
domingo, 22 de enero de 2012
Nueve años encerrada en un baño; desde los 11 hasta los 20

viernes, 14 de octubre de 2011
NIÑOS DESAPARECIDOS: La angustia más pavorosa
Qué angustia, qué miedo, ¡se lo ha llevado alguien! – dijo su madre -, ¿niño, niño, dónde estás...? En esto que oímos un balbuceo, un susurro: "¡mamá...!" Se había colado por una escalera de servicios y no sabía salir. Qué alivio, y qué angustia. El resto de las vacaciones no le perdimos de vista ni un segundo.
Aun hoy, muchos años después, recuerdo con angustia aquella escena. Por eso puedo comprender a esos padres cordobeses que no encuentran a sus dos hijos. Puedo presentir lo que ellos sienten. Mis mecanismos de empatía me permiten ponerme en su lugar, sentir con ellos. Puedo multiplicar por cien, por mil, aquellos minutos y vivenciar el terrorífico pavor de su angustia: ¿Hay acaso alguna dolor más grande que el de perder un hijo?: Sí, el de perderlo sin saber ni cómo ni por qué.
Súbitamente, inesperadamente, incomprensiblemente, sin nada a lo que sujetar la desazón, el tormento de las horas y el insomnio. Acaso ni siquiera acierten a preguntarse por qué, quién, cómo, para qué, alguien puede hacer una cosa así. Eso nos lo preguntamos los demás: ¿Quién y por qué alguien puede hacer una cosa así?
En este momento aun no se sabe qué ha ocurrido, pero el asunto no pinta nada bien. Ojala no se confirme, pero todos anticipamos lo peor: ¿Acaso un secuestro?, ¿quizá la muerte?... en el mejor de los casos sustraídos para ser destinados a fines impensables. Cuando suceden cosas tan incomprensiblemente inhumanas, solemos atribuirlas a la maldad o la locura de alguien. Y esta segunda suele ser la primera: ¡Hay que estar muy loco para hacer algo así a unos niños! O quizá hay que ser muy perverso. O las dos cosas a la vez.
No es fácil explicar por simple maldad, ni por simple enfermedad, un acto tan enrevesadamente maligno. Eso es lo que solemos pensar los espectadores del 'telepánico' nuestro de cada día. Pero los que nos dedicamos a estos asuntos de la mente, los "expertos", sabemos que lo más habitual es atribuirlo a la locura de alguien, o en el mejor de los casos a la venganza pasional que ciega el entendimiento, y eso no es justo con las personas que padecen enfermedades mentales. Trabajo todos los días con personas enfermas, y, se lo aseguro, la inmensa mayoría son buena gente, personas que sufren mucho, padecen mucho, y no tiene ganas ni de hacer mal a nadie.
Otra cosa que solemos hacer los espectadores de estos sucesos es asignar culpabilidades. Cualquier indicio, cualquier dato extraño, nos lleva a elaborar inmediatamente una teoría que convertimos automáticamente en evidencia culposa. Y lo peor es que muchas veces acertamos, pero otras erramos de forma tan injusta como irreparable. Luego hay que pacientes y mesurados en estos asuntos. E, insisto, aunque lo más habitual es atribuirlo a la locura humana, debe quedar claro que esa no es una enfermedad mental, sino el resultado de la perversidad retorcida de una mente maligna. ¿Qué otra explicación cabe para que alguien haga una cosa así a unos niños?
Lo dicho, puestos a ingeniar atrocidades, la maldad humana siempre es más fecunda que la locura.
elmundo.es
sábado, 6 de noviembre de 2010
Preso por el amor de la mujer que había raptado
LA NACION
Se enamoró de la mujer que había secuestrado. Y lo detuvo la policía.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Publican un cómic que ridiculiza a Betancourt
PARIS (AFP).- Ingrid de la jungla , un cómic divertido y cruel sobre Ingrid Betancourt, obra de tres franceses conocidos por su humor provocador y ácido, saldrá en venta hoy, en Francia, pocos días antes del lanzamiento de un libro escrito por la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).El libro, publicado por la editorial Fluide Glacial, es una sátira no sólo de los años de cautiverio de Betancourt, alias "Ingrid Petancourt", y su rescate triunfal, sino también de los gobernantes de un país llamado "Colombin", de los guerrilleros de la "Farce" y de los líderes de Francia, en especial de un diminuto presidente llamado "Nicolas Sarko".
