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viernes, 10 de febrero de 2012

Recurren a la testosterona para estimular a los ejecutivos


Hasta hace unos pocos años, el doctor Lionel Bissoon, que practica lo que él llama medicina integrativa en Manhattan, atendía mayormente a mujeres de mediana edad para tratar la celulitis. Después de que la crisis financiera golpeó a Wall Street, sucedió algo extraño: una ola de ejecutivos y operadores del sector financiero comenzaron a acudir a él con la esperanza de convertirse en machos alfa.
Bissoon, médico osteópata, ahora se especializa en tratar a hombres con deficiencia de testosterona. Si bien frecuentemente se cree que la impotencia es el principal síntoma de los niveles bajos de dicha hormona, sucede que los ejecutivos financieros esperan que la hormona mejore sus habilidades, y los haga más competitivos laboralmente, en un momento en que muchas compañías están adelantando la jubilación a los empleados de bajo desempeño.
Desde que comenzó la recesión, más hombres quieren estar en su mejor forma”, comentó Bissoon. “Todos ellos sufren toneladas de estrés, y el estrés reduce sus niveles de testosterona. Un paciente me dijo: “hay una fila de chicos talentosos detrás mío que están listos para ocupar mi lugar”.
La creativa industria médica de Estados Unidos ya acuñó el término para este mal: andropausa. Y según sus informes, los síntomas incluyen falta de energía, impulso y entusiasmo, por no hablar de bajo líbido. La farmacéutica Abbot Laboratories, lanzó comerciales que preguntan a los televidentes si no ha caído su nivel de testosterona. Muestran hombres de mediana edad incapaces de mantener el intenso ritmo del mundo moderno en la oficina.
La demanda creció tanto que una compañía de Las Vegas llamada Cenegenics planea abrir en marzo una clínica de tratamientos con hormonas masculinas ubicada cerca de la Bolsa de Nueva York.
Bissoon sostiene que cuando empezó a ofrecer la terapia con testosterona, creyó que sus clientes serían ratas de gimnasios con deseos de tener el físico de Arnold Schwarzenegger. “Me sorprendió que el 90% de mis pacientes tenían alguna participación en el sector financiero,” contó. “Son gerentes de nivel alto y la mayoría tiene entre treinta y cuarenta años”
Con frecuencia se quejan de estar exhaustos después de trabajar agotadoras horas, de la falta de concentración y del malestar general por el trabajo. Si bien algunos afirman que la crisis financiera en parte se debió a los altos niveles de testosterona, al machismo y la agresiva toma de riesgos, muchos empleados de Wall Street creen que si tuvieran rasgos similares contarían con una ventaja competitiva para sobrevivir este mal momento. Como se sabe que en los próximos meses desaparecerán miles de puestos de trabajo, Bissoon contó que sus pacientes temen que quienes no tengan un destacado desempeño serán rápidamente reemplazados.
Bissoon sostiene que el tratamiento con testosterona permite a muchos hombres focalizarse más claramente y exudar confianza en el trabajo. “Si van a hacer operaciones en Wall Street o manejar grandes sumas de dinero, es preferible que sientan confianza”, comentó “El hombre que es inseguro no va a ser exitoso”.
Este médico pronto sentirá él mismo la presión de la competencia, cuando la clínica Cenegenics abra sus puertas cerca de la Bolsa de Nueva York. La facturación de esa compañía, que cuenta con 20 centros en todo Estados Unidos y 20.000 pacientes, se incrementó de u$s 37 millones en 2007 a u$s 60 millones en 2011.
cronista.com

martes, 13 de septiembre de 2011

La paternidad baja los niveles de testosterona

Un padre ve la televisión con sus hijos. | AP
Ser padre saca a la luz el lado más femenino de los hombres. Al menos, eso es lo que sugiere un reciente estudio, que demuestra que los niveles de testosterona -la hormona masculina por excelencia- se reducen significativamente tras la paternidad.
Es más, cuanto más implicado está el padre en la crianza del bebé, más se reduce su testosterona, señala el estudio publicado esta semana en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
Los autores de este trabajo, de varias universidades estadounidenses y filipinas, aseguran que sus datos pueden ser claves para comprender la biología de la paternidad.
"Criar a una descendencia humana supone un esfuerzo tan grande que la cooperación es necesaria. Nuestro estudio demuestra que los padres humanos están preparados biológicamente para ayudar en la tarea", ha señalado en declaraciones a a la BBC Christopher Kuzawa, antropólogo de la Universidad Northwestern de EEUU y uno de los firmantes del trabajo.
Su estudio, señala, también podría arrojar un poco más de luz sobre los mecanismos implicados en la fluctuación de las hormonas a lo largo de la vida de un hombre o, incluso, sobre las implicaciones que tiene la testosterona en problemas médicos como el cáncer de próstata, entre otras cuestiones.
La investigación realizó un seguimiento a 600 varones filipinos durante cinco años. El primer análisis de testosterona se realizó cuando los participantes tenían 21 años y aún no habían tenido descendencia y el último un lustro después, cuando muchos de ellos ya se habían convertido en padres.
Los datos demostraron que, aunque los niveles de testosterona tienden a reducirse con el paso de los años de manera natural, estas cifras eran mucho más bajas en aquellos individuos que habían hecho aumentar la familia.
Los varones que pasaban al menos tres horas diarias cuidando de sus pequeños presentaban los niveles de testosterona más bajos de toda la muestra.
En el trabajo, los investigadores recuerdan que estas reducciones en la testosterona no son problemáticas. Es decir, no se trata de alteraciones graves que provoquen pérdida de masa muscular, caída del vello o alteraciones en la capacidad o el deseo sexual, sino de algo más sutil. Los hombres siguen siendo hombres tras la paternidad, señalan los científicos, pero su organismo se prepara para cuidar a sus hijos.
elmundo.es

