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sábado, 12 de mayo de 2012

El momento adecuado para la primera vez

Nervios, ansiedad, preocupación, incertidumbre... la primera vez, el primer encuentro sexual consentido, suele tener un gran impacto en la vida emocional de los chicos y chicas, aunque también puede acarrear consecuencias graves si no se emplean las medidas de protección adecuadas para evitar embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual. Sin obviar, además, que mantenerla demasiado pronto o demasiado tarde pueden marcar la salud sexual futura, tal y como constata un nuevo ensayo.
Pese a todo y a pesar también de que la edad de inicio en las relaciones sexuales se está adelantando en los países desarrollados, existen pocas investigaciones que evalúen los factores asociados al primer encuentro, la experiencia afectiva y sus posibles efectos en la salud sexual y en su desarrollo. Por ello, Elke Pressing, de la Universidad de Ottawa en Ontario (Canadá), ha llevado a cabo un estudio retrospectivo con 475 jóvenes de entre 18 a 29 años a los que se les realizaron una serie de encuestas destinadas a evaluar cómo fue el primer coito, su función sexual global (deseo, orgasmo...), si han desarrollado aversión sexual y el impacto del encuentro en la sexualidad posterior.
La primera experiencia sexual "es un acontecimiento en la vida de una persona joven y suele ser un rito típico en el inicio del 'camino' hacia la edad adulta. Los terapeutas sexuales suelen pedir a sus pacientes que relaten su primer encuentro íntimo como parte de su evaluación, dado que el resultado positivo o negativo del mismo puede tener un impacto en su satisfacción sexual posterior, detallan los investigadores en el 'The Journal of Sex Research' .
Defienden, además, que el "propósito del estudio fue triple. Queríamos examinar el contexto (edad, estado civil, experiencia del orgasmo...); explorar también las diferencias de genero respecto a cómo se vive el encuentro y, por último, determinar también la asociación entre el primer coito y la salud sexual posterior", destacan los investigadores canadienses.

A qué edad

Los datos revelan que la edad de la primera relación osciló entre los 14 y los 20 años, con "una media de 17 años tanto en ellas como en ellos. En el caso de las chicas, perder la virginidad a edades más tempranas se relacionó con una experiencia menos positiva y con más arrepentimiento. Sin embargo, hacerlo con más años se asoció con mayor aversión sexual en la actualidad y menos satisfacción. En el caso de los varones, una edad más temprana en el primer encuentro se asoció con menor satisfacción, mientras que experimentarla más tarde se correlacionó con niveles elevados de aversión sexual", apunta la investigación.
Para Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología FESS, "la edad no es un predictivo de estar preparado para una relación sexual, lo que sí es cierto es que los años tienen relación con la madurez personal y lo mismo que hay personas jóvenes maduras para decidir, hay otras muchas que realizan acciones por presión social o de grupo: 'porque todos lo hacen' o 'ya que hay posibilidad lo probamos'.
La primera vivencia sexual puede afectar o influir en la vida sexual futura, "aunque no creo que de forma tan determinante como sucedía años atrás en los que el primer encuentro estaba cargado de gran impacto emocional, sobretodo en el caso de las chicas. Hoy en día se vive más como un tema de iniciación y experimentación. A no ser que la vivencia sea muy intensa tanto por positiva como por negativa. En este último caso, cuando se siente  culpabilidad por pensar que no fue con la persona adecuada, si se cree que se tuvieron relaciones bajo presión, fue violenta o se vivió con miedo a un embarazo o haber contraído una enfermedad infecciosa hay más posibilidades de que sea importante o determinante para la sexualidad posterior de la persona, interfiriendo negativamente en ella", insiste la doctora Molero.

Impacto del dolor

De hecho, por ejemplo, "cuando una mujer siente dolor en su primera vez y este dolor sigue repitiéndose en los sucesivos encuentros sexuales, las posibilidades de sufrir vaginismo o dispareunia  (dolor con la penetración) aumentan con el paso del tiempo", añade.
Si no ocurrieron ninguna de estas circunstancias negativas, "normalmente cuando se recuerda el primer encuentro al cabo de los años, se hace de forma bastante displicente, entendiendo que no fue maravilloso, ya que la técnica no era muy depurada pero que no estuvo mal. Las mujeres, fundamentalmente, suelen recordar más la parte emotiva", agrega.
Tal y como se documenta en el ensayo, "iniciarse muy pronto (menos de 16 años, similar a la edad de inicio en la sociedad española) se relaciona con insatisfacción y creencias erróneas sobre sexualidad. Además, en estos casos se constata más "dificultad para alcanzar el orgasmo".
Por el contrario, "iniciarse a mayor edad, también tiene sus dificultades, porque a pesar de que el conocimiento y la madurez es mayor, también lo es el miedo al fracaso y se evidencia un mayor número de problemas relacionados con la excitación sobre todo en mujeres".
Los autores determinan que "a mayor relación emocional (un 60% tuvo relaciones con su pareja mientras que un 20% perdió la virginidad con una pareja casual), menor sentimiento de culpa y mayor satisfacción en ambos sexos, aunque especialmente en las mujeres", insisten los investigadores.
Las chicas, "suelen tener su primera relación coital con personas por las que tienen sentimientos amorosos, teniendo expectativas de 'placer' que no se suelen cumplir. Mientras que en el caso de los chicos es más habitual que el primer coito suela ser sobre todo por placer físico y como iniciación", agrega Francisca Molero.

Orgasmos

Otros datos que apunta el estudio hace referencia a que sólo el 6% de las mujeres frente al 62% de los varones logró alcanzar el orgasmo en su primera relación. "Además, el uso de alcohol y drogas en este primer encuentro se relacionó con menos experiencias positivas y altos niveles de arrepentimiento", comentan los autores.
La sexóloga catalana aconseja, por tanto, que a la hora de iniciarse en el sexo "se vaya poco a poco. Se debe buscar un sitio tranquilo y relajado. Las prisas no son amigas de una vivencia de sexualidad positiva y menos si es la primera vez. El conocimiento del propio cuerpo, la aceptación y saber cómo funciona la propia respuesta sexual son elementos importantes para la satisfacción en las relaciones sexuales".
elmundo.es

domingo, 29 de abril de 2012

Cómo influye la 'tele' en la sexualidad de los jóvenes

Fotograma de la saga 'Crepúsculo'.
Se mire donde se mire buena parte de las series o las películas que se programan en la 'pequeña pantalla' suelen tener escenas eróticas. Y este contenido influye directamente en los pensamientos, comportamientos y expectativas sexuales de los adolescentes. Lo demuestra un estudio elaborado por científicos del Instituto Pacífico de Investigación y Evaluación de EEUU.
El trabajo, publicado en 'Media Psychology', ha sido dirigido por Deborah Fisher y ha contado con la participación de 1.012 adolescentes de entre 12 a 16 años.
"Pocos estudios han examinado la influencia de la exposición a contenido sexual televisivo en la sexualidad del adolescente o cómo la intervención de los padres puede reducir los efectos negativos de la visión de dicho contenido. Este estudio investiga las relaciones entre la exposición a una programación sexual sugerente, las estrategias de mediación parental, y tres tipos de resultados: la participación del adolescente en el sexo oral, las relaciones íntimas sexuales y las futuras intenciones de participar en ellas", introducen los autores en su estudio.
Durante las últimas tres décadas, se ha acumulado mucha literatura científica sobre las posibles influencias negativas del contenido sexual televisivo en los menores. Sin embargo, existen pocos trabajos que valoren la eficacia de las estrategias de los padres para intervenir en el contenido televisivo que sus hijos se ven. "Esta puede ser activa o instructiva (hablar con los niños acerca de la 'pequeña pantalla', restrictiva (establecer normas y límites) o compartida (verla con ellos)", aclaran.
En la investigación los participantes documentaron el número de horas a la semana que pasaban delante de la televisión y la frecuencia con la que veían programas con contenido sexual. Además, se indagó en control televisivo que ejercían los padres, y en el comportamiento sexual de los hijos.