La ex candidata presidencial colombiana es retratada como una mujer ambiciosa y egoísta, una hipócrita que se da golpes en el pecho y es devota de la Virgen y del Papa, pero que se comporta como una verdadera arpía con los otros rehenes, a quienes les roba sus raciones de comida y a los que delata.
En el libro, escrito y dibujado por Serge Scotto, Eric Stoffel y Richard Di Martino, Ingrid de la jungla es servil con los jefes guerrilleros y se muestra ingrata tras su espectacular liberación a manos de un comando de agentes occidentales vestidos con camisetas de "Chian Guevara" y disfrazados con bigotes falsos.
Y eso que Ingrid de la jungla fue escrito y dibujado antes de que Betancourt presentara una demanda de indemnización por ocho millones de dólares por sus años secuestrada, que hizo desplomar su popularidad y empañó su prestigio y aura de heroína, ya bastante en entredicho tras su liberación.
La publicación de la demoledora sátira de 46 páginas no cae en un buen momento para Ingrid Betancourt, que se dispone a lanzar el 21 de septiembre en todo el mundo un libro en el que relata su versión de su secuestro en 2002.
La ex rehén busca recuperar con su libro el prestigio perdido después de su liberación, por su exceso de exposición y por muchos pasos en falso. El bochornoso incidente en torno al Premio Nobel de la Paz, cuando su Fundación reaccionó violentamente al anunciar que no era ella quien lo había recibido, también contribuyó a empañar su imagen, así como las versiones de algunos de sus compañeros de cautiverio, entre ellos Clara Rojas, su amiga más fiel, que fue raptada junto con ella.
lanacion.com
martes, 8 de junio de 2010
Una madre encuentra en Facebook a sus dos hijos secuestrados
El fiscal del distrito de San Bernardino, en California, nunca se había encontrado con un caso parecido. Hace quince años, dos niños pequeños, de 2 y 3 años de edad, fueron secuestrados y separados de su madre, que desde entonces no había vuelto a saber nada de ellos. Hasta que se le ocurrió la brillante idea de buscar sus perfiles en Facebook. Milagro o casualidad, la mujer encontró la página de uno de ellos, lo que sirvió a las autoridades para localizarlos.Es el primer caso conocido de "resolución digital" de un secuestro, aunque, en plena era de internet, es más que probable que no sea el último. Una mujer californiana, cuyos dos hijos pequeños (un niño y una niña) habían sido secuestrados por su ex marido en 1995, ha conseguido encontrarlos quince años después. Y no precisamente gracias a las pesquisas de la policía, sino porque a la desesperada madre se le ocurrió buscar sus perfiles en Facebook.
Faustino Utrera, el padre de los dos niños, desapareció un buen día con ellos sin dar ninguna clase de explicaciones. Corría el año 1995 y desde entonces la madre ha intentado, sin éxito, encontrarlos. Hasta que cayó en la cuenta de que ahora, ya adolescentes, había otro modo para intentar resolver lo que la policía no había logrado en quince años. Así que la buena mujer se puso manos a la obra y empezó a buscar en Facebook. Con tan buena fortuna que logró encontrar el perfil de su hija.
«Déjanos en paz»
"La madre fue a Facebook, tecleó los nombres de sus hijos y localizó la página de uno de ellos", explica Kurt Rowley, el fiscal del distrito en San Bernardino. Ambas, madre e hija, empezaron a cruzarse mensajes y la desesperada mujer llegó a enviarle una antigua foto familiar. La incipiente relación, sin embargo, se enfrió de repente: "No estoy interesada en esta relación -escribió la joven a su reencontrada madre- Ahora tenemos una vida feliz. Déjanos en paz".
Después de esto, la página de la adolescente desapareció de Facebook. Pero la madre ya había contactado a las autoridades de San Bernardino. Rowley y sus investigadores rastrearon el perfil de la chica hasta Orlando, en Florida.
El resultado fue el arresto de Utrera, bajo la acusación de doble secuestro. Los dos jóvenes han sido devueltos ahora a su madre, aunque las cosas no van a ser nada fáciles. De hecho, los tres tendrán que empezar a conocerse y a construir una relación completamente nueva. Algo que, sin duda, no va a suceder de un día para otro.
abc.es
domingo, 9 de mayo de 2010
Volver del infierno: rescatadas de la prostitución, desafiadas a rearmar sus vidas
Silvina Heguy.Cuando Graciela Cañete se despertó ese viernes de octubre ya no estaba en la estación de Ezeiza. Estaba tirada en el piso de una habitación de paredes y techo de madera a 264 kilómetros. Cuando se despertó, la chica de 22 años estaba en un prostíbulo en Gualeguaychú. Tres hombres la habían subido a una camioneta negra y le habían dado algo que la durmió por completo. Cuando Graciela Cañete se despertó ese viernes de octubre, sintió el peso de un cuerpo ajeno sobre el suyo inerte. Ya no estaba en la estación que ahora vuelve a ver desde la ventana del bar donde está sentada, semi acurrucada dentro de una campera de jean, de vuelta del infierno.
