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sábado, 21 de enero de 2012

El mercado de la droga se reinventa para evadir la ley

“Si sobrepasas los 300 miligramos por fiesta estás comprando papeletas para que se te pongan las manos y rodillas azulitas y te tengan que dar un buen machetazo”. Es la respuesta que le da un internauta a otro, indeciso sobre si probar la mefedrona, un compuesto sintético cuya venta esta prohibida en Europa desde diciembre de 2010. Esta droga, cuyos efectos estimulantes son parecidos a los de las anfetaminas, se puede comprar por Internet, pese a la lucha que las autoridades nacionales y europeas ejercen para perseguir las páginas web en las que se vende. El mercado se reinventa para evadir la persecución legal: se reformulan drogas existentes para crear otras nuevas que se puedan vender legalmente en la red. Solo en 2011 la Sociedad Científica Española de Estudios sobre el Alcoholismo y otras Toxicomanías (Sociodrogalcohol) detectó en España 41 nuevas drogas. Entre 2006 y 2011 el Observatorio Europeo sobre Drogas encontró 700 páginas tiendas online que vendían este tipo de sustancias, en 2011 seguían activas 440.
En una sencilla búsqueda en Internet es fácil encontrar las conocidas como smatshops o growshop, tiendas en las que se venden plantas y hongos alucinógenos. Su efecto es parecido al “viaje del LSD”, según un informe presentado hoy, realizado por Sociodrogalcohol y en el que han participado más de 25 expertos en drogas emergentes. En una de estas páginas se pueden comprar trufas de 15 gramos de setas alucinógenas por diez euros. “Continúa siendo su responsabilidad comprobar que el producto sea legal en su país, consulte con un abogado”, advierte la web. También se venden remedios contra los efectos de las drogas como el After E “para la depresión después de tomar éxtasis” o un “guarda hígado”, para cuyo consumo aconsejan “consultar con un médico”. Pero Internet no es el único mercado, también existen tiendas físicas en España que venden plantas psicotrópicas como inciensos o para su uso en jardinería.
“Siempre vamos a ir por detrás”, ha asegurado hoy el catedrático en psiquiatría Julio Bobes, presidente de Sociodrogalcohol. Estas nuevas sustancias aparecen en el mercado porque "el marco legal hace que químicos clandestinos modifiquen las sustancias y así no ser consideradas todavía ilegales", ha dicho. Bobes ha lamentado la falta de estudios sobre el consumo y los efectos en la salud en el medio y largo plazo de estas nuevas drogas. “Solo vemos los efectos en urgencias cuando el médico detecta que el paciente ha tomado alguna de estas sustancias”. La principal consecuencia probada del consumo de estas drogas es la muerte de neuronas con la consecuente pérdida de memoria, según ha apuntado Bobes. El presidente de la sociedad considera que el problema más importante es que "la percepción del daño a la salud que generan estas drogas es muy baja entre los jóvenes". “Se están descerebrando”, ha llegado a afirmar.
El responsable de la Unidad de Toxicología Clínica y Desintoxicación del Hospital General Universitario de Valencia, Benjamín Climent, ha recordado durante la presentación del informe, que él mismo se ha encontrado en urgencias con casos de jóvenes con taquicardias, temblores y brotes psicóticos provocados por el consumo de algún psicotrópico. Para la mejora en el estudio y control de las nuevas drogas, los responsables del estudio han pedido que las partidas del Estado destinadas a la prevención de la drogadicción se reorienten y que "no se faciliten más medios" a campañas que no han demostrado su efectividad.
elpais.com

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Alertan sobre el consumo de éxtasis en la Argentina


Cada vez son más las personas en el país que confiesan haber consumido drogas sintéticas. Éxtasis o metanfetamina, los llamados estimulantes “de diseño” se extienden en el mundo, al punto de ser, después del cannabis, la segunda droga ilícita más utilizada a nivel global. La Organización de las Naciones Unidas contra la droga y el crimen (ONUDC) presentó en los últimos días un informe en el que muestra su “preocupación” por el creciente consumo de estas drogas entre los jóvenes sudamericanos, y puso el foco en el caso de Argentina, donde la prevalencia del consumo de éxtasis entre estudiantes creció del 0,2 % en 2001 al 2,6 % en 2009, y puso al país en el segundo lugar de la región detrás de Chile (3,7%).
La tasa de crecimiento anual del consumo de éxtasis en Argentina, sostiene la ONUDC, es de 0,5 % anual, no lejos de la media mundial (0,7 %), entre la población de 15 a 64 años que admite haber consumido al menos una vez. Además, “Brasil, la República Bolivariana de Venezuela y Argentina reportan la prevalencia más alta en el uso de anfetaminas en Sudamérica”, remarca el informe de la ONU.
Si se compara con drogas legales como el alcohol o el tabaco (cuyas prevalencias de consumo superan el 50%), o incluso con la cocaína y la marihuana, el éxtasis está muy por debajo y puede considerarse alejado de la masividad, más bien algo de ghetto. Las drogas sintéticas, sobre todo el éxtasis, son de uso prácticamente exclusivo en fiestas de música electrónica. “A diferencias de otras drogas, legales o ilegales, en general éstas se consumen en las fiestas o boliches porque el efecto te conecta con la música, no son tanto para sociabilizar”, cuenta a Clarín Leandro L., consumidor ocasional de éxtasis. “Al menos yo sé que no es bueno tomar todos los sábados, pero cada tanto lo hago, así que sí, soy parte del 2 %”, admite Mariano B, otro consumidor.
La subcultura de las fiestas de música electrónica está muy arraigada en las grandes ciudades argentinas, sobre todo en Buenos Aires, tanto como en las capitales de Europa, y en ese punto puede entenderse que la tasas de prevalencia en el consumo y de crecimiento se acerquen a la media mundial. Por otra parte, conseguir éxtasis o metanfetamina es relativamente sencillo y, siempre de acuerdo a la calidad, se consiguen pastillas por 30 pesos.
“Las consultas en guardia por drogas aumentaron pero los porcentajes por tipo se mantuvieron”, explica a Clarín el jefe de Toxicología del Hospital Fernández, Carlos Damin. “El 54% de las consultas es por problemas con alcohol, después vienen por medicamentos (6%), cocaína y paco (5%) y más atrás el éxtasis, con menos del 1%”, agrega Damin, quien considera que el éxtasis “no genera complicaciones para acudir a una guardia de hospital”.
A pesar del crecimiento de consumo, un informe del Observatorio de Drogas de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción (Sedronar), da cuenta que bajó en los últimos años el porcentaje de personas de entre 15 y 65 años que recibió ofertas de éxtasis: 7,1 % en 2006; 4,9 % en 2008; y 3,3% en 2010.
Así todo, el crecimiento en el consumo se explica también con otros números. El informe refleja que en 2008 se incautaron 11.072 píldoras de éxtasis y al año siguiente 136.550. También destaca que la fabricación de drogas sintéticas ha aparecido recientemente en países de América Central y Sudamérica que tenían pocos antecedentes o ninguno, como Argentina, Brasil, Belice, Guatemala, Nicaragua. “En 2008, Argentina reportó el hallazgo de un laboratorio de éxtasis”, agrega la ONU. También remarca que en Argentina se incautó la cuarta parte de lo que se decomisó en efedrina a nivel mundial. “Aunque la fabricación en Argentina no puede descartarse, la mayor cantidad de este precursor llega de México”, sostiene el documento. “A diferencia de las drogas de base vegetal, tales como los opiáceos o la cocaína, las drogas de síntesis se pueden fabricar en cualquier lugar con poca inversión inicial”, advierte el informe. “El mercado de estimulantes anfetamínicos ha pasado de ser una práctica casera de fabricación a pequeña escala a convertirse en un mercado más parecido al de la heroína o la cocaína, con una mayor integración y con grupos del crimen organizado involucrados”, advirtió el director de la ONUDC, el ruso Yuri Fedotov.
Para la ONU resulta difícil calcular el número de consumidores de estas drogas, aunque en función de los decomisos, estima que hay entre 14 y 57 millones de personas de entre 15 y 64 que las han probado. Y resalta el auge de estas drogas en el sudeste asiático y en algunos países de Europa del Este, a la vez que reconoce que en América latina, con la mira puesta en la lucha contra el tráfico de cocaína, estas drogas no son consideradas una “amenaza significativa”.

