas ligadas y los médicos me explicaron que esto no va afectar mi salud en el futuro”, sostuvo. Y reconoció que antes de hacerse la ligadura tenía muy poca información sobre el tema. De hecho, durante el primer mes de funcionamiento del 0800 222 3444, el número de teléfono que habilitó el Ministerio de Salud de la Nación para contestar preguntas sobre salud sexual y reproductiva, la anticoncepción quirúrgica fue uno de los principales temas de consulta (12% de los llamados).
Raúl tiene 64 años, es padre de tres hijos y hace treinta años que se realizó una vasectomía. A pesar de que es médico y sabe que las suspicacias en torno a este método de anticoncepción tienen más que ver con razones culturales que reales, prefiere dar su testimonmio en forma anónima. “Jamás me arrepentí”, dijo.
diarioperfil.com.ar
jueves, 27 de mayo de 2010
No usar un anticonceptivo en la primera relación sexual multiplica hasta por seis el riesgo de embarazo
Las madres adolescentes en España se emancipan y conviven con su pareja antes que sus coetáneas debido a que su embarazo precoz es el desencadenante de dichos acontecimientos. En el ámbito profesional, además de terminar antes sus estudios, consiguen más tarde su primer trabajo y no suelen lograr empleos estables. Es el perfil de las jóvenes que han accedido muy tempranamente a la maternidad que traza un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Complutense de Madrid realizado a partir de una encuesta a 9.700 mujeres de 15 años o más.El trabajo, presentado hoy, señala además que el uso de anticonceptivos desde la primera relación sexual es la mejor forma de evitar un embarazo no deseado en la adolescencia. No utilizar anticonceptivos o usarlos después de la primera relación multiplica hasta por seis la posibilidad de embarazo. Igualmente, emplear un método anticonceptivo no eficaz (distinto del preservativo, el DIU, el diafragma o los métodos hormonales) multiplica por más de cuatro el riesgo de embarazo precoz.
La investigadora del CSIC Margarita Delgado, directora del estudio Maternidad adolescente en España, que ha contado con la financiación de la Fundación Española de Contracepción, ha asegurado que el embarazo adolescente es una cuestión "transversal" y "no hay ningún elemento de tipo social -adscripción política, religiosa, valores- que se pueda considerar determinante". Es la no utilización de anticonceptivos en la primera relación sexual "el factor por excelencia explicativo del embarazo adolescente".
El estudio revela que en un periodo de 50 años la edad media de inicio de las relaciones sexuales de las españolas ha pasado de los 21,5 años (en las nacidas entre 1951 y 1955) a 18,9 (1971-1975). Esta reducción ha venido acompañada de un descenso progresivo en la edad a la que las mujeres comienzan a usar anticonceptivos. Mientras las nacidas entre 1951 y 1955 los usaban por primera vez pasados los 25, las nacidas veinte años más tarde comenzaron a los 19,6 años. Por tanto, el lapso entre la primera relación sexual y la anticoncepción es cada vez más reducido al pasar de 3,8 años en la generación más vieja a 0,7 en la más joven.
Asimismo, se da una tendencia a la baja en el porcentaje de embarazos adolescentes conforme van pasando las generaciones, desde el 36% en las nacidas antes de 1931 hasta el 10,7% entre las que ahora tienen entre 25 y 30 años. Este descenso se explica, según Delgado, por el uso de anticonceptivos, pero también por las interrupciones voluntarias del embarazo, aunque los abortos se suelen ocultar en las encuestas. A este respecto, Delgado y el presidente de la Federación Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, han coincidido al opinar que la nueva ley del aborto no va a suponer un incremento de las cifras de interrupción voluntaria del embarazo.
Vida laboral
"Se puede afirmar que el acortamiento de los estudios es uno de los mayores hándicaps para las madres precoces", según Delgado. Las diferencias son especialmente palpables en los estudios superiores. Considerando a las mujeres que tenían entre 20 y 49 años en el momento de la encuesta, los porcentajes de acceso a la educación universitaria entre las madres adolescentes no llega al 5% y baja incluso al 0% entre las de 30-34 años. Por el contrario, en ese mismo grupo de edad, las madres no adolescentes han accedido a la universidad en proporciones sensiblemente distintas: 22,6%.
En cuanto a su relación con el mundo laboral, en términos generales, la investigación muestra que las madres adolescentes trabajan a cualquier edad en menor medida que el resto de sus coetáneas. Por ejemplo, a los 30 años, el porcentaje de actividad entre las madres no adolescentes es superior en 10 puntos al de las madres precoces. Y la temporalidad también es una característica general.
Las madres adolescentes suelen proceder de hogares con una media de hijos bastante más elevada que la del resto, y ellas mismas tienen a la larga más vástagos que sus coetáneas.
Otro aspecto que destaca el estudio es la fragilidad de las uniones formadas por madres precoces. "Las proporciones de rupturas se duplican en algunos casos, llegando a multiplicarse por tres entre las emparejadas entre 1965 y 1974. Además, el cálculo de la duración media de la unión revela que, en la mayor parte de los casos, la pareja se rompe antes que entre el resto de las madres", apunta Delgado. Esto se explica, en buena medida, por el hecho de que el emparejamiento no es algo planificado, sino sobrevenido por el embarazo. A esto se une la propia juventud de la pareja y su probable falta de madurez emocional.
