miércoles, 2 de junio de 2010

"Los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres"

Josefina Licitra
Para LA NACION
Déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno de bipolaridad son algunos de los diagnósticos con los que los niños llegan a la consulta profesional con Juan Vasen. Pero Vasen, médico, psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil, dice que buena parte de esos pacientes no suelen ser enfermos ni, mucho menos, criaturas destinadas a ser medicadas. Son, simplemente, niños sujetos al tiempo en el que viven. "A veces se les atribuye una patología y se los medica, cuando lo que les ocurre es que son chicos que responden a una familia y, sobre todo, a una época ?explica?. Las determinaciones de época son muy importantes. Tanto, que a veces los chicos se parecen más a la época que a sus propios padres."
Vasen trabaja con niños y adolescentes desde que, después de egresar de la carrera de Medicina, hizo la residencia en psicopatología infantil en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde luego se desempeñaría como jefe de residentes. Lleva publicados seis libros que intentan poner la niñez en contexto y cuestionan el método de tono fuertemente farmacológico que hoy tiene la ciencia para abordar los problemas infantiles, principalmente el llamado (y muy difundido) déficit atencional.
"Los psicofármacos cada vez tienen más presencia en la vida cotidiana de los chicos -advierte Vasen-. A veces, esta presencia llega acompañada por un criterio inteligente de utilización, ya que viene junto a un abordaje psicoterapéutico. Pero cualquier enfermedad que sea tratada con psicofármacos como única intervención en la vida de un chico, puede considerarse iatrogénica, es decir, responsabilidad del médico."
De acuerdo con Vasen, la década de los 90 fue una bisagra dentro de la psiquiatría infantil. Entonces, se comenzó a creer que cualquier producción del cerebro, incluida la subjetividad, era una consecuencia de los genes.
-¿Por qué esta lectura sería problemática?
-Porque es incorrecto y peligroso entender la biología como portadora del destino. Muchos profesionales incurren en una serie de proyecciones, en general catastróficas, que tienden a ser atemorizantes para los padres. Dicen cosas, como: «Este chico va a tener de por vida tal cuadro y tal medicación va a ser imprescindible». El chico pasa de padecer un síntoma a ser el síntoma. En muchas aulas, las maestras dicen: «Tengo un ADD», con lo cual se pierde algo de la singularidad del chico, se dejan de lado cosas tan importantes como el lugar que tiene el niño en la familia, la situación de sus padres, las fantasías del niño, las cosas que lo asustan. Se olvida que las determinaciones de época son productoras de subjetividad, de modos de ser de los chicos.
-¿A qué se refiere con «determinaciones de época»?
-A que, por ejemplo, cuando un chico está desatento, quizá no tenga un «déficit de atención», sino un déficit de interés, de motivación: está con su cabecita en otra cosa. Plantearlo como déficit y decir que no hay atención y entonces lo que falta es dopamina, tratar de resolver el problema con una pastilla, es un reduccionismo peligroso.
-Lo que usted dice es que un «niño ADD» no se distrae si, por caso, está viendo un programa de televisión que le gusta.
-Por supuesto que no se distrae. El 99% de los chicos mal llamados ADD, para mi gusto, no lo son.
-Uno de los mayores problemas de los llamados «niños ADD» es su falta de atención en la escuela. ¿Esto puede deberse a un desfase entre los métodos de enseñanza y las formas de aprendizaje de los alumnos?
-Considero que sí. Según el criterio del chico, que no necesariamente debe ser acompañado, la escuela queda divorciada de lo que va a ser el mercado de trabajo futuro y la vida en general. Una vez un pacientito me dijo: «La escuela educa muy bien para la escuela». El sentía que la escuela no le servía para la vida.
-Cuando se relaciona un supuesto desorden psiquiátrico con un problema biológico, ¿qué responsabilidad les cabe a los padres sobre ese problema?
-En general, poca. Todos los psiquiatras que están claramente a favor de la medicación y los condicionantes genéticos, tienden a exculpar a los padres.
-Parece una revancha: cuando tuvo su auge el psicoanálisis, el origen de todo estaba en los padres?
-Sí. Y no sólo eso: los padres aparecían como culpables. Ni siquiera como responsables: culpables. Entonces, qué mejor que alguien venga a decir: «La culpa no es de ustedes». Ahora bien: los padres no deben ser inculpados, pero tampoco deben ser corridos de la responsabilidad que les atañe.
-¿Los padres sienten culpa de medicar a sus hijos?
-Tienen un sentimiento ambivalente. Pero pensemos esto en función de la época. Imaginemos que una familia relativamente humilde, con varios hijos y con padres que trabajan todo el día, tiene un hijo muy problemático. Ellos tienen que llevarlo a un tratamiento psicológico que implica ir dos veces por semana a un hospital, esperar una hora, ir, volver... Todo eso puede ser inadecuadamente reemplazado por un diagnóstico hecho a la carrera, un medicamento y un control mensual. Hay condiciones que hacen que la medicación sea un recurso mucho más cómodo para una persona con una existencia de por sí bastante incómoda.
-¿Cómo se llega a esta decisión en las clases medias o altas?
-La integración, el éxito que aparece como el paradigma de la integración, el ser famoso, el ser millonario, que son los horizontes vocacionales de muchos chicos cuando se los interpela, hacen que en los padres haya una obligación muy angustiante de capacitarlos para que no fracasen. Y esto hace que los medicamentos aparezcan como una solución que acalla el síntoma, que permite que el chico se adapte y siga en carrera, y que demanda menos de sus padres.
-Entonces, ¿en ningún caso es razonable medicar?
-No se puede generalizar. Lo que digo es que todas las prácticas tienen un límite. El psicoanálisis lo tiene, pero también la psicofarmacología lo tiene. A veces, medicar con buen criterio puede ser muy importante. Se puede ayudar a un chico muy agitado, excitado o aterrado, a disminuir esa sintomatología. Pero esto es distinto de una medicación que favorece la cosmética del comportamiento. Pretender que un chico viva medicado durante años termina escondiendo debajo de la alfombra un montón de tierra que después hace el camino intransitable.
EL PERSONAJE
JUAN VASEN
Psiquiatra infantil
Edad : 57 años; tiene dos hijos.
Actividad : atiende en forma privada y es cofundador del Programa Cuidar Cuidando, del zoológico porteño, para niños con problemas emocionales graves.
Libros : entre otros, escribió ¿Post mocositos?, Contacto animal y Fantasmas y pastillas.
Cuestionando Etiquetas : así se llama el grupo de profesionales que integra y que trabaja por la desmedicalización de la infancia.

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EL “PENSAMIENTO NARRATIVO”: Contarse a sí mismo

Por Alfredo Ruiz *
La narrativa es uno de los temas emergentes más fascinantes de la psicología contemporánea. El interés que la narrativa ha despertado en los teóricos proviene, creo, del hecho de que, al adoptar la psicología una perspectiva no empirista, constructivista o posmodernista, la comprensión de cómo la experiencia humana influye en nuestro percibir el mundo que vivimos a cada instante pasa a ser uno de sus problemas fundamentales.
Uno de los maestros teóricos del movimiento narrativo en psicología, el psicólogo cognitivo Jerome Bruner –en sus dos libros fundamentales, Realidad mental y Mundos posibles y actos de significado– resuelve, en forma sencilla y exhaustiva, un problema teórico fundamental con respecto al funcionamiento de la mente humana: la propuesta de Bruner es que hay dos maneras diferentes de conocer; dos modalidades de funcionamiento cognitivo, de pensamiento, y cada una de ellas nos entrega modos característicos de construir la realidad. Estas dos modalidades de pensamiento no se pueden reducir una a la otra sin el riesgo evidente de pérdida de la riqueza que encierra su diversidad. Aun más, estas dos maneras de conocer son autónomas, tanto en sus principios de funcionamiento como en los criterios de verificación del conocimiento que alcanzan.
Las modalidades de pensamiento que Bruner distingue son el modo de pensamiento paradigmático y el modo narrativo. La modalidad paradigmática o lógico-científica, como la define Bruner, intenta ser un sistema matemático formal de descripción y explicación. La metáfora para entender este pensamiento es la computadora. Actualmente sabemos mucho de este pensamiento paradigmático y de su función, tanto en los adultos como en los niños. Con este pensamiento es que resolvemos la mayoría de los problemas prácticos de la vida diaria. Para la mayoría de las personas es el único tipo de pensamiento que hay. Y hasta hace 10 a 15 años los psicólogos también creían lo mismo.
El modo de pensamiento narrativo –nótese que Bruner también lo describe como pensamiento– es por cierto menos conocido. Sin embargo, es el tipo de pensamiento más antiguo en la historia humana. Probablemente preexistió al pensamiento paradigmático. El pensamiento narrativo consiste en contarse historias de uno a uno mismo y a los otros; al narrar estas historias vamos construyendo un significado con el cual nuestras experiencias adquieren sentido. La construcción del significado surge de la narración, del continuo actualizar nuestra historia, de nuestra trama narrativa. Es una actividad humana fundamental. Todos lo hacemos.
Humberto Maturana, en su último libro, Origen de lo humano en la biología de la intimidad (en prensa), y en comunicaciones personales con el autor de este artículo, también ha descrito estas dos modalidades de pensamiento. Desde su Teoría Biológica del Conocer, los llama razonar lineal y razonar sistémico.
A cada modo de pensamiento corresponde un tipo de abstracción. Mientras que el pensamiento paradigmático llega a ser abstracto debido a que está interesado en los aspectos conceptuales más universales o generales, la capacidad abstractiva del pensamiento narrativo surge de su interés por lo particular. Como lo señala Bruner, este pensamiento “se ocupa de las intenciones y acciones humanas y de las vicisitudes y consecuencias que marcan su transcurso”. Para el escritor James Joyce, “las particularidades del relato son epifanías de lo ordinario”. El contar historias es un procedimiento opuesto al pensamiento paradigmático, ya que la historia surge de lo que es absolutamente particular, de lo que es sorpresivo, inesperado, anómalo, irregular o anormal. Cosas que no deberían pasar y pasan. Eventos que se apartan totalmente de lo establecido.
La abstracción del pensamiento narrativo surge de las imágenes. El pensamiento narrativo es un pensamiento de imágenes que no sigue una lógica lineal, sino analógica: funciona por analogía, por semejanzas. Las imágenes se juntan unas con la otra y se ponen en secuencias por semejanzas de contenido, por similitud de tonalidades emotivas. Nicanor Parra, en su poema “El hombre imaginario” (ver recuadro), muestra lo que es esta abstracción narrativa. Las imágenes que contiene evocan inmediatamente la historia de toda una vida.
Sí mismo es otro
En el enfoque cognitivo posracionalista del psicoterapeuta y teórico italiano Vittorio Guidano estaba implícita la modalidad narrativa, tanto en la conceptualización de la psicopatología como también en la psicoterapia. En su libro Desarrollo de la terapia cognitiva posracionalista, intenta introducir formalmente el tema de la trama narrativa en su modelo terapéutico y se enfrenta al problema de relacionar el cambio humano, la identidad personal y la narrativa personal.
Para un mejor entendimiento de lo que es la identidad personal tenemos que hacer referencia a lo que es un sistema que se autoorganiza, un sistema determinado en su estructura, como diría Maturana, que organiza su experiencia de realidad. Guidano sostiene que un sistema de este tipo mantiene, por todo el ciclo de vida, la unidad de sí mismo como sistema, es decir: el sistema mantiene lo que se llama su identidad. Para este autor, la identidad no es estática; la identidad es precisamente una construcción y no una representación, como lo plantean los enfoques racionalistas. Para Guidano, la construcción de la identidad personal significa la tarea de individualizarse y de diferenciarse respecto de un mundo, lo que siempre implica una manera de ver el mundo y, lo que es más importante, una manera de sentirse en él. Guidano señala que desde el primer momento cada acto de identidad, cada acto de individualizarse respecto de lo otro implica siempre la elaboración y construcción de un significado personal. ¿Cómo ocurre esto? Guidano señala que “la construcción de un significado personal es una actividad que, desde el inicio del desarrollo humano, corresponde a un proceso de secuencialización de eventos significativos”, es decir, juntar secuencias de conjuntos de eventos prototípicos que son significativos desde el punto de vista de la activación emotiva del sujeto. Al poner en secuencia estos conjuntos de eventos –las imágenes, combinadas y recombinadas entre ellas– se llega a desarrollar una configuración unitaria, y a través de ella es que se puede ver un mundo y sentirse en él.
Este autor advierte que “la manera como se ve la construcción de una visión del mundo no es algo puramente intelectual: cada secuencialización de eventos y escenas comporta también una activación del mundo emocional, y el reverberar de eventos prototípicos corresponde al reverberar de modulaciones emotivas específicas. Esta configuración unitaria de conjuntos de eventos, imágenes, etcétera, desde un comienzo empieza a transcribir todas las características que podemos decir de una historia. Secuencializar los eventos es interpretarlos. Secuencializar los eventos en imágenes y escenas significa interpretarlos, significa darles nuevos términos, darles una trama narrativa”.
Alasdair MacIntyre, en su libro Tras la virtud, usa la expresión “unidad narrativa de la vida” cuando se refiere a esta trama narrativa que es la continuidad unitaria del sentido de uno mismo. La secuencia de imágenes que la constituye no es algo más que el mantenimiento de la coherencia y la continuidad de la propia historia de vida. Para Guidano, el sentido de uno mismo coincide con la coherencia interna de esta historia de vida única, de la cual uno es el personaje principal, que uno interpreta y vive cada día.
Guidano sostiene que este personaje va cambiando de acuerdo con lo que va ocurriendo en su historia; el personaje tiene que modularse con los acontecimientos que caracterizan su vida. En la vida de cualquier persona es inevitable que ocurran eventos impredecibles, en cada día, en cada momento. Cualquiera de ellos cambia nuestro modo de vida, cambia nuestras expectativas, y ese evento continuará siendo perturbador hasta que logre integrarlo en la historia de mi vida. Así ocurrirá lo que señala Paul Ricoeur en su libro Sí mismo como otro: “Lo casual se vuelve destino”. Para Guidano, lo casual se ha involucrado en la secuencia de eventos de la historia y, al mismo tiempo, el sentido perturbador que se ha experimentado cuando el evento impredecible se produjo se ha transformado en un matiz más del cual se puede experimentar el sentido de continuidad y de unicidad de mi historia de vida.
Textos quebrados
Puede ocurrir que, en la vida de una persona, un evento o una serie de eventos no pueden ser asimilados en su historia de vida. Ese evento que no ha sido procesado ni elaborado es lo que se va a transformar en un síntoma psicopatológico. Por ejemplo, la no asimilación de una experiencia de haberse decepcionado del padre por parte de una adolescente puede disparar en ella un episodio anoréxico agudo. O bien, experiencias de rechazo no reconocidas en un hombre de mediana edad gatillan una reacción depresiva severa.
Desde este enfoque, la psicopatología se plantea en términos de perturbaciones en la continuidad de la trama narrativa: eventos que gatillan perturbaciones emocionales permanecen sin ser integrados a la historia de vida del sujeto.
Desde una perspectiva posracionalista, la psicopatología no se ve en términos de contenido. Si compartimos la idea de que el sistema humano es un sistema que se autoorganiza, no podemos ver entonces lo normal, neurótico o psicótico en relación con categorías que hagan referencia a una realidad externa objetiva. Desde la posición constructivista y posracionalista, se ve lo normal como la capacidad que tienen las personas de adaptarse en función de su flexibilidad en las diferentes situaciones de vida. Los neuróticos serían aquellas personas donde la flexibilidad está disminuida y que, por lo tanto, mantienen puntos de vista rígidos y no generan teorías que les permitan integrar los eventos perturbadores a su trama narrativa. En la psicosis se ve una interrupción absoluta del proceso de continuidad de la trama narrativa.
La psicoterapia tendría que ser visualizada como un proceso en que la persona, a través de repetidas reconstrucciones, pueda ir integrando esos eventos que son vividos como extraños a sí misma, como es el caso del neurótico, o que han interrumpido totalmente la continuidad de la trama narrativa, como es el caso de los psicóticos. De esta manera se facilita la reorganización que la persona pueda hacer de la historia de su vida. Este trabajo terapéutico se realiza en sesiones en las que el paciente trabaja y colabora activamente en la reconstrucción de la secuencia de eventos y situaciones perturbadoras. Pero, por sobre todo, la terapia no incluye los psicofármacos, ya que éstos no aportan nada a la reorganización de la manera como la persona está construyendo su significado personal. Por el contrario, su uso, casi en la totalidad de los pacientes, es incompatible con la psicoterapia. Incluidos los psicóticos.
* Director del Instituto de Terapia Cognitiva (Inteco), de Santiago de Chile. Texto extractado del artículo “La narrativa en la terapia cognitiva posracionalista”.
pagina12.com.ar

