Mostrando entradas con la etiqueta ciclo menstrual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciclo menstrual. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de septiembre de 2010

El Prozac podría mitigar el síndrome premenstrual

Londres (EFE).- La administración de pequeñas dosis del antidepresivo Prozac puede mitigar el llamado síndrome premenstrual (SPM), según científicos británicos. Científicos de la Universidad de Birmingham han descubierto que ese fármaco, cuyo nombre genérico es fluoxetina, eleva los niveles de progesterona, que caen drásticamente en la mujer al final del ciclo menstrual. Se cree que el descenso de esa hormona puede contribuir a la aparición en muchas mujeres de ese síndrome.
Aproximadamente un 75% de las mujeres sufren el síndrome en cuestión y en un 40% de los casos éste puede interferir en sus actividades diarias.
Sólo un 3% de las mujeres sufren la variante más grave del SPM, condición psiquiátrica conocida como trastorno disfórico premenstrual.
La científica Thelma Lovick, que presentó el pasado jueves un trabajo en el Festival de la Ciencia que se celebra en la ciudad inglesa de Birmingham, cree haber podido demostrar que una dosis diaria de dos miligramos de fluoxetina en la semana final antes de la menstruación puede aliviar el síndrome en cuestión.
Su estudio con ratones de laboratorio a los que se indujo esa condición ha sido financiado por el Consejo de Investigaciones Médicas del Reino Unido.
Normalmente, los niveles de progesterona caen durante el período premenstrual y es entonces cuando se presentan los síntomas.
"La progesterona es una hormona que circula por la corriente sanguínea y llega al cerebro, donde se transforma en allopregnanolona (ALLO) y este cambio en la concentración de ALLO en el cerebro excita los circuitos nerviosos responsables del comportamiento emocional", explicó la científica, citada por el diario británico The Guardian.
Según la científica británica, ALLO aumenta la actividad del ácido gamma-aminobutírico (GABA), principal neurotransmisor inhibitorio cerebral, y en las partes del cerebro que procesan normalmente las respuestas emocionales, produce normalmente efectos calmantes".
Cuando caen los niveles de progesterona y por tanto de allopregnanolona durante la última fase del ciclo premenstrual, se desactiva ese inhibidor natural, lo que deja al individuo más vulnerable a las situaciones de estrés, a las que responde con ansiedad o agresividad.

