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viernes, 16 de diciembre de 2011

El dentista no sólo vigila sus dientes

Clínica odontológica de la Universidad Alfonso X el Sabio. | Javi Martínez
No se trata sólo de mantener una buena higiene bucodental. Acudir a la consulta del dentista puede ser una buena oportunidad para matar dos pájaros de un tiro, ya que muchos de los problemas que aparecen en la boca son síntomas de enfermedades que afectan a otras partes del organismo, como la diabetes. Por otro lado, no sólo son el espejo de otras patologías sino que además aumentan el riesgo de la aparición de algunas de ellas como las enfermedades cardiovasculares. De ahí la importancia de los datos que ofrece un estudio estadounidense en el que se evidencia que en torno a 20 millones de personas podrían beneficiarse, y mucho, al consultar a los especialistas de los dientes y encías, ya que son los únicos profesionales sanitarios que visitan.
"La periodontitis, es decir, la infección de las encías causada por bacterias, favorece la descompensación en diabéticos y a su vez la diabetes duplica el riesgo de tener periodontitis", explica David Herrera profesor titular de periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). Pero no es el único trastorno que puede detectarse en la consulta de estos especialistas. Este problema en las encías tiene componentes inflamatorios, "por tanto, si tus encías están inflamadas hay más riesgo de aterosclerosis [depósito de placa en las arterias], un riesgo dos veces mayor".

Más familiarizados con el dentista

El estudio que han realizado científicos de la Agencia para la Investigación en Asistencia y Calidad Sanitaria de Estados Unidos analiza los datos recogidos en una encuesta de 2008 sobre atención sanitaria. Tras evaluar las respuestas de 31.262 personas (de los que 9.134 eran niños) y valorar sus datos demográficos, nivel educativo, económico y seguros sanitarios, se comprobó que 2.686 niños y 6.280 adultos no habían ido en ninguna ocasión durante ese año al hospital o a un centro de salud. Sin embargo, el 34,7% de esos chavales (867) y el 23,1% de los adultos (1.181) habían acudido al menos una vez a la consulta del dentista. La extrapolación de los resultados a la población estadounidense supone que para unos 19,5 millones de ciudadanos el dentista es la única persona experta en salud que puede detectar algún problema de forma precoz.
"Para éstos y otros individuos, los odontólogos están en una posición clave para valorar y detectar signos y síntomas orales de trastornos sistémicos que, de otra manera, podrían pasar desapercibidos, y derivar a los pacientes a un seguimiento médico", explica la doctora Shiela Strauss, profesora asociada de enfermería en el Colegio de Enfermería de la Universidad de Nueva York y autora del estudio publicado en la revista 'American Journal of Public Health'.
"Quizás en España el panorama no sea idéntico al de Estados Unidos ya que aquí lo que está cubierto por la Seguridad Social es la medicina y no la consulta al dentista. Pero sí hay pacientes que perciben que están sanos cuando no lo están, que acuden al dentista y somos nosotros los que podemos detectarle algún problema. Recientemente, se ha publicado un estudio estadounidense en el que se evidenciaba que los dentistas son eficaces a la hora de detectar la diabetes. A las personas con periodontitis y algún factor de riesgo más, como hipertensión o hipercolesterolemia, se les derivaba al endocrinólogo y efectivamente tenían diabetes", aclara Herrera.

Un proceso silencioso

En cuanto al impacto de esta medida, los especialistas consideran que, según los estudios recientes, la mitad de la población con diabetes no está diagnosticada por lo que estaríamos hablando de unos siete millones de españoles que no saben que tienen este problema. "En los años 80 se definió la periodontitis como la sexta complicación de la diabetes. Por lo tanto, muchos de nuestros pacientes tendrán esta enfermedad y si los detectamos precozmente podríamos evitar otras muchas complicaciones y estos pacientes generarían menos gastos al sistema sanitario", sugiere Héctor Juan Rodríguez, periodoncista y coautor del estudio 'Diabetes y Enfermedades Periodontales".
Este experto insiste en la importancia de tratar las enfermedades de la boca. "Una enfermedad periodontal equivale a tener toda la piel de la mano infectada. Como los dientes o las encías no duelen ni molestan, no se les hace caso y pasan años sin tratar. Pero cuando se trata ayuda a controlar las cifras de glucemia en los diabéticos", señala Rodríguez.
No obstante, estos especialistas señalan que actualmente en nuestro país no existe ningún programa para que dentistas y periodoncistas deriven sistemáticamente a las personas que tengan varios factores de riesgo. "Las sociedades científicas deberían analizar el conocimiento científico y poner en marcha protocolos de actuación en este sentido. De hecho, llevamos varios años trabajando con la Fundación Española del Corazón y con la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes y esperamos hacerlo con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia", insiste Herrera.
Por último, estos especialistas aconsejan que para evitar la aparición de estos problemas periodontales se debería realizar diariamente una correcta higiene de la boca. "Hay que insistir en esto porque el minuto nunca suele tener 60 segundos y para limpiar nuestros dientes deberíamos cepillarlos durante tres minutos. Y a eso añadir la seda dental y un colutorio sólo cuando haga falta, bajo prescripción del especialista, no hay que olvidar que es un antibacteriano y que, al igual que otros medicamentos, sólo hay que usarlo cuando corresponda. Y no hay que olvidar la revisión anual con el dentista que, en algunos casos, deberá ser más frecuente", explica Rodríguez.
elmundo.es

lunes, 14 de noviembre de 2011

La limpieza dental reduce el riesgo de ataque al corazón

Una chica durante una limpieza dental.| AHA
La gente que tiene miedo al dentista quizás podría vencerlo más fácilmente si supiera que una simple visita al odontólogo para hacerse una limpieza general de la boca reduce hasta un 24% el riesgo de padecer un ataque al corazón y un 13% el riesgo de derrame cerebral, según los datos de un amplio estudio presentado en el Congreso de la Asociación Americana del Corazón (AHA, sus siglas en inglés), que se está celebrando estos días en Orlando (Florida, EEUU).
El trabajo, realizado por investigadores taiwaneses que siguieron durante siete años a más de 100.000 participantes sin ningún problema coronario al inicio del estudio, mostró que aquellos que se hacían una limpieza o un raspado profesional disminuían las posibilidades de tener un ataque al corazón. "La protección que confiere una buena higiene dental fue más pronunciada en las personas que se realizaron una limpieza al menos una vez al año", afirma Emily Chen, cardióloga en el Hospital General de Veteranos de Taipei (Taiwan) y autora del trabajo.
Aunque el estudio no tuvo en cuenta otros factores de riesgo, como el peso o el tabaquismo, los investigadores consideran que la relación entre los dientes y el corazón es muy clara. "La limpieza profesional reduce la inflamación causada por el crecimiento de bacterias en los dientes, que se sabe que puede provocar problemas cardiacos serios", declara a ELMUNDO.es la doctora Chen.
Otra investigación presentada en el mismo congreso va aún más allá e indica que la enfermedad periodontal -de las encías- actúa como una especie de vidente que ayuda a predecir si la persona va a tener un fallo cardiaco o un infarto y en qué grado.
Anders Holmlund, del Centro de Investigación y Desarrollo de Gävleborg (Suecia), analizó a 7.999 participantes con problemas de encía para concluir, entre otras cosas, que una alta prevalencia de sangrado de las encías duplica el riesgo de infarto y que quienes sufren con frecuencia infecciones alrededor de la base de los dientes tienen un 53% más riesgo de sufrir un ataque al corazón.
Asimismo señala este autor que las personas con menos de 21 piezas dentales (lo normal son 32), aumentan en un 69% su riesgo de padecer un ataque cardiaco.
Estos trabajos confirman evidencias previas que ya señalaban la relación existente entre la higiene dental y la salud coronaria. A la vista de estos resultados, los investigadores no lo dudan. "Hay que visitar al dentista una vez al año, por lo menos. El cuidado de los dientes es igual de importante que el de cualquier otro órgano del cuerpo", afirman.
elmundo.es

jueves, 18 de agosto de 2011

Alinear dientes sin que se note



Hay dos cosas que saltan a la vista cuando uno conoce a Alicia Bottiroli: que es coqueta y que tiene una sonrisa envidiable.
"¡Ahora!", retruca, riéndose, esta ortodoncista del Círculo Argentino de Odontología y profesora de la Universidad Católica Argentina. Y enseguida muestra que, aunque no se note, tiene colocado un alineador dental transparente, una de las placas de plástico que viene usando 22 horas por día y que le permitieron corregir la posición de un incisivo inferior que estaba bastante más atrás de lo deseable.
Además de ser una de las especialistas certificadas (ya son alrededor de 200 en todo el país) que utiliza un nuevo sistema de alineación mediante tecnología digital 3D, Bottiroli es una usuaria entusiasmada por los resultados que experimenta en su propia boca: "Hacía tiempo que no me sentía cómoda con mi sonrisa y en el consultorio hablaba mucho con el barbijo puesto -cuenta-, pero me daba «fiaca» empezar con los brackets y los alambres, aunque como ortodoncista los tenía al alcance de la mano."
Del mismo modo en que los implantes representaron una alternativa tecnológica de avanzada frente a las prótesis tradicionales, este nuevo sistema, que se utiliza especialmente en adultos, ofrece interesantes beneficios: "Los alineadores son muy cómodos, prácticamente no se ven, se retiran para comer y realizar la higiene dental, se pueden mover los dientes por separado como unidades individuales y además permite conocer el resultado por anticipado, porque la tecnología CAD/CAM desarrolla modelos virtuales tridimensionales de cada etapa secuencial. Es decir, se simula el movimiento desde la posición inicial hasta la final, de acuerdo con el plan acordado entre el odontólogo y su paciente", explica la doctora Gabriela La Valle, una de sus introductoras en el país.