Intenciones futuras

Los datos revelan que tal y como "se ha demostrado en estudios anteriores, la exposición al contenido sexual en la adolescencia se relaciona con una mayor probabilidad de haber tenido sexo oral y coito vaginal, con más intención de participar en relaciones íntimas en el futuro y una menor probabilidad de percibir que las relaciones sexuales pueden acarrear consecuencias negativas o problemas de salud. Todos estos efectos se mantuvieron tras tener en cuenta otros factores (edad, sexo, origen étnico...) que pudieran alterar los resultados", documenta el equipo de la doctora Fisher.
Es importante destacar que "la mediación de los padres es decisiva a la hora de luchar contra los efectos negativos de la tele. En particular, la imposición de límites al contenido visualizado y al tiempo de exposición se relacionó con una menor probabilidad de que el hijo o hija hubiera mantenido sexo oral o relaciones sexuales completas. Del mismo modo, la mediación restrictiva se asoció negativamente con intenciones para participar en el coito vaginal en el futuro".
Para Carlos de la Cruz Martín-Romo, sexólogo y psicólogo, "la 'tele' y los padres no son los únicos que educan a los adolescentes. La escuela, los medios de comunicación o los compañeros, también ejercen su influencia en los chicos y chicas. Por este motivo, en la iniciación en las relaciones sexuales entran en juego muchos otros factores, además de la mediación paterna".

Tipos de mediación

Cuando los padres discutían con sus vástagos el contenido sexual de las series, los menores tenían menos posibilidades de "querer practicar sexo en el futuro", documentan los científicos estadounidenses.
Para sus autores, es importante destacar que cuando "un programa proporciona material educativo, el hecho de que la televisión se vea en familia aumenta la efectividad del mensaje. Un ejemplo, los espectadores adolescentes de un episodio de 'Friends', que mostraba un embarazo no deseado, y visualizaron el capítulo con sus progenitores tenían una tendencia mayor a cambiar sus creencias acerca de la eficacia del preservativo como medida de protección".
Para el psicólogo español, "tan importante es lo que se habla de sexo con los hijos, como la forma de hacerlo. Es necesario que en las conversaciones el sexo no se lleve al terreno de lo prohibido, sino al de lo íntimo. Al igual que es trascendental explicar a los menores la necesidad de utilizar métodos anticonceptivos para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazados no deseados".
El experto español insiste en que hoy en día "la mayoría de series y películas contienen escenas eróticas y entra dentro de lo normal que un chico a partir de los 12 ó 13 años visualice alguna de ellas. De lo que se trata es de establecer criterios razonables para lo que se puede ver y lo que no y explicarlos racionalmente".
Aunque el objetivo último, según sus palabras, sería que "los chicos y chicas aprendan a ver las películas y a discernir qué es realidad y qué es ficción y que entiendan el tipo de escenas que ven".
En este sentido, la directora del ensayo Deborah Fisher, reconoce a ELMUNDO.es que "los mensajes que envían los padres a sus hijos a través del comportamiento y de las conversaciones activas tienen un efecto. Para ser más eficaz, las conversaciones con los jóvenes debe empezar cuando menores y continuar en la edad de una forma apropiada a medida que los niños se hacen mayores".
Insiste la experta en que "cuando se presenta una escena de sexo en la televisión, los padres a menudo se exaltan y transmiten las consecuencias negativas. Estas reacciones pueden dar lugar a expectativas irreales sobre el sexo de jóvenes y sus posibles consecuencias".
La doctora Fisher cree "para los jóvenes sin experiencia sexual, las representaciones de sexo en la tele son más propensas a tener influencias negativas cuando exageran los resultados positivos y minimizan u omiten los mensajes sobre los riesgos potenciales, las precauciones y la responsabilidad. Estas representaciones no realistas pueden dar lugar a actitudes e intenciones que promueven la adopción de comportamientos de riesgos. Otras condiciones de la preocupación respecto a la juventud y la visualización de contenido sexual el contenido sexual con violencia y/o/ el contenido denigrante hacia un grupo en particular (como algunos juegos de video retratos 'de las mujeres como prostitutas".
Las formas de utilizar un contenido sexual televisado para crear efectos positivos, según la experta, son las historias "de ficción que proporcionan las representaciones más realistas y pro-sociales de las situaciones sexuales, tales como retratos de personajes que toman las precauciones sexuales y lidian con las consecuencias negativas de las malas decisiones"
elmundo.es

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Cuándo perderá mi hijo la virginidad?

Dos adolescentes navegan por internet. | P. Toledo
Saber el momento en el que un hijo o una hija está dispuesto a perder su virginidad es un dato que muchos padres querrían conocer. Ahora lo tienen más fácil gracias a las redes sociales. Al menos eso es lo que se desprende de una nueva investigación que demuestra que las publicaciones públicas de referencias sexuales en Facebook pueden indicar el momento de inicio en el sexo.
Megan Moreno, de la Universidad de Wisconsin (EEUU), es la autora principal del estudio, que ha visto la luz en el 'Journal of Sexual Research' .
"Las redes sociales son inmensamente populares entre los adolescentes y adultos jóvenes, la mayoría tiene acceso a Internet, y la mayoría hace uso diario de él... El contenido sexual forma parte de los perfiles de los adolescentes de muchas de estas redes. De hecho, aproximadamente una cuarta parte de los jóvenes tiene referencias al sexo en su perfil de acceso público. Un ejemplo: 'Marck se puso ayer por la noche...'. O mediante la publicación de sus fotografías en ropa interior. Las redes sociales pueden representar un nuevo lugar en el que explorar el comportamiento sexual de los adolescentes", introducen los autores en su ensayo.

Experimentación y riesgos

La adolescencia suele ser el "momento de la experimentación y del desarrollo de la identidad, y esta experimentación también puede formar parte de la personalidad que se presenta en los perfiles. Estudios previos muestran que, aproximadamente un 41% de los perfiles contiene referencias al abuso de sustancias y un 24% habla sobre sexo, aunque este último tipo de comentarios puede acarrear consecuencias. Estudios previos han demostrado que la información personal o sexual en internet eleva el riesgo de acoso o 'ciberbullying'", aclaran.
Los científicos llevaron a cabo la investigación mediante el rastreo de perfiles de estudiantes en Facebook con referencias públicas. El trabajo se realizó finalmente con 85 chicos y chicas [la mayoría del sexo femenino (56%) y de origen caucásico (67%)].
El grupo de la doctora Moreno calificó de 'exhibidores' a aquéllos que tenían una o más referencias públicas sexuales en su perfil y como 'no-exhibidores' a los que obviaron este tipo de información.
A todos ellos les remitieron un cuestionario a su email que permitió evaluar su intención de mantener una relación sexual y los comportamientos de riesgo.
En aquéllos que "confesaron no haber tenido nunca encuentros íntimos se evaluó la intención sexual con otro test: aplazamiento de relaciones sexuales (IPS, sus siglas en inglés) que contiene 12 ítems y que ha demostrado su fiabilidad y validad para determinar la intención de iniciarse en el sexo. Los otros test estaban relacionados con la experiencia sexual (oral, vaginal y anal) y con el uso de preservativo", destaca el trabajo.
De los 85 perfiles analizados, 18 contenían referencias sexuales (exhibidores) y la mayoría era de chicos. "Los datos revelan que la intención de iniciarse en el sexo vaginal fue estadísticamente más significativa en los exhibidores que en los no exhibidores. No obstante, no hubo diferencias entre la prevalencia de vida sexual o el número de parejas sexuales entre unos y otros", indican los investigadores.
"La introducción de referencias de sexo en los perfiles de las redes sociales se asocia positivamente con la intención de informar sobre el deseo de iniciar relaciones sexuales. Facebook puede representar un espacio cultural innovador para identificar a los adolescentes que están considerando perder la virginidad y pueden beneficiarse de mensajes educativos sobre las prácticas sexuales de riesgo", determinan los autores.
Padres y médicos siempre buscan pistas para saber cuándo es el momento adecuado para tener 'la charla' sobre sexo con los adolescentes, ha señalado Moreno. Pues, "nuestro estudio sugiere que, si se ha apreciado contenido sexual en las páginas de sus perfiles en las redes sociales, es definitivamente el momento de hablar".
elmundo.es

