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domingo, 5 de abril de 2009

Mundo universitario / Estudiar Recursos Humanos


Los recortes de presupuesto y el achicamiento de costos que muchas empresas adoptaron desde fines de 2008 han puesto a los departamentos de Recursos Humanos bajo la lupa. Ante un panorama desfavorable, los referentes del área de grandes organizaciones coinciden en que las principales tareas del sector consisten en balancear las decisiones estratégicas del negocio con el impacto que tendrán en el personal, invertir energía en retener a los talentos, transmitir mensajes claros que minimicen la incertidumbre y mostrarse abiertos para contener a todos los actores de la organización.
Desde las universidades, los directivos consideran que los programas vigentes proveen a los estudiantes las herramientas necesarias para hacer frente a este y otros contextos, y coinciden en que amoldar el plan de estudios a una coyuntura puntal sería una medida cortoplacista y riesgosa.
Durante los años de recuperación que siguieron a 2001, las empresas intentaron sepultar definitivamente los poco amigables departamentos de personal y concentraron sus esfuerzos en integrar al área de Recursos Humanos en las decisiones de negocios, con la premisa de que el incentivo y el desarrollo de los empleados eran una vía efectiva para potenciar el rendimiento económico. A modo de reflejo, el número de matrículas en las universidades creció año a año en forma sostenida, y se tornó atractiva para jóvenes que buscan, además de buenas posibilidades en materia de salida laboral, integrar dos áreas supuestamente opuestas: el cuidado de las personas y el cuidado del negocio.
La Licenciatura en Recursos Humanos dura 4 años y las universidades la dictan desde la Facultad de Ciencias Económicas. "Es un mix equilibrado entre materias de administración y otras de tinte humanístico, pero se trata de una carrera empresarial -explica Emilia Montero, coordinadora académica del área en la Universidad de Palermo-. Formamos profesionales que puedan promover el rendimiento económico de la organización y a la vez ayuden a la gente a capacitarse y a crecer." Al igual que en 2008, este cuatrimestre ingresaron 70 jóvenes, que se cuentan entre el total de 200 estudiantes que tiene el programa.
"Los graduados tienen que estar capacitados para leer los cambios que se avecinan en el mercado y adaptar a ellos las políticas de Recursos Humanos", asegura Rubén Barasch, director de la carrera en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que desde el año último mantiene el número de estudiantes en 320. "Pero no sólo eso -continúa-. Deben ser líderes de ese cambio y minimizar la resistencia a las nuevas condiciones dentro de una organización."
Para Carlos Orofino, flamante director de la licenciatura en la Universidad de Belgrano desde comienzos de este año, muchos llegan a la carrera en busca de una formación humanística. "Hoy por hoy esta disciplina es administrativa, por eso la Universidad tiene la responsabilidad de presentarles la realidad del mercado donde se van a desempeñar como profesionales. A medida que avanzan en la cursada comienzan a ver que es posible conjugar el aspecto social con el de los negocios", cuenta.
Desde la Facultad de Ciencias Sociales, la Licenciatura en Relaciones del Trabajo de la Universidad de Buenos Aires ofrece una alternativa. "Estamos dentro del proceso productivo y enseñamos gestión de personal, pero no vemos a las personas como recursos: situamos a los trabajadores en un juego del que, además de la empresa, participan el sindicato y el Ministerio de Trabajo", explica Viviana Vega, directora de la carrera. Con 4200 alumnos, este año el programa recibe alrededor de 700 ingresantes, un 2% más que en 2008.

Frente a la crisis
Montero cuenta que uno de los grandes pilares de la carrera en la UP es "el equilibrio entre los distintos tipos de organizaciones: pymes, empresas nacionales y multinacionales", y asegura que los jóvenes "ya no se quedan encerrados en la relación de dependencia típica, por eso hay materias específicas que los guían para que generen sus propios emprendimientos".
En la UADE, este cuatrimestre los alumnos de cuarto año serán los primeros en cursar las materias Dirección Estratégica de Recursos Humanos y Práctica Profesional, que se incorporaron a la currícula con el nuevo plan de estudios de 2006. Según cuenta Barasch, en esas asignaturas se trabajará sobre estudios de casos que permitan "leer las condiciones del mercado y reaccionar de manera efectiva".
Desde 2007, también Relaciones del Trabajo buscó acercarse a las nuevas problemáticas y los desafíos del mundo laboral, e incorporó materias sobre Pymes y Agroindustria. Como valores de la universidad pública, Vega destaca también la presencia activa de profesores como el diputado nacional Héctor Recalde y el actual ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
"Los docentes que dictan la carrera están muy inmersos en el ambiente empresario y transmiten conceptos desde una perspectiva práctica. La ética, la empleabilidad, la flexibilidad y el liderazgo son temas que luego resultan clave para quienes trabajan en Recursos Humanos", destaca Orofino, de la UB. Como requisito para obtener el título, esta universidad exige a los estudiantes la realización de trabajos prácticos en empresas y la presentación de una tesina con tutoría de un docente.