Según la investigadora, la maternidad en la adolescencia proyecta sus efectos de manera persistente a lo largo de la trayectoria vital de la mujer, configurando situaciones más desfavorables respecto a las vividas por las otras mujeres de su generación que no han sido madres precoces. De acuerdo con el estudio, las madres adolescentes viven en un periodo de tiempo muy corto ocho o nueve acontecimientos de gran relevancia: inicio de la actividad sexual, inicio en la anticoncepción, finalización de los estudios, primer trabajo, emancipación del hogar de origen, primera convivencia, primer matrimonio, primer trabajo estable (cuando llegan a conseguirlo) y primer hijo. "La maternidad en la etapa adolescente conlleva una notable aceleración del curso vital respecto a quienes han sido madres pasada la adolescencia, y esto se aprecia nítidamente en aspectos relativos al ámbito más privado, como es la formación de la familia. Sin embargo, no se corresponde con lo ocurrido en la esfera social, ya que, por el contrario, no precipita sino que retrasa la incorporación a la vida adulta en un aspecto clave como es el ámbito laboral", destaca la investigadora del CSIC.
elpais.com
sábado, 8 de mayo de 2010
La píldora cumple 50 años y es el método que más usan las argentinas
Tan chiquita. Y tan poderosa. Nada ni nadie le otorgó a la mujer tanto poder como la píldora. Fue esta pequeña pastilla la que le permitió no sólo gozar sin culpa, sino también planificar una familia desde el deseo. Y a partir de ese poder, el resto fue más simple: ir a la universidad, acceder a puestos jerárquicos, ganar dinero propio. En fin, libertad, independencia. Sin dudas, para la mujer comenzaba una nueva era aquel 9 de mayo de hace ya 50 años.La píldora fue un pilar de los convulsionados 60 que rompieron con los rígidos roles de género y complicaron aún más los conflictos generacionales. Fue la protagonista de aquel grito de amor libre en aquellos años de sexo, drogas y rock & roll. Cambió a la sociedad. La hizo más igualitaria.
Nació en un laboratorio de los Estados Unidos, de la mano de dos hombres: uno, Gregory Pincus, iba por el control de la natalidad; el otro, John Rock, buscaba que concibieran mujeres infértiles. Lograron bloquear la concepción usando progesterona para que no haya ovulación. Y que la FDA (la autoridad sanitaria de EE.UU.) aprobara su uso. Fue un éxito, allá y en todo el mundo. Ya existían el preservativo, el diagragma y el DIU. Pero la pastilla le daba control pleno a la mujer, en su intimidad, sin ser invasiva ni médicos. El sexo pudo separarse de la procreación.
"La pastilla hizo que la fecundidad bajara notablemente en Latinoamérica. En Argentina venía bajando por las corrientes migratorias europeas, que traían la idea de que hay que tener los hijos que se pueden alimentar y educar -dice Mariana Romero, médica, investigadora del CEDES-. Pero sin duda fue una revolución. Le dio a la mujer el control de la fecundidad".
Sólo en 2009 se vendieron en el país 19 millones de cajitas.
"La consume el 18% de las mujeres en edad fértil (14 a 45 años) -explica Alicia Figueroa, directora del Centro Latinoamericano de Salud Mujer-. Es una estimación de la Confederación Farmacéutica Argentina cruzada con datos del Ministerio de Salud. El consumo subió un 50% desde 2003". Ese crecimiento va de la mano del Programa Nacional de Salud y Procreación Responsable, por el que se entregan pastillas gratis en el 90% de los centros de salud del país, y las obras sociales y prepagas deben cubrir el 100% de su costo.
Igual, persisten viejos mitos sobre la pastilla, que tienen que ver con algunos efectos colaterales de aquellas pastillas de hace 50 años, no con estas. "Y que tiene una alta tasa de automedicación. Sólo una de cada tres mujeres que las consume fue al médico", dice Figueroa. Lejos de los efectos no deseados, ahora se potencian sus virtudes más allá de la anticoncepción. "Las dosis de estrógenos y progesterona usadas hoy son muy bajas. Se recetan para prevenir endometriosis, poliquistosis ovárica, acné, piel seborreica, incluso la toman mujeres que no tienen relaciones", explica Sergio Pasqualini, de Halitus, y desliza un problema actual, que está en las antípodas de lo que ocurría en los 50: "La mujer tiene la idea que el embarazo le corta la carrera, y ahora que puede posponerlo y planificarlo lo hace, de ahí la maternidad tardía, pero tampoco es bueno esperar tanto".
Eugenia Trumper fue presidenta de la Sociedad Médica Argentina de Anticoncepción, y hace más de 40 años que ejerce, casi como la pastilla. Habla de los tiempos de la abstinencia periódica (nada de sexo en días peligrosos), del coitus interruptus, de los métodos de barrera y de la gran noticia que fue la píldora: "La mujer comenzó a ser dueña plena de su cuerpo y su fertilidad. Encima, con los años, se minimizaron los efectos colaterales y aumentaron los beneficios. La pastilla regula el ciclo menstrual, reduce la anemia y el riesgo de tumores. Su uso nunca dejó de crecer". Trumper habla de lo médico, pero sobre todo subraya su valor social: "Le dio independencia a la mujer en un mundo machista".
clarin.com
martes, 6 de abril de 2010
Opciones definitivas para no tener hijos
MARÍA SAINZMADRID.- No quieren seguir aumentando la familia o no desean tener hijos. Algunas mujeres acuden a la consulta de su ginecólogo pidiendo un método anticonceptivo permanente e irreversible. Además de la ligadura de trompas, realizada a través de pequeñas incisiones en el abdomen (laparoscopia), cada vez se imponen más las técnicas por histeroscopia, a través de la vagina.
La llamada 'ligadura' (término genérico que engloba distintas opciones) lleva medio siglo siendo el método estrella para provocar esterilidad. Se trata de una técnica mínimamente invasiva que requiere realizar dos cortes en el abdomen para introducir el laparoscopio, provisto de una cámara, y el instrumental para bloquear las trompas de Falopio y, por tanto, impedir la fecundación del óvulo.
Aunque para realizar este procedimiento se han empleado anillos o pinzas, lo más habitual en la actualidad es la cauterización, que consiste en quemar una parte de las trompas. Los expertos pueden retirar o no el trozo necrosado pero lo fundamental es la cicatriz que se creará pasados tres meses. Ésta será la que provoque la infertilidad: el óvulo nunca podrá ser fecundado por el espermatozoide porque el camino quedará bloqueado.
A pesar de que la técnica ha evolucionado mucho, y cada vez es más sencilla, todavía requiere anestesiar a la paciente y que ésta permanezca ingresada al menos durante unas horas; además, es necesario realizarla en un quirófano.