lunes, 29 de noviembre de 2010

El verdadero poder de la testosterona

Hace algunos años se puso de moda el término andropausia. Pronto cayó en desuso porque, si bien es cierto que existe una afección que sería más o menos el equivalente masculino de la menopausia, no se da en todos los hombres. La denominación correcta es hipogonadismo de inicio tardío y se calcula que afecta a en torno un 30% de los varones mayores de 50 años. Se caracteriza por una disminución de los niveles normales de testosterona, junto con uno o más de los siguientes síntomas: baja libido, disfunción eréctil, falta de fuerza, reducción de la masa muscular, incremento de la grasa corporal, estado de ánimo decaído, menor vitalidad...
La solución es sencilla: se administra a los pacientes la sustancia que les falta. Es lo que se está haciendo en Estados Unidos y, en menor medida, en Europa. Pero, como parece que siempre hay alguien que se encarga de complicar lo aparentemente simple, esta terapia no está exenta de polémica.
De un lado, están quienes pretenden extender su uso a toda la población entrada en años; por otro, los que advierten sobre sus riesgos o dudan de su potencial terapéutico.
En medio de los dos extremos se encuentran los especialistas que, con las últimas evidencias científicas en la mano, creen que hay que sopesar cada caso concreto y seleccionar correctamente a los individuos que pueden obtener un mayor beneficio con el tratamiento.
Lo cierto es que los hombres con niveles normales de la hormona masculina no van a convertirse en máquinas sexuales gracias al consumo de testosterona. No hay ningún estudio que lo demuestre. En cuanto a los peligros que puede plantear esta terapia, los expertos tienen claro que son poco frecuentes y siempre controlables.

Escepticismo

Uno de los últimos estudios críticos con el reemplazo hormonal masculino se ha publicado en el 'British Journal of Urology International'. Sus autores revisaron los datos de un trabajo anterior en el que participaron más de 8.000 hombres estadounidenses de mediana edad o mayores y llegaron a la conclusión de que se ha sobrevalorado el papel de la testosterona. En comparación con otros indicadores (edad, síntomas urinarios, índice de masa corporal y diabetes), esta sustancia resultó ser el factor menos asociado a la función sexual.
Los responsables de esta investigación critican los "millones de prescripciones que se realizan cada año en Estados Unidos" y recalcan el alto coste que suponen. Reconocen que la hormona tiene un claro impacto en la sexualidad, pero señalan que, una vez que empiezan a descender sus niveles en sangre, no están claras las cifras de corte a partir de las cuales se puede hablar de patología. Los expertos españoles a los que ha consultado ELMUNDO.es no están de acuerdo con las conclusiones del citado estudio.
Aquí el tratamiento está mucho menos extendido que al otro lado del Atlántico y los especialistas encargados de prescribirlo estiman que muchos hombres que no están recibiendo testosterona podrían mejorar sustancialmente su calidad de vida con ella. "Es un tratamiento seguro y con pocos efectos secundarios. Cada vez hay más endocrinos y urólogos formados y proclives a administrarlo", asegura Juan Ignacio Martínez Salamanca, urólogo del área de Medicina Sexual en el Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda (Madrid).
Comparte esta visión el urólogo Jorge López-Tello, del también madrileño Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes. Además, agrega que las pautas terapéuticas que se siguen, reflejadas en protocolos internacionales, garantizan que solo reciba la hormona quien realmente está en condiciones de sacar provecho: "Además de comprobar la existencia de sintomatología y de niveles bajos de testosterona, evaluamos cada tres o seis meses si mejora el deseo sexual. Si en ese plazo no funciona, es que no va a dar resultado". En ese caso, se debe suspender el tratamiento.
Otra de las claves es informar correctamente al interesado. Tal y como señala José Mª Martínez Jabaloyas, especialista en Urología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, "hay que explicar al paciente que es un tratamiento a largo plazo y a veces es para toda la vida". Los beneficios también pueden ser para siempre: hay estudios que vinculan la testosterona a una menor mortalidad y en algunos casos de diabetes se ha observado que el tratamiento sustitutivo puede mejorar el efecto de la insulina.
elmundo.es

