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miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Cuándo perderá mi hijo la virginidad?

Dos adolescentes navegan por internet. | P. Toledo
Saber el momento en el que un hijo o una hija está dispuesto a perder su virginidad es un dato que muchos padres querrían conocer. Ahora lo tienen más fácil gracias a las redes sociales. Al menos eso es lo que se desprende de una nueva investigación que demuestra que las publicaciones públicas de referencias sexuales en Facebook pueden indicar el momento de inicio en el sexo.
Megan Moreno, de la Universidad de Wisconsin (EEUU), es la autora principal del estudio, que ha visto la luz en el 'Journal of Sexual Research' .
"Las redes sociales son inmensamente populares entre los adolescentes y adultos jóvenes, la mayoría tiene acceso a Internet, y la mayoría hace uso diario de él... El contenido sexual forma parte de los perfiles de los adolescentes de muchas de estas redes. De hecho, aproximadamente una cuarta parte de los jóvenes tiene referencias al sexo en su perfil de acceso público. Un ejemplo: 'Marck se puso ayer por la noche...'. O mediante la publicación de sus fotografías en ropa interior. Las redes sociales pueden representar un nuevo lugar en el que explorar el comportamiento sexual de los adolescentes", introducen los autores en su ensayo.

Experimentación y riesgos

La adolescencia suele ser el "momento de la experimentación y del desarrollo de la identidad, y esta experimentación también puede formar parte de la personalidad que se presenta en los perfiles. Estudios previos muestran que, aproximadamente un 41% de los perfiles contiene referencias al abuso de sustancias y un 24% habla sobre sexo, aunque este último tipo de comentarios puede acarrear consecuencias. Estudios previos han demostrado que la información personal o sexual en internet eleva el riesgo de acoso o 'ciberbullying'", aclaran.
Los científicos llevaron a cabo la investigación mediante el rastreo de perfiles de estudiantes en Facebook con referencias públicas. El trabajo se realizó finalmente con 85 chicos y chicas [la mayoría del sexo femenino (56%) y de origen caucásico (67%)].
El grupo de la doctora Moreno calificó de 'exhibidores' a aquéllos que tenían una o más referencias públicas sexuales en su perfil y como 'no-exhibidores' a los que obviaron este tipo de información.
A todos ellos les remitieron un cuestionario a su email que permitió evaluar su intención de mantener una relación sexual y los comportamientos de riesgo.
En aquéllos que "confesaron no haber tenido nunca encuentros íntimos se evaluó la intención sexual con otro test: aplazamiento de relaciones sexuales (IPS, sus siglas en inglés) que contiene 12 ítems y que ha demostrado su fiabilidad y validad para determinar la intención de iniciarse en el sexo. Los otros test estaban relacionados con la experiencia sexual (oral, vaginal y anal) y con el uso de preservativo", destaca el trabajo.
De los 85 perfiles analizados, 18 contenían referencias sexuales (exhibidores) y la mayoría era de chicos. "Los datos revelan que la intención de iniciarse en el sexo vaginal fue estadísticamente más significativa en los exhibidores que en los no exhibidores. No obstante, no hubo diferencias entre la prevalencia de vida sexual o el número de parejas sexuales entre unos y otros", indican los investigadores.
"La introducción de referencias de sexo en los perfiles de las redes sociales se asocia positivamente con la intención de informar sobre el deseo de iniciar relaciones sexuales. Facebook puede representar un espacio cultural innovador para identificar a los adolescentes que están considerando perder la virginidad y pueden beneficiarse de mensajes educativos sobre las prácticas sexuales de riesgo", determinan los autores.
Padres y médicos siempre buscan pistas para saber cuándo es el momento adecuado para tener 'la charla' sobre sexo con los adolescentes, ha señalado Moreno. Pues, "nuestro estudio sugiere que, si se ha apreciado contenido sexual en las páginas de sus perfiles en las redes sociales, es definitivamente el momento de hablar".
elmundo.es

lunes, 19 de septiembre de 2011

"La virginidad no se pierde, se regala"


