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domingo, 13 de mayo de 2012

Crean un robot para recorrer el cuerpo humano

No a la Luna. No a Marte. No al Sol. El viaje más fantástico que planifica el ser humano para los próximos años es a su propio interior. La idea es simple y quizás tenga su génesis en la película estadounidense “Viaje Fantástico”, de 1966. Ahí estuvo la inspiración para la construcción del robot prototipo. Pero el desafío no es tan sencillo: para llegar al interior del cuerpo humano hay que lograr reducir su tamaño, para que pueda viajar por el torrente sanguíneo y así intervenir en la detección de enfermedades y eventualmente en el tratamiento de las mismas.
La idea fundacional es de Daniel Frankel, un investigador de la Universidad de Newcastle, en Inglaterra, que ganó un concurso de ciencias. Su proyecto, en el que trabaja junto con otros cuatro investigadores, fue seleccionado en 2009 y obtuvo una inversión de cinco millones de dólares a tres años, aportados por la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF) norteamericana y por el Consejo de Investigación en Ingeniería y Ciencias Físicas (EPSRC) de Reino Unido. Ahora está en curso.
El principal desafío es reducir el tamaño del robot, todavía demasiado grande para viajar por los vasos sanguíneos más delgados. El prototipo sólo podría circular y moverse por los tejidos. La intención con el diseño del robot Cyberplasm es crear e integrar componentes que respondan a la luz y a las sustancias químicas de la misma forma que responden los sistemas biológicos. Es decir, aplicar la biología sintética, una disciplina cuyo objetivo es el diseño de sistemas biológicos que no existen en la naturaleza. La biología sintética busca la creación de nuevos organismos programables, es decir, la creación de microorganismos que se comportan como pequeñas computadoras.
“Por lo que se observa, combinan demasiados mecanismos de diversa complejidad en un solo robot como para poder hacerlo lo suficientemente chico”, dice a Clarín Galo Soler Illia, especialista en nanotecnología e investigador del Conicet. “Viajar por el cuerpo humano es el sueño de la nanotecnología –comenta Soler Illia–.
La idea es interesante y el concepto de imitar a la naturaleza es bueno ”.
Los investigadores ingleses tomaron como modelo a la lamprea, un pez de cuerpo casi cilíndrico, liso y viscoso. El Cyberplasm imitaría su forma para llegar y actuar en lugares de manera precisa. Según explicaron sus creadores, el microrrobot tiene un sistema nervioso electrónico, sensores producidos con células de levadura que cumplirán la función de los ojos y la de una nariz, así como músculos artificiales que usarán glucosa como fuente de energía para accionarse y propulsarse. Una vez que sea desarrollado, el prototipo tendrá menos de 1 centímetro de largo. Pero a largo plazo, la intención es que las versiones más avanzadas lleguen a un tamaño de menos de 1 milímetro de largo o incluso sean construidas a escala nanométrica (un nanómetro es la millonésima parte de un metro).
No hay definiciones respecto de cuándo podrían comenzar a utilizarse, e incluso los investigadores parecen haber llegado a una etapa de desarrollo de improbable superación: achicar el Cyberplasm asoma como el principal desafío. De todas maneras, son optimistas y confían en que el minirrobot podría comenzar a ser usado en situaciones reales dentro de unos cinco años . Se usarían primero para marcar con más precisión el cuerpo humano, después para lograr más precisión en el diagnóstico y finalmente para que actúen llevando algún tipo de terapia.
En el campo de la nanotecnología ya son varios los desarrollos que se encuentran en etapas de prueba.
“Se pueden armar nanopartículas, que en lugar de un control remoto, como parece tener el Cyberplasm, se les cargaría un anticuerpo para que funcionen como guía”, explica Soler Illia. El viaje más fantástico que prepara el ser humano ya está en marcha.
clarin.com

domingo, 18 de marzo de 2012

Por qué los robots no logran ser nuestros amigos

Robothespian
Saluden a mi pequeño amigo: Kibo tiene un poco menos de 1 metro y 20 centímetros de altura.
Si se lo pides de buena manera, te pasa un regalo, te da un abrazo, o disfruta de un poco de baile al estilo Lady Gaga.
Y para citar a un espectador perplejo, se ve como si estuviera "fumándose algo".
Descartando las infundadas sospechas de que estemos en presencia de un caso de abuso de sustancias, las sofisticadas vísceras de Kibo, basadas en el popular robot Asimo de Honda, son el más reciente paso hacia la solución de uno de los mayores misterios de la tecnología: ¿se puede hacer un robot que actúe como un ser humano?

Cariñoso

El androide de Corea del Sur está en exhibición en Innorobo, el mayor evento de robótica de Europa, que se celebra en Lyon, Francia. Más de 50 expositores de todo el mundo están participando, mostrando los resultados de años de duro trabajo y millones de dólares en financiación.
Es el primer viaje de Kibo fuera de su país de origen y, a juzgar por la mirada permanentemente sorprendida en su cara, es una experiencia enriquecedora para él.
También resulta memorable para Emi, una niña francesa de cinco años de edad. Con un poco de estímulo, da un paso adelante para aceptar un "regalo" del robot durante una demostración en la sala de exposición.
 

Emociones

Se trata de una demostración de lo que representa uno de los mayores obstáculos de la industria.
¿Cómo podemos hacer que la gente - especialmente los más jóvenes y los ancianos - confíe e interactúe de forma natural con trozos de metal y plástico? ¿Qué se necesita para que Kibo sea el amigo de Emi, en lugar del objeto de sus pesadillas?
"Una de mis convicciones es que la gran diferencia entre una máquina y un robot es la reacción emocional que se puede elaborar con los seres humanos", asegura el organizador del evento, Bruno Bonnell.
Como co-fundador de la legendaria firma de juegos de video Infogames, Bonnell tiene fama de descubrir nuevas tendencias tecnológicas. En la actualidad dirige su propia empresa de robótica - Robopolis.
Argumenta que la industria tal vez debería enfocarse en las tareas más simples y pequeñas - las áreas en las que los robots pueden ayudar a los seres humanos de una manera específica para lograr un objetivo.
Su compañía fabrica a Roomba - uno de los muy pocos robots que gozan de éxito comercial en el mercado de consumo masivo.
Desde su lanzamiento en 2002, se han vendido más de siete millones y medio de esas aspiradoras automáticas.

El fin del sueño

En declaraciones a la BBC, Bonnell menciona uno de los "grandes elefantes en la sala" de la industria de los humanoides: tal vez es hora de renunciar al sueño de un robo-compañero.
"Probablemente está aún muy lejos de pasar, y es tal vez un poco vanidoso pretender que ocurra porque, después de todo, no somos tan eficientes para la mayoría de las tareas."

Su opinión es respaldada por Will Jackson, director de la firma británica de robótica Engineering Arts Limited.
Jackson está en la ciudad para vender su carismático Robothespian, un androide que puede actuar, de manera muy convincente, en obras de teatro.
Para variar, el Robothespian es comercialmente viable y mantiene a la empresa sin la necesidad de becas de investigación.
Pero, a pesar de haber creado uno de los humanoides más sofisticados y realistas en el evento, Jackson es muy franco acerca de las intenciones de la compañía.
"No nos importa en absoluto la utilidad funcional", le dice a la BBC.
"Esto nunca va a limpiar la casa, no va a limpiar el piso, nunca va a lavar los platos.
"Creemos que ese tipo de idea de un robot de servicios está completamente equivocada. Nunca será una cosa económicamente viable tener este tipo de robot encargándose de las funciones de servicio doméstico. Olvídate de eso."

Jugando a Dios

Las características humanas pueden ser muy complejas de codificar. Programar incluso las tareas más simples, como darle a alguien una bola, requiere una multitud de etapas sutiles, tales como saber exactamente cuándo estirar la mano, cuándo soltar el objeto y qué tan fuerte agarrarlo.
"Costaría US$5 millones diseñar y crear un robot capaz de volar y aterrizar un avión", comenta el experto en robótica Tim Field.
"Pero incluso si usted me diera US$50 millones, no podría hacer algo que, con naturalidad, buscara en mi bolsillo y sacase mis llaves."
Jackson se pregunta incluso por qué nos gustaría probar intentarlo.
"Es la historia de Frankenstein", dice. "El hombre juega a ser Dios. Todos queremos ver una máquina caminante que se parezca a nosotros."

