domingo, 1 de marzo de 2009

El pibe de Slumdog, del Oscar al cachetazo

No fue lo que se dice una calurosa bienvenida: apenas aterrizado de Los Ángeles, Azharuddin Mohammed Ismail, uno de los niños que protagonizan la multipremiada película de Danny Boyle, Slumdog Millionaire, fue golpeado en público por su padre, Ismail, de 45 años, ante la negativa del joven actor de 10 años de atender a la expectante masa de periodistas y vecinos que lo esperaba en la entrada de su humilde casa.
Ante la negativa del pequeño, el padre reaccionó desmedida y violentamente. Las polémicas imágenes muestran que lo pateó y abofeteó, ante la estupefacción unánime de todos los presentes y de la propia madre, que intentaba frenar a su esposo.
Azharuddin, que actúa en el film en el rol del héroe Salim de joven, se puso a llorar y se fue corriendo al interior de su casa, rogándole a su padre que se detuviera mientras intentaba esconderse en un rincón.
La joven y flamante estrella de cine había sido eximida de ir al colegio tras el largo viaje de avión desde Los Ángeles, pero su padre quería mostrarlo a los periodistas y amigos, seguramente especulando que el niño sería su boleto para salir de la villa miseria Mumbai Dharavi.
Según contó un asombrado testigo de la pelea, “el padre de Azharuddin se volvió loco cuando el chico pidió con firmeza que lo dejaran tranquilo para poder descansar un poco.”Azharuddin Mohammed es uno de los actores-descubrimiento reclutados por el director de la película, cuyos intérpretes, en su mayoría, verdaderamente pertenecían a los barrios bajos de la India que vive en condiciones de pobreza extrema. “Parecía una escena sacada de la película”, comentó otro testigo, que confirmó que “el pequeño quería dejar de llamar la atención y cuando manifestó que no quería hablar más con nadie, su padre lo golpeó”.
Más tarde, cuando la noticia circuló por todos los medios, el hombre ofreció sus disculpas: “Estoy muy triste por lo que hice. Estaba muy confundido y tuve una reacción. Amo a mi hijo y estoy muy contento de tenerlo nuevamente en casa”, comentó.
Su hijo lo apoyó: “Me porté mal al no querer dar reportajes, pero estaba muy cansado, así que me abofeteó, pero sé que me ama.”
Así, la última película del inglés Danny Boyle, que cosechó ocho estatuillas en la última edición de los Oscar, fue otra vez noticia mundial, ya que día a día los niños no dejan de generar novedades. Primero fueron invitados por el gobierno de la India para asistir a la ceremonia, luego llegó el anuncio del jefe del gobierno regional de Maharashtra que les daría una nueva vivienda en Bombay a la familia de dos actores. Inmediatamente después, circularon las fotos de los chicos festejando en Disneylandia, y al regresar a su país fueron recibidos como auténticos héroes.
Ahora, a raíz del hecho de la paliza, la ministra de Desarrollo de la Mujer y el Niño dijo en Nueva Delhi que le pedirá al Comité Nacional de Protección de los Derechos del Niño que investigue el caso. “Y seguiré cada paso atentamente,” declaró.
criticadigital.com

Superman, a remate virtual


El viernes pasado se inició la subasta por el primer cómic de Superman a través de internet. Desde entonces, fanáticos, coleccionistas, inversores y millonarios compiten por hacerse acreedores de la revista Nº 1 de Action Comics, de 1938, que contiene la primera aventura del superhéroe.
Al cierre de esta edición, la máxima oferta recibida en comicconnect.com, sitio web por donde se realiza la subasta, era de 230 mil dólares. Pero hay tiempo hasta el 13 de este mes para pujar. Y se calcula que con el correr de los días la cifra será mucho mayor ya que con anterioridad se ha llegado a ofrecer por otra copia del cómic más de 500 mil dólares.
El actual propietario de la revista sagrada y futuro millonario, de quien no transcendieron datos más precisos, la compró en 1950, como tantos otros jóvenes, con 35 centavos de dólar que le pidió a su padre. S
in embargo, fue una de las pocas personas que no la tiró ante un pedido de limpieza de su madre –o esposa– o la perdió durante una mudanza. O al menos el propietario es de las pocas personas que ha dado a conocer que aún tiene un ejemplar histórico.
Los expertos calculan que hay sólo cincuenta copias del primer número de Action Comics en buen estado que tal vez aparezcan, ahora, ante los exitosos números que promete esta subasta.
Dado el anonimato del dueño de la revista, los responsables del sitio web, Stephen Fishler y Vincent Zurzolo, fueron los encargados de explicar el valor de la revista.
“Es el Santo Grial de los cómics –definió Fishler–. Ésta es la revista que empezó todo. No había algo como un superhéroe antes de ella; no había un hombre volador; los cómics ni siquiera eran tan populares. Es el evento en particular más importante en la historia de las historietas”.
Zurzolo, quien se dedica a la cuestión económica de la empresa, agregó que esperaba fuertes pujas por el cómic pese a la crisis financiera mundial. “Mientras que el mercado de bienes raíces y de acciones sigue cayendo, las ventas de historietas permanecen muy firmes”, afirmó.Por las dudas, trascendió que la compañía rematadora ofrecerá al mejor postor la posibilidad de pagar en un plazo de seis meses, sin intereses.
criticadigital.com

De eso sí se habla


El Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) lanzó una reedición de su manual de derechos humanos para el secundario, Derechos y justicia: para vos, para mí y para tod@s, realizado por Mariano Fernández Valle y Soledad Pujó con la participación de múltiples autores y con el apoyo de la embajada del Reino Unido de los Países Bajos.
En el libro, que propone un amplio recorrido por la historia y el presente de los derechos humanos en general, se propone un abordaje de la sexualidad y su diversidad que difícilmente pueda encontrarse en otros textos escolares o de nuestro país.
CUERPOS Y SEXUALIDADES.
“Nos lo robaron todo, las palabras, el sexo, los nombres entrañables del amor y los cuerpos”, cantaba un Sabina barbudo por el 78, luego de la muerte de Franco. Sin embargo, treinta años después, hablar del cuerpo, de la libertad para disponer del propio y de las regulaciones que a veces interfieren en el ejercicio de esa libertad no es un lugar común de los textos ni del discurso escolar, todavía atravesado por una lógica que envía todo lo relacionado con las sexualidades y los cuerpos al horario de protección al menor.
“Las diferentes culturas, tradiciones, instituciones, sociedades y personas han intentado regular muchos aspectos relacionados con nuestros cuerpos, de diferentes maneras y con diferentes intenciones, positivas y negativas.
Es sobre y a través del cuerpo donde se construye parte de la identidad (...) y (los cuerpos) se convierten en espacios para el ejercicio voluntario y responsable de la libertad, la sexualidad, el placer, la reproducción, etc. Las personas tenemos derecho a tomar decisiones sobre nuestro cuerpo.
(...) Las razones por las cuales lo hacemos suelen ser muy diferentes, pero atrás de estas decisiones y sensaciones está el deseo de controlar el propio cuerpo, moldearlo, utilizarlo, modificarlo, hacerlo propio. La sexualidad no es para nada ajena a este proceso, con ella pasa algo similar”, dice el texto introductorio del sexto capítulo del libro, dedicado a los cuerpos y las sexualidades.
Entre otros derechos relacionados con la sexualidad, el texto destaca el derecho a decidir libre y responsablemente si queremos tener relaciones sexuales, cómo, cuándo y con quién; a decidir si queremos tener hijos, cuándo, cuántos, cómo y con quién; a exigir a nuestras parejas responsabilidad y cuidado en relación con la reproducción; a recibir la más amplia información para ejercer estos derechos libre y responsablemente; a obtener en forma gratuita servicios de salud sexual y reproductiva; a beneficiarnos con los avances de la ciencia en materia de salud sexual y reproductiva para tener relaciones seguras y regular nuestra fertilidad.
El texto destaca la libertad que todos tenemos de elegir con quiénes nos relacionamos afectiva y sexualmente y afirma que “la sexualidad de gays y lesbianas, por ejemplo, ha sido y aún es invisibilizada y repudiada por gran parte de las instituciones, las familias, el Estado.
Pero todas las personas debemos estar preparadas para combatir la discriminación, de forma tal de poder vivir la vida del modo que deseamos y sentimos”.
En los párrafos siguientes, el libro enumera algunos mitos falsos sobre las sexualidades, entre los cuales destaca la heteronormatividad (“idea que establece que la heterosexualidad es la norma social que debe regir las relaciones afectivas y sexuales entre las personas”) y su consecuencia directa, la homofobia (“negación, desprecio, rechazo o temor a la homosexualidad masculina y femenina y a sus manifestaciones públicas y privadas”).
También realiza una distinción muy didáctica y clara entre género y sexo biológico, habla de transexualidad, travestismo e intersexualidad; describe, ejemplifica e invita al análisis crítico de los estereotipos de género y sus consecuencias discriminatorias, y condena el machismo, el sexismo y la transfobia. El capítulo culmina con un texto del periodista Emilio Ruchansky sobre la situación de las travestis en la Ciudad y el Gran Buenos Aires.
DEL DICHO AL HECHO.
Pese a que el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, establecido por la Ley 26.150 de 2006, establece que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal”, la realidad de las aulas argentinas es otra.
El autor de esta nota es egresado de un instituto de formación docente y puede dar fe de cómo en las clases de “Psicología de la educación”, cursada luego de la sanción de la ley mencionada, una profesora supuestamente licenciada en psicología hablaba de la homosexualidad como si se refiriera a una patología psiquiátrica y explicaba que “es causada por una mala resolución del complejo de Edipo”.
El resto de las materias no tocaba ni de costado la educación sexual, pese a que algún docente pudiese hacer un comentario correcto por voluntad propia. De ahí que es muy probable que muchos docentes encargados de cumplir con la ley en las escuelas no cuenten con una formación mínima para hacerlo, salvo que la hayan adquirido por fuera de la educación formal y del sistema de formación docente.
Con ese panorama, la falta de recursos pedagógicos tales como manuales y bibliografía específica para abordar la educación sexual en el aula –y, mucho más aún, para abordar la diversidad sexual– aleja la posibilidad de que los chicos y chicas que se educan en la Argentina reciban lo que la ley les promete y condena a los niños, niñas y adolescentes homosexuales a seguir siendo invisibles para la escuela, situación que empeora en el caso de las personas trans, generalmente expulsadas en forma directa o indirecta del sistema.
Si bien el manual del Cippec no es un libro sobre educación sexual sino sobre derechos humanos, propone una mirada sobre el espacio común donde ambos temas se cruzan que será sin duda de gran utilidad para la escuela del futuro. En el camino elegido por sus autores quizá sea posible llegar algún día a desmentir la frase con la que se tituló esta misma columna hace algunas semanas, cuando hablamos de educación sexual y diversidad: “De eso no se habla”.
criticadigital.com

