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sábado, 11 de febrero de 2012

¿Cuándo un dedo se volvió ofensivo?

Tras la final del Super Bowl en Estados Unidos el domingo pasado, la cadena televisiva NBC se disculpó por el dedo medio extendido de la estrella de pop M.I.A. ¿Pero qué significa este gesto y cuándo se volvió una ofensa?
Una vez, un intelectual muy conocido, expresando su desagrado por un político charlatán, elevó su dedo medio y declaró: "Éste es un gran demagogo".
Este es el primer registro de que el dedo medio extendido, con los otros dedos cerrados debajo del pulgar, ha expresado ofensa y desprecio por más de dos mil años.

¿Gesto fálico?

Filósofos de la Antigua Grecia, poetas latinos buscando vender copias de sus escritos, soldados, atletas y estrellas de pop, estudiantes de colegios, policías malhumorados y asustadizos ejecutivos de cadenas de televisión, todos conocen el particular poder de insultar y generar controversia de este gesto.
"Es una de las ofensas más antiguas que se conocen", dice el antropólogo Desmond Morris.
"El dedo medio es el pene y los dedos doblados a cada lado son los testítuclos. Al levantarlo, estás exhibiendo un gesto fálico. Es un decir, 'es un falo' que estás mostrando a la gente, lo que implica un comportamiento muy primitivo".
Durante la transmisión del Super Bowl, el programa más mirado del año en Estados Unidos, la cantante británica M.I.A extendió su dedo mientras Madonna cantaba "Give Me All Your Luvin".
Tanto la NFL (la Liga National de Fútbol Americano) como NBC, que transmitió el juego y el show en el medio tiempo, se disculparon.
"El gesto obsceno durante el recital fue completamente inapropiado", dijo Brian McCarthy, un vocero del organismo deportivo.
El insulto es conocido para la gran mayoría de los estadounidenses con el nombre de "estirando el pajarito" o "dándole el dedo a alguien".
Los romanos tenían su propia definición: digitus impudicus, el vergonzoso, indecente u ofensivo dedo.
En el epigrama del primer siglo después de Cristo (D.C.) del poeta latino Martial, un personaje que siempre ha gozado de buena salud extiende un dedo, "el indecente", a tres doctores. Pero no era el único.

Cosa de monos

El historiador romano Tacitus escribió que las tribus germánicas solían levantar sus dedos medios antes el avance de los soldados romanos, según el profesor emérito de Comunicación y Clásicos de la Universidad de Illinois, Thomas Conley, quien ha escrito sobre la retórica de los insultos.
 
Antes, los griegos usaban el dedo medio como una referencia explícita a los genitales masculinos.
En el 419 A.C., el dramaturgo Aristófanes realiza un juego de palabras en su comedia Las Nubes con el ritmo dactílico, en el que uno de sus personajes primero exhibe su dedo medio y luego su entrepierna.
Pero el orígen del gesto puede extenderse incluso más atrás: los monos ardilla en Sudamérica son conocidos por gesticular con sus penes erectos, según Morris.
Para el antropólogo, el dedo medio extendido llegó probablemente a los Estados Unidos con los inmigrantes italianos, y está documentado por primera vez en este país en 1886, cuando un jugador de béisbol de los Boston Beaneaters lo muestra en una fotografía que se tomó su equipo de forma conjunta con los rivales del New York Giants.

Expresión de disgusto

Los franceses, dice Morris, tienen su propio saludo fálico.
Se lo conoce como el "bras d'honneur", o brazo de honor, y consta en doblar un brazo hacia arriba mientras golpeas con la palma de la otra mano la parte interior del codo del brazo levantado.
 