Pura química

- A nivel mundial, el consumo de éxtasis creció en los últimos años de la mano de la explosión de la música electrónica. Se hizo popular en Europa y a mediados de los ‘90 llegó a nuestro país.
- Detrás de la marihuana, las anfetaminas (como el éxtasis) son las drogas que más se consumen a nivel mundial. En la Argentina su tasa de consumo es similar al de la cocaína (2,6%).
- El uso de efedrina también creció en el país. De acuerdo al informe de las Naciones Unidas, en 2009 en la Argentina se incautó el 25% del total a nivel regional de pastillas de efedrina.

La droga de la energía

El éxtasis es una droga perteneciente a la familia de las anfetaminas, presentadas en forma de pastillas y estimulantes del sistema nervioso central. Producen altos niveles de energía y autoestima, además de quitar la sensación de hambre y de sueño. En la Argentina –y en casi todo Occidente– su consumo está ligado con la cultura de la noche. Provoca euforia, desinhibición, locuacidad y, en algunos casos, agresividad. De acuerdo a los especialistas, su consumo crónico puede dar lugar a cuadro psicóticos similares a la esquizofrenia, delirios persecutorios y alucinaciones, exceso de inquietud, irritabilidad y riesgo de muerte.
Sus efectos fisiológicos inmediatos son la agitación, la taquicardia, el insomnio, la sequedad en la boca (de allí la altísima demanda de ingesta de líquido que provoca en su consumidor), la sudoración y el incremento de la tensión arterial.
En el caso desu consumo en grandes dosis, sus secuelas pueden ser la visión borrosa, el deterioro en el habla, las convulsiones, la crispación, el ritmo de cardíaco irregular y el insomnio. También, en caso de altas dosis durante un lapso de teimpo corto, su uso puede provocar pánico y alucinaciones.
clarin.com

martes, 15 de marzo de 2011

La nueva droga de moda se vende como sales de baño

Así se vende la droga por internet.| El Mundo
La nueva droga de moda en el Reino Unido se vende a través de internet en forma de sales de baño. Su composición es tan variable que ni los expertos se atreven a especular con sus posibles efectos secundarios, aunque se le atribuye al menos una muerte en la isla inglesa de White. La llamada 'ola de marfil' (ivory wave en inglés) parece llamada a sustituir en las noches británicas a la ya prohibida mefredona.
Así se vende la droga por internet.| El Mundo
La mefedrona, también conocida como 'miau miau' fue ilegalizada en toda la Unión Europea en diciembre de 2010 después de las muertes de al menos 37 personas en el Reino Unido, aunque como alerta la revista 'Emergency Medicine Journal', los jóvenes ya podrían haber encontrado su sustituta.
La 'ola de marfil' (también llamada 'vanilla sky' u 'ola púrpura') se presenta en forma de polvos que pueden esnifarse por la nariz o ingerirse directamente por la boca; aunque los especialistas advierten que no tiene una 'receta fija' que permita estar seguro de su contenido. Según Mark Durham, del servicio de ambulancias de la costa este (Secamb), entre sus componentes puede encontrarse desde un derivado de la catinona (un tipo de estimulante vegetal) hasta un anestésico como la lignocaína o varios compuestos estimulantes.
Entre sus potenciales peligros, que ya se habrían cobrado la vida de al menos un joven de 24 años, destaca la sobreestimulación del sistema nervioso (causando psicosis con insomnio, hipertermia, mareos...) hasta graves problemas cardiovasculares (como dolor en el pecho o súbitas alteraciones de la presión sanguínea y palpitaciones).
La droga puede adquirirse en envases de entre 200 y 500 gramos por un precio que ronda los 15 euros.
Este especialista en drogadicción teme que la popularidad creciente de esta nueva droga la esté ya convirtiendo en una sustituta de la mefedrona, antes ni siquiera de que se pueda conocer con exactitud su composición y sus posibles efectos adversos. Los hospitales británicos habrían informado de varios ingresos en las últimas con síntomas de euforia, ansiedad y agitación causados por la 'ola de marfil', aunque la revista no especifica cuántos exactamente (también se han detectado casos en Australia y EEUU según otras fuentes). Sin embargo, las autoridades deberán estar pendientes para encontrarse dentro de unos meses con un nuevo 'caso mefedrona'.
elmundo.es