sábado, 24 de julio de 2010

Mídete el dedo anular para saber si eres un macho

Una manera rápida de saber cuán macho es un hombre es medirle el dedo anular, y no hace falta recurrir a la quiromancia o cualquier otra superchería. A cuanta más testosterona haya sido expuesto en el seno materno, más largo será el dedo anular cuando el hombre sea adulto.
La mayoría de hombres tienen el dedo anular más largo que el índice, pero las mujeres tienen normalmente los dos dedos del mismo tamaño. John Manning observó que ello era una indicación del nivel de testosterona prenatal.
Pero ¿por qué ocurre esto? La razón hay que buscarla en los genes hox, que controlan el crecimiento de los genitales y también el crecimiento de los dedos.
Por esa razón, los hombres que tienen más riesgo de padecer autismo, dislexia, tartamudez o disfunciones inmunes (relacionadas todas con un exceso de testosterona prenatal) son hombres con los dedos anulares especialmente largos. También son hombres que acaban siendo padres de un número mayor de hijos varones.
Si tenéis los dedos anulares demasiado cortos, tampoco cantéis victoria. Entonces tendréis más riesgo de padecer enfermedades cardiacas y de tener problemas de infertilidad.
Esta relación entre dedos anulares y testosterona es tan elevada que Manning incluso se atrevió a predecir quién ganaría una carrera disputada por un grupo de atletas. Como la testosterona también tiene relación con los músculos masculinos, Manning acertó: ganó el que tenía el dedo anular más largo.
La longitud del dedo anular y, por supuesto, su huella dactilar se imprimen en el útero. Son productos del ambiente, porque sin duda el seno materno es el paradigma de la palabra “ambiente”. Pero eso no quiere decir que esas características sean maleables. Es más cómodo creer que el ambiente es más maleable que la herencia, y esto está erróneamente basado en la noción de que ambiente es todo lo que ocurre después del nacimiento y herencia lo que ocurre antes.

genciencia.com

martes, 22 de junio de 2010

Hombres sin testosterona

ISABEL F. LANTIGUA
MADRID.- De puertas para fuera ellos siempre rinden en la cama. De puertas para dentro la realidad es distinta. Ante sus colegas siempre tienen ganas de sexo. Ante su pareja, muchas veces sienten falta de deseo. Los trastornos sexuales siguen intimidando y avergonzando a los hombres, que atribuyen su poco rendimiento a otros factores como la edad o el estrés. Sin embargo, la disfunción eréctil afecta a un 30% de la población masculina a partir de los 50 años y entre el 20% y el 40% sufre Síndrome de Déficit de Testosterona (SDT).
Unas cifras que han llevado a la Asociación Española de Andrología, Medicina sexual y Reproducción (ASESA) a lanzar una campaña para concienciarles de la importancia de consultar estos problemas con el médico y de hacerse revisiones anuales una vez han cumplido los 40.
"A partir de esta edad, el hombre empieza a entrar en la etapa madura de su vida y su cuerpo y su metabolismo pueden empezar a cambiar. La disfunción eréctil suele presentarse, además, acompañada de otros síntomas como pérdida de vitalidad y energía, fatiga, obesidad y falta de concentración. En estos casos, es muy posible que se padezca un síndrome de déficit de testosterona. El tratamiento de este probema es clave para prevenir la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares", explican desde la asociación, que engloba a más de 500 especialistas de toda España.
La campaña 'La salud del hombre', apoyada por Bayer HealthCare y a la que presta su imagen el grupo Tricicle, pretende -mediante folletos informativos y una línea telefónica (902 202 017)-, aumentar la cultura preventiva de los hombres, lo que supondrá importantes beneficios para la sociedad.
En nuestro país, la esperanza de vida para los varones es de 77,8 años frente a los 84,3 que vive la mujer, según datos del Ministerio de Sanidad. Se desconocen las razones de esta diferencia, pero muchos expertos apuntan a un menor cuidado de la salud entre la población masculina.
Los centinelas
Para desdramatizar el STD, el grupo Tricicle explica en un vídeo cómo se presentan los primeros síntomas y cómo actuar. Su detección es muy sencilla, pues basta con una simple analítica y un cuestionario. Pero, a pesar de ello, sólo un 3,7% de los afectados está diagnosticado y recibe tratamiento. La disminución de los niveles de testosterona, la hormona que se produce en los testículos, conlleva un aumento de peso, apatía y mayor tendencia a la hipertensión y a la diabetes. Esto es porque la testosterona, además de regular la función sexual, se encarga de aspectos psíquicos, neurológicos, vasomotores y locomotores.
"El problema es que estos cambios se asocian a menudo con el paso del tiempo, la rutina... Los hombres se resisten y tardan más de un año, si finalmente dan el paso, en ir al médico. Es fundamental actuar ante estos síntomas, ya que de lo contrario se producirá un círculo vicioso de empeoramiento en el que los síntomas fisiológicos afectan psicológicamente y los síntomas psicológicos empeoran los físicos", señala ASESA.
A partir de los 50, la disfunción eréctil puede afectar hasta más del 30% de la población masculina. Según varios estudios, el 64% de los pacientes con este trastorno también sufren alguna otra enfermedad, como la diabetes (39% de los casos) y problemas cardiacos (31%). La hipertensión, la depresión y el colesterol alto también son factores determinantes.
Por eso, más allá de las dificultades para disfrutar de una buena vida sexual, los expertos destacan que la disfunción eréctil es uno de los síntomas que pueden alertar de una posible enfermedad cardiovascular, por lo que ante los problemas de erección es conveniente consultar con el médico. "Esta disfunción actúa en muchos casos como 'centinela', avisándonos de estas patologías", concluye.
La presidenta de la ASESA, Ana Puigvert, ha alertado de que la mitad de las personas que buscan medicamentos falsos en Internet para la disfunción eréctil acaban adquiriéndolos, con el peligro que eso conlleva.

