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sábado, 10 de marzo de 2012

La infidelidad en la era de las redes sociales


¿Es posible que un amante infiel se salga con la suya en la era de las nuevas tecnologías ? Con el creciente uso de las redes sociales, la onmipresencia de los teléfonos con cámaras fotográficas y otros programas que dejan huella de la traición, pareciera que lo tienen más difícil para no ser cazados.
El aumento de las rupturas a causa de una infidelidad descubierta es un fenómeno difícil de medir, pero abogados de divorcio y detectives privados aseguran que su negocio ha aumentado en los últimos años gracias a la popularidad de las redes sociales, y en particular de Facebook.
Esta plataforma, fundada en 2004 y con cerca de 1000 millones de usuarios, se ha convertido en la principal fuente de pruebas del 20% de los divorcios de Estados Unidos, según un reciente estudio de la Asociación de Abogados Matrimoniales de EE.UU.
En la web clic Facebookcheating.com , se recogen decenas de historias enviadas por víctimas de infidelidades ocurridas en la red social.
Uno de los testimonios, de alguien que se identifica como zdbz, asegura que después de 19 años de matrimonio, una noche se encontró a su esposa dormida frente a la computadora.
"Iba a apagar su laptop cuando me di cuenta de que había muchas ventanas minimizadas parpadeando. Las abrí y ahí estaba. Había estado teniendo sexo online con uno de sus exnovios", escribió zbdz.
El director de Facebookcheating.com, Craig Gross, explicó que, con base en los correos electrónicos que recibe, la mayoría de las infidelidades causadas por Facebook tienen su origen en el reencuentro con una ex-pareja o amistad de la adolescencia o juventud.
"Yo no soy antiFacebook", precisa y añade que la red social no es la causante directa de la ola de divorcios y rupturas, sino que más bien es el medio que facilita la infidelidad en las parejas que ya presentan problemas.

Cazados

"Normalmente, los infieles son descubiertos por un cambio en su comportamiento", explica la abogada de divorcios de Miami Yulisa Rodríguez.
"Empiezan a pasar más horas delante de la pantalla u ocultan el teléfono. Su pareja comienza a sospechar y un buen día, el infiel se despista, deja la computadora abierta y es cazado", dice Rodríguez.
Otras adulterios son descubiertos porque la víctima recibe un mensaje de texto o un correo electrónico de la pareja, que tecleó equivocadamente el nombre del destinatario.
Pero los descuidos no son la única forma de sorprender al infiel.
La red social no es la causante directa de la ola de divorcios y rupturas, sino que más bien es el medio que facilita la infidelidad en las parejas que ya presentan problemas, señala Craig Gross, responsable de Facebookcheating.com, un sitio web que recopila estas historias
Aunque es ilegal hackear una computadora para descubrir una infidelidad, hay programas en el mercado que son fácilmente accesibles para las parejas suspicaces, conocidos como Nannyware, creados para vigilar el uso de Internet de los menores.
Este tipo de programas puede capturar una imagen o detectar ciertas palabras clave, según explica la abogada estadounidense. "Muchos policías hacen la vista gorda con este tipo de prácticas pero en algún caso han arrestado al autor".
Quien decide llevar a cabo su investigación de forma legal también puede recurrir a ciertas trampas.
Por ejemplo, Rodríguez explica que conoce casos de personas que han creado una cuenta de Facebook con una identidad ajena para tratar de ver si su pareja reacciona con interés a un coqueteo.
Podría pensarse que el mejor consejo para el amante infiel es no usar nuevas tecnologías, pero ni siquiera así parecen estar a salvo. "Conozco el caso de un cliente que fue descubierto porque una amiga de su novia lo vio en el cine con otra chica y le hizo una foto con su smartphone", dice el abogado matrimonialista de Miami Antonio Pagán.
Otros infieles son sorprendidos debido a la popularidad de aplicaciones para redes sociales que localizan en un mapa donde se encuentra y con quien. Lo normal es que el amante desleal y su acompañante no estén interesados en publicar estos datos, pero sí puede desvelarlo sin deliberación alguien que se encuentre con ellos.
En un mundo donde cada vez queda menos espacio para la privacidad, los infieles parecen por tanto tener todo en su contra para mantener su impunidad.
El director de Facebookcheating.com predice un aumento aún mayor de las rupturas amorosas. "Vamos a ver cada vez más casos de separaciones causadas por Facebook en los próximos años", cree Gross. "Esto es solo el principio".
Gross, de 36 años y residente en Los Ángeles, está casado desde hace 13 años y su consejo para prevenir las infidelidades en Internet es que nada quede en secreto. "Mi esposa y yo conocemos la contraseña de Facebook del otro".
lanacion.com

sábado, 10 de diciembre de 2011

Esposas vs. amantes: un curso para enfrentarlas


Imaginemos: te enterás que tu marido te engaña, ¿qué hacés? Opción A: ponés todas sus cosas en la puerta de tu casa (del lado de afuera), le sacás la llave y lo invitás gentilmente a salir de tu vida. Opción B: intentás averiguar por qué lo hace, cuáles son sus motivos ocultos, qué lo llevó a buscar “afuera”. Si elegiste la segunda alternativa, hay un curso que puede interesarte. Eso sí, para asistir a clases tendrás que tomar un avión al otro lado del mundo.
En Pekín, China, el llamado “Instituto de las Esposas” lanzó un curso de enseñanza dirigido a mujeres casadas para aprendan a luchar contra la amante de su marido y puedan resolver los problemas originados por las terceras en discordia.
El director de este curioso instituto, Fei Yang, dijo que lo más importante para combatir a la “tercera persona” es descubrir “si son verdaderas o falsas”, es decir, si pueden o no destruir el matrimonio y la familia. “Las falsas no tienen tanto poder sobre el esposo. Las buscan en paralelo a la vida familiar y solamente por el sexo. No son verdaderamente peligrosas”, aseguró Fei al diario Pan Dao.
En relación con esto, el portal de citas para personas casadas Ohhtel.com hizo una encuesta entre sus infieles visitantes para conocer, entre otras cuestiones, qué los lleva a engañar a sus parejas. Cuatro de cada diez hombres afirmaron que lo hacen porque su pareja no lo satisface sexualmente y tres de cada diez, porque necesita variedad.
También les preguntaron por qué continúan la relación con su esposa en lugar de divorciarse: el 53% dijo que no termina el vínculo porque todavía ama a su esposa, el 31% afirmó que lo hace por sus hijos y el 11%, por razones financieras.
Este último punto debe ser un aspecto consolidado entre las aspirantes a tomar el curso para combatir la infidelidad de su esposo, ya que no es lo que se dice económico: cuesta alrededor de 16 mil dólares.
Según Fei, muchas mujeres “víctimas de infidelidades” toman medidas muy extremas o, incluso, rompen el matrimonio. Esto, según el director, no resulta óptimo para ninguno de los tres, ya que él rara vez se casa con la amante, que sólo tenía un rol cuando el matrimonio existía. En la pareja, dice, las mujeres son más fuertes y controlan el manejo de los sentimientos, de ahí que el objetivo del instituto sea reforzarlas para que luchen contra “la tercera persona”.
Para repensar el tema, Ana von Rebeur nos dice que, a pesar de que le demos vueltas al asunto, ellos son infieles “porque si”: “sabemos que un 40% de los hombres tiene un gen que puede inducirlo al pecado si no es muy civilizado, que lo hacen en momentos de crisis, por someterte, o por sentirse más vivos que vos. Pero hay más razones”. Te invitamos a chusmearlas.
Pero nosotras preguntamos… ¿El problema comienza con la aparición de la amante o es una crisis matrimonial previa la que genera la aparición de “terceras personas”? ¿Tiene sentido intentar “reconstruir” la relación después de la aparición de “otra”?
entremujeres.com

martes, 4 de octubre de 2011

Argentina: Llegó la red social para infieles

 

Second Love es la red social para personas comprometidas que buscan una relación paralela. Esta red para infieles hizo furor en Europa desde su creación en 2008 y desde hoy está disponible para usuarios de la Argentina. A juzgar por los registros de este primer día, los argentinos estaban esperando un lugar así: ya son más de 6000 los usuarios que ingresaron sus datos y crearon su perfil.
Second Love es una plataforma de Internet que ofrece a sus usuarios la posibilidad de contactarse con personas que tienen una pareja pero buscan una aventura amorosa con otra persona en su misma condición. Fue creada en 2008 en los Países Bajos y luego se expandió por Europa. Actualmente, funciona en España, Portugal, Italia y también en América Latina, en Chile y México, donde desembarcó recientemente. "A su vez, en Brasil se convirtió rápidamente en uno de los sitios preferidos por las personas que buscan otro amor en Internet y en sólo un mes logró captar más de 100.000 usuarios", precisa el comunicado de prensa de la compañía.
En diálogo con LA NACION la responsable de Second Love en Latinoamérica, Carla Couto, informó las cifras con que iniciaron en la Argentina y habló de un número "impresionante" para el lanzamiento. "Estamos muy satisfechos con la reacción del público argentino. Entendemos que es una clara señal de que el servicio que prestamos es importante para los argentinos y argentinas y que el portal será un éxito".
La compañía compara los resultados con el vecino Brasil. "Nuestra expectativa es que la Argentina siga el ejemplo de Brasil, un país con una aceptación extraordinaria", manifestó. La red allí se lanzó en julio último y ya superó los 1000.000 usuarios activos.
¿Por qué desembarcar en la Argentina?, preguntó LA NACION. "Elegimos la Argentina como país prioritario en América Latina porque es un mercado con gran potencial. Cuando Second love fue lanzado en España en marzo pasado, tuvimos muchos argentinos que se inscribieron y esto fue un fuerte indicador de que el país estaba buscando nuestro servicio", responde Couto.

