Mostrando entradas con la etiqueta Africa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Africa. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de abril de 2012

BUSCAR COMIDA HASTA EN LOS HORMIGUEROS

«Hemos visto a personas obligadas a buscar grano en hormigueros para sobrevivir», explica Steve Cockburn, de la ONG Oxfam. Quizás al lector le parezca un tanto amarillista abrir esta noticia con una cita recuperada de una nota de prensa de varias páginas. Son recursos a los que hay que recurrir cuando el goteo habitual de información se pierde en medio de la sobrecarga de desgracias más o menos cercanas.
La hambruna en el Sahel sigue siendo una guadaña que de forma pendular sesga sin piedad las vidas de decenas de miles de personas. Y más ahora que la crisis económica hace mirar para otro lado a muchos de los responsables de dotar de fondos a los proyectos que tratan de impedir que las muertes tantas veces anunciadas se consumen.
Así lo ponen de manifiesto un grupo de cuatro ONG que trabajan en esta región del norte de África y que aseguran estar desbordados porque solo tienen acceso, en el mejor de los casos, a un tercio del dinero que necesitan (entre un 15 y un 34 por ciento) para atender a cerca de seis millones de personas.
Además de la citada Oxfam, el grito lo lanzan Acción contra el Hambre (ACH), Save the Children y World Vision, que han hecho público un comunicado para tratar de llamar la atención ante la necesidad de hecer frente a la crisis alimentaria en países como Mauritania, Níger, Chad, Malí, Senegal o Burkina Faso.
Hacen falta «más de 15 millones de personas en África del Oeste y Central que necesitan ayuda urgente no sean olvidadas», reconoce Cockburn, de Oxfam. En este sentido reclaman la celebración de una conferencia de donantes para que los países desarrollados financien los esfuerzos necesarios para hacer frente a los cada vez más elevados niveles de desnutrición en el Sahel.
El latigazo que supone la falta de fondos lo representa el hecho de que la ONU solo dispone de la mita de los 724 millones de dólares persupuestados para atajar la crisis, según el comunicado. Y esta cantidad, alertan, podría tener que aumentarse de seguir así las cosas. «La falta de fondos para hacer frente a la deteriorada situación en África del Oeste debería ser prioritaria en la agenda de los líderes del G8, que se reunirán en Estados Unidos el mes próximo», explica Jereny Stoner, director de Save the Children en el oeste de África.
«En la zona chadiana del Sahel los índices de desnutrición aguda global superan el 15 por ciento», explica en el comunicado Patricia Hoorelbeke, de ACH. «Vamos contra reloj para poder implementar nuestros progrmas antes de que la crisis alcance su fase álgida», reconoce Cockburn. Esta ONG dejará sin atender a 35.000 personas que necesitan alimentos y agua potable en Mauritania si no recibe pronto 1,3 millones de dólares.
Conflictos como el de Malí, donde rebeldes tuareg y grupos yihadistas y terroristas se han hecho fuertes en el norte del país no hacen más que empeorar la situación. La ONU estima que más de 268.000 personas han sido desplazadas desde el rebrote de los conflictos a mediados de febrero.
abc.es

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Circuncisión masiva en 13 países africanos

Un padre sujeta las manos de su hijo antes de la intervención.| Reuters
Una inversión de 1.500 millones de dólares (unos 1.125 millones de euros) entre 2011 y 2015 para implantar la circuncisión en 13 países del sur y el este de África parece mucho en los tiempos que corren. Pero si se tiene en cuenta que podría ahorrar a la larga hasta 16.000 millones de dólares y evitar 3,1 millones de nuevas infecciones por VIH en la próxima década, entonces la cifra ya no resulta tan desmesurada.
Son estos cálculos los que han llevado a EEUU -a través del PEPFAR (su programa de ayuda contra el sida)- y a ONUSIDA, entre otras instituciones, a embarcarse en una ambiciosa campaña de circuncisión masiva, convencidos de que esta intervención es esencial para controlar la epidemia en aquellos lugares con una alta prevalencia de sida.
La circuncisión masculina es uno de los procedimientos quirúrgicos más antiguos y varios estudios científicos han demostrado que los hombres circuncidados tienen un 57% menos posibilidades de contraer el VIH por relaciones heterosexuales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda desde 2007 como una estrategia para prevenir nuevos casos. Y ahora parece que le ha llegado definitivamente el turno de consolidarse.
El objetivo de la campaña es circuncidar para 2015 al 80% de los varones entre 15 y 49 años de Botsuana, Kenia, Lesotho, Malawi, Mozambique, Namibia, Ruanda, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabue. Según varios artículos que cuentan el proyecto en la revista 'PloS Medicine', se estima que para cumlir esa meta se necesitan hacer 20,3 millones de circuncisiones en los próximos cuatro años.
Si se logra y se mantiene esa cobertura en los años posteriores -para lo que se necesitaría medio millón de dólares adicional- se podrían evitar 3,4 millones de infecciones por VIH para 2025.

El liderazgo, necesario

Pero como explica Catherine Hankins, de ONUSIDA, en uno de los artículos, ese sería el escenario perfecto. Si en lugar de al 80% de los varones se cubre al 50%, el número de infecciones evitadas desciende de los tres millones a 1,1. Y si no se saca el máximo provecho a los fondos, pronto hará falta más dinero.
Para cumplir la meta fijada se necesitan recursos humanos, económicos y, también, liderazgo. Es necesario, dicen los implicados, "movilizar a los gobiernos de esos países y hacerles comprender que promover la circuncisión es una cuestión de salud". Por cada persona seropositiva que recibe el tratamiento, se infectan dos nuevas. "La oportunidad que ofrece la circuncisión y el ahorro que supondrá a largo plazo es algo demasiado atractivo e importante como para dejarlo pasar", explican.
Los modelos matemáticos señalan que hacen falta entre cinco y 15 circuncisiones para evitar una infección por VIH. Cada vez que se impide que el virus se transmita se ahorra unos 900 dólares, sólo en el terreno del sida, porque además esta intervención quirúrgica reduce el riesgo de úlceras genitales, sífilis y cáncer de pene.
Cada año, alrededor de 2,5 millones de personas se infectan por el VIH, el virus causante del sida, una enfermedad para la que no existe cura, sino un costoso tratamiento que hay que tomar durante toda la vida. Por eso, insisten desde ONUSIDA, la prevención es la mejor estrategia.
elmundo.es

jueves, 6 de octubre de 2011

Algunos anticonceptivos inyectables duplican el riesgo de transmitir y contraer VIH

Mujeres africanas reciben información en un centro de planificación familiar.| Afp
Un estudio realizado en siete países africanos -Botsuana, Kenia, Ruanda, Sudáfrica, Tanzania, Uganda y Zambia- con 3.790 parejas heterosexuales serodiscordantes (aquellas en las que uno de los miembros está infectado por el VIH y el otro no) concluye que las mujeres que toman anticonceptivos inyectables multiplican por dos su riesgo de adquirir la infección por VIH así como de transmitirla a los hombres con los que se acuestan. El por qué no está del todo claro, pero parece, según apuntan los investigadores, que este método provoca ciertos cambios en la estructura de la vagina y en la forma en la que se regulan algunas proteínas que favorecen la entrada del virus.
El hallazgo, publicado en la revista 'The Lancet', plantea un dilema, sobre todo en África: "Por una parte, la promoción de estos anticonceptivos en áreas con una alta incidencia de VIH podría contribuir a propagar aún más la epidemia de sida, con consecuencias trágicas. Por otro lado, limitar el acceso a uno de los métodos anticonceptivos más usados en África subsahariana podría aumentar la mortalidad materna e infantil, con consecuencias igualmente trágicas", escribe en un comentario Charles S. Morrison, de Clinical Sciences en Durham (EEUU).
¿Cómo salir de esta encrucijada? Para Renee Heffron, uno de los autores de la investigación de la Universidad de Washington, se necesitarían con urgencia dos cosas. "Primero es imprescindible realizar un ensayo clínico a gran escala destinado a conocer mejor la relación entre este sistema anticonceptivo y el riesgo de contraer VIH. Y, además, es importante que se lancen programas destinados a promover la importancia de seguir utilizando el preservativo, junto a otros métodos de anticoncepción".
De las 3.790 parejas que participaron en el estudio, en 1.314 era el hombre el que tenía el VIH mientras que en las 2.476 restantes, la seropositiva era la mujer. En el momento de iniciar la investigación, el 15% de las mujeres sin el virus usaba anticoncepción hormonal, al igual que el 17% de quienes sí estaban infectadas. Después, durante el estudio, los porcentajes aumentaron a un 21% y un 33%, respectivamente. Tras 24 meses de seguimiento, los investigadores comprobaron que esta anticoncepción, por sí sola -tras descartar factores como el sexo de riesgo o la edad, por ejemplo- duplicaba el riesgo tanto de contraer la infección como de transmitirla.
Aunque el trabajo tiene limitaciones, como el hecho de fiarse de la palabra de las participantes y no haber medido si utilizaban bien el método anticonceptivo, los autores señalan que "es el primer estudio prospectivo que muestra que esta anticoncepción hormonal aumenta el riesgo de que los hombres, parejas de mujeres infectadas, contraigan el VIH". A la inversa, ya se había comprobado en estudios anteriores.
En cualquier caso, "nuetros datos son lo suficientemente importantes como para tenerlos en cuenta en los programas de planificación familiar y de prevención del VIH", explica Jared Baeten, otro de los investigadores, también de la Universidad de Washington.
En el mundo, más de 140 millones de mujeres utilizan la anticoncepción hormonal. En África subsahariana, donde viven 16 millones de seropositivas, los anticonceptivos hormonales inyectables son de los más extendidos.
elmundo.es

