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domingo, 21 de noviembre de 2010

Los tumores benignos también ofrecen información del cáncer

El 90% de queratosis seborreicas, un frecuente tumor benigno de la piel, tiene alteraciones genéticas que también están muy implicadas en otros tipos de cáncer, como el de vejiga. Sin embargo, "estas lesiones dermatológicas nunca degeneran en cáncer", afirma Agustí Toll, dermatólogo del Hospital de Mar (Barcelona) y uno de los autores del estudio, publicado en la revista científica 'PNAS'.
"En la piel, estas mutaciones oncogénicas activan vías de defensa moleculares que no se estimularían en otros órganos en los que las mismas alteraciones llevan al cáncer", comenta el experto a ELMUNDO.es. Se trata de un mecanismo de protección que no permite que las células tumorales o premalignas se dividan y, por lo tanto, que el tumor avance.
Después de tomar biopsias de estas lesiones en 25 individuos (entre cinco y 10 por cada uno), el grupo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), del Instituto de Investigación del Hospital del Mar (IMIM) de Barcelona y de la Universidad de Regensburg (Alemania) encontró mutaciones de los genes FGFR 3, PIK3CA y KRAS. Las de FGFR 3 ya se habían observado en estudios anteriores realizados con ratones, en los que, después de inducir mutaciones en dicho gen, estos animales desarrollaban unas lesiones cutáneas muy parecidas a las queratosis seborreicas, cuyo aspecto es similar a las verrugas.
"Este hallazgo puede ayudarnos a entender más el proceso molecular oncológico, es decir, cómo se desarrollan y progresan los tumores en general", señala Agustí Toll. Hasta ahora, la mayor parte de los trabajos sobre las alteraciones genéticas en el desarrollo del cáncer estaban centrados en los tumores malignos. Este estudio subraya que el análisis de la 'arquitectura genética' de los tumores benignos también puede proporcionar información relevante sobre los procesos que terminan en cáncer.
Como desvela el dermatólogo Toll, "hemos estudiado distintas lesiones en un mismo individuo, localizadas en la piel a unos centímetros de distancia unas de otras. Probablemente, tienen un origen común y esto implicaría que se trata de una alteración de nacimiento". Es decir, "si hasta el momento se creía que las mutaciones en estos genes que se encuentran en el cáncer aparecen de repente en la edad adulta (por la causa que sea), es posible que las tengamos desde que somos embriones". Otra cosa es que finalmente se desarrolle o no la enfermedad, dependiendo de otros factores como virus, exposición solar, tabaco...
¿Qué aplicación práctica podría tener este hallazgo? "Se debería tener en cuenta en el futuro a la hora de hacer estudios de predisposición genética. Es decir, no sólo tendrían que hacerse a partir de la sangre, también de otros tejidos, ya que las alteraciones genéticas pueden presentarse parcheadas en distintas partes del organismo".
Además, este encuentro también puede ayudar a desarrollar un tratamiento futuro de la queratosis seborreicas. Actualmente, estas lesiones se tratan quirúrgicamente, a través de crioterapia o con bisturí eléctrico. "Conociendo el mecanismo genético implicado en esta alteración, podría desarrollarse una crema con una sustancia que revirtiera las vías por las que se activa este tumor benigno", concluye el doctor Toll.
elmundo.es

