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jueves, 12 de noviembre de 2009

Fue un éxito el primer trasplante de corazón y médula del país


Christian Goya eligió a los 18 años ser ginecólogo y obstetra para "celebrar el hecho de traer vida al mundo cada semana". Decidió también compartir sus conocimientos con charlas en las escuelas para promover la donación de órganos y los hábitos de vida saludable. El año pasado, este hombre generoso recibió una gran recompensa. Su vida a los 35 años peligró: entró en la lista de emergencia del Incucai, y la solidaridad de otra persona lo salvó. Recibió un trasplante de corazón y fue sometido a un autotrasplante de médula ósea. Goya , de 36 años, es el primer paciente en la Argentina que recibió un trasplante múltiple de corazón y médula ósea, un caso que fue reportado en el último número de la revista de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).
"No había otra alternativa que hacer el trasplante y resultó ser una intervención adecuada", contó a Clarín, César Belziti, jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del Hospital Italiano de Buenos Aires.
"Este caso de trasplante múltiple nos demuestra el futuro de la medicina en el presente. Se trataron dos enfermedades a la vez. La técnica quirúrgica se irá perfeccionando mucho. El sistema de los donantes mejorará y habrá mejores medicamentos inmunosupresores para los receptores", opinó Jorge Lerman, jefe de cardiología del Hospital de Clínicas de la UBA, quien no participó en la operación y fue consultado por Clarín.
Goya vive en Coronel Suárez, a 500 kilómetros de Capital Federal, en el suroeste de la provincia de Buenos Aires. A los 23, ya se había recibido de médico. En marzo del año pasado, empezó a sentirse muy agitado cuando practicaba tenis. Le diagnosticaron un mieloma múltiple, un tipo de cáncer en su médula que provocó problemas en el bombeo de su corazón. Los medicamentos habituales no tuvieron efecto y el 1 de noviembre del año pasado recibió un trasplante de corazón.
Cuando entró al quirófano, ya había perdido 20 kilos. En el medio de todo, nació su primer hijo. "A los cinco meses, me hicieron el autotrasplante de médula –contó Goya–. Debí mantenerme aislado, pero todo salió bien. Ya volví al tenis. Y pronto, daré charlas. Ahora, como médico y como trasplantado".

Hay más donantes
Desde el inicio del año y hasta el martes pasado, ya se habían realizado 1.001 trasplantes de órganos y 757 trasplantes de tejidos en la Argentina, según informó el Incucai (
www.incucai.gov.ar).
Los trasplantes fueron posibles gracias a 426 donantes de órganos y a 265 donantes de tejidos. Ellos posibilitaron que 1.758 pacientes que estaban en lista de espera fueran trasplantados. Del total de trasplantes, 649 fueron renales, 197 hepáticos, 73 cardíacos, 51 renopancreáticos, 17 pulmonares, 3 cardiorrenales, 4 hepatorrenales, 3 pancreáticos, 2 cardiopulmonares, 1 intestinal, 1 hepatointestinal y al menos 755 de córneas. Para informarse sobre donaciones y trasplantes, se puede llamar gratis al teléfono 0800-555-4628.
clarin.com