Salida laboral
Hoy, los directivos de instituciones educativas coinciden con los de las empresas en que la demanda general de empleo ha bajado. Sin embargo, muchos rescatan que la búsqueda de profesionales del área disminuyó en menor proporción que la de otras especialidades, y aseguran que, al igual que en momentos de crecimiento, durante las crisis los especialistas en Recursos Humanos son muy solicitados.
Los referentes de las universidades aseguran que hasta 2008, cerca del 90% de los estudiantes del último año trabajaba, y que la gran mayoría lo hacía en el área de Recursos Humanos. Entre las facilidades para los que egresan, los departamentos de Desarrollo Profesional de la UP y de Empleos y Pasantías de la UB ofrecen desde generación de contactos y conexión con pasantías hasta asesoramiento para armar el CV y diseñar las entrevistas laborales. En el caso de la UADE, en 2008 72 estudiantes realizaron pasantías en empresas, y en la UBA la bolsa de trabajo conecta a los alumnos con las búsquedas de las organizaciones.
Shirly Said Para LA NACION
Datos útiles
Licenciatura en Recursos Humanos de la Universidad de Palermo. Departamento de informes e inscripción: 4964-4600;
informes@palermo.edu.ar e inscripción online en www.palermo.edu.ar
Licenciatura en Recursos Humanos de la Universidad Argentina de la Empresa: 0800-122-UADE (8233); 4000-7600; www.uade.edu.ar
Licenciatura en Administración de Recursos Humanos de la Universidad de Belgrano. Departamento de ingresos: 4788-5400, interno 2173; ingresos@ub.edu.ar; www.ub.edu.ar
Licenciatura en Relaciones del Trabajo de la Universidad de Buenos Aires: 4508-3824; rtrab@mail.fsoc.uba.ar; www.relacionesdeltrabajo.fsoc.uba.ar

domingo, 8 de marzo de 2009

El buen manejo del tiempo en el trabajo


En algunas empresas, cuando las personas se retiran puntualmente hay otras que preguntan: "¿Qué pasa, hoy trabajás medio día?"
A pesar de la importancia que se da a los resultados, todavía hoy existen empresas donde se evalúa más el tiempo que la persona permanece en el escritorio que los logros que haya obtenido. Este es otro de los factores que disminuye la eficiencia en el trabajo. Los modernos modelos de gestión de los recursos humanos probaron que una persona tiene mejor desempeño cuando se siente libre de manejar sus tiempos y tareas. No cabe duda de que existen prioridades que requieren la resolución rápida de temas. No obstante, la administración del tiempo debería ser una competencia desarrollada no sólo en los niveles gerenciales, sino también en todos los integrantes de una empresa.
Salvo que el cumplimiento del horario esté relacionado con la línea de producción -por ejemplo, el personal que atiende a clientes o una producción que requiere de la presencia del empleado-, en general, el manejo de los tiempos y las tareas debería ser exclusiva responsabilidad del ocupante del puesto.
El malestar respecto de la propia organización del tiempo es algo muy extendido, pero pocas veces se hace algo para resolverlo.
"El tiempo es dinero", decía Benjamin Franklin para dramatizar la importancia del tiempo, al relacionarlo con una medida común de valor. La mayoría de las personas permuta su tiempo por un salario que le es necesario para vivir.
Sin embargo, es más importante que el dinero. El tiempo es la vida misma. Al fin y al cabo, el hombre desea administrar su tiempo eficientemente no tanto para hacer dinero, sino con el propósito de disfrutar de la vida.
El tiempo, a diferencia del dinero, no se puede ahorrar. Lo único que se puede hacer es aprender a manejarlo mejor.
La organización del tiempo sólo tiene sentido si se analizan las propias necesidades. Pero esto no puede darse en forma de lucha contra costumbres establecidas ni reprimiendo emociones o mediante una disciplina continua.
Por eso, lo primero es que uno aclare sus ideas respecto de su relación con él, y a partir de ahí corregir determinadas actitudes y modos de comportamiento.
Organizarlo significa planificar para el futuro, pero también es disfrutar el tiempo aquí y ahora, reconocerlo como algo irrecuperable.
Un primer paso para comenzar a disfrutar más es elegir un día de la semana en el que saldrá a horario. ¿El martes? Sí, por ejemplo.
Anuncie en su oficina que adquirió un compromiso todos los martes, a las 18.30 (o a las 17.30 si su horario es hasta las 17). Verá cómo todos lo aprueban y se concientizan de eso.
Será muy bueno si planificó una clase de gimnasia, un curso o, simplemente, ir a buscar a sus niños a la escuela. Se encontrará el primer martes como perdido, pero poco a poco podrá disfrutar.
Continúe con su organización del tiempo identificando aquellas tareas que no le agradan y evalúe nuevas formas de hacerlas. Seguramente encontrará una forma de realizarlas de otra manera más gratificante o dejar que alguien las haga por usted.
Reduzca, poco a poco, su lista de prioridades. ¿Alguna vez se puso a escribir todas las cosas que debe hacer? Hágalo. Verá que hay algunas que si deja de efectuarlas no le cambian la vida.
Trate de visualizar el tiempo a mediano plazo y esto le ayudará. Se dio cuenta cuánto tiempo se desperdicia en reuniones? Trate de ir con los temas puntuales que debe tratar. Retírese de la reunión cuando los temas no lo involucran. Trate de poner orden a los comentarios. Está estudiado que el 30% del tiempo de las reuniones se pierde en comentarios que no hacen a los temas. Proponga un mejor orden. Verá como a todos también les interesa desocuparse antes. Son pocos los que van a una reunión con un temario y menos los que informan del temario antes de ir a la reunión. Simplemente con eso, se ahorrará un montón de tiempo.
Finalmente, se puso a pensar para qué quiere tener tiempo? No sea el caso de esas personas que tapan con su falta de tiempo alguna causa que nada tiene que ver con la necesidad de dedicárselo al trabajo. Aprenda a disfrutar de sus tiempos libres, será una manera de reducir el estrés del que tanto se habla pero que conlleva a enfermedades de la época que son más costosas que lo que puede aumentar sus ingresos.
Por Gloria Cassano

Para LA NACION
La autora es directora de Gloria Cassano & Asociados Consultora en Recursos Humanos