Cómo funciona esta red

Los usuarios deben registrarse en www.secondlove.com.ar, ingresar sus datos personales, elegir un nombre de usuario y crear un perfil propio para describir quién es y qué busca. De esta manera, los usuarios pueden comenzar a buscar a otros afines dentro de la web y recibir mensajes de los interesados.
Second Love ofrece dos tipos de cuentas, una gratuita que permite descubrir las funciones básicas de la red social pero no permite la interacción con otras personas y otra cuenta Premium a través de la cual los usuarios podrán acceder a los perfiles de otras personas para contactarse con ellas. A su vez, posee chats y foros para que los usuarios puedan comunicarse entre ellos, y un servicio de mesa de ayuda vía mail que responde las consultas de los usuarios en menos de tres horas.
El 70% de los usuarios de Second Love son hombres, y que según estudios sociológicos realizados a nivel mundial, el 98% de los hombres casados y el 80% de las mujeres casadas aseguró que tendría una relación extramatrimonial durante algún momento de su vida. Es por esta razón, que esta propuesta crece sin parar y se contagia cada vez a más países.
lanacion.com

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Desembarca un sitio Web para citas clandestinas


Los sitios para infieles son todo un éxito en la Argentina. O eso puede suponerse cuando se sabe que después de la ruidosa llegada al país de Ohhtel (un servicio “para hombres y mujeres que desean conservar su matrimonio pero necesitan encontrar intimidad sexual en otro lugar”), ahora desembarca en estas tierras Second Love, que se presenta como “la red social para personas comprometidas que buscan una relación paralela”.
Second Love fue creada en 2008 en los Países Bajos, aunque ahora tiene su cuartel general en Barcelona, España, y tiene presencia en varios países de Europa (España, Portugal, Italia) y de América Latina (Chile, México, Brasil y Argentina). Dicen desde el sitio que el 70 % de sus usuarios son hombres.
¿Cómo funciona?. Los usuarios locales deberán registrarse en www.secondlove.com.ar, ingresar sus datos personales, crear un perfil y, desde octubre, cuando comience a funcionar el sitio, podrán empezar a buscar a personas afines y ponerse en contacto con ellas.
Eso sí, para hacer algo más que ver cómo funciona el sitio, hay que pagar.
clarin.com

jueves, 21 de julio de 2011

MAS DE UN TERCIO DE LAS PERSONAS ESPIA EL MAIL O EL CELULAR DE SU PAREJA

Vida cotidiana
¿Celos? ¿Infidelidad? ¿Sospechas? Algo que no cierra o simple curiosidad. No importa el motivo, tampoco si las causas de la desconfianza entre hombres y mujeres son reales o imaginarias. Lo cierto es que la gente se espía y controla lo que hace el otro, a sus espaldas. Más de un tercio de las personas se inmiscuye en los asuntos de su pareja sin que la otra parte esté enterada. Al menos, eso es lo que se desprende de una encuesta realizada por un sitio de e-commerce que estudió el comportamiento de hombres, mujeres y sus dispositivos electrónicos.

Según los datos de Retrevo, el sitio de e-commerce, el 35 por ciento de las mujeres en pareja y el 41 por ciento de las casadas espían a su media naranja. Mientras que en el caso de los hombres "ennoviados" son tres de cada 10 los que se ponen a escudriñar en las cosas de sus amadas. Si ya han dado el gran paso, la cifra sube un poco más y muestra que el 32% de los casados chusmea lo que hacen sus esposas en el mundo digital.

En cuanto a las edades de los novios, aquellos menores de 25 años demostraron ser mucho más curiosos -¿y hábiles?- a la hora de entrometerse. El 47 por ciento de los jóvenes con menos de un cuarto de siglo dijeron espiar correos y sms de sus parejas. Mientras que el 33 por ciento de las personas de otras edades admitió meterse en computadoras y celulares para saber qué hace el otro.
Lo más espiado es el celular y el mail. Basta con que uno se olvide el teléfono móvil para que el desconfiado se avalanche sobre él para pispear sms o mirar el registro de las llamadas. El 33 por ciento de los curiosos admitió haber chequeado los correos electrónicos de su novi@ o el listado de llamadas de su celular sin que el otro esté al tanto. En el caso de los casados, lo hizo el 37 por ciento.
Otro objeto del deseo de los celosos son los chats y las cuentas de las redes sociales. Los más osados son capaces de hacerse pasar por otra persona para ver cómo reacciona su pareja ante un coqueteo inesperado. Si son más "techis" se animan a instalar keyloggers para descifrar passwords o webcams para filmar a su otra mitad.
Aunque la mayoría aseguró que jamás caería tan bajo como para rastrear el paradero de su amor vía GPS u otro dispositivo similar, un 31 por ciento de los hombres dijo estar dispuesto a hacerlo si la duda lo carcome. En el caso de las mujeres, el 33 aseguró que lo haría llegado el caso.
Pero no todo son celos enfermizos. También hay casos en los que la preocupación y el bienestar del otro son los que impulsan el espionaje. Se trata de los padres y sus hijos. El 36 por ciento de los papás aseguró chequear los mails y el teléfono de su hijo sin que éste lo sepa. En el caso de las mamás fueron casi 4 de cada 10 (39%) las que husmearon en los mensajes de sus pequeños y no tanto. La mayoría de los padres preocupados son aquellos que tienen hijos adolescentes (el 60 por ciento les vigila los dispositivos electrónicos sin que sepan). Y el 14 por ciento asegura haber descubierto cosas preocupantes mientras espiaba.
Gracias a la última tecnología, la mayoría de los padres no tiene reparos a la hora de seguir satelitalmente a sus retoños. El 53 por ciento de los papás le pondría un GPS en la mochila a su hijo, mientras que el 64 por ciento de las mamis también acudiría a un dispositivo para saber el lugar exacto donde están sus chicos.
Mil hombres y mujeres de diferentes edades y condición social respondieron a la encuesta, realizada por segunda vez. Los resultados sorprendieron a Retrevo al descubrir que de un año a otro, los porcentajes de "chusmas" aumentaron significativamente.

El estudio fue realizado en Estados Unidos, donde hace poco se descubrió que Apple guardaba los datos de geolocalización de los usuarios de iPad 3G y iPhone y se armó todo un escándalo ante la posibilidad de que esa información pudiera estar disponible para las empresas. Pues bien parece ser que Gran Hermano está mucho más cerca y en casa.
Las mujeres mandan más fotos y mensajes de texto sexuales