martes, 1 de junio de 2010

Crearon el primer banco in vitro de hongos de nivel internacional

Cecelia Draghi
LA NACION
Como Canadá y Bélgica, la Argentina cuenta con el primer Banco de Germoplasma de Hongos Micorrícicos Arbusculares in vitro que permite formular biofertilizantes.
Dos grandes cámaras de cultivo albergan cepas aisladas en Córdoba, La Rioja, Salta y en Buenos Aires, y reemplazan a hectáreas de campo en el Laboratorio de Microbiología del Suelo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
"Este banco de micorrizas in vitro es único en el país y está inscripto en el World Data Centre for Microorganisms, es decir que está reconocido a nivel mundial. Resulta un elemento muy importante porque permite realizar los estudios básicos necesarios para el desarrollo de biofertilizantes", indica la doctora Alicia Godeas, desde el cuarto piso del Pabellón II de la porteña Ciudad Universitaria.
Allí funciona esta iniciativa bajo su dirección en la que participa un grupo de jóvenes investigadores.
Las micorrizas constituyen una asociación simbiótica entre hongos y raíces vegetales, en la que ambos se benefician. Uno le da al otro lo que necesita para vivir. Por esas cosas de la naturaleza, un nutriente clave, el fósforo, no está siempre disponible para las plantas. Y aquí entran en escena estos hongos, que aumentan el volumen de suelo explorado por las raíces, transportando fósforo desde el suelo hasta las plantas. Estas los recompensan con azúcares necesarios para su crecimiento.
Sociedad de ayuda mutua
Este mutualismo presenta a la hora de estudiarlo una gran dificultad, dado que estos hongos del suelo, denominados Glomeromycota, no pueden sobrevivir sin una planta que los hospede. Entonces, ¿cómo cultivarlos artificialmente en cápsulas de unos centímetros de diámetro en laboratorios científicos? "Toda la metodología es bastante complicada. Raíces de zanahorias modificadas genéticamente con la bacteria Agrobacterium rhizogenes, -explica- tienen la propiedad de crecer en medios de cultivo en pequeñas cajas de vidrio." En ellas se coloca el hongo y se reproduce lo que ocurre en el terreno, pero en poco espacio y en menor tiempo.
Además, este sistema posee la ventaja de no estar contaminado por otros microorganismos indeseados. "Hemos logrado cultivar in vitro 37 especies en estado puro, y hay otras en vías de purificación. Este número es muy significativo, dado que equivale a la que tienen otros bancos de importancia mundial", compara.
Hace cuatro años, germinó esta iniciativa en la Argentina, que siguió la experiencia de otros países desarrollados, en especial Bélgica y Canadá. No faltaron dificultades para lograr este Banco de Glomeromycota In vitro (BGIV), que hoy "permite la conservación y documentación de cepas aisladas a partir de diferentes áreas naturales y agrícolas de la República Argentina. Además, proveemos a los distintos centros de investigación y sectores industriales, germoplasma de alta calidad y libre de contaminantes", precisan desde su página www.bgiv.com.ar.
El material que ofrece este banco permite estudiar en laboratorio posibles combinaciones de especies necesarias para desarrollar fertilizantes microbianos. "Las micorrizas contribuyen a mejorar el crecimiento de las plantas en suelos erosionados y degradados, existiendo, por lo tanto, un interés agronómico creciente en el tema. Nosotros hoy buscamos una forma de guardar la biodiversidad fúngica necesaria para formular biofertilizantes", concluye Godeas.
Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA

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Lionel Messi, entre los hombres más cool

Quién lo hubiera dicho. Lionel Messi está dentro de los 50 hombres más "cool" del mundo, según la revista masculina GQ .
El futbolista del seleccionado argentino integra el puesto número 17, de un listado encabezado por el príncipe Harry de Inglaterra y en el que también está el actor de Crepúsculo, Robert Pattinson (en el segundo puesto) y el tenista Roger Federer (en el 14º lugar).
Los criterios para seleccionarlos fueron tan amplios como un buen corte de pelo o transformar lo corriente en extraordinario.
Esta es la lista completa:
1. Príncipe Harry
2. Robert Pattinson
3. Reggie Love
4. Dizzee Rascal
5. Jason Schwartzman (actor)
6. Usain Bolt
7. Ryan McGinley (fotógrafo)
8. Dustin Lance Black (escritor)
9. Matt Helders (batería de los Arctic Monkeys)
10. Wells Tower (escritor)
11. Brian Burton (productor musical)
12. Jack White
13. Jon Favreau (escritor de los discursos de Obama)
14. Roger Federer
15. Andre Saraiva (artista)
16. Nicola Formichetti (estilista de Lady Gaga)
17. Lionel Messi
18. Mark Zuckerberg (co-fundador de Facebook)
19. Nate Lowman (artista)
20. Shaun White (snowboarder)
21. Tahar Rahim
22. Julian Casablancas
23. Tom Brady
24. Demetri Martin
25. Oliver Sim
26. Sam Kilcoyne
27. Scott Campbell
28. Fraser Nelson
29. Faris Badwan
30. Todd Selby
31. Derek Blasberg
32. Jethro Lazenby Cave
33. Christian Lander
34. Humberto Leon
35. Yvan Rodic
36. Ashley Palmer-Watts
37. Paul Griffiths
38. Tiger Woods
39. Blake Mycoskie
40. Waris Ahluwalia
41. Joerg Koch
42. Albert Cocker
43. Christopher Mintz-Plasse
44. Markus Anderson
45. Rory Stewart
46. David Karp
47. Dinos Contostavlos
48. Tristram Hunt
49. Toby Kebbell
50. Andrey Ternovskiy

El mejor vestido en el cine lo lució Audrey Hepburn

No hay dudas de que Autrey Hepburn fue una de las actrices más elegantes del cine. Por eso, se ganó gracias al modelo de Givenchy el primer puesto, según el periódico Daily Mail , entre los 10 mejores vestidos de la historia del cine. El diseño fue el que usó para la película Breakfast at Tiffany´s que hoy, cincuenta años después del estreno, seguramente cualquier diseñador reconoce como un modelo emblemático. Según la publicación Europapress , en 2006 fue subastado por Christie´s por la módica suma de 700.500 euros, el precio más alto que se pagó por un diseño del cine.
Además del vestido de Givenchy, eligieron el que usó Autrey en My Fair Lady . Otro de los favoritos fue el modelo en verde de la diseñadora Jacqueline Durran, que usó Keira Knightley en Expiación, pecado y deseo , y el recordado modelo blanco que se vuela en la alcantarilla de Marilyn Monroe, en La tentación vive arriba .
Olivia Newton-John también figuraron con las elegidas con las mallas que lució en Grease ; Ursula Andress con su bikini emblemática del film de James Bond Dr. No y no podía faltar Raquel Welch con su look primitivo en Hace un millón de años.
Por último, ya más contemporáneos, el vestido dorado de Kate Hudson que llevó en Como perder a un chico en diez días , el corset de Nicole Kidman en Moulin Rouge y el vestido de bodas de Vivienne Westwood usado por Sarah Jessica Parker en Sex and the City .