A PEDIR DE BOCA

Como en la ortodoncia tradicional, el especialista deberá tomar impresiones de silicona de los maxilares, el registro de la mordida, fotografías, y radiografías. "Nos envía todo eso junto con su diagnóstico y el plan de tratamiento prescripto -detalla La Valle-. Nuestros técnicos digitalizan los modelos y obtienen la imagen virtual tridimensional con un escáner láser de última generación. Se hace un plan de corrección que el ortodoncista puede analizar directamente en su computadora y, tras su conformidad, se procede a la fabricación de la serie de alineadores."
Cada uno se utilizará día y noche durante tres semanas, hasta la siguiente consulta con el especialista, que verifica que todo progrese como se había pautado y entrega el nuevo alineador.
"Son muy amigables y prácticamente no duelen. Es decir, el paciente siente como si se probara un par de botas nuevas -dice La Valle-. Hay un estándar de movimiento fisiológicamente esperable y con este sistema movemos menos de la mitad de eso. Es posible porque cuando utilizamosbrackets , por ejemplo, lo que ejerce la fuerza es un cuadradito que ocupa un 15% del diente. Esto calza como un guante y la fuerza es mucho más compacta."
Desaconsejado para chicos (precisamente porque los alineadores son removibles y no sirven si no se usan el tiempo necesario), Bottiroli destaca que la novedad viene a dar respuesta a una demanda de los pacientes, que cada vez más recurren a la ortodoncia en la adultez.
"Suele suceder que desde los 40 en adelante haya una dispersión de las piezas superiores y un apiñamiento de las inferiores -dice-; esto es consecuencia de que vamos perdiendo altura en los molares y los dientes chocan más. Un tratamiento de ortodoncia implica un compromiso a dos años de plazo, y este sistema permite que, ante una situación excepcional (si uno pasa por el Registro Civil, por ejemplo), pueda retirarlo. Si se tiene que ir de viaje por dos meses, se lleva los alineadores por adelantado y los va cambiando cuando corresponde. Por otro lado, el paciente puede saber exactamente cómo va a estar su dentadura en cada momento."
Las especialistas subrayan, sin embargo, que el nuevo sistema no reemplaza totalmente a la ortodoncia usual, "que no sólo permite alinear dientes, sino también restablecer el equilibrio dento-músculo-esqueletal". Se calcula que su costo es alrededor de un 20% más caro.
"Este sistema se originó en los Estados Unidos, pero en el país se manejó de forma incluso más prolija que allá. Aunque para movimientos muy complejos no anda tan bien, es interesante y los pacientes están contentos -comenta el doctor José Carlos Elgoyhen, profesor emérito, ex titular de la cátedra de Ortodoncia de la Universidad del Salvador y ex director de la carrera de posgrado de la Sociedad Argentina de Ortodoncia, que no tiene ningún lazo comercial con la empresa que comercializa los alineadores-. Es una solución nueva que ofrece un recurso más. La ventaja obvia es la estética y su aplicación principal, en pacientes adultos."
lanacion.com

martes, 16 de agosto de 2011

El cepillo de dientes definitivo


Para llamar nuestra atención en Gizmodo no necesariamente necesitamos que algo incorpore conexión 3G, pantalla táctil o muchos megas.
De hecho hay ocasiones en que ni necesitamos que haga ruido o lleve pilas. A veces un diseño tan útil como el de este cepillo de dientes se merece que le demos cancha por su contribución a nuestra vida. Nuestro protagonista de hoy resuelve dos problemas de golpe y con la misma solución: dónde dejar el cepillo y cómo aprovechar bien hasta la última partícula de pasta de dientes. Y aún hay más.
La creadora de este diseño, Catherine Werdel, ha tenido claro que con una simple ranura todo quedaba solucionado.
Una simple ranura en la que encaja el tubo de pasta de dientes. Así podemos dejar el cepillo “clavado” en el mismo y además conforme vamos agotando este podríamos ir dándole vueltas hasta extraer todo lo que quede en el interior.
Si tu cepillo de dientes es lo suficientemente grueso también puedes sacar al Kristian Pielhoff que llevas dentro, hacerle la ranura en el mango y aunar diseño, practicidad y ahorro.
gizmodo.es

miércoles, 6 de julio de 2011

Advierten vínculo entre mala salud dental y problemas de fertilidad

Cepillo de dientes.
Las mujeres que quieren aumentar sus probabilidades de conseguir el embarazo deberían tener especial cuidado en la prevención de enfermedades dentales, aseguran expertos.
Un estudio recién publicado por expertos australianos concluye que la mala salud dental es tan mala para la fertilidad como la obesidad. Las mujeres con enfermedades de encías se demoran hasta siete meses para quedar embarazadas, dos más que la media.
Las enfermedades periodontales severas, que en Europa afectan a alrededor del 10% de la población, ya habían sido vinculadas a los problemas de corazón, a la diabetes de tipo 2 y al aborto involuntario, además de a la mala calidad del esperma en los hombres.

"Buena salud"

En este último estudio, de un grupo de investigadores australianos, se analizó a 3.500 mujeres.
El autor principal, Roger Hart, de la Universidad de Australia Occidental, dijo que hasta ahora no se había publicado ningún estudio que señalase a las enfermedades en las encías como una de las varias causas que pueden reducir las posibilidades de embarazo.
Sugiririó que las mujeres que buscan quedar embarazadas deben cuidar su salud dental además de dejar el tabaco y el alcohol, evitar el sobrepeso y tomar ácido fólico.
"Es un consejo de sentido común asegurarse de estar en un buen estado de salud a la hora de intentar tener un bebé", dijo el experto en fertilidad británico Allan Pacey.
bbc.co.uk

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Quiere un corazón sano? Cuide sus dientes

CRISTINA G. LUCIO
MADRID.- Mantener los dientes limpios no sólo aleja las caries, la gingivitis y las temidas extracciones. También puede ayudarle a cuidar su corazón, según sugiere una investigación estadounidense. Este trabajo muestra que una higiene bucodental adecuada es fundamental para evitar la endocarditis, una infección que afecta a las válvulas del corazón.
Las bacterias que 'viven' en la boca pueden llegar al corazón través del flujo sanguíneo y provocar un trastorno en las compuertas que controlan el paso de la sangre. Hasta el momento, se pensaba que en la mayoría de los casos los patógenos accedían al torrente sanguíneo tras una intervención bucal (sacar una muela, arreglar una pieza, etc.); sin embargo, este estudio que se publica en el último número de la revista 'Circulation' muestra que infectarse podría ser más sencillo.
Según sus datos, algo tan simple como cepillarse los dientes podría dar vía libre a las bacterias; especialmente si la boca no está bien cuidada ya que la presencia de gérmenes es mayor y las encías se rompen con facilidad. "La acción del cepillado puede abrir heridas en el tejido, a través de las que penetran las bacterias", explican.
Aunque en la mayoría de los casos la endocarditis no es un trastorno muy grave, si no se trata a tiempo �con antibióticos- puede producir daños valvulares.