El mes pasado, el congresista demócrata estadounidense Anthony Weiner tuvo que renunciar a su banca luego de un escándalo por enviar a través de Twitter mensajes sexuales y fotos a varias mujeres invitándolas a salir. Pero las repercusiones de éstas y otras formas de escarceos online van mucho más allá del Distrito Noveno del Congreso en Nueva York, y las mujeres no son las únicas destinatarias.
De acuerdo con un estudio realizado por Diane Kholos Wysocki, profesora de sociología y estudios sobre la mujer en la Universidad de Nebraska en Kearney, y Cheryl Childers, profesora de sociología en la Universidad de Washburn, ambas en Estados Unidos, las mujeres mandan más fotos de desnudos o mensajes de texto sexualmente explícitos que los hombres. Alrededor de dos tercios de las mujeres encuestadas enviaron misivas de esa índole en comparación con aproximadamente la mitad de los hombres (aunque por razones que se explicarán más adelante, estos resultados no son los más científicos).
“El engaño está vivito y coleando y los mensajes sexuales, en pleno avance”, dijo la doctora Kholos Wysocki, cuyo primer estudio sobre el sexo en la Web data de 1992, en los tiempos de Internet por teléfono. “De todos modos no creo que sea Internet lo que lleva a la gente a engañar. Parece estar pasando algo con el matrimonio que es el tema social más amplio. Antes, las parejas sencillamente se divorciaban. Por alguna razón, ahora siguen en el matrimonio y engañan”.
El estudio actual de Kholos Wysocki utilizó como base para su análisis un conjunto de datos bastante inusual: una encuesta online que abarcó a 5.187 visitantes adultos al sitio AshleyMadison.com, un servicio de “infidelidad” destinado a hombres y mujeres casados. La encuesta consistía en 68 preguntas sobre la forma en que los usuarios utilizaban Internet, sus conductas sexuales y las características demográficas.
Las mujeres también presentaron una probabilidad mayor de encontrarse con las personas en la vida real después de conocerlas online (83% de las mujeres en comparación con 67% de los hombres). Pero que las pescaran mirando material sexualmente explícito les generaba menos ansiedad y eran menos cautas que los hombres a la hora de barrer sus “cíber-rastros”. Esto no sorprendió a Kholos Wysocki. “Conozco a muchachos jóvenes que reciben constantemente en sus teléfonos fotos de mujeres desnudas que conocen –dijo–. ¡Son constantes!”
No obstante, el estudio presenta un inconveniente importante: sondear a usuarios de un sitio en Internet para “swingers” no es lo mismo que realizar una encuesta representativa a nivel nacional o llevar a cabo un estudio en una comunidad. Las personas que respondieron el cuestionario difieren de la población general en muchos aspectos; en primer lugar, ya engañan o intentan engañar. También son personas que visitan un sitio web particular de trampa, que puede diferir en clientela de otros sitios de trampa. De todas maneras, el estudio brinda una percepción del mundo de la infidelidad online. Según la investigación, los encuestados estaban más interesados en encontrar parejas en la vida real que en la infidelidad virtual. Parecería que la tecnología puede modificar algunas conductas sociales, pero en lo que se refiere a la traición sexual, los sinvergüenzas y las pícaras todavía prefieren las anticuadas citas vespertinas.
Traducción: Cristina Sardoy

En Argentina, ser infiel no es cosa sólo de hombres

La investigación de las sociólogas estadounidenses se realizó a partir de los datos de un sitio de citas online para personas casadas. En Argentina, hace dos meses se lanzó un servicio similar. Según sus responsables, es un éxito, con 75.000 usuarios inscriptos.
“Hemos tenido una gran aceptación, sobre todo en la población femenina, que en todo momento supera el 30% de los usuarios. Esto apoya el dato de que, en Estados Unidos, el 68% de las mujeres respondieron que sí serían infieles si tuvieran la certeza de que no serían descubiertas.
La infidelidad no sólo es cosa de hombres, las mujeres también quieren sentirse satisfechas sexualmente”, analiza Marga Bosanac, vicepresidenta de operaciones para América Latina de Ohhtel.com.
Las mujeres que se están uniendo a la red de Ohhtel.com, cuenta, son mucho más jóvenes que los hombres: 33 años ellas contra 40 ellos. El 81% de los usuarios tiene hijos y el 87% nunca se divorció.
“La infidelidad lleva existiendo miles de años. Los nuevos medios sociales no hacen más que ayudar a la gente a contactarse con otros. No incitan a la infidelidad sino que la facilitan. Hoy en día la gente está valorando más los aspectos positivos de su matrimonio como pueden ser los hijos y la vida en común, y simplemente aprovecha las nuevas tecnologías para ser infiel y conseguir esa satisfacción sexual que le falta con su pareja”, concluye Bosanac.
CLARIN.COM

jueves, 7 de julio de 2011

Infidelidad mental: ¿existe la traición sin sexo?



Fantaseás con una persona que no es tu pareja estable. Por un lado, tenés pensamientos recurrentes que incluyen salidas a solas, intimidad, cercanía. Imaginás cómo sería el contacto de tu piel con la del hombre que te está desvelando. Albergás dentro de tu alma algo diferente que no permite que te concentres y te dediques a tus actividades como lo hacías anteriormente.
Pero también tenés sentimientos encontrados ya que, en tu casa, la situación no se ha modificado, al menos por fuera. Cuando abrís los ojos y volvés a conectarte con tu realidad, sigue a tu lado aquel ser que te acompaña desde hace tiempo, que comparte con vos alegrías y tristezas, salud y enfermedad, momentos buenos y malos. En fin, la vida, lo real, lo de todos los días.
Sentís el agobio de tener que fingir una sonrisa o un encuentro sexual, mientras por tu cabeza pasan imágenes de lo que sería tener entre tus brazos a quien tanto deseás. ¿Esto es infidelidad?
Para muchas personas es tan sólo una fantasía que no reviste mayor importancia, salvo que la concreten. Si hay contacto íntimo, entonces sí que se consideraría “una metida de cuernos”. Por el contrario, hay mujeres que se sienten mortificadas por pensar constantemente en otro, de una manera que hace mucho no les pasa con su compañero actual (o no les pasó nunca).
Usá tu propio prisma para decidir si lo que te está sucediendo está provocado por el aburrimiento (en cuyo caso, de vos también depende ponerle una pizca de pimienta a tu relación para que salgan juntos del tedio), por una atracción pasajera (¿quién no ha suspirado por una estrella de cine? Lo mismo puede pasar con un vecino o con un compañero de trabajo, por ejemplo) o si hay algo más y tu vínculo necesita desesperadamente que le prestes atención para dilucidar qué sucede (o qué no sucede) y así tomar medidas que te permitan recuperar la felicidad perdida.
Según mi punto de vista, si no hay sexo físico con otra persona, no hay infidelidad. Es lógico en algún momento, en especial en relaciones de varios años y que pasan por diversas etapas (noviazgo, casamiento, llegada de hijos, cambios laborales o en el status económico, etc.), sentir cierta atracción por alguien distinto: tenemos ojos y sentidos y, por alguna razón, puede pasar que nos sintamos muy a gusto con alguien y se nos disparen ideas de distinto tenor.
Si sólo se trata de pensamientos y queda enmarcado allí, significaría que nuestra pareja es sólida y estamos ante una atracción que se generó, meramente, por nuestra condición de seres humanos. Como adultas, la observamos y la dejamos pasar porque estamos conscientes de que es lo mejor para nosotros y para quienes nos rodean. Ahora, si el deseo comienza a volverse inmanejable e interfiere en nuestra vida diaria, el problema, lógicamente, es otro y radica en nuestro vínculo de pareja, no en lo que pensamos o sentimos.
Por Merlina Meiler
entremujeres.com