Sustancias psicoactivas se venden como incienso o para jardinería



"Esto es incienso aromático, pero te lo fumas y te produce el mismo efecto que un porro de marihuana". Quien habla no es un camello callejero, sino el dependiente de una growshop, una tienda especializada en el mundo del cannabis situada en el centro de Madrid, que rehúsa dar su nombre. Es un fenómeno global del que ha alertado la ONU y que se mueve en los límites de la ley. El Ministerio de Sanidad presentará un estudio "antes de abril" sobre los efectos de estas drogas emergentes.
Las bolsas llevan nombres como Fly high (vuela alto) o Herbal XTC (éxtasis de hierbas), que casan mal con sus advertencias de que no están destinadas al consumo humano. Apoyados en vacíos legales, la venta de sustancias psicoactivas en comercios especializados -smartshops (de smartdrugs o drogas inteligentes) o growshops (de útiles para el cultivo de cannabis)- crece en todo Occidente, según ha denunciado la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), un organismo de la ONU, en su último informe anual. En particular, advierte de la difusión del llamado spice, supuestos inciensos que "imitan sintéticamente los efectos de la marihuana". Este producto fue encontrado por este periódico en varias tiendas a un precio de 20 euros el gramo. Más caro que lo que cuesta la marihuana en el mercado callejero. Su importador y distribuidor, Green Zena, no contestó a los correos electrónicos de este diario. "Este producto está diseñado para ser usado como mezcla aromática", concluye la etiqueta.
Hay otras muchas sustancias que, bajo otro disfraz, se venden en estas tiendas y, sobre todo, en Internet, donde la falta de fronteras legales dificulta su fiscalización. En 2010 se detectaron 170 páginas web relacionadas con la venta de drogas, 55 más que en 2009, según el Observatorio Europeo de Droga y Toxicodependencia. Pueden encontrarse fertilizantes, compuestos herbales, ambientadores e incluso semillas de setas.
"Son para el cultivo", dice el vendedor de otra growshop madrileña, señalando un embutido de pequeñas porciones de setas. "Pero todo el mundo las compra para comérselas", confiesa sonriente. Se llama sclerotia tampanensis e indica en la etiqueta: "En caso de consumo, puede alterar la conciencia y se pueden producir alucinaciones". Pero las instrucciones dicen que "sirve como vivero para fines científicos". La bolsa de 12 gramos cuesta 15 euros. Otro dependiente ofrece unas pastillas de hierbas que prometen recargar energías y solo están etiquetadas en holandés.
Que estos productos no estén prohibidos -o no exactamente- no implica que sean menos perjudiciales para la salud. Simplemente, sus efectos no han sido estudiados. "El mayor riesgo no es que sean drogas, sino que la gente está haciendo de conejillos de indias o ratas de laboratorio", dice Fernando Caudevilla, médico de la Sociedad Española de Medicina de Familia, especializado en drogas.
El Observatorio Español sobre Drogas, dependiente de Sanidad, ultima un informe sobre los efectos que producen sustancias como cannabinoides sintéticos (spice), 2C-I (fenetilamina psicodélica), la piperazina (desinfectante de lombrices en aves), nexus (con efectos parecidos a la LSD), la 4-AcO-DMT (compuesto químico similar a los hongos) o la metilona (entre el éxtasis o MDMA y la cocaína). "Solo concienciamos a la gente cuando tenemos una base científica", dice Nuria Espí, delegada del observatorio. Mientras tanto, la JIFE investiga 15 de estas sustancias que han proliferado en Europa. En Japón son más de 50 las que se examinan. Buena parte de estas sustancias procede del Sureste asiático.
"La difusión incontrolada de sustancias demuestra el fracaso absoluto de las políticas antidroga de la ONU", opina Caudevilla. Este experto insiste en recordar que las nuevas sustancias sintéticas "son derivados de las que ya existían en los años cincuenta", como la ketamina (anestésico). Entonces, según recuerda, se consumían en círculos sociales restringidos de personas que le daban un uso introspectivo ("psiconautas").
Estas se crean modificando la estructura molecular de las sustancias controladas, de manera que den lugar a una nueva sustancia análoga que se mantenga al margen de la ilegalidad. "Es lo que ocurre con la flefedrona, un derivado de la mefedrona al que se le ha añadido una molécula de flúor", explica. La Unión Europea fiscalizó la mefedrona (fertilizante), el pasado diciembre, por estar vinculada a más de 30 muertes.
La falta de interés por conocer la composición exhaustiva de la sustancia, unido en ocasiones a su bajo precio, explica que algunos como Sergio, de 30 años, experimenten sin reparo en este terreno. "Por 12 euros mi primo me trajo de Portugal hace siete meses fertilizante en polvo", cuenta por teléfono. "Me hizo bastante efecto, similar a la MDMA (que puede costarte hasta 40 euros el gramo): euforia, te mantiene despierto para bailar toda la noche, desinhibición...", recuerda este madrileño.
Este tipo de ventas no es el negocio principal de un sector, las tiendas cannábicas, que se dedican originariamente a la venta de útiles para el cultivo de esta planta. "Eso nos desprestigia. Tengo dos hijas y una hipoteca que pagar. ¿Crees que me voy a arriesgar?", se queja por teléfono un vendedor de Sevilla que solicita el anonimato. Antonio, que regenta uno en Barcelona, se lo toma a risa: "¿Que si vendemos qué?".
Energy Control orienta y advierte en su página web del uso de estas nuevas sustancias de síntesis o research chemical (fármacos de investigación). Este colectivo, que colabora con el Ministerio de Sanidad, analiza gratis las muestras de los consumidores que lo deseen. "De vez en cuando nos llegan algunas de este grupo todavía desconocido, pero no es tanto como el bombo que le dan", dice Iván Fornís. La mayoría de sustancias que recibe este técnico son éxtasis, cocaína, speed (anfetamina) y LSD.
Santiago Cuéllar, del Colegio Oficial de Farmacéuticos, considera que "el problema de las drogas no es de eficiencia legal, sino de la propia sociedad que las demanda". En cambio, Caudevilla considera que "los mensajes alarmistas son contraproducentes para la prevención, porque podrían desprestigiar los canales de información por parte de los consumidores".
El debate tiene lugar en varios países, porque estas nuevas drogas circulan sin fronteras apoyadas en vacíos legales de todo tipo. La JIFE insta a los Gobiernos a que "adopten medidas de control para prevenir la fabricación, tráfico y abuso de estas sustancias", según su presidente, Hamid Ghodse.