"Nos divertimos y encima nos pagan"


La excusa es el nuevo reality del canal, Bunny World by Playboy, ocho episodios que se verán a fin de año en la señal de cable para América Latina, pero es un proyecto internacional que ya está vendido a los Estados Unidos, Europa y Asia. La serie compilará los momentos más sensuales de la convivencia de la media docena de conejitas.
Imagínese entonces una isla en el Tigre con un fondeadero privadísimo, una casa de tres plantas con mucha madera y moderno diseño, una cancha de tenis con césped prolijísimo, una pileta de natación con aguas danzantes y una terraza (que incluye otra piscina) que mira a la lejana ciudad. Ahora sume “seis chicas seis” e imagine –trate de imaginar, aunque sea complicado– que son modelos de Playboy. Bien, eso ni más ni menos es este día de rodaje en un lugar de ensueño.
Lo primero que llama la atención es, obviamente, los cuerpos y cómo los manejan frente a las cámaras: casi hay una gramática de gestos, poses, quebrada de cintura, caminatas que articulan cada secuencia. Mientras un grupo de periodistas recorre las tres plantas de la casa donde conviven las chicas, la conejita argentina Lucía Cabello posa delante de un enorme telón negro. Lleva un traje de baño rojo y unos enormes anteojos de sol.
Delante, obviamente fuera de campo, una decena de camarógrafos, maquilladores, directores de fotografía y asistentes de sonido.
Ella juega con una soga, contoneando sus curvas. Luego desnuda su seno y sigue moviendo los labios y los pechos lentamente en trayectorias sensuales. En la pantalla, eso incentivará la imaginación de los espectadores. Acá se escucha un “ahora tapá una lola con la mano, dale... eso, bien, bien”.
Podemos asegurar que, visto a distancia panorámica, no hay nada menos sexy que una quincena de profesionales creando una imagen que sólo en la pantalla elevará temperaturas. Para el equipo técnico, en ese momento resultan mucho más atractivos los sandwichitos con lomo y tomate que la chica semidesnuda en pose erótica.
Aunque parezca una aporía, ése es ni más ni menos todo el secreto de Playboy: máximo profesionalismo y la frialdad necesaria para pensar y construir un mundo de fantasía lo más consistente y estimulante posible.
Ariel Taboada es el cerebro creativo detrás de lo que el canal viene haciendo en los últimos años. La pregunta es simple: tanto cuidado en hacer del erotismo algo bien fotografiado y producido, ¿no esteriliza el viejo y querido impulso del sexo?
Sonríe y dice que no. “Cuando empezamos, el canal era básicamente pornografía con un poco de algún elemento erótico, o programas donde a la mujer se la trataba como una cosa. Y el problema de eso es que, en el medio del porno, una cosa de calidad desentonaba. Además, las mujeres no veían el canal.”
Es en gran medida cierto: las chicas que aparecían en la vieja etapa eran mucho más pulposas, con un aspecto mucho más cercano a lo revisteril que al portfolio. También fue la época de los personajes bizarros y el humor directo de tocaditas y miradas lascivas en las producciones propias del canal. Todo eso restringía el público a quien buscaba satisfacciones rápidas e imágenes directas, en su mayoría hombres. Ahora se han sumado las mujeres, que ven sensualidad pero no desprecio.
“Te podría decir –se entusiasma Ariel– que hoy Playboy es un canal para la pareja más que para hombres o mujeres. Y además no eliminamos el porno, simplemente invertimos la proporción: la base son estas producciones eróticas, con fotógrafos y directores que no vienen precisamente del porno, y lo otro, que está, ocupa menos espacio. Y funciona”.
La producción que vemos es estimulante, linda, divertida. Un anzuelo inteligente para poder ingresar al erotismo sin sentirse en estado pecaminoso.
Aparecen las chicas: las argentinas Yanina Filocamo, Lucía Cabello y Luciana Suárez, la uruguaya Daniela Tambasco, la peruana Tilsa Lozano y la brasileña Andressa de Barros. El primer impulso es el asombro: vemos esas figuras y, sencillamente, no podemos creer que gente así exista. Todas parecen simpáticas, algo angelicales, delgadas, abundantes en lugares estratégicos, bellas de rostro, sonrientes sin malicia.
No, no nos enamoramos ni se despiertan nuestros bajos instintos: simplemente las vemos como algo extraordinario. Cuando Tambasco nos saluda, se inclina porque nos lleva unos cuantos centímetros. Más tarde, antes de meterse a la piscina para unas tomas de rigor (mojándose el pelo, tirando hacia atrás la cabeza con ojos entrecerrados y boca entreabierta), deberá dejar los stilettos. Sorpresa: ahora mide diez centímetros menos que uno.
Más tarde, vemos a Yanina.
Es rubísima, de ojos celestes muy celestes. Está haciendo un nota para televisión y se la ve piola, decidida, rápida en la respuesta. “Sí, me gusta mi cuerpo, sí, me gusta mostrarlo, sí, me divierto mucho”.
Corte. Nos acercamos a la mesa con dulces y cruzamos dos palabras con ella en plan informal. Se pone colorada, mira a los ojos y al piso alternativamente.Las chicas pasan de conversar con los periodistas a tomar sol, de tomar sol a una sesión fotográfica.
Yanina dice, al pasar “¿Qué más quiero? Estamos en un lugar así de lindo, nos divertimos, tomamos sol, vamos a la pileta, nos sacan fotos, ¡y además nos pagan!”
Como la Tambasco, Lucía es de las más conscientes de su rol, la que mejor comprende que ella es titiritera de sí misma. En una reposera, hablando con otros periodistas, sonríe detrás de sus anteojos gigantes y dice: “Acá es como en cualquier reunión de chicas, nada más extraño que eso. Y tenemos charlas de mujeres espontáneas, hablamos de ropa, o de hombres o de cualquier cosa. Es como vacaciones, y mientras hacemos producciones”.
El resultado es totalmente distinto: lo que se verá en pantalla es el juego entre inocente y provocativo de seis mujeres de increíble cuerpo, más la concreción virtual de algunas fantasías, sobre las que giran en la reunión los términos “sensual”, “erótico” y “adulto”. Curiosamente, nadie menciona la palabra “sexo”.
Un currículum tan generoso como sus curvasAntes de unirse en este reality, cada una de estas conejitas filmó lo suyo. En el canal primero se verá Surfing Attraction, una surf movie erótica con Miss Playboy TV Perú 2007, Tilsa Lozano.
Una novedad de abril será Photographer in Love, con Andressa Barros.
En mayo llegará Room Service, con Yanina Filocamo, Miss Playboy TV Argentina 2008. Luciana Suárez protagonizó Diaries of Passion y participará en la serie I wanna be a Rockstar, mientras que Lucia Cabello aparecerá en las series Black Latex y Art f Love.
criticadigital.com

¿Los efectos del cambio climático durarán mil años?


Pese a las medidas para atenuar los efectos el calentamiento global –como la polémica técnica de fertilización oceánica del experimento LOHAFEX–, un grupo de científicos llegó a la conclusión de que todos los esfuerzos por reducir los niveles de dióxido de carbono de la atmósfera serán insuficientes. Y lo peor del caso es que esta imposibilidad se traducirá en catástrofes naturales que irán variando su impacto en cada región del planeta a lo largo de mil años.
De acuerdo con un informe nada auspicioso presentado en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, el cambio climático provocará sequías devastadoras, un incremento en el nivel del mar, huracanes con mayor intensidad, grandes inundaciones y derretimientos de glaciares.
El equipo de investigadores llegó a este fatídico pronóstico luego de evaluar las proporciones de CO2 en el aire y comprobar que su nivel de concentración permanece durante mucho más tiempo que otros gases de efecto invernadero.
El porcentaje de CO2 presente en la atmósfera alcanza hoy en día las 385 partes por millón (ppm). La meta trazada por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) es que no supere el límite de los 450 ppm. Las proyecciones hechas a futuro indican que para el año 2035, la cuota de dióxido de carbono llegará a los 550 ppm.
Si la marca del CO2 subiera a los 600 ppm, los especialistas auguran sequías nunca vistas para algunas zonas y una reducción del 15 por ciento en las lluvias subtropicales. Ya para el año 3000, pronostican un incremento de 90 centímetros en el nivel del mar. Cifra que podría ampliarse si se suma el deshielo de glaciares y cascos polares. Este crecimiento de las masas líquidas provocará cambios en la superficie planetaria. Así, muchas islas y algunas regiones costeras, serán anegadas por la expansión del mar. Y cuando la capacidad de absorber CO2 de los mares esté saturada, la temperatura ambiente se volverá constante y no habrá chance de volver atrás.
clarin.com