jueves, 30 de junio de 2011

Fidelidad genética: ellos son más infieles si su padre también lo fue

Siempre se recomendó a los hombres que miraran a su suegra para ver cómo trataría la edad a su mujer. Ahora un nuevo estudio sugiere que las mujeres harían bien en fijarse en los hábitos de su suegro para conocer de antemano si su marido va a ser fiel o no.
Investigaciones de científicos checos sobre los motivos por los que algunas son infieles cuando están en relaciones estables descubrieron que, si bien tanto los hombres como las mujeres tienen aventuras extramatrimoniales, es más probable que los hombres las tengan si su padre fue infiel durante su infancia. En un estudio que el doctor Jan Havlicek y sus colegas presentaron ante un congreso de la Asociación Europea de Comportamiento y Evolución Humanas, observaron que las hijas no se veían afectadas en igual medida por la infidelidad de las madres.
Havlicek dijo que, durante su etapa de crecimiento, los varones aprendían de su mundo social qué conductas eran apropiadas y qué cosas podían hacer sin recibir castigo. El padre, agregó, era el modelo evidente de comportamiento.
Las conclusiones del estudio parecerían quedar confirmadas por ejemplos de padres e hijos mujeriegos que se han hecho famosos en la vida pública, como el golfista Tiger Woods y el futbolista británico Ryan Giggs.
Havlicek, que trabaja en la Universidad Charles de Praga, reclutó a 86 parejas para la investigación e interrogó a los hombres y las mujeres por separado y en confianza sobre sus relaciones, sus actitudes hacia el sexo, sus antecedentes familiares y sus infidelidades.
Martie Hasleton, psicóloga evolutiva de la Universidad de California en Los Angeles, dijo que el hecho de que las hijas no parecían ser afectadas por la infidelidad parental del mismo modo que los hijos varones tenía una explicación genética: si bien los padres buenos mozos suelen tener hijos ídem y esos hombres tienen más oportunidad de ser infieles, las hijas atractivas de madres atractivas se comportarían diferente.
“Las chicas que son más atractivas no necesariamente van a ser infieles. En primer lugar, es probable que tengan un compañero de más calidad. Los hombres y las mujeres buscan cosas distintas en las relaciones y por lo tanto lo esperable es que los hombres y las mujeres usen su atractivo de manera también distinta: ellos para obtener variedad sexual y ellas para conseguir el mejor compañero y un buen papá para sus hijos.”
La investigación checa sí da sustento a la idea de que los hombres y las mujeres tienen aventuras extramatrimoniales por diferentes motivos. Havlicek y su equipo descubrieron que el hecho de que un hombre estuviera satisfecho y feliz en su relación principal no tenía incidencia en la probabilidad de que fuera infiel. Los hombres, en general, tienen aventuras porque quieren sexo y un mayor número de compañeras sexuales, no porque están hartos de sus esposas.
Las mujeres, en cambio, eran mucho más propensas a ser infieles si estaban insatisfechas con algún aspecto de su relación. Según Havlicek, tienen aventuras para encontrar un nuevo compañero.
“Puede que sea mejor quedarse en una relación porque, en algunos casos, es mejor tener a alguien que no es perfecto que estar sola, en particular cuando se tienen hijos”, dice. “Pero, entretanto, se puede mirar alrededor en busca de otras opciones. Muchas de las mujeres que entrevistamos dijeron que estaban haciendo eso”.
Hasleton opina que la infidelidad es un tema que va a pasar más por las mujeres que por los hombres. “Podría deberse al aumento del anonimato de nuestro medio social, que hace que sea más difícil que a una la pesquen”, señaló. “Nuestro mundo se ha vuelto cada vez más anónimo, ya que cada vez somos más los que vivimos en grandes ciudades llenas de extraños. Si el comportamiento de una mujer puede quedar más protegido por el secreto, veremos más comportamientos infieles.”
clarin.com

domingo, 26 de junio de 2011

La infidelidad ya se prescribe en televisión


En EEUU han sufrido la censura en varias ediciones de la SuperBowl, pero en España se han hecho un hueco en un evento deportivo de máxima audiencia: el Gran Premio de Fórmula 1 de Valencia acoge el primer anuncio sobre infidelidad de la televisión española.
La Sexta es la primera cadena en alojar en su programación un 'spot' de Ashley Madison, una empresa de internet dedicada a proveer a sus abonados de relaciones extramatrimoniales con la mayor discreción posible.
"España es el primer país en el que el organismo de control de la publicidad, concretamente AutoControl, ha aprobado nuestro anuncio sin ningún problema. Pese a ello, Telecinco y Cuatro han decidido no emitirlo", ha contado a EL MUNDO.es Christoph Kraemer, director de la compañía norteamericana en España.
La compañía ya cuenta con casi 10 millones de usuarios en el mundo -en España, sin inversión publicitaria consiguió convencer en pocas semanas a más de 50.000 miembros-.
Los norteamericanos de Ashley Madison no son los únicos dedicados a este negocio en España. Second love y Victoria Milán también acaban de lanzarse en nuestro país.
Estos últimos, surgidos en Noruega, captaron 25.000 infieles en mayo en España, el primer país en el que han desembarcado fuera de Escandinavia. Su campaña exterior en marquesinas de Madrid y Barcelona -¿Estás casada? Revive la pasión. Ten una aventura- traspasó fronteras y llegó a ser noticia en el Reino Unido. En la actualidad, se anuncian a través de cuñas radiofónicas.
Kraemer, de Ashley Madison, recuerda que en España un 35% de los usuarios son mujeres. "Es el segundo país a nivel mundial con el mayor número de inscripciones femeninas tras Australia". Asimismo, este directivo admite que convencer a las féminas en esta aventura constituye un factor clave: "La idea de las campañas es dirigirse a ambos sexos, aunque hacen un especial llamamiento a que las mujeres también se decanten por probar esta página web".
elmundo.es

viernes, 27 de mayo de 2011

La doble vida de Arnold Schwarzenegger

Arnold Schwarzenegger con su amante y el hijo de ambos. | GTres


El culebrón de Arnold Schwarzenegger y su hijo extramatrimonial quedó inmortalizado con una foto familiar que seguramente el ex gobernador de California no habría querido mostrar al público en estas circunstancias. La instantánea, atribuida a Splash News Online, aparece publicada en el portal especializado TMZ.com mostrando al político de origen austríaco con su mujer, Maria Shriver, dos de sus hijos y Mildred Patricia Baena con el pequeño que tuvo con Schwarzenegger.
Es una prueba más de la doble vida que durante años mantuvo el actor sin que su mujer, miembro del clan de los Kennedy, se diera cuenta. Schwarzenegger mantuvo un romance con la empleada guatemalteca durante años, y fruto de ello nació un varón, que ahora tiene 13 años.
El antiguo Mister Universo no abrió la boca sobre su más oscuro secreto y aún así sacó tiempo para atender a su hijo extramatrimonial, como demuestran otras fotos publicadas por TMZ. En una de ellas, el protagonista de 'Terminator' aparece enseñando a jugar al golf al hijo de Baena y sosteniéndole en el aire con una mano, dedicándole atención y cariño al niño.
Todavía no se conoce la identidad del menor ni si está al tanto de toda la situación, después de que su madre abandonara el hogar donde trabajó durante dos décadas.

Acusado de corrupción

Además de las instantáneas, los abogados de Schwarzenegger salieron este jueves a la palestra sobre las acusaciones del uso de fondos públicos del ex gobernador para financiar sus romances extramaritales. Marty Singer explicó que es falso que el político usara a la patrulla de autopistas de California para asegurar la entrada y salida clandestina de presuntas amantes en oficinas gubernamentales de Santa Mónica, en Los Ángeles.
"Mi cliente ha declarado desde el principio que asume toda la responsabilidad por sus acciones y que merece la crítica del público y de los medios", dijo su representante en relación con lo publicado por el 'National Enquirer'. "Eso no le da derecho a algunos en la prensa a ser completamente irresponsables".
Shriver, que salió de la mansión familiar a principios de año tras conocer la magnitud del escándalo, ha contratado a una de las abogadas más importantes de Los Ángeles en materia de divorcio, Laura Wasser, por lo que se espera un litigio por los bienes de la familia.
elmundo.es

sábado, 21 de mayo de 2011

La trampa online es un hit en el país: ya hay 30.000 casados listos para la infidelidad





Ohhtel.com ya tiene más de 30.000 inscriptos en la Argentina en su primera semana, declararon los responsables de la página web. 
El sitio alcanzó esta cantidad de inscriptos a sólo una semana de su lanzamiento oficial en el país, el día lunes 9 de mayo.
Perfil de usuarios
Los datos indican que el 68% de los nuevos usuarios es hombre, mientras que el 32% son mujeres. Con respecto a las zonas geográficas que en las que mayor aceptación tuvo, se puede afirmar que el 78,9% corresponden a Capital Federal y Buenos Aires, mientras que el 21,1% restantes al interior del país.

Ohhtel.com facilita el contacto entre personas casadas que desean una forma anónima y segura de encontrar un compañero/a para satisfacer sus necesidades sexuales, que les garantice simplemente un buen momento, sin ningún otro compromiso.

Batiendo récords
La Argentina sumó un récord de inscriptos a la compañía. A una semana de su lanzamiento a nivel local logró 30.000 inscriptos, tres veces más que los usuarios registrados en Estados Unidos, considerando el mismo período de tiempo. Además, más de 210.000 personas visitaron el sitio durante la semana pasada.

"El éxito fue tan rotundo que el sitio estuvo caído unas horas, algo que nunca había ocurrido", exclamó Marga Bosanac, vicepresidente de Operaciones para América Latina

Rasgos argentinos
A fin del 2010, un estudio realizado por Ohhtel.com arrojó que 2 millones de argentinos vivían en matrimonios sin sexo y que serían infieles sin tenían garantía que iban a ser descubiertos.

"Los datos obtenidos indicaban que Argentina era un país que estaba necesitando un servicio de estas características, sumado a la gran cantidad de consultas que recibíamos, fueron los determinantes para apostar en este mercado, y no nos equivocamos", afirmó la vocera.
¿Cómo funciona el sitio?
La suscripción a Ohhtel.com es completamente gratuita para las mujeres. En el caso de los hombres pueden registrarse como Miembro Invitado (que le permite utilizar algunas funciones de modo gratuito) o como Miembro Premium, comprando créditos para acceder a mayor cantidad de funciones).
El precio arranca en $129 para la compra de 1.000 créditos.
iprofesional.com

miércoles, 18 de mayo de 2011

SEXO INFIEL

Fotograma de la película 'Cuestión de sexo'.

