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viernes, 18 de mayo de 2012

El colesterol `bueno´ no siempre es tan bueno

La apolipoproteína C-III (apoC-III) es una pequeña molécula que a veces se encuentra en la superficie del HDL, conocido como `colesterol bueno´. Ahora, un estudio publicado en la revista Journal of the American Heart Association, revela que esta proteína podría incrementar el riesgo de padecer enfermedades coronarias.

Teóricamente, los altos niveles de colesterol HDL indican una baja incidencia de enfermedades coronarias. Sin embargo, los ensayos con fármacos que incrementan los niveles de esta sustancia en la sangre no resultan en la disminución del riesgo de padecer estas enfermedades que sería de esperar. Una de las posibles explicaciones a estos resultados es que el HDL contenga dos tipos de componentes: unos protectores y otros que ejerzan el efecto contrario.

Para probar la hipótesis, los investigadores, de la Universidad de Harvard (EEUU), examinaron los efectos de la presencia o ausencia de la ApoC-III en el `colesterol bueno´. Los datos, procedentes de muestras de sangre de más de 30.000 personas a las que se realizó un seguimiento sanitario durante 14 años, revelaron que, efectivamente, el HDL se puede dividir en dos subtipos. En el caso del subtipo con presencia de ApoC-III en su superficie, el riesgo de sufrir enfermedades coronarias no solo no disminuye, sino que aumenta.

Los autores sugieren que, a la vista de estos resultados, los análisis de sangre deberían ir más allá de la mera identificación del `colesterol bueno´, ya que conocer la presencia de estos subtipos de HDL permite predecir con mayor exactitud el riesgo real de padecer enfermedades coronarias. Además, "reducir el colesterol HDL con ApoC-III en los fármacos servirá para aumentar su eficacia", ha añadido Majken K. Jensen, uno de los autores de la investigación.
muyinteresante.es

sábado, 8 de octubre de 2011

La FDA aprueba la polipíldora para la diabetes y el colesterol


Dos en una. A partir de ahora los estadounidenses que sean diabéticos y tengan el colesterol alto podrán ahorrar un tipo de medicación ya que la FDA (la agencia que regula los medicamentos en su país, ha aprobado Juvisync, una polipíldora que combina sitagliptina y simvastatina.
Producida por una filial irlandesa del grupo farmacéutico Merck, Juvisync es "el primer producto que combina una medicina contra la diabetes tipo 2 con otra que disminuye el nivel de colesterol en un solo comprimido", subraya la FDA en un comunicado.
La FDA "aprobó Juvisync, una combinación a dosis fija (...) de dos medicinas que han sido autorizadas por separado, en una sola píldora para los adultos que necesitan a la vez sitagliptina y simvastatina", precisa la agencia.
En Estados Unidos unos 20 millones de personas sufren diabetes tipo 2, según indica el comunicado de la FDA. Este tipo de diabetes es la más frecuente. Se caracteriza por una mala regulación de la concentración de azúcar en el organismo y generalmente se produce en personas de edad avanzada o en las que sufren de exceso de peso.
La agencia americana subraya que a menudo las personas con diabetes también tienen una tasa elevada de colesterol en sangre, lo que puede conllevar un riesgo elevado de enfermedad cardiaca, de accidentes cerebrovasculares, de insuficiencia renao o incluso de ceguera.
Juvisync es la primera polipíldora en ser aprobada por la FDA. Existen varios compuestos en investigación con la idea de desarrollar un fármaco formado por dos, tres y hasta cuatro principios activos que tratan diferentes patologías como la hipertensión, la diabetes o la hipercolesterolemia. Sin embargo, hasta ahora ninguna agencia del medicamento había dado su visto bueno a estos compuestos.
elmundo.es

viernes, 23 de septiembre de 2011

La mayoría de los argentinos no conoce sus niveles de colesterol


Si el colesterol no duele ni molesta, ¿para qué preocuparse por saber qué tan alto o qué tan bajo se encuentra? Eso es lo que piensa un porcentaje nada despreciable de los argentinos, que olvida que el colesterol elevado es, junto con el tabaquismo, uno de los dos principales factores de riesgo del infarto.
"La mitad de los argentinos no conoce sus niveles de colesterol. La única forma de conocerlos es a través de un análisis de sangre, ya que no dan síntomas. Muchas personas argumentan que, como no tienen problemas de corazón, no necesitan prestar atención a los factores de riesgo, cuando en realidad es al revés: el problema cardíaco aparece por tener el colesterol alto", dijo la doctora Sandra Swieszkowski, secretaria del Comité Ejecutivo de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).
Según una reciente encuesta de alcance nacional realizada por TNS-Gallup, seis de cada diez argentinos mayores de 18 desconocen sus niveles de colesterol, esa sustancia grasa que se acumula en el interior de las arterias y triplica el riesgo de infarto. Pero si se hace foco en los mayores de 35 años, que son aquellos en los que los cardiólogos recomiendan un control de colesterol anual, casi la mitad desconoce cuánto colesterol corre por sus venas.
"Realizar un estudio anual de colesterol y de glucosa en sangre; preguntarle al paciente si fuma y si hace actividad física; medirle el perímetro de cintura y tomarle la presión arterial: con esos seis controles médicos uno puede prevenir el 90% de los infartos, que se asocian con esos factores de riesgo", dijo ayer el doctor Ricardo Iglesias, presidente de la FCA, durante la presentación del estudio de Gallup.
En la Argentina, las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte y, según datos de la Primera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, el 27,9% de los mayores de 20 años tiene colesterol elevado (cuando los niveles de colesterol total se encuentran por encima de 200 mg/dl).

Igual es peor

"Estamos igual que en los últimos años", comentó Iglesias, pero aclaró que ese no es un dato positivo. El porcentaje de la población adulta que se controla periódicamente el colesterol no ha cambiado significativamente desde 2007 (cuando se realizó la primera encuesta de Gallup sobre el tema) a la fecha.
Paralelamente, agregó el cardiólogo, "la obesidad pasó del 14,5 al 18%, y el sedentarismo del 45 al 55%, según mostraron las dos encuestas nacionales de factores de riesgo".
"La gente sabe que el colesterol alto perjudica la salud, pero la mitad no hace nada para conocer sus niveles", señaló Swieszkowski. ¿Qué razones esgrimen para no conocerlos? Según la encuesta, el 48% de los mayores de 35 años que no se controlaron el colesterol en los últimos 12 meses no lo hicieron porque no se hicieron ningún chequeo médico durante el último año.
Un 17% dijo no haber controlado sus niveles de colesterol porque no tiene síntomas, y otro 9% dijo preferir, directamente, no conocerlos.
Para Swieszkowski, el panorama no es mejor entre los que se controlan y tienen niveles altos. "Vemos en la Argentina cómo los pacientes abandonan la medicación, el ejercicio y la alimentación saludable. Como no ven un efecto inmediato, ya que el colesterol es una enfermedad que no da síntomas, no se cuidan", concluyó.
ANTES DE QUE SEA TARDE
"La gente sabe que el colesterol alto perjudica su salud, pero la mitad no hace nada para conocer sus niveles en sangre"
SANDRA SWIESZKOWSKI. Cardióloga
"Con seis controles médicos, entre los que se cuenta el de los niveles de colesterol, uno puede prevenir el 90% de los infartos"
RICARDO IGLESIAS. Cardiólogo

