Mostrando entradas con la etiqueta mamas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mamas. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2011

A 7 de cada 10 embarazadas no les controlan la salud mamaria


En la gran mayoría de los casos, el embarazo es una buena noticia para las mamas. Es que algunas de sus alteraciones benignas más frecuentes, por ejemplo las displasias, mejoran.
Sin embargo, y debido a una exacerbación de las hormonas ováricas y de la prolactina, otra hormona que es secretada por la hipófisis, a lo largo de la gestación, el posparto y la lactancia aumenta también la probabilidad de que se desarrolle un cáncer de mama.
"No es frecuente, puede producirse aproximadamente en una de cada 100 embarazadas, pero hay que tenerlo en cuenta porque, de presentarse, es un verdadero «incendio», un tumor de crecimiento muy rápido, por la gran actividad hormonal de esa etapa", afirma el doctor Florentino Sanguinetti, jefe del Servicio de Patología Mamaria de Lalcec y director del Programa de Detección de Cáncer Mamario que esa institución realiza en todo el país desde hace 12 años financiado por la firma Avon.
Sanguinetti apunta que a lo largo de esos nueve meses, la atención está puesta casi excluyentemente en la evolución de la gestación.
"En un trabajo que realizamos en Lalcec con el Hospital de Clínicas, interrogamos a un grupo de embarazadas: 7 de cada 10 indicaron que durante la gestación no les habían controlado las mamas ni les habían preguntado sobre su situación mamaria", recuerda el especialista. Y enseguida agrega: "El momento de la vida en que más hay que controlar la mama es durante el embarazo y generalmente ocurre lo contrario".

Con cada consulta

La recomendación vigente es que en cada consulta con el obstetra sean revisadas las mamas.
"Si aparece alguna lesión, por ejemplo edemas, tumefacciones, induraciones (durezas), o si un pezón que era normal se muestra invertido, hay que consultar inmediatamente con el mastólogo -detalla el doctor Sanguinetti-. La ecografía es buena y no emite rayos. Pero, con protección especial, también puede hacerse una mamografía. Y ante la menor duda, se debe realizar una biopsia por punción, dirigida, con todas las medidas de seguridad. No es posible mandar de nuevo a su casa a una paciente en la que observamos algo fuera de lo común: si existe un tumor mamario será de un desarrollo mucho más violento, agresivo y rápido."
Es que el reconocido especialista de Lalcec explica que si, en líneas generales, un tumor mamario se duplica cada 90 días, "durante el embarazo lo hace en 45 días. Es decir, en la mitad de tiempo".

Cambios hormonales

¿Y hay mujeres con más o menos riesgo que otras de desarrollar la enfermedad? "Sí -responde Sanguinetti-. Son las que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama y aquellas con patologías mamarias previas, como, por ejemplo, nódulos sólidos o enfermedades de los conductos. Pero el control debe ser para todas y continuar luego del embarazo."
Explica que con el parto aparece una nueva hormona, la oxitocina, que estimula la lactancia, pero al mismo tiempo mantiene el estímulo hormonal. "La lactancia es muy favorable, disminuye mucho el riesgo futuro de desarrollar cáncer mamario y cuanto más prolongada, mejor -señala-. Lo que aconsejamos siempre es que se prolongue todo lo posible. Pero no hay que descuidar los controles porque la mama recobra su riesgo habitual una vez finalizado el amamantamiento."
El experto aclara también que si bien un cáncer mamario durante el embarazo no es, por cierto, la mejor de las noticias, hoy en día en la gran mayoría de los casos se puede seguir adelante con la gestación sin que el tratamiento comprometa el embarazo.

LA CONSULTA AUN SIGUE SIENDO TARDIA

El programa de Lalcec-Avon lleva 12 años recorriendo pueblos y ciudades sin mamógrafos ni acceso a la atención de la salud mamaria. "Ya controlamos 104.000 mujeres y hallamos 500 tumores muy pequeños en pacientes aparentemente sanas, que se han curado. Esa mujer, que muchas veces vuelve a un rancho, no sabe qué hacer y debemos procurarle la atención que necesita", dice el doctor Florentino Sanguinetti. Pero esa deficiencia no se limita a lugares sin acceso a la atención: "En Lalcec, plena ciudad de Buenos Aires, aún hacemos diagnósticos que en la mayoría de los casos son de estadío 2, cuando lo deseable sería el estadío 1 (tumor de menos de 2 cm, no diseminado). Es decir: las mujeres siguen llegando tarde a la consulta mamaria".
lanacion.com