Foca

Los asistentes a Innorobo tienen a su disposición una gran cantidad de distracciones humanoides.
Y, sin embargo, entre todos ellos es difícil ignorar el alegre ruido de "churp churp" que hace Paro, la bebé foca mecánica desarrollada por el reconocido ingeniero de robótica Takanori Shibata.
Desde su presentación en 2003, Paro ha sido utilizado en algunas de las situaciones más inesperadas para un robot: consolando a las víctimas del tsunami japonés, delicadamente ayudando a pacientes con demencia e incluso formando parte de una fiesta de bienvenida para el presidente Barack Obama.
A diferencia de lo que pasa con los androides, Paro es abrazado por niños y hombres de negocios por igual.
"La gente puede tocar el cuerpo de Paro y se sienten cómodos", dice Shibata.
"Los robots humanoides, estos robots metálicos, mecánicos, son visualmente muy interesantes. Pero para la gente común no son naturales. Mucha gente tiene miedo de interactuar con un robot mecánico."
Tal vez sea aquí donde yace nuestra relación futura con los robots. Todos los robots humanoides en Innorobo están en busca de un atributo fundamental - conseguir una reacción emotiva de su usuario.
Es muy diciente que sea sólo Paro, posiblemente el menos humano de todos los robots en el programa, el que logra el objetivo.
bbc.co.uk

miércoles, 15 de febrero de 2012

Japón crea el primer robot 'sensible' inspirado en la película 'Avatar'

El robot y la persona que lo maneja a distancia con un casco de realidad virtual. | AFP
Científicos de la Universidad de Keio (Japón) han desarrollado el primer robot 'sensible' que es capaz de ver, oír y sentir al tacto. Esta máquina, con forma humana, puede, a través de un traje sensible vestido por el operador, reproducir a la perfección los movimientos del mismo. Al mismo tiempo, los sensores instalados en el robot permiten que su 'conductor' reciba sus sensaciones.
Los expertos han indicado que el robot, bautizado como Telesar V, es una máquina capaz de moverse de la misma forma que un ser humano y es operado remotamente mediante una especie de traje que registra los movimientos de su operador y los transmite al robot, que se limita a repetirlos. Este control incluye los movimientos de las extremidades, cabeza y manos, permitiéndole asir o manipular objetos de forma remota.
Además, el robot puede proporcionar a su operador un flujo de datos, mediante el uso de un casco de realidad virtual que le permite ver lo que las cámaras, instaladas al modo de ojos, registran y oír lo que los micrófonos captan. Del mismo modo, unos sofisticados guantes de poliéster le hacen 'sentir' lo que el robot esté tocando.
En cuanto a su utilidad, los científicos han señalado que Telesar V podrá introducirse en ambientes donde el ser humano no pueda hacerlo por cuestiones de seguridad. Según ha explicado su creador, Susumu Tachi, al 'Daily Telegraph', el robot "será capaz de llegar a lugares demasiado peligrosos para los humanos y cumplir tareas que requieran una habilidad humana".
El equipo que ha llevado a cabo este proyecto lo compara con los protagonistas de la película de James Cameron 'Avatar'. En el filme los soldados participan en un programa en el que sus mentes se pueden transportar a cuerpos artificiales y eran capaces de controlar de forma remota los organismos genéticamente modificados de una raza extraterrestre.
elmundo.es

domingo, 25 de diciembre de 2011

Lanzan una red social similar a Facebook, pero para robots


Los robots del mundo podrán comunicarse entre sí, para crecer y volverse más inteligentes gracias al intercambio de información. Al menos esa es la idea de los creadores de www.myrobots.com, la primera red social especialmente pensada para estos dispositivos electrónicos.
Según precisó la revista británica New Scientist, esta flamante red social es el análogo de Facebook, pero para los robots y otros objetos electrónicos inteligentes.
Lanzado por un equipo de Montreal, MyRobots es gratis y por ahora está previsto que se inscriban algunos humanoides Nao, que son pequeños robots de 50 centímetros de altura.
Sin embargo, la amistad entre robots y redes sociales no es una novedad: hace unos años fue noticia la robot Sarah Mobileiro, que se “hizo” su página en Facebook. Nacida en el ámbito del proyecto "Facebots", Sarah fue el primer dispositivo electrónico que ingresó en una plataforma social para interactuar tanto con personas conocidas en su casa-laboratorio como con amigos "conocidos" en línea.
Esta vez, sin embargo, la intención de MyRobots es otra: la idea es que los propietarios de dispositivos robóticos domésticos inscriban a sus equipos de acero y bulones en las redes sociales y luego ellos mismos puedan actualizar su perfil y comunicarse entre sí.
Por supuesto los robots no son todos iguales. De hecho, no todos tienen las mismas prestaciones y capacidades, por lo cual la interacción puede ser "formativa" para varios de ellos.
Fuente: ANSA.
clarin.com

miércoles, 30 de noviembre de 2011

COREA DEL SUR: CREA "ROBOCOPS" PARA VIGILAR CARCELES

ROBOT. El prototipo dado a conocer. (Agencia Yonhap)
Como en la ochentona película “Robocop”, en Corea del Sur inventaron unos robots para vigilar los pasillos de las cárceles. La prisión de Pohang iniciará en marzo las pruebas con un grupo de máquinas que realizarán tareas de guardianes.
Los autómatas recorrerán los pasillos de las cárceles y monitorearán qué ocurre dentro de las celdas. Su función, recalcaron las autoridades surcoreanas, no es controlar un determinado problema sino alertar a los guardias humanos para que ellos tomen las acciones que consideren pertinentes.
Según la agencia de noticias coreana Yonhap, los robots tendrán que detectar anomalías en la conducta de los humanos, tales como, por ejemplo, manifestaciones de crueldad, violencia y tentativas de suicidio. La información fue recogida por diarios de todo el mundo como la BBC británica o el Wall Street Journal.
Por otro lado, también desarrollarán tareas de comunicación y se encargarán de trasladar cualquier problema de salud o de asistencia a sus compañeros humanos. Los que están más contentos con el proyecto son los funcionarios del turno noche, ya que este se reducirá considerablemente.
Las máquinas fueron creadas por Asian Forum for Corrections, un grupo de investigadores surcoreanos especializados en políticas de criminalidad y prisiones. Las mismas miden 1,5 metros de alto, tienen ruedas y están equipados con cámaras y sensores.
Antes de poner en práctica el proyecto, los técnicos quieren investigar más a fondo en la apariencia de los autómatas “para que parezcan más humanos”. El costo del proyecto le costará al gobierno 630 mil euros al mes y es el último capítulo de las autoridades del país para impulsar su industria tecnológica.
El Ministerio de Economía del país asiático invirtió 482 millones de euros en investigación en el sector desde 2002 hasta el año pasado, para competir contra su principal rival, Japón. El pasado octubre, la administración surcoreana explicó que el mercado de robots en el país había crecido un 75% en los dos últimos años.
(Fuente: La Vanguardia, agencias)
CLARIN.COM

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Cuánto falta para que un robot le robe su trabajo?

ROBOT
Consejo para el programador del robot que escriba esta columna de economía insólita de acá a unos pocos años (o meses): abrir con un primer párrafo más o menos ganchero, comentar algún estudio extraño (si es sobre sexo o deporte, mejor: se leen más) y rematar con un chiste o comentario simpático. No hay mucho más secreto, sólo resta acordarse de recargar la batería del androide cada tanto.
La posibilidad de que las máquinas comiencen a reemplazar a seres humanos en actividades que hasta hace poco parecían imposibles de relegar a la inteligencia artificial es el eje de uno los de los debates más fascinantes de la economía laboral de los últimos tiempos. En Estados Unidos, la Universidad de Arizona, la fundación New America y la revista Slate lanzaron una serie de discusiones al respecto, que incluyeron la participación del economista de moda, Tyler Cowen, autor del best seller “El Gran Estancamiento”. Entrevistado por Clarín en agosto, Cowen se reconoció como un excéptico del aporte de las nuevas tecnologías al valor agregado de las economías: como su par Robert Solow, cree que “las computadoras pueden encontrarse en todos lados, menos en las estadísticas de productividad”; y que Internet sirve para entretenernos y reemplazar ventas del canal off line al on line, pero no para mucho más.
El promotor de estos debates es el columnista especializado en tecnología de Slate Farhad Manjoo, quien viene explorando el impacto que tendrán los robots en el ámbito laboral, en campos como la medicina, el derecho o el periodismo. “Las máquinas están aprendiendo a desarrollar capacidades que se consideraban exclusivas de los humanos a pasos agigantados”, dice Manjoo, “pueden entender el lenguaje, reconocer rostros, analizar una biopsia y detectar células cancerígenas y hasta resolver una apelación sobre su próxima multa por infracción de manejo”.
Se está discutiendo qué áreas laborales serán más susceptibles de una “invasión de robots” (una pista: casi todas) y si ello redundará en beneficios o no para la sociedad.
Hay conclusiones del debate muy originales. Cuando uno piensa en un robot, está influenciado por películas como Wall-E o los Jetsons, que usan máquinas para tareas manuales, pesadas y monótonas y que las personas no quieren realizar más. Pero la realidad es que la llegada de los robots se está concentrando en trabajos altamente especializados, donde hay mucho dinero en juego.
Uno de los ejemplos más contundentes es el de los tests “pap”, que en los últimos años redujeron en un 90% la prevalencia del cancer cervicouterino. El papanicolau no fue sólo muy bueno para los pacientes, sino también para los médicos y centros de diagnóstico, que desarrollaron un negocio de US$ 500 millones al año. Esta actividad ya fue “infiltrada” por máquinas más eficaces que los médicos.
“Hay un mensaje claro”, dice Manjoo, “si usted se especializa en una sola cosa, y si en esa actividad hay mucho dinero involucrado, entonces mejor vaya colgando el cartelito de ‘¡Bienvenidos robots!’ Porque vienen por usted.” Enter.
clarin.com

