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viernes, 11 de noviembre de 2011

Multitudinarios festejos por la llegada del 11-11-11


A raíz de los buenos augurios que se ganó la fecha 11-11-11, miles de personas se reunirán en diferentes puntos de la Argentina a las 11, como no podía ser de otra forma, para pedir por la paz mundial y la armonía personal y comunitaria. Este día es considerado "de fuerte poder energético", dijo Angeles Ezcurra, sanadora y armonizadora espiritual.
Bajo es espíritu renovador, más de 23.000 personas se convocan en Facebook para realizar un "banderazo mundial por la paz" en lugares emblemáticos de distintas ciudades alrededor del planeta. El obelisco de Buenos Aires será uno de los puntos de reunión, y también confirmaron, a través de la red social, banderazos en Tandil, Rosario, Mar del Plata y Córdoba.
En tanto, para esta noche, a las 21, se organizó una meditación en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires "por la paz y el amor en el mundo, para que los acontecimientos globales sean lo más suaves posibles, para que el amor sea lo que nos una definitivamente y por el cuidado del medio ambiente".
Para la meditación comunitaria en el Planetario porteño se invita a colaborar con tres alimentos no perecederos que serán donados a la Fundación Padre Mario de González Catán y a la parroquia Buen Pastor.
"El desafío es que nos hagamos cargo de nuestra vida y ser felices; soltar lo que nos hace daño, lo que nos angustia para poder creer y crecer", aportó Ezcurra.
Además, el 11/11/11 ha disparado gran cantidad de casamientos en la capital, ya que 235 parejas se casarán hoy en los 9 registros civiles porteños, cifra que casi duplica el número habitual de enlaces para esta época del año, informaron fuentes oficiales.
La decisión de comprometerse formalmente ese día parece acertada, ya que Angeles Ezcurra explicó que "habrá una frecuencia energética distinta que bajará al planeta". Este cambio energético "debe vivirse como una fiesta" dijo, desmintiendo así las versiones que hablan de un supuesto fin del mundo.
Sobre el carácter místico del número 11 hay diversas versiones,desde relacionarlo con los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York, hasta una profecía de San Malaquías, quien en el siglo XI predijo que habría 112 papas antes de un apocalipsis bíblico. Benedicto XVI es el papa número 111.

También en el Uritorco

El singular 11 del 11 del 11 es especialmente vivido en la localidad serrana de Capilla del Monte, que tiene como centro convocante al enigmático cerro Uritorco, de 1979 metros, donde cientos de personas se instalaron anoche a la espera de la particular jornada junto a otros 3000 que permanecerán en la ciudad.
Para ello, se ha organizado el "Encuentro para la Memoria Cósmica del 11:11", convocado por Matías De Stéfano, joven santafecino, de 24 años, y la astrologa local, Ana María Frallicciardi, reunión con epicentro en el llamado Pueblo Encanto de esa población, ubicada en el norte del Valle de Punilla, a 100 kilómetros de Córdoba.
En lo relativo al "Encuentro para la Memoria Cósmica del 11:11", hay una programación de tres jornadas que se desarrollarán entre hoy y el domingo, con un costo de 385 pesos por persona, o en su defecto, pagos por días de asistencia. Habrá meditaciones activas, expresiones creativas y artísticas y grupos musicales. También habrá trabajos para que todos los grupos de meditación "estén en sintonía", especifica la programación.
lanacion.com

lunes, 7 de noviembre de 2011

Se viene el 11 del 11 del 2011 y habrá todo tipo de actividades

Los numerólogos esperan con ansiedad el próximo viernes, 11 de noviembre de 2011, cuando falten 49 minutos para el mediodía y sean las 11:11 del 11/11/11, una rara cifra que, para los adeptos a las ciencias ocultas, podría indicar la ocurrencia de eventos inusuales.
Mientras que para la mayoría de la gente esta coincidencia de reloj y calendario, que se produce una vez en cien años, pasará totalmente desapercibida, los numerólogos y otros esotéricos buscan las señales que esto podría tener.
Algunos evocan el inicio de un humanismo renovado, de una nueva armonía en el mundo, o incluso ven la apertura de una puerta a otra dimensión o "una revolución de la conciencia".
Miles de aficionados a las ciencias ocultas planean reunirse ese día para ceremonias o danzas. Varias páginas dedicadas a esta fecha han aparecido en Facebook como 11:11  o 11/11/11.
Entre los eventos especiales, la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) organizará una lotería especial con un premio de 11 millones de euros bajo el lema "El día que todo estábamos esperando".
Los médiums y grandes sacerdotes de lo paranormal más conocidos destacaron la importancia de la "sincronía" del 11/11/11 a las 11:11, como el israelí Uri Geller o el estadounidense Solara, "experto en numerología" y autor de un libro sobre el significado del número once.
También lo hicieron los fanáticos de "Spinal Tap", una película de 1984 que describe una banda de hard rock, en base a hechos reales o imaginarios, en el que el número once es de especial importancia.
"Tener un triple número clave en el calendario es sin duda de gran importancia", dijo Solara. "Yo veo un gran cambio en la conciencia del planeta y esto coincide con la fecha", agregó el médium.
Solara, que vive en Perú, mantiene en secreto sus planes para el 11/11/11, revelando solamente que grupos en más de 50 países aprovecharán la ocasión para sentarse en silencio a meditar.
Algunos numerólogos atribuyen al número once poderes paranormales que proporcionan un canal de comunicación con el subconsciente. Otros, como Solara, sostienen que el once representa la dualidad del bien y del mal en la humanidad.
En Internet está lleno de blogueros que insisten en el carácter místico de este número que según ellos suele estar asociado a los desastres, como los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Algunos también hacen hincapié en el hecho de que el propio World Trade Center en Nueva York era en sí mismo una reminiscencia del número once. Además, el primer avión de pasajeros en estrellarse contra las torres era el vuelo 11.
Otros citan la profecía de San Malaquías, quien en el siglo XI predijo que habría 112 papas antes de un apocalipsis bíblico. Benedicto XVI es el papa número 111.
La fecha 11 ha estado históricamente cargada de significados. Además de los atentados de 2001, el armisticio de la Primera Guerra Mundial se firmó a las 11:00 de la mañana del 11 de noviembre de 1918.
"Hay una sincronía interesante en el hecho de que muchos eventos estén asociados con el número 11", observa Ellie Crystal, una bloguera que se presenta como una "exploradora de la metafísica del mundo".
Para John Hoopes, profesor de pensamiento crítico en la Universidad de Kansas, Estados Unidos, todas estas teorías seudocientíficas son un ejemplo perfecto del "sesgo de confirmación de la hipótesis". Es la tendencia a privilegiar la información que confirma las ideas preconcebidas, sin tener en cuenta a aquéllas que las contradicen, dijo.
Y como no podían faltar aquellos que quieren aprovechar económicamente la fecha también se venden remeras, tazas y hasta tangas con la inscripción 11/11/11.
clarin.com

domingo, 18 de septiembre de 2011

¿Qué son los chakras?


Imaginemos una flauta por cuyos orificios circula el aire para producir la melodía. Si los agujeros están destapados, el aire fluye libremente y la melodía es armónica. Si, por el contrario, están obstruidos o tapados, la melodía puede sonar desafinada, demasiado aguda o grave. Este ejemplo es útil para pensar en los chakras (en sánscrito: "rueda"), que pertenecen al cuerpo astral (por eso no se ven) y que concentran distintos tipos de energía. Cuando la energía circula con fluidez, nos sentimos abiertas, dispuestas para enfrentar lo que nos toca vivir y conectadas emocionalmente. En cambio, cuando están bloqueados, sentimos miedo a enfrentar la vida, nos ponemos críticas y exigentes o malhumoradas.

Todo es energía

El objetivo central de la práctica del yoga (más allá del estilo) es el movimiento del prana, la fuerza vital. Todo lo que comemos, escuchamos, decimos, vemos, pensamos, hacemos, sentimos... es energía o prana. Según la tradición yogui, el prana circula en nuestro organismo por unos canales llamados nadis. Hay unos 72 mil nadis (equivalentes a los meridianos de la medicina tradicional china), de los cuales los más importantes son shushuma (circula a lo largo de la médula espinal), rodeado por ida y píngala, que parten de la base de la columna vertebral, chakra raíz o Muladhara. Allí se encuentra dormida la energía kundalini. Representada por una serpiente enroscada, Kundalini es la manifestación de Sakti o la energía creadora en el ser humano. Cuando Kundalini comienza a despertar a través de la respiración, el movimiento y la toma de conciencia, asciende a través de los nadis o canales de energía activando los chakras a su paso, hasta llegar al último de ellos, Corona o Sahasrara, lo que nos permite llegar a un estado de felicidad, de unión con la energía del universo, en términos yóguicos, de contentamiento. Swami Muktananda dice: "La kundalini es un gran poder espiritual que no puede detectarse por medio de aparatos mecánicos. Por esta razón, ha sido hasta ahora una ciencia secreta. Quien la experimente debe hacerlo con su propio cuerpo consciente. Entonces, saboreará el gozo divino y el éxtasis".

¿Cómo activarlos?

Cada chakra se identifica con un símbolo o yantra. A todos se los representa con un número determinado de pétalos, que corresponde al número de nadis que emanan de ellos. Cada pétalo representa una vibración sonora que se produce cuando la energía kundalini atraviesa el chakra. Además, todos los chakras (salvo Sahasrara) tienen su propio color, su elemento, una letra del alfabeto sánscrito, su bija mantra (sonido) y su correspondencia con una glándula. Al poseer forma circular, el símbolo que identifica a cada chakra se denomina mandala. Según el yoga, los chakras se despiertan cuando se lleva la conciencia hacia ellos, es decir, meditando y trabajando con acciones concretas sobre ellos. Además de las prácticas habituales de pranayama (respiración), ásanas (posturas) y meditación, podemos agregar simples pero efectivos recursos:
Agradecer al levantarnos activa Muladhara.
Pintar mandalas nos conecta con Svadhistana.
Varias secuencias del saludo al sol potencian Manipura.
Un acto de servicio desinteresado nos conecta con Anahata.
Recitar mantras o anotarte en un coro equilibra Vishudda.
Pensar positivamente activa Ajña.
Practicar el silencio interior potencia Sahasrara.