Riesgo de infección

Para llevar a cabo su trabajo, los investigadores midieron si existían cepas bacterianas relacionadas con la endocarditis en la sangre de 290 individuos. Parte de ellos se había sometido a una extracción dental y había tomado antibióticos para evitar infecciones; otro grupo estaba formado por personas a las que también se le había sacado una pieza aunque no habían tomado profilaxis. El resto de participantes no había sido intervenido y mantuvo su lavado de dientes habitual.
Tras analizar las muestras, los investigadores encontraron la existencia de patógenos más frecuentemente en las personas que se habían sometido a las intervenciones (con o sin antibióticos). Sin embargo, la presencia de bacterias en las personas que sólo se habían lavado los dientes era más alta de lo esperado (se encontró en un 23% de los individuos).
En ninguno de los casos se produjo una endocarditis, pero los autores remarcan que la sola presencia de las bacterias en la sangre indica un riesgo. "Y hay que tener en cuenta que la gente se lava los dientes cientos de veces al año y sólo visita al dentista una o dos veces en ese periodo", apuntan.
Sin embargo, estos científicos también reconocen que su trabajo tiene importantes limitaciones, como el hecho de que todos los sujetos analizados habían acudido a un servicio dental de urgencias porque tenían problemas bucales graves �la gran mayoría necesitaba una extracción-, "por lo que podrían presentar un mayor nivel de enfermedades bucodentales [y bacterias] que el resto de la población".
Con todo, los investigadores remarcan que, como medida de precaución, es fundamental mantener una buena salud bucodental para evitar posibles infecciones, especialmente si el riesgo de sufrir una endocarditis es alto.
Según datos de la Asociación Americana del Corazón, tienen más posibilidades de padecer esta infección las personas que llevan una prótesis valvular, aquellas que ya han sufrido previamente una endocarditis o las que padecen una enfermedad cardiaca congénita.

¿Relación con el cáncer?

Por otro lado, una investigación publicada en 'The Lancet Oncology' sugiere que una boca poco cuidada también puede aumentar las posibilidades de sufrir un cáncer. Según los datos de este trabajo, dirigido por Dominique Michaud del Imperial College de Londres (Reino Unido), las personas que padecen una enfermedad periodontal [inflamación en las encías] tienen un riesgo más alto de desarrollar un tumor.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron a una muestra de 48.375 varones durante una media de 18 años. A lo largo del seguimiento, 5.720 individuos desarrollaron cáncer. "[En nuestro estudio], la enfermedad periodontal se asociaba con un aumento pequeño pero significativo en el riesgo de cáncer, que persistía incluso en las personas que nunca habían fumado", comentan los investigadores, quienes reclaman más estudios que ratifiquen sus hallazgos.
elmundo.es

lunes, 7 de febrero de 2011

Todo por una sonrisa 'de cine'

Los tratamientos no blanquean, aclaran los dientes. | El Mundo





Se mire a donde se mire, ahí están ellos relucientes y blancos. Son los dientes de famosos, artistas, modelos... que están despertando envidias entre los ciudadanos de a pie. Pero los mortales están decididos a tener también sonrisas de cine y se están lanzando al consumo de remedios caseros (pastas dentífricas, geles para aplicar en férulas y tiras o películas blanqueadoras) con el fin de dejar sus dientes níveos. Otros prefieren pasar directamente por la consulta del dentista.
De hecho, la demanda de tratamientos blanqueadores ha aumentado tanto que incluso, en 2008, Linda Greenwall, odontóloga y autora de distintos libros sobre las técnicas que aclaran los dientes, fundó la Sociedad Británica de Blanqueamiento Dental para formar a los dentistas en estos procedimientos.
Las voces de alarma no han tardado en dispararse entre los especialistas. Porque, tanto el mal uso casero, como el abuso (la blancorexia define a las personas obsesionadas con el blanco de los dientes que se someten reiteradamente a tratamientos) de las sustancias blanqueadoras erosionan la superficie de las piezas dentales y pueden acarrear problemas de salud. Las utilizadas: peróxido de carbamida o de hidrógeno.
El odontólogo de Madrid Juan Ramón De Córdoba, aclara que "lo primero que los pacientes deben tener en cuenta es que no se puede hablar de blanqueamiento, porque los tratamientos no tienen este efecto, sino que aclaran los dientes. El éxito depende en gran medida del buen diagnóstico del agente o agentes causantes de la tinción dentaria , que pueden ser de carácter exógeno o endógeno".
A sus argumentos se suma el Consejo General de Dentistas de España (CGCOE) que defiende la necesidad de ponerse en manos de un dentista antes de someterse a este tipo de técnicas. "Se debe hacer una valoración del estado general de la salud bucodental del paciente, no sólo para decidir el tratamiento más adecuado en cada caso, sino para descartar otros problemas y evitar así posibles complicaciones. Esta revisión es de vital importancia, ya que el blanqueamiento no está recomendado pacientes con gingivitis u otras enfermedades periodontales", reconoce el CGCOE.

Los riesgos

Recuerda, además, que "los tratamientos que actualmente se venden y usan libremente en cualquier tipo de comercio y centros de estética, pueden contener concentraciones de agentes blanqueantes (entre el 0,1% y el 6% de peróxido de hidrógeno) que pueden ocasionar problemas bucodentales".
Los más frecuentes "son las quemaduras en tejidos blandos y un aumento de sensibilidad exagerada en los dientes. Una cuestión importante del tratamiento, que suele preocupar al paciente, es el tiempo de duración de los resultados del blanqueamiento dental. Los dientes están sometidos a agentes externos constantemente, por tanto, a tinciones. Esto significa que los tratamientos no son definitivos", reconoce el doctor De Córdoba.
Y para que nadie se lleve a engaños, el CGCOE advierte que "los dentífricos y chicles para blanquear tienen tan bajas concentraciones de peróxidos que su eficacia como tratamiento para aclarar los dientes es nula".
lanacion.com

jueves, 27 de enero de 2011

Infartos y neumonías por culpa de unos dientes insanos

Dientes sanos; corazón y pulmones, sanos. Esta semana, las evidencias científicas sobre las consecuencias de una mala higiene bucal en la salud cardiaca y pulmonar se han acumulado.
Mientras que las sociedades españolas de Cardiología (SEC) y Periodoncia(SEPA)han presentado un manual sobre la relación entre la enfermedad periodontal y la cardiaca; la revista 'Journal of Periodontology' ha sacado a la luz una nueva investigación que constata un mayor riesgo de neumonía y exacerbación de la enfermedad pulmonar crónica obstructiva (EPOC) en aquéllos con una mala salud bucodental: piorrea, gingivitis, placa bacteriana...
"Los pacientes que presentan algún tipo de enfermedad de las encías tienen entre un 25% y un 50% de riesgo de sufrir un infarto o un ictus o insuficiencia cardiaca", detalla el manual.
Asimismo, y tal como reconocen Nikhil Sharma y H. Shaumsuddin, del Centro de Estudios Dentales en Ghaziabad y del Dental College Hospital en Calcuta (ambos en la india), "las personas con enfermedad periodontal tienen más probabilidades de padecer neumonía, bronquitis o enfisema ".
La literatura científica "establece que la infección periodontal es un factor de riesgo probable para diversas enfermedades sistémicas, incluyendo la pulmonar. Las infecciones respiratorias, tales como la neumonía y la exacerbación de la EPOC implican la aspiración de las bacteriasen las vías respiratorias inferiores. Se ha sugerido que la placa dental puede servir como reservorio de patógenos respiratorios, especialmente en pacientes de alto riesgo con pobre higiene oral", introducen los investigadores indios.
En su estudio han participado 100 personas ingresadas por enfermedades respiratorias que fueron comparadas con otras tantas sanas, de las mismas edades, nivel educativo y lugar de residencia. "La edad media de los enfermos era de 20 a 60 años y todos poseían como mínimo 20 piezas dentales naturales. Además, tenían que llevar hospitalizados al menos tres días por alguna enfermedad respiratoria".
A todos ellos se les sometió a un examen bucodental. "Comparados con el grupo control, aquéllos con enfermedades respiratorias tenían un riesgo significativamente elevado de sufrir piorrea o gingivitis. Lo que sí hemos observado es que aquéllos de niveles socioeconómicos más bajos poseían cuatro veces más posibilidades de tener periodontitis en comparación con los mejor posicionados económicamente. Lo mismo sucedía con las personas que fumaban", asevera el estudio.
"Estos resultados, así como los obtenidos en varios estudios recientes, sugieren que la acumulación de placa supragingival y/o bolsas periodontales favorecen la colonización de patógenos respiratorios y hacen más propensos a los sujetos a contraer una enfermedad respiratoria", agregan.
Los dentistas y "especialmente los periodoncistas, puede desempeñar un papel importante en la prevención de enfermedades respiratorias si redoblan sus esfuerzos para prevenir y detener la progresión de la periodontitis en los pacientes ya afectados. Además, deben mostrar a los pacientes los riesgos asociados a la piorrea". Donald Clenn, presidente de la Academia Americana de Perdiodontología indica que "las enfermedades pulmonares pueden ser gravemente incapacitantes y debilitantes. Al acudir al dentista, en realidad podría estar previniendo o disminuyendo la progresión de enfermedades nocivas, como la neumonía o la EPOC. Este estudio proporciona un ejemplo más de cómo la salud periodontal juega un papel en el mantenimiento de otros sistemas del cuerpo".
elmundo.es

