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lunes, 10 de enero de 2011

Terapia de grupo para adelgazar

Si dejamos de lado su apariencia física –ha perdido 27 kilos–, el principal cambio de Valentín se ha producido a nivel mental. En dos años, ha pasado de ser sedentario a acudir al gimnasio todos los días; de las frituras y comidas precocinadas a los platos caseros y equilibrados; de pensar que su obesidad no tenía solución, a dar saltos de alegría cuando el pasado 28 de diciembre pesó «por fin» los dos dígitos (99 kilos). La llave para esta nueva vida, según sostiene, se la dieron en su hospital, el Son Dureta de Palma de Mallorca, uno de los pocos de España que ofrece un programa completo para personas obesas.
Este proyecto es relativamente nuevo (lleva unos 18 meses en pruebas) y pretende demostrar los beneficios de la terapia en grupo frente al tratamiento convencional en la consulta e, incluso, frente a la cirugía bariátrica (reducción de estómago). Desde su inicio, un grupo de expertos, ligados al Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud de la Universidad de las Islas Baleares (Iunics), ayuda y estudia a 180 personas obesas: 60 forman parte de grupos como el de Valentín; otras 60 acuden a su cita habitual con el nutricionista; y otras 60 se han sometido a cirugía.
"Pasado un año, el apoyo grupal se tradujo en una pérdida media de peso de un 10%, frente al 25% logrado por las intervenciones quirúrgicas", declara Barto Burguera, director de la Unidad de Investigación/Caiber del citado hospital universitario.

Multidisciplinar

Lejos del desánimo y la frustración que sufren tanto los pacientes como sus médicos con las dietas restrictivas que no se cumplen, son varios los especialistas que recomiendan las actuaciones multidisciplinares que reeduquen a los individuos: nutrición, deporte, psicología y, si es necesario, medicación. Y hacerlo en grupo, por dos razones: para que se apoyen los unos a los otros y como respuesta a la sobrecarga de trabajo que supondría realizar este tipo de terapia de manera individual. "Nos han enseñado que esto es como una cuenta corriente: tanto gastas, tanto ingresas. Hay que equilibrar lo que se come con el ejercicio que se hace", afirma Valentín.
A tenor de los resultados obtenidos durante el primer año, Burguera opina que esta ayuda podría sustituir a determinadas cirugías. "El problema está en el cerebro y no en el intestino o en el estómago", recalca. De hecho, como él mismo aclara, ni siquiera los que se operan tienen asegurado el éxito a largo plazo si no se modifican sus hábitos. "No se puede operar al millón y medio de españoles con sobrepeso. Hay que desarrollar alternativas siendo conscientes de la situación actual: pocos hospitales cuentan con un dietista; sólo hay un medicamento contra la obesidad que esté aprobado y las terapias de grupo no están estandarizadas", reclama.
Belén Silveira y Aurelio Martín Sueiro son especialistas en Endocrinología y Nutrición del Hospital Infanta Leonor (Madrid) y del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (Galicia), respectivamente, y están al frente de sendos programas para combatir la obesidad a base de información, enseñanza y apoyo grupal. "La pérdida de peso les suele resultar más fácil de lo que pensaban. Entre la población española existen muchos mitos en torno a la alimentación que debemos desmentir", afirma Silveira. Esta experta ha atendido ya a unos 150 pacientes que, pasado un año y en un 75% de los casos, perdieron un 10% de su peso. Una cifra similar a la obtenida en Mallorca.
Para Martín Sueiro, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición(CIBERobn), "se debería explorar más firmemente la terapia grupal". Pero, como él mismo matiza, hay que saber ponerla en marcha y seleccionar muy bien a los pacientes, porque no siempre funciona adecuadamente."Puede ayudar si el grupo es homogéneo y los sujetos se refuerzan los unos a los otros", destaca.
Realizar ejercicio; comer cinco veces al día; dormir siete horas; beber un litro y medio de agua al día... Pautas tan sencillas como éstas, acompañadas del apoyo emocional que puede dar el grupo, no sólo reducirían las tasas de obesidad sino también la incidencia de los trastornos asociados a la misma: diabetes tipo 2, apnea del sueño, problemas cardiovasculares... Valentín lo tiene claro: "Cuando entré en el grupo había sufrido un infarto cerebral; dormía con una máquina para respirar; y me dolían mucho las rodillas. He ganado en calidad de vida".
elmundo.es

