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viernes, 10 de febrero de 2012

Un escáner que detecta la pedofilia

escaner-cerebral














La respuesta del cerebro de un pedófilo ante estímulos sexuales es diferente que la de una persona sana. Este es el resultado de un trabajo publicado en la revista Archives of General Psychiatry que ha encontrado que es posible detectar si un individuo es pedófilo a partir de su escáner cerebral.
El estudio se realizó sobre dos grupos de participantes: personas sanas y personas con pedofilia, a los que se mostraron sucesivas fotografías con estímulos sexuales en las que aparecían niños o adultos. Para analizar la respuesta cerebral los investigadores emplearon la técnica de la resonancia magnética funcional, que muestra imágenes de la región del cerebro que ejecuta una tarea determinada a partir del flujo de sangre hacia la misma.
Tras la comparar las imágenes con técnicas estadísticas, los científicos concluyeron que estas contienen información suficiente como para poder identificar, con bastante precisión, si la persona en cuestión está afectada de pedofilia. Este método podría ser muy útil para diagnosticar clínicamente la enfermedad.
La resonancia magnética funcional ya se emplea para identificar otras afecciones como la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis múltiple o los tumores cerebrales.
muyinteresante.es

jueves, 20 de enero de 2011

Polémica en Francia por las fotos de unas lolitas en el 'Vogue'

¿Pedofilia en el 'Vogue' francés? ¡No puede ser! Xavier Romatet, presidente de Condé Nast France, anunció este fin de semana en la website del 'magazine' que Emmanuelle Alt remplazará a Carine Roitfeld en el puesto de redactora jefe de Moda de 'Vogue France' a partir del próximo 1 de febrero de 2011.
La noticia no tendría más relevancia que la gremial de no ser por dos aspectos. Uno: que Carine Roitfeld venía siendo, desde hace 10 años, una de las mujeres más influyentes del mundo de la moda y un bastión de la casa. Dos: que su relevo al frente de la revista viene precedido por una importante polémica en relación al número de diciembre-enero de 'Vogue Cadeaux', en el que se incluían una fotos de modelos infantiles en poses de mujer adulta que no han gustado nada a las mentes bienpensantes.
La salida pactada de Roitfeld, anticipada hace un mes por un portavoz de la empresa, se debe oficialmente a "sus deseos de dedicarse a proyectos personales en los que está muy implicada". Romalet, por su parte, dijo "lamentar mucho esta decisión", para señalar después que ahora se inicia "una nueva etapa para esta cabecera sólida, potente y segura de sus valores".
¿Valores? Pues sí, valores. Los que marcan sus poderosos anunciantes, que son quienes financian este sector de revistas femeninas donde los ingresos publicitarios suponen la mayor parte del pastel. Y a los anunciantes les importa, sobre todo, no ofender a la opinión pública. Circula por los mentideros parisinos el rumor de que fue el mismísimo Bernard Arnault, presidente del gigante del lujo LVMH y uno de los hombres más ricos del mundo, quien llamó personalmente a Romalet para advertirle de que su grupo de empresas eliminaría a Conde Nast de sus planes de medios si no tomaba cartas en el asunto.
El asunto al que nos referimos es, claro, el conflictivo editorial de moda del citado Vogue Cadeaux en el que tres niñas de 7 años, Thylane, Lea y Prune aparecen maquilladas y peinadas como modelos adultas, luciendo modelitos, joyas, zapatos de tacón y complementos de Versace, Yves Saint Laurent, Bulgari, Boucheron, Balmain o Louboutin. Las fotos son de Sharif Hamza y el estilismo de Melanie Huynh.
Este juego en el que las hijas deciden robarle la ropa a sus madres y embadurnarse con su maquillaje aparentando ser, por unas horas, unas elegantes damitas se ha dado toda la vida. Pero la frontera entre lo naif y lo procaz puede ser muy sutil en estos casos y hay quien ha visto en la realización de las fotos "poses forzadas, enormes escotes, tacones de aguja y ceñidos vestidos de mujer fatal fuera de lugar a tan tierna edad".
Los responsables del escándalo no son otros que Carine Roitfeld y el diseñador Tom Ford, invitado como director en este número de 'Vogue Cadeaux'. Carine y Tom mantienen una colaboración desde hace tiempo, cuando ambos relanzaron la marca Gucci asociándola a la tendencia porno chic, inventada por ella. "El talento de Roitfeld ha sido desarrollar, en los 90, un estilo de editoriales de moda con actitudes y gestos siempre provocativos, donde cada detalle estaba pensado para excitar la vista o llamar a la polémica", explica el consultor de lujo Jean-Jacques Picart.
Con este último número de Vogue Cadeaux, la pareja volvió a conseguirlo. La edición se agotó en pocos días y el revuelo mediático ha sido mayúsculo, con artículos incendiarios que los acusaban de incitar a la pedofilia. Ahora, parece que la industria de la moda ha encontrado su chivo expiatorio para hacer borrón y cuenta nueva.
elmundo.es

domingo, 31 de octubre de 2010

El Papa ha dicho basta

El viejo y sabio cura rural de Georges Bernanos resumía los problemas de la Iglesia romana en una cuarta: la distancia que hay entre la bragueta y el bolsillo. Se refería a los escándalos sexuales y al poder del dinero. Una cuarta es la medida entre la punta del pulgar y la del meñique. En ese palmo ha tenido que bregar el papa Benedicto XVI desde que el 24 de marzo de 2005, con Juan Pablo II ya moribundo, el todavía cardenal Joseph Ratzinger clamó contra "la suciedad" que habita en el catolicismo jerárquico. Su recorrido vital hasta llegar este año a pedir perdón a las víctimas de abusos, y a ordenar públicamente "tolerancia cero" frente a la pederastia y otros pecados que sean además delitos civiles, ha estado lleno de espinas y resistencias, también entre miembros de la Curia, que es como se llama el Gobierno del Estado de la Santa Sede.

Ratzinger habló por primera vez contra "la suciedad" clerical durante el vía crucis de la Semana Santa de 2005 ante el Coliseo romano. Aquel grito de alarma le valió el pontificado. Tres semanas más tarde, los 114 cardenales llegados desde toda la cristiandad católica para buscar en cónclave al sustituto del polaco Wojtyla lo eligieron Papa, pese a que en aquel momento el sabio cardenal alemán ya tenía 78 años -tres años más de la edad de jubilación de los obispos- y una salud quebradiza.

Alarmados y abrumados por los escándalos que acorralaban a su iglesia en numerosos países, la decisión de los conocidos como Príncipes de la Iglesia parecía lógica. "¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor! ¡Cuánta soberbia! La traición de los discípulos es el mayor dolor de Jesús. No nos queda más que gritarle: Kyrie, eleison. Señor, sálvanos", habían escuchado en boca del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante la oración de la novena estación del vía crucis.