2009: Año Internacional de la Astronomía - Lo que Galileo no vio


No imaginó que 400 años después de haber visualizado los cráteres de la Luna, las fases de Venus, las cuatro lunas más grandes de Júpiter y las primeras manchas solares, entre otras cosas, los grandes observatorios, centros de investigación y divulgación científica, planetarios, astrónomos profesionales y aficionados, y docentes de todo el planeta, conmemorarían sus descubrimientos y festejarían durante un año la ciencia astronómica para acercar el Universo a la mayor cantidad de gente posible.
Es que 2009 fue declarado Año Internacional de la Astronomía por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco), con el fin de que la humanidad tome conciencia de la importancia de redescubrir la astronomía y se acerque más a ella, justamente con el lema... "El universo: tuyo, para que lo descubras".
"A partir de los hallazgos realizados por Galileo sabemos muchísimo más sobre el Universo, y además, hoy tenemos el privilegio de vivir en una época llena de descubrimientos importantísimos para el ser humano", comentó vía telefónica a LNR la presidenta de la Unión Astronómica Internacional (UAI), la franco-argentina, Catherine Cesarsky.
Nacida en Francia, pero llegada a nuestro país a los dos años, la prestigiosa astrónoma primero se graduó en Física en la Universidad de Buenos Aires, para luego, a los 23 años, comenzar el doctorado en Astronomía en la Universidad de Harvard. Cesarsky relata en perfecto castellano la importancia del legado del matemático italiano nacido en el Siglo XVI, cuánto más sabemos hoy, y todo lo que nos falta conocer del cosmos.
"Gracias a la evolución de las ciencias y la tecnología hoy estamos descubriendo muchísimo más que en aquella época, porque vivimos en una edad de exploración como nunca antes la hubo, estudiando no solamente nuestro sistema solar con múltiples sondas espaciales, sino también los mismos confines del universo mediante el uso de los llamados supertelescopios terrestres y, por supuesto, de los telescopios espaciales", explica la presidenta de la UAI, que congrega a más de 9600 astrónomos de todo el mundo.
La exploración con naves que menciona Cesarsky se evidencia en la gran cantidad de sondas espaciales que visitan los planetas vecinos a la Tierra en los últimos años, como por ejemplo, Cassini, una misión conjunta de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), que actualmente orbita Saturno y de la cual se ha desprendido, en 2005, el robot Huygens, que descendió en su luna mayor, Titán, enviando información de la composición de su atmósfera y suelo con metano.
Otras sondas que actualmente corroboran la "edad de oro" de la exploración son la Venus Express, primera misión de la ESA al planeta vecino más cercano a la Tierra, y la Mars Reconnaissance Orbiter, lanzada en agosto de 2005, que ha descubierto nuevos detalles de la geología de Marte: la presencia de dióxido de carbono líquido y agua en la superficie de su pasado geológico reciente. También tomó las primeras fotografías en alta resolución del planeta rojo, en las cuales se pudo distinguir al robot Opportunity en la orilla del cráter Victoria que, junto a su gemelo Spirit, recorren la superficie marciana desde hace cinco años; todo un logro inesperado ya que su expectativa de funcionamiento era sólo de cinco meses.
Cabe no olvidar también las importantes misiones a Mercurio de la nave estadounidense Messenger, y a Júpiter y Plutón, de la New Horizons, que tendrá como objetivo final llegar al cinturón de Kuiper, una región desconocida del Sistema Solar exterior formada por miles de objetos helados con un tamaño medio que va de los 100 a los 1000 kilómetros y en donde se originan los cometas que nos visitan periódicamente.
Hugo Levato, director de uno de los observatorios más importantes de la Argentina, como el Complejo Astronómico El Leoncito, ubicado en San Juan, explicó a LNR la importancia que significa para la astronomía esta inmensa recopilación de datos.
"Si uno ve el cuadernito donde Galileo dibujaba las fases de Venus o la descripción de los satélites de Júpiter, y ve hoy cómo se obtiene la información astronómica a través de sofisticados telescopios computarizados y complejas sondas espaciales, se puede notar un tremendo progreso en la información de que disponen los científicos", aclaró Levato.
El astrónomo, doctorado en la Universidad Nacional de La Plata y becado por el Conicet para ampliar sus estudios en Arizona, Estados Unidos, explica este nuevo fenómeno: "Es un flujo de información de tal magnitud que no existen recursos humanos hoy en día para procesarla. Por eso, cuando hoy se realiza una observación o un descubrimiento de un exoplaneta, de un satélite natural o de un cometa, se anuncia también que se necesitarán muchos años para decodificar esa información, procesarla y finalmente estudiarla".
Ello ocurrió, por ejemplo, con las miles de fotografías que llegaron de las cuatro naves y dos rovers enviados a Marte, con las legendarias Pioneer, Voyager 1 y 2, que cruzaron todo el sistema solar y ahora se adentran en la Vía Láctea; y también con la sonda Stardust, que recolectó fragmentos de un cometa y los trajo a la Tierra para ser analizados, lo que podría aportar materia "original" de la creación de nuestro sistema solar.
"Muchos de estos vehículos están mandando información las 24 horas del día, y por ejemplo hoy tenemos un conocimiento del clima de Marte casi tan bueno como aquí en la Tierra, lo que permite realizar estudios de climatología comparada, entre otras cosas", agregó Levato.
Viajar en el tiempo
"El sistema solar lo estamos descubriendo, pero mucho más allá de éste, en los últimos años hemos alcanzado tanta pericia en las observaciones mediante el uso de telescopios espaciales y terrestres que podemos ver galaxias muy, pero muy lejanas, incluso los instantes más próximos al origen del universo", relató entusiasmada Cesarsky.
Según la astrónoma, con los supertelescopios -como los cuatro ubicados en Paranal, Chile, el SALT, en Sudáfrica, o los KECK, construidos en la cima de un volcán inactivo de Hawai- se ha logrado observar lo que pasó hace 13.000 millones de años. "Sólo nos faltan 0,7 millones por explorar para llegar a la gran explosión que dio origen al universo y es conocida como Big Bang", indicó Cesarsky.
"Nuestros telescopios son máquinas para viajar en el tiempo que permiten ver qué pasó hace millones de años, espiando la misma historia del universo, para respondernos la famosa pregunta: ¿De dónde venimos? Es como si los arqueólogos durante mucho tiempo pudieran estudiar solamente qué hacía el hombre en la Edad Media, luego en la Antigüedad y ahora pudieran observar al hombre prehistórico. A nosotros nos pasa lo mismo con las galaxias", puntualizó la experta.
Pero una de las afirmaciones enunciadas por la astrónoma y que más interrogantes genera es "el poco conocimiento" que tenemos de la composición del universo. "Con lo que sabemos hasta ahora de cosmología, la conclusión a la que se llega es que nuestro universo estaría compuesto de más o menos un 4 por ciento de la materia que nosotros conocemos, como la materia que hace a la Tierra o nos hace a nosotros: materia normal, por ejemplo hidrógeno -detalló Cesarsky-, pero después hay un 26 por ciento compuesto por materia negra que no hemos podido ver todavía, pero que ejerce una gravedad de la misma manera que la materia que conocemos nosotros. Y por último hay un 70 por ciento de energía negra con un efecto opuesto al gravitatorio que nos confirma la expansión del universo."
En sus oficinas del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires Galileo Galilei, que honra con su nombre al matemático y astrónomo italiano, el encargado del área de Astronomía, Mariano Ribas, narra a LNR cómo fue la evolución que tuvo la ciencia astronómica de la mano de Galileo.
Licenciado en Comunicación Social de la UBA, pero autodefinido como "un comunicador social de la ciencia astronómica", Ribas explica: "La palabra astronomía viene anexada al telescopio, que nace formalmente con Galileo, que no fue su inventor, pero sí el primero en utilizarlo como instrumento científico. El origen propio del telescopio es controvertido. A fines del siglo XV, pequeños catalejos se comenzaron a utilizar para uso militar y como ayuda en la navegación. Pero Galileo recibe noticias de que en Holanda habían construido un pequeño telescopio que aumentaba 3 o 4 veces los objetos a distancia, por lo que decidió construir el suyo", relata Ribas.
Y prosigue: "Galileo hizo telescopios muy rudimentarios, pero comenzó a mejorarlos a medida que perfeccionaba los lentes. Pulía una cara más convexa o cóncava del lente principal, con un tubo más corto o más largo, y así iba avanzando en sus descubrimientos y en la confirmación de las teorías de heliocentrismo (que ponen al Sol como centro del sistema solar y a los planetas, incluida la Tierra, en su órbita) enunciadas por Copérnico en 1543".
Ribas aclara que los telescopios de Galileo tenían aberraciones ópticas que no permitían imágenes nítidas y que los objetos se observaban con luces violetas o azules a su alrededor. "Pero pese a la precariedad de esas lentes, Galileo avanza en sus observaciones y luego de estudiar la superficie irregular de la Luna descubre los cuatro satélites mayores de Júpiter, las fases de Venus y las manchas solares. Observa Saturno con protuberancias a sus costados pero no puede definir que sean anillos", relata.
A partir de esas observaciones, la fama del telescopio se multiplica en Europa y al mismo tiempo se perfecciona. Fascinado con Galileo, Newton mejoraría notablemente el telescopio al introducirle espejos en vez de lentes, convirtiéndolo en reflector y no refractor, como los más avanzados en la actualidad.
"Los telescopios crecen como una necesidad de ir cada vez más lejos, y por ello llueven los descubrimientos geométricamente. Se multiplican. Nuevos telescopios traen nuevos descubrimientos", concluye Ribas.
En coincidencia con esa afirmación, la NASA reveló la semana última una gran observación de una de las galaxias vecinas de la Vía Láctea que combina la tecnología de tres supertelescopios que orbitan la Tierra.
"En homenaje a Galileo, la NASA exhibe una inédita imagen de la galaxia Messier 101, que resulta de combinar la observación de nuestros tres grandes telescopios espaciales: el Hubble, el Spitzer y el Chandra", anunció por teléfono a LNR, Whitney Clavin, vocera de la División de Astrofísica de la NASA, en el Centro de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés), ubicado en California.
Clavin explicó que la imagen de la galaxia en espiral situada en la constelación de la Osa Mayor, a 22 millones de años luz de la Tierra, combina la fotografía en alta resolución captada por el lente del noble telescopio Hubble, junto a la visión infrarroja del Spitzer y la de rayos X del Chandra, obteniendo como resultado final una increíble postal espacial imposible de observar con un solo lente.
"Con el Hubble observamos la luz de las estrellas y el gas que las rodea, mientras que la imagen que nos da el Spitzer muestra los brazos de Messier 101 con pequeñas líneas de polvo estelar donde densas nubes chocan para formar nuevas estrellas, a la vez que con el telescopio Chandra de rayos X vemos los niveles ocultos de altísima energía que emanan de la enorme galaxia", afirma la vocera del JPL, y agrega su último comentario en torno al homenajeado astrónomo: "Los increíbles descubrimientos científicos hechos por Galileo se continúan hoy con las observaciones de los científicos de la NASA gracias a los supertelescopios".
Por Víctor Ingrassia
revista@lanacion.com.ar
Para saber más:
www.nasa.gov/about/highlights/En_Espanol.html


