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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mujeres cada vez más jóvenes deciden congelar sus óvulos

La vitrificación es una técnica de congelamiento de óvulos que se utiliza para preservar el potencial reproductivo. La elección puede darse con el fin de posponer la maternidad , porque a la mujer deben extirparle los ovarios o por causas oncológicas por enfermedades hematológicas como leucemias, linfomas de Hodking y cáncer de mama. Durante este año, muchas mujeres se interesaron por esta nueva posibilidad de fertilización y aumentaron las consultas, según los centros especializados en reproducción consultados por Clarín . Además, las más jóvenes se están animando y eso engrosa las estadísticas.
“Lo que notamos es que la consulta se hace cada vez a edades más tempranas . En 2009 la edad promedio de las pacientes que vitrifican ovocitos fue de 36 años. En el último año se empezó a ver una nueva tendencia : concurren mujeres de 30 años, de alto nivel sociocultural, profesionales, sin pareja, con la finalidad de resguardar su potencial reproductivo ”, observa Stella Lancuba, médica especialista en reproducción y directora de Centro de Investigaciones en Medicina Reproductiva (Cimer).
La eficacia de esta técnica aumenta cuando los óvulos se conservan antes de los 35 años. “Por eso nosotros sugerimos que la mujer que esté interesada se acerque antes de esa edad. Cerca de los 40 se logra recuperar los óvulos, pero si hablamos de maternidad diferida lo mejor es informase cumplidos los 30 y hacer el tratamiento antes de los 35 años ”, recomiendan en Bioprocrearte, uno de los bancos de células madre que funcionan en Argentina.
En la clínica IVI coinciden en que hubo más consultas en los últimos meses e insisten que lo mejor es extraer los óvulos antes de los 35 años. “ El factor edad es fundamental . Lo que sucede es que una mujer de 30 años no piensa que va a tener problemas para tener hijos entonces no se acerca espontáneamente”, concede Natalia Fernández, ginecóloga y miembro del staff de IVI.
El procedimiento para congelar ovocitos empieza con una estimulación ovárica con medicación . A través de ecografías se observa si se formaron varios folículos. Si es así, se realiza una pequeña intervención quirúrgica , vía vaginal y ambulatoria. Los óvulos que están maduros se congelan .
No hay fecha de vencimiento para usarlos .
Sergio Papier, director del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr) y titular de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer), dice que antes esta consulta no existía pero que desde hace seis años se volvió muy común . El especialista dice que si la mujer está bien asesorada, la decisión es no congelarlos . “Si lo hacen cuando pasaron los 40 años, las células ya no son tan efectivas. Y si vienen a los 30 y pico, no están en plan de proyectar a un plazo de ocho años y si no los usan antes, las chances de que sirvan son bajas. La criopreservación es un opción entre muchas y no es la más elegida”, indica Papier.
La estimulación hormonal y la extracción de los óvulos cuesta unos 15 mil pesos . Y conservar las células en el banco oscila entre 80 y 100 dólares por año . La diferencia entre vitrificación y criopreservación es el tiempo que se tarda en congelarlos: la primera demanda décimas de segundo; la segunda, algunos segundos. Como el óvulo es una célula llena de agua , cuando se demora el congelamiento se puede cristalizar y eso la inhabilita para usarla más adelante. La vitrificación disminuye esas chances y el daño osmótico. Además la supervivencia, división, implantación y gestación es mayor.
clarin.com

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ya hay mujeres que congelan sus óvulos y postergan la maternidad

