Mostrando entradas con la etiqueta animal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta animal. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de marzo de 2012

Leche era la de antes: ¿Qué tomamos cuando la tomamos?

Homogeneizada y ultrapasteurizada, los argentinos consumimos 213 litros por año. Nuestras madres la aman, pero ¿es de verdad buena? El debate acerca del primer alimento que consumimos.
A esta vaca nadie la llama Manchita, ni Milka. Acá todo el mundo la conoce como T2779, tiene ficha ginecológica, certificados de vacunación -le colocan 10 al año-, registro en la Holando-Argentina, y un sello rojo en la oreja que repele toda clase de insectos, como si uno llevara de piercing una espiral encendida. Da 30 litros de leche al día -es buen promedio, normalmente proveen de 25 a 28-, tiene vida útil de cinco años, y cotiza unos siete mil pesos. Come a lo pavote: cinco kilos de alimento balanceado, 20 kilos de silo, dos de maíz en grano y 80 metros cuadrados de pasto, su pasatiempo favorito. Doscientos pesos al mes se le van al tambero sólo dándole de comer y, entre todos los gastos, deja 20 por ciento de ganancia.

Como podrá imaginar, esta vaca da leche porque tuvo cría -a T2779, tuvo cuatro terneritos y un aborto-. Sin embargo, madre e hijo comparten a duras penas 24 horas hasta que el ternero pasa al guacherío -60 días tomando leche de platito sin probar más una teta-. Es melodramático, es cierto. Pero no hay tiempo para telenovela: se exprimen al año en la Argentina, 12 mil millones de litros de leche que, por así decirlo, amamantan con 213 litros anuales de lácteos a cada argentino (bastante más que los 125 que consumen los chilenos, pero menos que los 250 de los finlandeses). De ellos, 42 son de pura leche.

Luis Aguilera es veterinario y dueño de T2779 junto a otras 140 vacas que se alimentan de alfalfa y de trigo que él mismo cultiva en sus 150 hectáreas en las afueras de Lobos. El tambo -al igual que los otros 10 mil que hay en el país- espeja la vida: ahí están las vacas por parir echadas y panzudas, ahí está la guachería con terneritos relamiéndose a la espera de su ración, más acá, las vacas que, dos veces al día, esperan su turno para ser ordeñadas, y al fondo, perdido de la vista, el cementerio. Si una vaca muere de muerte natural, es carne de caranchos. Si es dudosa su muerte, se la rocía con formol y se le da santa sepultura, bajo tierra. En el tambo de Aguilera se respira buen clima. Hay cielo, campo en las cuatro direcciones y las vacas parecen pintadas bajo una bolsa de nubes y tormenta. Hasta hay un aire heroico en el tambero cuando se calza la inyección de semen sobre la espalda como sable samurái, mete el brazo hasta el codo en el culo de la vaca, le toma el cuello del útero y la fertiliza con 800 mil espermatozoides de un toro que no verá ni en foto.

Ahora bien, el tema de esta composición no es la vaca. Si no lo que sale de ella, los 280 litros por segundo que producen simultáneamente todas ellas en la Argentina, eje de un debate entre nutricionistas, tamberos, corporaciones lácteas y militantes del boicot lechero. Nunca hasta hoy un alimento generó argumentos tan extremos. De un lado, la publicidad oficial, los beneficios que todos conocemos de la leche y que sin repetir y sin soplar consisten en aportes de: calcio, zinc, vitaminas A, D, E, K, sodio, cloro, magnesio fósforo, potasio, selenio, yodo, y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), previenen las caries.

Del otro lado del mostrador, nutricionistas alternativos que advierten que la leche es la suma de todos los males. Le adjudican enfermedades como osteoporosis, diarrea, hinchazón, putrefacción intestinal, cáncer de útero, ovario, mama, próstata. La señalan como una de las causas del autismo y la esquizofrenia. Y hay quienes juran que contiene antibióticos, hormonas, metales pesados e incluso rastros de pesticidas. La leche, dicen, no es lo que era en otros tiempos.

Aguilera, dueño de T2779, es uno de los centenares de veterinarios bovinos del país, pieza fundamental del engranaje de certificación de calidad láctea, un código de normas inspiradas en la industria europea. "Fijate lo que tengo que acá", dice mientras abre una caja de telgopor repleta de jeringas. "Mañana a las cinco de la mañana me toca sacar sangre a un tambo de 700 vacas." Aguilera busca rastros de brucelosis, tuberculosis, neumonía. "La leche es una de las industria más serias que hay", jura él. "Para que llegue el pesticida a la leche tendría que ser una dosis tan grande que terminaría matando a la propia vaca. Si la leche provocara tantas enfermedades, en el campo cada dos por tres habría un muerto." Aguilera es veterinario desde hace 20 años y tambero desde hace seis y dice que nunca pero nunca escuchó a nadie profanando las bondades del santo grial de la leche.

En verdad, el eslabón más sensible del debate no viene tanto del tambo y de veterinarios como él, si no de lo que sucede de ahí en adelante hasta llegar a la góndola. Las innovaciones de la industria posteriores que convierten un litro de leche original -3,6 por ciento de tenor graso-, en dos litros en el supermercado -enriquecida artificialmente y con menos de tres por ciento de grasa- son las que están bajo sospecha.

La humanidad vivió tres grandes revoluciones lácteas. A fin de siglo XIX, se introdujo la pasteurización, proceso de calentamiento y enfriamiento que permitió erradicar bacterias de la leche. Luego, llegó la homogeneización: se rompió el glóbulo graso de la leche para equilibrar su contenido. Antes, con la grasa en la superficie, el tenor graso llegaba al seis por ciento en el primer vaso, y en el último se reducía al uno por ciento. La última revolución láctea es la UAT, sistema de ultra alta temperatura: se eleva el calor a mayor nivel que la pasteurización y se acortan los tiempos de calentamiento. La leche que antes duraba cuatro días en la heladera, hoy se mantiene, gracias a la UAT, dos semanas.

"La pasteurización hace que se destruyan enzimas, se coagulen las proteínas, produciendo sulfuro de hidrógeno al ingerirla, ese gas maloliente y tóxico originado por la putrefacción intestinal", revela Any Aboglio, abogada, especialista en derechos animales, directora de la organización Anima, una de las voces más encendidas en la lucha contra los lácteos. "La homogeneización, según expertos, sería doblemente perjudicial para la arteriosclerosis, porque la enzima xantino-oxidasa entraría directamente en el torrente sanguíneo, y destruye membranas celulares del tejido cardíaco. Además, la más abundante de las proteínas lácteas, la caseína, puede adherirse fácilmente a las paredes del intestino y eso impide la absorción de nutrientes. No de casualidad que se la use como pegamento: la famosa cola de carpintero."

Los cruzados antilácteos se basan en una comparación de jardín de infantes: de todo el reino animal, el hombre es el único que, de adulto, sigue tomando leche. Es como ver un documental donde el león luego de salir de caza, fiero y ensangrentado, regresa a tomar la teta de su mami.

A partir de los 3 años, en muchos casos, el ser humano pierde las dos encimas que digieren la leche: la renina y la lactasa. De ahí, las consecuencias resultados de un sistema que ya no sabe cómo procesarla. En su libro Leche: el veneno mortal, Robert Cohen señala que, a lo largo de su vida, un americano de 50 años, consume en colesterol de lácteos el equivalente a un millón de fetas de panceta. Pero eso, para los críticos, es de segundo orden. Las vacas lecheras hoy en día viven hasta cinco años. Hace tiempo, señalan los cruzados, llegaban a 25.

"Para mantener a los animales en altos niveles de productividad, los lecheros las mantienen constantemente embarazadas mediante inseminación artificial. También usan la hormona de crecimiento bovino (BGH), que les duplica la producción", denuncia Eva Lemos, de Acción Vegan Argentina, un grupo de veganos locales que resisten al consumo y explotación de animales. "Esta hormona transgénica provoca que suba en la leche el nivel de otra hormona la IGF-1, que se asocia con el surgimiento de cáncer de mama, próstata y colon. Las vacas que reciben esta inyección tienen un aumento significativo en16 enfermedades, incluidas mastitis y problemas de gestación."

A veces, sin embargo, no es tanto qué tomamos. Si no, cómo lo tomamos. "Una cosa es succionar la ubre, donde los mecanismos enzimáticos y fisiológicos están al servicio del proceso digestivo, y otra es ingerir una sustancia muerta y desvitalizada por la cantidad de procedimientos industriales de gran escala (pasteurización, homogenización, deshidratado, descremado, deslactosado, fluidificación, aditivado)", compara Néstor Palmetti, técnico en dietética y nutrición natural, director de Espacio Depurativo, en Córdoba. "El organismo sufre la toxemia y se ve obligado a realizar grandes esfuerzos adaptativos. En los pueblos de mayor consumo lácteo es donde se dan las tasas más elevadas de osteoporosis, patología desconocida por ejemplo, en la China rural, donde no hay cultura láctea."

Los cruzados antilácteos proponen buscar las vitaminas de la leche en otra parte. Para sustituir la vitamina D, sugieren tomar 10 minutos diarios de sol. Para obtener calcio, recomiendan licuado de almendras, nueces, girasol, sésamo o cajú con agua como sustitutos. La algarroba, dicen, es como chocolatada.