En un hotel de esos de paso que hay en el barrio de Constitución, dos mujeres duermen. Duermen a unos 20 minutos de la estación de Ezeiza. Duermen y no hacen otra cosa que dormir. Cada tanto alguien las visita. Les llevan comida, les dan plata y tratan de explicarles cómo moverse. Fueron rescatadas del encierro de un prostíbulo. Sus visitantes intentan establecer una relación de confianza para poder ayudarlas a dar los primeros pasos para salir de la esclavitud moderna que es la explotación sexual.
Ser víctima de la trata de personas es haber sido secuestrada, violada, drogada, obligada a ejercer la prostitución y a casi no comer durante días. Es haber sido la víctima de un delito que produce el 85 por ciento de los 32 mil millones de dólares anuales que genera la trata de personas. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) son 1.390.000 las personas que, por año, caen en las redes de traficantes. Destino de mano de obra de fábricas clandestinas o prostíbulos. Y el 56 por ciento de ellas son chicas y mujeres.
Graciela Cañete es una de las pocas víctimas que quiere contar su historia ¿Cómo se vuelve del infierno de la explotación sexual? "Por mis hijos", dice ella.
"Antes que nada hay que lograr que se sientan seguras", explica Luciana Lirman, integrante del Programa de Asistencia a Víctimas de Trata (AVOT), que la OIM creó en 2005 para dar una respuesta regional a las víctimas rescatadas que comenzaban a llegar a las oficinas de la calle Callao.
"Necesitan de todo. Desde un cepillo de dientes hasta los documentos", señalan desde el organismo, que interviene para brindarles un lugar seguro y protegido, y las provisiones básicas para la vida diaria, hasta que puedan resolverse sus situaciones. Es la primera etapa, donde se les debe dar asistencia psicológica, jurídica, médica.
"El después es un gran problema. En Argentina, a las víctimas se las obliga a declarar casi al otro día del rescate, cuando todavía están en shock. Hay países que les dan hasta un año. En todos los casos, los primeros meses son los más delicados", cuenta Monique Thiteux Alstchul, directora ejecutiva de la Fundación Mujeres en Igualdad, una de las ONG que trabaja por los derechos de las mujeres. "Porque es probable que sin una buena protección, vuelvan a caer en las redes de traficantes o si vuelven a su pueblo sean estigmatizadas", advierte.
Graciela Cañete volvió a su barrio en Ezeiza después de haber escapado del prostíbulo donde la tuvieron secuestrada durante unas 48 horas. Volvió a su casa y ya se cruzó con la mujer que la marcó y con el hombre que la entregó. "Si seguís así, te van a volver a venir a llevar", la amenazaron.
Cuanto más largo el cautiverio, peor es. Más pierden. Pierden la dignidad y también el sentido del tiempo, están mal alimentadas y, en muchos casos, salen adictas a las drogas. Y tienen miedo, sus explotadores fueron dueños y señores de sus vidas, y la mayoría cuenta con apoyo y complicidad de un sector del poder.
El primer frío del año se siente en la esquina de Entre Ríos y Rivadavia. En la esquina del Congreso argentino un grupo lleva carteles de mujeres desaparecidas. Como lo hacen todos los 3 de cada mes desde hace tres años, el miércoles pasado pidieron por las chicas que no aparecen y reclamaron que el delito de trata con fines de explotación sexual sea declarado de lesa humanidad. Intentan que, así, no haya impunidad.
"Para que existan las redes de captación de mujeres, tiene que existir una red de protección, tiene que existir la prostitución. El Estado tiene que actuar para proteger a las víctimas. Alejarlas del núcleo del peligro. Incautarles los bienes a los tratantes y proxenetas", dice Vanina Biasi del Plenario de Trabajadoras, una de las organizaciones que se reúne en la esquina.
A unos metros, un teléfono público sirve de cartelera para la oferta de sexo. Son unos treinta papelitos de distintos colores que ofrecen una promesa rentada de placer. Parte del negocio ilegal que se nutre de las muchas mujeres que están desaparecidas.