El gesto británico -dos dedos formando una V con la palma hacia el cuerpo- es un "doble falo" según Morris.
Aunque estudiosos e historiadores continúan debatiendo sus orígenes, los "dos dedos" británicos se atribuyen por primera vez a los arqueros de Enrique V en la batalla de Agincourt, en 1415.
Los soldados ingleses se los habrían mostrado a sus enemigos franceses, que habían amenazado con cortar los dos dedos de cada arquero capturado para que no puedan lanzar sus flechas.
Con la exhibición, los ingleses se jactaban de que todavía eran capaces de agarrar un arco y tensar su cuerda.
Pero el significado ofensivo del dedo medio parece haber traspasado fronteras culturales, lingüísticas y nacionales, y ahora se puede ver en protestas, campos de fútbol y conciertos de rock alrededor del mundo.
En diciembre pasado, por ejemplo, el delantero uruguayo del Liverpool fue fotografiado extendiendo su dedo a los seguidores del Fulham, tras la derrota por 1 a 0 de su club.
La federación deportiva británica lo citó por conducta inapropiada y lo suspendió por un partido.

"Protesta, rabia, exitación"

En 2004, un legislador canadiense que representaba a Calgary fue acusado de apuntar con su dedo medio al miembro de otro partido que, según él, lo había estado interrumpiendo en los debates parlamentarios.
"Expresé mi desagrado por él, pongámoslo de esa manera", dijo luego Deepak Obhrai a un periódico canadiense.
Dos años antes, la cantante Britney Spears exhibió su dedo a un grupo de fotógrafos a los que acusaba de perseguirla. Algunos de sus fans pensaron que el gesto estaba dirigido a ellos, lo que obligó a la estrella de pop a disculparse.
Aunque históricamente el dedo medio ha simbolizado al falo, ha perdido ese significado tan particular y ya no es ni siquiera obseno, según Ira Robbins, profesor de Leyes en la Universidad Americana en Washington, quien ha estudiado el rol de ese gesto en la jurisprudencia criminal.
"Ya no hace referencia a intereses lascivos, está tan incorporado en la vida diaria de este país y de otros, que ahora significa muchas cosas como protesta, rabia o exitación. No es solo un falo".
Y Robbins rechaza la calificación de "subido de tono o atrevido" con el que se refirió un periodista de la agencia Associated Press al gesto de M.I.A.
"¿Qué es lo atrevido? Quizás la forma de bailar fue subida de tono. ¿Pero el dedo? No lo veo así".
bbc.co.uk

miércoles, 20 de abril de 2011

Los hombres con el dedo anular más largo son más atractivos


Cuanto más largo es el dedo anular de un hombre en comparación con su dedo índice, más atractivo lo consideran las mujeres, según un estudio publicado en la revista Biological Sciences, de la Royal Society británica. Los resultados revelan una conexión entre la exposición fetal de los hombres a ciertas hormonas y el desarrollo de determinados rasgos físicos relacionados con el atractivo sexual.

Estudios previos muestran que la proporción entre el cuarto y el segundo dedo de la mano, especialmente de la mano derecha, es un indicador fiable de la exposición de un hombre a la hormona testosterona durante la gestación en el vientre materno. En el nuevo estudio, Camille Ferdenzi, de la Universidad de Génova, diseñó un experimento en el que 80 mujeres, de edades comprendidas entre 18 y 34 años, miraban imágenes de medio centenar de hombres y valoraban su “masculinidad” y atractivo. Los resultados mostraron que los sujetos con el dedo anular más largo obtenían las puntuaciones más altas. Además, el atractivo y la simetría facial también estaban muy relacionados.
La relación de tamaño entre el dedo anular y el dedo índice también es un indicador útil para valorar el riesgo de sufrir cáncer de próstata, ligado a altos niveles de testosterona.
muyinteresante.es