Los ojos del espacio
"Aunque no puedan atribuírsele descubrimientos singulares o tremendamente impactantes, el Hubble ha sido el telescopio más productivo de la toda la historia de la astronomía", afirma sin un atisbo de dudas desde Baltimore, EE.UU, el doctor Mario Livio, astrofísico y director de la Oficina de Comunicaciones Públicas del Hubble Space Telescope Science Institute.
Después de más de 18 años de actividades -fue puesto en órbita el 24 de abril de 1990-, esta sofisticada mole de poco más de 11 toneladas, más de 13 metros de largo y unos 4 de ancho que orbita a 590 kilómetros de la superficie terrestre a una velocidad de 27.000 km por hora (unos 7,5 km por segundo) sigue dejando boquiabiertos a expertos y enamorados del espacio, porque periódicamente entrega imágenes y datos de una enorme precisión, que llevan -una y otra vez- más allá los confines del conocimiento disponible sobre el universo.
Visitado como ninguno por varias misiones de astronautas de la NASA para repararlo (la próxima, y última, está prevista para el 12 de mayo de este año, cuando llegue el transbordador Atlantis), "los datos que lleva aportados han servido de base para más de 6500 trabajos científicos", agrega el doctor Livio, al tiempo que destaca, entre los logros más importantes, haber rastreado los ecos de la explosión de una supernova en una de las galaxias satélites de la Vía Láctea, medir con gran precisión la edad del universo (unos 13.700 millones de años) y detectar que casi todas las galaxias observadas tienen un agujero negro oculto en su eje.
El doctor Livio agrega que otros grandes hallazgos del Hubble (un telescopio espacial que, al trabajar fuera de la atmósfera puede librarse de los efectos de las turbulencias que ésta produce, además de los factores meteorológicos o de la contaminación lumínica que sí afectan a los telescopios terrestres) fueron, a fines de 2001, la detección del primer planeta extrasolar en tránsito y también las increíbles imágenes de discos protoplanetarios o circumestelares, perfilados generalmente alrededor de estrellas jóvenes. Otra de sus misiones más notables consiste en el registro de imágenes de un acontecimiento que se produce en promedio una vez cada 10 mil años: el impacto de un cometa contra un planeta, en este caso del cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter, a mediados de 1994.
Amenazado de "muerte" varias veces, el Hubble podría seguir en funciones hasta el 2010. En 2012, anuncia la NASA, comenzaría la tarea del nuevo telescopio espacial James Webb, cuyo propósito es retroceder más aún en el tiempo y llegar hasta ese momento mágico y fundacional llamado Big Bang.
Por Gabriela Navarra
Acontecimientos del año
En el mundo:
Las 100 horas de la astronomía. Del 2 al 5 de abril, habrá una convocatoria en los principales observatorios del planeta para mirar por los telescopios y escuchar charlas de prestigiosos astrónomos y científicos, junto a material especial de divulgación a disposición del público.
Además, se establecerán 24 horas dentro de esos cuatro días para contactarse con los mejores observatorios del mundo a través de Internet para saber qué están observando y ver en la computadora todo lo que pasa en los complejos astronómicos más importantes de la Tierra.
En Buenos Aires: el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires Galileo Galilei ofrece charlas de astronomía de jueves a domingos a las 21 que son seguidas de observaciones gratuitas hasta las 22.30. También se ofrece los sábados, domingos y feriados, de 16 a 19, la exposición Caja Solar , donde se proyecta sobre una pantalla de imagen del Sol y se observan sus manchas.
Las funciones que ofrece el planetario son: Viaje por el Cosmos , de martes a viernes, a las 18 y 19.30, y El Universo y Vos , los sábados, domingos y feriados, desde las 16 hasta las 20, por $ 4.
Hay incluso cursos para todo público, especialmente para alumnos primarios y secundarios, además de las funciones especiales para personas disminuidas visualmente y auditivamente, donde previa concertación telefónica, en días y horarios a combinar, se realiza una charla para no videntes. Informes:
http://www.planetario.gov.ar/ o de lunes a viernes, llamando de 10 a 16 a los teléfonos 4771- 9393 y 4771-6629.
En los jardines del Planetario se exhibe gratis, los dos primeros viernes de marzo, la obra Galileo Galilei , de Bertolt Brecht, protagonizada por el grupo de teatro callejero La Runfla. La obra recorre el camino del astrónomo italiano desde la formulación de sus hipótesis hasta la comprobación de las teorías copernicanas y su enfrentamiento con la Iglesia Católica.
La Asociación Argentina Amigos de la Astronomía (Patricias Argentinas 550) programó este año la Noche de las Estrellas, un evento para que el público descubra una nueva forma de dirigir la mirada hacia el cielo. Sábado 25 de julio, de 20.30 a 21,45
En Córdoba: la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba anuncia el curso de extensión Astronomía para Todos, donde pueden inscribirse todos los egresados de educación media. Tendrá un examen y se otorgarán certificados. Las preinscripciones están abiertas y se reciben por correo electrónico: divulgacion@famaf.unc.edu.ar.
En San Juan: se realizarán observaciones por un día con la posibilidad de quedarse a pernoctar en el Complejo Astronómico El Leoncito (Casleo), donde se invitará a utilizar los instrumentos allí emplazados. Además, el Casleo abre un concurso sobre Galileo y astronomía general para alumnos de educación secundaria, con un premio de un telescopio a la escuela y otro para el alumno ganador.
Más información en http://www.casleo.gov.ar/ o a los teléfonos 0264-4213653/02648-441088.
lanacion.com

El Cortesano, Galileo y los Médici


En el verano de 1609, Galileo, entonces profesor de matemáticas de la Universidad de Padua, logra construir un telescopio notablemente mejor que los fabricados hasta ese momento en el norte de Europa. Con el nuevo instrumento, efectúa una serie de hallazgos astronómicos que contradicen la cosmología aristotélica dominante y pueden emplearse para respaldar las teorías de los copernicanos. Llegada la primavera de 1610, presenta esos hallazgos excepcionales en el Sidereus Nuncius, dedicado a Cosme II de Médici, gran duque de Toscana. En dicho libro anuncia que la superficie de la Luna no es lisa, como afirmaban entonces los filósofos, y que existen muchísimas estrellas más de lo que se creía hasta el momento. Además, hace la declaración explosiva de que existen cuatro planetas más que los reconocidos por la cosmología dominante, y los denomina Astros Mediceos. Asimismo, agrega que esos astros no giran en torno de la Tierra, sino alrededor de Júpiter. Gracias al Sidereus Nuncius, Galileo adquiere fama internacional y se le abren las puertas del mecenazgo con los Médici.
En septiembre de 1610, ya se encuentra de regreso en Florencia, sin la obligación de trabajar como docente y con la promesa de cobrar un estipendio considerable de mil escudos por año.
El monto resulta bastante inusual, en comparación con lo cobrado por otros artistas y funcionarios importantes de la corte florentina. Aunque es difícil realizar comparaciones exactas de los ingresos que obtenían los cortesanos, porque en general superaban sus salarios, el estipendio de Galileo parece ser al menos tres veces más alto que el de otros artistas e ingenieros bien remunerados.
(...)
Un lector actual, inmerso en una cultura que da por sentada la importancia científica de los hallazgos astronómicos galileanos de 1609 y 1610, podría considerar natural que los Médici ofrecieran una remuneración tan generosa a Galileo. Sin embargo, éste no llega a ser filósofo y matemático del gran duque gracias a sus aportes para la confirmación de la hipótesis copernicana. En efecto, la corte de los Médici no era el equivalente renacentista del jurado del Premio Nobel, y Cosme II no era copernicano.
Westfall sostiene, con bastante acierto, que los Médici no premiaron los descubrimientos de Galileo por su importancia científica ni por su utilidad tecnológica, sino por su valor como espectáculos, como prodigios exóticos. De hecho, los Médici deben haber considerado que los astros de Júpiter eran un hallazgo realmente excepcional, ya que Galileo venía fracasando desde 1610 en sus intentos de entrar a la corte y, de repente, luego del descubrimiento, éstos le dan la bienvenida con gran generosidad.
La explicación de semejante recompensa no se encuentra en la importancia científica que podían atribuirles los matemáticos y los filósofos de la época a los hallazgos de Galileo. En lugar de ello, para entender por qué Cosme II lo convoca a Florencia, habría que concentrarse en un público distinto: el de la corte florentina, ante la cual Galileo presenta sus descubrimientos como elementos aptos para el discurso cortesano.
A pesar de que los habitantes de la corte en general sabían poco de astronomía y de matemáticas, Galileo debe haber considerado que era un espacio importante para su trabajo, ya que desde 1604 intenta más de una vez cambiar la universidad por ese ámbito.