En 2002, el gobierno de Estados Unidos destacó en su agenda internacional la lucha contra la trata de personas con fines de explotación sexual. Fue una directiva de George W. Bush quien, con su formación cristiana, se puso como objetivo terminar con la prostitución. Calculaban que 800 mil mujeres y niñas son traficadas anualmente por las fronteras del mundo, lo que provocó que la campaña fuera internacional.
El lobby gubernamental estadounidense logró que varios países aprobaran legislaciones que penan la trata.
En Argentina, muchas organizaciones trabajaban sobre el tema en forma aislada, hasta que lograron reunirse en la Red Nacional Alto al Tráfico, la Trata y la Explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes (RATT). Era septiembre de 2006 y la situación era grave.
El caso de Marita Verón llegó en forma de novela a la televisión y dio a conocer masivamente el drama de la trata. Su madre, Susana Trimarco, fue el símbolo de la búsqueda desesperada, rescató en el camino a cientos de chicas y abrió un refugio para víctimas en Tucumán.
En abril del 2008, se sancionó aquí la Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, que puso a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a personas damnificadas a la cabeza de la persecución del delito y asistencia directa a las víctimas.
Según sus estadísticas, desde su apertura, han liberado a 654 personas, de las cuales 149 eran menores de edad. Hasta ese momento, no era delito federal, entonces una chica era secuestrada en una provincia y su caso se lo tragaba la burocracia de los juzgados provinciales.
"Falta muchísimo por hacer", dice Fabiana Tuñez, de La Casa del Encuentro, la asociación que da asistencia a Graciela Cañete y a varias familias que buscan a chicas desaparecidas.
"La ley de Trata todavía no está reglamentada. Cuando una chica desaparece, todavía cuesta que le tomen la denuncia en la comisaría. La caratulan como 'fuga de hogar' cuando, ante la sospecha, tienen que poner 'trata'. Así, los mecanismos de búsqueda se activan de inmediato y son más eficientes.
Esas primeras horas son fundamentales. Porque si se fugó, la fuerza estatal la va encontrar y si fue secuestrada también hay más posibilidades de hallarla. Eso es una decisión política, bajar esa orden a la Policía".
Esa primera denuncia puede ser la diferencia entre encontrarla o no. Según las organizaciones sociales, en los últimos 5 años en la Argentina han desaparecido alrededor de 600 mujeres.
"La víctima se encuentra en una situación de deterioro psíquica y física tremenda. Sus necesidades son enormes. Si logró salir es por suerte, porque algún cliente la ayudó a escapar, o porque fue encontrada cuando se allanó un prostíbulo", dice Lirman. Y, una vez afuera, cada una procesa como puede esa realidad. Algunas se identifican como víctimas y otras han naturalizado la situación.
"Si no se ubican como víctimas, ven a su explotador como una especie de benefactor. Ellas requieren otro tipo de asistencia. Pero todo depende del período de encierro que vivieron", insiste.
Además, la mayoría de las mujeres esclavizadas sufrieron un desplazamiento. Las redes las captan en lugares pobres y las llevan a grandes ciudades. En esos casos, el retorno siempre es voluntario. La OIM, por ejemplo, se ocupa de los casos de extranjeras. Las ayuda a volver a sus países. En los casos de las menores de edad se busca fortalecer la familia, en las adultas se intenta determinar qué les gusta hacer y darles un oficio para vivir. Pero todo es un largo proceso.
El negocio de la explotación sexual es trasnacional, por eso los organismos que asisten a las víctimas también fabricaron redes que cruzan fronteras. El programa AVOT, por ejemplo, comprende a la Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay y en 5 años rescató aquí a 525 víctimas de algún tipo de trata. Pero, según sus estadísticas, en el último tiempo hubo un aumento casi constante de mujeres jóvenes víctimas. La mayoría sufre explotación sexual.
Vienen principalmente de Paraguay y Bolivia, además de República Dominicana, Brasil, Perú y Colombia. Del total, son 288 las mujeres que prefirieron volver a sus países. El 48% regresó a Bolivia, el 31% a Paraguay; el 10% restante regresó a Dominicana.
Ciudad del Este es el corazón de la Triple Frontera. El punto en que se unen los territorios de Brasil, Argentina y Paraguay, en el mapa del tráfico de personas mundial, se destaca como uno de los más importantes. Muchos afirman que en la ciudad paraguaya se consigue de todo. Y de todo es de todo: desde misiles a mujeres esclavas.