Algunas drogas disfrazadas

Se desconocen sus efectos. No han sido estudiados ni en animales ni en seres humanos. Los expertos no descartan la aparición de daños neurológicos a largo plazo.
- 'Spice'. Mezcla de hierbas (como la afrodisíaca damiana o la sedante suave loto azul) con cannabinoides sintéticos que imitan los efectos de la marihuana. Se vende como incienso aromático, por unos 20 euros el gramo.
- Setas. También conocidas como trufas u hongos alucinógenos. Se venden como esporas o semillas para el cultivo por unos 15 euros el paquete de 12 gramos.
- 'Polvos de fiesta'. Se adquieren por Internet como sales de baño o fertilizantes. La composición varía entre una amplia gama de sustancias: TFMPP, un tipo de piperazina (desinfectante); ketonas; entre ellas, están la mefedrona y la metilona, de efecto similar al éxtasis. Cuestan cerca de 35 euros el gramo.
elpais.com

sábado, 19 de febrero de 2011

El éxtasis no altera la capacidad cognitiva

El consumo de éxtasis no está relacionado con una disminución de la capacidad cognitiva, según el mayor estudio hecho hasta el momento sobre la sustancia, que ha financiado el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA por sus siglas en inglés) de EE UU. Con este trabajo se desmienten otros anteriores que apuntaban lo contrario, afirman los autores del trabajo que ha publicado Addiction.
Pero eso no quiere decir que la droga sea inocua, advierte John Halpern, principal autor del trabajo. "El consumo de éxtasis es peligroso: las píldoras ilegales pueden contener contaminantes dañinos, no hay advertencias ni etiquetado, no hay supervisión médica y en algunos casos la gente resulta dañada físicamente e incluso muere de sobredosis", afirma.
El ensayo ha comparado el resultado en unos tests de 52 consumidores de éxtasis y 59 personas que no tomaban droga en distintos momentos, y no se ha encontrado diferencia en los resultados. Para evitar reproducir errores de otros ensayos, se tomaron varias medidas. La primera, que todos los participantes tuvieran la misma afición por las raves (fiestas nocturnas que duran hasta el amanenecer o más) para que estuvieran expuestos a periodos de insomnio y falta de ingesta de líquidos, que también tienen efecto sobre la capacidad intelectual. Segundo, que no hubieran tomado alcohol ni otras drogas antes del ensayo. Tercero, que los consumidores de droga no tomaran otras sustancias, para no confundir los efectos. Y, cuarto, que no tuvieran problemas mentales antes de empezar a tomar las drogas.
elpais.com

viernes, 6 de agosto de 2010

Polémica por la "droga digital"

Katie Connolly
BBC
WASHINGTON.- Las advertencias para que los padres protejan a sus hijos de los peligros de Internet no son nuevas. Pero los progenitores de Oklahoma, en Estados Unidos, han añadido una advertencia bastante inusual a la lista: los jóvenes que se "drogan" al escuchar música digital en la Red.
Tres estudiantes del instituto de educación secundaria Mustang, en las afueras de Oklahoma, fueron llevados al despacho del director luego de que al parecer hubiesen tomado drogas en el colegio.
Los estudiantes confesaron que habían estado probando el i-dosing, una serie de pistas de sonido que descargaron por Internet que les permitía experimentar la sensación de estar drogados.
Las autoridades locales se preocuparon tanto por este hecho que enviaron cartas informando a los padres en las que se les advertía de esta extraña práctica. El suceso, en cualquier caso, deja la pregunta en el aire acerca de si es posible experimentar físicamente el efecto de las drogas a través de un sonido.
Inverosímil como una película de terror. El profesor Brian Fligor, director de diagnóstico auditivo del hospital para niños de Boston, piensa que la idea de las drogas digitales es tan inverosímil como la trama de una película de terror.
"Por lo que yo sé no hay ninguna investigación que apoye esa conclusión", dijo Fligor. "Están experimentando una percepción auditiva", añade.
Los sonidos disponibles en estas páginas de Internet que ofrecen i-dosing se denominan tonos binaurales. Cuando se escuchan en unos auriculares se materializan en forma de un sonido para un oído y otro ligeramente diferente para el otro.
Al escucharlos a la vez el cerebro humano lo transforma en algo diferente a los sonidos originales. "Es una forma de jugar con la percepción del sonido", dijo Fligor. "Es claro e interesante, pero no tiene absolutamente ningún efecto en tu percepción del placer o ninguna otra sensación como se ha dicho", afirma.
Efecto placebo. Los adolescentes podrían haber estado fingiendo o haber sufrido un efecto placebo, y se convencieron de forma inconsciente de que estaban realmente drogados.
Pero los médicos no encontrarían efectos físicos reales de esta supuesta intoxicación, afirma. Según Fligor, el i-dosing no es bueno ni malo. "Es completamente neutro. No es dañino en ninguna forma y yo encuentro que es una historia entretenida".
De todas formas los padres están preocupados por que lo que parece una actividad benigna pueda conducir a sus hijos a un camino más peligroso.
"La mayor preocupación es que si tienes un niño que quiere explorar esto probablemente después terminará fumando cannabis o buscando algo más grande", declaró al periódico The Oklahoman Mark Woodward , de la Oficina de Narcóticos y Control de Drogas Peligrosas de Oklahoma .
Sexo, drogas y rock and roll. Sin embargo, mientras que los tonos binaurales pueden apenas ser considerados como una puerta de entrada a otras drogas, es decir, lo que lleva a experimentar con sustancias más duras, las páginas web que venden estas "dosis" parecen fomentar el sexo y las drogas.
Los sonidos, que se pueden adquirir al precio de 19,95 dólares por cada cuatro dosis, reciben nombres como "alcohol", "opio", "marihuana", "peyote" u "orgasmo".
Una página dirige a los usuarios a un sitio de venta por Internet de plantas legales híbridas que producen efectos similares a los que ocasiona el consumo de marihuana. Ante este panorama, todas aquellas preocupaciones que hablaban del rock and roll como de la música del diablo empiezan a parecer, por el momento, anécdotas placenteramente nostálgicas.
lanacion.com