"Con dos semanas de abstinencia ya verán beneficios como mayor movilidad intestinal, claridad mental, menos mocos, desinflamación", recomienda Palmetti. Dejarla no es fácil. Los expertos advierten que se puede disparar una crisis de abstinencia, debido a la ausencia de opiáceos adictivos similares a la morfina (beta caseomorfinas, alfa caseína exorfina) presentes en la leche.

Pablito Martín, periodista y chef, hizo la prueba, y hoy es un reconocido converso. "Cuando tomaba leche, era un moco viviente", dice Martín, columnista del gurú Claudio María Domínguez. "Todos los días me despertaba con alergia. Cuando dejé de consumirla, al mes se me fueron más de un 80 por ciento de los mocos. ¿Por qué nadie cuenta qué pasa con las grasas saturadas, el exceso de fósforo, con los agregados sintéticos y químicos en los lácteos? ¿No es significativo que los terneros tienen cuatro estómagos y los seres humanos uno?"

En la Argentina, la Fundación Instituto de la Leche, la Asociación Argentina de Producción Animal, medios especializados, académicos asociados a instituciones y corporaciones como Mastellone Hermanos -procesa 4.800.000 litros diarios despachados en 1300 camiones- son los templarios lácteos, dispuestos cuidar la ubre al precio que sea. El debate puede costarles caro.

"La leche no es como antes, es cierto, ahora es mejor", se entusiasma Germán Quiroga, director técnico de Mastellone, una compañía que, afirma, practica 20 mil controles diarios. Y tiene eslogan categórico como bajada de martillo: "La verdad láctea". "Se ha estudiado que el consumo excesivo de grasas animales puede activar los proto-oncogenes (células cancerígenas inactivas) en humanos con predisposición. Los nutricionistas se refirieren a alimentos con alto contenido en grasa saturada superando el 15 por ciento de grasas totales como carnes grasas, fiambres, embutidos, pastelería. La leche entera sólo aporta un 3 por ciento, la parcialmente descremada un 1,5 por ciento. Por otro lado, existen pruebas que sugieren que el consumo de leche es protector contra el cáncer colorrectal y que disminuye el riesgo de cáncer de vejiga. Además, no hay plan sanitario-nutricional en el mundo que no imponga a la leche como fuente irremplazable de alimentación." Quiroga acepta que hay gente que no tolera la lactosa, pero le resta importancia. "La lactosa sólo es una parte de la leche y en la mayoría de los casos no es cierto que a los tres años desaparezcan las enzimas que la digieren. Pero es cierto que se puede perder esta capacidad de hidrolizarla. Una persona con intolerancia a la lactosa presenta malestares intestinales a los minutos del consumo. Hay que tener en cuenta que esto no significa que no puede consumir leche, ya que existen leches con contenido reducido en lactosa en el mercado, en versión entera o descremada."
Universidad Nacional del Litoral, , coordinador de la licenciatura de nutrición en la Universidad Nacional del Litoral, y especializado en lípidos relativiza incluso el mito de que, en nuestro crecimiento, perdemos la enzima de lactasa y ahí empiezan nuestros problemas. "Este desequilibrio se suele observar solo en gente que consume baja cantidad de leche y mantienen una baja estimulación de la enzima."

Los templarios juran que, gracias a los controles, no hay sustancias extrañas dentro de la composición de la leche. "Toda leche que se entrega a las usinas es chequeada. Además, no se podría elaborar subproductos si tiene antibióticos porque no se produce la reacción", descarta Vicente Casares, el ingeniero que presidente la Fundación Instituto de la Leche. "Por otra parte, nunca vi estudios que demostraran que la leche causa osteoporosis y no conozco un solo tambo que utilice hormonas en su producción. Reconozco que en ciertas personas la leche puede producir reacciones adversas. Pero es mínimo. Y a nivel contaminación, la leche está mucho mejor que hace treinta años."

Los ingenieros ya no llaman comida a la comida. Ahora, le ponen términos como "alimento funcional" que es la forma que tienen de denominar a un combo de comida, más vitaminas sintéticas, menos grasas, bacterias, toxinas. Gerardo Gagliostro es ingeniero agrónomo de Producción Animal del INTA en Balcarce, y desde hace años, estudia cómo crear la leche del futuro. "Los lácteos enriquecidos son el escenario de mayor innovación de la industria agroalimentaria", dice él. Hoy en día, Gagliostro analiza cómo eliminar los aspectos desfavorables de las grasas en la leche y multiplicar sus beneficios. "En el caso de la grasa láctea, resulta posible inhibir la síntesis de ciertos ácidos grasos saturados juzgados como pro-aterogénicos mediante la alimentación de los animales. Los trabajos que realizamos en el INTA de Balcarce permitieron reducir un 63 por ciento la concentración de los AG aterogénicos de la leche y así bajar el riesgo cardiovascular."

Antes de abandonar su tambo hogareño, silvestre y mugiente en medio del campo, Aguilera llena una botella con leche del depósito refrigerante y nos la obsequia. "Con esta leche alimenté a todos mis hijos", dice él. "Y hoy están como terneritos". Recomienda hervirla para matar bacterias. Sigo su ejemplo: la hiervo dos minutos y después, leo una monografía que advierte que hay que hervirla diez minutos continuos, así que vuelta a hervir. El mundo nos ha hecho confiar más en el saché y menos en la ubre. Pero así son las cosas.

Por primera vez en mi vida, veo en qué consiste la leche original, sin ninguna de las tres revoluciones lácteas encima. Es tan blanca que si la comparo con la nieve, con una cortina o con los dientes de porcelana de César Millán el Encantador de Perros, me quedo corto. Hay tanta espuma en la superficie que hundo una chuchara y me la trago. Es dulce, tibia, y maternal como un postre. Va a ser dura la abstinencia.
conexionbrando.com

sábado, 11 de febrero de 2012

Despejan el enigma de las rayas de las cebras: sirven para espantar a las moscas

Caballos de madera usados en el experimento en un campo infestado de moscas. | G. Horvath
Las cebras desarrollaron sus características franjas blancas y negras para mantener alejadas a las moscas, según un estudio que recoge la revista científica británica 'Journal of Experimental Biology'.
Un equipo de científicos suecos y húngaros descubrió que la piel rayada de las cebras resulta "poco atractiva" para los tábanos por la forma en que refleja la luz, lo que podría ayudar a despejar un enigma que ha perseguido a los biólogos durante décadas.
"Comenzamos estudiando caballos negros, marrones y blancos, y descubrimos que obteníamos luz polarizada horizontalmente de los de piel oscura, un efecto muy atractivo para las moscas", explicó la profesora Susanne Akesson, de la Universidad de Lund (Suecia), según informa la BBC.

Experimento con pizarras de colores

La luz rebota sobre la piel de los caballos oscuros y viaja en forma de ondas hasta los ojos de un tábano hambriento, en un plano horizontal, un tipo de movimiento muy llamativo para estos insectos, según Akesson.
Sin embargo, en el caso de los caballos blancos, los científicos obtuvieron luz no polarizada, que se propaga a lo largo de cualquier tipo de plano, lo que la convierte en mucho menos atractiva para las moscas y tábanos que, como resultado, molestan menos.
Tras este hallazgo, el equipo se centró en investigar el tipo de luz que reflejaba la piel rayada de las cebras y cuál era la reacción de las moscas. Así, estudiaron el comportamiento de los tábanos ante distintas pizarras de colores claros y oscuros y otras sobre las que habían pintado franjas blancas y negras de distintas dimensiones.
Los científicos descubrieron que la pizarra con las franjas más estrechas, la que más se parecía al tipo de piel de las cebras, fue la que menos moscas atrajo, resultado que también obtuvieron al repetir la prueba sobre réplicas de caballos en tres dimensiones.
"Concluimos que las cebras habían evolucionado hasta alcanzar un diseño en el que las rayas fueran lo suficientemente estrechas para generar la menor atracción posible en los tábanos", añadió Akesson.
elmundo.es

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Murió la mona Chita, el chimpancé que cautivó al mundo junto a Tarzán