Fue en la prensa norteamericana desde donde se lanzaron los primeros y los más gruesos pedriscos contra el Vaticano, en forma de noticias sobre sacerdotes e incluso obispos que llevaban años abusando sexualmente de niños y niñas confiados a su ministerio moral. Los datos eran aplastantes, con miles de nombres de culpables y víctimas, y también con testimonios sobre cómo los prelados habían maquinado meticulosas operaciones de silencio, con traslados de clérigos pederastas de una diócesis a otra para protegerlos, y con indemnizaciones a las víctimas a cambio de librar a los delincuentes de la justicia civil.

"Somos pastores, no policías", se disculpaban los jerarcas. "Si no podemos ser castos, al menos seamos cautos", aconsejaban a veces, con otra de las ironías del simpático cura rural de Bernanos. Ese fue el espíritu con que durante siglos se había enfrentado la Iglesia romana a los comportamientos de los clérigos entregados a vicios y placeres demasiado mundanos.

Otros muchos prelados achacaban los escándalos a campañas de los enemigos de la Iglesia. Esta fue la tesis de Ratzinger durante una visita, en noviembre de 2002, a la Universidad Católica de Murcia para hablar sobre Jesucristo, camino, verdad y vida. Un periodista le preguntó si creía que "los escándalos desatados en Estados Unidos eran fruto de una campaña mediática". Esto fue lo que dijo entonces el futuro papa: "Personalmente estoy convencido de que la presencia mediática constante de los pecados de los sacerdotes católicos es una campaña planeada, puesto que el porcentaje de esos escándalos no es más alto que en otras categorías profesionales, e incluso es menor. La constante presencia de esas noticias no se corresponde con la objetividad de la información estadística de los hechos. Uno llega a la conclusión de que se trata de una campaña intencionada y manipulada con un deseo expreso de desacreditar a la Iglesia". No faltaron, incluso, las voces en el Vaticano que achacaron la campaña a una venganza del entorno del ex presidente George W. Bush contra Juan Pablo II por haber condenado la invasión y la guerra de Irak.

Al margen de conjuras o juicios de intenciones, los datos ofrecidos por la prensa más seria -uno de los informes publicados en EE UU fue galardonado con el Premio Pulitzer- resultaban incontestables. Se estaban produciendo, además, año tras año, severas condenas judiciales en numerosas diócesis, con millonarias indemnizaciones a las víctimas, que amenazaban con la bancarrota de archidiócesis como la de Boston.

Es en esa avalancha de malas noticias verdaderas cuando Juan Pablo II se ve forzado a pedir a Ratzinger que se ocupe del asunto. Es probable que fuese el propio cardenal alemán quien reclamase al Papa ese encargo, con gran disgusto de los cardenales Angelo Sodano y Tarcisio Bertone, partidarios de lavar la ropa sucia en casa.

Para el sacerdote Juan Rubio Fernández, director de la revista católica Vida Nueva, la fecha del 27 de noviembre de 2004 fue el día de la "conversión del Papa", que es como calificó entonces el cambio de actitud el famoso vaticanista estadounidense John Allen. Rubio ha hecho un meticuloso seguimiento de ese proceso en un libro publicado esta semana por la editorial bilbaína Desclée De Brouwer con el título Tolerancia cero. La cruzada de Benedicto XVI contra la pederastia en la Iglesia.

Sin descartar la tesis de una campaña mediática contra la Iglesia -"las palabras de Ratzinger en Murcia no estaban exentas totalmente de razón porque no han faltado bulos, tergiversaciones, sensacionalismos y una buena dosis de agresividad"-, Rubio reconoce que fue la prensa la que ha obligado a la Iglesia católica a cambiar "la forma tradicional de abordar el problema". Añade: "La Iglesia no puede tener miedo a la verdad, aunque esa verdad y transparencia la lleve al sufrimiento. Se trata de saber sacar del limón limonada".

Según Juan Rubio, hay un antes y un después de la pederastia en la Iglesia tras estas decisiones del Papa, tanto que "el próximo cónclave estará marcado por este tema y será algo decisivo en el perfil del nuevo papa". Tampoco descarta el director de Vida Nueva que los escándalos pasados tengan consecuencias en el proceso de beatificación de Juan Pablo II.

Lo cierto es que cuando Ratzinger tomó la decisión de cambiar de rumbo -y de normas legales- para combatir la pederastia era ya demasiado tarde. La suciedad había saltado por la ventana, con grave daño para la fama y el prestigio de las jerarquías del catolicismo. Desde entonces hasta ahora, todos los años han sido annus horríbilis en el Vaticano, porque después llegaron en cascada las peores noticias de abusos y complicidades también en Irlanda, Alemania, Bélgica, Italia y España, entre otros países.

¿Cuándo se cayó Benedicto XVI del caballo aparentemente encubridor, para encabezar, ya sin tapujos, el combate contra la impunidad de los culpables y el silencio de las jerarquías? Fue el 27 de noviembre de 2004, curiosamente el mismo día en que Juan Pablo II se prestaba a presidir en Roma una multitudinaria celebración de los Legionarios de Cristo (LC) con su fundador, Marcial Maciel, en primer plano.

"Es un ejemplo para la juventud", piropeó ese día el Pontífice al ya notorio pederasta Maciel. Fue otra humillación a las incontables víctimas del poderoso legionario. Horas más tarde, el cardenal Ratzinger firmaba el decreto por el que se iniciaba oficialmente una investigación sobre el fundador del movimiento. Maciel había acompañado en primera fila a Juan Pablo II en los viajes a México en 1979, 1990 y 1993, cuando ya eran un clamor las denuncias contra él. También entraba en los más altos despachos del Vaticano como Perico por su casa, muchas veces con sobres con miles de dólares para agasajar a cardenales por sus silencios y complicidades.

Durante décadas, el sacerdote Maciel y algunos de sus lugartenientes sometieron a abominables abusos a cientos de muchachos, especialmente en el seminario de Ontaneda (Cantabria). Solo tras la muerte del Papa polaco, en 2005, el sedicente pederasta y padre de varios hijos con diversas mujeres fue apeado de su enorme poder, con la orden tajante de alejarse de Roma. Se recluyó en México. Fue su único castigo en vida. Falleció en enero de 2008, a los 88 años.

