
sábado, 21 de mayo de 2011
Ciegan a una mujer india con unas tijeras por "bruja"

miércoles, 9 de febrero de 2011
Seis gotitas pueden evitar una forma de ceguera infantil
Un olvido imperdonable
martes, 4 de mayo de 2010
Niño ciego aprende a moverse por el eco
Un niño ciego de cuatro años está aprendiendo a desplazarse de manera independiente utilizando una técnica de sonar usada por delfines y murciélagos.Jamie Aspland, quien vive en Ashford, Reino Unido, es ciego de nacimiento, pero ahora puede tener una idea de la forma y el tamaño de los objetos a su alrededor, emitiendo un sonido y escuchando atentamente al eco.
La ubicación del eco, o la reacción sonar, es una técnica utilizada por estos animales para entender y "visualizar" su entorno.
"Jamie nació once semanas prematuro y desarrolló un mal conocida como retinopatía de los prematuros, lo que significa que las dos retinas se le desprendieron de ambos ojos, no tiene visión, ni percepción de la luz, nada", explicó Debs, la madre de Jamie, a la periodista de la BBC Hannah Ratcliffe.
Jamie está aprendiendo la llamada reacción sonar con ayuda de Daniel Kish, presidente de la organización "World Access for the Blind" ("Acceso al mundo para los ciegos").
La reacción sonar
Jamie chasquea la lengua, habla o grita como un delfín y juzga, a partir del eco de esos sonidos, cuán lejos están los objetos que tiene enfrente.
A medida que crezca y practique más, su capacidad de detección irá mejorando. Por ejemplo, podrá distinguir entre el concreto y la madera, o entre una reja y árboles.
Mientras ayuda a Jamie a desarrollar su reacción sonar, su madre le va describiendo lo que lo rodea y lo alienta a concentrarse cuando está hablando.
Ya en casa, Debs arregla diferentes tipos de frascos y jarros, para que Jamie chasquee la lengua y practique la diferenciación entre objetos muy grandes y objetos muy pequeños.
"Estamos tratando de refinar el método, de modo que entienda que puede utilizar todo lo que escucha a su alrededor", dijo la madre.
bbc.co.uk
martes, 30 de marzo de 2010
Preocupa la ceguera en prematuros
Fabiola Czubaj LA NACION
Aunque cueste comprenderlo, la primera causa de ceguera en los chicos argentinos es una enfermedad ocular que podría evitarse. Se trata de la retinopatía del prematuro, una enfermedad que se produce porque los vasos sanguíneos de la retina crecen anormalmente. Sin tratamiento, en pocas semanas ésta puede desprenderse y el bebe, perder la visión total o parcialmente.
Un relevamiento del estado de la atención de esta enfermedad (ROP) en el país muestra que su principal causa es la administración excesiva de oxígeno en la incubadora, seguida de la falta de enfermeras y oftalmólogos pediátricos en las unidades de neonatología, la falta de equipos para controlar el nivel y la calidad de oxígeno que reciben, los errores en la pesquisa diagnóstica neonatal y hasta la carencia de equipamiento para hacer fondo de ojos.
El trabajo, realizado con datos de 24 grandes servicios de neonatología de 16 provincias, confirma también que el país no logró salir aún de la "tercera epidemia de ROP", que se caracteriza por el aumento de la sobrevida neonatal, pero sin mejorar la calidad de la atención.
"Tenemos 7 veces más chicos con formas graves que requieren tratamiento con láser y hasta 3 veces más casos que en los países desarrollados, lo que es muy preocupante porque sabemos cómo prevenirlo. Además, esta patología está afectando a los prematuros «grandes», de más de 1500 gramos y/o con más de 32 semanas de gestación, cuando deberíamos verla sólo en bebes de menos de 1000 gramos", precisó a LA NACION la doctora Celia Lomuto, pediatra neonatóloga de la Maternidad Sardá.
La especialista integra el Grupo de Trabajo Colaborativo Multicéntrico para la Prevención de la Ceguera Infantil por ROP, que se formó en 2004 para revertir el aumento de la cantidad de ciegos o disminuidos visuales por la enfermedad. El relevamiento se realizó a modo de evaluación de los resultados de un programa de tres años para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la ROP en 31 servicios públicos de neonatología de 20 provincias. Los resultados aparecen en la última edición de Archivos Argentinos de Pediatría .
Controles tardíos
El grupo de trabajo contó con información de un total de 84.200 bebes nacidos con menos de 8,5 meses de gestación durante 2008 y atendidos con oxigenoterapia en 24 de esos 31 hospitales. De ellos, 3371 tenían riesgo de desarrollar retinopatía.
