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viernes, 16 de diciembre de 2011

El dentista no sólo vigila sus dientes

Clínica odontológica de la Universidad Alfonso X el Sabio. | Javi Martínez
No se trata sólo de mantener una buena higiene bucodental. Acudir a la consulta del dentista puede ser una buena oportunidad para matar dos pájaros de un tiro, ya que muchos de los problemas que aparecen en la boca son síntomas de enfermedades que afectan a otras partes del organismo, como la diabetes. Por otro lado, no sólo son el espejo de otras patologías sino que además aumentan el riesgo de la aparición de algunas de ellas como las enfermedades cardiovasculares. De ahí la importancia de los datos que ofrece un estudio estadounidense en el que se evidencia que en torno a 20 millones de personas podrían beneficiarse, y mucho, al consultar a los especialistas de los dientes y encías, ya que son los únicos profesionales sanitarios que visitan.
"La periodontitis, es decir, la infección de las encías causada por bacterias, favorece la descompensación en diabéticos y a su vez la diabetes duplica el riesgo de tener periodontitis", explica David Herrera profesor titular de periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). Pero no es el único trastorno que puede detectarse en la consulta de estos especialistas. Este problema en las encías tiene componentes inflamatorios, "por tanto, si tus encías están inflamadas hay más riesgo de aterosclerosis [depósito de placa en las arterias], un riesgo dos veces mayor".

Más familiarizados con el dentista

El estudio que han realizado científicos de la Agencia para la Investigación en Asistencia y Calidad Sanitaria de Estados Unidos analiza los datos recogidos en una encuesta de 2008 sobre atención sanitaria. Tras evaluar las respuestas de 31.262 personas (de los que 9.134 eran niños) y valorar sus datos demográficos, nivel educativo, económico y seguros sanitarios, se comprobó que 2.686 niños y 6.280 adultos no habían ido en ninguna ocasión durante ese año al hospital o a un centro de salud. Sin embargo, el 34,7% de esos chavales (867) y el 23,1% de los adultos (1.181) habían acudido al menos una vez a la consulta del dentista. La extrapolación de los resultados a la población estadounidense supone que para unos 19,5 millones de ciudadanos el dentista es la única persona experta en salud que puede detectar algún problema de forma precoz.
"Para éstos y otros individuos, los odontólogos están en una posición clave para valorar y detectar signos y síntomas orales de trastornos sistémicos que, de otra manera, podrían pasar desapercibidos, y derivar a los pacientes a un seguimiento médico", explica la doctora Shiela Strauss, profesora asociada de enfermería en el Colegio de Enfermería de la Universidad de Nueva York y autora del estudio publicado en la revista 'American Journal of Public Health'.
"Quizás en España el panorama no sea idéntico al de Estados Unidos ya que aquí lo que está cubierto por la Seguridad Social es la medicina y no la consulta al dentista. Pero sí hay pacientes que perciben que están sanos cuando no lo están, que acuden al dentista y somos nosotros los que podemos detectarle algún problema. Recientemente, se ha publicado un estudio estadounidense en el que se evidenciaba que los dentistas son eficaces a la hora de detectar la diabetes. A las personas con periodontitis y algún factor de riesgo más, como hipertensión o hipercolesterolemia, se les derivaba al endocrinólogo y efectivamente tenían diabetes", aclara Herrera.

Un proceso silencioso

En cuanto al impacto de esta medida, los especialistas consideran que, según los estudios recientes, la mitad de la población con diabetes no está diagnosticada por lo que estaríamos hablando de unos siete millones de españoles que no saben que tienen este problema. "En los años 80 se definió la periodontitis como la sexta complicación de la diabetes. Por lo tanto, muchos de nuestros pacientes tendrán esta enfermedad y si los detectamos precozmente podríamos evitar otras muchas complicaciones y estos pacientes generarían menos gastos al sistema sanitario", sugiere Héctor Juan Rodríguez, periodoncista y coautor del estudio 'Diabetes y Enfermedades Periodontales".
Este experto insiste en la importancia de tratar las enfermedades de la boca. "Una enfermedad periodontal equivale a tener toda la piel de la mano infectada. Como los dientes o las encías no duelen ni molestan, no se les hace caso y pasan años sin tratar. Pero cuando se trata ayuda a controlar las cifras de glucemia en los diabéticos", señala Rodríguez.
No obstante, estos especialistas señalan que actualmente en nuestro país no existe ningún programa para que dentistas y periodoncistas deriven sistemáticamente a las personas que tengan varios factores de riesgo. "Las sociedades científicas deberían analizar el conocimiento científico y poner en marcha protocolos de actuación en este sentido. De hecho, llevamos varios años trabajando con la Fundación Española del Corazón y con la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes y esperamos hacerlo con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia", insiste Herrera.
Por último, estos especialistas aconsejan que para evitar la aparición de estos problemas periodontales se debería realizar diariamente una correcta higiene de la boca. "Hay que insistir en esto porque el minuto nunca suele tener 60 segundos y para limpiar nuestros dientes deberíamos cepillarlos durante tres minutos. Y a eso añadir la seda dental y un colutorio sólo cuando haga falta, bajo prescripción del especialista, no hay que olvidar que es un antibacteriano y que, al igual que otros medicamentos, sólo hay que usarlo cuando corresponda. Y no hay que olvidar la revisión anual con el dentista que, en algunos casos, deberá ser más frecuente", explica Rodríguez.
elmundo.es

lunes, 14 de noviembre de 2011

La diabetes ya es una epidemia mundial


Asusta saber que cada 10 segundos muere una persona en el mundo por causas vinculadas con la diabetes, según datos comprobados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y el principal motivo no es el consumo de azúcar, sino la desinformación, ya que hace varias décadas dejó de ser una enfermedad mortal para pasar a ser controlable.
Según la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) sólo en la Argentina hay dos millones y medio de diabéticos, y la mitad ni siquiera lo sabe. La OMS afirma que la diabetes ya es una epidemia; afecta a más de 350 millones de personas en el mundo. Por primera vez en la historia, una enfermedad no infecciosa se considera una grave amenaza para la salud mundial, al igual que epidemias como el vih/sida.
Para sumar más preocupación a los números actuales, sólo hay que echar un vistazo a las proyecciones. La Federación Internacional de la Diabetes (FID) calcula que las muertes (4,6 millones en 2010) por diabetes aumentarán en más de un 50% en los próximos 10 años si no se toman medidas urgentes.
Hoy, en el día Mundial de la Diabetes, más que nunca los expertos intentan difundir los alcances de esta enfermedad aferrados al lema internacional "Prevenir y Educar", para concientizar a la población de que se trata de una enfermedad crónica y costosa, asociada a complicaciones importantes que suponen un grave riesgo para las personas que la sufren y una gran preocupación para su entorno.
"La diabetes es un trastorno clínico en el que los niveles de azúcar en sangre son anormalmente altos conocido como hiperglucemia. Esto ocurre debido a la ausencia o insuficiente producción de insulina, que es una hormona que se encarga de ingresar el azúcar que está en la sangre después de la ingesta de alimentos, a los tejidos y órganos que más la necesitan", explicó a LA NACION, la doctora Carmen Mazza, jefa de Nutrición y Diabetes del hospital Garrahan.
En su tipo I (o insulinodependiente), por lo general se la detecta en niños y menores de 30 años y se desarrolla como resultado de la destrucción de las células beta del páncreas que producen insulina. Los afectados (el 10% de las personas con diabetes) deben recibir insulina vía inyecciones a diario.
En su tipo 2, constituye el resultado de una disfunción progresiva de las células beta y la capacidad disminuida de las células para usar la insulina ("resistencia a la insulina"). Aquí, la obesidad, el sedentarismo y los factores genéticos son los factores por los que la sufren el 90% de las personas con diabetes.
La experta añadió que una dieta saludable, actividad física regular, mantener un peso corporal normal y no fumar pueden prevenir o retrasar la aparición de diabetes tipo 2 (la más frecuente), que sin un tratamiento adecuado, provoca una alta mortalidad por enfermedad cardiovascular y renal, y puede tener graves complicaciones neurológicas y vasculares.
Según datos de la segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, llevada adelante por el Ministerio de Salud de la Nación, la obesidad constituye la causa más importante de diabetes en nuestro país, ya que la mitad de la población presenta sobrepeso y obesidad. Además, el 44% de la carga de diabetes, el 23% de la carga de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de la carga de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad. La diabetes también es responsable del 50% de las amputaciones no traumáticas de miembros inferiores.
"La diabetes tipo 2 puede prevenirse con hábitos saludables, pero en la tipo 1 lo que se previenen son las complicaciones", aseguró Mazza, que estimó que hay en el país entre 14 y 20 mil argentinos por debajo de los 20 años con diabetes tipo1", y alentó a no "dramatizar" esta patología. Para ello, presentó junto a su grupo de profesionales a cargo en el hospital, la primera guía educativa interactiva para niños con diabetes.
Carolina Martinez Matheu, médica especialista en Nutrición y colaboradora de Mazza, explicó que se trata de un programa gratuito que corre en iPad, iPhone y iPod, o se puede bajar sin costo en www.panareadigital.com/diabetes, que invita a los chicos a que aprendan de la diabetes jugando. "La aplicación informática busca incorporar los conocimientos de esta enfermedad en los chicos y sus familiares en pos de un mejor tratamiento a futuro, donde un paciente de ocho años llamado Leo aprende qué es la diabetes y cómo tratarla, junto a una mascota llamada Loro y el doctor Vidabuena", explicó la especialista.