Este jueves pasado, uno de los principales legionarios en España, el sacerdote Santiago Oriol, ha anunciado que abandona la Legión. Se ha hartado de esperar soluciones dignas frente a las tropelías del fundador y el encubrimiento de sus colaboradores. La gota que colmó el vaso de su paciencia ha sido la extensa carta pública del delegado pontificio para la LC y el Regnum Christi -el grupo de laicos de la Legión-, el arzobispo Velasio de Paolis, confirmando en sus puestos a los directores y superiores del movimiento. En la misiva, De Paolis, nombrado cardenal la semana pasada, subraya que Benedicto XVI "ha renovado su confianza" en la congregación. Santiago Oriol anunció su marcha de la Legión ante los padres de alumnos del colegio Everest que la Legión tiene en Pozuelo (Madrid). Era su director e impulsor principal.

Los Oriol -ahora cuatro varones sacerdotes legionarios y una hermana que está al frente de las mujeres consagradas del movimiento, descendientes de una poderosa saga política durante el franquismo- estuvieron en el origen de la exitosa extensión de la Legión de Cristo en la España de la posguerra, junto con el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo. Para ello han donado dineros y haciendas, incluidos gran parte de los terrenos donde se levanta la legionaria Universidad Francisco de Vitoria en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

Ante tantos sucesos escandalosos, la disculpa del contubernio anticlerical y ateo caía por su propio peso. Al margen de excesos en algunos medios de comunicación amarillos, los documentos oficiales del Vaticano, una y otra vez reproducidos, dejaban claro que había habido en la Curia, durante décadas, una intención firme de ocultar los abusos sexuales de clérigos y hacer oídos sordos a las denuncias de las víctimas.

Ratzinger lo sabía, porque él mismo había firmado alguno de esos documentos. Ante cualquier denuncia hay que asegurar la reserva total, se decía en una instrucción papal de 1962. También era consciente de la "suciedad" y la "soberbia" con que se seguía actuando en algunas Iglesias nacionales y en despachos de la propia Curia.

Es en ese ambiente de inquietud en el que se produjo su ascensión al Pontificado romano. Si la situación era tan grave como clamaba el cardenal alemán, sus colegas en el cónclave iban a considerarle el único capaz -por conocimiento y por autoridad- de arreglarla. ¿Quién podía conocer mejor los pecados y delitos del cristianismo romano que el presidente de la Pontificia Congregación que antaño llevó el nombre terrible de Santo Oficio de la Inquisición? El teólogo Ratzinger había dirigido ese organismo desde 1981, con mano de hierro.

Tampoco ignoraba el nuevo Papa que iba a estar solo en la tarea, salvo que realizase cambios radicales. No los hizo. En la llamada eufemísticamente Ciudad Santa, el poder ha seguido estos años en manos de los de siempre, con algunos cambios por razones de edad. Es el caso del cardenal Angelo Sodano, número dos de Juan Pablo II y protector del fundador de los Legionarios. Ha sido sustituido por otro italiano, Tarcisio Bertone, igual de inmovilista, también amigo de guardar en casa la ropa sucia.

Fue el cardenal Bertone quien vino a Madrid en 2009, en viaje privado, a apaciguar a una hija de Maciel que amenazaba con hacer pública su situación si el Vaticano la abandonaba a su suerte tras la muerte del padre. Hubo acuerdo. Pero después se ha sabido que no era la única heredera del fundador legionario. Maciel tenía otros hijos con otras mujeres en otros países, algunos con sus reclamaciones en manos de abogados. Demasiado enojo para un Papa que había contemplado durante años, impasible pero escandalizado, cómo el sacerdote mexicano gozaba de las complacencias de su antecesor y de una parte de los cardenales. Su conversión hacia la tolerancia cero, cayese quien cayese, iba a ser radical a partir del escándalo Maciel. No siempre ve cumplidos (o hace cumplir) sus deseos.
elpais.com

domingo, 30 de mayo de 2010

El Vaticano augura un infierno "más terrible" para curas pedófilos

Elisabetta Piqué
Corresponsal en Roma
ROMA. En una nueva reafirmación de su condena a la pedofilia, el Vaticano anunció ayer que el infierno será "más terrible" para los sacerdotes que cometen ese pecado.
Lo dijo monseñor Charles Scicluna, promotor de Justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe y encargado de seguir los procesos canónicos contra curas pedófilos, durante una oración de reparación por el escándalo por abusos sexuales de niños cometidos por sacerdotes, realizada ayer en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.
"El que escandalice a uno de esos pequeños creyentes, que se ponga al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar", dijo Scicluna en su homilía, al evocar un pasaje del Evangelio de San Marcos.
Luego, para afirmar su idea de que el infierno será especialmente terrible para los sacerdotes que abusan de niños, Scicluna citó un comentario de San Gregorio Magno (540-604), que interpretaba que las palabras de castigo del apóstol Marcos significaban "la condena más terrible" que se le podía imponer a un seglar.
"Por eso, quien después de ser conducido a una profesión de santidad destruye a otros a través de la palabra o del ejemplo, sería realmente mejor para él que sus malas acciones fueran causa de muerte siendo seglar (?); porque, sin duda, si hubiera caído solo, su tormento en el infierno sería de calidad más soportable", agregó, siempre citando palabras de Gregorio Magno.
Scicluna, de origen maltés, habló así ante un grupo de seminaristas de universidades pontificias, sacerdotes y estudiantes de teología, en su mayoría del mundo anglófono.
Fueron estudiantes británicos y norteamericanos, de hecho, quienes tomaron la iniciativa de celebrar una oración de reparación por el escándalo de pedofilia, después de la carta de Benedicto XVI a los fieles irlandeses, de marzo último. La oración de reparación tuvo lugar en un clima de gran recogimiento luego de una hora de adoración, en silencio, del Santísimo, mientras hordas de turistas visitaban la Basílica de San Pedro.
"Nuestra presencia aquí, hoy, ante el Altar de la Cátedra, en presencia de Jesús Eucaristía, quiere hacerles eco al amor, el cuidado y la solicitud que la Iglesia, esposa de Jesús, siempre tuvo por los niños y los débiles", arrancó Scicluna.
"En verdad os digo: quien no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él", aseguró el promotor de justicia vaticana, siempre citando el Evangelio de Marcos. "Recibir el reino de Dios como un niño significa recibirlo con corazón puro, con docilidad, abandono, confianza, entusiasmo, esperanza. El niño nos recuerda todo esto. Todo esto hace el niño precioso ante los ojos de Dios y del verdadero discípulo de Jesús", explicó. "Qué árida se vuelve la tierra y triste el mundo cuando este ícono tan santo es pisoteado, quebrado, embarrado, abusado, destruido", agregó.
Más allá del concepto de un infierno más terrible para los sacerdotes pedófilos, Scicluna, que fue el principal investigador del caso del padre Marcial Maciel Degollado -el fundador (ya fallecido) de la congregación ultraconservadora mexicana de los Legionarios de Cristo, hoy intervenida por el Papa después de salir a la luz los abusos y demás escándalos de su líder-, tuvo palabras fuertes también sobre otros temas.
Duras palabras
Como cuando, siempre comentando un pasaje de Marcos, que dice: "Si uno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el siervo de todos", denunció los pecados internos de la Iglesia. "¡Cuántos pecados en la Iglesia por arrogancia, por la insaciable ambición, por el abuso y la injusticia de quien se aprovecha del ministerio para hacer carrera, para ponerse en muestra, para fútiles y míseros motivos de vanagloria!", lamentó.
Durante la celebración, se oró "por las víctimas de abusos perpetrados por hombres y mujeres de la Iglesia para que sus heridas puedan curarse y puedan encontrar verdadera paz". Y por los sacerdotes "que cometieron abusos, para que puedan afrontar a la luz de la verdad las consecuencias de sus pecados y aceptar la voluntad de la justicia".
lanacion.com