FLORIDA (AP).- La mona Chita, el chimpancé que cautivó al público de todo el mundo con su actuación en la película de Tarzán, falleció a los 80 años.
La reserva animal Suncoast Primate Sanctuary de Palm Harbor indicó que Chita falleció el 24 de diciembre a causa de una insuficiencia renal.
La directora de asistencia de la reserva, Debbie Cobb, dijo al diario The Tampa Tribune que Chita era extrovertido, le gustaba pintar con los dedos y ver reir a la gente. Asimismo dijo que el chimpancé parecía entender los sentimientos humanos.
Conocido en el mundo de habla hispana como la mona Chita, el chimpancé brindó el aporte cómico a la serie de Tarzán, interpretado por el nadador olímpico estadounidense Johnny Weissmuller. Cobb dijo que Chita llegó a la reserva procedente de la familia Weissmuller en la década del 60.
Cobb destacó que Chita no era problemático. Sin embargo, un voluntario de la reserva animal Ron Priest relató que cuando al chimpancé le disgustaba algo, se le daba por lanzar heces.
lanacion.com

sábado, 3 de diciembre de 2011

Los científicos piden ayuda para descifrar el canto de las ballenas

SU PROPIO IDIOMA. LOS CIENTIFICOS BUSCAN QUE LA GENTE DESCUBRA NUEVAS FRASES Y DIALECTOS DE LAS BALLENAS.
Científicos marinos del Reino Unido y Estados Unidos lanzaron un pedido de ayuda a todos los amantes de la vida silvestre para decodificar los secretos del canto de ballenas en el marco de un experimento internacional de crowdsourcing , o tercerización masiva. El llamado a los “ciudadanos científicos” es para estudiar y analizar 15 mil grabaciones de gritos de ballenas piloto y orcas, para ver si es posible descubrir nuevas frases, significados o dialectos.
El Proyecto Ballena, lanzado por la revista Scientific American y la organización de ciencia ciudadana The Zooniverse, se canaliza a través del sitio whale.fm (ver “Cómo...” ). El experimento es similar al primer intento importante que hicieron astrónomos amateur, que también pretendían hacer una tercerización masiva, para descubrir nuevas galaxias estudiando imágenes tomadas por el telescopio Hubble.
El profesor Ian Boyd, de la Universidad de St. Andrews, en Escocia, dijo que los científicos descubrieron que la gente es más hábil que las computadoras para notar similitudes en complejos espectrogramas. “Lo primero que queremos que hagan es comparar las imágenes porque el cerebro humano es muy bueno para hacerlo, incluso mucho mejor que una computadora” dijo Boyd.
“Si estos animales cuentan con alguna forma de lingüística o tradición idiomática, queremos tratar de encontrar las palabras que estén detrás de ese repertorio de sonidos. Ignoramos lo que significan, pero lo que descubrimos es que tienen distintos léxicos” agregó.
Scientific American llevó adelante en el pasado proyectos de “ciencia ciudadana” para seguir, por ejemplo, el rastro de enjambres de libélulas, el derrame de petróleo en el golfo. Mariette DiChristina, la editora de esta publicación, dijo: “No es necesario contar con un diploma en ciencia para ser científico ciudadano. Todo lo que se necesita es curiosidad por el mundo que nos rodea e interés en observar, medir y contar lo que uno oye y ve”.

sábado, 8 de octubre de 2011

“Si los murciélagos fueran máquinas, serían fascinantes”


Ególatra y prejuicioso como sólo él puede serlo, el hombre no sólo maneja criterios de belleza para juzgar a los otros pares, sino también para condenar a los animales que aborrece. Poco afecto a explicar más allá de las órdenes, el antiguo Testamento en el Deuteronomio no deja dudas y maldice con la abominación al murciélago, pero no da el por qué como con tantas otras cosas. También, claro, lo identifica con las aves. Pero el murciélago es un mamífero, el único que vuela, un bicho necesario y que no hace mal a nadie. Pero ya se sabe: póngale todas las virtudes a una mala cara y no conseguirá mucho.
Bram Stoker, el famoso padre literario de Drácula tampoco ayudó. Pero su producto es de ficción, de tanta que los vampiros –murciélagos hematófagos, que se alimentan con sangre de animales– no existen en el viejo continente donde trascurre su novela. Pero también se sabe: para los que se animan a conocerla, la realidad sorprende más que la fantasía. Rubén Barquez, doctor en Biología, profesor titular de la Universidad Nacional de Tucumán e investigador principal del Conicet nunca pudo explicarle a su madre su afición por estos animales y menos después de aquel susto, cuando ella abrió el congelador y se encontró con una bolsa de murciélagos conservados allí para su estudio. Barquez, flamante ganador del premio Aldo Leopold de la Sociedad Americana de Mastozoología (EE.UU.) por sus trabajos en pro de la conservación de mamíferos y su hábitat, invita ahora, desde su tonada tucumana, a compartir un vuelo rasante por la realidad de ese mundo incomprendido y nocturno, plagado de seres capaces tal vez de convertirse en buenos vecinos.
¿Como fue cambiando su concepto de los murciélagos a medida que los fue estudiando?
En mi primera salida de estudio al campo capturé una hembra con la cría pegada a su tetilla. Eso me despertó atracción y ternura.
¿El murciélago es un animal ubicuo? No es prolífico, se lo persigue, pero está en todo el mundo.
Habita todos los ambientes, excepto los polos y la alta montaña. Son más abundantes y diversos en zonas tropicales y subtropicales. En términos evolutivos han sufrido lo que se llama radiación adaptativa, un proceso donde actúa la mutación y la selección natural y que describe la rápida especiación de una especie para llenar varios nichos ecológicos. Por ejemplo, han extendido sus hábitos alimenticios: pueden alimentarse de insectos, de flores, de hojas, de otros vertebrados, de plantas y, entre otros, de néctar.
¿Lleva tiempo esa adaptación?
Si los murciélagos fueran máquinas, serían fascinantes. Cada día se descubren nuevos elementos vinculados con sus capacidades para volar, para detectar sonidos, la sensibilidad de sus pelos, la adaptabilidad al aire, la vista. Hace poco hallaron un fósil del eoceno en Wyoming (EE.UU), de unos 50 millones de años. Descubrieron que los murciélagos habían empezado a volar antes de elaborar su sistema de ecolocalización para ubicar su alimento en base a la forma que tiene un huesecillo del oído.
¿Qué papel juega el murciélago en el equilibrio ecológico?

Fundamental. Por ejemplo, el murciélago frugívoro come frutos de árboles cuyas semillas están adaptadas para germinar únicamente si pasan por su tracto digestivo. Sucede lo mismo con los poliníveros, con gran capacidad para polimizar flores que están adaptadas para ser polimizadas por ese tipo murciélagos, y que hasta se abren sólo de noche. Si lo vemos desde el punto de vista de los insectívoros, como los que habitan el dique de Escaba en Tucumán (con una población de unos 10 millones de ejemplares), cada individuo come entre 100 y 200 polillas por noche. Y otra especie, come entre 300 y 600 mosquitos por noche, entre ellos los que transmiten el dengue.
Las expediciones que emprende Barquez para identificar nuevas especies, más allá de las 62 que habitan la Argentina, duran hasta 20 días y buscan en el bosque profundo, allí donde hay pocos humanos. Casado con una bióloga que se dedica a lo mismo, reconoce que por eso sus ausencias no provocaron conflictos. Integrante del Programa de Conservación de Murciélagos y ferviente creyente en una posiblidad de convivencia racional entre humanos y esos mamíferos, Barquez aclara la política de la buena vecindad.
¿Qué es el Protocolo de Exclusión y eso de convertirlos en buenos vecinos y hasta hacerles una casita como a los pájaros?
Copiamos el sistema de países más evolucionados culturalmente, donde los chicos ya arman su casita de murciélagos en el fondo. Este Protocolo da instrucciones para que las desinfecciones se hagan adecuadamente. La gente tiene derecho a no aguantarlos en su casa, pero no a matarlos cruelmente. Por eso lo del buen vecino.
¿Todos poseen hábitos nocturnos?
Los que habitan acá, sí. Es probable que tenga que ver con optimizar los recursos, minimizar la competencia. Pero no son ciegos, incluso algunos usan la vista como ayuda en la navegación para recorrer grandes distancias.
Es una incógnita cuándo y por qué empezaron a usar la ecolocalización.
¿Compiten por la comida?
Si usted interpreta competir por pelear, no. Los únicos que nos peleamos somos nosotros. Compiten en eficiencia: el más eficaz comerá el mejor fruto.
¿Por qué duermen colgados?
Este fenómeno está vinculado a la reducción del tamaño de las patas para hacer más eficiente el vuelo. Los gorriones duermen en una rama y no se caen porque automáticamente cuando el pájaro tuerce su patita para asentarse, los tendones hacen que la pata se cierre y quede enganchada al tronquito. Los murciélagos poseen un sistema parecido: cuando la uña de la pata se engacha en los lugares donde están sostenidos, los tendones hacen que las garras mantengan esa posición sin ningún esfuerzo.
clarin.com

