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lunes, 26 de marzo de 2012

El dilema de la aspirina: ¿la tomo o no la tomo?

aspirina
¿Debería tomarme una aspirina al día? Esa es una pregunta que escucho con frecuencia y supongo que la escucharé aún más después de la última investigación de un grupo de científicos de la Universidad de Oxford.
En una serie de ensayos publicados en la revista científica The Lancet, el equipo liderado por Peter Rothwell encontró que una diaria dosis baja de este medicamento barato reduce el riesgo de varios tipos de cáncer, e incluso podría servir para tratar la enfermedad.
Los descubrimientos más sorprendentes sugieren que la aspirina puede prevenir la propagación del cáncer. Las probabilidades de que el cáncer ya haya hecho metástasis cuando es diagnosticado se redujeron en casi un tercio. El riesgo de metástasis en quienes ya estaban diagnosticados se redujo en al menos la mitad.
Según Rothwell, "la aspirina tiene un gran efecto en la propagación del cáncer. Eso es importante, ya que es la razón por la que la mayoría de la gente muere de cáncer. Encontramos que después de cinco años de tomar aspirina, se produjo una reducción del 30% al 40% en las muertes causadas por cáncer".
"Convincente"
Investigaciones anteriores de Rothwell y sus colegas encontraron que una aspirina diaria reducía las muertes de cáncer en una quinta parte en un periodo de 20 años.
Ya sabemos que a las personas con un alto riesgo de cardiopatías y derrames cerebrales se les recomienda con frecuencia que tomen aspirina por sus efectos protectores.
Una mirada inicial a los tres ensayos publicados serviría para inclinar la balanza a favor de que las personas saludables de mediana edad tomen una dosis pequeña (75 miligramos) de aspirina.
Un comentario de Andrew Chan y Nancy Cook, de la facultad de medicina de la Universidad de Harvard, decribió la investigación como "convincente", aunque ésta no incluyó los dos importantes estudios que no mostraron un riesgo reducido de incidencias de cáncer o de muertes tras una década de seguimiento.
Estos ensayos fueron excluídos porque involucraban a voluntarios que tomaron aspirina en días alternos.
"Ningún beneficio"
Poco tiempo atrás, me contactó Janusz Jankowski, profesor del Queen Mary, de la Universidad de Londres. Él está llevando a cabo un ensayo clínico específicamente sobre la aspirina y la prevención del cáncer, en el que participan 2.500 pacientes.
El ensayo no ha sido publicado todavía, pero Jankowski dijo que después de cuatro años de seguimiento, él y su equipo no habían encontrado ningún beneficio.
Estos son, claramente, resultados decepcionantes. Pero es poco probable que estos hallazgos negativos atraigan la misma atención que los descubrimientos positivos de Rothwell.
El problema clave con la aspirina es que puede provocar hemorragias internas. Son bien conocidos los peligros de un sangrado, en particular en el estómago, en los intestinos y el cerebro.
Estos efectos adversos, que pueden ser serios e incluso fatales, son los que han evitado que los doctores recomienden una aspirina diaria a personas saludables de mediana edad.
Rothwell piensa que es hora de que se revisen las directrices tras la evidencia sobre la prevención de cáncer.
Sospecho que muchas personas optarán por tomar una aspirina al día sin consultar al médico. Su valor no es tema de discusión, pues la aspirina es uno de los medicamentos más baratos del mercado.
Pero los adultos saludables que están considerando una aspirina diaria deben saber los riesgos potenciales y que, en efecto, estarán automedicándose por muchos años, pues los beneficios llegan con el uso a largo plazo.
No hay respuesta simple
En 2010 escribí sobre mi decisión personal de tomar aspirina, cuando salió la primera parte de la investigación de Rothwell.
En enero de 2012 me preguntaron si todavía la estaba tomando, después de que ensayos clínicos mostraron que era más probable que la aspirina trajera más problemas que beneficios en personas sin un historial clínico de infarto o derrame cerebral.
Dije que sí, en parte porque sabía que esta nueva investigación estaba pendiente. Pero, si quieren saber, recientemente dejé de hacerlo por un problema intestinal que todavía no ha sido diagnosticado.
Hablaré con mi médico y probablemente volveré a mirar las crecientes investigaciones sobre este tema antes de decidir si continúo tomando aspirina.
Aquellos que no tienen el tiempo o la inclinación de leer todos estos ensayos deberían recibir pronto ayuda de otras investigaciones sobre los riesgos y los beneficios de la aspirina. Pero no esperen una respuesta simple, rápida o concreta a la pregunta de si debería o no tomar una aspirina diaria.
bbc.co.uk

