Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de noviembre de 2010

Muestran cuáles son las bases neurales del prejuicio racial

Nora Bär Palestinos e israelíes, blancos y negros, indígenas y europeos, judíos y musulmanes, heterosexuales y homosexuales... La historia es absurdamente pródiga en conflictos surgidos por diferencias étnicas, religiosas, nacionales y hasta de orientación sexual. Y aunque a primera vista este rasgo humano parece inexplicable, científicos argentinos acaban de demostrar por primera vez que los sentimientos de pertenencia grupal son tan profundos que pueden afectar nuestra percepción subjetiva del otro de forma implícita e inconsciente.
En un trabajo que se publica en Frontiers in Human Neuroscience, Agustín Ibáñez, Ezequiel Gleichgerrcht y Facundo Manes, del Laboratorio de Psicología Experimental y Neurociencias de Ineco y la Universidad Favaloro, junto con colegas de las universidades Diego Portales y Católica de Chile, pudieron probar que al mismo tiempo que percibe una cara el cerebro registra además a qué etnia pertenece y le atribuye un contenido emocional positivo o negativo. ¡Y todo esto en menos de 170 milisegundos!
"Con esta investigación mostramos que el cerebro detecta automáticamente si un rostro integra o no el propio grupo de pertenencia y le asigna una valoración positiva o negativa mucho antes de que el sujeto responda", afirma Ibáñez, también investigador del Conicet. Según los científicos, éste es el primer trabajo que pone en evidencia las bases cerebrales de la pertenencia grupal y del prejuicio racial.
Para llegar a estas conclusiones los investigadores sometieron a 36 personas de entre 18 y 40 años a un experimento conocido como "test de asociación implícita" (IAT, según sus siglas en inglés).
"En Sudamérica, especialmente en Chile (y en menor grado en la Argentina), los mapuches son una minoría grupal que ha estado históricamente en conflicto con otros grupos mayoritarios desde la colonización española -dice Ibáñez-. Elegimos ambos grupos porque presentan patrones de pertenencia grupal y sesgos raciales con respecto a los otros, lo que nos ofrecía un modelo experimental para estudiar conductas de prejuicio."
Míos, tuyos y nuestros
Según explican, cuando vemos la cara de una persona que pertenece a nuestra etnia (endogrupo), rápidamente lo diferenciamos de alguien ajeno (exogrupo) gracias a que nuestro cerebro es experto en procesar rostros: las regiones llamadas giro fusiforme y surco temporal superior pueden detectar sus características específicas en menos de 170 milisegundos.
En el IAT los participantes tienen que apretar el botón izquierdo o derecho de un monitor para clasificar rostros y palabras.
"Lo usual es que los participantes tiendan a responder de forma más rápida y precisa a los bloques «compatibles» (por ejemplo, cuando responden a rostros de su propio grupo y palabras positivas apretando el botón de la derecha y a los de un grupo ajeno y palabras negativas, de la izquierda) -explica Ibáñez-. Por el contrario, responden más lentamente y con menos precisión en los bloques «incompatibles» (cuando tienen que responder a rostros exogrupales y palabras positivas de un lado, y a rostros endogrupales y palabras negativas del otro). Esto es lo que se conoce como prejuicio implícito."
La mitad de los participantes de este estudio era de origen indígena (mapuches) y los demás, no indígenas. De modo que los investigadores les mostraron diferentes caras y palabras y fueron tomando registros electrofisiológicos de la actividad eléctrica de sus cerebros.
"Hallamos que los bloques compatibles con el propio grupo (rostros endogrupales asociados con palabras positivas por un lado, y rostros exogrupales asociados con palabras negativas) produjeron menores tiempos de reacción -agrega-. Los opuestos o incompatibles requirieron mayores tiempos de reacción, lo que sugiere un sesgo de preferencia facilitado por el sentido de pertenencia grupal." Evolutivamente, estas respuestas automáticas pueden haber sido muy relevantes en la interacción social, especialmente en aquellas situaciones que implican peligro o amenaza, opina Ibáñez.
Para Gleichgerrcht, el trabajo también revela hasta qué punto existe una interfaz entre la cultura y la neurobiología.
"Uno podría suponer que, si crecemos y nos entrenamos en el reconocimiento de distintas etnias, como ocurre por ejemplo en sociedades muy cosmopolitas, ese efecto debería estar atenuado", sugiere.
Por otro lado, estos resultados muestran que el prejuicio emerge de procesos automáticos, y explica por qué estos fenómenos son tan resistentes al cambio y por qué a menudo ocurren de forma no controlada e irracional.
"Esto -concluye Manes- nos permite comprender un poco más acerca de las bases cerebrales de conductas sociales complejas y abre un nuevo diálogo entre disciplinas sociales como la sociología y la psicología social de las actitudes, por un lado, y las neurociencias cognitivas por otro. Al parecer, la cultura y la dinámica cerebral están menos distanciadas que nuestros departamentos universitarios de humanistas y científicos."
lanacion.com

miércoles, 27 de octubre de 2010

Crece en Francia el movimiento "anti-gentuza"