lanacion.com

jueves, 12 de agosto de 2010

El ciclo menstrual incide sobre el nivel de colesterol

Sebastián A. Ríos
LA NACION
Determinar si una persona tiene el colesterol alto es, al menos en teoría, sencillo: basta con realizar un simple test que cuantifique su presencia en la sangre.
Pero si la persona es una mujer en edad fértil, esa medición tiene sus bemoles, ya que según reveló un estudio norteamericano los niveles de colesterol pueden variar hasta un 19% según el momento del ciclo menstrual en que se realice su medición.
Por eso los autores del estudio, cuyas conclusiones publica esta semana la revista The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, recomiendan considerar el momento del ciclo a la hora de medir el colesterol.
"Este estudio seguramente incidirá en la práctica clínica, ya que si bien se sabía que los niveles de estrógenos influyen sobre los niveles de colesterol, no se había cuantificado cuánto podía subir o bajar el colesterol durante el ciclo menstrual", dijo el doctor Alfredo Lozada, lipidólogo de Fleni y del Hospital Austral.
En la actualidad, afirmó el doctor Ricardo James, médico ginecólogo del Cemic, "no se toma en cuenta el momento del ciclo menstrual en que se encuentra la mujer cuando se le pide un estudio para medir su colesterol".
"Es probable que este estudio lleve a considerar la necesidad de generar normas sobre cuándo medir el colesterol", agregó Lozada.
Sube y baja
El estudio en cuestión, financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, se basó en la medición de los niveles de colesterol de 259 mujeres de entre 18 y 44 años. A cada mujer se le realizaron 14 mediciones durante dos ciclos menstruales.
Las voluntarias eran mujeres sanas: sólo en el 5% se hallaron en forma consistente niveles por encima de los 200 mg/dl (valor considerado límite, por encima del cual se incrementa el riesgo cardiovascular). Sin embargo, en una de cada cinco se obtuvo al menos alguna medición de colesterol por encima de ese número.
En la vida real, esa medición que arroja un valor por encima de lo recomendable llevaría al médico tratante a pedir un nuevo estudio para confirmar los valores obtenidos, o incluso podría indicar un tratamiento innecesario o inadecuado.
"Pongamos un ejemplo típico: una mujer con historia familiar de colesterol alto y enfermedad coronaria precoz -ilustró Lozada-. Se le mide el colesterol y se obtiene como resultado 300 mg/dl. Para poder ajustar el tratamiento uno debería saber si esa cifra se corresponde con el momento del ciclo en el que sus niveles son más altos o más bajos, ya que un 20% más o menos hace una diferencia importante a la hora de ajustar la dosis de un medicamento o de diseñar una dieta para bajar el colesterol."
Es ahí cuando los hallazgos del estudio cobran relevancia: "Los investigadores hallaron que a medida que los niveles de estrógenos se elevan, el colesterol HDL [o colesterol bueno] también sube, y alcanza su pico en el momento de la ovulación -explica un comunicado del NIH-. En constraste, el colesterol total, el colesterol LDL [colesterol malo] y los triglicéridos bajan a medida que los estrógenos suben." (ver ilustración)
Los más bajos niveles de estos últimos se presentan justo antes de que comience la menstruación. "Medir el colesterol al final del ciclo de la mujer cuando los niveles de colesterol son bajos evitaría la necesidad de realizar tests adicionales para confirmar los resultados obtenidos", concluyeron los autores del estudio.

lanacion.com

sábado, 1 de noviembre de 2008

La menopausia empeora la calidad de vida de la mujer

Un estudio realizado en América Latina reveló que las chilenas y las uruguayas son las que más sufren los efectos de los "calores", sudoración excesiva, trastornos del sueño, irritabilidad y problemas sexuales asociados a una disminución del deseo sexual
La calidad de vida de la mayoría de las mujeres de América Latina empeora durante la menopausia o climaterio, con un severo deterioro en su vida social y sexual, según un estudio regional sobre el tema divulgado este miércoles en Santiago, que mostró que las mujeres chilenas y uruguayas son las más afectadas.
El 55% de las latinoamericanas asegura sufrir efectos moderados o severos durante el fin de su etapa reproductiva, que incluye un rango entre los 40 a los 59 años, según un estudio de la Red Latinoamericana de Investigación en Climaterio (Redlinc), que consideró 12 países de la región.
Las chilenas lideran la medición, con un 81% de las encuestadas que señalan sufrir síntomas severos y moderados, como los conocidos bochornos, sudoración excesiva, trastornos del sueño, irritabilidad y problemas sexuales asociados a una disminución del deseo sexual y la sequedad de la vagina.
Le siguen las mujeres uruguayas, las que en un 67% reconocen ver empeorada su calidad de vida durante este período que ocupa un tercio de la vida de la mujer.
Más abajo se ubican Venezuela, con un 62%, y Ecuador con 60%, mientras que al final de la tabla se situó Colombia, por debajo del promedio regional, con un 48% de sus mujeres padeciendo de mala calidad de vida durante la menopausia.
Las mujeres de Argentina, Bolivia, Cuba, República Dominicana, México, Panamá y Perú se ubican en rangos desde el 49,5% y el 56,5%.
Los resultados del estudio, que en breve ser publicado en la revista científica Maturitas, alarmaron a los expertos.
"Este es un grave problema de salud pública al que no se le ha dado la valoración adecuada" en la región, dijo Juan Enrique Blümel, presidente de Redlinc, en rueda de prensa en Santiago.
"Hay un déficit en la implementación de programas de atención del climaterio. Las mujeres deben ser abordadas en forma más integral, incluyendo su nutrición, situación hormonal, metabólica y psicológica", agregó el médico.
Las terapias de reemplazo hormonal, a través del uso por ejemplo de progesterona o estrógenos han demostrado mejorar la calidad de vida de las mujeres durante el climaterio, señaló por su parte el ginecólogo chileno Eduardo Osorio.
Según el experto, el recambio hormonal es rechazado por gran parte de las mujeres latinoamericanas, al estimar que puede tener un riesgo asociado de generar algún tipo de cáncer, situación, que en su visión, ha sido superada.
En el caso específico de Chile, el estudio sugiere que el mayor progreso económico alcanzado por el país ha impuesto una mayor presión a las mujeres en esta época. Además, la mayor urbanización ha deteriorado las redes de apoyo social y familiar, capaces antes de mitigar los efectos adversos que sufren las mujeres al final de su etapa de reproducción.
El estudio latinoamericano se realizó entre noviembre de 2006 y febrero de 2007, en 12 países de América Latina, donde se encuestaron a más de 8 mil mujeres.
Fuente: AFP - NA