miércoles, 5 de enero de 2011

Los niños de 8 años y sonrisas perfectas

[Frenillo]
Por Nancy Keates
A los niños que todavía reciben visitas del ratoncito Pérez les están poniendo frenillos.
En Estados Unidos, la cantidad de niños de 17 años o menos que está recibiendo tratamientos de ortodoncia ha crecido 46% en los últimos 10 años hasta llegar a 3,8 millones en 2008, segun la Asociación Estadounidense de Ortodoncistas.
La esperanza de los padres es que cuanto antes empiecen con el tratamiento del niño —esto es, antes de que le salgan todos los dientes definitivos—, menor será el que necesite posteriormente. Aunque esto es cierto en algunos casos, de lo que muchos padres parecen no darse cuenta es que para los problemas de ortodoncia más comunes, los tratamientos desde temprana edad no ofrecen garantías de poder evitar una segunda ronda de intervenciones en la adolescencia, por lo que es posible que no ahorren tanto tiempo ni dinero como esperan.
Algunos padres recuerdan sus propios años de la adolescencia con la boca llena de hierros y quieren ahorrarles a sus hijos esa angustia. "Esperamos que le permita salvarse de toneladas de frenillos más adelante", dice Janice Slonecker Berman, una ejecutiva de Oregón, a cuya hija de 8 años, Bailey, le pusieron en agosto frenillos sobre seis dientes superiores para corregir un diente delantero torcido. El tratamiento de Bailey costó US$900.
Hasta hace poco, los frenillos para una niña de 8 años eran algo prácticamente inaudito. "Quince años atrás, no se veían niños (con frenillos) hasta que eran adolescentes", apunta Lee W. Graber, presidente de la Asociación de Ortodoncistas. "No sabíamos lo benéfica que podía ser una guía temprana", agrega. La eficiencia de los tratamientos tempranos de ortodoncia es un tema muy estudiado en países con fuertes servicios de salud pública, especialmente en Escandinavia, dice Cameron Jolley, un ortodoncista de Texas.
Esta clase de tratamientos primerizos tiene sentido para ciertos problemas, como una mandíbula inferior adelantada o un arco superior angosto, que son más fáciles de corregir cuando los huesos todavía están creciendo. Tratar a pacientes de 7 u 8 años con un "expandidor palatal" ensancha la mandíbula superior, de forma que los dientes superiores se alinean mejor con los de abajo. Esto podría suavizar la segunda ronda de tratamiento, cuando el paciente es adolescente.
Para una de las condiciones más comunes —la denominada maloclusión de clase 2, comúnmente conocida como una 'sobremordida' o 'dientes de conejo'—, los estudios sugieren que no hay beneficios significativos en un tratamiento temprano. Comenzar un tratamiento a edad temprana para este problema normalmente implica una segunda fase, sin garantías de que vaya a ser más fácil gracias a la intervención previa. Hacerle frente desde el principio a esta condición también suele traducirse en más tiempo de tratamiento y una factura más cara al final.
Factores psicológicos
Desde 1990, tres estudios al azar (en la Universidad de Florida, con 261 niños; en la Universidad de Carolina del Norte, con 166; y en la Universidad de Manchester, Reino Unido, con 174) demostraron que tratar las maloclusiones de clase 2 cuando el paciente todavía es pequeño es menos eficiente que comenzar cuando es adolescente.
Los ortodoncistas suelen sugerir las intervenciones tempranas solamente cuando piensan que beneficiarán al paciente, dice Gregory King, profesor de ortodoncia en la Universidad de Washington, en Seattle. Aun así, se puede argumentar que algunos de estos tratamientos son opcionales y no obligatorios. "Tengo la impresión general de que se hace más de lo que es necesario", admite.
Para los padres, la parte complicada es determinar cuándo vale la pena un tratamiento así y cuándo representa una pérdida de tiempo y dinero. A veces intervienen factores psicológicos para apresurarse a corregir dientes torcidos o de conejo, sobre todo cuando el niño es el blanco constante de burlas o existe la preocupación de que se golpee uno de los dientes y se caiga.
Kate Heald, una madre de 39 años de Massachusetts, se sorprendió cuando el ortodoncista dijo que su hija Rose, que entonces tenía 7 años, debía ponerse frenillos. "No hemos visto a ningún niño de segundo grado con frenillos en el colegio", dice Heald. Rose tenía problemas de espacio y una sobremordida.
Tras llevar los frenillos durante tres días, sus dientes empezaron a verse mejor, recuerda Heald. Tras 10 meses, incluyendo un fijador semi-permanente, y a un costo de US$3.500, la madre dice que los dientes de su hija están perfectamente alineados. Sin embargo, el ortodoncista cree que la niña probablemente necesitará volver a llevar frenillos cuando sea adolescente. "Quieres que tengan una bonita sonrisa, pero parece una locura que (los ortodoncistas) los hagan pasar por esto dos veces", lamenta Heald.
Los ortodoncistas dicen que sienten la presión de intervenir pronto, tanto por parte de los padres como de los niños. "No estamos tratando de aprovecharnos", dice Cynthia Beeman, profesora asociada de ortodoncia en la Universidad de Kentucky.
wsj.com

viernes, 29 de octubre de 2010

Pescado para una boca sana

Si usted quiere conservar sus piezas dentales intactas, dele fuerte al pescado. Investigadores estadounidenses acaban de constatar en un estudio que la dieta rica en ácidos grasos omega -3, presentes en pescados azules y en aceites de pescados, marisco y semillas así como en las verduras de hoja verde podría prevenir y tratar eficazmente la periodontitis, una enfermedad inflamatoria común en la que el tejido de las encías se separa de los dientes, lo que conduce a la acumulación de bacterias y a la pérdida de hueso y dientes.
Hasta ahora, los tratamientos contra esta patología (piorrea) han centrado sus esfuerzos en combatir la infección bacteriana. Sin embargo, el objetivo reciente es atacar la respuesta inflamatoria. "El tratamiento tradicional de la periodontitis ha involucrado principalmente la limpieza y la aplicación de antibióticos locales. Por lo tanto, una terapia dietética, si es efectiva, puede ser un método menos costoso y más seguro para su prevención y tratamiento", dictamina Asghar Z. Naqvi, del Centro Médico Beth Israel Deaconess (Boston, EEUU) y autor del trabajo junto con investigadores de la Universidad de Harvard.
Pero, además, y "dado que existen evidencias que indican un papel de los ácidos grasos omega-3 en otras enfermedades inflamatorias crónicas, es posible que su ingesta para el tratamiento de la piorra tenga el beneficio añadido de la prevención de otras patologías crónicas asociadas con la inflamación, incluido los accidentes cerebrovasculares", añade.
El ensayo, publicado en el último 'Journal of the American Dietectic Association' ha contado con la participación de 9.000 adultos que estaban involucrados entre 1999 y 2004 en la famosa Encuesta Nacional de la Salud y la Nutrición (NHANES) y que fueron sometidos a exámenes dentales periódicos. Los investigadores indagaron asimismo en los hábitos dietéticos (incluida la ingesta de suplementos) de los participantes a través de entrevistas telefónicas. Tuvieron en cuenta también otros factores que podían alterar los resultados, como los culturales, sociodemográficos o hábitos de vida, entre otros.
"Hemos descubierto que el consumo de ácidos grasos omega 3, particularmente el ácido docosahexaenoico (DHA) y el eicosapentaenoico (EPA), están inversamente asociadas con la piorrea en la población de EEUU", aseguran los autores del ensayo.
Al parecer, un 8% de la población estudiada padece piorrea. Sin embargo, los datos constatan "una reducción de aproximadamente el 20% en la prevalencia de la patología entre aquéllos que consumieron mayor cantidad de ácidos grasos omega 3".
Elizabeth Krall Kaye, profesora de la Universidad de Boston (EEUU) y autora del editorial que acompaña al estudio, reconoce a ELMUNDO.es que "la conclusión más importante es que incluso pequeñas cantidades de ácidos grasos omega-3 pueden ser buenas para las encías. Se trata de niveles que la gente pueda obtener de los alimentos con alto contenido de este tipo de grasas, sin necesidad de recurrir a los suplementos, algo que resulta más complicado porque muchas personas abandonan su consumo".
Esta experta insiste, además, en que el trabajo estadounidense no es el primero en indicar esta asociación. "Existe ya un ensayo publicado por científicos japoneses en 'Journal of Nutrition' que ha alcanzado resultados similares. Sin embargo, la mayoría de los estudios que buscan una relación entre consumo de ácidos grasoso poliinsaturados (PUFAs) y menor riesgo de piorrea se han llevado a cabo con suplementos de alto contenido en ácidos grasos omega-3 y no con dieta".
Pese a los datos, recuerda, "se necesitan más investigaciones, sobre todo más estudios prospectivos que sigan a los pacientes durante un tiempo y evalúen los cambios producidos en la enfermedad periodontal en función de su consumo de omega-3".
elmundo.es