jueves, 12 de enero de 2012

En verano, el deseo adolescente fluye más y con menos límites

Verano. La temperatura sube y alcanza los cuerpos de los adolescentes que se dejan llevar por la música, el sol, los amaneceres. Se dejan llevar por el deseo. “Hay varios factores que inciden en el aumento de la actividad sexual de los adolescentes”, sostiene Sergio Griselli, psiquiatra, sexólogo clínico y coordinador del Equipo de Sexología y Educación Sexual del Hospital Rivadavia. “Uno es el factor climático: la temperatura, la humedad, la luz, los ciclos lunares, son elementos que modifican los ritmos hormonales y producen una mayor actividad sexual”, explica.
Los otros factores son bien diferentes. Continúa enumerando el especialista: “Los padres se relajan, controlan menos a sus hijos. A la vez, no hay obligación de estudiar ni de cumplir horarios. En consecuencia, los chicos se sienten liberados”. Y tienen mucho tiempo libre. “El verano favorece las actividades grupales: las reuniones, los salidas”, agrega la psicoanalista de familia Esther Czernikowski, miembro de la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo. “Es común que el grupo los arrastre y que los chicos terminen haciendo cosas que no harían en soledad. En la adolescencia, los modelos giran en torno a los pares, y el temor de quedar ridiculizados frente a los otros tiene un efecto muy fuerte que lleva a la imitación, porque no pueden pensar por sí solos”.
En realidad, en el verano se intensifican conductas que son propias de los adolescentes en general. Dice Griselli: “La diferencia es que en esta etapa está mucho más favorecida la búsqueda de la desinhibición, de la satisfacción inmediata. La omnipotencia los lleva a actuar impulsivamente, y mucho más si pertenecen a un grupo. Lo peligroso es que, buscando la desinhibición, recurran a las drogas o/y al alcohol”.
Sería natural que este panorama inquiete, pero a no desesperar. Czernikowski sugiere un espacio posible para acompañar a los jóvenes que adolecen en verano: “En la adolescencia los padres transitan por un desfiladero muy angosto: el de no ser ni jueces ni cómplices. Ponerse en jueces genera rebeldía e incita a un desafío que los arrastra al exceso, de lo que sea. Ponerse en cómplices con los hijos, como si fueran pares, los deja huérfanos. Hay una diferencia entre control y convivencia. ‘¿A qué hora volvés?, ¿a dónde vas?’, Son preguntas de cuidado. El hogar no es una pensión donde cada uno entra y sale sin comentarios”. “Recordemos que, más allá de que los hayamos educado bien, la necesidad de transgredir forma parte del crecimiento –aporta Griselli–. Es esperable. Los adolescentes necesitan probar, permanentemente, dónde están los brazos de contención de los padres. Si no los encuentran, aparecen los problemas. Sabemos que el ‘Sí’ es más fácil. En cambio, hay que poder hacerse cargo del ‘No’ y sostenerlo con un modelo y con acompañamiento”.
Finalmente, Griselli aconseja: “Aprovechemos que tenemos tiempo para conversar con nuestros hijos para transmitirles un mensaje coherente, sin ambigüedades, y asesorarlos sobre prácticas sexuales, uso de preservativos y otras medidas anticonceptivas. Podemos enseñarles que hay mucho por hacer, y todo es muy disfrutable, siempre que se eviten los excesos. No dejarlos solos, acompañarlos, pero con claridad”.
clarin.com

sábado, 17 de diciembre de 2011

Estudio relaciona contenido sexual en televisión con embarazo adolescente

Estudio relaciona contenido sexual en televisión con embarazo adolescente
Por Elizabeth Landau, CNN
(CNN) – El contenido sexual en televisión está fuertemente relacionado con el embarazo adolescente, según muestra un nuevo estudio de RAND Corporation.
Investigadores de la organización sin ánimo de lucro encontraron que los adolescentes con alto nivel de exposición a programas de televisión con contenido sexual fueron dos veces más propensos a quedar embarazadas o embarazar a su pareja frente a los que vieron menos programas de ese tipo en un periodo de tiempo de tres años. Es el primer estudio que demuestra esa relación, dijo RAND.
Un mensaje central del estudio es que se necesita que haya más diálogo sobre sexo en los medios, particularmente entre los padres y sus hijos, dijo Anita Chandra, la autora principal del estudio y científica conductual en RAND.
“Sabemos que los padres están ocupados, pero sentarse y ver programas con sus hijo, hablar sobre las representaciones de los personajes, hablar sobre lo que acaban de ver y usar eso como un momento de enseñanza es en verdad, creo, una buena recomendación de parte de esta investigación”, dijo Chandra.
Para medir la exposición, los investigadores usaron un método desarrollado por otro grupo de investigación que evaluó a 23 programas por su contenido sexual. Luego les preguntaron a los adolescentes qué tan frecuentemente vieron cada uno de esos programas, y finalmente desarrollaron un puntaje basado en la exposición a los programas.
“Sabemos que si un niño está viendo más de una hora de televisión al día, y sabemos que hay una escena sexual en el contenido cada 10 minutos, entonces está recibiendo una cantidad considerable de contenido sexual”, dijo Chandra.
Melody Monroe de Norfolk, Virginia, Estados Unidos, que tuvo su primer hijo cuando tenía 17 años, dijo que está de acuerdo que el sexo en la televisión contribuye al embarazo adolescente. Monroe, que compartió algunas de sus perspectivas en iReport.com, recuerda ver programas en Lifetime Television con su madre que eran “casi soft porn”, con escenas de besos y de cama.
“Oh, el chico consigue a la chica, se enamoran, viven felices por siempre, llegan los bebés; yo creí que esa era una forma de estar enamorado”, dijo Monroe, ahora con 26 años. “Felices por siempre no ocurre”.
Pero Sandy Tomlinson de Glendale, Arizona, que tuvo a su hijo a los 15 años, dijo que no piensa que la televisión afecte el embarazo adolescente, sino más bien que el embarazo adolescente tiene que ver con la forma en que los padres crían a sus hijos.
“Creo que si mis padres hubieran estado más involucrados en mi vida yo hubiera tomado diferentes decisiones”, dijo Tomlinson, ahora de 27 años, que también compartió su historia en iReport.com. “Ya está pasado de moda oír todos esos estudios que culpan a todo y a todos menos a los padres”.
El estudio de RAND, publicado en la edición de noviembre de la revista Pediatrics, analizó los resultados de tres sondeos sobre 2.000 adolescentes de edades 12 a 17 desde el 2001 al 2004. Se enfocó en los resultados de más de 700 participantes en todo Estados Unidos que habían tenido relaciones sexuales para el momento del tercer sondeo.
Los investigadores les preguntaron a los adolescentes sobre una variedad de comedias, dramas, programas animados y realities conocidos por tener contenido sexual. Chandra se negó a dar los nombres de los programas específicos, pero dijo que el contenido sexual es “bastante persuasivo”.
Aunque que este es solo uno de los muchos factores que influencian el embarazo adolescente, el estudio es convincente, dado que los adolescentes pasan una cantidad significativa de tiempo viendo televisión, dijo Chandra. La información ayudará a desarrollar programas de prevención para niños que se enfoque en la alfabetización mediática, dijo.
Incluso cuando se trata de otros factores relacionados como características demográficas y comportamientos de toma de riesgos, la correlación entre el contenido sexual televisado y el embarazo adolescente persiste, agregó Chandra.
El estudio también encontró que los adolescentes que viven en un hogar con los dos padres tienen menos probabilidad de embarazo.
Los afroamericanos, las niñas y los adolescentes con problemas de conducta tienen una mayor propensión a quedar embarazadas o embarazar a alguien, así como lo jóvenes que querían tener hijos pronto, según mostró el estudio.
Una fuerte relación entre el contenido sexual en televisión y el embarazo adolescente no es sorprendente, dijo la doctora Yolanda Wimberly, profesora de pediatría clínica de la Escuela de Medicina Morehouse y directora médica del Centro de Excelencia en Salud Sexual. Wimberly, que trabaja en una clínica para adolescentes, no participó del estudio.
“No puedes esperar que haya una sociedad sexualmente saturada en todos los insumos mediáticos pero al mismo tiempo estar sorprendido cuando esto influencia a la gente y a su comportamiento”, dijo. “Si lo vas a hacer, entonces te tienes que asegurar que vas a acompañarlo con educación en la que las personas necesitan tomar decisiones responsables”.
Es crucial que los padres y tutores le hablen a sus hijos sobre estos temas y que les enseñen valores y moral, pero sólo pueden limitar hasta cierto punto la cantidad de contenido sexual que sus adolescentes ven en televisión, dijo Wimberly. Los jóvenes tendrán exposición a estos programas por fuera de casa, como en las casas de los amigos o en internet.
Los expertos dicen que los programas de televisión rara vez retratan los riesgos del sexo y con frecuencia no mencionan la anticoncepción. Pero previas investigaciones del RAND mostraron que el contenido que incluye consecuencias negativas, como enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados, puede ser educativo para adolescentes.
Anteriores investigaciones mostraron que adolescentes que vieron mucha televisión con contenido sexual son más propensos a tener relaciones sexuales por primera vez al año siguiente.
Los Institutos de Salud de Estados Unidos reportaron en julio que los embarazos adolescentes aumentaron en ese país de 2005 a 2006 por primera vez desde 1991.