Está creciendo en Francia el movimiento “anti racaille”, que en el francés coloquial de nuestro tiempo significa “anti chusma”, “anti gentuza”, en referencia a los inmigrantes pobres, los franceses musulmanes o de raza negra que viven en los suburbios de las grandes ciudades. Un movimiento xenófobo, a la derecha de la extrema derecha oficial.
JP Quiñonero.Manifestación del movimiento "anti chusma" este domingo en París, entre la plaza de Saint-Sulpice y el Panteón
Cuando Marine Le Pen, la hija del histórico líder de la extrema derecha francesa, está adoptando un lenguaje menos racista y xenófobo contra inmigrantes, negros y musulmanes, una franja joven y radical ha creado el movimiento “anti racaille”, “anti chusma/anti gentuza”, que está comenzando a manifestarse públicamente con cierta agresividad. Este domingo, sin ir más lejos, sacaron sus gritos y sus banderas por París.
Presentándose como un movimiento juvenil, esta "réseau identitaire" (red identitaria) intenta “federar sensibilidades”, más allá de los partidos políticos tradicionales. En sus primeras manifestaciones públicas se presenta sin “líderes carismáticos”, comunicándose y organizándose a través de las redes sociales.
Mientras la extrema derecha de la familia Le Pen modera verbalmente su lenguaje, este movimiento utiliza un lenguaje brutal y xenófobo contra inmigrantes, negros y musulmanes, calificados genéricamente de “racaille”, “gentuza”, sin otros matices.
Además es, al mismo tiempo, un movimiento “anti mundial y pro local”, como dicen sus pancartas, aunque en público no hace gran alarde de análisis críticos, metiendo en un mismo paquete el capitalismo, el cosmopolitismo y las amenazas que pesan, a su modo de ver, contra la “vida local”.
En su primera manifestación parisina, entre la plaza de Saint-Sulpice y el Panteón, los “anti racaille” gritaban, entre petardos y antorchas: “¡Revolución nacional!”, “¡El poder a los jóvenes!”. “¡Francia para los franceses, la chusma fuera...!”.

abc.es

viernes, 14 de mayo de 2010

Fuertes críticas a Facebook por "promover el odio y el racismo"