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Madonna, ¿sin Photoshop para la revista Interview?



Con lencería negra y crucifijos, Madonna posó para la revista Interview . Según la publicación, no se utilizó Photoshop en las fotografías de la reina del pop, que si bien a sus 51 años está espléndida, las imágenes hacen dudar de que no se haya aplicado algún que otro retoque.
Los fotógrafos Mert Alas y Marcus Piggott, aseguran que las marcas de las medias de red que se pueden apreciar en la cadera y cintura de Madonna son la prueba de que la cantante rechazó que las fotografías sean retocadas digitalmente.
Por si esto fuera poco, por Internet circula una imagen de la diva con la mitad del rostro al natural y la otra, retocada:
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El hijo renegado de Osama bin Laden

Pequeño cartel de neón en una calle lateral de un exclusivo barrio de la ciudad. Es oscuro y aislado, y parece estar envuelto en un aire de exclusividad. Omar entra rozando a los dos corpulentos agentes de seguridad sirios que están en la puerta y elige un lugar en el fondo. Hay más o menos una decena de árabes acaudalados tomando whisky y mirando a las strippers rusas haciendo su show. Para los criterios occidentales, las actuaciones son insulsas, una sucesión de mujeres ligeras de ropa con típico vestuario de show nudista: el de pastorcita, colegiala, bailarina de caño. Pero mientras bebe su Seven-Up, Omar observa cada uno de sus movimientos con un asombro infantil. "Las mujeres rusas son las más lindas del mundo. Es como si sus cuerpos estuvieran esculpidos en plástico, como las muñecas", dice Omar.
Cuando era adolescente y vivía en las montañas de Tora Bora, Omar llegó a ser el elegido de su padre, el hijo favorito destinado a liderar Al Qaeda y la Jihad, la guerra santa mundial. Luego, en 2001, pocos meses antes de que Bin Laden se convirtiera en el hombre más buscado del mundo, Omar abandonó el condominio de su padre en Afganistán. Así, dejó atrás una muerte casi segura y la cambió por esto: el mundo, Les Caves de Boys, la vida.
Hoy, mientras una bailarina se sienta junto a un borracho en el reservado de al lado, Omar reflexiona sobre su propia conexión con las strippers. "He hablado con esas mujeres antes." "Les digo mi nombre. A veces no creen que sea un Bin Laden. A veces se enojan. Ellas tienen que bailar así porque su país es pobre. Fue mi padre el que empobreció a Rusia, en la guerra en Afganistán. Arruinó su economía. Y ahora está haciendo lo mismo con Estados Unidos."
Omar sonríe. Es una mirada cómplice e irónica, la era del terrorismo convertida en un comentario chistoso: "¿Podés creer lo jodido que está todo?". Pasadas las dos de la mañana, emerge una escultural bailarina para el gran final. Vestida con un corpiño de piedras rojas y una corona de plumas de avestruz, menea sus caderas mientras Omar la observa anonadado. "Gracias a Dios, mi padre no gobierna el mundo", dice sonriendo en forma burlona.
No existe opinión más reveladora sobre un hombre que la de un hijo cuyo padre le hizo mal. Para Omar, Osama bin Laden no es ni un luchador por la libertad ni un terrorista, sólo es un hombre perdido, un padre con defectos y fanático que negó su amor, golpeó y traicionó a sus propios hijos, y destruyó a su familia en el afán de llegar a ser un profeta del Juicio Final. "Mi padre tiene una personalidad fuerte, nadie puede evitar que concrete su sueño. O logra lo que quiere, o muere", dice Omar.
Hoy, con 28 años, Omar es uno de los once hijos de Osama bin Laden. Pero desde chico, Omar se destacó entre sus hermanos por ser independiente. Aunque no cree que ninguno de ellos esté aún junto a su padre, él es el único hijo de Bin Laden que públicamente repudia su violencia. En Growing Up bin Laden [creciendo como un Bin Laden], el libro que escribió junto a su madre y la escritora norteamericana Jean Sasson, Omar no sólo captura la crueldad y demencia dentro del mundo de su padre, sino que además brinda un panorama íntimo de lo que significa ser hijo de un sociópata. "De muchos modos, la historia de Omar representa cómo el mundo árabe moderno está reflexionando acerca de su imagen de Occidente", opina el ganador del Pulitzer y autor de Los Bin Laden, Steve Coll. "Ellos aceptan la crítica que hace Al Qaeda, pero no su idea de una guerra sin fin. Del mismo modo que Omar, no seguirán a Osama al campo de batalla."
Omar guarda un increíble parecido con su padre. Tiene la nariz ancha y larga, la frente pronunciada y los ojos oscuros y cavilosos. Sentado en el bistró del hotel Four Seasons en Damasco la mañana siguiente a nuestra visita a Les Caves, Omar atrae tímidas miradas de mozos y meseras. De menor estatura y más corpulento que su padre, lleva su cabello negro, largo como estrella de rock, con colita, y una barba candado. Se viste de negro, campera de cuero, remera Versace, jeans de diseñador y, tal vez el peor insulto a la estética Jihad, unas zapatillas plateadas. Con lentes oscuros, la vestimenta tipo Matrix le da a Omar la apariencia de una celebridad que trata de ocultarse de un modo exuberante.
"En Arabia Saudita, la gente me reconoce mucho. Dicen que debería estar orgulloso de mi padre. Millones de personas están de acuerdo con él. Es respetado e idolatrado por muchos. Yo podría sufrir represalias, porque en el mundo musulmán no se puede hablar en contra de tu padre. Muchos piensan que no debería hablar, pero mi padre nunca me lastimaría", dice Omar.
Sentada a su lado, tomando una piña colada sin alcohol, está la esposa de Omar, Zaina, una abuela británica que casi lo duplica en edad. De baja estatura, piel clara e impactantes ojos azules, lleva puesta una túnica hasta los tobillos que parece un traje de El señor de los anillos. Zaina actúa como el puente de Omar hacia el mundo occidental, le sirve como publicista, vestuarista e intérprete, que acecha cada una de sus palabras y se apura a desviar todo lo que considere peligroso. Desde que se conocieron, hace cuatro años, la insólita pareja ha sido el blanco de los tabloides en Inglaterra. "Somos más importantes que el príncipe Carlos y Diana", dice Omar sacudiendo la cabeza. Omar logró popularidad cuando estuvo en televisión y declaró que su padre debería "encontrar otro modo", en una aparición para publicitar una carrera de caballos que él había proyectado desde El Cairo hasta Marruecos para promover la paz mundial. Esperaba convertirse en un embajador de las Naciones Unidas, como Angelina Jolie.
No ayudó mucho que para muchos, en la prensa británica, Zaina haya dado la impresión de ser una arpía sedienta de atención, una maquinadora con ansias de ser alguien que estaba utilizando a Omar y a su infame padre como una vía para hacerse rica y famosa. "A cualquiera que me dé 10 millones de libras le contaré la historia completa de mi vida", le dijo al Daily Mail de Londres. "Mi historia los vale, porque soy la esposa del hijo de Osama bin Laden." Nadie aceptó la oferta, pero los detalles de su pintoresca vida pasada pronto aparecieron en los diarios: sus cinco matrimonios anteriores -incluido uno con uno de los Hells Angels-, su adopción del título lady, el tatuaje de telaraña en su espalda.
Como su padre, Omar es un hombre a la búsqueda de un país. Es ciudadano de Arabia Saudita, donde ha residido desde que se separó de su padre. Inglaterra le negó la visa; y Egipto y España denegaron su asilo político. Luego de meses de idas y venidas en negociaciones, finalmente acordó reunirse conmigo en Siria, donde iba a visitar a su madre, Najwa, la primera esposa de Osama bin Laden. Pasaríamos cuatro días juntos, primero en Damasco y luego en un viaje a través del valle Bekaa hacia Beirut, una ciudad que Omar quería conocer.
La noche anterior, en el club de strippers, Omar había estado relajado. Pero cuando enciendo mi grabador en el hotel, se sumerge en un incómodo silencio. Cuando le pregunto por su padre, se pone a la defensiva y evasivo. "Lo amo porque es mi padre, no quiero que lo atrapen y lo juzguen. Me partiría el corazón. Desearía que muriera antes de que alguien lo atrape. Mi padre será siempre mi padre, hoy y hasta el día de mi muerte. Vengo de su cuerpo. Soy parte de él."
"¿Cómo te sentís cuando lo ves en televisión?", le pregunto.
"Me preocupo. Por mí, por mi padre, por el mundo", dice Omar.
Luego de un largo silencio, Omar mira su smartphone y me muestra el logo de una compañía que Zaina y él están iniciando, llamada B41. El primer proyecto de la compañía será una línea de ropa de alta gama. "Como Armani, pero con un estilo diferente", explica Zaina. "Será una mezcla entre Oriente y Occidente, telas de seda y alta calidad, una mezcla semiconservadora." La idea de que el nombre Bin Laden sea relanzado como la cima del lujo puede parecer risible, pero Zaina tiene grandes planes para B41. Ella dice que va a diseñar equipos para equitación, bridas y chales, y a escribir otro libro centrado en su experiencia y la de Omar luego del 11 de septiembre. Esta entrevista, queda claro, es parte de toda una estrategia de negocios: Omar y Zaina esperan que un inversor lea acerca de su empresa y decida invertir grandes cantidades de dinero en B41.
Desde su regreso a Arabia Saudita, luego de los ataques de 2001, Omar ha luchado para mantenerse económicamente, cosa que lo hiere. Pensaba que viviría sin esfuerzos una vida de jets privados y casas lujosas como la que disfrutan sus ricos parientes sauditas, pero, sin embargo, se vio obligado a trabajar para su familia como agente inmobiliario, a comisión. "Las familias sauditas tienen miedo de acercarse a mí. Esta fue la razón por la que no pude casarme con una de mis primas o con una chica saudita de mi clase. Me rechazaron siete veces personas del mismo nivel que mi familia", cuenta Omar. Se las arregló para juntar unos cientos de miles de dólares empezando un negocio de chatarra de metal, pero para un Bin Laden, esa suma es una miseria. Cayó en una profunda depresión.
Entonces, durante un tour de equitación cerca de las Pirámides en 2006, conoció a Zaina. "Vi sus ojos azules y su pelo negro y sentí en mi corazón que me quería casar con ella. Estábamos bajando desde las Pirámides y le dije quién era yo. Ella no escapó del problema. ¿Por qué querría estar conmigo e involucrarse en una situación complicada si su corazón no fuese limpio y correcto?", dice Omar.
"Antes de Omar, yo tuve una vida muy tranquila", dice Zaina. "Prefería montar a caballo. Me gustaba la soledad. Luego, aparecieron cosas horribles en los diarios. Todos creían esas cosas acerca de mí y Omar. Piensan que es como su padre." "Se me juzga por mi padre todo el tiempo. No está bien. Estoy luchando para que el mundo piense de un modo diferente acerca de mí. Es un trabajo extremadamente duro."
Como historia de crecimiento, la niñez de Omar seguramente rankea como una de las más extrañas de las que se tengan datos. Cuando Omar era chico en Arabia Saudita, su padre estaba en Afganistán peleando contra los soviéticos. "En esos días, mi padre era un gran héroe también para Occidente", observa Omar. Pero los años de guerra y las penurias que sufrió en Afganistán hicieron que el pensamiento de Osama se tornase gris y espartano. "La vida debe ser una carga", les aconsejaba Osama a sus hijos. "La vida debe ser dura. Serán más fuertes si los tratan con rudeza. Serán adultos capaces, dispuestos a soportar muchas privaciones."
Mientras sus primos disfrutaban del lujo y el confort que pueden tener las familias más ricas de Arabia, Omar y sus hermanos eran forzados a vivir como si estuvieran en el siglo VII: sin películas, sin televisión, sin música indecente. El odio de su padre hacia los "males de la vida moderna" hizo que le prohibiera las gaseosas, los juguetes e incluso el inhalador para su asma. Su padre le decía que podía respirar a través de un panal.
"Se nos enseñaba que no debíamos entusiasmarnos ante ninguna situación", recuerda Omar. "No nos permitía contar chistes ni expresar alegría. Nos permitía sonreír siempre y cuando no nos riéramos. Si se nos escapaba una risa, debíamos tener cuidado de no mostrar los dientes. Mi padre nos castigaba en base al número de dientes a la vista."
Hoy, Omar está orgulloso de su habilidad para mostrar los dientes cuando ríe. Su sentido del humor tiende a ser negro. Con algo de suerte, Omar planea escribir comedia algún día. "¿Por qué no?", pregunta.
"Adoro a Jim Carrey. Es un hombre brillante. Para mí la comedia se trata de adultos con mentalidad de niños y niños con mentalidad de adultos."
Aunque Omar viene de una sociedad que no tiene registro de la psicología moderna, es capaz de darse cuenta de que su desarrollo se vio profundamente afectado por la falta de cuidado en su niñez. "Me conozco lo suficiente como para saber que la vida que mi padre decretó para sus hijos también me afectó de un modo negativo", dice Omar en sus memorias. Pero la dura crianza no destruyó su necesidad del cariño de su padre: "De todos mis hijos", dice su madre en el libro, "el que más extrañaba el afecto de su padre era Omar".