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mucho cuidado con aceptar a un robot de amigo en Facebook

Logotipo de Facebook
Investigadores de la Universidad de British Columbia, en Vancouver, dieron a conocer una nueva técnica que hace posible robar información de Facebook.
Utilizando socialbots, programas que imitan perfiles reales de Facebook, los investigadores fueron capaces de recopilar grandes cantidades de información personal de los usuarios de la red social.
Según los expertos, cada vez más los criminales cibernéticos están usando los software socialbots, que son puestos a la venta en internet por una cifra tan baja de US$29 dólares.
Facebook cuestionó la investigación y dijo que las conclusiones fueron exagerados.
Un socialbot es una adaptación "social" de los botnets, que son usados por criminales para esparcir spam o correo basura.
Botnet es el término que se usa para definir a un conjunto de robots o "bots" que se ejecutan automáticamente.
Un tradicional botnet es una red de computadoras infectadas por un virus que permite que un criminal del ciberespacio ejerza control remoto de las computadoras afectadas.
Con frecuencia, los controladores de la red botnet roban información de las computadoras de las víctimas o usan dichas máquinas para enviar correos basura o llevar a cabo otros ataques.

Haciendo amigos

Lo que hace al socialbot diferente es que es capaz de hacerse pasar por un usuario real de Facebook y de interactuar como uno más en el ecosistema de la red.
El software toma el control de un perfil de la red social y desde ahí ejecuta actividades básicas como publicar mensajes y enviar solicitudes de amistad.
Los cuatro investigadores de la Universidad de British Columbia crearon 102 socialbots para usar en sus experimentos y un "botmaster", un software que envió las órdenes a los otros robots.
Los investigadores usaron sus socialbots por un periodo de ocho semanas. En total, los robots intentaron hacerse amigos de 8.570 usuarios de Facebook. 3.055 aceptaron la solicitud.
Los investigadores hallaron que entre más amigos tenía una persona en Facebook, era más probable que aceptara una amigo "falso".
Para evitar activar el software de Facebook dedicado a la detección de fraudes, las cuentas falsas sólo enviaron 25 solicitudes de amistad por día.

"Phising"

De los perfiles de aquellas personas de las cuales se convirtieron en amigos y de los perfiles de los amigos de ellos, los investigadores aseguraron que "robaron" 46.500 direcciones de correo electrónico y 14.500 direcciones residenciales.
En el estudio, que será presentado en la Conferencia Anual de Seguridad Informática en Florida, los investigadores escribieron: "A medida de que los socialbots infiltran una red social que ha sido atacada, ellos pueden recopilar información privada de los usuarios como direcciones de correo electrónico, números telefónicos y detalles con valor monetario".
"Para un adversario, esa información es valiosa y puede ser usada para hacer perfiles online, para la difusión de correos electrónicos a gran escala y para campañas de phising".
Facebook señaló que el experimento no era realista porque las direcciones IP usadas provenían de una fuente universitaria confiable. En su opinión, las direcciones IP usadas por criminales reales prenderían las alarmas.
La red social también aseguró que había inhabilitado la mayoría de las cuentas falsas que los investigadores aseguran activaron.
"Tenemos numerosos sistemas diseñados para detectar cuentas falsas y evitar la obtención de información. Estamos constantemente actualizando esos sistemas para mejorar su efectividad y enfrentar nuevos ataques", señaló un vocero.
"Usamos investigaciones confiables como parte de ese proceso. Tenemos serias preocupaciones sobre la metodología de la investigación realizada por la Universidad de British Columbia y se las presentaremos (al grupo de investigadores)".
"En adición, como siempre, exhortamos a las personas a que sólo se conecten con personas que ellos realmente conocen y que reporten cualquier comportamiento sospechoso que observen en el sitio".

¿Ético?

Los investigadores estimaron que un ataque malicioso real pudo haber conseguido un nivel de éxito de 80%.
"Las defensas de las redes sociales en internet, como el Sistema Inmune de Facebook, no son lo suficientemente efectivos al detectar o al frenar infiltraciones de largo alcance cuando ocurre", concluyeron los investigadores.
"Consideramos que la infiltración, a larga escala, de las redes sociales por internet es sólo una de muchas amenazas futuras en el ciberespacio y defenderse de dichas amenazas es el primer paso para mantener una web social más segura para millones de usuarios activos".
El experto en seguridad de la compañía Sophos, Graham Cluley, indicó que la investigación es "interesante".
"Claramente hay una lección para los usuarios de Facebook sobre la necesidad de ser más cuidadosos a la hora de aceptar una invitación de amistad y sobre la información que decides compartir online", señaló Cluley en su blog.
Pero, el especialista cuestionó cuán ética es la investigación.
"No es probable que el equipo de seguridad de Facebook vea con buenos ojos a las personas que condujeron los experimentos, como los investigadores de la universidad, y a los usuarios se les recuerda que bajo las condiciones de uso de Facebook, está prohibido crear perfiles falsos, que deben usar su nombre verdadero y que sólo puede recabar información de otros usuarios con su consentimiento", indicó el experto.
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bbc.co.uk

viernes, 14 de octubre de 2011

Robots inteligentes que 'piensan' antes de actuar

El robot vertiendo agua | Afp
Un grupo de científicos japoneses ha diseñado unos robots inteligentes capaces de pensar, aprender y decidir como llevar a cabo sus tareas antes de actuar. Los nuevos robots han alcanzado un punto aún más humano, pero este progreso también plantea ciertos problemas éticos.
Osamu Hasegawa, profesor asociado en el Instituto de Tecnología de Tokio, ha sido el encargado de diseñar un sistema que permite a un robot humanoide conocer su entorno y resolver los problemas a los que se enfrentará en él.
"La mayoría de los robots actuales son capaces de realizar tareas preprogramadas, pero saben muy poco sobre el mundo real en el que viven los humanos", apunta. "Nuestro proyecto es construir un puente entre el robot y el mundo real para que se comporten mejor cuando entren en contacto con los hombres", dice.
El robot tiene una "red neuronal incremental auto-organizados" (SOINN), es decir, una estructura que le permite acumular y utilizar el conocimiento para "deducir" cómo llevar a cabo tareas específicas en un particular. Es capaz de reconocer imágenes y sonidos y reproducir las acciones mediante el análisis del entorno.
Por ejemplo, si se le enseña al robot como verter agua en un vaso, él se encontrará estos objetos en diversas circunstancias y diferentes lugares, reconocerá los objetos y adaptará sus gestos al mundo que le rodea, aprenderá de sus acciones al controlar cada paso que dé y los resultados que obtenga.

Mejorar, ignorar

Estos robots capaces de pensar antes de actuar aprenden a pedir ayuda cada vez que se enfrentan a una tarea superior a sus capacidades. Una vez aprenden las nuevas habilidades requeridas, el robot puede ser reutilizado para otros fines, lo que requiere una mayor reflexión para determinar qué habilidades pueden ser útiles en función de cada problema.
Además, al igual que ocurre con los humanos, el sistema permite a la máquina ignorar el 'ruido', la información insignificante que podría confundirles. Sabe diferenciar la información de interés de la que contamina. Durante una conversación, el ser humano es capaz de ignorar el ruido y centrarse en lo que dice el orador o localizar visualmente lo que desea observar en una escena a pesar de que exista una gran cantidad de objetos.
Además, el ser humano es capaz de identificar un objeto desde varios ángulos, por deducción, y no sólo aquellos que ya ha visto y recordado. "El cerebro humano hace estas actividades de manera tan natural y automática que ni siquiera nos damos cuenta de que hay que realizar un proceso de reconocimiento extremadamente complejo visual o de audio", dijo Hasegawa.
Por su parte, el robot utiliza Internet para almacenar la información nueva. "Hay una gran cantidad de datos disponibles en Internet, pero en la actualidad, sólo los seres humanos hacen uso de ella", dice el científico que decidió darle al robot la posibilidad de conectar directamente su cerebro a la enorme base de conocimiento que es la red.