lunes, 6 de septiembre de 2010

Por qué la higiene dental protege al corazón

Las bacterias que causan la formación de placa bacteriana en las encías pueden "fugarse" de la boca hacia el flujo sanguíneo y aumentar el riesgo de un infarto.
Cepillarse los dientes dos veces al día disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas.
Ésa es la conclusión de una investigación presentada durante la conferencia anual de la Sociedad de Microbiología General, que se celebra en Nottingham, Inglaterra.
Según científicos británicos e irlandeses, esta bacteria -un estreptococo- deposita en la corriente sanguínea una proteína que forma coágulos e inflamación en las arterias que pueden bloquear el abastecimiento de oxígeno al corazón.
Desde hace tiempo se sabe que existe un vínculo entre los problemas de las encías y del corazón, pero hasta ahora no estaba claro si esto se debía a que una mala salud oral reflejaba el bienestar general de una persona.
A principios de este año, un estudio llevado a cabo en Escocia con más de 11.000 personas descubrió que quienes no se cepillaban los dientes dos veces al día tenían un mayor riesgo de enfermedades del corazón.
Ahora, los investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, y del Colegio Real de Cirujanos en Irlanda, creen haber encontrado la causa de este vínculo.

Arma de protección
Según el profesor Howard Jenkinson, quien dirigió el estudio, el estreptococo que se encarga de formar placa y provocar infecciones de la encía como gingivitis y periodontitis puede causar estragos si no se lo previene con la higiene dental regular.
"La mala higiene dental puede conducir a sangrado de las encías, lo cual ofrece a la bacteria una ruta de escape hacia la corriente sanguínea, donde puede iniciar la formación de coágulos que conducen a enfermedades del corazón", expresa el investigador.
El estreptococo vive comúnmente en la boca, confinado en comunidades llamadas biopelículas, las cuales son responsables de la placa dental y de infecciones como la gingivitis y la periodontitis.
Si se escapa de estas comunidades y entra en el torrente sanguíneo, la bacteria puede utilizar una proteína llamada PadA como un arma para forzar a las plaquetas de la sangre a unirse a ella y formar coágulos.
"Esto le ofrece una capa protectora no sólo contra el sistema inmune, sino también de los antibióticos que se utilizan para combatir la infección".
"Lamentablemente, además de proteger a la bacteria, la unión de las plaquetas puede también causar pequeños coágulos, crecimientos en las válvulas cardíacas o inflamación de las arterias que pueden bloquear el abastecimiento de sangre hacia el corazón y el cerebro", agrega el investigador.

Importancia de la higiene
Según el profesor Jenkinson, este estudio muestra la importancia de una buena higiene dental.
"La gente necesita estar consciente de que, además de consumir una dieta equilibrada, controlar su presión arterial y sus niveles de colesterol y seguir un régimen de actividad física, también necesita mantener una buena higiene dental para minimizar el riesgo de problemas cardíacos", dice el científico.
"Este estudio eventualmente podría conducir a nuevos tratamientos para enfermedades cardiovasculares, que son las principales asesinas del mundo", expresa.
Otros expertos afirman que la investigación destaca la importancia de cepillarse los dientes dos veces al día, de restringir el consumo de alimentos y bebidas azucaradas y de visitar al dentista regularmente para mantener una buena salud oral.
Según Cathy Ross, portavoz de la Fundación Británica del Corazón, además de estos factores hay otros aspectos que pueden tener un gran impacto en el corazón.
"Una dieta sana, no fumar y tener un régimen de actividad física pueden tener un enorme efecto para ayudar a reducir el riesgo general de las enfermedades cardiovasculares".

bbc.co.uk

lunes, 23 de agosto de 2010

Dientes perfectos, la nueva obsesión para verse mejor

Cada vez más gente busca cumplir el sueño de la sonrisa perfecta . Con la meta puesta en lucir una dentadura alineada con dientes blancos y brillantes, en los últimos diez años se triplicó la cantidad de implantes y se duplicaron los blanqueamientos y restauraciones , según datos de especialistas y asociaciones odontológicas consultadas por Clarín .
El crecimiento se explica porque actualmente los tratamientos son menos dolorosos, más seguros y con precios más accesibles que una década atrás. Con esas variables a favor, la cuestión estética gana cada vez más seguidores , “tanto que para los hombres la dentadura ahora es tan importante como el pelo, y para las mujeres como las cirugías de nariz o de lolas”, dice Christian León, director y uno de los fundadores de Dental House, una clínica de Capital que en los últimos cinco años colocó más de 100.000 implantes.
No es poca cosa recuperar los dientes perdidos (a causa de accidentes o enfermedades dentales), poder comer bien otra vez y reírse sin vergüenza. De los consultorios salen pacientes tan contentos que aseguran que les volvió la alegría. Muchos de ellos, por distintas razones –sobre todo económicas– durante años tuvieron que postergar el tratamiento.
Las obras sociales no los cubren ; sólo algunos planes top de las prepagas. El Plan Médico Obligatorio (PMO) no incluye ningún tipo ¿Qué es un implante? Es un tornillo de titanio que se incrusta en el hueso maxilar y sobre él se coloca la nueva pieza dental. Su costo varía entre 900 y 3.000 pesos cada uno. Hay clínicas que, a través de alianzas con proveedores, ofrecen precios más accesibles. En todos los casos, se aconseja preguntar si la tarifa incluye controles, el retiro de suturas o reajustes.
“En la última década se han triplicado los tratamientos de implantes, mucho más seguros y cómodos que las dentaduras removibles”, señala Reinaldo Gómez Sarno, titular de la Asociación Implantodontológica Argentina (AIA), creada hace 21 años.
Para quienes tienen la dentadura completa, el blanqueamiento es la práctica estética preferida de las mujeres , sobre todo de las que trabajan en atención al público o con su imagen. Se logra a través de aplicaciones de una sustancia llamada peróxido de carbamida que, según los especialistas, no afecta la integridad del esmalte dental y su efecto se extiende hasta dos años. Blanquear toda la dentadura cuesta entre 600 y 2.000 pesos.
Además, ante el daño provocado por fracturas o caries los dientes se pueden restaurar con resinas compuestas o con porcelanas que hoy el mercado ofrece libres de metal. Las primeras son las más baratas (entre 300 y 400 pesos cada una); las otras son mucho más caras: de 2.000 a 3.000 pesos.
“En los últimos años creció la demanda de estas prácticas porque hubo una mejora importante de los materiales que se utilizan en todas las prestaciones estéticas. Los implantes alcanzan un éxito del 95%. Y, además, hace una década estas prácticas sólo las hacía un cirujano maxilofacial; mientras que hoy muchos odontólogos están capacitados para realizarlas”, explica Gustavo Di Bella, presidente de la Sociedad de Operatoria y Materiales Dentales.
“El impulso de estos tratamientos también se debe al desarrollo de la industria nacional de implantes . Argentina es uno de los nueve países del mundo que los fabrican, entre ellos Brasil y Alemania”, apunta León.
La búsqueda de la sonrisa perfecta no es sólo una cuestión estética, destacan los expertos: es también el camino hacia “una boca sana”.

