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sábado, 20 de marzo de 2010

Para no perder los dientes, cuide las encías

MADRID (El País).- Todo por unos dientes fuertes y sanos. ¿Y las encías? Ellas son las encargadas de sustentar la dentadura y, a pesar de este importante papel, son las grandes olvidadas en nuestras bocas. La mitad de la población padece periodontitis o piorrea (inflamación que afecta a la estructura de las encías). "Durante mucho tiempo se ha pensado que el sangrado durante el cepillado era algo normal. Ahora ya se es más consciente de que está relacionado con la enfermedad", afirma Núria Vallcorba, presidenta electa de la Sociedad Española de Periodoncia.
La principal causa de las afecciones de las encías son las bacterias. "Se trata de un tipo muy concreto", explica Vallcorba. En general, las encías enferman a causa de la placa dental, en la que estos microorganismos habitan. Si la placa no se elimina con un minucioso cepillado diario, las encías se irritan y se inflaman. El tejido de las encías irritadas se puede separar de los dientes. Un espacio que las bacterias aprovechan para introducirse en el interior de la encía y continuar promoviendo la irritación. Si no se trata adecuadamente, este proceso puede continuar hasta que el hueso y los otros tejidos de soporte se destruyen.
Pero hasta llegar a ese punto ha de pasar mucho tiempo. La inflamación pasa por varios estadios. El primero, la gingivitis. El signo más visible es el sangrado durante el cepillado, aunque no siempre se da. Este síntoma tan claro queda enmascarado con frecuencia en los fumadores. El tabaco, además de dañar las encías por sí mismo, reduce el grosor de los vasos sanguíneos que irrigan las encías. Llega menos sangre y, por tanto, hay menos sangrado. Lo que no significa que las bacterias no actúen. Por eso también es importante estar alerta ante otros síntomas, como el enrojecimiento de las encías, la retracción, el exceso de sensibilidad o el mal aliento.
La gingivitis se combate eliminando los microorganismos que la ocasionan. "Desaparece con limpiezas de boca y una mejora de la higiene bucal", añade la especialista. Aunque nos lavemos cada día los dientes, el especialista advierte que es muy común que se cometan ciertos fallos al cepillarse, como no alcanzar todas las zonas de la boca o no utilizar correctamente el hilo dental.
Durante el embarazo puede aparecer también la gingivitis. Los cambios hormonales relacionados con la gestación favorecen la presencia de las bacterias que propician la inflamación de las encías. Sin embargo, cuando aparece "significa que el problema ya existía antes, aunque no fuese evidente", explica Vallcorba, que advierte de la necesidad de que cualquier mujer que tenga previsto quedarse embarazada acuda antes al dentista y tenga en cuenta ciertos cuidados especiales. "Los estudios demuestran que una parte de los alumbramientos prematuros ocurren en madres con periodontitis", afirma.
No hay que olvidar que una gingivitis no tratada puede degenerar en una periodontitis, que supone ya un daño sobre la estructura de la encía. Sobre todo si hay antecedentes en la familia, ya que puede haber "una cierta predisposición genética", explica Vallcorba. Llegados a este punto, las bacterias han conseguido introducirse en el interior de las encías, instalarse en el hueso y, en los casos más graves, destruirlo. En los casos avanzados, los dientes pueden tambalearse y, si no se trata, caerse. "Cuanto antes se diagnostique, más favorable será el pronóstico", según la especialista.
Con tratamiento adecuado se puede frenar el proceso y evitar su progreso. La limpieza bucal convencional ya no sirve, con lo que los especialistas deben practicar una limpieza más profunda: introducirse en el interior de la encía para acabar con las bacterias realizando un deshibridamiento gingival. El dentista también puede recomendar medicamentos para ayudar a controlar la infección y el dolor. "Así se logra desinflamar", puntualiza Vallcorba. Ahora bien, llegado este punto también será necesario evitar los factores de riesgo, no fumar y llevar a rajatabla una buena higiene bucal.
En los casos más extremos puede ser necesaria la cirugía. Cuando se ha producido una retracción en la encía (pérdida de encía alrededor del diente), puede realizarse un injerto de este mismo tejido blando, normalmente tomado del propio paciente. "Se extrae del paladar, donde al poco tiempo se vuelve a regenerar", explica Vallcorba. Otros especialistas intentan ganar encía aplicando injertos de AlloDerm o Mucograft, tejidos dérmicos obtenidos de donantes.
También puede ser necesario realizar injertos de hueso para reconstruir o darle forma al hueso destruido por la enfermedad periodontal. Se usan injertos óseos del propio paciente o proteínas estimuladoras que fomentan la capacidad natural del cuerpo para regenerarse. El paciente deberá ser controlado siempre y, además de ser muy escrupuloso y severo con la higiene bucal diaria, seguir controles periódicos. Los fumadores deberían dejar el hábito, ya que los productos químicos del tabaco perjudican el proceso de cicatrización de estas intervenciones.

