sábado, 28 de noviembre de 2009

Cuáles son los ejercicios buenos y los que no sirven para los huesos

Una serie de estudios, publicada este mes en "Medicine & Science in Sports & Exercise", la publicación del American College of Sports Medicine, pone el acento en una vieja polémica: de qué forma incide el ejercicio físico en los huesos y por qué a veces resulta aparentemente inocuo. De ese modo, concluyeron en cuáles son los mejores ejercicios para fortalecer la salud ósea. Son aquellos que combinan movimientos suaves con carga, algunas pesitas son suficientes.
"Hubo una época, no hace mucho, en la que la mayoría de los investigadores daba por sentado que cualquier actividad física era beneficiosa para los huesos" indica Daniel Barry, profesor adjunto de Medicina en la Universidad de Colorado, Estados Unidos, un investigador que se dedica a estudiar a los ancianos y a los atletas.
Sobrevino luego una seguidilla de inesperados hallazgos que mostraron, en algunos casos, que los nadadores de competición tenían una densidad ósea inferior a la esperada; en otros, que los ciclistas profesionales tenían huesos frágiles y, finalmente, para sorpresa de muchos, que el hecho de levantar pesas grandes no necesariamente fortalecía tanto a los huesos.
Los científicos admiten no comprender del todo por qué algunos ejercicios son buenos y otros no. Hasta no hace mucho, se pensaba que el rebote o impacto que uno registra al correr, por ejemplo, deforma ligeramente al hueso. Alexander Robling, profesor adjunto en el Departamento de Anatomía y Biología Celular de la facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, al igual que otros estudiosos, sostiene ahora que los huesos reciben el mensaje de fortalecerse en respuesta al ejercicio pero de distintas formas.
Robling opina que durante determinados tipos de actividad física el hueso se dobla, pero que ésto no afecta a las células. Exprime fluidos de una parte de su matriz y los envía a otra. Ese fluido adicional alienta a las células que lo reciben a reaccionar agregando densidad al hueso.
¿Por qué importa el mensaje que reciben los huesos?
Para el profesor Robling, porque sólo ciertos tipos de ejercicio hacen que los huesos se doblen adecuadamente y muevan el fluido a las células óseas que lo necesitan. Según Robling, el hueso necesita recibir "una señal contundente y veloz".
Levantar pesas no es una actividad lo suficientemente explosiva como para hacer que el hueso se doble. Nadar tampoco. Correr puede serlo, si bien, por motivos desconocidos, en alguna personas no surte el efecto deseado.
Sorprendentemente, la caminata a un ritmo enérgico demostró ser efectiva a la hora de aumentar la densidad ósea en las mujeres de edad. Pero debe ser a un paso realmente enérgico.
Pero no hay que exagerar, Barry explicó que es posible, aunque no está probado, que el ejercicio muy prolongado o intenso conduzca a una pérdida de calcio excesiva a través del sudor.
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

Correr, pero con control médico
Un estudio publicado por el American Journal of Public Health, sobre 9.000 personas, uno de los más extensos sobre footing, reveló que correr beneficia el fortalecimiento de los huesos. Luego de analizar los efectos que había tenido ese tipo de ejercicio en la salud de quienes participaron del estudio, observaron que las personas que corrían regularmente tendían a pesar menos, a tener menos problemas de salud crónicos, a no ser fumadores y a disfrutar de una mejor salud. Y su densidad mineral ósea en muslos era, además, un 5 por ciento más alta. Lo que recomiendan es hacerlo siempre bajo control médico. Porque no todas las personas están aptas para correr.

clarin.com

Dicen que descargar la ira con los jefes es saludable


Reprimir las emociones en el ambiente laboral puede ser perjudicial para la salud. Aunque muchos teman perder el trabajo ante la siguiente afirmación, los expertos recomiendan soltar la ira y expresar abiertamente el enojo que causan algunas situaciones laborales.
Un grupo de científicos de la Universidad de Estocolmo, en Suecia, aseguran que lo mejor es expresarse en voz alta cuando uno se siente tratado injustamente en el trabajo. En cambio, las personas que sufren las humillaciones en silencio tienen dos veces más peligro de sufrir un ataque cardíaco.
Los investigadores analizaron a 2.755 empleados varones de entre 19 y 70 años que no habían sufrido infartos cuando empezó el estudio. Les preguntaron cómo manejaban las situaciones conflictivas en el trabajo, con los jefes y con sus colegas. Descubrieron una fuerte relación entre el enojo reprimido y las enfermedades cardíacas.
Entre los métodos que usaban los encuestados estaban: manejar los problemas de frente, dejarlos pasar sin decir nada, alejarse de las situaciones de conflicto, y muchos afirmaban sufrir dolores de cabeza o de estómago y volver de mal humor a sus casas.
También registraron hábitos como fumar, tomar alcohol, hacer ejercicio físico, presión arterial, niveles de colesterol, entre otros factores.
La investigación abarcó 10 años y concluyó que los hombres que se alejaban de los conflictos o que dejaban pasar las cosas sin decir nada mostraban el doble de riesgo de infarto o muerte por enfermedades cardíacas, en comparación con quienes desafiaban la situación.
Los científicos creen que el enojo puede producir tensiones fisiológicas si no es liberado y que eso puede provocar un aumento en la presión arterial, que eventualmente daña el sistema cardiovascular.
Los responsables del estudio aclararon, de todas formas, que sus conclusiones no significan que lo mejor para el corazón sea tener ataques de ira para manejar los conflictos. Lo ideal es "encontrar maneras de manejar el estrés y el conflicto positivamente".
"No es que aconsejemos gritarle a los jefes. Pero siempre es mejor decir en voz alta que uno se siente tratado injustamente y tratar de encontrar una solución", afirmó la investigadora Constanze Leinewerber.
clarin.com

"La fobia a volar suele estar asociada a otros trastornos"


Desde que el consultorio de Poder Volar se encuentran en un décimo piso, muchos de los pacientes prefieren las escaleras al ascensor, según contó el doctor Claudio Plá, director de esta institución psicoterapéutica especializada en el tratamiento de la fobia a volar en avión o aerofobia.
"Es bastante frecuente que las personas que tienen miedo a volar también tengan claustrofobia o algún otro trastorno de la ansiedad del espectro claustro-agorafóbico", comentó el doctor Plá, que acaba de dar a conocer una encuesta sobre aerofobia realizada por Poder Volar, que halló que el 29% de los encuestados también tenía miedo a subirse a un ascensor.
De la encuesta surgen otros datos interesantes, como que el 16,7% de los pasajeros toman algún fármaco ansiolítico para combatir la ansiedad y el estrés que les genera el subir al avión, mientras que otro 17,5% toma fármacos recetados por un médico o un psiquiatra.
Un psicofármaco mal indicado es siempre una bomba de tiempo, aun a varios miles de metros de altura. "Es común que tomen dosis de elefante, y muchos se desmayan incluso antes de subir al avión -comentó Plá-. Los hipnóticos pueden, además, tener un efecto paradójico que, en vez de calmar a la persona, provoque excitación... Esto ha traído problemas serios a los auxiliares de vuelo en más de una ocasión."
Pla reconoce que la medicación, correctamente indicada por un especialista, puede ayudar a sufrir menos durante el vuelo: "Además de ansiolíticos, algunas personas necesitan moduladores de la ansiedad, ya que poseen otros cuadros, como trastornos de ansiedad generalizada o fobias muy marcadas".
"Todos somos más vulnerables a experimentarlas cuando atravesamos situaciones de duelo, como las que generan un divorcio o el fallecimiento de un ser querido", comentó Plá, y agregó: "La fobia a volar pura es difícil de encontrar; es muy frecuente su superposición con otros trastornos".
Es común, también, que la aerofobia sea el resultado de una mala experiencia de vuelo previa, que da lugar a una suerte de estrés postraumático. En estos casos, describe Plá: "Las personas comienzan a dormir mal los días previos a un vuelo, y el cuadro es bastante más florido [con más síntomas] que el del estrés agudo".
En todos los casos, el uso de medicamentos descripto es sólo un complemento de un tratamiento más abarcativo, que incluye el aprendizaje de técnicas de relajación, de respiración y del manejo del estrés, que ayudan a controlar los pensamientos distorsionados sobre el avión y el volar.
"Los mayores temores son a un accidente durante el vuelo (41,7%) y a las turbulencias (23,6%), cuando sólo el 5% de los accidentes ocurre durante el vuelo, y cuando no hay antecedentes de que las turbulencias puedan romper el avión, que el temor que se encuentra detrás de eso."
Sebastián A. Ríos
lanacion.com