Una opción menos invasiva
Como alternativa a este procedimiento, cada vez son más los especialistas que recomiendan una opción menos invasiva: la histeroscopia. Los médicos acceden a las trompas a través de la vagina, sin necesidad de realizar incisiones o recurrir a la anestesia, y pueden hacerlo en la misma consulta, de modo ambulatorio.
"Están destinados a sustituir a la ligadura de trompas", apunta a ELMUNDO.es Eduardo Arjona, jefe del servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Reina Sofía de Córdoba. De hecho, él y su equipo son los españoles más experimentados en uno de estos métodos anticonceptivos: el Essure.
Durante el X Congreso de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), recientemente celebrado en Zaragoza, el doctor Arjona comentó los pros y contras de esta técnica. Desde 2003, que se puso en marcha, 4.000 mujeres se han sometido al procedimiento en el citado centro sanitario; 30.000 en toda España.
Se introducen sendos muelles en las trompas utilizando como vía de entrada un orificio natural, la vagina. El dispositivo Essure (fabricado por Conceptus) bloquea el paso del óvulo y los espermatozoides, impidiendo la fecundación. El efecto anticonceptivo no es inmediato sino que requiere unos tres meses, que es lo que tarda el tejido cicatricial en crecer alrededor de los muelles, cortando la vía de entrada y de salida.
El método es más caro que la ligadura de trompas. Sin embargo, como explica Arjona, en su conjunto resulta rentable ya que evita el quirófano, la anestesia y el ingreso de la paciente. Además, los expertos argumentan que, una vez aprendida la forma de colocación, el procedimiento es más simple, seguro y rápido.
Y, como apunta este médico, también es más eficaz. "La ligadura falla más con el paso del tiempo. A los cinco años, esto sucede en un 1,3% de los casos, frente al 0,2% que hemos detectado con el Essure".
La población diana a la que se dirige esta técnica es similar a la de la ligadura de trompas: personas que no quieren tener más hijos. "De las 4.000 mujeres que hemos tratado, un 64% tenía dos hijos; un 28%, tres o más; un 7% un hijo y un 1% ninguno", ha añadido este ginecólogo.
Un tapón que impide la fertilización
En esta misma línea, y también presentado en el citado congreso, se sitúa otro dispositivo: Adiana. La forma de implantación es similar a la de Essure pero, en lugar de muelles, en este caso se introducen una especie de tapones, del tamaño de un grano de arroz.
"Estas pequeñas matrices van conectadas a un generador de radiofrecuencia que libera una pequeña cantidad de energía y que provoca una quemadura superficial en las trompas. Por una reacción natural, en esta lesión crecerá tejido que acabará cubriendo el dispositivo y provocando una oclusión", explican sus creadores, la compañía Hologic.
El dispositivo llegó al mercado desde finales de 2009 y está dispuesto a desbancar a su competidor directo. De hecho, sus fabricantes no dudan en enumerar algunas de las propiedades que lo hacen superior: "Los tapones no sobresalen hacia el útero, como ocurre con los muelles. Esto es importante, por ejemplo, si la mujer, pasados unos años, decidiese someterse a un proceso de fecundación in vitro ya que los muelles podrían estorbar durante la gestación".
Para Javier Haya, jefe de Obstetricia y Ginecología del Hospital General de Ciudad Real, el futuro de la anticoncepción permanente pasa por la histeroscopia y, más en concreto, por el método Adiana. "Es más seguro, más cómodo de poner y más barato que el Essure. Pero eso no significa que este último no funcione bien; se tiene más experiencia con él y ha demostrado ser eficaz".
elmundo.es
domingo, 31 de enero de 2010
Una píldora del día después más eficaz
MADRID.- El acetato de ulipristal, disponible en nuestro país desde diciembre, reduce a la mitad el riesgo de embarazo dentro de los cinco primeros días tras la relación de riesgo. En las primeras 24 horas lo reduce en dos tercios. Éstas son las conclusiones de un estudio que confirma a este fármaco como una buena alternativa al levonorgestrel.
La contracepción de emergencia está disponible en 140 países y en 50 de ellos su acceso es libre, sin la necesidad de una prescripción médica. A pesar del temor ante un posible uso abusivo de estos fármacos, "muchas mujeres desconocen esta opción, por eso aumentar el tiempo límite para usarlos es un avance importante", señalan los autores en las páginas de 'The Lancet'.
Uno de los problemas principales que presenta el levonorgestrel (la conocida píldora del día después) es que pierde eficacia cuanto más tiempo pasa entre la relación de riesgo y su toma. Transcurridas 72 horas existen pocos datos acerca de su eficacia. Mientras que en las 24 primeras horas evitaría un 95% de los embarazos, este porcentaje cae hasta el 58% si se ingiere entre el segundo y el tercer día. Además, esta eficacia varía en función del momento del ciclo menstrual.
El acetato de ulipristal, un modulador selectivo del receptor de la progesterona, fue aprobado por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) en mayo de 2009 como anticonceptivo de emergencia que se puede usar hasta cinco días después del contacto del riesgo. En España está en las farmacias desde el pasado mes de diciembre.
El trabajo publicado ahora por miembros del Servicio Nacional de Salud Lothian (Edimburgo, Reino Unido) compara la eficacia de ambos contraceptivos para evitar embarazos no deseados al tomarlos en las primeras 72 horas y hasta las 120 horas posteriores al coito. En el estudio participaron 1.700 mujeres que acudieron a varias clínicas situadas en el Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos en busca de la píldora del día después.
De forma aleatoria, a las participantes se les administró uno u otro fármaco. De las 844 mujeres que recibieron acetato de ulipristal en las primeras 72 horas tras el coito sin protección, 15 se quedaron embarazadas (1,8%). En el grupo del levonorgestrel, el contraceptivo falló en el 2,6% de los casos (22 embarazos). Se registraron tres gestaciones más, todas ellas entre las chicas que tomaron levonorgestrel más allá del tercer día.