Cumplir 35 parece ser un momento clave en la vida de una mujer, si es que quiere ser madre. A esa edad comienza la disminución de la reserva ovárica y baja la calidad de los óvulos, es decir, empieza a complicarse la posibilidad de quedar embarazada. Ese hecho físico se choca contra las nuevas "costumbres" de las mujeres, que postergan su maternidad por estudios o cuestiones laborales.
Los médicos las llaman "causas sociales", y ya ofrecen una solución: congelar los óvulos para poder usarlos cuando se quiera. Hay centros de fertilización que hacen campañas para concientizar sobre los riesgos de atrasar demasiado la maternidad. Ayer, uno de estos centros lanzó el primer Banco de Maternidad Diferida de la Argentina.
"Cada vez se atrasa más la maternidad. En el sector universitario femenino se postergó siete años en los últimos cuarenta. Si en los 60 las mujeres tenían, en promedio, su primer hijo a los 23, ahora lo tienen a los 30. Es decir que hay mujeres que van a intentar quedar embarazadas después de los 37 años, y esa edad ya es crítica", explica a Clarín Carlos Carrere, director médico de Procrearte, el centro que abrirá el Banco de Maternidad Diferida.
"Está enfocado a todas las mujeres que quieran postergar su maternidad. Vitrificamos sus óvulos, que quedan con la misma calidad como si fueran frescos. La tasa de fertilización, embarazo y aborto será la del momento de la extracción del óvulo, se conserva tal cual", asegura Carrere.
La vitrificación es una técnica que se usa en el país desde hace un año. Es otra forma de criopreservación.
Ester Polak, del Instituto CER, hace un poco de historia, y cuenta que en el 97 se usaba la técnica de "congelamiento lento". "Hace siete años se comenzó a difundir otra técnica de congelamiento, la vitrificación, que resultó más fácil de implementar y más económica, pues no requiere el uso de aparatos sofisticados y caros como el congelamiento lento". Dice Polak que en el CER 150 mujeres guardaron sus óvulos (20 los usaron): el 30% vitrificados. En Procrearte vitrificaron 40 mujeres y en el Cegyr 30. "Hicimos una campaña para que las mujeres tomen conciencia, porque nadie a los 32, 33 años piensa que le va a costar tener hijos, pero después de los 35 empiezan los riesgos y a los 40 es tarde", asegura Sergio Papier, director del Cegyr.
"El óvulo es una célula muy delicada", insiste. Así, a las mujeres mayores de 38 años que quieren vitrificar sus óvulos primero les hacen una prueba hormonal para ver si vale la pena. "Estos estudios se analizan en relación a la edad de la paciente y permiten determinar el estado de la reserva ovárica –dice Sergio Pasqualini, de Halitus–. Pero hay que recordar que el período más fértil de la mujer es a los 25 años, disminuye lentamente hasta los 30 y algo más hasta los 35, acentuándose a partir de ese momento".
Congelados, los óvulos pueden estar años y años. ¿No hay límites? Sí, el de los comités de ética de estos centros (no hay regulación), y en general no se implantan a mujeres mayores de 50 años.


Gratis, en casos de enfermedad
Uno de los temas de la Fundación REPRO es el programa de información y concientización de la preservación de la fertilidad en pacientes oncológicos y por motivos sociales. Sostienen una campaña de vitrificación gratuita de óvulos en pacientes oncológicos con dificultades económicas. Reciben solicitudes, se evalúa cada caso y se hace gratis la vitrificación de óvulos a pacientes con dificultades económicas. "Los procedimientos para tratar el cáncer son muy agresivos y frecuentemente provocan, en mujeres en edad fértil, la pérdida de la capacidad reproductiva ya que destruyen los tejidos productores de gametos. Hoy, la vitrificación permite preservar las células reproductoras de las pacientes, dándoles la posibilidad de que, una vez finalizado su tratamiento, puedan concretar el sueño de ser madres", explica Sergio Pasqualini, director de Halitus.