elmundo.es

jueves, 29 de abril de 2010

El corazón de los deportistas que consumen esteroides anabolizantes

MARÍA SAINZ
MADRID.- El uso, y abuso, de esteroides anabolizantes, además de ilegal, es peligroso. Aunque ya se sabía que el corazón es uno de los órganos que más sufre el efecto perjudicial de esta sustancia, un pequeño estudio muestra que el daño podría ser mayor del que se creía hasta ahora.
Los expertos de la escuela médica Harvard (Boston, EEUU) reclutaron a 19 deportistas de un gimnasio, todos eran hombres y levantadores de peso. Doce afirmaron haber consumido esteroides anabolizantes androgénicos (testosterona y sustancias derivadas) para aumentar la masa muscular. La dosis media fueron 675 miligramos semanales de la citada hormona masculina durante 468 semanas.
Además de conocer el consumo de anabolizantes y de otras sustancias tóxicas (alcohol, cannabis, anfetaminas, cocaína, opiodes), los investigadores realizaron una ecocardiografía a todos los participantes para analizar el estado de su corazón. Sus resultados aparecen publicados en la revista 'Circulation: Heart Failure'.
La edad (una media de 40 años), el tipo de entrenamiento (horas de ejercicio, intensidad) o el índice de masa corporal fueron similares entre la veintena de deportistas. Eso sí, los usuarios de anabolizantes presentaron una mayor musculatura.
Como era de esperar, al estudiar la estructura y el funcionamiento del corazón de estos hombres, la peor salud cardiovascular se detectó entre los que tomaban la citada sustancia ilegal. Pero no sólo eso. Los científicos se sorprendieron al encontrar un detrimento mayor del que ya habían identificado estudios anteriores.
En las fases de sístole y diástole
El ventrículo izquierdo de los consumidores de anabolizantes funcionó peor en sístole (cuando se contrae para bombear) y en diástole (cuando está en reposo y se llena de sangre). Durante esta última, los firmantes subrayan que, entre otras disfunciones, el ventrículo sufrió problemas para relajarse.
En la fase de sístole, los autores del artículo midieron la fracción de eyección del ventrículo; es decir, el nivel de contracción del corazón mientras bombea. Si una cifra normal ronda el 60% o 70%, en 10 de los 12 usuarios de testosterona ésta fue igual o menor al 55%, frente a uno de los siete deportistas que no tomó anabolizantes.
"Nuestros resultados sugieren que la deficiencia cardiaca [...] podría ser más severa de lo que se había detectado hasta ahora", subrayan Aaron L. Baggish y su equipo.
¿Por qué se encontró un daño mayor?
Una de las posibles explicaciones de este peor pronóstico puede ser la edad de los participantes (unos 40 años). Otros trabajos previos se centran en deportistas más jóvenes que, por tanto, podrían no haber desarrollado todavía los citados problemas cardiacos.
Otra razón argumentada por los autores es que los participantes no eran deportistas de alta competición, como en otros ensayos, y estos últimos suelen presentar un mejor estado de salud.
Actualmente, este mismo grupo de expertos está conduciendo otra investigación para ratificar los datos obtenidos e indagar en otros factores asociados en el citado daño cardiovascular. De hecho, como ellos mismos reconocen, el estudio aparecido en 'Circulation' cuenta con algunas limitaciones, como el tamaño de la muestra o el confiar en la información aportada por los deportistas (sin haberla contrastado con un método objetivo).
Sea como sea, el documento alerta sobre el consumo de anabolizantes. "Las reducciones observadas en la función sistólica del ventrículo izquierdo [...] son de una magnitud que se sabe puede incrementar el riesgo de fallo cardiaco o muerte súbita", concluyen.
Testosterona, la hormona masculina por excelencia
ELMUNDO.ES
MADRID.- El último ganador del Tour de Francia, el ciclista Floyd Landis, ha dado positivo por testosterona en los análisis para detectar el dopaje. Su caso ha abierto de nuevo el debate sobre el uso de sustancias prohibidas para aumentar el rendimiento deportivo.
La testosterona, la hormona masculina por excelencia, cuando se utiliza a modo de sustancia dopante está clasificada como un esteroide anabolizante androgénico. Se sintetiza en los testículos y confiere al varón sus particularidades. Las personas que de forma natural poseen altos niveles de esta hormona son muy competitivas.
Esta molécula mejora el rendimiento al favorecer la síntesis de proteínas, que son los 'ladrillos' que construyen los músculos; aumenta la potencia al estimular la síntesis de glucógeno muscular; disminuye la fatiga y acelera la recuperación tras un gran esfuerzo.
Sus efectos adversos son fatales. El uso abusivo de testosterona produce problemas cardiacos y vasculares graves. En la historia del deporte hay multitud de ejemplos de muerte provocada por una parada cardiorrespiratoria súbita. También, como casi todas las sustancias dopantes, produce problemas hepáticos y la testosterona al ser una hormona, produce trastornos endocrinológicos variados. La agresividad es uno de ellos así como los cambios en el carácter.
Las mujeres sufren 'masculinización'. Entre sus síntomas destacan el crecimiento de la barba, voz grave, irregularidades del ciclo mentrual, amenorrea, aumento de la masa muscular viril e hipertrofia del clítoris.
El caso más extraordinario registrado hasta ahora es el de Heidi Krieger, campeona europea de lanzamiento de peso en 1986, cuyo cuerpo experimentó una auténtica transformación como consecuencia de una larga historia de consumo de esteroides.
Un resultado se considera positivo en testosterona cuando el cociente entre las concentraciones urinarias de testosterona y epitestosterona en la correspondiente muestra es superior a seis, siempre que no se pueda demostrar que la elevación de dicho cociente se debe a causas fisiológicas o patológicas, como por ejemplo, una baja excreción de epitestosterona, la resistencia a los andrógenos o cáncer testicular, entre otros.
elmundo.es