Diabetes y estrés

La carga de obligaciones, el ritmo de vida en permanente tensión y la falta de descanso y relajación atentan contra la calidad de vida y particularmente contra las personas que padecen diabetes. "La tensión nerviosa puede desbalancear a un paciente diabético perfectamente controlado", explicó a LA NACION la doctora María Alejandra Rodríguez Zía, médica clínica y endocrinóloga.
"El estrés puede afectar de dos maneras: suele alterar los hábitos alimentarios, lo que contribuye al desgaste del páncreas. Y cuando el paciente tiene un evento muy importante, como la muerte de un ser querido, un divorcio o la pérdida de su trabajo, por ejemplo, se puede declarar el fin de la función del páncreas. Muchas veces se asocia con una exigencia muy alta de las hormonas adrenalina y cortisol, que son las mediadoras por excelencia del estrés", graficó la experta.
Rodríguez Zía explicó que una persona estresada produce la hormona cortisol y con ello sube su azúcar en sangre. Esto genera que el páncreas deba crear más insulina. "El cortisol aumenta su apetito, haciéndolo comer desordenadamente y aumentando la toxicidad en su cuerpo. Por último, las grasas se asientan, debido al desorden alimenticio y la falta de ejercicio; lo que provoca un círculo vicioso que afecta directamente la calidad de vida de esa persona y le genera además de diabetes, infartos agudos de miocardio, insuficiencia renal crónica, cataratas, y ataques cerebro vasculares, entre otras muchas dolencias", concluyó la especialista.

Jornadas de concientización

1 - Especialistas en el tratamiento de la diabetes atenderán hoy gratis en una carpa levantada en la Plaza San Martín, en el marco de las actividades por el Día Mundial de la Diabetes. La carpa funcionará de 9 a 17 en el sector de la plaza de Santa Fe y Florida y en la oportunidad, los médicos brindarán información sobre la diabetes, medirán la glucemia (con una mínima punción en el dedo), el perímetro de cintura y la tensión arterial y ofrecerán una guía para prevenir el desarrollo de la diabetes. Los interesados en participar de éstas y otras iniciativas en el marco del Día Mundial, podrán consultar en forma gratuita al 0-800-222-7462, en donde se les informará día, horario y lugar para cada actividad.
También, dentro de las actividades programadas por la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), se desarrollarán actividades artísticas, globología y habrá un rincón para que los niños aprendan jugando sobre esta enfermedad que se manifiesta con un aumento de los niveles de glucemia en la sangre.
2 - Para ayudar a hacer correr la voz sobre las importantes conexiones entre la salud del pie y la diabetes, la APMA (Asociación Médica Estadounidense de Podología) recurrirá a Twitter para el evento "Tweet Your Socks Off" ("Tweetea y Déjala Atónita"). Los usuarios pueden seguir a @APMAtweets y hacer preguntas sobre el cuidado del pie y la diabetes, en inglés y en español; y un podólogo les contestará. Para más información sobre "Knock Your Socks Off", para encontrar un podólogo y para conocer más recursos contra la diabetes, visite www.apma.org/diabetes.
3 - El Hospital Británico de Buenos Aires se suma a la campaña ofreciendo durante toda la semana controles gratuitos a todos aquellos que deseen acercarse. Durante la semana del 14 al 18 de noviembre, se realizarán las jornadas de la "Semana de la Obesidad, la Diabetes y el Riesgo Metabólico" en el Hospital Británico, ubicado en Perdriel 78. Las mismas serán abiertas a toda la comunidad y tendrán como objetivo detectar a aquellas personas que tengan riesgo aumentado de sufrirlas.
4 - El viernes 25 de noviembre se realizará la Campaña Nacional de Prevención de Ceguera por Diabetes que organiza el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) sin interrupciones desde el año 1999. Médicos oftalmólogos de todo el país atenderán durante ese día a pacientes diabéticos en forma gratuita para detectar posibles cuadros de retinopatía diabética, una enfermedad nociva para la salud visual que puede ser causal de ceguera.
El listado de las instituciones adheridas está disponible en el site de la entidad www.oftalmologos.org.ar y también puede solicitarse al 4374-5400.
lanacion.com

sábado, 12 de noviembre de 2011

Cómo tomar el control de la diabetes de clic en clic


La diabetes (o incapacidad para metabolizar la glucosa que circula en la sangre) no sólo es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia. En su tipo I (o insulinodependiente, por llamarla de algún modo reconocible), está creciendo a un ritmo del 3% anual en niños y adolescentes, y (por razones que se desconocen) del 5% en menores de cinco años. Y la de tipo II, vinculada con la obesidad y el sedentarismo, también aumenta entre los adolescentes. Si además se tiene en cuenta que, sin tratamiento adecuado, tiene una alta mortalidad por enfermedad cardiovascular y renal, y puede tener graves complicaciones neurológicas y vasculares, queda claro por qué resulta un motivo de enorme preocupación para los especialistas.
Ahora, un programa interactivo especialmente diseñado por la doctora Carmen Mazza, jefa de Nutrición y Diabetes del hospital Garrahan, para educar a los chicos (y sus familias) les ofrece una invalorable herramienta terapéutica para el control de su enfermedad. "Más allá de las explicaciones que se brindan durante la consulta, la educación de un chico con diabetes tiene que tener contenidos estructurados y una metodología evaluable -dijo Mazza ayer, durante la presentación de esta aplicación que se puede utilizar en equipos de iPad, iPod y iPhone, y puede descargarse gratis de la dirección www.panareadigital.com/diabetes -. El paciente tiene que poder tomar el control de su tratamiento. Para eso tiene que tener una educación muy profunda, y el médico tiene que ceder algo de su importancia: ya no puede cumplir el rol de «sabelotodo» ni ocupar el lugar de la omnipotencia. Y eso no es tan simple. Es un cambio de paradigma."
La diabetes tipo II puede prevenirse con un estilo de vida saludable. En la de tipo I (la más frecuente en la niñez), lo que puede prevenirse son las complicaciones. Importantes estudios internacionales indican que si se controla intensivamente desde su inicio, disminuye un 76% el riesgo de retinopatías, un 60% el de las neuropatías, un 50% el de las nefropatías, un 57% el de ataques cardíacos y un 42% el de eventos cardiovasculares. En la aplicación desarrollada por Mazza a partir de su extensa experiencia, Leo, un personaje de 8 años con diabetes tipo I, aprende a cuidarse con ayuda de Loro, su mascota, y del doctor Vidabuena. Así, oficia de guía para que los chicos vayan entendiendo lo que les pasa e incorporando conocimientos que les serán vitales a medida que recorran distintas situaciones o respondan a juegos de "verdadero o falso".
"Si bien sabemos que no todos los chicos disponen de una iPad en su casa, pensamos que es un dispositivo accesible para los hospitales y especialmente muy atractivo para los chicos -contó Mazza-. Es la tecnología puesta al servicio de la salud."
Se calcula que en la Argentina viven entre 14 y 20.000 chicos y adolescentes con diabetes tipo I. Las recomendaciones internacionales sugieren que deben ser tratados por un equipo multidisciplinario de personal especializado que incluya pediatras diabetólogos, psicólogos, especialistas en nutrición y educadores. Deberían saber contar hidratos de carbono y disponer de entre 5 y 7 tiritas para medirse la glucemia. "Sabemos que cuantos más monitoreos se hagan mejor es el control metabólico -dice Mazza-. Tenemos una ley que protege a las personas con diabetes: debe proporcionárseles el 100% de la medicación y el 70% de los elementos requeridos. Pero no siempre se cumple."