Problemas éticos

En el futuro, el sistema neuronal artificial de la máquina podría encontrar una gran variedad de usos para mejorar el rendimiento en tiempo real de la máquina y que dispongan de una mayor capacidad de ayudar al hombre en sus tareas diarias. "Podríamos tener un robot que pusiera en la mesa de sushi el bote de sushi. A continuación, el robot podría consultar directamente en Internet la imagen de distintas botellas de salsa de sushi, identificar el objeto y encontrarlo en la cocina", explica el profesor.
Sin embargo, el propio científico reconoce que el crecimiento constante de las tecnologías robóticas plantea ciertos problemas éticos. Hasegawa apunta que se debe reflexionas sobre las tareas requeridas por estos robots 'inteligentes' para que sus acciones no se vuelvan contra los seres humanos que las crearon, como ocurre en la película '2001: Una odisea en el espacio'.
El profesor lo explica con un ejemplo: "un cuchillo es una cosa útil, pero también puede convertirse en un arma". Por lo tanto, advierte que hay que tener cuidado y debatir con personas de diversos orígenes que uso se hace de estas tecnologías.
elmundo.es

martes, 13 de septiembre de 2011

Los humanoides ya están entre nosotros


lanacion.com
El mundo cambia constantemente. Por ello ya no debe asombrar que los avances tecnológicos y científicos evolucionen de manera tal que sea posible que los robots se hayan convertido en un paisaje que en pocos años será normal.
En número de ejemplares, Alemania es el segundo país después de Japón y le sigue EE.UU., en lo que respecta a robots. En el área de investigación robótica, Alemania está muy adelantada. A pesar de eso, los robots en el país europeo son utilizados sólo en fábricas y no tienen una utilización doméstica, ya que las restricciones son muy grandes.
¿Por qué los robots tienen tanta aceptación de la gente en Japón? ¿Qué cosas tiene que saber hacer para que los seres humanos los acepten?
Éstas son las preguntas que mantienen ocupado al profesor Helge Ritter y a sus colegas del área de Tecnología de Interacción Cognitiva y del Instituto de Investigacion Cognitiva y Robótica . Los institutos se benefician en gran parte por su cercanía a la Universidad de Bielefeld (Alemania), la cual posibilita una investigación interdisciplinaria junto a informáticos, neurólogos, físicos, lingüistas, psicólogos, así como científicos del deporte y del movimiento.

Una cuestión de aceptación

Desde hace varios años las instituciones de Bielefeld colaboran de manera intensa con dos de los mejores institutos de robótica del mundo, pertenecientes a la Universidad de Osaka (Japón), ya que en la gran ciudad japonesa de 8 millones de habitantes las visiones toman forma más rápidamente. Ritter piensa que en un futuro cercano la gente, inclusive en occidente, va a aceptar a los robots como uso doméstico. El profesor imagina una especie de "división de tareas". Mientras que los robots ayudan a los humanos con las tareas pesadas, los humanos pueden ocuparse de aquello que saben hacer, como escuchar, mostrar compasión y hacer compañía.
Los científicos de Bielefeld concuerdan en que es determinante el aspecto de los robots y su capacidad, para lograr una mayor aceptación de los seres humanos. De hecho, cada investigador realiza una diferente tarea, como por ejemplo, el profesor Hiroshi Ishiguro se ocupa de los robots con apariencia casi humana . Siempre de vestimenta negra, Ishiguro logró su reconocimiento mundial gracias a su robot gemelo, que tiene casi su mismo aspecto físico.
También en el caso de la joven-robot "Genoid F", es posible darse cuenta después de un rato, de que esa mujer es sólo una máquina. De manera interesante, la nueva creación de Ishiguro se limita sólo a los rasgos externos y excluye por completo las extremidades, el cabello, entre otras cosas. En poco tiempo, los robots de mano con apariencia de embriones sustituirán a los teléfonos celulares.

¿Una "máquina humana"?

Los investigadores de Bielefeld también decidieron simplificar su creación de manera radical, ya que esta simplificación facilita la comunicación entre el hombre y la máquina. Su última creación "Flobi" , el robot-cabeza, es similar a la de un niño con enormes ojos y cara redonda. Con el movimiento de sus labios, las cejas y las pestañas Flobi puede expresar tristeza, alegría miedo y sorpresa.
Aparte de la apariencia, el comportamiento del robot juega un papel muy importante en cuanto a la aceptación de la gente. No deben ser teledirigidos sino poder actuar por cuenta propia y movilizarse por sus propios medios. Además tienen que ser inteligentes ya que para una mejor interacción con los humanos es importante reconocer el nombre de la persona con quien habla y aprender a reaccionar de manera adecuada. Sólo así una máquina puede ser más humana.
Por Alexander Freund (Deutsche Welle)
Edición: Enrique López (Deutsche Welle)
Serie: Future Now, la ciencia nos cambia la vida

martes, 2 de agosto de 2011

La fábrica del iPhone afectada por los suicidios sustituirá a 500 mil empleados por robots

GIGANTE. Foxconn emplea en China a 1 millón de personas.
El grupo taiwanés Foxconn, afectado por una ola de suicidios en sus plantas chinas, planea reemplazar 500.000 trabajadores con robots en los próximos tres años, informó la prensa estatal el lunes.
Foxconn, la mayor productora de partes para computación, que ensambla el iPhone y el iPad para Apple, además de otros productos para Sony y Nokia, planea usar un millón de robots para hacer trabajos "simples", afirmó China Business News, citando al presidente de la compañía Terry Gou. Gou anunció el plan a 10.000 empleados de la compañía el viernes en Shenzhen, indicaron varios medios de prensa.
En la actualidad Foxconn cuenta con 10.000 robots que se dedican a pintar, soldar y realizar tareas de ensamblaje. Incrementará su número hasta 300.000 el próximo año y hasta un millón en 2014, añaden las informaciones
La compañía, con sede en Taiwán, emplea más de un millón de trabajadores en sus plantas chinas, la mitad de ellos en sus instalaciones en la ciudad de Shenzhen (sur). Al menos 14 trabajadores se han suicidado desde el año pasado, la mayoría de ellos en Shenzhen. Varios activistas dijeron que las muertes eran causadas por las duras condiciones laborales.
Foxconn ha expandido su fuerza de trabajo en otras partes de China y planea reducir el número de trabajadores en su planta de Shenzhen. La empresa abrió una planta en Chengdu (suroeste) en octubre, según la agencia estatal de noticias Xinhua.
ieco.clarin.com

miércoles, 6 de abril de 2011

La especie humana no es el fin, sino el comienzo de la evolución

Jim Warren
La cultura popular está familiarizada con una nueva terminología: ingeniería genética, cyborgs, inteligencia artificial, singularidad, posthumanismo. El término posthumano parece estar ganando más y más importancia año tras año, especialmente en los medios y círculos académicos, y entre la tecno-intelectualidad.

Futuristas como
Alvin Toffer sugieren que el mundo se mueve rápidamente hacia una "cuarta ola" en la cual los seres humanos van a devenir ellos mismos en posthumanos, gracias a los numerosos y simultáneos avances tecnológicos. Tal cambio ha sido descrito por algunos expertos como análogo al cambio experimentado en la evolución de los simios a humanos.

Sin embargo, ya que los futuristas hacen estos grandes pronósticos, -y nosotros utilizamos el término posthumano con toda normalidad- ¿sabemos realmente lo que le espera al
Homo Sapiens

Sencillamente, ¿cómo nos vamos a mejorar a nosotros mismos? ¿Qué queremos decir cuando nos referimos a la condición física de lo posthumano? ¿Cuál exactamente es el gran potencial para la vida inteligente? ¿A qué se parece la inteligencia avanzada?

Organismos posthumanos

Ya que estamos empezando a estar en la onda del rediseño humano, el destino es todavía muy desconocido. Pero a pesar de todas las preguntas no contestadas, tenemos unas cuantas pistas que nos pueden ayudar a especular sobre lo que realmente queremos decir por organismo posthumano —incluso siendo conscientes de que, con toda posibilidad, no nos espera un solo tipo de posthumano, sino varios.