miércoles, 15 de febrero de 2012

Estudian la manera en que la aspirina puede evitar propagación de cáncer

Aspirina
Científicos en Australia encontraron un mecanismo con el que, dicen, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina, pueden reducir la propagación de las células cancerosas en el organismo.
La aspirina parece inhibir la propagación de cáncer por el sistema linfático.
Según los investigadores del Centro de Cáncer Peter MacCallum en Melbourne, estos medicamentos pueden clausurar las vías químicas que alimentan a los tumores.
Los investigadores descubrieron los "factores clave" que promueven el avance de las células cancerosas por el sistema linfático, que es esencial en el avance de los tumores por todo el organismo.
Y los fármacos como la aspirina pueden inhibir ese mecanismo, afirman los investigadores.

Inhibición de metástasis

Se sabía ya que los fármacos antiinflamatorios no esteroideos pueden ayudar a inhibir la propagación de cáncer, pero hasta ahora se desconocía cómo.
Tal como explican los científicos de Melbourne los tumores secretan proteínas y compuestos, llamados factores de crecimiento, que permiten que los tumores se desarrollen.
También estimulan a los vasos linfáticos, que son los conductos de abastecimiento y transporte de los glóbulos blancos al organismo, para que se amplíen.
Esta ampliación permite que el cáncer se propague a otros órganos, la llamada metástasis.
"Algunos tumores secretan factores de crecimiento que actúan en los vasos linfáticos para facilitar la metástasis" explica el profesor Steven Stacker, quien dirigió el estudio.
"Sin embargo, hasta ahora, los mecanismos que subyacen al tránsito de las células cancerosas por los vasos linfáticos y los nodos linfáticos hasta ahora era desconocidos", agrega.
En el nuevo estudio los científicos descubrieron que los fármacos AINE, pueden reducir el el ensanchamiento de los vasos linfáticos y reducir la capacidad de los tumores de invadir otras partes del organismo.
"Todo indica que hay un punto de control clave en estos vasos linfáticos el cual involucra una vía de proteínas que puede inhibirse con medicamentos como la aspirina" explica el científico a la BBC.
"Y esto es muy importante porque nos ofrece ahora la oportunidad de tratar de inhibir esas proteínas o inhibir el proceso, para reducir la dilatación de los vasos linfáticos y potencialmente reducir la propagación metastásica" agrega.
Los científicos esperan que el hallazgo conduzca a una nueva forma de tratamientos más avanzados para tratar los llamados tumores sólidos, como el de mama, pulmón y próstata.
Estudios en el pasado han mostrado que el consumo regular de dosis bajas de aspirina puede reducir el riesgo de infartos y enfermedad cerebrovascular.
Sin embargo no se recomienda esta estrategia para todos los pacientes porque uno de los efectos secundarios del uso regular de la aspirina es el riesgo de sufrir una hemorragia interna.
bbc.co.uk

viernes, 28 de octubre de 2011

La aspirina reduce el riesgo de cáncer de colon en personas con alto riesgo genético