lunes, 5 de enero de 2009

Mitos y prejuicios sobre de la donación de órganos

El pedido de un corazón para un médico que necesitaba un transplante volvió a colocar el tema de la donación de órganos en la agenda pública. Y, aunque según el Incucai en los últimos cinco años se duplicó la cantidad de donantes, aún sobreviven mitos en el imaginario colectivo que atentan c ontra una decisión que puede salvar la vida de miles de personas cada año.
Los principales prejuicios son, generalmente, el miedo a que los órganos sean extraídos antes de constatar que la persona esté muerta y que sean vendidos por una red clandestina que se encarga de colocarlos en el resto del mundo, según comentó a lanacion.com el médico Martín Torres, vicepresidente del Incucai. En todos, el factor común es la desinformación.
Por eso, desde la entidad lanzaron una fuerte campaña de concienciación y comunicación en escuelas primarias, secundarias e institutos terciarios, como parte del Programa Nacional de Procuración de Organos y Tejidos.
Para desterrar mitos, la primero que hay que saber es que la extracción de los órganos se produce sólo cuando se determinó la muerte cerebral, algo que debe ser constatados por dos médicos, uno de ellos un neurólogo.
A partir de allí, se evalúa qué órganos son susceptibles de ser donados y cuales no.
"La primera etapa es la detección de un potencial donante. Esta acción está a cargo de un médico que tiene la tarea de ser coordinador intrahospitalario de transplantes. Es decir, que va a detectar un potencial donante, realizar estudios sobre los órganos e informar a la guardia central del Incucai para que sean distribuidos entre los pacientes que se encuentran en lista de espera", explica Torres.
Otro de los fuertes prejuicios está relacionado con la venta ilegal de órganos. Algo que fue rotundamente descalificado por Oscar Inventarza, jefe de transplante hepático del Hospital Garrahan y el Argerich.
"Los órganos solamente son colocados por equipos habilitados del Incucai y se encuentran en lugares específicos. Tienen que estar habilitados los médicos y las instituciones, y utilizar soluciones especiales para el mantenimiento de los órganos que sólo están a la venta para los equipos que tienen autorización. Por lo tanto, no hay, por lo menos en la Argentina, posibilidades reales de que se compren y vendan órganos", opinó.
Inventarza reconoce otro preconcepto, quizás el más terrible, que encierra un pensamiento que puede extenderse a otras situaciones: "A mí nunca me va a pasar".
"La gente ve el transplante como algo raro, que no le va a suceder, pero lo que uno tiene que entender es que tiene más posibilidades de recibir un órgano que de donarlo", expresó.
Más conciencia.
A pesar de las campañas, estos preconceptos sobreviven, aunque el fuerte aumento en las donaciones en los últimos cinco años habla de una mayor toma de conciencia.
Por lo menos así lo cree Torres, quien comentó que, desde la puesta en marcha del Programa Nacional de Procuración de Organos y Tejidos, hace cinco años, las donaciones aumentaron en un 100 por ciento.
"En el año 2002 no llegábamos a los 200 donantes y en 2008 por primera vez superamos la barrera de los 500 donantes de órganos, con 519 donaciones efectivas, lo que permitió que se hicieran más 1260 transplantes de órganos", cuantificó el médico.
Argentina tiene uno de los índices de transplante hepático-cardíaco-pulmonar más altos de América Latina junto con Uruguay y Cuba. En el mundo, España encabeza la lista de países con mayor porcentaje de donantes, que en este caso es de 34 por millón, en comparación con la Argentina, que en 2008 logró la cifra de 13.2 donantes por millón.
La ley
La Ley 24.193 es la que rige la donación y el trasplante de órganos y tejidos en la Argentina. En enero de 2006 incorporó las modificaciones introducidas por la Ley 26.066, también conocida como Ley de Donante Presunto.
La nueva normativa establece que toda persona capaz y mayor de 18 años pasa a ser donante de órganos y tejidos tras su fallecimiento, salvo que haya manifestado su oposición.
En todos los casos, debe efectuarse por escrito, al igual que su revocatoria. Se puede firmar un acta de expresión en el Incucai, en los Organismos Jurisdiccionales de Ablación e Implante de todo el país, o en la sección Documentación de la Policía Federal. También, asentarlo en el Documento Nacional de Identidad en las oficinas del Registro Civil de todo el país o enviar un telegrama gratuito desde las dependencias del Correo Argentino de todo el país (sólo para expresar oposición).
De no existir manifestación expresa ni a favor ni en contra, la ley presume que la persona es donante.
Sólo cuando la persona no haya dejado constancia expresa, los familiares directos son quienes dan cuenta de la voluntad respecto a la donación de órganos, y ésta debe condecir con la última voluntad del fallecido.
Ante el fallecimiento de menores de 18 años no emancipados, sólo los padres o representantes legales pueden decidir.

lunes, 3 de noviembre de 2008

En lo que va de 2008, se hicieron más de mil trasplantes de órganos


Por: Gisele Sousa Dias
Aceptar la decisión no puede ser sencillo, y se entiende: en un extremo estarán quienes acaban de perder a alguien que amaban y, aún sin haber metabolizado su muerte, deben hacerse a la idea de donar o no sus órganos y tejidos, según haya sido la voluntad de quien murió. En el otro, están quienes se debaten entre la vida y la muerte: una pelea en la que el ganador dependerá, muchas veces, de la decisión de otros. Y es la información de las campañas de concientización la que sigue contribuyendo para que haya cada vez más familias que donan, más familias con intenciones de donar y cada vez más trasplantes de órganos.