viernes, 22 de octubre de 2010

Otro avance para tratar el cáncer

Sebastián A. Ríos
Enviado especial
MENDOZA.- Si bien la cirugía es la forma más antigua de luchar contra el cáncer, sigue siendo el tratamiento más elegido para los tumores sólidos y el que más posibilidades de curación ofrece. Sin embargo, muchos casos se detectan en estado muy avanzado, ya sea por tamaño o diseminación, y se vuelven inoperables.
Conseguir que un alto porcentaje de esos pacientes puedan ser intervenidos quirúrgicamente hoy es posible gracias a la llamada terapia neoadyuvante del cáncer. La adición de drogas antiangiogénicas, que combaten los vasos sanguíneos que nutren las células tumorales, permite volver operables incluso a pacientes con metástasis.
"En los casos de pacientes con cáncer de colon, que presentan metástasis hepáticas que de entrada son inoperables, la adición de drogas antiangiogénicas permite que entre el 23 y el 30% de esas metástasis puedan ser operadas, ya sea porque se logra reducir su tamaño o porque se reduce su número", dijo a LA NACION el doctor Carlos Silva, jefe de los servicios de oncología de los hospitales Británico y Austral.
"El seguimiento de los pacientes tratados con drogas como el bevacizumab, que pudieron gracias a ésta acceder al tratamiento quirúrgico, muestra que a los 10 años muchos siguen estando libres de enfermedad, por lo que uno podría decir que probablemente hayan sido curados", agregó el oncólogo, que participó del encuentro Transformando el Tratamiento del Cáncer, realizado en la ciudad de Mendoza.

Reducir el tamaño
El tratamiento neoadyuvante del cáncer, aquel que se aplica antes de una cirugía con la finalidad de facilitarla (o, directamente, posibilitarla), también ha demostrado ser útil en ciertas formas de cáncer de pulmón. La adición a la quimioterapia de drogas antiangiogénicas como el bevacizumab permite reducir el tamaño inicial del tumor y hacer que pacientes inoperables puedan ser operados.
"Hay una pequeña proporción de los pacientes con adenocarcinoma, entre el 10 y el 15%, en los que el tumor que inicialmente es demasiado grande para ser operado puede ser reducido, posibilitando la cirugía", confirmó la doctora Anne Tsao, profesora del Centro Oncológico M.D. Anderson, de la Universidad de Texas, Estados Unidos, que también participó del citado encuentro.
Los adenocarcinomas representan aproximadamente el 40% de todos los tumores pulmonares, precisó Tsao. "En esta forma de cáncer, el bevacizumab es utilizado como primera línea de tratamiento ante la presencia de metástasis, ya que permite reducir significativamente el tamaño del tumor y prolongar la sobrevida de los pacientes", agregó la investigadora.

El poder de la suma
Para crecer y propagarse, los tumores requieren nuevos vasos sanguíneos que los nutran, y para ello liberan proteínas como el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF, según sus siglas en inglés) que favorecen la angiogénesis o creación de nuevos vasos. Bloquear la acción de estos mensajeros es la meta de los fármacos antiangiogénicos.
El uso de estos medicamentos reporta tres efectos: reduce el alcance de los vasos que irrigan al tumor, pero también inhibe la formación de nuevos vasos. Y lo que quizá sea aún más importante es que loa antiangiogénicos potencian la efectividad de la quimioterapia que reciben los pacientes. "Al normalizar los vasos anormales -explicó Silva-, los antiangiogénicos permiten que las drogas quimioterápicas lleguen mejor a las células tumorales. Por eso es que la quimioterapia y las drogas antiangiogénicas funcionan mejor juntas que separadas."

EN CIFRAS
63.000
Argentinos mueren por cáncer cada año, según el registro Global InfoBase de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

9800
Casos de cáncer de pulmón se diagnostican cada año en la Argentina.

11.000
Casos de cáncer de colon se diagnostican cada año en la Argentina.

lanacion.com

martes, 28 de septiembre de 2010

Un microchip para extraer las células tumorales

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un prototipo de microchip que detecta y aísla las células tumorales presentes en muestras sanguíneas. Su futura utilidad pasa por mejorar el diagnóstico temprano del cáncer y por afinar los tratamientos.
"El dispositivo, fabricado en plástico, podría emplearse en la detección de metástasis en sus fases iniciales", explican desde el CSIC.
Se trata de un chip, algo más pequeño que una moneda de un euro, que consta de un canal en el que se sitúa la muestra de sangre. Allí, gracias al empleo de ultrasonidos, se detecta la presencia, o no, de células tumorales.
"La fuerza de radiación que ejerce la onda ultrasónica provoca que las células tumorales, que se distinguen del resto por su tamaño y densidad, sean conducidas hasta ese punto, y posteriormente, recolectadas", expresan sus creadores.