Para fortalecer su investigación, los autores combinaron sus resultados con los de un metaanálisis previo. Esto, "permitió revisar una muestra lo suficientemente amplia como para mostrar que el acetato de ulipristal redujo casi a la mitad el riesgo de quedarse embarazada en comparación con el levonorgestrel en mujeres que recibieron la píldora del día después dentro de las 120 horas posteriores al coito", señala el estudio.
Y subraya: "Para aquéllas que acudieron a las clínicas en el cuarto y quinto días siguientes a la relación de riesgo, el acetato de ulipristal proporcionó una prevención significativa del embarazo mientras que el levonorgestrel no". Por este motivo, el fármaco debería estar disponible para el público aunque no sin receta hasta que existan más datos sobre su seguridad. De momento, no ha causado más efectos adversos que el levonorgestrel.
domingo, 27 de diciembre de 2009
La píldora del día después ya tiene rival: una de hasta 5 días
La píldora del día después tiene competencia. Desde esta semana, en España, las farmacias venden la última novedad en anticoncepción de emergencia: la píldora de los cinco días después. Es un nuevo medicamento efectivo durante las 120 horas posteriores a una relación sexual sin protección; el mismo tiempo en el que el esperma es capaz de sobrevivir dentro de la mujer manteniendo su capacidad de fecundar. El fármaco, que promete traer más polémica que su antecesora, se consigue en todas las farmacias españolas. Su nombre comercial es EllaOne y, a diferencia de su competidor, habrá que conseguirlo sí o sí con receta.
La píldora (acetato de ulipristal), que ya estaba a la venta en otros 15 países de Europa, como Reino Unido, Alemania o Francia no es hormonal. Actúa bloqueando los receptores de progesterona y es cinco veces más potente en la inhibición o el retraso de la ovulación que la célebre pastilla del día después, realmente eficaz en las primeras 12 horas. No obstante, el fármaco "aún no reúne las condiciones" para venderse sin receta, explicó a medios españoles Isabel Serrano, presidenta de la Federación Española de Planificación Familiar.
La Agencia Europea del Medicamento, que lo autorizó en mayo de este año, también recomienda su dispensación con receta médica.
En Argentina, la pastilla de los cinco días después todavía no se vende, ni oficialmente, ni por Internet. Tampoco hay certeza de cuándo llegaría. Pero, según le confirmaron a Clarín fuentes del Ministerio de Salud nacional, se va a vender bajo receta. No obstante, desde la ANMAT no han respondido si ya hay algún laboratorio interesado en traerla. Los médicos locales aún desconocen en profundidad su comportamiento.
"No tenemos experiencia en esa medicación, pero sabemos que tiene un mecanismo de acción diferente a la del día después. Sin embargo, es importante destacar que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce que la del día después puede tomarse hasta 120 horas posteriores a la relación sexual sin protección, aunque lo ideal, para mantener su efectividad, es hacerlo antes de las 12 horas", explicó a Clarín Carlota López Kaufman, de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción.
"Los estudios muestran que la pastilla es altamente efectiva, no sólo porque es muy potente inhibiendo o retrasando la ovulación, sino porque su efectividad dura varios días", reconocieron desde Salud.
En España insisten en aclarar que no es un método abortivo. Serrano dijo que el medicamento es un "gran avance médico" que impide o retrasa la ovulación, pero que "no es un método abortivo", repitió hasta tres veces en su presentación. La píldora de los cinco días después se toma en un único comprimido, que cuesta 32,78 euros (182 pesos). Tiene, según los expertos, efectos secundarios similares a los de la pastilla del día después: "cefaleas, dolor estomacal, fatiga, retraso o ampliación del ciclo hormonal", detalló Ezequiel Pérez, presidente de la Fundación Española de Contracepción, quien aclaró que, aunque los efectos adversos son pocos "sólo debe usarse en casos de emergencia".
López Kaufman cree que la pastilla no debe servir como método abortivo: "Es una segunda oportunidad. Pero no hay que llegar a eso. Lo importante para disminuir los abortos es educar y que toda pareja sepa cómo cuidarse".
En mayo de este año, el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital Federal reveló que en el país se venden aproximadamente 120 pastillas del día después por hora. Y que en la mayoría de las farmacias se comercializan sin receta pese a que la legislación lo prohíbe. Al parecer, las cifras responden a un fenómeno que va en aumento: muchas adolescentes las usan como método anticonceptivo regular. Esa costumbre inauguró una nueva polémica. Según médicos ginecólogos, si se toman más de dos unidades por mes "puede causar problemas hepáticos, circulatorios y cardiovasculares" porque dificulta el funcionamiento normal de las hormonas. Desde la ANMAT, el organismo regulador de los medicamentos, coincidieron con esa advertencia. La postura de la iglesia católica es también contraria al uso de la píldora.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Las mujeres europeas prefieren el DIU

MADRID.- Cualquiera de los dos: el de cobre o el de liberación hormonal. Ambos DIU (dispostivo intrauterino) son los métodos anticonceptivos de larga duración reversibles más utilizados por las mujeres europeas. ¿Qué les lleva a elegir este y no otros como la inyección hormonal? Un trabajo español publicado en ' European Journal of Contraception and Reproductive Health Care' analiza el perfil de las usuarias e intenta hallar respuestas.
"Esta información puede ayudarnos a ofrecer un consejo contraceptivo que se adapte mejor a las necesidades y preferencias de las usuarias", explica el autor del estudio, Sergio Haimovich, del departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario del Mar (Barcelona). "Elegir el método más apropiado, de acuerdo con su edad y su estilo de vida, aumenta la satisfacción de la usuaria, lo que contribuye a una mayor conformidad y mejor seguimiento del método".
Después de examinar las encuestas de más de 11.000 mujeres (entre 15 y 49 años) en 14 países del continente europeo, el responsable de la investigación ha observado que la decisión suele estar determinada por varios factores: la disponibilidad y el acceso al método en cada país, la tolerancia, la conveniencia, la necesidad de tomarlo regularmente, las experiencias de otras mujeres y los efectos secundarios. "Siempre te preguntan si van a engordar, si causan sangrados irregulares, dolores...", comenta Silvia Iniesta Pérez, ginecóloga del Hospital Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Comunidad de Madrid).