El amor de la pareja debe ser más tierno que sensual para mantener cohesionada la relación. El sexo es otra cosa que poco o nada tiene que ver con el amor. Son las conclusiones a las que llega una encuesta realizada entre 1.500 mujeres españolas por Gleeden.com, un portal web dedicado a organizar encuentros extraconyugales.
Según los datos aportados por su muestreo, los maridos tienen todas las de perder ante un amante ocasional: ellas afirman que 'fingen' porque apenas la mitad tiene orgasmos regularmente con sus parejas habituales; más aún, un 19% afirma sentirlos en cada relación sexual, cifra escasa ante el 39% de clímax que parecen sentir en todas y cada una de sus escarceos con amantes ocasionales.

Más amor que frenesí

Seis de cada diez (58%) afirma incluso que se puede sobrevivir sin sexo en el matrimonio. Un panorama gris que tiene otros datos demoledores: un 20% afirma sentirse "poco o nada realizadas" e incluso un 13% asegura que duermen solas desde hace más de seis meses.
Apenas un 26% de las que reconocen tener más de seis relaciones al mes con sus esposos afirman hacerlo por auténtico deseo. Un porcentaje similar lo hace para "complacer" a su cónyuge, un 32% por "hábito" y un 17% por "deber" como pareja. En lo que más se ponen de acuerdo (un 95%) afirman que, más que el sexo, es la ternura la que es "un factor determinante" para mantener unida a la pareja.

Valentía contra la rutina

La rutina sexual de las españolas incluye, en un 70%, la masturbación. Un 52% de ellas incluso lo hacen varias veces al mes. Es una tarea individual más allá de lo evidente porque únicamente el 16% lo incluye en sus prácticas habituales con su pareja.
Ellas son más lanzadas con lo esporádico. Del 82% que sólo hace el amor por la noche con sus maridos se pasa al 86% a la que les da igual la hora, con sus amantes.
Pero las aventuras tienen otra vertiente. Un 82% satisface sus fantasías, un 51% los preliminares 'olvidados', un 54% quiere explorar nuevas prácticas -incluidas las relaciones homosexuales- y tres de cada cuatro afirma que quieren darle picante a su vida cotidiana.
elmundo.es

domingo, 15 de mayo de 2011

INFIDELIDAD: LAS MUJERES CON MENOS CULPA Y DISPUESTAS A PROBAR



Hay mujeres que salieron a marcar un terreno de exclusividad masculina. Pero lo hacen sin alarde, ni necesitan del oído del otro para agrandar la experiencia. Ellas ni siquiera se molestan en contar detalles. Algunas son discretas, pocas sienten culpa. Eso sí, todas lo disfrutan y lo viven como “una oportunidad”. La infidelidad femenina empieza a naturalizarse en una sociedad marcadamente machista. Para casi todas, la lealtad es muy valorada, pero muy difícil de cumplir. No es una batalla ganada o, mejor dicho, ni siquiera es una batalla. Significa, para los especialistas en el tema, hacerse cargo del deseo y probar : tres de cada diez mujeres argentinas confesaron haber sido infieles en algún momento.
Según revela la encuesta sobre infidelidad que realizó D’Alessio Irol para Clarín , los espacios que ya tienen impronta femenina también incluyen a las relaciones de pareja. Ya no buscan en el otro la contención que sus novios o maridos dejaron de darles. Lo que las motiva es el atractivo físico del “tercero en discordia”. Los hoteles están primeros en el ranking de encuentros y la casa de él, en segundo lugar. Y las mujeres no dejan huella: sólo dos de que cada diez dicen que fueron descubiertas .
La infidelidad, desde el punto de vista psicológico, indica un debilitamiento de los lazos emocionales que unen a una pareja y que en general se vive como una traición. La novedad es que la culpa, a contramano de otras épocas, ahora está ausente: menos de la mitad dijo haberse sentido culpable. Fabiana Porracín, psicóloga y antropóloga, lo celebra: “Es que ese es el sentimiento que sirve para que se obedezcan los mandatos sociales y familiares. Que la mujer se esté sacando de encima el concepto de sexo como prohibición, como algo vergonzante, habla de la autodeterminación de la mujer. Ese es el camino hacia la igualdad”. Vale la pena aclarar que esto no ocurre cuando el compañero es posesivo o celoso: en una relación machista, una sospecha de infidelidad puede terminar en tragedia.
León Gindín, profesor de Sexualidad y Salud de la Universidad Abierta Interamericana, prefiere hablar de “relaciones simultáneas dentro de la pareja” y dice que en resultados, la encuesta se quedó corta. “Que la mujer sea más discreta no quiere decir que sea más fiel.. Mientras ellos lo cuentan, ellas se lo reservan”, señala el sexólogo.
Pongamoslé que se llama Sandra. Sus 34 años son reales, al igual que el tiempo que lleva de novia: seis. “Y resulta que un día me crucé con un amigo de la secundaria. Nos intercambiamos mails y a los días nos vimos. Lo vi maduro. Terminamos en la casa de él, a los besos”, cuenta. La relación con su pareja no se enfrió, todo lo contrario. Muchos de los “juegos” que recreaba con aquel compañero de la secundaria, los experimentó con su novio. Y todos contentos. “Es que para muchas parejas, aunque la mujer no confiese la infidelidad, es un aire fresco en la relación. Sirve para reparar. La infiel no deja de amar a su pareja, simplemente va a buscar lo que le falta: el cortejo que antes estaba y ahora no, por ejemplo. Esa nueva relación le cambia el humor, la pone linda”, explica Silvina Valente, ginecóloga y sexóloga del hospital de Clínicas y miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.
A pesar de este nuevo escenario que plantea libertades, la mujer sigue siendo fácil de estigmatizar. “Al hombre mujeriego se lo admira, se lo felicita. Pero la mujer que despliega sus deseos es una puta, una mala mujer. Y ni hablar si está embarazada. Ahí ya no hay insulto que alcance para denigrarla”, observa la psicóloga Adriana Guraieb, de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
clarin.com

viernes, 13 de mayo de 2011

Infieles on line: llega a la Argentina un sitio de citas para casados



“El verdadero secreto para un matrimonio duradero”, es el slogan de Ohhtel.com, un sitio de citas para casados. Creado en el 2009, es líder en Estados Unidos: cuenta con 1.300.000 miembros y suma uno nuevo cada 30 segundos. Ahora anunció su llegada a la Argentina.  
“El sitio ofrece una alternativa a quienes se encuentran casados y no tienen una vida sexual satisfactoria con su pareja. Sin embargo, valoran su matrimonio y desean conservarlo”, explican en el comunicado de prensa.
“Ohhtel.com les facilita el contacto con otras personas en su misma situación, que desean una forma anónima y segura de encontrar un compañero para satisfacer sus necesidades sexuales”, agregan.

Los argentinos, súper interesados
En los Estados Unidos existen unos 40 millones de matrimonios sin vida sexual. “Estimamos que en Argentina hay mucha gente en la misma situación” dijo Marga Bosanac, vicepresidente de operaciones para América Latina de Ohhtel.com.
¿Por qué eligieron a la Argentina como primer lugar para su expansión internacional? Porque se encuentra entre los 5 países desde los que reciben más visitantes al sitio. Hay que tener en cuenta que los argentinos (hasta ahora) ni siquiera podían utilizar el servicio... ¡Pero igual les interesaba!
“Este interés del público en nuestra propuesta nos decidió a crear Ohhtel.com Argentina” agregó Bosanac. Estima que en el país se sumarán unos 100.000 usuarios durante el primer año.

¿Matrimonio vs. satisfacción sexual?
“Los usuarios del sitio son personas casadas, que valoran su matrimonio, la familia que han constituido, sus hijos, pero que no tienen una vida sexual con su esposo o esposa”, explica el comunicado.
“La insatisfacción sexual no es motivo suficiente para divorciarse o crear una nueva familia. Por eso, prefieren buscar un compañero sexual en igualdad de condiciones, de forma anónima y segura, que les garantice simplemente un buen momento de intimidad, sin ningún otro compromiso”, agrega.

Cómo funciona el sitio
La suscripción a Ohhtel.com es gratuita para las mujeres. Los hombres pueden registrarse como Miembro Invitado (que le permite utilizar algunas funciones de modo gratuito) o como Miembro Premium (comprando créditos para acceder a mayor cantidad de funciones).