viernes, 16 de septiembre de 2011

Los ojos predicen el riesgo cardiovascular

Placas amarillentas (xantelasmas) en los párpados
La aparición de unas placas amarillas en torno a los párpados puede poner sobre aviso del peligro de sufrir problemas cardiovasculares. Así se desprende de un estudio cuyos autores creen que podríamos estar ante un nuevo marcador de riesgo, que se añadiría al análisis del colesterol en sangre, la toma de tensión, la medición del perímetro de la cintura y el resto de indicadores.
Estos nódulos, denominados xantelasmas, son depósitos de células cargadas de colesterol. Existe otro tipo de acumulación de lípidos, denominado arco corneal, que forma una especie de anillo amarillento en el borde de la córnea. Estos dos signos han sido estudiados por distintos equipos de investigación sin que hasta la fecha se hubiese podido dilucidar si están asociados o no a las patologías cardiovasculares. Anne Tygjaerg-Hansen y sus colegas, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), han demostrado que los xantelasmas sí están relacionados con un mayor riesgo de enfermedad coronaria y de muerte a largo plazo. En cambio, tal y como publican en la última edición de 'British Medical Journal' ('BMJ'), no se ha observado tal vínculo en las personas con arcos corneales.
El vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Manuel Anguita, advierte de que hay que ser "un poco cauto con los resultados del estudio", ya que se trata del primero que llega a esas conclusiones. En otras palabras: las personas con xantelasmas no deben asustarse. Asimismo, señala que, en el caso de que otros trabajos confirmen que estas placas pueden ser claves para el diagnóstico y la prevención de problemas cardiacos, no hay que olvidar que se trataría de un marcador más que ayudaría a los médicos de familia y a los cardiólogos a tomar medidas preventivas específicas para cada paciente.
Por otra parte, Anguita precisa que el aumento del riesgo observado en los portadores de los depósitos no es excesivamente alto: se observó que, a lo largo de las más de tres décadas que duró la investigación, tenían 1,4 veces más probabilidades de padecer un infarto que quienes no tenían xantelasmas. En cuanto a la mortalidad, la diferencia era considerablemente menor. "No son cifras alarmantes", concluye.
En todo caso, el experto español cree que el nuevo estudio es muy interesante. Uno de sus puntos fuertes, que garantiza la fiabilidad de los datos obtenidos, es el elevado número de personas con las que contó. Se hizo un seguimiento a casi 13.000 individuos durante 33 años con el fin de evaluar los factores implicados en su salud cardiovascular. El 4,4% de ellos desarrolló xantelasmas. Estos estaban relacionados con el infarto de miocardio, la isquemia cardiaca y la aterosclerosis independientemente de los valores del resto de los factores de riesgo cardiovasculares (obesidad, edad, tabaquismo...).
Curiosamente, a pesar de que se trata de una acumulación de grasa, buena parte de las personas con depósitos en los párpados no presentaban niveles elevados de colesterol en sangre. Esto se debe a un fenómeno ya conocido: algunos sujetos tienen una alteración en el metabolismo de las grasas que hace que el colesterol se acumule en las paredes de sus arterias pero los análisis sanguíneos no muestren cifras elevadas. Los xantelasmas estarían avisando de esta situación.
elmundo.es

viernes, 26 de agosto de 2011

Alimentos que sí bajan y mucho el colesterol


Las nueces reducen el colesterol. | Presas.
Está al alcance de cualquiera que se lo proponga. Reducir los niveles de colesterol LDL, el 'malo', es cuestión de voluntad y de perseverancia. Basta con seguir la dieta mediterránea para conseguir este objetivo y lograr, además, aumentar los niveles de colesterol HDL, el 'bueno'. Ahora, sin embargo, llegan otras propuestas desde el otro lado del Atlántico que también han resultado eficaces.
Se trata de la llamada 'dieta portafolio de alimentos que reducen el colesterol' en la que se combinan productos como la proteína de soja, nueces, fibra soluble (vegetales y frutas) y fitoesteroles. La constatación de esta realidad proviene de un nuevo trabajo que demuestra que su consumo a lo largo de seis meses logra disminuciones importantes del colesterol 'malo'.
David Jenkins, del Hospital San Michael y de la Universidad de Toronto (Canadá), es el autor principal del estudio que trae estas buenas noticias. "Las entidades cuyo fin es la salud cardiovascular han destacado incesantemente la importancia de la dieta y los estilos de vida como primera opción preventiva para reducir los niveles de lípidos en sangre y disminuir el riesgo de enfermedad coronaria. No obstante, la introducción de las estatinas (los modernos fármacos anticolesterol) a finales de 1980 puso en entredicho la relativa eficacia de la dieta. Sin embargo, el uso combinado de alimentos capaces de reducir el colesterol ha constatado en algunos estudios una reducción similar a la lograda por la primera generación de estatinas. Ahora hemos llevado a cabo una investigación capaz de determinar que la 'dieta portafolio' reconocida por la FDA (agencia estadounidense de los alimentos y fármacos) es más eficaz que un simple control de la alimentación durante seis meses a la hora de disminuir el LDL", introducen los investigadores en su estudio.
Publicado en el último 'Journal of American Medical Association' , el trabajo ha involucrado a 345 participantes con hiperlipidemia (niveles elevados de lípidos en sangre). Todos fueron divididos en dos grupos: mientras que uno siguió una dieta control baja en grasas saturadas en la que se hacía énfasis en el consumo elevado de cereales, el segundo debía incorporar la 'dieta portafolio'. Fundamentalmente, alimentos con proteína de soja (tofu), fitoesteroles (como los que contienen algunas margarinas), fibras solubles (vegetales, fruta, cebada...) y frutos secos, como las nueces y los cacahuetes.
Los datos revelan unas reducciones significativas de los niveles de LDL en el grupo asignado a la 'dieta portafolio' en comparación con los que llevaron a cabo la alimentación controlada. Pese al reconocimiento de estos beneficios, los autores destacan una cifra de abandonos del tratamiento cercana al 23%.

Díficil de seguir

Ramón Estruch, jefe del grupo del CIBERobn (Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición) del Hospital Clínic de Barcelona reconoce a ELMUNDO.es que "trabajos, como el aquí expuesto, son interesantes, además de estar publicado en una revista de prestigio". Sin embargo, objeta, "este tipo de dietas tan estrictas son difíciles de seguir a largo plazo (basta con observar el porcentaje de abandonos) y, además, al ser tan vegetarianas pueden resultar perjudiciales para la salud".
No es el caso, defiende de "la dieta mediterránea (DM). Estamos acabando un estudio (Predimed) con 7.500 españoles que han sido dividos en tres grupos: uno ha seguido la DM con aceite de oliva; otro, con frutos secos y un último, la DM estándar. El trabajo finaliza este año, pero ya sabemos que incluso la DM sin enriquecer mejora el metabolismo del azúcar y la tensión arterial, baja el colesterol 'malo' y sube el 'bueno'. Sabemos, además, que es una alimentación fácil de seguir a largo plazo, por su variedad y por su sabor".
Se suma a estas ventajas el hecho de que "cada vez hay más evidencias de su papel protector en la patología cardiaca, pero también en el cáncer y, lo más importante: ha demostrado que no es perjudicial a largo plazo. La pena es que estemos perdiendo este patrimonio que las culturas anglosajonas, precisamente, están empezando a utilizar".
El experto catalán reitera que sería interesante llevar a cabo estudios que compararan la dieta mediterránea con la 'dieta portafolio', aunque reconoce "que la carencia de determinadas proteínas y otros nutrientes no vegetales de ésta última, como los que aporta el pescado, puede ser un lastre para este tipo de alimentación".
De similiar opinión se muestra Carmen Gómez Candela, jefa de la Unidad de Nutrición del Hospital La Paz de Madrid, reconoce que "los alimentos señalados en el estudio son de sobrada solvencia como productos que bajan el colesterol, pero falta en este tipo de dieta productos como el aceite de oliva que elevan el colesterol bueno".
Reconoce que determinas "dietas, como la analizada en el ensayo, son difíciles de seguir a largo plazo. Esta es una de las razones por las que solemos recurrir a alimentos funcionales que contienen fitoestrógenos (como margarinas y algunos yogures) y si no, a los fármacos".
elmundo.es

jueves, 21 de julio de 2011

Cómo aumentar el colesterol 'bueno'