lunes, 2 de noviembre de 2009

Testosterona y generosidad


El ser humano cree que es libre y que está en posesión del control de su vida, pero nuestro comportamiento depende de muchos factores, incluso de nuestro nivel hormonal. Es la razón por la cual en algunos estudios de comportamiento se excluyen a las mujeres, porque su respuesta depende mucho del momento del ciclo en el que se encuentren.
Pero las hormonas no afectan sólo a las mujeres, también los hombres se ven condicionados por ellas. Hace tiempo un estudio demostraba que por las mañanas, cuando los niveles de testosterona son altos, los agentes comerciales registraban más beneficios, pero ese estudio no pudo establecer una clara conexión causa-efecto.
Ahora Karen Redwine de Whittier College en California puede afirmar que efectivamente la testosterona hace que los hombres sean más tacaños. Esta investigadora y Paul Zak del Claremont Graduate University en California administraron testosterona a 25 estudiantes voluntarios y comprobaron el efecto que tenía en su grado de generosidad. A todos ellos se les administró además un placebo sin la hormona en una de las rondas para tener una línea base de control. Ni los participantes ni los investigadores sabían qué estudiantes habían ingerido y cuándo la hormona hasta después de haber realizado todas las pruebas.
Las pruebas consistían básicamente en jugar al juego del ultimátum. En él dos oponentes se disponen a apropiarse de un dinero procedente de un monto determinado proporcionado por los investigadores. El proponente ofrece un reparto a su antojo al otro y si el segundo acepta se queda cada uno con lo que dice ese reparto. Si el segundo no está de acuerdo con el reparto ninguno se lleva el dinero. En este caso en concreto se trataba de repartir 10 dólares y cada participante jugaba en ambos papeles con otros a través de un sistema informático que garantizaba el anonimato, tanto bajo los efectos de la hormona como sólo bajo el efecto del placebo.
Analizando los resultados, los investigadores pudieron comprobar que efectivamente la potente hormona tenía efecto sobre los resultados del juego. En promedio la testosterona producía una reducción en la generosidad del 27%, ya que la oferta del proponente al contrario caía de 2,15$ a 1,57$.
Una variedad más potente de testosterona la DHT (dihidrotestosterona) produjo un impacto aún mayor. Los hombres que portaban altos niveles de ella en sangre ofrecían sólo 55 centavos de los 10 dólares en promedio, mientras que los que tenían menos de esta hormona ofrecían 3,65$ en promedio.
Además, la DHT estaba asociada con una mayor propensión a castigar al contrario. Los hombres con altos niveles de esta hormona rechazaban ofertas de 4 dólares de los 10 del monto, mientras que los que tenían bajos niveles sólo castigaban por debajo de los 2,15$ en promedio.
Por una lado la testosterona empuja a los hombres a ser menos generosos, pero por otro los empuja a demandar una mayor parte del dinero aunque fuera pagando un coste por ello (no recibir nada) para castigar al proponente. Pero el rechazo de ofertas poco generosas hace que se fuercen repartos más equitativos.
Un factor biológico importante en la dinámica de la testosterona a tener en cuenta es el papel de la hormona oxitocina. Esta otra hormona influye positivamente en la generosidad. Un estudio de 2007 del grupo de Zak encontró que la oxitocina aumenta la generosidad en un 80%. Según Redwine la testosterona bloquea el efecto de la oxitocina en el cerebro. “Puede que la creación de estos machos alfa se deba a la inhibición de la oxitocina”, afirma.
Fuentes y referencias:
New Scientist.
neofranteras.com

lunes, 5 de octubre de 2009

Jugar con desconocidos aumenta la testosterona


Jugar a videojuegos con desconocidos dispara los niveles de testosterona, algo que no sucede cuando jugamos con amigos, según un nuevo estudio de la Universidad de Missouri.
Su autor, el psicólogo David Geary, ha llegado a esta conclusión tras realizar un estudio con 42 estudiantes universitarios masculinos usando el videojuego Unreal Tournament 2004. Los voluntarios, que no se conocían previamente, se dividieron en 14 grupos de tres jugadores. Geary propuso que cada equipo practicase 6 horas durante una semana para establecer entre sus miembros un vínculo emocional. Transcurrido ese tiempo comprobó que, al enfrentar a los equipos entre sí, las victorias disparaban mucho la testosterona, aumentando la agresividad.
Por el contrario, cuando el adversario era un compañero del mismo equipo el vencedor de la partida mostraba un nivel inferior de la hormona que los vencidos.
Según Geary, que ha publicado sus resultados en la revista Evolution and Human Behavior, la diferencia se explica porque “en una competencia seria con desconocidos puedes matar a todos tus rivales y es mejor”. Sin embargo, “no puedes alienar a tus compañeros de grupo, porque los necesitas."
muyinterisante.es

jueves, 27 de agosto de 2009

Las mujeres exitosas tienen más testosterona


Durante mucho tiempo se ha vinculado a la testosterona -la hormona sexual masculina- con la competitividad, la agresión y el dominio, características a su vez asociadas al género masculino.