Vamos a reinventar nuestras constituciones biológicas e introducir silicio, acero y microchips dentro de nosotros. Algunos quizás escojan residir como patrones de onda conscientes, mientras otros se convertirán a sí mismos en robots perdurables y lanzarse al espacio. Simultáneamente, crearemos formas de vida completamente nuevas, incluyendo la
inteligencia artificial, incluso quizás una conciencia global.

El monopolio de la Humanidad como la única forma de vida consciente en el planeta pronto llegará a su fin, reemplazado por un gran número de reencarnaciones posthumanas. Además, la forma en la que nos rediseñemos a nosotros mismos podría cambiar fundamentalmente las formas en las que nuestra sociedad funciona, y plantear una cuestión crucial sobre nuestra identidad y moralidad como seres humanos.

Tecnologías y posibilidades

Los nuevos desarrollos en la ciencia y la tecnología ocurren tan rápidamente, que algunos podríamos empezar a soterrar nuestras capacidades de adaptación al cambio. Los ordenadores personales no existían hace 30 años, los teléfonos móviles no existían hace 20 años y la
World Wide Web no existía hace 10 años.

En las ciencias biológicas, se han conseguido logros similares desde el descubrimiento de la estructura del
ADN en 1953, incluyendo nuevos medicamentos, bioingeniería y técnicas de clonación.

Adicionalmente, en 2002, una criatura viviente -el polio virus- se ensambló pieza por pieza con varios elementos bioquímicos por científicos de la Universidad de New York. Hemos construido vida en el laboratorio.

Con el descubrimiento del genoma humano, la clonación y la creación de vida en un laboratorio, tareas ya tachadas en las listas de deberes de los biólogos, estamos empezando a ponderar las posibilidades futuras. Hoy, cosas como la nanotecnología y la
criogenización parecen más plausibles que nunca.

Cambio acelerado

El cambio es no sólo muy rápido, sino que se está acelerando. Algunos expertos como
Ray Kurzweil especulan sobre una venidera singularidad, en la cual la inteligencia artificial y las formas de vida artificiales darán alcance a la vida inteligente y la vida humana. La lenta evolución biológica parece acercarse rápidamente a su fin: nuestras especies van a continuar cambiando, no mediante una lenta evolución biológica, sino mediante una nueva, rápida y dirigida evolución tecnológica.

En la actualidad muchas fronteras ya son confusas. Las fronteras entre el nacimiento y la muerte, entre lo virtual y lo real, entre la moralidad y la inmoralidad, entre lo verdadero y lo falso, entre mundos interiores y mundos exteriores, entre el yo y el "no" yo, entre la vida y la "no" vida, incluso entre lo natural y lo "no" natural. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la "no" vida? ¿Qué es la vida natural? ¿Qué es la vida "no" natural? ¿Qué es la vida artificial?

Estas son cuestiones profundas para el nuevo y profundo mundo del
transhumanismo y consiguiente posthumanismo. Las respuestas son complicadas. Y quizá sean más difíciles para nosotros comprenderlas que para los monos, o incluso las hormigas, comprender nuestros problemas actuales.

De transhumano a posthumano

Tal y como ha emergido la posibilidad para el rediseño de la consciencia humana, también lo ha hecho un movimiento filosófico que considera las implicaciones. Esta aproximación al pensamiento orientado al futuro, conocido como transhumanismo, se basa en la premisa de que la especie humana no representa el fin de la evolución, sino el comienzo.

Los que apoyan este movimiento creen que lo que se requiere para gestionar el proceso es una aproximación interdisciplinaria para ayudarnos en el entendimiento y en la evaluación de las posibilidades para vencer las limitaciones a través del progreso científico.

Por último, los transhumanistas esperan ver oportunidades tecnológicas puestas al servicio de las personas, a fin de que vivan más tiempo, con una mejor salud, y mejorar sus capacidades intelectuales, físicas y emocionales.

El transhumanismo enfatiza que tenemos el potencial no de "ser", sino de "llegar a ser". No sólo podemos utilizar los medios racionales para mejorar la condición humana y el mundo exterior, sino también podemos usarlos para mejorarnos a nosotros mismos, particularmente el organismo humano. Y no estamos limitados sólo a los métodos, como la educación, la cual el
humanismo (su predecesor filosófico) expone normalmente.

Nueva etapa humana

También el transhumanismo discute la disponibilidad de los medios que eventualmente nos permitirán ir más allá de lo que más nos describe como humanos.

Los transhumanistas creen que, a través la acelerada marcha del desarrollo tecnológico y el entendimiento científico, estamos registrando toda una etapa en la historia humana.

Los avances en inteligencia artificial,
robótica, bio-ingeniería, clonación, criogenización, nanotecnología, nuevas energías, codificación del pensamiento bebés de diseño, cyborgs, química molecular, exploración espacial, inmortalidad y realidad virtual, nos van a conducir a un sustancial crecimiento físico y mental, posiblemente para converger a un punto de singularidad.

El histórico deseo humano de trascender las limitaciones corporales y mentales está profundamente entrelazado con la fascinación humana sobre el nuevo conocimiento, el cual es tan inspirador como aterrador.
La forma en que estas tecnologías sean utilizadas podría cambiar profundamente el carácter de nuestra sociedad, e irrevocablemente alterar las definiciones de nosotros mismos, y cómo hemos determinado nuestro lugar en el gran esquema de las cosas.

Especies emergentes

Si creemos que la evolucion biológica ha alcanzado un limite, ¿qué es lo que vendra luego? El ingeniero finlandés Pentti Malaska intentó contestar esta pregunta en 1997 durante un discurso en Brisbane, Australia, cuando era presidente de la
Federación Mundial de Estudios sobre el Futuro. Malaska especula sobre varias generaciones de no humanos biodiseñados en la cadena de producción de la evolución.

Específicamente, describe el surgimiento de lo que él llama Bio-orgs, cybrogs, Silorgs, Symborgs y Cerebro Global. Los bio-orgs, particularmente el Homo Sapiens, son bio-organismos codificados proteínicamente, cuya infraestructura terrenal es su circunstancia "natural".

Los cyborgs, abreviación de "organismos cibernéticos", son híbridos biológicos y mecánicos que además de los entornos tradicionales, utilizan el espacio cercano.

Los organismos de silicio también están surgiendo, conocidos como Silorgs. Estas especies, reivindica Malaska, serán humanamente no humanos, adaptados mediante un ADN artificial sobre compuestos de silicio con amoníaco como disolvente, y diseñados básicamente para vivir en el espacio exterior.

Jim Warren
Gran padre Internet

Los symborgs, organismos simbólicos, serán auto-reflexivos, auto-reproductivos, auto-conscientes, programas vivientes que habitarán en
Internet como su infraestructura natural, y utilizando interfaces avanzados para la comunicación con otras especies. También conocidos como reencarnados, estos organismos residirán probablemente en superordenadores como conciencias instaladas.

Finalmente, teorizaba Malaska, estará el "Gran Padre Internet" —una mente global con una inteligencia y sabiduría superiores. Tal intelecto podría ser perfectamente un Cerebro Cuántico Global.

El economista australiano Paul Wildman, también un activo miembro del WFSF y del Proyecto del Milenio (de la Junta Americana para la Universidad de las Naciones Unidas), habla de las formas de vida alternas.

Wildman usa el concepto "borg" en su sentido histórico y genérico para identificar un organismo biónico, y define cinco borgs terrenales: Orgoborgs, GEborgs, Cyborg, Symborgs y Tecnoborgs.

Ya están aquí

Wildman describe a los Orgoborgs como formas de vida orgánica, incluyendo Humborgs (humanos) y nuevos e híbridos Brioborgs biodiseñados. GEborgs son organismos manipulados genéticamente, mientras los Cyborgs, Siliborgs, y Symborgs son esencialmente como los describe Malaska. Wildman también describe al Tecnoborg, una forma de vida con un esqueleto externo, como un insecto.

Según Wildman, algunas de estas nuevas formas de vida ya existen en un sentido técnico, ya que el 12% de la población actual de EEUU podrían ser considerados cyborgs que utilizan marcapasos electrónicos, prótesis artificiales, lentes de córnea implantadas, y piel artificial.

Todas las formas de vida son creaciones nuestras y poblarán nuestro mundo y rehaciéndonos genética y mecánicamente, y con ello, cambiando nuestra consciencia para siempre.