En 1992, cuando Omar tenía 10 años, Osama mudó a su familia a un complejo habitacional de la Jihad en Sudán. Aislado y empobrecido, Omar se desesperaba por conectarse con el mundo exterior. Como le prohibían mirar películas, improvisaba.
Cuando tomaba el autobús hacia la escuela en Khartoum, Omar hacía que uno de sus amigos le recitara escenas completas de Rambo línea por línea, mientras él imaginaba cómo sería la acción en pantalla.
"Contale la historia de Sylvester Stallone", dice Zaina.
"Conocí a Rambo en Roma", dice Omar con una sonrisa. El había viajado a la ciudad con Zaina en 2008 para aparecer en un programa de la televisión italiana. "Hasta que lo conocí, era uno de mis héroes. Pensé que sería un hombre amigable." Estaban parando "en uno de los mejores hoteles de Roma". "El dueño me preguntó si lo quería conocer. Yo le dije que claro, sólo para saludarlo. Pero ni me miraba. Ni se molestó en contestar. Luego, en un diario británico, dijo que yo era el hijo de Hitler."
"Dijo que le dio asco estar en la misma habitación que Bin Laden", dice Zaina. "Era de no creer."
Los eventos en la niñez de Omar no estaban marcados por los cumpleaños o las vacaciones familiares, sino por bombardeos a embajadas, ataques con misiles y noches durmiendo en el desierto preparándose para el Armagedón. Omar se hizo amigo de los hijos adolescentes de los hombres que, por ese entonces, estaban tramando el primer bombardeo al World Trade Center, y los bombardeos de las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania. Aun así, él recuerda la época con cariño, relativamente. El y sus hermanos asistían a la mejor escuela del país, hasta que un día una bala atravesó una ventana y el complejo fue sitiado por asesinos que intentaban matar a su padre. El ataque no hizo más que profundizar el compromiso de Osama con la Jihad, así como su paranoia y enojo. Cuando el mono que Omar tenía como mascota fue intencionalmente atropellado por un acólito de Osama, Omar descubrió que su padre había convencido al hombre de que el animal era un judío que Dios había convertido en mono. "¡A ojos de ese hombre estúpido, él había matado a un judío!", dice Omar con estupor.
En lo que Omar describe como "el mundo enfermo" de su padre, no había modo de saber dónde estaba el peligro. Un día, uno de los amigos más cercanos de Omar fue violado por un grupo de hombres. "Los violadores lo fotografiaron durante y después de la violación", recuerda Omar en su biografía. Cuando las fotos cayeron en manos de Ayman Muhammad al-Zawahri, el ayudante más importante de su padre, fue una sentencia de muerte. Zawahri, que para Omar era poco más que un psicópata, llegó a la conclusión de que el chico era homosexual. A pesar de los ruegos del padre del chico, al amigo de Omar lo encerraron en un cuarto con Zawahri, quien le disparó en la cabeza.
Omar dice que el tipo de Islam que practica en la actualidad es "moderado", pero las experiencias de su niñez claramente lo ayudaron a moldear sus creencias religiosas. Caminando con Zaina en el atestado mercado de Damasco, Omar llega a la rígida fachada de la mezquita Umayyad, uno de los lugares más sagrados para el Islam. Señala un minarete ornamentado. Este, dice, fue el lugar donde el Profeta declaró que Cristo volvería a la Tierra. "Cuando Cristo baje, Dios les dirá a los cristianos que no existe más la cristiandad, y los cristianos se harán musulmanes", dice Omar.
Zaina lo interrumpe. "No quiere decir eso en sentido literal", agrega, tratando de moderar la visión de Omar sobre cómo se desarrollará la historia. "Es una cuestión de interpretación del Corán." Pero Omar no dejará que ablanden sus creencias. "Yo creo en esto un ciento por ciento", insiste. "Para ser musulmán tenés que creer, es lo que dijo el Profeta."
Cuando era adolescente, Omar comenzó a rebelarse contra el severo modo de vida impuesto por su padre. Era un chico terco con una veta independiente que Osama orgullosamente decía que le daba las cualidades de juez, un elogio importante en el Islam. Omar obtuvo el sobrenombre Alfarook, "espada" en árabe.
En mayo de 1996, bajo la creciente presión de Estados Unidos, el gobierno de Sudán le ordenó a Bin Laden que dejara Khartoum. Omar fue el único hijo que Osama se llevó consigo cuando regresó a Afganistán. "Nadie podía controlarme", recuerda Omar. "Es la razón por la que mi padre siempre me llevaba con él. Yo era su hijo elegido. Era el favorito de mi padre. El me lo decía. Decía que tenía muchas esperanzas de que yo hiciera algo por el mundo. Yo no quería eso. Quería ser un chico normal. Ojalá nunca hubiera pasado. Dios les da responsabilidades a los líderes del mundo. No a mí."
En mayo de 1996, luego de tomar un jet privado hacia Jalalabad, padre e hijo llegaron a una nación inmersa en la guerra civil y que aún tambaleaba por los diez años de campaña contra los soviéticos. Inmediatamente, fueron recibidos por líderes tribales, que le regalaron a Bin Laden una montaña llamada Tora Bora. El corazón de Omar, que por entonces tenía 15 años, se hundió cuando lo llevaron a un reducto remoto con unas pocas chozas abandonadas. El esperaba una casa, electricidad, algunas comodidades.
Sus primos en Jiddah tenían jet ski y hacían viajes de fin de semana a Londres y Beirut, tomaban whisky, tenían mujeres y libertad. "No podía creer que nuestras vidas hubieran llegado a eso", recuerda Omar en sus memorias. "Allí estaba yo, el hijo de un rico Bin Laden, viviendo en una tierra sin ley, haciendo fuerza para respirar en una pequeña camioneta Toyota, rodeado de guerreros afganos con armas poderosas, yendo a ayudar a mi padre a reclamar una choza en la montaña como hogar para nuestra familia."
Osama estaba estático en Tora Bora. El "sheik", como lo llamaban sus hombres, comenzó a actuar como si fuera el mismísimo Profeta. "Mi padre siempre era tema de conversaciones atemorizantes. Sus hombres estaban tan amedrentados por su presencia que creían que cualquier pequeñez era una señal de Dios." Pero mientras que sus seguidores trataban a Bin Laden como la reencarnación moderna de Mahoma, Omar veía cómo su padre iba desapareciendo dentro de un mundo de fantasías extremistas. Como si fuera el hijo de un imitador de la Guerra Civil que ha llevado su hobby hasta el absurdo, Omar estaba triste, era un adolescente muy enojado obligado a soportar la locura de su padre en una excursión sin fin para revivir las sangrientas batallas del pasado.
En Tora Bora se convirtió en el sirviente de su padre: le lavaba los pies antes de los rezos diarios. Su padre a menudo escuchaba la BBC en una radio de transistores y luego gritaba en un dictáfono acerca de los peligros de Estados Unidos. "Luego de una semana de escuchar sus diatribas, me tapé los oídos para no escuchar más sus discursos desagradables, pero ahora me arrepiento. Muchas veces desearía tener esas cintas a mano para entender qué llevó a mi padre a odiar a tantos inocentes", recuerda Omar.
Cuando estaba solo con su hijo, Osama compartía historias de su propia niñez. Le contaba cómo había sido abandonado por su padre y cómo sufría cuando éste lo golpeaba, de la misma forma que él golpeaba a Omar y sus hermanos. "Estaba desconcertado. Si luego de tantos años él podía recordar el sufrimiento que le provocaba cuando su padre lo golpeaba o lo ignoraba, no podía creer cómo tan fácilmente, e incluso con entusiasmo, golpeaba o ignoraba a sus propios hijos. Nunca tuve el coraje de hacerle esa pregunta a mi padre, aunque ahora me arrepiento de no haber tenido el valor."
Viviendo en un escondite en la montaña con un padre empeñado en dominar el mundo, la vida de Omar era como una retorcida versión real del hijo del Dr. Evil de Austin Powers. Omar se ríe de la comparación. Hay un gran parecido, admite. Pero para Omar, lo que Austin Powers realmente sacó igual era la relación entre su padre y sus seguidores. "Estos hombres son todos Mini Me. Quieren ser como mi padre, lucir como él, actuar como él, ser él."
Cuando vivía en el campamento en Tora Bora, Omar aprendió a admirar a los veteranos de la guerra contra los soviéticos. "Me encantaban los viejos, los que pelearon contra los rusos. La gente mayor era más calmada y amigable. Habían terminado de pelear. No podían regresar a sus hogares porque sus antiguos países no los aceptaban. Estaban atascados." Pero ese mismo respeto no se extendía a Khalid Sheikh Mohammed y a los reclutas de Al Qaeda que estaban atestando las montañas de Afganistán, deseosos por emprender la guerra contra Estados Unidos. Para Omar, los nuevos eran bufones. Piensa que el gran plan de su padre no era más que un campamento suicida para musulmanes díscolos.
"La mayoría de los nuevos que se acercaron a mi padre eran tan sólo soldados tontos. Algunos estaban escapando de problemas en sus vidas. Yo no hice el entrenamiento como los otros. No le veía el sentido." En el relato de Omar, se activaban las granadas por error, se manejaban mal los explosivos y los seguidores de la Jihad a menudo se mataban entre ellos en incidentes de fuego cruzado.
Uno de los elementos más altamente promocionados entre los confiscados del búnker de Bin Laden -luego de la invasión de Estados Unidos en 2001- fue una memoria con videos que mostraban cómo metían a cachorros en corrales y los asesinaban lenta y dolorosamente testeando armas químicas. Para el mundo, esos videos fueron la prueba de las diabólicas ambiciones de Bin Laden. Para Omar, sólo fue un ejemplo más de un padre cruel. Los cachorros habían nacido del perro favorito de Omar, y él esperaba criar a la camada completa. Pero los hombres de Osama se la pasaban llevándose a los perritos para sus experimentos. Cuando le pregunto acerca del incidente, no llega a culpar a su padre. El estricto código islámico que enseña a no hablar mal de los padres es muy difícil de desobedecer. "No sabemos quién dio la orden", dice Omar.
En Afganistán, Omar aprendió a disparar una Kalashnikov y a manejar un tanque ruso. Pero en general, la vida en las montañas se le hacía insoportablemente tediosa. Se pasaba días atrapado en la mezquita del campamento escuchando discurso tras discurso. Como si fuera una versión aburrida y adolescente de Martín Lutero, Omar decidió hacer una protesta colgando una nota al frente de la mezquita, cuidándose de ocultar su identidad cambiando la letra. "Los fieles no deberían ser llevados a una situación de total aburrimiento, ya que esto los desalentará y evitará que concurran a muchos eventos importantes en la mezquita", escribió Omar. Pero la nota no logró desatar una revolución.
Por la noche, mientras escuchaba los aviones pasar sobre él, Omar comenzó a soñar con escapar. Todos excepto tres de sus diez hermanos se habían unido a su padre en Afganistán, pero su compañía no ayudaba mucho a aliviar el tedio que sentía. "Estábamos tan aburridos. No teníamos nada que hacer. Mis hermanos y yo salíamos a cazar en nuestros caballos. Ibamos de aldea en aldea. Todos planeábamos escapar y conocer el mundo juntos."
Pero llegaría el día en que iba a tener que enfrentar la violenta visión de su padre. Para ser líder de Al Qaeda, Omar debía probarse como soldado. En 1999, cuando Omar tenía 17 años, Osama arregló para que Omar fuera al frente durante cuarenta días y cuarenta noches. "Me estaba poniendo a prueba." "Hay un hadith -dicho del Profeta- que afirmaque si vivís con gente durante cuarenta días, te convertís en uno de ellos. Toda mi vida tuve esta batalla interior. Quería ver la guerra real. Era mi oportunidad."
Bajo la protección de los soldados de su padre, Omar fue llevado a las montañas al norte de Kabul, donde Ahmad Shah Massoud libraba una guerra civil contra los talibanes. Massoud era un general brillante, conocido como el León de Panjshir, que había jugado un papel importante en la derrota de los soviéticos en los 80. En un momento, jugando con un radioteléfono, Omar se encontró hablando con los hombres de Massoud. Los soldados eran amistosos pero mordaces. "Sos árabe, deberías irte de acá", le decían. "Esta es una guerra entre tribus, nada que ver con la religión." Cuando Omar les preguntaba qué pensaban acerca de Osama bin Laden, los afganos decían que lo respetaban, pero que sentían que estaba siendo utilizado por los talibanes.
Lo que Omar vio en el frente de batalla lo puso en contra de la guerra que su padre apoyaba. "¿Musulmanes contra musulmanes? Era una locura", recuerda. "La lucha contra los rusos había terminado. Me sentí mal por las víctimas. Los soldados atacaban a granjeros civiles e inocentes. Mujeres y niños morían sin razón. Fue el momento en que decidí dejar todo. Podíamos resolver nuestros problemas sin pelear." Luego de 35 días, Omar dejó el frente y regresó a la base de su padre. "No lo soportaba."