Aun así, y a pesar de que en 2007 se incluyó por ley el examen para detectar la ROP en la pesquisa neonatal obligatoria, en el 6% de los bebes fue tardío el inicio de los controles oftalmológicos, sobre todo en los pequeños de más de 32 semanas de gestación y de 1,5 kg. Además, el 93% de los bebes evaluados abandonaron los servicios de neonatología sin el alta oftalmológica.
Los cálculos finales demostraron que la ROP afecta a 1 de cada 232 prematuros y que 1 de cada 1065 necesita un tratamiento dentro de las 72 horas de la decisión médica de evitar el desprendimiento de la retina. La terapia más común es la fotocoagulación por láser, que consiste en producir quemaduras muy pequeñas que, a modo de soldadura, sellan los bordes de la retina.
Los prematuros nacen con la retina inmadura y pasan días en la incubadora expuestos a un alto nivel de oxígeno, lo que altera el desarrollo de los vasos. En algunos casos, ese proceso se revierte, pero en otros sigue avanzando. "En muchos casos aún no se tiene conciencia de que el oxígeno es un arma peligrosa, una droga cuya administración debe ser medida", dijo Lomuto.
A pesar de todo esto, el relevamiento mostró que, a diferencia de 2003, cuando los hospitales pediátricos porteños concentraban la atención de la ROP, el 75% de los bebes está recibiendo tratamiento en sus provincias. "El lugar con más problemas es la provincia de Buenos Aires, que envía a los bebes a tratarse al [hospital] Garrahan cuando por la cantidad de casos se justificaría la compra de equipos láser", finalizó Lomuto.
Cuando cada minuto cuenta
En la Escuela N° 524 de Puerto Madryn, los docentes saben bien de qué se trata la retinopatía del prematuro (ROP). Allí, la enfermedad es la causa de ceguera o disminución visual en la mitad de los 52 alumnos.
"En el mejor de los casos, los chicos llegan a la escuela ya con 4, 5 o 6 años... En ese tiempo, se perdió una oportunidad valiosa para la estimulación visual temprana y también para la contención familiar, porque cuando se habla con los papás lo primero que hacen es llorar. Están desorientados, pasan en promedio por 10 especialistas y aún así se sienten paralizados", dijo ayer a LA NACION por teléfono desde la ciudad chubutense el licenciado Daniel Cangelosi, director de la escuela e investigador del Proyecto Hera, para el desarrollo de los bebes prematuros de España.
Junto con la estimuladora visual María Inés Otero y el jefe del Servicio de Oftalmología del hospital A. Isola, doctor Alejandro Crugley, están investigando la causas de la ROP y por qué los prematuros no reciben el tratamiento oportuno: "Es necesario probar en el día a día todas las dudas que tenemos", explicó.
En agosto, Cangelosi presentará los resultados de este estudio en Tailandia, en el 13er. Congreso Mundial de Discapacidad Visual. Describirá también los logros obtenidos con la estimulación visual de bebes prematuros en incubadora. El equipo realiza todos esos estudios "a pulmón" y hasta con dinero de sus propios bolsillos.
Según datos preliminares, los chicos desarrollarían ROP seguida de ceguera o disminución visual debido al retraso en el acceso al tratamiento con láser. "Si el oftalmólogo advierte que se está vascularizando anormalmente la retina, tiene que derivar al bebe a un instituto privado en Trelew que tiene el único equipo en la provincia", dijo. Cada tratamiento cuesta 6500 pesos. (El equipo, 25.000 dólares.) Si la familia no puede pagarlo, el hospital de Puerto Madryn se hace cargo. Si tiene obra social, la autorización desde Buenos Aires puede demorar hasta 10 días. "En ese tiempo, los chicos quedan ciegos o disminuidos visuales", dijo Cangelosi, cuyo próximo paso es crear una ONG para revertir la situación (informes: profeciego@hotmail.com ).
lanacon.com
martes, 16 de marzo de 2010
El soldado ciego que ve con la lengua
ISABEL F. LANTIGUAMADRID.- Llevaba tres años en tinieblas. Una granada en Basora (Irak) en 2007 le dejó completamente ciego. Craig Lundberg, soldado del Segundo Batallón del Regimiento de The Duke of Lancaster (del Reino Unido), sobrevivió a la explosión, aunque perdió el ojo izquierdo y el derecho quedó dañado irremediablemente. Pero esta semana ha recuperado la esperanza. Ha visto luz, literalmente, entre tanta sombra. Un dispositivo en desarrollo -el BrainPort- le permite distinguir formas gracias a que convierte las señales visuales en eléctricas.