Los hábitos y los chakras

Pensamientos: el "chusmerío" y el prejuzgamiento nos agotan, mientras que albergar buenos pensamientos nos energiza.
Comida: cuando comemos alimentos grasos, nos sentimos pesadas. En cambio, si nuestras elecciones son sanas, nos sentimos livianas y con mucha energía.
Movimientos: nuestras estructuras mentales están relacionadas con el movimiento corporal. La mente se bloquea cuando el cuerpo no se mueve.
revistaohlala.com

miércoles, 14 de septiembre de 2011

“Las emociones negativas no se manejan sólo con una plegaria”

ILUMINADO. EL DALAI LAMA, AYER, EN EL TEATRO COLISEO, DONDE LO ESCUCHARON MAS DE 1.500 PERSONAS.
Una luz potente encandiló ayer al Dalai Lama en su primer día de charla pública en Buenos Aires. Para enfrentarla, se puso una visera y pidió que redujeran la intensidad. El líder espiritual del pueblo tibetano y Premio Nobel de la Paz no se siente ni comporta como una estrella . También se corre del lugar de gurú que algunos espectadores lo intentan poner, con preguntas como “ ¿cuál es el sentido de la vida? ”.
El Dalai Lama llegó el lunes a Buenos Aires , en su cuarta visita a la Argentina, organizada por el Centro Drukp Kagyu de Budismo tibetano, y la Asociación Jardín del Budismo mahayna. Ayer, empezó su actividad con una conferencia de prensa a las 10 de la mañana y siguió por la tarde con una charla en el Teatro Coliseo, enfocada a jóvenes y a educadores.
Lo escucharon más de 1.500 personas.
Desde las religiones hasta las diferentes ciencias; desde el pasado reciente hasta el futuro del planeta; desde el rol de los periodistas hasta el de los docentes en las escuelas: nada le resulta ajeno . Aunque en cada frase que pronunció (en inglés y acompañado por su traductor oficial al español, el argentino Gerardo Abboud), no se vislumbró un mínimo tono de imposición de sus ideas. De hecho, al final de la charla agradeció a todos, invitó a “investigar y a experimentar”. Y resaltó con simpatía: “Si no coinciden con mis ideas, déjelas en la sala” . Hubo risas.
Sentado, el hombre de 76 años –que ya delegó el poder político del Tibet en el exilio– habló de todo, mientras tomó algunos sorbos de agua. “Las emociones negativas, como el odio, no se pueden manejar sólo con una plegaria . Hay que crear las condiciones para comprender que son efectos que tienen sus causas. Cuando se averigua la causa, se comprende que hay una percepción errónea de la realidad, y las emociones negativas pueden cesar”. Reconoció que es posible alcanzar la paz interior : “En la vorágine de la vida de hoy, el desafío es tratar de convivir”. Y recomendó las prácticas de meditación que permiten aquietar la mente, más allá de los problemas cotidianos. “Si tenemos un egocentrismo enorme, ansiedad y estrés, nuestra propia salud se afectará. En cambio, con un corazón cálido, siendo honestos, podemos encontrar felicidad ”, dijo. Y destacó el diálogo con los científicos: “Empezó hace 30 años, y nos dio conocimiento sobre cómo funcionan el Universo y los cerebros humanos ”.
A los jóvenes les recomendó pensar más allá de las fronteras nacionales porque “el problema del calentamiento global afecta a todos” . Y agregó: “Necesitamos un cambio: que ustedes construyan una humanidad más justa y que cuide al ambiente ”. A los docentes, el Dalai Lama les recordó que la educación se ha desarrollado más para el interés material, y sin valorar la espiritualidad. “Los ataques del 11 de setiembre en Nueva York hablan de personas, que habían recibido educación, pero que fueron motivadas por el odio y el resentimiento”.

Risas con Pérez Esquivel

El Dalai Lama detuvo ayer su encuentro con la prensa para recibir a otro ganador del Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, a quien saludó calurosamente. Aclaró que extrañaba a su amigo ya que hacía varios años que no se veían. El líder espiritual del pueblo tibetano recibió el Nobel en 1989; Pérez Esquivel, en 1980. Bromeó cuando le preguntaron si quiere que el argentino se convierta al budismo: “Le cortaría el pelo... Creo que la religión es un decisión individual. Yo sólo promuevo una ética secular. Que cada uno cultive la calidez de la compasión por los otros”. Hace tres años, ambos habían hecho un llamamiento global para que se considere a los desastres ambientales intencionales como crímenes contra la humanidad.
clarin.com

lunes, 12 de septiembre de 2011

CUATRO FRASES PARA CAMBIAR TU VIDA

toltec
Hace mil años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero, de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados.
La conquista europea, unida a un agresivo abuso del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo que los naguales se vieran forzados a esconder su sabiduría ancestral y a mantener su existencia en la oscuridad. Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca fue conservado y transmitido de una generación a otra por distintos linajes de naguales. Ahora, el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, comparte con nosotros las profundas enseñanzas de los toltecas.
«No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad.
La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento».
Dr. Miguel Ruiz

Los 4 acuerdos toltecas
1. No supongas.
* No des nada por supuesto.
* Si tienes duda, aclárala.
* Si sospechas, pregunta.
* Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan
tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.
2.- Honra tus palabras.
* Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
* Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
* Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
* Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. Haz siempre lo mejor que puedas.
* Si siempre haces lo mejor que puedes, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada
4.- No te tomes NADA personal.
* Ni la peor ofensa.
* Ni el peor desaire.
* Ni la más grave herida.
* Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él.
* En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.
.
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos 4 acuerdos “tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello”.
infobae.com

domingo, 11 de septiembre de 2011

La fe mueve millones

Si la idea de Dios está eclipsada, como afirmó el Papa durante su reciente visita a España, quizás obedezca a que los fieles practicantes del catolicismo, cansados de esperar las bienaventuranzas del más allá, comenzaron a buscarlas en el aquí y ahora. Algo que ninguna religión puede ofrecer, a diferencia de otras áreas que apuntan a la espiritualidad pero sin hablar de castigos terrenales ni culpas eternas. Hay que reconocerlo: los gurús actúan desde hace mucho tiempo en el mundo, pero nunca alcanzaron la dimensión y notoriedad que tienen en la actualidad y nunca, hasta ahora, fueron argentinos o vecinos en la geografía sudamericana, provenientes de áreas no relacionadas con la literatura (Jorge Bucay y Paulo Coelho, de gran trascendencia, se encuadran como escritores). Ari Paluch, Nicolás Cuño, Claudio María Domínguez y la chilena Pilar Sordo son algunas de las nuevas estrellas en el mundo de la autoayuda y, para comprobarlo, sólo basta mirar algunos números. En el ranking de libros de no ficción más vendidos durante la semana del 22 al 28 de agosto, seis títulos sobre diez pertenecen al rubro, y allí están los tres de Sordo, el de Domínguez y el último de Paluch. Pero a diferencia de lo que sucedía en los lejanos ’70, donde Tus zonas erróneas, de Wayne Dyer, marcaba tendencia e iniciaba un boom, ahora los títulos abandonaron los temas clásicos –en Internet abundan los sitios de vida sana y natural–, y apuntan a responder inquietudes espirituales. La autoayuda sentimental.
El combustible espiritual es, justamente, el título de los dos primeros libros de Ari Paluch –periodista y locutor devenido “difusor espiritual” para Argentina, España, México, Brasil y Uruguay–, de los que ya se vendieron 300 mil ejemplares. Corriéndose al interior, editado hace dos meses también por Planeta, lleva vendidos 50 mil y está octavo en la lista de los más solicitados. En conjunto, sumaron la friolera de 23 millones de pesos de facturación. Y si al autor se le paga el 10 por ciento de las ventas, la cuenta es fácil.

En su web (paluchespiritual.blog.terra. com.ar), una columna de “Temas” mezcla palabras escritas en diversos tamaños, simulando un diccionario, de modo tal que se lee: “Alegre - Amor -aprendizaje - Ari - Ari Paluch - Autoayuda - ayuda - Belleza - Combustible Espiritual - culpa - decisiones”, etc. En el centro de la página, “la visión espiritual de Ari Paluch”, a través de videos, sobre casi cualquier tema, incluso “Argentina enfrenta a Uruguay”, en fútbol, claro.

Está a punto de estrenar El combustible espiritual por América, donde retomará los planteos de sus libros. En el primer programa, con invitados en el piso, hablará del momento del “clic” –cuando se decide cambiar– y en el siguiente, de “dar y recibir”. Según Paluch, el ciclo abarcará “temas de espiritualidad editados ágilmente, sin aburrir, sin pontificar. La gente necesita saber qué hay más allá del mundo de las formas, qué pasa con nuestro potencial”.

El periodista asegura que al cambiar de vida pudo escribir el primer libro, pero no se considera un gurú, de hecho no da charlas ni conferencias: “Siempre fui un difusor. La espiritualidad me enriqueció y me permitió mejorar a la hora de escribir, de analizar un tema y ser didáctico. Me dio otro prestigio, porque escribo de una manera que me dio el mundo espiritual. Y los libros tienen una mezcla de mis percepciones y las de algunos referentes de la espiritualidad: Osho, Chopra. Tengo el don de la comunicación; después, Dios dirá con qué utilidad y con qué objetivo”. También se considera un tipo exitoso, en tanto el éxito es, “desde el punto de vista espiritual, hacer aquello que te gusta, aquello para lo que viniste acá, sin tener que convertirte en lo que no sos. Mi éxito es tener un sello. Quiero morir con ese sello; quiero ser yo. Y la espiritualidad es eso: ser vos”.

