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lunes, 28 de noviembre de 2011

Cuando el avión es un enemigo: claves para vencer la aerofobia

CUANDO EL AVIÓN ES UN ENEMIGO: CLAVES PARA VENCER LA AEROFOBIA
Algunas personas tienen miedo a las turbulencias, a los pozos de aire, al despegue y al aterrizaje. Otros manifiestan temor a un accidente aéreo y por ende a la muerte. También están los que padecen claustrofobia por el hecho de estar encerrados mucho tiempo sin tener control de la situación. Estos son parte de los síntomas que presentan aquellos a los que les cuesta y mucho subirse a un avión.
El 66% de las personas evita, tiene miedo o se siente incómoda al volar, según un estudio realizado entre 1.000 personas con estrés aeronáutico que llevó a cabo “Poder Volar”, una institución con presencia en la Argentina y España que brinda recursos prácticos y herramientas didácticas a personas con estos padecimientos.
“Las personas que más consultan sobre estos temas son hombres y mujeres de entre 35 y 45 años, en su mayoría universitarios, pertenecientes al segmento ABC1 y que por atravesar crisis vitales, tener hijos, estar pasando por una etapa de alto estrés laboral se les facilita el armado del miedo a volar. Muchos provienen de familias aprensivas que magnifican los peligros y han comenzado a desarrollar ansiedad frente a situaciones nuevas o de cambio”, explica Claudio Plá Alem, director de Poder Volar.
Del trabajo realizado también se desprende que el 17% reconoce que se automedica y el 10% toma medicamentos recetados por un psiquiatra. Otro dato curioso surge de la comparación con otros medios de transporte. El 50% dijo que no hay ningún otro medio de transporte que le produzca tanto miedo como el avión, mientras que el 27% le teme a los ascensores y el 25% a los viajes en barco.
Por lo general, estos temores se agudizan mucho más ante las tragedias aéreas que son noticia, aunque el avión sea comúnmente calificado como el medio de transporte más seguro. Los especialistas desaconsejan el consumo de programas de TV o documentales que remitan a accidentes, con imágenes fuertes que son difíciles de procesar por el sistema nervioso.
Uno de los pilares del tratamiento debe hacer hincapié en corregir ciertos mitos o informaciones sesgadas que influyen y acrecientan esos temores en la gente. Los entrenamientos en relajación y la psicoterapia cognitiva y comportamental también son aconsejables, al igual que la medicación dependiendo en cada caso del paciente.
“En el tratamiento se trata de dar racionalidad y quitar datos inexactos. Trabajamos con información controlada para destruir mitos. La intención es que asistidos por técnicos (pilotos, azafatas, ingenieros aeronáuticos) podamos informar correctamente y quitar dudas. También trabajamos sobre las reacciones de los pacientes para modificarlas. Vemos que el abuso de información se convierte en un problemas mayor”, explica Gustavo Bustamante, director de la Fundación Fobia Club, institución cuyos objetivos son la docencia, investigación y orientación a  personas que padecen trastornos de ansiedad y a sus familiares.
Los especialistas aconsejan que en los días previos a un vuelo el paciente intente caminar 30 minutos diarios, aumente las horas de sueño y deje libres las 24 horas previas con el equipaje listo (ver “Consejos”). Y si es posible, tomar un masaje con un baño de inmersión.
 
CONSEJOS
 
Tenga información adecuada, controlada y racional. No abuse mirando informes de meteorología o seguridad aeronaútica. Magnificar los riesgos no ayuda.
Su atención podría estar fijada en el lugar de destino: el avión es un medio y no un fin.
Trate de hacer ejercicios de relajación y respiración para moderar su ansiedad.
Haga una vida previa al vuelo en forma habitual sin excesos: duerma bien y coma normal.
Coloque su atención en lo que realmente le pasa y no en lo que teme que le podría pasar.
Arme un bolso de mano con caramelos, música, libros.
Entrénese tomando viajes cortos para luego pasar a más largos.
Evite consumir café y estimulantes. No abuse del alcohol.
CLARIN.COM

viernes, 29 de agosto de 2008

El accidente en España incrementó las consultas por el miedo a volar


Por Valeria Chavez (Infobae.com)
Los casos en Aeroparque se acrecentaron en un 50% desde que un avión de Spanair se estrelló en Barajas. "Quienes tienen tendencia a la aerofobia se vieron afectados, y muchos en tratamiento sufrieron recaídas", dijo un profesional a Infobae.com