A sus 24 años, Lundberg ha sido elegido por el Ministerio de Defensa del Reino Unido para probar la nueva tecnología, que podría revolucionar el tratamiento de la ceguera. Para ello, el joven, fan del fútbol (y en concreto del Liverpool), ha viajado a Pittsburgh (EEUU), donde ha aprendido a manejarlo.
El invento se basa en el principio de sustitución de sentidos -en el que un sentido puede ser reemplazado por otro-. En este caso, los receptores sensitivos de la lengua hacen las funciones de los fotorreceptores de los ojos. ¿Cómo? A través de unas gafas de sol que llevan instalada una cámara. Ésta va conectada a un aparato que convierte estas imágenes en estímulos eléctricos y los pasa a la lengua a través de un tubo de plástico que finaliza en una especie de 'piruleta' llena de microelectrodos.
La diferente intensidad que se siente en la lengua -como un hormigueo- se corresponde con el negro, el blanco y el gris de las imágenes, lo que permite al afectado percibir la luz y la oscuridad y visualizar en el cerebro la forma de los objetos que tiene delante. También percibe algo de perspectiva y de profundidad.
Parece ciencia ficción, pero funciona, tal y como ha demostrado el propio Lundbergh, que fue capaz de leer la palabra 'cat' (gato en inglés) de un folio situado a un metro de distancia y de sortear algunos obstáculos en un circuito. "Es la primera vez desde el accidente de Irak que puedo hacer esto", explicó orgulloso el soldado. "Soy realista. Sé que no me va a devolver la visión, pero es lo que más se acerca", añadió.
De momento, es sólo un prototipo, pero "el potencial que tiene para cambiar mi vida es enorme", señala Craig Lundberg, que a pesar de su minusvalía ha escalado el Kilimanjaro, ha corrido la maratón de Londres y juega en el equipo inglés para ciegos.
El dispositivo que ha probado el británico, que afirma que se siente como si tuviera "una batería en la boca o un caramelo de pica-pica", consta de 400 puntos que envían información a la lengua. Sin embargo, los diseñadores pretenden ampliarlo hasta los 4.000 sensores, lo que permitirá mejorar la calidad y claridad de las imágenes. Asimismo, mientras se usa el BrainPort no se puede ni hablar ni comer, porque el tubo de la lengua lo impide. Pero la idea es crear un producto más pequeño que permita al afectado tenerlo permanentemente entre los dientes y que posibilite hacer otras cosas.
Pero pese a la inestimable ayuda del BrainPort, Craig Lundbergh reconoce que no prescindirá jamás de su perro Hugo, que le ha guiado durante todo este tiempo y que lo seguirá haciendo.
elmundo.es
viernes, 9 de octubre de 2009
En Argentina, 80 % de casos de ceguera son evitables
El 80 por ciento de los casos de ceguera que se presentan en la Argentina son tratables y evitables, y unos siete mil pacientes fueron operados con éxito y recuperaron su visión en los últimos tres años, según datos oficiales difundidos.sábado, 28 de marzo de 2009
Toxocariasis, un peligro que acecha en las plazas

Según la doctora Viviana Abudi, médica del Hospital de Pediatría Juan Garrahan, si se hiciera un análisis de eosinófilos en sangre y el correspondiente estudio ELISA a todos los chicos, se vería que hasta en un 30% podrían dar positivo el test de toxocariasis. Es cierto que en la gran mayoría de los casos esto no llega a tener consecuencias, pero también es cierto que una minoría de ellos sufre las consecuencias, que son gravísimas e irreversibles. Cuando la larva se introduce en la sangre, la toxocariasis puede volverse sistémica y atacar órganos vitales como el cerebro, los pulmones, el hígado o el corazón, o dañar la retina en forma irreversible y particularmente cruel.
La doctora Abudi, que es oftalmóloga y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil, asegura que en ese hospital se atienden alrededor de 40 casos al año en que la toxocariasis afecta al ojo: "Una vez que eso sucede no hay mucho que se pueda hacer; y la verdad es que en más de la mitad de esos casos el chico pierde el ojo afectado. Por eso es necesario seguir insistiendo en la medida de desparasitar a todas las mascotas como forma de prevención", remarca la oftalmopediatra.