Mudarse allí no sólo implicaba cobrar un buen salario y liberarse de las obligaciones docentes, sino también evitar las limitaciones de la jerarquía disciplinaria que caracterizaba a la universidad, dentro de la cual los matemáticos quedaban subordinados a los filósofos, tanto en términos remunerativos como en términos profesionales. En la esfera universitaria se sostenía que la filosofía versaba sobre las causas verdaderas de los fenómenos naturales, mientras que las ciencias matemáticas sólo podían analizar sus accidentes, es decir, los aspectos cuantitativos de esos fenómenos. Por lo tanto, los matemáticos no estaban habilitados para producir interpretaciones físicas legítimas de los fenómenos naturales.
Sin embargo, si un matemático como tal no podía llegar a filósofo en el ámbito universitario, sí podía lograrlo en la corte, donde el estatus social y cognitivo de las personas no se determinaba tanto por su disciplina como por la gracia del príncipe. Al decir de un proverbio de la corte romana, el cortesano era como un billete monetario cuyo valor de cambio lo determinaba sólo el príncipe. Por lo tanto, la corte era una institución social donde Galileo podía obtener el título de filósofo que, a su vez, le daría la posición necesaria para defender con legitimidad la importancia filosófica de la teoría copernicana y del análisis matemático de los fenómenos naturales.
Los astros en contexto
Algunas de las causas que motivaron el interés de los Médici en las lunas de Júpiter son bastante comprensibles. Como afirma Galileo en la dedicatoria del Sidereus Nuncius, esos planetas nuevos constituyen un monumento a la dinastía medicea. Es más, se trata de monumentos con una duración excepcional y una visibilidad mundial, al menos para aquellos que cuentan con un buen telescopio. Sin embargo, existen otras causas tras el entusiasmo de los Médici con los hallazgos de Galileo. Tales causas resultaban evidentes sólo para las personas que vivían en Florencia y estaban familiarizadas con la mitología que los Médici venían articulando desde que Cosme I había creado la dinastía, a principios del siglo XVI. En esa mitología se había trazado una correspondencia entre el cosmos y el nombre Cosme, y se había relacionado frecuentemente a Júpiter con Cosme I, fundador de la dinastía y líder de todos los "dioses mediceos". Por lo tanto, Galileo podía dedicar su descubrimiento a cualquier mecenas, pero sólo los Médici estaban en condiciones de apreciar la importancia mitológica del hallazgo en toda su amplitud y de remunerarla en consecuencia.
Si bien éstos venían gobernando de facto la supuesta república de Florencia desde el siglo XV, el origen del ducado era mucho más reciente. En efecto, Cosme I había sido nombrado duque de Florencia en 1537 y había tenido que esperar hasta 1569 para ser el gran duque de Toscana. Entre 1540 y 1550, se había visto en la necesidad de crear la estructura política y administrativa del nuevo Estado, acompañada de una nueva mitología política que estabilizara el dominio de los Médici y lo presentara bajo la forma de una dinastía.
Tras ser nombrado duque de Florencia, Cosme necesitaba crear una corte sobre una base casi inexistente. Había que transformar a los ex dirigentes políticos de las poderosas familias florentinas en dóciles aristócratas cortesanos, y la nueva mitología que representaba al ducado como una forma de gobierno natural y necesaria debía indicar qué papel asumirían dentro de ella esas familias.
Para resolver esto, la estrategia de Cosme consiste en representar la soberanía de los Médici como si fuera el destino manifiesto de Florencia. (...)
Si bien Cosme no llega a encargar una historia genealógica de los Médici a la manera de las teogonías griegas, lo que sí encarga es una reinterpretación alegórica de las teogonías clásicas para que se asemejen a la historia de la Casa de Médici. La mejor articulación de este programa mitológico se encuentra en los frescos que pinta Vasari para decorar la Gran Sala de los Elementos y los Aposentos del papa León X en el Palazzo della Signoria, el primer palacio de los Médici, que luego se conocería como Palazzo Vecchio o Palacio Viejo.
Vasari describe todos los detalles intrincados que componen la mitología de los Médici tal como se la representa en esos frescos.
En este caso, lo más importante para tener en cuenta es la correspondencia específica que se establece entre Júpiter (el más grande de los dioses) y Cosme I (el fundador del gran ducado de Toscana), ya que esa relación mitológica desempeña un papel esencial en la táctica de mecenazgo de Galileo.
La correspondencia espacial entre la habitación dedicada a Cosme I y la dedicada a Júpiter funciona como eje central de la narrativa mitológica que se desarrolla en los frescos de los dos sectores. (...)
En la dedicatoria del Sidereus Nuncius a Cosme II, Galileo introduce la analogía entre los Astros Mediceos y las siete virtudes de Cosme I, tanto las morales como las "augustas". También sostiene que el joven Cosme exhibe esas virtudes en todo momento y que las ha obtenido directamente de Júpiter, que se encontraba justo por encima del horizonte a la hora de su nacimiento.
Esas virtudes "emanan" de las cuatro estrellas que, como las virtudes innatas, giran siempre en torno de Júpiter, muy cerca de él, y nunca lo abandonan. Por lo tanto, dado el vínculo entre Júpiter y Cosme I, Galileo insinúa que Cosme I le ha transmitido sus virtudes (y las de Júpiter) a su sucesor a través de los Astros Mediceos y que, al revelar la existencia de dichos astros, es él mismo quien actúa como una especie de intermediario para ese encuentro astrológico-dinástico.
M. Biagioli
revista@lanacion.com.ar
El lugar del matemático
"Aunque su carrera en la corte y su título de filósofo son dos elementos excepcionales para un matemático de la época, hay muchos otros aspectos en los que Galileo responde al rol tradicional de los matemáticos en esa sociedad -dice Biagioli en el prólogo de su libro-. Por ejemplo, si se considera la formación profesional de Galileo, su estatus social o su modelo de carrera, resulta difícil distinguirlo de otros matemáticos prestigiosos antes de 1610. En efecto, el padre de Galileo, un reconocido músico y teórico musical llamado Vincenzio Galilei, lo envía a la Universidad de Pisa para que estudie medicina (y ayude a aliviar las dificultades económicas de la familia), pero su hijo finalmente se va de Pisa en 1585 sin ningún diploma. Como muchos otros matemáticos, Galileo no estudia su disciplina en la universidad. Su primer profesor en Florencia es Ostilio Ricci, un experto en matemáticas aplicadas e ingeniería militar que dicta clases a los pajes de la corte florentina y les enseña perspectiva a los pintores, escultores y arquitectos de la Accademia del Disegno, una academia de Bellas Artes patrocinada por los Médici. Esto significa que Galileo pasa sus primeros años en Florencia inmerso en la cultura profesional de las matemáticas aplicadas, donde se entrecruzan la arquitectura, la mecánica, la fortificación y las artes visuales.
A partir de 1588, el autor comienza a enseñar matemáticas, astronomía, mecánica y técnicas de fortificación en Siena, Pisa y Padua, dentro y fuera de las universidades. El hecho de que dictara clases en ellas sin un título universitario da cuenta de que las ciencias matemáticas no se concebían como una disciplina filosófica, sino como una disciplina técnica, enseñada a los aprendices más que a los estudiantes universitarios. En efecto, la posición de los profesores de matemáticas en las universidades era marginal.
Además de existir la brecha disciplinaria y epistemológica que ya se ha mencionado, las ciencias matemáticas en general se asociaban con las artes mecánicas debido a su función en la contabilidad, las mediciones geográficas y la mecánica misma. Por todo esto, los profesores de matemáticas no tenían demasiado estatus y ganaban entre seis y ocho veces menos que los filósofos. Por último, el carácter marginal de las ciencias matemáticas dentro de las universidades se refleja también en su subordinación a otras materias dentro del plan de estudios y en la escasa cantidad de cátedras dedicadas a esa disciplina (una en Padua, una en Pisa y dos en Bolonia).
En Padua, por ejemplo, donde enseña entre 1592 y 1610, Galileo se desempeña como asesor del Arsenal Veneciano y se dedica como pasatiempo a los inventos mecánicos (de hecho, patenta una máquina para levantar el agua). Además de su actividad universitaria, complementa el salario relativamente bajo que le pagan por ella dictando clases de matemáticas, mecánica y, en especial, técnicas de fortificación a alumnos particulares que, en algunas ocasiones, aloja en su casa. En 1599 se instala allí un artesano llamado Marcantonio Mazzoleni, que se dedica a fabricar instrumentos. Su principal tarea en la casa de Galileo es construir compases militares y geométricos, instrumentos de cálculo que Galileo luego vende, sobre todo a sus alumnos particulares.
lanacion.com