Según los registros del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), en lo que va del 2008 se hicieron 1.005 trasplantes en el país, lo que significa un nuevo récord en la cantidad de trasplantes de órganos ya que el año pasado, a esta altura, se habían hecho 916. Que haya aumentado la cantidad de trasplantes que se concretaron se debe en buena medida a la legislación vigente y a una conciencia creciente en la comunidad. Las cifras lo evidencian: este año, 415 personas fueron donantes mientras que en los primeros 10 meses de 2007, hubo 391 donantes de órganos. Es cierto que no es común que, en el seno de la familia, se debata sobre qué hacer si uno muere, sobre todo porque uno nunca cree que, como un perro furioso, la vida va a terminar mostrándole los dientes.
En la página web del Incucai (www.incucai.gov.ar/comunidad/testimonios.jsp), hay testimonios de familias que se convirtieron en familias donantes: "Pensábamos que la donación no era para nosotros. Hasta que un domingo al mediodía, un accidente hizo que en un par de horas nos encontráramos con Antonella muriendo. No lo habíamos charlado antes, pero con mi esposa decidimos donar los órganos de nuestra hija de 6 años. Lo hicimos no por cómo murió, sino por cómo vivió. Porque la donación tiene más que ver con la vida que con la muerte", escribió un padre. Y mientras crece la información, en el país mejoran las perspectivas.
Mientras existen países cuyas tasas de donación están estancadas o en retroceso, en Argentina la cantidad de trasplantes de órganos ha ido incrementándose año a año: entre 2002 y 2007 se duplicó la cantidad de personas trasplantadas. En la escala local, en la provincia de Buenos Aires las cifras también son alentadoras: en lo que va del año, los trasplantes de órganos aumentaron un 55% comparado con 2007.
Las donaciones crecieron un 30,3 %, según el Ministerio de Salud provincial y la diferencia se explica porque una sola persona puede donar varios órganos (358 trasplantes en 2008 sobre 231 del mismo período de 2007). La semana pasada, el Centro Unico Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (Cucaiba), que depende del ministerio de Salud, realizó 14 procesos de trasplante en establecimientos médicos públicos y privados de la provincia. "De esos 14 procesos se obtuvieron 11 donantes que permitieron trasplantar 31 órganos en total, 14 de ellos a mujeres: diecinueve riñones, cinco hígados, dos corazones y cinco páncreas a pacientes en lista de espera", dijo el presidente del Cucauiba, Clemente Raimondi.Crear conciencia en la comunidad sigue siendo la tarea central del Incucai.Desde 2006, con la aprobación de la Ley nacional del Donante Presunto, se busca instalar en las familias el debate sobre la donación voluntaria, altruista y desinteresada de órganos y tejidos.
La Ley establece que todos somos donantes excepto que expresemos explícitamente la voluntad de no donar. Serán las familias quienes deban materializar la voluntad de quienes ya no están.
En el mismo sitio del Incucai, María Rosa B., cuenta: "Mi hijo falleció en julio de 2005 por un golpe que recibió en la cabeza a raíz de una caída de la moto y ahí decidimos, al estar con signos de muerte cerebral, donar sus órganos. Como estaban muy dañados solamente pudimos donar las córneas. En ese momento tenía 30 años. Lo primero que yo sentí es que dos personitas iban a seguir viendo por Cristian. Esa era la idea que él tenía siempre. Así que cumplí su voluntad".
El testimonio sirve. Hay 5.639 pacientes en lista de espera.

El caso de Valentina: un corazón que llegó a tiempo
Uno de los últimos trasplantes realizados fue el de Valentina Zarza. Esta beba recibió el 12 de octubre pasado la donación de un corazón. El 21 de octubre pasado cumplió seis meses de edad. Los festejó con una muy buena respuesta al trasplante. El trasplante se hizo en la Fundación Favaloro y llevó cinco horas de cirugía. Antes de la operación, la beba fue asistida por un respirador mecánico. Había sido internada cuando se diagnosticó que sufría una miocardiopatía restrictiva congénita en primer grado.