No invasivo
En este sentido, Itziar González, coordinadora de la investigación, destaca que una de las principales novedades de este prototipo es que no es invasivo. "No hace falta introducir en la muestra de sangre ningún tipo de elemento externo, algo que sí exigen las tecnologías que normalmente se emplean para detectar células tumorales circulantes en sangre".
Aunque, como aclara González, "el análisis de muestras tomadas en biopsia sigue siendo la mejor manera de examinar un tumor", los científicos que trabajan en este proyecto intentan perfeccionarlo -superando algunas dificultades actuales- para poder generalizar su uso.
De lograrse esta mejoría, se traduciría en un adelanto en el diagnóstico del cáncer en las fases tempranas y, por tanto, también en el tratamiento que se prescriba a cada paciente.
Este proyecto es resultado del trabajo de distintos organismos como el Centro Tecnológico IKERLAN del País Vasco, la Fundación Hospital General de la Universidad de Elche (Alicante), la Universidad Politécnica de Mondragón (Guipúzcoa), así como del investigador Alfredo Carrato, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
elmundo.es

domingo, 22 de agosto de 2010

Operan a una mujer y le extraen un tumor de 23 kilos

El equipo de Cirugía Ginecológica del Hospital bonaerense Gandulfo de Lomas de Zamora le extrajo a una mujer un tumor de 23 kilos, que en el último año había crecido velozmente en la zona del útero. Se trata de una operación sin antecedentes en el país. Es más, los especialistas afirman que a nivel mundial existen reportes de casos de tumores de este tipo que pesan 12 kilos .
La intervención quirúrgica se realizó a principios de agosto. El Ministerio de Salud provincial lo dio a conocer el viernes. La operación duró 4 horas y el peso del tumor extraído es comparable al peso promedio de un niño de cuatro años. La paciente –no se difundió su nombre– es de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, tiene 54 años y tres hijos. Ya recibió el alta y su evolución es buena. “Al ingresar al quirófano pesaba 140 kilos y salió con 35 kilos menos”, contó a Clarín el coordinador quirúrgico del Servicio de Ginecología del hospital, Oscar López.
“Este tipo de tumores malignos tiene un alto poder de metástasis por lo cual la paciente está siendo sometida a rigurosos controles en forma ambulatoria para comprobar que no queden secuelas. Por el momento no presenta un cuadro de metástasis”, informó López.
Los médicos del servicio dijeron que, desde hace un año y medio, la mujer venía percibiendo un constante crecimiento de su abdomen. Tenía muchas dificultades: no podía casi orinar, por ejemplo, y su movilidad estaba muy reducida. Luego de pasar por la consulta de otros médicos llegó al hospital Gandulfo. “ En mis 35 años de carrera jamás traté un caso de similares características.
Hemos recabado información sobre otros casos y encontramos extracciones de tumores de 4, 5 y hasta de 12 kilos, pero ninguno de 23”, afirmó el médico López.