Cuestión de preferencias
Como método de larga duración, las europeas también disponen de la inyección hormonal y el implante subcutáneo. Sin embargo, prefieren la contracepción uterina (DIU). Según los resultados obtenidos de esta investigación europea, el 10% de las participantes optó por alguno de los tres métodos de larga duración reversible (el resto eligió otro método como el preservativo o no tomó ninguna medida) y de éstas, el 80% escogió el DIU (el 46% el de cobre y el 34% el de liberación hormonal).
Como señala la doctora Iniesta Pérez, "la progesterona, tanto inyectada como subcutánea, produce sangrados irregulares y no previsibles. Esto no sucede con el DIU".
Tal y como argumenta Sergio Haimovich a lo largo de su estudio, galardonado con el premio del Congreso Nacional de Ginecología, la mayoría de las usuarias de los métodos contraceptivos de larga duración comparten un mismo perfil: "Son mujeres mayores de 30 años que no desean tener más hijos y que buscan una solución a largo plazo".
Más de la mitad superaba los 30 y el 70% de ellas tenía dos o más hijos. Otra característica común es que la mayoría estaban casadas o tenían pareja estable. Y, en general, mostraban un alto porcentaje de satisfacción y un bajo interés por cambiar de método en los siguientes 12 meses.
Un dato interesante que observó el doctor Haimovich es que, en España, el 30% de las mujeres con más de 40 años no usa ningún método y tienen un alto potencial de quedarse embarazadas. De ahí que los grupos que más abortos tienen son las adolescentes y estas mujeres.
Por su parte, las chicas más jóvenes recurren a otras opciones, como el preservativo masculino (método de barrera) y la píldora (método hormonal por vía oral). En este sentido, España es uno de los países europeos donde más se usa el preservativo en todas las franjas de edad. No obstante, según el estudio, en la actualidad están aumentando los métodos hormonales, como la píldora y el anillo.
Diferencias por países
El precio y el tiempo que llevan en el mercado también influyen en la elección de estos métodos. En Rusia, por ejemplo, se utiliza más el DIU de cobre que el de liberación hormonal. El doctor Haimovich lo explica así: "Aunque el primero puede dar reglas abundantes mientras que el segundo controla mejor el sangrado, el coste de éste es más elevado. Como en Rusia el acceso a la medicina es caro, las usuarias optan más por el de cobre".
En España, añade, "en comunidades como Cataluña, Andalucía o Madrid los dos tipos de DIU están financiados por la Seguridad Social, por lo que cada vez se utiliza más el de liberación hormonal".
"Otra ventaja de este método es que reduce mucho la regla, incluso hasta hacerla desaparecer", apostilla la Silvia Iniesta.
En cuanto a la disponibilidad en el mercado, Finlandia, que ha sido uno de los primeros países en incorporar este dispositivo, presenta un consumo elevado.
viernes, 9 de octubre de 2009
Las mujeres que toman pastillas anticonceptivas eligen hombres menos viriles

viernes, 25 de septiembre de 2009
Decálogo de la píldora del día después

MADRID.- La venta en farmacias sin receta de la píldora del día después ha levantado cierta polémica. La mayor parte de los especialistas coinciden en que si bien la medida es positiva no se puede dar de forma aislada. Es necesario informar adecuadamente a la población acerca del correcto uso de este anticonceptivo de emergencia. Consulte algunas de las dudas más frecuentes.
¿Puedo usarlo como anticonceptivo habitual?
No, los especialistas coinciden en señalar que "nunca debe utilizarse como primera opción". Se trata de un método anticonceptivo al que únicamente hay que recurrir cuando han fallado otras medidas. Su efectividad es menor al de otros anticonceptivos convencionales y sólo está indicado como medida de emergencia. Debe tomarse tomar en un plazo máximo de 72 horas tras el coito de riesgo y tiene una eficacia superior al 90% en las primeras 24 horas después de la relación sexual. Con el paso del tiempo, esta efectividad comienza a reducirse.
¿Cuándo debo usarlo?
La píldora del día después está indicada cuando se ha producido una relación sexual coital sin protección o si el método habitual se empleó de manera incorrecta:
Rotura o deslizamiento del preservativo.
Olvido en la toma de la píldora anticonceptiva oral.
Parche anticonceptivo despegado más de 24 horas.
Retirada temporal del anillo vaginal durante más de tres horas.
Expulsión de un DIU coincidiendo con un coito.
La píldora también se puede administrar en mujeres que hayan sido víctimas de una violación que no estén usando ningún anticonceptivo.
¿Puedo utilizarlo si estoy tomando un anticonceptivo hormonal (píldora, parche...)?
Sí. En el caso de que se produzca un coito tras un olvido de la píldora anticonceptiva en ese mes o que el parche haya estado despegado más de un día, su uso está indicado.
Después de tomar la anticoncepción de urgencia, debe consultar con su ginecólogo acerca de las pautas a seguir con su anticonceptivo habitual. Existe la posibilidad de esperar hasta el comienzo del siguiente ciclo menstrual para seguir con la píldora o el parche, y emplear un método de barrera hasta ese momento. Su uso también puede empezar al día siguiente de haber tomado la píldora postcoital, pero esta posibilidad debe evaluarla un especialista. En este caso, habría que usar además un método de barrera.
¿Cómo se toma?
En España existen dos preparados de levonorgestrel. Norlevo (fabricado por Chiesi España) y Postinor (de Bayer-Schering-Pharma). La presentación más habitual es una pastilla de 1.500 microgramos de esta hormona aunque también se puede encontrar en los comprimidos de 750 microgramos cada uno. El precio del producto ronda los 20 euros.
Lo principal es tomarla lo antes posible tras el coito de riesgo. En el caso de que sean dos píldoras, se ingieren a la vez.
¿Es siempre igual de eficaz?