La brecha entre Omar y su padre se amplió poco después, cuando Osama trató de reclutarlo como hombre bomba. No directamente: Osama era muy hábil como para hacerlo así. El poder de mando de Bin Laden sobre sus soldados en gran parte provenía de su estilo de nunca impartir órdenes. Preguntaba, hacía sugerencias. "Nunca empuja a nadie a que haga algo. Nunca, jamás. Te pide que lo hagas. Pero si no querés, no tenés que hacerlo."
Un día, por la época en que Bin Laden estaba planeando los ataques del 11/9, Osama colgó una nota en el frente de la mezquita para reclutar hombres que quisieran ser hombres bomba. Había un clima de excitación a medida que se anotaban hombres, probablemente algunos de los cuales perpetraron los ataques de septiembre de 2001. Ese mismo día, Bin Laden juntó a sus hijos y les pidió que consideraran anotarse como los otros voluntarios. "Si alguno de ustedes, mis hijos, quisiera ir, deberían anotarse", les dijo su padre. Una forma retórica de incitar a sus hijos a la muerte.
Le recuerdo a Omar que, según cuenta la historia en sus memorias, éste fue el momento en que enfrentó a su padre. "¿Cómo podés pedirnos esto?", se recuerda a sí mismo preguntando. En sus memorias, se lo presenta como un hecho heroico: Omar protegiendo a sus hermanos y expresándose duramente en contra del culto de Osama a la muerte.
Omar parece confundido: "¿Dice eso en el libro?". Sí, le contesto, está justo en la página 263. Zaina me pide mi copia para buscar el párrafo. Sin embargo, cuando lo lee en voz alta, Omar niega con su cabeza. "No fue así. No dijo que yo tenía que ir. Dijo que si alguien quería ir debía anotarse en el papel de la mezquita. Yo no iba a anotarme. Pero uno de mis hermanos menores sí quería. Le grité que no lo hiciera. Mi hermano mayor y yo éramos los líderes, entonces nadie se atrevió a desafiarnos."
"¿Nunca le dijiste algo a tu padre?"
"Muchas veces le dije cosas como ésa a mi padre. Pero no en ese momento. Se alejó caminando. Sonreía, como si fuera algo entre él y su Dios." En el mundo de Omar, parece que es posible que a uno lo citen mal en su propia autobiografía.
El camino desde Damasco hasta Beirut atraviesa las cordillera del Antilíbano. El auto que yo había alquilado era un BMW 7 Series sedán, con vidrios polarizados para seguridad de Omar. Nada impresionado, Omar huele el interior de imitación de cuero. Los sauditas, dice, manejan sólo los más finos Mercedes. Le pide al conductor que ponga música country o Madonna, la música que escuchó por primera vez cuando era adolescente en las montañas de Afganistán y buscaba sonidos del mundo exterior con la radio a transistores.
Le pregunto a Omar qué opina de Barack Obama. Dice que le parece un hombre muy refinado, culto y capaz. Pero está seguro de que está por cometer un error grave al enviar más tropas a Afganistán. "Obama debería pedirme consejo acerca de Afganistán. Yo podría ayudarle. Afganistán nunca podrá ganarse. No por mi padre. Es el pueblo afgano."
Ya oscureció para cuando agarramos la ruta en zigzag hacia Beirut. Esta es la legendaria ciudad sobre la que Omar había oído toda su vida, la Perla del Mediterráneo, la París del Levante, la Ciudad del Pecado para los hombres árabes que buscan escapar de la sofocante hipocresía de sus propias naciones. En la imaginación de Omar, Beirut es el símbolo de la clase y la sofisticación. Su tío es dueño del Hard Rock Café en Corniche.
Como buen musulmán, Omar es abstemio, pero eso no significa que no esté interesado en lo que la ciudad tiene para ofrecerle. Esa noche, luego de la cena, tomamos un taxi hacia el Music Hall, un cabaret en un cine remodelado del centro de la ciudad. En la atiborrada sala principal, un cantante está vestido como jeque saudita con una túnica árabe. En el aire hay reminiscencias de lo que ha hecho legendaria a Beirut:
Gente hermosa, diversidad cultural, el abandono propio de una eterna zona de guerra. Es la primera vez que Omar asiste a un verdadero club nocturno, y no el deprimente intercambio sexual de un strip bar sirio. Está parado con la espalda contra la pared, mirando con asombro al gentío de su misma edad bebiendo, bailando y flirteando. Esta noche, en medio del ruido, el sudor y la alegría, el Music Hall bien podría ser el mejor boliche del planeta. "¿Te gusta?", le pregunto a Omar.
"Sí", me responde serio. "Pero quiero rock & roll. El rock es lo mejor." Como si estuviese planeado, una banda tributo a Twisted Sister aparece en escena. La gente enloquece cuando la banda tira los primeros acordes de "We're Not Gonna Take It". "¡Esto es lo más!", dice Omar mostrando todos sus dientes. Sin embargo, a la mañana siguiente, Omar viene con un humor distinto. Cuando nos encontramos para un desayuno tardío, dice que no disfrutó para nada del Music Hall. "Ese era un iraquí vestido de sheik, como si fuera un príncipe o un Bin Laden. Fue una falta de respeto. Un saudita no baila frente a gente joven y tonta del Líbano. Es totalmente al revés. Yo cerraría este lugar si fuera el gobernante del Líbano."
"No me gusta la gente moderna", continúa, y sus palabras se tornan enfáticas. "Me gusta la gente original. Si nos remontamos mil años atrás, vas a encontrar a la misma gente. Yo soy de ésos. Pero hay algunas personas que lucen muy extrañas. Ni blancos, ni negros, ni chinos, ni árabes. Una mezcla. Se me confunde todo en la cabeza. No me gusta la vida moderna. Es un error. Me gustan los rostros que lucen puros. Hablé de esto con mi padre. El piensa como yo. No le gusta la mezcla."
Omar me mira. "Como vos. No sos original. Sos una mezcla." La ofensa de sus palabras parece eludirlo, como si no se le ocurriese que sus ideas sobre la superioridad racial puedan tener un efecto sobre la persona a la que se dirige.
Aunque a los occidentales puede parecerles que repudia a su padre, él tiene mucho cuidado en demostrarles a los árabes que aún es un típico hijo respetuoso. Se refiere a su padre como "amable", con lo cual quiere decir que Osama, a diferencia de otros seguidores de la Jihad, sigue un código moral y religioso, por más perverso que sea.
Esa ambivalencia ha llevado a algunos expertos antiterrorisras a preguntarse si Omar estará actuando como un doble agente, enviado por su padre para desplegar una retórica pacifista como un arma engañosa y sofisticada. Michael Scheuer, el antiguo jefe de la oficina de Bin Laden en la CIA, incluso ha escrito un artículo sobre Omar titulado "¿El hijo hippie de Osama o agente de desinformación de Al Qaeda?". Cuando contacto a Scheuer, me comenta que recién ha terminado de leer la biografía de Omar, que él considera como una valiosa pieza de inteligencia. El libro confirma mucho de lo que la CIA ha creído durante mucho tiempo acerca de Bin Laden. Pero Scheuer cree que Omar también tiene un objetivo secreto, a favor de su padre.
"Cuando se publique en árabe, hará que Osama aparezca como un héroe para el mundo musulmán", observa Scheuer. "Se dice que Osama no luchó en realidad y nunca dejó su lujoso estilo de vida. Pero Omar cuenta la historia de cómo su padre es un hombre rudo y cómo dejó todo por Dios. El libro muestra a un Bin Laden elocuente, devoto, piadoso, con cualidades de liderazgo en el contexto musulmán. Es un Robin Hood que come mal en la montaña junto a sus hombres. Ese es un enemigo mucho más poderoso que un loco", opina Scheuer.
Omar se separo definitivamente de su padre en abril, cuando uno de los combatientes más viejos se lo llevó y le advirtió que se estaba gestando "un gran plan". Tenés que estar muy, muy lejos, le dijo el soldado: "Creo que muchos de nosotros moriremos".
El mayor de los Bin Laden lo dejó partir a regañadientes. "No estoy de acuerdo con que me dejes", le dijo a su hijo. "Pero no puedo evitarlo." "Mi padre es un hombre rico. Me dio 10.000 dólares. Me dijo que agarre un auto y me vaya. Los ojos de Omar se llenan de lágrimas. "Si él quería quedarse conmigo, debía aceptar mis elecciones; y si yo quería quedarme con él, debía aceptar las suyas. Yo tenía el corazón roto cuando me iba. No mostramos nuestras emociones. Le besé la mano y me despedí. Esa fue la última vez que lo vi. Omar recuerda la última imagen de su padre: mientras se alejaba, Osama tenía la misma sonrisa misteriosa que cuando les sugirió a sus hijos que se postularan como hombres bomba.
Solo por primera vez en su vida, Omar fue en auto hasta la frontera con Pakistán. Unos meses después, su padre destruyó el World Trade Center, matando a miles de personas. "Nunca pensé que el ataque involucraría a edificios con civiles. Pensé que sería un barco, como el USS Cole. El sueño de mi padre era traer a los estadounidenses a Afganistán. Les haría lo mismo que les hizo a los rusos. Me sorprendió que los norteamericanos mordieran el anzuelo. Yo respetaba mucho la mentalidad del presidente Clinton. El fue inteligente. Cuando mi padre los atacó, el presidente envió un par de misiles al campamento de entrenamiento de mi padre. No lo pudo matar, pero después de la guerra en Afganistán, siguen sin atraparlo. Gastaron cientos de miles de millones."
"Yo todavía estaba en Afganistán cuando el presidente Bush fue elegido. Mi padre estaba muy feliz. Era el tipo de presidente que necesitaba." Según Omar, los norteamericanos tienen suerte de que su padre no haya sido atrapado o asesinado. "Va a ser peor cuando mi padre muera. El mundo se va poner muy, muy feo. Va a ser un desastre. La gente siempre le pide a mi padre que ataque más. Le dicen: «Sheik, debemos hacer más». Unas locuras de mierda. Mi padre tiene un objetivo religioso. Está controlado por las leyes de la Jihad. Sólo mata si piensa que es necesario."
"¿Habrá más ataques?," le pregunto.
"No creo", dice Omar. "Mi padre no lo necesita. Desde el momento en que Estados Unidos fue a Afganistán, su plan funcionó. Ya ganó."
En nuestro ultimo día en Beirut, Omar luce agitado. Parece arrepentido de dar la entrevista, del libro, de la idea de exponerse al escrutinio de gente como yo. Pero también se ve obligado a hacerlo, para lograr su propia fama y fortuna. Me pregunta cuál creo yo que será su futuro. ¿Podrá ser un exitoso hombre de negocios? ¿Podrá ser una persona importante? ¿Podrá contribuir a la paz mundial? ¿Las Naciones Unidas querrán su ayuda? ¿Obama o Hillary Clinton querrán conocerlo?
Puede que Omar haya rechazado la violencia de su padre, pero comparte con él la sensación de estar destinado a la grandeza. En vez de citar el Corán para darle un sentido a sus circunstancias, Omar se basa en un canon un tanto diferente. "Soy como el personaje de William Wallace en Corazón valiente. A veces la gente dice que me parezco a Mel Gibson. Es extraño. William Wallace quería vivir una vida normal, pero lo empujaron a convertirse en guerrero. Lo mismo que a mí. Me empujaron a lo político. No tuve una buena vida, ni un buen negocio. Es imposible para mí vivir una vida normal. En el Islam no está permitido lo que me pasa a mí, que los pecados del padre pasen al hijo. Soy como Tom Cruise en El último samurái. Se cambió de bando para luchar contra su propia gente. Ese soy yo."
Omar pide un shisha y un café turco. Mientras fuma una pipa tipo hookah, se pregunta qué le deparará el futuro. Se cree que su hermano mayor Sa'ad ha sido asesinado por un misil teledirigido en Pakistán el año pasado, y que los iraníes retienen contra su voluntad a seis de sus hermanos en Teherán. Regresar a Yida y a la vida de comerciante de chatarra no le interesa. "Tengo que juntar cien millones de dólares", dice. "¿Cómo junto esa cantidad de dinero?", me pregunta Omar y yo le contesto que no sé.
Omar va hacia la pregunta más profunda, la que define su existencia: cómo lidiar con el legado de su padre. Osama dejó el dinero y el poder de lado para irse a las montañas en Afganistán y pelear por lo que creía. Del mismo modo, Omar ha rechazado la guerra santa para regresar al mundo "real" y vivir de acuerdo con sus creencias.
A ojos de Omar, su padre destruyó al imperio soviético. Hoy, casi una década después del 11/9, el sueño de su padre de unos Estados Unidos en la ruina económica y una guerra que agota el alma en Afganistán ha terminado. Según Omar, su padre destruyó dos imperios. ¿Cómo puede el hijo de un hombre así competir con eso?
"Si me hubiera quedado con mi padre, tendría la ambición de ser un Alejandro Magno en versión moderna. Yo tengo mayores ambiciones que mi padre. Para mí esta vida que tengo es muy pequeña. Esperaba que mi vida fuese mucho más grande. Siento que el mundo es pequeño. Podría dirigirlo un solo hombre. Si estuviera con mi padre, yo podría ser ese hombre. Si estuviera en esa posición, querría gobernar el mundo. Quiero estar en la cima."
Omar pita su shisha.
"El hijo siempre trata de ser mejor que su padre. Trato con todas mis fuerzas de ser mejor, en un buen sentido. Creo que muchas personas deberían estar agradecidas de que elegí la vía pacífica. Si yo eligiera la guerra, sería increíble en ella. Muchas personas deberían rezarle a sus dioses para agradecerles que yo no haya elegido ese camino."
Por Guy Lawson