martes, 13 de septiembre de 2011

Niñas sin pecho en Camerún


Piedras calientes sobre los senos que comienzan a apuntar. A veces palos de majar el cereal, a veces otros objetos planos, pero siempre ardiendo. Es el planchado de pechos que sufre una de cada cuatro niñas en Camerún. Las madres u otras mujeres de la familia son las encargadas de practicarlo con la creencia de que retrasa el crecimiento del pecho de sus hijas y, por tanto, las aleja de las relaciones sexuales, consentidas o no, las protege de las miradas libidinosas de los hombres y evita tal vez embarazos no deseados.
Hay que apretar fuerte sobre esos pequeños senos que comienzan a desarrollarse. Arriba y abajo, como se plancharía una prenda. Pero es un cuerpecito infantil el que soporta el dolor de estos embates que dañan los tejidos, causan heridas, abscesos, infecciones y, eventualmente, podrían predisponen al cáncer. Día tras día, hasta obtener el resultado deseado. A veces, el medio elegido es el vendaje con telas calientes. Suelen ser varios meses de tortura. Se trata de una tradición antigua en algunas zonas de África del Oeste y más conocida en el caso de Camerún, país que roza los 20 millones de habitantes.
Esta forma de "mutilación femenina", como la califica la agencia oficial de cooperación alemana GTZ, que ha tenido un papel pionero en revelar esta práctica y luchar contra ella, la sufre al menos el 24% de las mujeres en Camerún, según este organismo. A mayor precocidad, mayor riesgo. "Cuanto antes empiece a desarrollarse el pecho, más posibilidades de sufrir esta forma de mutilación. La mitad de las niñas cuyo pecho comienza a desarrollarse antes de los nueve años sufren el planchado", afirmaba un trabajo de GTZ de 2007.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, en un informe sobre los derechos humanos en este país de África en 2010, se hace eco del problema en parecidos términos y añade que esta práctica "provoca quemaduras, deformidades y problemas psicológicos".
La agencia germana realizó en 2006 una amplia investigación con encuestas a 5.700 mujeres de 10 a 82 años, que reveló también que la mitad de las niñas cuyo pecho comenzó a crecer antes de los nueve años padecen esta práctica, más frecuente en las ciudades que en el campo. El 53% de las chicas de Duala, la mayor urbe del país, la han sufrido, según el estudio.
A menduo, el doloroso planchado no logra su objetivo protector: muchas chicas se quedan embarazadas, lo que inmediatamente las aparta de la escuela. Se casan o se convierten en madres solteras. Algunas pueden intentar un aborto clandestino (solo está permitido en caso de violación o si peligra la salud de la madre). En Camerún, tres de cada diez mujeres están embarazadas o ya han tenido al menos un hijo al cumplir los 20 años, según GTZ, y solo el 26% de las casadas utilizan métodos anticonceptivos.
La edad para contraer matrimonio está fijada en 15 años para las mujeres, pero según el informe estadounidense, muchas familias casan a las niñas a los 12. Este trabajo también señala el aumento de las violaciones, cuyas víctimas tienen una edad media de 15 años.
Además de los embarazos tempranos, el sida es también una amenaza en Camerún. La incidencia es alta. De cada 1.000 personas entre 15 y 49 años, 53 son seropositivas, según la Organización Mundial de la Salud. La esperanza de vida en este país con un 40% de animistas, otro tanto de cristianos y un 20% de musulmanes, es de 51 años.
Algunos expertos creen que tras la práctica del planchado está el tabú de hablar de sexo con los hijos y que es por ahí por donde podría venir parte de la solución. Precisamente esa es una de las vías que se han puesto en marcha para intentar atajar esta costumbre. Las "tías" (tantines, en el cariñoso diminutivo francés) de las pequeñas son las encargadas. No son de la familia, sino que se trata de adolescentes que han sido madres sin desearlo entre los 12 y los 18 años (algo que se estima que les ocurre al 21% de las chicas).
Encuadradas en más de 250 asociaciones bajo la organización paraguas Renata, unas 15.000 jóvenes han recibido formación para educar a los adolescentes en salud reproductiva y sexual, incluida la prevención del sida. Con el apoyo de la cooperación alemana, las tantines han puesto en marcha en los medios de comunicación la campaña Digamos no al planchado de senos.
En su web (www.tantines.org), las activistas explican con claridad las causas que subyacen tras la sórdida práctica del planchado. "La gente cree que los senos van a atraer a los hombres, que los senos van a empujar a las niñas a tener relaciones sexuales precoces que pueden dejarlas embarazadas, que las niñas pueden crecer normalmente y continuar sus estudios después del planchado, que las niñas no tendrán vergüenza por tener ya pechos", explican.
También abordan las consecuencias de una práctica "que causa mucho dolor y puede destruir los senos completamente", causar un fuerte trauma y provocar problemas fisiológicos.
De pueblo en pueblo, de barrio en barrio, predican contra una práctica que abrasa la pubertad femenina y cuyo secreto se rompe poco a poco.
elpais.com

jueves, 4 de agosto de 2011

El sexo entre hombres empieza a propagar el VIH en Oriente Medio y el Norte de África

Hombres y mujeres se mezclan en un mercado de Yemen.| Reuters
Las prácticas homosexuales son ilegales en la mayoría de los países de Oriente Medio y Norte de África. Los hombres que sean 'pillados' manteniendo sexo con otros pueden ser castigados con varios años de cárcel e, incluso, con la pena de muerte, dependiendo del lugar. Además abundan los prejuicios y las actitudes negativas hacia los varones con estos comportamientos, que sufren rechazo, discriminación y, a veces, violencia. Pero pese a todas las trabas, son muchos los que incurren en estas relaciones sexuales. Asumen el riesgo 'legal' que corren pero no son tan conscientes del otro peligro al que se enfrentan: el VIH.
La primera revisión de estudios e informes que se lleva a cabo sobre la incidencia del VIH en este colectivo en estos países muestra que en los últimos años el virus se ha propagado entre ellos hasta constituir una epidemia emergente.
Aunque la transmisión por esta vía no es la principal en la región sí es responsable en algunos lugares del 25% de las nuevas infecciones. Un dato que, según los autores del trabajo, coordinado por el Grupo de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad Cornell de Qatar, "obliga a tomar medidas urgentes". En algunos países, como Pakistán, la prevalencia del sida en este colectivo alcanza el 28%.
Camioneros, niños de la calle y prisioneros suelen hacer sexo anal
"Sigue siendo una epidemia oculta, pero cada vez más numerosa", recoge el estudio publicado en la revista 'Plos Medicine'. Estimar la prevalencia de las relaciones sexuales entre hombres es difícil en esta parte geográfica, dado que se tienen que esconder, pero todos los estudios recogen altas tasas de sexo anal entre conductores de camiones, niños de la calle y prisioneros, además de otros grupos de varones.
La segregación por sexos, el retraso de la edad para casarse, la dificultad para acceder a las mujeres y las condiciones de hacinamiento son algunos de los factores que favorecen el sexo casual entre varones, sin que sean homosexuales. Así, el sexo anal es responsable del 26% de las transmisiones de VIH en Egipto, Líbano y Yemen, por ejemplo.
Al ser una actividad ilegal y estigmatizada, los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) incurren en más prácticas de riesgo aquí que en otras zonas del mundo. Tienen múltiples y simultáneas parejas sexuales -una media de entre cuatro y 14 en los últimos seis meses, aunque algunos llegan a superar el centenar-, utilizan poco el condón -menos del 25% de los varones reconoce usarlo-, pueden alternar estas conductas con la inyección de drogas y muchos también mantienen relaciones con mujeres -alrededor del 50% ha estado casado-, poniéndolas a ellas en riesgo y aumentando el campo de propagación del virus.