clarin.com

martes, 10 de agosto de 2010

El piercing de la lengua puede dañar los dientes

La gente que se ha hecho un piercing de lengua se arriesga a desarrollar huecos entre los dientes frontales, según afirman investigadores estadounidenses.
El equipo de la Universidad de Buffalo, Estados Unidos, dice que, amén de requerir posiblemente alguna intervención de tipo cosmética, la gente puede incubar infecciones y sufrir de dientes astillados.
El equipo discute el caso de un paciente que debió recurrir al frenillo para corregir el hueco entre los dientes..
Los expertos en Gran Bretaña aconsejan a la gente olvidarse de semejante adorno.
la tentación de juguetear con el tachón dentro de la boca es muy grande y esto conduce a la necesidad de un tratamiento correctivo que cuesta cientos de dólares
Dr. Nigel Carter, ejecutivo jefe de la Fundación Británica de Salud Dental
Los investigadores dicen que es bastante probable que la gente que recurre a este tipo de piercing empuje el tachón de metal contra los dientes y cause los huecos interdentales y otros problemas.
Sawsan Tabas, profesor de ortodoncia en la Universidad de Búfalo, detalló el caso de una mujer de 26 años.
Ésta no tenía los dientes separados antes de recurrir a un tachón con forma de mancuerna.
Sin embargo, se le creó una brecha entre los dientes superiores en el curso de los siete años en que había llevado el tachón, dado que la barra de metal empujaba contra los dientes y se metía entre los dientes.
Tentación
El tachón inamovible puede conducir a carísimos tratamientos correctivos.
El profesor Tabbas explicó el caso como sigue: "el tachón permanece siempre en su lugar porque la lengua tiene tantos vasos capilares que sacarse el tachón podría producir el cierre de la perforación en la lengua, de modo que tiene mucho sentido pensar que el empujar el tachón constantemente contra los dientes, día a día, sin pausa, produzca una separación entre ellos."
El investigador concluye que los piercings de la lengua pueden producir graves lesiones, no solamente daño dental. Las perforaciones corporales también están asociadas con las hemorragias, las infecciones, daño jinjival y, en el peor de los casos, abcesos cerebrales.
El doctor Nigel Carter, ejecutivo jefe de la Fundación Británica de Salud Dental, dijo: "la tentación de juguetear con el tachón dentro de la boca es muy grande y esto conduce a la necesidad de un tratamiento correctivo que cuesta cientos de dólares."
Según el reportero de la BBC Dhruti Shah, en Gran Bretaña, una de cada siete personas que tiene algún tipo de perforación corporal debe buscar ayuda profesional para algún tipo de consecuencia inesperada.

bbc.co.uk

sábado, 20 de marzo de 2010

Para no perder los dientes, cuide las encías

MADRID (El País).- Todo por unos dientes fuertes y sanos. ¿Y las encías? Ellas son las encargadas de sustentar la dentadura y, a pesar de este importante papel, son las grandes olvidadas en nuestras bocas. La mitad de la población padece periodontitis o piorrea (inflamación que afecta a la estructura de las encías). "Durante mucho tiempo se ha pensado que el sangrado durante el cepillado era algo normal. Ahora ya se es más consciente de que está relacionado con la enfermedad", afirma Núria Vallcorba, presidenta electa de la Sociedad Española de Periodoncia.
La principal causa de las afecciones de las encías son las bacterias. "Se trata de un tipo muy concreto", explica Vallcorba. En general, las encías enferman a causa de la placa dental, en la que estos microorganismos habitan. Si la placa no se elimina con un minucioso cepillado diario, las encías se irritan y se inflaman. El tejido de las encías irritadas se puede separar de los dientes. Un espacio que las bacterias aprovechan para introducirse en el interior de la encía y continuar promoviendo la irritación. Si no se trata adecuadamente, este proceso puede continuar hasta que el hueso y los otros tejidos de soporte se destruyen.
Pero hasta llegar a ese punto ha de pasar mucho tiempo. La inflamación pasa por varios estadios. El primero, la gingivitis. El signo más visible es el sangrado durante el cepillado, aunque no siempre se da. Este síntoma tan claro queda enmascarado con frecuencia en los fumadores. El tabaco, además de dañar las encías por sí mismo, reduce el grosor de los vasos sanguíneos que irrigan las encías. Llega menos sangre y, por tanto, hay menos sangrado. Lo que no significa que las bacterias no actúen. Por eso también es importante estar alerta ante otros síntomas, como el enrojecimiento de las encías, la retracción, el exceso de sensibilidad o el mal aliento.
La gingivitis se combate eliminando los microorganismos que la ocasionan. "Desaparece con limpiezas de boca y una mejora de la higiene bucal", añade la especialista. Aunque nos lavemos cada día los dientes, el especialista advierte que es muy común que se cometan ciertos fallos al cepillarse, como no alcanzar todas las zonas de la boca o no utilizar correctamente el hilo dental.
Durante el embarazo puede aparecer también la gingivitis. Los cambios hormonales relacionados con la gestación favorecen la presencia de las bacterias que propician la inflamación de las encías. Sin embargo, cuando aparece "significa que el problema ya existía antes, aunque no fuese evidente", explica Vallcorba, que advierte de la necesidad de que cualquier mujer que tenga previsto quedarse embarazada acuda antes al dentista y tenga en cuenta ciertos cuidados especiales. "Los estudios demuestran que una parte de los alumbramientos prematuros ocurren en madres con periodontitis", afirma.
No hay que olvidar que una gingivitis no tratada puede degenerar en una periodontitis, que supone ya un daño sobre la estructura de la encía. Sobre todo si hay antecedentes en la familia, ya que puede haber "una cierta predisposición genética", explica Vallcorba. Llegados a este punto, las bacterias han conseguido introducirse en el interior de las encías, instalarse en el hueso y, en los casos más graves, destruirlo. En los casos avanzados, los dientes pueden tambalearse y, si no se trata, caerse. "Cuanto antes se diagnostique, más favorable será el pronóstico", según la especialista.
Con tratamiento adecuado se puede frenar el proceso y evitar su progreso. La limpieza bucal convencional ya no sirve, con lo que los especialistas deben practicar una limpieza más profunda: introducirse en el interior de la encía para acabar con las bacterias realizando un deshibridamiento gingival. El dentista también puede recomendar medicamentos para ayudar a controlar la infección y el dolor. "Así se logra desinflamar", puntualiza Vallcorba. Ahora bien, llegado este punto también será necesario evitar los factores de riesgo, no fumar y llevar a rajatabla una buena higiene bucal.
En los casos más extremos puede ser necesaria la cirugía. Cuando se ha producido una retracción en la encía (pérdida de encía alrededor del diente), puede realizarse un injerto de este mismo tejido blando, normalmente tomado del propio paciente. "Se extrae del paladar, donde al poco tiempo se vuelve a regenerar", explica Vallcorba. Otros especialistas intentan ganar encía aplicando injertos de AlloDerm o Mucograft, tejidos dérmicos obtenidos de donantes.
También puede ser necesario realizar injertos de hueso para reconstruir o darle forma al hueso destruido por la enfermedad periodontal. Se usan injertos óseos del propio paciente o proteínas estimuladoras que fomentan la capacidad natural del cuerpo para regenerarse. El paciente deberá ser controlado siempre y, además de ser muy escrupuloso y severo con la higiene bucal diaria, seguir controles periódicos. Los fumadores deberían dejar el hábito, ya que los productos químicos del tabaco perjudican el proceso de cicatrización de estas intervenciones.