En ese mar de contrabando, Celina Figueredo parece navegar sola. La Oficina de Conocimiento, Prevención y Acompañamiento de Niños, Niñas y Adolescentes en situación de explotación sexual sólo tiene grande su nombre. Figueredo la dirige junto a un pequeño grupo. Su sede sirve como administración, refugio de víctimas y aula de oficios.
"El desafío es enseñarles un trabajo para reemplazar a la prostitución. Aquí la mayoría elige aprender peluquería", cuenta, mientras aclara que sabe que para las víctimas "volver solas a la normalidad es casi imposible. Se trata de recuperar un poco la autoestima, de ayudarlas a ver una posible salida para vivir".
Figueredo repasa la ruta de las esclavas. De las áreas rurales llegan a Ciudad del Este. "La situación económica que vive el país no ayuda. El movimiento interno es la antesala para la trata internacional. Pasar a una mujer por la frontera puede costar unos 40 dólares. Ellas vienen buscando una alternativa económica y caen en una red. Muchas veces son también usadas como mulas para pasar contrabando por la frontera", explica. Ella dice lo que todos saben, el traslado se hace por los mismos lugares, el que trafica, trafica todo, coinciden los especialistas.
En Paraguay no hay ley contra la trata de personas, lo que dificulta el problema. El equipo que dirige Figueredo está integrado al programa de la OIM. Juntos, saben, pueden más. "Ellos son una gran red con gente muy poderosa involucrada. Nosotros somos pocos, pero vamos de a poco reconstruyendo vidas".
No importa el país, en el origen de cada historia hay engaños o falsas promesas de trabajo. "El gran motor es la prostitución. Tiene que quedar claro -insiste Biasi-. Esta actividad no es un tipo de trabajo, es violencia".
El esquema básico que comenzó a funcionar con éxito fue: encontrar a las víctimas del tráfico que están secuestradas; luego darles asistencia y protección para después ayudarlas a reinsertarse. En Estados Unidos a las víctimas extranjeras les ofrecen una visa especial, la llamada "T". Desde 2005 dieron más de 1.900, mil de ellas a víctimas y el resto a familiares porque "dentro del programa también se busca la reunificación familiar", explicaron a Clarín desde el Departamento de Estado.
Lograr una ley es dentro de todo fácil; tener fondos y refugios es lo más difícil, dicen los expertos. "John" es un nombre común, es Juan en inglés y es como llaman a los clientes de los prostíbulos en EE. UU. En el estado de Nueva York la legislación contra la trata con fines de explotación es tomada de ejemplo porque apunta a la ayuda a la víctima y también va contra los "Johns". El viernes, Argentina firmó un proyecto que se insinúa en esa dirección.
Monica Ryan trabaja en el edificio de la fiscalía de Brooklyn y fue parte de uno de los primeros casos de trata descubiertos en la Gran Manzana. Se trataba de chicas mexicanas secuestradas en el barrio de Queens y explotadas por dos hermanos que recibieron una condena de 50 años cada uno. Tuvieron más de un año para testificar. "El objetivo esencial es que la víctima no tenga que revictimizarse. Por eso entran en un proceso de preparación para testificar y en muchos casos son asistidas por ong", explica Ryan.
Hace siete meses que Graciela Cañete escapó del infierno de la explotación sexual. En este tiempo no habló nunca con un psicólogo. Sentada a metros del lugar de su secuestro dice que espera que el intendente de Ezeiza cumpla con su promesa de una casa y un subsidio para alejarse un poco del inicio de la red que la atrapó. Ya declaró y reconoció el prostíbulo y a sus secuestradores. Su causa está bajo secreto de sumario.
Cómo actúan los tratantes
Las redes de trata en Argentina secuestran a mujeres y niñas de 9 a 24 años. Lo hacen por la fuerza o mediante engaños con tentadoras ofertas laborales. La captación se da también por Internet.
Los secuestros requieren tareas de inteligencia de un entregador, que suele ser vecino. Son ejemplos emblemáticos los casos de Marita Verón, Florencia Pennachi y Fernanda Aguirre.
Los engaños incluyen promesas de altas remuneraciones por trabajos en las ciudades. Hay castings de modelos que esconden esa práctica. Y se dan intentos de acercamiento afectivo.
En blogs, chats y redes sociales, los tratantes están a la pesca de fotos e información que inocentemente suben las adolescentes.Establecen contacto y buscan pactar citas.
La trata de mujeres no hace distinción de clases sociales. Los expertos sugieren ubicar la PC hogareña en un lugar de tránsito de todos los miembros de la familia, hablar con los hijos sobre los riesgos de subir datos íntimos a la web y reportar desapariciones en las primeras 72 horas, vitales para evitar los traslados de las víctimas a lugares lejanos.