Este nematodo en su estado adulto puede llegar a medir entre 8 y 15 centímetros. Vive en el intestino delgado del perro, pero sus huevos viajan por el intestino y son liberados en las heces del animal. Así es como pueden pasar a otros perros y, eventualmente, al hombre. Los adultos pueden infectarse si comen verduras cultivadas en tierra contaminada por los huevos y mal lavadas, por ejemplo. Pero lo más frecuente es que les suceda a los chicos, especialmente los más chicos que practican la geofagia (que comen tierra) y los que tienen costumbre de besarse con las mascotas.
Del huevo nacen las larvas de toxocara, capaces de penetrar las paredes del intestino y así transmitirse al resto del organismo humano, a través del torrente sanguíneo. Allí las larvas no encuentran el ambiente propicio para su desarrollo, por lo que se mantienen en estado larval y nunca llegan a ser adultas. Por eso a la toxocariasis se la conoce como larva migrans, en sus formas visceral, sistémica u ocular.
La toxocariasis puede remitir prontamente sin síntomas o volverse crónica. Detectada, puede tratarse con algunos antiparasitarios (diatricarbamacina, albendazol, mebendazol). Pero cuando adquiere la forma sistémica es capaz de provocar unas lesiones llamadas granulomas. Un granuloma cerebral puede causar un serio daño neurológico e incluso ser fatal. En el hígado, el corazón o los pulmones puede causar un daño irreversible.
En la forma ocular, explica la doctora Abudi, la larva llega hasta las células de la retina,, que constituyen una terminal arterial, y allí quedan depositadas, causando una lesión irreversible que puede llevar al desprendimiento de retina.
Una vez que el parásito se ha alojado en el ojo, lamentablemente no hay mucho que se pueda hacer. Sólo cabe esperar que el daño no llegue a sus formas más graves. Al morir las larvas producen una toxina que es la que causa las peores lesiones. "Se intentó el tratamiento del parásito en la retina con láser, pero justamente al morir el parásito libera una toxina que hace que los resultados sean aún peores".
Estas lesiones suelen ser además muy dolorosas, y por su carácter irreversible pueden llevar incluso a la necesidad de extirpar el ojo. El único atenuante, si cabe expresarlo de esa forma, es que generalmente afecta un solo ojo; prácticamente no se conocen casos en que suceda en ambos, asegura la médica.
La forma sistémica y la ocular se presentan por lo común en forma separada, aunque también pueden darse ambas a la vez. Cuando se detecta infección por toxocara, se debe realizar urgentemente un examen de fondo de ojo para ver la retina. La mayoría de los pacientes que ingresan por problemas oculares tienen entre 8 y 12 años.
Los relevamientos epidemiológicos más recientes hechos por diversas universidades del país habían encontrado que en la ciudad de Resistencia un 33% de la plazas públicas estaba contaminada por Toxocara canis y en Mar del Plata, un 22%. En la ciudad de Santa Fe, entre un 60 y un 70% de las plazas tiene algún tipo de contaminación en el suelo y un 30% de ella es por Toxocara canis. Pero de la mayoría del país no hay datos fehacientes.
Existe también la Toxocara cati, que habita en el intestino de los gatos: también representa los mismos riesgos, aunque su incidencia clínica se considera mucho menos significante que la de la versión canina.
En la Universidad Nacional de La Plata se está estudiando el empleo de una especie de hongos capaces de fagocitar los huevos de toxocara. No obstante, la medida de prevención imprescindible es la visita periódica de todas las mascotas al veterinario para mantener a todos los animales desparasitados.
Es verdad que en la mayoría de los casos la infección por toxocara es asintomática y remite espontáneamente sin causar mayores problemas. Pero sin duda la gravedad del problema cuando la larva migrante se vuelve agresiva merece que se tenga esta cuestión en el mayor de los cuidados
Marcelo Rodríguez
Síntomas
En la mayoría de los casos la parasitosis por toxocara no da síntomas y remite espontáneamente.
La existencia de tos con sibilancia y dificultad para respirar, fiebre, urticaria, inflamación de ganglios pueden ser, entre otras cosas, signos que conviene tener en cuenta para detectar la forma sistémica.
La forma visceral de la infección puede estar indicada mediante un aumento de los glóbulos blancos o inflamación hepática con manifestaciones cutáneas.