Paluch medita todos los días antes de la primera emisión de su programa de radio y aunque asegura que “somos seres espirituales e hijos de Dios”, cree que a veces “nos identificamos con el falso ser, el ego, y comenzamos a engañarnos y engañar”. El “clic” de Paluch se produjo cuando realizó el curso que ofrece El Arte de Vivir, promocionado como técnicas de meditación, respiración y yoga pero que para el locutor significó el “contacto directo con mi parte divina”.

El Arte de Vivir es una ONG que se define como sin fines de lucro, creada hace treinta años por el hindú Sri Sri Ravi Shankar y que se ha convertido en la más grande del mundo: veinte millones de personas siguen sus enseñanzas en más de 150 países. Llegó a la Argentina en 1998 y cuenta con 14 centros permanentes, lo que ubica al país entre los tres de mayor crecimiento de la corriente. La cara fundamental aquí es Nicolás Cuño, uno de los propietarios de la marca de ropa Key Biscayne, quien adhirió a la propuesta hace cinco años y trabaja, desde entonces, como instructor voluntario en los diversos cursos, destinados a adultos, jóvenes y universitarios y niños.

Cada curso cuesta 450 pesos –se puede repetir– y en lo que va del año pasaron por los distintos niveles más de 25 mil personas, lo que ubica la recaudación del primer semestre en unos once millones de pesos. Además de los alumnos individuales, numerosas empresas contratan los cursos para incentivar a sus empleados, entre otras Banco Santander, Electrolux, Ford Motors, Telefónica y Walmart. De los seguidores, además de Paluch, se puede nombrar a Graciela Borges, Carolina Fal, Reina Reech, Jorge Telerman (uno de los más fanáticos, en 2008 viajó a Ushuaia para meditar junto a Ravi Shankar), María Eugenia Estenssoro y Marcelo Tinelli, quien al recibir el Martín Fierro atribuyó a la acción de la ONG “ser mejor persona”.

“Vivimos mucho tiempo queriendo resolver todo ya y buscando el último avance tecnológico, pero nos olvidamos de la parte interior, lo que nos hace felices –dijo Cuño a Veintitrés–. Hay muchos caminos a Dios. La espiritualidad es estar en contacto con la divinidad, la luz, la creación y la naturaleza. Quiero enseñarle a todo el mundo las técnicas del Arte de Vivir, que a mí me hicieron tanto bien. Ayudar a manejar mejor las emociones y tener paz mental.”

En cuanto al dinero de la ONG, comentó que es “para sostener sedes, publicidad, mantener la fundación y dictar cursos gratis. El Arte de Vivir no lucra con sus cursos. Pero tampoco me parece mal que quienes ayudan ganen dinero”. Cuño –quien asesora a Charly García, Leonardo Sbaraglia y Adrián Suar en el vestuario– llevó el espíritu de la ONG a las publicidades de su marca y al ambiente de su empresa, marcando el inicio de la “onda slow”: encarar la vida de forma relajada. En estos días, está dando los toques finales a un curso diseñado especialmente para el clan Maradona: Dalma, Yanina y Claudia Villafañe, al que es probable que se sume Adrián Suar.

La ex del productor, Araceli González, tomó otro camino: sigue a la psicóloga chilena Pilar Sordo que, a partir de su experiencia personal, encontró la veta para alcanzar el éxito y convertirse en la única mujer de estos nuevos gurús. Cuando se separó, Sordo inició un estudio con los pacientes para saber si sus vivencias eran comunes o no. Y plasmó el resultado en Viva la diferencia, el primero de sus best sellers. Le siguieron Lecciones de seducción y No quiero crecer (todos de editorial Norma), que en el ranking de la última semana de agosto ocuparon los puestos 1, 3 y 6, respectivamente. En el país se vendieron, sumando los tres títulos, más de 60 mil ejemplares, pero en Chile sólo el primero vendió más de 700 mil unidades, con lo cual los montos facturados y liquidados a Sordo superarían ampliamente los de Paluch. Pero la psicóloga no se queda en los libros y viaja permanentemente por diversos países para dar charlas y conferencias. En pleno verano suele presentarse en el Conrad de Punta del Este. En la Argentina estuvo el 22 y 23 de agosto en el Teatro Astral, a sala llena en las dos conferencias, con entradas de entre 40 y 100 pesos –en Mendoza y en marzo cobró entre 100 y 200–, habló de “reconocer las diferencias entre lo masculino y lo femenino” y de la posibilidad “de ser personas más armónicas y universales”. La recaudación superó los 130 mil pesos. El año pasado en Mar del Plata la escucharon Mirtha Legrand, Susana Giménez, Guillermo Francella y Araceli González, entre otros muchos.

Sordo alcanzó la popularidad cuando un cómico chileno, Coco Legrand, reconoció en el escenario del festival de Viña del Mar, que se había basado en Viva la diferencia. A partir de ese momento, sus videos en YouTube recibieron miles de visitas y descargas. Y llegó al grado máximo cuando contó su historia: después del divorcio estuvo sola durante un tiempo, hasta que conoció “el amor de su vida”, un hombre que a los cuatro años murió de cáncer. La historia, triste sin duda, tiene detalles hasta macabros, pero le concitó la empatía de miles de personas. Tan popular es, que Sebastián Piñera le propuso estar al frente del Servicio Nacional de la Mujer, aunque sin éxito: “Me interesa que alguien comunista y alguien de extrema derecha me escuchen con el mismo respeto”, explicó Sordo.

La psicóloga afirma que se diferencia de un gurú tradicional en que “mis libros son investigaciones de muchos años, que trato de bajar lo complejo de una investigación a una terminología muy sencilla, y en que incorporo el sentido del humor. Nunca pretendí que eso traspasara las fronteras, se fue dando paulatinamente, después del primer libro vino el segundo, y así nunca más paré... Pero no digo nada nuevo. Lo único que hago es despertar el sentido común”. Cuando presentó Viva la diferencia, en cambio, sostuvo: “Yo sé que cuando la gente escucha, le pasan cosas en el corazón”.

A una entidad cercana al corazón, el alma, le habla Claudio María Domínguez, quien el año pasado alcanzó la fama que buscaba desde hacía 17 años. El ex niño prodigio del mítico programa Odol Pregunta y ex notero de VideoShow, vendió charlas y las notas que realizaba en su programa, para vivir y pagar el espacio que ocupaba en una señal de televisión por cable, que compartía con “especialistas”. Pero el año pasado lo entrevistó Beto Casella y su vida cambió.

De inmediato lo llamó Daniel Hadad, de cuya visión comercial no se puede dudar, y le ofreció aire en C5N, donde todos los sábados a las 21 conduce, en soledad y mirando a cámara, Hacete cargo. El karma, la culpa, el ego, Krishnamurti, son los invitados permanentes. No parece un menú atractivo, pero Domínguez considera que “hay gente a la que le interesa lo que digo, en mis charlas quedan afuera de cien a doscientas personas”. Cada fin de semana, unas dos mil personas pagan 45 pesos por cabeza para escuchar sus palabras, lo que suma unos 360 mil pesos mensuales. El mismo tenor tienen El mejor momento de tu vida (FM Pop) y su columna en el programa de Oscar González Oro en Radio Diez. Y la revista Un mundo mejor, que ya vendió más de 150 mil ejemplares.

En la web –“Espiritualidad diaria”, que recibe 500 mil visitas al mes– destaca el apartado “Tres frases que pueden salvar tu vida”, donde sostiene que “algunas enseñanzas volcadas en frases cortas suelen golpear en forma certera al ego y la personalidad adormecida, que siempre trata de imponerse, sobre el despertar de la conciencia superior”. Esas frases, que afirma fueron elegidas “en un gran congreso de espiritualidad práctica, como mazazos a la ignorancia”, son:

1. No existiría el cáncer si no existiese el pasado (en referencia al rencor, el resentimiento o recuerdos dolorosos que “suelen causar una degeneración celular”).

2. Quien no perdona, muere antes y muere mal (quien no perdona vive “en un derrotero depresivo” y su permanencia, “en algunos casos, se debe sólo a la intensidad del rencor”).

3. Que el elogio no te deje lleno de orgullo y que la crítica no te tumbe (vivir entre una y otra situación lleva a “una minusvalía y una baja estima mortal (sic), que en un círculo enfermo genera que el sistema inmunológico viva afectado”).

Y finaliza: “Así que amigos del alma, tengan en cuenta estas simples y al mismo tiempo rotundas pautas para no ser más actores de reparto menores de la película ajena, sino, héroes de su propia historia”.

Así se titula el único libro de Domínguez hasta ahora: Sé tu propio héroe (Atlántida), que va por la segunda edición, con 40 mil ejemplares vendidos. La vida de Domínguez cambió, no hay duda. Sin embargo no parece haber cambiado su visión de la vida. Hace apenas unas semanas le dijo a Veintitrés: “Gano por lo que hago. Sí, ¿cuál es el problema? San Francisco de Asís había uno solo, no puedo vivir de semillas y granos”. Ya no necesita vender las notas, ahora vende sus palabras.