La píldora del día después debe tomarse antes de que transcurran 72 horas tras una relación sexual de riesgo. Durante ese periodo, el medicamento puede prevenir un embarazo no deseado. Sin embargo, para obtener una mayor eficacia, el tratamiento debe iniciarse lo antes posible después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección. En las 24 horas posteriores al coito de riesgo, la eficacia es superior al 90%, un porcentaje que va disminuyendo con el paso del tiempo.
Además, en el prospecto del producto se indica que existen ciertos medicamentos que podrían interferir en la eficacia de la píldora si se están tomando simultáneamente. En esta lista de fármacos que podrían reducir la eficacia de la poscoital destacan los barbitúricos, anticonvulsivos, algunos antibióticos (como la rifabutina), antirretrovirales (ritonavir) o plantas medicinales como la popular hierba de San Juan.
¿La puede tomar todo el mundo?
Todas las mujeres en edad fértil pueden tomarla. Es importante saber que si la mujer ya está embarazada la píldora postcoital no es eficaz. Una vez producida la implantación del embrión, este fármaco ya no puede evitar la gestación.
Entre las contraindicaciones de este fármaco está ser alérgica al levonorgestrel (su principio activo) o a los excipientes, tener una enfermedad hepática grave o un síndrome de malabsorción.
Algunos especialistas recomiendan que dar una dosis de refuerzo a las mujeres que están tomando determinados medicamentos (anticonvulsivantes, antiepilépticos y antituberculosos).
¿Cómo se sabe si ha funcionado? ¿Qué ocurre si falla?
Tras la toma, si la menstruación se retrasa más de cinco días de la fecha prevista, la mujer deberá acudir al médico para descartar un embarazo.
También hay que tener en cuenta que se puede producir un embarazo ectópico (cuando el embrión anida fuera del útero).
En el caso de que falle y se produzca un embarazo, no se conocen efectos adversos del levonorgestrel sobre el embrión en desarrollo.
Efectos secundarios más frecuentes
Náuseas y vómitos son el efecto adverso más común relacionado con la píldora del día después. Si se vomita dentro de las tres horas siguientes a la ingesta del comprimido, es posible que este no haya surtido efecto.
También son habituales retrasos en la menstruación de más de siete días tras la toma del medicamento, sangrados vaginales irregulares, aumento de sensibilidad de las mamas, fatiga, mareos y dolores abdominales y de cabeza.
Algunas mujeres han manifestado otros trastornos como urticaria, picor o hinchazón en la cara.
Normalmente, estos efectos adversos suelen desaparecer en las 48 horas siguientes a la administración del fármaco, aunque la sensibilidad de mamas y el sangrado irregular pueden mantenerse hasta el siguiente periodo menstrual.
Y después de tomarla, ¿qué?
Después de utilizar la anticoncepción de urgencia es importante acudir a un especialista para que estudie cuál es la mejor pauta anticonceptiva a seguir, especialmente si se utiliza habitualmente la píldora o el parche, tras el episodio de riesgo. O para que le paute el uso de un método.
Además, las relaciones sin protección suponen un riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual y es conveniente llevar un control periódico de la salud ginecológica.
EUROPA PRESS
MADRID.- El Ministerio de Sanidad y Política Social ha editado un folleto informativo, que será distribuido en las farmacias a las usuarias de la píldora postcoital o del día después, en el que informan de hasta 13 métodos anticonceptivos de uso regular con una eficacia de más del 75% para ser utilizado en lugar de la píldora, que el ministerio considera "de urgencia".
Para un uso correcto de la píldora postcoital, que a partir del próximo lunes estará disponible en todas las farmacias españolas sin necesidad de receta médica, los farmacéuticos contarán con tres folletos informativos para repartir entre las usuarias de este fármaco: uno con información sobre su uso y posibles efectos secundarios, otro sobre la prevención de infecciones de transmisión sexual y el citado con los métodos anticonceptivos que actualmente están autorizados en España.
En dicho texto, para cuya elaboración han contado con el apoyo de farmacéuticos, médicos, enfermeros y especialistas en sexología, distinguen entre métodos barrera, métodos hormonales, el dispositivo intrauterino o DIU, el bloqueo de trompas y la vasectomía, ambos definitivos, y el doble método.
De todos ellos, los métodos barrera son los únicos que no requieren control sanitario pero su eficacia es "media-alta", de entre un 75 y un 89%. En estos se incluye el preservativo masculino y el femenino, el diafragma y el capuchón cervical, todos ellos de un sólo uso y con la ventaja de que protegen de infecciones de transmisión sexual (ITS).
Entre los métodos hormonales, que no protegen de ITS aunque su eficacia es mayor, Sanidad recomienda la píldora combinada, la píldora de gestágeno, el anillo vaginal, el parche cutáneo, el anticonceptivo hormonal inyectable y el implante subdérmico.
Otros métodos poco eficaces
Dicho documento advierte también de otros métodos cuya eficacia anticonceptiva es considerada como baja o nula, que además tampoco protegen frente a infecciones de transmisión sexual. Entre estos destaca la abstinencia periódica, consistente en no mantener relaciones sexuales con penetración en los días considerados fértiles, indicando para calcularlos varios métodos como el Ogino, el Billings, la temperatura basal o sintotérmico y la cristalización de la saliva.
Asimismo, no recomiendan el uso del coito interrumpido o 'coitus interruptus', el método de la lactancia-amenorrea o 'mela', los lavados vaginales después del coito y los espermicidas, sustancias que destruyen los espermatozoides en la vagina y que se presentan como óvulos vaginales, cremas o esponjas vaginales.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Anticonceptivos contra el cambio climático

MADRID.- ¿Qué tienen que ver los métodos anticonceptivos con el cambio climático? Según un editorial de la revista médica 'The Lancet' mucho. El equipo de la publicación lo hila así, "los países en vías de desarrollo, que son los menos responsables de las emisiones que calientan el planeta, son en cambio quienes más sufrirán el impacto en la salud de esta alteración del clima. El rápido crecimiento de población en esos lugares aumenta aún más su vulnerabilidad". Por lo tanto, si se puede controlar la demografía, además de mejorar la salud, se reducirá la presión que el exceso poblacional ejerce sobre el medio ambiente y, en consecuencia, se estará luchando contra el cambio climático.