Implicaciones morales

Ya que la Humanidad se expresará indudablemente en un gran número de encarnaciones diferentes, esto traerá subsecuentemente el nacimiento de toda una nueva forma de vida: Inteligencia artificial.

El futuro estará habitado por diferentes formas de vida inteligente, y la humanidad está empezando a conocer las implicaciones, particularmente aquellas en el área de la moral.

La palabra "robot" fue creada en 1921 por el dramaturgo checo
Karel Capek en su libro "RUR2 (Rossum's Universal Robots). Fue inmortalizada en 1950 por Isaac Asimov en su libro "Yo, Robot".

Tres leyes robóticas

En todos los aspectos de su ficción, Asimov estableció la integración de los robots en la sociedad. Desarrolló las famosas Tres Leyes de la Robótica:

1. Un robot nunca herirá a un ser humano, o, pasivamente, permitirá que un ser humano sufra daño.

2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén en conflicto con la Primera Ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando dicha protección no esté en conflicto con la Primera y Segunda Ley.

Asimov mejoró su sistema y extrapoló la Ley Zero: Un robot no debe herir a la humanidad, o pasivamente, permitir que la humanidad sufra daño. También modificó las otras Tres Leyes consecuentemente.

Derechos de los robots

Por otro lado, los futuristas Phil McNall y el pakistaní Sohail Inayatullah escribieron "Los derechos de los robots" en 1987, y la feminista
Donna Haraway publicó "Un Manifiesto Cyborg" en 1984. Ambos son documentos importantes que defienden los derechos de robots y cyborgs.

El experto en robótica
Han Moravec firmó dos libros que trataban del surgimiento de los robots, y de las resultantes implicaciones en el futuro, "Mind Children" en 1988 y "Robot" en 1999. Moravec argumenta que los robots serán nuestros descendientes con derechos, y explica varias maneras de "cargar" una mente en un robot.

Similarmente,
Marvin Minsky, uno de los padres de la inteligencia artificial en el MIT, escribió su famoso artículo "¿Heredarán los robots la Tierra?" en 1994, en Scientific American. Aquí, concluye: "Sí, pero ellos serán nuestros hijos".

Como estos autores y pensadores sugieren, necesitamos comenzar a prepararnos para la venidera realidad de los robots y de la inteligencia artificial. Para suavizar la transición a la condición posthumana, debemos prepararnos a nosotros mismos para la posibilidad de que la Tierra sea heredada no por una, sino varias formas de vida altamente inteligente y consciente.

Un buen comienzo

El cuerpo humano es un buen comienzo, pero podemos mejorar su calidad, y trascenderlo.

La evolución a través de la
selección natural puede que esté acabando, pero la evolución tecnológica no ha hecho más que empezar, acelerándose considerablemente muy recientemente.

La tecnología, que empezó a mostrar dominio sobre los procesos biológicos por primera vez hace 100.000 años, está finalmente dando alcance a la biología como la ciencia de la vida.

Semilla humana

Tal y como el teórico en lógica
Bart Kosko ha dicho: "La Biología no es el destino. Nunca ha sido más que una tendencia. Ha sido solamente una primera rápida y sucia forma en que la naturaleza ha computado con carne. Los chips son el destino."

Y los fotoqubits probablemente vengan pronto después de los chips de silicio standard, pero incluso ellos son simplemente un medio para la eternidad de la vida inteligente en el Universo.

En el camino hacia el
demiurgo racional permanente en el espacio y el tiempo, es vital estar al tanto de que más importante que crear es no destruir. Tal y como el escritor nortamericano David Zindell ha escrito: "¿Qué es un ser humano, entonces? Una semilla. ¿Una semilla? Una bellota que no tiene miedo de autodestruirse a sí mismo creciendo en un árbol."

José Cordeiro estudió ingeniería en el MIT, económicas en la Universidad de Georgetown y finanzas en INSEAD, Francia. Es el presidente de la
World Future Society Venezuela, y cofundador de la Asociación Transhumanista de Venezuela. También ha trabajado para la NASA y UNIDO, y ha escrito varios libros sobre diferentes aspectos del futuro de Latinoamérica. Se le puede contactar en jose@cordeiro.org.

tendencias21.net

miércoles, 9 de marzo de 2011

Yo robot: el androide más realista de la historia

Si vivís en Dinamarca, tené cuidado porque tus vecinos pueden no ser lo que parecen. Hiroshi Ishiguro creó un clon robótico del profesor danés Henrik Scharfe y logró construir el androide más realista jamás realizado.
Se trata del Geminoid-DK, un robot que no sólo reproduce fielmente la apariencia física de Scharfe, sino también sus gestos y movimientos, incluso los que hace al respirar.
Hiroshi Ishiguro, referente mundial en la creación de rebots humanoides, ya había presentado dos prototipos anteriormente. Uno de una mujer y otro con su propio aspecto. Pero el Geminoid-DK es el que reproduce de forma más acabada los gestos humanos. Combina movimientos remotos generados por computadora y una red de sensores de movimiento.
Video: El robot más realista del mundo
Geminoid-DK representa un importante avance tecnológico en el área que servirá también como herramienta para el estudio psicológico de la interacción entre humanos y robots.
Scharfe, el profesor en la Universidad de Aalborg que a partir de ahora podrá jugar a ser Bruce Willis en "Identidad sustituta" , entró en la historia como uno de los primeros humanos en tener su propio clon robótico.

henrik Scharfe y su clon robótico
lanacion.com

viernes, 25 de febrero de 2011

Maratón de robots en Japón

Momento de la 'competición'. | AP
Estos mini-humanoides con pinta de juguetes saludaron a los pocos espectadores presentes en el inicio de Osaka antes de echar a 'correr' en un circuito de 100 metros en el centro de un gimnasio.
Darán hasta 423 vueltas completas al circuito antes de cruzar la línea de meta, tras recorrer un total de exactamente 42,195 kilometros.
Los concursantes, el mayor de los cuales mide 44 centímetros de alto, pueden beneficiarse sin embargo de cierta ayuda humana para reemplazar las baterías o algún micromotor secundario, así como para ponerse en pie, en caso de que se tambaleen accidentalmente y caigan sobre la pista.
Más que tecnológico, este evento organizado por una empresa de robótica pequeños, Vstone, en colaboración con las autoridades locales es más un acto promocional de estas máquinas. No obstante, los fans pueden disfrutar en vivo por Internet esta 'competición' de androides.
elmundo.es

sábado, 20 de noviembre de 2010

Robot actriz debutó en Tokio

Algo muy extraño está ocurriendo en Japón. Es cierto que el país asiático siempre ha estado en la vanguardia de la tecnología y la ciencia, pero esta vez ha superado una barrera difícil de traspasar hoy en día: la sorpresa.
Si nos cuentan que han diseñado u robot humanoide casi idéntico a una mujer de cuerpo humano y que tiene la habilidad de hablar y caminar ya no nos deslumbra tanto como sí lo hacía en otros tiempos. Sin embargo, si ese robot actúa y forma parte de una obra de teatro, no es difícil que la noticia nos llame la atención.
Se trata de Geminoid F., un robot que habla y parpadea, además de actuar, claro está, que fue diseñado por el inventor de robots japonés Hiroshi Ishiguro, perteneciente a la Universidad de Osaka. Su estreno como actriz fue la semana pasada en un teatro de Tokio, en una obra de la cuál también participa una mujer de carne y hueso.
Ishiguro considera que “físicamente, los androides pueden parecerse mucho a los actores humanos, pero lo más importante es que técnicamente somos capaces de crear un actor superior, que reúna todas las buenas cualidades que puede tener un humano, como observar, moverse o hablar”.
La verdad es que la idea de que los actores humanos sean reemplazados por actores robots no es muy convincente, ya que le quitaría el trabajo a muchas personas que han dedicado años a estudiar y perfeccionar sus técnicas de actuación. Si esta curiosidad se transforma en tendencia, estaremos ante una especie de nueva “revolución industrial”, aunque en vez de perder el trabajo los obreros de las fábricas lo harían personas ligadas a otras actividades, como las artes.
La buena noticia es que, según algunos espectadores de la obra, Geminoid F. no es una gran actriz. Además, parece ser que la actriz de carne y hueso no se ha sentido muy cómoda con su compañera. impresionante.net