domingo, 11 de diciembre de 2011

La adolescencia vulnerable


Al menos de cinco veces, este año, un chico (apenas un adolescente), llevó un arma a una escuela en la Argentina. La última vez fue el martes 15 de noviembre: una pistola calibre 22, en manos de un alumno de trece años, entró en la Primaria Nº 6 de San Justo, en la provincia de Buenos Aires.
En este caso, todos respiramos aliviados porque sólo el rebote de un balazo hirió con levedad a uno de los niños. Nos conmociona, sin embargo, una vez más, el modo en que las conductas violentas llegan a arrastrar a gran cantidad de nuestros jóvenes y destrozan sus vidas. Demasiados jóvenes mueren hoy en homicidios, accidentes de automóvil y riñas en partidos deportivos; otros beben en exceso, consumen drogas y se exponen sexualmente.
Nos inquieta especialmente cómo educar a jóvenes y niños en un contexto social de tanta violencia. Cómo entender que los peligros de esta etapa de la vida no se deben a una violencia intrínseca de los jóvenes, sino a la marcada vulnerabilidad que ellos muestran a la presencia multiforme de distintas violencias en nuestras sociedades. ¿Qué herramientas es necesario brindarles, qué información y qué guías para orientarlos?
Cómo podemos lograr proteger los establecimientos educativos. Cómo recalcarles a los alumnos que manipular armas incluye el riesgo de generar tragedias impensables.
La misma cultura que ha logrado alargar casi medio siglo la expectativa de vida del hombre, pone en manos de sus niños y jóvenes instrumentos letales, mientras asegura por acción u omisión que sean usados por ellos.
De hecho, la conducta adolescente a menudo desnuda con gran precisión los conflictos con los que cada sociedad está luchando y aún aquellos que intenta suprimir y ocultar. Los adolescentes desenmascaran crisis sociales que rehusamos reconocer. Se trata de un espejo que refleja rincones oscuros de la convivencia comunitaria y hace que estallen en el interior de una cultura que tanto los provoca como los ignora.
En esta etapa de la vida, los jóvenes tienden a desafiar antiguas reglas y a enfrentar nuevos riesgos jugando al filo de los límites. Los adolescentes tratan activamente de conformar su propio espacio y, sin embargo, diversas investigaciones muestran que siguen valorando en gran medida la orientación de sus padres y maestros. Estos hallazgos destacan la importante responsabilidad legal y ética de los adultos en todo aquello que acontece a los jóvenes. La pregunta crucial quizá no sea tanto a qué edad de la niñez o la adolescencia los menores comienzan a ser imputables, sino cuál es la edad límite de los niños en la que los adultos dan por terminada su responsabilidad.
Una cultura y una sociedad que no pueden cuidar a sus jóvenes sin hacerlos pasar por estos riesgos, que tienen tan serias dificultades en lograr la protección de las nuevas generaciones, están desperdiciando potenciales del presente e hipotecando su futuro.
Necesitamos dejar de demonizar a los jóvenes y distribuir equitativamente las responsabilidades entre todos los adultos que diariamente siguen construyendo el modelo triunfal de la violencia. Promover, entonces, que los adultos asuman el cuidado y sobre todo la prevención de hechos como los que describe la crónica periodística a lo largo del año.
La sociedad es una realidad viva cuyas prácticas, márgenes y cuidados son incorporados por los seres en crecimiento y la rebeldía de los adolescentes puede culminar o no en la construcción de una identidad sólida que habilite una adecuada integración social. Nuestro aporte sistemático para la solución de esta epidemia ha sido y es propiciar y reforzar la participación de los adultos responsables, mediante acciones eficaces, en programas de prevención social que permitan reconstruir la trama comunitaria de sostén y sentido solidario para la conducta de los jóvenes.
Por Graciela Peyrú-médica psiquiatra y presidenta de la Fundación para la Salud Mental
lanacion.com

jueves, 20 de octubre de 2011

Cuando la adolescencia nos hace más inteligentes... o menos

Estudiantes adolescentes en Vitoria. | Mitxi
El cociente intelectual, la medida más común para calcular la inteligencia en escuelas o empresas, puede sufrir grandes variaciones durante la adolescencia. En sólo tres o cuatro años, un joven de inteligencia normal puede convertirse en un cerebro dotado o, por el contrario, quedarse por debajo de las habilidades medias de sus compañeros.
Un estudio dirigido desde la Universidad College de Londres (UCL) y publicado en la revista 'Nature' ha mostrado que tanto la estructura neuronal del cerebro como los resultados obtenidos en las pruebas de inteligencia cambian significativamente en algunos estudiantes, tanto entre los 12 y los 16 años como entre los 15 y los 20 años de edad.
Ambas transformaciones están asociadas positivamente, es decir, los jóvenes cuya materia gris ha crecido a lo largo de los años mejoran habitualmente sus resultados en las pruebas, y viceversa. Esta relación entre cambios neuronales y cociente intelectual significa, según los autores del trabajo, que el cerebro posee una gran plasticidad durante la adolescencia, y quizás también en la madurez.
Los investigadores, dirigidos por Cathy Price, evaluaron el cociente intelectual de 33 adolescentes sanos en 2004, al tiempo que tomaron imágenes por resonancia magnética de las áreas cerebrales asociadas tanto a la inteligencia verbal como a la inteligencia motora. Al cabo de cuatro años, repitieron las pruebas. La intención del estudio era, en principio, comprobar si los escáneres hechos en la adolescencia temprana servían para predecir el desarrollo de habilidades mentales durante los próximos años.