jueves, 2 de diciembre de 2010

El largo de los dedos indicaría riesgo de cáncer de próstata

Los hombres con dedos índices largos pueden tener menos posibilidades de desarrollar cáncer de próstata, según datos de un estudio de científicos británicos divulgado ayer en una revista especializada. Los resultados del estudio pueden ser utilizados para ayudar a elegir quiénes deben someterse a análisis regulares para detectar la posibilidad del cáncer de próstata. La investigación fue desarrollada por científicos de la universidad británica de Warwick y del Instituto para la Investigación del Cáncer, y publicado por el British Journal of Cancer . Los científicos encontraron que los hombres cuyos dedos índices son más largos que los anulares tiene un tercio menos de posibilidades de desarrollar la enfermedad que los hombres con las proporciones opuestas. Hasta ahora, otros estudios científicos habían vinculado el largo de los dedos con la agresividad, la fertilidad o la habilidad para los deportes.
“El largo relativo del dedo podría ser utilizado como un test simple para el riesgo de cáncer de próstata, particularmente en hombres menores de 60 años” , dijo Ros Eles, una de las investigadores que participó en el estudio.
Eles dijo que el hallazgo, que los científicos creen puede estar relacionado con los niveles de la hormona masculina testosterona, podrá ser usado en combinación con otros factores como historia familiar y análisis genéticos para seleccionar a los hombres en riesgo para la detección.
Existe una controversia en torno de la detección del cáncer de próstata porque el test PSA suele no diferenciar entre hombres con cáncer agresivo y aquellos que nunca tendrían síntomas o necesitarían tratamiento pese a tener un tumor. El año pasado, un estudio en Estados Unidos encontró que la detección rutinaria del cáncer de próstata había identificado a más de un millón de hombres con tumores que no les habían generado aún la enfermedad. En el estudio británico se explica que el largo relativo del los dedos índice y anular se determina antes del nacimiento por los niveles de hormonas sexuales a las que el feto está expuesto en el útero. Los científicos sostienen que estar expuesto a menos testosterona antes del nacimiento ayuda a los hombres a prevenir el cáncer de próstata más tarde. Se cree que el fenómeno se produce porque genes conocidos como hoxa y hoxd controlan el largo de los dedos y el desarrollo de los órganos sexuales. “Nuestro estudio indica que son los niveles hormonales a los que los niños están expuestos en el útero los que tienen efecto décadas después”, dijo Ken Muir, de la Universidad de Warwick, que también participó en la investigación.
El de próstata es el segundo tipo de cáncer más común en hombres, después del de pulmón, y mata unos 254.000 hombres en el mundo cada año.
Los investigadores estudiaron a más de 1.500 pacientes de cáncer de próstata en tres hospitales británicos entre 1994 y 2009, y los compararon con 3.000 hombres sanos. El patrón más común fue hallado en más de la mitad de los hombres, y fue que tenían el dedo índice más corto que el anular.
Los hombres cuyos dedos índice y anular tenían la misma extensión –el 19 % de los pacientes estudiados– tenían un mismo riesgo de cáncer, pero aquellos cuyos índices eran más largos tenían un 33 por ciento menos de probabilidad de desarrollar la enfermedad.
clarin.com