La sexualidad adolescente no se enseña sólo en esa etapa, se enseña toda la vida. Depende de cómo los padres vivan el tema y cómo se evalúan en las familias los estereotipos sexuales.
Hablar de sexo no es hablar sólo de sexualidad. También incluye factores afectivos, valóricos y espirituales que la hacen una parte importante de nuestro desarrollo emocional.
Antes de los 19 años, en hombres y mujeres, el cuerpo no está preparado para tener una sexualidad bien entendida y comprometida con las posibles consecuencias, como tener un hijo o adquirir enfermedades venéreas.
Debe haber un compromiso donde yo sé quien soy y quien es el otro. La virginidad no se pierde, yo puedo perder un llavero y no me doy cuenta y capaz lo encuentre. La virginidad se regala, se dona a alguien que quiera, porque va a formar parte importante de mi vida emocional o de mi historia.

Cómo "encarar" a los chicos
El tema hay que hablarlo con total naturalidad y confianza. Es importante la relación afectiva que exista entre ambas partes, porque si yo no conozco los amigos de mi hijo o hija, no sé qué exámenes tiene esta semana en el colegio, difícilmente podré hablar de temas tan profundos como son la sexualidad y los efectos que produce el vivirla sin compromiso y sin afectividad conciente.

¿A qué edad tienen su primera vez?
Se aprecia un apuro por vivenciar el sexo lo antes posible, tal vez, para compensar déficits emocionales y sensaciones fuertes de soledad. Por eso, desde los 14 años ya se pueda apreciar un inicio sexual inadecuado. En el caso de las mujeres, más de un 60% lo sigue haciendo por miedo a ser abandonada por el supuesto amor del momento.
También tiene que ver con la sobreerotización a la que estamos expuestos. Hasta para vender un camión se necesita una mujer en lolas. Y los padres desde muy pequeños, y en forma inadecuada, les preguntan a los niños si tienen novio o novia.
La sexualidad debe darse en un concepto de madurez afectiva y social que tiene que estar respaldada por una relación sana con los adultos cercanos y donde se entienda que para ser libre primero se hace lo que se debe y después lo que se quiere.   