Sexo de pago

Comerciar con el sexo es habitual entre los HSH de Oriente Medio y Norte de África. Entre un 25% y un 75% de ellos lo hacen, llegando al 100% en el caso de los transexuales de Pakistán (los llamados hijras). Suelen contactar unos con otros en lugares públicos como paradas de autobús, mercados, puertos y parques a través de teléfonos móviles o de algún 'guru', que ejerce de enlace.
El conocimiento sobre el VIH es alto en la región y entre un 22% y un 92% de los HSH de estos países ha oído hablar del virus. Pero, paradójicamente, la mayoría de los varones que tienen sexo con otros no se ven a sí mismos en riesgo. Creen que no les va a pasar nada, aunque no tomen medidas de precaución.
"Estamos a tiempo de revertir esta situación, porque está en sus primeras fases"
Otro aspecto que facilita las cosas al virus es la presencia de infecciones y enfermedades de transmisión sexual. Si el hombre tiene el virus del herpes simple, gonorrea, clamidia o sífilis aumentan sus posibilidades tanto de contraer como de transmitir el VIH. Y, por ejemplo, la prevalencia del herpes simple entre los HSH de Turquía es del 26%, mientras que en Egipto el 7,5% de estos hombres tenía sífilis y un 8,8% gonorrea.
La circuncisión es práctica habitual entre los hombres de esta región. Sin embargo, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda como una de las estrategias eficaces para prevenir infecciones, su papel protector durante el sexo anal no está claro.
Según explica a ELMUNDO.es Ghina Mumtaz, de la Universidad de Qatar y principal firmante del trabajo, "es importante ver cómo los HSH en esta región no son inmunes al VIH, como parecía por la falta de datos sobre el tema. Ahora existe una considerable evidencia epidemiológica sobre el aumento de infecciones en este colectivo y la mayoría de estas epidemias concentradas son recientes, por lo que es necesario intervenir rápido para alcanzar a esta población, que ahora tienen menos acceso a los servicios y a las estrategias preventivas".
Para esta experta, lo positivo es que "las epidemias de sida están en sus primeras fases, por lo que si se lanzan programas específicos coordinados entre ONG, gobiernos y sociedad civil se puede revertir la situación. Estamos a tiempo".
elmundo.es

sábado, 9 de julio de 2011

República Democrática del Congo: primero violadas y luego repudiadas por sus maridos

Algunas de las mujeres violadas en el pueblo de Nakiele. | Afp

El 11 de junio las tropas de la milicia Mai Mai, en la República Democrática del Congo, entraban en la aldea de Nakiele una vez más. Todos los hombres de la localidad, menos cuatro, entre los que se encuentra el jefe de la aldea y el médico, huyeron despavoridos a las montañas por temor a ser secuestrados y dejaron a las mujeres y niños en la población a merced de los militares. 121 mujeres fueron violadas por unas tropas que esta vez no se contentaron sólo con llevarse algo de ganado.
No terminaba ahí la pesadilla de esas mujeres. Tras ser violadas se enfrentan al rechazo de sus maridos y el resto de la población que las llaman "esposas de los soldados y las acusan de portar sus enfermedades", relata el periódico 'Mail and Guardian'.
"Mi esposo se niega a compartir la cama conmigo. Duermo en el suelo. Tampoco come la comida que cocino, sólo la que hacen mis hermanas para él", explica una de las víctimas, una chica de 19 años. Desde la fatídica noche del 11 de junio ya hay 12 esposas que han tenido que salir de sus casas, sin un lugar donde ir.
"Otras veces se contentaban con que les diéramos alguna cabra y comida. Esta vez todo terminó mal", cuenta Losema Etamo, jefe del poblado y que intenta ahora ayudar a las repudiadas.
Otro espeluznante caso es el de una mujer de 20 años, otra de las violadas, que le confesó la mañana siguiente a su marido, que acababa de bajar de la montaña, que habían abusado de ella. "Me dijo que ahora soy la esposa de un soldado y que me marchará de la casa. No lo entiendo", relata.
"Me da vergüenza andar por el pueblo. La gente me critica y se burla de mí. Me dicen que soy la pareja de un soldado y me acusan de tener el Sida. Mi marido me ha pedido también que deje la casa", dice otra víctima de 28 años.
Todo forma parte de un maquiavélico rol cultural en el que la violación se considera un tabú en el país. De hecho, la mayoría de las víctimas no denuncia los abusos para evitar el rechazo de su entorno. Las ONG que trabajan en la zona calculan que hay decenas de miles de violaciones cometidas en el país que quedan encubiertas. "Aquí las mujeres han tenido la valentía de hablar", explica Eugene Byamoni, uno de los psicólogos que les ha prestado asistencia.
En todo este terrorífico suceso es curioso el papel jugado por el jefe del poblado, uno de los cuatro hombres que se quedó en la localidad y no huyó a la montaña. "He reunido al grupo de ancianos para que expliquemos a los hombres que sí pueden vivir con esas mujeres, que tuvieron relaciones sexuales contra su voluntad", dice.
"Necesitamos especialistas que nos ayuden a transmitir esa idea. El grupo de ancianos no tenemos formación para explicarles a los hombres esta realidad. De lo contrario se van a romper muchas familias", augura.
elmundo.es

jueves, 2 de junio de 2011

La condena de los ritos de iniciación sexual en Mozambique

Una niña mozambiqueña.
"Las encierran en una apartada casa y las hacen de todo. Estamos luchando para terminar con esa práctica horrible". La frase es de Marie-Consolée Mukangendo, especialista en Comunicación para el Desarrollo de Unicef en Mozambique. De lo que habla Marie es de los ritos de iniciación sexual, una práctica extendida en las zonas rurales del país y que consiste en preparar a niñas para convertirlas en "mujeres". Si lo prefieren, dicho más claro, en enseñar a niñas a satisfacer sexualmente a sus futuros maridos. Las edades de las obligadas alumnas van desde los 9 a los 13 años.
"Es un tema tabú, del que es muy difícil obtener información y del que hay pocos estudios", reconocen en el Gobierno mozambiqueño a este periódico. "Los ritos de iniciación sexual son aún un secreto que perpetua el rol de que la mujer es inferior al hombre", afirma un informe elaborado por la ONU. En la práctica, una niña nacida especialmente en las provincias de Zambézia y Nampula sabe que acabará aprendiendo el temido Puxa Puxa. ¿Qué es? Su futuro valor, su precio.

Las 'madrinas' del horror

El rito consiste en apartar a una niña de la escuela y de su familia cuando tiene la primera menstruación, incluso antes, encerrarla en una casa y enseñarla sexo durante dos o tres semanas (el tiempo no está definido) para que luego no sean rechazadas por el marido. Las prácticas las dan las llamadas 'madrinas', que siguen un legado cultural que ellas también recibieron siendo niñas. "Se las prepara para extender sus labios vaginales, que deben ser grandes para dar más placer; a usar el sexo masculino e incluso una práctica llamada Othuma que consiste en dilatación vaginal", señala un crudo informe de Unicef realizado por la asociación Kula a través de diversas entrevistas en las áreas rurales. "Algunas prácticas como la dilatación vaginal comienzan desde los 8 años".
Para remarcar más este carácter de inferioridad de la mujer se la enseña también a limpiar al marido tras el acto sexual (las sábanas no deben nunca ensuciarse) y, desde luego, a estar siempre dispuesta a los caprichos del varón para que no haya rechazo. Limpiar la casa, preparar el desayuno y ser agradable con la familia del futuro marido son otras de las tareas que aprender por las pequeñas.
Angela Collet es una de las pocas investigadoras que ha realizado un informe sobre los ritos. "De lo que se trata es de mejorar el disfrute del hombre, que sienta que tiene una mujer real. A las niñas, entre otras cosas, se las enseña a elaborar un medicamento que introducirse en la vagina que aumenta el placer sexual del varón. Lo que se consigue es generarla lesiones", dice. "En este tipo de sociedades el contagio de enfermedades sexuales como el Sida crece rápidamente", explica.

El papel de las escuelas

Los informes señalan que tras el paso por los ritos viene siempre el abandono de la escuela, "algo que los padres ven con buenos ojos ya que desconfían de las enseñanzas liberales de los colegios", concluye el informe Pathfinder. "Las niñas ya no tiene confianza con los profesores ni los adultos, vienen cambiadas y apenas se relacionan con sus compañeras más pequeñas ni hablan con los mayores", explican algunos profesores entrevistados. (Un colectivo que por otro lado está especialmente señalado en las graves estadísticas que hay de abuso sexual de menores en el país. "Hay muchos casos de niñas y niños violados en la escuela por parte de los maestros", denuncia Unicef). No obstante ese no es el principal problema para el abandono escolar: "La mayoría de las niñas se casa tras la preparación sexual", dice otro estudio realizado con el apoyo de una ONG danesa.
El matrimonio es una transacción hecha por el padre que vende a su hija a cambio de bienes materiales, algo muy extendido en África. Resumiendo, la mujer tiene un precio y lo que hacen los ritos es justificarlo. Lo curioso es que ninguno de los entrevistados en los informes cree que eso tenga relación con la prostitución, que en algunas zonas es rechazada. "Son tradiciones que se mantienen hasta la edad adulta. Una viuda debe tener nada más morir su marido relaciones sexuales con su cuñado para ser purificada", recuerda Collet. Todo un tejido social que degrada a las mujeres desde que son niñas y que multiplica los contagios de enfermedades como el Sida. Las estadísticas de Unicef sobre violencia sexual y abuso de niños en Mozambique hablan por sí solas. Hay que tener en cuenta que aquí entran las zonas urbanas más pobladas como Maputo, lejos de estas áreas rurales, donde la sociedad está más avanzada:
-El 54% de las mujeres han sufrido abusos psíquicos o físicos en su vida
-El 52% de las niñas se casan antes de los 18 años
-El 17% de las niñas se casan antes de los 15 años
-El 41% de las niñas están embarazadas entre los 15 y los 19 años
-El 11% de las niñas entre 12 y 14 años están casadas o tienen una relación estable (se calcula que en torno a 700.000 menores)
-El 70% de las escolares conocen casos de profesores que han tenido sexo con alumnas a cambio de aprobados.
Toda esta cruda realidad ha hecho que el Gobierno mozambiqueño, especialmente el Ministerio de Asuntos Sociales, y asociaciones como Unicef trabajen para cambiar roles perpetuados durante siglos. "Hacemos campañas de información, visitamos las aldeas e intentamos cambiar la condena de esas niñas. Llevará tiempo". Algo que se entiende cuando se pasea, por ejemplo, por una playa de Vilankulos y se acerca una niña muy pequeña con un bebé en brazos. ¿Es tu hermano?, le preguntamos. "No, es mi hijo", responde. El bebé más pequeño sujeta algunas conchas, mientras cuesta entender que la que le sujeta al recién nacido es su madre, casi un bebé también.
elmundo.es

viernes, 27 de mayo de 2011

'El sida infantil también puede pasar a la historia en África'