domingo, 7 de noviembre de 2010

El robot que vivirá en el espacio

Cuenta su experiencia en Twitter.|NASA
Su lanzamiento ha sido pospuesto en varias ocasiones (la última, este mismo viernes por una nueva avería). Finalmente el despegue del Discovery ha sido aplazado hasta el 30 de noviembre. Será entonces cuando el transbordador más veterano de la NASA emprenda su última misión con un singular tripulante que acompañará a los seis astronautas que viajarán a la Estación Espacial Internacional.
Se llama R2 y es un androide. O mejor dicho, medio humanoide. Porque aún le faltan las piernas, aunque pronto las tendrá. De momento, Robonauta 2 (nombre completo) es un torso imponente de 160 kilos de peso, coronado por una inquietante cabeza dorada y equipado con 350 sensores, 30 procesadores, cámara de infrarrojos y 42 "grados de libertad" en el cuello mecánico y en sus múltiples articulaciones.
"Aunque aún no pueda caminar por sí mismo, R2 es un pequeño gran paso para la humanidad", sostiene Rob Ambrose, padrino de la criatura, al frente del Laboratorio de Robótica y Simulación de la NASA, que ha estado 15 años trabajando en el prodigio mecánico con un equipo de 25 ingenieros y en colaboración con la General Motors.
El destino ha querido que el bautismo del primer humanoide en el espacio coincida casi con la defunción del transbordador Discovery (el Endeavour se despedirá en febrero y el Atlantis acaricia la posibilidad de un último vuelo en junio). En cualquier caso, el robot viajará embalado y no conseguirá estirar sus poderosos brazos hasta llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS). Una vez allí, se convertirá en su primer habitante a perpetuidad, presto a dar la bienvenida a sucesivas tripulaciones de humanos y a contarlo al mundo que a través de la red social Twitter,
Pregunta obligada antes de despegar: "¿Pueden los androides marcarse un paseo espacial?". La respuesta es "no", aunque todo se andará. La misión de R2 consistirá de momento en liberar a los astronautas de sus tareas más ingratas y mundanas, como pasar la aspiradora, limpiar los filtros o sacarle brillo a los asideros.
"Nos interesa sobre todo poner a prueba su interacción con los humanos y su funcionalidad en un espacio de gravedad cero", afirma Ambrose. "En un futuro inmediato le tenemos reservada misiones mucho más importantes. Esperamos que con el tiempo nos sirva para preparar el terreno al hombre en un asteroide o en Marte".

Un robot amigable

El Robonauta tiene una vista mucho más precisa y panorámica que la de un ser humano, gracias a cinco cámaras: dos de ellas estereoscópicas y una de infrarrojos, a la altura de la boca, con un sistema de sónar para seguir la trayectoria de los objetos en movimiento.
Cuenta su experiencia en Twitter.|NASA
Su cabeza es en realidad un sofisticadísimo sistema de percepción, capaz de funcionar en los ambientes más hostiles y con gran autonomía, gracias a las baterías que viajan en su rutilante mochila dorada. El cerebro del Robonauta está en realidad en el estómago: desde ahí controla sus propios movimientos, que pueden ser teledirigidos por los astronautas en la estación espacial o desde el centro de control de la NASA en Houston.
Está diseñado y programado para aprender las tareas básicas de mantenimiento y poder realizarlas con el tiempo por sí mismo, como un robot adulto y sin necesidad de supervisión. Quince años han estado trabajando codo con codo los expertos en robótica de la NASA y de General Motors para completar el diseño del primer androide espacial, cuyo nombre remite necesariamente a la ciencia ficción... "Sobre el papel, R2 tiene mucho más en común con C3PO [en referencia a los robots de La Guerra de las Galaxias]", admite Rob Ambrose. "Con el tiempo, quizás, será capaz de emular las funciones de ambos".
"En cualquier caso, hemos querido que sea un robot amigable en la interacción con el astronauta, y en ese sentido su aspecto humano es fundamental. Está diseñado para trabajar anclado al brazo de la estación espacial y hacer reparaciones de gran precisión en el exterior. Queremos que sea una herramienta insustituible, un auténtico apéndice de los astronautas".
Por ahora, la tarea de R2 consiste en "ganarse la confianza" de la especie humana y en demostrar que es "seguro y fiable". Su versatilidad de movimientos es uno de los campos en los que confían avanzar los expertos en robótica de la NASA: la rigidez de los primeros diseños ha dejado paso a su habilidad para emular suavemente los movimientos del tai chi.
elmundo.es

miércoles, 20 de octubre de 2010

El robot femenino que aspira a ser estrella pop

El HRP-4C es un robot femenino que modela, canta y ahora también baila. Los ingenieros japoneses detrás de la creación son del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Avanzada del país asiático.
El modelo humanoide ha sido criticado en el pasado por mover sólo la parte superior de su cuerpo, pero con las nuevas mejoras se ha convertido en todo un fenómeno. Se mueve en el escenario sin ningún de problema, a la par de sus compañeras humanas.
Físicamente, el HRP-4C es muy parecida a una mujer y hasta es capaz de entonar al tiempo que realiza complejas coreografías, tal cual lo haría una estrella pop. Sus movimientos faciales también son complejos y funciona a través de un programa que emula los movimientos y sonidos de estrellas reales.
El video del baile fue grabado en la mayor feria tecnológica de Japón CEATEC 2010. A principios de este mes abrió sus puertas en un inmenso recinto cerca de Tokio para mostrar lo último en robótica humanoide y electrónica. Participaron más de 600 empresas, de las cuales 200 eran extranjeras.
clarin.com