Imposible de predecir

Como tantas veces ha ocurrido en la ciencia, se produjo un feliz accidente. La hipótesis de partida resultó ser falsa, pero los resultados obtenidos desvelaron una realidad aún más interesante, aunque también más compleja. En efecto, hay una relación entre las estructuras neuronales que recogen los escáneres y el nivel de cociente intelectual, pero todo ello es muy maleable a lo largo del tiempo y es imposible predecir qué pasará con algunos jóvenes, si potenciarán o mermarán sus capacidades.
Lo sorprendente no fue tanto que el cociente de los adolescentes hubiera variado en estos años, pues dicho resultado podría deberse a multitud de factores, desde que estuvieran más concentrados en una u otra ocasión o que hubiesen recibido una buena (o mala) formación académica. El hecho relevante es que los diferentes resultados iban parejos a los cambios en las neuronas, visibles en las imágenes por resonancia magnética.
"Nuestros resultados muestran que la 'inteligencia', tal y como la miden los tests de cociente intelectual, está todavía formándose en los años de adolescencia", comenta la doctora Sue Ramsden, una de las autoras del estudio, a ELMUNDO.es. Por ello, y aunque el cociente intelectual puede ser un "buen indicador" del rendimiento escolar para el común de los estudiantes, siempre "habrá individuos" para los que esta regla no se cumpla.

No hay rutinas conocidas

El estudio no ha entrado a valorar cuál es la causa que puede motivar estos cambios, o de qué forma podría entrenarse al cerebro para optimizar los resultados en un futuro. "No existen rutinas que sepamos que se haya demostrado que aumentan la inteligencia", recuerda Ramsden. Sin embargo, algunos de los datos que se desprenden de la investigación han revelado cierta relación entre el trabajo escolar que desempeñan los jóvenes y las transformaciones cerebrales que experimentan.
"Es interesante destacar que los cambios se producían bien en las destrezas verbales o bien en las destrezas no verbales. Esto podría deberse a que los adolescentes se especializan en materias verbales o no verbales en la escuela", comenta Ramsden, quien recuerda que, en Inglaterra, se permite a los alumnos especializarse desde los 14 ó 15 años. "La independencia entre las destrezas verbales y no verbales no es extraña. Dependen de diferentes estructuras cerebrales".
La mejoría o el deterioro de las destrezas verbales, por tanto, está asociada a cambios estructurales en las neuronas especializadas en estas tareas, mientras que la variación de la inteligencia no verbal queda igualmente reflejada en otras áreas del cerebro. La independencia entre ambas habilidades es tal que algunos participantes mostraron un aumento de una de las dos destrezas al tiempo que experimentaban un retroceso en la otra.
elmundo.es

jueves, 15 de septiembre de 2011

El 13% de las adolescentes se embaraza antes de los 19 años

domingo, 29 de mayo de 2011

EL 23% DE LOS CHICOS TIENEN SEXO ANTES DE LOS 14 AÑOS

INICIACION. PARA LOS EXPERTOS, NO EXISTE “LA EDAD IDEAL” PARA DEBUTAR.


El 23% de los adolescentes de la Argentina debuta sexualmente antes de los 14 años, según los resultados de la primera encuesta nacional de salud escolar realizada por el Ministerio de Salud de la Nación. Si bien no hay registros que puedan comparar esas cifras con al menos dos décadas atrás, los especialistas en adolescencia sostienen que “ el inicio temprano en las relaciones sexuales es una preocupación ”. En muchos casos, se trata de relaciones no consentidas por los adolescentes, o que se llevan a cabo por la presión de sus amigos. También advierten que los chicos no siempre cuentan con toda la información necesaria para prevenir embarazos no planificados y enfermedades de transmisión sexual.
La encuesta fue publicada en el último número de la revista mensual de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), con la autoría de Bruno Linetzky, Paola Morello, Mario Virgolini y Daniel Ferrante. Fue respondida por 1.980 chicos, de entre 13 y 16 años, de 47 escuelas del país, a los que se les preguntó por sus comportamientos sexuales. Uno de cada 10 chicos de 13 años ya había comenzado a tener relaciones. Y, de ellos, el 10% había tenido sexo con más de una persona.
Aunque no hay consenso sobre cuál es la edad ideal, se recomienda a una persona tener relaciones sexuales “cuando decida por sí misma, sin ningún tipo de presión de su pareja, sus amigos o familiares, cuando tenga un conocimiento adecuado de su cuerpo, cuente con toda la información necesaria para prevenir embarazos no planificados y enfermedades de transmisión sexual, y tenga la maduración afectiva y orgánica indispensables para transitar esta primera experiencia”, según expresan Mabel Bianco y María Cristina Ré, del FEIM, en un cartilla para padres, que fue publicada por el Ministerio de Educación porteño.
Pero esas recomendaciones distan mucho de lo que pasa en la realidad. “El promedio de inicio de las relaciones sexuales sigue siendo el de los 15 años, pero sí es cierto que crece la franja con menor edad. Vemos en los consultorios que muchas de las chicas que se iniciaron más tempranamente tienen antecedentes de haber sido abusadas”, afirmó Enrique Brener, jefe del servicio de adolescencia del Hospital Argerich, cuyo equipo fue premiado por la Organización Panamericana de la Salud el año pasado. “También es frecuente que se vean casos de inicio temprano y con más de una pareja en corto tiempo”, sostuvo.
“ El inicio precoz de las relaciones sexuales es preocupante porque aumenta las chances de que los adolescentes no se cuiden con preservativos o no tengan la madurez suficiente en casos de producirse un embarazo ”, señaló Rosa Pappolla, pediatra del Hospital Penna y sexóloga del Centro de Estudios Permanente del Adolescente de la SAP. En la actualidad, el 14,5% de los embarazos de mujeres en edad fértil corresponden a menores de 20 años.
Otro dato de la encuesta es que los adolescentes no usan el preservativo.
Sólo el 43% de los entrevistados dijeron que siempre usaban el condón , que es la única manera de protegerse del VIH y otras infecciones de transmisión sexual cada vez que se tienen relaciones sexuales. “Los resultados son elocuentes: nos muestran la gran necesidad de los chicos de recibir información sobre salud sexual y reproductiva, tanto en escuelas como en centros de salud. No todos acceden aún a los preservativos. También es real que no todos incorporan el hábito del uso”.
De acuerdo con Pappolla, la Argentina enfrenta hoy una etapa de transición: “Ya contamos con leyes y programas que nos ayudan, pero aún queda por hacer. Hay que educar en sexualidad desde que son niños, con la participación de la familia, los docentes y la comunidad. Así se postergará la edad de inicio de las relaciones y se reducirán los embarazos no planificados y los casos de enfermedades de transmisión sexual”.

CONSEJO PARA LOS PADRES

Los padres deben estar abiertos a que los hijos hablen y pidan información sobre sexualidad, sugiere Mabel Bianco, de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (www.feim.org.ar). Es mejor que los chicos recurran a ellos antes que a los amigos.
Se aconseja estar preparados para repetir explicaciones hasta que sus hijos entiendan adecuadamente. Las respuestas deben ser simples.
Es saludable decir “no sé o no tengo esa información” y comprometerse a buscarla.
Se puede llamar al: 0800-222-3444.