Qué calidad de atención se ofrece en el país

a doctora Carmen Mazza y un equipo que integran las doctoras Carolina Martínez Mateu y Gabriela Krochik están realizando una evaluación de la calidad de atención que reciben los chicos argentinos con diabetes tipo I mediante la adaptación a la edad pediátrica de un protocolo de investigación llamado Qualidiab. El trabajo, que mereció un premio de la Sociedad Argentina de Diabetes, lleva relevados 566 casos de 16 centros de hospitales de la Capital Federal, y del centro y norte del país.
Datos preliminares muestran que el 32,2% de los chicos y adolescentes no saben contar hidratos de carbono (un indicador de educación terapéutica); el 41% no accede a educación grupal, y el 43% no recibe mensualmente por lo menos 120 tiras reactivas para medir la glucemia, que es lo considerado indispensable para llevar un buen control del nivel de azúcar en sangre. En la medición de la hemoglobina glicosilada [test que permite saber si el control de la glucemia fue bueno durante los últimos meses], aunque no se alcanzan niveles óptimos, son comparables con resultados de estudios europeos. "Habría que poner mucho énfasis en la educación, ofrecerles a todos los chicos el acceso a los recursos para controlar la diabetes y evitar la discriminación -concluyó Mazza-. No es un privilegio, sino un derecho."
lanacion.com

lunes, 7 de noviembre de 2011

Para detectar la diabetes, "¡Pimba!.., hacéte el test"

martes, 25 de octubre de 2011

EN UN AÑO CRECIERON MUY FUERTE LOS CASOS DIAGNOSTICADOS DE DIABETES


El número de personas con diabetes en todo el mundo llegó a 336 millones, lo que representa casi un 30% más de lo que se calculaba para este año. Nuestro país marcha a la par de este incremento: entre 2005 y 2009 los argentinos con diabetes pasaron del 8,5% al 9,6%, según la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud.

La tasa de crecimiento estaba prevista, pero no que explotase de este modo –se alarma el doctor Silvio Schraier, de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Diabetes–. El cálculo era que en 2025 habría 325 millones de personas con diabetes, y en 2011 ya estamos en 336 millones; y eso ocurre por los mismos motivos por los que se registra incrementos de obesidad, hipertensión, colesterol elevado y sedentarismo”.

Este año, más de 4 millones de muertes se atribuyen a la diabetes, lo que implica que una persona muere por esa causa cada 7 segundos. Y el gasto sanitario en la enfermedad ya se calcula en 465.000 millones de dólares. Las cifras fueron difundidas por la Federación Internacional de Diabetes y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes durante el último congreso europeo de la especialidad.

El monitoreo de factores de riesgo en Argentina confirma que “aumentó, no el sobrepeso, sino la franja de obesidad propiamente dicha, y aumentó la cantidad de personas con colesterol elevado. Disminuyó la actividad física –la mayoría somos espontáneamente sedentarios–, y también el consumo de frutas y verduras. El único dato favorable es que disminuyó el tabaquismo”, señala Schraier.

La Segunda Encuesta reveló que el 90% de las personas con diabetes tiene el tipo 2 (que no necesita insulina para vivir); y casi todas tienen algún grado de obesidad. Esta tiene tanta importancia que, para algunos especialistas, casi no habría diabéticos si no hubiera obesos.

Docente de Nutrición de la UBA y médico de esa sección en el Hospital Italiano, Schraier subraya los efectos beneficiosos de las políticas públicas en los hábitos alimentarios, como la reducción de sal en el pan artesanal, de 2 a 1,6 gramos, “teniendo en cuenta que el 25% de la sal que consumimos los argentinos está en el pan. Ya hay unas 2.000 panaderías adheridas –cuenta–. Si todas se plegaran, habría un millón de eventos coronarios menos y mil muertes menos por año”.

Otra iniciativa, que comenzó este año, apunta a la eliminación de las grasas trans, presentes sobre todo en los productos panificados y de copetín, y en algunas coberturas. “Son grasas que se obtienen a partir de la industrialización del aceite, que por más de 30 años se las consideró saludables para el corazón y las arterias, y que desde hace poco se sabe que no sólo no son benéficas, sino nocivas”, explica Schreier.

El Ministerio de Salud estima que el 70% de la industria alimenticia ya reemplazó las grasas trans, y ha puesto el plazo de 2014 para eliminar las restantes o dejar de fabricar esos productos. Entretanto rige la obligación de incluir su contenido en el envase. No obstante, el diabetólogo considera que “no hay suficiente información a la población”.
En Argentina, casi uno de cada diez adultos es diabético. No hay datos oficiales sobre el incremento de la enfermedad en menores de edad, pero “en el consultorio vemos un incremento leve de la diabetes de tipo 1, y un incremento notable del tipo 2, relacionada con la obesidad y el sedentarismo. El nene que antes jugaba a la pelota, ahora se sienta frente a una computadora. Ver televisión estimula menos el sedentarismo que la computadora: como tiene cierto papel activo, queda mucho más tiempo hipnotizado. A eso se suman la ocupación de los padres, los temores a que juegue en la calle, y los hábitats pequeños”.

El profesional pone como ejemplo positivo los quioscos saludables en las escuelas de Rosario, donde se comenzó por las escuelas públicas y luego se sumaron las privadas. “Tenían el miércoles libre para comprar golosinas tradicionales, y los mismos alumnos pidieron que todos los días fueran saludables”, destaca. Los chicos, agrega, retransmiten estos hábitos a su familia.

¿Hay algún modo para combatir masivamente la diabetes? Schraier piensa que sí: “Unificar los esfuerzos en ministerios de cada provincia, más ONGs, más asociaciones de profesionales, más asociaciones de pacientes y familiares de pacientes, para finalmente caer en algo que suena muy sencillo, que es alimentarse más saludablemente y moverse más”.

Hay que evitar los factores de riesgo

Se puede reducir notablemente las probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2 – que afecta al 90% de los argentinos con esta enfermedad –, si se disminuye los factores de riesgo.
Una clave es la alimentación saludable, ya desde la infancia: comer con poca sal; reducir al mínimo la ingesta de grasas animales y grasas trans; consumir dos veces al día verduras y ensaladas, y dos o tres porciones de fruta diarias.
Pensar los vegetales y las frutas como colores: si un niño rechaza uno, reemplazarlo por otro del mismo color, lo que cubrirá los mismos requerimientos de vitaminas y minerales.
Evitar el sobrepeso y, en especial, la obesidad.
Realizar como mínimo 30 minutos diarios de actividad física moderada (caminar, andar en bicicleta), cinco días a la semana. Las caminatas en grupo son más llevaderas.
No fumar.
CLARIN.COM

sábado, 8 de octubre de 2011

La FDA aprueba la polipíldora para la diabetes y el colesterol


Dos en una. A partir de ahora los estadounidenses que sean diabéticos y tengan el colesterol alto podrán ahorrar un tipo de medicación ya que la FDA (la agencia que regula los medicamentos en su país, ha aprobado Juvisync, una polipíldora que combina sitagliptina y simvastatina.
Producida por una filial irlandesa del grupo farmacéutico Merck, Juvisync es "el primer producto que combina una medicina contra la diabetes tipo 2 con otra que disminuye el nivel de colesterol en un solo comprimido", subraya la FDA en un comunicado.
La FDA "aprobó Juvisync, una combinación a dosis fija (...) de dos medicinas que han sido autorizadas por separado, en una sola píldora para los adultos que necesitan a la vez sitagliptina y simvastatina", precisa la agencia.
En Estados Unidos unos 20 millones de personas sufren diabetes tipo 2, según indica el comunicado de la FDA. Este tipo de diabetes es la más frecuente. Se caracteriza por una mala regulación de la concentración de azúcar en el organismo y generalmente se produce en personas de edad avanzada o en las que sufren de exceso de peso.
La agencia americana subraya que a menudo las personas con diabetes también tienen una tasa elevada de colesterol en sangre, lo que puede conllevar un riesgo elevado de enfermedad cardiaca, de accidentes cerebrovasculares, de insuficiencia renao o incluso de ceguera.
Juvisync es la primera polipíldora en ser aprobada por la FDA. Existen varios compuestos en investigación con la idea de desarrollar un fármaco formado por dos, tres y hasta cuatro principios activos que tratan diferentes patologías como la hipertensión, la diabetes o la hipercolesterolemia. Sin embargo, hasta ahora ninguna agencia del medicamento había dado su visto bueno a estos compuestos.
elmundo.es

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Las cinco claves para prevenir la diabetes