Un recurso perverso
Por: Irene Meler-Psicologa especialista en genero
Si bien los avances tecnológicos en las ciencias médicas son bienvenidos, respecto a la vitrificación de óvulos se plantea un debate ético y una reflexión sobre el modo de vida de los sectores educados e insertos en el mercado postmoderno. Las condiciones de trabajo de las mujeres que se han calificado para la competencia laboral de este tiempo se caracterizan por su androcentrismo: deben trabajar disimulando su condición femenina y demostrando que rinden igual que un varón. Pero las mujeres ejecutivas o profesionales no son relevadas de la administración del hogar y del cuidado de los hijos. Por eso postergan la maternidad hasta el temido "reloj biológico", que corre a otro ritmo que el reloj socio-cultural. Esta situación ha sido denominada como "malestar en la procreación". Sólo cuando las condiciones de trabajo sean compatibles con la vida familiar estaremos en condiciones de acumular valor, obtener progresos materiales y garantizar la reproducción generacional. El recurso de los avances tecnológicos médicos tiene algo de perverso: se crean condiciones de vida deshumanizadas y se logran tecnologías que las hagan viables.

clarin.com

miércoles, 25 de marzo de 2009

Logran un embarazo pionero


A los 39 años y con un embarazo de 15 semanas en curso, una mujer española, cuyo nombre no ha sido dado a conocer, es la primera en el mundo en haber sido sometida a un autotrasplante de tejido ovárico (realizado para preservar la fertilidad ante la necesidad de tener que ser sometida a una terapia oncológica) seguido de un procedimiento de vitrificación de óvulos.
"Lograr este primer embarazo no sólo reafirma la validez científica de nuestro trabajo, sino que abre una puerta a la esperanza de las mujeres que han confiado en nosotros tras recibir dos malas noticias: que tenían cáncer y que probablemente el tratamiento para curarlas las dejaría infértiles", declaró ayer la doctora María Sánchez, responsable del programa de preservación de la fertilidad y ginecóloga del Hospital Universitario Doctor Peset, de Valencia, España, que, junto con el instituto IVI-Valencia, llevó adelante el tratamiento.
En 2007, al recibir un diagnóstico de cáncer de mama, la paciente decidió criopreservar parte de su tejido ovárico, para que luego le fuera reimplantado una vez superado el tratamiento oncológico. A la fecha, sólo existen cinco casos en todo el mundo de niños nacidos a partir del reimplante de corteza ovárica.
Una vez finalizado el tratamiento, en enero de 2008 se procedió a reimplantar el tejido ovárico. "Pero ésta era una paciente con una muy baja respuesta a la estimulación ovárica, lo que hizo necesario recurrir a la vitrificación de los óvulos obtenidos durante varios ciclos de estimulación ovárica", explicó a LA NACION el doctor Fernando Neuspiller, director del IVI-Argentina.
Esos óvulos que fueron inicialmente congelados (vitrificados) hasta conseguirse un número suficiente como para realizar un tratamiento de fertilización asistida fueron los que permitieron obtener un embarazo de gemelos, los primeros del mundo que se obtienen con esta técnica de preservación de la fertilidad.
lanacion.com