Siempre que veo un negro cabeza (sic) me dan ganas de matarlo, escupirlo, pisotearlo... Es que en realidad, ¿No sería ideal hacerlo? Porque no sirven para nada, la mayoría tiene la cabeza quemada por tanta droga barata, y si no es eso... roban". Son las palabras de una tal Nati, una chica que dejó este fraserío al paso en el muro del grupo de Facebook "Yo también mataría a un villero si me dicen que nadie se entera", un sitio de 2.111 seguidores, y uno más entre los tantos que ocupa –y preocupa– Internet. La red social más popular del mundo vuelve a ser cuestionada. Primero fue por sus polémicas políticas de privacidad, y ahora quedó en la mira por el aumento de los grupos que fomentan el odio y los ataques contra las minorías. Así lo denuncia la Fundación Simon Wiesenthal que calcula que hay unos 10.000 sitios web que promueven el odio y el racismo, y el grueso se canaliza a través de Facebook.
Según el monitoreo anual de la Fundación, lo que corre por Facebook es incontable: en determinados grupos se pueden leer mensajes que atentan contra los derechos y la dignidad de las personas, ya sea por motivos raciales, religiosos, de sexo, nacionalidad o de pertenencia a determinado grupo social, según publicó ayer el diario español La Vanguardia.
"Llegan entre tres y cuatro reclamos al mes alertando sobre la existencia de sitios que provocan el racismo. Facebook está entre ellos por ser un vehículo más en Internet que promueven el odio", señaló a Clarín Sergio Widder, Director para América Latina de la Fundación Simon Wiesenthal.
El procedimiento para denunciarlos no es sencillo. Porque cuando lo consiguen, la misma información ya está replicada en otros sitios. Entonces, el problema se extiende a toda la Web. "Es imparable", apunta Widder y agrega: "Y no hay una fórmula única para darlos de baja. Primero revisamos los términos de servicio de la página denunciada y si vemos que fueron violados alertamos a la empresa que facilita el acceso. Pero si el hosting está 'radicado' en Estados Unidos nos enfrentamos a la primera enmienda de la Constitución que defiende la libertad de expresión. En ese caso no podemos actuar".
Lo que inquieta no sólo es la convocatoria virtual con el único objetivo de discriminar, sino la información personal que los mismos usuarios suben y que no desaparece. Ya lo recomendó el presidente norteamericano Barack Obama en septiembre pasado a estudiantes secundarios: "Cuidado con lo que suben a Facebook. Hagan lo que hagan, eso se va a desenterrar en momentos posteriores de vida", sugirió. Ahora que las empresas acuden a las redes sociales para seleccionar personal ¿Qué le pasará a la tal Nati cuando busque trabajo?
En el INADI evalúan armar un observatorio que se dedique a rastrear actos de discriminación en la Web, aunque, aclararon, no proponen la regulación de las redes sociales. "Nos contactamos con las compañías porque queremos ser usuarios privilegiados, que cuando denunciamos un sitio se tomen acciones pertinentes", adelantó a este medio Claudio Morgado, titular del INADI. Antes, en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, anunció que el organismo tiene previsto presentar una denucia contra el grupo de Facebook "Yo también odio a los judíos" que contiene mensajes ofensivos para el judaísmo. ¿Por qué un pibe se hace seguidor de un sitio con lema racista? "Hay una falla en la construcción del Otro. Cabría preguntarse de donde sacan que discriminar es piola", responde Morgado.

Descontento en el mundo
El descontento de los usuarios con Facebook se ha extendido rápidamente en las últimas semanas, según publicó ayer el diario The New York Times. Fue disparado por el enojo con la política de privacidad de la red social, su divulgación accidental de información privada y una inquietud general por el enfoque que ha adoptado la empresa respecto de los datos personales de los usuarios. La tendencia incluso se ha colado en la conciencia de los algoritmos de Google. Si ayer por la mañana uno escribía "cómo hago para" en el motor de búsqueda, aparecía "cómo hago para borrar mi cuenta de Facebook" como quinto resultado.

La herramienta
Demian Doyle
"No nos peleamos con la herramienta". La frase es reciente, pertenece al ministro Alberto Sileoni y constituye una postura frente al conflicto planteado por el uso de Facebook para organizar rateadas masivas. Las denuncias por la proliferación de ataques contra minorías vuelven a poner a esta red social en el ojo de la tormenta. Pero la red no es el monstruo. Esos mensajes discriminatorios tienen detrás la firma (virtual) de un usuario. La culpa, queda claro, no es de la herramienta.

Crece el temor por la difusión de los contenidos publicados
Veo tu Facebook y yo a vos no te contrato". A tono de broma le advierte Celeste Balzano, una estudiante de Relaciones Públicas de la UADE a su amiga Rocío Dell´Oro. Como ellas, muchos jóvenes comienzan a tomar conciencia de que sus perfiles en la red social puede jugarles en contra al buscar un trabajo. Y para no cerrar sus cuentas, buscan alternativas: algunos se refugian en las políticas de seguridad de la red; otros, cambian sus nombres de perfil.
"Por el tipo de fotos que tengo, no estaría bueno que las empresas vieran mi Facebook. Tengo fotos de fiestas y salidas en las que aparezco con vasos de cervezas en la mano. No pasa por que estés o no borracha sino por que el simple hecho de que aparezcas con un vaso, no se ve bien", confiesa Rocío de 21 años aceptando, resignada, la opinión de su amiga.
Para Máximo Huusmann, estudiante de derecho de 22 años, lo que se publica en la red no puede ser considerado un parámetro para contratar o no a alguien. "Los que usan Facebook se arman una identidad que no es la real. La persona no como se muestra en su perfil", señala. "Uno sube las fotos en las que la está pasando bien: fiestas, viajes, salidas a la cancha, etc. No sube fotos del trabajo o estudiando, lo que no quiere decir que se pase todo el tiempo de fiesta", aclara Máximo. "No me molesta que algunas empresas chequeen los estados de Facebook. Si voy a contratar a alguien para que maneje mi dinero, querría conocer su comportamiento social. Eso es lo que hacen las empresas. Sin embargo a mí no me interesaría entrar a una empresa que te espíe por Facebook", sostiene Agustín Lorenzetti de 22 años, estudiante de derecho y contabilidad.
clarin.com

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿Racismo o falta de luz?