lunes, 10 de mayo de 2010

Abusos sexuales: estalla una cruda pelea en la cúpula vaticana

La crisis del pontificado de Benedicto XVI llegó ayer a su nivel más agudo cuando la prensa publicó algo nunca visto. El arzobispo de Viena, cardenal Cristoph Schoenborn, de 65 años, acusó al Decano del Sacro Colegio y ex "primer ministro" de Juan Pablo II, el cardenal Angelo Sodano, de haber protegido a un tercer cardenal, el predecesor de Schoenborn, Hans Groer, un pederasta que abusó de seminaristas en los '90.
Las peleas entre los cardenales por estos temas son muy graves. Pero más aún cuando involucran directamente a dos pontífices. A Juan Pablo II, cuya causa de beatificación está en curso pero también en veremos por las acusaciones de que dio cobertura a varios sacerdotes pedófilos. Y al mismo Joseph Ratzinger, empeñado en una tarea de limpieza de la Iglesia de los sacerdotes pervertidos. También a Benedicto XVI lo acusan de haber participado de la cultura común de tapar las denuncias para evitar escándalos "por el bien de la Iglesia".
El abate primado de la orden de los benedictinos, padre Notker Wolf, alemán como el actual Papa, dijo a un diario italiano que para terminar con esta crisis cada vez más grave "la Iglesia tiene que aprender a decir la verdad".
"El Papa lo quiere hacer -aclaró-, pero tiene miedo. Si dice: 'La Iglesia es culpable', los norteamericanos responderán: 'Entonces paguen'". Clarín abordó este dilema hace una semana. Si Benedicto XVI admite sus responsabilidades personales y las de la Iglesia en las coberturas de los curas pervertidos, lloverá una avalancha de procesos en EE.UU. y otros países por miles de millones de dólares. La penitencia sincera podría costar una bancarrota generalizada.
El cardenal Christopher Schoenborn también acusó al cardenal Sodano de haber reducido a "habladurías" las denuncias contra los pedófilos cuando saludó al Papa el domingo de Pascua. "Fue un insulto a las víctimas de los abusos", dijo el arzobispo de Viena.
El purpurado austríaco, hijo de aristócratas bohemios, enfrenta una situación difícil en su Iglesia. Los católicos austríacos abandonan a millares la fe católica. Lo mismo ocurre en Alemania. El abate Wolf reconoció que la Iglesia germana "ha perdido autoridad moral".
Schoenborn auspicia una Iglesia abierta. Defiende un cambio radical con los divorciados vueltos a casar, para que les den acceso a los sacramentos. Y también hace unos días marcó sus diferencias con las posiciones del Papa, de quien es muy amigo y fue discípulo, afirmando que "es hora de aceptar el valor positivo de una relación homosexual estable y duradera mientras deben ser combatidos los comportamientos sexuales promiscuos". Una revolución para la mentalidad ultraconservadora que domina hoy al Vaticano.
Para muchos, el cardenal Schoenborn indica el camino de la Iglesia que debe venir, de un futuro incierto que es imprescindible afrontar. Sostiene que es necesaria una profunda reforma de la Curia Romana y de otras instituciones. Como es considerado por sus posiciones como un "papable" en el futuro cónclave, se afirma que Schoenborn habló con el Papa de abrir el colegio de cardenales que preside Sodano "al futuro de la Iglesia", que está en el Tercer Mundo. Pero las cifras muestran que la realidad del mundo y la realidad de la Iglesia no coinciden. Europa con 283 millones de católicos tiene un primado de 99 cardenales. América con 576 millones cuenta con sólo 48 purpurados. En los próximos meses se verá si el Papa, cuando convoque a un Consistorio para nombrar nuevos cardenales, quiere cambiar estos desequilibrios, lo que favorecería por sus posiciones reformistas al "papable" cardenal de Viena, Christoph Schoenborn.

clarin.com

miércoles, 21 de abril de 2010

Pedofilia: ¿Pecado, delito, enfermedad?

¿De qué hablamos: de pecado, de delito o de enfermedad?
Veamos, si es pecado acabo en un santiamén: allá cada cual con sus culpas y penitencias. Aunque quizá convenga recordar que Sabater, en 'Los siete pecados capitales', asocia pecado con normas higiénicas y de protección pública, y, más concretamente, relaciona lujuria con lujo.
Y uno especula sino será la discordancia entre el abuso del lujo externo, frente a la prédica de la severidad formal, lo que lleva a la lujuria compensadora a ciertos 'desorientados' miembros de la Iglesia. Insisto, pura especulación.
Si se trata de un delito también acabo enseguida: para eso están las leyes y los jueces. Sin embargo, pese a tratarse de un viejo y sospechado asunto, casi siempre se ha escondido bajo las negruras de las sotanas y el silencio avergonzado de las víctimas y sus familias. Por eso nunca se ha conocido su verdadera magnitud e impacto, ni apenas ha trascendido la intervención judicial, que, de haber existido, se habrá llevado con suma discreción en el seno de los tribunales eclesiásticos. Claro que ahora que el asunto ha cobrado fuerza mediática hasta el Papa está al borde del banquillo, caso de prosperar la denuncia de Richard Dawkins y sus colegas británicos. En España apenas sabemos nada, pese a que ya en 1994 un estudio concluía que el 4,17% de los abusos contra menores habían sido cometidos por religiosos, y subía hasta el 9% si se consideraba sólo a niños.
La tercera opción es que sea una enfermedad. De hecho en los sucesivos DSM la pedofilia se incluye en la patología sexual (parafilias), aunque para el futuro DSM-V el grupo de expertos propone que no todas las parafilias se consideren per se enfermedades, sino que se distinga entre 'parafilias' y 'trastornos parafílicos'. Una parafilia, pongamos un fetichismo, no requeriría siempre el diagnóstico y la intervención psiquiátrica, ya que no siempre genera angustia o daño al que la padece o a otras personas, mientras que sería un trastorno si siempre causa angustia o daño al individuo o a otras personas. Esta concepción es quizá demasiado 'normativa', pero a mi entender es muy realista y ajustada a la clínica.
Ahora bien, si la consideramos una enfermedad, entonces los pedófilos son pobres personas que sufren y hacen sufrir, pero que no son culpables de lo que hacen, luego ni están en pecado, ni cometen delito, y encima hay que prestarles ayuda. No sé qué opina usted, pero a un servidor esa opción no le consuela en absoluto, ¿verdad?
Una última opción es que se trate de una combinación de causas entrelazadas: el celibato, la abstinencia, el poder de la sotana, el secretismo, y quizá ciertos rasgos anómalos de personalidad que predisponen al oficio. Luego, en conclusión, lo más probable es que la pedofilia de curas y monjas, y ojo con éstas, que a la chita callando se pueden librar de rositas-sea: un pecado, luego al infierno; un delito, luego a la cárcel; y una enfermedad, luego al psiquiatra. ¿No le parece?