Dónde pedir ayuda
Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata. Para denunciar casos y pedir asistencia llamar al (011) 5300-4014 o escribir a oficinarescate@jus.gov.ar
Ratt. Urquiza 65 2º 34, Bs.As. Tel.: 432 2211 o las 24 hs al 15 3643 2622 o al 15 5324 0532.
La Casa del Encuentro. Rivadavia 3917, Bs.As. Tel.: 4982 2550. También se reciben denuncias en el mail plenariodetrabajadoras@gmail.com
clarin.com
sábado, 29 de agosto de 2009
El hombre que escuchaba los susurros de Dios
Por Mario Diament
MIAMI.- Phillip Garrido estaba convencido de haber encontrado un método para controlar las voces celestiales que algunos oyen en su interior y que los impulsan a cometer actos violentos.
En su blog, llamado Voces reveladas, Garrido, quien firma con el seudónimo "El hombre que hablaba con su mente", incluye declaraciones juradas de seis testigos que participaron de una demostración de su extraordinaria habilidad.
"He aquí una nueva percepción que tiene el potencial de ayudar a la gente que oye voces a posiblemente detener y reexaminar su pensamiento antes de cometer un acto violento contra sí mismo o contra otros", escribe.
Como ejemplo, cita el caso de la mujer que arrojó a sus tres hijos a la bahía de San Francisco, y asegura que su descubrimiento podría haberla disuadido de hacer lo que hizo.
"El oír voces -explica- coloca a la mente humana en un estado hipnótico que eventualmente lleva a una persona a construir un sistema engañoso de creencias que la empuja al curso de acción que habrá de emprender."
Garrido sabe de qué habla. En 1991 secuestró en South Lake Tahoe, California, a Jaycee Lee Dugard, que entonces tenía 11 años, y la mantuvo en cautiverio durante 18. En ese período abusó sexualmente de ella y la llevó a concebir dos hijas, hoy de 11 y 15 años, a las que también mantuvo encerradas detrás de la casa que habitaba con su esposa.
El martes, Garrido llevó a las niñas a la Universidad de California, en Berkeley, donde se proponía distribuir literatura religiosa de su recientemente creada Iglesia de los Deseos de Dios, cuando un policía advirtió un comportamiento sospechoso en las niñas. Al día siguiente, Garrido se presentó ante el oficial de supervisión, junto con Dugard, que confesó su identidad y relató las circunstancias de su cautiverio.
El caso se inscribe en una serie similar de secuestros de jóvenes sometidas a condiciones de abuso sexual, maltrato y esclavitud.
Colleen Stan tenía 20 años en 1977 cuando fue secuestrada en California y mantenida como esclava sexual durante siete años. Su caso se llamó "La chica en la jaula", porque su captor la tenía encerrada en una jaula durante gran parte del día.
Elizabeth Smart fue robada de su dormitorio en Salt Lake City, en 2002, cuando tenía 14 años. Fue encontrada en compañía de sus captores, no lejos de su casa, nueve meses después. Otros episodios notables, como los de Natascha Kampusch, Elizabeth Fritzl y Lydia Gouardo tuvieron lugar en Europa.
El fanatismo religioso y la convicción de oír la voz de Dios son factores comunes en muchos de estos episodios. En su blog, Garrido admite que si bien al comienzo hizo "algunas cosas muy malas", su encuentro con Dios le dio una perspectiva reveladora a su situación.
"El Creador me ha dado la habilidad de hablar en la lengua de los ángeles, a fin de hacer sonar una llamada de alerta que con el tiempo incluirá la salvación del mundo entero", escribe en su blog.
Mientras los detalles de la odisea de Dugard se desplegaban en los últimos dos días en la prensa, otro escándalo no menos aberrante, el de los memorandos de la era de George W. Bush aprobando el uso de tortura en los interrogatorios de sospechosos de terrorismo, reclamaba la atención pública.
Bush también había creído oír la voz de Dios dictándole qué hacer. "Dios me ordenó atacar a Al-Qaeda y luego me pidió que atacase a Saddam [Hussein]", le aseguró a Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, según numerosos testimonios.