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Detectan fuertes explosiones en la Gran Nube de Magallanes

SANTIAGO DE CHILE.- (EFE).- El Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) divulgó hoy una fotografía tomada desde el norte de Chile de la Gran Nube de Magallanes, una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea, en la que se aprecian cúmulos globulares y brillantes explosiones de supernovas.
La Gran Nube de Magallanes (GNM) está en la constelación El Dorado y se encuentra a sólo 160.000 años luz de nuestra Vía Láctea, muy cerca en escala cósmica, lo que permite estudiarla con detalle, según explica la ESO en un comunicado.
Es además una de las galaxias que forman el Grupo Local que rodea a la Vía Láctea, y aunque es enorme en escala humana, es considerada enana, ya que posee una décima parte de la masa de nuestra galaxia y abarca sólo 14.000 años luz, comparados con los 100.000 años luz de nuestra Vía Láctea.
La Gran Nube de Magallanes ha experimentado espectaculares muertes de estrellas, como se vislumbra en la parte superior de la fotografía, donde aparece el vestigio de una supernova, una tenue nube de gas ardiente llamada DEM L 190, que posee unos 30 años luz de extensión.
En el centro, donde alguna vez ardió la estrella, ahora hay una estrella de neutrones, con un campo magnético extremadamente poderoso.
En la imagen también se aprecian vastos cúmulos globulares, que son colecciones de cientos de miles de estrellas unidas por la gravedad en forma casi esférica, abarcando unos pocos años luz de extensión. Uno de ellos es el blanco y borroso cúmulo ovalado de estrellas que aparece en la parte superior central de la fotografía.
Se trata de NGC 1978, un cúmulo globular inusualmente masivo que se cree que sólo tiene 3500 millones de años.
La presencia de un objeto de este tipo en la GNM lleva a los astrónomos a pensar que esta galaxia tiene una historia de activa formación estelar más reciente que nuestra Vía Láctea.
Esta fotografía es un mosaico de cuatro imágenes del Wide Field Imager instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros instalado en el Observatorio La Silla, en la norteña región chilena de Coquimbo.
Este observatorio es uno de los tres que opera en Chile el Observatorio Europeo Austral, la principal organización astronómica intergubernamental, que está apoyada por 14 países europeos.

lanacion.com

¿Qué puesto ocupa Diego Maradona en el ranking de los sueldos que perciben los DT que participan del Mundial?

Antes de partir, el DT de la Selección Argentina contó que su contrato con la AFA prevé que sólo cobrará el sueldo de acuerdo a los partidos ganados con su equipo.
En esta nota, enterate de los entrenadores mejores y peores pagos de las selecciones que participan de la próxima Copa del Mundo.
Diego Armando Maradona ocupa el puesto 12 en el ranking de los sueldos que perciben los DT que participarán del Mundial de Sudáfrica 2010. La cifra llega a los 800 mil euros por año.
El ex astro del fútbol comparte el lugar con los responsables tácticos de las selecciones de Japón (Takeshi Okada); Brasil (Carlos Dunga) y Nueva Zelanda (Ricki Herbert).
El primer puesto lo ocupa el italiano que dirige a Inglaterra, Fabio Capello, con un sueldo anual de 8,8 millones de euros por año.
Marcelo Lippi, de Italia, ocupa el segundo puesto en el escalafón con tres millones de euros anuales, seguido de Joaquim Low, de Alemania, quien percibe 2,5 millones.
Vicente Del Bosque, de España, gana 1,5 millones y ocupa la sexta ubicación detrás del alemán Ottmar Hitzfield, entrenador de Suiza, que gana 1,75 millones.
Marcelo Bielsa, director técnico de Chile, aparece en el puesto 17 con una sueldo de 575 mil euros anuales.
El sudamericano “peor pago” de los 32 es Oscar Washington Tabárez, de Uruguay, con 205 mil.
Estas cifras se refieren sólo al sueldo bruto anual de cada entrenador. Esto no incluye otros beneficios como los premios del juego, premios por objetivos, o los contratos de publicidad. (Télam)
primiciasya.com

Comparar su salario con otros lo hará infeliz

Comparar el ingreso económico con amigos y familiares produce infelicidad, según sugiere un estudio.
Investigadores que analizaron datos de un sondeo realizado en Europa, encontraron que tres cuartas partes de los participantes consideraron importante el comparar su ingreso con otras personas.
Pero aquellos que lo hicieron se mostraron menos contentos, especialmente si la comparación la realizaban con amigos y familiares y no sólo con colegas de trabajo.
El estudio del Economic Journal también encontró que los más pobres eran los más afectados.
Los investigadores, de la Paris School of Economics, utilizaron datos de la Encuesta Social Europea que contó con la participación de 19.000 personas en 24 países.
Las respuestas mostraron que entre más importancia le otorgaba las personas a dichas comparaciones, menos satisfechas se sentían con su calidad de vida, además de sentirse deprimidas.
No se encontraron diferencias entre hombres y mujeres cuando ambos comparaban su salario con personas cercanas.
Pero si las comparaciones se limitaban a compañeros de trabajo, éstas resultaban inofensivas, dado que las comparaciones con amigos resultaban ser el doble de dolorosas que las realizadas con colegas.
Se descubrió también que la gente en países pobres tiende a comparar más su salario que los habitantes de países ricos . Y dentro de un país, los ciudadanos más pobres comparaban más su ingreso con otros que lo que lo hacían personas ricas.
Vaso medio vacío
Los investigadores sugieren que cuando se trata de comparar ingresos con colegas, esto puede provocar una motivación adicional sobre el salario que se puede alcanzar en el futuro.
"Estar haciendo comparaciones constantes parece hacer del mundo un lugar menos feliz y más desigual", concluyeron.
El líder del estudio, el profesor Andrew Clark, añadió que el efecto visto en los grupos más pobres resultó una sorpresa.
"Pensaría que la gente rica compara más sus ingresos porque si uno se encuentra en un nivel más bajo tendería a pensar que lo importante es tener lo básico para subsistir, pero eso no fue lo que descubrimos", opinó Clark.
El profesor Cary Cooper, un experto en psicología organizacional y salud de la escuela gerencial de la Universidad de Lancaster, aseguró que el tipo de persona que se compara constantemente con otros tiende a ser insegura.
"Necesitamos saber qué ocurre primero. ¿Es que quienes ven las cosas como un vaso medio vacío hacen comparaciones como consecuencia de esa visión? ¿o es que la comparación los hace infelices?", se preguntó Cooper.
Añadió que probablemente las comparaciones con viejos amigos de la escuela y la universidad son las más peligrosas.
"Con colegas de trabajo es un asunto de justicia, pero con amigos de la escuela que han tenido las mismas oportunidades que tú podrías pensar 'Lo han hecho mucho mejor que yo, así que quizá yo soy menos competente".
"Le aconsejaría a la gente que no se compare y que sean felices con quienes son y la situación en la que se encuentran. Recuerden que aquellos con los que se están comparando no necesariamente son más felices", concluyó.
bbc.co.uk