lanacion.com

miércoles, 5 de agosto de 2009

Hallan vínculo entre encías e infarto


Se sabe desde hace tiempo que la periodontitis está asociada a las enfermedades cardíacas, pero hasta ahora no se conocía el vínculo entre ambas.
Ahora los investigadores de la Universidad de Kiel descubrieron una mutación genética común en las personas con periodontitis y los pacientes que han sufrido infartos.
Tal como señalaron los científicos en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana en Viena, los resultados de la investigación demuestran que las infecciones de las encías deben tomarse con seriedad y tratarse lo antes posible.
Factores de riesgo
La periodontitis es una enfermedad bacteriana que afecta al periodonto, el tejido que sostiene los dientes y que incluye a la encía y el hueso alveolar. A menudo comienza con la inflamación y sangrado de la encía causados por la acumulación de placa, una sustancia formada por bacteria que libera toxinas.
Si no se le trata a tiempo la infección de bacteria puede extenderse al tejido y hueso que sostiene a los dientes y provocar la pérdida de piezas dentales.
Tal como señalan los investigadores, la periodontitis, que es la principal causa de pérdida de dientes en adultos mayores de 40 años, es muy común en el mundo y se calcula que un 90% de las personas mayores de 60 años la padecen.
Ahora sabemos con seguridad que hay un fuerte vínculo genético y los pacientes con periodontitis deben tratar de reducir los factores de riesgo y tomar medidas preventivas en las primeras etapas de la enfermedad
Dr. Arne Schaefer
Por otra parte, las enfermedades coronarias se han convertido en la principal causa de muerte en todo el mundo.
Ambas enfermedades, tanto las coronarias como la periodontitis están asociadas a los mismos factores de riesgo: el tabaquismo, la diabetes y la obesidad.
Ahora la nueva investigación encontró una base genética que vincula a ambos trastornos.
El doctor Arne Schaefer, quien dirigió el estudio, descubrió una variante genética ubicada en el cromosoma 9 que es común en las dos enfermedades.
Los investigadores estudiaron a un grupo de 151 pacientes que padecían la forma más agresiva de periodontitis y a un grupo de 1.097 pacientes con enfermedad coronaria que ya habían sufrido un infarto.
"Estudiamos la región del cromosoma 9 que se sabía estaba asociada con el infarto al miocardio" afirma el doctor Schaefer.
"La variación genética asociada con los cuadros clínicos de ambas enfermedades resultó identica" agrega.
Posteriormente los investigadores quisieron comprobar esta asociación en otro grupo de 1.100 pacientes con enfermedad coronaria y 180 pacientes con periodontitis.
Y confirmaron que la variante del riesgo genético es idéntica en ambas enfermedades.
Aunque el doctor Schaefer y su equipo descubrieron cuál es la proteína que codifica el gen, llamada ANRIL, todavía no saben cómo ésta está vinculada a ambos trastornos.
Bacteria común
Los estudios han demostrado similitudes entre la bacteria que se encuentra en la cavidad oral y la que se encuentra en las placas coronarias.

La infección de encías puede evitarse con buena higiene bucal y visitas al dentista.
Ambas enfermedades se caracterizan por una reacción inmune desequilibrada y una inflamación crónica.
Los científicos creen que la bacteria involucrada en la periodontitis provoca una respuesta inflamatoria de bajo nivel en todo el organismo lo que a su vez causa cambios en las arterias que llevan a infartos y ataques cerebrales.
Otra posibilidad es que la bacteria -que puede entrar en el flujo sanguíneo- bloquea la forma como los vasos sanguíneos se dilatan.
"Estos factores ya habían indicado una posible base genética común en ambas enfermedades" dice el doctor Schaefer.
"Ahora sabemos con seguridad que hay un fuerte vínculo genético y los pacientes con periodontitis deben tratar de reducir los factores de riesgo y tomar medidas preventivas en las primeras etapas de la enfermedad.
El científico agrega que "esperamos que nuestros resultados faciliten el diagnóstico de este trastorno y que esta información conduzca en el futuro a tratamientos más efectivos antes de que la enfermedad comience a propagarse".
Todavía, sin embargo, faltan muchas más investigaciones para desarrollar esos tratamientos.
Mientras tanto, los expertos subrayan que es de vital importancia conocer que la única forma de evitar la aparición y propagación de la periodontitis y sus riesgos asociados, es mantener una adecuada higiene oral y visitas periódicas al dentista.
bbc.co.uk