viernes, 5 de diciembre de 2008

NACIO A TRAVES DE UNA VITRIFICACION DE OVULOS Y ES EL PRIMER CASO EN EL PAIS


Se ganó el nombre con creces. Didier Nehuén, lo bautizaron. El primero, galo, significa "el más deseado". El segundo, de origen araucano, lo designa "el fuerte". "¿Cómo llamarlo? Es el sobreviviente de 27 embriones, la coronación de 12 años de tratamientos. Es un tigre", se emocionan Abayuba Rodríguez (40) y Graciela "Caty" Amicone (44), flamantes y babosos padres del primer bebé argentino nacido a partir de la vitrificación de óvulos, una técnica que podría mejorar las tasas de embarazo en los procedimientos de fertilización in vitro y, sobre todo, permitiría concretar el sueño de un hijo a las mujeres que llegan al momento de la búsqueda con sus óvulos envejecidos o dañados por algún problema de salud o su tratamiento, como ocurre con las pacientes oncológicas.Nació el 6 de noviembre, con apenas 33 semanas de gestación. Pero, "tigre", bastaron diez días en neonatología para que "el más deseado" se fuera a casa con sus papás.
"Deseábamos un hijo pero no tomábamos como una maldición el no poder tenerlo, porque nos amamos mucho y nos encanta nuestra profesión. Somos profesores de educación física, preparamos alumnos para triatlones y volcamos mucha energía allí. Por suerte a este sueño también le pusimos toda la garra y con mucho esfuerzo se concretó. Después de cuatro embarazos perdidos y 27 embriones que no evolucionaron acá estamos, felices", celebra Abayuba, y su mujer se suma al festejo por lo que será un fin de año inolvidable.
"Ser padres es maravilloso. Siento que todo valió la pena", dijo a Clarín Graciela, a quien todos llaman Caty.
Didier es el primer bebé que nace en el país fruto de un tratamiento de fertilización in vitro con óvulos vitrificados. Se estima que, en el mundo, hay 600 bebés que comparten el mismo "origen". El primero nació en Japón, en 2005.
"La importancia de la vitrificación de óvulos reside en las excelentes posibilidades que ofrece de cara a preservar la fertilidad cuando hay riesgo de perderla por la edad o por tratamientos agresivos de quimio y radioterapia", explicó a Clarín Fernando Neuspiller, del Instituto Valenciano de Infertilidad de Buenos Aires, quien estuvo a cargo del procedimiento.
"A su vez, quienes quieran retrasar su maternidad pueden criopreservar óvulos jóvenes para usarlos más adelante con total seguridad", agregó.
La vitrificación también permite que las mujeres que necesitan hacerse una fertilización in vitro no deban someterse varias veces a los procedimientos de estimulación hormonal, aspiraciones y demás, porque podrían conservar óvulos para usarlos en futuros intentos. Esto, a la vez, resuelve el dilema ético/religioso de guardar embriones congelados, porque bastaría con criopreservar óvulos.
"Nunca supimos cuál es la causa por la cual no lográbamos un embarazo, nunca apareció. Por lo cual tampoco sabemos en qué nos benefició la nueva técnica. Pero lo cierto es que Didier nació, tras 9 meses en cama y mucho esfuerzo de su mamá. Y tenemos guardados tres embriones que probablemente usemos más adelante", contó Abayuba.
En octubre, otro centro de fertilidad anunció que había logrado un embarazo por vitrificación de óvulos. El procedimiento estuvo a cargo de Santiago Brugo Olmedo, y la paciente era una mujer de 36 años que se había realizado tratamientos durante 5 años y, en ese momento, terminaba el primer trimestre. También hay trabajos en el país sobre embarazos con embriones vitrificados, pero Didier Nehuén, "el fuerte", es el primero.

Detalles de la vitrificación
Primero se estimula con hormonas el ciclo de ovulación de la mujer para que los ovarios produzcan más óvulos de lo normal para un período. Luego, los óvulos son aspirados y llevados al laboratorio para su vitrificación, una técnica de congelamiento ultrarrápido. Con ella, previamente se deshidrata al óvulo y se reemplaza el agua con soluciones crioprotectoras (alcoholes especiales), que evitan que se formen cristales en su interior y no resulte lesionado, algo que ocurría frecuentemente con la técnica "tradicional" de congelamiento, que es lenta. A su vez, la vitrificación, al ser un procedimiento de congelamiento instantáneo, no da tiempo a que la poca agua que pueda haber quedado forme cristales. Una vez vitrificado, el óvulo puede ser conservado hasta que la paciente lo requiera. La sobrevida tras el descongelamiento superaría el 90 por ciento.