Alrededor de 200 millones de mujeres en el mundo quieren, pero no pueden, acceder a métodos anticonceptivos. El resultado es que cada año se producen unos 76 millones de embarazos no deseados. "Sólo con reducir esta tasa de natalidad se estará ayudando al planeta".
De hecho, un informe británico establece que las estrategias de planificación familiar son cinco veces más baratas e igual de efectivas que las tecnologías verdes para combatir el cambio climático. "Cada siete dólares (casi cinco euros) gastados en planificación familiar durante las próximas cuatro décadas reducirían las emisiones globales de dióxido de carbono más de una tonelada", establece el documento.
Así, 'The Lancet', que considera que "el cambio climático es la mayor amenaza global para la salud del siglo XXI", establece que la educación universal y el acceso a información sobre salud sexual y reproductiva "son las mejores vías para un desarrollo sostenible y concienciado con el ambiente".
Esta relación entre las cuestiones reproductivas y el cambio climático está ganando cada vez más peso científico. Un estudio de los primeros 40 Programas Nacionales de Acción (NAPA), firmado por los países menos desarrollados durante la Convención de la ONU sobre el cambio climático, mostró que 37 de estos países relacionaban el aumento de población con el cambio climático. Pero tan sólo seis de ellos identificaban los programas de planificación familiar como parte de una estrategia para combatir el calentamiento global.
Por eso, la revista médica cree que ha llegado el momento de que la salud sexual y reproductiva entre en la agenda del cambio climático y obtenga la atención que la salud de la mujer, normalmente olvidada, merece. Hasta ahora los progresos en este campo han sido inadecuados. Los últimos 15 años han estado dominados por una falta total de inversión financiera y política, que es hora de cambiar, concluye.
sábado, 29 de agosto de 2009
Cómo elegir píldoras con menos riesgo

Pastillas anticonceptivas de uso habitual en muchos países, incluida la Argentina, presentan un riesgo aumentado de generar coágulos en las venas profundas del organismo. Así lo indican dos estudios publicados en una importante revista médica británica. Las más peligrosas son las que corresponden a la “tercera generación” de píldoras anticonceptivas –de las que suele publicitarse que no provocan aumento de peso o acné–, en las que el riesgo llega a duplicar el que presentan las de la segunda generación. Estas investigaciones de ningún modo descalifican la utilidad de las pastillas anticonceptivas y el riesgo de trombosis es relativamente bajo, aun con las drogas cuestionadas. Lo que advierten los investigadores es que “muchas mujeres no usan las marcas más seguras en cuanto al riesgo de trombosis”. La eficacia anticonceptiva de las distintas drogas es la misma, y estas investigaciones no constataron que ninguna de ellas produzca menos aumento de peso que las otras. La única diferencia, entonces, es que algunas tienen más riesgos. Y “la opción más segura –según estas investigaciones– es un anticonceptivo oral que contenga ‘levonorgestrel’ combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los dos estudios se publican en el British Medical Journal. Uno de ellos fue realizado en Holanda por investigadores de los departamentos de Ginecología, Trombosis y Medicina Vascular del Centro Médico de la Universidad holandesa de Leiden, integrado por F. R. Rosendaal y otros investigadores. El análisis incluyó a 3284 mujeres de entre 18 y 50 años. Los investigadores recuerdan que, “desde 1961, diversos estudios confirmaron que el uso de anticonceptivos orales incrementó entre dos y seis veces el riesgo de trombosis venosa”. Esta condición consiste en la formación de coágulos sanguíneos en el interior de venas; esto suele suceder en las venas profundas de las piernas o de los brazos; eventualmente, el coágulo puede trasladarse a una arteria de pulmón y bloquearla, en lo que se llama embolia pulmonar.
Entre la población general, cinco personas de cada cien mil sufren trombosis cada año; entre las mujeres que toman anticonceptivos orales, el riesgo se eleva a 15 o 25 de cada cien mil. Este riesgo es bajo y no pone en cuestión los beneficios de la píldora en general (ver recuadro), pero puede reducirse o aumentar según el tipo de píldora utilizada.
Los anticonceptivos orales de uso habitual combinan una hormona llamada estrógeno y otra llamada progestágeno. Hay distintos tipos de progestágenos, y las distintas marcas de píldora incluyen uno u otro. Las de la “segunda generación” de anticonceptivos orales –que siguen siendo ampliamente utilizados– contienen levonorgestrel o, menos a menudo, norgestrel. Las de la “tercera generación” contienen desogestrel o gestodeno; otros fármacos con acción antiovulatoria incluyen drogas como norgestimato, ciproterona acetato y drospirenona.
La investigación de la Universidad de Leiden encontró que “el riesgo de trombosis en las venas difiere claramente según el tipo de progestógeno y la dosis de estrógeno del anticonceptivo”. De entre los progestógenos, el que menos aumenta el riesgo es el levonorgestrel. Para el gestodeno, el desogestrel, el norgestimato, la ciproterona acetato y la drospirenona, el riesgo de trombosis es de entre una vez y media y el doble que con levonorgestrel.
El estudio holandés también investigó la incidencia de la cantidad de estrógeno contenida en la píldora sobre el riesgo de trombosis. Ya se sabía que, con una dosis de 0,03 miligramos de estrógeno (etinilestradiol), el riesgo era casi la mitad que para una dosis de 0,05 miligramos. Los investigadores encontraron que, cuando la dosis de estrógeno bajaba a 0,02 miligramos, el riesgo bajaba un 20 por ciento respecto de la de 0,03.