Jesús J. de la Gándara es psiquiatra y jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos.
elmundo.es

lunes, 29 de marzo de 2010

¿Es insano el celibato?

Los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia católica han reabierto el debate acerca de si hay en esa institución -y, concretamente, en el voto de castidad que se exige a sus miembros- algún factor que haga que sacerdotes u otros religiosos sean más proclives a la pederastia. O si, por el contrario, la amplia dedicación a la docencia de la Iglesia y el tratarse de una institución cerrada y protectora con sus miembros la convierte en un refugio preferido para quienes la ven como un medio para estar más cerca de sus víctimas.
La combinación de estos dos comportamientos -la opción por el celibato y la de mantener relaciones no consentidas con menores de edad- hace que sea difícil encontrar dentro de la jerarquía eclesiástica personas que quieran opinar sobre este conflictivo asunto. Para empezar, la Conferencia Episcopal Española, a la que podría resultarle un tema de interés, es la primera que se niega a comentar este aspecto, según manifestó a este periódico su portavoz, Isidro Catela.
Todos los expertos consultados coinciden en negar cualquier relación directa entre celibato y pederastia.
"¿Ser sacerdote o célibe te inclina hacia la pederastia? Clara y rotundamente no. ¿Ser pederasta te inclina hacia el sacerdocio? Sí, porque la Iglesia actúa de elemento protector, de paraguas, ya que el pederasta siempre piensa que es mejor caer en manos del obispo que del fiscal". Quien así habla es Pere Font, director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja de Barcelona, con más de tres décadas de profesionalidad a sus espaldas. Font considera que la Iglesia, sin pretenderlo, se ha convertido en un refugio para abusadores de menores.
"Los instintos pederastas aparecen en la adolescencia y los primeros años de la juventud. Es decir, que cuando uno entra en el seminario ya presenta ciertos estímulos. Dicho esto, quiero aclarar que el celibato complica más esta situación porque no ofrece una salida diferente a las necesidades sexuales de un pederasta. Pero la Iglesia no fabrica pederastas. Rotundamente no".
Font coincide en su análisis con Francisco Alonso Fernández, presidente del Instituto de Psiquiatras de Lengua Española.
"Indudablemente, entre celibato y paidofilia [el término que él prefiere] hay un doble lazo estadístico, un doble vínculo causal". Centrándose en lo que define como paidofilia primaria (la que no obedece a una situación transitoria en el desarrollo de la persona o a los efectos de un trastorno mental), señala que las personas que sienten una atracción por los niños "eligen profesiones" que les permitan estar en contacto con ellos.
"Los estudios mencionan a los monitores, los entrenadores deportivos, los curas y frailes y los conductores de autobús escolar", afirma. Escogen estas profesiones "para enmascarar su paidofilia" añade. "No encontrarás muchos pederastas trabajando en geriátricos", abunda Pere Font.
Y, a la vez, centrándose en el caso de los religiosos, Francisco Alonso apunta que el celibato "puede activar la tendencia hacia los muchachos". "Es lógico que una persona que no es capaz de tener una relación con un adulto busque refugio en un grupo que le obliga a mantenerse casto", señala. Pero no tarda en recalcar que este tipo de comportamientos se da "en todos los contextos sociales, culturales y religiosos, y no sólo en los católicos". Y los datos de este catedrático emérito de la Universidad Complutense lo avalan: "En tres de cada cuatro casos de pedofilia ya existía una relación anterior entre el niño y el adulto; el 15% de las veces este era un profesor".
En la misma línea, el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Calcedo, apunta a que "está demostrado que la gente con inclinaciones pedófilas busca trabajos en los que estén en contacto con niños". Y Font recuerda, por ejemplo, el caso del Casal del barrio del Raval en Barcelona, donde Xavier Tamarit, condenado a 66 años de cárcel por ocho delitos de abusos sexuales a menores, ejercía de educador infantil.
Calcedo no cree tampoco que el celibato aumente esta tendencia pues señala que, con toda seguridad, entre los religiosos existe la misma proporción de heterosexuales, homosexuales o pedófilos "que entre la población en general".
Las únicas estadísticas realizadas por la Iglesia católica que se conocen se refieren a Alemania, donde el escándalo de la pederastia afecta ya a 19 de las 27 diócesis. Desde 1995 se denunciaron en ese país 210.000 casos de abusos y sólo 94 afectaron a religiosos. Lo que da una tasa de 0,044%. La diferencia es que, en el caso de los sacerdotes, "ha habido una estructura que los ha ocultado", apunta. Font también agrega que ha habido sacerdotes que, "con toda honestidad", han creído que las "profundas creencias religiosas, éticas y morales de la Iglesia frenarían sus tendencias pederastas".
El coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología, Ignacio Moncada, no duda en cargar las tintas en que "el celibato y la abstinencia sexual es algo antinatural". "No hay nada demostrado desde el punto de vista fisiológico de que la abstinencia conduzca a una mayor atracción por niños", apunta, pero "el reprimir el instinto sexual no deja de poner a la persona en una situación de estrés psicológico". "Como no es algo normal, conduce a una frustración del individuo".
Claro que esta situación se puede resolver "sublimando" el instinto. No está demostrado que conduzca a tener sexo con niños más que a tenerlo con mujeres u hombres, según la orientación previa de cada uno, admite Moncada, pero "a lo mejor, al intentar evitar relaciones con mujeres -que es la orientación mayoritaria- y estar más en contacto con menores, aparece ese impulso", afirma. De todas formas, el urólogo insiste en que no hay estudios concluyentes y que estas teorías son "un intento de encontrarle una causa a algo que no es disculpable".
Si los psiquiatras y sexólogos consultados no dudan en levantar una infranqueable barrera entre celibato y pederastia e incluirlos en compartimentos estancos, la respuesta de si la castidad es un elemento perturbador para la salud del individuo no despierta la misma unanimidad.
"La propia Organización Mundial de la Salud realiza una definición de salud sexual que forma parte del concepto más amplio de salud", comenta Pere Font. Este psicólogo se formula la siguiente pregunta: "¿La sexualidad es una opción o una necesidad?". Y se responde: "Cuando tenemos sed, podemos tardar más o menos en beber, pero al final tomamos líquido. Lo mismo con la comida. Por tanto, también la sexualidad tiene un componente fisiológico importante y es una necesidad más que una opción". Y apunta que carecer de una vida sexual saludable nos vuelve más quisquillosos, irascibles, irritables e inquietos. "El sexo es una fuerza de la naturaleza imparable, no es domesticable. Como mucho acomodable. No tenemos un interruptor con un off con el que podamos apagar nuestro deseo sexual", agrega.
Sin embargo, Jordi Font, psiquiatra y psicoterapeuta, profesor de psicología y psicopatología de las experiencias espirituales y religiosas de la Fundación Vidal i Barraquer de Barcelona y, además, licenciado en Teología, subraya que el celibato no es exclusivo del catolicismo e insiste en diferenciar entre sexualidad -"la específicamente humana, entendida en todas sus dimensiones"- y el aspecto erótico de la misma.
"La pretensión del celibato es vivir la sexualidad en su plenitud priorizando lo que tiene más valor en ella que para el célibe es su dimensión espiritual, la que va del amor egocéntrico al amor a los otros". De ahí que el célibe renuncie a tener mujer e hijos porque, afirma, "el objetivo de su amor va más allá de una persona concreta, es abierto a Dios y se realiza en todo ser humano".
Jordi Font reconoce que todas las personas tenemos una tendencia erótica y, por tanto, cuando el célibe siente un estímulo erótico deberá saber superarlo, no reprimirlo, "como también lo hace el no célibe libremente cuando le conviene" . Conseguirlo dependerá, en su opinión, de su grado de madurez personal y espiritual. ¿Y si no puede? "Infidelidades las puede cometer tanto el célibe como uno de los miembros de una pareja, pero todos deben ser conscientes de que están rompiendo un compromiso adquirido por amor, pero los fallos se pueden perdonar cuando hay amor". Y concluye: "El celibato no es sólo un compromiso con Dios, sino también con los demás".
Después de todos estos escándalos, el Vaticano ha querido acallar el debate sobre el celibato para los sacerdotes. Sin embargo, el jesuita y ex cardenal de Milán Carlo María Martini, volvió ayer a reclamar a la Iglesia católica que se replantee la obligación del celibato, como ya hiciera en su libro Coloquios Nocturnos en Jerusalén. En un artículo en el diario austríaco Die Presse, Martini escribió: "Las cuestiones de fondo de la sexualidad deben repensarse a partir del diálogo con las nuevas generaciones (...) porque debemos plantearnos los problemas de base para reconquistar la confianza perdida".
Norma disciplinaria
- El celibato no es para el clero secular ni un voto ni un dogma, sino una norma eclesiástica y, como tal, puede ser revisada, postergada o anulada. Fue impuesto por primera vez en el Concilio de Elvira (hacia el año 503), aunque con algunas excepciones, y quedó reafirmado posteriormente en los concilios de Letrán (siglo XII) y de Trento (siglo XVI). No obstante, el celibato sólo es obligatorio para los sacerdotes católicos de rito romano, pues los de rito bizantino pueden contraer matrimonio. Para los curas ortodoxos, el celibato es opcional, aunque forzoso para acceder a obispo, de ahí que la mayoría de obispos sean frailes, pues profesan los votos de castidad, pobreza y obediencia.
elpais.com