lanacion.com

sábado, 28 de noviembre de 2009

Casi un cuarto de la población aprieta o rechina los dientes mientras duerme


MADRID (Diario El País).- ¿Ha notado alguna vez que aprieta o rechina los dientes? Según Lourdes Maniegas, doctora del servicio maxilofacial de la Clínica Universitaria de Navarra, más de un 20% de la población tiene este hábito inconsciente, que aparece, en la mayor parte de los casos, mientras la persona duerme. Se llama bruxismo, y quien lo sufre se despierta con dolor de cabeza, de cuello o de hombros. Si se repite de forma constante, acaba perjudicando a todo el sistema masticatorio. Desde los dientes hasta los músculos de la mandíbula.
Laura (nombre ficticio), de 43 años, tenía los dientes desgastados sin motivo aparente. Ignoraba el origen de su problema hasta que su compañero le dijo que los rechinaba al dormir. "Había notado algo extraño: tenía algunas piezas destrozadas y muchos días me levantaba con el cuello dolorido", explica. El dentista le confirmó que era bruxista. Además de arreglar el desaguisado y reparar la boca para que encajasen bien las piezas desgastadas, el especialista le diseñó una férula de descarga a medida, que utiliza todas las noches. El médico también le ha recomendado seguir alguna terapia antiestrés y acudir al fisioterapeuta para que le haga una tabla de ejercicios.
El bruxismo es un reflejo neuromuscular involuntario. Hay dos variedades: una consiste en apretar los dientes en puntos determinados de la boca (bruxismo céntrico) y la otra, en frotar las mandíbulas (bruxismo excéntrico). El bruxismo diurno suele ser más apretador que rechinador. Durante el sueño se dan ambas tipologías por igual.
El desgaste suele comenzar por los colmillos. Durante un episodio de bruxismo, la fuerza que se produce al apretar los dientes puede multiplicar por cuatro la utilizada al masticar. Esto ocasiona la presión e inflamación de los músculos y estructuras de las mandíbulas, alterando la función de la articulación temporomandibular. Las encías también se debilitan y, como consecuencia, aumenta la movilidad de los dientes. De rebote, provoca dolores de cabeza, cuello y boca, al abrirla. Si se cronifica, puede llegar incluso a dificultar la masticación o el habla.
Existen diversas teorías sobre qué desencadena el bruxismo. Muchos especialistas aseguran que este síndrome es la manifestación de una gran tensión emocional, estrés o ansiedad.
Otros estudios sugieren que puede existir una predisposición genética, mientras que algunos autores apuntan a que se debe a un mal engranaje de los dientes. En estos casos, con el objetivo de corregirlo, el organismo trata de desgastar los obstáculos que pueda haber para conseguir que los dientes encajen. El problema es que sucede todo lo contrario. "Para una mejor masticación y acoplamiento de los dientes, cuando no encajan del todo, el paciente desencaja un poco la mandíbula para que cierre bien. En la articulación hay receptores neurosensoriales que envían información al cerebro indicándole que no muerde bien y éste transmite órdenes a los músculos para que apriete y lime esas interferencias dentales", dice Sonsoles Pino, médico estomatólogo de Madrid.
La forma más habitual de diagnosticar el bruxismo es mediante un examen dental. Raramente se utiliza la electromiografía, que mide la actividad de los músculos masticadores durante la noche, porque es caro e innecesario, dicen los expertos de la CUN.
Maniegas cuenta que sólo suelen acudir a consulta aquellos bruxistas que sufren dolores o malestar. "Cuando viene por una patología articular, poca gente es consciente de que tiene bruxismo y aprieta los dientes. Es típico que lo nieguen, muchos creen que duermen con la boca abierta", asegura.
No existen fármacos que eliminen el problema. Para minimizar sus efectos se suele aconsejar al paciente que utilice una férula de descarga mientras duerme. "Evita que se desgasten los dientes y cambia los engramas musculares del apretamiento [el hábito de crujirlos] porque tiene una forma que impide que la persona pueda encajar los dientes, con lo que el músculo se relaja", indica Lourdes Maniegas. También se recomienda acudir al fisioterapeuta, porque, según la experta, muchas veces se produce una contractura crónica "y hay que romper el círculo vicioso". La terapia consiste en ejercicios de apertura oral y lateralización, con calor local.
Aunque suele darse en adultos, también puede aparecer en niños. Es muy frecuente que los pequeños tiendan a apretar los dientes cuando aún tienen piezas de leche y mientras cambian la dentición. Un comportamiento que los especialistas atribuyen, a veces, a la presencia de parásitos (oxiuros), pero también a trastornos del sueño. No se considera una patología, "sino una forma natural de desarrollar la dentición y estimular la formación muscular y ósea de los huesos de la cara", según señalan los expertos de la CUN. El bruxismo infantil suele desparecer al entrar en la adolescencia.
© EL PAIS, SL.
Joan Carles Ambrojo
Síntomas más comunes
1. Desgaste del esmalte y dentina.
2. Dolor de mandíbula o cabeza.
3. Estrés y ansiedad.
4. Hipersensibilidad dental.
5. Rigidez de los músculos masticatorios.
lanacion.com

martes, 27 de octubre de 2009

¿Cómo saber la edad gracias a los huesos y los dientes?


Por ESTHER SAMPER (SHORA)
Tras múltiples pruebas y, después de que se le considerara inicialmente menor, se ha confirmado la mayoría de edad del pirata Abdu Willy. ¿Cómo las pruebas forenses han permitido conocer su edad y por qué ha costado tanto para el pirata somalí?
De ser considerado un menor, puesto en libertad e ingresado en un centro de menores, a pasar a ser considerado mayor de edad, con todo el peso de la ley que ello conlleva, e ingresar en un centro de internamiento cerrado. Este cambio radical de planes para el pirata Abdu Willy tiene su causa en el margen de error que tienen las pruebas médicas/forenses para determinar su mayoría de edad.
¿Por qué este baile de resultados?
Inicialmente, se le realizaron análisis de las radiografías de la muñeca, clavícula y dientes, además de un estudio de sus órganos sexuales. Todas estas pruebas son, en mayor o menor medida, informativas de la edad de una persona. Sin embargo, nunca son exactas. Dependiendo de cada prueba, puede existir un margen de error de varios meses e incluso de uno o más años. La clave para saber la edad, minimizando lo máximo posible este margen de error (que siempre existirá), es el estudio complementario de toda una variada y numerosa cantidad de pruebas. Por eso mismo, los estudios iniciales indicaban, con seguridad, que Abdu Willy tenía una edad mínima de 17 años pero no podían garantizar con la misma firmeza que fuera mayor de edad por el margen de error propio de estas pruebas.
Debido a los imprecisos resultados anteriores, se volvió a solicitar una nueva radiografía de la muñeca izquierda y otra de los dientes (llamado específicamente ortopantomografía) que, en conjunto con las pruebas iniciales, han ayudado a confirmar, con las suficientes garantías, la mayoría de edad del somalí datada en 19 años.
¿Cómo nos sirven los huesos y los dientes para saber la edad de una persona?
En la vida cotidiana, confiamos en el aspecto físico externo de una persona para calcular su edad. Sin embargo, este criterio falla más que una escopeta de feria para conocer los años con exactitud. Lo primero de todo, porque tiene un carácter subjetivo importante y, lo segundo, porque los estragos de la edad se notan más en unas personas que en otras. Así pues, la ciencia forense necesita recurrir a rasgos de los seres humanos que cambian de forma constante con la edad, que puedan estudiarse de forma objetiva y, a su vez, tengan un bajo margen de error. ¿Y qué rasgos especiales son esos que cambian más o menos de forma constante con la edad? Los huesos y los dientes, principalmente.
Los huesos como "chivatos" de la edad
Los huesos van evolucionado gradualmente con la edad a través de dos procesos diferentes: La osificación y el desgaste óseo. Desde el nacimiento hasta aproximadamente los 20 años de edad, es la osificación la señal más indicativa de la edad de una persona. ¿En qué consiste? Desde el nacimiento, nuestros huesos no están completamente formados sino que se encuentran en un proceso incompleto de desarrollo.
Conforme van pasando los años, y dependiendo de cada hueso, van apareciendo puntos de osificación a partir de los cuales se forma hueso nuevo, lo que provoca un aumento del grosor y de la longitud constante con el tiempo (sin tener en cuenta excepciones). Además, como secuencia de este proceso de osificación,
los cartílagos de crecimiento también van convirtiéndose gradualmente en hueso conforme mayor es la edad de la persona. De esta manera, cuando una persona deja de crecer se debe a que los cartílagos de crecimiento están osificados y ya no pueden aumentar más su longitud, lo que ocurre en torno a los 20 años (antes en las mujeres).
Existe la particularidad de que, para cada hueso, existe una edad concreta en la que aparece su punto de osificación y, además, también para cuando se cierra un determinado cartílago de crecimiento. Así por ejemplo, sabemos que el hueso
trapecio (en la mano) comienza a osificarse a los 3 años o que el pisiforme (también en la mano) lo hace a los 9 años. Así pues, con una simple radiografía podemos saber en qué edad se encuentra una persona en crecimiento teniendo en cuenta los puntos de osificación y los cartílagos de crecimiento osificados que vemos.
La variedad de huesos que suelen utilizarse en pruebas forenses para determinar la edad de un menor, o para comprobar si realmente se trata de un menor, es muy amplia. Por su facilidad y rapidez, a menudo se utilizan radiografías de la mano-muñeca (radiografía del carpo) para estudiar los huesos correspondientes, pero también se puede estudiar la clavícula,
el atlas, el pie, las costillas...
Aunque los resultados que nos ofrecen la osificación de los huesos son bastante fiables, siempre hay que tener en cuenta distintos factores que van a modificar el periodo de osificación. Así, por ejemplo, no sólo los niños y las niñas tienen diferentes patrones de osificación, la etnia también influye bastante. De hecho, la osificación ósea se da antes en los negros que en los blancos. Para tratar de minimizar los errores que pueden inducir estas variables, se comparan las radiografías obtenidas con radiografías o imágenes con el estándar de osificación para un sexo y una población dada.
soitu.es