Casi un cuarto de la población aprieta o rechina los dientes mientras duerme


MADRID (Diario El País).- ¿Ha notado alguna vez que aprieta o rechina los dientes? Según Lourdes Maniegas, doctora del servicio maxilofacial de la Clínica Universitaria de Navarra, más de un 20% de la población tiene este hábito inconsciente, que aparece, en la mayor parte de los casos, mientras la persona duerme. Se llama bruxismo, y quien lo sufre se despierta con dolor de cabeza, de cuello o de hombros. Si se repite de forma constante, acaba perjudicando a todo el sistema masticatorio. Desde los dientes hasta los músculos de la mandíbula.
Laura (nombre ficticio), de 43 años, tenía los dientes desgastados sin motivo aparente. Ignoraba el origen de su problema hasta que su compañero le dijo que los rechinaba al dormir. "Había notado algo extraño: tenía algunas piezas destrozadas y muchos días me levantaba con el cuello dolorido", explica. El dentista le confirmó que era bruxista. Además de arreglar el desaguisado y reparar la boca para que encajasen bien las piezas desgastadas, el especialista le diseñó una férula de descarga a medida, que utiliza todas las noches. El médico también le ha recomendado seguir alguna terapia antiestrés y acudir al fisioterapeuta para que le haga una tabla de ejercicios.
El bruxismo es un reflejo neuromuscular involuntario. Hay dos variedades: una consiste en apretar los dientes en puntos determinados de la boca (bruxismo céntrico) y la otra, en frotar las mandíbulas (bruxismo excéntrico). El bruxismo diurno suele ser más apretador que rechinador. Durante el sueño se dan ambas tipologías por igual.
El desgaste suele comenzar por los colmillos. Durante un episodio de bruxismo, la fuerza que se produce al apretar los dientes puede multiplicar por cuatro la utilizada al masticar. Esto ocasiona la presión e inflamación de los músculos y estructuras de las mandíbulas, alterando la función de la articulación temporomandibular. Las encías también se debilitan y, como consecuencia, aumenta la movilidad de los dientes. De rebote, provoca dolores de cabeza, cuello y boca, al abrirla. Si se cronifica, puede llegar incluso a dificultar la masticación o el habla.
Existen diversas teorías sobre qué desencadena el bruxismo. Muchos especialistas aseguran que este síndrome es la manifestación de una gran tensión emocional, estrés o ansiedad.
Otros estudios sugieren que puede existir una predisposición genética, mientras que algunos autores apuntan a que se debe a un mal engranaje de los dientes. En estos casos, con el objetivo de corregirlo, el organismo trata de desgastar los obstáculos que pueda haber para conseguir que los dientes encajen. El problema es que sucede todo lo contrario. "Para una mejor masticación y acoplamiento de los dientes, cuando no encajan del todo, el paciente desencaja un poco la mandíbula para que cierre bien. En la articulación hay receptores neurosensoriales que envían información al cerebro indicándole que no muerde bien y éste transmite órdenes a los músculos para que apriete y lime esas interferencias dentales", dice Sonsoles Pino, médico estomatólogo de Madrid.
La forma más habitual de diagnosticar el bruxismo es mediante un examen dental. Raramente se utiliza la electromiografía, que mide la actividad de los músculos masticadores durante la noche, porque es caro e innecesario, dicen los expertos de la CUN.
Maniegas cuenta que sólo suelen acudir a consulta aquellos bruxistas que sufren dolores o malestar. "Cuando viene por una patología articular, poca gente es consciente de que tiene bruxismo y aprieta los dientes. Es típico que lo nieguen, muchos creen que duermen con la boca abierta", asegura.
No existen fármacos que eliminen el problema. Para minimizar sus efectos se suele aconsejar al paciente que utilice una férula de descarga mientras duerme. "Evita que se desgasten los dientes y cambia los engramas musculares del apretamiento [el hábito de crujirlos] porque tiene una forma que impide que la persona pueda encajar los dientes, con lo que el músculo se relaja", indica Lourdes Maniegas. También se recomienda acudir al fisioterapeuta, porque, según la experta, muchas veces se produce una contractura crónica "y hay que romper el círculo vicioso". La terapia consiste en ejercicios de apertura oral y lateralización, con calor local.
Aunque suele darse en adultos, también puede aparecer en niños. Es muy frecuente que los pequeños tiendan a apretar los dientes cuando aún tienen piezas de leche y mientras cambian la dentición. Un comportamiento que los especialistas atribuyen, a veces, a la presencia de parásitos (oxiuros), pero también a trastornos del sueño. No se considera una patología, "sino una forma natural de desarrollar la dentición y estimular la formación muscular y ósea de los huesos de la cara", según señalan los expertos de la CUN. El bruxismo infantil suele desparecer al entrar en la adolescencia.
© EL PAIS, SL.
Joan Carles Ambrojo
Síntomas más comunes
1. Desgaste del esmalte y dentina.
2. Dolor de mandíbula o cabeza.
3. Estrés y ansiedad.
4. Hipersensibilidad dental.
5. Rigidez de los músculos masticatorios.
lanacion.com

Un "biochip" detecta precozmente el alzhéimer


MADRID (Diario El País).- Más de medio millón de españoles tienen alzhéimer, la enfermedad neurodegenerativa más frecuente. La dolencia no se puede curar -todavía-, pero en lo que coinciden todos los expertos es en que un diagnóstico precoz puede ayudar a retrasar su evolución. Y aquí entra en juego el kit ABtest, un dispositivo capaz de detectar uno de los primeros síntomas biológicos de la enfermedad.
La herramienta, desarrollada por la compañía biotecnológica española Araclon, ha sido probada en 40 personas. Consiste, básicamente, en un detector de un tipo de proteínas, las llamadas beta-amiloides, cuya presencia en el cerebro es uno de los síntomas más claros del alzhéimer (el otro, que también se puede ver por técnicas de imagen cerebral, es la acumulación de los llamados ovillos tau). Pero este sistema tiene la ventaja de que no es invasivo: permite medir la concentración de la proteína en la sangre, hasta cuatro años antes de que empiece a acumularse y a deteriorar el funcionamiento de los circuitos neuronales, según explicó el miércoles Rilar de la Huerta, directora general de Araclon.
Con la medición de las beta-amiloides puede no sólo adelantarse el diagnóstico antes de que éstas empiecen a acumularse o de que el paciente muestre los primeros síntomas. También puede servir como un indicador de la evolución de la enfermedad.
El precio del dispositivo estará entre 70 y 120 euros, calculan los investigadores. Tarda una semana en dar los resultados, y se ha probado, de momento, en 40 personas, tanto sanas como con inicios de la enfermedad.
© EDICIONES EL PAIS, SL.
lanacion.com

La llave de la salud y la enfermedad

El proyecto de tener la "llave maestra" suena ambicioso por demás, pero eso es lo que aseguran quienes están involucrados en él. Tal vez las palabras "epigenética" y "epigenoma" pasen dentro de muy poco a sonar en boca de todos y a formar parte de la cultura general. Obviamente tienen que ver con la genética y el genoma, aunque estudian fenómenos básicamente diferentes.
El hoy ya popular concepto de genoma humano habla de las información genética que contiene el ADN de cada individuo y remite básicamente a las características "visibles" (el color de pelo, de los ojos o de la piel, algunas características físicas, la contextura, los parecidos y diferencias con otros integrantes de la familia, en suma, lo que técnicamente se llama el "fenotipo") y a algunas condiciones de salud para las cuales los genes son realmente determinantes.
Pero más allá de esto se sabe, se sospecha o se considera que los genes están involucrados en una infinidad de otros factores que rigen la biología del organismo. Lo mismo sucede, por supuesto, con todos los seres vivos; sólo que en referencia al ser humano siempre es foguearon las dudas, los cruces y las preguntas acerca de cuánto influyen en la salud la cultura y el modo de vida, la complejidad del mundo psíquico, la educación, la idiosincrasia, lo cultural y otros factores que en el resto de los seres vivos bien se pueden sintetizar con la ambigua denominación de "el ambiente".

La epigenética
Cada día se descubren nuevas influencias y relaciones de determinados genes con determinadas enfermedades, y es común incluso entre los propios especialistas que, aún cuando no cuenten con información precisa sobre el tema, hablen de que existe "una predisposición genética" a enfermedades tan diversas como la diabetes tipo 2, la esquizofrenia o las várices. "Predisposición genética" significa que se supone que los genes influyen en la aparición de esa condición, aunque no necesariamente tener determinados genes hace que esta se manifieste.
La gran incógnita es: ¿de qué depende que estas predisposiciones aparezcan o no, que se manifiesten o que permanezcan latentes? Las respuestas pueden ser muchas; lo que los científicos que forman parte del Proyecto Epigenoma Humano están tratando de averiguar es cuáles son los fenómenos a través de los cuales las condiciones ambientales, la cultura, la historia de vida y la salud mental pueden influir en el hecho de que algunos de los genes de las personas se expresen y otros no, y en qué condiciones lo hacen.
De lo que se ocuparon exhaustivamente fue de describir los procesos bioquímicos de mutilación, que hacen que determinados genes (en el ADN, en el interior de cada célula) se "escindan" o queden expuestos depende de as circunstancias. Las hormonas y los neurotransmisores, cuya presencia es correlato de procesos tanto orgánicos como psíquicos, tienen un importante papel en la reilación de los genes. Así, por ejemplo, se sabe que las etapas de mayor actividad hormonal en el ser humano (en especial los primeros seis meses de vida y la pubertad, en los que el organismo está experimentando cambios muy rápidos) se corresponden con procesos de gran actividad de mutilación en el interior de cada célula. Y esa sería una explicación de por qué esas son edades "marcadoras", donde la correcta alimentación o los aspectos emocionales son más decisivos del desarrollo orgánico futuro que en otras etapas de la vida. Los genes quedan "marcados" por la actividad fisiológica del organismo en esas etapas tan intensas del desarrollo
Otro fenómeno que adquiriría explicación a través del trabajo del proyecto de los epigenetistas sería, por ejemplo, el hecho de que las depresiones "despierten" la predisposición a ciertas enfermedades. Hasta ahora existen marcadas sospechas de que esto es así, sospechas apoyadas por la experiencia clínica de muchos médicos, pero cuyas bases científicas hasta hace poco eran endebles. Lo que entienden ahora los científicos es que la actividad hormonal y enzimática que corresponde a un proceso depresivo podría inducir procesos de mutilación que dejaran "al descubierto" los genes que predisponen a la persona a las enfermedades cardiovasculares, al cáncer o al empeoramiento de una afección crónica, por ejemplo.