En la forma ocular puede notarse estrabismo y pérdida de la visión.
martes, 15 de julio de 2008
Un láser mal utilizado dejó casi ciegos a más de 30 jóvenes
Por: Georgina ElustondoEl hecho es inédito, casi inexplicable. Pero ocurrió en Rusia y la noticia está dando la vuelta al mundo: más de treinta jóvenes y adolescentes que disfrutaban una fiesta electrónica perdieron buena parte de su visión (en algunos casos supera el 80%) cuando un láser programado para dibujar imágenes en el cielo les apuntó a los ojos y les quemó la retina. Los expertos explican que "funcionalmente" son ciegos, porque sólo podrán ver bultos y el daño es irreversible.
Sucedió el 5 de julio en Vladimir, una ciudad ubicada a 80 kilómetros al norte de Moscú, en el marco de uno de los festivales de música electrónica (Aquamarina) más importante de ese país. Como la fiesta era al aire libre, los organizadores de la rave habían contratado un show de rayos láser de gran potencia, capaz de llenar el cielo de dibujos en apenas segundos. El problema fue que el día amaneció lluvioso y tuvieron que instalar grandes carpas para que la diversión pudiera seguir hasta la mañana siguiente.
Según explicaron expertos consultados por medios rusos, en lugar de suspender el show de luces usaron los cañones dentro de las carpas, reflejando los rayos sobre los miles de asistentes que bailaban en el lugar. "Los técnicos cometieron un error gravísimo. Dirigieron contra la gente los haces de luz desprendidos por cañones de láser súper potentes. Ese tipo de aparatos no debería usarse en espacios pequeños", subrayaron.
Los especialistas que atendieron a los chicos contaron que muchos salieron de la fiesta quejándose de dolores o molestias en los ojos. "Todos los afectados tienen las retinas quemadas. Algunos perdieron más del 80% de la visión, con daños irreversibles", informaron."Inmediatamente noté un encandilamiento, como cuando miras al sol. Lo que veía eran manchas molestas, quedé como enceguecido", contó uno de los perjudicados. "Lo que hicieron fue freírles la mácula. Es una barbaridad. Técnicamente, lo que sufrieron se llama fototraumatismo ocular, y es irreversible. Esas heridas en la mácula generan cegueras puntuales: ya no podrán leer, ni manejar, ni reconocer siquiera un auto que se acerca. Son funcionalmente ciegos. Sólo ven bultos", explicó a Clarín el oftalmólogo Robert Kaufer.
El daño es similar al que puede causar el mirar un eclipse sin protección adecuada, o el clavar la mirada en una soldadora mientras alguien la usa. Todos los expertos consultados por Clarín coincidieron en que lo que ocurrió es muy raro, y sin duda obedeció a una imprudencia por parte de los organizadores. "Cualquiera debería saber que el láser funciona a una longitud de onda determinada y que a cierta distancia daña la vista", subrayó Kaufer.
El doctor Carlos Plotkin, ex presidente de la Sociedad Argentina de Oftalmología, destacó "lo insólito" del caso para despejar temores. "Es muy raro que pase algo así. Tienen que darse un par de cosas poco frecuentes: que el rayo tenga una potencia muy importante y que apunte directamente a la mácula -para lo cual la pupila debe estar dilatada-. Si el enfoque es exacto y el láser, fuerte, entonces sí: la quemadura puede ser gravísima y el daño, irreparable", comentó. En Rusia, el Ministerio de Salud contabilizó 32 jóvenes de entre 16 y 30 años con pérdidas de visión en diferentes grados. Algunos ya tienen un diagnóstico de "más de 80% de pérdida"."Todos tienen quemaduras en la retina", informaron los oftalmólogos que los atendieron. Y hay una veintena de chicos que están siendo evaluados para determinar qué nivel de daño les ha provocado el láser. Según los expertos, la tragedia fue causada principalmente por el tamaño del láser. "Se utilizó un láser extremadamente potente para un espacio muy pequeño", dijeron.
Recomiendan no mirarlos fijo
Tres oftalmólogos consultados por Clarín afirmaron que la posibilidad de que un láser dañe la visión es mínima. "De todos modos, uno debería evitar mirar fijo a la fuente de emisión, porque no sabe la potencia del aparato y no hay que correr riesgos", destacó Carlos Plotkin. Lo mismo recomendó el oftalmólogo Carlos Argento: Nunca hay que mirar un rayo láser de frente , destacó. En general, explicaron, los láser comunes no dañan la visión. El puntero láser, por ejemplo, no genera problemas, pero yo no recomendaría a alguien que lo mire fijo. Si uno no sabe qué longitud de onda tiene una fuente lumínica, siempre es mejor tener ciertos cuidados y no mirarla directamente , señaló.