Gente haciendo cola en un local de comida rápida.| Reuters
Una dieta sana, no fumar, no beber, mantener un peso normal y realizar actividad física reducen hasta un 80% el riesgo de desarrollar diabetes. El mayor estudio realizado hasta la fecha sobre los efectos de un estilo de vida saludable confirma de manera tajante lo que los médicos llevaban tiempo sospechando, aunque no imaginaban que el beneficio fuera tan grande. "La relación entre estos hábitos y la diabetes es muy significativa y bastante sorprendente", afirma Jared Reis, principal autor del trabajo y epidemiólogo del Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre de Bethesda, Maryland (EEUU).
Cada factor, por separado, disminuye las posibilidades de padecer esta enfermedad, pero juntos multiplican su acción positiva. Así lo demuestra una investigación, publicada en 'Annals of Internal Medicine', que ha analizado durante una década a 200.000 hombres y mujeres entre los 50 y los 71 años que, en el momento de empezar el estudio (entre 1995-1996) no tenían ningún problema de salud. Diez años después, el 10% de los participantes de ambos sexos habían desarrollado diabetes. Entre ellos, la mayoría tenía hábitos de vida poco sanos.
Los autores indican que su trabajo prueba definitivamente que dejar de fumar o reducir el consumo de grasas saturadas previene esta patología. Si una persona mantiene un peso normal, si realiza al menos 20 minutos de ejercicio físico tres días a la semana, si prescinde de los cigarrillos, cuida su alimentación y bebe poco alcohol, tiene pocas opciones de ser diabético.
Y, aunque todos los factores influyen, si hubiera que elegir uno, por su mayor impacto, sería el peso. "Lo primero que recomendaría es que la gente cuidara su índice de masa corporal y que evitara pasarse de kilos", explica a Reuters el doctor Lawrence Phillips, endocrinólogo de la Universidad Emery de Atlanta (EEUU).
"Se trata de estilos de vida fácilmente modificables en la vida real y con gran impacto en la salud", admite a la prensa estadounidense Robert Henry, presidente de medicina de la Asociación Americana de Diabetes. Por sus aplicaciones inmediatas "este estudio es más importante ahora mismo que cualquier ensayo clínico, que no tiene tanto impacto", añade.
El estudio también indica que si no se llega a tiempo para prevenir la enfermedad -que afecta a 30 millones de personas-, sí que se puede evitar que vaya a más si se cambian estos hábitos de vida.

lunes, 25 de julio de 2011

Los diabéticos llegan tarde al tratamiento

Los diabéticos llegan tarde al tratamiento
Sebastián Ríos
Cuando a la enorme mayoría de las personas con diabetes el médico les indica que deben comenzar a inyectarse insulina, ya es tarde.
Eso es lo que revela el estudio más grande realizado sobre diabetes tipo II, que mostró que, en el momento de comenzar a usar insulina, el 84% de los pacientes ya había desarrollado alguna de las complicaciones que se asocian con esta enfermedad, que se caracteriza por diferentes trastornos metabólicos que resultan en niveles elevados de azúcar en sangre (hiperglucemia).
Enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, problemas en la vista, úlceras en los pies y neuropatías... Todas las complicaciones de la diabetes, que pueden prevenirse con un control adecuado de los niveles de glucemia, estaban presentes a la hora de comenzar con la insulina, según reveló el estudio apodado A 1 chieve , que evaluó a 66.726 pacientes con diabetes tipo II de 28 países -incluida la Argentina-, y cuyos resultados iniciales fueron presentados recientemente en el congreso de la Sociedad Norteamericana de Diabetes, que se realizó en San Diego, Estados Unidos.
"Este trabajo muestra algo que ocurre en distintas partes del mundo: que el paciente llega a la insulina cuando ya tiene avanzada su enfermedad", dijo a LA NACION el doctor León E. Litvak, presidente de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) y uno de los autores de la mencionada investigación .
Distintos tratamientos
Las inyecciones de insulina constituyen una de las formas de tratamiento de la diabetes tipo II, enfermedad en la que las células del organismo del paciente se vuelven resistentes a los efectos de la insulina propia.
Inicialmente, el tratamiento de la diabetes implica medidas relacionadas con un régimen adecuado de alimentación y la práctica de actividad física, así como también el uso de medicamentos orales (hipoglucemiantes).
"Existen estudios que sugieren que a los cinco años del diagnóstico, el 50% de los pacientes con diabetes requiere insulina -comentó Litvak, jefe de la Sección Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano de Buenos Aires-. No es que a los cinco años, sí o sí, la mitad de los pacientes requieran insulina, pero los médicos debemos estar atentos a que muchos de nuestros pacientes sí la necesitarán."
En los países de América latina, según mostró el estudio A 1 chieve , el tratamiento con insulina se inicia, en promedio, a los 10,4 años de diagnosticada la enfermedad.
¿Por qué tal demora?
"En primer lugar, la gente tiene cierto prejuicio ante el uso de la insulina, ya que la asocia con grandes complicaciones, cuando en realidad las complicaciones resultan del avance de la enfermedad cuando no es tratada en forma adecuada -respondió el médico endocrinólogo-. Pero esa asociación no sólo es ficticia, sino que cuando la enfermedad está avanzada no queda otro camino más que utilizar insulina [hormona que controla el nivel de azúcar en sangre]."
El otro freno para el uso de la insulina proviene del ámbito médico.
"El médico sabe que para que el paciente pueda usar insulina es necesario darle un mínimo de entrenamiento, de educación diabetológica, y eso hace que demore el inicio -agregó Litvak-. Además, en la Argentina muchos pacientes no son atendidos por especialistas en diabetes, sino por médicos clínicos, cardiólogos y nutricionistas, y en especial los clínicos tienen miedo a comenzar con insulina, por temor a los episodios de hipoglucemia [niveles anormalmente bajos de glucemia, que pueden causar cefalea, desorientación, convulsiones, pérdida de la conciencia y otros cuadros]."
Y si el clínico deriva al paciente a un especialista, agregó Litvak, ahí hay una demora.
"Si el paciente no tiene acceso a un especialista, es probable que quede en manos de un médico que, al no conocer cómo se utiliza la insulina, no la usa", concluyó el especialista.
Se estima que en la Argentina el 7% de la población adulta presenta diabetes. En su tipo II, la enfermedad es causada por una resistencia de las células a la insulina, lo que repercute en el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas.
Entre otros síntomas, la diabetes puede manifestarse por una emisión excesiva de orina (poliuria), aumento anormal de la necesidad de comer (polifagia) e incremento de la sed (polidipsia).
  • 9,5%
    Son las muertes por diabetes

    Se encuentra involucrada en decesos por cualquier enfermedad en individuos de entre 20 y 79 años.
  • 8,1
    Miles de millones de dólares

    Es el costo anual de la diabetes y sus complicaciones en América latina.
Más efectivas armas contra la retinopatía

En la Argentina, alrededor del 7% de las personas son diabéticas y más de la mitad tiene riesgo de desarrollar complicaciones. Entre ellas figura la retinopatía diabética, un desorden causado por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina. Si la enfermedad avanza, se forman nuevos vasos sanguíneos y prolifera el tejido fibroso en la retina, lo que tiene como consecuencia que la visión se deteriore, pues la imagen enviada al cerebro se hace borrosa.
Se estima que después de 20 años el 90% de los casos de diabetes tipo 1 y el 60% de los casos tipo 2 tendrán alguna forma de retinopatía y que, de ellos, el 5% requerirán un tratamiento para evitar la ceguera.
Precisamente, para tratar la retinopatía diabética acaba de llegar a la Clínica de Ojos Dr. Nano un instrumento único en América latina: el Pascal (por (Pattern Scanning Application Laser). "Es realmente un gran paso adelante", dice María Eugenia Nano. Entre las ventajas del Pascal figuran la ausencia de dolor, que en un solo disparo de 0,6 segundos se hacen hasta 56 aplicaciones (a diferencia del tratamiento tradicional, en el que se hacen una por una). Por otro lado, éstas se realizan en forma perfectamente equidistante, por lo que produce menor lesión de las fibras que transmiten la visión hacia el nervio óptico y mejor resultado en el campo visual. Por último, la duración de cada aplicación es de 20 milisegundos del Pascal versus 200 milisegundos del estándar.
lanacion.com

lunes, 18 de julio de 2011

Evitar que embarazo y diabetes sean un 'cóctel explosivo'

La diabetes debe estar controlada en el embarazo. | Foto: AFP
Hace 17 años, la diabetes se cruzó entre Ester Novelles y su deseo de ser madre. Esta catalana nunca había prestado demasiada atención a sus niveles de azúcar en sangre; vivía al día, sin saber muy bien en qué consistía la enfermedad... Pero, cuando después de sufrir un aborto espontáneo, escuchó la advertencia de los médicos -"con esas cifras de glucosa no deberías quedarte embarazada"-, todo cambió.
"Me puse en manos de un equipo médico, que me siguió muy de cerca y me enseñó toda la educación diabetológica que me hacía falta hasta que todo estuvo listo para el embarazo", explica Ester, que hoy es madre de Anna e Irene, dos gemelas adolescentes.
Durante más de un año, pasó por controles exhaustivos, cambios en su dieta y muchas visitas a ginecólogos y endocrinos, pero superó la prueba y las niñas nacieron a término y completamente sanas.
"Para que el embarazo de una persona diabética tenga un final feliz, es fundamental un control preconcepcional", confirma Luis Felipe Pallardo, jefe del servicio de Endocrinología del Hospital La Paz de Madrid.
Según explica este especialista, además de a un chequeo ginecológico, todas las mujeres con diabetes que quieran ser madres deberían someterse antes de concebir a una revisión para comprobar cuál es el estado de su diabetes -si existen complicaciones asociadas, cómo está su función renal, etc.- y en qué medida está manejando adecuadamente la enfermedad.
"Se suele marcar un objetivo de control metabólico antes de dar el visto bueno al embarazo. La idea es conseguir que los niveles de determinados parámetros -como la hemoglobina glicada- estén en niveles similares a los que presenta una mujer que no tiene diabetes", aclara Pallardo.
De no hacerlo, comenta el especialista, los riesgos de que el bebé nazca con malformaciones congénitas o un peso excesivo -entre otras complicaciones- aumentan significativamente.
A Marta Victorio le costó un poco conseguir que sus niveles de hemoglobina glicada bajaran de 7, la cifra límite que le impuso su endocrinóloga. La ansiedad y el estrés por lograr ese objetivo y "recibir pronto el visto bueno" para quedarse embarazada se pusieron en su contra y se convirtieron en un muro emocional difícil de salvar.
Pero, gracias al apoyo de su pareja, la inquietud fue desapareciendo. "Me di permiso para no obtener los objetivos deseados, para equivocarme. No me fijé objetivos a largo plazo, sino diarios, sin cargarme de culpa cuando no estaban en la línea con lo deseado", recuerda Victorio que no tiene más que buenas palabras para el equipo que la atendió, un grupo médico especializado en la atención de gestantes con problemas metabólicos.