Tras el accidente de Spanair en España, que dejó la semana pasada más de 150 muertos, aquellas personas con tendencia a desarrollar trastornos de ansiedad, especialmente miedo a volar en avión, se vieron directamente afectadas y quienes estaban recuperándose sufrieron recaídas.
"El conocimiento de la noticia los hace recaer", consideró Caludio Plá Alem (MN52474), médico psiquiatra, especialista en trastornos de ansiedad, quien destacó que para los pacientes "es menos esperable un accidente de este tipo en el primer mundo".
Asimismo, consultado por Infobae.com acerca de las causas del incremento de las consultas, explicó que la duda -en los pacientes- surge porque se informaron hipótesis descabelladas, como la incidencia del modelo del avión en la colisión. Mucho se dijo acerca del MD82, un modelo viejo o con problemas, propenso a los accidentes, el cual es uno de los más utilizados por las aerolíneas en la Argentina.
"Nuestro instinto de supervivencia nos lleva a indagar rápido sobre la realidad para decidir qué debemos hacer para protegernos, para anticiparnos y prevenir ser protagonista de una catástrofe. Esto puede llevarnos a 'contaminar' de peligro a tal o cual modelo de avión, tal línea aérea, tal lugar, etc., cuando aún no hay fundamentos para tales afirmaciones", explicó el profesional.
"El modelo de la nave no indica nada; los aviones son seguros, pero el miedo genera preguntas que no tienen una racionalidad concreta", detalló el titular de Poder Volar, la primera organización argentina especializada en asistencia para mejorar la calidad de vuelo.
Respecto a si un accidente como el de España puede llegar a ser un disparador de una fobia latente, Plá Alem no dudó: "Sí, porque el miedo se construye por acumulación de vivencias –propias y ajenas-, historias de pasajeros, noticias y cuando la persona se encuentra frente al viaje se le vienen las escenas a la cabeza y se dispara el temor".
Plá remarcó que quien sufre aerofobia "se da cuenta que vuela cada vez peor, o esquiva volar (busca excusas para no viajar) y cuando se confronta con el viaje inminente siente que no va a poder, se le presenta como una pared".
Si bien muchas personas no dejan de viajar por trabajo, o suspender sus viajes de placer por esta causa, sienten que "el sufrimiento se vuelve intolerable y consultan porque quieren evitarlo; hay quienes llegan al destino y el sólo pensar en el retorno les genera malestar".
Pese a que Plá Alem aseguró que los síntomas "varían de persona persona", identificó los de este mal como los propios de la ansiedad: "Taquicardia, sudoración, contracciones musculares, problemas digestivos, la mente rumia ideas negras, fantasea con accidente, problemas de concentración", entre otros.
Acerca de Poder Volar
Con más de 13 años de presencia en Argentina, 7 en España y cerca de 2500 casos tratados, Poder Volar brinda recursos prácticos y herramientas didácticas a personas que tienen mala calidad de vuelo, evitan volar o no pueden hacerlo por temor, promoviendo la conciencia de la patología, la existencia de la superación y sus posibles soluciones.
A través de un método propio, apunta a mejorar la calidad de vida de quienes necesitan utilizar el avión como medio de transporte, asistiéndolos en el proceso de aprendizaje para perder el miedo. Poder Volar atiende diariamente a 15 personas en su consultorio en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, pero ante la creciente demanda de consultas y con el objetivo de poder atender más pasajeros de una forma más cómoda, Poder Volar mudará próximamente su consultorio a la calle Peña 2726, 10º piso departamento “D” en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Su número de atención telefónica continuará siendo el 0810-88-VOLAR (86527).