¿Una nueva panacea?
Así es como lo presentan en este consorcio formado por instituciones de investigación públicas y privadas (de Inglaterra, Francia y Alemania) patrocinado por la Unión Europea, el Proyecto Epigenoma Humano (HEP, por sus siglas en inglés): en cinco años se tendrá el "mapa" de cómo cada agente químico puede afectar a cada área del genoma humano. Este conocimiento, aseguran confiados, será la clave definitiva para entender cómo el ambiente influye en las predisposiciones genéticas de las personas a las enfermedades.
También en Estados Unidos están trabajando en epigenética. En la Universidad de California (UCLA) los descubrimientos giran en torno al trabajo con células madre, que son las que tienen capacidad de convertirse, mediante procedimientos de silenciamiento genético artificial, en otras células más específicas del organismo.
De esta manera, la epigenética no viene a reemplazar a la genética. Los genes de un individuo, es cierto, no cambian a lo largo de su vida. Lo que sí cambia es el estado de esos genes, su actividad, y la forma en que influyen en los fenómenos de reproducción celular, es decir, en la forma en que el organismo crece y se desarrolla. En diferentes etapas de la vida, las células nuevas que genera el organismo cuentan con el mismo ADN, pero este ADN tendrá diferentes potencialidades. En medio de la vieja dicotomía "genes o ambiente" parece haberse abierto un nuevo mundo. Lo que entusiasma a muchos es la posibilidad de descifrar ese código por el cual las experiencias en la interacción con el ambiente pueden traducirse en fenómenos orgánicos.
¿Estarán todas las preguntas resueltas después de que se conozca este "mapa"? Difícilmente lo estén, pero estos descubrimientos suenan muy auspiciosos para la medicina del futuro. En todo caso, la epigenética no hace sino confirmar la enorme complejidad de los procesos vitales, y es de sospechar que lo que para los "fans" de la química corporal será la llave maestra, para otros no hará más que confirmar que esa complejidad (especialmente en lo que refiere al ser humano) es imposible de reducir a la química. Y que modificar la química del organismo es más fácil que transformar la sociedad y el medioambiente, a los que tan ligados está la salud humana.
Marcelo Rodríguez
Más información en
http://www.epigenome.org/ , site oficial del Proyecto Epigenoma Humano
lanacion.com

Un desfile ecológico inspirado en la naturaleza











Se realizó en Colombia el Biofashion, un show de moda en el que un grupo de estudiantes presenta sus diseños para generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.
lanacion.com

La construcción de la reputación propia en la Red


M. A. Sánchez-Vallejo
Diario El País
Si
reputación es, como dice la Real Academia Española (RAE), la opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo -desde un individuo a un Estado, pasando por un colectivo, una empresa o un producto-, tener una -a ser posible positiva- en un mundo expuesto a la visibilidad social gracias a las nuevas tecnologías, resulta hoy una tarea más ardua que nunca.
La reputación es, hoy, una unidad de medida del crédito, la confianza o el respeto que despertamos en terceros; un criterio valorativo que, lejos de la añeja categoría moral que en su día fue, los demás enarbolan al referirse a nosotros. En pleno siglo XXI, la reputación ya no es la heredera directa de la honra clásica, ni suele acompañarse, como hace unos pocos años, de calificativos como ´dudosa´ o ´equívoca´, que sentenciaban moralmente. Es decir, ya tiene poco que ver con un juicio de cintura para abajo, porque es un instrumento que formula nuestro prestigio en términos pretendidamente objetivos.
En los últimos años han surgido conceptos como la reputación corporativa -la relativa a la imagen de empresas-, la reputación en Internet, o NetRep -relativa al prestigio que nosotros o nuestros productos generamos en la Red-, o, en fin, la reputación-país, que permite establecer clasificaciones de naciones según la admiración, el respeto y la confianza que despiertan en otros.
La reputación -según la RAE, también "opinión, consideración, prestigio o estima"- se mueve por tanto en una horquilla delimitada, por un lado, por la mayor exposición pública, casi global, y, por otro, por su dimensión de herramienta para medir realidades más tangibles: la eficacia empresarial, o la confianza que suscita un país en inversores extranjeros.
Existen instrumentos para determinar intangibles tales como el prestigio de un país, como los que utiliza el
Reputation Institute en clasificaciones como CountryRep: una muestra de cómo la reputación de los países influye en la opinión -y la acción- de inversores o visitantes. Los resultados son llamativos: los países que más confianza suscitan en el mundo son Suiza, Canadá y Australia, aunque a la hora de invertir los preferidos son Suiza, Suecia y Canadá.
La raíz de todas las reputaciones que en el mundo son radica en "la valoración exterior que se hace sobre un individuo. La reputación nos la dan los demás, y está muy relacionada con la imagen que uno quiere dar", pero no sólo, señala la psicóloga Laura Rojas-Marcos.
"La reputación tiene mucho que ver con nuestro autoconcepto, con cómo nos percibimos a nosotros mismos y por tanto con nuestra autoestima, pero también con la imagen que los demás tienen de nosotros. Hay un efecto espejo: damos una imagen que vuelve a nosotros modificada o transformada por la opinión de aquellos con los que nos relacionamos", afirma Rojas-Marcos.
Tener una reputación positiva no siempre es bueno: "Estamos continuamente luchando y compitiendo, y la reputación es uno de los recursos que utilizamos en la batalla diaria. Pero frases tales como ´es tan bueno que parece tonto´ subrayan que incluso la reputación positiva tiene a veces sus inconvenientes. Lo mismo puede decirse a la inversa: cuando se habla de un financiero de éxito, se le pide que sea despiadado, agresivo, incluso déspota. Parece que alguien bondadoso o amable no encaja en el perfil de tiburón de las finanzas", explica esta psicóloga.
La reputación como arma de doble filo es una realidad insoslayable; la exposición pública, con las distorsiones a que puede dar lugar, de nuestra fama, también. "Las nuevas tecnologías son tan nuevas para todos que aún no hay normas. Cualquiera de ellas puede destruir la reputación de una persona por completo, desde un comentario colgado en una red social a una imagen enviada por móvil. Sobre todo en el caso de los adolescentes hay que tener mucho cuidado, porque el efecto de las nuevas tecnologías trasciende tu círculo y tiene consecuencias globales. En lo relativo a esta franja de edad, hay que evitar una serie de cosas que pueden resultar destructivas y convertirse incluso en herramientas de acoso", apunta Laura Rojas-Marcos.
En el ámbito individual, el boca a boca de antaño, por el que la comunidad se transmitía información sobre algo o alguien, está siendo sustituido por consultas en buscadores de Internet y, cada vez más, por el ingente tráfico de información que mueven las redes sociales. "Cada vez más gente se informa de tu imagen, de tus productos o de tu empresa en Internet", señala Enrique Dans, profesor del IE Business School.

El riesgo de amplificación cibernética de la imagen que proyectamos implica casi siempre una falta de control sobre el contenido de la información, pero Dans no lo ve como un riesgo, sino como algo consustancial al vehículo. "Pretender controlar lo que dicen de nosotros es un error; es imposible encontrar a alguien con una cierta visibilidad que no tenga detractores. Uno no puede aspirar a gustar a todo el mundo, aunque es verdad que esto a las empresas les horroriza", continúa Dans, y añade: "Si tiras basura al mar, recibes basura; se trata de generar contenidos que se conviertan en objetos sociales que otros quieran compartir".
Así, con un individuo, una empresa, un colectivo o un producto, que también genera una opinión en terceros, de lo que se trata es de transmitir "la mayor cantidad posible de información; la transparencia es la mejor estrategia de comunicación".
La crítica, en un mundo tan libre como Internet -"y que nos desinhibe tanto", subraya Dans-, no escasea, así que las sorpresas pueden ser frecuentes. "Ante una crítica negativa sobre nuestra persona, hay que tener la habilidad política suficiente para no contestar. No están aún asentados los protocolos de uso y es un trabajo a muy largo plazo".
Otros, en cambio, como indica la especialista en marketing Magali Benítez, autora del libro Visibilidad. Cómo gestionar la reputación en Internet (Gestión 2000), recurren a "empresas especializadas en desplazar resultados con comentarios negativos. No se pueden eliminar de la Red, pero sí hacer que aparezcan colocados por abajo".
"Hoy, la gente, cuando tiene que buscar información sobre alguien o algo, recurre a la Red; para muchos, la reputación es Google, tu currículo es Google. Y los mecanismos de funcionamiento de la reputación online son los mismos que en la tradicional: lo que los demás opinan sobre ti. La diferencia es que ahora hay millones de personas opinando", añade Martínez. La cantidad y la persistencia de esa información son el denominador común de la NetRep: "Es como el boca en boca tradicional, pero multiplicado al infinito".
"Una buena gestión de la información que sobre uno corre por la Red es clave para que la reputación virtual se ajuste a la real. Además, no siempre se encontrará una perspectiva negativa, también una fotografía bastante real de uno mismo", advierte Magali Martínez, quien recomienda hacer un seguimiento frecuente de la Red para seguir la pista a la reputación personal, de la empresa, el colectivo o el producto en cuestión.
"En Internet se alcanza un volumen enorme si no lo atajas, pero off-line es mucho más difícil hacerlo. Además, hay herramientas, tanto para individuos como para corporaciones, que te permiten estar informado sobre lo que se dice de ti en todo momento". Por ejemplo, la monitorización de la blogosfera, y otras tareas casi de espionaje en la Red.
Pero pretender un control absoluto, monolítico, sobre la propia imagen es poco menos que imposible. Mucho más fácil resulta cuando se aplican modelos econométricos, basados en análisis de variables cualitativas y cuantitativas, al estudio de la reputación.
Es el caso, por ejemplo, de la denominada reputación corporativa. Fernando Prado, socio director del Reputation Institute España, define la reputación corporativa como "el conjunto de percepciones que tienen los distintos grupos de interés (clientes, publicistas, inversores, etcétera) sobre una empresa. Esas percepciones se construyen a través de la experiencia que se ha tenido con esa empresa y sobre sus percepciones de futuro".
La reputación corporativa, recuerda Prado, se construye de tres maneras: por la experiencia personal o de otros; a través de la comunicación (lo que la empresa dice de sí misma), y por las opiniones de terceros (medios de comunicación, redes sociales, etcétera). El responsable español de Reputation Institute incide, refiriéndose a las opiniones de terceros, en el papel fundamental de Internet, "que hace que todo se mueva muy rápido, imprime una gran velocidad de movimiento a las opiniones y puede hacer que la reputación mejore o empeore".
A través de un indicador llamado RepTrack, que analiza siete dimensiones de la empresa, es posible tener un conocimiento bastante objetivo de la reputación de una compañía, y esto vale tanto para una pyme como para una multinacional. Las siete dimensiones se basan, recuerda Prado, "en modelos econométricos, y son: productos y servicios (oferta); entorno de trabajo (sueldos y horarios justos, conciliación, etcétera); integridad (ética y transparencia); ciudadanía (contribución positiva a la sociedad: acción social y medio ambiente); liderazgo, innovación (adelantarse a los competidores, adaptarse bien a los cambios) y resultados financieros".
Conceptos de nuevo cuño como la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) son transversales a las dimensiones citadas. "La RSC tiene que ver con la integridad, la ciudadanía y el entorno. Y la suma de estas tres dimensiones arroja el 45 por ciento de la reputación de una empresa para el público general, aunque es cierto que es la oferta de bienes y servicios la que más importancia tiene habitualmente entre la población´, explica Prado.
Corporativa o individual, expuesta o no al escrutinio público -aunque, por definición, la reputación siempre es social-, esa fama que nos precede y que proyectamos como una sombra nos acompaña siempre. En mayor o menor medida, eso sí. Ya lo dijo Rousseau: "La reputación de un hombre es como su sombra, unas veces parece más larga que él y otras más corta".
© El Pais, SL
lanacion.com

viernes, 27 de noviembre de 2009

La vida es más compleja de lo que se esperaba

Un nuevo mapa de todas las proteínas en una de las bacterias más pequeñas, Mycoplasma pneumoiae, podría ayudar a los científicos a determinar la mínima maquinaria celular requerida para la vida. Los hallazgos indican que la biología de esta bacteria es sorprendentemente compleja .
Los investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona y del European Molecular Biology Laboratory (EMBL) han intentado responder a las preguntas: ¿Qué es estrictamente esencial para la vida? ¿Cuáles son los ingredientes indispensables para producir una célula capaz de sobrevivir por si misma? ¿Podemos describir la anatomía molecular de una célula y entender todas las funciones de un organismo como si se tratara de un sistema?
En tres artículos científicos publicados este viernes en la revista Science, los investigadores aportan por primera vez la descripción exhaustiva de una célula mínima, la M. pneumoniae, la bacteria que causa neumonía atípica: la serie completa de proteínas del organismo, o proteoma, su red metabólica, y su serie completa de moléculas mensajeras de ARN que son transcritas de los genes. Se trata de una pequeña bacteria unicelular que causa neumonía atípica en humanos. También es uno de los procariotas (organismos en los cuales sus células no tienen núcleo) más pequeños y que no dependen de una célula huésped para reproducirse. Por eso los seis grupos de investigación que se propusieron describir una célula mínima en un proyecto liderado por los investigadores Peer Bork, Anne-Claude Gavin y Luis Serrano, escogieron M. pneumoniae como modelo: es suficientemente compleja como para sobrevivir por ella misma, aunque es pequeña y, teóricamente, suficientemente simple como para representar una célula mínima y permitir un análisis global.
"En los tres niveles, hemos encontrado que M. pneumoniae es más compleja de lo que esperábamos inicialmente", afirma Serrano, co-iniciador del proyecto, coordinador del programa de Biología de Sistemas del CRG y autor principal de dos de los tres artículos publicados. Mientras estudiaban el proteoma y el metaboloma de la bacteria, los investigadores encontraron que muchas moléculas eran multifuncionales: enzimas metabólicos que catalizan múltiples reacciones u otras proteínas que participan en más de un complejo proteínico. A su vez, también encontraron que M. pneumoniae une procesos biológicos en el espacio y el tiempo.
Cabe destacar que la regulación del transcriptoma de esta bacteria es mucho más parecida a la de los organismos eucariotas (organismos cuyas células tienen núcleo) de lo que se creía anteriormente. Igual que en los organismos eucariotas, una gran proporción de los tránscritos no se traducen a proteínas. Y, aunque sus genes se agrupen como en una bacteria típica, M. pneumoniae no siempre transcribe todos los genes juntos en un grupo y puede expresarlos selectivamente o reprimir genes individualmente de cada grupo.
A diferencia de otras bacterias más grandes, el metabolismo de M. pneumoniae no parece buscar la reproducción en el menor tiempo posible, quizá a causa de su estilo de vida como patógeno. Otra sorpresa fue el hecho que, aún teniendo un genoma muy pequeño, esta bacteria es increíblemente flexible y está preparada para ajustar su metabolismo a cambios drásticos de las condiciones ambientales. Esta adaptabilidad y sus mecanismos de regulación hacen que tenga el potencial para evolucionar rápidamente y, sobretodo, son rasgos que también comparte con otros organismos más evolucionados.
"La clave está en estos rasgos compartidos", explica Anne -Claude Gavin, una jefe de grupo del EMBL que dirigió el estudio del proteoma de la bacteria: "Éstas son las cosas sin las cuales ni siquiera el organismo más simple podría existir y que se han mantenido intactas tras millones de años de evolución, lo que es estrictamente esencial para la vida".

elpais.com

2000-2009:Los años nada


Poco después de ser inaugurado el milenio no era raro encontrarse por la calle carteles que anunciaban la más instantánea forma de remember en algún club de moda que, con toda probabilidad, cambiaría de nombre al menos tres veces por semana: "Vuelven los noventa". Los más carcamales de entre la comunidad peatonal podían formularse una pregunta que no dejaba de ser razonable: pero ¿es que acaso hubo en los noventa algo que recordar?, ¿algún tipo de identidad cultural o estética capaz de evocar una época con la fuerza de, pongamos, una patilla quinqui de los setenta o un cardado con mechas modelo Limahl de mediados de los ochenta? Dentro de muy poco nos toca cambiar de década ¿ya?, y los cerebros detrás de esa veloz maquinaria mercadotécnica al servicio de la nostalgia readymade se encontrarán con un problema adicional: la década que dejamos atrás no es que tenga un problema de estética y/o identidad..., lo que no tiene es ni nombre.
El artista y agitador cultural australiano David Art Wales propuso un bautismo ingenioso: the naughties, juego de palabras que conjuraba la fuerza paralizadora del cero, naught significa nada, con el utópico deseo de 10 años marcados por la subversión creativa y la innovación irreverente, naughties significa, también, traviesos. Resulta difícil, a pocos pasos de las campanadas, considerar que éstos han sido años traviesos. Lo de años cero o años nada quizá hubiese sido la opción bautismal más fiel a lo que ha sido esta realidad.
A la década no se le puede reprochar descuido en cuestiones de estructura narrativa, la cosa se abrió en clave de trauma (el 11-S) y se cierra con el advenimiento de un nuevo Mesías (Obama, una imagen de marca amable, y su Nobel de la Paz), pero lo que falló fue lo de en medio; es decir, la chicha, el contenido: sucumbiendo al simplismo, podría decirse que, entre la caída de las Torres Gemelas y la elevación del político estadounidense, los naughties fueron un buen puñado de vídeos de cucamonas y acrobacias de gatitos encantadores colgados en YouTube. ¿Algo más? He aquí un decálogo, sin pretensión exhaustiva, para orientarse en el desierto (o no) que dejamos atrás. Una chuleta para hacer memoria cuando vuelvan los... años nada.
1. SIN IDENTIDAD
"¿Quién soy?", se preguntaba Jason Bourne minutos antes de sacar la siguiente conclusión: "Ya no quiero saber quién soy". Creado por Robert Ludlum en 1980, esta máquina de matar atrapada en un nubarrón de olvido ha llegado a ser lo más parecido al gran héroe popular de la primera década del milenio, merced a la trilogía de películas que lo han reformulado como relevo de Bond para la era del vacío. Sintetiza el espíritu de su época, de la misma manera que 007 encarnó el sueño húmedo de la virilidad hipertecnificada y agresiva de los años Kennedy. Cuando Paul Greengrass se hizo cargo de la franquicia en El mito de Bourne (2004) y El ultimátum de Bourne (2007), la forma se convirtió en la mejor expresión del fondo: estética de teleobjetivo, hiperrealidad en tonos metálicos y, sobre todo, un concienzudo desecado de toda ironía y todo sentido lúdico.
2. SIN SENTIDO
Aunque su parroquia de fieles ha ido ajustando su número a las selectivas dimensiones del círculo de iniciados, la serie Perdidos ha sido el más claro intento de formular una gran mitología unificadora en esta década. Su estructura narrativa -entre la complejidad fractal y los juegos del posmodernismo literario-, sus estrategias de propagación vírica en el imaginario colectivo -alentando teorías e interpretaciones paranoicas- y su épica, fundamentada en la búsqueda de sentido por parte de un puñado de personajes sin brújula en el espacio-tiempo, han hecho de ella una perfecta metáfora multiuso para estados de perplejidad general. En Barcelona, el Bharma (calle Pere IV, 93), club temático sobre el mundo lost, se presenta como el último bar del universo donde seguirá estando bien visto hablar del tema tras el cambio de década y el fin de la serie.
3. SIN PROTECCIÓN
Según la periodista Patricia Godes, ésta "ha sido la década de la idiocracia: el incompetente, el necio y el drogado han accedido a puestos de responsabilidad y han podido tomar decisiones asesinas e ilógicas contra el medio ambiente, la sensatez, la decencia, el buen gusto y la misma supervivencia de la especie con toda impunidad. Una niña recién nacida puede ser bautizada con nombres como Seila sin que nadie diga nada". También han sido años clave en la transformación de los circuitos de distribución y consumo de la cultura. La industria musical ha sido la primera en mutar, pero el resto -el cine, los libros- aguarda turno. Una época de microfenómenos, modas efímeras, grupos forjados y quemados en MySpace y chorradas convertidas por YouTube y afines en fenómeno global: verbigracia, el fenómeno de los vídeos de surtidores elaborados con Happy Mentos y Coca-Cola.
4. SIN PUDOR
La imposibilidad de encontrar refugios en un clima de intemperie moral ha tenido como consecuencia (o daño colateral) la emergencia de un nuevo narcisismo que ha revelado su lado más o menos oscuro en la dictadura del Yo que se expande en las poéticas de Fotolog y algunos acantilados del ensimismamiento de la geografía bloguera. El pudor ha pasado a mejor vida y el lenguaje de la emoción ha ganado el pulso a la razón en una ofensiva marcada por el exceso de melaza. Tampoco hay que ser negativos: la impudicia contemporánea también ha cristalizado en excelentes tebeos autobiográficos (Persépolis, Metralla, María y yo, los diarios de Lewis Trodheim...), en dispares ejercicios de narración espectacular en primera (o primeras) persona?(s) (Monstruoso, Redacted, REC) y en una obra cumbre como Paranoid Park, de Gus Van Sant.
5. SIN DOGMAS
(NI TORRES DE MARFIL.)
"El director de cine ya no es esa figura bíblica que baja de la montaña cada cierto tiempo y entrega a los fieles su última obra para, acto seguido, volver a desaparecer en las cumbres", señala Nacho Vigalondo, director de Los cronocrímenes, una de las películas que ofrecen un nuevo paradigma de arte portátil, perfectamente equipado para sobrevivir en un nuevo contexto donde las viejas barreras entre creador y consumidor se han abolido. Casos como el de Vigalondo o, en el panorama internacional, J. J. Abrams (Perdidos, Misión imposible III, Star Trek XI) esbozan el perfil de un nuevo modelo de creador que tiene poco que ver con el arquetipo de artista encerrado en su burbuja particular. "Una figura como la de Abrams habría sido impensable hace unos años", añade Vigalondo, "alguien a quien reconoces como autor, aunque lo que haga sean series, remakes, secuelas... La frontera que separaba al autor del mercenario se rompe".
6. SIN PATRIARCADO
La ensayista y gurú de la mercadotecnia Faith Popcorn propuso que el nuevo milenio tendría que ser rebautizado como el EVEolennium, o, lo que es lo mismo, el milenio de Eva, la era en la que se desarticularía un patriarcado que ha ejercido su asfixia sobre el poder de lo femenino desde el mismo origen de la cultura occidental. Bajo esta luz, el éxito de El código Da Vinci ya no parece responder tan sólo a las gratificaciones de la literatura barata: el best seller de Dan Brown pinzó el nervio del presente y, de hecho, invita a pensar en surtidas variaciones de esa reivindicación de la diosa madre en la estructura profunda de un buen número de obras de ficción de esta década, desde Caótica Ana (Julio Medem, 2007) hasta Ágora (Alejandro Amenábar, 2009), pasando por Anticristo (Lars Von Trier, 2009) y la popularización de una heroína tan a la medida de los tiempos como Lisbeth Salander, coprotagonista de la trilogía Millennium, de Stieg Larsson.
7. SIN FUNDAMENTO
Toda década genera sus tópicos, ideas elementales que calan en la colectividad y son repetidas como un mantra bajo la esperanza de que algo cuaje en certidumbre. En los años nada han hecho fortuna frases del tipo: "El mejor cine está en televisión", "La novela negra vuelve a molar (especialmente, si es nórdica)", "Los superhéroes son más humanos que nunca" o "Los videojuegos se colocan a la cabeza de la industria del ocio". No hay mejor antídoto que acorazarse frente al alud de ideas recibidas con una muralla de desconfianza y sentido común, aunque en la base del tópico siempre suele apuntar el hocico de una verdad. También existe la opción de recurrir a argumentos para rebatir estos neodogmas: sin ir más lejos, la edición en Criterion de la caja de DVD The golden age of television demuestra que la edad de oro de la mal llamada caja tonta ya tuvo lugar... ¡¡en los años cincuenta!!
8. SIN ALEGRÍA
Probablemente, uno podría contar con los dedos de una sola mano (o con los dedos de media mano) las risas que estallan en las circunspectas bocas de los personajes de las sagas Crepúsculo o Harry Potter. Los naughties no han sido años de cachondeo, ni siquiera de discreta mofa o educada befa: la gravedad ha sido el único valor capaz de cotizar en Bolsa mientras todo se desmoronaba alrededor. Otro fenómeno sintomático: la lectura de Batman propuesta por Christopher Nolan, Batman begins (2005) y El caballero oscuro (2008), es el perfecto negativo de esa serie de los sesenta que usaba la onomatopeya como chispeante efecto de posproducción pop y sepultaba de ridículo al Hombre Murciélago y a su escudero en minishorts. "Ha habido una obsesión por humanizarlo todo, mientras, paradójicamente, asistíamos al fracaso de la identidad", diagnostica el cineasta Nacho Vigalondo.
9. SIN CRITERIO
La escena musical ofrece una buena imagen a escala de lo que, en términos generales, ha dado de sí la cultura de la década: una escena del crimen en cuyo centro figura el cadáver de la exigencia. Según Kiko Amat, autor de la novela Rompepistas, "si miramos al mainstream, ha habido un empeoramiento abismal desde los noventa. Sólo hace falta ver las portadas de las revistas inglesas. Todos los grupos que se postulan como gran esperanza del pop blanco (desde los Strokes hasta Arctic Monkeys, The Hold Steady o Fleet Foxes) en los años sesenta, setenta y ochenta hubieran sido de tercera fila: son derivativos, copias hechas con una cuarta parte del talento del original, y sobreamplificadas por los medios de una manera inaudita hasta ahora. Esta década nunca dio sus equivalentes a Specials, The Jam o Who".
10. SIN MADUREZ
En los naughties ha habido muchas bajas prematuras y dolorosas (desde Sergio Algora hasta Francisco Casavella, pasando por David Foster Wallace y Antonio Vega... y mejor dejar de contar, para no ponernos lúgubres), pero el nada codiciable trono de mártir de la época lo ocupa, sobre las nubes que cubren Neverland, Michael Jackson, icono de una era de la inmadurez que ha dado paso a otra cosa: Hannah Montana, los Jonas Brothers, Demi Lovato y toda suerte de ídolos de síntesis que parecen reivindicar el equilibrio entre la artificiosidad máxima y el espejismo de autenticidad. Pasará un tiempo prudencial antes de que se reconozca a Hannah Montana, la película como forja de un arquetipo futuro: encerrarse con un solo juguete (o con toda una colección de ellos) en un parque temático es el pasado; el futuro es saber compaginar sin problemas el maquillaje cegador y el ordeñado de vacas.