viernes, 3 de octubre de 2008

Lograron el primer embarazo por vitrificación de óvulos

Por Sebastián A. Ríos De la Redacción de LA NACION
Una mujer de Villa Mercedes, provincia de San Luis, es la primera argentina en lograr un embarazo gracias a la vitrificación de óvulos. Esta moderna técnica permite conservar los óvulos a -196°, pero ofrece unas tasas de viabilidad mucho más altas que las actuales técnicas de congelamiento.
"Las técnicas de congelación lenta ofrecen unas tasas de sobrevida de los óvulos de entre el 40 y el 50%, mientras que con la vitrificación entre el 90 y el 95% de los óvulos sobrevive al posterior proceso de descongelamiento", dijo a LA NACION la licenciada Sabrina De Vincentiis, directora del Laboratorio de Embriología de Seremas, centro de fertilización asistida donde se realizó el procedimiento.
La elevada tasa de sobrevida de los óvulos que son sometidos a la vitrificación hace de esta técnica una herramienta sumamente útil para preservar la fertilidad en distintos escenarios.
"La vitrificación es útil para mujeres con cáncer que deben ser sometidas a quimioterapia o radioterapia, que muy probablemente se curarán pero quedarán con problemas de fertilidad; o para mujeres que deciden demorar la maternidad por cuestiones profesionales", comentó el doctor Santiago Brugo Olmedo, director médico de Seremas.
El caso de la mujer de Villa Mercedes que logró el embarazó gracias a la vitrificación escapa a los dos grupos mencionados. La mujer, de 36 años, llevaba 5 años buscando quedar embarazada.
"Su respuesta ovárica no era muy buena y su marido tenía poca cantidad de espermatozoides -relató Brugo Olmedo-. Realizamos un tratamiento de estimulación ovárica y obtuvimos 6 óvulos, pero los estudios mostraron que su endometrio, que es donde debían alojarse los futuros embriones que iban a resultar de una fertilización asistida, no presentaba signos de buen crecimiento."
El equipo médico decidió entones ofrecer la posibilidad de vitrificar los óvulos, para diferir la fertilización asistida y la posterior implantación de los embriones resultantes. La pareja aceptó y se vitrificaron 5 óvulos (el sexto no estaba suficientemente maduro).
"Cinco meses después se desvitrificaron los óvulos y se realizó una inyección de los espermatozoides [en los óvulos, método de fertilización asistida denominado ICSI], que dio como resultado tres embriones -contó De Vincentiis-. Estos fueron transferidos al útero, que entonces se encontraba en perfectas condiciones."
Actualmente, la mujer cursa en Villa Mercedes la semana 13 de su embarazo. Una alternativa real
La vitrificación, procedimiento que puede ser aplicado tanto a los embriones como a los óvulos, adquiere mayor relevancia en este último caso. Al elevar las posibilidades de sobrevida de los óvulos preservados en frío, la vitrificación de óvulos se presenta como una alternativa realmente viable a la congelación de embriones.
"La vitrificación de óvulos evita todos los dilemas éticos asociados con la criopreservación de embriones", opinó la doctora Stella Lancuba, directora del Centro de Medicina Reproductiva (Cimer).
¿Cómo se realiza el procedimiento?
"Primero, se estimula con hormonas el ciclo de ovulación de la paciente para que los ovarios respondan con la producción de una cantidad de óvulos mayor que la normal -explicó De Vincentiis-.
Luego, esos óvulos son aspirados y llevados al laboratorio para su vitrificación."
La meta de la vitrificación no es otra que evitar el daño que, durante el proceso normal de congelamiento, ocasiona al óvulo la formación de cristales de hielo en su interior. Para evitarlo, se emplean soluciones especiales de vitrificación, que deshidratan al óvulo.
"Esas soluciones crioprotectoras, además, entran dentro del óvulo y se asocian con el agua que pueda haber quedado en su interior para evitar que se forme hielo", agregó De Vincentiis. A continuación, retomó Brugo Olmedo, "los óvulos se colocan en un palito finito, desarrollado especialmente para este fin, que a su vez es colocado en nitrógeno líquido".
Así, vitrificado, el óvulo puede ser conservado hasta que la paciente lo requiera. En Estados Unidos, comentó Brugo Olmedo, "se han creado en algunos centros de fertilidad bancos de óvulos gracias a la vitrificación, para que cuando una mujer necesite una donación de óvulos no tenga que esperar la aparición de una donante".