miércoles, 3 de agosto de 2011

Los delfines también se ponen tristes


La eterna sonrisa de los cetáceos más queridos por los seres humanos puede llevar a engaños. Los delfines mulares, los más populares por su utilización en exhibiciones, no siempre son tan felices como parecen. Los que son capturados en su hábitat natural para espectáculos en delfinarios tienen hasta un 50% de probabilidades de enfermar e incluso sufrir depresión, según Sea Sheperd Conservation Society. La organización Animal Concerns Reseach and Education Society (ACRES) ha lanzado una campaña mundial para lograr la liberación de 25 delfines de los 27 capturados en el Pacífico (ya han muerto dos ejemplares) y que fueron comprados posteriormente por la empresa Resorts World Sentosa (RWS) para un programa spa interactivo en su parque marino Marine Life Park, según publica el Sydney Morning Herald. La campaña "Salva a los delfines más tristes del mundo" pretende lograr, además, la sensibilización pública ante las capturas de animales salvajes a través de la web www.saddestdolphins.com
Los que son capturados en su hábitat natural para espectáculos en delfinarios tienen hasta un 50% de probabilidades de enfermar
Las terapias con animales para personas con problemas físicos son igual de eficaces con animales domésticos
Según la versión de la empresa RWS, el equipo proporciona "el mejor cuidado para los delfines, incluyendo una dieta enriquecida". La organización defiende, sin embargo, que ya han muerto dos cetáceos y que el estrés sufrido por estos animales es máximo al ser separados de su entorno. El complejo hotelero ha manifestado que los mamíferos participarán en un programa terapéutico para niños con problemas físicos. Los fines científicos y médicos son los únicos supuestos permitidos por la mayoría de las normativas medioambientales. Según el director de Investigación de Oceana Europa, Ricardo Aguilar, se trata de un vacío legal que permite a algunas empresas hacerse con ejemplares salvajes. Aguilar asegura que, en realidad, estas terapias para personas con problemas físicos son igual de eficaces con animales domésticos, por lo que no debe servir de excusa para esta práctica ilegal.
El director de Investigación de Oceana explica que el apresamiento es poco probable en aguas europeas: "Los delfines gozan de una alta protección en Europa", afirma. Y añade: "Si se diera un caso similar aquí, la población se le echaría encima". Aguilar reconoce, sin embargo, que no existe un convenio internacional que garantice esta protección en todo el mundo.
La organización AnimaNaturalis publica en un artículo que desde el primer espectáculo de delfines en San Augustine, Florida, en 1938, cientos de estos mamíferos han sido capturados en su hábitat natural para los espectáculos recreativos.
Según Sea Sheperd Conservation Society, los cetáceos sufren un alto nivel de estrés debido a que las capturas son violentas y les separan de su grupo. Normalmente, los animales son acorralados en redes donde se deciden cuáles son elegidos y cuáles se deben soltar, muchas crías son separadas de sus madres generando experiencias traumáticas. Aguilar explica que los delfines tienen un sistema cultural complejo con un lenguaje propio y una organización establecida, y por ello cualquier cambio puede producir alteraciones en toda la población.
Durante el transporte, los delfines están obligados a pasar días en tanques hasta llegar a su destino. El 50% de los cetáceos, según un estudio del centro de investigaciones marinas Leviathan citado por AnimaNaturalis, muere en el camino. El director de Investigaciones de Oceana señala las infecciones y el suicidio como las principales causas de muerte: "Pueden incluso negarse a comer para acelerar su muerte y evitar el sufrimiento".
elpais.com

lunes, 18 de julio de 2011

La gallina y la ciudad


Vuelven las gallinas a la ciudad. Nueva York reclama a sus viejas y cacareantes moradoras, que andan picoteando alegremente en los jardines comunitarios y en los patios traseros, del todo ajenas a la cacofonía de las ambulancias y los coches de bomberos...
    “Tenemos la idea equivocada de que las gallinas no pertenecen a la ciudad”, admite Owen Taylor, “padrino” de la nueva generación de ponedoras neoyorquinas. “Durante cientos de años, las gallinas han sido siempre parte del paisaje urbano. Al menos así fue hasta los años cincuenta, cuando las ciudades cedieron definitivamente el espacio al coche”.
    Owen, 30 años, se crió en una zona rural de Connecticut. Fue profesor de ecología y diseño urbano antes de pasar a la práctica con el Chicken Project, el programa lanzado por la organización Just Food para promover la crianza de las gallinas en el fragor de la gran urbe y allá donde no llegan los alimentos frescos.
    Quedamos con Owen en el Jardín La Unión, en Sunset Park, uno de tantos “desiertos alimenticios” de Brooklyn donde no es posible encontrar más que comida enlatada y “fast food”. Con el gallinero recién concluido, Monica Vega, Leslie Velasquez y otras voluntarias del jardín confían en sacar de sus diez gallinas al menos 40 huevos a la semana...
    “Las gallina son las únicas mascotas que nos dan de comer”, atestigua Owen. “Y si tenemos un huerto cerca, fertilizan la tierra y mantienen a raya a la población de insectos. Los niños tienen además una conexión muy directa con ellas. Es cierto que son muy huidizas y difíciles de coger, pero hay pocos animales tan divertidos”.
     Eso sí, criar gallinas “es una responsabilidad diaria”, advierte el experto. “Hay que darles agua y comida todos los días, y hay que mantener limpio el gallinero para evitar problemas de olores. Cualquiera puede cuidar gallinas en su patio trasero, es perfectamente legal. Pero los vecinos pueden denunciarte si causas “molestias”. Aunque hay una forma infalible para convencerlos: ofréceles huevos”.
     Dejamos a Owen en Brooklyn y con su bicicleta, y saltamos a otro de los gallineros predilectos de Just Food. Salimos al encuentro del afromaericano Abu Talib, nacido hade 77 años en Carolina del Sur y “renacido” como agricultor urbano en la Taqwa Community Farm, a la sombra del estadio de los Yanquees. Estamos en el corazón del Bronx neoyorquino, con sus tristes bloques de ladrillo descolorido, a donde llega de pronto el olor al campo...
    “Esto fue como volver a mis orígenes, en 1934 y en el sur. Entonces había aún muchas granjas en las ciudades; a todos nos despertaba el canto del gallo y los pollos correteaban por las calles...  Yo también di el salto a la jungla asfalto, y he trabajado en todos los oficios imaginables en Nueva York, incluido el de taxista. Pero por fin he encontrado un propósito. Esta no es mi pasión, es mi “misión” en la vida”.
    “Imagina que no existe el hambre”... Lo lleva escrito Abu Talib en su camiseta negra, con la estampa de John Lennon. Y ésa es la “misión” a la que se entrega con devoción religiosa: traer verdura, fruta y huevos frescos a estas barriadas pobres invadidas por la “comida basura”.
    El gallinero anda hoy alborotado. Abu Talib entra sigilosamente y se lleva cuatro huevos de rigor. Vuelve luego, con la intención de atrapar a una gallina, pero todas huyen, y además suelen aprovechar cuando las tienes en tus brazos: “Cagan mucho y en cuanto te descuidas...”.
    La “fiebre” de las ponedoras arrancó hace dos d'ecadas en dos ciudades de la costa oeste. Oakland y Portland (récord nacional de pollos per cápita) marcaron una tendencia que ha arraigado ya entre las autopistas de Los Angeles y entre el cemento neoyorquino.  El Ministerio de Agricultura se ha visto desbordado y no dispone de momento de un censo siquiera aproximado de gallinas urbanas. A falta de estadísticas oficiales, lo más fiable es la web Backyard Chickens, que reúne a 60.000 criadores.
       En algunas ciudades, como Madison, la cría comenzó clandestinamente, a través de grupos como The Chicken Underground. Cada vez son más las ciudades que se suman a la imparable tendencia, con ordenanzas que fijan un número máximo de gallinas por familia (el auténtico “paraíso” gallináceo es Albuquerque, hasta 15 polluelos por cabeza).
     El “lobby” de las gallinas, encabezado por la Yellow House Farm de Nueva Jersey, está intentando ahora seducir a la mismísima Michelle Obama para que incorpore unas cuantas “mascotas” ponedoras al famoso huerto urbano de la Casa Blanca, para mayor deleite de Sasha y Malia.
elmundo.es

jueves, 14 de abril de 2011

Con un ritual majestuoso y emotivo, Wayra volvió a volar en los Andes salteños


"El cóndor y la naturaleza nos enseñan. Fijate que ahora el agua nos retrasa. Pero, así, vamos a llegar arriba más cerca del mediodía, cuando, por las temperaturas, las corrientes son mejores para que Wayra pueda volar". Luis Jácome, biólogo y director del Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, no está preocupado por apurar la ceremonia que en Cafayate (Salta), en los Valles Calchaquíes, marcará la liberación del cóndor número 100 que lleva a cabo en Sudamérica la Fundación Bioandina.

Wayra, que en quechua quiere decir viento, es un cóndor subadulto (de unos seis años, estas aves son completamente adultas a los 12 y viven algo más de 70) que volvió a las montañas tras casi nueve meses de recuperación en el Zoológico de Buenos Aires.

El 18 de julio del año pasado, una mujer llamó a una estación de fauna autóctona del Ministerio de Ambiente de Salta para avisar que había un cóndor herido en la localidad de La Caldera. Los rescatistas comprobaron que había sido lastimado, al parecer por un disparo de escopeta. Le dieron los primeros auxilios y en dos días lo enviaron a Buenos Aires para que lo trataran los expertos del Proyecto de Recuperación. En el zoológico porteño, recibió los cuidados del equipo de Jácome y sus voluntarios.

La semana pasada, volvió a Salta para convertirse, el sábado 9 de abril, en el cóndor número 100 liberado por la Fundación Bioandina que, de a poco y con pájaros curados o nacidos en cautiverio, está repoblando con éstas, las más grandes de las aves voladoras, distintas zonas de los Andes y viejos hábitats en los que ya se habían extinguido, como las costas de la Patagonia. Mañana será liberado el 101 en la ciudad sagrada de los Quilmes, en Tucumán. Y en septiembre, otros tres en las sierras de Pailemán, en Río Negro.

La travesía desde Cafayate a la cortada del Mal Paso, camino al Hualinchay, se hace mucho más larga de lo previsto: la noche anterior llovió y por el vado que podía cruzarse sin problemas ahora pasa un caudal importante de agua y barro; solo pueden atravesarlo las 4x4, pero no los autos, combis y colectivos en los que viajan la mayoría de los que asistirán a la liberación. Hay que dar un largo rodeo, pero Jácome prefiere que Wayra vaya por ese camino, ya que no va a volar sin que se hagan los rituales de los pueblos originarios y como lleva casi 48 horas encerrado en una pequeña caja (sus alas, extendidas, llegan a los dos metros), mejor que, por lo menos, no sufra los barquinazos.