Lástima que no estuviera al tanto del método descubierto por Garrido. Tal vez la historia del mundo en la última década hubiera sido diferente.
lanacion.com
viernes, 10 de abril de 2009
Secuestrar al jefe se pone de moda en Francia ante la crisis económica
París. (dpa) – La crisis económica sin duda va a aumentar los índices de criminalidad. De momento, en Francia se ha puesto de modo un nuevo fenómeno delictivo: secuestrar al jefe. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, no está dispuesto a tolerar este tipo de actos, pero la población, mayoritariamente, no los condena.Las amenazas del presidente francés cayeron en saco roto. "¿Qué historias son esas de rehenes?", se encolerizaba un gesticuloso Sarkozy. "Vivimos en un Estado de derecho. ¡No voy a permitir tales actos!", aseguró. Pero apenas unas horas después, grupos de trabajadores franceses volvieron a retener a directivos como protesta ante el cierre de una planta del grupo británico Scapa, que fueron liberados al día siguiente. "No deseo una sublevación social, pero veo revueltas en las empresas", dijo la líder socialista, Ségolène Royal. Y es que estas acciones cuentan con el apoyo de la población: "La violencia nace en de los empresarios, que sólo piensan en su propio beneficio y destruyen puestos de trabajo", sostienen los sindicalistas. Sólo un siete por ciento de los franceses condena las retenciones de directivos, según una encuesta del instituto Ifop que publicará mañana "Paris Match". En cambio, un 30 por ciento las apoyan sin condiciones y un 63 por ciento las comprenden. Y eso es más que suficiente para las filas conservadoras.
Los sindicatos, que hasta ahora "habían canalizado las revueltas", suponen cada vez menos una válvula de escape. Y a ello contribuye involuntariamente la política. Tras las protestas en todo el país de marzo, Sarkozy dejó claro que no haría más concesiones. Los sindicatos, que movilizaron a las calles a miles de personas, quedaron literalmente con las manos vacías. Cuando poco después empleados de Caterpillar en Grenoble tomaron como rehenes durante una noche a su jefe, Nicolas Polutnik, y otros directivos, Sarkozy tomó cartas en el asunto y dijo que "no dejaría a los trabajadores en la estacada".
Al final, se salvaron 133 empleos y los trabajadores fueron remunerados durante los días de huelga y recibieron más dinero para planes sociales. La privación de libertad no tiene consecuencias jurídicas. La combatividad de las "bases" en las empresas se ha visto alentada por las informaciones sobre opciones millonarias de compra de acciones y dorados "apretones de manos" para los altos directivos. La indignación se expande, los jefes sin escrúpulos se llenan los bolsillos mientras el Estado les salva el pellejo aportando millones y olvidándose del "pequeño ciudadano". Y entonces, cunde la ira.
"Quieren llevarnos como ovejas al matadero, pero van a enfrentarse a leones", dijeron los empleados de la planta de neumáticos Continental de Clairoix tras una conversación de crisis en el palacio presidencial. "No queremos pagar su crisis". La desconfianza asesta cada vez más golpes a Sarkozy, que asumió el cargo como "presidente del poder adquisitivo" que "buscaría el crecimiento con uñas y dientes". Y ahora, la oposición, incluído el líder del centrista MoDem, François Bayrou, muestra comprensión por la toma de rehenes.
Royal incluso llegó a decir que "lo que tildan de revuelta es una reacción a la violencia ejercida contra el país y los empleados". Los trabajadores de Caterpillar se enteraron de su "condena a muerte social por la prensa", dijo la socialista, y denunció la "criminalidad de los sobreprivilegiados" que saquean las empresas y eliminan empleos.
La gobernante UMP acusa por ello a la oposición de "promover la violencia mañana, tarde y noche" y alentar políticamente "los miedos de los franceses". Sin embargo, el malestar social no está beneficiando a los partidos opositores. Al contrario: los sociólogos temen que la crisis salte de la economía a la sociedad. "El pueblo se despide de las élites", explica el director del instituto Mediascope, Denis Muzet.
"El abismo entre el mundo real de las víctimas de la crisis y el mundo virtual de los líderes - políticos, banqueros, directivos-, que calculan en miles de millones, es cada vez más profundo". Por ello, se cierne el peligro de que los políticos y sus planes de rescate acaben en el mismo saco que los responsables de la crisis. En el palacio presidencial, los temores son parecidos. La crisis económica crea "una situación peligrosa de tierra fértil para los extremos", dijo el asesor especial de Sarkozy Henri Guaino. En los años 30, las crisis alimentaron el antisemitismo y el totalitarismo. "Esta crisis sigue el patrón de todos los capítulos de un libro de economía. Debemos tener cuidado de que no acabe en los libros de bolsillo de la Historia".
lavanguardia.es
sábado, 28 de febrero de 2009
El éxito de recordar el cautiverio
Out of Captivity (Fuera del cautiverio), de los norteamericanos Keith Stansell, Marc Gonsalves y Tom Howes, liberados en la operación Jaque, y publicado en los Estados Unidos, es el ejemplo más reciente de este fenómeno.