¿Qué te parece la propuesta? ¿Usarías un sitio de citas para serle infiel a tu marido? ¿Coincidís con que los usuarios “valoran su matrimonio, la familia que han constituido y sus hijos”? ¿O usar un sitio como este es dejar de valorarlos? ¿El sexo y la familia van por dos caminos separados?
entremujeres.com

domingo, 17 de abril de 2011

CONFLICTOS EN LAS PAREJAS: Hoy un orgasmo, mañana un rencor


Por Miguel Alejo Spivacow *
Las aventuras amorosas extramatrimoniales tienen diferentes significados en cada situación. La exploración puede revelar que la aventura fue un acto que tuvo poco que ver con el compañero o que, por el contrario, le fue “dedicada” para provocar su interés o enojo, o bien que fue estimulada por el cónyuge. Los motivos individuales y vinculares de las aventuras extramatrimoniales son infinitos y suelen insertarse en la urdimbre de otros problemas, de modo que su significado es siempre múltiple y singular. Para muchas personas, enterarse de una relación extramatrimonial del otro tiene una gravedad enorme. En nuestra cultura, la pareja hace al ser, al tener y al pertenecer, y muchas personas al saber de la relación paralela sienten que no son lo que creían ser, no tienen lo que creían tener y no pertenecen socialmente al grupo al que creían pertenecer.
Desde la dinámica fusional del enamoramiento, el cuerpo del partenaire se vive como una propiedad, una extensión del propio yo. La injuria narcisista es, por ende, enorme y la cultura occidental lo avala: el adulterio es una afrenta grave en el imaginario social. Cuando se quiere hablar de alguien con desprecio se dice: “Es un cornudo/a”, cuando curiosamente esta atribución es válida para una amplia mayoría de hombres y mujeres muy valiosos.
Es siempre difícil evaluar cuándo las relaciones paralelas vehiculizan modos de goce sádico u hostilidades de otro tenor. Por otra parte, cuando se piensa que la relación con un tercero/a conlleva hostilidad hacia la pareja oficial, debe distinguirse si ésta radica en el hecho de tener la relación extramatrimonial o en el hecho de hacérselo saber agresivamente al otro/a. En muchos partenaires, informar abierta o solapadamente al otro de un posible tercero/a es un modo certero de hostilizarlo.
En ocasiones, el que se considera traicionado puede utilizar el hecho para martirizar al cónyuge, y entonces el sadomasoquismo adopta la forma de venganzas, humillaciones interminables, flirteos públicos con otros, maltratos de todo tipo. El comportamiento puede incluso justificarse como un intento de protección ante la posibilidad de ser ofendido nuevamente, y aun exhibir el agregado de una fórmula de inimputabilidad: “Lo que yo hago es nada comparado con lo que vos me hiciste”. En estos casos, la interdeterminación retroalimenta en ambos la hostilidad.
Algunas parejas, después de que el otro se enteró de la aventura, tuvieron una relación sexual como nunca antes la habían tenido; un hombre con episodios de impotencia se sintió inusualmente potente después de conocer la aventura de su mujer, una esposa frígida tuvo orgasmo. Este tipo de datos confirma que el inconsciente, el masoquismo, el superyó, la problemática edípica y otras cuestiones de esta índole existen y tienen efectos sorprendentes y cotidianos. Pero la reacción inicial de los partenaires puede ser muy distinta de la que se instala luego de un tiempo: lo que hoy produjo un orgasmo mañana puede alimentar rencores, venganzas y hostilidades reiteradas.
Hay parejas que realizan un tratamiento por otras cuestiones y en las que las alianzas inconscientes suponen aventuras con terceros/as, periódicas y necesarias; son matrimonios en los cuales estas relaciones paralelas están estipuladas inconscientemente, pero conscientemente son desconocidas. El analista debe tener esto presente para no descalibrar con intervenciones “reveladoras” equilibrios sobre los cuales los pacientes no están pidiendo una intervención, aunque el tema se insinúe en sesión. Se trata de parejas en las que la relación con terceros ocupa un lugar, pero no es el motivo de consulta; es un tema que no interesa fundamentalmente en la conflictiva por la que consultan los pacientes.
En las situaciones clínicas en las que se trata una relación con terceros/as (no sólo en ellas), vale la pena discutir si la sinceridad y la franqueza son acertadas o “terapéuticas”, y en qué márgenes y qué contextos; dicho de otra manera, cuál es nuestra actitud respecto de “la verdad”, si corresponde el término. Algunos matrimonios dicen que la revelación de la aventura les resultó positiva. Muchas personas, sin embargo, no pueden elaborar esta clase de información o trauma y la relación extramatrimonial es una noticia que les produce ansiedades de imposible manejo. También están los/las que no quieren saber: “Yo no quiero enterarme, y si me entero es porque quiso joderme”. La cuestión en este tipo de pacientes es si se enteran o no, y no tanto lo que sucede.
Hay sesiones en las que, luego de conocerse una aventura extramatrimonial, uno de los miembros acosa desesperadamente al otro para saber “toda la verdad”. Entre la culpa de uno y el acoso del otro, el analista se encuentra frente al peligro de un “sincericidio” que conviene evitar, o por lo menos postergar. Con pocas excepciones, los detalles de la relación caen muy mal al engañado/a y agregan traumas que no tendrán una elaboración fácil. Algunos partenaires ignoran que hay confesiones que hacen un daño innecesario y de las que no puede volverse atrás. Los secretos, la intimidad y la privacidad forman parte del funcionamiento psíquico adulto y los “cómo” de una relación con un tercero, incluidos en el fervor de una discusión, no suelen ayudar a un posterior bienestar de la pareja. Los “porqué”, en cambio, suelen entrar más fácilmente en un intercambio productivo.
Aunque las relaciones extramatrimoniales traen a veces sufrimiento u otros efectos perjudiciales, en muchas situaciones parecen ser el mejor arreglo posible. Esto, a mi juicio, suele ser claro para los psicoanalistas que han pasado por la experiencia de atender pacientes que quieren enriquecer y variar su vida sexual y afectiva, pero también mantener su estructura familiar y de pareja. Sin entrar en el terreno moral, la monogamia a rajatabla se ve muy poco en los consultorios. Hay casos de sexo extramatrimonial que ocurren debido a diferencias muy marcadas en las necesidades sexuales de los dos cónyuges. Hay individuos que buscan afanosamente relaciones sexuales con otros, incluso cuando dicen estar bastante satisfechos de la relación sexual con su pareja matrimonial. Lo que ellos plantean ubica la cuestión en un nivel casi biológico: están satisfechos con el otro/a pero les queda un remanente de avidez sexual que el partenaire no está disponible para satisfacer. “No le gusta tener relaciones sexuales tanto como a mí”, dicen de su partenaire.
En algunas parejas, ambos tienen aventuras con terceros, pero las mantienen exclusivamente sobre bases sexuales, y lo que sería percibido como deslealtad y/o infidelidad al compañero es una unión emocional profunda. Los cónyuges en estas condiciones mantienen generalmente sus responsabilidades como padres y esposos y las relaciones extramatrimoniales se llevan con discreción y sin compromiso emocional importante con el tercero.