lunes, 19 de octubre de 2009

Bruxismo: una inconsciente amenaza para los dientes


NUEVA YORK (The New York Times).– Yo aprieto mis dientes a la noche. Lo he hecho durante años. Es mi secreto. Pero ahora tengo la tranquilidad de saber que al menos del 8 al 10% de la población adulta comparte mi mal.
Se llama bruxismo del sueño. También hay una versión diurna, un apretar de dientes inconsciente, mayormente debido al estrés, pero los orígenes son diferentes y los efectos no son tan malos como el que se da durante el sueño, cuando los mecanismos de defensa del cuerpo están inactivos.
Si no se trata, puede causar daño a los dientes y a los tejidos que los rodean y producir dolores de cabeza y de mandíbula.
El bruxismo puede ser al menos tan antiguo como la Biblia, donde se describe el infierno como un estado donde hay "rechinar de dientes". Puede ser acusado con justicia de hipérbole si revirtiera la ecuación y declarara que el bruxismo puede convertir al sueño en una especie de infierno. Pero que se entienda la idea. Es una verdadera molestia.
Presión sobre los dientes
"Es como tener un gran jugador de fútbol parado sobre los dientes", afirma el doctor Noshir Mehta, director de odontología general de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Tufts y director de su Centro de dolor Cráneo-facial.
Durante el bruxismo del sueño, nos explica, los dientes superiores e inferiores pueden entrar en contacto directo unos 40 minutos por hora y, por ejemplo, sobre el primer molar puede ejercer una fuerza de 125 kg. De ahí lo del futbolista. Comparado con circunstancias normales en que los dientes de una persona hacen contacto durante alrededor de 20 minutos por día, al masticar y la presión es de sólo 10 a 40 kg.
Advertí su presencia de la misma manera que otros que sufren bruxismo. Mi novio de entonces me contó que lo despertaba con el terrible crujido que provenía del rechinar, mi dentista observó las marcas dejadas en mis dientes y confirmó el diagnóstico. El bruxismo del sueño no es una enfermedad, sino un desorden del sueño. El tercero más común luego del hablar y roncar. Es más habitual en los niños, que a menudo lo superan, y su origen puede ser diferente en los adultos.
"Las causas exactas son desconocidas", afirmó el doctor Gilles Lavigne. Si hay alguien que sabe es él: profesor de odontología y medicina de la Universidad de Montreal y presidente de la Sociedad Canadiense del Sueño que publicó extensamente sobre el tema.
En los años 60, explica, se pensaba que el bruxismo era una respuesta corporal a los problemas relacionados con la forma en que los dientes superiores e inferiores se ajustan, pero esa teoría fue desacreditada por falta de evidencia clínica.
Luego se pensó que la causa era el estrés. Pero esto no logra explicar por qué no todos los que sufren de bruxismo están estresados y no todos los que tienen estrés rechinan sus dientes. Investigaciones más recientes indican alguna relación de este mal con neuroquímicos como la dopamina, pero todavía hay desacuerdo en la importancia del papel que juegan.
Los últimos estudios del doctor Lavigne han identificado un patrón de activación en el sistema nervioso autónomo que se correlaciona fuertemente con el bruxismo del sueño.
Cuales son las causas subyacentes será demostrado por la ciencia a su debido tiempo y pueden ser varias, los factores inmediatos del mal ya se comprenden mejor. La literatura médica muestra que el estrés, fumar, el alcohol, la cafeína y otros factores pueden provocar o empeorar la condición.
Protector bucal
Entonces ¿qué debe hacer alguien que rechina sus dientes? Mi dentista me sugirió que inmediatamente me pusiera un pequeño aparato de plástico que cubre algunos o todos los dientes para protegerlos contra el daño, pero que no detiene el rechinar.
Me sentía frustrada por mi bruxismo persistente y estaba decidida a encontrar la forma de terminarlo para siempre. Como había comenzado en un período de mi vida especialmente agitado, entendí que era causado por el estrés. Probé con técnicas de relajación como el yoga, ejercicios, biofeedback e hipnosis.
Si bien esto puede haber ayudado a mejorar mi salud general, no parecía sacar al futbolista de mi cama. Por otro lado, si bien el factor estresante inicial había pasado, todavía estaba rechinando mis dientes.
Así que hice lo que cualquier persona razonable hubiera hecho: volví a las medicinas. La literatura médica sobre bruxismo me mostró que los medicamentos contra la ansiedad como la buspirona y el clonazepam habían funcionado con algunos pacientes, la buspirona sólo me puso nerviosa pero el clonazepam hizo que mi bruxismo se detuviera pronto.
"El clonazepam sería un tratamiento fantástico pero es potencialmente adictivo: funciona demasiado bien –afirmó el doctor Michael Gelb, profesor clínico de la Facultad de Odontología de la Universidad de Nueva York–. Cuanto mejor funciona un tratamiento, más dificultades tiene."
En dos meses me habitué a la droga y su efecto comenzó a disminuir. Ahora la tomo ocasionalmente. Se acabó con las medicinas.
En especial presté atención a los factores que parecían empeorar el problema, como el alcohol y malos hábitos para dormir e hice los cambios necesarios.
Finalmente volví adonde había comenzado: compré un protector de boca que cubre todos mis dientes. Había ya abandonado mi esperanza de terminar con el problema hasta que recientemente conocí a una mujer que había terminado con 10 años de padecerlo luego de un año de tratamientos regulares con acupuntura. Se me alentó a que intentara también con acupuntura y noté alguna mejora luego de pocos meses de una sesión semanal.
Clínicamente no está demostrado que la acupuntura cure o calme el bruxismo, pero deseo confiar en evidencias anecdóticas que sugieren que ayuda. A pesar de no saberlo en ese momento, había intentado la mayoría de los tratamientos recomendados para el bruxismo aunque con menos éxito que mucha otra gente.
El doctor Lavigne afirma que la gente que se levanta con dolor de cabeza o de mandíbula, es posible que rechine sus dientes y debe consultar al dentista o a los médicos de un centro universitario de dolor oro facial.
Allí los pacientes pueden recibir directivas de intentar algunas de las técnicas que yo usé u otras, y pueden ser diagnosticados por otros síntomas asociados como roncar. Estas medidas pueden reducir el bruxismo pero como no hay cura conocida, sólo sus efectos pueden ser tratados de manera confiable. Para terminar, los protectores bucales son todavía la mejor defensa.
Después de todo, si uno tiene que luchar todas las noches con un futbolista, se necesita protección.
Paul VanDeCarr
lanacion.com

jueves, 17 de septiembre de 2009

EEUU: recupera la visión gracias a implante de diente en sus ojos


Una mujer estadounidense de 60 años que estaba ciega desde hacía casi una década recuperó la vista tras una cirugía que implica la implantación de un diente de la paciente en sus ojos, una técnica originada en Italia y aplicada por primera vez en Estados Unidos.La exitosa operación fue realizada en en el Instituto de Ojos Bascom Palmer, de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, informaron los médicos.
La técnica, que se originó en Italia y denominada Osteo-Odonto-Queratoprótesis Modificada, permite recuperar la visión mediante la implantación de un fragmento de diente de la paciente en sus ojos, que es esculpido y sujeta una prótesis de lentes.
"Estoy esperando ver a mis siete nietos más pequeños por primera vez", dijo la mujer, oriunda del estado de Mississippi, que quedó ciega en 2000 por el llamado síndrome Stevens-Johnson, una extraña enfermedad que destruye las células en la superficie del ojo."
Esto es verdaderamente un milagro", agregó la mujer, cuya identidad no fue suministrada por los médicos. "Para ciertos pacientes cuyo cuerpo rechaza una córnea artificial o tranplantada, este procedimiento de último recurso implanta un diente del paciente en el ojo para sujetar una prótesis de lente y restaurar la visión", explicó el médico Victor Perez, del Instituto de Ojos Bascom Palmer."
En el caso de nuestro paciente, implantamos su diente canino, su colmillo", agregó."Los pacientes en Estados Unidos tienen ahora acceso a esta compleja técnica de cirugía que estaba sólo disponible en un limitado número de centros", dijo el doctor Eduardo Alfonso, director del Instituto de Ojos Bascom Palmer, considerado el más importante de Estados Unidos en la especialidad.
En América Latina, este tipo de cirugía es realizado en Chile.
ambito.com