Ya arriba, lo primero son los preparativos para las tres ceremonias: las de la comunidad diaguita calchaquí El Divisadero, la quechua Asociación Mink'akuy Tawantinsuyupaq y la Fundación Ecos de la Patria Grande (también quechua). El cóndor (Apu Kuntur, en quechua) era para los incas un mensajero de los dioses que además puede comunicarse con sus antepasados. La vuelta de Wayra es celebrada y los equipos que trabajaron en su recuperación se muestran sumamente respetuosos con esos festejos y plegarias.

Jácome, que trabaja con cóndores desde hace 20 años y no deja de insistir en que "es tremendo lo que hay para aprender de estos bichos", se encarga de que todos se pongan en círculo. Cada uno con alguna particularidad, con frases en quechua y aymara y ofrendas de tabaco, hojas de coca y distintas hierbas que, quemadas, despiden un aroma penetrante, los líderes de las distintas comunidades hablan de la importancia del cóndor, de los antepasados, de los enojos de la Pachamama, de la unidad que debe primar entre los hombre por sobre cualquier diferencia en el color de la piel. Y le piden al "Apu Kuntur" que transmita esos mensajes.

Acompañado por una procesión numerosa y multicultural –están los representantes de los pueblos originarios, otros habitantes de Salta, algunos periodistas y visitantes de otras partes del país y de Francia, por ejemplo-, Wayra es trasladada, aún dentro de su caja, hasta el acantilado en el que será liberado. Sus cuidadores abren la portezuela y el ave se despliega imponente. Sacude sus alas, mira a un lado y a otro (es verdad: como advertía Jácome, parece que fijara sus ojos en cada uno de los que la acompañaron hasta ahí), mide el viento.

El biólogo advierte que otros cóndores van a ir recibir a su par, porque "es lo que pasa siempre, no sabemos cómo"; parece una exageración, pero enseguida aparece un cóndor sobre una cima cercana. Y después otro, y otro, y otro. Al final serán por lo menos cuatro ejemplares los que sobrevolaran el Mal Paso. Wayra sigue analizando todo unos minutos, hasta que la corriente acertada le marca que es momento de volver a volar por los Andes. Y ahí va navegando en el viento que es su nombre.
clarin.com

domingo, 6 de marzo de 2011

El ingenio de las ovejas

Oveja Welsh Mountain. | Steven Walling
"Trátanos con educación", pedían las ovejas al cerdo pastor de 'Babe, el cerdito valiente'. El cerdo les hizo caso, y ganó un concurso. Lo que parece una estúpida moraleja no lo es tanto: las ovejas son en realidad sorprendentemente inteligentes.
Con fama de insulsos animales de granja con pocas luces, dos científicas de la Universidad de Cambridge sometieron a siete ovejas a pruebas cognitivas para demostrar que son unos animales estupendos para estudiar enfermedades neurológicas, como la enfermedad de Huntington. Los lanudos 'conejillos de indias' pasaron el examen con nota.
Las investigadores, A. Jennifer Morton y Laura Avanzo, han publicado los resultados de su estudio en la web de trabajos científicos 'PloS ONE'.

21 días con ovejas inteligentes

Durante 21 días entre marzo y junio de 2010, siete ovejas Welsh Mountain se sometieron a diferentes pruebas cognitivas, cada vez más complejas. Durante una de ellas, las ovejas aprendían a escoger entre dos cubos, uno azul y otro amarillo. La diferencia entre los dos recipientes era que sólo el azul contenía un premio en forma de comida. Las lanudas participantes aprendieron a escoger el cubo correcto, hasta que un día la recompensa pasó a estar en el cubo amarillo. No obstante, las ovejas terminaron por aprender que la comida había cambiado de cubo en un proceso que llamado aprendizaje inverso.
Las Welsh Mountain siempre acaban por aprender dónde estaba la recompensa
En otro experimento aún más intrincado, las ovejas tenían que acertar dónde estaba el premio, pero eligiendo esta vez entre cubos iguales. Ahora, la diferencia entre los dos recipientes estribaba en el color -azul o amarillo- de unos conos situados cerca de los cubos y, de nuevo, las ovejas aprendieron el procedimiento correcto.
Más adelante, las investigadoras cambiaron el color de los cubos -a eran morados y verdes- e incluso la propia forma de los recipientes. Dio igual. Las Welsh Mountain siempre acaban por aprender dónde estaba la recompensa.
Sin embargo, como todos los procesos de aprendizaje, el de estas ovejas también estuvo salpicado por las sombras. Aunque estos animales son ciertamente más listos de lo que se pensaba, durante las pruebas las ovejas defecaron, orinaron -las investigadoras lo achacan a la ansiedad-, pasearon ajenas a los cubos, se pusieron a balar e incluso llegaron a abandonar el recinto de pruebas para interactuar con las científicas.
Las investigadoras seleccionaron a las siete ovejas cuando sólo tenían cinco meses y el experimento se llevó a cabo cuando alcanzaron el año. Sólo seis de las siete Welsh Mountain completaron todas las pruebas porque la 'oveja descarriada' que no acabó el experimento se rompió una pata y le faltaron dos días de pruebas.
Las ovejas vivían en un complejo especialmente diseñado para ellas y pasaban las pruebas en instalaciones divididas en ocho rediles. Cada redil estaba separado a su vez por una pequeña valla para establecer dos respuestas por habitáculo. Cuando la oveja acertaba el cubo correcto, se comía su premio y pasaba al siguiente redil. Por el contrario, si fallaba, tenía que esperar 20 segundos antes de volver a probar suerte.

Las ovejas pueden recordar

Otras habilidades ovinas incluyen clasificar familias de vegetales y reconocer las caras de otras ovejas de su rebaño. De hecho, cuando están asustadas les tranquiliza ver fotografías de otros semejantes -sobre todo si les son conocidos-.
Además, también pueden reconocer, diferenciar y recordar las caras de las personas con las que han convivido y son capaces de recordar su rostro hasta dos años después. Más nos vale tratarlas con respeto.
elmundo.es

martes, 22 de febrero de 2011

La silenciosa invasión de las palomas porteñas

Están quienes aseguran que traen riesgos para la salud y los que las consideran plaga;  en todos los casos, advierten que no hay que alimentarlas; qué es lo que hay que saber para poder convivir con ellas

Llegaron a la ciudad a comienzos del siglo veinte desde Europa y, si bien muchos locales las definen con desprecio como ratas con alas, las palomas domésticas -conocidas con el nombre científico de Columba Livia- adoptaron Buenos Aires como su lugar ideal para garantizar el éxito de la especie.

Cuenta Carlos Fernández Balboa, coordinador de Educación de Fundación Vida Silvestre Argentina que todo empezó entre 1915 y 1920, con un palomar ubicado cerca de la Av. de Mayo, perteneciente a un pariente de los Bieckert. El resto fue el resultado de la combinación entre la falta de predadores y la abundancia de recursos y espacios para anidar.
"Las palomas son comensales que usan las sobras de la mesa de los seres humanos", explica Enrique Bucher, un experto en lo que se conoce como el manejo de vertebrados plaga, que pertenece al Centro de Zoología Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba .
En la ciudad, asegura, los edificios repiten las alturas de los acantilados en donde anidaban originalmente. Y el alimento se encuentra fácilmente: directamente de la mano de los amantes de las aves o en las calles, en la basura de los porteños. Es por eso que en este ecosistema urbano, las palomas encuentran un espacio ideal para el apareamiento, lo que logran con éxito, varias veces a lo largo de todo el año.
 