"ES BUENO HABLARLES CON SUS MISMOS CODIGOS"

Con sólo pasar información sobre salud sexual y reproductiva no basta: también importa el modo en que se comunica. Desde esta perspectiva, una pediatra y varias docentes emprendieron una iniciativa original en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos. Capacitan a adolescentes que tienen entre 15 y 17 años, y éstos se convierten en promotores que informan, atienden y explican las dudas de los chicos de menor edad.
“Todo partió a partir del interés de un grupo de alumnos que quería hacer algo por la comunidad, y nosotros les propusimos esta iniciativa para que den orientación a sus propios pares”, contó a Clarín la pediatra María Isabel Tarchinale. “ Nos preocupaba el inicio temprano de las relaciones sexuales y un alto índice de embarazo adolescente: el 29% de los partos que se producen en nuestro partido corresponden a adolescentes ”.
Desde 2007, se fueron formando promotores en las escuelas públicas 201 y 202. Esos chicos se encargaron de idear y de llevar a cabo varias acciones, después de capacitarse con profesionales de la salud. Visitan otras escuelas y dan talleres, en los que ya participaron más de 1.200 chicos. También salen por la ciudad, hablan en la radio, realizan encuestas, y tienen un stand en las escuelas, donde cada alumno puede acercarse para despejar dudas o dejarlas por escrito en una urna. Si los chicos lo piden, entregan preservativos.
La iniciativa se llama “Cuidándonos, te cuido”, y fue presentada en el Congreso argentino de salud integral del adolescente, organizado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP). “El éxito del proyecto está en que los promotores tienen una mejor llegada con los adolescentes. Porque son también adolescentes que les hablan a otros con sus mismos códigos”, resaltó Tarchinale.
Los chicos promotores están formando una biblioteca temática, y una videoteca, y entregan folletos a la comunidad. “Se busca que los adolescentes desarrollen un pensamiento crítico y que puedan ejercer una sexualidad saludable, responsable y libre”.

LOS MEDICOS Y EL DERECHO A LA CONFIDENCIALIDAD

Aunque quieran cuidarse, algunos adolescentes encuentran barreras. “Es frecuente que en hospitales les digan que no los atenderán si no están acompañados por sus padres. Esto es un error, porque los adolescentes tienen derecho a recibir atención médica, aunque estén solos. Al no escucharlos, se puede perder una buena oportunidad para prevenir embarazos, y la transmisión de enfermedades”, sostiene Mario Kornhauser, ginecólogo que llevó adelante un proyecto sobre educación sexual con adolescentes en el partido de Pilar. Otra barrera es que los médicos no respetan el derecho a la confidencialidad con los adolescentes. “Si los chicos cuentan que tienen relaciones sexuales, si piden un test de embarazo o la prueba del VIH, o si revelan su identidad sexual, el médico no está obligado a romper con la confidencialidad- destacó Enrique Berner, jefe del servicio de adolescencia del Hospital Argerich-. Los chicos deben sentir al consultorio como un lugar confiable. Esto permite a los profesionales actuar en prevención frente a situaciones de riesgo potencial. Hay que responderles las preguntar sin asustarlos”.
CLARIN.COM

lunes, 16 de mayo de 2011

La primera vez: el sutil equilibrio entre diálogo y privacidad



Recordar cómo fue la primera vez, para los que tenemos un recorrido de vida sexual, puede ser un suceso placentero o, por el contrario, cargado de angustia. Ahí estaban los miedos mezclados con las ganas de juntar los cuerpos en un frenesí inolvidable. Hoy sabemos que mucho no hay que esperar para estar sexualmente con la persona deseada.
Después de unos días de conquista se hace difícil frenar el deseo erótico. Y hasta las parejas más conservadoras y religiosas sucumben ante la tentación, ocultándose de los padres y de las rígidas normativas, para dar cuenta de su humanidad. Porque el deseo sexual se instala allí, en el centro de nuestra existencia, convirtiéndose en una fuerza que nos conecta con nosotros mismos y con los demás.
Es probable que antes de tomar contacto con el otro hayamos pasado por experiencias sexuales autoeróticas que nos han ayudado a conocer el cuerpo, los puntos erógenos y la infinidad de sensaciones placenteras. Los jóvenes, tanto varones como mujeres, quieren probar sus capacidades amatorias, saberse seductores, descubrirse y, por qué no, compartir las experiencias con sus grupos de pares. Sin embargo, existen diferencias en la forma de encarar los comienzos de la vida amorosa. Los varones se volvieron más temerosos, se subestiman, creen que deben complacer a las parejas, ignorando que toda relación se construye de a dos. Por otro lado, las chicas esconden sus miedos bajo una apariencia de seguridad, seducción y confianza en sus cuerpos vigorosos, reproduciendo los modelos que los medios de comunicación imprimen en la subjetividad femenina, aún desde muy pequeñas.

Aprender a comunicar
Sabemos que la primera vez se acompaña de infinidad de dudas: ¿podré?, ¿qué voy a hacer en la cama?, ¿me sentiré bien?, ¿tendré los cuidados necesarios?, ¿qué pensará él/ella de mí?, ¿cómo me sentiré después?, ¿será la primera y la última?, ¿me llamará después?, ¿qué hago si me duele?, ¿qué hago si no se me para, o si se baja?, ¿qué hago si eyaculo antes?, ¿seguiremos haciéndolo si el himen sangra?... Muchas preguntas para tan importante momento.  Aprender a comunicar lo que nos pasa, las expectativas, las dudas, las ganas y los sentimientos es una manera de disipar temores, de conocer al otro y de disponernos con menos tapujos a la relación.
Muchas veces, la primera vez ocurre en el cuarto, con los padres atentos, girando alrededor. La urgencia predispone a que los chicos no usen condones, penetren sin juego previo, eyaculen rápido; las chicas no llegan a lubricarse, el coito se vuelve doloroso, sienten que todo ha sido fugaz, sin placer.  Pero, por sobre todas las cosas, ambos han perdido la oportunidad de disfrutar plenamente de una experiencia única.
Los padres saben que la “encerrona” en el cuarto significa “franeleo” y contacto erótico. La casa no se vulnera o se pierde el respeto porque los chicos tengan sexo. La casa se vulnera por la ignorancia, los tabúes, la violencia doméstica, la sumisión de la mujer, la represión de las fuerzas vitales con la que todo ser humano cuenta para ser feliz.  

Dr. Walter Ghedin. Médico Psiquiatra. Sexólogo.

¿Estás de acuerdo? ¿Está bien que los hijos tengan sexo en la casa de los padres? ¿Cómo evitar invasiones de un lado y del otro?

La importancia del debut sexual

El inicio sexual en los adolescentes genera interrogantes, miedos y ansiedades, tanto para sus padres como para los jóvenes. Las y los adolescentes de la Argentina se inician sexualmente entre los 14 y 15 años. Se estima que en nuestro país hay aproximadamente 900.000 madres adolescentes. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 20% de los nacimientos son de madres adolescentes.
En aquellas familias en las que se desarrolló siempre un canal de diálogo y respeto sobre los temas de la sexualidad, transmitiendo tanto información sobre cuidados de la salud como valores familiares y el respeto por la intimidad y las decisiones personales, estos jóvenes llegan más preparados a su primera vez, tanto al decidir cuándo iniciarse como para adquirir y utilizar formas de cuidado efectivo para prevenir embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual.
En algunos países europeos ha quedado demostrado que aquellos adolescentes que recibieron educación sexual en cada etapa de su desarrollo emocional y biológico, conocen y acceden a métodos anticonceptivos y retardan su inicio sexual. Estos jóvenes tienen menos curiosidad y menos necesidad de transgredir "mandatos" inculcados rígidamente. Cuando los adolescentes reciben educación sexual desde las familias y en la escuela y acceden a los métodos anticonceptivos están en mejores condiciones para decidir, de manera libre y autónoma, cómo y cuándo debutar sexualmente. Estos jóvenes son menos proclives a actuar por "contagio o imitación" de sus pares y/o por oposición a sus padres.

Hay leyes que fueron creadas para que ejerzas tus derechos sexuales y reproductivos:

* La ley de Salud Sexual y Procreación Responsable (Ley Nacional 25673), del año 2003.
A partir de los 14 años cualquier adolescente mujer o varón pueden concurrir sin la compañía de un mayor de edad a un hospital público, centro de salud o a su obra social y allí ser atendidos/as y asesorados en salud sexual, en todo el país. Tienen derecho a recibir un método anticonceptivo seguro y efectivo y regresar cuantas veces necesiten tanto para sus controles médicos como para retirar el método con el que se estén cuidando. La ley incluye la entrega de anticoncepción de emergencia.