elpais.com

Fundéu: "Sida", en minúsculas, y no confundirlo con "VIH"

Madrid, 27 nov. (EFE).- La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), ante las informaciones sobre el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, recomienda que se escriba "sida" en minúsculas y que no se confunda este término con la sigla "VIH".
La palabra "sida" se formó como acrónimo de "síndrome de inmunodeficiencia adquirida". Debido al uso, ya se ha convertido en un sustantivo común, por lo que la Fundéu BBVA aconseja que se escriba con minúsculas, y no "SIDA".
Así, en ejemplos como "Los enfermos de SIDA reclaman confidencialidad y menos rechazo" o "Todos contra el SIDA este 1 de diciembre", sería más adecuado escribir "Los enfermos de sida reclaman confidencialidad y menos rechazo" y "Todos contra el sida este 1 de diciembre".
Asimismo, la Fundación del Español Urgente, que trabaja con el asesoramiento de la Real Academia Española, recuerda que no debe emplearse "sida" como sinónimo de "VIH", pues "sida" es el nombre de la enfermedad, y la sigla "VIH" (virus de inmunodeficiencia humana) designa al virus que la causa.
La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es), patrocinada por la Agencia Efe y el BBVA, cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, entre otros, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, las universidades Complutense de Madrid, Castilla-La Mancha y Cádiz, El Corte Inglés, Red Eléctrica de España, Gómez-Acebo & Pombo, Iberia, CEDRO, CELER Soluciones, Accenture, Hermes Traducciones y Linguaserve.

EFE
ar.news.yahoo.com

Fertilización paga para una pareja lesbiana

Por primera vez en la Argentina, una obra social –la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires– deberá pagarle a una pareja de lesbianas un tratamiento de fertilización asistida para que puedan tener un hijo en común con un donante de semen anónimo.
Así lo dispuso la jueza porteña Elena Liberatori, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Nº 5 de la Ciudad de Buenos Aires. Este diario había informado en octubre del año pasado sobre el reclamo de Marisa y María del Pilar y el artículo publicado entonces fue considerado por la jueza como prueba en favor de la pareja.
Marisa había tenido su primer conflicto con la obra social cuando pidió la inscripción de María del Pilar como beneficiaria. Para cualquier pareja hétero, anotar a su pareja es un trámite simple, pero OBSBA sólo reconoce a las parejas homosexuales si tienen la unión civil, que sólo rige en la Ciudad de Buenos Aires.
Marisa es enfermera en un hospital porteño, pero vive con su pareja en La Matanza, donde no existe ni eso. Están casadas en la práctica hace seis años, pero no tienen una libreta oficial que lo certifique, por las razones que en estos días tanto se están discutiendo en el Congreso y los Tribunales.
El año pasado, asesorada por los abogados de la Federación Argentina LGBT, Marisa envió una carta documento a OBSBA y consiguió que María del Pilar recibiera el carnet. Tras ganar esa primera batalla, dieron el siguiente paso. Querían ser mamás, juntas, para lo cual necesitaban la cobertura del tratamiento de fertilización in vitro, que no podían pagar de su bolsillo.
En la mayoría de los países, las lesbianas que quieren ser madres sólo pueden conseguirlo mediante una relación sexual con un varón. Algunas llegan a mantener una relación heterosexual transitoria sólo para quedar embarazadas o se ponen de acuerdo con un amigo gay. Las que pueden pagarlo, tienen como alternativa las tecnologías de reproducción asistida, con donantes de esperma anónimos o conocidos, pero el costo es privativo para la mayoría. Las obras sociales y prepagas no se hacen cargo de los tratamientos, tampoco el hospital público. Algunas prepagas cubren apenas las drogas, pero sólo para mujeres heterosexuales con problemas de fertilidad o cuyos maridos tienen problemas de fertilidad. Las lesbianas tienen que pagar todo de su propio bolsillo.
Marisa y María del Pilar no podían pagar. Por ello, con el patrocinio de Alberto y Fernando Malimovca, la pareja se había presentado en Tribunales. El fallo de la jueza Liberatori, al que este diario accedió en exclusiva, ordena a OBSBA que “proceda de inmediato a adoptar las medidas necesarias tendientes a cubrir los costos económicos del tratamiento médico pertinente a los fines de que (las demandantes) puedan acceder a la posibilidad de tener un hijo en común”. El año pasado, algunos juzgados habían fallado en el mismo sentido, pero siempre se trataba de parejas heterosexuales con problemas de fertilidad. Es la primera vez que la justicia argentina reconoce este derecho a una pareja de lesbianas.
Las obras sociales y prepagas suelen argumentar que la maternidad no es un tema de salud. “Están sanas”, alegan. “Si tanto querés tener un hijo, tenelo por la vía natural”, le respondió uno de los abogados de OBSBA a María del Pilar. En su fallo, Liberatori rechazó el argumento: “La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires establece que el derecho a la salud es integral”, explica, y agrega que los derechos afectados son el derecho a la salud y el derecho a la igualdad, “atento a que la ciencia pone a disposición los medios” para alcanzar la maternidad, pero no todos pueden pagarlos.
Durante las audiencias realizadas en el juzgado, una nota de Crítica de la Argentina fue introducida por la jueza como prueba. Hernán Stella, vocero del Ministerio de Hacienda porteño –a cargo de la intervención a la obra social– había asegurado a este diario que la intervención estaba estudiando una resolución para ofrecer a sus afiliados una cobertura parcial de las prácticas de fertilización asistida y que esa resolución sería “para todos”, ya que dejar afuera a las parejas de lesbianas sería discriminatorio. Liberatori leyó la respuesta de Stella a los abogados de la obra social. Pero no alcanzó. Uno de los abogados dijo que era imposible responder a estos pedidos “sin discriminar” y rechazó que el derecho constitucional a la salud incluyera estos tratamientos. La jueza, entonces, le leyó en voz alta algunos artículos de la Constitución.
“Este fallo es una nueva expresión de apoyo de la Justicia a nuestros reclamos de igualdad jurídica”, afirma María Rachid, presidenta de la Federación Argentina LGBT.
“La jueza habla de hijos ‘en común’, que es el reconocimiento que cientos de niños y niñas necesitan en la Argentina para poder compartir la obra social, heredar los bienes de cualquiera de sus padres o madres y tener la garantía de que cualquiera de ellos quedará obligado a proveerles de alimentos y cuidados hasta la mayoría de edad”, agrega.
Marisa y María del Pilar saben que cuando un chico tiene dos mamás, una de ellas no existe para el Estado, porque no se pueden casar. Por eso, a partir de la medida dictada por la jueza, pedirán a la obra social que sea inseminado in vitro un óvulo de María del Pilar, pero el útero que llevará el bebé será el de Marisa. De esta forma, explican, “nadie podrá negarnos que las dos somos mamás”. Este procedimiento había sido adelantado en la demanda y fue aceptado por la jueza.Las futuras mamás comenzaron ya a analizar la posibilidad de presentar un nuevo amparo para contraer matrimonio. Será la única posibilidad de que su futuro hijo sea reconocido legalmente como hijo de las dos y tenga los mismos derechos que cualquier pibe.
criticadigital.com