clarin.com

miércoles, 28 de abril de 2010

El control de la telomerasa podría bloquear hasta el 95% de los tumores

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)
El control de la telomerasa es "esencial" para evitar la progresión tumoral, ya que esta enzima se activa en "hasta el 95 por ciento de los cánceres para evitar el desgaste total de los telómeros y poder seguir dividiéndose sin control, extenderse y producir metástasis", según afirmó la directora de Investigación Básica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la doctora María Blasco.
La doctora Blasco, que recibirá este miércoles el 'Premio Investigación Preclínica 2010' otorgado por la Fundación Lilly, explicó que las teorías del envejecimiento y del origen del cáncer se basan en que los telómeros son como "relojes de la célula", ya que determinan el número de divisiones celulares hasta que la célula muere.
De este modo, el desgaste del telómero impide su función protectora de la célula y ésta se vuelve inestable y desaparece. Por contra, este proceso de desgaste no se produce en las células cancerosas, que reactivan la telomerasa favoreciendo la proliferación de las células dañadas.
En este sentido, el grupo que dirige la doctora Blasco ya demostró hace dos años en ratones que la longitud de los telómeros es "determinante" para extender la vida de los roedores en más de un 40 por ciento porque modifica el comportamiento de las células madre.
"Por este motivo --anotó Blasco-- las farmacéuticas ya han puesto en marcha numerosos estudios para conseguir fármacos inhibidores de la telomerasa contra el cáncer, y potenciadores para retrasar el envejecimiento".
TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES RARAS
Para esta experta, "el control de la telomerasa permitiría además intervenir en todas aquellas enfermedades raras vinculadas al envejecimiento prematuro, como la anemia aplásica, ya que las células madre de la médula ósea pierden su capacidad regenerativa". Asimismo, también podrían beneficiarse de sus investigaciones los pacientes con diferentes tipos de fibrosis pulmonar idiopáticas o los niños con disqueratosis congénita.
En esta misma línea, las actuales investigaciones realizadas por el equipo del CNIO "ponen especial énfasis en el estudio de los telómeros y de las proteínas adheridas a ellos, denominadas shelterinas, que podrían actuar como supresores tumorales y como factores que previenen el envejecimiento prematuro", dijo Blasco.
A este respecto, la investigadora aseguró que su equipo ya ha logrado comprobar como, al suprimir una de las siete proteínas de esta familia (la TRC1), se producía un desarrollo de enfermedades de forma repentina mucho más rápido que al suprimirse la telomerasa, "de ahí la posible importancia de las shelterinas en el envejecimiento celular", indicó.

lainformacion.com

lunes, 1 de febrero de 2010

Nuevo tratamiento contra un cáncer ocular infantil

Gabriela Navarra
LA NACION
Uno de los grandes desafíos de todo tratamiento oncológico es dar en el blanco: combatir el tumor sin agredir o agrediendo lo menos posible al resto del organismo. Imaginemos la magnitud del problema si el cáncer se aloja en uno o en los dos ojos, como en el retinoblastoma, el tumor ocular más frecuente en los niños. ¿Cómo combatir la enfermedad actuando únicamente sobre el 1% del volumen del cuerpo (proporción representada por el ojo) sin hacer circular quimioterapia a través el 99% del organismo, que en realidad no la necesita?
Esa es la pregunta que, desde hace años, se hace el equipo de Hematooncología del hospital Garrahan, a cargo del doctor Marcelo Scopinaro, donde el pediatra Guillermo Chantada investiga este tumor que ataca a 40 chicos por año en nuestro país, de quienes al menos 8, para seguir viviendo, no tienen otra elección que la enucleación bilateral. Curados, pero ciegos. Además, la toxicidad del tratamiento genera un alto riesgo de otros cánceres. Entre éstos, leucemia.
Uno de los primeros pasos del equipo, al que se integra la doctora Adriana Fandiño, del Servicio del Oftalmología del hospital, ocurrió en 2007, cuando utilizaron en forma experimental inyecciones perioculares de topotecan, una droga menos tóxica que el carboplatino (la regla en los tratamientos) para tratar casos que no tenían otra alterativa que la enucleación bilateral.