sábado, 3 de abril de 2010

El Gobierno británico prohibirá una droga relacionada con 25 muertes

M-Cat, 4MC, meow, miaow-miaow... ¡Prepárate para el fin de semana! Algunos jardineros ingleses obtienen de la mefedrona un buen fertilizante para sus plantas, pero un ramillete de webs comercializa bajo diversos nombres esa sustancia en pastillas, polvo o líquido como el ingrediente indispensable de las mejores juergas entre adolescentes y jóvenes. Fantástica además porque, a pesar de que sus efectos, en combinación con el alcohol emularían un cruce entre los de la cocaína y el éxtasis, es del todo legal en el Reino Unido. En pocas semanas esa situación va a cambiar, confirmaba ayer el ministro del Interior británico, Alan Johnson, después de que al menos 25 personas hayan fallecido en las islas bajo circunstancias relacionados en alguna medida con el consumo de esa droga.
Cualquiera puede comprarla en Internet por un mínimo de 11 euros
Una cadena de dimisiones en el organismo que asesora al gobierno en tales cuestiones (Advisory Council on the Misuse of Drugs) ha bloqueado en los últimos meses cualquier decisión sobre la cuarta legal high (droga legal) favorita entre la juventud británica. Pero, inmerso en un clima de precampaña electoral ante las legislativas del próximo mes de mayo, Johnson ha optado por anunciar la inminente ilegalización de la mefedrona, saltándose el habitual procedimiento consultivo.
La alarma social desatada, impulsada por la Asociación Nacional de Directores de Escuelas (NAHT, en sus siglas inglesas), viene a darle la razón. "Por favor, si sales este fin de semana y tienes alguna información sobre su distribución [de mefedrona] habla con la policía". Los carteles desplegados por pubs, clubes y colegios de la geografía inglesa pretenden advertir sobre los efectos perniciosos del miaow-miaow. La misiva no incluye amenaza de sanciones, al tratarse de una sustancia todavía legal, que cualquiera con un mínimo de 10 libras en el bolsillo (11 euros) puede conseguir fácilmente a través de Internet. La muerte, hace apenas dos semanas, de dos chicos ingleses de 18 y 19 años, tras haberla consumido durante una salida de copas, ha hecho crecer la presión sobre el Gobierno británico para que agilice su prohibición sin ambages.
"¿Por qué asumiría nadie que una droga legal puede matarte?", se lamentaba el padre de Nicholas Smith, joven cocinero de la población de Winteringham (al norte de Lincolnshire) que amaneció muerto, al igual que su amigo y fornido jugador de rugby Louis Wainwright, tras una velada en que la mefedrona formó parte del cóctel letal. El secretario general de la Asociación Nacional de Directores de Escuelas admite: "Debemos ser tan contundentes como cautos, porque no se puede criminalizar a los consumidores". Sin embargo, algunos responsables de centros escolares exigen una inmediata ilegalización de ese estimulante tan popular en los patios colegiales por ser accesible y barato, aunque sea a riesgo de que algunos adolescentes acaben fichados con un antecedente penal.
Entre sus efectos secundarios figuran las náuseas, palpitaciones, alta tensión arterial, hemorragias nasales, pérdida de peso e insomnio. Al igual que tantas otras drogas legales, de las que tres ya fueron prohibidas el año pasado, la mefedrona estaba desde hace meses en el punto de mira del Gobierno.
La destitución, el pasado octubre, del responsable del consejo asesor del Gobierno, David Nutt, a la que han seguido las de algunos de sus colaboradores, ralentizó la toma de decisiones. El propio profesor Nutt, sin embargo, ha subrayado la dificultad para determinar los efectos perniciosos de una droga cuyo consumo extendido es reciente, el hecho de que ninguna prueba toxicológica haya confirmado a la mefedrona como factor determinante en una veintena de muertes y el riesgo de que su ilegalización "derive a los consumidores hacia otras sustancias mucho más peligrosas".

elpais.com

jueves, 18 de marzo de 2010

Alerta en el Reino Unido por la muerte de dos chicos tras tomar mefedrona

EFE ELMUNDO.es
LONDRES MADRID.- Los directores de escuelas británicas han pedido al Gobierno que tome medidas urgentes para prohibir una droga de moda -mefedrona- tras la muerte de dos adolescentes que fallecieron de manera repentina después de que tomasen el estupefaciente.
La Asociación Nacional de Directores de Escuelas (NAHT, según sus siglas en inglés) ha indicado que la droga es igual de peligrosa que las correspondientes al grupo A, en el que están la heroína y la cocaína, por lo que el Gobierno debería estudiar su prohibición, ya que actualmente es legal y se puede comprar en varias páginas de internet por unos 11 euros el gramo.
La NAHT hizo esta advertencia después de que los adolescentes Louis Wainwright, de 18 años, y Nicholas Smith, de 19, murieran el pasado lunes en Scunthorpe (norte de Inglaterra) después de tomar mefedrona, cuya composición química es similar a la anfetamina.
El Gobierno británico ha pedido al Consejo Asesor sobre Abuso de Drogas que evalúe y le informe sobre el riesgo de mefedrona. Esta droga, que se presenta en forma de polvo blanco o amarillento, es conocida también con varios nombres, como 'M-Cat', 'MC', 'mieow', 'meow', '4MMC' o incluso fertilizante de plantas.
Entre sus efectos secundarios figuran dolor de cabeza, náuseas, palpitaciones, alta tensión arterial, hemorragias nasales, pérdida de peso e insomnio. Además de mucho calor.
Mezcla con alcohol
El secretario general del NAHT, Mick Brookes, declaró a la BBC que el uso de este estupefaciente está más extendido y resaltó que se debe considerar seriamente su prohibición. "El problema es que entonces uno puede criminalizar a la gente que la toma, así que necesitamos pensar muy cuidadosamente lo que hacemos, pero actuar con rapidez", agregó.
Algunos directores de escuelas, según los medios británicos, quieren una inmediata prohibición, aún si ello supone que haya casos de adolescentes que terminen con algún antecedente penal.
La Policía de Humberside (norte de Inglaterra) informó de que Wainwright y Smith habían estado bebiendo también horas antes de que fueran hallados muertos.
Agregó que dos hombres, de 26 y 20 años, y un adolescente de 17 años han sido detenidos en relación con este caso, pero no ha podido facilitar más detalles sobre estos arrestos.
En el ojo de mira de Europa
El sistema de alertas del Observatorio Europeo de Drogas lleva un año siguiendo la pista a esta sustancia, que se ha hecho popular en las discotecas y salas de baile.
En enero de este año, el Observatorio, junto con Europol, lanzó un procedimiento formal para recopilar toda la información sobre la disponibiliad, la seguridad y los riesgos de esta droga. Una vez que analice los datos, decidirá si saca una alerta oficial sobre sus riesgos y qué otras medidas adoptar.
De momento, como su uso es relativamente nuevo, no se conocen los efectos secundarios a largo plazo ni el potencial que tiene para crear adicción. Son factores que tendrá que estudiar el Observatorio.

jueves, 25 de junio de 2009

Crece fuerte el consumo de droga entre los secundarios


Los estudiantes secundarios de los Estados Unidos están entre los que más fuman marihuana en el mundo. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, donde el consumo de drogas en general y de cannabis en particular creció en los últimos años, los jóvenes de ese país -en una tendencia que se repite en otros países del Primer Mundo- consumieron menos o estabilizaron su consumo. Esto surge del Informe Mundial sobre Drogas 2009 que ayer fue presentado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

Concretamente el consumo de marihuana entre los estudiantes secundarios de nuestro país saltó de un 3% anual en 2001 a un 8,1% en 2007, según datos publicados por el informe de ONU basados en la Tercera Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media realizado por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR). Mientras que en los Estados Unidos, entre 1998 y 2008, el consumo de cannabis entre los estudiantes de la escuela media cayó un 21%, aunque se mantiene en una cifra muy superior a la Argentina: poco más de un 25% lo consume.

