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martes, 13 de septiembre de 2011

Niñas sin pecho en Camerún


Piedras calientes sobre los senos que comienzan a apuntar. A veces palos de majar el cereal, a veces otros objetos planos, pero siempre ardiendo. Es el planchado de pechos que sufre una de cada cuatro niñas en Camerún. Las madres u otras mujeres de la familia son las encargadas de practicarlo con la creencia de que retrasa el crecimiento del pecho de sus hijas y, por tanto, las aleja de las relaciones sexuales, consentidas o no, las protege de las miradas libidinosas de los hombres y evita tal vez embarazos no deseados.
Hay que apretar fuerte sobre esos pequeños senos que comienzan a desarrollarse. Arriba y abajo, como se plancharía una prenda. Pero es un cuerpecito infantil el que soporta el dolor de estos embates que dañan los tejidos, causan heridas, abscesos, infecciones y, eventualmente, podrían predisponen al cáncer. Día tras día, hasta obtener el resultado deseado. A veces, el medio elegido es el vendaje con telas calientes. Suelen ser varios meses de tortura. Se trata de una tradición antigua en algunas zonas de África del Oeste y más conocida en el caso de Camerún, país que roza los 20 millones de habitantes.
Esta forma de "mutilación femenina", como la califica la agencia oficial de cooperación alemana GTZ, que ha tenido un papel pionero en revelar esta práctica y luchar contra ella, la sufre al menos el 24% de las mujeres en Camerún, según este organismo. A mayor precocidad, mayor riesgo. "Cuanto antes empiece a desarrollarse el pecho, más posibilidades de sufrir esta forma de mutilación. La mitad de las niñas cuyo pecho comienza a desarrollarse antes de los nueve años sufren el planchado", afirmaba un trabajo de GTZ de 2007.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, en un informe sobre los derechos humanos en este país de África en 2010, se hace eco del problema en parecidos términos y añade que esta práctica "provoca quemaduras, deformidades y problemas psicológicos".
La agencia germana realizó en 2006 una amplia investigación con encuestas a 5.700 mujeres de 10 a 82 años, que reveló también que la mitad de las niñas cuyo pecho comenzó a crecer antes de los nueve años padecen esta práctica, más frecuente en las ciudades que en el campo. El 53% de las chicas de Duala, la mayor urbe del país, la han sufrido, según el estudio.
A menduo, el doloroso planchado no logra su objetivo protector: muchas chicas se quedan embarazadas, lo que inmediatamente las aparta de la escuela. Se casan o se convierten en madres solteras. Algunas pueden intentar un aborto clandestino (solo está permitido en caso de violación o si peligra la salud de la madre). En Camerún, tres de cada diez mujeres están embarazadas o ya han tenido al menos un hijo al cumplir los 20 años, según GTZ, y solo el 26% de las casadas utilizan métodos anticonceptivos.
La edad para contraer matrimonio está fijada en 15 años para las mujeres, pero según el informe estadounidense, muchas familias casan a las niñas a los 12. Este trabajo también señala el aumento de las violaciones, cuyas víctimas tienen una edad media de 15 años.
Además de los embarazos tempranos, el sida es también una amenaza en Camerún. La incidencia es alta. De cada 1.000 personas entre 15 y 49 años, 53 son seropositivas, según la Organización Mundial de la Salud. La esperanza de vida en este país con un 40% de animistas, otro tanto de cristianos y un 20% de musulmanes, es de 51 años.
Algunos expertos creen que tras la práctica del planchado está el tabú de hablar de sexo con los hijos y que es por ahí por donde podría venir parte de la solución. Precisamente esa es una de las vías que se han puesto en marcha para intentar atajar esta costumbre. Las "tías" (tantines, en el cariñoso diminutivo francés) de las pequeñas son las encargadas. No son de la familia, sino que se trata de adolescentes que han sido madres sin desearlo entre los 12 y los 18 años (algo que se estima que les ocurre al 21% de las chicas).
Encuadradas en más de 250 asociaciones bajo la organización paraguas Renata, unas 15.000 jóvenes han recibido formación para educar a los adolescentes en salud reproductiva y sexual, incluida la prevención del sida. Con el apoyo de la cooperación alemana, las tantines han puesto en marcha en los medios de comunicación la campaña Digamos no al planchado de senos.
En su web (www.tantines.org), las activistas explican con claridad las causas que subyacen tras la sórdida práctica del planchado. "La gente cree que los senos van a atraer a los hombres, que los senos van a empujar a las niñas a tener relaciones sexuales precoces que pueden dejarlas embarazadas, que las niñas pueden crecer normalmente y continuar sus estudios después del planchado, que las niñas no tendrán vergüenza por tener ya pechos", explican.
También abordan las consecuencias de una práctica "que causa mucho dolor y puede destruir los senos completamente", causar un fuerte trauma y provocar problemas fisiológicos.
De pueblo en pueblo, de barrio en barrio, predican contra una práctica que abrasa la pubertad femenina y cuyo secreto se rompe poco a poco.
elpais.com

miércoles, 11 de agosto de 2010

Afirman que niñas estadounidenses llegan a la pubertad cada vez más jóvenes

Las niñas estadounidenses alcanzan la pubertad cada vez más temprano y altos porcentajes de ellas desarrollan senos y vello púbico a partir de los siete años, según un estudio publicado el lunes en Estados Unidos que vincula el fenómeno fisiológico con la obesidad.
Cerca de 16% de las niñas muestra signos de desarrollo precoz con la aparición de senos a los siete años, mientras alrededor de 20% registra la aparición de vello púbico desde los ocho, señala el estudio publicado en la revista Pediatrics.
Casi un cuarto de las niñas negras (23,4%), 14,9% de las de origen hispano y una de cada 10 niñas blancas (10,4%) muestran signos de pubertad a los siete años. Estas cifras son un salto alarmante comparadas con un estudio similar hecho en 1997. En aquel entonces, sólo 5% de las niñas blancas de siete años y 15% de las negras de la misma edad habían desarrollado senos.
El estudio no plantea las causas de esta pubertad precoz, pero evoca la influencia de la obesidad y ciertos productos químicos. Los autores señalan que una pubertad precoz a menudo está asociada a la tensión arterial y a niveles demasiado elevados de glucemia, ambos síntomas presentes en los diabéticos.
El trabajo evoca también la probable influencia de productos químicos capaces de modificar el sistema endócrino, que regula las hormonas. La investigación fue conducida entre 1.239 adolescentes en tres zonas de Estados Unidos.
docsalud.com

jueves, 25 de febrero de 2010

Varones con sobrepeso, más propensos a demorar inicio pubertad

Si bien la relación entre el índice de masa corporal y la pubertad precoz es bastante conocida en las niñas, existían pocos trabajos acerca de qué ocurre en los varones. Un reciente estudio analizó cómo el peso retrasa el desarrollo en los niños
Los varones con sobrepeso comienzan la pubertad después que sus pares con peso normal, según un nuevo estudio. En cambio, en las niñas ocurre lo opuesto. La relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la pubertad precoz es bastante conocida en las niñas, recordó en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine el equipo de Joyce M. Lee, de la University of Michigan, en Ann Arbor. Pero existen pocos trabajos sobre los varones. El equipo estudió a 401 varones que participaban en el llamado Study of Early Child Care and Youth Development, del Instituto Nacional de Salud Infantil. A los participantes se les midió la altura y el peso varias veces, por primera vez cuando tenían 2 años y finalmente a los 11 años y medio. Los autores dividieron a los varones en tres grupos, según la velocidad de aumento del IMC en ese período. El 14 por ciento del grupo con más peso no había comenzado la pubertad a los 11 años y medio, a diferencia del 13 por ciento de los varones con IMC promedio y el 8 por ciento con el IMC más bajo.

Lee dijo que no podría proporcionar un IMC o un peso en el que el riesgo de demora de la pubertad aumentaría para los varones. Pero explicó que un varón de 11 años y medio, de altura promedio para la edad (1,50 metros) en el grupo con más peso pesaría alrededor de 56 kilos (27 de IMC), lo que se considera sobrepeso.
En cambio, un varón de la misma altura en el grupo con IMC más bajo pesaría 35 kilos (casi 17 de IMC), es decir, un peso normal. Los varones empiezan a mostrar los cambios de la pubertad inmediatamente después de su cumpleaños número 10, explicó Lee a Reuters Health.
En los varones no hay un signo claro, como el inicio de la menstruación en las niñas, lo que vuelve más difícil el estudio de la pubertad masculina. "El inicio de la pubertad significa que los testículos y el pene comienzan a crecer", dijo. Además, el proceso puede demorar entre tres y cinco años. Por ahora, indicó, la teoría de por qué las niñas con sobrepeso adelantan su ingreso a la pubertad incluye a la leptina, una hormona que aumenta a medida que lo hace la masa de grasa corporal.
El mismo proceso hormonal ocurre en los varones. "Aún estamos en la oscuridad en el conocimiento de cómo funciona la pubertad", dijo Young.
Fuente: Reuters

infobae.com

sábado, 19 de septiembre de 2009

La precocidad sexual está en los genes

La edad en que se mantienen las primeras relaciones sexuales está más determinada por la genética que por la estructura de la familia. Un estudio de la Universidad de Oregón que ha revisado el comportamiento de mil parejas de primos adolescentes ha encontrado que el hecho de ser familia (su componente genético, por tanto) explica mejor su comportamiento que si se intenta relacionar con otros factores, como la ausencia de un padre, por ejemplo.

El trabajo, publicado en Child development, fue buscando correlaciones entre la edad de las primeras relaciones y otros factores tradicionalmente usados como explicación, pero el sorprendente resultado fue que, aunque en líneas generales había un patrón de comportamiento, cuando las diferencias eran menores era cuando se comparaba a familiares, independientemente de cómo estuviera constituida su familia.
Así, se vio que el 63,2% de los chicos cuyos progenitores estaban siempre ausentes habían tenido ya a los 14 años relaciones sexuales, una proporción que baja al 52,5% de los que tenían padres ausentes "con frecuencia", y del 21% en los que siempre había una autoridad paterna en casa. Pero estas coincidencias eran, sin embargo, menores que las que se daban entre niños que eran familia.
"La asociación entre la ausencia del padre y la sexualidad de los hijos se explica mejor por las influencias genéticas que por el entorno familiar", ha dicho Jane Mendle, directora del trabajo. "Dado que no existe el gen de la ausencia del padre, hay contribuciones genéticas, aportadas por el padre y la madre, que aumentan la propensión a adelantar las relaciones sexuales en los niños. Entre ellas están la impulsividad, el uso y abuso de sustancias, la rebeldía y la búsqueda de nuevas sensaciones", ha dicho Mendle.
Que haya una predisposición genética no quiere decir que no se pueda hacer nada al respecto. "Todas las personas jóvenes necesitan tener acceso a servicios de información sexual que respeten su confidencialidad y a una educación sexual de calidad desde una edad temprana". Pero "tener ya localizados grupos de actuación es una manera de llegar a la población más vulnerable", ha comentado Simon Blake, de la ONG especializada en educación sexual Brook Advisory Centre.
elpais.es

viernes, 12 de junio de 2009

Se adelantó un año el inicio de la pubertad en las chicas


El inicio de la pubertad femenina se ha adelantado un año en sólo una década y media, según el estudio más exhaustivo realizado en Europa. Si en 1991 la media de edad del inicio de la pubertad en las niñas se situaba en 10,88 años, en 2006 había bajado a 9,86 años. "No nos ha sorprendido que la edad haya bajado, sino que haya bajado tanto en tan poco tiempo", ha declarado Lise Aksglaede, investigadora del hospital universitario de Copenhague y primera autora del estudio. Sus conclusiones se han presentado en la revista médica 'Pediatrics'.
Los investigadores apuntan a los disruptores endócrinos -contaminantes que actúan como hormonas en el cuerpo humano- como la causa más probable.
"En Sant Joan de Déu, vemos cada vez más pubertades adelantadas en niñas", informa la endocrinóloga pediátrica Lourdes Ibáñez.
"Nos llegan casos de niñas de 7 años que inician el desarrollo mamario, lo cual es inaceptable en nuestro medio. Y son frecuentes las consultas por desarrollo mamario en niñas de 8 y 9 años". Según los resultados del estudio danés, la menarca se ha adelantado unos cuatro meses en quince años. Si en 1991 llegaba a los 13 años y cinco meses por término medio, en el 2006 se registraba a los 13 años y un mes.
El estudio danés se ha basado en más de dos mil voluntarias, la mitad de ellas analizadas entre 1991 y 1993 y la otra mitad entre 2006 y 2008. Todas fueron examinadas por un médico, se les analizaron los niveles de estrógenos en sangre y se les midió el peso y la talla. Estudios anteriores habían indicado que la tendencia a un mayor sobrepeso entre las niñas favorece una pubertad y una menarca más precoces.
Pero los investigadores daneses han comprobado que, incluso comparando chicas de la misma edad con un mismo índice de masa corporal, las etapas de la adolescencia se adelantan. También se ha observado que la pubertad suele ser más precoz en niñas inmigrantes y adoptadas de otros continentes que en las niñas de familias europeas. Pero en este caso no se han incluido ni inmigrantes ni adoptadas en el estudio.
Más desconcertante es la observación de que los niveles de hormonas sexuales femeninas se han mantenido estables en todas las edades pese a que las etapas de la adolescencia se hayan adelantado. Es decir, el inicio de la pubertad se registra antes pese a que la producción de estrógenos no se inicia antes.
¿Qué es entonces lo que desencadena este adelantamiento de las etapas de la adolescencia? Aunque "no lo sabemos", según reconoce Aksglaede, su hipótesis es que se trata de contaminantes químicos que imitan los efectos de los estrógenos en el organismo.




Para prevenir
La endocrinóloga Carme Valls aconseja mantener una dieta variada, lavar bien los vegetales y pelar la fruta cuando sea posible.

En Dinamarca el Gobierno recomienda a embarazadas y lactantes que minimicen el uso de cosméticos y perfumes, y eviten teñirse el pelo y juguetes que puedan contener ftalatos.
Los riesgos para la salud
La gran mayoría de las chicas que entran en la adolescencia a una edad temprana tendrán después un desarrollo normal y no sufrirán ningún problema de salud o afectivo por esta causa. Pero un inicio precoz de la pubertad puede conllevar riesgos. "La menarquia precoz es uno de los factores de riesgo de sufrir cáncer de mama que están mejor establecidos", señala la endocrinóloga Carme Valls. También se ha observado que puede haber relación entre un inicio de pubertad precoz y el riesgo de diabetes y síndrome metabólico en edades posteriores, informa Lourdes Ibáñez, endocrinóloga del hospital Sant Joan de Déu.

En cuanto a la esfera afectiva, "cuanto antes se inicie la pubertad, antes se experimentarán los sentimientos propios de la adolescencia", apunta Rosa Ros, directora del Centre Jove d'Anticoncepció i Sexualitat. Ros señala que, especialmente en casos en que falla el apoyo familiar, "una pubertad más precoz conlleva un mayor riesgo de embarazo adolescente".
clarin.com