miércoles, 28 de octubre de 2009

Terapia de grupo para sobrellevar las migrañas

Por Verónica Dema

De la Redacción de lanacion.com

Para los que no saben qué hacer con su dolor, no hay especialista o medicamento que los alivie más que escuchar a otra persona dolorida. Sentarse en círculo, tranquilos y escucharse. Las personas que sufren de migrañas (más de 5 millones de argentinos, se estima) encuentran en los grupos de autoayuda un remedio alternativo para este pesar que los acompaña en gran parte de su vida.

Según la médica Bibiana Saravia, una de las fundadoras de la Asociación Argentina de Cefaleas , en general, las migrañas comienzan entre los 10 a 20 años, son muy severas y frecuentes entre los 20 a 40 años y comienzan a disminuir después de los 50. Se pueden tratar para que el dolor se reduzca, pero no hay garantías de cura.

Una sesión terapéutica. La doctora Mónica Diez, neuróloga y psiquiatra, convoca a pedido de lanacion.com a un grupo de pacientes; los cita en el consultorio de un colega, un departamento en un pasaje silencioso de la Capital. Allí recrea el espacio de autoayuda en el que ella cree tanto. "Nada, ningún tratamiento es tan importante como la palabra de otro paciente; lo que le puede confiar un par es mucho más valioso que lo que le diga un médico", cuenta Mónica mientras espera a sus pacientes.

Suena el timbre. Llega María del Carmen Santisteban, una paciente que conoce hace 11 años: "Es anti automedicación", la define Mónica. Dice que Carmen aprendió esto y, a la vez, lo difunde en los grupos de los que participa. Después de ella llegarán el arquitecto Alberto Mizrahi, el artista plástico Miguel González Diez y Flavia Zaputovich, ama de casa.

Mónica, la médica, asume el rol de coordinación. Tiende más bien a intervenir poco. Empieza Carmen: "Antes de ir a los grupos sentía que reconocer mi dolor de cabeza era algo casi vergonzoso, me sentía una estúpida porque está mal visto, parece una excusa para no trabajar; así te ve la sociedad. En el grupo todos te entienden". Así María del Carmen empezó a mejorar y pasó de necesitar infiltraciones hasta hoy, que apenas toma paracetamol y así controla su dolor.

Desde ese momento, cuando María del Carmen rompe el hielo, empiezan a sumarse más voces y ya el grupo adquiere su dinámica y ya nadie parece acordarse del micrófono y la cámara.

El artista plástico Miguel González Diez se presenta y cuenta que hace 30 años que padece migrañas. Trata de convertir su dolor en arte. "En mis esculturas se trasluce mucho de lo que siento", dice. "Ahí me expreso".

Alberto Mizrahi parece apurado por decir que él no sabe qué hacer con su dolor. "A mí me despierta y me levanto con la cabeza hecha una tromba. Es mucha impotencia porque tenés que salir al ruedo, tenés que trabajar y anduviste toda la noche haciendo un té, tomando pastillas", habla y su voz es una queja. Cierra diciendo que ya no sabe qué pensar, que le dio muchas vueltas a su malestar. "Soy un hombre de fe: ¿será que mis errores se me expresan en este lenguaje?", dispara.

La pregunta queda flotando en el aire. "El grupo nos va a ayudar a mirar que nosotros no nos generamos el dolor, ni es un castigo ni nada", dice la coordinadora. Propone reconocer disparadores del malestar e indagar en las mejores formas para evitar esas circunstancias, además de encontrar el tratamiento que los contenga.

Flavia Zaputovich es ama de casa y quiere hablar de sus "insoportables accesos de dolor", como ella los nombra, que la mantienen durante 4 ó 5 días en otro mundo. Habla de sus tensiones corporales, de cómo le cambia la cara, la mirada, el ánimo y de los malabares que tiene que hacer para seguir el ritmo de su esposo y sus hijos. "Me viene esa cosa de enojo y bronca porque quiero estar bien, buscar a mis hijos al colegio, pero mi cuerpo me pide bajar las persianas de casa y no salir más", cuenta. "Por eso viene el bajón".

