Mostrando entradas con la etiqueta estreñimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estreñimiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un remedio sencillo contra el estreñimiento infantil

De todas las opciones no farmacológicas para el estreñimiento infantil, la fibra es, sin duda, la más resolutiva de todas. Así lo apunta una revisión de nueve estudios en los que se analizan otros remedios como la ingesta de probióticos, prebióticos, movimiento físico e incluso terapias alternativas, por ejemplo, la homeopatía y el yoga.
Como explican los autores de este trabajo, publicado en la revista 'Pediatrics', el estreñimiento infantil es un problema común en la infancia. Según Gerardo Diego, jefe de Gastroenterología infantil en el Hospital La Paz de Madrid, "puede suponer el 3% de las consultas en Atención Primaria y entre el 10% y el 15% de las visitas en nuestra especialidad".
Es muy frecuente alrededor de los dos años, asegura María José Martínez, médico adjunto de la sección de Gastroenterología del Hospital Niño Jesús de Madrid. "Es el momento en el que empiezan a quitarles el pañal y a muchos niños les cuesta pasar a la siguiente fase".
Aunque el primer paso del tratamiento consiste en dar unas recomendaciones básicas de alimentación (cantidad adecuada de fibra y líquidos), existen otras medidas no farmacológicas sobre las que no hay demasiada literatura científica. Después de que este grupo de expertos de Países Bajos revisara nueve estudios con un total de 640 participantes, confirmaron que ninguno demostraba efecto alguno de los probióticos, prebióticos, movimiento físico o terapias alternativas como la acupuntura, la homeopatía o el yoga.
En España, comenta Martínez, "los padres no recurren a la medicina alternativa para el estreñimiento. Este comportamiento es más americano. Aquí, la mayoría acude al médico". Y es lo que deben hacer, subraya la especialista.
Cuando los padres observen que sus pequeños hacen pocas deposiciones y además son dolorosas, lo primero que tienen que hacer es pedir cita en Atención Primaria. Antes de nada, hay que descartar un posible problema orgánico, como ano anterior, aunque "esto sólo ocurre en un 1%-2% de los casos. El resto se debe a una alimentación inadecuada o cierta tendencia por herencia de los padres", señala el doctor Prieto.
"Analizamos la dieta que mantienen y la modificamos para que ingieran una cantidad adecuada de fibra (la edad más 5, traducidas las cifras a gramos por día) y líquidos", argumenta María José Martínez. Muchos beben poca agua y también hay casos en los que hay exceso de fibra (cereales, fruta y verdura). A pesar de lo que pueda parecer, esto último no ayuda. "En los menores de tres años, el intestino y el colon se mueven más despacio que en el adulto. Una excesiva cantidad de fibra crea un bolo fecal más grande de lo que su intestino puede mover".
Además de modificar la dieta, es fundamental crear hábitos defecatorios saludables, es decir, "que el niño se siente todos los días a la misma hora en el orinal y que apoyen siempre los pies en el suelo, para facilitar la presión", apunta la doctora.

Evitar los supositorios

En los lactantes, "se recomienda ponerlos boca arriba con las piernas flexionadas hacia arriba, a la vez que se le masajea la tripa" y, por lo general, hay que evitar los supositorios y cualquier otra medida de estimulación rectal. "Se acostumbrarían a esto y crearían una especie de acto reflejo con el que sólo evacuarían con estímulo".
Sólo con la educación y la dieta, el estreñimiento leve mejora. Sin embargo, remarca el doctor Diego, cuando son más graves, "la fibra y los líquidos no resuelven y hay que indicar tratamiento farmacológico que ablande las heces y estimule la motilidad intestinal".
Según los dos especialistas españoles, es importante tratar este problema desde el inicio, ya que se podría cronificar y el abordaje sería más complicado.
elmundo.es