Un nuevo programa de reconocimiento facial para cámaras digitales parece no funcionar con rostros negros, según un video publicado en el sitio Youtube y que ha conmocionado a la comunidad cibernética.
El nuevo software, diseñado por la empresa Hewlett Packard (HP), permite a la cámara seguir el movimiento de la cara que está en la imagen pero cuando un usario negro hace la prueba no funciona.
La prueba la repite con una colega blanca y -¡sorpresa!- la enfoca por donde quiera que se mueva. El usuario concluye que el programa de reconocimiento facial de HP es racista.
La empresa, sin embargo, explica en un foro de internet que el problema se deba a que la cámara utilizada podría tener dificultades en condiciones con insuficiente iluminación frontal.
Pro y contra
Bloggeros y sitios especializados de la red han saltado tanto a condenar como a defender el producto.
Algunos comentarios se refieren a la falta de sensibilidad que tienen las nuevas tecnologías de reconocimiento facial y de voz hacia las minorías raciales.
Citan, por ejemplo, como algunos programas de reconocimiento auditivo en Estados Unidos no pueden reconocer el argot utilizado por los afroamericanos.
No obstante, el sitio internet theGrio.com -que se especializa en noticias que impactan a la comunidad negra estadounidense- publicó su propio video en el que prueba con resultados satisfactorios el software de HP con varios miembros de su plantel de raza negra.
TheGrio.com también hace referencia a los problemas de luz y contraste con el programa de seguimiento facial que aborda el blog de relaciones con el cliente de HP.
Hewlett Packard afirma que su tecnología se basa en algoritmos que miden la diferencia en la intensidad del contraste entre los ojos, la parte superior de los pómulos y la nariz.
En condiciones de baja luz frontal, esa medición puede tener dificultades, así que la empresa sugiere a los usuarios visitar un sitio que da instrucciones para optimizar el registro de cámaras digitales.

bbc.co.uk

viernes, 4 de septiembre de 2009

Tintín, ¿un racista en aprietos?


En un comunicado, la Biblioteca Pública de Brooklyn anunció que decidió retirar su copia de Tintín en el Congo del acceso directo pero aclaró que permanece disponible "para cualquiera que la quiera ver solicitando una cita".
"Es importante aclarar que no estamos censurando este libro", dijo Malika Granville, portavoz de la institución del barrio este de Nueva York, tras la publicación de varios artículos sobre la polémica en la prensa local.
La Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU) se sumó al debate criticando la decisión. "La respuesta a una expresión ofensiva debe ser más expresión", dijo Donna Lieberman, directora ejecutiva de NYCLU.Según Lieberman, "cuando alguien retira un libro de los anaqueles porque es ofensivo, está sofocando el debate y sofocando la libertad".
Tras los artículos de prensa sobre la polémica y las protestas de los defensores de la libertad de expresión, la biblioteca de Brooklyn aseguró que con la medida buscaba en realidad proteger el libro y no censurarlo.
"Durante cierto tiempo, nuestra copia de Tintín en el Congo era la única disponible en una biblioteca pública en los cinco distritos de Nueva York. Por esa razón es apropiado tener un mayor nivel de protección", dijo Granville.
"Nuestra misión como biblioteca es asegurar la preservación y la transmisión del conocimiento de la historia y la cultura de la sociedad". Con Tintín en el Congo, "la biblioteca Pública de Brooklyn se asegura de que este material, aunque sea considerado cuestionable por algunos, sea accesible para todos". Hace dos años, la librería Borders que distribuye el título en Estados Unidos anunció una medida similar y motivada por las acusaciones de racismo.
"Dado que Tintín en el Congo podría resultar ofensivo para alguno de nuestros clientes, hemos decidido colocar el título en las secciones de nuestra tienda dedicadas principalmente a los adultos", dijo Borders en 2007.
Los detractores del joven reportero con copete consideran que el episodio en el Congo contiene imágenes y diálogos que implican prejuicios racistas, donde los africanos son salvajes, parecen monos y hablan mal.
Los editores de la tira cómica belga defendieron a Tintín en el Congo destacando que debe ser leída tomando en cuenta el contexto de la época en que fue creada, hace 80 años.