El aceite de oliva eleva el colesterol 'bueno'. | Reuters.
Reducir los niveles de colesterol 'malo' no es la única estrategia para prevenir enfermedades cardiovasculares. Según desvela la literatura científica, tener altas las cifras de colesterol 'bueno' también ayuda. Pero, ¿cómo conseguirlo? Los especialistas confían en el papel que, en un futuro próximo, pueden tener dos fármacos que actualmente se están investigando. Mientras tanto, la mejor fórmula consiste en una dieta hipocalórica, ejercicio y olvidarse del tabaco.
Un trabajo publicado esta semana en ‘Journal of the American Heart Association’ subraya que en el estudio de estos dos nuevos medicamentos (dalcetrapib y anacetrapib) diseñados para incrementar el colesterol 'bueno', además, se ha visto que también pueden ayudar en el control del azúcar en personas con diabetes. Según los resultados, después de tres meses de tratamiento, los pacientes de la investigación tenían 0,34 miligramos por litro menos de azúcar en sangre que aquellos diabéticos que no tomaban dichas medicinas.
Teniendo en cuenta que unos 220 millones de personas en el mundo tienen diabetes y que esta condición eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud, este hallazgo supone triple beneficio. "Controla la glucosa, incrementa el colesterol ‘bueno’ (HDL) y ambos beneficios repercuten directamente en menos probabilidades de infarto", señalan los autores de la investigación, del Instituto de Investigación coronaria de la Universidad de Sydney (Australia).
De momento, dalcetrapib y anacetrapib están en fase experimental. Comenzaron a desarrollarse hace cinco años, cuando Pfizer tuvo que suspender sus investigaciones con un fármaco (torcetrapib) orientado a aumentar el colesterol 'bueno' (HDL), una estrategia eficaz para tratar la enfermedad coronaria. Las expectativas eran muy buenas, pero se detectó un aumento de la tensión arterial, más anginas de pecho, insuficiencias cardiacas, infartos de miocardio y un mayor número de muertes. Ahora, las esperanzas se centran en estos dos nuevos fármacos, que al igual que torcetrapib, también son inhibidores de una enzima llamada CETP que ayuda a incrementar los niveles de colesterol 'bueno', encargado de limpiar la pared arterial de lípidos que cuando se acumulan pueden taponar los vasos y producir daños cardiovasculares. Según el principal responsable del estudio, Philip Barter, “los nuevos medicamentos no causan efectos secundarios, aunque son necesarias más investigaciones”.

Confirmado el efecto del colesterol 'bueno'

Mientras los científicos continúan estudiando dalcetrapib y anacetrapib, en España, expertos de la Sociedad Española de Cardiología han publicado un trabajo en el que subrayan la importancia de prestar especial atención al colesterol 'bueno', ya que "si se encuentra por debajo de las cifras deseables (menos de 40 mg/dl en varones y menos de 50 mg/dl en mujeres), favorece la aparición de síndrome metabólico (conjunción de varias anomalías, entre ellas hipertensión, obesidad, elevados niveles de glucosa, triglicéridos, etc.) y, en consecuencia, de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. De hecho, después de revisar las historias de 574 pacientes que habían sido ingresados por un episodio coronario agudo, los especialistas confirmaron que más de la mitad tenía síndrome metabólico y los componentes que con más frecuencia se presentaban eran la hiperglucemia en un 85% de los casos y el colesterol 'bueno' bajo en un 80%.
Cada vez hay mayor evidencia de que en pacientes con síndrome metabólico o con diabetes tipo 2, el tratamiento debe centrarse no sólo en bajar las cifras del colesterol 'malo' (LDL), también en aumentar las de colesterol 'bueno'. Como argumenta Antonio Hernández, coordinador del estudio y jefe del servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia, "a pesar de que hemos conseguido reducir el colesterol 'malo' gracias a las estatinas, sigue habiendo una importante prevalencia de enfermedad cardiovascular, debido a los bajos niveles de colesterol 'bueno'".

Cómo subir los niveles de colesterol 'bueno'

Para incrementar las cifras de colesterol 'bueno', afirma el doctor Hernández, "no disponemos de fármacos tan eficaces [como los que sí hay para disminuir el 'malo'] y resulta imprescindible un verdadero cambio en el estilo de vida, evitando el tabaco, el sedentarismo y seguir una alimentación equilibrada".
Mucha gente se pregunta si existe algún alimento clave para elevar los niveles de HDL. Según Leonardo Reinares, director de la Unidad de Lípidos del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico de Madrid, "no hay ninguno capaz de modificar el colesterol 'bueno', salvo el aceite de oliva". Las grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, son capaces de "subir el HDL , pero como son muy calóricas, las recomendamos en pequeñas cantidades, sobre todo si se trata de personas con sobrepeso".
Lo que sí recomiendan los médicos, generalmente, es "bajar peso a través de una dieta hipocalórica, basada en las proporciones adecuadas de hidratos de carbono, proteínas y grasas", matiza Reinares. Además, la alimentación equilibrada debe ir acompañada de ejercicio y, por supuesto, evitando el tabaco. "Si el paciente tuviera riesgo cardiovascular, entonces indicamos tratamiento farmacológico (por ejemplo, con ácido nicotínico)".
elmundo.es

domingo, 26 de junio de 2011

La terapia intensiva contra el colesterol podría aumentar el riesgo de diabetes


Las personas que toman altas dosis de estatinas para mantener a raya su colesterol deberían vigilar de cerca sus niveles de azúcar en sangre. Al menos eso es lo que sugieren las conclusiones de una revisión de estudios, que relacionan la terapia intensiva con estos fármacos con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad metabólica.
Numerosos estudios previos han demostrado la capacidad de las estatinas para reducir los niveles de lípidos en sangre e, incluso, para disminuir el riesgo de padecer problemas cardiovasculares en el futuro. Sin embargo, otros trabajos también habían apuntado la posibilidad de que estos medicamentos aumentaran las posibilidades de desarrollar diabetes.
Hasta el momento, no se ha realizado ningún estudio definitivo al respecto, por lo que un equipo de investigadores británicos han querido arrojar un poco más de luz sobre el tema revisando todo lo publicado hasta la fecha en la literatura médica.
Su objetivo, tal y como ellos mismos reconocen en las páginas de la revista 'Journal of the American Medical Association', no era sólo analizar la posible relación, sino averiguar si las dosis empleadas del fármaco podían influir de alguna manera en el riesgo de padecer la enfermedad.
En total, localizaron cinco trabajos con datos de 32.752 pacientes con diferentes patrones de terapia a los que se les había realizado un seguimiento durante una media de casi cinco años.
Al cruzar los datos, los investigadores comprobaron que entre los pacientes que tomaban una dosis elevada de estatinas al día (la terapia intensiva suele ser de 80 mg) se habían producido más casos nuevos de diabetes que entre los que seguían un tratamiento convencional (por ejemplo de 20 mg).
En concreto, de los 2.749 pacientes que desarrollaron la enfermedad metabólica, 1.449 llevaban un tratamiento intensivo y a los 1.300 restantes se les había indicado una terapia más moderada.
Por otro lado, los investigadores también observaron que el riesgo de problemas graves de corazón era significativamente más bajo en el grupo de pacientes que tomaba altas dosis de estatinas al día, lo que confirma el papel protector de estos fármacos.
En ese sentido, los investigadores reclaman más estudios al respecto que cuantifiquen los beneficios netos para los pacientes que siguen este tratamiento. Mientras tanto, sugieren que "los especialistas deberían vigilar el posible desarrollo de diabetes" en este grupo de enfermos.
Futuros trabajos, insisten los autores, deberán dilucidar los mecanismos que están detrás de esta relación, analizar si existe algún grupo de pacientes con un riesgo especialmente elevado y hasta qué punto pueden afectar los problemas metabólicos a la salud global de enfermo en tratamiento con estatinas.
Con todo, en sus conclusiones subrayan que estos datos no deben cuestionar el tratamiento con estatinas, que ha mostrado múltiples beneficios.
elmundo.es

lunes, 18 de abril de 2011

El poder antigrasa de los arándanos

Los arándanos son ricos en polifenoles. | Getty Images
No es un detergente de última generación para lavar los platos, pero su efecto es similar: elimina la grasa. En este caso, la del cuerpo, que es la que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Se trata del arándano, un fruto que, al igual que otras bayas, puede servir para mucho más que complementar las recetas de repostería.
Los resultados de un estudio que se acaba de presentar en el congreso de Biología Experimental de la Sociedad Americana de Nutrición, celebrado en Washington (Estados Unidos), aportan nuevas pruebas de los beneficios para la salud de unos compuestos muy abundantes en este alimento: los polifenoles.
Los investigadores observaron el efecto de dichas sustancias a nivel molecular en tejidos de ratón y comprobaron que reducían la diferenciación de las células no especializadas en adipocitos (células grasas). En otras palabras: frenaban la formación de tejido graso.
Uno de los aspectos más prometedores de este trabajo es que, cuanta mayor cantidad de polifenoles se suministraba a los cultivos de roedores, mayores eran los efectos. Así, la dosis más baja produjo una reducción de tan sólo un 27% del contenido graso, pero este porcentaje ascendió al 73% cuando se aplicó la ración más alta. No obstante, los responsables del estudio advierten de que sus resultados aún son preliminares y deben confirmarse en humanos. El poder antiobesidad de los arándanos ya se conocía, así como el papel protagonista que representan los polifenoles, pero todavía no se sabe exactamente cómo se produce, qué dosis son aconsejables o qué personas pueden beneficiarse en mayor medida.