ARGENTINA: Una Selección de 517 millones de euros

Como en cada Mundial, la Selección Argentina es candidata. Esta vez, además, le agrega un condimento especial: gracias a la inclusión de un grupo de los mejores futbolistas del planeta, el plantel es uno de los más cotizados. La suma de las cotizaciones de los 23 convocados da 517,7 millones de euros. Producto del gran momento que atraviesan sus figuras, entre ellos Lionel Messi, el jugador más caro del momento, Argentina se consolidó como uno de los planteles de más exquisito nivel.
Si en un Mundial sólo importaran los valores de los jugadores y no el funcionamiento en conjunto del equipo, la Argentina, ya de antemano, estaría entre los mejores, compitiendo con España, Inglaterra, Brasil, entre otras, pero en esa instancia los numeros varían. Según la consultora alemana DataMarkt, el plantel más caro es el de España, con una tasación que redondea los 650 millones de euros. La misma consultora alemana tasó al plantel inglés en 414,7 millones de euros y al francés en 367,5 millones, mientras que Brasil aparece, muy por debajo de España, con un total de 353,1 millones de euros.
Gran parte de la cotización del plantel argentino es producto de la fantástica temporada que tuvieron sus jugadores ofensivos en la última temporada, en especial Messi. Por su gran año deportivo y por el constante crecimiento en su carrera, la megaestrella del Barcelona se convirtió en el jugador más caro del mundo, superando en esa lucha al portugués Cristiano Ronaldo, valuado en 75 millones de euros. A su vez, Messi tiene una cláusula de rescisión de 250 millones de euros. Pese a eso, muchos clubes, aun de los más caros del mundo, de todas maneras se interesan en él.
Aunque gran parte de estos números es producto del rosarino, Gonzalo Higuaín, atacante del Real Madrid, y Diego Milito, goleador del Inter, también hicieron lo suyo para elevar el valor de la Selección. Por una parte, gracias al gran torneo, Higuaín, que se convirtió en el segundo argentino mejor cotizado (53 millones) y ayer renovó contrato con el Real Madrid hasta 2016, logró aumentar bastante su cotización, mientras que Milito subió su valor gracias a sus goles y la triple corona con el Inter (Champions League, Serie A y Copa de Italia).
La alta cotización de España se debe a que el plantel de Vicente del Bosque tiene a tres de los cinco arqueros más codiciados (Casillas, Reina y Valdés), a los tres volantes más caros (Xavi, Iniesta y Cesc) y a delanteros bien valuados como Fernando Torres y David Villa, cuyos pases conjuntamente superan los 100 millones de euros, pero ni se acerca por asomo a los casi 200 millones de euros que cuestan Me-ssi e Higuaín en conjunto.

Gonzalo Higuaín
53 millones
El jugador del Real Madrid, con contrato hasta 2013, tiene una cláusula de rescisión de 150 millones de euros. Barcelona, Chelsea y Manchester United estarían dispuestos a pagar ese dinero.
Walter Samuel
16 millones
Inter compró al defensor por esa cantidad en 2005 y en 2009 le renovaron el contrato hasta 2013.
Angel Di María
40 millones
Esa es la cláusula de rescisión que puso el Benfica, dueño de su pase, para venderlo. El Real Madrid estaría dispuesto a contratarlo.
Diego Milito
29 millones
Con su gran temporada, el delantero del Inter aumentó su cotización. En mayo de 2009, Inter lo había comprado por 25 millones.
Nicolás Burdisso
6 millones
Esa es la cifra que pide el Inter para venderlo. La Roma ofreció tres millones por el ciento por ciento del pase.
Ariel Garcé
1,2 millón
El jugador de Colón, la sorpresa de la lista de convocados, fue tasado en esa cifra por la consultora alemana DataMarkt.
Javier Pastore
45 millones
El presidente del Palermo, Maurizio Zamparini, tasó al ex Huracán en esa cifra y señaló que, cuando le renueven el contrato, la cláusula de rescisión ascenderá a 50 millones.
Martín Demichelis
5 millones
El defensor, que renovó su vínculo con la institución en 2009, estaría en los planes del Real Madrid para el próximo torneo.
Jonás Gutiérrez
2,6 millones
El Newcastle le pagó esa cifra al Mallorca, de España, para comprar la totalidad del pase del mediocampista de la Selección.
Mariano Andújar
3,8 millones
Por esa cifra, el Catania se hizo de los servicios del arquero cuando le compró en junio de 2009 la totalidad del pase.
Sergio Romero
11 millones
El Arsenal ofreció esa cantidad por el ciento por ciento del pase del arquero, actualmente en el Az Alkmaar, de Holanda.
Diego Pozo
1,6 millón
El otro jugador de Colón en la Selección, pretendido por el Veracruz de México, tasado por DataMarkt.
Mario Bolatti
13 millones
A principios de año, Fiorentina compró el 50 por ciento del pase del ex Huracán por 6,5 millones de euros.
Martín Palermo
3,5 millones
El máximo goleador de la historia de Boca, de 36 años, tasado en esa cantidad por Datamarkt.
Juan Sebastián Verón
3,5 millones
Pese a sus 35 años, pero gracias a su gran presente en Estudiantes, tuvo la misma valuación que Palermo.
Gabriel Heinze
1,5 millón
Por esa cifra, el Real Madrid transfirió al defensor argentino al Olympique de Marsella, a mediados de 2009.
Sergio Agüero
45 millones
El Atlético de Madrid, dueño de su pase, lo cotizó en esa cifra, aunque la cláusula de rescisión es de 60 millones. El Chelsea es uno de los interesados en contratar los servicios del atacante.
Javier Mascherano
50 millones
Después de que el Barcelona ofreciera 20 millones por el pase del volante, el Liverpool, dueño de su pase, lo cotizó en esa cifra.
Lionel Messi
140 millones
Esa es la cotización de la megaestrella del Barcelona. Pero, luego de renovar el año pasado su contrato, su cláusula de rescisión se acrecentó a los 250 millones de euros. Messi es el jugador más caro de la actualidad.
Carlos Tevez
30 millones
A comienzos de la pasada temporada, Manchester City abonó esa cantidad para contratar por cinco temporadas al atacante.
Maxi Rodríguez
1,5 millón
Esa fue la cifra que, a principio de año, el Liverpool le pagó al Atlético Madrid para contratar al argentino. El vínculo con el club español finalizaba a mitad de 2010.
Nicolás Otamendi
12 millones
Es lo que ofreció el Milan para contratar al joven defensor de Vélez.
Clemente Rodríguez
3,5 millones
Aunque el Saint Etienne ofreció tres millones de dólares por la totalidad de su pase, Datamarkt lo cotizó medio millón más caro.

pagina12.com.ar

¿Cuánto cuesta un río? ¿Y un bosque?

¿Cuánto vale cortarse el pelo? Dependiendo del país, y por supuesto de la peluquería, los servicios de un peluquero pueden rondar los US$20. Los de una profesora de canto, digamos que... ¿U$50?
¿Pero cuánto cuesta el servicio que brinda un bosque para garantizar el suministro de agua limpia, o el que ofrece un manglar al proteger la zona costera de los embates de un huracán?
Esto es algo que -en parte- busca responder el proyecto TEEB (siglas en inglés de The Economics of Ecosystems and Biodiversity), una iniciativa amparada por el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas, en la que participan cerca de 250 científicos de todo el mundo.
"Para explicarlo, hay un ejemplo que le voy a citar y que a mí me gusta mucho", le dice a BBC Mundo Carlos Muñoz, Director General de Investigación en Economía Ambiental del Instituto Nacional de Ecología de México e integrante del TEEB.
"En el norte de México, al norte de la ciudad de Monterrey, hay una cueva en la que vive un millón de murciélagos", dice Muñoz. "Los científicos descubrieron que al atardecer, estos mamíferos salen a volar por la zona de Moroleón, donde se cultivan cítricos y otras plantas, y acaban con buena parte de las plagas que dañan estos cultivos".
"Por esta razón", explica, "los agricultores gastan mucho menos en plaguicidas y sus cultivos son más sanos".
Si por algún motivo esta cueva no se protegiera, se perderían millones de pesos en la región. Y aunque los campesinos notasen las pérdidas, "no se darían cuenta de que se debe a la pérdida de biodiversidad", añade.
Valor de reemplazo
Uno de los métodos que los investigadores emplean para determinar el valor de un servicio es considerar cuánto costaría reemplazarlo si no estuviese disponible.
Por ejemplo: cuánto costaría filtrar el agua que abastece a un municipio si se hubiese talado el bosque que protege al río que suministra el líquido (y que impide que el agua se llene de sedimentos) o cuánto costaría irrigar los cultivos de una zona que ha perdido el glaciar que la alimentaba.
El gran desafío, comentan, es integrar los conocimientos económicos a los ecológicos para valorar los servicios de los ecosistemas, examinar los costos que genera la pérdida de la biodiversidad y los beneficios que acarrea mantenerla.
Y, finalmente, elaborar una suerte de compendio de herramientas que le permita a quienes toman decisiones mejorar la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas.
"La biodiversidad es muy importante para muchos sectores económicos, pero la percepción hasta el momento es que se trataba de un lujo, de algo que cuidamos porque es bonito, pero no necesario", señala Muñoz.
Muy por el contrario, lo que los investigadores del TEEB quieren destacar es cómo proteger la biodiversidad genera empleos, ahorros significativos y movilidad en el sector económico.
La dificultad radica en que muchos de los servicios que la naturaleza ofrece, como por ejemplo en el caso de la cueva de murciélagos, no siempre resultan evidentes.
Hacer visible lo invisible
Esta invisibilidad, dice Augustin Berghöfer, coordinador científico de TEEB, es precisamente lo que el proyecto intenta combatir.
"En el caso del bosque amazónico, todos saben la función que cumple secuestrando carbono, o la importancia de mantener su biodiversidad", señala.
"Sin embargo, pocos consideran las consecuencias de la deforestación sobre la erosión, y sobre el efecto de la erosión en los sedimentos que llegan a los ríos y el impacto que esto tiene a su vez en el funcionamiento de las centrales hidroeléctricas", agrega.
Pero además de los servicios a los que se les puede atribuir un valor monetario concreto, Berghöfer destaca otro montón de servicios intangibles que ofrece el medio ambiente, como la inspiración para el arte, la educación y el sentido de identidad y pertenencia.
Los investigadores confían en que elevando el perfil económico de la biodiversidad y los ecosistemas y enseñándoles a los encargados de fijar políticas ambientales tanto a nivel local, regional, como nacional, cómo valorar los servicios ambientales, se pueda garantizar la estabilidad ecológica del planeta.