Del laboratorio a la clínica
"Nuestro grupo ya había probado, en 2004, que el topotecan podía ser usado con éxito en retinoblastoma. Con la administración experimental del topotecan periocular, en forma subconjuntival, uno de los chicos con retinoblastoma bilateral salvó el ojito y evitó la ceguera", recuerda Guillermo Chantada, entusiasmado con el modelo de transferencia; es decir, llevar resultados de laboratorio a la clínica, sin mediaciones.
La replicación de ese ensayo, que se publicó en la revista Investigative Ophthalmology and Visual Sciences (IOVS), está a punto ahora de empezar en otros 44 chicos de centros de salud de Suiza, Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos, España, México, India y Canadá. "En la Argentina se realizó la fase I, es decir, demostrar si la droga es tóxica. En la próxima, la fase II, sabremos qué porcentaje de pacientes responde", agrega el pediatra.
Pero el grupo del Garrahan, asociado para esta tarea desde hace cuatro años con la Cátedra de Farmacología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA (FFyB), dio pasos más novedosos: los doctores Guillermo Bramuglia, especialista en tecnología farmacéutica, y Angel Montero, investigador español que cursó una beca en FFyB, junto al becario doctoral Emiliano Buitrago, integraron experiencia y habilidades para crear un dispositivo para administrar drogas de forma más local y menos tóxica aun. "Diseñamos un implante del tamaño de una moneda de 10 centavos ?explica Bramuglia?, que va liberando la droga durante 24 horas y se biodegrada dentro del ojo, sin pasar a la circulación sistémica. Por el momento se ha probado en conejos, que representan el modelo experimental del ojo humano y se ha publicado recientemente en la revista IOVS. Es una forma de acercarse más al humor vítreo, ya que los tumores allí son una de las mayores causas de enucleación de ambos ojos porque la quimioterapia no logra penetrarlo, debido a su estructura avascular (sin circulación)."

Un "misil" dirigido al ojo
Los intentos de llegar directamente al vítreo para dar de lleno sobre el tumor sin impactar sobre el resto del organismo siguen un paso más: la doctora Paula Schaiquevich, investigadora del Conicet, a cargo de la Unidad de Farmacocinética Clínica del hospital Garrahan, lleva adelante un protocolo experimental de aplicación del topotecan canalizando directamente la arteria ocular. "Lo hacemos en cerdos, en el bioterio del hospital ?cuenta la farmacéutica?, en este caso la droga es directamente un «misil» aplicado en la arteria que irriga el ojo."
Este modelo, al igual que el del implante intraocular, en un futuro podría convertirse en nuevas alternativas terapéuticas. "Pero faltan unos 5 años, calculamos", dice Chantada, al tiempo que destaca que el grupo de investigadores tiene el apoyo de la Fundation for Ophthalmic Knowledge, de Nueva York, y la Fundación Natalie Dafne Flexer, de la Argentina, además de la UBA .
"La investigación fue independiente, más allá de la provisión del medicamento para el estudio, cedido por el laboratorio Glaxo ?reflexiona el doctor Marcelo Scopinaro ?. El retinoblastoma es más frecuente en países en desarrollo y por eso carece de interés económico para la industria farmacéutica internacional, a pesar de que en el mundo se diagnostican unos 8000 casos por año. En general, en comparación con el cáncer adulto, el pediátrico se cura mucho más. Es por eso que ámbitos de investigación como éstos no son de interés para la industria privada. Y aquí aparece la oportunidad de un grupo académico que quiere investigar."
"En la Argentina, a diferencia de otros países subdesarrollados, ya curamos el retinoblastoma, dice Guillermo Chantada. Nuestro gran desafío es evitar la ceguera."

CLAVES
En el 40% de los casos, el retinoblastoma se presenta en ambos ojos.
En el 90% de los casos se aplica quimioterapia endovenosa.
Un 25% de los pacientes conserva ambos ojos; el 50% uno solo, y el resto sufre enucleación de ambos.