En esta constelación, Bernardo Stamateas ocupa un lugar destacado: lleva más de tres años al tope. Autor de más de 40 libros, al menos los últimos diez best sellers –sólo Gente tóxica (Ediciones B) vendió más de 200 mil ejemplares–, el pastor continúa con sus charlas en el auditorio de Bonifacio y Beauchef, en el barrio de Caballito, Buenos Aires, y al frente de Viví la tarde por Canal 26. Además psicólogo, teólogo y sexólogo, sus textos apuntan a cuestiones concretas: cómo ser exitoso, cómo hacerse rico, cómo evitar la gente que puede influir negativamente. Alcanzó el pináculo de la fama entre 2007 y 2008, cuando una extraordinaria operación de marketing llevó el libro Resultados extraordinarios a la edición de Gran Hermano. De allí en más, su nombre fue referencia obligada a la hora de hablar de liderazgo y triunfo, y pronto se olvidó de que promocionaba grupos de autoayuda en las tandas del programa de Jorge Rial. Su gama de lectores va de Cristina Fernández de Kirchner a Susana Giménez. Sin embargo, no se considera un autor de autoayuda sino “de potencial, de crecimiento interior, porque no doy recetas sino ideas disparadoras y alguna herramienta práctica para frenar una situación”.

Mucha agua pasó desde que Maquiavelo plasmó en El príncipe los secretos para llegar y mantenerse en el poder. Pero las personas continúan buscando en los libros esas palabras mágicas que, por el solo hecho de leerlas, curarán alguna herida. Un estudio de Marketdata Enterprises indica que los estadounidenses gastan cada año once mil millones de dólares en productos y servicios de autoayuda. En el país no hay un estudio similar, pero un cálculo aproximado en base a las cifras mencionadas arroja que al finalizar 2011 los argentinos habrán desembolsado, sólo en estos nuevos gurús, más de cincuenta millones de pesos. Habrá que ver si la inversión alcanza los resultados esperados y anunciados por los “difusores”: “Ser mejor persona”.

Informe: Deborah Maniowicz
elargentino.com

sábado, 13 de agosto de 2011

Acompañar en el camino hacia la sanación interior

Una enfermedad terminal acorrala, destierra certezas, anticipa las preguntas por la vida y la muerte, que estremecen y encuentran dificultades para desplegarse.
"Los profesionales de la salud no siempre están preparados para dar lugar a las emociones; por eso, se distancian de la situación empleando palabras difíciles o prescribiendo sedantes y antidepresivos o, en casos extremos, demostrando desinterés por ocuparse del plano de los sentimientos. Pero hay una medicina a la que se define como cuidadora, que se complementa con la medicina curadora porque se propone cuidar y acompañar más allá de la intención de curar", dice la doctora Vilma Tripodoro, jefa del Departamento de Cuidados Paliativos del Instituto de Investigaciones Médicas A. Lanari.
Cuando la enfermedad es irreversible, emerge como alternativa el camino de la sanación interior. "La transformación personal a través del propio sufrimiento es un camino a recorrer y descubrir por la persona enferma siempre que reciba la contención de su familia, amigos y allegados y del equipo de salud que lo asiste", escribe Tripodoro en el libro Te voy a acompañar hasta el final (Capital Intelectual).
"El restablecimiento de la salud del alma y del cuerpo puede darse o no simultáneamente: puede advenir la sanación, pero el cuerpo no sobrevive. Después de todo, la vida es una situación terminal. La cuestión es cómo y cuándo moriremos, no si hemos de morir", sostiene la psicóloga Diana Fernández, en un capítulo del mismo libro. Y reclama un espacio para la espiritualidad, cuando todo parece concentrarse en la parte del cuerpo que ha enfermado, ya que aun cuando se transite por el tramo final de una enfermedad física, es posible encontrar un efecto transformador en un nivel espiritual.
La enfermedad, a veces, puede funcionar como un puente capaz de trasladar la existencia hacia una dimensión más trascendente. De hecho, un alto porcentaje de pacientes internados reclaman una contención espiritual, según revelan varios estudios. Uno de ellos, realizado por investigadores de Harvard, halló que el 86% de los pacientes oncológicos que participaban de un programa de medicina paliativa consideraban importante compartir temas espirituales con el equipo tratante.

Abrigo

"El alivio en este tránsito por una enfermedad que amenaza la vida puede depender tanto o más de la implicación con la propia vida espiritual que de las pericias médicas", comenta la licenciada Diana Fernández, es especialista en cuidados paliativos del hospital Carlos Udaondo.
Claro que, para alcanzar un nivel de consciencia más elevado, no pueden interferir el dolor y otros síntomas penosos. "Sabemos que es necesario abordar la espiritualidad y el sentido de trascendencia que se dispara en estas situaciones, pero paralelamente, abordar los aspectos médicos", agrega Tripodoro, coordinadora de Pallium, equipo de cuidados paliativos que lleva el nombre que en la antigua Roma recibía el manto que abrigaba a los enfermos. Muchas personas que padecen enfermedades crónicas como el cáncer llegan a una etapa en que dice que "el esfuerzo terapéutico sólo se focaliza en la paliación: el alivio de los síntomas y el acompañamiento creativo que permiten agregar vida a los días".
"Los cuidados paliativos establecen una estrategia de asistencia que no acelera la llegada de la muerte, pero tampoco la posponen artificialmente; proporciona alivio al dolor y otros síntomas angustiantes, integrando aspectos psicológicos y espirituales propios del tratamiento del paciente y su familia."
Distingue a los integrantes del equipo de cuidados paliativos, que establecen con el enfermo un vínculo que "va más allá de la enfermedad, en tanto no tienen la intención de curar. Están centrados en la sanación más que en la curación, proceso por el cual el paciente se involucra psicológica y espiritualmente con la situación que atraviesa, y eso le permite lograr una relación apropiada consigo mismo, con los demás y, si es el caso, con el ser superior en el que cree. Este trabajo interior hace que sienta mayor alivio".
EN DÓNDE OBTENER ASISTENCIA
  • El Plan Médico Obligatorio reconoce el derecho a recibir cuidados paliativos a través de las obras sociales y las empresas de medicina prepaga. En el país existen aproximadamente 90 instituciones que brindan este servicio.
  • En Capital: Asociación Argentina Medicina y Cuidados Paliativos ( http://www.aamycp.org.ar/ ), Pallium ( http://www.pallium.org.ar/ ), el Instituto de Oncología Angel Roffo ( http://www.institutoroffo.com.ar/ ) y numerosos hospitales públicos, entre ellos el hospital Udaondo, el hospital Tornú, el hospital Piñero y el hospital Fernández. También en hospitales de comunidad, como el Hospital Alemán o el Hospital Italiano.
  • En el Gran Buenos Aires: Hospital Nacional Alejandro Posadas, Hospital Oncológico de Lanús, Hospital Luisa Gandulfo, Hospital Central de San Isidro, Hospital Materno Infantil Dr. Carlos Giannantonio, entre otros.
  • En el interior: Hospital Privado de la Comunidad (Mar del Plata); Hospital Provincial Castro Rendón (Neuquén); Hospital Artemides Zatti (Viedma); Hospital Juan B. Alberdi (Rosario); Hospital San Roque (Córdoba); Hospital Central (Mendoza); Hospital del Niño Jesús (Tucumán), entre otras instituciones.
lanacion.com

sábado, 23 de julio de 2011

El marketing de la fe


Este hombre que habla rápido y reacentúa el sonido de algunas palabras que considera vitales, como amor, humildad y generosidad, esconde una razón para que la vida sea una experiencia feliz y de plenitud: es un fenómeno de audiencia en emisiones radiales, televisivas y editoriales.

Claudio María Domínguez habla de la espiritualidad, de los seres y de las almas. Vende. Parado solo frente a las cámaras de C5N, su programa Hacete cargo engruesa día tras día su número de audiencia. Contiene. Escuchando oyentes durante sus más de quince horas semanales en Radio Pop con el programa El mejor momento de tu vida. También conmueve. Dando charlas para 450 personas, a 45 pesos la entrada, en la biblioteca Mariano Moreno de Bernal. Logrando que la mayoría del público salga o luzca esperanzado.

El hombre está ahora sentado en un bar frente al canal de cable donde trabaja. Pide una lágrima y aclara: “Es mi única droga adictiva para activar”. Luce un rostro apurado, cansado e hiperconcentrado. Lleva el pelo despeinado. Y viste un gastado pantalón de jeans con un buzo polar, raído por el tiempo. Trata de ser un mensajero, un canal de comunicación de los grandes maestros de la espiritualidad. Domínguez dice ser lo que siente que es. Aunque muchos ahora le hablen del crecimiento exponencial que viene generando desde hace más de un año, con el fenómeno de hablarle al corazón de las personas. De donde hoy recoge sus frutos.

“Llevo 17 años remando, comprando mi derecho a existir en todos los canales de cable habidos. Me costó mucho, nunca me ayudaron económicamente. Vendíamos medio programa a mil pesos cada bloque y a mí me quedaba medio programa para hablar del karma, de Krishnamurti, del ego. El público fue creciendo muy de a poco, con charlas menores en distintos puntos del país. Pero siempre creí en mi mensaje, con alma y vida. Mis hijos me decían para qué hacia esto y yo les decía que en algún punto algo se iba a abrir, que lo bueno iba a pasar y que mi mensaje le llegaría a más gente.”

El anhelo llegaría de la mano de su amigo Beto Casella, quien lo invitó a su programa Mundo Casella en C5N. “Me dijo: hablá libremente, a alguien le vas a tocar su corazón. Después me enteré que lo había llamado a Daniel Hadad y le dijo que me escuchara. Me pusieron justo para Navidad y Año Nuevo y percibí que algo interesante estaba sucediendo. Fue un récord de audiencia y lo repitieron siete veces seguidas en una semana, nos fue maravilloso. Al otro día tenía a Hadad en el teléfono, diciéndome que mi mensaje le había tocado el corazón. ‘Te ofrezco el multimedio.’ Le dije no me cobres mucho y él me respondió: no, te lo regalo, vos no me cobres mucho a mí.”