* Ley de Educación Sexual Integral (Ley Nacional 26150), del año 2006.
Las y los adolescentes tienen derecho a recibir educación sexual integral desde los primeros años de escolaridad. "Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos".

¿Estás por vivir tu primera vez? Algunas sugerencias

*  Antes de la primera vez es importante que hayas elegido la manera de cuidarte. La Organización Mundial de la Salud sugiere para los adolescentes las pastillas anticonceptivas, que son efectivas en un 99.9%, que no te van a engordar ni llenar de pelos, junto con el preservativo que es el único método que te protege de las infecciones de transmisión sexual.
*  Antes de dejar de utilizar el preservativo, es recomendable que los integrantes de la pareja se chequéen las infecciones de transmisión sexual y no vuelvan a tener relaciones con otras personas sin preservativo.
*  Animate a ir al médico. Sin necesidad de revisarte, podrá sugerirte un método, explicarte cómo utilizarlo y entregártelo gratuitamente.
*  Recordá que en la primera vez se puede quedar embarazada y también contagiarse una infección.
*  No te dejes apurar por nada ni nadie. No es más "popular" ni maduro quien ya tiene relaciones sexuales. La seguridad, la decisión y el deseo siempre deben partir de vos. Nadie tiene derecho a decidir sobre tu cuerpo y tu sexualidad. Todo debe suceder siempre en un marco de libertad, autonomía y cuidado, así podrás sentir. explorar y experimentar con tu cuerpo, diseñando el camino para una sexualidad futura saludable.
*  No es cierto que los varones tengan más necesidad que las mujeres para tener relaciones sexuales. Esto es algo inculcado desde la sociedad.
*  Si bien varones y mujeres somos diferentes biológicamente no lo somos en cuanto a nuestros derechos y obligaciones. Las mujeres también tienen derecho a tener relaciones por placer, y ambos deben estar seguros y comprometidos en cómo, cuándo y con quién prefieren tener su primera vez.
*  Los varones también pueden elegir con quién hacerlo y cuándo sin necesidad de iniciarse sólo para demostrar su virilidad.
*  Tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo, especialmente durante la adolescencia, no define la identidad sexual futura de la persona. Esta identidad se construye y se logra, a veces, luego de algunas idas y vueltas con el mismo sexo.
* Si tenés dudas, no lo hagas, esperá. Si la persona que está con vos te quiere, también podrá esperarte. Las relaciones sexuales deben ser decididas en libertad y sin ningún tipo de presión ni coerción.
*  Si tu popularidad depende de tener o no relaciones sexuales, pensá qué otras cosas te pueden estar pasando. Si no te sentís bien o estás triste y confundida/o, o te sentís solo/a, buscá con quien hablar, alguien de tu confianza que pueda escucharte y aconsejarte (tu mamá, tu papá, un familiar, amigos/as). También podés tener una entrevista con un/a psicólogo/a para ayudarte a descubrir qué te está pasando y explorar tus deseos y motivaciones.
*  No te asustes ni te encierres, pedí ayuda. Otra mirada puede ser de mucha utilidad.
Lic. Andrea Gómez, psicóloga, psicoanalista y sexóloga
entremujeres.com

miércoles, 20 de abril de 2011

'Facebook depression'

Suzanne Plunkett
No hay día que no me pregunte alguien sobre los peligros de Internet, redes sociales, etc., para la salud mental. El tema está de moda, off y on line. Preocupa sobre todo a los padres, y parece que cuanto más puestos están ellos en la red, más preocupados por el uso que hacen sus hijos. De padres conectados, hijos enganchados, piensan. Y puede que acierten.
Hasta ahora, a los psiquiatras nos preocupaba la adicción y poco más, pero el medio se está revelando como una fuente inagotable de sustos para la salud mental. Temas como la anorexia, el cyberbullying, el acoso on line, la compra condicionada o el suicidio, son algunos de los asuntos más preocupantes que tendremos que ir analizando en este blog.
Lo último es la depresión relacionada con las redes sociales. Varios investigadores han sugerido que la denominada 'Facebook Depression' (depresión de Facebook, en español) es una realidad clínica incuestionable. Un reciente y atinado artículo en la revista 'Pediatrics' lo ha explicado en medios científicos, pero los medios de comunicación ya estaban dando vueltas al asunto tiempo antes.
Las circunstancias vendrían a ser como sigue: Muchos jóvenes usan y abusan de las redes sociales, en ellas desarrollan buena parte de sus vidas y personalidades: se relacionan, emocionan, forman, informan, enamoran, vinculan, hacen amigos, crecen personal y socialmente… Pero también puede ocurrir que se pierdan amistades, se rompan vínculos, se descienda en el nivel social, se sufran críticas, acosos, agresiones, ninguneo…
Y si uno vive demasiado en la red, y poco fuera, se convierte en un personaje mediático, expuesto a lo bueno y lo malo de las redes, a subir y crecer 'socionline', pero también a bajar y extinguirse. Para los jóvenes, especialmente para los adolescentes, la aceptación social, la pertenencia al grupo, la relación emocional íntima, la intimidad confidencial y la sensación de auto valía, estima y seguridad que dan las redes son muy valiosas, y por ello su pérdida puede ser muy dolorosa.
Se trata de nuevas formas de estrés relacional que, el fondo, son las mismas que en las relaciones 'off line', pero la rapidez, inmediatez, intensidad de los sucesos 'on line' les hace ser especialmente agresivos, violentos, difíciles de tolerar y adaptarse a ellos. Y la calidad y cantidad de las expresiones emocionales en las redes puede ser especialmente intensa, ruda, contagiosa, imitativa, generándose círculos viciosos veloces e incontrolables que conlleven riesgos para los sufrientes: agravamiento de los sentimientos depresivos, aislamiento social, conductas anómalas (abusos, compulsiones, suicidio)…
Vivir en la red es estar expuestos. Cuesta acostumbrarse, sobre todo si eres inestable, vulnerable y tienes problemas de autoestima, como la mayoría de los adolescentes. Así pues, parece que necesitaremos una nueva psicopatología 'on line' para analizar correctamente las expresiones emocionales, detectar posibles patologías y hacer buenos diagnósticos y tratamientos.
Los psiquiatras tenemos trabajo para rato, quizá tengamos que desarrollar una nueva subespecialidad: 'psiquiatría on line'. Todo un reto.
elmundo.es