Los tumores se presentan en formas hereditarias y esporádicas.

jueves, 29 de octubre de 2009

Un estudio descarta la relación entre el uso del móvil y el tumor cerebral


Un informe elaborado por un comité científico de la Universidad Complutense de Madrid asegura que los estudios realizados hasta el momento no relacionan el uso de móviles por adultos en un periodo inferior a diez años con la aparición de tumores cerebrales, y que aún no hay datos suficientes sobre su efecto en los niños.
El Informe sobre Radiofrecuencias y Salud (2007-2008), presentado hoy, ha sido realizado por el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), y concluye que los niveles de exposición de la población española a radiofrecuencias procedentes de las antenas de telefonía móvil son "extremadamente bajos" e "inferiores a los establecidos como seguros".
Los datos presentados en el informe muestran que los niveles de radiofecuencia en España se encuentran casi 50 veces por debajo de los límites permitidos por la legislación, que están fijados por la normativa europea en torno a los 450 microvatios por centímetro cuadrado. Los científicos responsables del informe han recordado que estos límites legales están basados en las investigaciones científicas realizadas hasta el momento y en los efectos térmicos de las radiofrecuencias sobre las células humanas, pero "si se encuentra alguna evidencia científica de algún efecto biológico, que hasta ahora no han sido hallados, los límites tendrán que ser revisados". Además, los estudios analizados por este grupo de investigadores no han encontrado una relación casual entre los síntomas de las personas que manifiestan ser hipersensibles a los campos electromagnéticos y las radiofrecuencia procedentes de las antenas de telefonía móvil.
El presidente del comité CCARS, Emilio Muñoz, ha destacado que la percepción negativa que se tiene en la sociedad sobre las emisiones y sus efectos sobre la salud no se corresponde con los datos científicos disponibles y que "los medios de comunicación tienen un papel decisivo sobre la información que se transmite de los avances relacionados con tecnologías y nuevos desarrollos".
"Esperamos que el informe pueda llegar a responsables políticos, defensores del consumidor y otros actores para que sirva como guía a la hora de tomar decisiones y para poner en marcha nuevas investigaciones relacionadas", ha añadido. Por ello, el informe establece entre las prioridades para investigaciones futuras la posibilidad de que la exposición crónica incremente el riesgo de desarrollar tumores cerebrales, los efectos sobre niños o personas con enfermedades neurológicas y la posibilidad de potenciales respuestas biológicas a la exposición.
elpais.com

martes, 29 de septiembre de 2009

Un antitumoral para preservar la fertilidad durante la 'quimio'


MARÍA VALERIO
MADRID.- La infertilidad que provocan algunos tratamientos contra el cáncer es una de las grandes preocupaciones de muchos pacientes. Por eso, cualquier noticia que pueda solucionar este problema, como la que propone el último número de la revista
'Nature Medicine', es recibida con los brazos abiertos.
Según una investigación con ratones dada a conocer este fin de semana, el antitumoral Glivec (que ya utilizan miles de pacientes en todo el mundo para tratar algún tipo de leucemia y de sarcoma), podría ser el 'antídoto' contra la esterilidad causada por otro habitual fármaco, el cisplatino.
Aunque el trabajo sugiere que imatinib (el nombre genérico de Glivec) podría contrarrestar los daños celulares causados por el cisplatino (ampliamente empleado en mujeres con cáncer de ovario o endometrio), el trabajo también reconoce que es pronto para dar una conclusión certera al cien por cien. Entre otras cosas, porque el trabajo se llevó a cabo con ratones de laboratorio, y habrá que asegurarse primero de que Glivec confiere protección contra la infertilidad sin menguar la eficacia de la quimioterapia.
La clave de esta nueva 'receta', que permitiría a muchas mujeres preservar sus posibilidades de ser madres después del tratamiento, está en la enzima c-Abl. La acción del cisplatino para causar la muerte de las células tumorales se produce activando esta vía, que también suele estar mutada en el caso de los pacientes con leucemia mieloide crónica.
Estudio en ratones
Por eso, un grupo de investigadores de la universidad italiana de Tor Vergata (en Roma), se preguntaron si el mismo fármaco que se utiliza para tratar este tipo de leucemia podría emplearse para contrarrestar los daños que la quimioterapia provoca en las células germinales femeninas. Y según observaron en sus roedores de laboratorio Stefania Gonfloni y su equipo, la respuesta parece ser afirmativa.
Según su investigación, la administración de Glivec durante el tratamiento con cisplatino permite preservar los oocitos de los ratones y la reserva ovárica intacta, al margen de los tradicionales daños. Los folículos (las estructuras en los ovarios femeninos que se activan en cada ciclo para dar lugar a un óvulo) son muy sensibles a los daños celulares que causan la radio y la quimioterapia, lo que acarrea que muchas pacientes no puedan tener descendencia después de estos tratamientos (si no han recurrido a algún método para preservarla previamente).
"La toxicidad ovárica es uno de los efectos más comunes [de la quimioterapia]", concluye el artículo, "por eso muchos adolescentes y adultos jóvenes podrían beneficiarse de la acción de fármacos que inhiban los daños sobre los folículos". Y a pesar de que Glivec podría ser uno de esos 'protectores de la fertilidad', reconocen que habrá que llevar a cabo ensayos clínicos en humanos antes de dar esto por hecho: "Será crucial demostrar que imatinib protege la fertilidad pero no interfiere en la acción antitumoral del cisplatino".
elmundo.es