Especialización profesional

Las primeras Unidades de Diabetes y Embarazo se crearon en nuestro país hace aproximadamente 30 años -los hospitales de La Paz de Madrid y de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona fueron pioneros-. En estos servicios ginecólogos, endocrinos y educadores en diabetes trabajan codo a codo para que el seguimiento de las pacientes sea integral.
"Hay una comunicación absoluta entre especialistas e incluso se intenta ver cada caso el mismo día, para poner en común cualquier observación", indica Pallardo, quien subraya que, aunque antes era una práctica aislada, esta atención global cada vez es más común en los centros españoles. "Con más o menos éxito, los hospitales la están incorporando", señala.
Sin embargo, Esther Lozano tiene la prueba de que a algunas Unidades de Diabetes y Embarazo todavía les falta mucho camino por recorrer.
El centro madrileño donde siguen su embarazo tiene un protocolo para atender a mujeres gestantes con diabetes, pero esta atención se limita a las que desarrollan diabetes gestacional -un problema con el manejo de la glucosa que puede ser puntual- y no a las que, como ella, llevan varios años viviendo con la enfermedad.
"Me obligan a ir cada 15 días para ver mis gráficas de control de glucosa y explicarme cómo tengo que ponerme la glucosa, que es algo que hago habitualmente desde hace años", comenta.
En cambio, lamenta Lozano, apenas existe conexión entre su ginecólogo y su endocrino. Es más, por un fallo de comunicación, estuvieron a punto de hacerle 'la prueba del azúcar', un test que habitualmente se hace a las embarazadas para comprobar si existe algún problema con sus niveles de azúcar, pero al que no deben someterse quienes ya tienen el diagnóstico de diabetes.
"Me paso la vida en el médico, porque a los especialistas y a la enfermera tengo que verles por separado. Ninguno comparte mi historial y, aunque pregunto, nadie me habla de los riesgos que puede tener el bebé, lo que me genera una angustia tremenda", señala.
"La preocupación y los miedos no sólo por la diabetes, sino por lo que puede sucederle al niño son sentimientos muy comunes en estas mujeres", corrobora Mercedes Galindo, enfermera especialista en educación en diabetes de embarazadas.
"Por eso, es muy importante dar información clara desde el principio y aclararles que, con un buen control, no tienen por qué tener ningún problema", insiste esta especialista que se mantiene en contacto con sus pacientes a través del teléfono o el e-mail.
Aunque muchas no lo crean, continúa Galindo, el manejo de los embarazos de mujeres diabéticas ha mejorado mucho en los últimos años. Según explica, cada vez es más frecuente el parto a término y por vía vaginal, en vez de las cesáreas en la semana 38 que se hacían para evitar que los bebés fueran demasiado grandes.
"Una diabética puede tener un embarazo completamente normal", concluye.
elmundo.es

martes, 28 de junio de 2011

Comer mucho azúcar no causa diabetes

diabetes
Si bien existe una asociación entre la diabetes y el azúcar, erróneamente se cree muchas veces que el consumo elevado y continuo de azúcares puede generar la enfermedad antes dicha, sin embargo, comer mucho azúcar no causa diabetes, sino que el desencadenante es una falla en el organismo para utilizar el azúcar que nosotros ingerimos.
Es decir, no vamos a ser diabéticos por consumir mucho azúcar, pero si en nuestro organismo falta insulina, hormona que sirve para usar el azúcar que consumimos, los niveles de glucosa en sangre serán altos y estamos ante la presencia de diabetes. Entonces, el desencadenante de la enfermedad no es el azúcar, sino la ausencia de la insulina o la resistencia a la acción de esta hormona.
En la diabetes tipo 1 el páncreas no libera insulina, mientras que en la diabetes tipo 2 la insulina está pero las células no responden a su efecto y por ello, no pueden usar el azúcar que ingerimos. Entonces, las glucemias se mantienen elevadas y es así como se diagnostica diabetes.
Una vez presente la enfermedad, se debe controlar la cantidad y frecuencia con que se ingieren alimentos ricos en hidratos y azúcares, pero no es el azúcar el que consumido en exceso genera la enfermedad, aunque nunca es aconsejable su consumo elevado porque como es sabido, los hidratos simples deben proporcionar una pequeña cantidad de las calorías totales ingeridas a diario para no caer en desequilibrios nutricionales y energéticos.
vitonica.com

domingo, 26 de junio de 2011

La terapia intensiva contra el colesterol podría aumentar el riesgo de diabetes


Las personas que toman altas dosis de estatinas para mantener a raya su colesterol deberían vigilar de cerca sus niveles de azúcar en sangre. Al menos eso es lo que sugieren las conclusiones de una revisión de estudios, que relacionan la terapia intensiva con estos fármacos con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad metabólica.
Numerosos estudios previos han demostrado la capacidad de las estatinas para reducir los niveles de lípidos en sangre e, incluso, para disminuir el riesgo de padecer problemas cardiovasculares en el futuro. Sin embargo, otros trabajos también habían apuntado la posibilidad de que estos medicamentos aumentaran las posibilidades de desarrollar diabetes.
Hasta el momento, no se ha realizado ningún estudio definitivo al respecto, por lo que un equipo de investigadores británicos han querido arrojar un poco más de luz sobre el tema revisando todo lo publicado hasta la fecha en la literatura médica.
Su objetivo, tal y como ellos mismos reconocen en las páginas de la revista 'Journal of the American Medical Association', no era sólo analizar la posible relación, sino averiguar si las dosis empleadas del fármaco podían influir de alguna manera en el riesgo de padecer la enfermedad.
En total, localizaron cinco trabajos con datos de 32.752 pacientes con diferentes patrones de terapia a los que se les había realizado un seguimiento durante una media de casi cinco años.
Al cruzar los datos, los investigadores comprobaron que entre los pacientes que tomaban una dosis elevada de estatinas al día (la terapia intensiva suele ser de 80 mg) se habían producido más casos nuevos de diabetes que entre los que seguían un tratamiento convencional (por ejemplo de 20 mg).
En concreto, de los 2.749 pacientes que desarrollaron la enfermedad metabólica, 1.449 llevaban un tratamiento intensivo y a los 1.300 restantes se les había indicado una terapia más moderada.
Por otro lado, los investigadores también observaron que el riesgo de problemas graves de corazón era significativamente más bajo en el grupo de pacientes que tomaba altas dosis de estatinas al día, lo que confirma el papel protector de estos fármacos.
En ese sentido, los investigadores reclaman más estudios al respecto que cuantifiquen los beneficios netos para los pacientes que siguen este tratamiento. Mientras tanto, sugieren que "los especialistas deberían vigilar el posible desarrollo de diabetes" en este grupo de enfermos.
Futuros trabajos, insisten los autores, deberán dilucidar los mecanismos que están detrás de esta relación, analizar si existe algún grupo de pacientes con un riesgo especialmente elevado y hasta qué punto pueden afectar los problemas metabólicos a la salud global de enfermo en tratamiento con estatinas.
Con todo, en sus conclusiones subrayan que estos datos no deben cuestionar el tratamiento con estatinas, que ha mostrado múltiples beneficios.
elmundo.es