lunes, 23 de agosto de 2010

Microcalcificaciones mamarias

El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer. La mamografía posee un valor indiscutible como método de diagnóstico para el cáncer de mama, contribuyendo a la detección de lesiones subclínicas.
Las microcalcificaciones mamarias son comúnmente un hallazgo mamográfico en mujeres asintomáticas. Constituyen las lesiones no palpables de la mama más frecuentes.
Son depósitos de calcio en el espesor de la glándula mamaria que se aprecian en la mamografía como pequeños puntitos blanquecinos. Clásicamente se define como microcalcificación a toda aquella que mide en su diámetro máximo hasta un milímetro.
Las microcalcificaciones pueden ser benignas o sospechosas de malignidad según su tamaño, aspecto y distribución. Es importante saber si son de aparición reciente, observando y comparando con las anteriores mamografías de la paciente.
En la gran mayoría de los casos son la representación radiológica de procesos benignos inherentes a los distintos estadíos evolutivos por los que transcurre la glándula mamaria a lo largo de la vida.
Así podemos encontrar calcificaciones de secreción láctea, depósitos de calcio en procesos de ectasia ductal, calcificaciones vasculares, cutáneas, fibroadenomas antiguos calcificados, etc. Otras veces, pueden constituir un cáncer en su fase temprana.
Morfológicamente, las calcificaciones pueden adoptar diferentes formas y tamaños según su ubicación y fisiopatología: es así como pueden ubicarse aisladamente en la mama o agrupadas (y a su vez estos grupos contener desde dos hasta cientos de ellas).
Las benignas no requieren más pruebas diagnósticas complementarias; las probablemente benignas precisan de un seguimiento mamográfico a los 4 – 6 meses; y, las sugestivas de malignidad, hacen necesaria la biopsia.

En la mamografía se deben analizar las siguientes características:
1) Tamaño: Las superiores a 2 mms. se denominan macrocalcificaciones y suelen ser benignas. Por debajo de 1 mm. se denominan microcalcificaciones y, cuanto más pequeñas y agrupadas, más sospechosas son de malignidad
2) Morfología: Las calcificaciones malignas suelen ser heterogéneas en forma y tamaño, puntiagudas, anguladas, irregulares, en "coma", ramificadas y con forma de punto y raya. Las benignas suelen ser homogéneas, redondas y en ocasiones anulares y de centro claro.
3) Número: Se considera que cuando hay cinco o más calcificaciones menores de 1 mm. en un área de 1x1 cm. de mamografía, existe sospecha de malignidad. Cuanto mayor es el número de calcificaciones en esa área, son más sospechosas de malignidad
4) Distribución: Las calcificaciones distribuidas de forma segmentaria, no al azar, son sospechosas e indicativas de biopsia.
5) Variación en el tiempo de las calcificaciones: Las calcificaciones malignas varían con el tiempo, en cuanto a sus características morfológicas y a su tootalidad. La estabilidad de las calcificaciones durante dos años, se consideran como benignas.
El Colegio Americano de Radiología , en 1993 publicó el Breast Imagin Reporting and Data Sistem (BI - RADS), que es usado en gran parte del mundo, y divide a las calcificaciones según su morfología y distribución, asignándoles así categoría de riesgo y probable etiología. Las categorías van del 0 al 6. Cada categoría tiene implicancias clínicas y terapéuticas.
Cuando la mamografía evidencia microcalcificaciones con sospecha de malignidad, para confirmar el diagnóstico es necesario el estudio histopatológico. Este se puede realizar a través de la Punción Histológica percutánea (Core Biopsia ó Mammotome), o bien a través de la Biopsia Radioquirúrgica, que se realiza en quirófano. Será el médico especialista el que defina el método a utilizar.
En el cáncer de mama el pronóstico está estrechamente ligado al momento de la detección, sabiendo que el diagnóstico temprano evita y disminuye en gran medida los procedimientos quirúrgicos radicales, atenúa la repercusión psíquica y sociofamiliar desencadenados de la propia patología. Por lo tanto, la mejor recomendación es la consulta periódica con el especialista.
Dr. Miguel Bensadon, médico ginecólogo, especialista en patología mamaria

entremujeres.com

jueves, 28 de agosto de 2008

Crece la incidencia del cáncer de mama en mujeres jóvenes

Por Fabiola Czubaj De la Redacción de LA NACION
El estilo de vida moderno, incluido el cada vez más agobiante estrés cotidiano, sería el principal responsable del aumento de diagnósticos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años.
"La herencia influye apenas en entre el 5 y el 10% de los casos de cáncer de mama, pero estudios publicados señalan que factores como el alto consumo de grasa animal a través de la alimentación, y tener menos hijos o hacerlo a edades más avanzadas aumentan la probabilidad de que las mujeres de bajo riesgo desarrollen la enfermedad", señaló el doctor Gonzalo Recondo, jefe del Servicio de Oncología del Departamento de Medicina del Cemic.

A partir de 1973, la incidencia del cáncer de mama está creciendo en todo el mundo, pero en los países occidentales en vías de desarrollo se ha duplicado la cantidad de casos, especialmente en las grandes ciudades. Así lo publicó en enero último la revista The New England Journal of Medicine . Hoy, en el país, se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá esta enfermedad, que será tema del 29° Congreso Internacional de Medicina Interna.
"Si hace dos o tres años recibía a una paciente menor de 40 años con cáncer de mama por mes, ahora atiendo a dos que consultan porque ya se palparon algo en la mama que les llamó la atención. Esto, para nosotros como profesionales, es un incremento muy importante y evidente", dijo el doctor Román Rostagno, radiólogo especialista en patología mamaria e integrante de la Sociedad Argentina de Radiología.