Cambio de porno a “para adultos”

Que una señal para adultos llegue a cumplir quince años en la grilla del cable y, de paso, se transforme en una marca conocida que no avergüenza (aunque nadie admita mirarla) habla de un cambio cultural. Venus consiguió –en un país bastante más pacato de lo que la televisión de aire parece mostrar– generar una marca en una década y media. Y eso cuando, en realidad, no hay una legislación que ampare la difusión de imágenes de sexo explícito.
“No hay un prejuicio como antes –explica Verónica Diez, marketing mánager de la señal–, básicamente por el crecimiento de la participación de la mujer en este tipo de contenidos, algo que antes no se daba. Nosotros trabajamos en eso: tratar de encontrar contenidos que enganchen a las mujeres y que se orienten al consumo en pareja.
De hecho, desapareció de la señal la palabra ‘pecado’ y el asociar el sexo a algo oscuro. Ahora se juega más con la fantasía”.
Guido Cantalupi, programador de la señal, avisa que su público es, cada vez, más participativo. “Estamos todo el tiempo chequeando los mails y los llamados de los televidentes, que te viven pidiendo que repitas alguna película, o que pongas más a tal o cual actriz”.
–¿Eso significa que se acabaron los prejuicios con el hardcore?
Diez: –Sigue habiendo algún tipo de prejuicios respecto del consumo de estos contenidos; es difícil que admitan abiertamente que tienen el canal. Aunque mucha gente lo tiene, o lo tienen un tiempo, lo dejan y después vuelven. Se usa mucho el pack premium, con Venus asociado a otros contenidos. También es cierto que el acceso de contenidos con internet cambió mucho la forma de consumo: ya no existe eso de ir al video, agarrar la película y juntarse a ver con amigos. Así que ese anonimato de poder ver en internet, o con la posibilidad de suscribirte a una señal así desde el teléfono, o con un SMS, hace que el consumo crezca sin pasar vergüenza.
–¿Hay tendencias o modas en el consumo de hardcore? ¿Qué es lo que más pide el público?Cantalupi: –Ahora lo que más están pidiendo son los fetiches: ropas, disfraces y aparatos. Es lo que más creció. Como una moda: la idea de ver lo que pasa en el mismo momento que pasa. Además, y sobre todo, el reality. Como videos de castings sexuales, sobre todo de gente con cuerpos un poco más normales. Es como invertir una idea: antes la estrella porno era inalcanzable, cuerpos que no veías por la calle. Ahora se trata de espiar la vida de los otros o de ver personas en situaciones que te podrían tocar, en cosas también pueden pasarte a vos.
–¿Existen límites respecto de lo que se filma o de lo que se puede mostrar o no en la señal?
Diez: –En este campo, la propia industria se autorregula. De hecho hay límites respecto de lo que se puede mostrar o no. En principio, las cosas obvias que no debería haber en ninguna parte porque son delito, como la zoofilia. En realidad, salvo esos casos muy obvios, el límite aparece cuando miramos los materiales de las productoras con las que trabajamos. En películas de productoras muy chiquitas, es difícil que veas cosas de calidad. Nosotros trabajamos con los productores más grandes de Europa y Estados Unidos, eso también funciona como una regulación.
–¿Cuál es la máxima estrella del porno o la que más piden?
Cantalupi: –Siempre piden a Jenna Jameson. Porque tiene algo. Pero son las productoras las que generan fidelidad.
–Debe de ser difícil, en este campo, ver cuál es una estrella y cuál no...
Diez: –El carisma de una estrella adulta tiene que ver con la espontaneidad. Y eso se nota cuando ves en una película a una estrella y la comparás con el resto de las actrices. Se nota la naturalidad con la que trabaja: tiene un rol en la película y te creés que es ese personaje, más allá de su performance sexual frente a cámara.
–¿Y es difícil estar todo el día mirando cine hardcore?
Cantalupi: –Al principio te cuesta pero después lo empezás a ver desde el lado profesional, respecto de lo que querés mostrar del canal o de a qué público querés llegar. Uno se acostumbra a todo.
criticadigital.com

El gasto en abortos ilegales es de mil millones al año

“Tuve que sacar un crédito en el banco para poder pagarme un aborto”; “tuve que pedirle un adelanto a mi patrona”; “vendí mi heladera”; “les pedí plata a todas mis amigas”, quedé debiendo el alquiler”; “tengo que esperar a que me paguen el plan”. Éstos son algunos –sólo algunos– de los testimonios que, a lo largo de los últimos cuatro meses, recibió la línea de atención “Aborto, más información, menos riesgo” (un número telefónico habilitado el 31 de julio pasado con el fin de asesorar a las mujeres que quieren interrumpir un embarazo).
Y estas son algunas –sólo algunas– de las realidades que se filtraron ayer en el salón Arturo Illia del Congreso de la Nación, donde la organización Lesbianas y feministas por la descriminalización del aborto –a cargo de la gestión de la línea– presentó su segundo balance con datos impactantes sobre una práctica que aún está penalizada en la Argentina.
El siguiente es uno de esos datos: mientras que el Estado invirtió, a lo largo de este año, 35 millones de pesos en el Programa Nacional de Educación Sexual y Procreación Responsable, en forma paralela las mujeres han debido desembolsar –también en el 2009– 1.000 millones de pesos para pagar abortos clandestinos: casi un 3.000% más que la inversión estatal. Para llegar a esta cifra, sólo hay que hacer cuentas: si cada interrupción clandestina de un embarazo –ya sea quirúrgica o farmacológica– oscila entre los 1.000 y los 5.000 pesos y, según datos oficiales del Ministerio de Salud hay todos los años unos 500 mil abortos clandestinos, el resultado es que 1.000 millones de pesos van a un mercado paralelo en el que hay todo tipo de abusos. No sólo económicos.
A modo de ejemplo, fueron enumerados algunos de los 1.700 testimonios que las trabajadoras de la línea recogieron a lo largo de cuatro meses:
“Tengo miedo. Me pusieron veneno para ratas”.
“Tengo miedo. Una enfermera le dijo a mi mamá que me tenía que abrir el útero con una cuchara”.
“El médico no me avisó que los antibióticos anulan el efecto de las pastillas anticonceptivas. Me dijo que era una boluda por no leer el folleto”.
“Tengo miedo. A mi hermana en el hospital le dijeron asesina. Las enfermeras le dejaron el feto en la cama durante toda la noche. La policía vino a mi casa. Tengo 13 años y estoy embarazada”.
La ley.
Cada tres días una argentina muere como consecuencia de un aborto realizado en malas condiciones. Mientras tanto, un informe realizado por la organización Human Rights Watch advierte que en los países donde el aborto es legal no hay muertes, incluso cuando la interrupción del embarazo se realiza con un tiempo gestacional superior a las doce semanas.
Este tipo de datos llevó ayer a que, en un salón repleto, varias organizaciones feministas volvieran a exigir la sanción inmediata de una ley por el derecho al aborto seguro y gratuito. Fueron convocados todos los bloques, pero sólo estuvieron escuchando los pedidos, Federico Storani (por la UCR), Hugo Cañón (del partido Nuevo Encuentro, liderado por Martín Sabbatella), Cecilia Merchán (por Libres del Sur) y Silvia Augsburger por el Partido Socialista.
Hay por lo menos dos proyectos en esta dirección. Uno fue impulsado por la legisladora Vilma Ibarra (que propone que el aborto sea legal, siempre y cuando sea realizado en un hospital); y el otro lleva la firma de la diputada socialista Silvia Augsburger. Esta segunda propuesta es respaldada por la Campaña Nacional por el Derecho a un Aborto Legal, Seguro y Gratuito (en el que se inscribe la línea telefónica) y pide la despenalización del aborto si sucede dentro de las primeras doce semanas de gestación (salvo en el caso de los no punibles, que pueden practicarse en cualquier momento del embarazo).
“Desde hace más de 20 años existe la tradición de que los movimientos de mujeres presenten proyectos de ley para que el aborto se legalice o se despenalice, pero nunca son tratados”, advirtió Luciana Sánchez, abogada de la organización que gestiona la línea telefónica.
“EL TELÉFONO DE LA MUERTE”.
La línea “Aborto: más información, menos riesgo” inició sus actividades el 31 de julio pasado, con el fin de asesorar a las mujeres sobre cómo interrumpir un embarazo con recursos farmacológicos (mediante el uso del medicamento misoprostol). Durante el primer mes de atención recibía una llamada cada media hora. Pero luego de la presentación del primer informe de la línea en la Legislatura porteña, y del que Crítica de la Argentina se hiciera eco en su portada del 22 de septiembre pasado, las llamadas se quintuplicaron y empezaron a suceder a razón de una cada seis minutos.
Esta evolución tuvo consecuencias buenas y de las otras. En las legislaturas de Chaco y Tucumán, y en el Congreso Nacional fueron presentados –en total– cinco proyectos de declaración de repudio a lo que se llamó –en palabras de los legisladores chaqueños– “el teléfono de la muerte”. “A través de la Línea confirmamos que hay un terrorismo desinformativo que incluso llega a los consultorios médicos –dice el informe presentado ayer–.
En los testimonios relevados por la Línea, el 27% de las mujeres tenía información sobre aborto errónea o falsa, proporcionada por un médico. Además, el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires desde hace diez años impulsa políticas de restricción de venta y prohibición formal del misoprostol y ha logrado que en todo el país este medicamento haya dejado de ser de venta libre y se venda bajo receta archivada. A partir de esta restricción, el precio en el mercado ilegal aumentó entre un 100 y un 200 por ciento. En otros casos, las mujeres son además estafadas: las pastillas se venden vencidas, en paquetes adulterados. También hemos recibido testimonios de mujeres a quienes se les ha vendido pastillas que contienen cualquier cosa, e incluso cajas vacías”.
Por este tipo de cosas, sólo el 1% de las mujeres que llamaron a la Línea tenía información completa y correcta sobre el método de aborto con misoprostol. Aún cuando este medicamento, dado su uso obstétrico para producir abortos sin riesgos hasta la semana 12 de embarazo, está incluido en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial para la Salud.
Línea Aborto, más información, menos riesgos: 011-15-66647070 (se puede llamar o mandar SMS).
criticadigital.com