Hoy, Domínguez disfruta de las mieles y asegura estar gestando un fenómeno espiritual interesantísimo: “Quedan afuera cien o doscientas personas en cada charla que doy, y eso da muestra de que hay gente que le interesa lo que digo”.

–¿Cómo convive con quienes los desacreditan por hablar de lo espiritual mientras gana dinero?

–No tengo ningún prurito con esto porque ya fui combatido y desacreditado cuando venía de ver a Sai Baba o a la Madre Teresa de Calcuta. Iba a los programas de Rial y de Chiche Gelblung a defender el amor incondicional. Hay una frase que dice que cuando una persona es diferente y le habla a la gente de ser libre, pasa por tres etapas inevitables: primero es ridiculizada, luego es violentamente combatida y después es aceptada como lo más normal del mundo. Estoy en la tercera etapa porque tuve el coraje de vivir las dos primeras. Ahora, me va como los dioses. Que este mensaje se haya vuelto brutalmente masivo es el premio que Sai Baba me había anunciado cuando me dijo: “Prepárate para lo que va a venir, nada de lo que te haya hecho ser feliz hasta ahora se compara a lo que vas a vivir”.

Sin embargo este hombre que dice “amor mío” a cuanto ser que pase por delante, convive con el murmullo de quienes se ríen de su mensaje. “Sin ser cura ni pertenecer a ninguna religión, estoy interesado en dar estos mensajes. Por eso no tienen cómo encapotarme, ni esquemática ni dogmáticamente pueden circunscribirme”, aclara.

¿Qué es lo que persigue, en cada charla, este ex niño prodigio que sorprendió a todos respondiendo preguntas de mitología griega, cuando apenas era un niño, en el recordado programa Odol Pregunta? “La trascendencia del alma va más allá del cuerpo. Usemos el tiempo que tenemos un cuerpo, en el planeta, para develar quiénes somos realmente. Cuando los roles mueran, ¿quién queda? Cuando la energía quede, ¿quién persiste? Cuando se vayan de tu vida los que se te van, y te vayas vos mismo, ¿para qué viniste? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cumplir funciones biológicas y vegetar al cohete?”, son algunas de las preguntas que hace Domínguez, sin dejar tiempo para las respuestas.

Su éxito es traducible en números. Su último libro, Sé tu propio héroe, editado por Atlántida, es hasta el momento un inédito fenómeno de ventas en todo el país. Con una primera edición de 50 mil ejemplares a 45 pesos cada uno, el libro se agotó rápidamente. Por lo que se reimprimieron 30 mil ejemplares más. “La gerenta de la editorial me dijo que nunca un libro vende más en el interior que en la ciudad de Buenos Aires. Rompí con ese fenómeno. Es muy loco, estamos variando los esquemas”, advierte. Para la última Feria del Libro, la presentación del libro amontonó a dos mil personas dentro y fuera de la Sala José Hernández.

Entre quienes lo siguen a diario, Domínguez cuenta con una gran aceptación en el público femenino, “las odolitas de cuarenta para arriba”, y una gran cantidad de jóvenes que se animan a seguir sus consejos.

En la Web, el boom también se arrima a unas 250 mil personas, a las que les gusta, a través de Facebook, llegar a Claudio María Domínguez o Hacete Cargo, y a los que el espiritualista ingresa tres veces por día y durante una hora, para responderles o escribir acerca de la vida, los mantras y los karmas.

De aquel Domínguez que hacía unas treinta charlas al mes, con un promedio de 100 personas y a las que les cobraba 10 pesos a cada una, por presentación, a este momento de salas llenas y con 2.000 personas por fin de semana, hubo un largo camino recorrido. “A veces digo gracias y me pregunto en qué momento se abrieron las puertas del Mar Muerto. Una frase india dice que una gota de agua que cae sobre una roca insistentemente la va a terminar rompiendo. A mí me tardó 17 años poder romper esa roca.”

El ser, que asegura ser, no tiene dramas con el éxito. Aunque lo asume como una bendición y una consecuencia. “Hay un gran fracaso en todas las religiones que hizo que la gente no sea feliz. Le decían que vayan al templo, paguen el diezmo, que piensen en el 2012, que compren el producto de turno y salgan muertos de miedo para no amar la existencia, ni al otro. Que digan soy católico para decir judío o palestino de mierda”, reflexiona quien fuera criado en una familia acérrimamente peronista. “En mi casa son todos peronistas, mi abuela fue la primera mujer diputada en la época de Eva Perón. Mi madre vota por los huesos de Perón”, dice entre risas.

Las donaciones de ropa y alimentos que organiza Domínguez, y con las que llena varios camiones con acoplado, podrían estar resumidas en esa tradición política familiar. “Trato de no graficar estas colaboraciones ni decirlas, aunque algunos me digan que lo diga. Por eso tengo una lucha interna. ¿Por qué voy a decir que soy bueno? ¿Por haber donado un tomógrafo computado? Yo sé, a conciencia, a quiénes estamos ayudando y sé que esa ayuda llega a muchos. Ahora hay un par de cosas nuevas que han surgido. Decidí explicar a quién se lo donamos, porque va a ser a grandes instituciones”, explica sin prejuicio.

Su otro gran caballito de batalla con la conquista a más público es mediante la revista Un Mundo Mejor. “La mitad de la gente la busca con desesperación y la otra por curiosidad, pero la van a buscar. Este es un mérito del Grupo Vida que integra la señora de Daniel Hadad, Viviana Zocco, quien fue la que me impulsó a hacer esto.” El primer número sólo emitió 20 mil ejemplares. Pero a los pocos meses alcanzó la cifra récord de 140 mil ejemplares vendidos. Una de las claves del negocio está en que la revista se reimprime una y otra vez desde el primero al último número. “Trata del ego, del karma, de las relaciones humanas sanas. El fenómeno se ha tornado ilimitado, exponencial. Lo único que requiere es de humildad y gratitud. Humildad y gratitud”, repite como dando en el blanco de la clave del éxito.

El mundo de la política también hace eco del fenómeno. “De los diez popes que hay en la política actual, siete ya mandaron a alguien para pedir un consejo para meditar o para alimentarse adecuadamente. Y son de todas las variantes políticas. Si yo tuviera una pasión política determinada y un candidato que me hablase de la ecología, del amor a la naturaleza, del rol de la mujer, de los valores humanos en las escuelas, creo que le hago campaña. Mientras tanto, me limito a respetar que lo que tenemos es lo mejor que tenemos.”

El hombre que habla rápido y ahora sonríe también sufre su ego: “La obsesión es parte del ego, es decir que quiero un resultado. Todavía tengo ego, no soy un maestro trascendido. Y me apasiona la idea, me ilusiona y me entusiasma, que cada vez más gente se abra para que tengamos una vida que se llame vida. Un maestro tibetano me diría ‘dejate de joder’, lo que tenga que ser, que sea. Vos poné tu granito de arena sin esperar un resultado. Pero en las trampas de mi ego, yo todos los días espero los resultados. No para que me beatifiquen y me pongan en el pedestal, sino para que se olviden de lo que digo y que sean ellos los que lo digan y lo transmitan cada día de sus vidas. Últimamente me hice muy indulgente de esta frase: ‘El mensaje es lo que vale, no la personalidad del mensajero’. Si el mensaje es impecable, vayamos al mensaje. Algunos periodistas chotitos me dicen ‘vos sos el nuevo gurú espiritual’. Les digo que no, sólo intento ser un gran difusor de maestros espirituales”.

–¿Ante su éxito lo señalan como un mercader de la fe?

–Gano por lo que hago. Sí, ¿cuál es el problema? Vos ganás por lo que hacés. ¿No querés que yo gane? ¿Te gustaría que ande en bolas por el mundo? San Francisco de Asís había uno solo, comía semillas y granos. Aunque yo coma lo mismo, no puedo vivir de semillas y granos.
elargentino.com

martes, 31 de mayo de 2011

Rezar para ganar

Jugadores creyentes
La victoria del F.C. Barcelona en la Liga de Campeones el sábado fue precedida de oraciones, persignaciones y todo tipo de encomiendas a la fe, pero ¿de verdad ayudan al desempeño? BBC Mundo le presenta la respuesta de Matthew Syed, periodista, campeón de tenis de mesa y autor del libro "Rebote: el mito del talento y el poder de la práctica".
Todos los ojos estaban sobre Lionel Messi, el argentino al que hay que ser muy valiente para cuestionarlo como el mejor futbolista del mundo. Si se le observaba atentamente, era posible ver cómo hacía la señal de la cruz cada vez que entraba en la cancha.
Pero el argentino y el mexicano no son los únicos futbolistas que manifiestan sus creencias religiosas en el terreno de juego. Otro de los más abiertos en este sentido es el brasileño del Real Madrid Kaká, quien no duda en hablar en público de su fe o dar públicamente gracias a Dios.