martes, 14 de octubre de 2008

El tono de voz de las mujeres cambia en función de su ciclo menstrual.

Las hembras de los animales producen una variedad de indicadores que permiten a los machos saber si son fértiles y receptivas. En ciertos experimentos con humanos se demostró que el rostro de las mujeres e incluso su olor son más atractivos a los hombres cuando los niveles de la hormona luteinizante aumentan en el cuerpo de las mismas, cosa que sucede justo cuando los ovarios se preparan para liberar el óvulo. Incluso las bailarinas exóticas reciben más propinas cuando están ovulando.

En animales como la vaca o el elefante hembra, el mugido y el barrito cambia durante la ovulación, pero nadie hasta ahora había encontrado una relación entre la ovulación en las mujeres y su voz.

Unos investigadores de UCLA, dirigidos por Greg Bryant, decidieron estudiar la cuestión comparando voces grabadas de 69 mujeres de entre 18 y 39 años de edad en distintos estados de su ciclo menstrual. Concretamente les pidieron que dijeran “eh-ee-ii-o-oo” y “Hola, soy una estudiante de UCLA” en el pico de ovulación y al final del ciclo reproductivo, justo antes de que las mujeres comenzaran a menstruar. Además usaron análisis de orina para saber los niveles de hormona luteinizante que tenían.

Los investigadores analizaron entonces las características de sus voces. Descubrieron que en promedio las voces tenían un tono más alto en el pico de ovulación, concretamente en 5 Hz. Parecía una diferencia muy pequeña como para poder ser apreciada por los humanos, así que hicieron a 15 hombres escuchar las grabaciones. Éstos podían distinguir estos tonos ligeramente más altos en un 55% de las ocasiones.

Las diferencias solamente se daban cuando las mujeres pronunciaban una frase completa y no cuando les hacía decir el sonido vocálico. Greg Bryant sugiere que la hormona no altera las cuerdas vocales, sino que en su lugar trabaja a un nivel subliminal.
Según él este tipo de mecanismos también les haría vestirse y andar de diferente manera para parecer más femeninas durante la ovulación, comportamiento que ya mostraron estudios previos. En este caso también les haría hablar diferente.

Según Ben Jones de University of Aberdeen (RU), que también ha estudiado cómo los cambios en el ciclo reproductivo afecta a las mujeres, dice que estos resultados encajan muy bien con los trabajos previos sobre comportamiento femenino y ovulación.
La idea que surge de todo esto, según Jones, es que estos factores trabajan juntos para aumentar la probabilidad de tener hijos sanos, porque el aumento de la propia feminidad aumentaría su atractivo frente a los más masculinos y supuestamente más sanos varones.
Quizás a partir de ahora habrá que escuchar mejor a las mujeres si se quiere tener éxito con ellas.