Ahora, por primera vez, un estudio sugiere que las mujeres más exitosas y las que están más dispuestas a tomar riesgos tienen niveles más altos de la hormona testosterona.

La investigación, que fue llevada a cabo con estudiantes de negocios, concluye que es la biología -y no los factores sociales- la que dicta las diferencias en los géneros a la hora de atreverse a tomar un riesgo financiero e incluso de elegir una carrera.

Estudios pasados han demostrado que la testosterona, que evoca la imagen del hombre exitoso y poderoso, aumenta la agresividad y reduce el miedo, y se le asocia con conductas arriesgadas como el juego de apuestas y el abuso de alcohol.

Un estudio en 2008 llevado a cabo en el centro financiero de Londres mostró que los hombres con niveles más altos de la hormona tienen más probabilidades de obtener más ganancias financieras a corto plazo.

Hasta ahora, sin embargo, no se había estudiado el impacto de la testosterona en las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de tomar riesgos.

Más testosterona, más riesgo

Los investigadores de las universidades de Northwestern y de Chicago en Estados Unidos decidieron investigar si existían realmente estas diferencias.

Tal como señala la investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias), en el campo de las finanzas la hormona sí tiene un impacto en las mujeres.

"En general, las mujeres tienen más aversión al riesgo que los hombres cuando se trata de tomar decisiones financieras importantes y esto a su vez puede afectar la elección de carrera de una mujer" afirma la profesora Paola Sapienza, quien dirigió la investigación.

Este es el primer estudio que demuestra que las diferencias de los géneros en la disposición a tomar riesgos financieros tienen una base biológica

Prof. Dario Maestripieri

"Por ejemplo, en el grupo que estudiamos 36% de las estudiantes mujeres habían elegido carreras financieras de alto riesgo como inversión bancaria u operaciones bursátiles, comparado con 57% de los estudiantes hombres".

"Quisimos explorar si estas diferencias de los géneros estaban relacionadas a la testosterona, de la cual los hombres tienen mayores concentraciones que las mujeres", señala la investigadora.

Para investigar esa relación los científicos midieron los niveles de la hormona en muestras de saliva de 500 estudiantes de maestría de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago.

Todos los participantes tenían relativamente la misma edad, los mismos antecedentes culturales y educacionales y el mismo nivel socioeconómico.

Los estudiantes tomaron parte en un experimento en el que con un videojuego se midieron sus actitudes ante el riesgo.

Debían elegir, por ejemplo, entre aceptar un premio monetario garantizado o una lotería que podría brindarles una mayor remuneración.

Los estudiantes debían elegir repetidamente entre la lotería y el pago fijo con valores cada vez más altos.

Y se recogieron dos muestras de su saliva, una antes de cada sesión y otra después de que completaban la prueba.

Los resultados mostraron, como se esperaba, que los participantes más dispuestos a arriesgarse eligieron la lotería con más frecuencia mientras que los que tenían una mayor aversión al riesgo eligieron el pago fijo.

Pero también se encontró que las mujeres con mayores niveles de testosterona habían elegido la lotería con más frecuencia.

Y descubrieron un vínculo entre la testosterona y la elección de carrera. Los que tenían más testosterona y más disposición al riesgo habían elegido carreras más riesgosas en finanzas.

Biología o sociedad

Los hombres con más testosterona eligen carreras financieras más arriesgadas.

"Este es el primer estudio que demuestra que las diferencias de los géneros en la disposición a tomar riesgos financieros tienen una base biológica" afirma el profesor Dario Maestripieri, otro de los investigadores.

"Y que las diferencias en los niveles de testosterona entre individuos pueden afectar aspectos importantes de la conducta económica y de las decisiones de carrera", agrega.

Los expertos afirman, sin embargo, que las cosas podrían no ser tan categóricas porque todavía sigue siendo muy difícil saber con exactitud cuáles son las bases de las diferencias entre los géneros.

"Nadie duda que las hormonas tengan una función, pero éste es un vínculo muy complicado" dijo a la BBC el profesor Alex Haslam, experto en psicología social de la Universidad de Exeter, Inglaterra.

"Y las hormonas pueden ser tanto el producto de la experiencia como la experiencia puede ser producto de las hormonas".

"En este estudio hay una implicación de que la mujer que está dispuesta a tomar riesgos financieros de alguna forma no es femenina o es anormal".

"Nuestro apetito por las explicaciones biológicas en las diferencias de género es muy preocupante. Es una forma de justificar el status quo y los prejuicios".

"Es muy triste que prefiramos esta explicación en lugar de la que destaca a la sociedad, la elección y la capacidad de cambio del ser humano", expresa el experto.

bbc.co.uk

jueves, 5 de marzo de 2009

Críticas a la 'viagra femenina'


CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- Cuando la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) aprobó el uso comercial de Intrinsa, fabricado por la compañía Procter & Gamble, algunos especialistas auguraban un futuro dorado para este parche de testosterona. Sin embargo, no todo son buenas noticias para la llamada 'viagra femenina'. Un artículo publicado en 'Drug and Therapeutics Bulletin' concluye que las pruebas publicadas sobre este producto son débiles y que "no es posible recomendar su uso".
Intrinsa acaba de recibir luz verde en el Reino Unido para el tratamiento de las mujeres que han entrado en la menopausia debido a una intervención quirúrgica (extirpación de ovarios y útero) y con deseo sexual hipoactivo. Coincidiendo con este hecho, el 'Boletín de Fármacos y Tratamientos' ('Drug and Therapeutics Bulletin'), publicado por el mismo grupo que la prestigiosa revista 'British Medical Journal', recoge un artículo manifiestamente crítico con este producto.
"Los resultados publicados hasta el momento se basan en grupos de mujeres muy seleccionados y solo muestran pequeñas mejoras en ciertos parámetros sexuales además de importantes respuestas al placebo", señala este artículo. "Tampoco conocemos la seguridad a largo plazo. Los efectos adversos indeseados son comunes y no siempre reversibles", añade.
Intrinsa está indicado, según su prospecto, para el tratamiento del deseo sexual hipoactivo. La base científica sobre la que descansa su desarrollo es el hecho, "sugerido" por algunos estudios, de que la concentración de testosterona disminuye hasta un 50% después de una ooforectomía bilateral (extracción de ambos ovarios) y en las pruebas "no concluyentes" que señalan que su administración mejora la disfunción sexual femenina.
En los ensayos clínicos llevados a cabo por la farmacéutica, las participantes siguieron un estricto proceso de selección en el cual quedaron excluidas aquellas que padecían cualquier problema físico o psicológico que pudiera interferir de modo alguno en su vida sexual. Además, debían ser monógamas.
A esto hay que añadir una laguna más. En algunos de estos estudios, el diagnóstico del deseo sexual hipoactivo, que ya cuenta con un componente subjetivo, se realizó utilizando cuestionarios cortos y no homologados para este fin.
Otra de las críticas recogidas en las páginas del boletín señala que entre las participantes que habían recibido un placebo las mejorías eran visibles, lo que sugiere que el efecto hormonal no lo es todo. Además, muchas de estas mujeres mantenían relaciones sexuales dos o tres veces al mes, cosa que pone en entredicho el diagnóstico de deseo sexual hipoactivo.
En línea con las preocupaciones elevadas por la EMEA y la FDA (la agencia que regula los medicamentos en EEUU) los autores de este artículo hacen especial hincapié en la falta de datos sobre la seguridad a largo plazo de Intrinsa. De hecho, este es uno de los principales puntos por las que el fármaco no está aprobado en EEUU. Los efectos indeseados son, para más inri, bastante frecuentes y, aunque la mayor parte son leves, algunos (como el acné o el hirsutismo) persisten con frecuencia.
"Por todas estas razones no podemos recomendar Intrinsa para aquellas mujeres con disfunción sexual", concluye el artículo.
elmundo.es

sábado, 20 de septiembre de 2008

Un nuevo test permite detectar signos de alarma en los bebes


Por Fabiola Czubaj De la Redacción de LA NACION
Una nueva prueba de observación que el pediatra les puede hacer a sus pacientes menores de 2 años permite detectar los signos de alarma de enfermedades físicas o psicológicas a partir de sus gestos, el estado de ánimo y sus reacciones durante la consulta de rutina.
Fue desarrollada por el psiquiatra francés Antoine Guedeney, pero debe demostrar que es útil antes de que se pueda usar masivamente. En la Argentina, ese estudio lo está realizando un equipo de pediatras del Hospital Alemán. La escala será muy útil en el consultorio, según adelantaron.
"Un informe preliminar sobre 60 chicos demuestra que la sensibilidad y la especificidad de la escala es muy buena. Nos permitió identificar en el 15% de esos chicos signos de retracción en su relación con el entorno, lo que no es un diagnóstico en sí, sino que es una señal de alarma para iniciar una evaluación en profundidad", explicó a LA NACION la doctora Mónica Oliver, jefa del Servicio de Salud Mental Pediátrica del Alemán.
En un bebe, esa indiferencia a relacionarse con todo lo que lo rodea puede darse por varios motivos, como problemas auditivos o visuales no diagnosticados, enfermedades del espectro autista, ansiedad o alguna alteración del estado anímico. Los resultados de ese primer informe fueron presentados en el último congreso de la Asociación Mundial de Salud Mental Infantil (Waimh, por sus siglas en inglés).
"Lo importante es detectar si está fallando la comunicación preverbal y si el niño se retrae sobre sí mismo, para hacer intervenciones tempranas. En el mundo entero se retrasa mucho la visualización del problema, el diagnóstico y el comienzo del tratamiento o la solución. Pasan hasta 3 años entre la primera alarma y el inicio del tratamiento efectivo", agregó Oliver, que dirige el estudio de validación sobre cien chicos sanos que concurren a la consulta pediátrica en el hospital.
La escala creada por Guedeney ya fue validada en Francia, Israel, Australia y Finlandia. "El resultado final será la sólida comprobación de que sirve porque demostrará su validez clínica, es decir, si ayudará a la población a detectar a tiempo esos problemas en los chicos", explicó el psiquiatra infantojuvenil Antoine Guedeney, jefe del Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Hospital Claude Bernard de París y presidente electo de la Waimh. El experto está de visita en la Argentina para entrenar a pediatras en el uso de la alarm distress baby scale o ADBB, que se ha traducido como ´alarma: bebe en apuros .
La ADBB se nutre de toda la información que un pediatra puede obtener a través de la observación. Mirar al bebe a la cara en busca de expresiones y gestos, y esperar esa mirada típica e inquisitiva con la que los chicos suelen tratar de conocer a quien tienen adeltante es el primer paso. Luego, llega el momento de "escucharlo" a través de sus ruidos o sus primeros intentos de reproducir sílabas copiadas de padres, hermanos o abuelos.
En total, la escala mide 8 ítems:
la expresión facial,
el contacto visual,
la actividad corporal,
los gestos de autoestimulación (chuparse el pulgar, tocarse el cabello o mover los dedos y las manos),
la vocalización (manifestaciones de agrado, desagrado, ansiedad o dolor),
la vivacidad de las respuestas a la estimulación,
la relación (con el pediatra y un tercero ajeno al cuidador) y
el atractivo, es decir, el interés que genera en otros para seguir en contacto con él.
"Prestarle atención al bebe es el primer paso para resolver cualquier problema -aseguró Guedeney-. Trabajo con los pediatras porque son los que mejor conocen a los chicos y, de hecho, pueden ayudar mucho a los padres y a los chiquitos para detectar los problemas de salud mental. En cada examen físico de rutina, ellos pueden ver qué les dice el bebe a través de sus reacciones y, si ocurre algo sospechoso, detectar si el problema está en el bebe, en los padres o en la relación entre ambos."
De ahí la importancia de la forma en que los padres interactúan con el bebe desde su primer minuto de vida fuera de la mamá. "Bebes y adultos están configurados para estar juntos, pero el primer encuentro es fundamental", señaló el psiquiatra.
Cuando ocurre de manera natural, el vínculo fluye fácilmente. Sin embargo, "a menudo no es algo tan sencillo, ya que la mujer puede estar cansada o sentirse deprimida después del parto, tener dificultades con el esposo o, incluso, con el bebe. Pero cuando las cosas no marchan tan bien, y si no existe una enfermedad de por medio, lo más importante es saber que el bebe necesita, por encima de todo, estar en contacto, que se lo mire y se le hable, que se juegue y se disfrute con él".
Durante las 2 o 3 primeras semanas de vida, explicó, el bebe pasa por una etapa de autorregulación, en la que duerme y come. Para ayudarlo en ese proceso, Guedeney recomendó dedicar tiempo a la interacción cara a cara y no subestimar el llanto. "El vínculo es el factor más fuerte en su desarrollo", finalizó.