Las noticias son buenas y esperanzadoras. Existen varios estudios en la población general en los que se ha encontrado una relación entre el uso de dosis bajas de aspirina durante tiempo prolongado y una reducción del riesgo de padecer cáncer de colon. Ahora se publica la primera investigación en personas con riesgo genético de padecer la enfermedad que confirma estas evidencias, aunque utilizando dosis más altas de aspirina.
Según declaraciones realizadas a ELMUNDO.es por Juan Diego Morillas, de la Alianza para la Prevención del Cáncer de colon en España y del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, "desde hace bastantes años se sabe que la aspirina y los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) disminuyen el crecimiento de los adenomas del colon. Este artículo es el primer ensayo clínico aleatorio con aspirina que confirma la disminución de la incidencia del cáncer de colon en población de alto riesgo, afectada de un síndrome hereditario de cáncer de colon (síndrome de Lynch)".
El ensayo, realizado en 16 países con cerca de 1.000 pacientes de 43 centros médicos distintos, respalda así la posibilidad de realizar fármacoprevención con el producto centenario en pacientes con un alto riesgo genético de desarrollar la enfermedad. De hecho, todos los participantes padecen Síndrome de Lynch, que representa el 5% de todos los casos cánceres colorrectales. Se trata de una enfermedad hereditaria que predispone al desarrollo de cáncer de colon y recto, aunque también en algunos casos está relacionada con un aumento del riesgo de sufrir otro tipo de tumores, como el de útero, estómago, endometrio y mama.
El cáncer de colon es uno de los tumores malignos más frecuente en España, si consideramos juntos ambos sexos. Alrededor de 14.000 personas mueren cada año por dicha enfermedad y su incidencia va en aumento. Asímismo, es la segunda causa de muerte por tumores en Europa.
Dados los datos tan favorables del ensayo clínico referido y publicados en la última edición de 'The Lancet', sus autores concluyen: "Nuestros resultados, tomados en conjunto con las nuevas investigaciones, sientan las bases necesarias para poder recomendar aspirina a los afectados por síndrome de Lynch como parte de su tratamiento estándar", declara John Burn, del Instituto de Medicina Genética de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), y autor principal del ensayo.

La colaboración de las familias

Denominado CAPP2, el trabajo forma parte del Programa de Prevención de Adenoma/carcinoma Colorrectal (CAPP, sus siglas en inglés) que fue puesto en marcha en 1990. Se trata de un proyecto internacional destinado a recabar información sobre cómo prevenir el cáncer de colon con la ayuda de personas que están en riesgo debido a su historia familiar.
Entre 1999 y 2005, un total de 861 personas fueron divididas en dos grupos. Así mientras que 434 fueron asignados a tomar 600 mg. diarios de aspirina, 427 recibieron un placebo, durante una media de 25 meses.
Los primeros análisis estadísticos en 2007 constataron que no se habían producido diferencias en la incidencia de tumores de colon entre un grupo y otro. Sin embargo, en 2010 los beneficios de la aspirina (ácido acetíl salicílico) se empezaron a notar. Así, se produjeron 19 casos de cáncer entre el grupo de los que consumían el fármaco frente a los 34 que recibían placebo, lo que significa que el grupo tratado con aspirina tuvo un 44% menos de incidencia global.
Análisis posteriores centrados en los participantes que consumieron aspirina durante más de dos años muestran un efecto protector aún mayor: un 63% menos de incidencia de los tumores en comparación con los que siguieron con la sustancia inactiva.
Los autores de la investigación reconocen que los "efectos del antiinflamatorio se hacen visibles a los 55 meses y medio de iniciarse su uso". Admiten, no obstante, que "los mecanismos de acción protectiva retardada de la aspirina se desconocen". Propugnan que "debería establecerse cuál es la dosis quimiopreventiva más óptima y la duración del tratamiento". Cuestiones todas que tendrán que resolverse en estudios posteriores. Afortunadamente, los investigadores ya han anunciado que se va a iniciar otro ensayo (el CAPP3) que evaluará los efectos de distintas dosis de aspirina en los afectados de síndrome de Lynch.