Con los días soleados, crecen las lesiones infantiles por la bicicleta


Fabiola Czubaj
LA NACION
Con el calor, llegan las actividades al aire libre, como andar en bicicleta. Pero expertos en traumatología infantil y prevención de accidentes advierten que, en estos meses, también se multiplican más de diez veces las consultas pediátricas de urgencia.
Son por traumatismos al andar en bicicletas inadecuadas para la edad o cuando los adultos transportan a los chicos sobre el cuadro, el manubrio o la parrilla sobre la rueda trasera.
Los problemas van desde las lesiones leves por golpes en rodillas, hombros o codos al caer, hasta el desgarro de los tejidos en los pies o las fracturas en las extremidades y las costillas. Las emergencias, que entre abril y septiembre no son más de dos por semana, con la llegada del calor superan la decena.
"La gravedad de este tipo de lesiones, que son evitables en un 100%, suele ser mediana si se la compara, por ejemplo, con los accidentes de tránsito. Pero no por eso, despreciable, porque causa lesiones leves y moderadas, ocasionalmente graves, pero también ausentismo escolar y laboral de los padres, gastos de salud y consecuencias psíquicas en los chicos", explicó por teléfono desde Paraná el doctor Carlos Nasta, presidente de la Subcomisión de Prevención de Accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Además, son de gran preocupación para los especialistas que reúne la Sociedad Argentina de Ortopedia y Traumatismo Infantil (Saoti). Una lesión muy común afecta a los chicos de entre 2 y 6 años, cuando ya tienen equilibrio y ocurre cuando padres, hermanos, tíos o abuelos los llevan sentados en la parrilla sobre la rueda trasera o sobre el manubrio. Con la inercia al andar, las puntitas de los pies, que van colgando, se enganchan en los rayos de la rueda y eso produce un desgarro de los tejidos blandos y, con la rotación, en algunos casos fractura del tobillo y el pie.
"Este accidente, que es frecuente en las guardias de los hospitales, se conoce como «pie de bicicleta» y en el 98% de los casos se da cuando el chico coloca la zona anterior del pie entre los rayos. Eso hace que el movimiento de la bicicleta arrastre el pie hacia adelante hasta que dan contra el soporte de la rueda", explicó el doctor Fernando Salas, presidente de la Saoti.
Para evitar el pie de bicicleta, se aconseja usar una sillita plástica, que se coloca en la parte de atrás de la bici y evita que los chicos lleven las piernas colgando, entre otras medidas de seguridad (ver infografía).
"Las lesiones óseas se curan con un yeso y el chico puede caminar al mes. Pero las de los tejidos son más complejas, porque levantan la piel y afectan una zona que se inflama mucho. Las curaciones se hacen dos veces por semana y el tratamiento puede demorar hasta 6 semanas", indicó Fernández.
Los datos registrados en 2007 y 2008 por las Unidades Centinelas de Lesiones muestran que el 95% de 15.000 lesiones atendidas en pacientes de entre 0 y 12 años fueron no intencionales: las caídas ostentaron el primer lugar (44%), mientras que las lesiones de transporte, sobre todo como pasajero, ocuparon el segundo lugar y los golpes (14%), el tercero. El principal lugar donde ocurren las lesiones es la calle y, luego, la vereda, según precisó Sebastián Laspiur, director de Promoción y Protección de la Salud del Ministerio de Salud.
En el Hospital de Niños Sor María Ludovica de la Plata, entre septiembre y marzo se asisten unos 160 casos por mes de pie de bicicleta y en el Hospital de Niños de San Isidro, 12 por semana. "Pero esas cifras expresan un subregistro regional -advirtió el doctor Claudio Fernández, jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del servicio del hospital platense e integrante de la Saoti-. En ocasiones, a los chicos se los interna por un traumatismo de cráneo de distinta gravedad por transportarlo sentado en el manubrio de la bicicleta."
Un poco más raras, agregó, son las fracturas de fémur y/o de los huesos de la pierna por viajar en el caño de una bicicleta de varón. "El caño y el marco -explicó- actúan con un mecanismo de palanca sobre el esqueleto infantil." Cuando el pie queda enroscado en los rayos, no hay que sacarlo a la fuerza, sino soltar o abrir los rayos para evitar un daño mayor. Nasta insistió: "La bicicleta es un vehículo y no un juguete". La SAP no aconseja su uso hasta los 4 años, que es cuando se adquiere la noción del peligro.

jueves, 26 de noviembre de 2009

300 orgasmos al día

Hay mujeres que darían lo que fuera por tener un par de orgasmos a la semana. Y, sin embargo, durante años Michelle Thompson hubiera dado lo que fuera por bajar de los 300 al día. Durante años pero ya no. Porque Michelle ha dado por fin con la horma de su zapato: Andrew, un vecino divorciado capaz de satisfacer su voracidad.
Lo de Michelle no es un vicio sino una enfermedad poco frecuente llamada síndrome de excitación sexual persistente. Una anomalía que hace fluir más sangre de la debida hacia los órganos genitales propiciando el clímax y la excitación sexual.
Durante años ha intentado buscar una cura para su trastorno. Ahora no. Ahora está más o menos satisfecha: "Si alguien viniera y me quitara para siempre mis orgasmos, creo que quedaría devastada".
Hasta ahora Michelle había sobrellevado su trastorno entre la alegría y la desolación. Alegría por el trajín repentino y constante que le late en la entrepierna. Desolación por no poder encontrar un hombre que lo satisfaga.
Los hombres se cansaban de ella
"Todos acababan cansados de mí", dijo hace unos días en las páginas de un tabloide británico, "pero cuando se lo dije a Andrew se rió y me dijo que él acabaría conmigo primero".
Dicho y hecho: Michelle y Andrew viven en la misma calle pero en casas distintas y de vez en cuando cruzan de acera para abandonarse a los placeres del dulce meneo. "Yo podría hacerlo las 24 horas del día y él también, normalmente cruzo la calle hasta su casa para tener sexo. Y lo hacemos al menos 10 veces al día", dice.
Un traqueteo que ha disparado la calidad de vida de Michelle, sumida en una insatisfacción continua por culpa del trastorno. Y no sólo en el plano personal sino también en su puesto de trabajo: tuvo que dejar su empleo en una fábrica de galletas porque el ruido de las máquinas le provocaba orgasmos continuos.
Andrew es el primer hombre que está a la altura del reto de Michelle. Y no porque ella no se haya detenido a buscar. Por su cama han pasado muchos hombres. El primero aguantó sólo unos meses, incapaz de seguirle el paso. Hubo uno que aguantó cinco años pero también tiró la toalla. "Cuando rompimos, estaba exhausto, era un hombre derrotado", dice ella.
Nada que ver con Andrew, que trabaja como limpiador en una empresa cercana a Nelson, la pedanía del condado de Lancaster donde residen los dos. Antes, Michelle buscaba una cura para sus orgasmos. Ahora no. Dice que le basta con Andrew.
"Ahora amo la vida de verdad, estamos planeando mudarnos a una casa juntos y lo haremos en cuanto podamos permitírnoslo. He estado buscando alguien como Andrew durante mucho tiempo y ahora me siento como si estuviera en el cielo", cuenta Michelle. Suponemos que Andrew, por ahora, también.
elmundo.es