viernes, 19 de febrero de 2010

'Rebeldes' por culpa del estreñimiento

PATRICIA MATEY
MADRID.- Seguramente usted nunca se lo haya planteado. Pero deténgase un par de minutos a reflexionar si su hijo tiene problemas de conducta y, además, es estreñido. Pues, aunque aparentemente nada tenga que ver una cosa con la otra, lo cierto es que ambos factores están relacionados.
Los comportamientos problemáticos son más frecuentes en los niños y en los adolescentes con estreñimiento funcional que entre los que acuden con 'normalidad' al aseo.
"El estreñimiento funcional en menores es un motivo frecuente de consulta (3% de las visitas al pediatra) y consiste en una alteración en la frecuencia, volumen, consistencia o facilidad de expulsión de heces. Su asociación con problemas de conducta está "descrita en estudios previos en los que se ha indicado que en niños con estreñimiento funcional se observa la existencia de alteraciones del comportamiento. Sin embargo, se desconoce si éstas son consecuencia del problema del estreñimiento o viceversa", comenta Juan José Carballo, psiquiatría infantil de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.
Ahora nuevos datos se suman a esta evidencia científica. Son los procedentes de una investigación dirigida por Marieke van Dijk, de la Universidad de Amsterdam (Holanda), en la que se constata la elevada prevalencia de problemas emocionales y de comportamiento en los menores que no pueden o no quieren (en algunos casos es el propio niño el que retiene las heces) ir al 'retrete'.
La investigación, publicada en la revista 'Pediatrics', ha contado con la participación de 133 niños y adolescentes holandeses de cuatro a 18 años con estreñimiento funcional del Hospital Infantil Emman. Ninguno de los pacientes había recibido tratamiento psiquiátrico ni psicológico en el año anterior al trabajo.
Tipos de problemas
Los científicos recogieron información sobre los problemas de conducta internalizantes (síntomas de ansiedad y depresión) y los externalizantes (conductas oposicionistas, desafiantes, de hiperactividad y conducta antisocial) a través de un cuestionario que hicieron llegar a los padres.
Los datos revelan que hasta un 36,8% de chicos y chicas estreñidos presentaba problemas de conducta. La duración de su estreñimiento se relacionaba también con un aumento del riesgo de padecer estas alteraciones.
"La presencia de incontinencia fecal y una extensa producción de defecaciones (dos características del estreñimiento) se asoció asimismo con estos problemas, pero sólo con trastornos externalizantes y no con los internalizantes. Los menores con estreñimiento funcional que también presentaban incontinencia urinaria nocturna son los que mayores puntuaciones obtuvieron en comportamiento problemático", aclaran los autores en su investigación.
Para ellos, "la elevada prevalencia de estos trastornos en menores con estreñimiento justifican que el equipo médico que los atiende incorpore al diagnóstico el chequeo de estos trastornos.... Porque aquéllos con problemas de conducta y sus padres podrían beneficiarse de tratamientos como la psicoterapia de comportamiento", defienden los investigadores.
El doctor Carballo cree que pese a los datos hay que destacar algunas limitaciones del estudio. "Debido a su diseño no pueden establecerse relaciones de causalidad. La selección de los pacientes en un hospital hace que los resultados no puedan generalizarse a todos los pacientes con estreñimiento funcional. Por otro lado, la valoración de los trastornos de conducta únicamente a través de un cuestionario y no mediante una entrevista clínica con los propios pacientes es una importante limitación. La obtención de más información, como del funcionamiento escolar, favorecería la obtención de una valoración de la situación socioemocional del menor más completa".

elmundo.es

miércoles, 29 de octubre de 2008

Constipación: Mitos y verdades sobre un mal que afecta a muchos

La constipación es un problema que atenta contra el ánimo y la vida social. Sobre él pesan distintas creencias falsas y "recetas de la abuela" que no suelen ser efectivas.
Este mal no puede ser definido de manera exacta, ya que se presenta como un síntoma o conjunto de síntomas que varían de una persona a otra. Sin embargo, se la puede dividir en aguda o crónica. Mientras que la primera es de índole temporal, se produce de manera repentina -y de la misma manera se va- y por lo general como respuesta a una situación concreta, la segunda se presenta como un problema persistente, que requiere de la consulta médica para su tratamiento.
Cómo solucionar la constipación: mitos y verdades
Un reciente artículo, publicado por el American Journal of Gastroenterology y escrito por los doctores Müller-Lissner, Kamm, Scarpignato, Wald y sus colaboradores, devela ciertos misterios y "saca la careta" a consejos de antaño que, muchas veces, no hacen más que empeorar la situación.
Algunos de ellos son:
- Régimen alimenticio: según los especialistas, es falso que una dieta pobre en fibras -tanto las alimenticias animales como las vegetales- provoca constipación. Esto es así sólo en un pequeño subgrupo de pacientes; en aquellos que sufren la variante más grave, el aumento en su consumo puede agravar el cuadro.
- Consumo de líquidos: los médicos explicaron que no existen pruebas de que el aumento en la ingesta de agua ayude a solucionar el problema. Esto sólo es recomendable cuando se diagnostica también una deshidratación grave.
- Actividad física: una idea extendida es que un estilo de vida sedentario contribuye a la constipación, situación que se revertiría con el aumento de la actividad física. Sin embargo, los especialistas aseguran que esta relación es probable hasta cierto punto y sólo en ancianos, grupo al que habría que sumarle otras recomendaciones como cambios en el régimen alimentario o control en los medicamentos. En los jóvenes con constipación grave, el ejercicio puede no tener ningún efecto en la función intestinal.
- Uso de laxantes: para los médicos, éstos son una opción con buen perfil de tolerancia y confiables para aliviar las molestias -incomodidad, hinchazón e incapacidad para relajarse- que produce la constipación.