El número de personas diabéticas se ha duplicado en 28 años

Una persona mide su nivel de glucosa. | Foto: Cordon Press
Las cifras son tan grandes que se puede perder la perspectiva, pero si decimos que actualmente hay tantas personas afectadas por diabetes como la suma de los habitantes que tienen Estados Unidos y España, nos podemos hacer una mejor idea de ese número: 347 millones de personas. Son datos de un nuevo estudio que ha analizado la incidencia de esta enfermedad en todo el mundo y que muestra que la prevalencia por este trastorno se ha duplicado en las últimas tres décadas.
Aunque hace algo más de un año, otra investigación estimó una cifra bastante inferior, 285 millones de afectados por diabetes, el estudio que publica la revista 'The Lancet' se trata del mayor análisis realizado sobre diabetes hasta la fecha y en el que han participado investigadores del Imperial College de Londres y de la facultad de Salud Pública de la Harvard School (Estados Unidos), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y con el patrocinio de la Fundación Bill & Melinda Gates. Para determinar esta incidencia, se han contabilizado los niveles de azúcar en sangre de casi tres millones de personas de 25 o más años de edad de todo el mundo, y se han comparado con otras muestras obtenidas desde 1980. "Hemos utilizado el mayor número de estudios y diferentes métodos y fuentes [para este análisis]", señalan los investigadores.
"La diabetes es una de las mayores causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Nuestro estudio muestra que se está convirtiendo en una patología cada vez más frecuente en casi todos los lugares del mundo. Lo que contrasta con lo que ocurre con los problemas de tensión arterial y colesterol, que han disminuido en muchas regiones. La diabetes es mucho más difícil de prevenir y tratar que otras patologías", señala el catedrático Majid Ezzati, del Imperial College de Londres y uno de los principales autores.
En función de los datos recogidos, en todo el mundo, las concentraciones de glucosa en sangre han aumentado una media de 0,08 mmol/L por cada década, lo que corresponde a un incremento en la prevalencia de diabetes del 7% por cada 10 años. Según los investigadores, el 70% de ese aumento global se explica por el aumento y el envejecimiento de la pobación. Sin embargo, un 30% de los casos se debe al aumento de los índices de sobrepeso y obesidad.

Cifras preocupantes en España

Uno de los datos más llamativos que este estudio ha encontrado es que este trastorno se ha extendido de forma preocupante por los países en vías de desarrollo. En concreto, Oceanía es ahora el lugar que cuenta con la mayor incidencia mundial de diabetes. Como ejemplo están las Islas Marshall, en donde una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro hombres sufren este trastorno. Pero a Oceanía se unen más países, los de Asia, Latinoamérica, el Caribe, el norte de África y Oriente Medio, formando el grupo que cuentan con una mayor prevalencia de esta enfermedad.
Aunque los países desarrollados han sido los que han experimentado un menor aumento de este trastorno, España se encuentra, junto con Nueva Zelanda, Malta, Estados Unidos y Groenlandia, en el 'top five' de este grupo. En cambio, Francia, Austria y Holanda pueden presumir de tener las cifras más bajas de personas con este trastorno metabólico.
Hay que señalar que la India y China suman por sí solas 138 millones de casos, mientras que otros 36 millones se sitúan en Estados Unidos y Rusia.
"A menos que desarrollemos mejores programas para detectar personas con niveles de azúcar elevados y que les ayudemos a mejorar su dieta, actividad física y su peso, la diabetes continuará imponiéndose inevitablemente como una gran carga de los sistemas públicos de todo el mundo", explica el doctor Goodarz Danaei, de la facultad de Salud Pública de la Harvard School.
Por otro lado, tal y como recoge un editorial que publica también 'The Lancet', menos de la mitad de los casos de diabetes son diagnosticados globalmente y, de este subgrupo, menos de la mitad tienen sus cifras de glucemia controladas. "Además, habría que tener en cuenta otros factores como la tensión arterial, los niveles de lípidos, la función renal y el riesgo cardiovascular, que son igualmente biomarcadores importantes para las personas diabéticas", señala.
Dieta ¿y ejercicio?
Un programa de asesoramiento para aprender cómo alimentarse bien y llevar a cabo una dieta poco calórica, baja en grasas y en azúcares, parece ser fundamental para controlar la diabetes, perder peso y reducir la medicación para este trastorno en aquellas personas recién diagnosticas de esta alteración metabólica, según los datos de un estudio, publicado por la misma revista médica y realizado con 593 adultos.
Sin embargo, unir a ese programa dietético una tabla de ejercicio parece que no aporta ningún beneficio sobre estos parámetros. Los participantes fueron asignados bien a un grupo que sólo recibía farmacoterapia para su diabetes, bien a unas horas al año de consejos dietéticos o bien a esas mismas recomendaciones unidas a ejercicio.
Los autores señalan que quizás la actividad física realizada no fue de una intensidad suficiente o fue incorrecta. "Quizás la intervención se hizo demasiado pronto para mostrar una respuesta adicional [a la dieta]... Futuras investigaciones son necesarias para clarificar si otros programas de ejercicio, o de mayor duración, pueden aportar beneficios añadidos a la dieta", concluyen.
Y la importancia de un cambio en la alimentación parece ser el mensaje que puede extraerse de otro pequeño estudio que científicos de la Universidad Newcastle han llevado a cabo con 11 participantes. Tras someterles a una dieta de 600 calorías diarias durante dos meses, en siete de ellos había desaparecido la enfermedad. Este estudio "es un cambio radical sobre la comprensión de la diabetes tipo 2. Durante mucho tiempo se ha creido que alguien con diabetes tipo 2 tendrá siempre la enfermedad, y que irá irremediablemente a peor, ahora hemos demostrado que podemos revertir este trastorno", señalaba, al diario The Guardian, Roy Taylor, catedrático de esta universidad y principal autor del estudio.
elmundo.es

lunes, 4 de abril de 2011

El humo del tabaco causa diabetes

Sebastián A. Rios
LA NACION
Ya nadie discute que fumar produce cáncer; tampoco que el cigarrillo es causa directa de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y de la enfermedad cardiovascular. Pero lo que ahora queda fuera de discusión es que también conduce a la diabetes tipo II.
Esto último acaba de ser demostrado por un amplio estudio conducido por investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, Estados Unidos. El estudio arroja además un dato nuevo, de gran implicancia para la salud pública: el humo del tabaco no sólo es un factor de riesgo de diabetes para quienes fuman, sino también para quienes inhalan el humo en forma pasiva.
"En nuestro estudio prospectivo que siguió a 100.526 mujeres durante 24 años, hallamos que la exposición pasiva al humo de tabaco y el tabaquismo activo están independientemente asociados con el riesgo de desarrollar diabetes tipo II", puede leerse en las conclusiones del estudio publicado en Diabetes Care , la revista de la Asociación Americana de Diabetes, de Estados Unidos.
"Este estudio corrobora que el tabaquismo es un factor de riesgo de diabetes independiente; es decir que puede causar la enfermedad sin que medie un aumento de peso, del colesterol o de otros factores que se asocian a la diabetes. El tabaquismo tiene la capacidad de generar por sí mismo el riesgo de diabetes", explicó a La Nacion la doctora Verónica Schoj, directora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón-Argentina.
"Este estudio confirma la importancia de sancionar leyes que protejan a toda la población de la exposición al humo del tabaco en los lugares públicos y de trabajo."
Un combo letal
Aunque todavía faltan elementos para comprender cómo es que el humo del tabaco conduce a la diabetes tipo II, existen hipótesis que cuentan ya con evidencias a su favor. La diabetes se caracteriza por la resistencia a la insulina, fenómeno por el cual la insulina producida por el páncreas no puede cumplir su tarea, que es permitir que la glucosa ingrese en las células.
"Fumar tabaco ha sido relacionado con varios efectos sistémicos, que incluyen el estrés oxidativo, la inflamación sistémica y la disfunción endotelial -resume el citado artículo-. Todos estos efectos han sido fuertemente asociados con la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes."
Schoj agregó: "Hay evidencias que tabaquismo y diabetes es un combo letal: las personas con diabetes tienen 3 veces más riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular, pero si además fuman ese riesgo es 11 veces mayor. El tabaquismo no sólo aumenta el riesgo de diabetes, sino que luego multiplica exponencialmente sus complicaciones y su mortalidad".
6 millones
de personas mueren
en forma prematura en todo el mundo por enfermedades asociadas al cigarrillo cada año.
1,7%
creció el cáncer de pulmón
entre las mujeres argentinas en cada año entre 1980 y 2008. En los varones, se redujo un 2 por ciento.
28,6%
de las mujeres argentinas
de entre 18 y 64 años fuma, según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación.
Nuevo concurso Abandoná y Ganá
Ya se encuentra abierta la inscripción para el concurso Abandoná y Ganá 2011. Los participantes deben dejar de fumar el 1° de mayo y mantener la abstinencia al menos por cuatro semanas. La inscripción se realiza en www.buenosaires.gob.ar/salud , hasta el 30 de abril.