jueves, 24 de julio de 2008

Logran el primer embarazo por vitrificación

Por Sebastián A. Ríos De la Redacción de LA NACION
Tras cuatro años de buscar sin éxito un embarazo, una mujer de 36 años se ha convertido en la primera argentina en lograrlo gracias a la vitrificación. Se trata de un nuevo método para preservar en frío óvulos y embriones para su posterior utilización en tratamientos de fertilización asistida.
"En el caso de los embriones, la vitrificación permite ofrecer a las pacientes una tasa de embarazo de entre el 30 y el 35%, mientras que las técnicas convencionales de criopreservación ofrecen tasas del 20%", dijo a LA NACION el doctor Guillermo Speranza, director del Centro Argentino de Fertilidad, que llevó adelante el tratamiento.
La vitrificación consiste en el congelamiento ultrarrápido de los embriones resultantes de los tratamientos de fertilización asistida, lo que permite diferir su implantación en el útero materno. Pero también permite la preservación en frío de los óvulos, algo en lo que fallan las técnicas convencionales de preservación en frío o criopreservación.
Si bien el procedimiento de vitrificación que se emplea en la actualidad fue desarrollado con el objetivo de preservar la capacidad reproductiva de las mujeres que debían ser sometidas a tratamientos oncológicos, en la actualidad también se usa en aquellos casos en que deciden posponer la maternidad, o en los casos en que se quiere conservar óvulos u embriones obtenidos mediante procedimientos de estimulación hormonal o de fertilización asistida, respectivamente, para evitar repetirlos en futuros intentos.
En este caso, ejemplificó el doctor Speranza, "fueron vitrificados seis embriones que habían sido obtenidos en un tratamiento previo de fertilización asistida, que no había dado resultado. Dos meses después de ese tratamiento, se descongelaron tres de los embriones vitrificados, se los transfirió a la paciente y se logró un embarazo gemelar".
La fecha probable de parto es enero de 2009. La semana pasada, comentó el doctor Ramiro Quintana, también director del Centro Argentino de Fertilidad, lograron otro embarazo a partir de embriones vitrificados. "Pero todavía no lo hemos confirmado en forma ecográfica", aclaró. Derribar barreras
Las técnicas de vitrificación fueron desarrolladas con el objetivo de salvar un obstáculo contra el que chocaban las técnicas convencionales de congelamiento de óvulos. "El 60% de un óvulo es agua, que al congelarse forma cristales de hielo que dañan las estructuras internas de las células", explicó Speranza.
Eso no ocurría con los embriones, de ahí que las técnicas de criopreservación se hayan aplicado para esos casos, lo que dio lugar a un amplio debate ético.
"La vitrificación es un proceso de congelación ultrarrápida que, a diferencia de la congelación lenta que se hace habitualmente, evita la formación de hielo en el interior de la célula [el óvulo]", completó Quintana.
Según Masashige Kuwayama, director científico de la Clínica de Mujeres Kato, de Tokio, Japón, y creador de la actual técnica que vitrificación, "el 98% de los óvulos sobrevive a los procesos de vitrificación y de descongelamiento. Eso permite obtener tasas de embarazo similares a las que se obtienen con óvulos sin congelar".
El primer embarazo obtenido mediante la técnica desarrollada por Kuwayama ocurrió en 2005. Cuando este investigador presentó su técnica en Buenos Aires en marzo último, en el marco de un simposio organizado por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer), había poco más de 400 bebés nacidos gracias a la vitrificación. Hoy, son más de 600.
"Creo que la vitrificación va a ser una técnica que va a ocasionar cambios en los próximos tiempos -opinó Quintana-. Y no tanto en lo que respecta a la vitrificación de embriones, sino a la de óvulos. Ya que si sigue mostrando las tasas de embarazo que ha mostrado hasta ahora, la vitrificación de óvulos podría reducir el número de embriones congelados."