domingo, 22 de agosto de 2010

Llega la era del robot pensante

Cuándo deberemos considerar inteligente a una computadora? ¿Cuando lo parezca? Ese es el famoso test de Turing para máquinas presuntamente pensantes, formulado en los años cincuenta por el matemático británico Alan Turing, uno de los grandes pioneros de las ciencias de la computación. Pero a todo el mundo le parecían inteligentes los jugadores de ajedrez hasta la aparición de Deep Blue. Y que este ingenio de IBM igualara a Gary Kaspárov ha hecho más por empeorar la imagen de los ajedrecistas que por mejorar la de las computadoras.
Sin embargo, las máquinas ya hacen ciencia en varios sentidos. Un especialista en cáncer no podría seguir la literatura relevante para su campo ni aunque no hiciera otra cosa en todo el día: ahora mismo son dos millones de papers (artículos en revistas científicas revisadas por pares) y 200 millones de webs. Las computadoras llevan tiempo siendo esenciales para analizar esos datos.
Pero los nuevos programas utilizan los avances de la inteligencia artificial y empiezan a trascender del análisis a la hipótesis. Las máquinas sí pueden leer toda la literatura relevante, y la integran con los datos experimentales, buscando pautas y relaciones lógicas. Los científicos han utilizado estas ayudas computacionales en la investigación de fármacos, en la asignación de funciones a los miles de nuevos genes que salen a diario de los secuenciadores de ADN, en la identificación de todos los elementos de una ruta de reacciones metabólicas, y en la detección de inconsistencias lógicas en un argumento. Los ordenadores ya se hacen preguntas tales como: ¿qué idea no se les ha ocurrido a los especialistas en este campo? A veces el concepto clave está en una disciplina científica distinta. Los últimos programas utilizan los avances de la inteligencia artificial para formular nuevas hipótesis sobre el sistema.
La mera idea de que las máquinas puedan formular hipótesis habría hecho derramar todos los cafés del Círculo de Viena, el selecto grupo de científicos y filósofos de la ciencia -Carnap, Gödel, Ayer, Reichenbach- que formuló en los años veinte el empirismo lógico, o neopositivismo. Su nombre completo era Círculo de Viena para la Concepción Científica del Mundo.
Según uno de sus miembros más destacados, el filósofo Hans Reichenbach, se pueden formular reglas que permitan descartar o confirmar una hipótesis, pero no reglas que permitan formularla. Lo que le llevó a esa concesión fueron los descubrimientos debidos a golpes súbitos de imaginación y, muy en particular, la hipótesis de Kekulé, quien estaba seguro de que los compuestos orgánicos se basaban en cadenas de carbono, pero el benceno no le cuadraba en el esquema. Faltaban dos átomos de hidrógeno. Después de meses de desesperación, se quedó traspuesto junto a la lumbre y soñó con una serpiente que se mordía la cola, ¡lo que resolvió el enigma! El benceno no era una cadena lineal, sino un anillo, y los dos átomos de hidrógeno ausentes no eran más que el precio químico de juntar los dos cabos. ¿Podría una computadora soñar algo así? "No hay duda de que la imaginación científica puede basarse en lógicas aparentemente externas a la ciencia, como la serpiente que se muerde la cola de Kekulé -responde en una entrevista por correo electrónico el sociólogo James Evans, de la Universidad de Chicago-. Nuestras mentes son sistemas semipermeables, y la investigación psicológica y social indica que es muy probable que tome patrones prestados de la política y la religión, de la estructura física de su entorno, de sus pautas de acción, de sus metáforas y compromisos culturales. Esto hace posible para los científicos considerar de forma fructífera una amplia gama de patrones."
Evans y su colega Andrey Rzhetsky publican en el último número de Science un análisis titulado Machine science (ciencia de máquina), que sostiene que los ordenadores van a generar pronto "muchas hipótesis útiles con poca ayuda de los humanos". La especialidad académica de Evans es investigar cómo la lógica institucional y sus redes con la industria y el gobierno conducen a una evolución desigual de la frontera y los beneficios de la ciencia.
"Pero supongamos -prosigue el sociólogo de Chicago- que al ordenador no sólo lo alimentamos con una serie de patrones -como el anillo del benceno-, sino también con la lógica para descubrir nuevos patrones. Por ejemplo, la persistencia del patrón dentro de un dominio, o su frecuencia a través de varios dominios. Entonces el ordenador puede identificar una amplia gama de tipos de patrones, muchos de ellos no previstos por el programador."
En este sentido, Evans cree que incluso Kekulé se quedó corto. "Imaginemos que Kekulé, después de descubrir el anillo del benceno, hubiera dedicado un esfuerzo similar para generalizar su descubrimiento. No solo a considerar otras clases de moléculas con una estructura similar, sino también cualquier tipo de estructuras arbitrarias de las que se conocen los ingredientes pero no la geometría." Si las computadoras están listas para trascender el sueño de Kekulé -y, con él, la última concesión de Reichenbach a la intervención humana en la investigación-, ¿qué van a hacer los científicos a partir de ahora? "La generación de hipótesis por ordenador -dice Evans- invita a los científicos a reconsiderar su filosofía de la ciencia: ver cuáles son las reglas de descubrimiento más fructíferas, y explotarlas a fondo si son robustas. Van a cambiar el papel del científico: de buscar relaciones concretas [pasará] a buscar cuáles son los métodos de descubrimiento más fructíferos, los que podrían revelar automáticamente dichas relaciones concretas."
¿Cómo puede una máquina encontrar una pauta que no está buscando? "Hay dos clases de generación automática de hipótesis -responde Evans-. La primera supone una lógica preestablecida de los conceptos y las relaciones dentro de un campo concreto. El científico conoce el patrón que busca (por ejemplo, un gen se activa o inhibe otro), y luego usa la computadora para ayudarlo a rastrear a través de una gran base de datos en busca de descubrimientos. Este tipo de descubrimiento se asemeja a la búsqueda de un nuevo elemento para llenar los agujeros en la tabla periódica de Mendeléiev."
Las levaduras sintetizan tres compuestos esenciales (aminoácidos) mediante una red de 25 reacciones químicas interconectadas, cada una catalizada por una proteína. Cada proteína está codificada por un gen, y cada gen se puede inactivar mediante una mutación. Una levadura mutante es incapaz de multiplicarse en un medio de cultivo, a menos que se le facilite el producto de la reacción química que le falta (o de una reacción posterior). Un robot programado por Ross King, de la Universidad de Gales, resuelve este tipo de rompecabezas con la misma eficacia que los mejores licenciados en biología y ciencias de la computación. Basta suministrar al robot los reactivos, las 25 cepas mutantes y unos conocimientos básicos sobre el metabolismo de las levaduras para que la máquina descubra la función de los 25 genes.
"Huelga decir que ese enfoque puede descubrir muchas cosas nuevas -admite Evans-, pero por lo general es algo que los investigadores ya estaban buscando. Hay, sin embargo, un segundo tipo de generadores automáticos de hipótesis. Las estrategias de este segundo tipo han supuesto el descubrimiento -o la invención- de conceptos nuevos de alto o bajo nivel. Por ejemplo, en vías metabólicas y sistemas sociales."
Evans explica que los nuevos conceptos trabajan juntos por la integración en un sistema más amplio, "y en su correlación con otras clases importantes de conceptos, como la enfermedad. El término más utilizado actualmente es el de grano grueso y las unidades descubiertas pueden ser bastante nuevas y a menudo inesperadas".
El grano grueso es un concepto tomado de la física. La temperatura de un cazo de agua es una descripción de grano grueso. La de grano fino consistiría en censar la agitación de todas las moléculas de agua que contiene el cazo (lo que tiene el inconveniente de ser imposible). La temperatura mide el promedio de todas esas agitaciones individuales: una descripción de grano grueso no sólo posible, sino también muy útil, y tan precisa como se quiera. Los programas actuales pueden identificar la estructura de grano grueso de un sistema o de cualquier conjunto de cosas. Por ejemplo, el conjunto de conceptos establecidos en medicina interna. De cerca, no es más que una lista de conceptos. Pero vista con cierta perspectiva -a grano gordo-, la lista puede tener estructura, con grumos de conceptos, o "agregados que forman conceptos de mayor nivel", como escriben en Science los dos investigadores.
En patología y epidemiología, los nuevos programas han podido identificar parecidos regulares entre algunos de esos grumos de conceptos. Aun sin saber a qué se deben esas similitudes de grano grueso, su mera existencia ha resultado un criterio muy útil para restringir drásticamente el número de hipótesis viables sobre la causa de una enfermedad o la evolución de una epidemia.
Evans ve más interesantes "los enfoques automatizados para el descubrimiento de nuevas relaciones, a veces en forma de ecuaciones. Estos sistemas revelan las complejas relaciones que hay entre los elementos dentro de un sistema. Estos enfoques empiezan rastreando al azar las relaciones posibles, pero luego restringen las que deben considerarse más a fondo a aquellas relaciones que integran todo el sistema físico, biológico o social. Creo que el descubrimiento computacional de nuevos conceptos y relaciones puede permitir a los científicos descubrir algo incluso cuando no lo están buscando".
El año pasado, la Asociación para el Avance de la Inteligencia Artificial reunió a una elite de científicos de la computación para discutir la necesidad de poner límites a la investigación en inteligencia artificial y robótica. Una de sus preocupaciones es que puedan conducir a la pérdida de control humano sobre las máquinas. Algunas son de guerra, como los zánganos predadores, unas avionetas autónomas que sobrevuelan y atacan por su cuenta; otras abren puertas y buscan enchufes para recargarse a sí mismas o rastrean un territorio, tal como lo hacen las abejas. Otra preocupación es precisamente que el avance de la inteligencia artificial transforme de modo drástico el mercado laboral, dado que los robots ya no sólo se encargan de tareas rutinarias, como las cadenas de montaje, sino también de quehaceres intelectuales, como la ciencia.
Los robots actuales no sólo incorporan dispositivos avanzados de visión, oído y tacto, sino que también pueden seguir un rastro olfativo, y ello pese a que las pistas olfativas del mundo real no forman trayectorias continuas, sino que el viento las fragmenta, las esparce y las desordena. Las trayectorias de estos rastreadores artificiales recuerdan a una polilla buscando pareja (siguiendo el rastro de las feromonas). La computación blanda y la lógica borrosa, introducidas por el matemático azerbaiyano iraní Lofti Zadeh, de la Universidad de Berkeley, utilizan redes neuronales (programas que aprenden de la experiencia) y algoritmos genéticos (programas que evolucionan en el tiempo) para diseñar máquinas capaces de aprender a manejar conceptos difusos, como hacemos los humanos. El lingüista William Labov, fundador de la moderna sociolingüística, demostró en 1973 que las categorías taza y cuenco son difusas en nuestro cerebro: se solapan una con otra, y su uso depende más del contexto y la experiencia del hablante que del tamaño real del recipiente. Por ejemplo, muchos sujetos del experimento consideraron el mismo recipiente como una taza (si se les decía que contenía café) y como un cuenco (cuando un rato después se les sugirió que servía para comer). La decisión entre los dos nombres depende a la vez de otros factores: tener un asa, ser de cristal, llevar un plato debajo y exhibir un diámetro creciente de base a boca restan puntos a cuenco y empujan al hablante hacia taza.
En los dispositivos controlados por el cerebro -como las actuales prótesis mecánicas-, las señales emitidas por las neuronas deben ser interpretadas o decodificadas por un ordenador antes de poder ser leídas por el miembro artificial. La función del ordenador es predecir los movimientos que el usuario quiere ejecutar. Los fallos en esos sistemas de predicción suscitan problemas similares a los que se plantea la industria del automóvil respecto de los dispositivos automáticos de conducción, y que son una de las mayores barreras prácticas a su desarrollo industrial: en caso de accidente, ¿tuvo la culpa el hombre o la máquina?
Por Javier Sampedro/
El País
lanacion.com