Una nueva demanda contra la creación de Hergé
El ciudadano belga de origen congoleño que hace dos años consideró racista el cómic Tintín en el Congo y denunció a la sociedad Moulinsart, gestora de los derechos mundiales de la obra de Hergé (1907 -1983), piensa repetir su querella en Francia,
informó este martes Le Figaro.
Mbutu Mondondo Bienvenu, de 41 años, consideró "racista y xenófoba" la actitud del joven reportero rubio de pantalones cortos en Tintín en el Congo (1931) y pidió su prohibición en agosto de 2007, un mes después de que la Comisión británica para la Igualdad Racial pidiese, asimismo, que se impidiese la venta de ese álbum que, en su opinión resalta, "groseros estereotipos raciales".
El actual relanzamiento de la acción se produce poco después de que la biblioteca municipal de Brooklyn (EEUU) haya trasladado a Tintín en el Congo junto a otras obras "ofensoras", como Mein Kampf, de Hitler, y Trópico de Capricornio, de Henri Miller, recordó Le Figaro, citando un comunicado de la sociedad Moulinsart.
El nuevo relanzamiento judicial coincide igualmente con el proyecto de los directores estadounidenses Steven Spielberg y Peter Jackson de adaptar al cine las aventuras de Tintin para 2011, según resaltó la empresa gestora. El abogado belga del denunciante, Claude Ndjakanyi, subrayó en declaraiones a Le Figaro que en Bruselas la instrucción dura ya dos años y ni siquiera han tenido acceso al sumario, por lo que mientras última una apelación ante la Justicia del país, prepara una primera querella en Francia.
La razón de ese silencio es "política", pues con Tintín y su dibujante, Georges Remi -conocido como Hergé- se ataca "el símbolo de Bélgica", estimó el letrado, cuyo cliente, dijo, está dispuesto a ir hasta el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos si es preciso.
Para Mondondo Bienvenu, "ni los niños belgas ni los congoleños deben estar expuestos" al contenido "ofensivo" de esa obra, llena de "estereotipos" humillantes, propaganda colonizadora y paternalismo para con los personajes negros.
Tintín en el Congo no es el único cómic problemático de Hergé, acusado de antisemitismo y anticomunismo por algunas otras de sus obras, a la vez que celebrado por el carácter ejemplar, modélico y visionario de muchas otras. Según rememora Le Figaro, son cuatro los volúmenes "malditos" del celebérrimo dibujante, quien presentó disculpas y/o modificó algunos episodios de su planetario éxito editorial. Al respecto, Moulinsart destacó la necesidad de juzgar una obra en su contexto, pues Tintín en el Congo fue escrito en 1931, en pleno período colonial.
El recién inaugurado Museo de Hergé, en la población belga de Lovaina la Nueva, muestra algunas de las obras publicadas por el padre de Tintín en el diario Le Soir, controlado entonces por el régimen nazi. Algo que siempre fue motivo de controversia sobre su filiación ideológica, aunque Hergé negó también siempre toda afinidad con el nazismo.
revistaenie.clarin.com

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Canadá da asilo a un sudafricano blanco que denunció ataques racistas


Canadá ha otorgado el estatuto de refugiado a un sudafricano de raza blanca, quien alegó ser víctima de la violencia racial en su país.
Brandon Huntley huyó a Canada el pasado año porque, según afirma, fue atacado hasta en siete ocasiones por otros sudafricanos, que le insultaron llamándole "perro blanco".
La medida ha desatado la polémica, por las acusaciones racistas que suponen contra un país marcado todavía por las cicatrices del régimen de 'apartheid', que terminó en 1994, y donde todo lo que tiene que ver con la raza es un tema altamente delicado.
El Congreso Nacional Africano (ANC) ha criticado la concesión del estado de refugiado al ciudadano sudafricano Brandon Huntley por considerar que los sudafricanos son racistas con él.
Argumentos 'sensacionalistas'
"Creemos que la demanda de Huntley por haber sido atacado siete veces por africanos debido su color de piel, sin ninguna intervención de la policía, es sensacionalista y alarmante", señalan.
Un portavoz del Comité de Inmigrantes y Refugiados afirmó que no podían pronunciarse sobre casos particulares, pero añadió que los responsables de tomar decisiones como esa actúan de manera independiente, ajenos a presiones externas, y basándose únicamente en las evidencias presentadas por el solicitante.
"Cada caso se decide según sus características", precisó Stephane Malepart, portavoz de IRB.
La historia de Huntley ha provocado un gran debate en Sudáfrica, por parte de quienes defienden los programas institucionales de ayuda a para resolver las enormes diferencias sociales creadas por el 'apartheid' y quienes afirman que dichos proyectos sólo benefician a millonarios negros cercanos al ANC.
elmundo.es