En caso de la cocaína, el uso entre estudiantes argentinos pasó del 1% en 2001 al 2,7% en 2007. En cuanto a las drogas con base de anfetaminas, que en el mercado está básicamente dado por el éxtasis, la suba fue del 0,2 %l 2,2 %.

"Hoy los jóvenes de nuestro país consumen más drogas porque en los tiempos que corren está operando cierta cuestión asociada al aislamiento, al fin de los grandes ideales y a la función paterna. Los adolescentes creen que a través de la computadora (el chat) y de las drogas comparten cosas con los otros cuando en realidad, se aislan más. A través del consumo de drogas hay una transgresión, pero detrás de esa transgresión el eje es la desconexión social", explicó la médica y doctora en psicología, Deborah Fleischer, directora desde hace más de quince años de una investigación de UBACYT sobre las adicciones y las compulsiones.

Otro estudio realizado por Naciones Unidas y la OEA en 2006 revela que el consumo de marihuana entre los estudiantes secundarios de la Argentina ocupa el cuarto lugar respecto del resto de los jóvenes sudamericanos. El país de mayor consumo de cannabis entre los jóvenes es Chile. Siguen Uruguay y Colombia.

"En América del Sur se notó un aumento general en términos de uso de éxtasis entre estudiantes de la escuela secundaria. En Argentina, la tasa de prevalencia anual subió del 0,2% a un 2,2% y en Chile de 1,1 por ciento a 1,5 por ciento", dice el informe.

La misma encuesta de ONUDD/OEA revela que la población comprendida entre los 12 y los 65 años también aumentó su consumo de cocaína de 1999 a 2007. Así mientras en 1999, la consumían el 1,9% por ciento, en el período 2006-2007 saltó a 2,6 por ciento.

En cuanto al consumo anual de pasta base de cocaína, el informe dice que Chile es el país del Cono Sur donde más se consume (0,62%). Le sigue la Argentina con un 0,54 por ciento de consumo anual de pasta base en la población de 12 a 65 años.

"El informe integral de la ONU que por primera vez cubre todos los aspectos de la droga sostiene que debe priorizarse la prevención y el tratamiento y no la represión en el consumo de sustancias ilegales", advirtió la fiscal criminal Mónica Cuñarro, coordinadora del Comité Científico Asesor en Drogas del Ministerio de Justicia de la Nación. La comisión promueve el proyecto oficial de despenalización de la tenencia para consumo personal.

Pese a los índices de la ONU, los especialistas no siempre coinciden en que hubo un aumento en el consumo de drogas. "Los datos de la Encuesta Nacional sobre Prevalencias de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2008, publicadas por el INDEC, indican que en nuestro país, están estabilizados los consumos, tanto de cocaína como de marihuana", señaló el jefe del servicio de toxicología del Hospital Fernández, Carlos Damin, titular de la primera cátedra de toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA.

Más allá de las cifras, según Damin, "el problema entre los jóvenes de Argentina no son las drogas ilegales sino las legales como el alcohol, o el alcohol asociado a medicamentos".
clarin.com