Antioxidantes

Los especialistas en nutrición tienen muy presente el papel preventivo de estos componentes vegetales. Según Miguel Ángel Martínez Olmos, del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) y médico especialista en Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario de Santiago, "disminuyen la oxidación que van produciendo los procesos del metabolismo, que lleva al envejecimiento de las células". En las personas con problemas metabólicos (diabetes, hipertensión, obesidad...), añade el experto, este deterioro progresivo está "mucho más acentuado; de ahí que sea especialmente importante conseguir un buen nivel de antioxidantes".
A pesar de sus numerosas virtudes, los arándanos se consumen en España con mucha menos asiduidad que en otros países. ¿Deberíamos ingerirlos en mayor cantidad? Martínez Olmos y la mayoría de los especialistas en nutrición creen que no tiene sentido obsesionarse con aquellos alimentos que se ponen de moda tras la aparición de estudios que ilustran sus bondades. "Lo importante es que recuperemos la dieta mediterránea, que tiene un alto contenido en verduras y frutas frescas. Ahora se tiende a una alimentación con menos antioxidantes", asevera.
Comparte esta opinión Julián Rivas, responsable del Grupo de Investigación en Polifenoles de la Universidad de Salamanca, quien también apuesta por una alimentación variada y muy verde. Este experto aclara que los polifenoles constituyen una gran familia, dentro de la cual se encuentran los flavonoides, presentes en casi todas las bayas y frutos rojos. Se ha comprobado que pueden ejercer "un efecto sinérgico con otros compuestos, como la vitamina C o los carotenos, que también se comportan como antioxidantes". Además, sus beneficios no se limitan al ámbito de la lucha antigrasa. También actúan como antimicrobianos y antitumorales.
elmundo.es

miércoles, 13 de abril de 2011

El verdadero 'milagro' de tomar una manzana al día

Cajas de manzanas. | El Mundo

No lo dude: nada como consumir una manzana al día para preservar la salud del corazón. El viejo refrán anglosajón 'an apple a day keeps the doctor away' (una manzana al día mantiene al médico lejos de ti) no podía andar mejor encaminado a tenor de los datos presentados durante la celebración del Congreso de Biología Experimental 2011, que se está llevando a cabo estos días en Washington (EEUU).
Allí, investigadores de la Universidad de Florida, liderados por Bahram Arjamandi, han presentado los datos de un estudio llevado a cabo con 160 mujeres posmenopáuiscas de entre 45 y 65 años. La mitad de ellas consumió una manzana al día (75 gramos diarios durante un año) mientras que el resto (el grupo control) ingirió la misma cantidad pero de pasas. A todas ellas se les realizaron analíticas a los tres, seis y 12 meses de iniciar el ensayo.
"Los estudios con animales han constatado que la pectina y los polifenoles (quercetina y flavonoides, antioxidantes que se encuentran sobre todo en la piel de esta fruta) mejoran el nivel de metabolismo de los lípidos y reducen la producción de moléculas inflamatorias relacionadas con el riesgo cardiaco, como es la proteína C reactiva", destaca el doctor Arjamdandi.
También algunos trabajos en humanos han constatado los beneficios de la manzana (rica en fibra, vitaminas A y C, hierro, calcio, magnesio, potasio y flavonoides) a la hora de ayudar a prevenir el cáncer, las enfermedades coronarias o mejorar la tasa de glucosa de los diabéticos tipo 2.
Ahora, el experto de Florida y su equipo han constatado "los cambios increíbles que se producen en los niveles de colesterol a los seis meses de consumir una manzana al día", destaca Bahram Arjamandi.
Así, las mujeres que ingirieron esta fruta redujeron en un 23% el colesterol 'malo' (LDL) y aumentaron un 4% el 'bueno', (HDL) en comparación con las que siguieron la dieta de pasas. Además, otra de las ventajas aportadas por el consumo de la fruta 'milagro' es que, pese al consumo de 230 calorías extra al día, esto no se tradujo en un aumento de peso. Más bien lo contrario: "las mujeres que las ingirieron perdieron una media de casi 1.500 gramos", agregan los especialistas.

Valoración

José Luis Zamorano, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, reconoce a ELMUNDO.es que el estudio "pone de manifiesto el poder protector de la manzana en la aterosclerosis. Sin duda se deberá a las propiedades nutricionales de la misma. Esta fruta es rica en pectina, una sustancia que tiene propiedades favorables en el metabolismo del colesterol".
Apunta además a que el "descenso provocado del colesterol LDL ayudará al menor desarrollo o evolución de la aterosclerosis, dado que éste ha demostrado ser uno de los responsables primordiales en el desarrollo de la patología. Pero, además, hay otro hecho interesante. En este estudio se observó que aquellas pacientes que consumieron manzanas de forma regular tenían un descenso en los niveles de la proteína C reactiva, una marcador de inflamación e inestabilidad de la placa de ateroma".
Para este experto, aunque la "fruta no puede compararse con los efectos de los fármacos, dado que las estatinas (los medicamentos anticolesterol) son imprescindibles en el tratamiento eficaz de la hipercolesterolemia y la aterosclerosis -dado que disminuyen tanto los niveles de LDL como de proteína C reactiva-, al menos sí ha constatado sus beneficios".
elmundo.es

jueves, 31 de marzo de 2011

El colesterol 'bueno' protege frente al cáncer de colon

Una dieta mediterránea y evitar grasas saturadas ayuda a elevar los niveles de HDL | Reuters
Tener altos niveles de colesterol 'bueno' no sólo puede proteger contra enfermedades cardiovasculares y el Alzheimer. Ahora, un nuevo trabajo revela una ventaja más: Nos defiende frente al cáncer de colon. "Un buen motivo para prestar atención a las cifras del colesterol en sangre", subraya Bas Bueno-de-Mesquita, del Instituto Nacional de Salud Pública de Países Bajos y autor principal del trabajo, publicado en la revista 'Gut'.
Ya se sabía que las personas con colesterol alto tienen más riesgo de desarrollar cáncer de colon. Sin embargo, hasta el momento, "no se había realizado ningún estudio prospectivo en el que se tuvieran en cuenta los distintos tipos de lipoproteínas (HDL -conocido como colesterol 'bueno'-, LDL -vulgarmente denominado colesterol malo-, triglicéridos, apoA, apo B) y su papel en este tumor", comenta Carlos Gilsanz, jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Como afirma Bueno-de-Mesquita, "observamos que por cada aumento de 16,6 miligramos por decilitro (mg/dl) de HDL y 32 mg/dl de apoA, las probalidades de sufrir cáncer de colon se reducían entre un 22% y un 18% respectivamente".
Aunque las razones aún se desconocen, los investigadores tienen varias teorías. Apuntan a las propiedades antiinflamatorias del HDL y también creen que "una baja concentración de este colesterol 'bueno' aumenta el estrés oxidativo y, por lo tanto, la destrucción de células, lo que puede suponer el comienzo del cáncer". De momento sólo son suposiciones y son necesarios más estudios que indaguen sobre esta cuestión.
Para desarrollar este estudio, en el que también han participado varios investigadores españoles, se han analizado los perfiles de 1.238 personas con cáncer colorrectal (779 con el colon afectado y 459 con tumor rectal) y otras tantas sanas. Todas estaban inscritas en una investigación europea sobre cáncer y nutrición realizada en 10 países (estudio EPIC).
Después de examinar sus muestras de sangre, su dieta y estilo de vida, los resultados eran evidentes. Aquellas personas con altos niveles de colesterol HDL tenían menor riesgo de cáncer de colon, "independientemente de otros marcadores también relacionados con este tumor, como la inflamación o la resistencia a la insulina", señalan los autores en su artículo. Además, "no observamos asociación con el cáncer rectal".
Dados los resultados, se podría considerar el colesterol 'bueno' como una herramienta apropiada para moderar el riesgo de cáncer de colon. Para conseguir elevar sus niveles, expone el doctor Gilsanz, "lo mejor es hacer ejercicio, evitar las grasas saturadas e incluso tomar un poco de vino en la comida, aunque la genética también es importante".
elmundo.es