Crece el cáncer de pulmón
Es un fenómeno global y, como suele suceder, la Argentina no está exenta: mientras la mortalidad por cáncer de pulmón en varones tiende a bajar, entre las mujeres no ha dejado de crecer en los últimos 28 años.
Entre 1980 y 2008, la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón en mujeres se duplicó. Cada año experimentó un crecimiento del 1,7%, al mismo tiempo que entre los varones esa tasa se reducía un 2%. Esta tendencia es resultado directo del aumento del consumo de tabaco entre las mujeres argentinas. Hoy, el 28,6%de las mujeres de entre 18 y 64 años fuma, según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación.
"Es necesario que se implemente de manera urgente una política sanitaria a nivel federal que busque reducir el consumo de tabaco y la exposición al humo del tabaco", declaró Mariela Alderete, vicedirectora de la Fundación Interamericana del Corazón-Argentina.
"La ley nacional de control de tabaco que espera ser tratada en la Cámara de Diputados es una herramienta eficaz, fácil de implementar y económico de revertir una tendencia en la que las mujeres estamos pagando un costo altísimo", concluyó Alderete.
lanacion.com

martes, 29 de marzo de 2011

Polémica por un medicamento que podría prevenir la diabetes

Un estudio realizado en Estados Unidos sugiere que las personas con alto riesgo de contraer diabetes podría prevenir la enfermedad a través de la ingesta de pioglitazone, pero su uso preventivo despertó la polémica : hay quienes advierten que los potenciales efectos colaterales superan a los beneficios en el caso de quienes todavía están sanos. El pioglitazone (Actos, según su nombre comercial en EE.UU.), pertenece a la misma clase de drogas que el rosiglitazone (Avandia), que aumenta el riesgo de ataque cardíaco. De hecho, el rosiglitazone fue retirado en Europa del mercado, y su uso está muy restringido en Estados Unidos.
Se cree que el pioglitazone sería más seguro que el rosiglitazone, aunque fue relacionado con un mayor riesgo de fallas cardíacas congestivas y la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos) investiga una posible vinculación con el cáncer de vejiga.
En este nuevo estudio, financiado en forma parcial por Takeda Pharmaceuticals, fabricante del pioglitazone, un equipo liderado por investigadores de la Universidad de Texas en San Antonio siguió de cerca a pacientes con niveles elevados de azúcar en sangre, pero que aún no habían desarrollado diabetes y los controlaron durante dos años. Aquellos que habían tomado pioglitazone todos los días tuvieron menos probabilidades de contraer la enfermedad que un grupo similar que tomaba un placebo, descubrió el equipo.
La incidencia promedio anual para contraer diabetes fue de 7,6% para el grupo placebo y de 2,1% para los que tomaban pioglitazone, lo que representó una reducción del riesgo de un 72% , precisaron los investigadores. El Dr. Ralph DeFronzo, jefe de la división Diabetes en el CCS y principal autor del estudio, calificó a estos resultados como “increíbles”.
De todos modos, los pacientes que tomaron la droga aumentaron de peso y tuvieron retención de líquidos. Los críticos admitieron que no estaba claro si prevenía la diabetes o bajaba simplemente el nivel elevado de azúcar en sangre y algunos sugirieron que una alternativa mejor sería que la gente con riesgo hiciera ejercicio y siguiera una dieta más sana.
“La FDA nunca aprobó ninguna droga para prevenir la diabetes”, aclaró el Dr. Steven Nissen, presidente de Medicina Cardiovascular en la Clínica Cleveland. “Hay razones para el escepticismo ya que ignoramos si estas drogas previenen la diabetes o simplemente la enmascaran ” agregó.
clarin.com

martes, 15 de marzo de 2011

La contaminación ambiental también aumenta la diabetes



La diabetes no solo está relacionada con la obesidad o el sedentarismo. Cada vez hay más evidencias de que también tiene mucho que ver con los contaminantes a los que está expuesto el ciudadano medio. En los últimos seis años han aparecido más de 50 estudios que indican que las personas expuestas a los llamados compuestos orgánicos persistentes (COP) presentan un mayor riesgo de padecer diabetes. Así lo han reconocido expertos de todo el mundo, que el mes pasado asistieron en Carolina del Norte al encuentro sobre el tema, organizado por el Ministerio de Salud de Estados Unidos y los célebres NIH (National Institutes of Health).
La indicidencia de la diabetes de tipo 2, enfermedad metabólica en la que se alteran los niveles de glucosa en sangre, está aumentado en todo el mundo. En España su prevalencia alcanza el 10% de la población. Algunas estimaciones indican que hacia 2050 podría llegar a afectar al 50%. Está asociada a factores como el envejecimiento, con cierta predisposición genética, y al sedentarismo, la obesidad y la mayor ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas.
Sin embargo, cada vez hay más estudios que indican que la incidencia de diabetes es mayor en las personas a las que se detectan en su sangre o en su orina niveles altos de COP, principalmente pesticidas como el hexaclorobenceno o el DDT (y su metabolito, el DDE), PCB (policlorobifenilos, de origen industrial, utilizado en transformadores eléctricos y muchos otros productos), bisfenol A (utilizados en plásticos y recientemente prohibido por la UE en biberones y juguetes) o dioxinas (residuos de reconocido poder cancerígeno). Los científicos creen que estas sustancias aumentan el riesgo de dos trastornos muy relacionados con la diabetes: el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina.
Uno de los primeros estudios fue el realizado en 2001 por el Instituto Nacional de Salud Ambiental de EE UU y ya indicaba que los individuos con diabetes presentaban niveles de PCB un 30% mayores que los individuos que no padecen la enfermedad. Otro estudio de Centers for Desease Control (CDC) indica que las personas expuestas continuadamente a seis de los contaminantes que forman parte de la familia de los COP elevan en un 38% el riesgo de padecer diabetes.
Otros estudios más recientes, como los realizados por Duk-Hee Lee de la de la Universidad Nacional de Kyungpook, y David Jacobs, de la Universidad de Minessota en EE UU, también han encontrado una fuerte relación entre la exposición a "cócteles" de varios contaminantes persistentes y la diabetes. El último trabajo, publicado a principios del 2011 en PLoS One, concluye que "la exposición simultánea a varios COP puede contribuir al desarrollo de obesidad, dislipidemia y resistencia a la insulina, los precursores más comunes de la diabetes". Y apunta: "Aunque la obesidad es la primera causa de estas anormalidades metabólicas, la exposición a los COP puede contribuir a la adiposidad y otras alteraciones del metabolismo".
Este último estudio se ha realizado con 90 personas de las que se han podido analizar muestras biológicas de 20 años atrás, desde 1985 hasta 2006. Se analizaron hasta 31 tipos diferentes de COP. Además, corrobora datos que Lee ya habia obtenido en 2006: las personas delgadas y obesas con bajos niveles de COP en sangre no tienen diabetes. Sin embargo, si en su sangre se encuentran más de seis de estos compuestos, tanto delgados como obesos desarrollan diabetes.
El estudio publicado en PLoS One también indica la necesidad de precisar los niveles de estos compuestos que podrían contribuir a la diabetes, ya que han observado que en dosis extremadamente altas no se observa más diabetes. Los investigadores tienen una explicación para lo que, a simple vista, parecería una contradicción. Apuntan a que los estudios con animales indican que las dosis mas altas inducen una pérdida de peso que, al mismo tiempo, podría estar relacionada con la disminución de la glucemia. "Las alteraciones en la glucosa y en metabolismo de los lípidos a causa de los COP require, al menos de dos condiciones, que ocurra de forma persistente y dosis relativamente bajas", concluyen. Indican que estar expuesto a una mezcla de COP podría ser el coctel detonante del proceso.
Los COP son compuestos químicos sintéticos o artificiales que persisten durante largo tiempo en el ambiente y en las cadenas alimentarias de animales y humanos. Se acumulan en el tejido graso y en los órganos ricos en lípidos (como el sistema nervioso, el hígado o el páncreas). "De su enorme persistencia nos da una buena idea que todavía hoy detectemos DDT en el 88% de la población general, cuando se prohibió hacia 1975", explica Miquel Porta, catedrático de Salud Pública de la Autónoma de Barcelona.
Porta ha dirigido el primer informe realizado en España sobre la distribución de contaminantes tóxicos en la población, en Cataluña. En una muestra representativa de 919 personas, todas estuvieron contaminadas por al menos tres de los 19 COP analizados, y la mayoría presentaron concentraciones elevadas de uno o más de ellos. De hecho, "la vigilancia de la contaminación humana por compuestos ambientales es uno de los aspectos novedosos del proyecto de ley general de salud pública que el gobierno acaba de remitir a las Cortes", apunta Porta.
También hay otros estudios recientes que indican que el Bisfenol A (BPA) podría estar involucrado en el desarrollo de diabetes gestacional y que, además, condicionaría que el futuro bebé la desarrollase en la edad adulta. Angel Nadal, catedrático de Fisiología de la Universidad Miguel Hernández, de Elche, ha estudiado ratones hembra embarazadas expuestas a este compuesto durante los 19 días que dura la gestación en este animal. Todas desarrollaron diabetes gestacional. Además, el problema persiste cuatro meses después de dar a luz, cuando lo habitual es que los niveles vuelvan a la normalidad a los pocos días del parto. Las crías también acabaron siendo diabéticas a los seis meses de nacer (lo que en seres humanos equivaldría a tener unos 40 años).
Para Nadal, "resulta necesario realizar estudios con mujeres expuestas a BPA", que actuaría como un disruptor del sistema endocrino. La regulación de la glucosa durante el embarazo es muy importante, sobre todo en los últimos tres meses, cuando el feto necesita obtener más nutrientes. En situaciones normales, el cuerpo responde reajustando los mecanismos por los cuales se metabolizan los azúcares. Se produce una resistencia a la insulina en los músculos, el hígado y los adipocitos, al mismo tiempo que aumenta la masa de células beta pancreáticas (productoras de insulina) como respuesta a la glucosa, explica Nadal. En el ajuste de este complejo sistema interviene una hormona, el estradiol. El BPA mimetiza al estradiol y, por lo tanto, "altera la señal de la hormona femenina y confunde al sistema", concluye Nadal.
elpais.com