Dos divorcios

El divorcio es una experiencia que la gente atraviesa de maneras muy diferentes. Para algunos es sumamente doloroso y afecta los nudos más significativos del equilibrio personal. Otros, por el contrario, se divorcian sin gran costo emocional. Así como toda pareja es única, también los procesos de divorcio son singulares para cada uno de sus integrantes. Esto quiere decir que, en una pareja que se está divorciando, en realidad se trata de dos divorcios, uno para cada uno de los protagonistas.
En los procesos de separación, los partenaires suelen “descubrir” características del otro y del vínculo que habían desconocido. Rota la homeostasis vincular, emergen con mayor virulencia tendencias hostiles y se registran rasgos del otro que aparentemente no habían sido registrados. Así, un partenaire “descubre” que el otro es un “monstruo”, en una suerte de decepción mayúscula. Este tipo de procesamiento psíquico se opone a la realización de un duelo y va en contra del reconocimiento de la propia participación en las represiones, desmentidas y alianzas inconscientes que velaban lo que ahora aparece en la superficie.
Cuanto más ausente está el duelo en este proceso, mayor puede ser la violencia y más prevalece en la vida cotidiana la guerra sin cuartel. Aparece en el horizonte la posibilidad de un divorcio con un alto despliegue de destructividad, lo cual en la mayor parte de los casos es perjudicial para los hijos, si los hay, y para el futuro de los ex cónyuges. La posibilidad de hacer un duelo es un factor de pacificación. Por el contrario, si la separación se configura con una elaboración persecutoria, será mucho menor la posibilidad de una separación efectiva.
Es frecuente que la gente sienta el divorcio como un fracaso, lo cual es entendible pero constituye un error. El amor, como todos los hechos de la vida, nace y muere; no es eterno, pese a la muy extendida fantasía de eternidad.
En los procesos de divorcio no sólo tienen importancia problemáticas emocionales, sino que también se debe prestar atención a cuestiones prácticas de los hijos, el entorno familiar, problemas patrimoniales, etcétera. Una función del analista en estos casos es ayudar a pensar y encontrar soluciones y nuevas ideas, lo que Ulloa (Novela clínica psicoanalítica. Historial de una práctica) llama “producir inteligencia”. Esta tarea es enormemente útil para los pacientes y no coincide con el formato más habitual de una intervención psicoanalítica. Por ejemplo, es ayudar a pensar una nueva cotidianidad entre hijos y padres, lo que se llama legalmente un régimen de visitas, que se adapte a la singularidad de la familia y permita que lo atinente a la parentalidad sufra el menor daño posible. Otro ejemplo: ayudar a pensar y discutir en qué terrenos se les puede pedir la opinión a los hijos y en cuáles no.
Si el divorcio puede ser pensado como un proceso de duelo, su elaboración no sólo implica a los partenaires, sino a todo el entorno social y también a las instancias judiciales de la comunidad –jueces, abogados, legislaciones–. Ahora bien, algunos abogados opinan que el futuro ex cónyuge es un enemigo mientras no se demuestre lo contrario. Muchos abogados tienden a plantear las cosas en términos de “buenos” y “malos”, y lo mismo ocurre con muchos analistas y muchos pacientes, lo que impulsa un clima de ángeles y demonios de tinte persecutorio. En este terreno, una vez que se inicia un proceso de divorcio, el terapeuta individual, el de pareja y los abogados que intervengan deberían estar dispuestos a intercambiar entre ellos y estar advertidos de no recrear entre los profesionales el clima cismático que puede imperar en la pareja que se divorcia.
Es frecuente que, en un proceso de divorcio, en uno o ambos sujetos aparezcan síntomas orgánicos u accidentes de alguna gravedad. Los divorcios están entre las situaciones que mejor ejemplifican una cuestión en la que insistía Sami
Ali: cuando no puede soñarse la salida de una crisis, debe temerse seriamente una enfermedad orgánica. Los procesos de divorcio, en muchos momentos, aparecen como callejones sin salida, situaciones desesperantes que predisponen a pasajes al cuerpo en los cuales lo que no entra en la simbolización, se instala en lo real.
Son muchos los varones que al separarse de la mujer abandonan a sus hijos. Por otra parte, es frecuente encontrarse con madres que usan a sus hijos como rehenes, y los manejan como posesiones personales en planteos extorsivos contra el ex marido. Con frecuencia los sentimientos de culpa por el divorcio activan mecanismos destructivos o autopunitivos.

“Familia normal”

Se habla de “segundo matrimonio” cuando de un vínculo conyugal anterior quedan hijos, lo que ubica el nuevo matrimonio en la problemática de ensamblar en una única unidad familiar al partenaire actual con hijos de una pareja previa. En estos matrimonios pasan cosas semejantes a las que suceden en otros, pero cuando se habla de “segundo matrimonio” se quiere poner el acento en que el vínculo previo o bien las cicatrices de su ruptura, al menos en lo manifiesto, determinan mucho de lo que sucede en la pareja y la familia actual; la problemática más frecuente es la integración de hijos y cónyuges en la nueva unidad familiar.
Es frecuente que el cónyuge del primer matrimonio funcione como un objeto que es alucinado y proyectado sobre el partenaire actual, en quien se depositan cuestiones que tienen más relación con el primer matrimonio que con el presente. Es común, por ejemplo, que se acuse al partenaire de no colaborar y ser egoísta con una intensidad desproporcionada y con argumentos muy semejantes a los que se utilizaban en el matrimonio anterior.
En ocasiones, la pareja atribuye el origen de las desavenencias a los hijos. Una situación típica es la de la hija adolescente celosa que le hace la vida imposible al padre en su nueva relación. En estos casos, hay que buscar un casi seguro conflicto de lealtades en el padre, por el cual éste no puede ponerle límites claros a la hija. Por otra parte, es posible que la nueva esposa funcione de manera especular con la hija adolescente. Cuando los padres se presentan como víctimas de los hijos, conviene siempre investigar la complicidad inconsciente del progenitor con el hijo/a; deben investigarse tanto las alianzas inconscientes de la nueva pareja como las alianzas inconscientes entre hijos y padres y las lealtades secretas que entre ellos funcionan. Es común que, en las alianzas inconscientes de la nueva pareja, se establezcan áreas de desconocimiento y negativización en las que quedan aspectos de la relación con los hijos de la pareja anterior junto con modos de relación con la ex pareja.
Otra situación parecida es que haya con los hijos culpa por el divorcio, lo que dificulta la inclusión del nuevo partenaire y la estabilización de la familia recompuesta. ¿Cómo se organiza una actividad que integre a los hijos del primer matrimonio y al compañero/a del presente si se siente que esto es algo tan dañino como darle un lugar protagónico a la prenda de la discordia, a el/la instigador/a del divorcio criminal? Puede suceder también que lo temido sea avanzar en la disolución del viejo vínculo y en la estabilización del nuevo. Uno o ambos partenaires no pueden avanzar en la elaboración de un duelo por la primera familia, los modos de relación con los hijos que allí se daban, los goces que en ella circulaban.
Muchos sufrimientos en las familias recompuestas derivan en parte de la pretensión de ser “una familia normal”, lo que generalmente quiere decir ser una familia organizada alrededor de un primer matrimonio, y que “no tiene conflictos”. Conviene recordar que una pareja o una familia “sin conflictos” constituye siempre, absolutamente siempre, una fachada engañosa. Cuando los cónyuges elaboran que “ser normal” es una pretensión imposible y que serán inevitablemente una familia distinta, muchos de los conflictos se alivianan. Si las cosas van bien, con el tiempo entenderán que todas las familias son distintas y originales, y que las familias “normales” no existen, como tampoco los sujetos “normales”. Los que sí existen son lo que el psicoanalista David Liberman llamaba “normópatas”, las gentes que padecen de normalidad psíquica y viven en un mundo de plástico.
Cuando los hijos del matrimonio anterior son pequeños y/o tienen problemas, la relación con el progenitor, o sea, el ex cónyuge, tiene una intensidad que puede constituirse en fuente de conflictos con el actual compañero y despertar celos y competencias. Dicen Aguiar y Nusimovich (“Separación matrimonial y segundos matrimonios”, en La pareja. Encuentros, desencuentros, reencuentros, comp. J. Puget): “La presencia de los hijos determina que una de las vertientes del vínculo de alianza no se rompa entre los ex cónyuges: la parentalidad. Esta indisolubilidad es una paradoja para la pareja que se divorcia: separarse del cónyuge del que en un aspecto no se podrá desprender nunca. El progenitor deberá dejar la cotidianidad con su ex cónyuge mientras que, a través de los hijos, experimenta una presencia cotidiana de éste”.
Cuando el divorcio asume una elaboración patológica, ocurre a veces que los conflictos llevan a ex cónyuges a ser también ex padres –o ex madres– y justificar su alejamiento de los hijos con un argumento de sometimiento a los celos y/o posesividad del compañero/a actual. El abandono de los hijos lo fundamentan en la necesidad de estar bien con la pareja actual.
Los segundos matrimonios tienen a veces un trabajo doble en la elaboración de posesividades, celos, aspiraciones fusionales y este tipo de problemáticas, ya que en ellos la imposibilidad de generar un espacio imaginario de completud suele presentificarse de una manera bastante inmediata. Por el contrario, tienen a su favor, aunque no siempre, que los partenaires suelen no ser muy jóvenes y sus aspiraciones a la completud, al menos en la pareja, son menos virulentas y están algo atemperadas.
* Texto extractado de La pareja en conflicto. Aportes psicoanalíticos, que distribuye en estos días editorial Paidós.
pagina12.com.ar