Potencial peligro para la salud. Los edificios y los monumentos públicos, explican los expertos, son los principales objetivos alcanzados por la acidez de las heces que, una vez que se secan, se vuelven una potencial amenaza. Cuando esto sucede, "se convierten en un polvo que es llevado por el viento y que puede ingresar por las vías respiratorias, pudiendo transmitir enfermedades, en particular cuando lo que se dispersa son ciertos hongos capaces de provocar severas dolencias al ser humano", sostiene Bucher.
Juan Claver, profesor de la Facultad de Ciencias Veterinarias señala que son "los niños, ancianos y aquellas personas inmunosuprimidas o con bajas defensas" las que pueden ser más sensibles a este contagio.
"Lo que transmiten es sitacosis, una enfermedad que produce en el ser humano una neumonía atípica que puede ser riesgosa. Además, con su aleteo despiden un polvillo que puede causar alergias", advierte Oscar Lencinas, director del Instituto Pasteur.
Superpoblación. En plazas y veredas cada vez se hace más difícil avanzar entre los miles de ejemplares indiferentes a la presencia humana, una conducta que podría atribuirse a que, según explica Gustavo Marino, de la Alianza del Pastizal de la Asociación Ornitológica del Plata , al haber sido "seleccionada y domesticada, tiene un grado de mansedumbre superior a otra especie silvestre".
Alejandro Lambruschini, presidente de la Sociedad de Profesionales en el manejo de Plagas Urbanas, señala que "aunque no esté considerado así por las autoridades, es una de las mayores plagas de Buenos Aires".
En la ciudad, donde existen dos ordenanzas de la década del 40 y 60 que prohíben la caza y la destrucción de los nidos de palomas ( 10883, 19880 y 11577 ), ninguno de los expertos consultados conoce de instituciones o programas que den un seguimiento continuo a este tipo de población. "Más que declararla plaga o no, sería mucho más importante desarrollar un programa serio y continuado de investigación, experimentación y desarrollo sobre el tema, tanto sea de la paloma torcaza como de la doméstica", opina Bucher.
"Hay que rever el tema de las palomas. Para mí constituyen una plaga, por eso desde el Pasteur pedimos que no se las alimente", alerta Lencinas.
¿Cómo convivir con ellas? Varios expertos coinciden con Lencinas en que la mejor medida para evitar la expansión de la Columba Livia (y de las otras cuatro especies que habitan la ciudad, entre las que predominan la torcaza y la picazuró) es evitar que tenga alimento disponible. "Dar de comer a las palomitas en las plazas es muy romántico, alegra a muchos niños, pero al mismo tiempo es el factor principal que mantiene altas las poblaciones", dice Bucher.
Así fue como la municipalidad de Sevilla, España, resolvió multar a los vecinos que las alimenten, con cargas de hasta 500 euros, con el fin de evitar "problemas de salubridad". En tanto el intendente mendocino Víctor Fayad, resolvió que próximamente entregará a los vecinos un alpiste anticonceptivo para frenar el avance de esta población. "Estamos teniendo muchos reclamos por las palomas", sostuvo la secretaria de Infraestructura de ese municipio, Laura Profili.
También existen estrategias para espantarlas. En algunos edificios se colocan unos pinchitos que evitan que se puedan posar o anidar, en otros se usa el canto de un ave rapaz o una explosión de sonido, y en última instancia en ciertas propiedades se recurre al cierre de aberturas.
Más allá de la intervención humana, la respuesta a la superpoblación podría estar llegando desde la propia naturaleza. Marino asegura que se observa una mayor presencia de predadores en la Capital. "Los caranchos ahora también están encontrando sus recursos en la ciudad, en este caso, pichones de palomas o los huevos". Claver, que también es coordinador del COA Caburé (Club de Observadores de aves del barrio Agronomía), incluso asegura haber visto a otros menos conocidos como el halcón peregrino y el gavilán mixto.

En el campo
La torcaza, a diferencia de la Columba, es originaria de estas tierras. Es la que provocó mayor debate y hasta se pidió que se la declare plaga nacional (con un proyecto que alcanzó la Comisión de Recursos Naturales del Congreso Nacional). Con poblaciones de hasta 40 millones de ejemplares, la torcaza, se hizo un banquete en distintas cosechas de La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos con daños que variaban, según fueran calculadas por productores o técnicos, entre 20% y 80% del total.
Pero las distintas iniciativas de caza y mortalidad de estas aves son criticadas como inútiles por los expertos. En un paper elaborado ante la expansión del sorgo en la década del 70 Bucher sostiene de esta especie: "Dado que las muertes se producen fundamentalmente por la competencia por alimento, resulta claro que cuando se mata una parte se aumenta la chance de supervivencia del resto. Es decir, la mortalidad natural y artificial no se suman sino que se compensan".

domingo, 21 de noviembre de 2010

La clonación de animales muertos ya es una realidad y sigue avanzando

Cuando todavía la clonación no deja de asombrar e inquietar por partes iguales, su avance no se detiene. Y a cada paso surgen variantes, posibilidades que abren perspectivas –junto con nuevos recelos–. Una de ellas es la clonación a partir de material genético de animales ya muertos. Muertos poco tiempo atrás, o desaparecidos de la faz de la Tierra hace miles de años, extintos.
Este tipo de clonaciones tiene, básicamente, dos motivaciones. Por un lado, un fin productivo: replicar animales con alguna virtud extraordinaria y por eso valiosa, como vacas campeonas o caballos extraordinarios para utilizar en el polo u otro deporte.
El perfeccionamiento de la técnica ha generado también expectativas en otra área: la multiplicación de ejemplares de especies en peligro de extinción. Y no sólo eso; además podría ser el medio para volver a poner sobre la Tierra animales desaparecidos hace milenios. El mamut es uno de estos casos. Científicos rusos, japoneses y keniatas –a los que el año que viene podría sumarse alguno argentino– buscan material útil para una clonación (ADN) en los restos hallados en Siberia.
En la Argentina, esta posibilidad de copiar también sigue avanzando. El año pasado se realizó una clonación a partir de un animal muerto. Fue la primera en el país y en América latina, y una de las primeras del mundo. La copiada fue la Natural MS Independencia 264, más conocida como Samba, una vaca premiada de la raza Brangus. La réplica fue desarrollada en conjunto por la Universidad Nacional de General San Martín y la empresa ARG Natural Beef.
Sambita, el clon, hoy crece en la provincia del Chaco como cualquier otra ternera, es genéticamente idéntica al animal original , y no sufre de envejecimiento prematuro, un problema que se presentó en las primeras experiencias de clonación de mamíferos, y que ya fue superado.
“Esta clonación permitió conservar un potencial genético que de otro modo se hubiera perdido; y esta posibilidad es de gran relevancia, sobre todo con animales de características zootécnicas valiosas”, le explicó a Clarín Adrián Mutto, científico de la Universidad Nacional de General San Martín y conductor del equipo que clonó a Samba. La experiencia de clonar bovinos ya no tiene costos inalcanzables. Aunque todavía son pocos, ya existen productores ganaderos dispuestos a pagar los 250.000 dólares que cuesta hoy clonar algún ejemplar destacado para que siga siendo productivo. De hecho, hay otros casos exitosos con equinos, como el caso de la yegua del polista Adolfo Cambiaso. Se llama Cuartetera y una de sus copias fue subastada en 800 mil dólares. Menos interesados en algún beneficio económico inmediato, los científicos que persiguen clonar un mamut lo hacen para conocer mejor la fisiología del animal. Además, claro, de buscar repercusión trayendo a la vida una especie que desapareció hace milenios.
El investigador Mutto afirma que las chances de hallar una célula de mamut apta para una clonación son muy bajas, pero no nulas. En ese sentido, explica el experto, la gran antigüedad de los restos es menos determinante que las condiciones en que hayan permanecido. A su vez, es importante entender que clonar un ejemplar de un animal extinto no significa que se recupere la especie, dice Mutto. Aun haciendo muchas copias de un determinado individuo, lo que se recupera es un único patrón genético, no una especie ya que, justamente, lo que define a una especie son muchos individuos genéticamente únicos.Si se lograra dar vida a un mamut, no sería la primera vez que un animal antiguo fuera “recuperado”. El año pasado, científicos españoles lograron eso por primera vez cuando clonaron un bucardo, una subespecie de cabra montés declarada extinta en 2000 .
Es bien posible que en el futuro no sea difícil conseguir células útiles para la clonación de animales que ya no están porque proyectos como el Arca de Hielo (Frozen Ark Project) están reuniendo y preservando ese tipo de material de especies en peligro de extinción.
clarin.com

jueves, 28 de octubre de 2010

Chimpancés y humanos comparten el uso preferente de la mano derecha

Humanos y chimpancés manifiestan "un uso preferente de la mano derecha", lo que según una sugiere que los individuos de ambas especies tienen "un funcionamiento cerebral parecido", según un estudio publicado en la revista 'American Journal of Primatology'.
La investigación ha sido realizada por un equipo científico y multidisciplinar de la Fundación Mona, la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) y de la Universitat de Barcelona.
El trabajo se basó en observar el comportamiento de 114 chimpancés residentes en las instalaciones de los Centros de Recuperación de Primates de la Fundación Mona, en Riudellots de la Selva (Girona) y Chimfunshi (Zambia).
Concretamente, los chimpancés, que pertenecen a la especie 'Pan troglodytes', tenían que coger un tubo (un trozo de manguera) con una mano y extraer con los dedos o con instrumentos (con la otra mano que sería la dominante) el alimento que había en el interior", han explicado los responsables del estudio.
"El experimento se centraba en tareas que requieren una coordinación bimanual, y los chimpancés se manifestaron preferentemente diestros para obtener, por ejemplo, la comida de dentro de este tubo", han añadido.

