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lunes, 19 de julio de 2010

Revelan un método para vacunar sin jeringas y sin ayuda médica

LONDRES (EFE).- La medicina y la ciencia avanzan a pasos agigantados, y ello se vio reflejado hoy en el nuevo método revolucionario revelado por un grupo de científicos estadounidenses, que permite vacunar sin jeringas o agujas y sin necesidad de personal médico especializado.
Se trata de un parche que se coloca en la piel y que transformará la batalla contra futuras pandemias inoculando a los pacientes con vacunas que podrán enviarse por correo y que podrán administrarse en el hogar sin necesidad de ayuda médica, asegura un estudio publicado en la revista Nature Medicine.
En el mundo en desarrollo, la utilización de esos parches podría eliminar la necesidad de la costosa infraestructura de las campañas masivas de vacunación y su almacenamiento, además del peligro que supone la utilización de jeringas en mal estado.
El parche contiene alrededor de un centenar de agujas microscópicas hechas de plástico biodegradable que penetran ligeramente y de forma indolora en la superficie de la piel y se disuelven sin dejar huella. Las pruebas efectuadas indican que el parche es tan eficaz, si no más que las vacunas convencionales en las que se utilizan jeringas y agujas.
Los experimentos llevados a cabo con ratones de laboratorio revelan que los parches funcionan mejor que las vacunas inyectables al prevenir las infecciones gripales, ya que la vacuna penetra en el cuerpo por la superficie de la piel, que desempeña un papel importante en el sistema inmunológico.
El profesor Mark Prausnitz, del George Institute of Technology de Atlanta, que dirigió al equipo de investigadores, dijo que ese parche puede revolucionar la forma de administrar las vacunas por lo sencillo y seguro que es. "El parche con las microagujas que se autodisuelven puede facilitar los programas de inmunización al eliminar la necesidad de personal especializado y permitir la autovacunación", explicó.
"En nuestro estudio hemos demostrado que el parche puede vacunar contra la gripe tan bien o tal vez incluso mejor que las agujas hipodérmicas tradicionales", agregó el científico.
Los ratones inmunizados con los parches evitaron la infección con el virus de la gripe un mes después de la vacunación, al igual que otro grupo en los que utilizaron agujas hipodérmicas. Sin embargo, los primeros resistieron una segunda infección tres meses después mejor que los del segundo, lo que los científicos atribuyen al hecho de que la inoculación se produjo por vía cutánea en lugar de ser mediante una inyección tradicional en el músculo.
Según los expertos, otra ventaja de la vacuna es que se presenta como una formula seca, lo que refuerza su estabilidad durante la distribución y el almacenamiento.
Las microagujas tienen una longitud de 650 micrones -seis veces el grosor de un pelo humano- y son lo suficientemente cortas como para no estimular los receptores del dolor en la piel, aunque tienen la longitud suficiente como para superar la capa protectora de la epidermis.