sábado, 21 de febrero de 2009

Por amor a vos

Había días en los que José esperaba a su madre desde la madrugada, agazapado en la parada del 23. Graciela apenas lo reconocía. Estaba hecho una piltrafa, llevaba mugre acumulada entre los dedos de los pies y el sudor de su cuerpo olía a rancio. Esos días en los que el espectro de su hijo se le aparecía, Graciela hurgaba en los bolsillos y le daba algún billete. "Yo sabía que era para comprar paco, pero bueno... era una persona menos a la que le robaba. No podía evitar que le robe a veinte, pero sí a una."
Pero no había nada que a ella le doliera más que verlo en ojotas. "Mamá, el día que me maten no te olvides de ponerme las medias", le decía siempre José. Ver la desnudez de esos dedos mugrientos a Graciela le partía el alma y se preguntaba qué había pasado para que su José anduviera por la vida sin sus medias. Quizá fue por eso que la madrugada en la que él entró a la casa pidiendo ayuda a los gritos, lo que más le impactó fue ver que su hijo llevaba una ojota de cada par.
"Mamá, no puedo más, hacé algo", le rogaba. José no tenía 21 y llevaba cinco años consumiendo paco sin parar. Una noche, poco antes de cumplir los cincuenta años, cuando José ya no podía caminar sin arrastrar los pies, Graciela lo soñó adentro de un féretro. "'O lo interno o lo mato', me dije. Tu hijo se mete en un túnel y a mitad de camino no es más tu hijo. Si vos no te metés con él, tu hijo sale muerto. José robaba, se drogaba, lo iban a matar en cualquier momento. Yo fui a la Justicia y les pedí, les rogué que lo encierren antes de que él empezara a robar y me dijeron que no podían hacer nada. Si yo estoy diciendo que mi hijo jode a la sociedad, ¿por qué no hacen nada? Lo denuncié porque José tiene que pagar por lo que hizo... Ahora, como madre, reclamo mi derecho a que mi hijo siga vivo. ¿Qué pasa con el inspector que lo ve comprando droga?... Otra hubiera sido nuestra vida si me hubieran hecho caso." A la mañana siguiente de haberlo soñado muerto, Graciela fue hasta una ferretería y compró dos metros de cadena. Y una vez más volvió a caminar los pasillos de la villa 1.11.14, en el Bajo Flores, para encontrar a José. Los conocía de memoria. Ya los había caminado buscando a Nahuel, el primero de sus hijos que se rindió a ante el paco. Cuando se recuperó, cayó José. Hubo días en que, ante la desesperación, Graciela se paraba delante de las casas de los transas y a los gritos los acusaba de lo que todos ya sabían: que allí se vendía la droga que mataba a sus hijos. Para entonces, Joel, el hijo de cuatro años de José, vivía en una casa de resguardo. Llegó a una guardia con fractura de cráneo pero los médicos determinaron que también tenía fracturas encalladas en un brazo por los golpes que durante años le habían dado sus padres. La Justicia ni siquiera permitió que lo cuidara su abuela hasta que ella no consiguiera una casa fija donde vivir. Joel tuvo que vivir seis meses alejado de su familia. Graciela tardó horas en encontrar a José. El patrullero que la acompañaba se cansó en el primer intento y tuvo que seguir sola con Nahuel.
José apareció tirado en una casilla de cartón, debajo de un puente. A la fuerza lograron meterlo en un remís. Su cuerpo se retorcía, se arqueaba y recobraba una fuerza que hacía años no tenía. Tanto pateó la puerta del auto que terminó abriéndola. Entonces fue cuando Graciela sacó la cadena del bolso, le dio dos vueltas al cuerpo de su hijo y se la enroscó en el cuello. "Y lo llevé encadenado..."
CON CADENAS
Graciela Izquierdo no sabe si llorar o reír cuando cuenta cómo llevó a su hijo a un centro de rehabilitación. Su voz es suave y firme. Y siempre impone respeto. Por eso, las otras madres que la acompañan la eligen a ella para hablar. Rita Díaz es la que organiza, la que va de aquí para allá, la que se sabe de memoria todos los vericuetos legales, la que de tantas puertas que le cerraron en la cara tuvo que aprender sola y a esta altura podría dar cátedra en la Facultad de Derecho. Rosa Cuello, en cambio, es de las que apenas hablan: "Yo lo único que quiero decir es que me siento fracasada como madre porque no logramos nada. Esto se agrava día a día. No hay salida a esto". Rosa lleva una revista que hacen en el colegio de la esquina, el Emen número 3, que queda justo en la entrada de la villa 1.11.14.
Allí, en la contratapa, están los nombres de los 69 chicos del barrio muertos en los últimos cinco años. De una u otra forma, todos murieron a causa del paco, la más destructiva de las drogas, no sólo por sus efectos letales sino porque un adicto avanzado necesita unos trescientos pesos para cubrir la desesperación de sus dosis diarias. Algunos de los chicos de la escuela murieron por sobredosis. Otros, asesinados por los transas. Están los que recibieron un balazo mortal de la Policía, los que fueron parte de un ajuste de cuentas y los que terminaron presos. Están ellos y también están sus madres. Las que saben que sus hijos se han vuelto ladrones o asesinos, las que tuvieron que enterrarlos y las que no dudaron en denunciarlos.
¿QUE CLASE DE MADRE SOS?
"Hija de puta, ¿qué clase de madre sos que entregás a tu hijo a la yuta?", le gritaba José a Graciela cada vez que la Policía venía a buscarlo. A Rita, su hijo la dejó tirada cuando ella se desmayó en los pasillos de la villa 1.11.14 mientras lo perseguía. Lo último que recuerda es la figura de Carlos qlejándose. "Me dejó sola, ahí, tirada, no le importó nada. A veces uno los lastima pero es por la impotencia. Yo le decía: '¿Cómo pude engendrar semejante basura?', pero era porque quería hacerlo reaccionar." Rita fue la primera. Era 2004 y el paco hacía estragos en el barrio, el Bajo Flores. Las cocinas de cocaína habían comenzado a instalarse tres años antes con la mismarapidez con la que a los argentinos se les desvanecía el sueño de comprar un dólar a un peso. Rita pudo ayudar a Carlos, su hijo de 22, a recuperarse pero sus ojos siguen llenos de tristeza: "Lo que pasa es que sacás a uno y caen diez. Si se logra erradicar al paco, ya no tenemos que pensar en que alguien nos va a asaltar". Cuando descubrió que ya eran demasiadas las vecinas que habían dejado de hablar de la novela y pasaban las tardes recorriendo dependencias oficiales, Rita decidió que había que organizarse y formó la asociación civil H ay otra esperanza . Así, aprendieron de leyes y de burocracia. Rita llegó a sentarse delante de Aníbal Fernández: "No nos diga que usted nos entiende porque no se imagina lo que estamos sufriendo", dice ella que le gritó cuando el ministro de Justicia le dijo que las comprendía.
MADRES DE PAÑUELO NEGRO
Pero lo que Rita pide es hablar cara a cara con la presidenta Cristina Fernández. Por eso, desde hace unos meses, Rita y un grupo de madres van todos los jueves a la Plaza de Mayo a pedir que las reciban. En una carta que dejan cada semana en la Casa de Gobierno le dicen: "Nuestros hijos fueron paridos y criados cumpliendo con los valores de nuestra sociedad pero al meterse el maldito paco en nuestra familia se apodera de la vida de nuestros hijos. Es difícil, señora Presidenta, estar en nuestra piel". Bajo el sol de enero, del otro lado de la valla que las mantiene a más de media cuadra de la Casa Rosada, estas madres le gritan a la Presidenta que sus hijos terminan delinquiendo porque son víctimas de un "genocidio silencioso". Como más de tres décadas atrás lo hicieron las Madres de Plaza de Mayo, ellas también eligieron los jueves para marchar alrededor de la Pirámide. Lo hacen con un pañuelo negro. "Gracias a las Madres yo me animé a pelear –dice Graciela–. La dictadura mató juventud, ¿y nadie sabía nada? Ahora somos nosotros la dictadura cuando permitimos que los narcos nos manejen."
Lo que estas madres reclaman no es sólo atender las adicciones de sus hijos. Lo que exigen es un futuro digno para ellos y que los ayuden en la reinserción cuando terminan los programas de rehabilitación. José, el hijo de Graciela, va por su segundo tratamiento. Miguel, el de Estela Moreno, que ya tiene 21, también. Los dos están internados en un centro de contención acentuada que depende de la fundación Casa del Sur. Recayeron por la misma razón: ninguno pudo encontrar trabajo, las horas se les volvieron eternas y el paco volvió al acecho. José y Miguel fueron internados por una orden judicial que sus madres consiguieron a fuerza de rogar y suplicar a un juez que encerrara a sus hijos. Estela sabe mejor que nadie eso que repiten los chicos: "O te mata la droga o te mata la Policía".
A Héctor, su segundo hijo, lo mató un disparo de un instructor de tiro de la Policía mientras intentaba robar un auto. Tenía 15 años, la misma edad que Miguel cuando empezó a fumar paco. Cuando Estela descubrió que su tercer hijo seguía el mismo camino que su hermano, se tragó sus miedos y aprendió a disfrazarse para seguirlo hasta los lugares donde Miguel compraba droga: "Me ponía un buzo con capucha y me mandaba. En menos de una semana yo ya sabía quién vendía. ¿Cómo la Policía no sabe nada?". La paradoja más grande que les ha tocado vivir a estas madres es tener que ayudar a los hijos de los vendedores de droga. "Sabés las veces que vienen a pedirte ayuda y vos sabés que ellos venden... Y qué vamos a hacer, los pibes no tienen la culpa y no podemos dejar de ayudarlos", cuenta Rita.
LAS MEDIAS PUESTAS OTRA VEZ
El domingo es día de visita en la casa donde está internado José. Es una quinta en Monte Grande sin nada que la diferencie de las del resto de la cuadra. Allí funciona una de las sedes de la fundación Casa del Sur, una de las pocas que tiene un programa de contención acentuada, es decir que los chicos recién empiezan con salidas transitorias cuando están recuperados. Recién bañado, con la ropa impecable y las medias puestas, José espera del otro lado de la reja. Sólo puede salir al jardín con autorización de un supervisor, así que para el encuentro con su madre y su hijo le toca acomodarse en la esquina de una de las literas donde duermen los chicos internados, entre los bolsos de las otras familias, banquetas y el lampazo del compañero nuevo que mata su abstinencia a fuerza de fregar el piso con compulsión. Con sus medias puestas, José dice: "Mi vieja es de fierro. Ella a veces se culpa pero era yo el que no me permitía quererla. Ahora quiero salir adelante por ella, por mí y por mi hijo. No traje un hijo al mundo para que haga lo mismo que yo". Mientras apura un mate de yuyos y corta pan dulce sobre una silla desvencijada, Graciela dice: "Cuando veo a esas mujeres en las marchas que dicen que habría que poner presos a los padres, siempre pienso qué bueno que sería llegar ahí y mostrarles cómo es mi vida. En la vida de José faltaron miles de abrazos y de charlas". De vez en cuando suspira y aprovecha para abrazar a José. "Ay mi negro, mi negro", le dice. Y después sigue: "Yo me mataba el lomo laburando para que no les faltara nada, para comprarles aunque sea un yogur por semana y de pronto te das cuenta de cómo te necesitaban y vos no estabas. Esto que está pasando es un genocidio... para el que consume pero también para los demás.
Los pibes no nacen chorros. Mi hijo sufrió demasiado y se merece otra oportunidad. José tiene portación de piel, de barrio. Yo no le debo nada a esta sociedad, yo a estas señoras que aparecen en el noticiero las puedo mirar de frente". Primero fue Nahuel, después lo siguió José y cuando pensó que había tenido suficiente, otra vez José. Graciela ya perdió la cuenta de los domingos que pasó arriba del colectivo a Monte Grande.
clarin.com