Las hembras, más diestras que los machos
Los científicos han recordado que esta característica se había considerado exclusivamente humana y se atribuía a unas asimetrías observadas en el cerebro humano relacionadas con la realización de actividades complejas que necesitan del uso y la coordinación de las dos manos.
La nueva investigación, sin embargo, "constata que los chimpancés tienen una pauta de preferencia manual similar a los humanos".
Además, las hembras de chimpancés son más diestras que los machos, cosa que sugiere, que, igual que en los humanos, "existen factores biológicos compartidos (genéticos y hormonales) que modulan el funcionamiento de nuestro cerebro".
"Sapiens y chimpancés tenemos un funcionamiento cerebral parecido, y ha sido sobre esta base sobre la cual los humanos hemos construido una tecnología altamente compleja, y un sistema de comunicación enormemente flexible y potente", sostiene el equipo que ha efectuado la investigación.
Consideran que, en el fondo, nuestra especie no ha hecho más que "aprovechar estructuras neuroanatómicas que ya poseían nuestros ancestros y otorgarles un potencial que nos ha permitido usar, fabricar y diseñar una tecnología nunca vista hasta la actualidad en el transcurso de la evolución".
elmundo.es

martes, 26 de octubre de 2010

Adiós a un ídolo: se murió el pulpo Paul

OBERHAUSEN, Alemania (dpa) - El pulpo Paul, el molusco adivino del Mundial de Sudáfrica, murió anoche en el acuario en el que vivía, el Sea Life de la ciudad alemana de Oberhausen, informaron hoy sus portavoces.
"Paul murió en paz y por causas naturales", asegura el escueto comunicado con el cual anunciaron su ingreso al cielo de los pulpos.
Paul se hizo mundialmente famoso al vaticinar correctamente todos los triunfos y fracasos de la selección de su país en el Mundial de Sudáfrica, así como la victoria de España.
Al archiconocido pulpo se le ofrecían dos botes llenos de comida, uno con la bandera de cada país jugador. El animal pensaba unos segundos para abrazarse después a uno de los botes.
Con sus oráculos acertó los ganadores de todos los partidos, incluyendo encuentros difíciles, como la final que ganó España, o sorpresivos, como la derrota de Alemania ante Serbia en la ronda inicial.

canchallena.com

domingo, 3 de octubre de 2010

Los monos son capaces de reconocerse en el espejo

Los monos pueden reconocerse a sí mismos cuando se miran a un espejo. A pesar de que los científicos pensaban que los chimpancés y los orangutanes eran los únicos primates capaces de tener conciencia de sí mismos, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) ha demostrado por primera vez que algunos monos macacos Rhesus ('Macaca mulatta') también se reconocen cuando ven su imagen proyectada en un espejo.
Los monos pasaron con éxito la llamada 'prueba de la marca', que consiste en colocar en una zona visible de su cara un signo distintivo. Los animales que se tocaban esta marca mientras se miraban al espejo mostraban que se habían reconocido. Además, examinaron con atención zonas de su propio cuerpo que nunca habían visto, sobre todo los genitales. En algunos casos, los monos se giraron y se colocaron hacia abajo para verse mejor. En otras ocasiones, agarraron y ajustaron el espejo para conseguir una mejor perspectiva de su imagen. Tan pronto como los investigadores cubrieron el espejo con un plástico negro, el interés de los monos se esfumó y dejaron de comportarse de este modo.

Diferencias cognitivas entre simios
Hasta ahora, experimentos similares llevados a cabo con otros monos mostraban que, habitualmente, estos animales ignoraban la imagen proyectada en el espejo o adoptaban una actitud defensiva, pues interpretaban que se trataba de otro mono que estaba invadiendo su espacio. Los chimpancés y los orangutanes eran hasta ahora los únicos simios que habían pasado con éxito la 'prueba de la marca'. Cuando se miraban al espejo, reconocían su imagen, hacían muecas y gestos graciosos y miraban o tocaban la marca que los científicos habían colocado de manera temporal en su cara.
Durante cuarenta años, los científicos pensaban que muy pocas especies animales podían reconocer los límites entre ellos mismos y el mundo que los rodea. El hecho de que los chimpancés -los animales más parecidos al hombre-, sí sean capaces de detectar la marca en el espejo mientras que la mayor parte de los simios aparentemente no lo son, llevó a los científicos a plantearse que existen diferencias cognitivas entre los grandes primates y el resto.
Sin embargo, el nuevo estudio llevado a cabo por el investigador Luis Populin mostró que, en determinadas circunstancias, los monos son capaces de reconocerse en un espejo y llevan a cabo una serie de gestos propios de las especies que tienen conciencia de sí mismos.

Conciencia de sí mismos
Populin, que investiga las bases neuronales de la percepción y del comportamiento, colocó implantes en la cabeza de dos monos Rhesus durante un estudio sobre el desorden de déficit de atención. Abigail Rajala, uno de los investigadores de su equipo, observó que uno de los monos se reconocía en un pequeño espejo, contradiciendo lo publicado hasta ese momento en revistas científicas. El estudio que llevaron a cabo para comprobar si, efectivamente, podían reconocer su imagen, dio la razón a Rajala: los monos se tocaban la marca mientras se miraban en el espejo y se comportaban como si se reconocieran
Los monos Rhesus se unen así al pequeño 'club' de animales que han pasado esta prueba y han demostrado tener conciencia de sí mismos: delfines, orangutanes, un elefante y una especie de ave. El reto de los científicos ahora será averiguar cómo ha ido evolucionando esta capacidad tanto en los primates como en otros animales. De hecho, los investigadores creen que la prueba de la marca quizás no sea suficientemente precisa como para detectar en especies menos desarrolladas la capacidad de reconocerse a sí mismos.
elmundo.es

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La Unión Europea prohíbe experimentar con grandes primates

El Parlamento Europeo (PE) ha aprobado definitivamente la nueva legislación comunitaria sobre experimentación con animales, que limitará el número de experimentos y prohibirá el uso en ellos de grandes primates como gorilas, orangutanes o chimpancés.
El pleno de la Eurocámara dio el visto bueno al acuerdo negociado entre sus representantes y los de los gobiernos nacionales para poner en marcha las nuevas normas a pesar de que algunos grupos, como el de Los Verdes, consideran que no es lo bastante ambicioso.
La nueva legislación obligará a las autoridades nacionales a dar preferencia a los métodos alternativos a la experimentación con animales siempre que sea posible y a garantizar que el número de animales utilizados en las pruebas sea el mínimo. Además, sólo podrán autorizar los ensayos que supongan un "mínimo dolor, sufrimiento y angustia" para los animales.
El texto aprobado este miércoles 8 de septiembre, prohíbe totalmente el uso de grandes simios en los experimentos, pero finalmente permitirá el recurso a otros primates, como los macacos, que la propuesta original también pretendía abolir.

La nueva directiva
Según los eurodiputados, esa prohibición habría perjudicado a la investigación sobre enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Los experimentos con ese tipo de primates, en cualquier caso, sólo serán posibles bajo demostración científica de que las pruebas no pueden realizarse con otras especies.
Para garantizar el cumplimiento de la directiva se obliga a las autoridades nacionales a garantizar que cada año se efectúan inspecciones de al menos un tercio de los laboratorios donde se usan animales. Al menos una parte de ellas deben, además, llevarse a cabo por sorpresa.
La nueva directiva, que prevé un plazo de dos años para su aplicación completa en todos los Estados miembros, incluye una cláusula de salvaguardia que permitirá a los gobiernos anular ciertas de sus disposiciones en caso de emergencia y siempre que existan razones justificables científicamente.
Para poder acogerse a esa excepción, los países tendrán que informar a Bruselas y obtener el permiso del resto de Estados miembros.

elmundo.es

domingo, 1 de agosto de 2010

Curiosidades de la vida sexual animal

Michael Brooks
New scientist
LONDRES.- El sexo en el reino animal parecía bastante simple. Macho exuberante conoce a hembra tímida; macho corteja a la hembra; macho deposita espermatozoide en la vecindad de ovario antes de alejarse y hacerlo nuevamente en otro lugar.
Pero cuando los biólogos comenzaron a examinar los procesos reproductivos más de cerca encontraron que ser los machos más grandes y descarados no siempre significa tener el derecho de aparearse. Por ejemplo, entre los peces marinos de la familia Trachinidae son los buenos padres, que cuidan a los alevinos, quienes se ganan al sexo femenino. Por su parte, los insectos hembra de la subfamilia de los brúquidos (como los gorgojos) prefieren tomar la eyaculación de sus parejas en vez de utilizarla para fertilizar sus huevos.
Resulta, entonces, que la reproducción es un asunto complejo. Esta complejidad está enfatizada por una nuevos estudios que analizan la asombrosa diversidad de prácticas sexuales dentro del reino animal. Las relaciones entre los sexos son sorprendentemente intrincadas.
Los biólogos han encontrado casos de nacimientos de vírgenes, cambios espontáneos de sexo y, tal vez lo más extraño de todo, machos que son padres de la descendencia de sus hermanos. La exuberancia sexual humana parece sosa comparada con algunas prácticas que realizan los animales en nombre de la reproducción.
Tomemos el caso de la mantis religiosa macho, el ejemplo máximo de las relaciones peligrosas. En un mundo ideal saltaría sobre la espalda de la hembra, la tomaría de manera rígida, copularía y saltaría lejos, a salvo para repetir el proceso con otra hembra. Sin embargo, la mayoría de las veces, no alcanzarán a hacerlo. Cuando eso sucede, el macho se deslizará dentro del radio de acción de las mandíbulas femeninas y existirán altas posibilidades de que le arranquen la cabeza.
Sexo caníbal
Claramente, que a uno lo coma su pareja no es algo deseable. William Brown, en la Universidad Estatal de Nueva York, Estados Unidos, explica que los machos están en constante lucha por el instinto de reproducción y el de supervivencia. "Nuestro trabajo sugiere que los machos analizan el nivel de riesgo que plantea una hembra y alteran su comportamiento buscando reducir las posibilidades de canibalismo sexual", afirma.
Desde el punto de vista femenino, el sexo caníbal es bueno por varias razones: las provee de una comida y, además, en algunas especies de mántidos, perder la cabeza significa la pérdida de los nervios encargados de parar la copulación. Sin embargo, existe una contra: "Cuanto más hambrientas y caníbales son las hembras, atraen menos machos", dice Brown.
En el caso de los gusanos marinos Bonellia viridis , si las larvas se asientan sobre una hembra, ésta producirá una sustancia química que transformará a la larva en un pequeño macho que entonces gateará dentro del cuerpo de la hembra hasta su útero. Allí, llevará a cabo una vida parasítica para alimentarse. Pero el beneficio es mutuo, ya que con hasta 20 machos en su saco genital la hembra puede fertilizar sus huevos sin esfuerzo alguno.
Por su parte, investigadores de la Universidad de Tucson, Estados Unidos, llegaron a la conclusión de que los áfidos (como el pulgón), que se reproducen asexualmente (una especie de clonación), mantienen relaciones sexuales sólo para adquirir infecciones. La razón es que tienen dentro de ellas bacterias útiles para digerir ciertas plantas o producir resistencia a temperaturas extremas.
Más allá de este caso, el sexo es un medio extremadamente popular de procreación en el reino animal porque es más beneficioso que crear numerosas copias exactas de uno mismo: al mezclar los genes propios con los de otro individuo, la descendencia será más saludable y apta para adaptarse a cambios ambientales o enfermedades. Sería más útil si, como los áfidos, se pudiera elegir entre la reproducción sexual y la asexual. Sin embargo, para la mayoría de los animales superiores esto no es posible.
Sí existe un tipo de clonación llamado partenogénesis, donde un huevo se fusiona con un producto suyo en lugar de hacerlo con un espermatozoide. Esta extraña reproducción asexuada se observa en ciertos reptiles o pájaros. Sin embargo, las tasas de mortalidad son muy altas y los problemas de desarrollo abundan. Se observaron casos de tiburones hembras que ante la falta de un macho crearon un clon. Tal vez esto es lo que les permitió sobrevivir durante millones de años, posicionándolos como unos de los más antiguos linajes del reino animal.