jueves, 15 de enero de 2009

Las pistas psicológicas del racismo


"Los amigos de mi primo me dicen que me vaya a África, que no puedo vivir en España". Quien así habla es una niña de cuatro años, española y mulata y los otros niños pertenecen a un entorno en el que nadie se identifica como racista, pero que no reaccionarían ante comentarios insultantes hacia la raza negra. Así lo acaba de probar una investigación realizada en la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos.
El experimento, realizado con 120 participantes, ha servido para probar que el racismo sigue estando presente hasta en aquellos que, por su formación, se sienten libres de los prejuicios. "La gente asegura que son muy activos contra el racismo y que entrarían en acción para evitarlo, pero hemos encontrado que sus respuestas reales no son las que creen que serán cuando se cruzan con un acto racista", asegura el psicólogo Kerry Kawakami, responsable del equipo que ha llevado a cabo la investigación publicada en Science esta semana.
La prueba consistió en lo siguiente: primero se escogió a un grupo de universitarios de varias razas (había sólo un negro, pero era cómplice del experimento). Estaban en un aula cuando, en un momento dado, un compañero negro decidió salir de la habitación para hablar por el teléfono móvil.
Al pasar junto a un blanco, tropezó levemente con su rodilla, lo que disparó en el acto los comentarios racistas de éste último, eso sí, una vez que el negro hubo dejado la sala. Se hicieron varias pruebas: una con descalifcaciones leves ( «es típico, odio a los negros que hacen esto»), otra más insultantes ( «torpe negro») y en un tercer escenario, no se dijo nada.
A los pocos minutos volvió el negro al aula y el experimentador pidió a todos los presentes que eligieran a un compañero para el siguiente ejercicio entre los dos implicados en el suceso. El resultado fue contundente: el 63% eligió al blanco, pese a que había hecho un comentario que es muy racista en el idioma inglés. "Este dato puede resultar sorprendente en un país que acaba de elegir a un presidente negro, como Barak Obama, y significa que el racismo no está muerto, ni tampoco la intolerancia hacia los actos racistas", señala el experto.
A otro grupo distinto de alumnos le pusieron un vídeo en el que podía verse una situación similar a la que habían vivido sus compañeros y tuvieron que rellenar un cuestionario sobre cómo reaccionarían. Sólo el 17% señaló que elegiría al blanco, frente al 83% que optaría por el negro, como muestra de rechazo al acto racista.
En la prueba en la que no hubo ningún comentario despectivo, la diferencia de apoyos entre ambos fue poco significativa: un 53% para el blanco y un 47% para el negro, tanto en la realidad como en la estimación de lo que pasaría. En el fondo se trata de la confirmación psicológica de una realidad que viven quienes tienen otro color de piel.
Discriminación histórica
El estudio de Kawakami recoge datos de discriminación en Norteamérica, un lugar donde hace siglos que buena parte de la población es afroamericana y aún hay un 50% de ella que asegura haber sufrido actos racistas en su vida cotidiana. Pero se trata de un fenómeno que también se da en otros continentes y que algunos expertos relacionan con un instinto defensivo ante los extraños.
Para Elizabeth Dunn, coautora de la investigación en Science, «una de las fórmulas que utilizan las personas para no tener que reaccionar ante un insulto racista es reinterpretar el comentario como si hubiera sido una broma inofensiva», sin pararse a pensar si el afectado piensa lo mismo.
Eliot R. Smith, psicólogo de la Universidad de Indiana, considera que esta dicotomía entre lo que digo y lo que hago es el típico ejemplo en el que las respuestas emocionales "pueden llegar a sorprendernos a nosotros mismos".
Para Smith la razón por la que ocurre está en que las emociones pueden generarse desde nuestra identificación como individuos o como personas dentro de un grupo. "Es como si una compañera de trabajo es ascendida y desde una perspectiva personal, siente envidia de ella, pero desde el punto de vista general, se siente bien porque haya roto el techo de cristal que afecta a las mujeres", señala.
Pero aún queda mucho por saber de estas reacciones, y así lo cree el equipo de Kawakami, que seguirá investigando sobre las característica de los racistas y cómo aumentan o disminuyen sus reacciones frente a actos de este tipo con variables como la eduación. De hecho, en este caso, los participantes en el experimento eran todos postgraduados universitarios, la mayoría caucasianos, pero también del este y del sur de Asia. Todos ellos con una alta formación intelectual.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Preocupa la tendencia de blanquear la piel