domingo, 3 de abril de 2011

Cuando la infidelidad se mide en pesos

Tamara Krell
LA NACION
En medio de la lluvia de arroz, los flashes, la emoción de los testigos, la alegría de familiares, amigos, y con la libreta roja en sus manos, reciben una única advertencia que casi no se escucha: "Los esposos se deben mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos". Se firman las actas y empieza la fiesta.
Lejos están de sospechar que algún día el fantasma universal de la infidelidad puede golpear a sus puertas. Y que ello puede representar, además de la causal de divorcio, el camino judicial hacia un resarcimiento económico. Eso sí, para ello deben darse múltiples factores.
¿La infidelidad tiene precio? A veces, sí, y existen fallos que condenaron con $ 10.000, $ 25.000 y hasta $ 100.000 al cónyuge declarado culpable por daño moral, aunque hay reclamos de abogados que trepan hasta los 4 millones de pesos.
El incumplimiento del deber de fidelidad, contemplado en el artículo 198 del Código Civil, además de ser una de las causales de divorcio, puede conllevar la fijación de una indemnización por daño moral si se prueba el padecimiento del cónyuge inocente en situaciones de injurias graves, maltrato, violencia física, sumisión. La indemnización no es automática y está en manos de los jueces fijar su monto. En la Argentina, hasta 1995, el adulterio era un delito penal.
"El cese del matrimonio genera siempre un daño. Es normal que uno se sienta mal, deprimido. Pero es una consecuencia natural del divorcio, no es generador de un daño resarcible. [Para que proceda la indemnización] no sólo debe existir una causal imputable a alguno de los cónyuges, sino que, además, deben existir hechos de tal gravedad que hayan causado una aflicción muy importante en la otra persona", dijo a La Nacion el titular del Juzgado Nacional en lo Civil Nº 25, Lucas Aon. En ese sentido, ejemplificó: "No es igual un adulterio ocurrido en las postrimerías del matrimonio que el adulterio provocado en un matrimonio que aparentemente funcionaba bien, y con la hermana de la esposa".
En diciembre pasado, se conoció un fallo de la Cámara Civil, que condenó a un hombre a pagarle a su ex mujer $ 25.000, al quedar acreditados "los padecimientos y las humillaciones sufridas" por ella, "al ir enterándose, primero, del cambio de conducta de su cónyuge y la falta de asistencia moral; después, de su alejamiento y, por último, del adulterio", cita ese texto judicial.
"Si la infidelidad fue indisimulada, descarada, si existió una falta de consideración absoluta del otro como persona, ahí corresponde [la indemnización]. O en casos de infidelidad con amigos íntimos o con parientes, o cuando se hace público con cierto descaro", aseguró la jueza María Villaverde, integrante del Tribunal Nº 3 de Familia de Lomas de Zamora.
Hace 20 años, el caso del ex ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Augusto César Belluscio fue emblemático. En 1990, fue sentenciado por adulterio y obligado a pagar $ 50.000 a su ex esposa por daño moral, al hacerse público que la mujer que dormía con él en una suite de un hotel de París cayó del balcón, lo que provocó un escándalo y motivó dos pedidos de juicio político contra el magistrado, que terminó renunciando a su cargo. Luego, la Cámara Civil confirmó la sentencia, pero redujo el monto a $ 30.000.
Alberto Gowland, abogado especialista en Derecho Civil y Familia, señala que "no todos los adulterios son iguales" y que "el caso de Belluscio fue muy fuerte". Y añadió: "No hay un modo de definir el monto, salvo el nivel socioeconómico de las partes o la gravedad de la ofensa".
Según la jueza Villaverde, existen dos posiciones extremas en cuanto a la concesión de la indemnización. "Hay jueces que nunca fijan daños y otros que fijan en todos los casos donde hay culpa exclusiva de uno. También hay criterios intermedios, donde hay que probar que, además de la infidelidad hubo descaro, falta de decoro y consideración de la persona."
Un fallo plenario de la Cámara Civil determinó, en 1994, que corresponde la reparación del daño moral ocasionado por el cónyuge culpable como consecuencia de los hechos constitutivos del divorcio.
Hace pocos días, la Cámara Civil también condenó a un hombre a pagar $ 10.000 a su ex esposa luego de acreditarse que éste se había alojado en un hotel durante 12 días con otra mujer.
En 2004, otro fallo de la Cámara Civil y Comercial de San Isidro fijó una indemnización de $ 100.000 en favor de un hombre que se creyó padre de tres hijos a los que crió y mantuvo económicamente tras divorciarse de su esposa, y luego se enteró de que los tres eran hijos del entonces médico de la familia y amante histórico de su ex mujer.
Famosa por representar a mujeres en los juicios de divorcios contra hombres poderosos, la abogada Ana Rosenfeld consideró que los montos fijados en las sentencias son paupérrimos. "Hablar de indemnizaciones de $ 10.000 o $ 25.000 es una burla para el que plantea ser resarcido. Yo llegué a pedir en un juicio una indemnización de hasta cuatro millones de pesos. Hay pericias psicológicas o médicas que indican hasta qué punto se dañó a la persona y a su entorno familiar, y los jueces no lo tienen en cuenta", dijo.
En ese sentido, la letrada agregó: "Conseguí un fallo de $ 100.000 en primera instancia en el caso de un magnate que se divorció arruinándole la vida a una mujer y para él $ 100.000 no son nada. Llevar a pasear a la amante en yate o tener un hijo con ella son cosas que se deben pagar".
¿Hasta cuándo persiste el deber de fidelidad? Si bien el Código Civil señala que debe subsistir hasta la sentencia de divorcio, la mayoría de la doctrina entiende hoy que la separación de hecho, cuando tiene carácter definitivo, hace cesar el deber.
La declaración de testigos, resúmenes de tarjetas de crédito, mails, mensajes de texto, Facebook, filmaciones y la contratación de detectives suelen ser los medios a través de los cuales se prueba el adulterio. Pero son esenciales las pericias psicológicas y psiquiátricas para determinar el grado del daño moral sufrido por el cónyuge, a quien la Justicia declara inocente.
LA LEGISLACION, EN OTROS PAISES
Brasil
El adulterio dejó de ser un crimen en 2005, cuando fue modificado el Código Penal. Hasta entonces, la infidelidad conyugal podía acarrear entre 15 días y seis meses de prisión no sólo para el adúltero, sino también para su amante. Ahora, sin embargo, el adulterio sigue siendo una práctica que puede costar muy cara. "El daño moral no está tarifado y los parámetros para determinar la punición dependen de cada caso, de cada juez y de la situación económica de la pareja involucrada", explicó a La Nacion el abogado Sergio Fischer, especialista en derecho de familia.
Estados Unidos
Llamado philandery, la condena por adulterio varía según el Estado en que se lo cometa, pero por estos días es muy difícil que haya proceso, según explicaron diversos abogados a La Nacion. El texto de la ley establece desde cadena perpetua en Michigan hasta multas de pocos dólares en Maryland, pasando por el delito grave con que se lo considera en Wisconsin. Para los militares, el asunto puede implicar una corte marcial. Pero, en todos los casos, la ejecución de condenas se volvió relativa luego de que, en 1965, la Corte Suprema produjera un sonado fallo a favor de la intimidad.
Francia
El daño moral por infidelidad está contemplado en el Código Civil francés y es invocado con frecuencia en los casos de divorcio. "La infidelidad es un daño moral que debe ser penado por la ley. Se trata de una ruptura o violación del contrato matrimonial", dijo a La Nacion la abogada Isabelle Durand. La letrada se ocupa actualmente de un caso en que un hombre no sólo fue infiel, sino que llegó a formar una segunda familia sin que su esposa legítima lo supiera. Pero las indemnizaciones por daño moral suelen ser irrisorias. Para que un juez supere los 5000 euros tiene que tratarse de un hecho realmente escandaloso.
Italia
Existe jurídicamente el resarcimiento por daños morales por infidelidad. Pero, en la práctica, se trata de casos muy raros, ya que es muy difícil demostrar y probar los daños morales sufridos por esa situación. En Italia, normalmente, el costo de la infidelidad se cobra condenando al autor a pagar los costos del juicio o a pasarle alimentos al cónyuge. "La infidelidad sirve poco y nada en Italia, y es por esto por lo que, en los últimos años, son cada vez más frecuentes los acuerdos de separación, que son procedimientos muchos más breves [cinco meses]", explicó a La Nacion Michele Fratoni, abogado especializado en matrimonios.
España
Estudios extraoficiales estiman que la infidelidad sólo motiva el 10% de las separaciones y los divorcios. El adulterio fue despenalizado en mayo de 1978. Antes, era castigado con pena de prisión menor. La ley disponía: "Cometen adulterio la mujer casada que yace con varón que no sea su marido, y el que yace con ella, sabiendo que es casada, aunque después se declare nulo el matrimonio. No se impondrá pena por delito de adulterio, sino en virtud del marido agraviado". Además, le concedía el derecho del perdón al hombre: "El marido podrá en cualquier tiempo remitir la pena impuesta a su consorte".