Por Pilar Sordo
entremujeres.com

miércoles, 28 de enero de 2009

Si tienen anillito, de sexo ni hablar

Tres hermanos son popstars, casi perfectos de tan lindos, los tres. Cantan lo que compone Nick, el menor, que a los 16 parece haber vivido un siglo de amores y desencuentros. Las canciones son prolijas, algo de ese pop-rock que en los últimos años ha llevado a Disney a la cima de los consumos culturales de púberes y adolescentes. Cualquiera que tenga cerca una niña de 11 o 12 años puede dar cuenta del fanatismo propulsado a hormonas e histeria que estas mujercitas son capaces de desplegar.
Amor, lujuria y fantasía se desatan al oír los primeros acordes o, eventualmente, al verlos cantar y actuar en el cine. Pero si alguna vez un padre celoso y anticuado, digamos de unos 38, 40 años, temió que la libido descarriada y púbera de la luz de sus ojos se viera satisfecha por esos galancetes –o sus émulos– y su niña fuera arrastrada a la concupiscente vida… puede quedarse bien tranquilo.
Los jóvenes ídolos llevan en sus deditos unas alianzas de plata llamadas “anillos de pureza” que simbolizan su voluntad de permanecer vírgenes y/o célibes hasta el matrimonio. Sí, es una moda que se extiende rauda en el gran país del norte: la ganadora del American Idol, Jordin Sparks, también usa ese anillito y declaró suelta de cuerpo: “No todas quieren prostituirse” (“Not everybody wants to be a slut”). Hannah Montana/Miley Cyrus también lleva puesto ese anillo y así confirma que sus amoríos con el hermano Nick Jonas sólo fueron rumores o algo así. En una entrevista que la joven dio a una revista norteamericana (Tv Guide) dijo: “Me gusta pensarme como la chica que ninguno puede tener, que ninguno puede manejar ni poseer. A mi misma edad muchas chicas están empezando a caer y pienso que (seguir virgen) es un compromiso que podemos hacer, es fantástico”.
Cada vez que los Jonas Bros hablan de sí mismos, se muestran como un dechado de cordura y prudencia. Mientras cuidan el dinero que ganan evitando gastos superfluos, dicen ser “frugales y sabios”. Las púberes no usan esas palabras, sobre todo mientras piden desaforadamente el último DVD de esos muchachitos, cuyo reality show llegará a estas tierras muy pronto. Quizá sea una moda más moral que otra cosa que propaga el pop infantil, hartos ya los productores y las grandes empresas de los descontroles de sus estrellitas. Cuando una periodista inglesa interrogó a los hermanos Jonas sobre su decisión, el que responde es el hermano mayor aunque habla en plural: “Ha sido una decisión personal que cada uno de nosotros tomó hace ya algún tiempo, significa que intentamos y vivimos una vida de valores”.
¿Pero qué tiene eso que ver con la virginidad?
No contestan. No responden porque dicen que cuidan no hacer pública su vida personal. Pero usar esos anillos cuando cada pelo fuera de lugar es atendido por millones de fans, ¿no es un modo de hacerlo público?
Los periodistas no insisten con esa pregunta, nadie quiere sentirse el cazador de la mamá de Bambi. Los anillos de los ídolos pop significan el compromiso de no tener sexo hasta el matrimonio y que, entonces, la persona elegida será la única partenaire sexual el resto de su vida. Tal vez no sea conveniente comentar esto a las fantasiosas niñas porque puede producir el efecto de los cuentos de hadas y así la fantasía se acreciente y entonces sus llantos histéricos sean finalmente por ese deseo infernal de llegar a ser cada una ésa, la única, la elegida, el amor para siempre jamás.
Esta “joya”, aunque con otro nombre, tal vez sea una variante del Silver Ring Thing, un movimiento creado por el reverendo Denny Pattyn como programa para control de natalidad y riesgo epidemiológico en Estados Unidos, donde hizo furor entre los adolescentes de la era Bush. ¿Será otra clase de presión de pares?
El acierto de SRT fue hacer de un mensaje tan duro como la abstinencia sexual hasta casarse, una conducta cool. En YouTube se pueden ver los shows donde Pattyn presenta el programa al mundo entero con raperos cantando algo que dice “no, no lo entregues” y testimonios de chicos y chicas lindos convencidos de que el anillo los hace más fuertes. Joe Jonas ama el estilo de Mick Jagger, le gusta cómo se mueve y busca imitarlo. ¿Sabrá que gran parte de lo que sacude en escena MJ está vinculado con lo sexual?

domingo, 4 de enero de 2009

Las promesas de pureza de los jóvenes no retrasan el inicio de las relaciones sexuales

MADRID (Diario El País).- En Estados Unidos se han convertido en una celebración más: al llegar a la adolescencia, miles de jóvenes participan en una ceremonia en la que --anillo incluido-- se comprometen a mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. Pero el resultado no es el esperado. Un estudio que aparece en el último número de la revista Pediatrics, financiado con dinero público, muestra que la tasa de embarazos no deseados y de relaciones prematrimoniales es igual entre quienes hacen la promesa que entre los demás jóvenes.
El trabajo pretendía discernir si tenía sentido fomentando las campañas de promoción de la virginidad entre los adolescentes estadounidenses. En el último ejercicio, estas iniciativas recibieron 176 millones de dólares (126 millones de euros). Pero, al igual que en otras propuestas similares, como las que condicionaban la ayuda exterior para evitar el VIH a fomentar la castidad, se ha visto que no funcionan.
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