jueves, 10 de marzo de 2011

Insulina tres veces a la semana

Un paciente controlándose la glucosa. | Cordon Press.



Cuando la diabetes tipo 2 (la que está asociada a malos hábitos como la obesidad) no se controla bien por medio de los fármacos, las inyecciones de insulina entran a formar parte de la vida de estos pacientes. Sin embargo, no todos cumplen a rajatabla con las pautas de tratamiento y no logran controlar bien sus niveles de azúcar. Disponer de una insulina que se pueda pinchar tres veces a la semana en lugar de diariamente podría mejorar esta situación.
Ése es el caso de degludec, un nuevo tipo de insulina inyectable aún en experimentación (cuya duración en el organismo puede llegar a prolongarse hasta 24 horas), que ha demostrado sus beneficios en un ensayo en fase 2 publicado por la revista 'The Lancet'.
Los investigadores, encabezados por Bernard Zinman, del Hospital Mount Sinai de Toronto (Canadá), evaluaron a 245 adultos entre 18 y 75 años, con diabetes tipo 2 que no había sido adecuadamente controlada mediante fármacos pero que nunca antes habían estado en tratamiento con insulina.

Perfil idéntico

Los pacientes recibieron degludec (bien una vez al día o tres veces a la semana) u otro tipo de insulina de acción prolongada (glargina, comercializada como Lantus), que se debe inyectar todos los días antes de acostarse. En todos los grupos, la terapia se combinaba con metformina (un antidiabético oral).
Después de 16 semanas de estudio en 28 centros diferentes de Canadá, La India, Sudáfrica y EEUU, los investigadores observaron un buen control de la glucosa con tan sólo tres pinchazos semanales con degludec, una terapia que tampoco agravó su riesgo de hipoglucemia (es decir, de quedarse 'cortos' en los niveles de insulina en sangre) ni de efectos secundarios. Es decir, los resultados no mostraron diferencias entre quienes se pinchaban a diario y quienes lo hacían con menos frecuencia.
Como recuerda a ELMUNDO.es Manuel Serrano Ríos, investigador principal del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), el estudio muestra que la nueva insulina tiene "un perfil comparable" a la vieja y conocida glargina, lo que supone un resultado alentador, aunque se muestra cauteloso hasta conocer resultados a más largo plazo, más allá de esas 16 semanas. "Degludec puede resultar más cómodo para el paciente, pero en términos de control de la enfermedad no es superior a lo que ya tenemos", recuerda, "pero es bueno disponer de otras alternativas".
Frente a esta igualdad en el control de la patología, los investigadores, como también el autor de un comentario en la misma revista (Yogish Kudva, de la Clínica Mayo), consideran que ampliar los intervalos para pincharse la insulina puede ser un aliado para que la enfermedad interfiera lo menos posible con su calidad de vida y los pacientes se adhieran mejor a su terapia (controlando por tanto mejor su diabetes y reduciendo el riesgo de complicaciones cardiovasculares).
Aunque como destaca por su parte la doctora Sonia Gaztambide, presidenta electa de la Sociedad Española de Diabetes y jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital de Cruces, "para algunos pacientes puede ser mejor repetir la misma acción todos los días, para evitar despistes". También ella apuesta por esperar resultados de ensayos más amplios, en fase III, antes de que "este avance más" se pueda generalizar.
La diabetes tipo 2 es más frecuente que la 1 y se desarrolla habitualmente a partir de los 50 años. Estos pacientes no pierden completamente su capacidad para producir insulina, de ahí que no dependan al cien por cien de su administración por vía externa, como recuerda el doctor Serrano. "La primera actuación siempre es controlar la dieta y hacer ejercicio físico", explica, tras lo cual se indica la medicación oral (generalemte entre uno y tres fármacos), "pero si desde el principio vemos que no responde recurrimos a la insulina".
elmundo.es

domingo, 5 de diciembre de 2010

Pie diabético, y cómo prevenirlo

De no ser controlado adecuadamente, el elevado nivel de glucosa en sangre propio de la diabetes puede provocar, el daño progresivo de los nervios y los vasos sanguíneos de los miembros inferiores que puede derivar en severas complicaciones para la salud, como el llamado pié diabético.
En el pie diabético actúan básicamente dos factores que se potencian entre sí. Por un lado, la disminución de la sensibilidad en los miembros inferiores, denominada neuropatía diabética, que favorece la aparición de lesiones. Por otro lado, la presencia de problemas circulatorios que conducen a una disminución del flujo sanguíneo, denominada enfermedad vascular periférica o pie isquémico, que dificulta la correcta cicatrización y curación de las heridas.
De este modo, una simple ampolla causada por un calzado inapropiado, un corte o una raspadura, al no ser advertidas y, por ello mismo, tratadas adecuadamente, pueden derivar en una infección que termine amenazando la integridad física del paciente. "El pie diabético es el responsable de más del 50 por ciento de las amputaciones no traumáticas. Toda lesión, sobre todo en el paciente con pie diabético, demora mucho tiempo en cicatrizar, por lo que es mayor la posibilidad de infección y por lo tanto mayor también la probabilidad de amputaciones", afirma la doctora Marta Calvagno, miembro del Servicio de nutrición del hospital Tornú.
Se estima que entre un 15 y un 25% de los pacientes diabéticos desarrollarán lesiones, denominadas úlceras de pie diabético, en algún momento de su vida, de los cuales un 10 a un 30% terminará sufriendo una amputación en sus miembros inferiores. La importancia del cuidado de los pies en los pacientes diabéticos es, por ello mismo, de vital importancia. Afortunadamente, muchas de las complicaciones pueden ser evitadas a partir de medidas sencillas de prevención.
En primer lugar, se recomienda a la población en general la realización de chequeos médicos periódicos. Según estimaciones recientes, 2 millones de personas padecen diabetes en la Argentina, de las cuales unas 600.000 lo desconocen aún cuando estén padeciendo algún tipo de trastorno relacionado con esta enfermedad.
En el caso de los pacientes diabéticos diagnosticados, los cuidados básicos que pueden realizar sin interrumpir el desarrollo de su vida cotidiana implican: revisarse los pies diariamente con el fin de identificar la posible aparición de ampollas, cortaduras, enrojecimientos o callosidades, lavarse cuidadosamente los pies con agua tibia y luego secarlos completamente, especialmente entre los dedos y, en caso de notar resequedad en la piel, colocarse crema humectante, evitando hacerlo entre los dedos.
En cuanto a las uñas de los pies, estas deben ser cortadas preferentemente una vez por semana, siguiendo el contorno del dedo y procurando no dejarlas demasiado cortas, limándolas luego con una lima de cartón. Las callosidades también deben ser limadas con una lima de cartón o con una piedra pómez, luego del baño, y siempre de un modo suave y cuidadoso.
Se aconseja, además, la utilización permanente de calzado incluso en el hogar, como por ejemplo pantuflas, así como el uso de medias para evitar la aparición de ampollas, procurando que no ejerzan demasiada presión por debajo de las rodillas. Y, ante cualquier problema observado en los pies, consultar inmediatamente al médico, quien evaluará la situación y podrá solicitar, de ser necesario, la concurrencia a un podiatra.
En cuanto al tratamiento de las lesiones, en los últimos años ha surgido una gran cantidad de herramientas dirigidas a curar de manera rápida y selectiva las heridas. Entre ellas se encuentra el denominado factor de crecimiento epidérmico, tratamiento a través del cual se ha logrado disminuir de modo significativo la gravedad de las lesiones debido al estímulo que produce tanto en la formación de tejido como en la formación de nuevos vasos sanguíneos.
Juan Manuel Ríos
lanacion.com