sábado, 12 de marzo de 2011

Los adolescentes que fuman porros antes de los 16 toman decisiones erróneas

No es ninguna 'broma'. Los adolescentes deberían pensárselo dos veces antes de iniciarse en el consumo regular de marihuana. Los datos de un nuevo trabajo avalan que fumar 'porros' antes de los 16 años causa cambios en el cerebro, lo suficientemente serios como para afectar a ciertas capacidades cognitivas.
Se observan en los escáneres cerebrales que científicos del Hospital McLean, afiliado a la Universidad de Harvard (EEUU) han realizado a un grupo de 33 jóvenes fumadores a los que han comparado con 26 adolescentes sanos que no 'se daban' a los canutos. Al parecer, aquellos expuestos a la marihuana de forma precoz muestran una activación en ciertas regiones del cerebro que no se detectó en los no fumadores. Los cambios neuronales registrados no se 'captaron' tampoco en los jóvenes que se iniciaron en los 'porros' después de cumplir los 16 años, lo que sugiere que es la exposición temprana la que más impacto tiene en el cerebro.
Celso Arango, jefe de Sección de Psiquiatría en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid y de la Unidad de Adolescentes de este centro, reconoce a ELMUNDO.es que "cualquier factor ambiental de suficiente intensidad puede producir cambios en cerebros plásticos , como los de los adolescentes. El 'cannabis' o la marihuana no son una excepción. Además, se ha demostrado recientemente que aumentan el riesgo de esquizofrenia, sobre todo cuando el consumo comienza precozmente. Se sabe que su uso empeora el curso y pronóstico de personas con esta patología. Por ello, no es sorprendente que se demuestre que también tiene efectos perjudiciales para la cognición".
Staci Gruber, director del departamento de Neuroimagen Cognitiva y clínica del centro estadounidense, defiende que "las investigaciones sobre cómo la marihuana produce cambios en los cerebros en desarrollo son muy importantes, dado que se trata de la droga ilegal que más se consume al otro lado del Atlántico".
En la investigación se realizó, asimismo, una batería de pruebas diseñadas para medir la función ejecutiva, que valora los procesos cerebrales responsables de las habilidades y comportamientos que implican el pensamiento abstracto, la toma de decisiones, la flexibilidad cognitiva y la corrección de errores.
"Los usuarios crónicos de la droga daban respuestas equivocadas de forma reiterada, a pesar de que se les avisaba del error. Este hecho, que se observa en los bebés, se denomina falta de flexibilidad cognitiva", destaca el director del ensayo que ha sido presentado durante la celebración de la reunión anual de la Sociedad de Neuroimagen que se está celebrando en San Diego (EEUU).

Mayor consumo

El ensayo ha puesto sobre la mesa, además, que es mayor el número de adolescentes que se iniciaron antes de los 16 años en el consumo y que fuman más cantidad y más veces a la semana (un 25%) que el de los que se encendieron su primer 'porro' más tarde, un 12%. "El grupo de inicio temprano fumaba casi tres veces más gramos de la sustancia a la semana", insiste el científico Gruber.
Pero los datos más relevantes de la investigación son los aportadas por las pruebas cognitivas. Al parecer, los chicos y chicas más precoces en el uso de 'cannabis' cometieron el doble de errores en las pruebas de función ejecutiva que los que comenzaron más tarde.
El doctor Arango puntualiza, no obstante, que pese a estos resultados se debe tener en cuenta que "el problema con este estudio es que los que comienzan a usar la marihuana a muy corta edad tienen también otros factores de riesgo (familias más desestructuradas, más riesgo de accidentes, mala nutrición, etc.) que también se relacionan con una peor cognición".
"El cerebro en desarrollo es vulnerable ", asevera Gruber. "Si se habla de legalizar la marihuana, antes hay que tener en cuenta que no es completamente benigna. Es necesario establecer normas y guías para los más jóvenes teniendo en cuenta el gran número de adolescentes que la toma".
elmundo.es

sábado, 29 de enero de 2011

El 56% de los jóvenes conoce casos de aborto

Pablo Tomino
El 56 por ciento de los jóvenes que residen en la ciudad de Buenos Aires conoce a alguien que se ha practicado un aborto.
El dato, sin dudas llamativo, surge de una encuesta realizada en 2010 por la Dirección de Políticas de Juventud del gobierno porteño, sobre un universo de 800 chicos de entre 15 y 29 años.
Según ese sondeo, los jóvenes tienen a sus amigos como principal fuente de información en cuestiones vinculadas con el sexo, seguidos por los padres, la escuela, los médicos y, como corresponde a esta época de fluidos contactos tecnológicos, de Internet.
Consultados sobre la polémica de si se debe avanzar en algún tipo de ley que despenalice el aborto, la mitad de los chicos se pronunció en forma favorable, mientras que el 37 por ciento se opuso. Cuanto mayor es la edad, crece la aceptación a la interrupción voluntaria del embarazo.
El aborto es ilegal en la Argentina. El artículo 86 del Código Penal establece que "el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta no es punible si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios, o si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente".
La discusión respecto de si se debe ampliar esa despenalización sigue pendiente en el Congreso. Se estima que por año se realizan en la Argentina unos 500.000 abortos clandestinos.
La encuesta, que abarcó todos los barrios y estratos sociales de la ciudad, fue más allá al preguntar a los jóvenes sobre la edad de su iniciación sexual que, en el distrito, se ubica en los 16 años.
"Ese promedio de edad responde a una cantidad de variables sociales, culturales y ambientales. El principal interés de la Dirección General de Políticas de Juventud en este sentido es trabajar para que sean responsables en sus acciones al momento de iniciar su vida sexual. Desde el Estado se debe garantizar el acceso a la información y a los métodos de cuidado", dijo a La Nacion Ezequiel Fernández Langan, titular de la dependencia a cargo del sondeo.
En cuanto a los métodos de cuidado en las relaciones sexuales, el 75% de los jóvenes prefiere el preservativo masculino, mientras que el 25% dijo utilizar pastillas anticonceptivas. A la hora de tomar la decisión en la pareja sobre qué método de anticoncepción usar, el 55% sostuvo que lo hace de común acuerdo con su pareja y el 36% se informa, en primer lugar, por amigos.
"En este sentido, trabajamos en una variedad de campañas públicas, de comunicación entre pares y de distribución de material que ayude a los jóvenes a tener conductas de autocuidado que redunden en el beneficio de su salud física y psíquica", dijo Fernández Langan.
Por otra parte, según el sondeo, en un universo de 612.858 jóvenes que habitan en la ciudad -de los cuales el 51% son mujeres (314.741)-, del total de los consultados el 13% no ha tenido hasta el momento de la realización de la consulta una relación sexual.
El consumo de drogas y alcohol ubica a los menores en una situación muy activa. Mientras la edad de inicio para esta práctica es de 14 años en los varones y 15 en las mujeres, el 58% dijo consumir cerveza.
En tanto, el 30% de los consultados que toman alcohol tiene como preferencia las bebidas fuertes o los tragos, con la curiosidad de que la mayoría son mujeres (31% contra el 29% de los hombres). Además, el 16% se inclina por el consumo de vino.
La frecuencia con la cual los menores toman bebidas alcohólicas también es llamativa: lo hace "algunas veces por semana" el 46 de las mujeres y el 55% de los varones. En tanto, en todo 2010, sólo el 9% de los jóvenes aseguró no haber consumido alguna bebida alcohólica.
"La encuesta muestra una gran inserción del hábito de consumo de alcohol entre los jóvenes, ya que el 50% consume alcohol más de una vez por semana y el rango etáreo de mayor consumo se da es entre los 20 y 24 años con un 54%. Estas cifras son relevantes para ahondar sobre las problemáticas actuales de este sector de la población y consecuentemente profundizar las acciones preventivas y de toma de conciencia que llevamos adelante desde el gobierno", dijo Daniel Lipovetzky, secretario de Inclusión y Derechos Humanos de la ciudad.
Según Lipovetzky, "es clave que los jóvenes conozcan y tomen conciencia de y consecuencias del consumo excesivo de alcohol, más aún cuando muchos de ellos, en ese estado, permanecen frente a un volante. La ingestión de alcohol por parte de ellos debe estar acompañada de responsabilidad. No está mal que beban, siempre y cuando lo hagan con moderación".
"Los mayores tenemos que educarlos y ayudarlos para que un momento de diversión no se transforme en una experiencia nociva. Por ello, el trabajo de prevención es transversal", dijo el funcionario.
En cuanto al consumo de tabaco, el 63% de los fumadores reconoció que lo hace diariamente. Y el sondeo demuestra, además que hoy los jóvenes tiene una relación directa con la marihuana. El 26% de los que consumen esta droga reconoció que lo hace algunas veces mensualmente, mientras que el 25% dijo hacerlo algunas veces semanalmente y el 7%, diariamente.
Y dos datos llamativos más: el 54% dijo no estar de novio ni tener pareja estable, mientras que el 16% de los jóvenes de entre 15 y 29 años aseguró tener al menos un hijo. Ese porcentaje se reduce al 2% en la franja de chicos de entre 15 y 19 años.
lanacion.com