No recomendada para todos

Andrew Chan, del Hospital General de Massachusetts, en Boston (EEUU) y autor de un editorial que acompaña al recién publicado trabajo admite que los datos no sirven para recomendar el "producto a la población general con riesgo medio de sufrir cáncer de colon. Sin embargo, el estudio sí sustenta la idea de que se considere usar aspirina para la prevención de este tipo de tumor de manera individualizada y siempre que se analicen los riesgos y beneficios de la terapia".
En opinión del experto español, "a comienzos de este año, tambien en 'The Lancet', se publicó un artículo que confirmaba la reducción de la mortalidad por cáncer de colon con aspirina en población general. Desde hace varios años la evidencia científica confirma que el producto disminuye el riesgo de padecer adenomas colónicos y, por tanto, de sufrir cáncer de colon. A pesar de ello, es inviable recomendar dicho fármaco a la población general de manera indiscriminada por el riesgo tan elevado de complicaciones".
Reconoce, en cambio, "que cada vez se propugna más la utilización del fármaco en subgrupos de población general, bien seleccionados, y que tienen varios factores que condicionan la aparición de adenomas colónicos: tabaquismo, obesidad abdominal, hiperlipemia, intolerancia a la glucosa y que sean del sexo varón".
elmundo.es

viernes, 21 de mayo de 2010

Una advertencia por las aspirinas

Por Pedro Lipcovich
“No use aspirina para prevenir ataques cardíacos.” Así, en imperativo, está escrito el título de un artículo en el British Journal of Medicine, órgano de la Asociación Médica Británica, que procura desalentar en profesionales y pacientes el uso continuado de este medicamento en bajas dosis con aquel propósito: el problema –verificado por distintos trabajos científicos en los últimos meses– es que las propiedades anticoagulantes de la aspirina, que disminuyen el riesgo de que se tapen las arterias, al mismo tiempo aumentan el riesgo de hemorragias graves en el aparato digestivo o en el cerebro. La inutilidad o inconveniencia del uso de aspirina se verificó, también, por los mismos motivos, para personas hipertensas o diabéticas. En la Argentina, sin embargo, la firma Bayer prosigue con su campaña publicitaria “¿Tomaste tu aspirineta hoy?”, para convencer de que este producto “puede prevenir uno de cada tres infartos sin otros factores de riesgo”.
La nota del British Journal lleva las firmas de Helen Barnet y Ike Iheanacho, editores de la publicación, y de Peter Burrill, asesor de salud pública en Derbyshire. El texto empieza por advertir: “Para todos los pacientes que actualmente toman aspirina como prevención primaria (es decir, sin haber sufrido previamente ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares), debería reconsiderarse, en cada caso, si ese tratamiento se justifica”. Por lo demás, recuerda que “la administración de bajas dosis diarias de aspirina está establecida en prevención secundaria” (es decir, en personas que ya sufrieron infartos u otros eventos graves).
Pero, en personas que no tengan esos antecedentes patológicos, “es dudoso que los beneficios de la aspirina superen los riesgos que implica”. Esto se vincula con que “a largo plazo, el uso de bajas dosis de aspirina incrementa sustancialmente la probabilidad de hemorragias mayores”.
Los autores citan un trabajo publicado este año en la prestigiosa revista médica The Lancet, que analiza resultados correspondientes a 95.000 participantes en estudios clínicos. Según esa investigación, “el uso de aspirina reduce la frecuencia de eventos vasculares importantes en aproximadamente 0,07 por ciento por año”, pero, al mismo tiempo, “el uso de aspirina resultó en un incremento anual de un 0,03 por ciento en hemorragias mayores gastrointestinales u otros sangrados importantes”.
Además, según el trabajo en The Lancet, la reducción de infartos por uso de aspirina “en su mayor parte –el 0,05 por ciento– se refiere a infartos de miocardio no mortales”, y sucede también que los ataques cerebrales hemorrágicos pueden ser agravados por la acción anticoagulante de la aspirina. Por todo esto, “las tasas de mortalidad por enfermedades del corazón, coronarias y cerebrovasculares no fueron diferentes entre los que habían tomado aspirina y los que no la habían tomado”.
Otros estudios citados en el artículo del British Journal se refieren a conjuntos de pacientes que habían pasado más de seis años tomando diariamente bajas dosis de aspirina: el resultado fue que “se evitaron unos tres eventos cardiovasculares por cada mil mujeres, y cuatro por cada mil hombres. Pero hubo un aumento de 2,5 hemorragias mayores por cada mil mujeres y de tres hemorragias mayores por cada mil hombres”.
El artículo agrega que “una revisión de cinco pruebas clínicas en personas con hipertensión encontró que la aspirina tampoco reduce la probabilidad de eventos cardiovasculares en personas con presión arterial elevada”, ya que “la magnitud del beneficio fue similar a la magnitud del daño”. Otra revisión incluyó seis pruebas clínicas que incluían personas con diabetes: “No se halló disminución en la probabilidad de eventos cardiovasculares mayores, o toda otra causa de mortalidad, mediante el uso preventivo de aspirina en personas con diabetes”. Siempre se trataba de personas que no habían tenido previamente infartos o eventos similares.
Otro ensayo clínico trabajó con 3350 personas que padecían aterosclerosis asintomática y habían tomado bajas dosis de aspirina (incluso en cápsulas con supuesta protección digestiva) durante más de ocho años. También en estos casos “la aspirina no fue más efectiva que el placebo para reducir la aparición de eventos coronarios o cerebrovasculares”. En definitiva, “los datos actualmente disponibles no justifican el uso de aspirina para prevención primaria”.
Los investigadores advierten que “varias guías publicadas entre 2005 y 2008 recomendaban aspirina para prevención de enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2 y en aquellos con determinados riesgos aumentados de mortalidad por enfermedad cardiovascular”; pero hoy se advierte que “los factores que predicen eventos vasculares también predicen eventos hemorrágicos”, que precisamente son propiciados por la aspirina.
Por todo ello, los editores del Journal –perteneciente a la Asociación Médica de Gran Bretaña– recomiendan a los profesionales “no indicar tratamientos con aspirina para prevención de enfermedades cardiovasculares; revisar los tratamientos ya existentes e involucrar a los pacientes en la decisión de ponerles fin”.