jueves, 4 de noviembre de 2010

LUJURIOSOS Y PROMISCUOS POR LA LONGITUD DE SUS DEDOS

 
Su capacidad para ser infiel y su afición a un sexo «variado» quizás puedan ser descubiertas por la longitud de sus dedos, un detalle que seguramente nunca podrá poner como excusa ante un desliz. Al menos, esta prueba ha sido suficiente para que un grupo de investigadores británicos afirme que nuestros antepasados neandertales tenían una conducta promiscua y lujuriosa como el más entregado de los casanovas. Por si fuera poco, y gracias a la misma observación de las manos, aseguran que otro grupo de primates homínidos, los Ardipithecus, que algunos científicos incluyen en nuestro linaje, tenían el mismo concepto de libertad sexual que manifiestan alegremente los grandes simios actuales. En otras palabras, la idea de la monogamia no iba con ellos. Este sorprendente estudio aparece publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B.
Científicos de la Universidad de Liverpool, Shouthampton y Calgary (Reino Unido) analizaron los restos fósiles de dedos de simios primitivos y homínidos extinguidos para conocer los niveles de exposición de estas especies a los andrógenos prenatales, un grupo de hormonas muy importantes en el desarrollo de características masculinas como «la agresividad y la promiscuidad», según los investigadores.
Los andrógenos, como la testosterona, afectan a la longitud de los dedos durante el desarrollo de feto. Altos niveles de estas hormonas aumentan la longitud del cuarto dedo en comparación con el segundo, dando lugar a un bajo índice en la tasa del dedo anular.
Los expertos analizaron los dedos fósiles de neandertales y simios primitivos, así como de homínidos Ardipithecus ramidus y Australopithecus afarensis. El equipo descubrió que las tasas del dedo anular en los neandertales eran más bajas que en la mayoría de los humanos actuales, lo que sugiere que habían estado expuestos a altos niveles de andrógenos prenatales y, como consecuencia, eran más promiscuos y competitivos. Más «machotes», en el sentido más clásico y trasnochado, claro.
Un grupo monógamo
Los resultados también sugieren que los primeros homínidos, Australopithecus que datan de hace entre tres y cuatro millones de años, eran probablemente monógamos, mientras que los primeros Ardipithecus eran muy promiscuos y más similares a los grandes simios actuales. Los investigadores señalan que aunque el registro fósil es limitado en este período y se necesitan más fósiles para confirmar sus descubrimientos, este método podría resultar una interesante vía para conocer cómo ha evolucionado nuestra conducta social.
Aquellos que hayan empezado a mirar la longitud de sus dedos para justificar su conducta tienen una segunda excusa: más del 2% del genoma del ser humano moderno procede de los neandertales.
abc.es

sábado, 24 de julio de 2010

Mídete el dedo anular para saber si eres un macho

Una manera rápida de saber cuán macho es un hombre es medirle el dedo anular, y no hace falta recurrir a la quiromancia o cualquier otra superchería. A cuanta más testosterona haya sido expuesto en el seno materno, más largo será el dedo anular cuando el hombre sea adulto.
La mayoría de hombres tienen el dedo anular más largo que el índice, pero las mujeres tienen normalmente los dos dedos del mismo tamaño. John Manning observó que ello era una indicación del nivel de testosterona prenatal.
Pero ¿por qué ocurre esto? La razón hay que buscarla en los genes hox, que controlan el crecimiento de los genitales y también el crecimiento de los dedos.
Por esa razón, los hombres que tienen más riesgo de padecer autismo, dislexia, tartamudez o disfunciones inmunes (relacionadas todas con un exceso de testosterona prenatal) son hombres con los dedos anulares especialmente largos. También son hombres que acaban siendo padres de un número mayor de hijos varones.
Si tenéis los dedos anulares demasiado cortos, tampoco cantéis victoria. Entonces tendréis más riesgo de padecer enfermedades cardiacas y de tener problemas de infertilidad.
Esta relación entre dedos anulares y testosterona es tan elevada que Manning incluso se atrevió a predecir quién ganaría una carrera disputada por un grupo de atletas. Como la testosterona también tiene relación con los músculos masculinos, Manning acertó: ganó el que tenía el dedo anular más largo.
La longitud del dedo anular y, por supuesto, su huella dactilar se imprimen en el útero. Son productos del ambiente, porque sin duda el seno materno es el paradigma de la palabra “ambiente”. Pero eso no quiere decir que esas características sean maleables. Es más cómodo creer que el ambiente es más maleable que la herencia, y esto está erróneamente basado en la noción de que ambiente es todo lo que ocurre después del nacimiento y herencia lo que ocurre antes.

