viernes, 17 de abril de 2009

El curioso caso de Jerly Lyngdoh


Se llama Jerly Lyngdoh, vive en Meghalaya, al norte de la India, y su caso es tan curioso como el de Benjamin Button, la ficción de Scott Fitzgerald que Brad Pitt interpretó en el cine (un hombre que nace viejo, cuerpo de bebé, cara de abuelito, y que rejuvenece a medida que pasan los años). Lyngdoh, en cambio, nació en 1983 como cualquier otro mortal, pero a los dos años dejó de crecer y quedó encerrado en el cuerpo de un niño que, sin embargo, piensa y razona como el adulto que es: tiene 26 años.
Sufre una rara enfermedad degenerativa. Según señaló el diario The Hindustan Times, el niño-hombre pesa diez kilos y mide 84 cm. Sus miembros son tan frágiles como los de cualquier bebé. “Sus facciones y medidas son realmente excepcionales, y lo único que tiene de adulto es su dentadura (porque tiene todos los dientes).
Es una genuina rareza pero sorprende escucharlo hablar”, dice el pediatra Dr. J. Ryndong, que estudia el caso junto a otro médico de nombre Giri.
Los especialistas creen que la explicación a tan extraña degeneración se debe a una bajísima emisión de hormonas de crecimiento desde la glándula pituitaria. “Es lo opuesto a la progeria (vejez prematura) y tenemos suficientes razones para afirmar que Jerly es extrañísimo”, explica Ryndong.
LOS PADRES.
Lo único inusual que notaron los padres del bebé adulto, ambos agricultores, cuando éste nació, fue que a los cuatro meses tuvo un episodio de epilepsia. Pero nada más: ningún otro indicio fue premonitorio de que su crecimiento iba a quedar trunco. Al tratarse de una familia de bajos recursos, la epilepsia no pudo ser tratada y su mamá, Merilda, sólo pudo llevarlo a un curandero. Durante 26 años, Jerly fue vestido por sus padres con ropa de talles infantiles. Cualquier actividad que hace Jerly depende de la ayuda de su madre, como si no hubiera salido de la cuna. “Estamos intentando buscar cuáles fueron los factores que no lo dejaron ir más allá de una infancia temprana”, dice el doctor Ryndong.
“Una investigación profunda –aclara Ryndong– será muy costosa, por lo que estamos planeando convocar a médicos extranjeros para que ayuden”, señala.
LA PITUITARIA.
La glándula pituitaria es un órgano del tamaño de una nuez ubicado en la base del cráneo. Es considerada el termostato del cuerpo, ya que controla la función de muchas otras glándulas y órganos.
El doctor Fatih Tanriverdi, de la Escuela de Medicina de la Universidad Erciyes, en Turquía, estudió la función pituitaria en 61 boxeadores aficionados del Equipo Nacional de Boxeo de Turquía. De ellos, 44 estaban compitiendo y 17 se habían retirado. Entre los 61 boxeadores, el 15% tenía deficiencia de la hormona de crecimiento. Los niveles bajos de la hormona en los adultos disminuirían la calidad de vida y podría causar discapacidad.
criticadigital.com

No hay comentarios: