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sábado, 6 de agosto de 2011

SEIS DE CADA DIEZ JOVENES DICEN QUE NO LES INTERSA LA POLITICA

PROMOCION. LA CAMPAÑA SIRVE PARA INCREMENTAR EL INTERES DE LOS JOVENES EN LA POLITICA, QUE AHORA ES ESCASA.
Casi el 50 por ciento de los argentinos en condiciones de votar declara tener algún interés en la política, pero el porcentaje baja al 41% entre los menores de 30 años . Además, los jóvenes son los que manfiestan menor simpatía por algún partido: el 32%, cinco puntos abajo del promedio de toda la población.
Los datos surgen de una encuesta realizada por la consultora IPSOS-Mora y Araujo en el marco de la campaña “Cuidá tu voto” que llevan adelante el Consejo Publicitario Argentino y la Fundación Americana para la Eduación. La investigación tuvo lugar durante el mes de junio y fueron relevados 1.200 casos en todo el país.
Según la investigación, el 60% de los argentinos no habla de política con otras personas. Sucede más a menudo entre las personas de 18 a 29 años, ya que el 64% se manifestó en ese sentido.
En cambio, entre los ciudadanos de 45 a 59 años se verifica el mayor interés por la política: así lo admitió el 52% de los que pertenecen a esa franja. Sin embargo, entre los que simpatizan con algún partido sacan ventaja los mayores de 60 , con el 48 por ciento, de los cuales el 15 % dice ser afiliado a una agrupación.
Sólo cinco de cada cien jóvenes firmó la ficha de adhesión a una fuerza política .
En sus conlusiones, los directores de la investigación destacan que “como tendencia general, la proporción de interés o desinterés crece en función del nivel socioeconómico y por zona geográfica”. Así es como siete de cada diez integrantes del sector identificado como ABC1, el de mayor poder adquisitivo , declara algún interés por la política, contra cuatro de cada diez integrantes de la capa más baja, idéntica proporción a los habitantes del interior .
CLARIN.COM

jueves, 4 de agosto de 2011

El desafío de vivir solo y llegar a fin de mes


Por Daniela Pérez González
LA NACION.COM 
Tener un espacio propio, mayor libertad y comodidad, manejar dinero, acomodar los horarios a su antojo, decidir en qué gastar y no tener que rendir cuentas es el deseo de muchos jóvenes. Pero la anhelada independencia tiene su costo.
Los números varían notablemente según la zona y los tipos de gastos extra que se tengan, pero, en general, para llegar sin problemas financieros a fin de mes, es necesario contar con un presupuesto de entre cuatro y cinco mil pesos para costear gastos básicos de alquiler, impuestos, transporte y alimentos.
Para quienes no tienen la ventaja de contar con un departamento propio, el alquiler es la principal preocupación. Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina , afirmó a LA NACION que los alquileres aumentaron entre un 18 y un 22 por ciento respecto del año pasado. Sin embargo, señaló: "Cuesta más caro irse a vivir sólo porque aumenta la comida, los elementos de limpieza, las actividades de esparcimiento y la salud, pero el costo de alquiler aún está por debajo del incremento inflacionario".
"Los alquileres aumentaron entre un 18 y un 22 por ciento respecto del año pasado", afirmó Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.
Omar Porta, de la inmobiliaria homónima , afirma que existen varios casos en los que los jóvenes deben rescindir el contrato y volver a vivir con sus padres por no poder mantenerse. "Últimamente, notamos esta problemática en un 15% de los departamentos que alquilamos", sostuvo.
Un inconveniente que no suele tenerse en cuenta a la hora de alquilar, según Porta, es el tema de la garantía. "La falta de crédito hipotecario les impide acceder a la primer vivienda propia, porque necesitan tener por lo menos un 40% del valor. En general, pueden afrontar las cuotas hipotecarias, pero no tienen capacidad de ahorro para acumular los valores que los bancos les exigen para tomar el crédito", afirmó.
Los precios de las locaciones varían dependiendo del barrio. Según Porta, el precio promedio de un ambiente en Congreso, San Cristóbal, Almagro y Boedo ronda los $1100; en Caballito, Barrio Norte y Belgrano, los valores oscilan los $1300. A estos importes hay que sumarle las expensas, que para los edificios estándar van desde $250 a los $350.
Otro aspecto importante, al que no prestaban atención en la comodidad del hogar familiar, es la alimentación. "Al vivir con mis padres, consumía todo tipo de alimentos. Sola, no me queda otra que ajustarme. No compramos tanta carne ni variedad de postres. Estamos gastando entre las dos unos 1000 pesos sólo en alimentos básicos: fideos, arroz, frutas, verduras y milanesas", contó Pamela Altieri, que se mudó recientemente con su hermana a un departamento en La Plata.
El valor de la canasta de productos de marcas líder rondó en junio pasado los 300 pesos, y la integrada por mercaderías más económicas alcanzó los 240 pesos, según Adelco , asociación de consumidores que sigue mensualmente la evolución de los precios de 22 productos alimenticios y 6 de higiene.
Acompañados. Compartir un departamento con amigos o pareja es una opción frecuente para reducir los costos. Sin embargo, a muchos no les alcanza el sueldo para ahorrar.
Es el caso de María Iervasi de 24 años, que se mudó hace dos meses con su novio a un departamento en Avellaneda. Vivir juntos les permitió reducir los gastos de amueblamiento y afrontar el alquiler de $2100 y las expensas de $600. "El 80% de mis ingresos lo necesito para vivir. Intento ahorrar el resto, pero es cada vez más difícil", sostiene.
Lo mismo le sucede a Ezequiel Quinteiro, de 28 años, que convive con un amigo en Paternal. Si bien los gastos comunes los dividen por dos y no gasta en alimentos, porque maneja una pequeña empresa de catering, asegura: "No puedo ahorrar, uso todo mi sueldo para mantenerme".
María Sol Videla, que vive desde hace tres años con su pareja en un departamento en Palermo, por el que pagan 1800 pesos de alquiler y 250 de expensas, dice: "Gasto el 45% de mi sueldo para vivir. Puedo ahorrar, pero no todo lo que me gustaría para poder cumplir el sueño de la casa propia".
Participación. Algunos lectores de LA NACION ya dejaron sus comentarios :
  • "Hace 6 años, vine a vivir a una pensión de Capital. Gastaba por mes $170 por la cama en una habitación compartida, $70 en el supermercado, $50 en transporte para ir a la facultad y $20 para el crédito del celular. Actualmente, vivo en pareja, y el alquiler de un departamento de dos ambientes en Palermo nos cuesta 1700 pesos, más $380 de expensas. Además, entre los dos gastamos cerca de $900 por mes en el super, $250 en transporte, $200 de celular, $170 entre Internet y teléfono, etc. Con un sueldo neto de 4.700 pesos, se me hace bastante difícil. Cada tanto cuesta llegar a fin de mes", contó Francisco.
  • "Mis padres me prestaron plata para comprar un departamento en Capital. Les voy devolviendo 2 mil pesos por mes, por suerte me perdonan intereses e inflación", dijo Leo, que entre alimentos, expensas, servicios, combustible para el auto, patente y gastos extras dice necesitar cerca de 4850 pesos mensuales.
  • "Los 6200 pesos que cobro por mes no me alcanzan para vivir solo. Gasto $1500 en la cuota de la facultad; $1000 en estacionamiento, seguro y patente del auto, sin contar la nafta; y $1000 en comida", sostuvo Fernando de 25 años.
¿Cuánto dinero necesitás para vivir sólo?

domingo, 26 de junio de 2011

Debaten por qué a los chicos les cuesta tanto escribir sin faltas


La dificultad para aplicar las reglas aprendidas a los textos, la colocación de tildes en las palabras, el uso de celulares y chats y las diferencias socioeconómicas son algunos de los problemas que enfrentan los alumnos de escuela primaria en el proceso de aprendizaje de la escritura.
En una evaluación sobre caligrafía y ortografía realizada por la Unesco, la Argentina obtuvo una de las peores notas en relación a los desempeños de alumnos de tercer y sexto grado de América Latina: los estudiantes cometieron un error cada 10 palabras y presentaron dificultades a la hora de mostrar su caligrafía manual en un texto.
“En los últimos tiempos nos hemos vuelto muy pragmáticos, utilizando diversas estrategias. Sabemos que los chicos aprenden de distinta manera: mientras algunos al leer registran y se acuerdan por haber leído, otros necesitan escribir la palabra para retener su ortografía”, explica Cristina Carriego, doctora en Educación de la Universidad de San Andrés y vicedirectora del colegio Pestalozzi.
Otra de las cuestiones clave es “trabajar la conciencia de la posibilidad de error. Lo importante es que los chicos al llegar a escribir un sonido parecido –como la c, la s o la z–, se pregunten y tengan conciencia de que hay más de un camino a seguir y no todos son correctos”, argumenta Cecilia Cancio, licenciada en Ciencias Pedagógicas.
Si se piensa la alfabetización como construcción, los alumnos pasan por diversas etapas en las que la manera de escribir va transformándose de lo auditivo a la aplicación de las reglas. Los estudiantes de primer grado, por ejemplo, escriben “moscito” en lugar de mosquito. “En segundo grado ya no se ve” el mismo error, apunta Carriego.
El uso del lenguaje de los mensajes de texto y del chat también influye en las dificultades de aprendizaje. A los alumnos de quinto o sexto grado muchas veces “les cuesta diferenciar que en un texto académico, en una carta o un cuento no pueden poner la q con apóstrofe para reemplazar la palabra que”, explica la docente Cristina Ashardjian. Lo mismo ocurre con el uso del procesador de texto. “Influye mucho la utilización de la tecnología porque los chicos argumentan que lo que escriben se entiende igual”, agrega la docente.
Los mismos que pueden escribir muy bien en un espacio formal, se descuidan en espacios más informales: no usan tildes ni mayúsculas y abrevian palabras. “Entienden las diferencias pero no las aplican”, sostiene Cancio.
Por último, las especialistas reconocen que las diferencias de recursos socioeconómicos también se presentan como dificultades a la hora de aprender a escribir. “Inicialmente el aprendizaje de la escritura ortográfica tiene una fuerte relación con el nivel socioeconómico y el capital cultural de las familias”, asegura Carriego, quien como tesis doctoral analizó cuatro escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires a través de una evaluación escrita a los alumnos de segundo grado.
Sin embargo, instituciones con un estatus similar “pueden generar mayor o menor valor agregado en el aprendizaje”, especialmente considerando que el conocimiento de la ortografía “requiere de procesos de enseñanza explícitos”, continuó Carriego. “Esto marca la importancia de la escuela, de lo que pasa en el aula y de las condiciones institucionales que deben compensar las diferencias de capital social y cultural”.
“En las escuelas públicas con poblaciones de menos recursos hay mucho para trabajar, mucho por hacer y se pueden lograr grandes cosas. Los chicos tienen capacidad de aprendizaje, a algunos les costará más pero se puede”, concluye Ashardjian.
clarin.com

LA NOCHE DE LOS JOVENES

Me gusta tanto la noche que al día le pondría un toldo. La frase del Bambino Veira es una de las infinitas maneras con las cuales se ha retratado la noche porteña. Para algunos puede sonar exagerada, pero en este jueves nocturno de Buenos Aires hay por lo menos otras dos mil personas que bailan en un boliche de Palermo Hollywood como para exigir un Toldo para todos . Dos encuestas en las que participaron 900 y 1.000 jóvenes trazaron el nuevo mapa de la noche porteña. Y de los resultados surge que la noche tiene rasgos que se mantienen desde siempre y también nuevas costumbres.
Del trabajo a casa no es una frase que cuadre para Keila y Micaela. Cargan bolsos enormes con la ropa que usaron durante el día para trabajar. Gracias a eso están impecables, con el traje de noche listas para bailar. “Los argentinos nos divertimos así. Vamos a un bar, después a un boliche y la seguimos. Nos gusta la noche”, dice Keila, mientras toma una cerveza.
“A veces te das cuenta de que los fines de semana la gente sale por salir. Durante la semana, como hoy jueves, hay una energía especial”, dice Micaela en un bar de Palermo, antes de entrar al boliche que queda enfrente. En la barra ofrecen los clásicos de siempre (cerveza, fernet con coca), los que volvieron (el Campari con naranja marca tendencia) y también innovaciones como el “Café Veloz” (Tía María, almíbar de canela y helado de crema americana). Una rubia y la otra morocha, forman el combo ideal para cualquier grupo de hombres solteros. Pero no las encaran tanto como merecerían. “Todavía el contacto final es lo que define. Se puede chatear, mandar mensajes y hay muchas otras maneras de comunicarse”, dice Micaela. “Pero todavía define ese instante en el que cruzás miradas y te das cuenta si está todo bien”.
El joven argentino promedio es bien salidor, amiguero, gasta unos 100 pesos por noche y la mayoría avisa adónde va , según las encuestas. Las chicas aprovechan cada vez más para salir entre semana. Pero gastan un poco menos: 82 pesos por salida.
Según estas encuestas (una del Ministerio de Desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires y otra de la Universidad de Palermo junto a la consultora TNS Gallup), la mayoría de los jóvenes (51%) sale una o más veces por semana y casi el 90% prefiere hacerlo en grupo . Además, crece la cantidad de salidas entre semana, especialmente entre los mayores de 25 años (67% sale de domingos a jueves).
“El fin de semana salen todos, los que tienen ganas y los que no tanto. Durante la semana se “filtra” la gente. Todos tienen buena onda”, contó José Beverini, de 25 años, a Clarín en un bar de San Telmo, la otra zona que concentra la mayoría de la movida nocturna de la Capital.
“No es que esté super atento a los precios, pero si voy a un bar o un boliche y una cerveza sale 25 o 30 pesos, no es un lugar acorde a mi estilo, la voy a pasar mal por el tipo de gente que va, no porque me salga más caro”, argumentó Matías, de 28 años. En el bar hace calor y esa parece ser otra receta para atraer a los clientes: hay que espantar al invierno como sea.
Rafa Chinivasi, pañuelo rojo al cuello y más de 1.500 contactos en el celular, es el relaciones públicas de Club 69, un clásico de las salidas entre semana y exponente de los lugares que ofrecen un valor agregado a la tradicional oferta de música+barra+pista. “La gente quiere show, espectáculo y diversión. La noche es el modo de expresarse de mucha gente”, dice.
Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, “las posibilidades de levante” representan un factor relativamente bajo cuando se elige un lugar. Aparece recién en el sexto lugar, con el 31,8%. Aunque es un valor diferente para hombres y mujeres (46,4% contra 19,6%). Otro dato relevante: la mitad le pide autorización a los padres y 2 de cada 3 avisa a qué lugar va a ir . Y el 40% también da una precisión respecto de la hora en la que va a volver. “Es sobre todo para que se queden tranquilos en casa”, dice la mayoría. Los hombres son los que más salen (58% al menos una vez por semana, contra 44% en las mujeres), pero también los que más gastan. ¿Será que todavía prima el sentido de la “invitación”? El 30% de los hombres gasta más de 100 pesos por noche, pero entre las mujeres solo el 15% gasta más de 100 pesos.
En promedio, una salida nocturna dura 6 horas , tanto para hombres como para mujeres. Los más chicos pueden llegar a tener hasta 7 horas de fiesta. Durante la semana dura menos, aunque no tanto como pensaría la mayoría (5 horas). Se hace de día sobre la calle Niceto Vega, de Palermo, pero la música electrónica todavía retumba. Traigan toldos que nocheros sobran.

Nueve de cada diez toman alcohol y la mayoría fuma

La noche es también el ámbito en donde los excesos suceden con más preponderancia. Según surge del estudio elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires, uno de cada dos jóvenes admitió haber abusado de alguna sustancia y ha sufrido alguna vez una intoxicación severa (la mayoría de los casos son por ingesta de alcohol pero también se encuentran respuestas positivas por drogas duras o sintéticas). En este dato casi no hay diferencias respecto entre ambos sexos: entre los hombres el porcentaje es del 51,6% , mientras que en las mujeres el número es de 44,8%. Tampoco hay demasiadas diferencias en cuanto al nivel socioeconómico y a la edad, aunque en el rango de 24 a 29 años hay una mayor prevalencia de abuso de sustancias.
En cuanto al consumo habitual de sustancias durante la noche, el 90,3% afirma tomar alcohol y el 76% admite fumar cigarrillos.
En cuanto a las drogas, los encuestados identificaron claramente al paco y a la cocaína como las más nocivas, mientras que se advierte cada vez más una naturalización la marihuana –con consumo semanal y fuera del boliche–. Uno de cada tres encuestados afirma que la marihuana forma parte de la salida nocturna en su grupo de amigos. También hay una percepción de aumento en el consumo del éxtasis, algo que sí se relacionan directamente con lo que pasa de noche.
A pesar del alto porcentaje de intoxicaciones severas, el estudio concluye que la mayoría de los encuestados tiene conocimiento de lo que están consumiendo. “Los jóvenes no mezclan todas las drogas de síntesis con alcohol, dado que muchos cuentan con información que alerta acerca de los efectos nocivos de la combinación de alcohol y el éxtasis. Pero también saben que pueden consumir alcohol y marihuana con otras drogas, para potenciar sus efectos, sin correr el riesgo de sufrir síntomas desagradables”, dice la encuesta, que se hizo sobre 1.000 casos entre jóvenes de 15 a 35 años.
clarin.com

lunes, 18 de abril de 2011

Terapia estética a edad cada vez más temprana

José María Costa
LA NACION.com
"Lo que me motivó a ponerme Botox es que me vi en el espejo y tenía en el ceño unas arruguitas bien marcadas. Como me quería ver linda y sabía que existía algo que era seguro, me lo apliqué." La descripción pertenece a Antonella, que, con 30 años, forma parte de la legión de jóvenes que, cada vez a edad más temprana, deciden realizarse tratamientos dermatológicos de belleza.
La tendencia la notan los especialistas y quedó cuantificada por un estudio de la consultora TNS Gallup: 27 años es la edad promedio de la primera consulta y tratamiento estético entre las mujeres, mientras que cinco años antes era a los 39. En tanto, la edad mínima de las pacientes bajó de los 15 a los 12 años. Los datos surgen de un relevamiento realizado entre 107 dermatólogos. Este estudio determinó que en el último lustro se duplicaron las consultas con fines estéticos y no médicos.
"Cada vez es más joven la gente que consulta sobre temas estéticos. Antes no se preocupaban o pensaban que no había solución", dijo a La Nacion Adriana Szapinka, médica dermatóloga y dueña de BioZone. Y agregó: "Pensaban que la caída del cabello, las manchas en la piel o las estrías, por ejemplo, no tenían un tratamiento o cura".
El relevamiento de Gallup de 2005 determinó que sólo una de cada cinco prácticas dermatológicas tenían fines estéticos; en 2010, en cambio, fueron una de cada tres.
"En mi clínica, los jóvenes de 15 a 29 años representan el 15,5% del total de la facturación", contó Szapinka, y recordó que la tendencia "comenzó en el Primer Mundo hace unos años, en los países con mayor poder adquisitivo, como los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, donde se colocan Botox a partir de los 25 años".
Verónica tiene 19 años, estudia arquitectura y hace tres años comenzó a ir, de manera regular, a un centro de estética. "A los 16 me comenzó a salir celulitis y por eso hice tratamientos de mesoterapia. Se los comenté a mis amigas, les gustó y fueron todas. Eramos como 10 o 15", recordó la joven, que, al ser consultada sobre si la motivación es personal o se debe a presiones del entorno, dijo: "Ambas cosas. Una se quiere ver bien por una misma y quiere que el resto la vea bien".
Yanina Fuks, gerente comercial del centro de estética M&D, coincidió en que existe un cambio de tendencia que comenzó "hace dos años". Antes, dijo, consultaban personas de más de 35 años.
"Tengo 24 años y a los 17 comencé con tratamientos estéticos. Primero buscaba bajar de peso y, una vez que fui logrando objetivos, aparecieron nuevas inquietudes que quedaron como secuelas de haber perdido peso", explicó Verónica, licenciada en administración de empresas, que trabaja en marketing de RSA. "La preocupación por la celulitis y las estrías está súperpresente entre mis amigas. No soy un caso único. Es algo súpernatural".
Esta visión es refrendada por los especialistas. "El 30% de nuestras pacientes con tratamientos para combatir la celulitis tienen entre 20 y 32 años", destacó Fuks.
Las arrugas, otra obsesión
Las arrugas también son un problema que inquieta. Lo demuestra la creciente tendencia del Botox preventivo. Según el estudio de TNS Gallup, de 2010, el 24% de los tratamientos para las arrugas del rostro fue de aplicación de Botox, seguido por el peeling y la mesoterapia, con el 14% cada uno. Fuentes del sector farmacéutico indicaron a La Nacion que entre 2005 y 2010 aumentó un 115% la venta de toxina botulínica en la Argentina.
"Cuando lo vi, me encantó. Queda relindo", fue la respuesta de Antonella, que se aplicó Botox, por primera vez, en febrero. "Muy poca gente se dio cuenta. Sólo mi mamá, y mi novio, que me conocen bien. Para las primeras arruguitas lo mejor es el Botox", aseguró, entusiasmada, la joven, que, según relató, ya trata de imponer la fórmula preventiva entre sus amigas.
Por cierto, el afán por verse bien no es exclusivo de las mujeres. Según el estudio de TNS Gallup, en cinco años crecieron 41% las consultas de hombres por tratamientos estéticos.
Fuks los dividió en dos grandes grupos: "Por un lado, está el recientemente separado que tiene más de 40 y quiere verse mejor para conquistar mujeres más jóvenes. Por otro, están los hombres metrosexuales que van desde los 28 hasta los 36 años".
Marcelo, de 36 años, productor de publicidad, es uno de ellos. "Me encanta cuidarme. A uno le gusta verse lindo. No me da vergüenza, porque está socialmente aceptado", dijo.
27 años Edad promedio de la consulta
A esa edad, la media de las mujeres realiza su primera consulta por temas estéticos.
41% Más de hombres que consultan
En cinco años, creció la cantidad de varones en consultorios estéticos.
100% más de consultas
Se duplicaron las consultas por tratamientos de belleza.

domingo, 2 de enero de 2011

La marihuana, droga "de moda" entre los jóvenes

Para una significativa parte de los jóvenes porteños, la marihuana se ha vuelto la droga ilegal "de moda". En la porción que va de los 19 a los 23 años, el 57,1% fumó al menos una vez un cigarrillo con cannabis.
Así surge de un informe del Observatorio de Políticas Públicas en Adicciones, dirigido por Roberto Canay. Esa oficina del gobierno porteño realizó un sondeo entre 1000 personas de entre 15 y 35 años; para el 44% de los consultados, la marihuana es la droga del momento, incluso en los lugares de diversión nocturna.
"La moda se identifica por el costo y accesibilidad de las drogas; también, por su uso difundido y su alto nivel de aceptación social. Sorprendentemente, cuando se hace referencia al consumo de marihuana, se dice que es la droga de moda porque es legal", se afirmó en el documento presentado por el observatorio porteño.
Esa creencia equivocada surge de la mala interpretación que muchos hacen del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de agosto de 2009, en el que el máximo tribunal de la Argentina sentó una nueva jurisprudencia al establecer la inconstitucionalidad de un artículo de la ley de drogas, aquel que pena la tenencia de estupefaciente para consumo personal cuando éste no afecta a terceras personas.
Ese fallo (ver aparte) estaba relacionado con un caso en particular de tenencia de marihuana. Los ministros de la Corte consideraron, como aspecto fundamental, que debe protegerse la privacidad de las personas adultas para decidir cuál es su conducta; en este punto, si desean tener o consumir drogas en privado.
Recientemente, La Nacion publicó un informe de la Sedronar, que señalaba la relación directa entre el aumento del consumo de marihuana y la disminución de la noción del riesgo que implica ese acto, producto de la caída de las barreras sociales frente a esa droga. Según los datos de la secretaría, en 2001, el 3,5% de los estudiantes secundarios fumaba marihuana y el 44% consideraba esa acción un gran riesgo; en el último sondeo, de 2009, el porcentaje de usuarios trepó al 8,4%, y bajó al 11,6% la cifra de quienes consideran la marihuana un gran riesgo.
Uso extendido
El estudio del gobierno porteño revela que el perfil más alto de consumo de marihuana se encontró en la franja etaria de 19 a 23 años, pero en la muestra completa también quedó en evidencia que se trata de la droga ilegal más consumida, con una amplia diferencia con respecto a la cocaína y no a mucha distancia del tabaco. Entre los 15 y 35 años, la prevalencia de uso en el año -el núcleo duro de consumidores- de marihuana alcanza el 26,4%; en la lista de drogas ilegales le sigue de lejos la cocaína, con 4%. Apenas 10 puntos porcentuales separan al cannabis del tabaco, de venta legal, pero el alcohol es consumido por el 87,4%.
"Como en el imaginario de los jóvenes y los adolescentes, el paco y la cocaína son drogas más nocivas, se legitiman el consumo de marihuana y el éxtasis como drogas inocuas", sostuvieron los autores del trabajo, que, además de un sondeo cuantitativo, incluyó la investigación sobre la potencial relación entre nocturnidad y consumo de drogas sintéticas. En ese contexto, se advirtió una alta experimentación de los jóvenes con drogas como el éxtasis y el LSD.
"Cada vez hay más consumidores habituales de marihuana, que empiezan a ser consumidores semanales de drogas de diseño", se indicó.
Si bien la prevalencia anual de consumo de drogas sintéticas es baja (1,2%), llamó la atención de los investigadores el nivel más elevado de uso de esas sustancias en algún momento de la vida de los sujetos consultados.
El 20% de los mayores de 30 años reconoce haber probado éxtasis. Esa droga está rotulada como de alta sociedad, aunque su consumo también alcanza a todos los niveles económicos. En el sondeo, se estimó que consumió éxtasis alguna vez el 12% de los jóvenes de clase alta, el 7,1% de la clase media y el 4,8% de los sectores más bajos.
Así, mientras la marihuana gana su lugar de droga "de moda" a partir de factores como su fácil acceso y la aceptación social, las drogas de diseño empiezan a tener una penetración que motivó alarma en el informe porteño. "Cada vez más adolescentes y jóvenes eligen consumir éxtasis porque piensan que estimula los sentidos y potencia el disfrute de la música. Esa caracterización positiva de las drogas de síntesis se está extendiendo, junto con su consumo, en los estratos sociales medio-bajos. Es decir, ya se ha popularizado el consumo de estas drogas, hasta alcanzar a altos niveles de tolerancia", se asegura en el trabajo del observatorio porteño. También se estableció que el LSD "es una droga preferida por los jóvenes de clase baja en las salidas nocturnas".
Los investigadores porteños argumentaron, sobre la base de las explicaciones dadas por los propios jóvenes, que entornos especialmente construidos, como las fiestas de música electrónica, ayudan a la introducción de las drogas sintéticas.
CLAVES
57,1%
de los jóvenes porteños de entre 19 y 23 años ya probaron marihuana.
44%
de los jóvenes de entre 15 y 35 años dijo que la marihuana está "de moda".
20%
reconoce haber probado éxtasis en el segmento de edad entre 30 y 35 años.
16,7%
probó alguna vez éxtasis entre quienes tienen entre 24 y 29 años.
87,4%
consume alcohol, droga legal, entre los consultados para la muestra.
lanacion.com

sábado, 31 de julio de 2010

Nueva Zelanda, la meca de los jóvenes

Evangelina Himitian y Loreley Gaffoglio
LA NACION
Para muchos de ellos fue una suerte de pasantía en la edad adulta y esforzada: la primera vez que se enfrentaron a situaciones como limpiar un baño, cosechar kiwis, cocinar para medio centenar de marineros hambrientos, conducir un taxi a pedal con turistas a bordo o prestarle el cuerpo a alguna de las princesas de Disney y sacarse fotos con la catarata de fanáticos que visitan los parques.
El objetivo de máxima es que el dinero les alcance hasta fin de mes y, si es posible, ahorrar algo para tomarse uno o varios meses libres para recorrer el mundo.
Cada vez son más los jóvenes argentinos de entre 18 y 25 años que deciden viajar al exterior para ser parte de algún programa Work & Holidays, una tendencia que comenzó a mediados de los 90 y que por estos años se afianzó, sobre todo con destinos poco convencionales, como Nueva Zelanda -hoy la más buscada-, Alaska, Sudáfrica, Hawai, Irlanda o incluso Disney. La propuesta es instalarse allí con un permiso de trabajo temporario gracias a convenios diplomáticos de esos países con la Argentina. Pero, sin duda, Nueva Zelanda se convirtió en la meca del turismo laboral universitario.
Así, en los últimos años proliferaron las agencias de viajes que ofrecen paquetes que rondan los 3000 dólares, incluyendo el aéreo, el seguro de viaje, el asesoramiento legal, la gestoría de los trámites y la visa, siempre dependiendo del destino elegido.
Se puede optar por un sistema abierto o cerrado. El segundo implica viajar sabiendo que uno tendrá un trabajo en una determinada empresa por equis cantidad de meses. En el sistema abierto, la persona se busca trabajo en el destino, con la garantía de que tiene todos los papeles en regla y de que en ese lugar hay posibilidades de empleo. Esta es la modalidad más elegida.
Por estos días, la vedette de los destinos elegidos es Nueva Zelanda, que se abrió a los argentinos en 2005 al rubricarse un convenio bilateral. Originalmente sólo había 200 vacantes disponibles. Hoy, el programa se amplió a 1000 cupos y según contaron las agencias que comercializan paquetes para Nueva Zelanda, las vacantes se agotan el mismo día en que se abre la inscripción online .
El año pasado, por ejemplo, fueron 3500 las personas que se inscribieron y completaron los exámenes médicos para viajar. Pero sólo 1000 pudieron hacerlo. "Es el destino más elegido. La inscripción se abre el 12 de octubre y si ese mismo día uno no aplica online , se queda sin vacante", explica Verónica Ferreyra, gerente de InterLatina, una de las 50 agencias de este tipo que hay en el país.
Entre sus ofertas, se encuentran los destinos más tradicionales para este tipo de viaje: los Estados Unidos y Europa, con sus ofertas para trabajar en los centros de esquí o cuidar niños a cambio de estadas y cursos de idioma. Sin embargo, se aclara que países como España o Inglaterra suspendieron este tipo de visas, "debido a la difícil crisis económica que atraviesan esos países". La idea es evitar que los jóvenes extranjeros ocupen puestos que escasean para los locales.
Sudáfrica es otro de los destinos que se sumaron en el último tiempo, gracias a un programa de promoción que lanzó el gobierno local. Pueden viajar jóvenes menores de 25 años y la mayor demanda es para sistemas de voluntariados, ya sea en trabajos en instituciones que trabajan con personas carenciadas como con animales. "Hasta mayo se inscribieron muchos chicos, supongo que con la idea de quedarse para el Mundial", explica Ferreyra.
Hay tres puntos dentro de los Estados Unidos que escapan a los tradicionales destinos para Work & Holidays: uno de ellos es Hawai, muy buscado por fanáticos del surf. "Los trabajos en los que generalmente se insertan son en la atención al turismo, escuelas de surf, empleos en bares, playas y negocios de venta de ropa. Pero el trabajo que se consiga depende de cuánto inglés se hable", explica Jorge Ciarfaglia, director de la consultora Work & Hols, que promociona paquetes de Web U.S.
"El gobierno de EE.UU. tiene un programa de visas para jóvenes estudiantes universitarios. Pero el requisito es que el viaje se haga durante el receso universitario. Esto significa que indefectiblemente debe ser entre diciembre y marzo", explica Ciarfaglia.
Dentro de los Estados Unidos, los dominios de Disney Company, en Orlando, ocupan una superficie equivalente a la de Manhattan. Y con el cetro de haberse convertido en uno de los bastiones turísticos más visitados del planeta, la mitad de los 60.000 empleados de ese gigante proviene de programas de intercambio.
Desde 2000, 800 universitarios de todas partes de la Argentina, seleccionados a partir del Disney International College Program, fueron parte de la experiencia de trabajar allí de diciembre a marzo. El gasto de la visa de trabajo (J1) corre siempre por cuenta de la corporación. La retribución laboral puede ser de hasta US$ 8,50 la hora en alguno de los seis parques de diversiones, o en los distintos puestos que ofrecen los 18 hoteles del complejo. Hay 15 oficios para los cuales postularse: desde encarnar a un personaje de Disney, vender merchandising u organizar las filas de los juegos, entre otros.
"Este año hubo 500 postulantes universitarios para 100 puestos", contó Marcelo García Márquez, el reclutador de Disney: "Se desviven por hacer la experiencia. Y allí tienen un alto concepto de los estudiantes argentinos. Los ven responsables, comprometidos y esforzados".
"Vivís en el lugar más feliz del mundo, lleno de magia. Todos se cuidan y protegen entre sí y hasta tus jefes son muy buena onda. No hay otro lugar que lo iguale", cuenta de su experiencia en Disney Hollywood Studios el verano pasado Agustina Sabaliauskas, de 20 años, estudiante de marketing en la UCES.
Su madre le pagó los US$ 1800 del pasaje, seguro médico y la visa, que ella juró devolverle. Trabajó como cajera en 11 puestos del parque. "Allí gastás todo lo que ganás. No podés ahorrar porque el impulso hacia el consumo es muy fuerte, dentro y fuera de los parques. Pero la experiencia es inigualable", describió.
Leonardo Ferraro está hoy en Egipto, luego de haber hecho experiencias en Nueva Zelanda e Irlanda: "Fueron experiencias muy distintas; la de Nueva Zelanda fue la primera y se dio porque unos amigos tenían ganas de viajar y me sumé a su idea. No teníamos plata y surgió la visa para trabajar en ese país. Cuando llegamos, trabajamos de albañil, mesero, lavando platos, recepcionista y hasta de barman."

HAWAI
Vacantes: ilimitadas.
Edad: entre 18 y 29 años.
Costos: US$ 3000 (incluye pasajes, seguro médico, visa y asistencia de una agencia).
Sueldo mensual: US$ 1200 a 1600
Requisitos: ser estudiante universitario o terciario y viajar durante el receso estudiantil, de diciembre a marzo. La visa que se otorga habilita a permanecer cuatro meses en el país.
IRLANDA
Vacantes: 100 visas.
Edad: entre 18 y 30 años.
Costos: US$ 4000 (incluye pasajes, seguro médico, visa y asistencia de una agencia).
Sueldo mensual: US$ 1200
Requisitos: no se requiere ser universitario; no debe tener antecedentes penales. El permiso habilita para trabajar durante un año en cualquier sector. Quedan excluidos los empleos calificados.
EE.UU
Vacantes: ilimitadas.
Edad: entre 20 y 29 años.
Costos: US$ 3000 (incluye pasajes, seguro médico, visa y asistencia de una agencia).
Sueldo mensual: US$ 1200 a 1600
Requisitos: Work & Travel es un programa del gobierno de los Estados Unidos que habilita para trabajar por cuatro meses a estudiantes universitarios o terciarios, durante las vacaciones del ciclo lectivo.
SUDAFRICA
Vacantes: ilimitadas.
Edad: hasta 25 años.
Costos: US$ 2500
Pasaje: US$ 1010
Sueldo mensual: US$ 600
Requisitos: ofrecen un sistema de voluntariado en instituciones sociales. Fue un programa que lanzó el gobierno con vistas al Mundial. Permite permanecer hasta 12 meses.
NUEVA ZELANDA
Vacantes: 1000 cupos.
Edad: entre 18 y 30 años.
Costos: US$ 3000
Pasaje: US$ 1280
Sueldo mensual: US$ 1300
Requisitos: se pueden inscribir por Internet y someterse a un estudio médico. Es condición no tener hijos. Se deben llevar 3000 dólares al llegar al país. La visa permite trabajar por un año.
ALASKA, EL DESTINO MENOS PENSADO
Otro de los destinos exóticos que eligen miles de jóvenes es Alaska. Muchos se emplean en la industria pesquera o se embarcan como tripulación de los cruceros que van y vienen a California. Para trabajar en un crucero es requisito tener un excelente nivel de inglés y experiencia en hotelería cinco estrellas. En seis meses de trabajo, se ganan más de 10.000 dólares. Una de las agencias que llevó pasajeros a este destino es Tije Travel. LA NACION los consultó, pero no contestaron las llamadas.


El arduo trabajo en el campo les permitre luego viajar por el mundo
Son todas tareas que ni soñando harían aquí. Pero llegaron hasta Nueva Zelanda ?el destino estrella para los que se lanzan a la aventura de solventar un viaje exótico con el sudor de su primer trabajo? y, en esas circunstancias, los sacrificios se dan por descontados. La gran mayoría cosecha lechuga, manzanas y mandarinas. Poda y guía las parras de viñedos y kiwis en Tauranga, para luego extraer de allí sus frutos.
En los centros de recolección, los trabajadores foráneos se codean con maoríes y empaquetan todo en cantidades industriales y a ritmo agotador.
La paga es buena para los argentinos, pero no para los locales: 12,50 dólares neozelandeces por hora, menos el 20 por ciento de impuestos que les retiene el gobierno. Eso les permite ahorrar cerca de 450 por semana, y la cifra resulta suficiente para solventar el "desquite" turístico que sobrevendrá después: recorrer en un auto adquirido a buen precio los tesoros naturales del país; paisajes impresionantes dondequiera que el ojo viaje, según describen a La Nacion media docena de estudiantes argentinos que han recalado en Nueva Zelanda o se encuentran ahora allí.
Los que están entrenados se adentran en las faenas camperas más complejas, como el ordeñe, el cuidado de ganado y hasta la doma de caballos briosos. La mano de obra en el campo siempre escasea y por eso el gobierno impulsa las visas work & holiday. Pero para lo que reniegan de las tareas agrícola-ganaderas están los bares y restaurantes, las labores domésticas en el sector turístico y, si se tiene mucha suerte, algún empleo más sosegado en el rubro administrativo. "Después de seis horas de juntar manzanas con mis amigas, ya exhaustas y frustradas sacamos la bandera blanca y nos sinceramos: gracias por el empleo, pero esto no es para nosotras", se excusaron tres argentinas en Hasting, otro enclave agrícola en la isla norte del país, luego de permanecer horas trepadas a una escalera, provistas de una mochila con más de 20 kilos de manzanas. El peso les curvaba la espalda hasta hacerlas tambalear. Y así fue como entendieron que debían envasarlas, según confió Verónica Bayugar, que junto a otras dos amigas fue una de las precursoras en rastrillar Nueva Zelanda. La recompensa vino después de seis meses de trabajo, intercalado entre pausas turísticas por todo el país y las tareas de aseo en un hotel, cuando el telón bajó con gran viaje por Vietnam, Camboya y Tailandia.
Cuentan quienes han estado allí que el circuito laboral está bien organizado: las posibilidades de empleo se publicitan en las carteleras, y los centros de información orientan sobre esas búsquedas.
Recibido de médico, Federico Díaz Telli se embarcó en un viaje de casi cinco meses por Nueva Zelanda. Desde cosechar kiwis hasta filetear pescados y servir mesas, no le escapó a nada. Ahora, el destino lo sorprende en Hong Kong. "Si lo que se busca es hacer plata ?dice?, hay que quedarse más tiempo que cuatro meses y rogar que no llueva. Para mí fue una vivencia muy diferente de lo que me imaginaba: conocí gente grandiosa y aprendí mucho sobre la vida laboral. Es una gran oportunidad para que un hijo madure, crezca, conozca gente, aprenda y viva cosas únicas, realmente únicas."
Sebastián Parrado cocinó hamburguesas, lavó copas, sirvió desayunos y ofició de portero. Pero también recaló en Fiji y conoció hasta el último resquicio de Auckland, Wellington, Rotura y Tongariro, entre otros enclaves. "Es una experiencia muy recomendable ?afirma?. Se aprende mucho: a vivir solo, a generar ingresos, a interactuar con todo tipo de personas, y se perfecciona el inglés. Hay que vivir esta experiencia mientras haya ganas y tiempo. Si la oportunidad está, no hay que dejarla pasar."

lanacion.com

jueves, 20 de mayo de 2010

La "selección nacional" de científicos juveniles, premiada

Fabiola Czubaj
LA NACION
En la cuenta regresiva para el Mundial, una "selección nacional" de científicos juveniles obtuvo varios premios entre más de 1600 investigaciones que compitieron la semana pasada en los Estados Unidos.
Fue en el certamen preuniversitario más grande del mundo, la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel-Isef 2010. Los seis equipos que viajaron a San José, California, celebraron con una enorme bandera argentina al escuchar los nombres de los premiados en las categorías de Microbiología y Ciencias del Ambiente. Y volvieron a agitarla en el Centro de Convenciones McEnery al anunciarse un tercer premio especial en Física y Astronomía, y una mención de honor para nuestro país.
"Fue una emoción enorme por estar representando al país en una competencia donde los trabajos de Europa, China, Estados Unidos, Japón y el resto de los países tenían nivel altísimo. Y encima, con un premio", dijo a LA NACION el ganador del segundo premio en Microbiología, Augusto Niez Gay.
Augusto, de sexto año del Instituto San José Adoratrices, de Concordia, Entre Ríos, descubrió que el agua del Embalse Salto Grande contiene niveles superiores a los recomendados de cianobacterias dañinas para la salud y que contaminan el sistema de potabilización de su ciudad. Su trabajo hizo que las autoridades locales mejoraran la calidad del agua potable. Y eso también lo valoró una decena de jueces que le otorgaron el premio de 1500 dólares.
El equipo de Sol Paskvan, Lucas Gille y Victoria Diribarne, del Colegio San Ignacio, de Tandil, también resultó ganador con un tercer puesto en Ciencias del Ambiente. Ellos midieron el pH del agua de lluvia en su ciudad, descubrieron que la alcalinidad es tan alta como sólo se da en China y la India. Eso, explicó Sol, se debe a las partículas del suelo seco que viajan en las nubes hasta Tandil.
"Sabíamos que iba a ser una experiencia bárbara, pero ¿ganar? No, desde ya que no lo esperábamos", dijo a LA NACION. Además de los mil dólares del premio, el trabajo recibió una mención de honor de la Sociedad Estadounidense de Meteorología.
Pero eso no fue todo. Lucas Conci y Juan José Velasco, del Instituto Parroquial Bernardo D´Elía, de Villa Carlos Paz, lograron el tercer puesto y un premio especial de 500 dólares por hallar un método sencillo para medir la distancia entre la Tierra y la Luna, según la velocidad con la que la Luna se mueve alrededor de nuestro planeta.

lanacion.com

martes, 23 de febrero de 2010

Los jóvenes hacen cada vez menos actividad física

Daniel Gallo
LA NACION
Miles de personas participan en maratones por la ciudad. El gobierno porteño arma carriles exclusivos para ciclistas. Los deportistas parecen multiplicarse en las calles. Pero esa imagen de una sociedad saludable puede ser un espejismo. Las estadísticas muestran una realidad diferente, emparentada con el sedentarismo. Sólo el 30 por ciento de los jóvenes practica deportes de manera habitual.
La tendencia es pasar cada vez más tiempo frente al televisor y la PC, y la actividad física queda así peligrosamente relegada.
El Instituto Superior de Ciencias de la Salud desarrolla desde 1999 un sondeo anual entre alumnos de los últimos años del secundario y estudiantes de los primeros años de los ciclos superiores. En esa muestra quedó en evidencia que interesa menos la actividad física. En 2008, el 36,8 por ciento de los encuestados indicó que practicaba algún deporte o que se ejercitaba al correr cotidianamente. En las 1869 respuestas estudiadas en 2009 ese porcentaje de deportistas bajó al 30,2 por ciento.
"Los que tienen 40 años o más cuando eran chicos jugaban a la pelota en la calle, andaban en bicicleta o simplemente jugaban en la puerta de sus casas; hoy encerramos a nuestros hijos por miedo, a ver la televisión o a jugar en la computadora, fomentando la gran epidemia que es el sedentarismo", comentó Claudio Santa María, rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud.
El 54 por ciento de los encuestados (con casos tomados en su mayor parte en el conurbano bonaerense y en la Capital) afirmó que mira televisión o está delante del monitor de la computadora entre dos y cuatro horas diarias. Otro 30% aseveró que pasa más de cinco horas cada día en esas actividades sedentarias. Para sumar potenciales problemas de salud, el 53% reconoció que no desayuna.
Con la calle convertida en un terreno hostil por la inseguridad, la actividad física se desarrolla de acuerdo con la capacidad económica de cada familia. Pero tampoco es mayoritaria la práctica deportiva entre aquellos que pueden pagar la cuota de un gimnasio o de un club.
Según Santa María, una forma de revertir el desgano por la práctica deportiva es incentivar la actividad física escolar. Inclusive en las universidades. "En muestras pilotos tomadas durante 2007 y 2009 entre universitarios, sólo el 25,2% declaró haber realizado actividad física de manera regular. Se sugiere, y de acuerdo con las experiencias internacionales llevadas a cabo en algunas universidades, el diseño y la puesta en marcha de programas que tengan como fin lograr una comunidad universitaria físicamente más activa, ya que esto impactará de manera sustantiva en el mejoramiento del estado de salud general", dijo.

Los adultos, peor
Los jóvenes tienen un bajo porcentaje de ejercitación física, pero la situación de los adultos es peor. Así lo determina la última encuesta nacional de factores de riesgo que realizó el Ministerio de Salud bonaerense. En el conurbano, el 42,6% dijo realizar un bajo nivel de actividad física, mientras que otro 47% afirmó que apenas se ejercita de manera moderada.
Ese trabajo oficial también reveló que en los cinco días previos a la realización de la medición, el 37,6% de las personas del conurbano no consumió frutas ni verduras.
"Está comprobado científicamente que mínimos cambios en los factores de riesgo, a partir de las actividades físicas, la buena alimentación y demás hábitos saludables, reducen considerablemente la posibilidad de desarrollar patologías y pueden mejorar radicalmente la calidad de vida de las personas que las padecen", señaló Germán Niedfeld, referente del área de Adultos Mayores del Programa Salud Activa bonaerense.
El Ministerio de Salud provincial se concentró este verano en la población mayor por ser la de mayor riesgo inminente, con postas sanitarias en 27 localidades turísticas en las que se chequea el estado físico y se promocionan actividades aeróbicas para cambiar la cultura sedentaria.

martes, 26 de enero de 2010

Las tretas de la industria para publicitar el alcohol entre los jóvenes

LAURA TARDÓN
MADRID.- A pesar de que el contenido de los anuncios de alcohol en Reino Unido, en teoría, está regulado, un análisis publicado en la revista
'British Medical of Journal' revela que los anunciantes de este tipo de bebidas continúan captando la atención de los jóvenes y promoviendo así su consumo entre ellos. ¿Cómo lo consiguen? Las redes sociales en Internet y los patrocinios son algunas de las nuevas artimañas que la publicidad utiliza para lograr sus objetivos.
Lo mismo ocurre en España. Aunque existen prohibiciones expresas publicitarias tanto para el tabaco como para el alcohol, lo cierto es que ambos productos se las ingenian para seguir apareciendo y llegar al público objetivo. Tal y como explica Gloria Jiménez Marín, profesora de publicidad en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, estos anunciantes "buscan nuevas alternativas, las llamadas 'bellow the line'. Por ejemplo, las series de televisión, la celebración de eventos, los patrocinios...".
Con la intención de confirmar este tipo de prácticas en Reino Unido, un equipo de expertos de la Universidad de Stirling (Escocia) ha analizado los anuncios de cuatro compañías de bebidas alcohólicas y la documentación manejada por sus respectivas agencias de comunicación. Así es como, finalmente, concluyen que, al contrario de lo que el código de autorregulación expresa, sus campañas están dirigidas a menores de edad, entre 15 y 16 años, con la intención de reclutar nuevos consumidores cuando cumplan los 18 y posicionar su marca entre sus principales preferencias.
Como explica el principal autor de la investigación, el profesor Gerard Hastings, a pesar de que el código británico prohíbe que la publicidad promocione el consumo imprudente y excesivo de alcohol, los anuncios siguen incluyendo este tipo de mensajes, relacionando esta bebida con el éxito social, la masculinidad y la femineidad.
El código tampoco permite asociar el alcohol con la juventud o el deporte. Sin embargo, los autores del estudio han comprobado que las compañías responsables se han convertido en habituales y potentes patrocinadores de equipos de fútbol, festivales de música y revistas para jóvenes. Junto al patrocinio, los nuevos medios de comunicación, como las redes sociales, están adquiriendo cada vez más relevancia entre las estrategias de publicidad del alcohol. Al final, "estos anunciantes siempre encuentran otras opciones para llegar a su público. Por ejemplo, en su día, Larios creó su propia línea de snacks: 'picks de Larios' para poder seguir anunciándose. El envase de los frutos secos tenía los mismos colores que la botella de ginebra", apunta la experta en publicidad.
Teniendo en cuenta este panorama, los autores de la investigación proponen que "el gobierno británico endurezca la regulación relativa a la publicidad de bebidas alcohólicas y que la examine antes de ponerla en marcha". Piden, además, que también se elabore una normativa más estricta en relación con los patrocinios y se realice un mayor seguimiento de la publicidad expuesta en los medios digitales. "Debería hacerse un esfuerzo especial para proteger a los niños de este tipo de anuncios. Una idea sería prohibir los carteles que estén situados cerca de los colegios y restringir los anuncios en televisión, radio y cine".
Trish Grove, autora de un editorial que acompaña al estudio en la misma revista, hace hincapié en que el gobierno británico debería "tomar medidas drásticas en torno a la promoción del alcohol e imponer un precio mínimo". Según la experta, "mientras el gobierno invierte casi 18 millones de liras (unos 21 millones de euros) en educación e información sobre el alcohol durante 2009, la industria gasta 800 millones (913 millones de euros) en promocionarlo".
"El gobierno debería replantearse su política de acción, la legislación de la publicidad y de los precios, para evitar así el coste social y sanitario derivado del consumo excesivo", concluye la responsable del editorial.

elmundo.es

lunes, 11 de enero de 2010

Aumentan los problemas de memoria en los jóvenes

Estudiar y trabajar. Mantener el propio hogar o ayudar a la familia. Cuidar a la pareja y a los amigos. Proyectar un futuro mejor y mientras, surfear el presente. Hoy, los jóvenes tienen la agenda completa y la memoria, confirman los especialistas, comienza a fallar. La razón de estas "lagunas mentales", tiene nombre: el estrés, enemigo invisible que corroe las cabezas y los cuerpos, y que ya dejó de ser patrimonio exclusivo de los adultos.
La preocupación de los especialistas consultados por Clarín es que muy pocos registran que se olvidan actividades o que les cuesta concentrarse porque están agotados o muy presionados. Y si la consulta no se hace a tiempo, es más difícil revertir el cuadro. "Me olvidé lo que te estaba diciendo". "¿Cerré la puerta con llave?". "No llego al parcial, mejor lo dejo para más adelante". Frases típicas, según los especialistas, que pintan los motivos de consulta de muchos jóvenes de entre 20 y 30 años.
Aunque las estadísticas en el país son pobres ­y hasta inexistentes­, los expertos aseguran que hoy el estrés se instala antes de llegar a la adultez. "Las consultas de jóvenes de entre 18 y 30 años crecieron un 30%. Y siguen en aumento", reconoce Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés (SAMES). "Es muy común que se presenten pacientes jóvenes, ejecutivos o estudiantes universitarios con dificultades para memorizar, que postergan tareas o, directamente, evitan dificultades", afirma Fernando Torrente, jefe de Psicoterapia Cognitiva del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO).
"El hipocampo, región fundamental para el correcto funcionamiento de la memoria, es sumamente sensible a los efectos del estrés. Está asociado con la capacidad de lograr memoria y adquirir nueva información. El estrés afecta la capacidad de aprender cosas nuevas", resume Facundo Manes, de INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.
En una investigación internacional realizada por el canal de música MTV Latinoamérica el año pasado, el 65% de los chicos de entre 20 y 24 años dijo que vive más estresado que su padre a su edad. Pero, ¿qué les preocupa? "Su inserción laboral y conservar el trabajo, porque nadie les garantiza la permanencia. Los inquieta su identidad ­no poder responder 'quién soy'­ y su identidad sexual. También los moviliza la fractura de la ilusión de familia ideal: en un mercado laboral que se plantea como 'el juego de la silla', ¿quién puede asegurarse una pareja, hijos, casa, auto, perro?", plantea Andrés Rascovsky, médico psicoanalista y presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).
"La primera falla en la memoria es que como no se puede sostener la atención, hay cosas que se vuelven no memorizables. Es como decir 'tengo el disco rígido lleno'. Estar alerta a tantos estímulos, hace que la atención sea más limitada y, por ende, la memoria más débil", señala Andrea Homene, psicoanalista e integrante de la Red Provincial de Salud Mental en Incidentes Críticos (PROSAMIC).
La juventud, coinciden todos, es un tesoro que hay que cuidar. Por eso ante los primeros síntomas, hay que consultar con el médico. "Lamentablemente, la gente nota que vive estresada cuando ya lleva mucho tiempo sufriendo. El estrés puede dejar secuelas físicas y psíquicas y cuanto más tardía es la consulta, más difícil es revertir el cuadro", avisa Daniel Mosca, director de la Sociedad Argentina de Psicotrauma (SAPsi).
¿Cómo tratarlo?
"El tratamiento de un trastorno de memoria en un joven depende de un buen diagnóstico que explique el porqué de la pérdida de memoria. Tratando la causa, el cuadro debería mejorar", apunta Facundo Manes. Y agrega: "Sin dudas, cambiar ciertos hábitos de la vida cotidiana contribuyen a mantener el cerebro saludable y a reducir el riesgo de padecer deterioro cognitivo". Cuidar la dieta incorporando alimentos variados con bajo contenido de grasas, hacer actividad física diariamente, chequear con el médico el estado de la presión y evitar el tabaco y el alcohol son algunos de los consejos.
clarin.com

lunes, 7 de diciembre de 2009

A los jóvenes ya no les interesa un trabajo para toda la vida

El trabajo que antes se heredaba, las empresas en las que se hacía carrera o los puestos vistos como una aspiración, pasaron al olvido. ¿Ponerse la camiseta?
No: ahora, los jóvenes profesionales tienen la cultura del "toco y me voy" y saltan de empleo en empleo. Buscan flexibilidad horaria, desafíos profesionales, un ambiente agradable, buen salario y seguridad contractual. Y, aunque están bien calificados, siguen capacitándose.
Lo que en los 80 se pregonaba como el "balance life" -esto es, partir el día en tres y dedicarle 8 horas al trabajo, otras 8 a la familia y las restantes al ocio- mutó en los 90 en precarización laboral. Hoy, la percepción de los jóvenes sobre el empleo vuelve a cambiar.
Ya no existe la identificación con la empresa y el foco está puesto en rotar de empleo para así sumar experiencia. "Sí valoran el trabajo, pero esta valoración está relacionada con el ingreso y no con la permanencia como fuente de identidad", explica Ana Miranda, investigadora del Conicet y coordinadora académica del Programa de Investigaciones de Juventud de FLACSO.
De acuerdo con un monitoreo realizado por FLACSO en la última década sobre jóvenes de entre 24 y 30 años, Miranda concluye: "Quieren estudiar afuera o tomarse un año sabático para desarrollar proyectos personales. Y rotan porque surge una oportunidad que supera en ingresos a la ocupación actual o es más acorde a nivel vocacional".
Para las corporaciones es un dilema, porque tienen cierta preferencia por los empleados jóvenes ya que, además de conocimiento, muestran otros potenciales: proactividad, ideas nuevas y flexibilidad. "Pero como las empresas no ofrecen posibilidades de crecimiento rápido y un buen salario, no resisten y se van. Con este panorama no se puede establecer un verdadero plan de carrera", explica Fernanda Grasso, gerente de Marketing para el Cono Sur de Meta4, una consultora internacional de recursos humanos.
Tal como ya reflejó Clarín, la situación es motivo de preocupación empresaria. "Siempre hay rotación y los que resistieron hoy ocupan cargos gerenciales o se preparan para asumir un puesto de líder. Lo cierto es que no podemos hacer oídos sordos ante esta nueva generación. Debemos abordar y prestar atención al manejo de la ansiedad", indica Carolina Buira, directora de Recursos Humanos de L'Oréal.
"Resisten entre dos y tres años y renuncian", afirma Alejandro Bagnato, gerente de la Asociación de Desarrollo y Capacitación de Argentina (ADCA). En la Asociación de Recursos Humanos de Argentina (ADRHA) coinciden, aunque estiman que el tiempo de permanencia es menor: "Si buscó trabajo en dos empresas simultáneamente, entrará a la primera que lo cita. Pero si la otra lo demanda con mejores condiciones laborales, renunciará. Puede estar dos semanas e irse", señala Gustavo Aquino, de la comisión directiva de la entidad.
Los expertos consultados coinciden en que, a la hora de elegir un empleo priorizan el ambiente y lo motivador del proyecto por sobre el salario. "En estos casos, el sueldo no es el motivo de la renuncia", aclara Bagnato. Por su parte, Aquino pone el foco en la figura del jefe: "La radiografía del superior de hoy es el hombre que no escucha, no le pregunta al empleado qué expectativas tiene y no lo motiva". Por eso es que muchas corporaciones ya estudian cómo "amabilizar" el ámbito laboral. "Intentan generar estrategias para fomentar la identificación. Es similar a lo que en los 80 se criticó por paternalista", señala Aquino.
¿De qué se trata?
Más días de licencia por examen, regalos en fechas especiales y licencia extra por paternidad, por ejemplo. Lo que sí se sostiene es la continuidad del estudio. Dice Miranda: "Lo valoran positivamente. Si se presenta una oportunidad laboral, quizá lo abandonen, pero en cuanto pueden lo retoman". Y Bagnato agrega que "la capacitación continúa incluso después de graduados".
Cifras:
784 Mil jóvenes profesionales empleados formalmente hay en el país.
2.500 Pesos es el salario mínimo de un profesional joven.
6 Años es el tiempo máximo en el que permanecen en un trabajo.
Para estar en el cambio
Según ADCA Y ADRHA, hoy quienes más demandan jóvenes profesionales son los rubros de Sistemas e Ingeniería.Haciendo una proyección a diez años, aconsejan seguir las carreras de Administración de Empresas o Ingeniería Industrial.Si cambian por mejor sueldo, éste supera en 20% al anterior.
La oferta es mala
En el segmento de 20 a 24 años, la rotación se da porque la oferta no es buena: empleos precarios y mal remunerados. "Terminé el secundario como pude y entré a trabajar de cajera en un supermercado. Ya llegué a mi techo, pero como no tengo más estudios, se complica conseguir otro trabajo", cuenta Mariel Damianco (24). "Delivery, telemarketing, comidas rápidas, shoppings, supermercados y agencias de promociones son, desde los 90, las principales generadoras de empleos para los jóvenes", afirma Ana Miranda. En el GBA más del 55% de quienes hacen entregas en moto son menores de 25. Para la socióloga, tienen altas chances de pasar mucho tiempo fuera del mercado laboral y de esta manera están más expuestos al riesgo social.
clarin.com

sábado, 25 de octubre de 2008

"Hay 400 mil jóvenes que están en peligro"


"Hay 400 mil jóvenes que no estudian ni trabajan" y que "están en peligro", y advirtió que es necesario "un Plan Marshall para poder rescatarlos", admitió hoy el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Daniel Arroyo.
"Hasta ahora se pensaron los planes para salvar países o para hacer obra pública, ahora es el tiempo de rescatar a los jóvenes que están mal", dijo el funcionario en una conferencia sobre Jóvenes e Inclusión Social, en la Biblioteca Nacional, en la ciudad de Buenos Aires.
El ministro bonaerense se refirió así a la iniciativa impulsada por el gobernador Daniel Scioli, para bajar la edad de imputabilidad de los menores de edad en casos de delitos graves, un proyecto que comenzará a debatirse desde el lunes en la Legislatura provincial y que ya abrió la polémica.Arroyo destacó que "no hay que estigmatizar a los adolescentes", sino que "hay que hablarles con su lenguaje", porque consideró que los jóvenes de entre 14 y 25 años "no creen en la política ni en las instituciones, están perdidos en las esquinas, la pasan mal y por eso es necesario rescatarlos".
La polémica surgió tras el asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea en su casa de Acassuso, y la denuncia del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, al decir que los menores de edad del conurbano "son incitados a delinquir".
En declaraciones a radio Mitre, el ministro dijo que la iniciativa de Scioli "es útil pero no por la edad sino por la gravedad de los casos", al tiempo que dijo estar de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad "sólo para determinados delitos".
En este sentido, Arroyo sostuvo que el ministerio a su cargo puso en marcha el programa "Enganchate", con el que se asiste a 130 mil jóvenes con becas para que vuelvan a la escuela, desarrollen proyectos culturales, implementen micro emprendimientos y se capaciten en oficios.
Sin embargo, reconoció que hay que "revisar prácticas, tanto desde la política social como desde la fuerza de seguridad, la Justicia y los medios de comunicación".
"Si alguien cree que está haciendo todo bien, está totalmente equivocado, hay que hacer otras cosas a escala y para eso necesitamos que todos pongan recursos, el Estado, la sociedad civil y el sector privado", agregó.
Al respecto, Arroyo se refirió a la necesidad de implementar en territorio bonaerense un Plan Marshall, "que trabaje de manera masiva e integral".
Se trata del plan estadounidense puesto en práctica en 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, para reconstruir los países europeos.
Arroyo señaló que para convocar a los jóvenes "hay que ir a buscarlos a las esquinas y no esperar que llamen a un 0800" y sostuvo que "no hay que hablar más de estadísticas, porque nadie nos cree más un número".
Finalmente, el ministro convocó "a los que quieren saber qué piensan los jóvenes" a que concurran mañana al partido de Almirante Brown, donde se reunirá con adolescentes del Conurbano sur para, en conjunto, "definir las políticas a encarar para los próximos meses".
Fuente: DyN
criticadigital.com

viernes, 3 de octubre de 2008

Los riesgos de ser joven en Argentina


Los principales problemas son la pobreza, el sida, la baja escolarización, el alcohol y la droga.
Por: Geargina Elustondo

Deberían tener, como supone un orden "natural" que habla de un camino que arranca en la infancia y termina en la vejez, garantía o, al menos, altas probabilidades de un futuro largo y prometedor.
Sin embargo, casi la mitad de los jóvenes argentinos corre algún tipo de riesgo: está expuesto a situaciones que pueden interrumpir su desarrollo o reducir su potencial.
Lo afirma un flamante informe del Banco Mundial, al que Clarín accedió en exclusiva, que será presentado hoy en la jornada "Políticas de juventud en Argentina", organizada por el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense. Fue elaborado con la colaboración del Gobierno argentino y de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, que hizo una encuesta sobre Condiciones Sociales de la Juventud.
Según sus datos, el 46% de los chicos y chicas de entre 15 y 24 años tiene una "alta probabilidad de involucrarse en conductas de riesgo". Hablamos de casi 3 millones de jóvenes, de los cuales el 31% "ya ha tenido conductas riesgosas" y el 15% está o ha estado "expuesto a factores de riesgo" que "dificultan su transición exitosa a la adultez".
Es más: el informe advierte que "las probabilidades de que un joven de 15 años muera antes de cumplir 60 años son mayores que las esperadas para un país con los ingresos de Argentina".
Los expertos analizaron las cinco transiciones que, según un esquema aplicado en el Informe de Desarrollo Mundial, marcan un antes y un después en la vida de los jóvenes: finalización de la escuela y continuación del aprendizaje, inserción en el trabajo, estilo de vida saludable, formación de una familia... "Existe un grupo numeroso de jóvenes que corre el peligro potencial de involucrarse en conductas riesgosas como la deserción escolar temprana, el desempleo, la inactividad, el uso y abuso de drogas, los accidentes de tránsito, la actividad sexual riesgosa, la paternidad temprana, la poca participación cívica y los problemas de delincuencia", reza el informe.
"Si el Estado no invierte en la juventud se perderá la oportunidad única de proporcionar a la próxima generación las capacidades necesarias para convertirse en los conductores del crecimiento y romper el espiral intergeneracional de pobreza y desigualdad".
En lo que hace a educación, el informe destaca que un tercio de los escolarizados está retrasado en sus estudios. Los especialistas destacan que la repitencia y la deserción desencadenan otros problemas.
"En Chaco y Misiones las tasas de fecundidad adolescente superan los 100 nacimientos cada 1.000 personas, un tasa comparable con la de África".
También hay datos significativos sobre empleo: dice el informe que casi 1 de cada 10 chicos de entre 7 y 14 años trabaja y no estudia, que el desempleo en los jóvenes triplica al de los adultos y que les pagan menos.
El consumo de alcohol también preocupa: "el 20% de los varones jóvenes beben en exceso los fines de semana, una conducta fuertemente relacionada con una mayor propensión a cometer delitos", enfatizan.
Otros datos que consideran señales de mayor riesgo tienen que ver con el tabaco. "La juventud, y sobre todo las mujeres, empiezan a fumar cada vez más temprano".
Los niveles de VIH/SIDA en los jóvenes argentinos alarman: "son entre un 100 y un 200% más altos que los de sus pares uruguayos y chilenos". En diálogo con Clarín, Dorte Verne, representante del Banco Mundial, destacó que "los jóvenes son el principal grupo etario en Argentina" y advirtió que, "si no se toman medidas que mejoren su situación, van a transmitir esas conductas de riesgo a las generaciones que los siguen".

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Crecieron un 30% las consultas por estrés entre los jóvenes


Por: G.De Domini
Hacía varias noches que dormía mal. Los temas pendientes le retumbaban en la cabeza. Sentía ansiedad, agotamiento. Todo le costaba el doble y rendía la mitad. Hasta que una mañana –ladrido de su perra de por medio–, Irina salió de la ducha: tres centímetros de agua cubrían el living de su casa. "¿Por qué a mí, por qué hoy?" , gritó por dentro. En ese instante, sintió un dolor muy fuerte en las cervicales, perdió la fuerza de un brazo, le bajó la presión, se mareó y no podía caminar. Se quedó dura. En el hospital, el diagnóstico fue con tundente: un pico de estrés.
Las consultas de jóvenes de entre18 y 30 años crecieron un 30%. Así lo afirma la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés (SAMES) y coinciden otros centros especializados.
No es todo, ahora los jóvenes llegan a los centros médicos con nuevas formas del estrés: insomnio, aumento o pérdida extrema de peso, sarpullidos, alteraciones digestivas y visuales, zumbidos, temblores, sensación de parálisis muscular en piernas, brazos y cuello. Y hasta tienen problemas para tragar con normalidad.
A raíz de alguno de estos síntomas, los internan un día o pocas horas en hospitales o sanatorios. A primera impresión, los médicos creen que se trata de otra enfermedad porque de la forma en que se manifiesta físicamente (y como son tan jóvenes) no lo asocian con el estrés. Después de varios estudios, concluyen que se trata de una crisis de estrés aguda. Como le ocurrió a Irina.
Del total de esos diagnósticos, el 80% luego visita a un especialista en trastornos de ansiedad.
El doctor Daniel López Rosetti, presidente de la SAMES, explicó que el pico de estrés o estrés agudo es la situación de alarma en la que la persona ve amenazados sus intereses y su seguridad. "O por lo menos lo que percibe de ese modo. La activación mental y física que nos prepara para enfrentar algo que va en contra de nuestros intereses. Desde un asalto a un ataque de orgullo", dijo.
Los especialistas aún no logran interpretar con exactitud por qué el estrés se manifiesta así. Según la psiquiatra Graciela Peyrú, presidenta de la Fundación Argentina de Salud Mental, se calcula que uno de cada diez pacientes jóvenes que consultan por un pico de estrés sufrieron esa sensación de parálisis en alguna parte del cuerpo. "Es muy frecuente. Todo está bien, pero sienten que se les congelan los músculos, es como un freezer de miedo ", dijo Peyrú. Pero todos coinciden en que se debe a factores sociales que sobreexigen al joven. No tienen una salida laboral muy clara y tienen resultados económicos muy bajos. "Cada vez es más común verlo entre los jóvenes. El estrés agudo alcanza a personas cada vez más chicas, por la presión y exigencia social. Y por el cansancio. Muchos trabajan y estudian a la vez. Quieren hacer todo junto y bien ", explica Rosetti. Y agrega: "Es fruto de la diferencia entre la expectativa de vida que tienen y la realidad vivencial que sienten. Es sentir que no pueden controlar su vida, que no pueden cumplir sus sueños."
El psiquiatra Juan Manuel Bulacio, presidente de la Fundación de Ciencias Cognitivas Aplicadas, coincide: "Se vive en un mundo exterior más exigente, más competitivo y con mayores incertidumbres". La causa fundamental se esconde en que los jóvenes sienten una demoraen ingresar al mundo adulto y económico, que retarda su desarrollo madurativo. "Si se quiere ser independiente hoy es sumamente difícil. El pasaje de la vida real a la adulta es complicado. Por eso se habla de adolescencia tardía". Angélica Curani, psicóloga especialista en ansiedad, considera que los jóvenes sufren picos de estrés por ser demasiado idealistas . No saben decir que no. Quieren hacer todo y lo mejor posible. Hay gente que nació para correr maratones y otra para caminar. Hay que aprender a poner límites."

jueves, 28 de agosto de 2008

Crece la incidencia del cáncer de mama en mujeres jóvenes

Por Fabiola Czubaj De la Redacción de LA NACION
El estilo de vida moderno, incluido el cada vez más agobiante estrés cotidiano, sería el principal responsable del aumento de diagnósticos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años.
"La herencia influye apenas en entre el 5 y el 10% de los casos de cáncer de mama, pero estudios publicados señalan que factores como el alto consumo de grasa animal a través de la alimentación, y tener menos hijos o hacerlo a edades más avanzadas aumentan la probabilidad de que las mujeres de bajo riesgo desarrollen la enfermedad", señaló el doctor Gonzalo Recondo, jefe del Servicio de Oncología del Departamento de Medicina del Cemic.

A partir de 1973, la incidencia del cáncer de mama está creciendo en todo el mundo, pero en los países occidentales en vías de desarrollo se ha duplicado la cantidad de casos, especialmente en las grandes ciudades. Así lo publicó en enero último la revista The New England Journal of Medicine . Hoy, en el país, se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá esta enfermedad, que será tema del 29° Congreso Internacional de Medicina Interna.
"Si hace dos o tres años recibía a una paciente menor de 40 años con cáncer de mama por mes, ahora atiendo a dos que consultan porque ya se palparon algo en la mama que les llamó la atención. Esto, para nosotros como profesionales, es un incremento muy importante y evidente", dijo el doctor Román Rostagno, radiólogo especialista en patología mamaria e integrante de la Sociedad Argentina de Radiología.

En la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec), esta tendencia tampoco escapa a los especialistas. "Sí, aunque no tenemos las cifras para demostrarlo, observamos que está aumentando la cantidad de mujeres jóvenes con la enfermedad", confió la doctora Silvina Witis, jefa de Ginecología de Lalcec.

La doctora Dora Loria, coautora del Atlas de tendencias de mortalidad por cáncer , confirma la necesidad de contar con estudios epidemiológicos locales que permitan corroborar a través de los números lo que es vox pópuli en los pasillos de la mayoría de los centros de salud. "No tenemos datos de incidencia de base poblacional que nos digan que está aumentando en las menores de 40, pero los profesionales nos dicen que ven cada vez más casos", dijo ayer a LA NACION por vía telefónica desde Ginebra, donde hoy comienza el congreso mundial de la Unión Internacional contra el Cáncer.
"Pero aunque no tengamos las cifras, no podemos desoír esa percepción tan fuerte de la realidad -dijo Loria, del área de investigación del Instituto de Oncología Angel Roffo-. Lo interesante sería también mirar si los cánceres detectados en las más jóvenes están en estadios más iniciales."
Por ahora, las cifras disponibles son parciales y muy aisladas.


En Lalcec, por ejemplo, donde las mujeres pueden acceder a los controles ginecológicos y mamarios, el grupo más afectado es el de entre 33 y 40 años. "Esto puede atribuirse a varios factores: la mujer joven es la que se hace los estudios y los equipos son mejores que antes, lo que ayuda también a detectar tumores muy pequeños", resumió Witis.

Entre los factores asociados con el estilo de vida que pueden estar impulsando esta tendencia, The New England Journal of Medicine menciona también una alimentación rica en grasas, tener menos hijos o retrasar la maternidad. "El estrés produce cambios hormonales, que podrían favorecer la aparición del cáncer asociado con la inmunidad baja -agregó la experta-. Por eso se detectaría más en las más jóvenes."