Su visión de la Medicina cambió cuando viajó a Afganistán en el año 2000. Hasta entonces, Victorio Torres (de 41 años) trabajaba como pediatra en el Hospital de La Paz de Madrid. Su misión en el país islámico, financiada por la Unión Europea, era atender a los desplazados de guerra. Al volver a España, su vida dio un gran giro. Sustituyó la bata blanca del hospital madrileño por una nueva que le estaba esperando a más de 6.000 kilómetros de Madrid, en Maragua (Kenia).
"Cuando ves que los niños se mueren por una infección (sarampión) que podría prevenirse con una simple vacuna... Esto te hace pensar. Fue un impacto enorme", reconoce Victorio. "Cuando regresé a Madrid ya no me veía en mi trabajo de siempre. Quería ir adonde pudiera ayudar a más gente". Encontró la oportunidad perfecta, un proyecto en en el que además podía trabajar con su mujer, que es psicóloga.
Se trataba de un programa de prevención del sida de Médicos del Mundo que se estaba desarrollando en el distrito keniano de Maragua. "Con ellos estuvimos un año y medio. Después [en 2003], montamos nuestra propia ONG, Asociación VIhDA, junto con Santiago Moreno, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal". Durante los dos primeros años, Victorio, además, estuvo involucrado en otro trabajo de Médicos Sin Fronteras. Consistía en la formación y atención de personas infectadas por el VIH en cinco países africanos. "Tenía que ir dos veces al año a Nigeria, Zimbabue, Etiopía, Congo y Angola. Aprendí mucho de esta experiencia y me ayudó a conocer otros contextos, por ejemplo, el programa de tratamientos antirretrovirales que se desarrolla en zonas de conflicto armado, como el este del Congo".

Más de 2.000 bebés se han 'librado' del sida

Extrajo lo mejor de todas sus experiencias y emprendió un nuevo reto, la joya de su asociación, un programa de prevención de transmisión entre mujeres seropositivas embarazadas y sus bebés, denominado 'Una generación de niños sin VIH'. "Hemos conseguido reducir el contagio del sida de un 40% a menos de un 1% y con una supervivencia del 96%-97% de los niños que no se infectaban y tampoco morían por otras enfermedades en los primeros nueve meses de vida", destaca orgulloso. Desde 2005, añade, "ya son más de 2.000 bebés nacidos de madres seropositivas que no se han infectado de VIH". Estos resultados, que están publicados en la revista española 'Pediatría de Atención Primaria' (octubre-diciembre de 2010), se presentarán en la conferencia Nacional de Sida (Seisida), que se celebrará en Zaragoza en junio de 2011.
¿Cómo lo consiguen? Aplicando un modelo de cuidados durante el embarazo, el parto y la lactancia. "Les damos tratamiento antirretroviral, les facilitamos durante un año un seguro de asistencia que les cubre el parto (para que den a luz en el hospital), les proporcionamos leche artificial segura y un kit de purificación del agua, para reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales".
Ante los espectaculares resultados logrados en Maragua, el gobierno de Kenia consideró esta práctica como una de las mejores en prevención del sida y pidió su expansión. Gracias al apoyo económico de la Fundación Elton John contra el Sida, de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo-AECID y de Seisida, "estamos aplicando ya este programa en nueve hospitales del país y vamos a incluir tres más". En uno de ellos, subraya, "en los tres últimos años no se ha infectado ningún bebé. La alegría de la progenitora al saber que su bebé está sano nos ayuda a mirar nuestra propia vida con más ganas y con más ilusión".

Prevenir es posible

Esto demuestra que, "aunque el sistema sanitario no esté muy desarrollado, es posible eliminar la transmisión del sida de madre a hijo en África, como ocurre en los países industrializados". Una gran noticia teniendo en cuenta que, según informes de Naciones Unidas, todavía nacen 370.000 bebés infectados en el mundo y 330.000 de ellos se encuentran en África subsahariana. "Este tipo de programas incide en el cuarto de los objetivos del milenio, que pretende reducir la mortalidad en dos tercios", puntualiza el pediatra. "Prevenimos una de las principales causas de mortalidad infantil y aumentamos la esperanza de vida del país". Un importante objetivo para el que la ayuda interna y externa siempre es necesaria.
Este trabajo es lo que en el gremio científico se conoce como investigación operacional. "No se basa en ensayos clínicos, sino que sigue estrategias para mejorar y documentar la actividad asistencial del sistema público. Esto facilita su evaluación y posterior replicación. En definitiva, nuestro objetivo primordial es la cooperación y después la investigación", expone el pediatra.
Victorio ya lleva más de 10 años trabajando en cooperación internacional. En todo este tiempo, "he aprendido a valorar lo sencillo de la vida, a no preocuparme y sobre todo no quejarme demasiado. Soy muy afortunado. En la escuela de los pobles, ellos son los maestros y nosotros los alumnos. Me han hecho ver con más claridad el propósito de mi vida: ayudar a la gente que lo necesita".
No sólo ha crecido en lo personal y en lo profesional, también lo ha hecho su familia, que ahora cuenta con un miembro más: Moses, un pequeño keniano que fue abandonado al nacer. Después de todos estos años, si le preguntan a Victorio cuánto tiempo seguirá viviendo en Kenia, sólo puede decir: "Nuestro trabajo ayuda a mucha gente y sigo ilusionado con ello. Cuando me dé cuenta de que esa ilusión decrece en lugar de aumentar, entonces será el momento de cambiar".
elmundo.es

martes, 24 de mayo de 2011

El plan “letrinas para todos” y la varita mágica de Bill Gates

Ilustración de Pablo Blasberg


Cuando en setiembre del año pasado se consignó en este espacio el trabajo de un economista cognitivista para disminuir un 80% el derrame de orina en los baños públicos del aeropuerto de Schipol, en Amsterdam (“Cuando los economistas se excitan en los baños de hombres”, 20.10.2010), muchos deben haber pensado que la economía insólita estaba tocando un límite en lo que a buen gusto se refiere. Error. Con la historia que sigue, se da un paso más. La diferencia es que esta vez hay un trabajo internacional de primera línea de por medio, una coordinación de una joven economista argentina y un objetivo más urgente: salvar miles de vidas que hoy están en riesgo en uno de los países más pobres del planeta.

El “Open Defecation Program” es una iniciativa a gran escala que llevan adelante ONGs y organismos multilaterales en zonas pobres de Africa y Asia para desterrar la costumbre de defecación al aire libre y cambiarla por prácticas más higiénicas, que eviten la contaminación del agua.
La novedad es que la fundación de Bill y Melinda Gates (fundador y dueños de Microsoft) acaba de otorgar un “grant” (asignación presupuestaria) millonario al CEDLAS, un centro especializado en estudios de distribución del ingreso y pobreza, que depende de la Universidad Nacional de La Plata, para medir la efectividad de intervenciones en saneamiento en Mali rural. Es la primera vez que la Fundación Gates elige para esta tarea a un grupo de economistas de un país que está fuera de la OECD.

“Primero realizaremos un estudio con asignacion aleatoria controlada, en 120 comunidades en Mali rural. Luego Unicef hace la intervención para mejorar las condiciones de saneamiento en áreas rurales en donde se practica la defecación abierta, y nosotros mediremos las mejoras en materia de salud”, cuenta a Clarín María Laura Alzúa, investigadora principal del programa y economista del CEDLAS.

Alzúa, que estudió en la UBA y en la Universidad de Boston, ya tuvo que viajar varias veces a Mali, en el oeste africano, uno de los 10 países más pobres del mundo, con una tasa de analfabetismo que supera el 50%. El lugar, que alberga como principal atractivo turístico a la milenaria y legendaria Timbuktú, centro de los camelleros tuareg a lo largo de siglos para el comercio africano, impactó a la economista por su arte y su música.

“Otro factor que estudiamos es capital social, redes y adopción de letrinas, puesto que es un problema con externalidades -efectos sobre terceros- y se necesita una suerte de acción colectiva para que toda la comunidad se ponga de acuerdo en su uso”, explica Alzúa.