bbc.co.uk

Ideas para hacer durar más la batería del celular

Ricardo Sametband
LA NACION
El teléfono celular es, para muchos, vital: lo llevan a todas partes, lo consideran más valioso que la billetera o las llaves de su casa. Y ya no lo usan sólo para llamadas por teléfono o mensajes de texto: ahora también son reproductor de música, cámara digital, consola de videojuegos, navegador Web, GPS y más. Y sufren cuando el equipo se queda sin batería.
Para ellos, aquí van algunos consejos para extender la autonomía de la batería. Eso sí: no hay milagros. Quienes perciben que las baterías de ahora duran menos que antes tienen algo de razón, porque mientras que la miniaturización de los componentes permite tener procesadores del mismo tamaño pero cada vez más poderosos, el aumento en la capacidad de las baterías no ha seguido ese ritmo.
Además, los celulares hacen cada vez más cosas, lo que implica más tarea para el procesador. Para peor, son cada vez más populares los celulares con pantallas de gran tamaño (el 60% de los teléfonos vendidos en el mundo en el primer trimestre del año, según la consultora Canalys). Y la pantalla, justamente, es uno de los componentes que más energía consumen.
La primera medida para lograr que la carga de la batería dure más es reducir el brillo del display a un nivel que siga siendo atractivo, pero no agote la carga del móvil en poco tiempo. La ubicación para configurar este ajuste varía de un modelo a otro, pero suele estar en un apartado llamado Herramientas o Configuración. Si se planea cambiar el celular, lo ideal es hacerlo por uno con pantalla OLED o Amoled (o Súper Amoled, que llegará al país en los próximos meses) y no LCD convencional, ya que esta última tecnología, más antigua, no es tan eficiente en el uso de la energía.
También se puede configurar, por lo general, el tiempo en que la pantalla permanecerá encendida a la espera de un comando por parte del usuario antes de apagarse y bloquear el teclado del equipo.
La mayoría de los teléfonos de gama media y alta tienen hoy antenas 3G, lo que les permite acceder a contenidos de Internet con una velocidad similar a la que puede tenerse en una conexión de banda ancha fija (de ADSL o cablemódem).
Es muy conveniente si se va a usar el celular como módem para una notebook, se descargarán archivos grandes o se harán largas sesiones de navegación Web. Pero para chatear, enviar y recibir e-mail y visitar ocasionalmente algún sitio, o usar el teléfono sólo para llamadas y SMS, usar el 3G será un gasto innecesario de batería. Conviene poner el teléfono en modo 2G. La navegación será más lenta, pero el resto de los servicios no se verá afectado, y se ahorrará batería.
Para los que tienen la posibilidad de conectarse a redes Wi-Fi o usar el teléfono como GPS, tener activos estos servicios también consume energía, aun si parece que no se están usando, lo mismo que el Bluetooth, que permite usar un manos libres inalámbrico en el auto o intercambiar datos con la PC. Util, pero derrocha energía si no se usa y se mantiene encendido.
Los usuarios que reciben el correo electrónico en el teléfono, o tienen en funcionamiento otros servicios con conexión regular a la Red para recibir actualizaciones de Twitter, Facebook o el clima también pueden definir la periodicidad con que el equipo accede a Internet o, en el caso del e-mail , configurarlo para que no reciba mensajes durante la noche.
En busca de soluciones, ya son varios los fabricantes que han presentado celulares con celdas solares, como el Pumaphone, presentado en febrero, que el fabricante de indumentaria deportiva espera comenzar a vender en Europa en los próximos meses. El equipo aprovecha la luz del sol para recargar su batería y les ahorra a sus usuarios depender de un enchufe o una PC para darle energía al móvil.
lanacion.com

Yoga, ideal para aumentar la fertilidad

Los problemas de fertilidad en mujeres de mediana edad son cada vez más frecuentes. Algo similar sucede en los hombres, y es que hay muchas parejas que intentan sin éxito tener descendencia. El ritmo de vida y otra serie de factores que nos rodean son los causantes de esta disminución en la fertilidad, por ello en Vitónica queremos recomendar la práctica de yoga para mejorar la fertilidad tanto de hombres como de mujeres.
El estrés es uno de los males de nuestra civilización, y es que a diario nos enfrentamos a muchos retos, tantos que algunos incluso nos superan y acaban minando nuestra salud. El estrés es uno de los principales enemigos de la fertilidad y la predisposición del cuerpo femenino y masculino para engendrar descendencia. El yoga por todos es sabido que es una buena manera de conseguir relajarnos, por ello es una de las mejores medicinas que existen para combatir el estrés y además fomentar esa fertilidad perdida.
El yoga lo que genera es un vinculo entre cuerpo y mente a través de una serie de ejercicios y posturas que debemos realizar y que nos ayudarán a lograr nuestros objetivos. El primero de ellos es lograr relajarnos y ver la vida de otra manera. Esto lo conseguiremos mediante la realización de posturas lentas en las que la respiración y la concentración juegan un papel importante. Esta relajación nos ayudará a lograr aumentar la fertilidad y la predisposición del organismo a procrear, ya que al estar más relajados éste generará más hormonas sexuales que mejoraran nuestro rendimiento a todos los niveles. Pero no solo sucederá esto, sino que al estar más en consonancia con nuestro cuerpo lo que conseguimos es mejorar nuestro estado general disfrutando más de los placeres de la vida y estando más dispuestos a procrear.
Pero no solo el yoga nos activa a nivel psicológico, sino que además es una buena herramienta para mejorar el estado de nuestros órganos reproductores, que en muchos casos son los culpables de que no podamos reproducirnos con total normalidad. El yoga como buen ejercicio que es se centra en el cuerpo y en su mejora a través de la realización de ejercicios que canalizan toda la fuerza en una determinada zona a través de estiramientos. En concreto se pueden realizar diferentes tipos de ejercicios centrados en el aparato reproductor para que gane fuerza y salud, que se traducirá en mayor predisposición a la fecundación. Realizar ejercicios enfocados en nuestro aparato reproductor lo que nos concederá es mejorar la circulación sanguínea en esa zona, así como la colocación de los órganos reproductores que estarán listos para reproducirse. Es importante que si decidimos realizar este tipo de actividad seamos constantes para así lograr nuestros objetivos.

vitonica.com

Un consejo para esquiadores y snowboarders: no olviden el casco

CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- Gracias a los temporales que han recorrido Europa este invierno, las estaciones de esquí están preparadas para hacer su particular agosto. Un estudio recuerda a aquellos que suban a disfrutar de la nieve que no olviden el casco, ya que puede evitar el 35% de las lesiones en la cabeza.
La temporada pasada, seis millones de personas visitaron las pistas de esquí españolas. Como en cualquier deporte, en el esquí y el snowboard se producen lesiones. Según los estudios, entre un 9% y un 19% afectan a la cabeza y entre un 1% y un 4% al cuello. Aunque no son los problemas más frecuentes, sí son los más peligrosos, con el daño cerebral como principal causa de muerte en estos deportistas.
Muchas investigaciones han constatado que los cascos protegen frente a las lesiones de la cabeza pero al mismo tiempo han sugerido que incrementan las del cuello, especialmente en los niños debido a la desproporción entre el cuerpo y la cabeza. "El tamaño y peso extra del casco podría aumentar este riesgo en caídas normales", señalan los autores en las páginas de '
Canadian Medical Association Journal'.
Para comprobar ambos fenómenos (el protector y el perjudicial), los investigadores realizaron una búsqueda en las bases de datos médicas de estudios que hubieran analizado los efectos de llevar casco durante la práctica del esquí y del snowboard. Dieron con 36 trabajos relevantes de los cuales escogieron 12 para llevar a cabo una revisión de sus resultados.
En total, habían participado en estos estudios 9.829 personas que utilizaban casco y 36.735 que no. El análisis de los datos extraídos "indicó que el riesgo de lesiones en la cabeza se reducía un 35% al usar casco", explican los autores. Esto significa que por cada 10 personas que lo llevan, entre dos y cinco no sufrirán daños gracias a él.
En cuanto a los traumas graves, los resultados eran dispares. Algunos hablan de que evitan el 57% y otros no han detectado efecto alguno. Los mayores beneficios se observaron en los menores de 13 años, a los que el casco protegía del 60% de los golpes en la cabeza, y en los principiantes, que suelen ser los que más percances sufren. No se detectaron diferencias entre los que esquiaban y los que hacían snowboard.
Reyes del invierno, reyes de las lesiones
El esquí y el 'snow' atraen cada invierno a las estaciones a millones de personas en el mundo. En los últimos años, el aumento de la velocidad y de las acrobacias dentro de la práctica de estos deportes ha provocado el incremento de algunas lesiones aunque en general han descendido. Los daños en la cabeza, por ejemplo, se han multiplicado por cinco entre los aficionados al snowboard.
Pero estos no son los únicos percances que sufren los amantes de la nieve. De hecho, estos deportes tienen una de las probabilidades de lesión más altas, con 2,6 a 3,9 lesiones por cada mil esquiadores y día. Cifra ligeramente más alta en el 'snow'.
En el esquí, la parte del cuerpo más castigada son las rodillas, que sufren el 45% de las lesiones. Las roturas del ligamento cruzado anterior se han disparado un 170% en los últimos 15 años. En el 'snow', la muñeca es la que se lleva la peor parte.

elmundo.es

lunes, 31 de mayo de 2010

DÍA MUNDIAL SIN TABACO: El lado menos sexy de los cigarrillos

ISABEL F. LANTIGUA
MADRID.- La industria tabaquera ha puesto los ojos -y toda la maquinaria de marketing- en ellas. Las mujeres son el nuevo objetivo, las que en los últimos años más se dejan seducir por el supuesto 'glamour' de los cigarrillos. Por eso, aunque de momento sólo suponen el 20% de los 1.000 millones de fumadores que hay en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha querido alertar de los riesgos que corren si finalmente caen en la adicción al tabaco.
"El consumo de cigarrillos ni es liberador ni es glamouroso. Es adictivo y mortal", ha declarado la directora de la OMS, Margaret Chan, con motivo del lanzamiento de la campaña por el Día Mundial Sin Tabaco. "Las tendencias vistas en algunos lugares son extremadamente preocupantes. En la mitad de los 151 países analizados para sacar conclusiones sobre los fumadores, hemos visto que casi tantas chicas como chicos se están enganchando al tabaco", añade Chan.
Bajo el lema 'Género y Tabaco', la OMS ha realizado unos carteles al más puro estilo de revista de moda para alertar a las mujeres de los peligros para la salud que conllevan los cigarros. Las fumadoras tienen más riesgo de perder la fertilidad, de tener un parto prematuro y de sufrir un cáncer de cuello de útero. Además, padecen más que los hombres los efectos dañinos del tabaquismo pasivo. De los 430.000 fallecimientos que se producen cada año por causas relacionadas con la exposición al humo del tabaco, el 64% corresponde a chicas.
Las motivaciones para empezar a fumar también varían según el sexo. Ellas piensan, erróneamente, que el tabaco es una herramienta eficaz para controlar el peso y no engordar. La baja autoestima también influye en que ellas se aficionen a los cigarrillos. Otra de las falsas creencias que tienen las mujeres es que el tabaco 'light' es más seguro y menos dañino que el normal. Por eso, el 63% de las féminas se decanta por estas cajetillas, frente al 46% de los varones.
"La industria tabacalera apunta vigorosamente a las mujeres para ensanchar su base de consumidores y reemplazar a los que dejan de fumar o mueren prematuramente por cáncer, ataques al corazón, accidentes vasculares cerebrales, enfisema pulmonar y otras enfermedades relacionadas con el tabaco. Queremos llamar la atención sobre estos intentos de los fabricantes de cigarrillos, que pretenden atraer a la clientela femenina con mensajes que relacionan los cigarrillos con la belleza y la liberación de la mujer", destaca el doctor Alan Alwan, director del programa de salud mental y enfermedades no transmisibles de la OMS.
El organismo sanitario también da algunos datos que hablan por sí solos. Los cigarrillos matan a una persona cada seis segundos, pero tan sólo el 5,4% de la población está protegida del humo por leyes nacionales. Más del 80% de los fumadores se concentra en países de medianos y bajos ingresos, donde los problemas de salud son tantos que la lucha contra el tabaquismo se convierte en algo secundario. El 40% de los niños tienen al menos un padre fumador.
La OMS aprovecha este día para pedir a todos los gobiernos y a la sociedad que exijan la prohibición de cualquier publicidad de tabaco y que apoyen cualquier norma que proteja a los ciudadanos del humo de los cigarrillos en los espacios públicos. Asimismo, demanda a los hombres que tomen más conciencia de su responsabilidad de abstenerse de fumar cuando están cerca de las mujeres.

elmundo.es