Por Lali Cambra y Ana G. Rojas De El País
La promesa: aclarar uno o dos o tres tonos el color de la piel. Millones de mujeres -y cada vez más, hombres- de todo el mundo han convertido las cremas que dicen blanquear la piel en un filón para la industria cosmética que, consciente de ello, las anuncia de forma agresiva y sin ambages, especialmente en la India y en los países del sureste asiático, lo que le ha otorgado el dudoso honor de ser acusada de abanderar una nueva -y multimillonaria- vanguardia racista: lo blanco es hermoso; lo negro, vergonzante. Una herencia maldita, pero todavía vigente en las sociedades poscoloniales. Esto es, en la mayoría del mundo.
Para muestra, un botón.
El anuncio de White Beauty (Belleza Blanca), una crema de Pond´s, de la filial india de Unilever. Priyanka Chopra, una de las actrices más guapas y famosas de Bollywood, sufre porque su novio, Saif Ali Khan, el héroe indio del momento, se ha ido con la otra guapa del plató, Neha Dhupia. La chica abandonada recuperará su amor cuando logre tener una piel más pálida -gracias a White Beauty-.
El desarrollo de este famosísimo triángulo amoroso, anunciado por entregas en la televisión india ha reabierto el debate sobre la gran obsesión por la piel blanca en aquel país, donde la mayoría de la población es de piel oscura. "Es un escándalo, es un anuncio muy racista, que aumenta los prejuicios por el color de la piel en un país con complejos poscoloniales", dice Subashini Ali, presidenta de Aidwa, ala feminista del Partido Comunista de la India, promotora de la campaña contra el anuncio.
Para Hindustán Unilever, "no hay intención alguna de discriminar". "Como compañía valoramos y respetamos la diversidad de las necesidades y aspiraciones de nuestros clientes", dice su portavoz, Prasad Pradhan, que recuerda que en la India se usan de forma tradicional remedios caseros para blanquear la piel, por lo que la compañía sólo está aportando un producto que el mercado requiere. Sin embargo, para el profesor de la Escuela de Negocios Ross de la Universidad de Michigan y estudioso de la campaña de Unilever, Aneel Karnani, el anuncio refuerza antiguos prejuicios, "no tradiciones inexistentes".
Karnani se muestra preocupado también por el sexismo de la publicidad -"la mujer tiene que estar guapa para satisfacer al hombre"- y recuerda que, en cambio, Unilever comercializa en Occidente la marca Dove, responsable de iniciar una campaña para "liberar a la nueva generación de estereotipos de belleza".
El anuncio en la India ha encendido las alarmas por tratarse de tres superestrellas. Pero no es el primero ni el único. Las cremas blanqueadoras llenan los estantes de las tiendas indias, accesibles a todos los bolsillos -empezando desde lo equivalente a menos de un euro-. Y la gran mayoría tienen deslumbrantes anuncios. Infinidad de firmas locales, pero también multinacionales como Nivea, L´Oréal, Procter and Gamble, The Body Shop, Avon, Clinique o Revlon comercializan sus productos. Y es que el mercado indio gasta en el "cuidado de la piel" más de 640 millones de dólares al año, según un estudio de mercado de AC Nielsen, una cifra que crece a pasos agigantados.
Avance en Asia.
Los analistas consultados muestran su preocupación por la facilidad con la que este racismo global -y sus anuncios- es aceptado en Asia, y especialmente en China, Japón, Filipinas y Corea. En este último país, la cirugía estética en los párpados para lograr unos ojos redondos es uno de los remedios favoritos para lograr un aspecto más occidental. Aunque el cambio no es radical, sí se logra el efecto de unos ojos más grandes, dicen los especialistas. En Estados Unidos, ésta es la tercera cirugía estética más buscada, sólo tras la liposucción y el aumento de pechos. Los descendientes de asiáticos son los que más la piden y anualmente se hacen unas 120.000 operaciones a gente de esta comunidad, según la Asociación Estadounidense de Cirujanos Plásticos.
Rasgo femenino.
"En muchos países asiáticos, mantener una piel blanca era un rasgo femenino, pero ahora, además, con campañas agresivas y racistas, tiene un signo de modernidad y es aceptado por toda la sociedad", explica Amina Mire, profesora del Departamento de Antropología y Sociología de la Universidad de Carleton (Canadá). El mercado de blanqueadores está, de acuerdo con Mire, perfectamente asentado en el continente asiático, el tercero en beneficios después de Estados Unidos y Europa (donde se comercializan para mujeres blancas como producto antiedad o antimanchas).