“Ya no se sostiene la recomendación”
La página web argentina de la firma Bayer, en línea con su campaña publicitaria en medios masivos, insiste en inducir al uso de aspirina en bajas dosis –como la contenida en las “Aspirinetas”– como preventivo de enfermedades cardiovasculares, sin mencionar el riesgo de hemorragias, señalado por diversos estudios científicos (ver nota principal). La página de la compañía, en el marco de la “Campaña Corazón Día a Día”, incluye “el apoyo de la Fundación Cardiológica Argentina”. No obstante, el presidente de la Fundación afirmó que “a partir de las recientes investigaciones, ya no se sostiene la recomendación de usar aspirina en prevención primaria de enfermedades cardiovasculares”.
La página www.bayer.com.ar/corazondiaadia/aspirina.asp asegura que “la aspirina ha demostrado ser muy efectiva para prevenir ataques cardíacos tanto en poblaciones de alto como de bajo riesgo” y sostiene que “la aspirina en bajas dosis tomada diariamente reduce el riesgo de sufrir un primer infarto en un 32 por ciento”; no hace ninguna referencia a sus efectos secundarios hemorrágicos. La página está encabezada por el logo de la Fundación Cardiológica, junto al de Bayer, e incluye un apartado titulado “Apoyo de la Fundación Cardiológica”, donde dice que la empresa y la Fundación comparten actividades “difundiendo los beneficios de la prevención”.
Ricardo Iglesias , el presidente de la fundación, aseguró a este diario que “entre 2005 y 2008, todas las guías médicas internacionales recomendaban utilizar aspirina en pacientes con algún grado de riesgo cardiovascular, incluso aparentemente sanos; pero, desde 2008, distintas investigaciones muestran que no hay evidencia de que la aspirina tenga utilidad preventiva, salvo en los casos de pacientes que ya han tenido eventos como infartos o accidentes cerebrovasculares. Seguramente el uso de aspirina en prevención primaria ya no será recomendado en las próximas guías internacionales. Si bien hay sociedades científicas que la siguen recomendando, la Fundación Cardiológica Argentina ya no mantiene esa indicación”.
–¿Por qué el nombre y logo de la Fundación Cardiológica Argentina aparecen en la página de Bayer, que sigue recomendando la aspirina para prevención primaria? –preguntó Página/12.
–Con Bayer no tenemos ningún tipo de contrato o compromiso. No sé por qué siguen usando nuestro logo. La campaña conjunta “Corazón Día a Día” se efectuó en 2005, cuando la creencia generalizada era apoyar el uso de la aspirina en prevención –contestó Iglesias.
En rigor, ya en 2000 había trabajos que vinculaban con hemorragias gastrointestinales el uso de aspirina en prevención cardiovascular.
pagina12.com.ar