Se trata de un boom editorial en el que las historias son narradas por quienes estuvieron secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o por periodistas y escritores a quienes se las relatan en forma exclusiva.
Una vez publicados, los libros venden en pocos meses más de 15.000 ejemplares, no sólo en Colombia, también en países como México, Venezuela, Ecuador, Perú, Chile y Estados Unidos. En la Argentina, las editoriales están acordando la distribución de estos libros. Aquí sólo Cartas a mamá desde el infierno , de Ingrid Betancourt, se puede conseguir en contadas librerías, como Gandhi.
Desde ya se espera que Out of Captivity se sume a la tendencia en ventas, ya que ventiló algunas situaciones polémicas relacionadas con Ingrid Betancourt y el ex senador Luis Eladio Pérez durante el cautiverio. Consultado por LA NACION, Pérez explicó que se trata de un tema delicado del cual prefiere no opinar. "No he podido terminar de leer el libro y por lo tanto no hago ninguna apreciación", dijo.
Mientras tanto, el éxito de publicar las historias de cautiverio ha sido tan arrollador que Ingrid León, de Santillana, en Colombia, afirmó que "en América latina, las ventas se podrían comparar a un fenómeno como el que han tenido libros de la serie Crepúsculo , de la norteamericana Stephenie Meyer".
En Colombia, Andrés Ossa, de editorial Planeta, comentó que la gente entra a las librerías con la intención de leer a un ex secuestrado en particular.
Entre el público general, Andrés Lasprilla, lector bogotano, dijo a LA NACION que en las librerías la mesa y las estanterías de novedades están acaparadas por estos libros y que las charlas de café giran en torno a lo que "dijeron o hicieron en cautiverio" los que han sido liberados.
"Era una necesidad de la población colombiana y latinoamericana ver el conflicto desde primera fila", señaló Ossa, al tratar de explicar el boom.
En menos de un año casi todos han publicado su libro. El ex senador Pérez, cautivo durante 6 años y recordado porque en cautiverio desarrolló una fuerte amistad con Ingrid Betancourt, escribió Siete años secuestrado por las FARC (Santillana), que va por su tercera edición en menos de un año y ya superó los 20.000 ejemplares vendidos.
Mi fuga hacia la libertad (Planeta), de John Pinchao, el subteniente que logró fugarse después de ocho años de secuestro, va por su novena edición en un año y vendió más de 30.000 ejemplares.
Fernando Araujo, otro político que padeció el cautiverio publicó El Trapecista (Planeta) y lleva vendidos más de 15.000 ejemplares.
También publicó su historia Jorge Enrique Botero, que traía la noticia de que Clara Rojas había tenido un hijo con un guerrillero, y ahora los norteamericanos Stansell, Gonsalves y Howes, que compartieron el secuestro con algunos de ellos.
¿Por qué la necesidad de escribir un libro?, preguntó LA NACION al ex senador Pérez . "Fundamentalmente, buscaba crear conciencia sobre este fenómeno violento. A nosotros no solamente nos secuestró las FARC, también el olvido de la sociedad colombiana. Es un drama que estuvieran 4000 personas secuestradas y nadie se conmoviera", explicó Pérez.
En consonancia, Ossa, de Planeta, también cree que "las publicaciones han servido para crear conciencia. La gente está más sensible y eso se refleja en las marchas, en la participación ciudadana y en la opinión pública internacional". Alfonso Carvajal, de la editorial Grijalbo Mondadori en Colombia, encargado de esta línea de libros, dijo que "el secuestro es una realidad innegable que de alguna manera se tenía que expresar en la cultura". Los que vienen
El liberado que aún no aparece con su libro bajo el brazo está próximo a publicar sus experiencias. Tal es el caso de Clara Rojas, la ex amiga de Ingrid Betancourt, quien prepara su publicación en español, traducido al francés, de la mano de editorial Norma.
El más esperado por todos relatará las experiencias de Ingrid en cautiverio, que hasta ahora sólo ha publicado Cartas a mamá desde el infierno (Grijalbo), una versión literaria de la correspondencia entre Ingrid y sus hijos, mientras estuvo secuestrada. Con los últimos liberados, como Alan Jara y Sigifredo López, se espera que el fenómeno crezca aún más.
Diana Salinas Plaza