domingo, 27 de septiembre de 2009

"El 21% de los tumores tiene origen infeccioso. Es toda una sorpresa"


MADRID (Diario El País).- Harald zur Hausen tiene un curioso sentido de lo que es estar jubilado. El investigador alemán, de 76 años, dejó la dirección del Centro de Investigación sobre el Cáncer (DKFZ) alemán en 2003. ´Pero eso me ha dado más tiempo para seguir con mi hobby´. ¿Y cuál es esa afición? ´Investigar en la relación entre las infecciones y el cáncer´. Esa vocación fue recompensada en 2008 con el Nobel de Medicina, y es la que, el viernes de la pasada semana, le llevó a conceder esta entrevista, encajonada entre una reunión, una comida y un viaje a Toledo, donde tenía que asistir a una conferencia organizada por el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá de Henares.

En el fondo, el investigador no ha dejado su hobby desde hace más de 30 años, aunque el premio que recibió el año pasado haya hecho que todo el mundo le pregunte ahora por lo que descubrió a finales de los setenta, y no por lo que está haciendo ahora. ´No importa; el premio no le cambia a uno la vida´.

Aquel galardón reconoció su trabajo como pionero en la investigación sobre las causas infecciosas del cáncer. Una tarea que en 1976 le llevó a publicar la relación entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cérvix. ´Ahora sabemos que entre virus, parásitos y bacterias, aproximadamente el 21% de los tumores tiene origen infeccioso. Es mucho más de lo que sospechábamos hace 15 o 20 años. Es toda una sorpresa´, dice.

Pero en su momento, cuando Zur Hausen hizo su descubrimiento, fue algo tan inesperado que cuando fue con su hallazgo a Boehringer -´el gran laboratorio que tenía más cerca´- para intentar que desarrollaran una vacuna, le dijeron ´que no había mercado para ella´, cuenta fingiendo sorpresa. Pero en seguida matiza: ´Los directores eran otros, no son los de ahora. Además, entonces la tecnología clave, como la PCR [reacción en cadena de la polimerasa, que se descubrió en 1986 y que sirve para identificar el material genético de los virus y otros cultivos celulares] no estaba desarrollada, y hubo un par de informes que dieron falsos positivos, y eso desanimó a la industria´, dice para justificar a quienes no vieron la importancia -también económica- de su hallazgo.