domingo, 20 de diciembre de 2009

Crearon un soft contra la pedofilia

La masificación que alcanzó Internet permite que millones de fotos circulen por el mundo permanentemente. Así, la Web se convirtió en el terreno donde mejor se mueven los pedófilos, que pueden recibir imágenes en su PC a cada instante. Desde la tecnología se está intentando ofrecer una solución al problema. Para ello un grupo de investigadores ideó un software para luchar contra las fotos pornográficas que incluyen niños.
El nuevo soft se llama PhotoDNA, y es un desarrollo de Microsoft que identifica las fotos en menos de cinco milisegundos y detecta, con un margen de acierto del 98%, aquellas imágenes de niños que son identificadas como pornografía infantil.
El sistema funciona con un escaneo de cada imagen procesada, para que luego puedan ser comparadas con otras de pornografía infantil almacenadas en un banco de datos. Una de las claves del proceso es que inserta una suerte de huella digital en todas las fotos identificadas como pornográficas, lo que permite que para PhotoDNA cada foto siga siendo siempre la misma, aunque alguien las modifique en parte.
El Director Ejecutivo de Microsoft, Brad Smith, aseguró que la empresa está trabajando para implementar la nueva tecnología en servicios de Internet como el nuevo buscador Bing o Windows Live, y contarán también con la colaboración de otros proveedores de servicios que desean ayudar a acabar con este tipo de delincuencia.
Según informó The New York Times, el gigante de Seattle donó recientemente este software al Centro Nacional de Niños Perdidos de los Estados Unidos, con el objetivo de acabar con la pornografía infantil. Ernie Allen, director de la entidad, destacó que revisan "250.000 imágenes cada semana. Hace veinte años pensábamos que este problema se había acabado, pero con la inmensidad de Internet, se creó una oportunidad para que la gente conecte con otras personas de similares intereses y para acceder al contenido en la privacidad de sus hogares".
clarin.com