U2 dio un concierto en una terraza de la BBC de Londres

A LO BEATLE. Los integrantes de la banda saludaron al público desde la terraza.

La banda irlandesa U2 imitó al legendario grupo The Beatles al dar anoche un insólito concierto desde la terraza de la BBC de Londres, en pleno centro de la capital.
El conjunto, liderado por el cantante Bono, actuó frente a unas 5.000 personas en la terraza de los estudios londinenses, ubicados a metros de Oxford Street y Regent Street, imitando el concierto que los Beatles –integrada por John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Starr, dieron en 1969 desde los techos del edificio de la empresa Apple, en Londres.
U2 tocó varios temas de su nuevo álbum "No Line on the Horizon", que fue lanzado esta semana en Irlanda, Holanda, Alemania y Australia, incluida la canción "Get on Your Boots".
Poco antes y en una entrevista con la radio 2 de la BBC, Bono, de 48 años, acusó al vocalista de la banda Coldplay, Chris Martin, de ser un "cretino" y un "disfuncional", pero también destacó que es un "melodista genio". Luego, se disculpó ante la prensa por las palabras que empleó.
clarin.com

"Ser inmigrante es como ser alcohólico: eso nunca se quita"


No era que un escritor era, justamente, alguien con gran, gran dominio del lenguaje? ¿Tanto que podían florearse por diferentes registros?
Bueno, miren lo que le dice a Clarín Junot Díaz, el dominicano que ganó el año pasado el Premio Pulitzer (el premio literario más importante de los Estados Unidos) por su novela La maravillosa vida breve de Óscar Wao: Los amigos míos dicen que hablo un español muertísimo y que también hablo un inglés muertísimo. Entonces, me parece que yo no tengo una lengua donde me siento muy cómodo.
Justamente.
Cuando el jurado eligió la novela de Díaz, elegía un texto escrito en el inglés de un inmigrante "latino", un inglés mezclado, revuelto con alguna de tantas versiones del español. Y elegía también el imaginario, los mitos, los miedos que esos inmigrantes cargaron consigo a través del Caribe. Y los nuevos, los que aprendieron en el Norte.
Díaz, el novelista incómodo en todas sus lenguas, estará en mayo en Buenos Aires para participar en la Feria del Libro, auspiciado por la embajada de Estados Unidos y Revista Ñ. Además de hablar en público y presentarse con escritores, viene a visitar amigos ("Toditos abogados") y no está en sus planes nada como ver fútbol ("Soy muy aburrido") ni recorrer ningún lugar en particular ("Yo prefiero la gente a los edificios").
Desde que le dieron el premio, su libro -es su primera novela, antes había escrito cuentos- entró en las listas de best sellers en los Estados Unidos y su nombre recorrió el continente.
¿Por qué?
El dijo por ahí que su historia "sólo podía ocurrir en (norte)América". La historia del ascenso social. La historia de cómo el chico que creció en un barrio con vista a un basural se volvió un escritor consagrado. "Me da risa -supo decir-, cada vez que estoy en las reuniones de docentes del MIT, la gente anda como 'Tengo un Premio Nobel', O 'Tengo un Premio Pritzker'. Y yo: 'Mis padres fueron ilegales'".
En breve (aunque la brevedad impide hacer justicia al libro): la novela premiada cuenta la historia de Óscar De León, un dominicano negro, gordo, y, palabra clave, nerd. Es decir, algo bastante parecido a un "traga", que además tiene poco éxito en las relaciones sociales. En definitiva: alguien que rompe con el deber ser del estereotipo caribeño: seductor, canchero, deportista. Óscar (le dirán Wao por la pronunicación "latina" de "Wilde") no es nada de eso. Y no, no le va bien.
Desde Estados Unidos, en el teléfono, Díaz empieza cauteloso, serio. Pero se irá soltando.
¿Qué tiene que ver su vida con la de Óscar Wao?
Uf, no mucho.Yo pensaba que un poco sí; usted fue a buenas universidades, se escapaba del barrio a la biblioteca...Imagínate, no conozco un escritor que no sea nerd. Yo soy nerd-nerd-nerd. Pero no tan nerd como Óscar. Hay niveles: si Óscar es un 8, yo soy un 3.
Casi normal...La mayoría de mis amigos es un 1. No les encanta leer, no les gusta la literatura, no quieren saber de cómics. Dije que soy un 3, vamos a decir un 5, eso es más justo.
¿Cuáles son sus características como nerd?
Me encanta leer. Esa es la enfermedad que se me pegó. Mira, si alguien tiene un librero en su casa y, digamos, una botella de ron abierta, yo primero me acerco al librero.
¿Cómo le dio esa enfermedad?
Cuando emigré a Estados Unidos, yo tenía seis años. Creo que fue una reacción, una manera de sobrevivir, tú sabes, esa vaina tan difícil de la emigración, a veces un muchacho busca la forma de sentirse capaz, busca una forma de sobrevivir. La lectura me ayudó. Mira, yo vengo de una familia muy militar. A mis hermanos, a a mi papá, la única vaina que les interesaba era el boxeo. Para mí, un muchacho sensible, festivo, eso era demasiado salvaje.
¿Fue difícil en esa familia convertirse en escritor?
Imagínate, coño. Me tenía que esconder de mi propia familia. Tenía que esconder los libros para que no se burlaran.
Usted ganó este premio con una novela medio en español. ¿Mejoró la situación de los latinos en Estados Unidos? ¿Las segundas generaciones ya no tienen que abandonar el español?
El público norteamericano se está acostumbrando a ver un inglés bien mezclado con español. Para un latino, eso significa que se está mejorando el ambiente, porque en los Estados Unidos hay un prejuicio contra el español bastante grande.
¿Un prejuicio de clase?
Claro que hay un prejuicio de clase, pero también hay un prejuicio contra el idioma. Yo veo amigos míos, que son riquísimos, blanquitos, que vienen de buenísima familia, y cuando llegan a los Estados Unidos, no hablan ni papa de español.
Eso los vuelve negros...Se vuelven negros, o peor, se vuelven malditos ilegales. Entonces, hay ese prejuicio en la cultura en general. Aunque yo he visto muchos cambios, los Estados Unidos siguen siendo un país, una cultura muy, muy antilatina.
Ni inglés ni español.
¿Quién entiende su libro completamente?
Cuando una novela tiene personajes que le llegan a la gente, yo creo que los lectores aguantan mucha mierda. Aunque encuentren palabras que no entienden. Yo creo que gané este maldito público por mis personajes. Y creo que a mucha gente que ha leído esta novela no le importa ni culo la cultura latina. ni quieren saber nada con el español, pero aguantaron por los personajes.Y lo que no entendieron, lo imaginaron.
Tú sabes cómo es eso de leer, el lector está acostumbrado a no conocer muchas palabras. Y hay gente a la que le encanta ver el español mezclado con el inglés.
Obama también es un hombre "mezcla". ¿Es un clima de época? ¿Se acabaron los "puros"?
Yo no creo ser tan optimista. Una cultura como la de Estados Unidos tiene varias ramas. Una es ese punto de vista, que somos todos mezcladitos, que no hay nada que valga la pena que no venga de otras cosas, de diferentes raíces. Pero también hay zonas de la cultura norteamericana que sueñan con una cultura pura.
Anglosajona.
Pureza, blanquedad. Dos impulsos existen en Estados Unidos.Nosotros somos la generación que metió a Obama en la Casa Blanca. Pero también la que quiere botar a los inmigrantes. Y ahora... cuando la economía se pone malísima la gente inmediatamente le cae encima a los inmigrantes.
¿Hay un deseo de quedarse afuera de esa sociedad anglosajona cuando se habla spanglish?
¡Yo no hablo spanglish, mi amor! Yo soy el único de la familia que habla un español tan muerto, y eso porque me crié con morenos, con african-americans. Mis hermanas, sus hijos, toditos hablan un español perfecto. Y sus hijos no son nada de spanglishparlantes.
Pero usted escribe en spanglish.Bueno, no, porque mira, no es spanglish. Pero hay muchísimos escritores que mezclan inglés y español y nadie les pega spanglish. Yo creo que lo que sucede en esta novela es code-switching (NdeR: la mezcla de varios idiomas en una frase) entre español e inglés. La nueva generación es completamente bilingüe, habla bien los dos idiomas.Es decir que usted no le tiene ninguna fe al spanglish como idioma.
¡Pero por favor! ¡Nunca! No veo al spanglish como un idioma, lo veo como una etapa.
¿Cómo se siente cuando va a Santo Domingo?
Es muy complejo. Me siento un inmigrante. Pero de otro tipo que en Estados Unidos.
¿En Estados Unidos todavía se siente un inmigrante?
¡Claro! ¿Tú crees que cuando uno domina el idioma y conoce más o menos la cultura eso cambia? Ser inmigrante es como ser alcohólico. Eso nunca se quita. Mis hijos, si nacen acá, no van a ser inmigrantes. Pero yo, siempre. Siempre, siempre, siempre.




El programa en Argentina
Junot Díaz estará en Buenos Aires entre el 1 y el 5 de mayo.El sábado 2 dará una charla abierta al público en la Feria del Libro.
Participará en un evento con jóvenes escritores, que integran un taller de escritura creativa de la universidad de Iowa.
Estará en un "Jam de escritura" (una especie de sesión de improvisación) auspiciado por su editorial, Mondadori.
Díaz básico
Santo Domingo, 1968
Escritor, académico
Emigró a New Jersey a los siete años. Se licenció en inglés en la Universidad Rutgers (1992), e hizo un Master of Fine Arts en la Universidad de Cornell. Actualmente trabaja como profesor de escritura creativa en la Universidad de Syracuse y en el MIT y además es editor de ficción de la revista Boston Review.
Borges, el ineludible
¿Qué le gusta a Díaz de la literatura argentina? El dominicano se ríe, se ríe. "Me estoy riendo porque bueno, como a todos los extranjeros, me encanta Borges.
¿Qué voy a decir?
No hay nadie que diga: "¡Noooo, odio a ese tipo!
"Tiene más nombres para decir: Aira. Cortázar. Puig. Sabato. ¡José Mármol!
Y ¿qué sabe de los argentinos?
"Se dice que tienen ese orgullo nacional fuerte, pero también una mezcla rara. Que son gente muy guapa, bella. Y demasiado orgullosa. Pero aunque haya ese prejuicio los amigos míos son chévere, buenísima gente."
Así escribe
A Lola le tomó de fokin sorpresa que le dijera que viviría con él al año siguiente. Te vigilaré al bobín de mierda. Después del drama del suicidio, nadie en Demarest quería ser roommate del socio e iba a tener que pasar el tercer año solo. Lola tampoco podía ayudarlo porque tenía planificado un año de estudios en el extranjero, en España, su jodío sueño por fin se hacía realidad y se cagaba del miedo porque no lo iba a poder cuidar. Se quedó arriba cuando le dije lo que iba a hacer, pero por poco se muere cuando lo hice de verdad. Me mudé con él. A fokin Demarest. Sede de todos los bichos raros y losers y freaks y afeminaos. Yo, un tipo capaz de levantar 340 libras, que como si na llamaba Homo Hall a Demarest, que jamás había conocido a un artista freak y blanquito al que no me hubiera encantado entrarle a galletazos.
"La maravillosa vida breve de Óscar Wao" (Junot Díaz)
Mondadori-$42
clarin.com

CLAUDIA HILB, PROFESORA DE TEORIA POLITICA - "El miedo y la inseguridad son las pasiones básicas que mueven a los hombres"