Tampoco estaba claro el proceso que relacionaba el virus con el cáncer. Al llegar a este punto, Zur Hausen eleva la voz y recobra la vitalidad. Se lanza a enumerar una catarata de explicaciones sobre regulación de los factores de transcripción y otros mecanismos de regulación de los genes que hacen que una célula sana se convierta en tumoral. Al final, hay que reconducirle para que la explicación no sea abrumadora. ´Lo que quiero decir es que no es que el virus cause el cáncer directamente. Su ADN no se integra en las células como si fuera un oncogen, pero interfiere en las primeras fases de la regulación, lo que acaba produciendo un cáncer´, resume lo más didáctico que puede.

Inevitablemente, si se habla del virus del papiloma hay que referirse a la polémica montada alrededor de la vacuna, uno de los medicamentos más discutidos que se ha puesto en el mercado últimamente (en 2006). Zur Hausen empieza desmintiendo la mayor: ´La vacuna es tan segura como puede serlo cualquier otra. Hay algunos efectos adversos descritos, como que puede producir una irritación en la zona del pinchazo o alergia a alguna de las proteínas, pero eso pasa con todas´.

Entonces, ¿por qué ha habido tanto debate? Para empezar, el científico cree que ha habido ´un ligero cambio´ en la percepción que la gente tiene de las vacunas. ´Antes, se aceptaban más fácilmente, pero hubo algunos casos, como la posible relación de una vacuna contra la hepatitis B y la esclerosis o el síndrome de Gillian-Barré, una grave enfermedad neurológica, que han modificado algo esta percepción´, opina el investigador.

Además, él mismo reconoce que en el caso de la vacuna del papiloma hubo otra serie de factores: ´Primero, una intensiva campaña de publicidad por parte de los laboratorios, lo que pudo provocar cierto rechazo y sospecha entre la gente. Segundo, se trata de una enfermedad de transmisión sexual, y eso, asociado a que hay que vacunar a niñas, siempre es un tema peliagudo. Muchos padres no querían ni oír hablar de que sus hijas podían estar teniendo relaciones sexuales. Y, además, sobre todo en Europa, hay unos movimientos verdes que creen que vacunarse es interferir en la naturaleza, hay una especie de movimiento ideológico contra las vacunas´, admite.

Lo que le sorprende es que, en España, al menos, haya habido también médicos opuestos a la vacuna. ´Puede ser que tengan miedo a que disminuyan el cribaje [las pruebas periódicas que deben hacerse las muejres para detectar las lesiones precancerosas]´, admite. También cree -siempre prudente- que en España eso es posible porque es ´un país especial, donde el cáncer de cérvix no es tan importante como en el resto del mundo, donde es el segundo más frecuente en mujeres´. Pero cree que los beneficios están claros. ´En Alemania se realizan unas 150.000 intervenciones quirúrgicas al año para eliminar las lesiones precancerosas producidas por el virus del papiloma. Insisto, sólo las precancerosas. Y más de 100.000 son evitables con la vacuna´. No es un porcentaje despreciable, y mucho menos si se tienen en cuenta los efectos adversos de esas intervenciones. ´No son inocuas, y aunque sólo sea la extirpación de las lesiones, entre un 2% y un 7% tiene efectos secundarios, que pueden llegar a adelantar los nacimientos o a causar infertilidad´, dice.

Estos recelos son parte de los que han resurgido ahora, cuando está a punto de empezar la campaña de vacunación contra la nueva gripe. Pero Zur Hausen se resiste a la comparación. ´Sabemos que los efectos de la vacuna del papiloma van a durar por lo menos una década, durante la que las mujeres van a estar protegidas. En cambio, la de la gripe hay que cambiarla cada año´, señala.

El tiempo para hablar con el médico se acaba. Le espera una conferencia en Toledo. ´Me pidieron que hablara de la importancia de la vacunación en general, pero voy a hablarles más de la relación entre infecciones y cáncer´, dice con media sonrisa. Al fin y al cabo, es su hobby ahora que está jubilado.

Emilio de Benito
© EL PAIS, SL.

lanacion.com