Hormigas clonadas y peces transexuales
LONDRES ( New Scientist ).- Existen animales que pueden adaptar su estado sexual dependiendo de su situación, como las abejas y algunos peces. Una nueva adhesión a la lista de los transexuales es el coral hongo. Al cambiar de hembra a macho, puede sobrevivir al estrés que le produce el aumento de la temperatura que mata a otras especies de coral. "La idea es ahorrar energía", explica Yossi Loya, de la Universidad de Tel Aviv, Israel.
La razón es simple: producir huevos cuesta más energía que producir esperma. Por lo tanto, una colonia con mayor cantidad de machos será energéticamente más frugal, lo cual incrementaría sus posibilidades de supervivencia. Más adelante, cuando mejora la situación, algunos individuos cambiarán de sexo eligiendo el necesario para su reproducción dependiendo de sus vecinos.
Espermatozoides con alas
La actitud pragmática del coral hongo hacia el género sexual pone de relieve que ser macho es generalmente una opción más fácil que ser hembra. Sin embargo, la más haragana es la hormiga colorada, aunque paga su precio. Mientras la reina y sus hijas trabajan incansablemente para mantener funcionando la colonia, los machos son sólo espermatozoides con alas: no hacen nada, según dice Denis Fournier, de la Universidad Libre de Bruselas.
Incluso sus ocasionales contribuciones de esperma se reducen a nada, ya que los huevos que fertilizan se convierten en hembras trabajadoras estériles. Mientras tanto, la reina produce nuevas reinas por clonación. De esta forma, los machos quedan fuera de la línea de la evolución.
Si tu única contribución a la reproducción es un solo y pequeño espermatozoide, siempre estás en peligro de convertirte en desechable; entonces, tiene sentido que los machos traten de sumar puntos. Una buena estrategia es ayudar en la crianza de los niños, pero para no perder tiempo y energía cuidando hijos de otros, necesitan una forma de poder reconocer a los propios.
Eso se puede volver complicado, como ilustra el extraño cuento de los Callithrix . Estos pequeños monos sudamericanos están entre los padres más atentos de la naturaleza. Nacen como mellizos que se desarrollan en dos huevos distintos, pero tienen más en común que los hermanos promedio. Desde la época temprana de gestación, comparten la placenta, donde su sangre se mezcla. Como resultado, la mayoría nace con células que pertenecen a su mellizo.
En 2007, Jeffrey French, de la Universidad de Nebraska, Estados Unidos, descubrió que más de la mitad de todos los Callithrix machos tienen esperma con células de otro Callithrix , además de las propias. Esto significa que están en la rarísima posición de ser los padres de los hijos o hijas de sus hermanos o hermanas. Además, muchos Callithrix tienen la piel con células mixtas y, por lo tanto, producen un olor que no sólo es característico de ellos, sino también de su mellizo.
Estos primates se reconocen unos a otros por este olor, y los investigadores descubrieron que los padres y los tíos tienen el doble de posibilidad de cuidar a jóvenes con piel de células mixtas y, por el contrario, las madres y las tías les dan menos atención a los que no la tienen.
Teniendo en cuenta todo esto, las relaciones humanas ya nunca más parecerán tan complicadas.

lanacion.com

miércoles, 28 de julio de 2010

'Mini-vacas' para proteger el medio ambiente

Cuando se oye la palabra 'mini-vaca', suena como si fuera el resultado de algún ridículo hobby. Pero un ganado en miniatura podría ser la 'versión verde' de las vacas, según informa The Guardian.
En EEUU, donde se comen alrededor de 30 kilos de carne de vacuno por persona al año, las granjas están implantando Holsteins y Aberdeen angus (razas bovinas de menor tamaño) para sus divisiones más pequeñas, y ahora hay más de 20.000 'mini-vacas'.
El profesor Richard Grandwohl es responsable de 18 nuevas variedades de reses en miniatura en su granja de Seattle, incluyendo una 'Miniature Panda', una pequeña vaca a manchas de tan sólo 107 centímetros de altura. Su 'micro-ganado' mide menos de 96.5 centímetros, y las que no llegan a los 92 cm se conocen como 'teacup cattle' (ganado de taza de té).
Las 'mini-vacas' ecológicas
"Cuando empecé a probar con estas reses en miniatura todo el mundo pensó que estaba loco", declara el granjero.
Las vacas en miniatura necesitan una tercera parte del alimento que necesita una vaca normal, y además saben mejorDesde los años 40, las granjas de Estados Unidos han criado a las vacas por tamaño, haciéndolas mucho más grandes que sus primas británicas. Pero con la subida de los impuestos, la granja de Grandwohl ha tenido que abandonar 24 hectáreas de tierra. Ha descubierto que es posible criar 10 mini-vacas en 2 hectáreas, en vez de dos vacas de tamaño normal, lo que significa que la tierra podría aumentar su rendimiento tres veces más, porque las reses sólo necesitan una tercera parte de alimento.
Ahora Gradwohl envía semen, embriones y reses por todo el mundo, excepto a Reino Unido, donde los granjeros aún crían Dexters, que miden entre 96 y 111 centímetros.
Además, según su creador, las vacas en miniatura saben mejor, ya que la carne de las vacas grandes es más dura, y estas razas pequeñas tienen un sabor natural más sabroso y una carne más tierna. Quizás ahora más granjas de todo el mundo se animen a intentar criar este tipo de 'mini-vaca ecológica'.
elmundo.es

viernes, 16 de julio de 2010

Los animales con cerebros grandes son más longevos

Un equipo internacional liderado por investigadores del CREAF y del CSIC ha analizado 493 especies de mamíferos para confirmar que los animales con cerebros más grandes son más longevos. El nuevo estudio confirma las ventajas adaptativas de poseer un cerebro grande.
"Tradicionalmente se ha considerado que una de las ventajas selectivas de poseer un cerebro grande es facilitar el desarrollo de nuevos comportamientos para responder a desafíos ecológicos que el individuo no ha experimentado antes, como una reducción súbita de los alimentos o la irrupción de un nuevo depredador", declara César González-Lagos, autor principal del estudio e investigador en el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) asociado a la Universidad Autónoma de Barcelona.
Si un cerebro grande protege al animal, esto se tendría que traducir en una mejor supervivencia y una vida más largaLos resultados publicados en el Journal of Evolutionary Biology, revelan que " las especies que han desarrollado grandes cerebros viven más años que las que tienen cerebros pequeños, como sugiere la teoría del cerebro protector, y por tanto, pueden reproducirse más veces", recalca el investigador.
Si un cerebro grande protege al animal, esto se tendría que traducir en una mejor supervivencia y una vida más larga. Según esta hipótesis, el cerebro adoptaría un papel 'protector' que permitiría reducir la mortalidad y alargar la vida reproductora de los individuos, compensando de esta forma los costes energéticos y de desarrollo asociados a un cerebro grande.
Evidencias correlativas, no de causa-efecto
Estos resultados ofrecen una base sólida sobre la que construir una teoría general sobre la evolución del cerebroEl equipo analizó 493 especies de mamíferos procedentes de distintas regiones del planeta. Según esta hipótesis, las evidencias que aporta el estudio son "correlativas", es decir que no indican necesariamente causa-efecto, pero los análisis indican que la relación entre cerebro grande y longevidad no se debe sólo a que las especies con cerebros grandes tengan un mayor tamaño y desarrollos más lentos, vivan en determinadas regiones o compartan los mismos ancestros evolutivos.
"Como la extensión del periodo de vida es central en muchas hipótesis sobre las ventajas de desarrollar cerebros grandes, estos resultados ofrecen una base sólida sobre la que seguir construyendo una teoría general sobre la evolución del cerebro", concluye el científico.

elmundo.es