Claudio Martyniuk.
La inseguridad es la preocupación que encabeza la mayoría de las encuestas en nuestro país. Y para trazar maneras que se juzguen apropiadas para atender el problema, es importante analizar los posibles lugares y funciones del temor. El miedo a la muerte violenta, a la inseguridad y el desorden, serían pasiones intensas, y en ellas descansaría la legitimidad del orden público.
¿O acaso la paz social sería el resultado del miedo que debería inspirar el poder desproporcionado del Estado, ese Leviatán y Dios Mortal para Hobbes?
Por estas cuestiones parece apropiado volver la mirada a la filosofía de Hobbes, ya que el temor, en la visión más generalizada que se tiene de este pensador, aparece como la roca sobre la cual se afirma el orden social. Pero la obra hobbesiana es compleja, y Claudia Hilb encontró en ella dimensiones, matices y potencias democráticas que suelen ser desatendidas.
Hobbes y su obra más conocida, "Leviatán" (1651), aparecen cada vez que se invocan miedo e inseguridad.
¿Hobbes, entonces, sigue siendo nuestro contemporáneo?
Sí, claro que sí. Hobbes escribe en un momento en el cual se produce una mutación en la manera de pensar la política y los problemas del hombre en la comunidad. Su punto de partida es un problema moderno: el individuo en una sociedad que lo atemoriza, en la que se siente inseguro. Y en ese sentido, el retorno a Hobbes es siempre el retorno a los primeros problemas de la comunidad política moderna y de la situación del individuo moderno. Y en el retorno a Hobbes influye que sus temas -el miedo, la vanidad- tienen un atractivo universal. Pero se formó un estereotipo.
¿El hombre hobbesiano carece de perfiles? ¿Es un hombre movido básicamente por una pasión, el miedo, o su psicología es más compleja?
No convence esa reducción al hombre miedoso. Parece haber detrás de Hobbes un Maquiavelo que divide a la sociedad política entre los grandes hombres y el pueblo, los orgullosos y los miedosos. Pero hay más. Hasta se abre una oposición interpretativa: ¿el hombre en Hobbes es orgulloso o es miedoso? Ambas lecturas son posibles.
¿Y por qué el predominio del miedo en la recepción de la filosofía hobbesiana?
Es probable que sea más operativo políticamente hacer una teoría basada en el hombre miedoso que en el vanidoso. Por lo menos es operativo para una teoría democrática, en el sentido de que busca proteger al hombre que desea protección. En cambio, toda interpretación del hombre más bien en términos de vanidad, participa de una teoría que concibe al Estado como queriendo imponer orden sobre hombres que fundamentalmente provocan desorden.
Hobbes nos ayuda a pensar la legitimidad del Estado, aun del Estado que impone orden. Además, se propone convencer a los hombres de que lo más importante es el miedo, y que tienen que actuar en consecuencia. En definitiva, miedo e inseguridad son pasiones básicas que mueven a los hombres.
Siempre va a haber personas que se van a dejar guiar por otros sentimientos, como el orgullo o el honor, sentimientos muy nobles, pero que ponen en peligro la comunidad. Para que una comunidad pueda funcionar, es mucho más operativo que la pasión básica sea la búsqueda de seguridad, la cual está asentada en el miedo.
Hobbes parece decirnos: "Gente, dénse cuenta, el mundo necesita orden, porque sin él nos matamos entre nosotros. Debemos tener miedo al desorden. Entonces legitimaremos al Estado". Así se convierte en una filosofía de la obediencia. Parece problemático pensar la democracia desde la imposición de obediencia. Se convierte en una filosofía de la obediencia, pero basada en el deseo primordial de los individuos que no es obedecer sino ser protegidos para poder desarrollar nuestros planes de vida.
Hobbes se puede reescribir en términos absolutamente republicanos: nosotros sólo podemos ser libres en el sometimiento a la ley; para que haya ley tenemos que obedecer.
¿Pero qué pasa si ese Estado que promete protección nos somete? ¿Sería legitimo desobedecer?En Leviatán, Hobbes afirma que el Estado y el soberano más razonables en cuanto a sus propios intereses son aquellos que no empujan a sus súbditos a la desobediencia. Es decir, interesado en su propia supervivencia como soberano, el Estado actúa de modo tal de no desesperar a sus súbditos haciéndolos sentir que el precio por obedecer es más alto que el precio de prescindir de esa protección. Hay rebelión, en cambio, cuando la gente siente que la negociación entre lo que se cede y se recibe no cierra.En esta psicología política, ¿cómo se configuran los deseos?
En Hobbes tenemos esta tensión, extraña y difícil de resolver teóricamente, entre el miedo y el orgullo. Hobbes dice, muy freudianamente, que el hombre, finalmente, desea el deseo de desear. O sea, persigue su deseo de proseguir deseando. Hay un deseo ilimitado, que es un deseo, además, comparativo. Yo siempre les digo a los estudiantes que el hombre hobbesiano tiene la figura del norteamericano que está cortando el césped y mira por encima del cerco la cortadora del vecino; y si el vecino tiene una mejor, se pone loco y la quiere o quiere conseguir otra mejor. Hay un deseo muy comparativo que demanda apreciación; el sujeto necesita superar a los demás. En cambio, en otra gran filosofía política del siglo XVII, la de John Locke, no es así, porque el hombre quiere tener lo suyo y no desea comparativamente. Entonces, en ese sentido, se trata de un hombre mucho más pacificado. Hobbes relaciona al hombre ilustrado con el afán de gloria.
¿Por qué en él el miedo no sería el eje?
La figura del hombre ilustrado se acerca a la idea del hombre magnánimo de la filosofía clásica. Es decir, que aquel que sabe puede escapar a la tensión entre miedo y orgullo.
¿Qué es lo que sabe este hombre de Hobbes para no tener miedo a los poderes superiores, ni participar de la competencia por la máquina de cortar el césped?
Sabe que los hombres son así como son, que no pueden ganarles uno a otros porque son básicamente iguales en fuerza y en inteligencia, y entonces este saber lo sustrae de esa pelea. El sabio es un personaje activo, precisamente porque conoce el modo como funcionan las pasiones. El hombre magnánimo es aquel que está por encima de ciertas pasiones bajas, propias de aquellos que no saben.
¿Qué funciones cumplen las leyes en la teoría hobbesiana?
En una lectura republicana de Hobbes, la ley es la que pone límites a las disputas, determinando lo que está adentro de lo legítimo y lo que queda fuera, qué forma parte de la libertad individual y qué es aquello que regula el Estado.
¿Qué sería la vanagloria en la psicología hobbesiana?
La vanagloria sería la idea vana de que uno puede mostrarse como superior a los demás. Hobbes considera que los hombres son básicamente iguales en fuerza e inteligencia. En fuerza, son básicamente iguales porque cada uno puede potencialmente dar muerte a otro, más allá de las diferencias que pueden existir entre ellos.
En inteligencia, dice que si bien puede haber diferencias, es notable que nunca ninguno se sienta inferior en inteligencia a los demás, lo cual ya los iguala. Entonces, el hombre que se vanagloria es aquel que cree que es superior a los demás y que los demás tienen que reconocerlo como superior. Si no abandona esa creencia por sí mismo, el Estado debe someterlo y decirle: "No, m'hijito, usted es igual a todos y queda encasillado acá, bajo la ley, que es la misma para todos".
O podría en algún momento experimentar que la vanagloria es mortífera, que puede llevarlo a perder la vida. Pero incluso para poder intentar demostrar una presunta superioridad sobre los demás, primero hay que admitir algo básico, y es que si alguien me mata, no hay nada que pueda demostrar yo después.
Así, el sometimiento a una ley igual para todos lleva a que la lucha por la supremacía quede encuadrada en un escenario que no la hace mortal.
¿Habría, contra Maquiavelo, una fundación moral de la política?
Maquiavelo no cree que la política pueda tener una fundación moral, más allá de que esto no signifique que Maquiavelo fuera un inmoral. Maquiavelo es muy maquiaveliano pero no es maquiavélico. Para él, la moral no tiene nada que hacer en las cosas políticas. Leo Strauss dice que muchos grandes hombres se han servido de personajes denostados para poner en su boca lo que ellos mismos creían que era indecente decir. Yo creo que Strauss comparte, en gran medida, el diagnóstico de Maquiavelo sobre los asuntos políticos, con una gran diferencia, que es que cree que por el bien de la ciudad hay cosas que no deben decirse en voz alta.
¿Qué relevancia tiene el pensamiento de Leo Strauss?
Strauss, a diferencia de prácticamente todos los autores del siglo XX, no da por sentado que las verdades modernas sean superiores a las clásicas y que la filosofía política moderna, de Maquiavelo y Hobbes en adelante, sea más verdadera que la antigua. Strauss, de gran influencia en el pensamiento político norteamericano, puso entre paréntesis premisas de la teoría política como el individualismo y reabrió la querella entre los antiguos y los modernos. Más allá de su razón, mirando la modernidad de ese modo, nos hizo ver cosas que, cuando miramos la modernidad y sus pensadores con nuestros ojos modernos, no vemos.
Copyright Clarín, 2009.