Desde La Plata se ideó todo el proyecto y se está organizando su implementación, que incluirá un equipo multidisciplinario de unas treinta personas, con expertos sanitaristas, economistas, encuestadores, etc.

Entre el trabajo que incluye teoría económica, como novedad, se están implementando una serie de “juegos” para medir el nivel de cooperación en las comunidades, y cómo va mejorando esta variable a medida que pasan varias rondas y los participantes advierten las ventajas de la cooperación.
iprofesional.com

sábado, 14 de mayo de 2011

MOZAMBIQUE: La efímera vida de un bebé en el paraíso (de los turistas)

Dulce con su bebé. | J. B.
Alberto y Dulce, junto a otros dos compañeros, suben a la barca motora que lleva desde Vilankulos hasta Isla Berenguerua, en Mozambique. La pareja lleva en sus brazos a un bebé de apenas cinco meses que ella, su madre, protege con una manta. "Está un poco enfermo, nos han dado en el hospital unas medicinas que le tenemos que dar", explica Dulce. ¿Qué es lo que tiene? "No lo sabemos, no nos lo han dicho", contesta él.
El grupo se incorpora a su turno de trabajo semanal en el Marlin Lodge, un hotel de lujo. Vienen alegres, muertos de risa, y él, el padre, no para de presumir de señora e hijo. "Es el primero que tenemos", incide, mientras los abraza. Ella sólo mira al niño y lo cuida.
Isla Berenguerua es un extraño paraíso cincelado. Una isla de 11 kilómetros de naturaleza idílica que tiene una laguna de agua dulce y una enorme duna de arena de más de 30 metros de altura. En ese espacio cohabitan tres hoteles y una comunidad de 1.400 personas que cuenta con cerca de 400 niños. Al amanecer, en sus espectaculares playas, comienzan a aparecer viejas barcazas de madera a vela que salen a pescar, mujeres que cargan con sus bebés a la espalda y bolbolsas o cubos sobre sus cabezas, recogedores de conchas. Vida, mucha vida.

'Antes éramos ignorantes'

La aparición de los hoteles ha cambiado a una comunidad acostumbrada a subsistir, sin más futuro, durante años. "Antes de que llegaran ellos éramos unos ignorantes", explica Edmundo, un nativo. "Hemos entre todos hecho pozos, abierto una escuela y ahora tenemos el proyecto de hacer una clínica", dice Peter, el director del Marlin Lodge (un médico sudafricano que llegó a este lugar y decidió no irse). Entonces aparece Alberto, que se incorpora a su trabajo en el bar. ¿Cómo está el niño? "Pasó toda la noche llorando. Dulce ha vuelto a Vilankulos para que nos digan que tiene", contesta.
La idílica isla tiene en su corazón, fuera de los hoteles, los problemas compartidos de la mísera África. Tres ancianos totalmente bebidos nos dan la bienvenida en el primer poblado con el que tropezamos. Beben, mucho, bajo la sombra de un gran árbol. El alcohol deshace aquí, como en otros lugares de este continente, la ecuación entre la falta de actividad y el tiempo. La mayoría de las casas son de madera y paja. Vemos también algunas de ladrillo a medio construir. "Se quedaron sin dinero para terminarlas", nos explica Adolfo, que se ha ofrecido a enseñarnos la comunidad.
"El poder corresponde al jefe, que es el patriarca de una de las dos grandes familias de la isla. La suya domina la pesca y la otra se dedica a la agricultura. Cuando uno llega aquí, si quiere quedarse a vivir, él debe aprobarlo. Para construir, sin embargo, la potestad es del Gobierno, ya que Berenguerua forma parte de un Parque Nacional".
 
El jefe de la isla es también el que habla con los hoteles y les manda un cupo de trabajadores acordado para que todo el mundo tenga algunos ingresos. "Antes de la crisis, que hasta aquí ha llegado la palabra, el acuerdo era contratar 45 personas extra por mes para limpiar las playas y hacer trabajos no cualificados Ahora se ha acordado un número cercano a 30", explica Adolfo. Él decide el reparto de los ingresos tras escuchar los problemas de todos.
Hay además un cuerpo de policía local. Exactamente son tres agentes capitaneados por el guardia del Hotel Azura. "A veces hay disputas porque en las villas la gente canta muy alto por la noche y molesta a los clientes. Entonces se llama a la policía para que ponga control. El acuerdo es no disturbar la paz de la isla".
En el interminable camino de arena y piedra, se tardan más de dos horas en recorrer los 11 kilómetros. Justo antes de llegar al colegio, vemos una de las pocas casas de cemento. Es la residencia de los cinco profesores que enseñan a los casi 400 niños. ¿Qué es lo que más necesitan en la escuela?, preguntamos a uno de los profesores. El tipo suspira y sonríe. "De todo, necesitamos de todo, pero quizá lo más grave es el problema del agua. Cuando no tenemos agua no podemos abrir. Los niños no pueden estar aquí durante horas sin beber", explica. "El problema es que cuando el mar se revuelve entra agua salada a los pozos, que quedan durante un tiempo inservibles”.
La lista de necesidades es interminable, como atestigua Douglas, un joven que dice tener 21 años (su nombre es artístico para los turistas sudafricanos y es probable que no tenga ni 18). Se dedica a pescar o llevar en la barca de su abuelo a turistas. "Dejé la escuela porque no tenía dinero para pagarme los cuadernos y lápices, mientras que aquí consigo ingresos". Está completamente bebido. Lo cierto es que la mayoría del material escolar es también donado por los lodges.

Escuelas y poligamia

La escuela en Mozambique es obligatoria para los niños. "La ley dice que un padre que no lleve a su hijo al colegio puede perder su patria potestad o incluso ir a la cárcel". Teoría que en la realidad se queda en papel mojado. "Es una amenaza para meter miedo. El Gobierno no tiene donde poner a esos niños", replica Adolfo. Sobre los matrimonios, está permitida la poligamia. "Te puedes casar varias veces, pero es obligado construir una nueva casa para cada mujer". Más teoría.
Por último, Adolfo explica una especie de divertido rito iniciático para los nuevos trabajadores del hotel. "Cuando yo llegué estaba entusiasmado con comer una comida de verdad. Mis compañeros me dijeron que iba a probar un gran menú. Yo pensaba en pollo, ternera o pescado. Luego, me sirvieron ensalada, champiñones y cosas así. A ustedes les gustan esas cosas, pero para nosotros una comida es pollo o pescado. Si yo vuelvo a mi aldea y llevo a mi familia unos champiñones me echan. Verdura y fruta ya la podemos coger del campo", dice entre risas mientras cae la noche encaramados a la inexplicable enorme duna desde donde se contempla el edén.
A la mañana siguiente aparece Alberto en el bar. Sonriente, servicial, pero con la mirada algo perdida. De pronto, de sopetón, dice: "El bebé ha muerto". Lo dice con timidez, en tono muy bajo, sin perder la media sonrisa, y con las manos temblándole tanto que apenas puede sujetar la bandeja. ¿Por qué sigues trabajando? "Mañana volveré a mi casa familiar, hoy no puedo. Además, lo enterraron ya ayer", contesta.
No pierde el gesto dulce, ni derrama una lágrima. Sólo le siguen temblando compulsivamente las manos mientras vuelve a colocarse tras la barra del bar con el cuerpo algo encogido. Su hijo no tuvo tiempo de disfrutar del paraíso. Probablemente nacer en él le ha costado la vida.
eñmundo.es

'Kickboxing' como tratamiento para ancianas maltratadas en Kenia


In situ: En los barrios pobres de Nairobi, las mujeres mayores tienen que tomar medidas difíciles para su autodefensa

"No, no, no", dice contundente una anciana mientras pega contra un saco de entrenamiento. "No, no, no", la corrige otra anciana dando con mayor contundencia al saco. Le indica cómo debe pegar con la parte de la palma de la mano más próxima a la muñeca.

Las mujeres mayores se han convertido en las últimas víctimas de las violaciones que se cometen en los barrios marginales de Nairobi. En 2010, casi el 20 por ciento de los delitos sexuales que se registraron en la capital se cometieron sobre mujeres de una edad por encima de los 60 años.

Este grupo de mujeres de entre 60 y 85 años de edad practican dos veces por semana técnicas de defensa personal. Las mujeres dicen que tienen que defenderse a sí mismas mientras la policía no controle realmente las calles.

Sheila Kariuki lleva estas clases desde 2007 con Ujamaa, una organización no gubernamental.

“Al principio, cuando empezamos con las abuelas, diría que eran escépticas, pensaban algo del tipo '¿Kárate para nosotras? Eso es para gente joven'. Pero cuando nos sentamos con ellas y les mostramos que son técnicas sencillas, se unieron al entrenamiento y ahora ya llevamos tres años trabajando en esto. Y están encantadas de venir y deseosas de aprender”, explica Sheila Kariuki, portavoz de Ujamaa.