genciencia.com

lunes, 19 de enero de 2009

La ciencia lee las manos y dice: el dedo anular, mejor más largo


La predicción del futuro es algo que la ciencia habitualmente no desdeña; es más, forma parte de su constitución poder decir, por ejemplo, qué órbita seguirá un planeta o cómo va a terminar el universo. Pero de ahí a leer las manos para conocer a la personalidad de una persona hay un paso... que algunas universidades británicas y norteamericanas vienen dando desde hace algunos años.
El último caso de más de media docena se dio a conocer esta semana y muestra que se encontró una relación entre el largo superior del dedo anular al índice y el éxito de los corredores de bolsa. John Coates de la Universidad de Cambridge midió durante casi dos años los dedos de la mano derecha de 44 agentes que compran y venden acciones; los de anulares más grandes ganaron más dinero.
Pero no es la primera vez que se va en busca del tamaño del dedo que lleva el anillo matrimonial. Anteriormente se había estudiado cómo eso incide en la habilidad deportiva (anular largo, mujeres más hábiles para el tenis por ejemplo); con la fertilidad (mejor un anular largo en varones y un índice largo en mujeres); y con la agresividad (anular chico, tendencia a ser ruidoso). En otro casos fueron más lejos y lo relacionaron con el buen desempeño escolar en niños y hasta con la posibilidad de ataques cardíacos (en esta ocasión midieron dedos de bebés). Fue la Universidad de California la más polémica al hablar de que las mujeres homosexuales tienen el anular más grande que las heterosexuales.
El mecanismo, en casi todos los casos es así: el largo de algunos dedos está determinado por la exposición del bebé a ciertas hormonas durante el período de vida intrauterina. Como esas mismas hormonas también ejercen influencia sobre aspectos de la vida de relación, es posible concluir que dedos y formas de la personalidad se relacionan mutuamente, aseguran.
Desconfío.
Pero para todos los científicos argentinos consultados hay que tener sumo cuidado con investigaciones de este tipo, pese a que técnicamente son confiables.
Según Diego Golombek, biólogo de la Universidad de Quilmes y el Conicet, “se sabe desde hace tiempo que el largo de los dedos de la mano se determina durante la gestación, y está relacionado con la exposición a hormonas sexuales en el útero, particularmente la testosterona”. Golombek aseguró que “eso es un hecho; el resto son correlaciones que afirman que la relación entre la longitud de los dedos índice y anular tienen que ver con la fertilidad, orientación sexual, y hasta se lo ha relacionado con la propensión al autismo o a ciertas actividades académicas”. Para evitar problemas, el autor del libro de divulgación Sexo, drogas y biología pidió que se los entienda estrictamente como trabajos que muestran correlaciones y nada más que eso: “No debe ser considerado como un fenómeno de causa y efecto. Mientras se entienda la diferencia entre ambos conceptos, todo bien, pero si se confunden los límites la cosa se pone complicada”.
¿En qué sentido complicada?
Lo explica el biólogo Pedro Beckinschtein, investigador del Conicet. Para él los estudios están bien hechos técnicamente, fueron publicados en las principales revistas; es decir, que son “verdad”, pero igual le parecen directamente una “porquería” por las posibles consecuencias éticas que implica conocer, “leyendo las manos”, si una persona puede llegar a ser más agresiva o tener gustos por personas del mismo sexo. “Medir la agresividad supone que esa persona puede tener más posibilidades de delinquir, eso ya es juzgar a alguien antes de que cometa el delito”, advirtió. Bekinschtein cree que “el hecho de que haya fondos para estas investigaciones es algo sugestivo”.
Por último, Adriana Schnek, bióloga y coautora de uno de los libros canónicos para el estudio universitario de la materia (“el Curtis”) es más tajante. “Me parece que este tipo de investigaciones son absurdas. El éxito es una construcción social, culturalmente determinada. Un estudio de este tipo, aislado de su contexto histórico y económico, desvirtúa la concepción de la biología como ciencia y de los estudios sociales. Más interesante sería hacer un artículo que discutan este tipo de estudios y de artículos sensacionalistas”.