El placebo

 
Los ateos rechazarán sin duda la idea de que la religión pueda resultar útil en el desempeño de los futbolistas u otros deportistas, pero es posible apartar la discusión de si existe Dios y limitarse a analizar si la fe de verdad ayuda.
Esto es lo que estudió hace ya una década Jeong-Keun Park de la Universidad de Seúl. El científico analizó el desempeño de atletas de su país y descubrió que rezar era una de las claves para manejar la ansiedad y hasta para mejorar el rendimiento.
Una cita de uno de los que participaron en el estudio de Park resume la conclusión del estudio: "Siempre me preparé para jugar rezando. Encomendaba todo a Dios sin preocuparme. Estos rezos me calmaban y me daban seguridad, me servían para olvidarme del miedo a perder y resultaba que jugaba mejor".
La idea se hace eco del extraordinario poder que la fe ha demostrado tener en la medicina. En los años 60, estudiosos demostraron que enfermedades del corazón son menos habituales entre las personas religiosas que entre los ciudadanos comunes.
Estudios recientes extienden esos hallazgos. Un estudio en 1996 encontró que las tasas de mortalidad en comunidades israelíes eran menores entre los religiosos.
Parecía que la religión era buena para la salud.
¿Cómo es posible? Se pueden buscar las respuestas en uno de los más extraños misterios de la psicología, el efecto placebo, fenómeno que entró a formar parte de la cultura médica desde que el cirujano Theodor Kocker realizara 1.600 operaciones sin anestesia en Berna en la década de 1890.
Kocker le decía a sus pacientes que le había administrado anestesia y procedía a operarlos sin que percibieran que lo único que corría por sus venas era agua con sal.
Recientemente, se ha demostrado que el efecto placebo tiene efectos más allá del dolor, pues puede llegar a curar úlceras, combatir las náuseas y mucho más.
Puede además mejorar la concentración mientras el color de la píldora que se da sea la adecuada. Los placebos de color rosa parece que proporcionan mejor concentración que los azules.
Todo lo que parece funcionar alrededor del efecto placebo no tiene nada que ver con farmacología, que no existe, al contrario, su poder deriva del poder de creer en lo que resultará de la sustancia.

"Sólo si realmente crees"

 Pero esta creencia no proviene de ninguna parte y se fabrica dentro de un contexto. Nada que proporcione al tratamiento mayor autenticidad servirá para reforzar la creencia.
El color, por ejemplo, está fuertemente contectado en ciertas culturas con determinados efectos: el rojo es estimulante y el blanco es calmante. Las compañías farmacéuticas juegan con estos significados. Los estimulantes suelen ser rojos o anaranjados o los antidepresivos blancos.
El efecto placebo provee una posible explicación a los que creen que quienes tienen creencias religiosas disfrutan de mejores condiciones de salud. En lugar de creer en los beneficios de las píldoras de colores, los pacientes creen en el poder curador de Dios.
Y no es cosa exclusiva de los cristianos, también ocurre con los musulmanes, pues no es el contenido de la creencia sin el hecho de creer lo que importa.
Según Anne Harrington, profesora de Historia Médica de la Universidad de Harvard, "hay una capacidad innata en nuestros cuerpos para hacernos mejorar en la medida de sus posibilidades".
Los resultados del estudio surcoreano han sido repetido una vez y otra, más allá de las fronteras de lo religioso. La creencia de que un poder superior dirige nuestro rendimiento parece mejorarlo y eliminar las dudas es algo que puede ayudar a los deportistas como ayuda a los enfermos.
Incluso más allá de la fe hay ejemplos en los que las creencias pueden incidir en el comportamiento del deportista. El centrocampista inglés Paul Ince solía dejar para el último minuto el ponerse su camiseta. El arquero Mark Schwarzer solía llevar las mismas espinilleras desde que tenía 16 años. Nani, del Manchester United juega con las medias del revés.
Por supuesto, estas supersticiones tienen poca relevancia, a no ser que realmente crean en ellas. Como dijo el atleta británico Jonathan Edwards, que perdió su fe después de retirarse: "Cualquier creencia puede tener efectos poderosos, mientras se la viva con suficiente convicción".
Todo sugiere que las convicciones religiosas puede de verdad mejorar el rendimiento, pero sólo si realmente crees.
bbc.co.uk

jueves, 6 de enero de 2011

Mandalas: el poder de los círculos

Desde el punto de vista espiritual, son centros energéticos de equilibrio y purificación que ayudan a transformar el entorno y la mente; conocé sus significados según los colores y las formas



Foto: Corbis
Por Uma Willka
RevistaOHLALA.com

Los rosetones de las catedrales góticas, el perfecto equilibrio estético de una simple flor...todo puede ser un mandala. Solo basta abrir bien los ojos y mirar a nuestro alrededor.

Mandala significa círculo en sánscrito. Esta palabra es también conocida como rueda y totalidad. Pero más allá de su definición como palabra, desde el punto de vista espiritual, es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente.

También se lo define como un sistema ideográfico contenedor de un espacio sagrado. Si bien ha sido utilizado desde tiempos muy remotos, su origen surge en la India y aparece en las culturas orientales y en las aborígenes de América y de Australia.

En la cultura occidental, fue Carl G. Jung quien los utilizó en terapias con el objetivo de alcanzar la búsqueda de individualidad en los seres humanos. Según sus investigaciones, los mandalas representan la totalidad de la mente, abarcando tanto el consciente como el inconsciente y el arquetipo de estos dibujos se encuentra firmemente anclado en el subconsciente colectivo.

También son definidos como un diagrama cosmológico que puede ser utilizado para la meditación. Consiste en una serie de formas geométricas concéntricas organizadas en diversos niveles visuales. Las formas básicas más utilizadas son: círculos, triángulos, cuadrados y rectángulos.

El mandala representa al ser humano. Interactuar con ellos nos ayuda a curar la fragmentación psíquica y espiritual, a manifestar la creatividad y a reconectarnos con nuestro ser esencial. El trabajo de meditación con mandalas puede consistir en observar o dibularlos para dar rienda suelta a la creatividad.

El uso de los colores en los mandalas posee un significado especial relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta. Asi se define cada tonalidad:

Blanco: nada, pureza, iluminación, perfección.

Negro: muerte, limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.

Gris: neutralidad, sabiduría, renovación.

Rojo: masculino, sensualidad, amor, arraigamiento, pasión.

Azul: tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.

Amarillo: sol, luz, jovialidad, simpatía, receptividad.

Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.

Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.

Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.

Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.

Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.

Dorado: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.

Plateado: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar

Pero también las figuras poseen un significado, algunos de ellos son:

Círculo: movimiento. Lo absoluto. El verdadero yo.

Corazón: sol. Amor. Felicidad. Alegría. Sentimiento de unión.

Cruz: unión del cielo y la tierra. Vida y muerte. Lo consciente y lo inconsciente.

Cuadrado: procesos de la naturaleza. Estabilidad. Equilibrio.

Estrella: símbolo de lo espiritual. Libertad. Elevación.

Espiral: vitalidad. Energías curativas. Búsqueda constante de la totalidad.

Hexágono: unión de los contrarios.

Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.

Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.

Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.

Rectángulo: estabilidad. Rendimiento del intelecto. La vida terrenal.

Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba); agresión hacia uno mismo (hacia el centro)

Un mandala es básicamente un círculo, es la forma perfecta, y por ello nos representa el símbolo del cosmos y de la eternidad. Nos representa la creación, el mundo, Dios, el ser humano, la vida.

Todo lo que nos rodea tiene la forma de círculo. Desde el universo (el sol, la luna, los planetas) hasta el esquema de toda nuestra naturaleza, los árboles, las flores, entre otros, todos siguen una línea circular y , al mismo tiempo nos representan los ciclos infinitos de la vida. es por eso que si observamos nuestro cuerpo, descubriremos que tambien nuestras formas son redondeadas, recordàndonos que somos sistemas dentro de sistemas, pertenecemos al Absoluto y el Absoluto está en nosotros.