En la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec), esta tendencia tampoco escapa a los especialistas. "Sí, aunque no tenemos las cifras para demostrarlo, observamos que está aumentando la cantidad de mujeres jóvenes con la enfermedad", confió la doctora Silvina Witis, jefa de Ginecología de Lalcec.

La doctora Dora Loria, coautora del Atlas de tendencias de mortalidad por cáncer , confirma la necesidad de contar con estudios epidemiológicos locales que permitan corroborar a través de los números lo que es vox pópuli en los pasillos de la mayoría de los centros de salud. "No tenemos datos de incidencia de base poblacional que nos digan que está aumentando en las menores de 40, pero los profesionales nos dicen que ven cada vez más casos", dijo ayer a LA NACION por vía telefónica desde Ginebra, donde hoy comienza el congreso mundial de la Unión Internacional contra el Cáncer.
"Pero aunque no tengamos las cifras, no podemos desoír esa percepción tan fuerte de la realidad -dijo Loria, del área de investigación del Instituto de Oncología Angel Roffo-. Lo interesante sería también mirar si los cánceres detectados en las más jóvenes están en estadios más iniciales."
Por ahora, las cifras disponibles son parciales y muy aisladas.


En Lalcec, por ejemplo, donde las mujeres pueden acceder a los controles ginecológicos y mamarios, el grupo más afectado es el de entre 33 y 40 años. "Esto puede atribuirse a varios factores: la mujer joven es la que se hace los estudios y los equipos son mejores que antes, lo que ayuda también a detectar tumores muy pequeños", resumió Witis.

Entre los factores asociados con el estilo de vida que pueden estar impulsando esta tendencia, The New England Journal of Medicine menciona también una alimentación rica en grasas, tener menos hijos o retrasar la maternidad. "El estrés produce cambios hormonales, que podrían favorecer la aparición del cáncer asociado con la inmunidad baja -agregó la experta-. Por eso se detectaría más en las más jóvenes."

martes, 17 de junio de 2008

REALIZAN RECONSTRUCCIONES EN MUJERES QUE SUFRIERON CANCER CON UNA TECNICA SIMILAR A LA LIPOSUCCION

Nuevo avance en la cirugía de mamas
El Hospital Clínico de Barcelona realizó una veintena de reconstrucciones de mama en mujeres que padecieron cáncer, con injertos de grasa del propio cuerpo, obtenidos mediante una técnica similar a la liposucción y que se implantan sin necesidad de nuevas cicatrices.
El jefe del servicio de Cirugía Plástica del Hospital Clínico de Barcelona, Joan Fontdevila, explicó ayer en rueda de prensa que este nuevo método quirúrgico es mucho más sencillo que los utilizados hasta ahora para reparar las mamas afectadas por el cáncer, como la obtención de tejido de grandes zonas del cuerpo para llevar a cabo una reconstrucción o bien la utilización de prótesis mamarias ajenas al propio cuerpo.
Se trata de una técnica similar a la liposucción, en la que el cirujano obtiene grasa de debajo de la piel con la ayuda de unas cánulas (tubo pequeño) especiales en cualquier zona del cuerpo, dejando unas cicatrices de menos de tres milímetros. Una vez extraída la grasa, ésta se procesa en el mismo quirófano con la finalidad de purificarla, separándola de los hematíes y el plasma, y se inyecta posteriormente en el pecho afectado por la mastectomía, sin necesidad de realizar una nueva cicatriz.
La operación dura unas dos horas y el tiempo de recuperación, indicó el doctor Fontdevila, es mucho menor respecto de los tratamientos convencionales. Hay que tener en cuenta, precisó el cirujano plástico, que en una reconstrucción tradicional se debe destruir una zona del abdomen o los muslos para trasladar' la grasa extraída al pecho, con muchas horas de quirófano y grandes cicatrices. "Con la incorporación de esta técnica --argumentó el especialista -- ya es posible hablar de regeneración de tejidos dañados o ausentes", dado que la grasa del cuerpo contiene células madre, lo que permite aprovechar sus virtudes y efectos beneficiosos a la hora de reparar las mamas.
De hecho, los casos intervenidos en el Hospital Clínico de Barcelona permitieron constatar que los beneficios que se obtienen van más allá del restablecimiento del volumen mamario, ya que no sólo mejora la calidad de la piel alterada por la radioterapia y las cicatrices de la mastectomía, sino que además permite reafinar los resultados obtenidos con otras técnicas de reconstrucción mamaria.
Por: LA VANGUARDIA. ESPECIAL PARA CLARIN