Uno de los barrios marginales en las afueras de Nairobi es el hogar de más de 100.000 personas, hacinadas en menos de 2,6 kilómetros cuadrados. Con un alto nivel de desempleo y la mayoría de la gente ganando menos de un dólar al día, los crímenes, la violencia sexual, el alcohol y la droga están muy extendidos. Las violaciones son habituales y las mujeres mayores se han convertido en las últimas víctimas.

Una abuela de 70 años cuenta cómo se defendió de un ataque de un hombre que intentó violarla: “Un día uno de esos hombres jóvenes vino a mi casa y me agarró del vestido. Pero fui demasiado rápida para él. Con mi mano le agarré sus partes nobles y gritó. Al gritar, los vecinos le oyeron. Entonces los vecinos vinieron y el hombre joven se marchó corriendo”.

“Las mujeres mayores son vulnerables, la mayoría debido a su edad. Cuando los que perpetran estos delitos van a ellas, creen que son frágiles, que no pueden luchar. Y saben que si tú te paras a hablar con ellos, ellos podrán hacer lo que quieran. Pero ahora es diferente”, explica la coordinadora del proyecto.

Petra, de 68 años, cuida de cinco de sus nietos. Es una de las abuelas que entrenan a las demás: “Existe una creencia común de que las chicas más jóvenes son portadoras de sida. Puesto que la mayoría de nosotras nos quedamos viudas a una edad temprana, creen que no somos sexualmente activas y que por lo tanto que es seguro mantener relaciones sexuales con nosotras”.

La mayoría de estas mujeres están muy motivadas principalmente para defenderse a sí mismas, pero también para poder proteger a sus niños, muchos de los cuales mueren a temprana edad.

“Una cosa por la que estoy contenta con las clases de las abuelas es que me han enseñado a ser valiente. Siempre seré muy, muy audaz y ahora, cuando camino por las calles, soy consciente del entorno que me rodea y si me atacan, sé lo que tengo que hacer”, admite la anciana entrenadora y participante en el programa.

Motivadas, poderosas y con confianza. Estas abuelas se han hecho a sí mismas y se han visto forzadas a prepararse y a unirse a las sesiones de entrenamiento.
lainformacion.com

martes, 26 de abril de 2011

La policía de Zimbabue alerta a los hombres ante el aumento de mujeres violadoras



La policía de Zimbabue ha alertado a la población masculina ante el aumento de violaciones por parte de mujeres, que asaltan a los hombres en la creencia de que eso les proporcionará prosperidad en los negocios.
Las fuerzas de seguridad han recomendado a los viajeros que no hagan auto-stop después de que tres mujeres violaran a un hombre de 32 años que recogieron en la carretera la semana pasada, según informó el periódico oficial 'Herald'.
El incidente es el último de la creciente serie de asaltos de mujeres a hombres jóvenes que vienen produciéndose desde hace un año en el país.
El hombre, que hacía auto-stop procedente de la capital, Harare, fue recogido por un vehículo con tres mujeres a bordo que le inyectaron un narcótico para forzarle cuando éste se negó a mantener relaciones sexuales con ellas.
El inspector de policía Clemence Mabgweazara recomendó a los viajeros que utilicen exclusivamente el transporte público y se abstengan de subir en vehículos de desconocidas, según publica el diario zimbabuense.
"La avalancha de agresiones sexuales a hombres por parte de algunas agresivas 'mujeres guerreras' es preocupante a la par que chocante", apuntó el 'Herald'.
Las mujeres preguntaron primero si el hombre tenía hijos, supuestamente para comprobar su fertilidad, y le ofrecieron dinero si accedía a mantener relaciones sexuales con ellas.
Cuando el joven se resistió, le inocularon una sustancia aún sin identificar. "Empezó a sentirse mareado y débil", afirmó el inspector de policía. El hombre fue robado, violado por las tres mujeres y abandonado en la carretera.
El mes pasado, un hombre fue violado en la ciudad occidental de Karoi por una motorista que le intimidó con una serpiente para obligarle a tener relaciones sexuales con ella.
Anteriormente, tres mujeres vestidas con sotanas blancas similares a las de la secta religiosa Apostólica, forzaron a punta de pistola a otro hombre en Beatrice, en el centro del país.
Zimbabue posee una de las tasas de sida más altas del mundo, con una de cada siete personas infectadas. En la mayoría de las violaciones denunciadas, no obstante, las mujeres parecen haber utilizado protección, según el diario.
elmundo.es

viernes, 15 de abril de 2011

Los lenguajes se habrían originado en el sur de Africa

Nicholas Wade
The New York Times
NUEVA YORK.- Un investigador que analizó los sonidos de lenguajes hablados en todo el mundo detectó una antigua señal que apunta hacia el sur de Africa como el lugar donde se habrían originado las lenguas modernas.
El hallazgo es consistente con la evidencia de cráneos fósiles y el ADN que indican que los humanos modernos se habrían originado también en ese continente. También implica, aunque no prueba, que el lenguaje moderno se originó sólo una vez, una presunción considerablemente controvertida entre los lingüistas.
La detección de una señal tan antigua en el lenguaje es sorprendente. Debido a que las palabras cambian tan rápidamente, muchos lingüistas piensan que el origen de las lenguas no puede seguirse muy atrás en el tiempo. El árbol lingüístico más antiguo que se haya podido reconstruir hasta ahora es el de la familia indoeuropea, que incluye el inglés y se remonta a hace 9000 años como máximo.
Quentin D. Atkinson, biólogo de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, atravesó esta barrera en el tiempo, si su afirmación es correcta, al analizar no las palabras, sino los fonemas -las consonantes, vocales y tonos que son los elementos más simples del lenguaje-. Atkinson, un especialista en aplicar métodos matemáticos a la lingüística, encontró un patrón simple, pero sorprendente en alrededor de 500 lenguajes hablados alrededor del mundo: un lenguaje utiliza menos fonemas cuanto más lejos esos humanos tempranos tuvieron que viajar desde Africa.
Algunos de los lenguajes que utilizan sonidos de "clic" en Africa tienen más de 100 fonemas, mientras que el hawaiano, que se encuentra hacia el final de la ruta de migración desde el continente africano, tiene sólo 13. El inglés tiene alrededor de 45 fonemas.
Este patrón de diversidad decreciente en la diversidad genética según la distancia implica que el origen del lenguaje humano moderno es la región del sudoeste de Africa, dice Atkinson en un artículo publicado ayer en Science .
El lenguaje tiene por lo menos 50.000 años de antigüedad, que es la fecha en que los humanos modernos se dispersaron desde Africa, y algunos expertos dicen que tiene por lo menos 100.000 años.
Atkinson, si su trabajo es correcto, está recogiendo un eco distante que llega desde un tiempo distante.
Aunque los lingüistas tienden a desoír las afirmaciones sobre trazas de lenguajes de más de 10.000 años, "este trabajo se acerca a convencerme de que este tipo de investigación es posible", dijo Martin Haspelmath, investitgador en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania. Atkinson es uno de varios biólogos que comenzaron a aplicar a la lingüística los complejos métodos estadísticos desarrollados para construir árboles genéticos basados en secuencias de ADN.
"Nos sentimos incómodos acerca de los modelos matemáticos que no entendemos yuxtapuestos a modelos filológicos que sí entendemos", dijo Brian D. Joseph, lingüista de la Ohio State University. Pero él piensa que otros lingüistas pueden estar más abiertos a aceptar el artículo de Atkinson.
"Creo que tenemos que tomarlo seriamente", dijo Joseph.
Otro lingüista, Donald A. Ringe, de la Universidad de Pensilvania, dijo que "es muy temprano para saber si la idea de Atkinson es correcta, pero si lo fuera, es una de las más interesantes que se han visto en una década".
lanacion.com

sábado, 26 de marzo de 2011

La 'zona cero' del sida en África

El distrito de Khayelitsha, en Ciudad del Cabo.| Javier Brandoli

"La rápida expansión del programa de antirretrovirales en Sudáfrica ha disminuido un 10% las muertes por sida". Son datos de la Sociedad Actuarial de Sudáfrica, que confirma que se ha pasado de los 257.000 fallecimientos de 2004 a los 194.000 de 2010. Una cifra que contrasta con las previsiones que había en 2003, antes de que se comenzase a trabajar de forma más constante con los tratamientos antirretrovirales, que anunciaban que para el final de la década, las muertes por sida en Sudáfrica se incrementarían en 388.000 personas por año (se esperaban casi 700.000 muertes para 2010).
El informe revela también que 5,5 millones de sudafricanos son seropositivos (10,9% de la población). "De 2005 a 2010, las infecciones entre jóvenes de 15 a 24 años descendieron un 1,5% pero, sin embargo, aumentó un 0,6% entre la franja de edad de 15 a 49 años, entre otras cosas porque los adultos viven ahora más tiempo debido a los tratamientos".
El profesor Leigh Johnson, de la Universidad de Ciudad del Cabo, se dedica a analizar los datos constantes que sobre el sida ofrecen las distintas administraciones. "Valoramos las cifras que llegan sobre Sudáfrica y sobre el resto del continente", explica a ELMUNDO.es. "En 2004 se observa el comienzo de una pronunciada curva de mejora por el inicio del tratamiento médico de la enfermedad".
¿Dónde está la zona cero del sida en este momento?: "Si hubiera que señalar el lugar de África donde la enfermedad golpea con más fuerza es en el sur: Botsuana, Leshoto, Swazilandia y Sudáfrica, aunque hay otros lugares del planeta, como Europa del Este o algunos puntos de Asia donde las infecciones están creciendo de forma considerable".