viernes, 3 de abril de 2009

Por el sobrepeso, la pubertad llega antes


Sebastián A. Ríos
LA NACION
El riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes a edades tempranas no son las únicas consecuencias del sobrepeso y de la obesidad cada vez más frecuentes entre los chicos argentinos y de todo del mundo. Un análisis de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2007, realizado por la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud, revela que el exceso de peso está adelantando la llegada de la primera menstruación.
"Las niñas con sobrepeso presentan su menarca poco más de un año antes de las que no tienen sobrepeso", finaliza el estudio, cuyas conclusiones fueron presentadas en el último congreso de nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), y agrega: "Esta circunstancia debe ser tenida en cuenta en las políticas públicas de salud sexual".
Según el citado trabajo, hoy el promedio de edad para la menarca en la Argentina es de 12,39 años
(0,14 años antes que hace 25 años). Pero al comparar a las chicas con sobrepeso con aquellas de peso normal se observa que, entre las primeras, la menarca ocurre a los 11,52 años, mientras que para las segundas ésta ocurre a los 12,64 años.
"Hay varios trabajos que en el nivel mundial muestran que el sobrepeso, especialmente aquel en el que la grasa se acumula en las caderas, tiende a presentar una menarca más temprana", dice la doctora Silvia Ciarmatori, del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano.
¿Por qué el exceso de grasa corporal puede dar lugar a un adelantamiento de la menarca?
"Por empezar, la grasa corporal influye sobre los niveles de estrógenos [hormonas femeninas] de las mujeres -responde Ciarmatori-. Los ovarios producen andrógenos que, al pasar por el tejido adiposo, se convierten en estrógeno. Así, una mayor cantidad de grasa se traduce en niveles más altos de estrógenos."
Esos niveles elevados de estrógenos se convierte luego en un disparador de los procesos biológicos que llevan a que se produzca finalmente la menarca
.
Lo inverso ocurre en las chicas con trastornos de alimentación (bulimia, anorexia), afecciones que dan como resultado una excesivamente reducida cantidad de grasa corporal, agrega el doctor Mario Sebastiani, presidente de la Asociación de Ginecología y Obstetricia Psicosomática. "Ante la ausencia de grasa, puede retrasarse la menarca, o si ya se ha producido, la chica puede dejar de menstruar."
Una menarca precoz puede condicionar la altura final de la mujer. "Los estrógenos producen el cierre de los cartílagos de crecimiento
-explica Ciarmatori-. Ante una menarca más temprana, la chica deja de crecer antes, lo que puede dar lugar a una menor estatura."
Por otro lado, un desarrollo físico más temprano no necesariamente se correlaciona con un desarrollo psíquico acorde. "Por eso es que hay que comenzar a hablar [sobre sexo] desde que son niños, desde que empiezan a preguntar sobre cuestiones que tienen que ver con la vida, tales como cómo vienen los niños al mundo -afirma la licenciada Andrea Gómez, psicóloga especialista en sexualidad del Centro Latinoamericano Salud y Mujer [www.celsam.org.ar]-. Eso ayuda a prevenir el abuso sexual y a promover el cuidado del propio cuerpo."
Lo mismo se aplica a la prevención del embarazo adolescente. "Si los padres siguen pensando que hay que empezar a hablar sobre sexo a los 15 o a los 17 años, y las chicas cada vez se desarrollan más temprano, entonces estamos llegando cada vez más tarde",
concluye Gómez.
En resumen:
11,5 años
Es la edad de la menarca
para las chicas con sobrepeso en la Argentina. Para las chicas con peso normal, la primera menstruación llega un año más tarde.
3,5 millones
De menores con exceso de peso
Eso equivale a que aproximadamente uno de cada tres chicos y adolescentes argentinos tiene sobrepeso u obesidad.
lanacion.com

domingo, 29 de marzo de 2009

Padres, hijos y el temor a crecer


Andrea Gómez
Para LA NACION
Desde una lectura psicológica es importante que la pubertad y la adolescencia sean observadas con mucha atención, ya que se trata de etapas de muchos cambios y, por lo tanto, de mucha vulnerabilidad. Nos sorprendemos al ver jovencitas que, con carita de niñas, ya muestran cuerpos desarrollados que parecieran no coincidir con su edad.
No hay que olvidar que el desarrollo psíquico no va en paralelo con el desarrollo biológico. Es decir que aunque veamos niñas con cuerpos de mujer, aún su psiquismo, su madurez psicológica es la de una niña.
Por otro lado, el sobrepeso en el adolescente puede responder a varias causas. El crecimiento de los hijos puede ser muy ansiógeno para los padres, y alimentar en exceso podría ser un acto desesperado y no consciente de intentar que no crezcan.
Muchas veces la obesidad en la adolescente intenta "cubrir" esas formas que están apareciendo y que a veces avergüenzan y perturban. El exceso de peso cubre las formas, las tapa. Las curvas sensuales se redondean en exceso, el crecimiento de las mamas se confunde con la adiposidad.
La obesidad intenta postergar el crecimiento conteniendo los impulsos internos y los miedos y ansiedades que surjan. Claro que esto por lo general no se logra. El adolescente con obesidad huye de un fantasma y se encuentra con otro: el de la discriminación. La obesidad no debe ser abordada a la ligera. Detrás de la obesidad hay una persona que sufre, que teme crecer y que intenta protegerse de los peligros que siente desde el mundo exterior y desde su mundo interno, emocional.
La autora es psicóloga del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam)
lanacion.com