Como conclusión, el equipo de Leiden encuentra que “la opción más segura con respecto al riesgo de trombosis venosa es un anticonceptivo oral que contenga levonorgestrel combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los investigadores observan que “todos los anticonceptivos orales empleados actualmente son igualmente efectivos para prevenir el embarazo” y desestiman otros argumentos que se han usado para propiciar el uso de una u otra marca: “Con respecto a la posibilidad de aumento de peso, no hay claras diferencias entre los anticonceptivos comúnmente usados”; lo mismo sucede “con respecto al alivio de síntomas premenstruales o incluso respecto del acné”. Entonces, “la elección de un anticonceptivo oral debería priorizar aquellos que tengan menos efectos colaterales” y observa que “dado que cien millones de mujeres usan anticonceptivos orales en el mundo, aun los efectos negativos infrecuentes afectan a muchas”. Entretanto, en relación con el riesgo de trombosis, “muchas mujeres no usan las marcas más seguras de anticonceptivos”, advierten los investigadores de la Universidad de Leiden.
El British Medical Journal publica también un estudio de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, dirigido por Ojvind Lidegaard, a partir de datos que el sistema de salud de ese país registró en un total de 10,4 millones de mujeres, de 15 a 49 años, entre 1995 y 2005: “Los anticonceptivos orales con desogestrel, gestodeno o drospirenona se asocian con un riesgo significativamente más alto de trombosis venosas que los anticonceptivos con levonorgestrel”. En una nota editorial firmada por Nick Dunn, el Journal señala que “la notable concordancia entre ambos estudios sostiene su validez” y observa que “todos los progestágenos recientemente desarrollados, con la posible excepción del norgestimato, parecen estar en desventaja en relación con el tromboembolismo venoso”. Agrega que “las mujeres con historia personal o familiar de tromboembolismo venoso no deberían tomar anticonceptivos orales combinados de ningún tipo”.
Lo que ofrece el mercado
Por Pedro Lipcovich“Los anticonceptivos de tercera generación, que podrían incrementar el riesgo de trombosis (ver nota principal) son los que más se venden en la Argentina”, señaló Martín Cañás, integrante de Gapurmed (Grupo Argentino para el Uso Racional de los Medicamentos) y asesor de la Fundación Femeba.
“Los laboratorios farmacéuticos suelen buscar alguna pequeña modificación en sus productos para obtener nuevas patentes o captar nuevos mercados –comentó Cañás–. A la tercera generación de anticonceptivos se le atribuyeron virtudes como la de causar menos aumento de peso. Las empresas los publicitan de ese modo en revistas médicas o farmacéuticas, la supuesta virtud del producto se difunde desde los profesionales a las pacientes y después, entre las mujeres, por el ‘boca a boca’.”
Muchas marcas de anticonceptivos en venta en la Argentina incluyen las drogas que, según las investigaciones publicadas por el British Medical Journal, presentan riesgo aumentado de trombosis venosa. Entre los que contienen gestodeno, están: Ginelea, Gynovin, Biofem, Cuidafem, Femiane, Harmonet, Livianne, Mercilon, Secret 28, Aleli, Mirelle, Minesse y Venisse. Entre los que contienen desogestrel, están: Marvelonb, Carmin, Camelia y Lumilac. Entre los que contienen drospirenona, están: Divina, Kala, Yasmin, Kirum, Máxima, Isis, Damsel, Umma, Diva, Yasminelle, Damsella, Isis Mini, Kirumelle y Yaz. Entre los que contienen ciproterona, están: Mileva, Diane 35 y Zinnia.
Entre las que sí cumplen las condiciones de menor riesgo de trombosis indicadas en el British Medical Journal (levonorgestrel combinado con 0,02 miligramos de etinilestradiol) están: Femexin, April, Miranova, Norgestrel Minor y Norfen. Algo más de riesgo, por tener mayor cantidad de estrógeno (0,03 miligramos de etinilestradiol, combinado con levonorgestrel) tendrían: Evelea, Microvlar, Afrodita, Nordette, Microgynon, Norgestrel Plus y Anubis. Aún más estrógeno (0,05 miligramos de etinilestradiol, combinado con levonorgestrel) tiene el Neogynon.
Anticonceptivos en números
Por Pedro Lipcovich
El uso de métodos anticonceptivos evita, cada año en todo el mundo, 187 millones de embarazos no deseados, que hubieran conducido a 105 millones de abortos, 60 millones de nacimientos no planeados, 2.700.000 millones de muertes de niños y 215.000 muertes de mujeres en relación con el embarazo. El 63 por ciento de la población mundial los utiliza.
Según las directivas de la OMS, los requerimientos mínimos para una mujer que se proponga empezar a tomar píldoras anticonceptivas con alguna combinación de estrógenos y progesterona consiste en: examinar la historia personal familiar de trombosis venosas profundas y medir la presión arterial antes y luego de empezar a tomar las pastillas. Este método anticonceptivo está contraindicado para las mujeres fumadoras mayores de 35 años.
La efectividad de cada método debe relacionarse con su aceptación y cumplimiento por parte de la usuaria o la pareja. “El ‘uso típico’ –el que tiene lugar en la realidad– es menos efectivo que el ‘uso perfecto’: así, los anticonceptivos orales y los parches transdérmicos tienen una tasa de fallas de 0,3 por cada 100 mujeres por año, cuando el uso es perfecto, pero esta tasa se eleva al ocho por ciento con el uso típico. En las pastillas que sólo incluyen progesterona, una demora de tres horas en tomarla puede hacerlas ineficaces.
La administración simultánea de ciertos medicamentos, por ejemplo antibióticos como la rifampicina, puede anular la eficacia de las píldoras anticonceptivas.
Además de su efecto anticonceptivo, las píldoras combinadas pueden tener efectos beneficiosos o perjudiciales para la salud general de la usuaria. Entre los beneficiosos están la disminución del riesgo de cáncer de ovario y de útero. Entre los perjudiciales, el aumento del riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, cáncer de cuello de útero e hipertensión.
(Fuente: “Anticoncepción para mujeres: una revisión basada en la evidencia”, por Jean-Hacques Amy y Vrijesh Tripathi. Publicado en British Journal of Medicine.)
pagina12.com.ar