viernes, 27 de agosto de 2010

El imperio de la credulidad

Por Alejandra FolgaraitCuando Malena —estudiante de letras y atea confesa— se ubicó frente a la televisión hogareña y se calzó por cábala un estrafalario gorro albiceleste para alentar a la Selección de fútbol, su madre no podía creer lo que veía. “Nadie está libre de supersticiones”, reflexiona ahora esta psicóloga porteña, revisando los escritos centenarios de Sigmund Freud sobre el origen neurótico de la religiosidad. A veces, la fe se demuestra andando a Luján. Otras, la credulidad se manifiesta en la borra del café. Lo cierto es que, bajo la forma tradicional de la religión o bajo las mil nuevas caras de la espiritualidad, las creencias forman parte de la vida cotidiana de la especie más racional del Universo.
En pleno siglo XXI, la credulidad no ceja. Envuelto en ropajes científicos —con palabras y frases como “energía”, “leyes de atracción”, “vibraciones cuánticas” y “partículas de luz”—, el pensamiento mágico florece en todas partes, y no discrimina entre ricos y pobres.
Desde las disciplinas orientales (reiki, tarot, feng shui, meditación) hasta las terapias new age (eneagramas, aromaterapia, regresiones a vidas pasadas), pasando por la numerología y horóscopos varios, los caminos de las creencias light se multiplican cada vez más en la Argentina.
El humorista Diego Capusotto captó algo del fenómeno con su personaje “Jesús de Laferrere”. Esta deidad del Conurbano bonaerense es adorada por su capacidad para multiplicar los panchos, por haberle hecho crecer el flequillo a un rolinga y por predicar la paz entre los hombres con el solo fin de conseguir un peso para la birra. Es lo que hay, diría un cínico. Es lo que hubo siempre, acotaría un historiador de las religiones. El mejor ejemplo del boom de la nueva espiritualidad es el libro “El secreto”. Con 16 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, la obra, escrita por la productora televisiva australiana Rhonda Byrne, se basa en el descubrimiento de una presunta “ley universal de atracción” entre los semejantes, que gobernaría la vida y el Universo.
La ley fundamental de Byrne —el secreto mejor guardado durante milenios, según insiste la periodista— es que hay que pensar en lo bueno para atraer lo bueno, ya que todo lo que le sucede a alguien es porque lo ha atraído con su mente.
En pocas palabras, la ley de la atracción impone al Universo el imperio del deseo. Y vale tanto para obtener casas y autos como para el dinero y el amor. Hasta el inefable millonario Ricardo Fort aplica estas máximas en la vida. “Soy totalmente ateo”, confesó la celebridad. “Pero creo en la ley de la atracción. Lo que quieras que te pase en la vida tenés que visualizarlo como si ya lo tuvieras. Ese pensamiento tuyo conspira con el Universo para que eso pase. Es mágico y verdadero”, sentenció Fort antes de subirse al Rolls-Royce que adquirió, probablemente, deseándolo muy positivamente.
Aunque parezca complicado imaginar al Universo alineado con el deseo de cada uno de los millones de seres que lo habitan, el “secreto” se divulga sin parar de boca en boca. Famosos locales, como Graciela Borges y Teté Coustarot, y celebridades mundiales, como Oprah Winfrey y Nicole Kidman, se regodean con lo oculto y no dudan en “activar” su pensamiento positivo e impedir que los pensamientos y sentimientos negativos entren a la esfera de su conciencia.
Aunque Byrne dice que ella descubrió que el secreto es pedir y tener fe para recibir, hay que reconocer que esta receta tiene miles de años en el haber judeocristiano. Es cierto que en las religiones tradicionales no está bien visto pedirle a Dios cuestiones tan livianas como bajar de peso, conseguir un ascenso en el trabajo o no llegar tarde al cine. Pero los nuevos creyentes no le hacen asco al materialismo. “La religión no es una cosa del pasado. Los procesos de la modernidad capitalista también producen religiosos”, explica Fortunato Mallimaci, investigador del CONICET y profesor de Sociedad y Religión en la UBA. “Antes se pensaba que los crédulos eran los más pobres. Hoy se ve sectores de clase alta, de universitarios, incluso mayoritariamente cristianos, que creen en cuestiones esotéricas y místicas como la buena onda y el espíritu. Esto tiene que ver con la incertidumbre de la vida moderna, el miedo a perder el trabajo, la falta de garantías”, apunta Mallimaci.
Una encuesta nacional sobre creencias religiosas realizada en el año 2008 por Mallimaci y otros investigadores del CONICET reveló que el 91 por ciento de los argentinos cree en Dios. A la hora de refinar este concepto, un 37 por ciento se refirió a un “ser superior”, un 27,8 al “creador del mundo”, un 21 por ciento a un “padre” y un 6,4 a “alguna clase de energía universal”. Si bien la impronta cristiana es indiscutible en la Argentina, el adherir a una religión tradicional como el catolicismo no impide a muchos argentinos incursionar en otras creencias. Por ejemplo, el 64,5 por ciento cree en la “energía”, un concepto de larga tradición oriental pero poca prosapia religiosa en Occidente.
Según el sociólogo Luis Donatello, profesor de la UBA e investigador del CONICET en el instituto CEIL-PIETTE, actualmente hay tres tendencias en el campo de la religiosidad. En primer lugar, una inclinación a la individualización que podría resumirse en el “yo creo a mi manera”. En segundo término, se destaca el nomadismo: la gente va mutando de creencias. Por último, se observan múltiples pertenencias a distintos credos. “Alguien bautizado en la fe católica puede escuchar también al pastor evangélico Luis Palau e ir a una ceremonia umbanda”, explica Donatello.
Si las creencias van cambiando, no ocurre lo mismo con la necesidad de creer, que parece inalterable en el ser humano. ¿Por qué la religiosidad sobrevive a las caídas de los imperios, al paso de los siglos y a las embestidas de la razón científica? Para el antropólogo y psicólogo Pascal Boyer, de la Universidad de Washington, la religión es producto de la evolución del cerebro. “Los pensamientos y comportamientos religiosos son parte de las capacidades humanas naturales, al igual que la música, los sistemas políticos y las relaciones familiares”, escribió Boyer en la revista científica Nature. “Algún día hallaremos las pruebas para demostrar que nuestra propensión innata al pensamiento religioso deriva del hecho de que nuestros antepasados sacaban de eso una ventaja selectiva”. Más allá de los beneficios evolutivos que obtiene la especie por creer en algo sobrenatural, hay que reconocer que las creencias en un tótem, en una pluralidad de entes o en un Dios monoteísta siempre han funcionado como lugares donde encontrar un sentido a la existencia humana.
Pero los refugios religiosos ante el desamparo ya no son lo que eran antes. “Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa”, sentenció el inglés G. K. Chesterton. Caídas las certezas junto con el Muro de Berlín, hoy los seres humanos se entregan a los credos más estrafalarios mientras ejercen una actitud escéptica frente a la política. “Así como no hay masas cautivas de los partidos, tampoco las hay de las religiones”, resume el sociólogo Mallimaci.
“Existe un gran vacío existencial, y por eso la gente va buscando respuestas en lo espiritual y en lo ancestral”, reflexiona la psiquiatra argentina Geraldine Peronace. “La gente está muy receptiva a lo espiritual, a las señales que da la vida y el Universo”, agrega. “En las psicoterapias se incorpora cada vez más los aromas y los colores, mientras se conecta la atención en el cuerpo y los otros”, insiste Peronace.
Con la falta de respuestas de la medicina tradicional, ganan espacio las terapias alternativas —reflexología, yoga, reiki, acupuntura—, que combinan promesas de salud con creencias espirituales. “Con la globalización, en la década del ‘90 aumentó la oferta oriental, que tiene una interesante veta terapéutica”, apunta el sociólogo Joaquín Algranti, investigador del CONICET. Diversos estudios científicos realizados con monjes probaron que la meditación baja la presión arterial, permite enfocar la atención y manejar el estrés de la vida cotidiana. Los creyentes hasta viven más tiempo que el resto de los mortales. “Quienes tienen creencias religiosas más intensas sufren menos el dolor”, agrega el neurólogo Facundo Manes. Pero no es por sus efectos saludables que la gente cree, ¿o sí?
Como sea, la creciente inclinación al pensamiento mágico generó un boom editorial en el que se mezclan textos de autoayuda con recetas de éxito personal y conspiraciones medievales. La nueva moda parece ser los libros de pastores evangélicos publicados por grandes editoriales. Es el caso del psicólogo y evangelista Bernardo Stamateas, quien no se cansa de publicar bestsellers en los que une religión y autoayuda. La efervescencia de la espiritualidad incluso dio luz a una nueva disciplina, la psicología positiva, que busca restablecer la salud mental a través del amor, la compasión, el perdón, la esperanza y la confianza. Apuntar a las emociones positivas, sin embargo, no implica entregarse a los brazos de la irracionalidad absoluta. Las religiones tradicionales, después de todo, abominan de las supersticiones y los falsos ídolos. En la pasada misa por San Cayetano, el obispo Jorge Bergoglio lo dejó muy claro: “Vivimos en una cultura cada vez más pagana”, protestó el líder católico.
“El hecho de que alguien crea no lo vuelve menos racional”, subraya el sociólogo Luis Donatello. “Lo que existen son diferentes racionalidades en competencia”, asegura, al tiempo que explica que no es más racional alguien que cree en papeles de colores (dinero) que quien sigue los preceptos de las encíclicas papales.
Si bien el 76 por ciento de los argentinos se declara católico, un 31 fue alguna vez a un curandero y casi un 20 consultó un horóscopo. Por otra parte, según la encuesta sobre 2.403 casos del CONICET, un 26 por ciento cree en adivinos o videntes, un porcentaje similar al que cree en la astrología.
“Siempre ha habido elementos dinámicos en las creencias, pero con el retorno de la democracia se produjo una transformación en la matriz espiritual en la Argentina. Y, a partir de la década del ‘90, lo nuevo es el aumento de la circulación de creencias de todo tipo”, dice el sociólogo Algranti. “Hoy la gente complementa lo que le falta a una creencia con otra”, enfatiza el autor del flamante libro “Política y religión en los márgenes” (Editorial Ciccus).
Hay creencias para todos los gustos y presupuestos. Marcelo Tinelli y Ari Paluch son fans del gurú indio Ravi Shankar —el creador de “El Arte de Vivir”— y practican con constancia su método de respiración para combatir el estrés. Por su parte, la creadora de exitosos productos para adolescentes Cris Morena asegura estar trabajando con la mente puesta en el servicio a los demás. “Mi lucha personal es estar en armonía con el Universo. Porque el Universo no atenta contra el ser humano, pero el ser humano sí atenta contra el Universo”, declaró en una reciente entrevista.
Después de miles de años de estudio erudito y bajísimo perfil, la Cábala volvió a la palestra de la mano de Madonna. La chica material se sumergió de cabeza en las letras del Viejo Testamento a la espera de una genuina iluminación. Por estas pampas, Reina Reech también continúa fatigando la Cábala con la certeza de encontrar una herramienta para poner las leyes del Universo a su favor. “No es una religión, sino una sabiduría milenaria que devela los misterios universales que tienen que ver con la conexión con la luz y la autocorrección a través de la conciencia. Se trata de hacer un cambio para mejor”, explicó la bailarina. Lejos de la permanencia milenaria, las creencias en torno de lo sagrado continúan mutando. Según Algranti, en la Argentina es notable el avance de los evangélicos, que rondan el 10% de la población y practican una espiritualidad más emocional. Además, el sociólogo destaca el surgimiento de movimientos carismáticos y el protagonismo de curas sanadores, como el padre Mario, de Rosario. “Hoy las tendencias new age se encuentran difusas dentro de las religiones tradicionales. Por ejemplo, en el catolicismo, el movimiento de renovación carismática expresa el pensamiento mágico y la primacía de lo individual frente a lo institucional”, apunta el investigador Luis Donatello.
A la luz de los acontecimientos en Sudáfrica, muchos argentinos seguramente abandonarán las cábalas implementadas con la ilusión de que ganara la Selección de fútbol. Pero en el mundo de las creencias nada se pierde, todo se transforma. El pulpo Paul puede dar fe de ello.
elargentino.com

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tener y felicidad no son sinónimos