miércoles, 29 de octubre de 2008

Éxtasis: cada vez más adolescentes lo consumen y lo creen inofensivo

Según datos de la Secretaría de Programación para la Prevención de las Adicciones (Sedronar) basados en un relevamiento realizado con estudiantes secundarios el año pasado, el 7% de los alumnos de 12 a 17 años recibió oferta directa de éxtasis. Además, el 29,6 % de los estudiantes del nivel medio cree que probar una o dos veces esa droga no tiene riesgos para la salud o son muy leves e incluso un 10,7% sostiene que hacerlo frecuentemente tampoco trae aparejados daños.

"Muchas veces, su empleo se produce para seguir disfrutando de las fiestas y no registrar los signos de alarma y agotamiento que emite el organismo", explica la doctora Norma Vallejo, subsecretaria de Prevención y Asistencia del Sedronar a Infobae.com.

La especialista explica que el éxtasis forma parte de las denominadas "drogas de diseño", que son sustancias psicoactivas de origen sintético fabricadas por el hombre o creadas a partir de modificaciones de su estructura química en laboratorios clandestinos.

"Tengo que reconocer que el nombre de la pastilla es tentador, pero lo que más me atrajo es lo que escuché sobre sus efectos", señala Sebastián, que probó éxtasis a los 20 años. "Quería probar si era verdad todo lo que decían y la primera vez tomé en una disco, con amigos. Experimenté una sensibilidad muy fuerte, una sensación de amor y de conexión con todo el mundo", relata.

Según Pablo Nacthigall, psicólogo, "muchos jóvenes no saben como acceder a estados de de mayor relajación y autoestima, que trasciendan su cotidianeidad y optan por consumir éxtasis como una vía rápida hacia un estado emocional intenso. En el fondo, es una búsqueda de forma inadecuada para vivenciar estados de conciencia no ordinarios, que en vez de entrenarse para lograrlos por vía natural, terminan haciéndolo artificialmente por un químico. Y, lamentablemente, puede generar una adicción, con todos los efectos colaterales que eso trae aparejado".

Nachtigall subraya además que el problema principal entonces es que ese estado emocional inducido por una sustancia no lleva a ningún tipo de aprendizaje ni crecimiento, ya que el joven, luego de pasado los efectos, vuelve a sentir las mismas represiones que tenía antes. Por lo tanto, es probable que vuelva a consumir la pastilla "para entrar sin escalas a ese estado".

Sebastián coincide con la opinión del psicólogo consultado por Infobae.com y agrega: "Te deja en ese estado de 'amor con todo el mundo', pero cuando se termina el efecto vuelven todas las barreras".

Hoy pasaron siete años de que Sebastián probara éxtasis y ya no consume. Con cierta distancia sobre el tema, señala: "Ahora los chicos toman muchísimas pastillas en una noche porque cuando empezás a tomar, necesitás más para lograr la misma experiencia y eso me parece realmente peligroso".

Riesgos muy reales
El contenido promedio de una dosis única (sólo una pastilla de éxtasis) está entre los 75 y los 100 miligramos de 3-4 metilendioximetaanfetamina (MDMA). Sus primeros efectos se registran entre los 30 y los 45 minutos, el pico de acción se produce en una o dos horas, pero sus efectos persisten de cuatro a seis horas luego de su administración.

"Al tomar esta droga se busca aumento de la energía, sensación de bienestar, disminución del sueño y del apetito, resistencia al ejercicio y una mayor sociabilidad, lo que la ubica en el grupo denominado drogas empatógenas", señala Norma Vallejo.

Pero la especialista advierte que estos efectos, vienen acompañados de algunas manifestaciones químicas como el aumento de la frecuencia cardíaca y de la tensión arterial, arritmias cardíacas, alteraciones visuales, aumento del diámetro pupilar, alteraciones de la percepción temporal y táctil, bruxismo (castañeteo y/o fricción de dientes), irritabilidad, ansiedad, sudoración aumentada, aumento de la temperatura corporal, sequedad de las mucosas, lesión hepática y muscular con fallo renal. Además, todo esto se agrava por la presencia de un componente químico denominado metabolito (MDA), que tiene una acción selectiva neurotóxica asociada a complicaciones orgánicas graves.

Por otra parte, con el uso crónico producen manifestaciones neurológicas severas del tipo enfermedad de Parkinson.

"Todo consumidor de sustancias, independientemente del tipo de droga que utiliza, piensa 'que lo puede manejar' y sin embargo no es así para nada. En particular, el éxtasis, por tratarse de una droga derivada de las anfetaminas, produce una grave dependencia psíquica y física. Además, en un episodio agudo -dependiendo de la dosis ingerida y de los antecedentes clínicos de la persona- pueden aparecer complicaciones muy graves como el infarto de miocardio, hemorragia cerebral, insuficiencia renal y eventualmente la muerte. Por eso, de ninguna manera, el consumo de éxtasis 'es manejable'", concluye Vallejo.