Una 'autopista' del VIH

La razón de que el sida se haya instalado con más fuerza en el sur de África que en otros lugares tiene para el profesor Johnson distintas causas. "Hay diferentes subtipos del virus del VIH. En el este de África el predominante es del tipo 1 -el responsable de de la epidemia a nivel mundial y muy variable genéticamente-, de muy fácil transmisión, mientras que en el oeste del continente es de tipo 2, menos frecuente y más complicado de transmitir".
Sin embargo, el investigador señala también causas sociales para que el continente sea, desde Kenia hasta Sudáfrica, el lugar del mundo más castigado por la enfermedad: "Todos estos países han sido ex colonias británicas y tienen mejores carreteras que en otros puntos de África lo que ha facilitado que haya una especie de 'autopista' del sida". ¿Se ha planteado un cierre de fronteras para frenar el contagio como se ha hecho con otras enfermedades? "No, nunca. Ésta es una medida ineficaz".

El debate de la poligamia

Johnson apela también a las diferencias culturales para explicar el rápido contagio que se ha producido en el sur de África. "La gente en esta zona contrae matrimonio más tarde que en otros lugares africanos, lo que les da más oportunidades de infectarse al tener más relaciones sexuales".
Sobre la poligamia, el investigado cree que es un debate abierto y complicado. "Se ha hablado mucho de este tema, pero no está claro que la poligamia sea un problema en la extensión del sida. Algunos estudios han demostrado que la poligamia hace que se tengan sólo relaciones sexuales con las mismas parejas, lo que reduce los riesgos de transmisión entre personas no infectadas, mientras que el resto de la población tiene relaciones sexuales esporádicas con más gente".
Johnson pone un ejemplo: "Se realizó un estudio que comparaba el comportamiento sexual en Uganda y EE UU. Se descubrió que había más infidelidades en EEUU que en Uganda, sólo que eran relaciones más esporádicas. En Uganda hay menos infidelidades, pero son más continuadas en el tiempo. El riesgo de infección es mayor en relaciones cortas".
Por último, Johnson prefiere no entrar de lleno en los temas más controvertidos del sida en Sudáfrica: la actuación del Gobierno del CNA negando en los primeros años la existencia de la enfermedad y la posición de la Iglesia Católica sobre el uso del preservativo. "Soy un investigador, prefiero no valorar actuaciones en este sentido", replica.
¿Se está luchando contra el sida en Sudáfrica desde el Gobierno?: "En 2008, los antirretrovirales llegaban a 568.000 personas, última cifra que tenemos, aunque ya se ha superado. En Sudáfrica, el tratamiento es gratis para todo el mundo y únicamente no se le proporciona a personas que tienen un estado muy avanzado de la enfermedad. En otros países por desgracia, los medicamentos no son gratis".
elmundo.es

sábado, 12 de marzo de 2011

Adictos a los antirretrovirales

Una nueva droga acecha en Sudáfrica, y pone en jaque los esfuerzos del país en su particular batalla contra el sida, un virus que afecta al 17% de la población sudafricana. Conocida como 'whoonga', la sustancia es relativamente nueva en el mercado y se elabora a partir de antirretrovirales, poniendo a los seropositivos sudafricanos en el punto de mira ante la amenaza de atraco o extorsión por parte de los drogadictos.
El 'whoonga' se fuma, es relativamente barato y provoca una adicción inmediata, según explican los expertos de una sustancia que se vende a dos euros la dosis, un precio relativamente barato comparado con el coste de otras drogas duras. Además de elementos químicos que se encuentran en antirretrovirales como Efavirenz o Stocrin, el 'whoonga' contiene detergente, veneno para ratas y cannabis, dependiendo de la receta, y en apenas unos años ha pasado de estar localizada en ciudades de la costa sudafricana a encontrarse en las principales urbes del país, según afirman fuentes conocedoras de la materia.
En declaraciones a ELMUNDO.ES, Vish Naidoo, portavoz de la agencia nacional de policía de Sudáfrica, asegura que el problema está "bajo control" y que el uso de la sustancia se localiza sobre todo en dos áreas. Dos zonas que el responsable de seguridad prefiere no mencionar, para evitar que las comunidades locales acusen a las fuerzas de seguridad de levantar miedo y crear inseguridad de forma gratuita. Las mismas fuentes aclaran a este periódico que el problema de la 'whoonga' es "menos importante" que el del cannabis, el estupefaciente más extendido en el país africano con consecuencias "menos severas".
Las secuelas del 'whoonga' -que empieza provocando fuertes dolores abdominales- las conoce de cerca Thokozani Sokhulu, que con tan solo 28 años es el director del 'Proyecto Whoonga', un programa que ayuda a la rehabilitación y reinserción de los adictos en la región de Kwatabeka, en la provincia de KwaZulu-Natal. "El principal problema es el desempleo. Los jóvenes pasan todo el día en la calle, sin hacer nada. Y es ahí cuando se enganchan", asegura Sokhulu en conversación telefónica con este periódico. El programa de rehabilitación empezó hace ahora un año, pero ahora sufre las sequía de fondos y la inacción del Gobierno sudafricano, con mayores problemas en su lista de prioridades. Medio centenar de adictos han salido del túnel de la droga gracias a la organización que lucha contra las secuelas de una droga casera y desconocida, según Sokhulu.
Fuentes conocedoras del tema indican que los mayores riesgos los sufren los seropositivos al abandonar las clínicas con los antirretrovirales, que adquieren de forma gratuita, o los propios centros sanitarios, que son objetivo de los asaltos de los adictos. Las autoridades sudafricanas han constatado incluso que algunos adictos al 'whoonga' se han infectado con el VIH a conciencia con el objetivo de obtener los antirretrovirales de forma legal y gratuita.
El cóctel explosivo en el que se ha convertido el 'whoonga' lleva matando gente desde 2005, si bien en Proyecto Whoonga no sabrían decir una cifra total de afectados, más allá del "extendido uso" de esta droga, que no parece haber cruzado las fronteras sudafricanas.
El proyecto ofrece ayuda psicológica para la rehabilitación y, lo que es más importante según Thokozani, un programa de actividades que mantiene "ocupados" a los afectados y además les aporta "herramientas" para su futuro profesional. Lavado de coches y reciclaje de la basura son algunas de las actividades que ayudan a los drogadictos a tener un futuro después de la droga.
El 'whoonga' supone un importante revés en la lucha contra el virus del VIH en el país con mayor número de infectados del mundo y donde además existe una gran mitología en torno al virus, cuya infección se previene, según el presidente del país, Jacob Zuma, tomando una ducha después de haber mantenido relaciones sexuales de riesgo. Según la ONU, 5,7 millones de un total de 49 millones de sudafricanos están infectados con el virus del sida.
elmundo.es

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cuidar la vagina para no contraer el virus del sida

(Foto: Efe/Juan Medina)
Con fines sexuales, por sentirse mejor o a causa de la menstruación. Sea por lo que sea, lo cierto es que entre las mujeres del África Subsahariana están bastante extendidas determinadas prácticas intravaginales, como introducirse un trapo o un papel o limpiarse por dentro con jabón, que incrementan el riesgo de contraer VIH.
La revista 'PLoS Medicine' se hace eco de un metaanálisis en el que se valoran los resultados de una decena de estudios sobre unas prácticas que, lejos de ser saludables, pueden resultar dañinas.
Los autores, procedentes de distintos centros europeos, americanos y africanos, reunieron información sobre casi 15.000 mujeres de distintos países africanos. De ellas, 791 se contagiaron con el virus del sida durante el periodo de investigación.
"Las mujeres emplean una amplia variedad de productos, que aplican dentro de la vagina de distintas formas, con el objetivo de actuar sobre sus relaciones sexuales y su menstruación o para encontrarse mejor", recalca el trabajo, capitaneado por Nicola Low, de la Universidad de Berna (Suiza).
La presencia de estas prácticas, como refleja el documento, varía mucho en función de los países. Desde alrededor de un 20% en Sudáfrica -que es donde menor prevalencia tienen- hasta un 70% o un 80% en Zimbabue o Kenia. La más común consiste en limpiar la vagina por dentro con agua y jabón. Después, el uso de un trozo de tela o de papel con el mismo fin.
En el mencionado ensayo, esta última fue la práctica que resultó más relacionada con el riesgo de contraer VIH, seguida por la del jabón y por la de introducirse productos para secar y reforzar la vagina (ésta, bastante menos extendida).

¿Por qué favorecen el contagio?