miércoles, 2 de febrero de 2011

El colesterol está fuera de control en el nivel global

Sebastián A. Ríos
LA NACION
El colesterol está fuera de control. Esa es la conclusión a la que arribó un equipo de investigadores que evaluó una década de estudios sobre el diagnóstico y el tratamiento de los niveles elevados de colesterol, realizados en ocho países -Inglaterra, Escocia, Alemania, Japón, Jordania, México, Tailandia y los Estados Unidos- para encontrar que la mayoría de las personas con colesterol elevado no acceden a su tratamiento.
"El porcentaje de personas con concentraciones elevadas de colesterol total que reciben un tratamiento eficaz sigue siendo pequeño en países de ingresos medios y elevados. Muchos de los afectados no son conscientes de su enfermedad", concluyeron los investigadores que acaban de publicar los resultados del estudio en el boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El porcentaje de personas con colesterol elevado sin diagnóstico llega al 78% en Tailandia, por ejemplo, mientras que el porcentaje de pacientes con diagnóstico pero sin tratamiento alcanza su pico en Japón: 53%. En cuanto al porcentaje de pacientes diagnosticados, tratados y que han alzanzado el control de la enfermedad oscila entre el 4%, en Alemania, y el 53% en México.
Por arriba de parámetros normales, el colesterol constituye uno de los principales factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, que como recuerda el estudio de la OMS causa unos 18 millones de muertes al año. "La hipercolesterolemia sin tratar supone una oportunidad perdida ante la epidemia mundial de enfermedades crónicas", se lamentaron los autores del estudio.

Cifras locales

Algunos de los resultados del estudio publicado por la OMS fueron comparados con datos locales, como los que surgen del estudio Carmela, que evaluó la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en varias ciudades de América latina. Según ese trabajo, por ejemplo, el 81% de los porteños se midió al menos alguna vez sus niveles de colesterol en sangre.
"Si bien éste fue el mejor porcentaje de la región -en ciudades como México, Bogotá o Santiago de Chile sólo el 50% se había medido el colesterol-, esto deja casi un 20% que nunca en su vida se hizo un estudio de colesterol", comentó a La Nacion el doctor Carlos Boissonnet, cardiólogo del Cemic y coordinador de epidemiología de la Fundación Interamericana del Corazón, institución que llevó adelante el Carmela.
En cuanto a datos que puedan ser comparados con los del nuevo estudio, el Carmela halló que el 42% de los porteños con colesterol elevado contaba con ese diagnóstico, y que sólo el 10% lo había controlado gracias a la medicación.
"La Argentina tiene alta prevalencia de colesterol alto, lo que significa un riesgo cardiovascular no controlado -comentó Boissonnet-. Esto implica una sumatoria de eventos cardiovasculares que impactan en la gente, en el sistema de salud y en la productividad, y que podrían evitarse."
lanacion.com

martes, 18 de enero de 2011

¿Cómo protege el colesterol 'bueno' las arterias?

El papel que cumple el HDL –el popular colesterol 'bueno'– frente a la enfermedad cardiovascular es uno de los temas más estudiados en los últimos tiempos. Los expertos habían observado en repetidas ocasiones que esta lipoproteína encargada del transporte y eliminación de las grasas parece ejercer un efecto protector contra el desarrollo de aterosclerosis. Sin embargo, hasta la fecha se sabía poco sobre los mecanismos que explican esta relación. Una investigación publicada esta semana en la revista 'The New England Journal of Medicine' arroja un poco más de luz sobre este asunto y demuestra que, como en casi todo, en el ámbito del colesterol no sólo importa la cantidad, sino también la calidad.
El HDL es 'bueno' porque es capaz de captar el exceso de colesterol 'malo' (LDL) que se acumula en la pared arterial. Esta lipoproteína beneficiosa, explican los autores del trabajo, puede absorber los lípidos presentes en los macrófagos, células centinelas que acuden a eliminar las sustancias sobrantes del organismo y que, si acumulan una excesiva cantidad de colesterol, dejan de cumplir correctamente su función y pueden contribuir incluso al desarrollo de aterosclerosis.
Sin embargo, según los datos de esta investigación, esa capacidad protectora del HDL no está determinada únicamente por los niveles presentes en plasma –un dato que se mide habitualmente en los análisis clínicos–, sino que también parece ser fundamental la calidad de esas lipoproteínas, su "funcionalidad", tal y como explica Pedro Mata, jefe de la Unidad de Lípidos de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y presidente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar.
"En la práctica clínica vemos algunos pacientes que, pese a presentar niveles altos de HDL, tienen aterosclerosis. Ese fenómeno puede deberse, según este estudio, a la calidad de estas lipoproteínas, a que no tienen la suficiente capacidad para eliminar el exceso de colesterol", señala este experto, para quien este trabajo "abre la puerta a nuevas investigaciones sobre el control de los lípidos" en el futuro.
"Mantener a raya el colesterol 'malo' ya es posible. Ahora, uno de los retos a medio plazo es explorar el potencial de manejar el colesterol 'bueno'", concluye el especialista.
elmundo.es