Ellos saben que el dolor de cabeza vuelve siempre, pero se reúnen para sentirse menos solos y ayudarse a focalizar en los momentos de placer, ese espacio que es la antítesis del mal que padece.

viernes, 29 de mayo de 2009

Cada vez más personas acuden a terapia grupal


Se genera un clima de contención, calidez y afecto que invita a que todos los participantes puedan expresar la totalidad de sus emociones, sin restricciones, ", dijo a Infobae.com una especialista
Valeria Chavez (Infobae.com)

Por su capacidad de desarrollar la habilidad para resolver problemas y ayudar a los demás, o por el hecho de tomar el modelo de los compañeros, los aprendizajes grupales son preferidos por sobre las terapias individuales cada vez por más personas.
Infobae.com consultó a la licenciada Elsa Álvarez (MN 944) quien es la directora del Instituto de Psicología Argentino (Inepa).Para ella, "no resulta casual el auge de la terapia grupal; hay una tendencia cada vez más marcada en el mundo en donde la gente se inclina a vivir aislado perdiéndose los sentidos de pertenencia y comunidad, lo cual impide generar lazos de intimidad y de afecto tan importantes en la vida humana".
¿Por qué cree que cada vez más personas se inclinan por este tipo de terapias?
Debido a las exigencias en las que se vive en la actualidad, las personas necesitan y buscan métodos de cambios efectivos y rápidos. Por otro lado, en la sociedad actual cada vez la vida se va desarrollando en diferentes formas de grupos. También, los pacientes generalmente comentan la importancia de tener gente con la que contar afectivamente, en un lugar donde uno es realmente quien es y es aceptado por ser así. Muchos pacientes definen al grupo como una gran familia. Es importante la multiplicidad de aprendizajes que otorga el grupo.
Creemos que la modalidad grupal apunta a eso, y por otro lado uno cambia y logra sus objetivos en un marco de protección y afecto formado por los miembros del grupo de terapia.
¿Para qué tipo de personas están indicadas? ¿Cuándo una persona debería preferir las terapias grupales?
Esta indicado para cualquier tipo de persona.
En nuestra forma de trabajo grupal, consideramos importante que en los grupos haya personas de ambos sexos, con problemáticas diversas, con edades diferentes, porque esto permite que todos lo integrantes puedan tener modelos diferentes de cómo hacer las cosas y poder usar de modelo, no sólo el del terapeuta. La terapia es importante que se parezca lo más posible a lo que ocurre en la vida cotidiana. Esto permite que todos aprendan de todos.
¿Qué tipo de temáticas se abordan?
En la terapia de grupo se aborda cualquier tipo de conflictos de la misma manera que en la terapia individual nada más que en forma más enriquecedora.
Se habla de conflictos interpersonales (con padre/hijos/pareja/amigos); dificultades de comunicación; temas laborales; dificultades sexuales, temas emocionales, también se completan aprendizajes y se aprenden nueva habilidades.
¿Son efectivas para todo tipo de personas o hay quienes no llegan a "abrirse" y aprovechar la sesión?
La terapia de grupo es aprovechable para cualquier paciente. E incluso aunque uno no se abra, es efectivo igual porque se habla de diversos temas por sesión de los cuales todos los miembros logran identificarse con alguna de las problemáticas que suceden y cada uno las trabaja internamente inclusive aunque uno no plantee verbalmente lo que le esta sucediendo.
Del mismo modo, cuando el terapeuta realiza una intervención es más enriquecedor para que aquel que no planteó un problema que para aquel que sí lo hizo, dado que el que escucha al sentir que no le están hablando a él escucha sin inhibiciones dado que aparentemente no está "comprometido" ni con la pregunta ni con la respuesta.
Por eso desde nuestro punto de vista es tan enriquecedora la modalidad grupal, porque ayuda a que los pacientes reflexionen sobre diferentes temas que a lo mejor nunca se les hubiera ocurrido consultar en una terapia y de repente descubren por el relato de un compañero cosas de sus vidas que hasta ese momento no habían reparado.
infobae.com