La hora de la espiritualidad

Ravi Shankar, líder de El arte de vivir,
el día en que se presentó en Bs. As. ante una multitud
Mayo de 2008. Un grupo de 4000 personas cantan y se balancean con velitas encendidas en el campo del club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA). Parece la antesala de un recital, pero no lo es. Se trata de un acto espiritual. Y la multitud espera la aparición del líder humanitario Ravi Shankar, en su tercer paso por la Argentina. Fue en esas visitas cuando les enseñó sus técnicas de respiración y de liberación del estrés a Mauricio Macri, Jorge Telerman y al rabino Sergio Bergman, entre otros políticos y altos ejecutivos. También, en 2008, el libro de Ari Paluch, Combustible Espiritual, se convirtió en best seller con 140 mil ejemplares vendidos, después del éxito del segmento radial sobre espiritualidad cotidiana que el popular periodista insertó, hace ya unos años, en el magazine de actualidad que conduce. En la misma línea, el yoga, que hace apenas 25 años se consideraba como una práctica extravagante, propia de hippies o sólo para la tercera edad, pasó a transformarse en una tendencia mundial: en Argentina, como en el resto del mundo, se vive una verdadera "yogamanía", proliferan los centros de instrucción, cada vez más empresas incluyen programas de yoga para sus empleados y hay más variedades de propuestas que incluyen la inmersión en la práctica, desde encuentros hasta "viajes yóguicos".
En qué clase de búsqueda está embarcada la clase media urbana, o al menos una porción de ella? ¿Qué insatisfacciones vienen a cubrir estas nuevas exploraciones? ¿Se trata de una búsqueda de respuestas que no logró dar el psicoanálisis?¿O de las promesas que la política no logró cumplir, por ejemplo? ¿Está en marcha, como propone Alain Touraine, un cambio cultural que nos está conduciendo de una sociedad de conquistadores a otra de autorrealización?
¿Un repliegue al reino de lo individual, ante la imposibilidad de generar cambios sociales más profundos? ¿O simplemente la vuelta a ese viejo anhelo humano que es la búsqueda de la felicidad? Búsqueda de la felicidad. Abundancia material. Calidad de vida. Eso es lo que promete el libro El Secreto, otro best seller del último año, consumido básicamente en la clase media y alta.
Propuesto como un manual de sabiduría espiritual en el que se apela a la necesidad de cambiar el "software" interior, lleva vendidos 93 mil ejemplares en nuestro país desde fines de 2007. A principios de año, se lanzó oficialmente la película, a pesar de que ya venían circulando copias bajadas de Internet desde hace más de un año. Aun así, El Secreto encabezó la lista de las películas más demandadas en febrero, según datos proporcionados por Yenny, El Ateneo, Dromo y Tematika.com, entre otros puntos de venta. ¿Una nueva ideología, la ideología del bienestar? Por lo pronto, ya tiene su manifiesto: comer sano y rico, buscar el equilibrio en el manejo del tiempo, la preocupación por la ecología, vivir más lentamente, tal como promueve la filosofía " slow " (lento), en reacción a lo " fast ", también surgida a partir de un libro exitoso: Elogio de la lentitud , de Carl Honoré, de 2004.
El Arte de Vivir, la ONG de Ravi Shankar que tiene sedes en 150 países y cuenta con la mayor red de voluntariado del mundo, es un fenómeno en sí mismo, que creció exponencialmente en los últimos tres años en la Argentina. Claro que este líder espiritual, a quien todos llaman Sri Sri, no es de los que viven aislados meditando en un templo; más bien todo lo contrario: lejos de los retiros, participa activamente en los conflictos políticos como mediador por la paz en Medio Oriente. Hizo exposiciones en el Foro de Davos, en el Parlamento Europeo, es consejero en cumbres de Naciones Unidas y actualmente tiene una relación estrecha con el vicepresidente de Obama, Joe Biden.
En el corazón del sistema
Tampoco sus métodos para la liberación del estrés y la violencia interna, que enseña a través de técnicas para respirar, son consumidos por "adoradores del sol", como diría la periodista española Beatriz Goyoaga, coordinadora del Arte de Vivir en Argentina. Se refiere a que, según datos proporcionados por la ONG, el 80 por ciento de los demandantes son jóvenes universitarios, ejecutivos, empleados de grandes firmas. Empresas como Coca-Cola, Procter and Gamble -dueñas de marcas como Gillette, Head and Shoulders, pañales Pamper- o Telefónica firmaron convenios para que sus empleados aprendan a respirar, relajarse, centrarse. Macri también firmó con Ravi Shankar un convenio -que todavía no entró en vigencia- para llevar la enseñanza del Arte de Vivir a las escuelas porteñas.
"Pero también estamos llevando estas técnicas de no violencia a las cárceles, y es deslumbrante ver cómo, cuando un preso se conecta con su interior, calmando su mente con la respiración, puede, incluso, llegar a responsabilizarse por sus acciones pasadas", explica Juan Mora y Araujo, hijo del encuestador Manuel Mora y Araujo, y uno de los 62 instructores de esta ong en la que también participan, entre otros, Francisco Moreno Ocampo -ejecutivo en el área de finanzas e hijo del ex fiscal Luis Moreno Ocampo- y Esteban Coll, ex gerente del Grupo Clarín.
Justamente: he aquí una clara diferencia con la cultura del hippismo de los años sesenta y los gurúes pacifistas que consultaban Los Beatles. Las búsquedas ya no son marginales, propias de una cultura joven que se ubica fuera del sistema de consumo; por el contrario, muchos de sus practicantes son líderes, políticos, altos ejecutivos. Gente, en definitiva, con altas responsabilidades sociales o laborales.
Claro que habría que subrayar, en este punto, que la espiritualidad que busca esta clase media no equivale -o no equivale necesariamente- a la de la religión. Así lo explica la futuróloga norteamericana Patricia Aburdene en su libro Megatendencias 2010 : "Espiritualidad significa hoy sed de algo más: de la paz interior, de la autorrealización, de contacto con la naturaleza, de aquellas cosas que no se pueden comprar con dinero. La búsqueda de la espiritualidad es la mayor megatendencia de nuestra era".
Aburdene es una periodista norteamericana que trabajó muchos años en la revista de negocios Forbes y realizó diferentes estudios integrando la investigación corporativa con la espiritualidad. Como resultado de ese trabajo, ella se ha dedicado a explicar y difundir por qué cree que los valores, el liderazgo y la conciencia social van a transformar el capitalismo moderno.
Llama la atención, entonces, que esta tendencia de "buscar algo más" que lo que vemos y podemos comprar, "algo" que no necesariamente es material ni tampoco religioso y que, sin embargo, embandera a tanta gente, no suscite algún interés por parte de los intelectuales o del mundo científico en general, aunque sea por mera curiosidad académica. En rigor, el mundo académico parece tener tres reacciones frente a este fenómeno: lo ignora; le resulta sospechoso o directamente lo desprecia por no considerarlo serio o comprobable desde la razón.
De modo que, hoy por hoy, son los investigadores de mercado, como Guillermo Oliveto, CEO de la consultora CCR, quienes más datos acumulados tienen sobre el tema: "La vida sana y el bienestar -que no significa otra cosa más que estar satisfecho con la vida que se lleva-, tomados como ejes de una de las principales tendencias en las conductas del consumo de alimentos y bebidas, no son más que otra expresión tangible de la creciente búsqueda de equilibrio, que hoy resulta tan escaso como elusivo".
Otro que parece haber sintonizado con este clima de época es el periodista Ari Paluch, y lo hace desde su magazine de actualidad El Exprimidor . Lo explica: "Lo que más me pregunta la gente es cómo se medita; y el tachero, que antes me hablaba de fútbol, ahora me pregunta por [Deepak] Chopra. Creo que si el 5 por ciento de la Argentina meditara, viviríamos en otro país, con más convivencia, menos maltrato, más respeto por el otro. La gente se hartó de la competencia feroz, de correr detrás de objetos que finalmente no le dan felicidad, y la vuelve a dejar vacía. Hay una gran necesidad de ser personas más reales, y de encontrar quietud y mayor conexión con uno mismo."
Pero, ¿se trata de un camino real o de una moda pasajera? Dicho de otro modo: ¿es una búsqueda verdadera o sólo otra forma de consumismo disfrazada de espiritualidad?
Es probable que no haya una sola respuesta y que ambas cosas coexistan en esta búsqueda de sentido que ataca a algunos sectores de la clase media, eternamente insatisfechos con las zanahorias que van alcanzando, ya sean metas materiales o logros profesionales.
Según la médica psiquiatra Mónica Pucheu, titular del capítulo de Psicooncología de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), quien también participa de estas nuevas búsquedas espirituales después de haber buscado cambios a través de Freud y la política: "La espiritualidad es un camino lento y de transformación profunda, que busca diluir el ego, que es el que está siempre pendiente de tener, de cómo me ven, de consumir. Pero mucha espiritualidad light , también, mucha moda. Lo que se promueve en la película El Secreto , por ejemplo, para mí es parte de lo que se ha llamado new age , que es una espiritualidad alineada con el consumismo: si pienso que quiero tener una casa, la tengo. Pero eso no tiene nada que ver con una conexión interna, ni con un cambio profundo"
Crónicas de la ultramodernidad
En el plano de las ideas, es el sociólogo Alain Touraine, uno de los intelectuales más influyentes en América latina, quien ofrece algunas pistas sobre nuestro tema. El advierte sobre el advenimiento de una revolución cultural silenciosa -y lo aclara bien: hay un cambio cultural, no político-, ya en marcha, que nos está conduciendo de una sociedad de conquistadores a otra de autorrealización.
"Hoy ya no se trata tanto de descubrir el mundo, sino de descubrirnos a nosotros mismos", apunta Touraine. Y es en estos cambios profundos donde inscribe, por ejemplo, las preocupaciones sociales por el cuidado del medioambiente: es que hoy ya no se trata tan sólo de estar bien individualmente sino, además, de incorporar al mundo privado la consciencia colectiva.
Como dice el asesor de imagen ecuatoriano, Jaime Durán Barba: "Si antes estaba bien visto ser cazador, hoy lo que da prestigio es ser ecologista". Podrá acusarse al ecuatoriano de simplista o de poco consistente, pero nunca de no conectar bien con lo que sucede en el escenario urbano: como asesor principal, es el autor intelectual de la transformación de Macri en Mauricio, que tantos réditos electorales le trajo al jefe porteño.
Con la creación de su concepto de ultramodernidad, el filósofo español José Antonio Marina anuncia la aparición de un paradigma nuevo, tras el fin de la posmodernidad -cuyo final dictamina en su libro Crónicas de la ultramodernidad- , que nos ayuda a entender en qué contexto se dan estos nuevos modos de ser y ver el mundo.
Según Marina, la defensa a ultranza de la individualidad, la libertad, el descreimiento y el puro presente, valores propios de la posmodernidad, entraron en crisis. Es por eso que muchos ven en el liderazgo mundial de Barack Obama un emblema de este clima de época. Básicamente en aquellos discursos en los que llama a la responsabilidad colectiva para salir de la crisis y culpa a la "codicia" y al "egoísmo" de la actual debacle financiera. Es que la ultramodernidad, en palabras de Marina, su creador, entraña una revolución moral.
El español explica el advenimiento de esta era como una síntesis cultural entre la modernidad y la posmodernidad, es decir, como el ejercicio de una libertad con responsabilidad. Ahora, se incorpora una dimensión ética.
Así, mientras en la modernidad imperaban los grandes relatos que no dejaban espacio para las necesidades individuales -capitalismo, marxismo, todos los "ismos"-, el orden, el dogma y las polaridades como izquierda o derecha, o bien colectivo versus individual, la posmodernidad trajo su contracultura. Entonces vinieron el valor del individuo por sobre todo, la emoción, el descontrol, el puro presente, y una carrera segura hacia el sinsentido. Para Marina, entonces, la ultramodernidad vendría a unir lo que antes estaba desunido. Sus palabras emblemáticas son: consenso, equilibrio, el valor de la vida humana, diversidad, respeto.
En ese contexto es donde entra la sed de espiritualidad entendida en un sentido amplio, sin dogmatismos, y no con un tinte religioso.
Interiores
Ir hacia adentro, como marca Touraine. Esa es la necesidad que sintió la médica psiquiatra Mónica Pucheu, a principios de los noventa, después de haber militado en la izquierda setentista y haber adscripto a las verdades de su generación: Freud, Perón, Martí, Ernesto Cardenal.
Lo cuenta: "En los noventa empecé a sentir una profunda desilusión con respecto a los paradigmas en los que yo había creído siempre y que ya no me nutrían. Las promesas de los proyectos políticos se frustraban a poco de llegar al poder. Eran los mismos argumentos repetidos por distintos actores; el psicoanálisis no curaba mi angustia, ni la de mis pacientes. Tuve una crisis muy fuerte y empecé a sentir la necesidad de una búsqueda más trascendente: es en la que hoy estoy embarcada".
Desde la academia, la socióloga Ana Wortman, investigadora en el Instituto Gino Germani, coincide con Pucheu en la crítica al psicoanálisis: "La gente que participa de estas prácticas, pasó por el psicoanálisis y se desilusionó. Así que, en este sentido, creo que el psicoanálisis no logró adaptarse a toda una serie de transformaciones que tienen que ver con las tecnologías y los cambios en las relaciones sociales que se generan a partir de ellas. No logró resolver la angustia humana o tiene muchas limitaciones. Observo a los psicoanalistas en los congresos, no digo todos, pero sí bastantes, que tienen una actitud muy prejuiciosa frente a la cultura actual."
En defensa del psicoanálisis, Enrique Katz, integrante de la Escuela de Psicoanálisis de los Foros del campo lacaniano, explica que, aunque en sus propios tiempos -o en los del inconsciente, mejor dicho-, el psicoanálisis no sólo cura sino que es una práctica subversiva porque invita al sujeto a descubrir su propio deseo y, en última instancia, a encontrarse con su propio camino, más allá del deseo de los demás o los caminos que los demás pensaron para él. Katz dice: "Precisamente por eso es atacado el psicoanálisis: porque es subversivo, porque opera con una ética opuesta a la de la política, apunta a revelar las redes en las que las personas están atrapadas, desarticular sus lazos artificiales, sacar a la luz sus verdaderas creencias. Retira al sujeto de la escena y le pregunta qué quiere, más allá de los discursos dominantes".
"El peligro de estas nuevas espiritualidades es que pueden buscar "reparar" al sujeto para devolverlo al sistema", contraataca.
En una entrevista de los últimos años concedida a la revista Sophia , un pensador conocido e influyente sostuvo: "Estoy esperanzado en el futuro de Europa. Padecí la Segunda Guerra Mundial y ahora personas distintas conviven sin matarse. Hemos de aprender el arte de vivir. Nuestro continente perecerá si no constituye una referencia espiritual clara. La diversidad cultural es una tarea diaria. Debemos aprender a compartir valores con el otro".
¿Lo dijo Ravi Shankar?
Frío. Helado. Negativo. Lo dijo el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, gran cuestionador del consumismo extremo y la vida basada en la imagen.
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Apuntes de un fenómeno
Según datos proporcionados por El Arte de Vivir, la ONG de Ravi Shankar, el 80 por ciento de los demandantes son jóvenes universitarios, ejecutivos, empleados de grandes firmas.
El gobierno porteño firmó con Ravi Shankar un convenio -que todavía no entró en vigencia- para llevar la enseñanza de El Arte de Vivir a las escuelas de la ciudad.
Según las investigaciones de la periodista norteamericana Patricia Aburdene, que realizó diferentes estudios integrando la investigación corporativa con la espiritualidad, la búsqueda de la espiritualidad es la mayor megatendencia de nuestra era.
Combustible Espiritual, el libro del periodista radial Ari Paluch, se convirtió en best seller con 140 mil ejemplares vendidos. El secreto, de Rhonda Byrne, un manual de sabiduría espiritual en el que se apela a la necesidad de cambiar el "software" interior, lleva vendidos 93 mil ejemplares en nuestro país desde fines de 2007.
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