Pero el incremento en el consumo de cosméticos no se limita al subcontinente indio y al continente asiático. En Estados Unidos también se practica aunque en menor medida por el vigor del movimiento por los derechos civiles entre la población negra. Al igual, de acuerdo con Amina Mire, que en África, "donde el emblanquecimiento se ha asociado a la opresión colonial blanca y los que lo practican son acusados de tener complejo de inferioridad, de odiarse. Por ello, se practica a escondidas". Dado que blanquear la piel es algo de lo que avergonzarse, los productos se venden clandestinamente.
"África es el vertedero de las cremas tóxicas, por lo tanto más baratas", asegura Mire que añade que como la gente los usa a escondidas, sólo llegan al médico cuando los productos tóxicos ya han causado daño, a veces irreparable. En muchos países africanos han prohibido el uso de determinados productos por su riesgo para la salud y llevado a cabo campañas para promover la belleza estética local, lo que, de acuerdo con Margaret Hunter, especialista en políticas raciales y de género de la Universidad Mills de California es "un trabajo crucial dado que el mensaje de superioridad blanca satura el mercado".
Para Hunter, este nuevo racismo global, originado por ideologías coloniales (las personas de razas mixtas de complexión más blanca disponían de situaciones de privilegio por encima de las más oscuras) y por un racismo interiorizado en las ex colonias, viene espoleado además por visiones de un nuevo orden mundial. Éste tiene como premisa la exportación por parte de Estados Unidos y de sus medios de la belleza blanca. Y, ocasionalmente, la de mujeres negras de piel clara. Cuanto más clara, mejor, vista la reciente polémica creada por el supuesto emblanquecimiento, mediante Photoshop, de la piel de la cantante Beyoncé en un anuncio de L´Oréal.
Cuestión de piel. Por todo el mundo, "en la televisión, cine, Internet o la prensa se prima a la mujer rubia y blanca ya no como el ideal cultural, sino como el imperativo cultural", dice Hunter. Y se sigue premiando. Estudios recogidos por Hunter apuntan a que, en Estados Unidos, los latinos y los afroamericanos de piel más blanca disponen de mayor acceso a trabajo, estatus, dinero o a encontrar pareja. Algo que también sucede en la India, donde las mujeres más morenas tienen más problemas para encontrar marido y su dote se encarece. En las secciones de matrimoniales, donde los padres buscan pareja a sus hijos, la palabra fair , de piel blanca, resalta en todos los anuncios.
"Cuando mis hijos nacieron, en vez de preocuparse por saber si estaban sanos, la familia preguntó primero si tenían piel clara u oscura", cuenta Diya Vig. Ella tiene un moreno claro, pero dice que sentía presión de la familia de su esposo, de clase social alta y con menos pigmentación. "Quiero ser menos oscuro para que se me acepte mejor. Así tendré una novia más guapa y mis ganancias aumentarán porque seré más carismático", dice un joven pillado en un mercado de Nueva Delhi comprando Fair and Handsome (Blanco y Guapo), uno de los productos destinados al consumo masculino.
Si bien el afán por blanquear la piel cruza el espectro social, es entre las clases medias y bajas donde la industria tiene más adeptos. Y eso es lo que más critica también el profesor Karnani: "Los productos se venden a gente joven e impresionable y a mujeres pobres a las que venden envases económicos. Es explotación. Esto no es potenciar a la mujer. Potenciar a la mujer es hacerla sentir bien tal y como ha nacido, de forma que no sienta que tiene que comprar este producto. Y encima, a diferencia de la longitud del pelo, de ser más o menos gordo, el color de la piel es imposible de cambiar". Para otros, la cuestión no tiene nada que ver con supremacía racial: "La obsesión por ser blanco en India no tiene cortes racistas, sino que es sólo el concepto de belleza, todos queremos lo que no podemos tener", dice una estudiosa india de conductas del consumidor. Curiosamente
en esos países lo que se anhela es una "bella" piel blanca.