Por Ari Paluch
lanacion.com
Hacer presente el Ser es una acción que no tiene otro destino que la felicidad y la plenitud. Muchas veces confundimos lo que realmente somos con aquello que hemos creído que somos. Repetimos aquello de "yo soy así" cuando en realidad el que es así es el personaje que el "yo inferior" convirtió en la llamada personalidad. Lo que realmente somos no tiene por qué ser aquello en lo que nos hemos convertido. La buena noticia es que aquello que nos distanció de lo que somos fue generado por nosotros mismos y, por ende, puede ser removido por nosotros mismos. Nadie dijo que es fácil, pero por no serlo no deja de ser muy necesario.
La mayoría de las personas que intentamos una transformación espiritual no lo hacemos por ser buenas o mejores que los demás. No queremos seguir viviendo mal, persiguiendo sueños ajenos, mortificándonos, reprochándonos y rechazándonos. La principal razón por la que sufrimos es la imposibilidad de aceptar aquello que nos toca enfrentar.
El cambio espiritual es el más profundo de los cambios. A diferencia de los otros no se presenta como una herramienta que nos permita ser distintos, por el contrario, el cambio espiritual llega a nuestra vida para modificarla con el objetivo de ser nosotros mismos. Cada mañana cuando nos miramos al espejo, el que está afeitándose o maquillándose no es otro que el responsable y el creador de tus experiencias, es decir vos mismo.
Todos nosotros podemos hacer merced al libre albedrío aquello que deseamos de nuestras vidas. Lo que no podemos evitar son las consecuencias de nuestros actos. El tan mentado Karma no es otra cosa que vivir aquello que hemos provocado. Si estamos satisfechos con lo que nos toca vivir y con el resultado de nuestras acciones y pensamientos, pues adelante. Pero si lo que queremos es vivir de otra forma, si lo que nos está dando como resultado es el vacío, la insatisfacción frecuente, si lo que experimentamos es semejante a estar vistiendo ropas ajenas, es tiempo de intentar la transformación.
Algunos años atrás, Einstein supo enseñarnos que no puede resolverse un problema con la mentalidad que lo creó. Es cierto que en el problema está la solución, como suele decirse en Alcohólicos Anónimos, pero una vez aceptado el problema no deberíamos repetir los errores que nos llevaron a cometerlo. La gran herramienta de la espiritualidad es la conciencia, en términos más sencillos el "darse cuenta". No registro lo que me sucede, aunque me esté sucediendo, hasta que no me doy cuenta. El ego pasa gran parte del día obligándonos a hacer cuentas. El espíritu no aflora hasta que no tomás conciencia, hasta que no te das cuenta.
Cada uno de los seres que Dios creó es una pequeña sucursal suya. No en vano nos hizo a "su imagen y semejanza". Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana y no a la inversa. Nuestra divinidad reside en nuestra conciencia. Dios es conciencia pura y supo insuflarnos a cada uno de nosotros dosis divinas con las que conectamos a través de la conciencia y de las que nos alejamos a través del ego. El soy se refleja en el ego, el ser en el espíritu. Todos nosotros podemos cada día dedicar algunos minutos a exteriorizar nuestro interior, a hacer presente nuestro ser. La principal inquietud de la vida espiritual paradójicamente es la quietud. En ese estado y en el silencio interior aparecen las respuestas, se manifiesta la sabiduría, florece la inspiración, se desarrolla la intuición y se detectan las señales.
Somos esencialmente espirituales. Debemos nutrirnos de nuestra savia natural, el "combustible espiritual". Ya lo dice el proverbio: "Serás lo que debas ser o no serás nada". A nadie se le ocurriría, salvo por error o accidente, ponerle nafta a un coche gasolero o a la inversa. ¿Por qué razón entonces hacemos esto con nuestro espíritu y además pretendemos ser felices? ¿Por qué le ponemos combustible egoico al espíritu y pretendemos que funcione?
Es tiempo de entender que tener y felicidad no son sinónimos. Quienes han intentado esa receta terminaron teniendo todo menos a ellos mismos. Ser y felicidad si son sinónimos espirituales, por eso "ser feliz" es una redundancia. La gente feliz primero es feliz y además tiene dinero o no, la gente feliz primero es feliz y además tiene trabajo, la gente feliz es feliz y lo demás viene por añadidura. Esa es la secuencia. La gente infeliz lo es más allá de las circunstancias y lo es por sus actitudes.
No se trata de voluntarismo espiritual. Tan sólo de entender que "como es adentro es afuera" (Inside Out). Exterioriza tu ser, diluye tu soy. Lo interior determina siempre lo exterior, lo de afuera, más allá de la ilusión del ego no termina de transformar lo de adentro. Hace presente tu ser, exterioriza tu interior.

jueves, 20 de mayo de 2010

La sabiduría es una forma de desarrollo cognitivo y emocional avanzado

La sabiduría ha sido una virtud muy valorada desde siempre, pero que nunca ha sido bien explicada. De hecho, sólo de unos años a esta parte los científicos la han analizado con rigor.
Considerada una capacidad psicológica única, la sabiduría ha sido mencionada desde la antigüedad, y sobre ella se ha discutido desde diversas disciplinas del conocimiento desde siempre, pero sólo recientemente ha empezado a ser estudiada por ramas de la ciencia como la psicología o la sociología.
A lo largo de los siglos y en el transcurso de las civilizaciones se ha definido la sabiduría como un cúmulo de elementos psicológicos. Los componentes más comúnmente señalados dentro de esta virtud humana han sido la capacidad de empatía, la compasión o el altruismo, la estabilidad emocional, el auto-conocimiento; y algunas actitudes pro-sociales, como la tolerancia hacia los valores ajenos.
Encuesta realizada a expertos
Ahora, dos profesores del departamento de psiquiatría de la Universidad de California en San Diego (UCSD) llamados Dilip V. Jeste y Thomas W. Meeks, han conseguido encontrar una definición algo más ajustada para el concepto de sabiduría.
Según publica la UCSD en un comunicado, en colaboración con investigadores de otras universidades, Jeste y Meek preguntaron a un grupo de 57 expertos en sabiduría de distintos países sobre las características de la sabiduría, de la inteligencia y de la espiritualidad.
Asimismo, los investigadores midieron hasta qué punto cada uno de estos conceptos era definido de manera similar o diferente a los demás.
Según Jeste, con este estudio, lo que se intentaba era encontrar “una definición unitaria que incluyera cada aspecto importante de la sabiduría”.
El investigador explica que la inteligencia y la espiritualidad comparten ciertos rasgos con la sabiduría, pero no son lo mismo. Así, un individuo puede ser muy inteligente, pero carecer de conocimientos prácticos. Por otro lado, la espiritualidad se asocia a menudo con la edad, como la sabiduría, pero esta última suele definirse en términos seculares, no espirituales.
Los autores publican en un artículo aparecido en The Gerontologist, que para la investigación se aplicó el Método Delphi, una metodología de investigación multidisciplinar para la realización de pronósticos y predicciones.
Su funcionamiento se basa en la elaboración de un cuestionario que ha de ser contestado por los expertos. Una vez recibida la información, se vuelve a realizar otro cuestionario basado en el anterior para ser contestado de nuevo. En el Método Delphi aplicado en esta investigación, se incluyeron un total de 53 afirmaciones relacionadas con la sabiduría, la inteligencia y la espiritualidad.
En la primera fase de la encuesta se revelaron diferencias significativas en las respuestas acerca de 49 de las 53 aseveraciones. La sabiduría fue diferenciada de la inteligencia en 46 de 49 ítems y de la espiritualidad en 31 ítems.
En una segunda fase del cuestionario, la definición de sabiduría quedó aún más concentrada en 12 de los ítems definidos a partir de los resultados obtenidos en la primera fase. Según los científicos, la mayoría de los expertos coincidieron en caracterizar la sabiduría de la siguiente forma.
En primer lugar, todos los especialistas señalaron que la sabiduría es un atributo únicamente humano. Además, esta virtud, según ellos, es una forma de desarrollo cognitivo y emocional avanzado derivado de la experiencia.
Por otra parte, para los expertos la sabiduría es una cualidad personal, fuera de lo común, que puede aprenderse y aumentar con la edad.
Finalmente, los especialistas coincidieron en que la sabiduría, probablemente, no puede aumentarse o desarrollarse por métodos artificiales, como el consumo de determinados medicamentos.
Sabiduría y cerebro
Jeste afirma que, con estos resultados no queda definida completamente la sabiduría. Sin embargo, con los datos obtenidos se ha constatado que los expertos coinciden en distinguir determinadas cualidades de este concepto, lo que resultará valioso para futuras investigaciones al respecto.
Meeks y Jeste llevan años estudiando la sabiduría. En 2009, en colaboración con investigadores del Sam and Rose Stein Institute for Research on Aging sira.ucsd.edu/, publicaron un artículo en la revista Archives of General Psychiatry en el que proponían que la sabiduría tiene una base neurobiológica.
Tal y como explicamos entonces en Tendencias21, los investigadores establecieron, a partir de la revisión de diversos estudios realizados, que ciertas características de la sabiduría tenían relación con diferentes áreas del cerebro.
Según ellos, la corteza prefrontal, por ejemplo, se activa con la regulación emocional o la capacidad de relativizar; la corteza prefrontal lateral facilita la toma de decisiones calculadas o basadas en razonamientos; y la corteza prefrontal media estaría implicada en el equilibro emocional y la actitudes pro-sociales o socialmente positivas.
Por otro lado, el neurocircuito de la recompensa (cuerpo estriado ventral y núcleo accumbens) también parece importante para la promoción de actitudes pro-sociales; y la actividad monoaminérgica (especialmente serotoninérgica y dopaminérgica) –que está influenciada por diversos polimorfismos genéticos- resulta esencial para ciertos subcomponentes de la sabiduría como la regulación emocional (incluido el control de los impulsos), la toma de decisiones o las actitudes pro-sociales.
tendencia21.net