viernes, 7 de agosto de 2009

Por qué es tan difícil controlar la pedofilia en Internet


Por Iván Ruiz
Para lanacion.com
Se contactó con la chica por el chat, pero nunca le confesó su edad. Él, de 23 años, dijo que era como ella, de 12. Con el tiempo entró en confianza, la sedujo y le propuso que se encontraran personalmente. La tarde que la pasó a buscar por su escuela, ella se sorprendió: su amigo tenía 10 años más. Pero ya se había ganado su confianza. Conversaron y caminaron unos metros hasta la plaza Alberdi, en Mataderos. Después de 20 minutos de charla, volvió a sorprenderla: la llevó hasta una zona poco transitada dentro del parque, la violó y se fue. Ella volvió a su casa y trató de disimular la angustia. Unos días después se quebró, le contó a su madre e hicieron la denuncia. El fue detenido
el 30 de julio, después de más de 20 días de búsqueda, mientras chateaba en un locutorio de Morón.
Este es una de las miles de historias de pedofilia que crecen amparadas por el anonimato que tantas veces caracteriza al chateo y que es motivo de preocupación para padres e instituciones. Sin embargo, y pese al esfuerzo de los organismos internacionales y a las investigaciones realizadas por los Estados, parece imposible desarticular el vínculo entre pedofilia e Internet. Y es justamente ese anonimato, condición fundacional de la web, uno de los principales obstáculos para combatirla.
Los especialistas consultados por lanacion.com coinciden en que los pedófilos aprovechan el cambio de identidad en Internet para seducir a niños y para distribuir material pornográfico.
Ricardo Saénz, fiscal general de la Cámara Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires y coordinador de investigaciones sobre pedofilia en Internet sostiene que "el anonimato dificulta la investigación". Y agrega: "Es realmente difícil encontrar a los responsables cuando cambian de sexo y de edad".
Pablo Palazzi, abogado y autor del libro Delitos informáticos en el código penal , también advierte sobre las dificultades que genera el cambio de identidad: "Es lo más preocupante, porque hace imposible el control".
En consonancia, el abogado constitucionalista Gregorio Badeni afirma que "el anonimato afecta bastante a la actuación legal".
En Internet, se pueden crear correos electrónicos con cualquier nombre. Esas cuentas de e-mail pueden utilizarse para mantenerse en contacto con los niños o, por medio del chat, para seducirlos.
Grooming. "A veces, se hacen pasar por nenas de 15 años para que los chicos le manden información vital: dónde viven y a qué colegio van", explica Inda Klein, investigadora especializada en niñez y nuevas tecnologías. "Los seducen, entran en confianza con ellos, y después les piden filmarlos con la web cam o que se saquen fotos", dice. Y agrega: "Si se niegan, empiezan las intimidaciones: desde hackear la computadora hasta amenazas contra miembros de su familia". Este acoso fue definido como grooming, y lo aplican con menores de entre 9 y 13 años.
"Internet es para los chicos como el agua para un pez", dice Marcela Czarny, presidenta de asociación civil Chicos.net, un portal que promueve el uso responsable de la informática entre los niños. Conscientes de la importancia de la tecnología para los niños, los pedófilos aprovechan estas herramientas.
"Usan todos los recursos posibles para seducir a chicos, son especialistas en simpatía", comenta Andrés Rascovsky, presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Y advierte sobre la falsificación de identidad: "Cuando no se sabe quién es el otro, el discurso seductor penetra más".
También aprovechan el anonimato de la red para intercambiar material.
El 15 de mayo, un organizador de viajes de egresados, un coordinador de grupos Boy Scouts y un comerciante del norte del conurbano bonaerense fueron arrestados, acusados de integrar una banda de pedófilos. Los sospechosos habrían iniciado los contactos en la calle: se acercaban a niños de bajos recursos y les ofrecían comida, alojamiento, y hasta los llevaban de vacaciones para poder fotografiarlos y filmarlos desnudos. Luego, habrían compartido ese material por correo electrónico y por chats.
Esfuerzos compartidos. "El anonimato siempre va a existir en Internet. La red fue especialmente diagramada para descentralizar la información, para que no fuera de fácil control", dice Palazzi. Y agrega que lo más importante para prevenir es tener mecanismos aceitados que permitan revisar el material sospechoso. "Hay que moverse rápido. Que las empresas de correos electrónicos, por ejemplo, respondan lo antes posible sobre las cuentas sospechosas de distribuir pornografía infantil", agrega Palazzi.
"Yahoo! no tolera aquellas actividades que resultan peligrosas para los niños", advierte la compañía en un comunicado entregado a lanacion.com . "Tan pronto nos enteramos de las violaciones de nuestras políticas, emprendemos los pasos apropiados con gran rapidez", sostiene.
"No hay manera de restringir el anonimato", advierte Jorge Cella, gerente en Seguridad Informática de Microsoft. Y aclara que la compañía colabora con las fuerzas de seguridad cuando encuentran material sospechoso en chats, correos electrónicos o en sus sitios. "Si viene un pedido judicial para abrir una cuenta de correo electrónico, lo hacemos inmediatamente. Como hay bastantes solicitudes, el mecanismo está muy aceitado", dice. Además, confiesa que la cantidad de denuncias que reciben aumentó durante el último año.
Más denuncias. Sáenz confirma el incremento y explica: "Los casos aumentan a medida que los chicos tienen más acceso a Internet. Además, ahora la gente se anima más a denunciar".
Alberto Arébalos, director de Comunicaciones de Google para América Latina, advierte que la compañía no permite material pornográfico en ninguno de sus productos. "Si abrís un blog con contenido nazi o subís un video porno en YouTube, lo vamos a bajar", asegura.
En Brasil, por ejemplo, la policía detectó en 2007 que la red social Orkut, propiedad de Google, era un lugar elegido por pedófilos para intercambiar pornografía infantil. Entonces, Google Brasil aceptó flexibilizar las leyes de su red para facilitar el rastreo de los pedófilos.
En la Argentina, Sáenz explica que se hace principal hincapié en el trabajo de capacitación. "Organizamos conferencias en todo el país para que los profesionales conozcan cómo actuar en estos casos. Les explicamos qué datos tienen que buscar, dónde tienen que denunciar y cómo comenzar la investigación", afirma.
Además, según un documento facilitado a lanacion.com por la Dirección Nacional de Derechos y Programas para la Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente de la Secretaría Nacional de los Niños, estas instituciones realizan, a modo preventivo, talleres para padres, docentes y niños sobre "cómo evitar los peligros de Internet".
Cuestión legal. La pedofilia en Internet es un fenómeno global. Sin embargo, la implementación de normativas específicas parece haber tenido un efecto positivo. Internet Watch Fundation (IWF), un organismo británico dedicado a la lucha contra la pedofilia, anunció en su último informe anual que la cantidad de sitios que exhiben pornografía infantil cayó un 9%.
La sanción de
la ley de Delitos Informáticos en la Argentina durante 2008 cambió el panorama legal, pero no le puso freno a la pedofilia. "La ley es muy nueva como para que la modifiquen. Habría que darle un tiempo para ver cómo se aplica", sugiere Palazzi, quien participó en los debates parlamentarios para la preparación de la norma.
Los especialistas toman como ejemplo la legislación de España y Estados Unidos por ser más amplia. "Muchos de los casos que se siguen en nuestro país comenzaron con denuncias desde esos lugares", dice Palazzi. Sin embargo, Estados Unidos es un caso paradigmático: tiene las leyes más duras, pero es el país que mayor cantidad de sitios de pedofilia registra según la IWF.
La principal diferencia con esas normativas es que la ley argentina no contempla la figura del agente encubierto, que le permitiría a las fuerzas de seguridad infiltrarse en las redes de pedófilos. Los especialistas concuerdan en que este elemento facilitaría la investigación, aunque no solucionaría el problema. "El agente encubierto es muy útil para combatir cualquier tipo de delitos", afirma el constitucionalista Badeni.
"Los países desarrollados canalizan la mayor parte de sus investigaciones mediante el agente encubierto", explica Sáenz. Actualmente no existen proyectos presentados en el Congreso que agreguen esta figura. "En la Argentina se investiga como se puede", agrega Klein.