El cambiante cráneo de Darwin
La idea de que ciertos caracteres externos pueden indicar el temperamento de las personas tuvo como insospechada víctima al mismísmo Charles Darwin. Su padre estaba convencido de que el pequeño Charles estaba condenado al fracaso y al ocio permanente “por la forma de su cabeza”.
Durante ese siglo XIX, estaba tan extendida la idea de que lo exterior estaba vinculado con las formas de ser, que el propio codescubridor de la Teoría de la Evolución de las Especies no fue capaz de juzgar duramente a su padre por eso. Es más, en su Autobiografía cuenta que al volver de su viaje de cinco años alrededor del mundo a bordo del Beagle (que lo terminó de formar como biólogo), su padre, orgulloso, le dijo: “Hijo, si hasta te ha cambiado la forma de la cabeza”.
Pero más allá de esta anécdota, la frenología (así se llamaba la corriente que estudiaba las formas craneanas) tuvo algunos usos preocupantes, sobre todo por la posibilidad de detectar criminales en potencia; es decir, antes de que cometieran crimen alguno, sólo por portación de cara.
El biólogo argentino Pedro Beckinschtein (ver nota central) dice que éste es uno de los posibles usos de estudios tan particulares como los que correlacionan ciertas formas de las manos con caracteres de la vida de las personas en sociedad.

sábado, 12 de julio de 2008

Increíble: un hombre perdió una parte de un dedo y le volvió a crecer

Por: Guillermina de Domini
Sin trucos ni hechizos de Harry Potter, a Lee Spievack, un estadounidense de 69 años, le volvió a crecer en un mes la punta del dedo medio de la mano derecha, que había perdido en un accidente. Un video muestra el paso a paso de su increíble cicatrización que, según contó, fue gracias a la aplicación de un polvo que se extrae de la vejiga del cerdo. La sustancia se conoce como "matriz extracelular" y la desarrolla ACell, una empresa dedicada a la medicina regenerativa, fundada por su propio hermano, Alan.
Pese a que no se hizo un seguimiento científico del hecho, Stephen Badylack, especialista en la fabricación de la matriz, confirmó a Clarín que: Este polvo le dice al cuerpo que empiece el proceso y regenere tejidos y explicó que lo ocurrido con Spievack podría significar un gran avance científico.
La cicatrización fue increíblemente organizada con un remodelamiento poco habitual , dijo Alejandro Nieponice, médico argentino que participa en investigaciones de medicina regenerativa en la Universidad de Pittsburgh, en los Estados Unidos. Hay que ser cauteloso y no mirar este caso como un milagro sino sólo como un indicio de que uno puede colaborar o interferir en el proceso natural de cicatrización y estudiar detalles que hacen que esta matriz ayude en este proceso , agregó.
Spievack se cortó el dedo en agosto de 2005. Estaba en Hobby Store USA , su negocio en Cincinnati, Ohio. Le estaba explicando a un cliente que debía cambiar el motor de su avión de metal a escala porque era muy peligroso. Lo señalé y mi dedo quedó entre las hélices , le contó a la CBS.
Calculó mal la distancia y 7,5 milímetros de su dedo volaron por el aire. Nunca pudo encontrarlo, quería guardarlo en una bolsa de hielo para que se lo cosieran. Un médico de emergencia fue al negocio, le vendó el dedo y le recomendó que fuera de urgencia a un cirujano de manos. El cirujano me dijo que me sacara piel del brazo para ponerla en el dedo , relató. Pero Spievack no le hizo caso y escuchó a su hermano Alan, cirujano y especialista en medicina regenerativa. Le aconsejó el polvo mágico de cerdo porque un vecino había tenido el mismo accidente un año antes y le había vuelto a crecer.
Así, comenzó a aplicárselo cada dos días. En cuatro semanas ya tenía hueso, piel, carne y uña nuevas. Y en cuatro meses ya tenía el dedo normal. Tengo tacto, siento dolor. El polvo ayudó a que el dedo se regenere por sí mismo y no dejó que se transformara en herida, sino que incentivó su crecimiento , dijo Spievack.
Algunos científicos creen que este polvo podría ayudar a que vuelvan a crecer los dedos que los soldados pierden en las guerras. Si la matriz puede estimular la regeneración de un dedo --señaló Badylack--, significa que se podrían regenerar otras partes del cuerpo . Esto no fue un milagro , pero bien podría ser el comienzo de una fantástica historia.