jueves, 18 de febrero de 2010

Aspirina contra el cáncer de mama

Las sobrevivientes del cáncer de mama que toman aspirina de forma regular podrían ser menos propensas a morir o a tener una recaída de la enfermedad, dijeron investigadores estadounidenses.
Un estudio entre más de 4.000 enfermeras mostró que aquellas que tomaban aspirina -que a menudo es recetada para prevenir un ataque cardíaco- tenían un 50 por ciento menos riesgo de morir de cáncer de mama y de que el tumor se expandiera.
"Este es el primer estudio que halló que la aspirina puede reducir significativamente el riesgo de propagación del cáncer y de muerte en las mujeres que fueron tratadas en una etapa temprana del cáncer mamario", dijo la doctora Michelle Holmes, de la Escuela de Medicina de Harvard, quien lideró el estudio publicado en Journal of Clinical Oncology.
"Si estos resultados se confirman en otros ensayos clínicos, tomar aspirina podría ser otra herramienta simple, de bajo costo y relativamente segura para que las mujeres con cáncer de pecho vivan más tiempo y tengan vidas más saludables", agregó Holmes en un comunicado.
Holmes y su equipo examinaron a 4,164 enfermeras registradas que participaron del estudio Nurses' Health, que abarca una gran variedad de cuestiones relacionadas a la salud.
El trabajo comenzó en 1976 y analizó a quienes tomaban aspirina, examinando el cáncer de mama y todas las causas de muerte hasta el 2006.
Durante este tiempo, 341 enfermeras murieron de cáncer de pecho.
Las mujeres que tomaron aspirina de dos a cinco días por semana tuvieron un riesgo un 60 por ciento menor de que su tumor se expandiera y un 71 por ciento menor de morir.
Tomar de seis a siete aspirinas por semana redujo en un 43 por ciento el riesgo de metástasis y en un 64 por ciento el riesgo de muerte.
La mayoría de las mujeres tomaban dosis bajas de aspirina para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (ACV).
Otros fármacos de la misma clase que la aspirina también ayudaron a reducir los riesgos. Estos medicamentos, llamados antiinflamatorios no esteroides, o AINES, incluyen al ibuprofeno, el naproxeno, pero no al acetaminofeno, también conocido como paracetamol.
Sin embargo, no hubo suficientes datos sobre estos fármacos como para obtener una respuesta clara.
Los investigadores dijeron que no están seguros de cómo la aspirina y otros AINES pueden afectar a los tumores, pero podría ser bajando la inflamación. Otros estudios demostraron que la aspirina y el ibuprofeno pueden reducir el riesgo de cáncer de colon, por ejemplo.
La aspirina tiene efectos adversos relativamente benignos en comparación con los fármacos quimioterapéuticos para el cáncer y también podría prevenir la enfermedad cardiovascular y el ACV.
El equipo de Holmes enfatizó que los pacientes no deberían tomar aspirina mientras se someten a radiación o quimioterapia debido al riesgo de que aparezcan efectos secundarios.
Además, la aspirina puede causar hemorragia estomacal, por eso no debe ser tomada sin supervisión del médico.
ambito.com