Cuando la excitación sexual no es un placer sino un trastorno

MARÍA SAINZ
MADRID.- Orgasmos fuera de lugar. La musculatura se contrae, aumenta la sudoración, la frecuencia cardiaca, hay vasodilatación y se acelera la respiración; el cuerpo se prepara para el clímax pero lo hace en el momento y en el lugar inadecuados. Algunas mujeres reconocen vivir permanentemente excitadas pero sin que su estado responda a ningún interés sexual. Les sucede haciendo la compra, tomando café con unas amigas o sentadas en el trabajo. El Síndrome de Excitación Sexual Persistente (PGAD, por sus siglas en inglés) convierte el placer de tener un orgasmo en frustración, culpa o desesperación.
"Es una disfunción rara que se caracteriza por la presencia de tensión genital y excitabilidad pero sin que exista deseo. Esta situación no siempre desemboca en un orgasmo y, aunque lo haga, la sensación no suele desaparecer, sigue sin resolverse", explica Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología.
Recientemente descrito, este síndrome ya se considera una disfunción sexual, "tal y como quedó descrito en el último consenso internacional celebrado en París en 2003", aclara el citado especialista, y se espera que sea incluido en un futuro dentro del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, en sus siglas en inglés), en el que se compilan todos los problemas psíquicos.
No es multiorgasmia
Tanto ginecólogos como sexólogos inciden en que este síndrome no debe confundirse ni con la adicción al sexo, que se caracteriza por la constante necesidad de mantener relaciones, ni con la anorgasmia o imposibilidad de alcanzar el clímax. También es distinto de la multiorgasmia, un fenómeno que de por sí no es patológico y que se basa en la posibilidad de culminar varias veces seguidas. "Si una mujer se estimula y cuenta con unos buenos niveles hormonales puede tener muchos orgasmos al día", sostiene este médico, psicólogo y sexólogo. Precisamente, esta semana ha saltado a la luz el caso de Michelle Thompson, una británica que afirma tener 300 orgasmos al día.
La clave del PGAD es que las mujeres que lo sufren se encuentran en un constante estado preorgásmico que, en ningún caso, se relaciona con la presencia de deseo sexual. Lejos de resultar grata, la sensación es desagradable y molesta. "El sentimiento no es el de una excitación sexual normal y placentera, tiene más que ver con el dolor genital", explica una paciente, cuyo caso recoge
'The Journal of Sexual Medicine'.
Lo más habitual es que las mujeres acudan a la consulta del ginecólogo alegando insatisfacción o dolor durante la penetración y no una excitación permanente. "En mis 26 años de carrera profesional, habré visto como mucho tres casos", apunta Cabello Santamaría. "Yo sólo he visto el caso de un hombre que eyaculaba con mucha frecuencia", añade Lourdes Parajón, psicóloga del Ruber Internacional (Madrid).
Un gran desconocido
Se conoce más bien poco sobre un trastorno que se ha relacionado con la presencia de malformaciones o tumores en la zona genital; con el consumo de psicofármacos (como algunos antidepresivos); con cambios vasculares, problemas neurológicos o incluso epilépticos. "Una paciente presentaba este cuadro, incluso teníamos que anestesiarla para que pudiese soportarlo. Después de varias pruebas, nos dimos cuenta de que era epiléptica y que la excitación se relacionaba con eso", apunta Javier Haya, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Santa Cristina de Madrid.
En el caso del director del Instituto Andaluz de Sexología, "las pacientes tenían entre 30 y 45 años y solían presentar esta excitabilidad, caracterizada por un tintineo, una tensión genital sostenida, sobre todo cuando se encontraban somnolientas o cansadas". Esta circunstancia resulta bastante sorprendente ya que el agotamiento suele ser un factor contrario al despertar sexual.
El actual desconocimiento de la etiología, o las causas, de este síndrome se traduce en una falta de protocolos de actuación. Si bien en el caso de la mujer epiléptica se optó por el tratamiento establecido para abordar la citada enfermedad neurológica, en la mayoría de los casos los profesionales se encuentran perdidos y optan por probar con distintas terapias: anestésicos locales asociados al mentol –"para que aporten una sensación de frescor", apunta el especialista andaluz–; fármacos inhibidores de la recaptación de serotonina (que curiosamente también están considerados como posible causa del trastorno) o medicamentos hormonales antiandrógenos. "He llegado a dormir con un paquete de hielo entre las piernas", indica la paciente protagonista del estudio aparecido en la revista de la Sociedad Internacional de Medicina Sexual.
La ayuda psicológica es otra de las opciones más recomendadas. "Parece como si su sexualidad fuera infantil y poco erotizada. Se excitan, por ejemplo, con sólo cruzar las piernas. Es similar a lo que les ocurre a los niños pequeños, que tienen orgasmos que responden a estímulos no sexuales. Sólo obtienen placer físico, no emocional. La insatisfacción que eso produce a estas mujeres puede ser terrorífica", sostiene Rosario Castaño psicóloga clínica y sexóloga del Instituto Palacios (Madrid). De hecho, son varias las pacientes que acaban cayendo en una depresión e incluso presentando ideas suicidas. Su trastorno se entromete de lleno en su día a día y no sólo les impide llevar un ritmo de vida normal sino que también interfiere en sus relaciones de pareja. "Suele ir acompañado de sentimientos de lástima, culpa, frustración, angustia y una reducción general de la satisfacción sexual", apunta Cesare Battaglia, autor de una investigación sobre el tema, también publicada en 'Journal of Sexual Medicine'. En ella se describe el caso de una mujer de 29 años y se plantea una posible relación entre su disfunción sexual y un antidepresivo (trazodona).
El citado documento científico, firmado por Battaglia y Stefano Venturoli, ambos miembros de la Universidad de Bolonia (Italia), arroja cierta luz sobre otra posible causa del trastorno. Tras realizar distintas pruebas médicas, se pudo identificar que la paciente sufría una erección del clítoris similar a la que presentan en el pene los hombres con priapismo o erección sostenida. Precisamente, uno de los principales obstáculos en el abordaje de este síndrome es que no se pueden observar síntomas físicos evidentes, como sí ocurre en los hombres.
Consejos para llevar una vida sexual sana
El orgasmo es esa cima que buscan todas las parejas sexuales. En las mujeres, como explica Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología, es como "una mini crisis epiléptica en el septum; el orgasmo se produce en el cerebro. A continuación, el estímulo neurológico se transmite hasta la zona vaginal, donde provoca entre cinco y 15 contracciones, a intervalos de 0,8 segundos".

¿Qué se puede hacer para asegurar su aparición? Los expertos dan algunos consejos.
Sentimientos: "El principal órgano sexual es el cerebro. El placer no sólo lo da la parte genital, sino también la emocional", indica la ginecóloga María Jesús Cancelo, del Hospital Universitario de Guadalajara.
Comunicación: En las relaciones sexuales no valen los tabúes. Para poder disfrutar, se torna esencial la buena comunicación con la pareja. "Hay que contar lo que nos gusta y en función de eso crear un mapa sensorial. Y, de vez en cuando, modificar el guión, crear fantasías eróticas", propone Cabello Santamaría.
Dieta y ejercicio: El sobrepeso, el tabaquismo o la falta de ejercicio físico pueden llegar a ser un obstáculo en el sexo.
Relajación: El estrés mental y el nivel de nerviosismo por los problemas cotidianos también son enemigos del placer. De hecho, parece que las mejores relaciones se mantienen en los momentos de ocio.
Anticonceptivos: Tanto para evitar embarazos no deseados como enfermedades de transmisión sexual, la pareja debe hablar y resolver el tema de la anticoncepción. Él, ella o ambos deben tomar medidas.

elmundo.es

Desentierra el cadáver de su esposa y se lo lleva a la cama

Un hombre vietnamita desenterró el cuerpo de su esposa y durmió a su lado durante cinco años porque quería abrazarla en la cama. Le Van, de 55 años, es natural de un pequeño pueblo en la provincia de Quang Nam, en el centro del país asiático. En 2004 abrió la tumba de su eposa, moldeó la arcilla alrededor de sus restos para darle la figura de una mujer, la vistió y la llevó a su cama, informó www.vietnamnet.vn.
El hombre dijo al sitio web que comenzó a dormir sobre la tumba de su esposa tras su muerte, en 2003, pero que cerca de 20 meses después, debido a la lluvia, el viento y el frío, decidió cavar un túnel para "dormir con ella". Cuando sus hijos se enteraron de lo que hacía, impidieron que el hombre visitara el lugar, pero una noche, en noviembre de 2004, Van desenterró los restos de su esposa y se los llevó a su casa.
El sitio web publicó una fotografía de Van con la figura de su mujer, que aún se encuentra en su vivienda. El padre de siete hijos dijo que sus vecinos no se atrevían a acercarse a su casa durante muchos años. "Soy una persona que hace las cosas de manera diferente. No soy como las personas normales", asegura Van.

elmundo.es

Un bypass gástrico cura la diabetes

“Esta operación me cambió la vida”, dice Gabriel Rondina, el primer diabético tipo 2 que logró superar su enfermedad gracias a una cirugía mínimamente invasiva realizada en un hospital público bonaerense.
“La intervención es similar a un bypass gástrico y permite revertir la falta de insulina en los pacientes de riesgo”, explicó Arnaldo Medina, director ejecutivo del hospital El Cruce de Florencio Varela, donde se realizó el procedimiento el 30 de octubre.
La presentación de la técnica en Argentina estuvo a cargo del brasileño Ricardo Cohen, quien coordinó la labor de los profesionales locales.
Con el asesoramiento de Cohen, un equipo médico argentino realizó con éxito esta primera cirugía metabólica en un establecimiento público, que le permitió a Rondina bajar catorce kilos en tres semanas y curarse de la diabetes tipo 2.
“Antes de la operación me comía una tortilla de papa entera, ahora como un pedacito y siento la misma saciedad que si la hubiera comido toda”, dice este hombre de 42 años, quien cuando entró en el quirófano pesaba 130 kilos, era diabético e hipertenso. Menos de un mes después logró poner a raya su diabetes a tal punto que ya no requiere ningún tipo de medicación.
“La cirugía consiste en hacer llegar el alimento sin digerir a los últimos dos metros del intestino delgado donde se estimulan unas células llamadas “L” que, a su vez, segregan una sustancia –incretina– que estimula la secreción pancreática de insulina, la hormona maestra a la hora de regular la cantidad de glucosa en sangre”, detalla Medina.
Similar a un bypass gástrico, la cirugía metabólica tiene como objetivo principal la curación o el control de la diabetes tipo 2, una de las patologías más frecuentes de la última década vinculada a los hábitos sedentarios y el sobrepeso.
“Es una alternativa viable para la curación de esta enfermedad, sobre todo en pacientes con un sostenido deterioro en su salud y como medida extrema”, agregó Medina.
“Esta cirugía transforma a los diabéticos en pacientes controlados e incluso libres de la enfermedad al cabo de tres meses desde el momento de la operación, de tal suerte que la persona deja por completo de tomar medicación o de inyectarse insulina”, agregó.
Según los especialistas, la operación resulta exitosa en el 85 por ciento de los casos. Si bien se comenzó a emplear en pacientes diabéticos, la cirugía metabólica también tiene efectos benéficos en personas hipertensas o hiperlipémicas, es decir con trastornos en el metabolismo de las grasas. En el hospital informaron que ya están trabajando para efectuar otras seis operaciones tipo en los próximos seis meses.
CAMBIO DE VIDA. Oriundo de Villa Lugano, taxista y estudiante de Derecho, Gabriel confiesa que dedicarle un rato diario a la actividad física le resultaba imposible. “La verdad es que no paraba de comer, en cambio ahora que estoy con una dieta líquida y de semisólidos, como mucho menos y siento saciedad enseguida”, relató.
La intervención, que se realiza por vía laparoscópica, requirió menos de un día de internación y apenas cinco pequeñas incisiones en el abdomen que cuando terminen de cicatrizar prácticamente no dejarán rastros. “No tengo dolores, molestias, ni nada y si esto sigue mi vida habrá cambiado por completo y para mejor”, concluyó Rondina.
criticadigital.com