domingo, 2 de enero de 2011

El colesterol también se hereda

MADRID (Diario El País).- Hasta no hace mucho, hablar de colesterol heredado de padres a hijos hacía pensar automáticamente en la hipercolesterolemia familiar, un trastorno genético que afecta a un 1% o 2% de la población.
Pero los investigadores empiezan a vislumbrar la posibilidad de que dicha herencia venga también por vía epigenética, por "alteraciones que se pueden producir en nuestro metabolismo por el colesterol y desembocar en cambios en la expresión de algún gen", explica el doctor Miguel Ángel Lasunción, miembro del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria y de CIBERobn (centro de investigación en red sobre obesidad y nutrición).
Modificaciones no fijadas en los genes que sí influyen en lo que estos hacen. En un organismo y en sus descendientes, según apostilla Lasunción refiriéndose a un reciente artículo publicado en la revista Nature. Investigadores australianos administraron durante 15 días una dieta rica en grasa a ratas macho, después se la retiraron, los cruzaron y sus descendientes hembras sufrieron las consecuencias en forma de trastornos metabólicos, intolerancia a la glucosa, sensibilidad a la insulina.
Lo que come el padre repercute en las hijas. Al menos en las ratas. Aunque dice el doctor Lasunción que los estudios epidemiológicos entre humanos "están conduciendo a la misma impresión".
El organismo obtiene el colesterol de lo que ingiere -yema del huevo, vísceras de animales, marisco, carnes rojas- o se lo fabrica él mismo, fundamentalmente en el hígado. Desde este órgano, el LDL, el conocido como colesterol malo, viaja a los tejidos periféricos para abastecerlos. Es un tipo de grasa fundamental para la vida que se utiliza para formar las membranas celulares e interviene en la producción de hormonas y de bilis.
El problema deriva de su exceso en sangre: entre el 50% y el 69% de los adultos en España presenta más de 200 mg/dl; el 20%, más de 250 mg/dl; el 21% de los escolares tiene más de 200 mg/dl, según el último informe de 2007 de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA). El sobrante se va acumulando en las paredes arteriales y, si no se controla, puede acabar provocando un infarto, una angina de pecho, un ictus cerebral, una isquemia en una pierna.
"Hablamos de arteria enferma", tercia Clotilde Vázquez, jefa de nutrición del Ramón y Cajal. Igual que, más que de colesterol, los médicos hablan cada vez más de perfil lipídico, del conjunto de grasas circulante y de su equilibrio, que es lo que valoran para hacer un diagnóstico de hipercolesterolemia. Como norma general, Vázquez establece que "mantener el LDL por debajo de 170 es correcto si no hay otro factor de riesgo".
Un infarto, una diabetes, una hipertensión; tabaco, obesidad, edad, vida sedentaria. En cuyo caso, "lo más aconsejable es mantenerse lo más cercano posible al 100", receta la doctora. "Cada factor de riesgo no suma, sino que potencia el deterioro; no es exponencial, pero con tres factores a lo mejor estás sumando cinco", aclara. Y tan importante como que el LDL permanezca bajo es que el HDL (el colesterol bueno, el que circula de los tejidos al hígado como una aspiradora eliminando excesos) se mantenga alto. Para eso resulta fundamental llevar un estilo de vida saludable.
"Aquellas personas que siguen una dieta de estilo mediterráneo y hacen ejercicio regular tienen más probabilidades de mejorar su perfil metabólico", declara Miguel Ángel Martínez Olmos, investigador del CIBERobn. Así lo refuerzan, al menos, los primeros resultados del estudio clínico de intervención dietética sobre personas con predisposición al colesterol alto (por un hígado graso u otros factores de riesgo) que está coordinando este especialista en endocrinología y nutrición del hospital de Conxo de Santiago de Compostela.
"La mejoría de los pacientes capaces de cumplir las recomendaciones son evidentes", remacha. CIBERobn ha investigado sobre los beneficios de los frutos secos, del aceite de oliva. Martínez Olmos coordinó un estudio, publicado esta primavera, sobre los perjuicios de la fructosa (presente en las bebidas azucaradas), que reduce el HDL y eleva los triglicéridos. El especialista defiende que los avances en nutrigenómica (la ciencia que estudia la expresión de los genes en relación con la nutrición) harán que "pronto sea posible tener el perfil dietético que conviene a una persona según su particular metabolismo lipídico".
Ejercicio. Mientras eso llega, los expertos insisten: ejercicio y dieta mediterránea; menos snacks y bollería industrial, y más fruta, verdura, pescado y legumbres; menos televisión y "maquinitas" en manos de los niños, y más deporte y bicicleta; escoger las escaleras en lugar del ascensor o bajarse una parada de metro antes y andar.
¿Y alimentos funcionales? Sí, cuando sean necesarios. "Soy defensora de los funcionales, algunos de ellos sí han demostrado que ayudan. En situaciones leves, antes que empezar a medicar, le dices al paciente que pruebe, lo incorpora a su alimentación y alcanza los objetivos. Se trata de una herramienta interesantísima. Lo que es un peligro es que se convierta en la panacea, eso no, no puede ser que por tomarme un bote de lo que sea ya pueda comer de todo", advierte Vázquez.
La hipercolesterolemia es asintomática. El retrato robot de quienes la sufren sería una persona de mediana edad con sobrepeso, principalmente grasa acumulada en la cintura, y algún otro tipo de riesgo asociado, llámese sedentarismo, glucosa alta o grasa en el hígado. Cada vez hay más niños y adolescentes engrosando estas filas. "Mucha gente de 60 o 70 años acude a nuestras consultas y ese es el primer análisis que se hacen", lamenta Juan Pedro-Botet, presidente de la SEA, que no exista un detección precoz del colesterol alto.
En opinión del doctor, lo ideal sería la detección ocasional en la consulta de atención primaria. El paciente de 46 años que es obeso, y fuma, y tiene la tensión por las nubes, y no se mueve del sillón frente a la tele. Y el médico, tirando del hilo, termina por pescar colesterol de semejante caldo de cultivo. Algo que normalmente no se hace. "¿En visitas de cinco minutos? No hay tiempo", sentencia Pedro-Botet.
Por Elena Sevillanos
© EDICIONES EL PAIS, SL.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Un nuevo anticolesterol en el horizonte

Los pacientes con colesterol y también, por qué no decirlo, la industria farmacéutica, están de enhorabuena. Un nuevo fármaco ha demostrado que es capaz de aumentar los niveles de colesterol bueno por encima de las populares estatinas; y podría convertirse en unos años en el nuevo 'superventas' del rampante negocio cardiovascular.
Anacetrapib ha demostrado sus bondades en un ensayo publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine' (NEJM), aunque aún le queda por dar un paso más: confirmar que más allá de reducir el colesterol, este nuevo compuesto logra reducir la tasa de infartos, muertes y otros problemas cardiacos causados por un exceso de lípidos en el organismo.
Para ello, el laboratorio que lo está desarrollando (Merck), en colaboración con la Universidad de Oxford (Reino Unido), ha puesto en marcha un ensayo clínico con 30.000 pacientes y 120 millones de euros de financiación que no arrojará resultados antes del año 2015.
Y no sería la primera vez que este análisis posterior sea un fiasco. En 2006, un estudio similar tuvo que interrumpirse cuando se descubrió que torcetrapib (éste del gigante suizo Pfizer), aumentaba un 60% el riesgo de mortalidad y un 25% las probabilidades de sufrir un infarto pese a que previamente había demostrado que reducía eficazmente el colesterol.
Así que con estos antecedentes sobre la mesa, como pronostica el diario 'The New York Times', es más que probable que anacetrapib no obtenga el visto bueno de la agencia estadounidense del medicamento (FDA según sus siglas en inglés) hasta que pueda certificar su seguridad a largo plazo.
El estudio que se ha conocido hasta el momento comparó la evolución de 1.600 pacientes que para controlar su colesterol tomaban o bien las tradicionales estatinas o el compuesto experimental. Anacetrapib logró reducir el llamado colesterol 'malo' (LDL) un 40% más que en el grupo control, mientras que el aumento de los lípidos saludables (HDL) fue un 138% superior a las estatinas.
Se trata de un primer paso prometedor, puesto que la relación entre lípidos y problemas cardiacos está bien demostrada, pero el fármaco aún deberá demostrar algo más, porque no se puede inferir automáticamente que aumentar el HDL tenga un efecto protector en el corazón de estos pacientes.
elmundo.es

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El teflón y el riesgo de colesterol

Aunque el vínculo no ha sido comprobado en humanos, los temores surgen por un juicio legal en el que estuvieron involucrados más de 12.000 niños por la contaminación de agua potable con esas sustancias en Ohio, Estados Unidos, a quienes se encontró altos niveles de colesterol LDL o colesterol "malo".
Estas sustancias sintéticas pertenecen al grupo de los llamados perfluoroalquilos, que incluyen a los ácidos perfluorooctanoico (PFOA) y perfluorooctanesulfonate (PFOS).

Exposición común
Los seres humanos están expuestos a estos compuestos en el agua potable, el polvo y en varios productos que se usan comúnmente en la industria.
Por ejemplo, los PFOA y PFOS son los encargados de la antiadherencia y la resistencia al calor de las sartenes para cocinar, también se utilizan en los productos de empaquetado de alimentos y en el tratamiento de textiles, alfombras y ropa impermeables y resistentes a las manchas.
Según los científicos, estas sustancias pueden entrar al organismo y viajar al hígado, el órgano responsable de producir colesterol y controlar la grasa que se consume en la dieta.
Estudios en el pasado, además, han encontrado que los PFOA y PFOS pueden tener un impacto en la forma como el organismo se encarga de manejar estas grasas.
Ahora, los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia Oeste, decidieron investigar más a fondo este vínculo con los niños que estuvieron involucrados en un juicio relacionado a un accidente industrial que provocó la contaminación con niveles particularmente altos de PFOA en un abastecimiento de agua potable en el valle del río Ohio.
Los científicos tomaron muestras de sangre de los 12.476 niños y adolescentes de entre 12 y 19 años.
Los análisis mostraron que tenían niveles mucho más altos de PFOA de lo que normalmente se esperaría en un ser humano, de 69.2 nanogramos por mililitro (el promedio nacional es de 3,9 ng/ml).
Asimismo, se encontró que entre más alto nivel de PFOA, mayor su nivel de colesterol LDL. (Los niveles altos de colesterol LDL están vinculados a enfermedades cardiovasculares).
Un 20% de los niños con los niveles más altos de PFOA tenían un nivel total de colesterol de 4,6 miligramos por decilitro y sus niveles de colesterol LDL eran de 3,8 mg/dl más altos que el del 20% de los niños con los niveles más bajos de PFOA.
Entre los niños que tenían niveles de PFOS ligeramente más altos, también se encontraron niveles más altos de colesterol.