jueves, 13 de agosto de 2009

Dicen que la aspirina baja el riesgo de muerte por cáncer de colon



Por: THE NEW YORK TIMES. especial
Desde hace tiempo se sabe que la gente que toma aspirina de forma habitual tiene menos probabilidades de tener tumores de colon. Sin embargo, ahora un nuevo estudio descubrió que aún después de un diagnóstico de cáncer colorrectal, los pacientes que tomaron aspirina tuvieron muchas mejores chances de supervivencia que el resto.
Las mejoras en los resultados fueron asombrosas. Los pacientes con cáncer de colon que tomaban aspirina habitualmente antes y después del diagnóstico tuvieron casi un tercio menos de posibilidades que el resto de morir de la enfermedad.
Y quienes tomaron aspirina sólo después de un diagnóstico del mal anduvieron mejor y tuvieron la mitad de riesgo de morir de este cáncer que el resto, a raíz posiblemente de diferencias en sus tumores.
Este estudio, escrito por investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard, el Massachusetts General Hospital y el Instituto para el Cáncer DanaFarber, aparece en la publicación de esta semana de la Asociación Médica Norteamericana. Por Internet se puede acceder a un resumen de este estudio.
En la investigación se siguió de cerca a 1.279 mujeres y hombres con cáncer de colon sin metástasis y fueron seguidos durante 12 años.
"Es un avance notable para una pastilla que cuesta centavos", señaló el doctor Alfred Neugut, especialista en cáncer de colon en el College of Physicians and Surgeons, de la Universidad de Columbia.w
TRADUCCION Silvia Simonetti
clarin.com

sábado, 9 de mayo de 2009

Desaconsejan la aspirina y el ibuprofeno para el dolor crónico de ancianos


La aspirina y el ibuprofeno son un elemento básico en todos los botiquines. Son medicamentos de venta libre y de bajo precio. La mayoría de las personas los toman sin pensarlo dos veces. Pero un panel de especialistas de la Sociedad de Geriatría de los Estados Unidos eliminó a todas las drogas antiinflamatorias no esteroides (DAINE) de la lista de medicamentos recomendados para adultos mayores de 75 años con dolor crónico y persistente.
El consumo prolongado de fármacos como el ibuprofeno, el naproxeno y la aspirina de alta dosis es tan peligroso, dijeron los panelistas, que los ancianos que no consiguen aliviar su dolor con drogas alternativas como el acetaminofeno (paracetamol) deberían probar con opiáceos como la codeína o incluso la morfina. Y ello pese a que las DAINE son probadamente eficaces contra el dolor crónico que a menudo aqueja a los adultos mayores y al hecho de que los opiáceos pueden ser adictivos.
"Hemos sido muy enérgicos respecto de los riesgos de las DAINE para las personas mayores," dijo el doctor Bruce Ferrell, presidente del panel que efectuó estas recomendaciones y profesor de geriatría de la Universidad de California, Los Angeles. "En algunas personas dan resultado, pero representan un riesgo bastante alto cuando se las consume en dosis de moderadas a altas, sobre todo durante un tiempo prolongado."
"Me parece que los pacientes estarían más seguros utilizando estos opioides que altas dosis de DAINE durante períodos largos", señaló, antes de agregar que en la mayoría de los ancianos el riesgo de adicción parece bajo.Los riesgos que implica el consumo crónico de DAINE son múltiples. Provocan peligrosas úlceras y sangrado gastrointestinal, efectos secundarios que se producen con más frecuencia y gravedad a medida que se envejece. Algunas DAINE pueden aumentar el riesgo de sufrir ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares y no tienen buena interacción con las drogas que se utilizan para tratar las fallas cardíacas. Pueden agravar la hipertensión, incluso volviéndola incontrolable, y afectar la función renal. La lista de interacciones potencialmente peligrosas con otras drogas es larga, dicen los expertos.
"Los cambios fisiológicos de los ancianos afectan la forma en que se absorben y secretan las drogas y en que el cuerpo reacciona", dijo la doctora Keela Herr, profesora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Iowa que investiga el dolor en los mayores y participó en el trabajo. "Las personas más jóvenes pueden tomar este tipo de medicamentos con riesgos limitados. En las personas de edad, la historia es otra. Los cambios físicos las hacen más sensibles.
"Los nuevos lineamientos de la Sociedad de Geriatría aconsejan pensar en las DAINE "excepcionalmente" en el caso de la población de las personas de edad delicadas, y utilizarlas "con extremo cuidado" y sólo en "individuos sumamente seleccionados". Para tratar a los pacientes con dolor de moderado a grave que afecta la calidad de vida, se puede evaluar el recetar opiáceos, sugieren los lineamientos, luego de verificar que ni el paciente ni su cuidador han tenido episodios de abuso de drogas.
El objetivo de las pautas no es desalentar el tratamiento del dolor. Por el contrario, el dolor crónico es sumamente frecuente en los ancianos: afecta a entre el 25% y el 50% de los que viven en la comunidad y hasta un 85% de los alojados en geriátricos.TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli

"Evaluar el costo-beneficio"
El doctor Guido Senatore, especialista en Gastroenterología y asesor médico de Bayer Healthcare, aseguró ayer que "los antiinflamatorios como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno son frecuentemente utilizados dada su comprobada eficacia como analgésicos, antiinflamatorios y antitérmicos. Usualmente su uso es puntual o limitado en el tiempo. Su uso crónico, sobre todo en población añosa, debe estar indicada y supervisada por el médico del paciente luego de realizar una cuidadosa evaluación costo -beneficio del tratamiento".

clarin.com

miércoles, 28 de enero de 2009

Más beneficios de la aspirina


La aspirina, además de ser un analgésico cuyos efectos anticoagulantes frenan las enfermedades cardiovasculares, también ayuda a prevenir lesiones hepáticas, reveló un estudio divulgado por la revista Journal of Clinical Investigation.
Según científicos de la Universidad de Yale, una simple aspirina puede impedir lesiones en el hígado de millones de personas que sufren los efectos secundarios de medicamentos, así como de otras enfermedades vinculadas al consumo de alcohol y la obesidad. Los investigadores indicaron que en pruebas realizadas en ratones la aspirina redujo la tasa de mortalidad causada por sobredosis de acetaminofeno, cuyo nombre comercial en algunos países es Tylenol.
El estudio también demostró un efecto similar al de la aspirina en un tipo de moléculas que se conocen como "antagonistas TLR" y que bloquean receptores que activan la inflamación. Al demostrarse un mejor resultado contra la inflamación producida por una lesión, el estudio sugiere que la aspirina ayuda a prevenir y tratar lesiones hepáticas causadas por agentes no infecciosos, dijo Wajahat Mehal, profesor del Departamento de Inmunobiología de la Escuela de Medicina de Yale.
El científico añadió que "muchos agentes como las drogas y el alcohol causan lesiones hepáticas", y precisó que han descubierto "dos formas de bloquear el proceso responsable de esas lesiones". Mehal añadió que la estrategia es ahora "administrar la aspirina diariamente para impedir las lesiones hepáticas, y si estas ocurren acudir a los antagonistas TLR para tratarlas".
Según el inmunólogo, el descubrimiento ofrece la "muy buena posibilidad de reducir el dolor y el sufrimiento de muchos pacientes con enfermedades hepáticas".
ambito.com