Consejos para prevenir.

Los especialistas coinciden en que la difusión del problema entre padres y niños es de vital importancia para su prevención. Desde su página web, la asociación civil Chicos.net aconseja a los niños sobre cómo actuar en la red mediante didácticos tips. Y también explica a los padres cómo prevenir : ubicar la computadora en un ambiente compartido por la familia, construir junto al menor "reglas consensuadas" para navegar, o, si es necesario, chatear algunas veces con sus hijos.
El Ministerio de Educación también propone de qué manera actuar. Según el documento Los Chicos e Internet , elaborado por Educ.ar, un portal que depende de la cartera, los padres deben preocuparse si perciben manifiestos cambios de conducta en los niños. Si la sospecha de amenazas o grooming se concreta, se debe hacer la denuncia policial, como sucedería con cualquier otro delito.

lanacion.com

viernes, 26 de junio de 2009

Roma cifra en 20.000 los curas pedófilos


El cardenal prefecto de la Congregación para el Clero del Vaticano, el brasileño Claudio Hummes, ha calificado la pedofilia como "un crimen terrible" y reconoce que afecta al 4% de los sacerdotes. Teniendo en cuenta que en el mundo hay alrededor de medio millón de sacerdotes católicos, el cálculo de Hummes daría como resultado que son unos 20.000 los implicados en casos de estas características.

En una entrevista concedida a la revista religiosa Vida Nueva, Hummes señala que la Iglesia "no puede cerrar los ojos" ante este problema. Asimismo, recalca que "no hay sitio en el ministerio sacerdotal para las personas que han cometido estos crímenes".

"La Iglesia no puede aceptar los casos de pedofilia; los culpables deben ser punidos tanto con las leyes civiles como con las canónicas", manifiesta el cardenal. No obstante, deja claro que la mayoría del clero "no tiene nada que ver con estos problemas", informa EP. Así, sostiene que la Iglesia "debe reaccionar y no aceptar" que sea esta la imagen del sacerdote católico. Una imagen formada, según dice, "con un preconcepto negativo muy fuerte que humilla y hiere a la inmensa mayoría de los sacerdotes".

Hummes también aborda la cuestión del celibato, que un porcentaje importante de sacerdotes "no respeta". E insiste en que el resto de religiosos son "hombres dignos y honrados", que "se baten por la dignidad humana [...] la justicia social y la solidaridad con los pobres".

publico.es

lunes, 9 de febrero de 2009

¿Los padres de la Patria eran pedófilos?

“José de San Martín fue un pedófilo porque cuando conoció a Remedios de Escalada ella tenía 13 años y él, cerca de 40.” Con esa frase de alto impacto, el psicólogo Jorge Corsi se defendió de las acusaciones que pesan sobre él de liderar una banda pedófila. Aunque admitió que esa frase implica “llevar al extremo las cosas”, el argumento volvió a llamar la atención sobre un tema tabú de la historia argentina: las relaciones entre los padres de la Patria y mujeres mucho más jóvenes. San Martín, Belgrano y Perón son los tres apellidos más pesados en esa lista.
“La iniciación sexual de los menores sucede a muy distintas edades en distintos lugares, y también en distintas épocas”, se defendió Corsi en un reportaje con el empresario periodístico Jorge Fontevecchia.
“En tiempos de nuestros próceres era una costumbre generalizada que algunas chicas muy jóvenes, a las que se consideraba preparadas para el matrimonio, se casaran con hombres mayores”, ratificó la antropóloga Diana Lenton, quien también aclaró que “en el caso Corsi estamos hablando de otra cosa.
El abuso es un avasallamiento sobre la libertad de otra persona”. La distinción fue hecha por el propio procesado, quien aclaró que “desde el punto de vista de los códigos penales” la pedofilia (la atracción que un adulto siente hacia niños o adolescentes) no es delito, a diferencia del “abuso o la corrupción de menores”.
El historiador José Ignacio García Hamilton opinó que “la afirmación de Corsi es bastante rebuscada, porque en el siglo XIX esas relaciones eran comunes. En 1810, alguien de 15 años no era una chiquilina”. El autor de Don José, la biografía que sostiene que el militar era hijo de una indígena, recuerda que “él conoció a Remedios en 1812, cuando tenían 34 y 14 años respectivamente. Pero esa relación –insistió– no era un disparate”. Remedios, fallecida cuando sólo tenía 25, fue el gran amor del Libertador. La historia le reservó un lugar de privilegio, ya que también colaboró en la organización del Ejército de los Andes.
El segundo prócer que se relacionó con una niña fue nada menos que el creador de la Bandera. A los 47 años, Manuel Belgrano se enamoró de Dolores Helguero Liendo, que sólo tenía 15. La leyenda cuenta que se conocieron en 1816, en plena fiesta de la Independencia. Tuvieron una hija, Manuela, pero no pudieron casarse: la guerra postergó los planes. La percepción social sobre la pedofilia es cambiante.
En su libro El lado oscuro del cerebro, el psiquiatra Rafael Salin-Pascual explica que “la vara que fija la edad legal de consentimiento sexual fue subiendo con el tiempo: siete años en la Edad Media, 10 en el Renacimiento y 18 en el siglo XX”.
En efecto, la condena social sobre la pedofilia se intensificó en las últimas décadas. Juan Domingo Perón, quizás el político argentino más importante del siglo pasado, es un caso paradigmático: “Después de que muriera su primera esposa, Aurelia Tizón, él tenía 47 y anduvo por Mendoza con una chica de 17, a quien le decían Piraña”, confía García Hamilton. Y cuando el tres veces presidente conoció a Evita, su compañera en la vida y en la política, ella era una aspirante a actriz de apenas 21 años.
Fallecida Eva, el fundador del justicialismo tuvo su aventura más resonante: fue con Nelly Rivas, una chica de 14 que llegó a vivir en la residencia de Olivos, con consentimiento de sus padres. Se los vio juntos infinidad de veces, por ejemplo en los largos paseos que hacían en motoneta, más conocida como “La Pochoneta”. El General tenía más de 60 años. Mantuvieron una relación que trascendió los años, y aun desde su exilio en Paraguay, Perón llegó a tentar a Nelly, en distintas cartas, con una vida juntos.
Cuando dejó el poder, un “tribunal de honor” le quitó el título de general y lo condenó por estupro. García Hamilton es cauto en un tema crucial: “Tengo mis dudas de que haya habido una relación sexual. Me parece que se trataba, ante todo, de algo paternal”.
criticadigital.com