Aunque todavía se desconoce cómo estas acciones pueden aumentar la probabilidad de infectarse con el virus del sida (no se ha detectado la causa exacta), los expertos ofrecen distintas hipótesis.
En este sentido, recalcan que limpiarse por dentro con agua y jabón altera la flora vaginal y puede aparecer una vaginosis bacteriana. A su vez, comentan, "los desequilibrios en la flora de esta zona [...] se relacionan con la adquisición del VIH".
En el caso de las mujeres que usan papel o un paño, no se detectó este desajuste en la flora. Los especialistas proponen que, en este caso, el incremento del riesgo de contraer el citado virus podría producirse al retirar el moco vaginal. "Queda expuesto cualquier tipo de micro traumatismo que existiera en la zona, puede dañarse con más facilidad o producirse una inflamación".
elmundo.es

viernes, 11 de febrero de 2011

Malawi prohibirá flatulencias en público

Foto de Wikimedia Commons


Las autoridades de Malawi quieren prohibir que la gente alivie sus flatulencias en público, por ello la próxima semana llevarán una ley al Parlamento cuyo objetivo, dicen, es velar por la decencia en ese país africano.
El ministro de Justicia de Malawi, George Chaponda, dijo en una entrevista a una popular emisora de radio del país que "es responsabilidad del gobierno velar por las buenas costumbres y la decencia pública".
Añadió que va en la línea de otras medidas que buscan los mismos objetivos como la de prohibir que la gente orine en la vía pública.
En la calle "muchos se preguntan cómo pretende el gobierno implementar esa medida y como se supone que deben controlar sus gases", como dijo el corresponsal de la BBC en Blantyre, Rafael Tenthani.
Y esa misma pregunta se la planteó al ministro el conductor del programa de radio que lo entrevistó. Chaponda sencillamente respondió que "si tienen ganas de tirarse un pedo, deben ir al baño".

¿Contaminar el aire?

La propuesta de ley ha sido ampliamente cuestionada, como indicó Tenthani.
Si tienen ganas de tirarse un pedo, deben ir al baño
George Chaponda, ministro de Justicia de Malawi
No sólo por ciudadanos y miembros de la oposición, sino que incluso contradice lo que había dicho sobre ella el mismísimo secretario de Justicia, Anthony Kamanga, que aseguró que no criminalizará "ventosearse" en público.
Kamanga indicó que la norma es una enmienda a una ley de 1999 que dice que "contaminar el aire es nocivo para la salud pública y por tanto un delito". Sin embargo, el secretario de Justicia enfatizó que expulsar gases no tiene nada que ver con contaminar el aire.
La nueva norma ha sido ya asunto de broma dentro y fuera del país. Tenthani indicó que la actriz estadounidense Whoopi Goldberg dijo en un programa que parodia la actualidad que si la ley entra en vigor, Malawi no estará en su itinerario la próxima vez que visite África.
bbc.co.uk

miércoles, 9 de febrero de 2011

Seis gotitas pueden evitar una forma de ceguera infantil

Nora Bär
En poblados de Africa donde la miseria extrema es la norma, para que una mamá le lave la cara a un chico hay que explicárselo seis veces.
"La higiene no es un hábito natural", afirma Pablo Goldschmidt, bioquímico argentino residente en París desde hace tres décadas que en el último lustro participó en campañas de las Naciones Unidas en los países más pobres de ese continente para encontrar una forma económica y eficaz de evitar el tracoma. Sin tratamiento, esta infección oftalmológica, que se manifiesta inicialmente como una conjuntivitis, produce una grave irritación en los párpados, ulceraciones oculares y cicatrices que pueden conducir a la ceguera. "Volvés a la noche y los chicos están llenos de moscas. Volvés al otro día y están llenos de mocos. Las madres van pasando el paño que usan de bebe a bebe..."
El tracoma es una catástrofe sanitaria. Causado por la bacteria Chlamydia trachomatis, se transmite de persona a persona y por moscas que se reproducen en las heces de los animales que deambulan cerca de donde duermen los humanos. Afecta en todo el mundo a más de 80 millones de personas y causa anualmente también millones de cegueras.
Sin embargo, gracias a la tarea de Goldschmidt y de un equipo internacional, hoy es posible reducir drásticamente su prevalencia con un tratamiento tópico de seis gotitas oftálmicas de azitromicina al 1,5% aplicadas en tres días y que cuesta centavos de dólar.
La revista Plos Neglected Tropical Diseases (la de mayor impacto en este tipo de problemas) aceptó recientemente un trabajo que demuestra que esta estrategia que Goldschmidt y colegas pusieron a prueba durante los últimos años en ensayos clínicos controlados es válida para evitar el tracoma.
"Vimos que se curaba la misma cantidad de pacientes gastando uno que gastando ocho", subraya el investigador.
A pesar de que desapareció en muchas regiones (en el siglo XIX, ciudades como París, Londres o Moscú eran las capitales de esta enfermedad), el tracoma todavía es endémico en Africa, Medio Oriente, América latina, Asia y Australia. La Organización Mundial de la Salud se fijó la meta de que las cegueras por esta causa disminuyan en 2020 a niveles que no resulten un problema importante de salud pública.
"Pero con las gotitas no basta -se apresura a aclarar Goldschmidt, de visita en Buenos Aires-, se necesita educación. Por ejemplo, en el pueblo en el que estuve trabajando en 2010 murió una persona del otro lado de la frontera de Nigeria y, dado que es una zona islámica, las señoras cumplieron con el ritual de bañar el cadáver y prepararon la comida, pero sin lavarse las manos: hubo 125 muertos de cólera. Si uno da remedios sin higiene, no sirve."
De paso, la solución antibiótica oleosa compatible con las lágrimas y estable al calor desarrollada por el científico argentino impide el mal uso de la azitromicina en pastillas que, empleadas también para curar enfermedades venéreas como la gonorrea y la sífilis, era desviada a los burdeles...
"Ahora por fin se aceptará internacionalmente que no es cuestión de prevenir la ceguera con antibióticos caros, sino con educación para la higiene y con gotitas. Espero que los gobiernos y las ONG se pongan a pensar cómo eliminar rápidamente este grave problema sanitario -concluye el científico-. Porque el tracoma no importa. El tracoma es una alarma roja de la miseria absoluta."
CIENCIA APLICADA
Goldschmidt brega por la aplicación inmediata del conocimiento. En el hospital nacional de oftalmología de Francia, acaba de desarrollar un sistema de diagnóstico de infecciones por hongos y otro para identificar bacterias que funcionan en dos horas y media. "Disminuyen la mortalidad y cuestan un euro y medio o dos", afirma.

Un olvido imperdonable

El tracoma forma parte del grupo de las enfermedades "olvidadas". Aunque diversas entre sí, tienen en común el mismo ensañamiento: afectan a entre mil y mil quinientos millones de las personas más pobres del planeta. Se las llama "olvidadas" porque hasta ahora muy infrecuentemente habían recibido atención del público, de los medios..., ni siquiera de los sistemas sanitarios. La propia Organización Mundial de la Salud sólo en agosto del año último presentó por primera vez un informe dedicado a males como la esquistosomiasis (que produce daños pulmonares y cardíacos, entre otros), la filariasis linfática (que conduce a la elefantiasis), la oncocercosis o ceguera de los ríos, y la anquilostomiasis o anemia tropical, entre otros. Según este documento, se calcula que una de cada seis personas en el mundo padece estas condiciones crónicas (generalmente parasitosis), que, aunque raramente producen la muerte, lesionan gravemente la calidad de vida de sus víctimas. Sin embargo, menos del 1% de las aproximadamente 1400 drogas registradas entre 1975 y 1999 les están destinadas.
"Los chicos que padecen estas enfermedades no pueden concentrarse en la escuela ni desplegar todas sus capacidades cognitivas. Y la productividad laboral de los adultos crece cuando se las trata", afirma el doctor Neeraj Mistry, director de la Red Global para las enfermedades Tropicales Olvidadas del Instituto Sabin, que está en Buenos Aires junto con referentes de otros diez institutos de prestigio global para asistir a la puesta en marcha del nuevo Instituto Nacional de Medicina Tropical, cuya ley de creación se dará a conocer esta tarde en la Academia de Medicina.
Ubicado en Puerto Iguazú, adonde trasladará su domicilio el doctor Daniel Salomón, que hasta ahora era coordinador del Programa Nacional de Leishmaniasis (otra enfermedad "olvidada") y que ahora asumirá la dirección del nuevo instituto, el centro tendrá la misión de catalizar la investigación, el tratamiento y la formación de recursos humanos.
Según el viceministro de Salud, Gabriel Yedlin, la provincia de Misiones cederá un terreno de cinco hectáreas en Puerto Iguazú y otro de 12, un poco más alejado, donde se levantarán las instalaciones que tendrán el valor agregado de estar rodeadas de selva virgen, un plus invalorable para realizar ensayos y estudios de campo.
Lo más penoso de todo esto es que muchas de estas enfermedades desatendidas tienen remedio. Y son fármacos que cuestan centavos. "Hay una razón para gritar fuerte: tenemos las herramientas, las drogas", afirma Misry. "Algunas existen desde hace décadas", agrega Sonia Tarragona, de la Fundación Mundo Sano, que apoya este proyecto del que, por otra parte, ninguno de nosotros debería desentenderse...
lanacion.com