Cautela
El estudio, publicado en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine (Archivos de Pediatría y Medicina de la Adolescencia), señala que todavía es muy pronto para afirmar que los niños que participaron en el estudio están en mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
El colesterol LDL está vinculado a enfermedades del corazón.
Pero agregan que los resultados sugieren que esta asociación entre los PFOA y PFOS y los niveles elevados de colesterol debería ser investigada más a fondo.
Otros expertos, sin embargo, subrayan que se debe ser cauteloso con la interpretación de estos resultados.
Según Cathy Ross, portavoz de la Fundación Británica del Corazón, "este estudio fue llevado a cabo en áreas específicas de Estados Unidos donde los niveles de estas sustancias eran excesivamente altos debido a la contaminación del agua".
"Esto no muestra que exista un vínculo de estas sustancias cuando se les utiliza en los recubrimientos de las sartenes para cocinar, donde se les utiliza en niveles considerablemente más bajos".
"Aunque este estudio encontró que había altos niveles de PFOA y PFOS en la sangre y también se encontró un aumento modesto en los niveles de colesterol, esto no quiere decir que las sustancias causaran el aumento en el colesterol".
La experta agrega que "se necesitan más estudios para identificar si las cantidades pequeñas de estos compuestos químicos a los cuales los niños están expuestos en países como el Reino Unido afectan en realidad sus niveles de colesterol".
Según Cathy Ross, más que el recubrimiento de las sartenes, lo que va dentro de esas sartenes cuando se cocina es lo que tiene un mayor impacto para la salud del corazón de los niños.

bbc.co.uk

viernes, 13 de agosto de 2010

¿Hamburguesa y estatina?

Como un condimento más. Igual que al comprar una hamburguesa se ofrece kétchup o mostaza, un grupo de expertos del Imperial College de Londres propone que se pueda pedir una estatina, un fármaco empleado para reducir el colesterol. Según ellos, con esta práctica se reduce el riesgo cardiovascular que se desprende de este tipo de comida basura. La idea, aún lejos de ponerse en práctica, ha despertado bastantes argumentos en contra.
"Lo primero sería que la gente no se alimentase de manera insana. Pero, como esto desgraciadamente no sucede así, lo que nosotros proponemos es que puedan acceder fácilmente -sin tener que pasar por el médico- a ésta otra opción", explica a ELMUNDO.es Darrel P. Francis, cardiólogo y autor del citado artículo, que aparece recogido en el 'American Journal of Cardiology'.
En este sentido, Pedro Mata, internista de la Unidad de Lípidos de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid), ha recalcado que este tipo de conducta puede resultar "muy peligrosa". No se trataría tanto de los efectos secundarios del fármaco sino de las consecuencias de crear una sociedad que se despreocupe de los hábitos saludables.
"Además, las estatinas pueden reducir el colesterol LDL ('el malo') pero no actúan sobre la reducción del HDL ('el bueno'), algo que también provoca el consumo de las grasas trans; o sobre el riesgo de padecer algún tipo de cáncer", añade este experto, que está al frente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar.

Una hipótesis a demostrar
El trabajo dirigido por el doctor Francis contrasta distintos estudios sobre el impacto cardiovascular de la comida alta en grasas y, por otro lado, sobre el papel protector de ingerir una estatina diaria. El resultado de esta correlación de datos, que no deja de ser una hipótesis no demostrada en la práctica clínica, parece contundente: "Una hamburguesa diaria durante el resto de la vida incrementa en un 18% la posibilidad de sufrir un infarto cardiaco o un ictus. Tomar una estatina, con esta misma asiduidad, reduce el citado riesgo en un 30%", subraya Francis.
No sin cierta sorpresa ante lo 'provocador' de este trabajo, Alfredo Bardají, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Joan XXIII de Tarragona, aclara a ELMUNDO.es que con estos datos no queda demostrado que las estatinas sean eficaces en un uso intermitente. Es decir, la pastilla podría no presentar ese mismo efecto si se toma de vez en cuando, al comer un plato hipercalórico.
"Nuestra hipótesis es si la estatina podría servir como antídoto para el riesgo cardiovascular de la comida basura [...] Además, sabemos que tomar el medicamento es mucho menos peligroso para el corazón que añadir un condimento, como el kétchup o la sal", recalca el cardiólogo británico.
En este sentido, Bardají resalta que el mencionado trabajo resulta algo "demagógico". Y, en su opinión, muestra lo "absurda que puede llegar a ser la sociedad actual, que se empeña en llevar a cabo prácticas de riesgo y, luego, en buscar una forma de contrarrestarlas. Lo más lógico sería evitar estas prácticas".
elmundo.es

jueves, 12 de agosto de 2010

El ciclo menstrual incide sobre el nivel de colesterol

Sebastián A. Ríos
LA NACION
Determinar si una persona tiene el colesterol alto es, al menos en teoría, sencillo: basta con realizar un simple test que cuantifique su presencia en la sangre.
Pero si la persona es una mujer en edad fértil, esa medición tiene sus bemoles, ya que según reveló un estudio norteamericano los niveles de colesterol pueden variar hasta un 19% según el momento del ciclo menstrual en que se realice su medición.
Por eso los autores del estudio, cuyas conclusiones publica esta semana la revista The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, recomiendan considerar el momento del ciclo a la hora de medir el colesterol.
"Este estudio seguramente incidirá en la práctica clínica, ya que si bien se sabía que los niveles de estrógenos influyen sobre los niveles de colesterol, no se había cuantificado cuánto podía subir o bajar el colesterol durante el ciclo menstrual", dijo el doctor Alfredo Lozada, lipidólogo de Fleni y del Hospital Austral.
En la actualidad, afirmó el doctor Ricardo James, médico ginecólogo del Cemic, "no se toma en cuenta el momento del ciclo menstrual en que se encuentra la mujer cuando se le pide un estudio para medir su colesterol".
"Es probable que este estudio lleve a considerar la necesidad de generar normas sobre cuándo medir el colesterol", agregó Lozada.
Sube y baja
El estudio en cuestión, financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, se basó en la medición de los niveles de colesterol de 259 mujeres de entre 18 y 44 años. A cada mujer se le realizaron 14 mediciones durante dos ciclos menstruales.
Las voluntarias eran mujeres sanas: sólo en el 5% se hallaron en forma consistente niveles por encima de los 200 mg/dl (valor considerado límite, por encima del cual se incrementa el riesgo cardiovascular). Sin embargo, en una de cada cinco se obtuvo al menos alguna medición de colesterol por encima de ese número.
En la vida real, esa medición que arroja un valor por encima de lo recomendable llevaría al médico tratante a pedir un nuevo estudio para confirmar los valores obtenidos, o incluso podría indicar un tratamiento innecesario o inadecuado.
"Pongamos un ejemplo típico: una mujer con historia familiar de colesterol alto y enfermedad coronaria precoz -ilustró Lozada-. Se le mide el colesterol y se obtiene como resultado 300 mg/dl. Para poder ajustar el tratamiento uno debería saber si esa cifra se corresponde con el momento del ciclo en el que sus niveles son más altos o más bajos, ya que un 20% más o menos hace una diferencia importante a la hora de ajustar la dosis de un medicamento o de diseñar una dieta para bajar el colesterol."
Es ahí cuando los hallazgos del estudio cobran relevancia: "Los investigadores hallaron que a medida que los niveles de estrógenos se elevan, el colesterol HDL [o colesterol bueno] también sube, y alcanza su pico en el momento de la ovulación -explica un comunicado del NIH-. En constraste, el colesterol total, el colesterol LDL [colesterol malo] y los triglicéridos bajan a medida que los estrógenos suben." (ver ilustración)
Los más bajos niveles de estos últimos se presentan justo antes de que comience la menstruación. "Medir el colesterol al final del ciclo de la mujer cuando los niveles de colesterol son bajos evitaría la necesidad de realizar tests adicionales para confirmar los resultados obtenidos", concluyeron los autores del estudio.