lanacion.com

martes, 16 de febrero de 2010

Ponen en duda los parches para dejar de fumar

Nora Bär
LA NACION
"Fumo porque me gusta." "Fumo porque me calma los nervios." "Fumo porque me hace sentir bien."
Más allá de las excusas que el 30% de la humanidad esgrime para justificar su adicción a una de las más poderosas drogas que se conocen, los engranajes biológicos del mecanismo que la sustenta son todavía difíciles de explicar para la ciencia. Ahora, un trabajo de los investigadores argentinos Marcelo Ortells y Georgina Barrantes, de la Universidad de Morón y el Conicet, publicado en la revista Medical Hypotheses, intenta armar ese complejo rompecabezas y ofrece una posible explicación bioquímica de la dependencia de la nicotina.
Entre sus conclusiones, una es particularmente provocativa: según los científicos, si bien se utilizan regularmente en los tratamientos para dejar de fumar, los parches de ese alcaloide no serían una solución en el largo plazo, sino sólo una ayuda transitoria. "Por su mecanismo de acción, la única forma de abandonar realmente el cigarrillo es cortando de raíz el suministro de nicotina", afirma Ortells.
La doctora Verónica Schoj, conocida referente en tratamientos de cesación tabáquica, sin embargo, di-"Hay 120 estudios clínicos que muestran que los parches de nicotina, sumados a un tratamiento cognitivo-conductual ayudan. Al año, por lo menos duplican la chance de abandonar el cigarrillo, comparados con quienes lo intentan sin medicación".
Para Ortells, no tiene sentido utilizar la misma droga que provoca adicción como remedio. Pero según Schoj, coordinadora del Programa contra el Tabaquismo del Hospital Italiano, el beneficio de los parches deriva de que inhiben el carácter pulsátil del tabaquismo: "La neurobiología de un fumador está totalmente alterada. Cuando pega, la nicotina provoca liberación de adrenalina, dopamina, noradrenalina y serotonina, todas hormonas estimulantes. Por eso, su cerebro está hiperestimulado: si fuma un paquete, tres segundos después de cada pitada [es decir, 200 veces por día] se da una dosis. Por el contrario, el parche le ofrece un suministro continuo que contribuye a su desensibilización".
El trabajo de Ortells y Barrantes explora la posibilidad de relacionar de forma lógica todos los conocimientos acumulados a lo largo de los años sobre la acción de la nicotina en el cerebro.
"Se sabe que la cocaína actúa inhibiendo la reabsorción de la dopamina [hormona comúnmente asociada con el circuito del placer], explica el investigador, que trabaja en este tema desde 1992. Como hay tanta circulando, se reduce la cantidad de receptores de la dopamina. Entonces, para tener el mismo efecto, el cerebro empieza a pedir más cocaína. Lo paradójico de la nicotina es que, a diferencia de las otras drogas de abuso que con el tiempo reducen la cantidad de receptores [especie de cerradura en la que un determinado neurotransmisor «encaja»], ella los aumenta. Nuestro modelo dice que la adicción se da porque la nicotina inhibe un mecanismo que aumenta la dopamina y que aumenta los receptores. Una vez que desapareció de la sangre, en vez de uno tengo diez. La fuerza de inhibición de la dopamina es diez veces mayor; se exacerba el sistema de inhibición y me siento mal. O aguanto y no fumo, mientras espero que los receptores [especialmente los llamados alfa 4 beta 2] disminuyan con el tiempo, una semana como mínimo, o vuelvo a fumar. Si yo tenía uno y al fumar se me convirtieron en diez, fumando vuelvo a sentirme bien, pero ahora no tengo diez, sino cien... Entonces, me siento mucho peor."
Al fumar, según el trabajo de Medical Hypotheses, si bien la nicotina activa muchos tipos de receptores nicotínicos que aumentan directamente la dopamina, preferentemente desactiva los alfa 4 beta 2. Aumenta la dopamina y provoca el placer que da el cigarrillo. Sin embargo, la desensibilización de estos mismos receptores hace que aumenten, por lo que cuando desaparece la nicotina de la sangre, estos en mayor número pueden seguir inhibiendo la liberación de dopamina con mucha más fuerza que antes, aparecen signos de abstinencia más fuertes y mayor necesidad de nicotina, no ya para sentir placer, sino sólo para dejar de sentirse mal.
"Una conclusión de esta hipótesis es que cualquier droga que se utilice como ayuda para este fin debe preferentemente inhibir los receptores alfa 4 beta 2 y fundamentalmente no provocar que aumenten en número, subraya, ya que esto es la base de la dependencia. Esto deja en el camino a los tratamientos basados en la nicotina. Su administración por cualquier otra vía que no sea el cigarrillo sigue perpetuando la dependencia, aunque momentáneamente reduzca los síntomas de abstinencia. Existen otras drogas, como la vareniclina, que inhiben parcialmente estos receptores, pero se desconoce si aumentan su número igual que la nicotina."
Schoj, por su parte, sostiene que, aunque no son la panacea y las recaídas son frecuentes (pues el índice de éxito anual es de alrededor del 40%), tanto los parches como la vareniclina y el bupropión son herramientas válidas para dejar de fumar. "La evidencia científica de fuentes independientes muestra que los sustitutos son útiles, afirma. El parche elimina el «pico»." Y agrega: "Lo más importante es que, cuantas más veces se intente, más cerca se está de tener éxito".
Pero Barrantes subraya que el uso libre de los parches de nicotina hace que se pierda el control de las dosis y de su regulación, y agrega que el antidepresivo bupropión tiene que ser estrictamente controlado. A pesar de que tiene la ventaja de no promover el aumento del numero de los alfa 4 beta 2, no debería ser administrado a pacientes bipolares, esquizofrénicos, o con tendencia a tener estados eufóricos. "Lo más importante es mantener en el tiempo el deseo de dejar de fumar y el encontrar sustitutos dentro de una vida sana, como el ejercicio", afirma.
En lo que todos coinciden es en que la dependencia a la nicotina es una parte básica de la adicción al tabaco, pero no el único factor.
"Los comportamientos relacionados con el acto de fumar, las asociaciones entre el placer de fumar y lugares o situaciones, quedan grabados en el cerebro y no se extinguen aun cuando los receptores alfa 4 beta 2 estén en niveles normales ?dice Ortells?. Un número elevado de receptores hace difícil dejar de fumar, pero las recaídas aun después de años se deben a esas memorias. supervivencia."

lanacion.com

jueves, 17 de julio de 2008

Crearon un parche para tratar el mal de Alzheimer


Por: Guillermina de Domini
Para tratar a los pacientes con la Enfermedad de Alzheimer, los médicos recetan habitualmente cápsulas orales que desde hace tiempo ofrece el mercado. Desde ahora, para administrar la droga rivastigmina, hay una nueva posibilidad. Es un parche transdérmico, algo más grande que una moneda de cincuenta centavos, de color beige, que se aplica sobre la piel en la parte superior de la espalda, del pecho o de los brazos del paciente, una vez por día. Y libera la droga continua y directamente al torrente sanguíneo durante 24 horas, permitiendo así, se afirma, alcanzar dosis óptimas.
El medicamento fue presentado ayer por el laboratorio Novartis, que asegura que el parche ya está aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA).
El parche cuenta con el descuento de ley que deben aplicar las obras sociales y las prepagas (40%) e, incluso, en pacientes crónicos se llega a cubrir hasta el 100%. Con el descuento, la caja que contiene 30 parches cuesta $ 105 ($ 3.50 cada uno). "La eficacia del parche fue evaluada en el estudio clínico internacional IDEAL, en el que participaron más de 1.200 pacientes, en un rango de leve a moderada, y 100 centros de investigación en 21 países, incluida Argentina.
Ayuda a tener una mejoría en la memoria y en la capacidad de realizar actividades cotidianas", dijo a Clarín Rafael Blesa, director del servicio de Neurología de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, de visita en la Argentina.
El estudio también indicó que con el parche se presentan menos efectos adversos que con la medicación tradicional. Según Facundo Manes, director de INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, quién según cuenta ya aplicó el parche en uno de sus pacientes con "muy buenos resultados", este nuevo método presenta también un beneficio significativo para los familiares "cuidadores".