Dr. Antoine Guedeney

viernes, 29 de agosto de 2008

Tips para mujeres que conviven con un gruñón



El déficit de testosterona hace que el hombre esté de mal humor. Falta de energía y vitalidad y disminución del deseo sexual son algunas de las características de aquellos que carecen de esa hormona.
Cómo tratar con ellos?
Pese a que muchas veces la rutina hace que el sentido del humor y la simpatía que enamora a las mujeres se pierda, el cambio suele tener que ver con una causa biológica, y hasta "natural".
El sitio En Plenitud publicó que luego de varios años de felicidad y sentido del humor, la pareja que se tiene al lado va modificando su personalidad lentamente. Primero se piensa que es producto de los problemas cotidianos, pero luego se va notando que el mal humor es una constante y que poco tiene que ver con la rutina o los inconvenientes que surgen.
Los síntomas
Cambio de humores repentinos e injustificados
Falta de energía y vitalidad
Irritabilidad
Hostilidad, agresividad e intolerancia
Hipersensibilidad
Disminución del deseo sexual
Ansiedad y depresión
Disfunción eréctil
Según estudios, la disminución normal de testosterona a partir de los 40 años es de 1,5% anual. Si existe un déficit más importante surge la andropausia o menopausia masculina.
Los niveles bajos de testosterona se pueden comprobar con un análisis de sangre. "Si la muestra diagnostica una recaída el problema se puede tratar en conjunto con varios especialistas: un urólogo, endocrinólogo, psicólogo, andrólogo y un médico general", explicó el urólogo español Francisco Huéspedes Prats.
Qué debe hacer la mujer
"Es importante acudir cuanto antes a la consulta. Incluso como método de prevención a partir de los cuarenta años no está de más someterse a un simple análisis de sangre para medir los niveles hormonales. Así se evitarán futuros inconvenientes y crisis de pareja ya que la irritabilidad y el mal genio, más allá de la falencia sexual que el cuadro médico incluye, lastima y daña mucho la relación de pareja", sostuvo el especialista.
Por otra parte, todas las mujeres saben que manejar a un hombre con algún inconveniente de salud no es nada fácil. "El hombre no sabe estar enfermo, no tiene paciencia y se comporta como un niño. No le gusta enfrentar la realidad, es temeroso y se pone rápidamente de mal humor cuando algo no le gusta o no entiende. Y mucho peor si se trata de una enfermedad que desconoce o niega. Por tal motivo, la mujer es clave para la recuperación de su pareja, debe tener mucha paciencia y tolerancia ya que no es nada fácil acompañar en un momento así", remarcó Huéspedes Prats.
Acudir primero a un médico clínico para que pueda aconsejar el especialista adecuado aunque seguramente se trabajará en conjunto con varios especialistas: urólogo, psicólogo, endocrinólogo y andrólogo.
Si bien la tolerancia y la paciencia son claves para manejar la situación, no es un dato menor conocer que con el tratamiento adecuado, cuando se constituyen nuevamente los niveles de testosterona, el buen humor y el resto de las complicaciones mejoran notablemente.