lanacion.com

domingo, 4 de julio de 2010

Lo dulce también puede subir el colesterol

CRISTINA G. LUCIO
MADRID.- Para mantener a raya el colesterol, todos los especialistas recomiendan controlar la ingesta de embutidos, 'snacks' y otros alimentos ricos en grasas. Sin embargo, a la lista podrían incorporarse pronto otros productos bien diferentes: los que contienen grandes cantidades de azúcares añadidos.
Así lo sugiere una reciente investigación, que relaciona el consumo de estos alimentos con la presencia de peores niveles de lípidos en sangre.
"Nuestros resultados demuestran una asociación entre el consumo de productos con azúcares añadidos e importantes factores de riesgo cardiovascular, como los niveles bajos de HDL [el llamado colesterol 'bueno'] y niveles más altos de triglicéridos", comentan los autores de este trabajo en las páginas de la revista 'Journal of the American Medical Association' ('JAMA').
La investigación
Preocupados por el aumento de consumo de azúcares registrado en las últimas décadas, estos científicos de la Universidad de Emery (Atlanta, Estados Unidos) quisieron comprobar las consecuencias de este cambio de patrón nutricional y analizaron el caso de 6.113 individuos que habían participado previamente en un estudio sobre hábitos saludables.
Después de dividir a los participantes en varios grupos en función de su consumo de productos con azúcares añadidos [glucosa, fructosa, jarabes de glucosa, etc], comprobaron sus niveles de colesterol en sangre.
Su análisis puso de manifiesto que el consumo de azúcares añadidos suponía el 15,8% del total de calorías ingeridas al día; un porcentaje muy elevado, sobre todo si se tiene en cuenta que estos carbohidratos no proporcionan ningún nutriente al margen de su aporte energético.
Además, estos investigadores también comprobaron que quienes consumían mayores cantidades de estos alimentos al día presentaban peores niveles de HDL y triglicéridos. Por ejemplo, los niveles de colesterol 'bueno' entre quienes consumían hasta un 25% de calorías en forma de azúcares añadidos eran de 47.7 mg/dL; una cifra que ascendía hasta los 58.7 mg/dL en los participantes que no superaban el 5% de esta ingesta.
Implicaciones
"Controlar las tendencias en este consumo y comprender el efecto que los azúcares añadidos tienen sobre el riesgo cardiovascular y otros trastornos es fundamental, ya que estos azúcares son una fuente de calorías potencialmente modificable", comentan los autores en su trabajo.
Aunque no han podido determinar qué mecanismos intervienen en esta relación, sugieren que la clave puede estar en el uso de fructosa, un monosacárido que se emplea habitualmente para 'endulzar' determinados productos. Varias investigaciones han asociado este componente con distintas alteraciones relacionadas con el metabolismo de los lípidos en el organismo.
En sus conclusiones, estos investigadores subrayan que estos hallazgos refuerzan las distintas recomendaciones dietéticas que "aconsejan a los consumidores limitar la ingesta [de estos productos]". Pese a su todo, reconocen que su investigación tiene importantes limitaciones –como el hecho de que la dieta se evaluó solo con la medición de la ingesta de alimentos de una jornada- y reclaman nuevos trabajos sobre el tema.

elmundo.es

miércoles, 12 de mayo de 2010

Los frutos secos reducen los niveles de colesterol en sangre

LAURA TARDÓN
MADRID.- Nueces, avellanas, pistachos... Más que unos sabrosos componentes del picoteo ahora se pueden considerar unos aliados de la lucha anticolesterol. Según un estudio, publicado en 'Archives of Internal Medicine', un puñado de estos alimentos puede contribuir a mantener a raya sobre todo el colesterol malo (LDL).
Quienes más se pueden beneficiar si introducen frutos secos en su dieta diaria son aquellas personas con niveles altos de colesterol LDL o las que tienen una alimentación basada en carnes rojas y comidas rápidas. Así lo concluye el grupo de investigadores españoles de la Universidad Loma Linda de California y del Hospital Clínic de Barcelona que ha llevado a cabo este trabajo.
Según estos autores, estudios anteriores ya habían asociado la ingesta de estos alimentos con mejores niveles de lípidos en sangre y, por lo tanto, con la prevención de enfermedades coronarias. Pero "este trabajo, además de confirmar dicha hipótesis, examina qué otros factores modifican los efectos".
A tenor de los resultados, los efectos "eran similares entre hombres y mujeres y en los distintos grupos de edad; además, eran independientes del tipo de frutos secos consumidos". Al contrario, se registraban reducciones especialmente significativas entre quienes tenían altos niveles de colesterol LDL, un bajo índice de masa corporal y aquellos que consumían una dieta poco saludable, basada en comidas rápidas y en carnes rojas.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo español analizó los casos de 583 individuos incluidos en un total de 25 investigaciones desarrolladas en siete países sobre los efectos de los frutos secos en el colesterol. Estaban divididos en dos grupos: el de hipercolesterolemia sin medicación (colesterol elevado en sangre) y el de normolipidemia (niveles adecuados de colesterol). Todos ingerían una media de 67 gramos diarios de cualquier tipo de frutos secos.
Al cabo de unas semanas, los autores del estudio, publicado en 'Archives of Internal Medicine', observaron que la concentración total de colesterol disminuyó un 5,1%; un 7,4% los niveles de lipoproteínas de baja densidad, es decir, el colesterol perjudicial o LDL; y un 8,3% el de HDL (colesterol bueno). Los mejores resultados coincidían en aquellos sujetos que cumplían las características anteriormente mencionadas, como seguir una dieta poco saludable.
Con estos hallazgos, los responsables de esta investigación apuestan por incluir los frutos secos en las dietas terapéuticas destinadas a prevenir enfermedades coronarias. "Son ricos en proteínas, fibra, minerales, vitaminas y otros componentes como antioxidantes y fitoesteroles (esteroles de las plantas)" y ayudan a reducir el colesterol en sangre y, por lo tanto, el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares.

elmundo.es

martes, 23 de marzo de 2010

Colesterol, antesala del alzhéimer

ESTHER ARMORA BARCELONA
Tener disparado el colesterol no sólo te da más números para acabar noqueado por un infarto sino que también te convierte en firme candidato a padecer una demencia o el mal de Alzheimer. Un estudio del Hospital Clínic de Barcelona, publicado en la revista The American Journal of Medicine, relaciona por primera vez los niveles elevados de colesterol en sangre y el Deterioro Cognitivo Leve (DCL), el que afecta a la memoria, la atención y la fluidez en el lenguaje.

También encañona la mente
En resumidas cuentas, la ciencia ha probado que el colesterol malo (LDL) no sólo apunta al corazón, sino que también encañona la mente. «Todo lo malo para el corazón lo es también para el cerebro», afirma Pedro Mata, presidente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar, que participó en el estudio del Clínic.

Félix Zambon, especialista de la Unidad de Lípidos del hospital catalán, subraya la importancia del hallazgo como «arma efectiva para prevenir las enfermedades degenerativas de la mente, entre ellas el alzhéimer», una de las patologías que más crecerá en los próximos años como consecuencia del envejecimiento de la población.
Según la investigación del hospital barcelonés, las personas con hipercolesterolemia familiar (enfermedad hereditaria que afecta a uno de cada 400 españoles) tienen hasta diez veces más de posibilidades de padecer DCL ya que este lípido causa la deposición de placas amiloides en el cerebro, paso previo a diferentes afectaciones cerebrales.

La investigación, basada en el seguimiento durante cinco años de una muestra de 47 pacientes con hipercolesterolemia familiar y 70 personas sanas, se traduce en la práctica, en que los factores de riesgo cardiovascular (tabaco, alcochol, colesterol y azúcar) son también condicionantes de riesgo cerebrales. Una vez llegada a esta conclusión, la clave está ahora en definir estrategias de prevención. «Se trata de aprovechar esta arma», indicó Zambón.
¿Cómo hacerlo? Como siempre, con recursos. «Es importante diagnosticar la hipercolesterolemia a todos los miembros de una familia a través de test genéticos, aunque por hoy sólo hay recursos públicos para hacerlo en Castilla y León», denunció Zambón. Una vez más, economía y ciencia avanzan separados.
abc.es